[Iliopsoas abscess: therapeutic approach and outcome in a series of 35 patients].

ArticleinEnfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica 30(6):307-11 · November 2011with38 Reads
Impact Factor: 2.17 · Source: PubMed
Abstract

The present study was aimed at reviewing the iliopsoas abscess (IPA) from a contemporary perspective, on the basis of experience from two tertiary referral centres. We performed a retrospective analysis of 35 cases of IPA diagnosed between 1998 and 2009. Their clinical and microbiological features were recorded, as well as their long-term outcome according to the type of treatment: antibiotics alone (10 patients), or antibiotics plus percutaneous drainage or surgery (25 patients). Primary abscess occurred in 8 patients. The most frequent source of secondary abscesses was spondylodiscitis. The classic clinical triad (fever, pain and functional impairment) was present in 10 patients, with a median duration of symptoms before diagnosis of 12 days. Staphylococcus aureus was the most frequently isolated microorganism. At the end of a median follow-up of 454 days, the risk of poor outcome (related death and/or relapse) was higher among patients with diabetes mellitus (44.4% vs. 7.7%; P=.027), with no significant differences according to the therapeutic approach (20.0% in the group of antibiotics alone vs. 28.0% in the group with drainage or surgery). In our series, most cases of IPA were due to S. aureus and secondary to a skeletal source. Antibiotic therapy seems effective in the long-term, although diabetic patients had a higher risk of relapse.

Enferm Infecc Microbiol Clin. 2012;30(6):307–311
www.elsevier.es/eimc
Original breve
Absceso del músculo iliopsoas: tratamiento y evolución en una serie
de 35 pacientes
Mario Fernández-Ruiz
a,
, Miriam Estébanez-Mu
˜
noz
b
, Francisco López-Medrano
a
y José María Aguado
a
a
Unidad de Enfermedades Infecciosas, Hospital Universitario 12 de Octubre, Universidad Complutense, Madrid, Espa
˜
na
b
Servicio de Medicina Interna, Hospital Universitario La Paz, Universidad Autónoma de Madrid, Madrid, Espa
˜
na
información del artículo
Historia del artículo:
Recibido el 4 de julio de 2011
Aceptado el 12 de septiembre de 2011
On-line el 1 de diciembre de 2011
Palabras clave:
Absceso del músculo iliopsoas
Tratamiento
Pronóstico
Diabetes mellitus
resumen
Introducción: El presente estudio pretende revisar el absceso del músculo iliopsoas (AMI) desde una
perspectiva contemporánea, partiendo de la experiencia acumulada en dos centros de tercer nivel.
Material y Métodos: Análisis retrospectivo de 35 pacientes con diagnóstico de AMI entre 1998 y 2009.
Revisamos sus variables clínico-microbiológicas y su evolución en función del tipo de tratamiento defi-
nitivo: médico [antibioterapia (10 pacientes)] o intervencionista [antibioterapia más drenaje percutáneo
y/o quirúrgico (25 pacientes)].
Resultados: El absceso fue de naturaleza primaria en 8 casos y secundaria en los restantes, con pre-
dominio de las formas asociadas a espondilodiscitis. La tríada clínica clásica (fiebre, dolor y dificultad
para la deambulación) estuvo presente en 10 pacientes, con una mediana de duración de los síntomas
hasta el diagnóstico de 12 días. Staphylococcus aureus fue el microorganismo más frecuente. Tras una
mediana de seguimiento de 454 días, el riesgo de evolución desfavorable (muerte relacionada y/o reci-
diva) fue mayor en pacientes con diabetes mellitus (44,4 vs. 7,7%; p =0,027), sin diferencias significativas
entre los grupos sometidos a tratamiento médico o intervencionista (20,0 vs. 28,0%).
Conclusiones: En nuestra serie predominaron las formas de AMI por S. aureus secundarias a un foco
osteoarticular. El tratamiento exclusivamente médico parece eficaz a largo plazo, si bien los pacientes
diabéticos presentaron mayor riesgo de recidiva.
© 2011 Elsevier Espa
˜
na, S.L. Todos los derechos reservados.
Iliopsoas abscess: therapeutic approach and outcome in a series of 35 patients
Keywords:
Iliopsoas abscess
Treatment
Outcome
Diabetes mellitus
abstract
Introduction: The present study was aimed at reviewing the iliopsoas abscess (IPA) from a contemporary
perspective, on the basis of experience from two tertiary referral centres.
Material and methods: We performed a retrospective analysis of 35 cases of IPA diagnosed between
1998 and 2009. Their clinical and microbiological features were recorded, as well as their long-term out-
come according to the type of treatment: antibiotics alone (10 patients), or antibiotics plus percutaneous
drainage or surgery (25 patients).
Results: Primary abscess occurred in 8 patients. The most frequent source of secondary abscesses
was spondylodiscitis. The classic clinical triad (fever, pain and functional impairment) was present in
10 patients, with a median duration of symptoms before diagnosis of 12 days. Staphylococcus aureus was
the most frequently isolated microorganism. At the end of a median follow-up of 454 days, the risk of
poor outcome (related death and/or relapse) was higher among patients with diabetes mellitus (44.4% vs.
7.7%; P=.027), with no significant differences according to the therapeutic approach (20.0% in the group
of antibiotics alone vs. 28.0% in the group with drainage or surgery).
Conclusions: In our series, most cases of IPA were due to S. aureus and secondary to a skeletal source.
Antibiotic therapy seemseffective in the long-term,although diabetic patients hada higher risk ofrelapse.
© 2011 Elsevier España, S.L. All rights reserved.
Autor para correspondencia.
Correo electrónico: mario
fdezruiz@yahoo.es (M. Fernández-Ruiz).
0213-005X/$ – see front matter © 2011 Elsevier Espa
˜
na, S.L. Todos los derechos reservados.
doi:10.1016/j.eimc.2011.09.016
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308 M. Fernández-Ruiz et al / Enferm Infecc Microbiol Clin. 2012;30(6):307–311
Introducción
Aunque descrito por primera vez por Mynter hace ahora
130 a
˜
nos
1
, el absceso del músculo iliopsoas sigue constituyendo
una entidad infrecuente y pobremente caracterizada en su etiolo-
gía, asociaciones clínicas y, particularmente, abordaje terapéutico
más adecuado
2
. Gran parte de la literatura previa se basa en
la comunicación de casos aislados o en estudios retrospectivos
con un reducido número de pacientes y prolongados periodos de
inclusión
3–5
. Así, la serie más amplia publicada hasta la fecha com-
prende un total de 124 casos diagnosticados a lo largo de 14 a
˜
nos en
11 hospitales espa
˜
noles
6
. La ausencia de homogeneidad en su apro-
ximación diagnóstica y tratamiento puede condicionar la validez de
sus conclusiones en la práctica clínica actual. Por otra parte, en el
curso de las últimas décadas hemos asistido a un cambio progresivo
en la epidemiología del absceso del músculo iliopsoas, con un des-
censo de los casos de etiología tuberculosa y una mayor incidencia
de los secundarios a una infección hematógena por Staphylococcus
aureus, frecuentemente asociada a la administración de cuidados
sanitarios
2,5
. La moderna universalización de las técnicas de ima-
gen abdominal ha facilitado el diagnóstico en fases tempranas de
su historia natural, en contraste con la presentación insidiosa y
elevada mortalidad descrita en las series clásicas, además de ofre-
cer nuevas posibilidades de drenaje percutáneo no quirúrgico
5,7
.
El presente estudio pretende analizar el absceso del músculo iliop-
soas desde una perspectiva contemporánea, particularmente en lo
que respecta a su abordaje terapéutico y riesgo de recidiva a largo
plazo, a partir de la experiencia acumulada en dos centros de tercer
nivel.
Material y métodos
Realizamos un análisis retrospectivo de todos los casos de
absceso del músculo iliopsoas diagnosticados en dos hospitales
universitarios de tercer nivel de la Comunidad de Madrid entre
enero de 1998 y diciembre de 2009. Los centros participantes
fueron el Hospital Universitario 12 de Octubre (dotado de 1.330
camas y con una población de referencia de 590.000 habitan-
tes en el a
˜
no 2007) y el Hospital Universitario La Paz (con 1.320
camas y una población de 787.000 habitantes). La definición de
caso fue establecida en un contexto clínico compatible a partir de
la presencia de hallazgos radiológicos sugerentes de colección o
absceso en el compartimento iliopsoas (por ultrasonografía [US],
tomografía computarizada [TC] o resonancia magnética nuclear
[RMN]) y la resolución de los mismos mediante drenaje quirúr-
gico o percutáneo, o bien tras la administración de tratamiento
antibiótico
6,8
. Por medio de un cuestionario estandarizado se reco-
gieron de cada caso sus variables demográficas; enfermedades
subyacentes; presentación clínica; hallazgos de laboratorio, micro-
biológicos y radiológicos; modalidad de tratamiento (incluyendo la
duración total del tratamiento antibiótico), y evolución. En caso de
que se realizara drenaje del contenido del absceso se procedió a su
procesamiento en medios de cultivo aerobio y anaerobio, según la
práctica habitual en cada centro, en tanto que el cultivo en medio de
Löwenstein fue realizado ante la sospecha de etiología tuberculosa
según criterio del médico responsable. El diagnóstico etiológico fue
establecido por el aislamiento del microorganismo en hemocultivo
o cultivo del material drenado del absceso, o bien por la combina-
ción de hallazgos clínicos e histológicos compatibles con etiología
tuberculosa y respuesta al tratamiento antituberculoso
6
. Diferen-
ciamos entre absceso secundario (si pudo documentarse algún foco
de infección contiguo al músculo iliopsoas) y primario (en ausen-
cia del mismo)
6
. Definimos evolución desfavorable como recidiva
del absceso y/o muerte directamente relacionada. Establecimos
dos grupos de pacientes según su abordaje terapéutico definitivo:
médico (exclusivamente tratamiento antibiótico) o intervencionista
Tabla 1
Características epidemiológicas y clínicas de los 35 casos de absceso de músculo
iliopsoas incluidos en el presente estudio
Variable N (%)
Edad, a
˜
nos (media ± DE) 54,8 ± 18,2
Edad > 70 a
˜
nos 9 (25,7)
Género masculino 18 (51,4)
Enfermedades subyacentes
Diabetes mellitus 6 (17,1)
Cirrosis hepática 5 (14,3)
Neoplasia 4 (11,4)
Enfermedad inflamatoria intestinal 3 (8,6)
Infección por VIH 2 (5,7)
Otra causa de inmunosupresión
a
3 (8,6)
Duración de los síntomas
b
, días (mediana, rango) 12 (1-350)
Manifestaciones clínicas
Dolor en reposo 28 (80,0)
Dolor a la deambulación 19 (54,3)
Fiebre 21 (60,0)
Síntomas gastrointestinales 5 (14,3)
Tríada clásica 10 (28,6)
Hallazgos a la exploración física
Dolor a la palpación abdominal 20 (57,1)
Signo del psoas 13 (37,1)
Masa palpable 9 (25,7)
Edema en miembro inferior 3 (8,6)
Hemoglobina, g/dL (media ± DE) 11,8 ± 2,1
Hemoglobina <11 g/dL 10 (28,6)
Leucocitos, x 10
9
/L (mediana, rango) 13,0 (1,7-219,0)
Leucocitos >15 × 10
9
/L 9 (25,7)
Neutrófilos, x10
9
/L (mediana, rango) 10,4 (0,03-23,8)
Neutrófilos >12 × 10
9
/L 10 (28,6)
Plaquetas, x10
9
/L (mediana, rango) 358 (81,0-777,0)
Plaquetas >450 × 10
9
/L 8 (22,9)
VSG en primera hora, mm (media± DE)
c
77,5 ± 26,6
VSG en primera hora > 100 mm 5 (14,3)
DE: desviación estándar; VIH: virus de la inmunodeficiencia humana; VSG: veloci-
dad de sedimentación globular.
a
Incluye trasplante renal, esplenectomía y hábito enólico (un caso en cada cate-
goría).
b
Intervalo desde el inicio de la sintomatología y el diagnóstico del absceso.
c
Determinación de VSG disponible en 16 pacientes.
(tratamiento antibiótico asociado a drenaje percutáneo y/o qui-
rúrgico del absceso). Las variables cualitativas aparecen descritas
con sus frecuencias absolutas y relativas; las variables cuantitati-
vas se ofrecen por su media o mediana ± desviación estándar (DE) o
rango. La comparación entre grupos fue realizada mediante el test
exacto de Fisher, t de Student, U de Mann-Whitney o ANOVA, con
un nivel de significación fijado en un valor de p < 0,05. Empleamos
la aplicación estadística SPSS versión 13.0 (SPSS Inc., Chicago, IL).
Resultados
La serie analizada incluyó un total de 35 pacientes cuyas carac-
terísticas epidemiológicas y clínicas aparecen detalladas en la
tabla 1, sin diferencias significativas entre los dos centros parti-
cipantes en el estudio. La diabetes mellitus (DM) y la hepatopatía
crónica en estadio cirrótico representaron las enfermedades sub-
yacentes más frecuentes. En 10 casos (28,6%) se documentó la
presencia de alguna forma de inmunosupresión. La mediana de
duración de los síntomas hasta el diagnóstico fue de 12 días (rango:
1-350). La tríada clínica (fiebre, dolor y dificultad para la deam-
bulación) estuvo presente en tan solo 10 casos (28,6%), si bien
34 pacientes (97,1%) refirieron al menos uno de sus componentes
en la evaluación inicial. La tabla 2 muestra el origen del absceso,
los hallazgos microbiológicos y radiológicos, y su abordaje tera-
péutico. El absceso fue considerado primario en 8 casos (22,9%).
Entre las formas secundarias, por su parte, la espondilodiscitis lum-
bar fue el origen más frecuente (7 casos). En 25 pacientes (71,4%)
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M. Fernández-Ruiz et al / Enferm Infecc Microbiol Clin. 2012;30(6):307–311 309
Tabla 2
Origen de los 35 casos de absceso de músculo iliopsoas, etiología y tratamiento
Variable N (%)
Origen
Primario 8 (22,9)
Secundario 27 (77,1)
Osteoarticular 11 (31,4)
Espondilodiscitis 7 (20,0)
Artritis coxo-femoral 3 (8,6)
Sacroileítis 1 (2,9)
Gastrointestinal 6 (17,1)
Piel y partes blandas 4 (11,4)
Urológico 3 (8,6)
Otros 3 (8,6)
Estudios microbiológicos (positivo/total)
a
Hemocultivos 12/23 (52,7)
Cultivo del absceso 17/25 (68,0)
Otras muestras microbiológicas
b
2/6 (33,3)
Microorganismo
Staphylococcus aureus 11 (57,1)
Escherichia coli 5 (14,3)
Otros bacilos gramnegativos 3 (8,6)
Otros cocos grampositivos 2 (5,7)
Infección polimicrobiana 2 (5,7)
Mycobacterium tuberculosis 2 (5,7)
Estudios radiológicos (patológico/total)
c
Radiografía simple de abdomen 2/18 (11,1)
US abdominal 7/16 (43,7)
TC abdominal 35/35 (100,0)
Abscesos múltiples 9 (25,7)
Diámetro máximo, cm (mediana, rango) 6,3 (1,0-35,0)
Diámetro máximo > 10 cm 6 (17,4)
Tipo de tratamiento definitivo
Tratamiento antibiótico exclusivamente 10 (28,6)
Antibioterapia y drenaje percutáneo 15 (42,9)
Antibioterapia y drenaje quirúrgico
d
10 (28,6)
DE: desviación estándar; TC: tomografía computarizada; US: ultrasonografía.
a
Número de pacientes con resultado microbiológico positivo en relación con el
número total en los que fue realizado el cultivo.
b
Incluye un cultivo de líquido sinovial y un cultivo de material drenado a través
de una fístula cutánea.
c
Número de pacientes con hallazgos sugerentes del diagnóstico de absceso en
relación con el número total en los que fue realizada la técnica.
d
En 5 pacientes se realizó drenaje percutáneo antes de la cirugía.
se identificó el agente etiológico del absceso, con predominio de
S. aureus (11 casos), Escherichia coli (5 casos) y Proteus mirabilis
(dos casos). El aislamiento de S. aureus fue más frecuente en los
abscesos de origen osteoarticular en relación con el resto de la
serie (54,5 vs. 20,8%; p =0,046). Solo dos casos fueron considera-
dos de etiología tuberculosa, incluyendo un paciente que respondió
al tratamiento antituberculoso empírico en ausencia de confirma-
ción microbiológica. Se practicó un ecocardiograma (transtorácico
o transesofágico) en 9 de los 12 pacientes con absceso por S. aureus
(34,3%), que reveló hallazgos sugerentes de endocarditis infecciosa
(EI) en uno de ellos.
Diez pacientes (28,6%) recibieron exclusivamente antibiotera-
pia como abordaje terapéutico. Esta opción de tratamiento fue más
frecuente en los casos de origen osteoarticular (50,0 vs. 17,4%;
p =0,053). Se realizó drenaje percutáneo como abordaje terapéu-
tico inicial en 20 pacientes (57,1%) al cabo de una mediana de 9,5
días desde el diagnóstico (rango: 1-44), obteniéndose una media
de 249 mL de material. Por último, 10 pacientes (28,6%) fueron
sometidos al drenaje quirúrgico de la colección (incluyendo cinco
casos previamente drenados de forma percutánea), que supuso la
realización de nefrectomía (dos casos), resección ileocecal y cor-
porectomía parcial lumbar (un caso en cada procedimiento). El
tama
˜
no máximo de los abscesos tratados mediante drenaje qui-
rúrgico (17,8 ± 10,9cm) fue mayor en comparación con el de los
Tabla 3
Comparación de los variables asociadas a evolución desfavorable (recidiva del abs-
ceso y/o muerte directamente relacionada)
Variable No evolución
desfavorable
(n = 26)
Evolución
desfavorable
(n=9)
P
Edad, a
˜
nos (media ± DE) 52,4 ± 19,8 61,7 ± 10,4 0,191
Enfermedades subyacentes
Diabetes mellitus 2 (7,7) 4 (44,4) 0,027
Neoplasia 3 (11,5) 1 (11,1) 0,732
Inmunosupresión
a
11 (42,3) 2 (22,2) 0,254
Duración de los síntomas
b
, días
(mediana)
6,5 30 0,143
Origen
Primario 6 (23,1) 2 (22,2) 0,958
Secundario (origen
osteoarticular)
8 (30,8) 3 (33,3) 0,886
Etiología por S. aureus 8 (30,8) 3 (33,3) 0,886
Tipo de absceso 0,421
Único 20 (76,9) 6 (66,7)
Múltiple 6 (23,1) 3 (33,3)
Diámetro máximo, cm
(mediana)
8,0 4,5 0,939
Tipo de tratamiento definitivo 0,671
Tratamiento antibiótico
exclusivamente
8 (30,8) 2 (22,2)
Antibioterapia y drenaje
percutáneo
10 (38,5) 5 (55,6)
Antibioterapia y drenaje
quirúrgico
8 (30,8) 2 (22,2)
Duración del tratamiento
antibiótico
c
, días (mediana)
40 42 0,300
Tratamiento >4 semanas 17 (68,0) 6 (66,7) 0,942
DE: desviación estándar.
a
Incluye infección por VIH, corticoterapia, cirrosis hepática, trasplante renal,
esplenectomía o hábito enólico.
b
Intervalo desde el inicio de la sintomatología y el diagnóstico del absceso.
c
Duración del tratamiento antibiótico disponible en 34 pacientes.
sometidos a drenaje percutáneo (6,2 ± 3,9 cm) o a tratamiento
exclusivamente médico (5,4 ± 3,0 cm; p = 0,002).
La mediana de seguimiento de la serie fue de 454 días (rango:
54-3.640). Se documentó la recidiva del absceso en 8 casos (22,9%),
con unintervalo medianodesde elprimer diagnósticode 252,5 días.
El tratamiento de la recidiva consistió en la administración exclu-
siva de tratamiento antibiótico en cuatro pacientes, y en el drenaje
quirúrgico asociado a antibioterapia en los restantes. Un paciente
falleció durante el primer ingreso hospitalario, en tanto que al final
del periodo de seguimiento habían fallecido otros cuatro pacientes,
resultando en una mortalidad global del 14,3%. Una de las muertes
tuvo lugar en el periodo post-operatorio de una recidiva, otra fue
secundaria a shock séptico, y las dos restantes no se consideraron
relacionadas con el absceso del músculo iliopsoas. De este modo
9 pacientes (25,7%) presentaron una evolución desfavorable, bien
fuera por recidiva del absceso en 8 casos, o por muerte relacionada
en tres (dos de ellos con una recidiva previa).
Tal y como se detalla en la tabla 3, el riesgo de evolución des-
favorable fue mayor en los pacientes con DM (p = 0,027), sin que
encontráramos diferencias en relación con el resto de las varia-
bles analizadas (otras comorbilidades, etiología, origen, número de
abscesos o duración total del tratamiento antibiótico). Tampoco
observamos diferencias significativas al comparar la probabilidad
de evolucióndesfavorable en lospacientes sometidos a tratamiento
médico (dos de 10 [20,0%]) o intervencionista (7 de 25 [28,0%];
p =0,488). Al analizar de forma específica el subgrupo que reci-
bió tan solo tratamiento médico comprobamos que la duración
media de la antibioterapia fue menor en los dos pacientes con evo-
lución desfavorable (26,5 días) en relación con los 8 restantes (57,3
días), sin que esta diferencia alcanzara la significación estadística
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310 M. Fernández-Ruiz et al / Enferm Infecc Microbiol Clin. 2012;30(6):307–311
(p =0,444). Tampoco demostramos diferencias en el tama
˜
no del
absceso (2,7± 0,4 cm vs. 6,2 ± 3,0 cm, respectivamente; p = 0,160).
Discusión
Gracias a su amplia vascularización y pH local ácido el tejido
muscular parece exhibir cierta resistencia intrínseca a la infección
bacteriana. Tal circunstancia, asociada a su localización anatómica
retroperitoneal, justifica el carácter excepcional de los proce-
sos piógenos limitados al compartimento iliopsoas
8
. Además esta
infrecuente forma de miositis se caracteriza por su presentación
clínica inespecífica y amplio espectro etiológico, como demuestra
el presente estudio. Así, en línea con otros trabajos
3,8
encontramos
la clásica tríada clínica
1
en menos de la tercera parte de nuestros
pacientes. La demora desde el inicio de los síntomas hasta el diag-
nóstico excedió de 21 días en el 25,7% de los casos, proporción
similar a la descrita por Navarro López et al.
6
. No obstante, la dura-
ción media de la sintomatología fue notablemente menor (31 días)
en comparación con otras series más antiguas, como la de Pérez-
Fernández et al. (62 días)
7
, sugiriendo un protagonismo creciente
de las pruebas de imagen abdominal (TC o RMN) en el diagnóstico
actual de esta entidad. En cuanto a sus factores predisponentes,
la DM destaca como la condición común en la mayor parte de las
series modernas
3–6,9
, incluida la nuestra, y se ha descrito que puede
facilitar la evolución hacia formas de mionecrosis con formación de
gas tisular y elevada mortalidad
8
.
Staphylococcus aureus fue el microorganismo más frecuente-
mente identificado, hallazgo común a otras series occidentales
3-6
y que contrasta con la mayor incidencia de abscesos producidos
por bacilos gram-negativos comunicada por autores asiáticos, con
especial relevancia de Klebsiella pneumoniae
8,9
. Incluso en el con-
texto ya comentado de evolución en su epidemiología, resulta
llamativa la escasa representación que hemos observado de casos
producidos por Mycobacterium tuberculosis (5,7%),inferior ala obte-
nida en estudios previos realizados en nuestro país cuyos periodos
de inclusión comprendieron la década de los noventa, como el de
Pérez-Fernández et al. (35,7% de casos de etiología tuberculosa)
7
o
el de Navarro López et al. (12,1%)
6
. No obstante el dise
˜
no retrospec-
tivo de nuestro trabajo y los cambios acontecidos en la incidencia
de la tuberculosis extrapulmonar a lo largo del periodo analizado
impiden extraer conclusiones definitivas al respecto. La propor-
ción de abscesos primarios (22,9%) fue comparable a la descrita en
otras series occidentales
3,4,6
, en tanto que la espondilodiscitis cons-
tituyó el origen más frecuentemente documentado en las formas
secundarias. Podemos destacar la notable rentabilidad diagnóstica
que obtuvimos tanto del hemocultivo (52,7%) como, en especial,
del cultivo del material drenado del absceso (68%), similar a la
de estudios previos
6,7
. Es posible que la sensibilidad de los hemo-
cultivos en nuestra serie, superior a la comunicada previamente
6
,
esté condicionada por la elevada frecuencia de bacteriemia por
S. aureus (aislado en 8 de los 12 hemocultivos positivos). En ese
sentido, uno de los 11 pacientes (9,1%) con absceso por S. aureus
presentó criterios de EI posible, asociación infrecuentemente des-
crita en la literatura. Hasta el 24% de los casos de espondilodiscitis
por S. aureus (el foco secundario más frecuente en nuestra expe-
riencia) se ven precedidos por una bacteriemia en el a
˜
no previo
a su diagnóstico
10
. Por otra parte, la presencia de una infección
del esqueleto axial actúa como un potente predictor clínico de
endocarditis en el contexto de una bacteriemia nosocomial por S.
aureus
11
. A partir de estas observaciones, y en vista de la potencial
gravedad de esta complicación, sugerimos plantear la realización
de un ecocardiograma en todos los pacientes en los que se aísle
S. aureus en el material de drenaje del absceso asumiendo la
posibilidad de una bacteriemia oculta precedente. En la revisión
exhaustiva realizada por Ricci et al. hace más de dos décadas,
con 367 casos recogidos hasta ese momento en la literatura, los
abscesos primarios fueron propios de pacientes jóvenes, sin comor-
bilidad asociada y originarios de países en vías de desarrollo
12
.
Por otra parte, el origen urológico aparece con más frecuencia en
series asiáticas, tal y como describe Huang et al. en su estudio de
25 casos de absceso del músculo iliopsoas procedentes de Taiwán,
la mitad de los cuales fueron secundarios a una infección de tracto
urinario
9
.
En nuestra serie el tratamiento exclusivamente médico fue ele-
gido con más frecuencia en las formas de origen osteoarticular, en
línea con estudios previos
6
. Hemos observado un riesgo de reci-
diva (22,9%) algo superior al comunicado por otros autores (15,8%
en la serie de Navarro López et al.
6
o 13% en la de Penado et al.
3
).
No hemos podido demostrar el impacto de la modalidad terapéu-
tica empleada (médica o intervencionista) en el riesgo de evolución
desfavorable del absceso, definida por mortalidad de causa relacio-
nada o recidiva. Tan solo la presencia de DM fue identificada en
el análisis univariante como factor de mal pronóstico. Si bien se
ha comunicado una mayor mortalidad intrahospitalaria en pacien-
tes diabéticos con absceso hepático piógeno
13
, el presente estudio
es el primero en demostrar un mayor riesgo de recidiva asociado
a esta condición en el absceso del músculo iliopsoas. No obs-
tante, la literatura recoge escasos trabajos que hayan analizado los
factores pronósticos a largo plazo en esta entidad, debido proba-
blemente al reducido tama
˜
no muestral de la mayor parte de las
series
4,5,7,8
. Navarro López et al. identificaron que la edad supe-
riora65a
˜
nos, la presencia de bacteriemia y el aislamiento de E.
coli actuaban como predictores independientes de mortalidad en
su serie multicéntrica
6
. A pesar de su notable tama
˜
no muestral,
estos autores tampoco observaron diferencias significativas en el
riesgo de recidiva del absceso en función de su origen o del tipo
de tratamiento. Por tanto, y en ausencia de estudios de mayor
calidad metodológica, parece razonable reservar el tratamiento
médico a los abscesos de menor tama
˜
no secundarios a una disemi-
nación hematógena, y plantear el drenaje en las formas asociadas a
un foco de infección gastrointestinal o urológica, particularmente
en pacientes diabéticos.
La presente serie de abscesos del músculo iliopsoas es una de las
más amplias comunicadas hasta la fecha en nuestro país, y presenta
la ventaja de incluir casos diagnosticados en un periodo de 11 a
˜
nos
en dos centros comparables de tercer nivel, lo que permite asumir
un abordaje clínico relativamente homogéneo. Además, su periodo
de seguimiento (mediana de 64,8 semanas) duplica al recogido por
Navarro López et al. en su cohorte multicéntrica (32 semanas)
6
.
No obstante, comparte con otros estudios que han analizado esta
entidad las limitaciones derivadas de su dise
˜
no retrospectivo y
tama
˜
no muestral relativamente peque
˜
no, circunstancia que difi-
culta la demostración de diferencias entre subgrupos de pacientes.
En conclusión, en la presentación contemporánea del absceso
del músculo iliopsoas predominan las formas secundarias a un foco
osteoarticular, con S. aureus como agente más frecuente, y destaca
la elevada rentabilidad diagnóstica tanto del hemocultivo como del
cultivo del material de drenaje a la hora de establecer su docu-
mentación microbiológica. El riesgo de recidiva supera el 20% y es
mayor en los pacientes con DM, sin que hayamos podido demostrar
diferencias significativas en función del tipo de abordaje terapéu-
tico o la duración de la antibioterapia. Por tanto, y en vista de
los hallazgos de nuestra serie, el tratamiento médico basado en la
administración de antibioterapia parece una opción eficaz a largo
plazo en el absceso del músculo iliopsoas, si bien en pacientes dia-
béticos se debería considerar la existencia de un mayor riesgo de
recidiva.
Conflicto de intereses
Los autores declaran no tener ningún conflicto de intereses.
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M. Fernández-Ruiz et al / Enferm Infecc Microbiol Clin. 2012;30(6):307–311 311
Agradecimientos
Mario Fernández-Ruiz ha recibido unabeca de laFundación para
la Investigación Biomédica del Hospital Universitario 12 de Octu-
bre. Francisco López-Medrano ha recibido una beca de la Fundación
Mutua Madrile
˜
na (FMM).
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  • [Show abstract] [Hide abstract] ABSTRACT: We present a case of a 62-year-old diabetic woman with acute pyelonephritis and spondylitis caused by Salmonella typhi. She admitted to our hospital due to unconsciousness and was diagnosed as sepsis by retrograde pyelonephritis due to Salmonella typhi. Antibiotics administration was immediately started; however, she subsequently developed lumbar spondylitis, and long-term conservative treatment with antibiotics and fixing device were required. This is the first report of a diabetic patient who developed retrograde urinary tract infection with Salmonella typhi, followed by sepsis and spondylitis. The infection could be due to diabetic neuropathy, presenting neurogenic bladder and hydronephrosis. The patient was successfully treated with antibiotics and became asymptomatic with normal inflammatory marker levels and no clinical sign of recurrence was observed in the kidney and spines at 4 months.This article is protected by copyright. All rights reserved.
    No preview · Article · May 2015
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