ArticlePDF Available

Informe sobre el crecimiento de los evangélicos en Chile

Authors:

Abstract

This report takes stock of growth of evangelicals in Chile on the basis of census data that are available. The study was wondering about which would be the socio-demographic characteristics of Pentecostals and historical factors limiting the growth for a century, the Chilean Pentecostals, offering hypotheses about the relationship between Pentecostalism and socially disadvantaged groups, people with less education and level of qualifications for the job, smaller communes Human Development Index, HDI, more rural, medium and large population size, but with low HDI, with the highest percentage of population belonging to the native peoples of the country as well as Evangelicals are characterized by receiving a higher percentage of disabled people of all kinds, and its members over age 15 have significant deficits in higher education. Este informe hace un balance del crecimiento de los evangélicos en Chile sobre la base de los datos censales que se encuentran disponibles. El estudio realizado se ha preguntado sobre cuáles serían las características socio-demográficas de los pentecostales y los factores limitantes al crecimiento histórico, durante un siglo, de los pentecostales chilenos, ofreciendo hipótesis sobre la relación de pentecostalismo y sectores socialmente desfavorecidos, personas con menor escolaridad y nivel de calificación para el trabajo, comunas de menor Índice de Desarrollo Humano, IDH, de mayor ruralidad, de tamaño poblacional mediano y grande, pero con bajo IDH, con mayor porcentaje de población perteneciente a los pueblos originarios del país; así como también los evangélicos se caracterizan por acoger un mayor porcentaje de discapacitados de todo orden, y sus miembros mayores de 15 años presentan déficits considerables de educación superior.
Revista Cultura y Religión
ISSN 0718-4727
Distribución, crecimiento y discriminación de los evangélicos pentecostales1
Distribution, growth and discrimination against evangelical Pentecostal
Oscar Corvalán2
Recibido el 15-06-09.
Aceptado el 15-10-09.
Resumen
Este informe hace un balance del crecimiento de los evangélicos en Chile sobre la base de los datos censales que se
encuentran disponibles. El estudio realizado se ha preguntado sobre cuáles serían las características socio-
demográficas de los pentecostales y los factores limitantes al crecimiento histórico, durante un siglo, de los
pentecostales chilenos, ofreciendo hipótesis sobre la relación de pentecostalismo y sectores socialmente
desfavorecidos, personas con menor escolaridad y nivel de calificación para el trabajo, comunas de menor Índice
de Desarrollo Humano, IDH, de mayor ruralidad, de tamaño poblacional mediano y grande, pero con bajo IDH,
con mayor porcentaje de población perteneciente a los pueblos originarios del país; así como también los
evangélicos se caracterizan por acoger un mayor porcentaje de discapacitados de todo orden, y sus miembros
mayores de 15 años presentan déficits considerables de educación superior.
Palabras claves: pentecostalismo, evangélicos, desarrollo humano, discapacidad.
Abstract
This report takes stock of growth of evangelicals in Chile on the basis of census data that are available. The study
was wondering about which would be the socio-demographic characteristics of Pentecostals and historical factors
limiting the growth for a century, the Chilean Pentecostals, offering hypotheses about the relationship between
Pentecostalism and socially disadvantaged groups, people with less education and level of qualifications for the
job, smaller communes Human Development Index, HDI, more rural, medium and large population size, but with
low HDI, with the highest percentage of population belonging to the native peoples of the country as well as
Evangelicals are characterized by receiving a higher percentage of disabled people of all kinds, and its members
over age 15 have significant deficits in higher education.
Keywords: Pentecostals, Evangelicals, human development, disability.
70
Revista Cultura y Religión
ISSN 0718-4727
Introducción.
Los pentecostales han venido a alterar el contexto tradicional socio-religioso de pertenencia hegemónica a
la iglesia católica en Chile, según las palabras de un conocido teólogo y sociólogo nacional, quien ya en 19843
estimó que representaban el 90 por ciento de los evangélicos chilenos.
El presente informe pretende hacer un balance del crecimiento de los evangélicos en Chile, el cual está
atribuido en más de tres cuartas partes a las iglesias pentecostales del país, tanto autóctonas como de misión, siendo
las primeras altamente mayoritarias. Las iglesias de misión vinieron fundamentalmente de los EE.UU., mientras
que las iglesias de colonias extranjeras, fundamentalmente luteranos y anglicanos, provinieron de Europa. Mientras
los primeros se asocian con la denominación evangélica, los últimos son considerados protestantes por provenir de
iglesias descendientes de la Reforma del S.XVI. Posteriormente, en el S.XX también llegaron misioneros
evangélicos de Suecia, Brasil y otros países, pero sus congregaciones se chilenizaron y al inicio del S.XXI no
autogobiernan. Se trata de dar cuenta de un estudio que en su primera etapa es más bien descriptivo, para luego
echar las bases de una investigación interpretativa respecto de la histórica discriminación que han sufrido los
evangélicos en general y los pentecostales en particular.
Para estudiar a los pentecostales, este informe se basa fundamentalmente en un análisis de fuentes históricas
y los principales datos que proporciona el censo de población del año 2002 de Chile, con algunas referencias a
censos anteriores. La pregunta de fondo que subyace en estudios de este tipo es ¿Cuáles son los factores
coadyuvantes y limitantes al histórico crecimiento de los pentecostales en Chile? Para responder a esta pregunta
será necesario mirar con mucha más atención el proceso modernizador actual del país, la influencia de la sociedad
laica de un país crecientemente globalizado y las respuestas que el pentecostalismo tanto a las preguntas que
surjen de las vivencias de los ciudadanos del siglo XXI.
Aparte de mostrar el extraordinario crecimiento del movimiento pentecostal en Chile, este informe
examina, primero, la distribución de los evangélicos en el territorio nacional, ya que junto con concentrar su
mayoría en la capital, se destaca su fuerte representación en las regiones del Bío Bío y de la Araucanía. Segundo, el
informe muestra con datos censales y del Índice de Desarrollo Humano del PNUD, como se presenta hoy la
discriminación social hacia los evangélicos, especialmente en cuanto a su acceso a la educación superior.
Marco conceptual.
Si bien el censo de población en la actualidad distingue en la categoría religión a los evangélicos de los
católicos, así como de testigos de Jehová, judíos, mormones, musulmanes y ortodoxos; en los censos anteriores no
siempre se dispuso de la misma caracterización, lo cal dificulta en análisis comparativo en el tiempo. Tampoco se
pregunta a los evangélicos si son pentecostales o no, pero encuestas por muestreo realizadas por el CEP y otros
organismos indican que estos últimos conformarían una proporción por encima de las tres cuartas partes de los
primeros.
Al analizar los libros sobre historia de Chile resulta decepcionante que ignoren4 o hagan solo referencias
anecdóticas del movimiento Pentecostal5 que, luego de un siglo de existencia en el país, representa a casi un quinto
de la población nacional. En examen de referencias de fuentes históricas no va más allá de un decreto obispal
católico que desde comienzos de la república prohibía el matrimonio de católicos con evangélicos (llamados
herejes en esos tiempos), de modo que cuando un protestante o evangélico (incluso musulmán) contraía
matrimonio con una persona católica debía hacerlo en esta última confesión cristiana y prometer educar a los hijos
71
Revista Cultura y Religión
ISSN 0718-4727
en la fe católica. Al parecer esta norma, aun no derogada, ha tenido una influencia fundamental en las generaciones
de inmigrantes protestantes, e incluso musulmanes, ya que estas últimas confesiones se han mantenido estancadas
numéricamente mientras los pentecostales han experimentado un vertiginoso crecimiento. Pero, ¿Qué significan,
que los caracteriza, donde se ubican, en que trabajan, y cual es el comportamiento social de los evangélicos y
pentecostales chilenos?6
Dado que este informe no está escrito por un teólogo, dejaremos de lado las consideraciones teológicas para
concentrarnos en las características sociológicas del pueblo evangélico y Pentecostal del país. Recientemente
Miguel Mansilla7 ha resumido las teorías sociológicas que pueden aplicarse a la interpretación del desarrollo del
pentecostalismo en Chile, por lo que referimos al lector al citado artículo. Mansilla invoca tanto las teorías
sociológicas estructuralistas y funcionalistas, las referidas a la protesta simbólica, a la mentalidad primitiva, a la
institucionalización, como también las referidas a la anomia, la secularización y la modernización.
Si bien las primeras ya no son evocadas por los sociólogos, son estas dos últimas las que parecen preocupar
más para responder a la pregunta sobre los límites de las tasas de crecimiento observadas por los pentecostales.
A pesar de la fuerte influencia de la modernización y secularización a que está sometido el país desde fines del
siglo XX, Mancilla se atreve a sostener “el pentecostalismo es la única comunidad que satisface (estas) necesidades
psicológicas y simbólicas ausentes en la ciudad, así el pentecostalismo se transforma en una institución
intermedia…, en el sentido que median entre el individuo y los patrones de experiencias y acción establecidos en la
sociedad. A través de estas instituciones los individuos contribuyen activamente a la producción y al procesamiento
del acervo de sentido”.8
De esta forma, el nuevo pentecostalismo del siglo XXI pudiera llegar a ser el espacio que necesita el
ciudadano del capitalismo tardío, dependiente y neoliberal que tantas tensiones causa al ser humano actual en
nuestro país. Las estadísticas de los próximo censos dos podrán indicar si esta hipótesis y las sub-hipótesis que de
ella se deriven, podrán ser validadas.
Pero el pentecostalismo no nace de la nada. Es un hijo lejano de la Reforma Protestante del siglo XVI y de
las iglesias presbiterianas y metodistas, cuyos misioneros llegaron a Chile como educadores desde el inicio de la
República. Particular mención requiere David Trumbull, quien llegó al país a mediados de la década de 1840.
Desde sus inicios, primero la obra protestante, y luego desde 1909 la obra Pentecostal, sufrieron una persecución
activa de la iglesia católica y la discriminación del Estado. El historiador Aurelio García Ardilla señala que el
periódico “The Record documenta con frecuencia episodios de hostilidad verbal y hostigamiento físico para la
apertura de la escuela laica en San Felipe. Repetidamente se informa sobre la oposición denodada en Talca. Se nos
explica que el efecto neto de las reacciones alarmitas del clero católico ante la presencia protestante era llamar más
la atención a la nueva doctrina, fomentando el interés en escucharla. En cuanto al debate, los evangélicos lo
buscaban activamente, confiados de que poseedores de la verdad, la verían finalmente imponerse”.9
Pero al escaso crecimiento numérico de los protestantes durante el primer siglo de la República siguió un
extraordinario crecimiento de sus herederos, los pentecostales, a partir de 1909, año en que se separan de la Iglesia
Metodista Episcopal. Cabe señalar que este crecimiento como movimiento religioso es paralelo al de las conquistas
del pueblo chileno por acceder a la educación y participar en la vida social y política del país, proceso en el que
muchos de sus líderes se vieron involucrados.10 La participación en política de líderes evangélicos junto con los
grupos progresistas se da desde la fundación misma de la República.11 Diversos historiadores dependientes de
instituciones católicas o influenciados por ellas han venido sosteniendo que los evangélicos eran unos extranjeros
de recién aparición en el contexto nacional, llegando a veces a relacionarlos con el imperio norteamericano. Junto
con estar lejos de la verdad esa tesis por no reconocer las luchas junto a los liberales por una escuela laica,
cementerios laicos, registro civil independiente de la iglesia católica, separación de la misma del Estado, acceso a
la educación, participación popular, desconoce la histórica persecución católica y la discriminación del Estado
hacia los evangélicos en su histórica lucha por la libertad de conciencia.
72
Revista Cultura y Religión
ISSN 0718-4727
Finalmente, García Ardilla nos recuerda que “no obstante lo cerrado de la sociedad chilena –hecho
constatado por los mismos historiadores chilenos que apuntan a la hegemonía de una elite terrateniente y
conservadora hasta avanzado el siglo veinte- la (primitiva) iglesia evangélica de extranjeros ve a Chile como un
país progresista en ruta a la modernidad”.12 Pero tuvo que pasar un siglo más para que tales expectativas comiencen
a verse cumplidas.
Interpretaciones del crecimiento histórico pentecostal.
Independientemente que para la iglesia católica los protestantes primero y luego los pentecostales siempre
fueron una molestia a acallar por todos los medios posibles, también hubieron algunos sacerdotes que
comprendieron que hacían el trabajo que ellos no habían hecho, al llevar el evangelio a los más pobres.
Resulta por cierto curioso que, aparte del estudio sociológico pionero de Lalive d´Epinay,13 la mayoría de los
estudios sobre el crecimiento Pentecostal en Chile han sido hechos por teólogos y/o sociólogos católicos, o
extranjeros como el caso citado, quienes no han logrado entender a cabalidad el fenómeno del crecimiento
Pentecostal.
En la actualidad asistimos a un momento histórico de transformación del movimiento Pentecostal en su
proceso de institucionalización del carisma, en términos weberianos, donde la institucionalización de las iglesias,
reformada por su acceso a personalidad jurídica de derecho público, está transformando tanto las dinámicas
internas de las iglesias pentecostales como la percepción externa de la sociedad chilena, donde especialmente los
políticos están poniendo creciente interés en aparecer que simpatizan con los postulados de los pentecostales.
Ya en 1941 el padre Alberto Hurtado Cruchaga14 puso en alerta a la iglesia católico romana sobre el crecimiento de
los pentecostales al publicar su libro preguntándose ¿Es Chile un país Católico?
Luego la investigación sobre el protestantismo en Chile de Ignacio Vergara15, el estudio también pionero
del sacerdote católico Humberto Muñoz16, señala sobre los pentecostales: “el pentecostalismo no es una doctrina ni
una institución, sino un acontecimiento. Rebasa lo que propiamente se llama ´iglesias pentecostales´ e invade no
solamente las denominaciones evangélicas, sino la misma Iglesia Católica y a la ortodoxia. Hoy se habla de él
como una ´tercera fuerza´ dentro del cristianismo… y es lo que más crece, no sólo en cuanto a numeró, sino a
originalidad poder sobrenatural”.
También preocupados por el avance Pentecostal, los sociólogos Católicos Renato Poblete, s.j. y Carmen
Galilea, publicaron en 1984 un estudio sobre el movimiento Pentecostal y la Iglesia Católica en medios
populares.17 Estos autores, en su resumen histórico, peyorativamente sostienen “posteriormente se instalaron otros
cultos que en su tiempo fueron reformas de las primeras sectas de inmigrantes extranjeros” (1984:3), ya que el
término secta se contrapone a iglesia, queriendo significar que la única iglesia considerada como tal en el país era
la católica romana. También destacan que “teológicamente tienen pocas discrepancias ya que pareciera que mas
que una doctrina son una forma de vida y de solucionar prácticamente los problemas de la vida” (1984:4). No
obstante, se niegan a reconocer su aporte a la renovación del cristianismo en el país y en el mundo.
Si bien existieron evangélicos tanto provenientes de misiones norteamericanas como iglesias protestantes de
colonias de inmigrantes europeos, no fue sino hasta la aparición del movimiento Pentecostal en 1909 que los
evangélicos fueron escuchados, ya que sus manifestaciones no se confinaron desde sus inicios a lugares cerrados o
templos, sino que fueron lo más vociferantes posibles (dados sus escasos medios de difusión) en calles y plazas.
Antes, los protestantes eran obligados a restringir sus cultos a la colonia extranjera y esconder sus capillas detrás
de gruesos muros para que los chilenos no se tentaran a entrar.
Junto a la oposición sistemática de la iglesia católica y a la discriminación de las instituciones del Estado, el
pueblo mismo era alentado por el cura local a dar muestras de desprecio por el nuevo estilo de vida ascética y de
búsqueda espiritual manifestada por evangélicos y pentecostales. Nicomedes Guzmán relata la reacción del
populacho en su novela La sangre y la esperanza, considerada emblemática de la llamada Generación del 38, el
73
Revista Cultura y Religión
ISSN 0718-4727
autor mostró como pocos la vida la de los chilenos más pobres. A través de la mirada de un niño, Enrique
Quilodrán, aparecen los viejos conventillos del Barrio Mapocho (Santiago), con la grandeza humana y la sordidez
material de sus habitantes; así como la conciencia de la necesidad de transformar la sociedad y conquistar una vida
digna de seres humanos en una sociedad de verdadera democracia. Entre esos paisaje de sangre y esperanza
aparecen los pentecostales, quienes frente a una sociedad irredenta y desesperanzada cantaban al interior de los
cités y conventillos que sólo Cristo salva, pero a su vez no todos aceptaban tal salvación y la mayoría prefería
responder con violencia verbal, rumorando a sus espaldas:
¡Canutos, canutos malditos! ¡Canutos farsantes! Pero ellos no oían. La lógica de una lucha en que
tenían puesto todo su corazón y toda su conciencia los hacía enteros. Cumplían con una función en la
vida: luchaban y su lucha era inútil, eran felices. -¡No, no es posible, sacrilegios! ¡No es posible!
¿Ustedes mienten, bandidos, ustedes traicionan a Dios! Encogido bajo los cobertores de mi lecho, oía
los gritos histéricos de Rita…- Ustedes, canutos, mienten… Cristo tiene si iglesia y es la iglesia
católica… ¡No más, no mientan más, por favor salvajes!...- ¡No mientan, no mientan, pues no mientan!-
aullaba Rita, hundiendo su ánimo en las aguas espesas de la histeria. Estaba frente al cuarto de los
evangélicos. Era un hábito suyo de detenerse a vociferar contra ellos en las noches de culto. Ellos sin
embargo no la atendían. Farsantes, canutos, tienen el demonio adentro! ¡Tienen el demonio en el
corazón!- Chillaba Rita, como retorciendo las palabras…- ¡Farsantes, farsantes! ¡Locos, locos!... Los
evangélicos, como si nada hubieran oído, depositaban toda su fe, como en una alcancía musical, en los
versos del himno…18.
El crecimiento pentecostal: ¿Qué muestran los Datos censales?
Los datos censales indican claramente que durante la primera década de crecimiento Pentecostal se logró
casi un 1.5 por ciento de la población mayor de 15 años, porcentaje que se mantuvo en la segunda década (1920-
1930). Cabe destacar que se trató de una década con fuertes restricciones a la libertad de conciencia, de expresión
político-social y de expresión religiosa, ya que es solo a partir de la Constitución de 1925 que el Estado de la
República de Chile pasó a ser laico. Anteriormente la confesión católica era oficial. Durante la década1930 1940
los evangélicos aumentaron su porcentaje en 61 %, luego de 1940 a 1952 aumentaron su porcentaje en 74 %, en
periodo de 1952 a 1960 aumentaron su porcentaje en 37 %, para luego aumentar en porcentaje en 11 % en la
década de 1960.
En el período histórico de fuerte convulsión social que media entre 1960 y el año 2002, el porcentaje de
evangélicos adultos en Chile aumentó en un 247 por ciento. En efecto, la tesis de Humberto Lagos19 sostiene que
los pentecostales chilenos crecen durante periodos de crisis global, que les permite ofrecer un mensaje de
seguridad. Pero pasado el régimen dictatorial de Pinochet sigueron creciendo fuertemente, y cabe preguntarse:
¿Qué pasará durante el siglo XXI actual cuando esa crisis socio-política ha desaparecido? Es probable que al igual
como se desconfiguró la tesis que justificó el crecimiento por la anomia social, también se desconfigure la
explicación del crecimiento Pentecostal por las crisis sociales. Aunque en la actualidad se podría estar
configurando la tesis que los pentecostales crecen por la mayor inseguridad ocupacional y social que ha producido
el neoliberalismo en el país.
Cuadro No.1. Crecimiento poblacional y de los evangélicos en Chile 1920-2002
Año Población total Evangélicos Porcentaje
1920 3.785.000 54.800 1.44
74
Revista Cultura y Religión
ISSN 0718-4727
1930 4.365.000 63.400 1.45
1940 5.065.000 118.400 2.34
1952 6.295.000 225.500 4.06
1960 7.374.000 425.700 5.58
1970 8.884.000 549.900 6.18
1973 Sin info. Sin info. 8.0 (*)
1992 Sin info. Sin info. 12.4(**)
2002 11.226.309 1.699.725 15.24
Fuente: Poblete; Galilea 1984:2 e INE. Censos. (*) Estimado por Eduardo Hamuy del Centro de Opinión Pública y citado por Poblete y
Galilea, op. Cit. P. 2. (**) Estimado por Sepúlveda, V. Op. Cit. Pág.239
Si bien el crecimiento global a nivel nacional ha sido sostenido, cabe destacar que en los sectores
socialmente desfavorecidos estos porcentajes pueden duplicarse, según el estudio de Poblete y Galilea citado y
este mismo estudio que compara comunas según su Índice de Desarrollo Humano, IDH, elaborado por el PNUD.
En cuanto al grupo de jóvenes de 15 a 24 años de edad, mientras en los católicos llega a casi el 16 % en los
evangélicos los jóvenes representan el 18.4 %, en comparación con la población de 15 y mas años de ambas
categorías.
Pero la discriminación social también ha sido practicada por los intelectuales chilenos, al ignorar un
movimiento social que ha tenido más adherentes que cualquier movimiento político. Respecto del carácter
histórico del pentecostalismo chileno, cabe consignar la opinión del historiador Gonzalo Vial, quien en su historia
del periodo 1891-1973 ha descrito al pentecostalismo como una religión nacional y popular, que fue también
absolutamente asocial. La nueva iglesia no se preocupaba por la política, ni por la sociedad, ni por la aflictiva
citación de los trabajadores: solo les interesaba la religión, el lazo directo entre el hombre y Dios o el Espíritu.20 De
nuevo aquí, la obra del holandés Hans Tennekes ha mostrado que los pentecostales chilenos a partir de los años 60
comenzaron a integrarse en diversas organizaciones sociales y a enfatizar la educación de sus hijos. La tesis de
licenciatura en sociología de este autor21, sobre la base de datos recogidos en los años 1971-1972 en la Región del
Bío Bío mediante encuestas a fieles pentecostales involucrados en organizaciones sociales, mostró que el periodo
de la anomia social había dado paso a uno de paulatina integración social. En efecto, fueron, han sido y son
numerosos los fieles pentecostales que participaron y participan en sindicatos, especialmente en cargos de tesorería
dada su reputación de ser cuidadosos en el manejo del dinero.
Resultaría muy difícil explicar el crecimiento del movimiento pentecostal como parte de los evangélicos
chilenos si mantuviesen su actitud catalogada como una suerte de huelga social para Lalive D`Epinay y Humberto
Muñoz. Nuestra hipótesis es que, sea por un mayor acceso a la educación, sea por una mayor integración a
organizaciones sociales de la sociedad chilena, los pentecostales están paulatinamente llegando a grupos sociales
menos desfavorecidos, aunque su punto de partida sea su origen social marginal. De ser de otra manera no tendría
efecto alguno su cultural ascética y ahorrativa y su asiduidad al trabajo. Ello no quita que se mantiene la
discriminación en acceso al mundo de los negocios y especialmente el su acceso y permanencia en la educación
superior, ya que los datos señalados más abajo señalan claramente que tienen serias dificultades para acceder a las
ocupaciones que exigen mayor calificación o competencias profesionales desarrolladas.
Distribución territorial de los evangélicos.
Si bien el crecimiento poblacional de los evangélicos ha sido sostenido, su distribución regional ha sido
muy desigual, ya que su incidencia puede llegar a ser hasta 20 veces más representativa, según la comuna del país.
En efecto, puede variar desde un 3% en Vitacura a un 60% en la comuna de Colchane el 1992. Según el Censo
2002, los evangélicos sobrepasan el 50% de la población en las comunas de Curanilahue, Los Álamos, Lota,
Coronel, que son comunas rurales o semi-rurales; pero también experimentaron un fuerte crecimiento en comunas
75
Revista Cultura y Religión
ISSN 0718-4727
urbanas de gran tamaño, como son: Talcahuano, Puente Alto, Temuco, Maipú, Concepción, San Bernardo, La Pintana, La
Florida, Cerro Navia, Chillán, Pudahuel, Peñalolén, El Bosque, Valdivia.
En el caso de la distribución nacional de los evangélicos, su presencia es altamente variada en las 13
regiones geográficas en que se encontraba dividido el país de norte a sur el año 2002, según se aprecia en el Cuadro
No. 2.
Los porcentajes de cobertura de las regiones varían ampliamente, desde porcentajes bajo la media nacional
en las regiones extremas, al promedio nacional en la Región Metropolitana y del Centro del país, para duplicar el
promedio nacional en las Regiones del Bío Bío y la Araucanía, con su fuerte contingente de población rural y de la
etnia mapuche.
Cuadro No.2.
Distribución de los evangélicos según las regiones del país. Año 2002.
Región porcentaje evang. N°deEvangélicos Total de habitantes
I 11.84% 47.000 428.594
II 11.00% 50.000 493.984
III 10.72% 26.000 254.336
IV 07.43% 50.000 603.210
V 09.56% 150.000 1.539.852
Metropolitana 13.07% 700.000 6.061.000
VI 11.41% 85.000 780.627
VII 14.87% 135.000 908.097
VIII 28.00% 500.000 1.861.562
IX 24.00% 200.000 869.535
X 17.80% 180.000 1.073.135
Fuente: INE. Censo 2002
En términos del territorio nacional, la presencia de los evangélicos varía en una proporción de simple a
triple. Mientras en la IV Región de Coquimbo solo llegan a un 7,3 por ciento, casi duplican ese porcentaje en la
Región Metropolitana y lo cuadruplican en la Región del Bío Bío.
¿Donde crecen los evangélicos?
Es posible hacer la hipótesis que los evangélicos crecen donde antes no han crecido, pero los datos muestras
que ello no es así. Los censos de los años 1992 y 2002 ofrecen datos completos para cada una de las casi 340
comunas del país, que sirven de base para estimar cuáles son las comunas con presencia evangélica sobre el
promedio nacional en que sigue creciendo esta confesión religiosa.
Si el fenómeno del crecimiento pentecostal estuviera ligado a la ruralidad de nuestro país, su crecimiento se
hubiera estancado o presentaría mayores proporciones en regiones más rurales como es la Región del Maule; pero
ello no es así. Además, dado que durante el periodo 1992-2002 se observó una fuerte migración urbano – rural y el
76
Revista Cultura y Religión
ISSN 0718-4727
crecimiento acelerado de las comunas urbanizadas, se requiere examinar el porcentaje de crecimiento evangélico
por el crecimiento de la población total de cada comuna.
El análisis realizado permitió determinar las comunas en que se concentra la población evangélica y
aquellas que registran mayor crecimiento, como proporción de la población comunal entre los años 1992 y 2002.
Los gráficos 1 y 2 que se ofrecen a continuación muestran el aumento porcentual de los evangélicos de las
siguientes comunas:
Cuadro No. 3. Crecimiento ínter censal de los evangélicos en comunas de fuerte presencia.
COMUNA % EVANGELICOS EN 1992 % EVANGELICOS EN 2002
- CURANILAHUE
- LOTA
- LOS ALAMOS
- CORONEL
- LEBU
- LAGO RANCO
- COLCHANE
- COELEMU
- FUTRONO
- TIRÚA
- SANTA JUANA
- TOMÉ
- CONTULMO
- ARAUCO
- CAÑETE
50,49
49,08
48,56
46,89
43,08
38,76
59,56
41,56
38,72
37,37
36,89
36,48
35,19
33,83
33,63
57,71
51,08
57,39
52,05
48,42
44,92
44,28
44,22
44,06
42,78
41,76
42,28
43,34
41,34
40,38
El cuadro anterior muestra las comunas en que se concentra la población evangélica y aquellas que
registran el mayor crecimiento (como proporción de la población comunal mayor de 15 años) entre 1992 y 2002.
Excepto en Colchane, en una veintena de comunas donde los evangélicos ya duplicaban el promedio nacional,
continuaron creciendo, mostrando que aun no toca techo su crecimiento como porcentaje de la población
comunal.
Así lo muestran los datos de las 15 Comunas con la más alta concentración de la población evangélica tanto
el año 1992 como el 2002.
Las comunas en que ha continuado el crecimiento de la población evangélica durante la década de los años
90s son las mismas que ya habían crecido fuertemente durante la década de los años 80s bajo circunstancias socio-
políticas muy distintas en una y otra década. Ello resulta en una indicación que el crecimiento evangélico no está
necesariamente ligado a la prevalecencia de tales o cuales condiciones de libertad ciudadana o de crecimiento
económico del país. Es al mismo tiempo una llamada de atención para que los teóricos de la sociología de la
religión refinen sus hipótesis y teorías, ya que el crecimiento de los evangélicos no ha mostrado en este país estar
ligado a tal o cual modelo económico o sistema político imperante.
Gráfico 1. Población evangélica como proporción de la población comunal. 1992
77
Revista Cultura y Religión
ISSN 0718-4727
% Evangélicos 1992
33,63%
33,83%
35,19%
36,43%
36,89%
37,37%
38,72%
38,76%
41,56%
43,08%
46,89%
48,56%
49,08%
50,49%
59,56%
0,00% 10,00% 20,00% 30,00% 40,00% 50,00% 60,00% 70,00%
CAÑETE (VIII)
ARAUCO (VIII)
CONTULMO (VIII)
TOMÉ (VIII)
SANTA JUANA (VIII)
TIRÚA (VIII)
FUTRONO (XIV)
LAGO RANCO (XIV)
COELEMU (VIII)
LEBU (VIII)
CORONEL (VIII)
LOS ALAMOS (VIII)
LOTA (VIII)
CURANILAHUE (VIII)
COLCHANE (I)
% Evangélicos 1992
Gráfico 2. Población evangélica como porcentaje de la población comunal. 2002
78
Revista Cultura y Religión
ISSN 0718-4727
% Evangélicos 2002
40,38%
41,28%
41,34%
41,76%
42,78%
43,34%
44,06%
44,22%
44,28%
44,92%
48,42%
52,05%
57,08%
57,39%
57,71%
0,00% 10,00% 20,00% 30,00% 40,00% 50,00% 60,00% 70,00%
CAÑETE (VIII)
TOMÉ (VIII)
ARAUCO (VIII)
SANTA JUANA (VIII)
TIRÚA (VIII)
CONTULMO (VIII)
FUTRONO (XIV)
COELEMU (VIII)
COLCHANE (I)
LAGO RANCO (XIV)
LEBU (VIII)
CORONEL (VIII)
LOTA (VIII)
LOS ALAMOS (VIII)
CURANILAHUE (VIII)
% Evangélicos 2002
Los datos precedentes indican que, aparentemente aún no hay limites para el crecimiento de la población
evangélicas en comunas que ya en el censo anterior presentaban el doble o el triple del promedio nacional, ya que
los datos del censo 2002 muestran que han podido seguir creciendo como porcentaje de la población adulta de la
comuna, ya que el censo solo contabiliza a los mayores de 15 años de edad. Es probable que si se contabilizaran a
los mejores, los porcentajes alcanzados aún pudieran ser mayores, ya que niños y adolescentes son numerosos en
las familias pentecostales.
Un segundo tipo de análisis llevó a considerar la posibilidad que se estancase el crecimiento en grandes
comunas donde ya hubiesen alcanzado un número por sobre los 15.000 adultos, pero los datos ínter censales del
crecimiento de la población evangélica en el país por comuna, permitió detectar aquellas en que se concentran los
mayores números de fieles de esta confesión religiosa no cesan de crecer. En efecto, se seleccionó una docena de
comunas con una población evangélica adulta por sobre las 20.000 personas al año 2002 y se constató que en estas
comunas también había continuado el crecimiento durante el periodo ínter censal 1992 – 2002.
Al restringir el análisis del crecimiento evangélico a grandes comunas urbanas del país, se constató que las
16 comunas siguientes aumentaron considerablemente su población evangélica, según se consigna en los gráficos 3
y 4. Según el volumen actual de población de concentración de los evangélicos, las principales comunas son:
Talcahuano, Puente Alto, Temuco, Maipú, Coronel, Concepción, San Bernardo, La Pintana, La Florida, Cerro
Navia, Chillán, Pudahuel, Peñalolén, El Bosque, Valdivia y Lota.
79
Revista Cultura y Religión
ISSN 0718-4727
Gráfico 3. Población evangélica adulta como parte de la población de grandes comunas. 1992.
17229
17827
17886
18417
19189
19332
20415
21273
21960
22243
23523
27693
29349
31385
40744
0 5000 10000 15000 20000 25000 30000 35000 40000 45000
VALDIVIA (XIV)
LOTA (VIII)
EL BOSQUE (RM)
PEÑALOLÉN (RM)
PUENTE ALTO (RM)
VALPARAÍSO (V)
CHILLÁN (VIII)
CERRO NAVIA (RM)
SAN BERNARDO (RM)
LA PINTANA (RM)
LA FLORIDA (RM)
CORONEL (VIII)
CONCEPCIÓN (VIII)
TEMUCO (IX)
TALCAHUANO (VIII)
Población Evangélica 1992
En el periodo ínter censal 1992-2002 se observa un importante crecimiento numérico de los evangélicos en
las comunas de Puente Alto, donde pasan de 19.189 a 48.167, más que duplicándose en 10 años; en la comuna de
Maipú, pasando de menos de 17.000 a 39.236 en el mismo periodo; así como la comunas de San Bernardo, La
Pintana y La Florida, donde los evangélicos crecieron en un tercio en 10 años.
80
Revista Cultura y Religión
ISSN 0718-4727
Gráfico 4. Población evangélica adulta como parte de la población comunal. 2002.
22947
23323
24018
24669
25579
25589
31676
32227
34596
35938
36146
39236
43995
48167
50337
0 10000 20000 30000 40000 50000 60000
VALDIVIA (XIV)
EL BOSQUE (RM)
PEÑALOLÉN (RM)
PUDAHUEL (RM)
CHILLÁN (VIII)
CERRO NAVIA (RM)
LA FLORIDA (RM)
LA PINTANA (RM)
SAN BERNARDO (RM)
CONCEPCIÓN (VIII)
CORONEL (VIII)
MAIPÚ (RM)
TEMUCO (IX)
PUENTE ALTO (RM)
TALCAHUANO (VIII)
Población Evangélica 2002
Otra línea de análisis para explicar el crecimiento de la población evangélica en Chile consistió en
relacionar su crecimiento con variables de cambio demográfico, en las comunas de mayor crecimiento del
porcentaje evangélico. El Cuadro No.4 muestra las comunas donde las poblaciones evangélicas presentaron mayor
crecimiento en el último periodo ínter censal, lo cual no fue asociado con crecimiento demográfico de la comuna
respectiva.
Al respecto, se seleccionó un conjunto de 15 comunas donde los evangélicos ya presentaban una fuerte
presencia en al año 1992 y se estudió tanto la tasa de crecimiento ínter censal en relación con la tasa de crecimiento
de la población de la comuna, a fin de despejar la hipótesis que el crecimiento de la población evangélica era un
mero reflejo del crecimiento de la población total de la comuna.
Los resultados para 15 comunas resumidos en el Cuadro No. 4 indican que en el caso de estas comunas
predominantemente rurales, los evangélicos crecieron por encima del promedio nacional y a su vez por encima del
crecimiento demográfico de las mismas.
Según la Sintesis de Resultados del Censo, publicados por el INE, en la Región de Valparaíso los
Evangélicos tuvieron los mayores incrementos en las comunas de El Quisco (143,9%), Isla de Pascua (131,0%) y
Papudo (121,6%). Los menores incrementos se presentaron en Valparaíso (32,0%), Llay Llay (31,8%) y Olmué
(31,8%).
81
Revista Cultura y Religión
ISSN 0718-4727
Cuadro No. 4. Análisis del cambio 1992 - 2002: Tomando las comunas en donde se registran mayores cambios
en la proporción de evangélicos, se analiza dicho cambio en función de variables demográficas.
Comunas
Censo2002 eva.1992_2002 No.evang.1992 No.evang.2002
cambio.evang.
1992_2002
Tasacrec.evan.
1992_2002
cambio.pob.
total
l992_2002
LOS ALAMOS 0,0883 5508 7407 1899 34,48 7193
CURARREHUE 0,0829 615 1128 513 83,41 2976
CONTULMO 0,0815 1654 1818 164 9,92 1109
LOTA 0,0800 17827 20884 3057 17,15 13063
ARAUCO 0,0751 6959 10248 3289 47,26 14218
CURANILAHU
E 0,0723 11730 13130 1400 11,94 8714
CAÑETE 0,0676 6608 8933 2325 35,18 11812
LUMACO 0,0676 1689 2151 462 27,35 2963
CAMIÑA 0,0669 275 311 36 13,09 408
LAGO RANCO 0,0616 2720 3171 451 16,58 3016
FRESIA 0,0608 1417 1930 513 36,20 3245
SAN JUAN DE
LA COSTA 0,0606 1369 1696 327 23,89 2072
ERCILLA 0,0587 1232 1698 466 37,82 3236
NACIMIENTO 0,0577 5812 6965 1153 19,84 7860
LOS SAUCES 0,0573 1259 1426 167 13,26 1238
No obstante la importante presencia de los evangélicos en las comunas rurales, cabe destacar que la Región
Metropolitana, junto con concentrar mas de un tercio de la población nacional y también reúne al mayor número
evangélicos del país, a pesar que la mitad de sus comunas están sobre la media y la otra mitad sobre la media
porcentual nacional de población evangélica. Las comunas bajo el promedio nacional son: Macul, La Cisterna,
Paine, Tiltil, San Pedro, La Florida, Peñaflor, Maipú, Talagante, Quinta Normal, Estación Central, Conchalí, San
Joaquín, El Monte, Recoleta, Isla de Maipo, Calera de Tango, Puente Alto y Peñalolén. Aquellas sobre el promedio
nacional son: Quilicura, Huechuraba, Cerrillos, Padre Hurtado, Pedro Aguirre Cerda, Lampa, Renca, Lo Prado,
Pudahuel, La Granja, El Bosque, Colina, San Bernardo, San Ramón, Lo Espejo, Cerro Navia y La Pintana. Estos
datos son una indicación que no es posible atribuir el crecimiento de los evangélicos en las grandes comunas de la
RM al rápido crecimiento demográfico que experimentaron algunas de ellas en el último periodo ínter censal, ya
que la velocidad del crecimiento difiere entre ellas según la presencia de evangélicos en las mismas. No obstante
no representar los más altos porcentajes de evangélicos, por el tamaño por sobre la media nacional de la población
de estas comunas, sin duda que son estas las que concentran el mayor número de la población evangélica del país.
Presencia de Evangélicos y variables sociales de las comunas.
Para explicar el mayor o menor porcentaje de evangélicos en las comunas del país se establecieron dos
líneas de análisis; primero se relacionó dicho porcentaje con el desarrollo socio-económico de la comuna, y, en
segundo lugar, se exploraron variables socio-demográficas proporcionadas por el propio Censo 2002.
El análisis de los datos censales, combinados con los datos provenientes del Índice de Desarrollo Humano
de cada comuna llevó a estimar una posible correlación entre aumento de la presencia evangélica y mejores
condiciones de vida de la población en general. Así, se exploró la relación del crecimiento de la población
82
Revista Cultura y Religión
ISSN 0718-4727
evangélica con cambios experimentados en las condiciones de vida de la población de la respectiva comuna,
medidas por el Índice de Desarrollo Humano, IDH, elaborado por el PNUD para el año 2003, sin llegarse a
establecer una clara correlación entre el IDH y el crecimiento de los evangélicos.
Cuadro No. 5. Comunas de bajo índice de escolaridad y alta tasa de evangélicos.
Años 2002-3
Cuadro No.6.
Comunas con alto
índice de escolaridad
y baja tasa de pobl.
Evangélica 2002
COMUNAS población Tasa de evangélicos Índice de escolaridad
La Serena 118954 0,061 0,850
Iquique 157705 0,106 0,853
Maipú 339629 0,116 0,859
Villa Alemana 71356 0,114 0,859
Macul 87812 0,104 0,860
Cabo de Horno
(Navarino)*
1540 0,106 0,863
Antofagasta 213048 0,105 0,868
La Cisterna 66654 0,105 0,868
Lo Barnechea 52855 0,083 0,872
Viña Del Mar 223567 0,090 0,873
Quilpué 97919 0,105 0,876
La Florida 277399 0,114 0,878
San Miguel 62356 0,088 0,878
Santiago 181851 0,083 0,884
La Reina 74822 0,062 0,938
Ñuñoa 133522 0,050 0,946
Las Condes 198581 0,043 0,948
Providencia 100964 0,034 0,959
Vitacura 64613 0,043 0,964
Los cuadros Nos. 5 y 6 son suficientes para mostrar la relación que indica que los evangélicos habitan
comunas con menores índices de escolaridad del país. Mientras el porcentaje de evangélicos en Providencia,
Vitacura, Las Condes, Ñuñoa y La Reina van de un 3 a un 6 por ciento, los índices de escolaridad se sitúan por
sobre el 0,94 en relación a la unidad; al contrario, en aquellas comunas donde el índice de escolaridad es bajo es
altamente probable encontrar una población evangélica por sobre la media nacional del 16 por ciento. Como se
examinará más adelante, el habitar comunas con bajos índices de escolaridad de la población por parte de los
evangélicos hasta ahora es uno de los factores que influye en su dificultad de acceder a los beneficios que otorga la
educación superior en el país.
En efecto, el Cuadro No. 6a muestra una comparación de porcentajes de adolescentes y jóvenes católicos y
evangélicos a partir del fin de la escolaridad obligatoria en adelante. Se observa que hasta el decimoprimero año de
escolaridad los evangélicos matriculados en la educación corresponden al porcentaje esperado, de acuerdo con la
adscripción religiosa católica o evangélica; pero, a partir del decimosegundo año de escolaridad, que coincide con
COMUNAS Población tasa de
evangélicos
Índice
escolar COMUNAS Población tasa de
Evangélicos
Índice de
escolar.
Colchane 1005 0,443 0,574 Nueva Imperial 28695 0,286 0,676
Coihueco 16823 0,297 0,621 Constitución 32423 0,188 0,680
Galvarino* 8852 0,306 0,643 Empedrado* 2943 0,286 0,681
Lumaco* 7987 0,269 0,643 Ercilla* 6342 0,268 0,681
O´Higgins* 326 0,156 0,643 Saavedra* 9941 0,226 0,681
Pencahue* 5963 0,119 0,643 San Nicolás* 7229 0,229 0,681
San Fabián* 2511 0,155 0,643 StaJuana* 9295 0,418 0,681
Putre 1372 0,238 0,644 Tirúa* 6428 0,428 0,681
Curarrehue 4629 0,244 0,647 Salamanca 16769 0,140 0,688
Camarones 753 0,135 0,654 Camiña 819 0,380 0,689
Sta Barbara* 13688 0,160 0,655 Cochrane* 2051 0,125 0,689
Tortel* 311 0,161 0,655 Panguipulli* 23538 0,243 0,689
Carahue 18272 0,286 0,663 Cabrero* 18172 0,265 0,694
Vilcún 15933 0,195 0,669 Chanco* 6860 0,227 0,694
Teno 18548 0,118 0,671 Chimbarong 23440 0,133 0,694
San Pedro 6063 0,107 0,672 Contulmo* 4195 0,433 0,694
Sn Clemente 27160 0,160 0,673 El Carmen* 9288 0,114 0,694
Cañete 22120 0,404 0,674 Florida* 8277 0,218 0,694
Futrono* 10141 0,441 0,694
83
Revista Cultura y Religión
ISSN 0718-4727
el fin de la escolaridad obligatoria, comienzan a caer drásticamente los porcentajes de representatividad de los
evangélicos en la educación chilena.
Cuadro No.6a. Comparación porcentual de Años de Escolaridad de católicos y evangélicos 2002
años de
escolaridad
Porcentaje de
católicos Porcentaje de evangélicos
No. de estudiantes católicos No. de estudiantes evangélicos
11 69.60 15.34 383,647 84,583
12 71.33 13.43 1,720,186 323,86
13 71.13 9.66 661,786 89,913
14 70.77 9.24 254,766 33,28
15 70.71 8.38 213,317 25,276
16 71.21 8.35 269,967 31,666
17 71.45 5.91 269,072 22,249
18 68.42 4.82 74,682 5,265
19 66.68 4.49 26,858 1,807
20 64.99 5.25 19,365 1,563
Total 69.96 15.14
A partir de los datos del Cuadro No. 6a se aplicó el mismo porcentaje de representatividad para población católica y evangélica
en cada año de escolaridad, es decir, 69.96 % y 15.14%, respectivamente, habiéndose obtenido el siguiente déficit en educación superior
estimados al año 2002:
13 años de escolaridad…52439
14 años de escolaridad....21801
15 años de escolaridad…20878
16 años de escolaridad…26342
17 años de escolaridad…35370
18 años de escolaridad…11435
19 años de escolaridad…..4356
20 años de escolaridad…..2996
Total………………… 175617
Esto significa que si al 2002 había un déficit de 175.617 personas que debiendo tener algún grado de
educación superior no lo tuvieron, al la fecha se estima un déficit de 200mil evangélicos, quienes en razón de su
deficiente escolarización obligatoria, en comparación con sus congéneres católicos, no tuvieron acceso a la
educación superior en cualquiera de sus 3 modalidades institucionales, CFT, Instituto Profesional o Universidad.
Aunque se sabe que la falta de educación condiciona directamente el acceso a ocupaciones de mayor nivel
de calificación, conviene revisar los datos censales para saber si los evangélicos están representados en igual
proporción que los católicos en cada grupo ocupacional y en las FF.AA.
Cuadro No. 7. Católicos y evangélicos por grupos ocupacionales, según nivel de calificación.2002.(%).
GRUPO OCUPACIONAL % %
FUERZAS ARMADAS, CARABINEROS E INVESTIGACIONES 79 13
MIEMBROS DE LOS PODERES EJECUTIVO Y LEGISLATIVO Y
PERSONAL DIRECTIVO DE LA ADMINISTRACION PUBLICA 73 8
DIRECTORES DE EMPRESA( TIENEN 3 O MAS DIRECTORES ) 74 6
GERENTES DE PEQUEÑAS EMPRESAS ( TIENEN 1 O 2 DIRECTORES ) 71 13
PROFESIONALES DE LAS CIENCIAS FISICAS, QUIMICAS Y 69 5
84
Revista Cultura y Religión
ISSN 0718-4727
MATEMATICAS Y DE LA INGENIERIA
PROFESIONALES DE LAS CIENCIAS BIOLOGICAS, LA MEDICINA Y LA
SALUD 71 5
PROFESIONALES DE LA ENSEÑANZA 75 7
OTROS PROFESIONALES CIENTIFICOS E INTELECTUALES 67 7
TECNICOS Y PROFESIONALES DE NIVEL MEDIO DE LAS CIENCIAS
FISICAS Y QUIMICAS, LA INGENIERIA Y AFINES 69 11
TECNICOS Y PROFESIONALES DE NIVEL MEDIO DE LAS CIENCIAS
BIOLOGICAS, LA MEDICINA Y SALUD 76 11
MAESTROS E INSTRUCTORES TECNICOS 76 11
OTROS TECNICOS 74 9
OFICINISTAS 75 11
EMPLEADOS EN TRATO DIRECTO CON EL PUBLICO 71 13
TRABAJADORES DE LOS SERVICIOS PERSONALES Y DE PROTECCION
Y SEGURIDAD 70 17
MODELOS, VENDEDORES Y DEMOSTRADORES 70 14
AGRICULTORES Y TRABAJADORES CALIFICADOS DE
EXPLOTACIONES AGROPECUARIAS, FORESTALES Y PESQUERAS CON
DESTINO AL MERCADO 75 16
TRABAJADORES AGROPECUARIOS Y PESQUEROS DE SUBSISTENCIA 72 18
OFICIALES Y OPERARIOS DE LAS INDUSTRIAS EXTRACTIVAS Y DE
LA CONSTRUCCION 66 20
El cuadro anterior indica que hay un 10% de católicos por encima del porcentaje que corresponde a su
representatividad nacional, como miembros de la Fuerzas Armadas, Carabineros e Investigaciones, campo en el
cual el Estado de Chile tiene una responsabilidad directa en promover y procurar la no discriminación que asegura
la Constitución Política del país.
En segundo lugar, se observa que solo la mitad de los evangélicos tienen acceso al poder ejecutivo,
legislativo y de directivos de la administración pública, nuevamente un campo ocupacional en el que el Gobierno
de turno debería procurar el cumplimiento de la legislación nacional igualitaria.
Tercero, en las ocupaciones que requieren de mayor calificación y por tanto gozan de mejores
remuneraciones, como son la gestión empresarial, las profesiones científicas, ingenieriles, de la salud y de docencia
superior solo la mitad de los evangélicos en promedio ha tenido acceso a las mismas.
Finalmente, es en aquellas ocupaciones de más baja calificación y más bajas remuneraciones donde se
concentra la población evangélica, sea como trabajadores de la industria extractiva y la construcción (20%),
agropecuarios y pesqueros (18%), como trabajadores de servicios personales y seguridad (17%), o como
agricultores y trabajadores calificados de explotaciones agropecuarias, forestales y pesqueras, con un 16%. Si bien
estas ocupaciones representan la mayor concentración de trabajadores del país, también representan las menores
posibilidades de desarrollo personal, profesional y colectivo.
Evangélicos y acogida a los sectores vulnerables del país.
A pesar de no contar con medios necesarios ni acceso a los recursos del Estado para hacerse cargo de los
sectores más vulnerables del país, los evangélicos cuentan entre sus filas, en mayor proporción que los creyentes
que adhieren a otros credos, a los grupos que históricamente han sido discriminados y marginal izados, como son
las mujeres, los indígenas, los minusválidos.
La publicación Estadísticas Sociales de los pueblos Indígenas en Chile Censo 2002 del INE indica que hay
más mujeres indígenas que hombres en la religión evangélica. También señala que llama la atención la diferencia
en la respuesta de hombres y mujeres, frente a la categoría “ninguna o ateo”, ya que, los hombres indígenas casi
85
Revista Cultura y Religión
ISSN 0718-4727
duplican a las mujeres, en tanto que las mujeres se destacan por sobre éstos últimos, en su declaración frente a
“Testigos de Jehová”.
Cuadro No. 8. Religión por Sexo, Censo 2002 (porcentajes)
Hombre Mujer Total
Católica 68.1 71.6 69.9
Evangélica 14.1 16.1 15.1
Testigo de Jehová 0.8 1.3 1.0
Judaica 0.1 0.1 0.1
Mormón 0.8 0.9 0.9
Musulmana 0.0 0.0 0.0
Ortodoxa 0.0 0.0 0.0
Otra religión o credo 5.2 3.6 4.3
Ninguna, ateo, agnóstico 10.6 6.0 8.3
Total 100.00 100.00 100.00
Fuente: XVII Censo Nacional De Población y VI de Vivienda 2002. N = 3.890.126
El cuadro anterior muestra la predominancia de las mujeres en las iglesias evangélicas, toda vez que
superan en dos puntos porcentuales a los hombres, situación que también se observa en quienes se declaran
católicas. No obstante, las iglesias evangélicas en general y las pentecostales en particular, cuestionan seriamente el
comportamiento machista tradicional del hombre chileno, generando espacios específicos para que las mujeres
desarrollen su autoestima y puedan crecer como personas. Una investigación de Sonia Montecinos con mujeres
populares de la comuna de La Pintana muestra como las mujeres pentecostales acceden a una mejor calidad de vida
cuando ingresan con sus familias a una iglesia pentecostal.22
Cuadro No. 8. Adscripción religiosa de población indígena y no indígena
Población indígena (%) Población no indígena (%)
Católica
64,8%
Evangélica
29,5%
Testigo de
Jehová
1,0%
Mormón
0,9%
Otra religión
o credo
3,6%
Católica
76,8%
Evangélica
15,9%
Mormón
1,0%
Testigo de
Jehová
1,2% Judaica
0,2%
Otra religión o credo 4,8%
Ortodoxa 0,1%
Nota: Considera a los que adscribieron a alguna religión,
el 0,1 adscribe a religión o credo Judaico, Musulmán y Ortodoxo
Fuente: Estadísticas Sociales de los pueblos indígenas en Chile Censo 2002, p. 59
En relación al tipo de religión, casi un tercio de la población del pueblo mapuche (31,1%) adscribe a la
religión evangélica, constituyendo la cifra más alta de la columna indígena. La alta adhesión mapuche a la religión
evangélica, es quizá la cifra más relevante del cuadro que sigue porque, en comparación, los mapuche duplican a
los no indígena en este tema. De forma paralela y comparativamente, lo mismo puede decirse del hecho que son los
mapuche los que adscriben en menor proporción a la religión católica (63,5%) respecto no sólo del resto de los
pueblos considerados, sino también en relación con la población no indígena (76,8%). En cualquier caso, la
población indígena chilena, con la sola excepción de los rapanui y atacameño están por sobre el promedio nacional
de adscripción a esta religión.
86
Revista Cultura y Religión
ISSN 0718-4727
Cuadro No. 9. Porcentaje de católicos y evangélicos por etnia. 2002.
Indígenas Católica Evangélica
Alacalufe (Kawashkar) 55 18
Atacameño 66 11
Aimara 56 15
Colla 57 13
Mapuche 57 26
Quechua 67 15
Rapa Nui 67 11
Yámana (Yagán) 62 13
Ninguno de los anteriores 69 13
Existen, sin embargo, variaciones importantes en la adscripción religiosa de diversos grupos indígenas
nacionales, como lo muestra el Cuadro No. 9 a continuación. En efecto, los siguientes grupos no llegan al
promedio nacional de los evangélicos: Atacameños, Coya, Rapanui y Yámanas o Yaganes.
Cuadro No. 10.
Porcentaje de discapacitados entre población católica y evangélica. 2002
Católica Evangélica
Sin discapacidad 70 15
Sólo Ceguera 69 22
Sólo Sordera 72 19
Sólo Mudez 68 20
Sólo /parálisis 70 19
Sólo def. mental 65 19
Dos discapacidades 69 18
Tres discapacidades 61 18
Por otra parte, proporcionalmente, los evangélicos también acogen un mayor número de discapacitados que
los grupos católicos. El cuadro anterior muestra que el porcentaje de población sin discapacidad es similar al de la
población nacional que adscribe a uno u otro credo. Pero en lugar del 15% nacional, los evangélicos tienen un 22%
de ciegos, 19% de sordos, 20% de mudos, 19% de paralíticos, 19% de deficientes mentales y un 18% con dos o
87
Revista Cultura y Religión
ISSN 0718-4727
tres discapacidades juntas. Es posible que la capacidad de acogida que brindan las comunidades evangélicas en
general y pentecostales en particular, facilite el acceso y permanencia de los/as minusválidos/as entre ellos.
En cuanto a la mayor acogida de los evangélicos a miembros de la tercera edad de nuestra sociedad chilena,
cabe señalar que el 4 % de los evangélicos corresponde a personas de 60 y más años, mientras ese porcentaje
llega al 5,3 por ciento en el caso de los católicos, probablemente por ser Chile un país tradicionalmente católico. Al
sintetizar las Características Sociales y Culturales por grupo religioso, cabe señalar que en las edades más
avanzadas predomina con mayor intensidad la religión católica (7,6% de la población mayor de 75 años, frente a
un 28% de la población de 15 a 29 años). Pero esta referencia cambia entre quienes profesan la religión evangélica
(3% en la población de 75 años o más y 30% de la población de 15 a 29 años); cabe destacar que entre quienes
profesan la religión mormona también predominan los jóvenes (0,5% en la población de 75 años o más y 1,1% en
la población de 15 a 29 años). Conviene comparar estos parámetros con los de las personas que declararon ninguna
religión, ateo, agnóstico, donde la distribución por edades es también significativa: 11,1% de la población de 15 a
29 años, frente al 3,8% de 75 años o más. En las otras religiones no hay diferencias importantes de acuerdo a la
edad. Pero se destaca la población evangélica como relativamente más joven que el resto. La responsabilidad de
educar a esta masa de población evangélica joven es enorme y, por tanto, el siglo XXI va a ser testigo de la
transformación social que será capaz de realizar esta población más joven que representan los evangélicos.
Conclusiones
Este trabajo permite llegar a un conjunto de conclusiones de diverso orden. Primero, es indudable el
crecimiento extraordinario que presentan los evangélicos chilenos en el siglo XX, probablemente uno de los más
rápidos de Latinoamérica y del mundo, ya que no se trata de un crecimiento relacionado con un periodo histórico
específico, sino sostenido a través de regímenes políticos diversos y crisis económicas varias ocurridas durante un
siglo.
Segundo, es recién al cumplirse un centenario del pentecostalismo en el país que están apareciendo obras
con investigaciones históricas y de otras ciencias sociales, que de alguna manera contribuyen a comprender el
proceso de crecimiento cuantitativo que presentan los evangélicos chilenos, situación que bien vale la pena
continuar observando para llegar a determinar con mayor precisión los factores que contribuyen a su crecimiento.
En efecto, las hipótesis hasta ahora formuladas no dan cuenta sino limitada del fenómeno al asociarlo con
determinado período histórico. No obstante, superadas las condiciones de anomia, emergencia política o crisis
económica, ha continuado el crecimiento numérico de los evangélicos en Chile.
Tercero, la cobertura del territorio nacional por parte de los evangélicos es desigual y combinada, lo que da
lugar a investigaciones futuras sobre las condiciones culturales prevalecientes en cada región que hacen más viable
el florecimiento del pentecostalismo en algunas regiones. De hecho, si entre las regiones del norte la presencia de
los evangélicos corresponde a la unidad, en la región metropolitana se duplica y en las del Bío Bío y Araucanía se
triplica.
Cuarto, llama la atención que la presencia evangélica por comuna puede multiplicarse veinte veces, según
se trata de una comuna con el mayor Índice de Desarrollo Humano como Providencia, o comunas con baja
escolaridad, bajos índices de salud e ingresos. Son en estas últimas donde prevalecen y aun siguen creciendo los
evangélicos. De nuevo, aquì conviene indagar cuales concepciones del trabajo y la cultura prevalecen en cada caso
e intentar dilucidar si el retraso en calidad de vida que padecen los evangélicos se debe a su propia cultura o por
haber nacido en un medio que no les presta oportunidades para avanzar más.
Por otra parte, tradicionalmente se ha considerado que el crecimiento de los evangélicos se hace a expensas
de los católicos, pero los datos muestran que ello no siempre ocurre en forma mecánica. Las conclusiones
preliminares al hacer un análisis estadístico de correspondencias múltiples, a partir de la caracterización
88
Revista Cultura y Religión
ISSN 0718-4727
socioeducativa de la población evangélica y de acuerdo a las variables de grupos etáreos, utilizando como unidad
de análisis a las comunas, indican lo siguiente:
1. La presencia mayor de evangélicos en las comunas está asociada con tamaño de la misma y su nivel de
pobreza; en las pequeñas comunas de menos de 10.000 habitantes no se produce un crecimiento sobre la media,
pero en ciertas comunas pequeñas con grupos étnicos dominantes, se ha producido un fuerte incremento del
porcentaje de evangélicos.
2. En cualquier tipo de comuna la mayor presencia de evangélicos está asociada a menores índices de
desarrollo humano, en términos de menores ingresos y menor escolaridad.
3. En el caso de comunas pequeñas el aumento de la proporción de evangélicos está asociado al descenso en
la proporción de católicos y creyentes de otras religiones
4. En las comunas grandes, de más de 100.000 habitantes, sin embargo, el aumento del porcentaje de
evangélicos se hace en función de los no creyentes, y no por transferencia de católicos. Pero también ocurre que en
comunas con mayor nivel de desarrollo, donde disminuyen los evangélicos también crecieron los no creyentes. (Es
el caso de las Comunas con mayor IDH).
5. En las comunas más cosmopolitas y menos conservadoras hay un aumento de los no creyentes, lo cual
afecta también negativamente al crecimiento evangélico. Al contrario, en las comunas de menos 100.000
habitantes el crecimiento evangélico crece a la par con los no creyentes, pero también se supone compensado con
un flujo de católicos hacia el estrato evangélico.
6. En las comunas de menos de 10.000 los no creyentes no crecen y los evangélicos crecen poco, a menos
que se trate de comunas más pequeñas con fuerte población indígena. En estas comunas por sobre 10.000
habitantes se observa una relación inversa entre proporción de evangélicos y nivel de ingresos autónomos. Pero, las
comunas muy pequeñas no presentan esta relación por predominar altos niveles de pobreza más parejos.
7. La proporción de evangélicos está asociada, a menores ingresos y escolaridad, en las grandes comunas
donde mejoran las condiciones de vida crecen los no creyentes, excepto en aquellas comunas de alta inmigración
reciente como Puente Alto, Maipú, La Florida y Quilicura.
8. Si siguen las tendencias al mejoramiento socio-económico del país en grandes comunas, es probable que
se paralice no solo el crecimiento de evangélicos sino de todas las religiones, especialmente en las ccomunas donde
ya presentan porcentajes superiores al 30% de evangélicos y que se concentran en las Regiones del Bío Bío,
Arancanìa, Los Lagos y Los Ríos.
9. En el caso de Comunas sobre el porcentaje del 15,14 %, y población superior a los 100.habitantes hay
varios casos en la Región Metropolitana de Comunas con altos índices pobreza con un mayor porcentaje de
evangélicos.
10. Tanto a nivel urbano y rural hay Comunas con altos índices de población indígenas que tienen altos
porcentajes de evangélicos. Pero en general, se observa que abundan las comunas con características rurales que
tienen un alto porcentaje de evangélicos.
En síntesis, esta investigación puede tener un gran impacto social porque: a) aborda cerca del 70% de la
población evangélica en Chile, por lo tanto brinda información para tener un conocimiento más acabado del
mundo evangélico para formular una política social y educacional con el mundo evangélico; b) es una herramienta
de las iglesias evangélicas para conocer su trabajo y aporte social de manera global y servir de fundamentos para
solicitar recursos públicos y privados, porque la gran mayoría del trabajo social que hacen los evangélicos, los
hacen con sus propios recursos; c) permite un diagnóstico y proyección para el crecimiento y sostener postura
valórica a partir de la visión y postura de los jóvenes, que son la esperanza para el crecimiento futuro; d) puede
servir de diagnóstico para futuras políticas sociales del Estado de Chile que permitan un real crecimiento con
igualdad.
89
Revista Cultura y Religión
ISSN 0718-4727
Bibliografía.
Barrios, Angélica 2009. “Canuto: un pasado presente a través del concepto. Antecedentes históricos del
pentecostalismo en Chile en la vida de Juan Canut de Bon Gil”, en Chiquete, Daniel y Orellana, Luis (eds.) (2009)
Voces del Pentecostalismo Latinoamericano. Identidad, Teología e Historia. Vol. II. Relep. Concepciòn, Chile. pp.
29-44.
90
Revista Cultura y Religión
ISSN 0718-4727
Bothner, Matthew. 1994. “El soplo del Espíritu: Perspectivas sobre el Movimiento Pentecostal en Chile”. En
Estudios Públicos, No.55.
Castillo, Cecilia. 2009. “Imágenes y espirituralidad de las mujeres en el pentecostalismo chileno”. En Chiquete,
Daniel y Orellana, Luis (eds.) (2009) Voces del Pentecostalismo Latinoamericano. Identidad, Teología e
Historia. Vol. III. Relep. Concepción, Chile. pp.183-198.
Chiquete, Daniel y Orellana, Luis (eds.) 2009. Voces del Pentecostalismo Latinoamericano. Identidad, Teología e
Historia. Vols. II y III. Relep. Concepción, Chile.
Correa, Sofía; Figueroa, Consuelo; Jocelyn-Holt, Alfredo; Rolle, Claudio; Vicuña, Manuel. 2001. Historia del
Siglo XX chileno. Balance paradojal. Editorial Sudamericana chilena. Santiago.
Corvalán, Oscar. 1973. Evangélicos y Huelga Social. Estudio de segmentos del pentecostalismo. Instituto Central
de Sociología. Universidad de Concepción. Tesis de grado de Licenciado en Sociología. Concepción.
Corvalán, Oscar. 2009. “Pentecostalismo y Ecumenismo”. Presentado en Seminario Relep. Santiago.Septiembre.
Santiago de Chile.
Cruz, Nicolás; Whipple, Pablo. 1996. Nueva Historia de Chile. Desde los orígenes hasta nuestros días. Zigzag.
Santiago.
Fontaine, Arturo y Harald Beyer. 1991. “Retrato del Movimiento Evangélico a la Luz de las Encuestas de Opinión
Pública”. Estudios Públicos, 44. Santiago. (Primavera 1991)
García, Aurelio. 2009. “La visión misionera protestante en Chile a fines del siglo diecinueve: Trumbull y el
periódico The Record”, en Universum. Revista de Humanidades y Ciencias Sociales. Universidad de Talca. Año
24. vol. 1, pp.74-75
Guzmán, Nicomedes. 1944. La sangre y la esperanza. “La Palabra de Dios”. Editorial Lom, 1999. Santiago.
Chile, pp 68- 83.
Hoover, W.C. 2008. Historia del Avivamiento Pentecostal en Chile. Ceep Ed. Concepción, Chile.
Hurtado, Alberto. 1941. ¿Es Chile un país católico?- prólogo de Augusto Salinas. Imprenta San Francisco Padre
Las Casas. Santiago.
INE. 2004. CENSO 2002. Santiago de Chile.
INE. 2005. Estadísticas Sociales de los pueblos indígenas en Chile Censo 2002 síntesis de resultados.
Características sociales y culturales. Santiago.
Izquierdo Fernández, Gonzalo 1990. Historia de Chile. Tomo III. Editorial Andrés Bello. Santiago.
Lagos, Humberto. 1982. La función de las minorías religiosas. Las transacciones del Protestantismo chileno en el
periodo 1973- 1981. Louvain la Neuve. Bélgica.
91
Revista Cultura y Religión
ISSN 0718-4727
Lalive D ¨Epinay, Cristian. 1968. El Refugio de las Masas, Estudio sociológico del protestantismo chileno.
Editorial del Pacífico, Santiago de Chile.
Mansilla, Miguel 2008. ”Del refugio a la protesta. El refugio de las masas 1968-2008: a cuarenta años de su
publicación”. En Revista Cultura y Religión, Vol. II, N°2. Universidad Arturo Prat. En:
www.revistaculturayreligion.cl, visitado en agosto del 2009.
Montecino, Sonia. 2002. “Nuevas feminidades y masculinidades. Una mirada de género al mundo evangélico de
La Pintana”, en Estudios Públicos, 87 (invierno 2002). Pp. 73-103.
Muñoz, David. 2009. Relación entre protestantes, masones y el pensamiento liberal en el período oligárquico,
1810-1930. Un análisis comparado entre Chile y Perú. Publicado por Sociedad Bíblica Chile. Santiago.
Muñoz, Humberto.1969. Nuestros Hermanos Evangélicos. Ediciones Nueva Universidad, PUC. Santiago.
Orellana, Luis. 2006. El fuego y la nieve. Historia del Movimiento Pentecosal en Chile: 1909-1932. T.I. CEEP
Ediciones. Hualpén. Concepción
Ortiz, Juan 2009. Historia de los evangélicos en Chile 1810-1891: de disidentes a canutos. CEEP ediciones.
Concepción.
Ossa, Manuel. 1966. “La Identidad Penecostal”. Persona y Sociedad, vol. X, No.1. abril 1966. Ilades. Santiago.
Poblete B., Renato; Galilea W., Carmen. (1984) Movimiento Pentecostal e Iglesia Católica en Medios Populares.
Centro Bellarmino. Santiago.
Sepúlveda, Juan. 2009. “Valparaíso, cuna del petentecostalismo chileno”. En Chiquete, Daniel y Orellana, Luis
(eds.) (2009) Voces del Pentecostalismo Latinoamericano. Identidad, Teología e Historia. Vol. III. Relep.
Concepción, Chile. Pp. 15-42.
Sepúlveda., Víctor. 2009. La Pentecostalidad en Chile. CEEP. Concepción.
Vergara, Ignacio. 1962. El protestantismo en Chile. Editorial Pacífico. Santiago.
Vial, Gonzalo. 1996. Historia de Chile (1891-1973). Vol I, Tomo II. Santiago.
Notas
92
1 El autor agradece el apoyo prestado por el sociólogo Oscar Arias en el tratamiento de los datos censales.
2 Sociólogo. Ph.D.(Toronto). Profesor de la Universidad de Talca.
3 Poblete B., Renato. Galilea W., Carmen (1984). P.1-3.
4 Cruz, Nicolás; Whipple, Pablo. (1996). Nueva Historia de Chile. Desde los orígenes hasta nuestros días. Zigzag. Santiago.
5 Correa, Sofía; figueroa, Consuelo; Jocelyn-Holt, Alfredo; Rolle, Claudio; Vcuña, Manue. (2001). Historia del Siglo XX
chileno. Balance paradojal. Editorial Sudamericana chilena. Santiago. Ver. Pag. 361.
Izquierdo Fernández, Gonzalo (1990). Historia de Chile. Tomo III. Editorial Andrés Bello. Santiago.
6 Ver bibliografía, ya que, un siglo mas tarde de sus inicios, comienza a surgir historiadores del movimiento pentecostal en
Chile.
7 Mansilla, Miguel.”Del refugio a la protesta. El refugio de las masas 1968-2008: a cuarenta años de su publicación”. En
Revista Cultura y Religión 2009. universidad de Tarapacá.
8 Mansilla, M. op.cit. p.7.
9 García Ardilla, Aurelio. (2009)- “La visión misionera protestante en Chile a fines del siglo diecinueve: Trumbull y el
periódico The Record”, en Universum. Revista de Humanidades y Ciencias Sociales. Universidad de Talca. Año 24. vol. 1,
pp.74-75
10 Ortiz Retamal, Juán R. (2009) Historia de los evangélicos en Chile 1810-1891: de disidentes a canutos. CEEP ediciones.
Concepción.
11 Muñoz Condell, David. (2009). Relación entre protestantes, masones y el pensamiento liberal en el período oligárquico,
1810-1930. un análisis comparado entre Chile y Perú. Publicado por Sociedad Bíblica Chile. Santiago.
12 García Ardilla, Aurelio. Op. Cit. P. 80.
13 Lalive d´Epinay, Christian. (1968) El Refugio de las Masas. Santiago.
14 Hurtado Cruchaga, Alberto. (1941) ¿Es Chile un país católico?- prólogo de Augusto Salinas. Imprenta San Francisco
Padre Las Casas. Santiago.
15 Vergara, Ignacio. El protestantismo en Chile. Santiago. 1962.
16 Muñoz, Humberto. Nuestros Hermanos Evangélicos. Ediciones Nueva Universidad, PUC. Santiago. 1969
17 Poblete B., Renato; Galilea W., Carmen. Movimiento Pentecostal e Iglesia Católica en Medos Populares. Centro
Bellarmino. Santiago. 1984-
18 Guzmán, Nicomedes. (1944). La sangre y la esperanza. “La Palabra de Dios”. Editorial Lom, 1999. Santiago. Chile, pp
68- 83.
19 Lagos, Humberto. La función de las minorías religiosas. Las transacciones del Protestantismo chileno en el periodo 1973-
1981. Louvain la Neuve. Bélgica. 1982.
20 Vial, Gonzalo. Historia de Chile (1891-1973). Vol I, Tomo II. Pp. 843-844.
21 Corvalán V., Oscar. Evangélicos y Huelga Social. Estudio de segmentos del pentecostalismo. Instituto Central de
Sociología. Universidad de Concepción. Tesis de grado de Licenciado en Sociología. Concepción 1973.
22 Montecino, Sonia. Ibid op. Cit. (2002)
ResearchGate has not been able to resolve any citations for this publication.
Article
Full-text available
Believing that they were living through an eschatological war between good and evil, or the Gospel and Romanism, Missionary Trumbull and the English-speaking Reformed Community of Valparaíso in the 1870s articulated a complex yet coherent vision by means of their journal The Record. The Gospel was Truth, efficacious for the transformation of individuals and societies. Establishing the means and ends of their task, the community identified with liberal elements of Chilean society, and fostered their efforts towards modernity and progress, offering the progressive social elements they understood were innate to Protestantism as their contribution to Chile's future.
Article
Full-text available
Este artículo es un análisis del libro de Lalive, d´Epinay El refugio de las masas: estudio sociológico del protestantismo chileno (1968). Analizamos los presupuestos teóricos implícitos como explícitos de la obra y sus implicancias en los trabajos de la sociología y antropología del pentecostalismo chileno. También analizamos las fortalezas teóricas y las debilidades empíricas del libro y cómo algunos conceptos centrales del libro se transformaron en mitos sociológicos.
El soplo del Espíritu: Perspectivas sobre el Movimiento Pentecostal en Chile
  • Matthew Bothner
Bothner, Matthew. 1994. "El soplo del Espíritu: Perspectivas sobre el Movimiento Pentecostal en Chile". En Estudios Públicos, No.55.
  • Sonia Montecino
  • Ibid Op
Montecino, Sonia. Ibid op. Cit. (2002)
Chile un país católico?-prólogo de Augusto Salinas
  • Alberto Hurtado Cruchaga
Hurtado Cruchaga, Alberto. (1941) ¿Es Chile un país católico?-prólogo de Augusto Salinas. Imprenta San Francisco Padre Las Casas. Santiago.
Nuevas feminidades y masculinidades. Una mirada de género al mundo evangélico de La Pintana
  • Sonia Montecino
Montecino, Sonia. 2002. "Nuevas feminidades y masculinidades. Una mirada de género al mundo evangélico de La Pintana", en Estudios Públicos, 87 (invierno 2002). Pp. 73-103.
La Identidad Penecostal
  • Manuel Ossa
Ossa, Manuel. 1966. "La Identidad Penecostal". Persona y Sociedad, vol. X, No.1. abril 1966. Ilades. Santiago.
Historia de los evangélicos en Chile 1810-1891: de disidentes a canutos
  • Juan Ortiz
Ortiz, Juan 2009. Historia de los evangélicos en Chile 1810-1891: de disidentes a canutos. CEEP ediciones. Concepción.