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Abstract

A la hora de poner en práctica políticas que incidan en la prevención de un fenómeno que tanto daña a la convivencia social, como es la violencia doméstica, es también imprescindible poner en marcha programas de evaluación que determinen en qué medida estas políticas, y cada uno de los programas asociados a las mismas, están produciendo los efectos deseados. En este boletín se presentan resultados de la evaluación de un programa de tratamiento con maltratadores encarcelados, sin duda, una de las facetas de este problema en la que es más útil y necesario intervenir. La condena de privación de libertad se convierte, en el caso de estos autores, en una oportunidad para intervenir con ellos y conseguir un efectivo cambio resocializador.
Directora: Fátima Pérez Jiménez. Coordinadora: Alejandra Gómez-Céspedes. Publicado por la Sección de Málaga del IAIC.
Edificio Institutos de Investigación, Universidad de Málaga. Campus de Teatinos, 29071 MALAGA
Tel: (95) 213 23 25 Fax: (95) 213 22 42. Depósito legal: MA 857/1996. ISSN:1137-2427.
www.uma.es/criminologia, boletincriminologico@uma.es -Imprime: Gráficas Luis Mahave, S. L.
A la hora de poner en práctica
políticas que incidan en la
prevención de un fenómeno
que tanto daña a la
convivencia social, como es
la violencia doméstica, es
también imprescindible poner
en marcha programas de
evaluación que determinen
en qué medida estas políticas,
y cada uno de los programas
asociados a las mismas, están
produciendo los efectos
deseados. En este boletín se
presentan resultados de la
evaluación de un programa
de tratamiento con
maltratadores encarcelados,
sin duda, una de las facetas
de este problema en la que
es más útil y necesario
intervenir. La condena de
privación de libertad se
convierte, en el caso de estos
autores, en una oportunidad
para intervenir con ellos y
conseguir un efectivo cambio
resocializador.
Palabras claves: Violencia
doméstica, prevención,
programa de tratamiento e
intervención psicológica.
Instituto andaluz interuniversitario de Criminología
BOLETÍN CRIMINOLÓGICO
JULIO - AGOSTO 2009
Nº 115
EVALUACIÓN DE UN PROGRAMA DE
TRATAMIENTO CON MALTRATADORES
ENCARCELADOS Marian Martínez García
Meritxell Pérez Ramírez
Introducción
La violencia doméstica
constituye un fenómeno que
preocupa tanto a nuestra sociedad
como a los profesionales que
trabajan en este ámbito. Los
programas de tratamiento
psicológico son un instrumento
más para prevenir la repetición de
la conducta violenta de los
agresores domésticos. Intervenir
con estas personas es
imprescindible, ya que una gran
parte de las víctimas retoman la
convivencia con su agresor y, si
no es el caso, el agresor puede
repetir el mismo patrón conductual
violento con una nueva pareja. El
objetivo general de los programas
de intervención con agresores
domésticos, desarrollados en los
centros penitenciarios, es detener
la violencia que ejercen estos
sujetos en las relaciones
interpersonales con la pareja y,
además, dotarlos de alternativas
a la violencia para afrontar los
problemas y conflictos con los
que se puedan encontrar en su
vida cotidiana.
Esta investigación responde
a la necesidad, actualmente
consensuada por muchos
investigadores en Criminología,
sobre la importancia de evaluar
los programas de tratamiento que
se realizan con delincuentes. Los
datos obtenidos en la evaluación
de los programas permiten
establecer, en primer lugar, qué
intervenciones son eficaces y, en
segundo lugar, dentro de una
misma intervención, qué módulos
del tratamiento proporcionan
mayores mejoras en los sujetos.
Objetivos
El objetivo de este estudio
es realizar una evaluación
criminológica y psicológica de los
sujetos que realizaron el programa
de tratamiento para agresores
domésticos aplicado en el Centro
Penitenciario Quatre Camins de
Barcelona durante el período
2007-2008. Para determinar la
evolución de los sujetos en el
programa de tratamiento se realizó
la evaluación de una serie de
variables psicológicas,
teóricamente relacionadas con el
tratamiento, en dos momentos
diferentes de la intervención, antes
y después de completar el
programa de tratamiento
psicológico.
La hipótesis de trabajo que
se plantea es que, si se comparan
las medidas obtenidas antes del
tratamiento y después de éste, se
encontrará un cambio significativo
de los sujetos en las variables
seleccionadas para evaluar los
diferentes aspectos que la
intervención pretende modificar.
Diseño y variables evaluadas
La metodología de este
estudio consistió en un diseño
intragrupo con medidas pre-
tratamiento y post-tratamiento.
La investigación
internacional apunta a que los
agresores domésticos presentan
boletín criminológicO nº 107 SEPTIEMBRE - OCTUBRE 2008 página 2boletín criminológicO nº 115 JULIO - AGOSTO 2009 página 2
METODOLOGÍA
Para la realización de esta investigación se ha diseñado un estudio de grupo único con 28
sujetos que han realizado el tratamiento por la comisión de delitos de violencia doméstica
en el Centro Penitenciario Quatre Camins de Barcelona. Estos 28 sujetos se encuentran
distribuidos en tres grupos de tratamiento diferente. Dos de los grupos realizaron la intervención
en su versión reducida. El resto de sujetos, siete, realizaron la versión intensiva del tratamiento.
La diferencia entre una versión y la otra está vinculada a la necesidad de ofrecer un
programa reducido a aquellos internos cuya longitud de la condena no asegura la realización
de las sesiones previstas en el programa intensivo, el cual presenta una mayor duración,
estimada en un año de intervención.
una serie de déficits específicos
en variables como distorsiones
cognitivas sobre la mujer,
habilidades personales,
impulsividad o control de la ira.
Por este motivo, si el tratamiento
es efectivo, influirá en las
puntuaciones de los sujetos en
dichas variables y, en
consecuencia, disminuirá los
déficits presentados por éstos. Por
otro lado, se ha tenido en cuenta
la influencia de diferentes
variables criminológicas que
podrían estar modificando o
alterando el efecto del cambio
terapéutico en las diversas
variables psicológicas evaluadas
(edad del primer ingreso en
prisión, número de ingresos,
versatilidad delictiva, etc.).
Instrumentos de evaluación
A continuación se enumeran
los instrumentos de evaluación
utilizados en esta investigación:
n Inventario de pensamien
tos sobre la mujer (Echeburúa y
Fernández-Montalbo, 2000). El
objetivo de este instrumento es
evaluar las distorsiones y actitudes
hacia la mujer. Está formado por
13 ítems binarios destinados a la
detección de pensamientos irra
cionales relacionados con los roles
sexuales y la inferioridad de la
mujer.
n Inventario de pensamien
tos distorsionados sobre la violen
cia (Echeburúa y Fernández-
Montalbo, 2000). Es un cuestio
nario compuesto de 16 ítems bi
narios, cuyo objetivo es detectar
los pensamientos irracionales so
bre el uso de la violencia, así como
la aceptación de dicha violencia
como forma de resolución de con
flictos.
n Índice de respuesta inter
personal (Davis, 1980; versión
española de Garrido y Beneyto,
1995). Consiste en un instrumento
de 28 ítems que evalúan cuatro
componentes de la empatía: fan
tasía (capacidad para la
imaginación e identificación con
personajes ficticios), conciencia
de perspectiva (capacidad para
apreciar el punto de vista de los
otros), interés empático (capaci
dad para mostrar preocupación
por otras personas que tienen ex
periencias negativas), y dolor per
sonal (capacidad para sentir las
emociones negativas de los otros
como si fueran propias).
n Escala de impulsividad
de Barratt (BIS-11). Esta escala
se compone de tres subescalas que
reflejan diferentes facetas del
constructo impulsividad: impulsi
vidad motora, impulsividad cog
nitiva e impulsividad para la no
planificación.
n STAXI-2. Este cuestiona
rio consiste en 44 ítems sobre la
conceptualización de la ira, distri
buidos en tres subescalas: estado,
rasgo y expresión de la ira.
n Escala de estadios de
cambio de Prochaska y DiCle
mente (SOCS). Instrumento de 32
ítems que sitúan al individuo en
cuatro estadios de motivación ha
cia el cambio terapéutico propues
tos por dichos autores:
Precontemplación, contemplación,
acción y mantenimiento.
Resultados descriptivos
La edad de los sujetos de
esta muestra oscila entre un
mínimo de 23 años y un máximo
de 57 años. La edad media, en la
actualidad, es de 39 años, con una
desviación estándar de 9 años. En
relación con el país de origen, el
75% de los sujetos son de origen
español, un 10% son marroquíes
y los sujetos restantes proceden
de Argelia, Italia y Portugal.
A partir de los datos
encontrados en este estudio, se
pone de manifiesto la
heterogeneidad de los sujetos a
los cuales va dirigido el programa
de tratamiento para agresores
domésticos. En primer lugar, hay
una proporción importante de
población inmigrante que, a
menudo, tiene necesidades
lingüísticas y de comprensión del
idioma, independientes de la
intervención psicológica
específica. En segundo lugar, es
una muestra de hombres
generalmente solteros, con
estudios básicos y una calificación
profesional baja o inexistente.
Probablemente este tipo de sujetos
requerirán una intervención
adecuada a sus características, de
ahí que los temas a tratar en el
programa deberían abordarse de
modo que les resultaran próximos
a sus experiencias y adecuados a
su nivel de comprensión cognitiva
y emocional. En tercer lugar, los
sujetos de la muestra son
habitualmente primarios en el
ámbito penitenciario, y con una
edad de inicio en la carrera
criminal conocida más tardía que
boletín criminológicO nº 115 JULIO - AGOSTO 2009 página 3
la de los delincuentes comunes y,
por tanto, con una probabilidad
de reincidencia, respecto a estas
dos variables, menor que la de la
media de los agresores. A pesar
de ello, cabe destacar que, si no
se interviene con estas personas,
también es probable que repitan
la conducta de agresión y maltrato
con una nueva pareja, porque la
violencia puede consolidarse
fácilmente como una estrategia
interpersonal más para afrontar
los problemas de pareja.
Finalmente, respecto al
consumo de drogas por parte de
los participantes, el 27% de los
sujetos refieren consumir alcohol
u otras drogas, además, un 33%
de los que sí consumen, son poli-
toxicómanos. Las personas que
consumen más de una droga
acostumbran a tomar alcohol de
forma abusiva o hachís y, además,
cocaína o heroína.
En relación con el delito de
violencia doméstica, el 40% de
los sujetos están condenados por
un delito de violencia doméstica
habitual. Un 20% de los sujetos
están condenados por un delito de
lesiones, un 10% por uno de
amenazas, y el resto está
sentenciado por un delito de malos
tratos en el ámbito familiar,
agresión sexual, asesinato,
violencia física contra las personas
o incendio.
En esta muestra la media de
las penas privativas de libertad es
de 4 años y medio, con una
desviación estándar de 4 años,
siendo el período mínimo de
estancia en prisión de 3 meses y
el máximo de 15 años.
Otro dato muy relevante a
tener en cuenta es la tipología de
la víctima de estos
comportamientos delictivos. Tal
y como se puede observar en la
siguiente tabla, el 50% de los
sujetos de los que se dispone de
información agredieron o
amenazaron a su pareja, un 22%
de sujetos cometieron el delito
sobre su expareja, un 17% agredió
a sus hijos además de a su pareja
y, finalmente, un 11% de los
sujetos de la muestra agredieron
a algún otro miembro de la
familia. Por tanto, queda
demostrado que los sujetos que
configuran el programa de
tratamiento de agresores
domésticos en Quatre Camins no
se encuentran en prisión sólo por
violencia de género, sino que se
trata de una muestra más amplia
de sujetos que han cometido algún
delito de violencia familiar o
doméstica.
En relación a la gravedad en
la comisión del delito, un 57% de
los sujetos utilizaron algún tipo
de arma para cometer el ilícito
penal. A pesar de ello, los datos
recogidos indican que no se utilizó
nunca un arma de fuego para
llevar a cabo el delito, pero sí que
se emplearon armas blancas u
objetos contundentes. Así mismo,
es relevante que, de los sujetos de
los cuales se dispone información,
un tercio de ellos realizaron el
delito bajo los efectos de alguna
sustancia de abuso como el
alcohol u otros tipos de drogas.
Finalmente, se ha de destacar
como dato muy relevante el hecho
de que un 44%, realizaron el delito
por el cual están condenados
durante la separación o la ruptura
de la relación de pareja. Esta
información se considera clave
para hacer una predicción del
riesgo de violencia contra la
pareja. Así mismo conviene
mencionar que el 41% de los
sujetos niega rotundamente haber
cometido el delito, otro 21%
50,0
66,7
88,9
100,0
50,0
16.7
22,2
11,1
100,0
45,0
15,0
20,0
10,0
90,0
10,0
100,0
9
3
4
2
18
2
20
Válidos Sólo parejas
Pareja e hijos
Expareja
Otros familiar.
Total
Perdidos Sistema
Total
Frecuencia Porcentaje Porcentaje
válido Porcentaje
acumulado
Tabla 1. Tipología de Víctima
,782
,472
,531
3,060
,693
1,298
3,148
1,955
1,318
1,301
1,783
1,009
Gl Sig.
(unilateral)
Tabla 2. Prueba t para muestras relacionadas
t
27
26
27
27
27
27
27
26
26
26
25
27
,221
,321
,300
,003**
,247
,103
,002**
,031*
,099
,103
,044*
,161
Inventario de pensamientos sobre la mujer
Inventario de pensamientos distorsionados
sobre la violencia
Índice de respuesta interpersonal
Escala de impulsividad BIS-11
Subescala de impulsividad cognitiva
Subescala de impulsividad motora
Subescala de impulsividad no planificada
Escala STAXI-2
Subescala de estado de la ira
Subescala de rasgo de la ira
Subescala de expresión y control de la ira
Escala de estadios de cambio (SOCS)
Pruebas psicológicas aplicadas
boletín criminológicO nº 115 JULIO - AGOSTO 2009 página 4
CONCLUSIONES
De acuerdo con los objetivos planteados en este estudio, se podría concluir que el
programa de tratamiento para agresores domésticos, que actualmente es llevado a cabo
en la prisión de Quatre Camins, produce un cambio terapéutico en los sujetos que han
sido evaluados, en las variables psicológicas de impulsividad e ira.
En concreto, la intervención psicológica parece conseguir reducir la impulsividad no
planificada y, por tanto, dotar a los sujetos de instrumentos para planificar su futuro y
reflexionar sobre sus actos antes de llevarlos a la práctica. Del mismo modo, este programa
de tratamiento reduce de forma significativa la expresión de la ira y aumenta el control de
los sujetos sobre la forma de exteriorizar esta ira hacia los demás. En resumen, el tratamiento
incide en el control de los impulsos de los sujetos otorgando herramientas y nuevas estrategias
para que éstos mejoren su capacidad para controlar sus deseos y emociones. Por tanto,
parece más eficiente destinar recursos para proveer a estas personas de habilidades e
instrumentos para gestionar sus impulsos, que pretender incidir en estructuras de pensamiento
más profundas que, por el tiempo disponible, resultan objetivos de tratamiento poco realistas.
Por otro lado, este programa de tratamiento parece no tener un efecto significativo
en la muestra analizada en el resto de variables psicológicas que han sido evaluadas
(distorsiones cognitivas, habilidades interpersonales y empatía, y estadios de cambio
terapéutico). Debe tenerse en cuenta que la mayor parte de la muestra realiza la intervención
en su versión corta de 4 meses y, por tanto, es coherente que los resultados vayan en la
línea de producir cambios en el control y habilidades de los sujetos más que en modificar
sus estructuras profundas de pensamiento, como son las distorsiones cognitivas. En este
sentido, quizá sería deseable incrementar, de alguna forma complementaria, el trabajo
psicológico sobre los pensamientos distorsionados de los sujetos y sobre su forma de
desarrollarse en el mundo social.
En segundo término, en relación a la influencia de las variables criminológicas, los
resultados obtenidos en esta investigación indican que en la muestra estudiada no se
producen efectos significativos que modulen, o influyan en, el tratamiento psicológico con
agresores domésticos. A pesar de ello, estos análisis deben ser tomados con precaución
ya que el número de sujetos no era suficiente para poder confiar plenamente en los
resultados obtenidos. No obstante, no parece haber ningún perfil de riesgo en los sujetos
ni ninguna variable moduladora que afecte la intervención con agresores domésticos. Estos
resultados van en la línea de la bibliografía científica revisada.
Por todos estos motivos, las conclusiones de esta investigación apoyan la implementación
del programa de tratamiento con agresores domésticos y su eficacia en determinadas
variables psicológicas. A pesar de esto, es necesario conseguir una muestra de sujetos más
representativa y, dado que los instrumentos de evaluación de las variables psicológicas
resultan poco precisos, es necesaria la creación ad hoc de instrumentos pertinentes y más
sensibles al cambio terapéutico.
Este trabajo se ha desarrollado en dos partes. La primera parte se realizó en el marco del Proyecto coordinado de
investigación I+D (SEJ2005-09170-C04-01) titulado Delincuencia violenta: programas de prevención, tratamiento y predicción.
La segunda parte pudo concluirse gracias a la financiación recibida del Centro de Estudios Jurídicos y Formación Especializada
del Departamento de Justicia de la Generalitat de Cataluña.
Las autoras de esta investigación quieren agradecer a Joan Manel López Capdevila, psicólogo del Centro Penitenciario
Quatre Camins, a Judit López de Egea y a Ana Martínez Catena su inestimable ayuda para la realización de este estudio.
minimiza sus acciones o las
consecuencias que sus acciones
tuvieron sobre la víctima, y sólo
un 18% asume y reconoce la
responsabilidad del delito.
Comparación pre y post
tratamiento
Con el objetivo de analizar
si el tratamiento produce cambios
en las diferentes variables
psicológicas sobre las cuales
pretende incidir se ha realizado
una comparación pre-tratamiento
y post-tratamiento de las medias
de los sujetos en los diferentes
instrumentos de evaluación
aplicados. El análisis estadístico
utilizado ha sido la prueba t para
muestras relacionadas. Los
resultados para cada uno de los
test psicológicos aplicados se
pueden observar en la tabla 2.
Tal y como indica la tabla 2,
de los cuestionarios administrados
se encuentran diferencias
significativas en la Escala de
impulsividad BIS-11 y Escala
STAXI-2. El Inventario de
pensamientos sobre la mujer y
sobre el uso de la violencia, el
Índice de respuesta interpersonal
y la Escala de estadios de cambio
SOCS no obtienen diferencies
significativas entre las medias de
los sujetos.
... Actualmente está aumentando el interés por estudiar a los maltratadores (Echeburúa y Fernández-Montalvo, 2009), sobre todo en el medio comunitario. Respecto a los programas en prisión, cada vez se tiene más conciencia de su necesidad y de comprobar si efectivamente se obtienen buenos resultados (Martínez y Pérez, 2009). Además, se ha comprobado que la mayoría de los maltratadores rechaza o abandona el tratamiento en prisión (Daly y Pelowski, 2000;Echeburúa, Sarasúa, Zubizarreta y Corral, 2009;Hamberger, Lohr y Gottlieb, 2000), por lo que también habría que comprobar sus efectos. ...
... Un aspecto muy importante está relacionado con conocer la eficacia de los programas de intervención con hombres que han ejercido la violencia contra sus parejas o exparejas (Bennet y Williams, 2001;Lila, García y Lorenzo, 2010). Así, para que los programas resulten más eficaces tanto en el ámbito comunitario como en el penitenciario hay que tener en cuenta una serie de recomendaciones, entre ellas destinar recursos para dotar a estas personas de habilidades e instrumentos para gestionar sus impulsos (Echeburúa y Fernández-Montalvo, 2009;Martínez y Pérez, 2009), alargar la duración de los tratamientos para que el cambio sea posible y real (Austin y Dankwort, 1999a, 1999bBabcock, Green y Robie, 2004;Echeburúa y Fernández-Montalvo, 2009;Martínez y Pérez, 2009) o aumentar el tiempo de seguimiento más allá de un año después del tratamiento. También es fundamental abordar los temas de acuerdo con las características y el nivel de comprensión cognitiva y emocional de los hombres que lo reciban, es decir, adecuar el tratamiento a sus características, así como valorar el uso de otros tratamientos diferentes del cognitivo-conductual meramente individual, la necesidad de realizar programas de intervención con maltratadores dentro de la prisión, pues resultan eficaces (Echeburúa y Amor, 2010), o la creación de instrumentos ad hoc más pertinentes y sensibles al cambio terapéutico (Martínez y Pérez, 2009), entre otras. ...
... Un aspecto muy importante está relacionado con conocer la eficacia de los programas de intervención con hombres que han ejercido la violencia contra sus parejas o exparejas (Bennet y Williams, 2001;Lila, García y Lorenzo, 2010). Así, para que los programas resulten más eficaces tanto en el ámbito comunitario como en el penitenciario hay que tener en cuenta una serie de recomendaciones, entre ellas destinar recursos para dotar a estas personas de habilidades e instrumentos para gestionar sus impulsos (Echeburúa y Fernández-Montalvo, 2009;Martínez y Pérez, 2009), alargar la duración de los tratamientos para que el cambio sea posible y real (Austin y Dankwort, 1999a, 1999bBabcock, Green y Robie, 2004;Echeburúa y Fernández-Montalvo, 2009;Martínez y Pérez, 2009) o aumentar el tiempo de seguimiento más allá de un año después del tratamiento. También es fundamental abordar los temas de acuerdo con las características y el nivel de comprensión cognitiva y emocional de los hombres que lo reciban, es decir, adecuar el tratamiento a sus características, así como valorar el uso de otros tratamientos diferentes del cognitivo-conductual meramente individual, la necesidad de realizar programas de intervención con maltratadores dentro de la prisión, pues resultan eficaces (Echeburúa y Amor, 2010), o la creación de instrumentos ad hoc más pertinentes y sensibles al cambio terapéutico (Martínez y Pérez, 2009), entre otras. ...
Article
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The main objective of this research was to analyze whether the Program for Prisoners for Emotional Domestic Violence (Rodríguez-Espartal, 2012) is more effective than cognitive-behavioral treatment or no treatment in inmates imprisoned for violence against women. Participants were 36 male imprisoned for crimes related to violence against women in the Provincial Prison of Jaén II, divided into three groups according to treatment: cognitive-behavioral therapy (n = 11), emotional (n = 13), and control (n = 12). The efficacy of treatment was measured by its influence on a series of cognitive behavioral variables: distorted thoughts about women and the use of violence, expectations about change, aggression, anger, impulsivity, and stages of change. There was a greater decrease in distorted thoughts about women and the use of violence and an increase in the expectations about change in inmates who received emotional treatment. No change was found in other variables among inmates receiving treatment but there was an increase in negative results in the control group. Our results highlight the need for batterer intervention programs and to select the treatment that best fits the characteristics of these men.
... Se identificaron 10 registros que estudian los efectos de la intervención sobre las distorsiones cognitivas de los maltratadores en relación con las mujeres y el uso de la violencia (Arrigoni et al., 2013;Boira, López del Hoyo, Tomás-Aragonés, & Gaspar, 2013;Echeburúa & Fernández-Montalvo, 2009;Echeburúa, Fernández-Montalvo, & Amor, 2006;Echeburúa, Sarasúa, Zubizarreta, & de Corral, 2009;Martínez & Pérez, 2009;Rodríguez-Espartal, 2012;Rodríguez-Espartal & López Zafra, 2013;Ruiz & Expósito, 2008a, 2008b. Dos de ellos (Arrigoni et al., 2013;Martínez & Pérez, 2009) no aportaban la información necesaria para ser incluidos en este análisis. ...
... Se identificaron 10 registros que estudian los efectos de la intervención sobre las distorsiones cognitivas de los maltratadores en relación con las mujeres y el uso de la violencia (Arrigoni et al., 2013;Boira, López del Hoyo, Tomás-Aragonés, & Gaspar, 2013;Echeburúa & Fernández-Montalvo, 2009;Echeburúa, Fernández-Montalvo, & Amor, 2006;Echeburúa, Sarasúa, Zubizarreta, & de Corral, 2009;Martínez & Pérez, 2009;Rodríguez-Espartal, 2012;Rodríguez-Espartal & López Zafra, 2013;Ruiz & Expósito, 2008a, 2008b. Dos de ellos (Arrigoni et al., 2013;Martínez & Pérez, 2009) no aportaban la información necesaria para ser incluidos en este análisis. Del resto, dos registros (Rodríguez-Espartal, 2012; Rodríguez-Espartal & López Zafra, 2013) aportaban información procedente de la misma intervención y muestra, razón por la cual se incorporó una sola vez al análisis. ...
... Sin embargo, hubo un nivel más bien alto de rechazos y de abandonos del tratamiento. García et al. (2009) Estudio de grupo único. ...
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Resumen: La presente investigación ha tenido como objetivo determinar si se han realizado estudios previos destinados a recabar resultados sobre los tratamientos realizados por hombres que hayan ejercido violencia intrafamiliar o de género. Para la presente Revisión Sistemática se utilizaron las bases de de calidad establecidas en la declaración PRISMA-NMA. Habiéndose utilizado las bases científicas Redib, Doaj, Scielo, Dialnet, Vsalud y Redalyc, los términos de búsqueda se dividieron en cuatro categorías: Violencia Familiar Justicia, con el que se detectaron 166.224 artículos; Violencia Familiar Tratamiento, descubriéndose 201.102 hallazgos; Tratamiento Hombre Violento, con 145.472 trabajos revelados y Violencia Familiar Estudio Revisión, con el cuál se divisaron 31.590 títulos, los que fueron analizados para decidir su eligibilidad, arrojando un total de 26 trabajos de investigación seleccionados, descartando uno por estar duplicado, se profundizó la investigación en 25 de ellos, lo cual significa que en total se ha indagado sobre 7393 casos y 10 grupos familiares, según las muestras declaradas por los investigadores consultados. En los resultados obtenidos se puso de manifiesto la importancia de que los agresores intrafamiliares cuenten con programas específicos de tratamiento y contención, tendientes a modificar sus actitudes, proteger a las personas afectadas y brindar bienestar a la sociedad. Se detectaron también importantes trabajos de investigación, no solo por la cantidad de individuos analizados, sino también por la calidad y profundidad de las problemáticas abordadas. Palabras Clave: Violencia Familiar/Doméstica, Agresores Intrafamiliares, Tratamiento de la Violencia Masculina. Abstract: The goal of this paper was to determine if there have been previous studies carried out with the intent of obtaining the results of treatments carried out by men who commited domestic abuse or gendered violence. The PRISMA-NMA statement was used for this Systematic Review. Using the Redib, Doaj, Scielo, Dialnet Vsalud and Redalyc scientific databases, the search terms were divided into four categories: Family Violence Justice, with which 166,224 articles were detected; Family Violence Treatment, discovering 201,102 findings; Violent Man Treatment, with 145,472 works revealed and Family Violence Review Study, with which 31,590 titles were spotted, which were analyzed to determine their eligibility. The investigation was deepened in 25 of them, which means that a total of 7,393 cases, 10 family groups, have been investigated, according to the samples declared by the researchers consulted. In the results obtained as a result of this research, the importance of aggressors within the family having specific treatment and containment programs, tending to modify their attitudes, protect the people affected by them and provide well-being to society, was revealed. Important research works were also detected, not only for the number of individuals analyzed, but also for the quality and depth of the problems addressed and their conclusions, which inquire about various groups affected in different ways by situations of violence.
... (Gobierno de Aragón) (Boira y Jodrá, 2010; Boira y Tomás, 2011; Boira , López del Hoyo, Tomás y Gaspar, 2013). 7) Programa Marco de Intervención en Violencia Doméstica (Subdirección General de Programas de Rehabilitación y Sanidad de la Generalitat de Catalunya, SGPRS) (Loinaz, 2011; Martínez y Pérez, 2009). 8) Programa de Intervención para Agresores (PRIA) de la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias (Ruiz et al., 2010). ...
Article
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This paper addresses the difficulties inherent in providing mental health treatment for men who commit acts of violence against their intimate partners. The effectiveness of available treatment programs for men who batter, both in the international literature and in Spain, is analyzed. In all studies the dropout rates in the treatment of men involved in intimate partner violence are very high. Different studies have pointed to multiple psychological and social causes to explain the poor adherence to treatment in men who batter. The main predictors of poor adherence to therapy are described. Therefore, motivational enhancement strategies are being developed to strengthen subjects’ commitment to change by helping them to identify their goals for recovery and to determine ways to reach these goals. Finally, some suggestions are discussed about how to successfully deal with these issues. It is necessary to implement strategies to improve motivation for treatment. Implications of this study for clinical practice, policy decisions, and future research in this field are commented upon.
... La importancia de conseguir tratamientos eficaces para que los maltratadores de pareja abandonen el comportamiento delictivo que significa la VCP ha sido uno de los elementos que han facilitado el desarrollo de los programas y también de las investigaciones sobre la eficacia y la eficiencia de los mismos (Echauri,, Romero y Rodríguez, 2005; Gondolf, 2012; Lila et al., 2010; Novo et al., 2012; Pérez y Martínez, 2009; Redondo, 2008 ). Si bien se reconoce que en general los efectos de estos tratamientos son limitados también se acepta que en parte esta limitación es debido (o al menos se confunde con ella) a la alta tasa de abandono de los programas sin haberlos finalizado y a la baja o nula (cuando no contraria) motivación por el cambio de los maltratadores de pareja. ...
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Adherence to treatment in intervention programs for male perpetrators of intimate partner violence is one of the most relevant factors of the effectiveness of prevention of intimate partner violence. Despite controversies arising from different studies on this subject, there is unanimity in highlighting the key role that participants’ motivation plays in adherence to treatment and program completion. Techniques ensuring participants’ motivation in therapeutic programs include proactive retention techniques. In this paper we analyze the effect of proactive retention techniques at the beginning and throughout the treatment sessions in an intervention program for male perpetrators of intimate partner violence. The results indicate that both proactive retention techniques and support influence adherence to treatment.
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Background: Some attitudes serve to justify violence against women, to blame women for the violence they experience, and to perpetuate levels of this violence. These attitudes often stem from traditional norms and beliefs which are important to identify. The purpose of this study is to compare beliefs about intimate partner violence against women (IPVAW) between two time points, examining the effect of the respondents– sex and previous academic-training. Method: Two opportunity samples of undergraduates took part in this study: 1,392 in 2006 (34.4% men and 65.6% women) and 730 in 2018 (36.3% men and 63.7% women). A four-factor model from the Inventory of Distorted Thoughts on Women and Violence (IPDMV) was used after assessing fit through CFA. Results: Significant differences between 2006 and 2018 in all factors were found using MANCOVA (covariable: age). Differences were also found by sex and previous academic-training, and effects of interaction in the first factor between these variables and the time point. Conclusions: The beliefs and distorted thoughts about women and violence fell between the two time points analysed, with less acceptance of these beliefs among women and people with prior IPVAW academic-training.
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Intimate partner violence against women is a social and women’s health concern. Much effort has gone into providing services and support for victims of this violence. By contrast, intervention programs focusing on the batterers themselves have received far less attention. The purpose of this article is to provide a systematic review of the evidence regarding the effectiveness of batterer intervention programs (BIPs) implemented in Spain as provided by research published in peer-reviewed journals and scientific reports. The results obtained show that assessment focuses mainly on evaluating whether there is an improvement in the psychological variables of abusers. In cases where the rate of success or failure is analyzed, it is important to note the high drop-out rates observed, and the wide variability in success and improvement rates obtained. In summary, the results obtained in this revision allow to corroborate the assumption that associated with BIP is a lot of controversy, since its construction, its implementation, its assessment, and its effectiveness.
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with 'treatment orders' or 'educational programs' as a community penalty applied to people sentenced of gender violence. The paper follows the implementation of this penalty and tries to focus on the problems that confront the different actors that interve ne in it. In the first part the judicial system is analyzed, in the second place we show the problems that face the probation officers in Catalunya, and finally we approach the perspective of the psychologists who engage directly in the nced men for gender violenc e.
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