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LA PARIDAD CHILENA Y LA LUCHA POR UNA REPRESENTACIÓN EFECTIVA DE LAS MUJERES EN POLÍTICA

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Abstract

La incorporación de la fórmula de paridad de género en la Convención Constitucional situó a Chile como un país vanguardia a nivel mundial. Esto, pese a que habría sido uno de los últimos países de América Latina en implementar medidas de este tipo y de que estas no rindieron los efectos esperados en las elecciones parlamentarias de 2017. Sin embargo, gracias a la protesta social y al movimiento feminista, fue posible impactar en una reforma institucional trascendental para la política mundial, que podría marcar el rumbo de las teorías electorales, que incluya modelos de sistemas inclusivos que trascienden las fronteras de la incorporación no sólo de las mujeres en los espacios de decisión política.
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ANUARIO DE DERECHO PÚBLICO UDP
LA PARIDAD CHILENA Y LA LUCHA POR UNA
REPRESENTACIÓN EFECTIVA DE LAS MUJERES EN POLÍTICA
Javiera Arce-Riffo1
Julieta Suárez-Cao2
Resumen
La incorporación de la fórmula de paridad de género en la Convención Cons-
titucional situó a Chile como un país vanguardia a nivel mundial. Esto, pese a
que habría sido uno de los últimos países de América Latina en implementar
medidas de este tipo y de que estas no rindieron los efectos esperados en las
elecciones parlamentarias de 2017. Sin embargo, gracias a la protesta social y
al movimiento feminista, fue posible impactar en una reforma institucional
trascendental para la política mundial, que podría marcar el rumbo de las teo-
rías electorales, que incluya modelos de sistemas inclusivos que trasciendan
las fronteras de la incorporación no sólo de las mujeres en los espacios de
decisión política.
Las elecciones del 15 y 16 de mayo confirmaron que las mujeres, puestas
en lugares elegibles y con un diseño electoral más amigable a la diversidad,
resultaron más competitivas que los hombres, pero también se comprobó que
los partidos políticos de las coaliciones más longevas son menos amigables
con las mujeres a diferencia de los partidos políticos recientemente creados
1 Es Licenciada en Ciencias Políticas y Gubernamentales, por la Universidad de Chile. Magíster en
Ciencia Política, mención instituciones y procesos políticos por la Pontificia Universidad Católica de
Chile. Es Secretaria Ejecutiva de la Unidad de Igualdad y Diversidad de la Universidad de Valparaíso y
académica del programa de Magíster en Gobierno de la misma universidad. Forma parte de la Red de
Politólogas y es coautora de la fórmula electoral de paridad de género de la Convención Constitucional
chilena. Sus áreas de investigación son partidos políticos, sistemas de representación e institucional
feminismo.
2 Es licenciada en Ciencia Política, por la Universidad de Buenos Aires (Argentina). PhD y Magíster en
Ciencia Política por la Universidad de Northwestern (Estados Unidos). Académica del Instituto de Cien-
cia Política de la Pontificia Universidad Católica de Chile. Es coautora de la fórmula electoral de paridad
de género de la Convención Constitucional chilena y Coordinadora de la Red de Politólogas. Sus áreas
de investigación son política subnacional, partidos políticos y representación política de las mujeres.
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(con excepción del Partido Comunista). También, los grupos de independien-
tes se exhiben más amables hacia las mujeres. La paridad implicó no sólo un
similar número de hombres y mujeres, sino que además empujó la construc-
ción de un órgano constituyente más diverso, que introdujo a otros grupos
excluidos del sistema político como pueblos originarios e independientes.
Introducción
El día 4 de marzo de 2020 fue aprobada por una amplia mayoría la reforma
constitucional que aseguraba la paridad efectiva entre hombres y mujeres para
ser electas en la próxima Convención Constitucional de Chile, órgano creado
con fines particulares para redactar la nueva carta constitucional chilena. En el
mes de octubre de ese mismo año, a pesar de la pandemia generada por el CO-
VID-19 y de la postergación del calendario electoral, la opción del apruebo ganó
con un apoyo considerable de la población (78%). Asimismo, se impuso la idea
de cambiar la constitución a través de una Convención Constitucional paritaria.
Además de la representación descriptiva de las mujeres, ya aprobada, otra re-
forma introdujo dos innovaciones más: los 17 escaños reservados para pueblos
originarios contemplando el compromiso de la paridad de género en su asig-
nación; y la posibilidad de que candidaturas extra partidarias e independientes
pudieran competir en condiciones no tan desiguales con los partidos políticos.
El 15 y 16 de mayo del presente año se llevaron a cabo las elecciones para
elegir a los y las convencionales constituyentes y sus resultados sorprendieron
mucho, ya que la distribución de escaños fue muy diferente a la proyectada por
los diversos estudios de opinión. La coalición de derecha Vamos por Chile (el
pacto en el que la coalición gobernante otorgó espacios para candidaturas de la
extrema derecha de José Antonio Kast, el Partido Republicano) sólo se agenció
el 27% de los asientos, lejos del tercio que necesitaba para tener poder de veto
en la Convención. La coalición de la izquierda, para el Apruebo Dignidad, ob-
tuvo el 20%, un 18% para la Lista del Apruebo (coalición de centro-izquierda)
y finalmente el 35% para las opciones independientes. El buen desempeño de
las listas de independientes fue la sorpresa de la elección, dejando a las opcio-
nes de la derecha y centro izquierda perdiendo terreno en el escenario político.
Junto a esto, la composición de la Convención reflejó cabalmente la fórmula
paritaria obteniendo representación 77 mujeres y 78 hombres.
¿Cómo nace esto de la necesidad de diseñar un sistema electoral para la
construcción de un órgano paritario para la Convención Constitucional? ¿Qué
antecedentes primaron para la lucha para alcanzar este arreglo institucional?
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¿Fue importante la movilización feminista para los resultados obtenidos su-
mado a la protesta social callejera y la movilización feminista de 2018? ¿Qué
conglomerados aportaron más mujeres? ¿Influyó el diseño electoral en la
electividad de las mujeres? ¿Qué desafíos se esperan para el futuro?
El trabajo que a continuación se desarrolla intentará poner en el papel los
antecedentes y el proceso de tramitación de la normativa, los aspectos que
influyeron en el éxito en el resultado de las votaciones en el Congreso en un
ambiente político y social convulsionado. Por otro lado, intentará explicar los
elementos teóricos y electorales que incluyeron el diseño de la paridad y su
desempeño en las elecciones pasadas, para finalmente concluir y delinear una
posible agenda de futuro que se genera a propósito de avanzar en representa-
ción descriptiva de las mujeres en una de las reformas político-institucionales
más importantes de los últimos cuarenta años.
La Revuelta Social y el movimiento feminista: antecedentes de la
paridad
La semana del 4 al 18 de octubre de 2018 estuvo marcada por incidentes que
derivaron en una intensa jornada de protestas. Una serie de incendios comen-
zaron a desatarse a lo largo de la región metropolitana, sin que el gobierno fuera
capaz de controlar las manifestaciones (Somma et.al. 2020). Luego de semanas
en que se aplicaron medidas como el Estado de Excepción Constitucional y un
mes de protestas sin precedentes, que incluyeron violaciones a los derechos hu-
manos por parte de las fuerzas del orden (INDH, 2020), el 15 de noviembre se
concreta la firma de un Acuerdo por la Paz y la Nueva Constitución. El Acuerdo
fue un intento por parte del Poder Legislativo de buscar algún tipo de canali-
zación institucional al conflicto. Así, la clase política se ató de manos y dejó en
la ciudadanía la decisión del cambio constitucional que se materializó en un
plebiscito de entrada, en el cual además de inquirir sobre si se aprobaba o no
cambiar la Constitución, se preguntaba bajo qué organismo. Las opciones eran
una Convención Constitucional Mixta, compuesta por el 50% de representantes
del congreso y el otro 50% restante electos desde la ciudadanía, y una Conven-
ción compuesta por el 100% de sus miembros electos por la ciudadanía.
La Comisión Técnica3, compuesta por expertos y expertas representantes
de los partidos políticos que suscribieron el acuerdo, no introdujo temas más
3 La Mesa Técnica Constituyente estuvo compuesta por 14 abogado/as, experto/as constitucionalistas
y/o cientistas política/os, representantes de todos los partidos que suscribieron el Acuerdo por la Paz
y la Nueva Constitución (Biblioteca del Congreso Nacional, 2019).
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allá de aterrizar las cláusulas del documento original. Así, los temas contro-
versiales que implicaban ampliar el concepto de representación (paridad y
representación de pueblos indígenas) quedaron a ser definidos por el Congre-
so de la República. Fue así como una vez concluido el trabajo de la Comisión
Técnica, al son de la protesta social callejera y de “Un violador en tu camino4,
se instaló como prioridad la agenda de género en la discusión en el Congreso.
Sin embargo, la historia del movimiento feminista chileno no es reciente.
Cada cierto tiempo las mujeres se articulan con fines claros como recuperar
la democracia, abogar por mayores niveles de autonomía del cuerpo, o para
reclamar por el fracaso de las políticas para prevenir y sancionar la violencia
de género5. En la historia reciente de Chile, la articulación del movimiento
de mujeres y feministas se constituyó como un agente fundamental para la
recuperación de la democracia6, y a pesar de que el movimiento en apariencia
se desarticuló durante algunos años, en el año 2008 comienza una rearticu-
lación social feminista alrededor de la problemática para acceder a la píldora
anticonceptiva de emergencia7, 8. Desde allí en adelante comenzaron a activar-
se en pequeños grupos y en el año 2013 se realiza por primera vez la marcha
por la despenalización del aborto9, la cual se irá repitiendo año tras año. No
obstante, fue precisamente el año 2018 en que toda la demanda se cristaliza,
antecedente relevante, para entender el fenómeno de LasTesis, y cómo se in-
tercepta la demanda feminista en la del estallido social.
El 2018, la mayoría de los planteles se acogieron a la movilización denomi-
nada como ola feminista”. Fue así como miles de mujeres estudiantes uni-
versitarias y secundarias se unieron para protestar en contra de la violencia
de género que sufren sistemáticamente, la cual es reproducida al interior de
4 Bbc.com, 2019, Las Tesis sobre “Un violador en tu camino”. “Se nos escapó de las manos y lo hermoso
es que fue apropiado para nosotras”, 6 de diciembre de 2019.
5 Reyes-Housholder, Catherine y Roque, Beatriz, “Chile 2018: desafíos al poder de género desde la calle
hasta La Moneda”, en Revista de Ciencia Política, N° 2, (Pontificia Universidad Católica de Chile),
2019, p. 191.
6 Baldez, Lisa, Why women protest: Women’s movements in Chile, (Cambridge University Press),
2002.
7 Comúnmente conocida como Píldora del Día Después.
8 Sepúlveda, Carmen, “Formal and informal institutional Challenges to Women’s Reproductive Rights:
Emergency Contraception and the Constitutional Tribunal in Chile”, en Waylen, Georgina (ed.), Gen-
der, Institutions and Change in Bachelet’s Chile (Palgrave Macmillan), 2016.
9 Eldesconcierto.cl, A 5 años de la toma de la catedral: La historia de la primera marcha por el aborto
libre, seguro y gratuito en Chile, 27 de julio de 2018.
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los centros educativos10. A pesar de haber tenido una amplia adherencia, la
movilización produjo cambios significativos en los planteles educativos pero
no en políticas públicas sustantivas11. Sin embargo, toda esta articulación sir-
vió para convocar a las actrices a la calle, en pleno estallido social que hasta el
momento no había incorporado la mirada feminista al conjunto de demandas
no reconocidas por el Estado como principio de equivalencia democrática12 en
el contexto del estallido social.
Mujeres activistas y feministas, junto a un grupo de cientistas políticas
aprovecharon la posibilidad de incidir en la agenda de la tramitación13, y pro-
pusieron una fórmula electoral que incluía una asignación paritaria de esca-
ños. Esta fórmula electoral consistió en la introducción de arreglos institu-
cionales orientados a modificar la ley de cuotas aprobada el año 2015 por el
Congreso Nacional, de tal manera que existiera una paridad de entrada en las
candidaturas y una de salida en la asignación de asientos.
Las distintas evaluaciones realizadas a la aplicación de la Ley de Cuota de
2017 indicaron que ésta no habría sido efectiva. Si bien hubo un crecimiento
en el número de mujeres en ambas cámaras, incrementando desde un 15,8%
a 22,5%. Hubo varios problemas con el diseño de la cuota, el primero era que
alcanzaba un 40% del total de las listas nacionales por partido, es decir, esta
cuota se aplicaba a nivel de la oferta de candidaturas centralizada y no en cada
uno de los distritos14. Este diseño afectó la nominación de las candidaturas de
mujeres, problema acrecentado por las instituciones informales y los espacios
de exclusión de mujeres al interior de los partidos políticos15. De hecho, Re-
10 Miranda, Lucía y Roque, Beatriz, “El mayo estudiantil feminista de 2018 en la Pontificia Universidad
Católica de Chile: “La Revolución es Feminista””, en Larrondo, Marina y Lara, Camila, Activismos
Feministas Jóvenes: Emergencias, Actrices Y Luchas En América Latina, (CLACSO), 2019.
11 Arce, Javiera, 2021, “Desde la autonomía del cuerpo hasta la paridad de género en la Convención Cons-
titucional Chilena: análisis sobre el movimiento feminista chileno”, ponencia presentada para el XXV
Congreso Internacional del Instituto Universitario de Estudios Feministas y de Género Purificación Es-
cribano (IUEFGPE), 2021, La agenda feminista: resistencias, retos y respuestas. Castellón de la Plana.
12 Laclau, Ernesto y Mouffe, Chantal, 1987, Hegemonía y Estrategia Socialista. Hacia una radicalización
de la democracia, (Siglo XXI), 1987.
13 Juntasenaccion.cl, ¿Cómo se logró la paridad?: Las organizaciones y mujeres que trabajaron por una
Constituyente Paritaria. 5 de marzo de 2020.
14 Arce, Javiera, “Ley de cuotas chilena: notas para una autopsia”, en Miranda, Lucía y Suárez-Cao, Julieta
(eds.), La política siempre ha sido cosa de mujeres: elecciones y protagonistas en Chile y la región,
(Flacso-Chile), 2018; Le Foulon, Carmen y Suárez-Cao, Julieta, “Evaluando las cuotas de género en
Chile: resultados de su primera aplicación”, en Reformas Políticas en América Latina, 2018, disponible
en: https://reformaspoliticas.org/
15 Arce, Javiera, “Abriendo la caja negra de los partidos políticos chilenos: expresiones de la desigualdad
de género en la militancia política”, en Revista Jurídica de Buenos Aires, N°97, (Facultad de Derecho
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novación Nacional y el Frente Amplio aportaron más mujeres al proceso que
otros partidos, sin embargo, cabe señalar que la coalición menos institucio-
nalizada y más nueva, fue la que proporcionalmente introdujo más mujeres.
Esto es factible de estar asociado con el hecho de que la nueva coalición no
habría institucionalizado las prácticas excluyentes contra las mujeres como si
lo han hecho los partidos más tradicionales16.
Como resultado de lo anterior, las mujeres fueron destinadas a distritos
poco competitivos y la capacidad de éxito de ellas fue bastante menor, a pesar
de ser competitivas17. Por otro lado, a pesar de que existían incentivos econó-
micos para los partidos, tales como las 500 UF que recibía cada partido por
cada candidata electa y el pago adicional por voto (0,01 UF) que se agrega a la
devolución por votación, en el caso de las mujeres candidatas al Poder Legis-
lativo, los partidos no realizaron los esfuerzos para elegir a sus candidatas. Lo
que se reflejó en los magros resultados.
Entonces, el mal diseño de la cuota de género en el Congreso terminó sien-
do un blessing in disguise y la condición de posibilidad de una nueva normativa
que viniera a solucionar estos problemas: la asignación paritaria de escaños,
la cual planteó un diseño muy diferente al anterior. A pesar de que el meca-
nismo de paridad de salida fue modificado en la Comisión Mixta, cuando se
introdujo la opción de la corrección al final del resultado a nivel de distrito,
la partida de entrada fue aprobada tal cual fue diseñada. La paridad de en-
trada, en las candidaturas, establece que las listas deben estar encabezadas
por mujeres y luego los sexos deben alternarse sucesivamente en todas las
listas presentadas en cada distrito. La paridad de salida aprobada implicaba
que si los distritos naturalmente no asignaban escaños de manera paritaria,
se debería intervenir el distrito para que su resultado fuese paritario, en caso
de que el distrito cuya magnitud fuera par (4 y 6 escaños) y en el caso de los
impares, que ninguno de los dos sexos superara en uno al otro. Con este fin,
la candidatura menos votada de sexo sobrerrepresentado que recibía escaño
dejaba el mismo a la candidatura más votada del sexo subrrepresentado de su
misma lista.
Universidad de Buenos aires), 2018b, p. 217.
16 Arce, Javiera, “Ley de cuotas chilena: notas para una autopsia”, en Miranda, Lucía y Suárez-Cao, Julieta
(eds.), La política siempre ha sido cosa de mujeres: elecciones y protagonistas en Chile y la región,
(Flacso-Chile), 2018.
17 Le Foulon, Carmen y Suárez-Cao, Julieta, “Evaluando las cuotas de género en Chile: resultados de su
primera aplicación”, en Reformas Políticas en América Latina, 2018, disponible en: https://reformas-
politicas.org/
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Ítem Reforma Electoral
2015
Reforma Constitucional
2020
Tipo de acción afirmativa Cuota 40% Paridad
Alcance territorial y organizativo Nacional y por partido Distrital
Encabezamiento obligatorio de mujeres No
Alternancia (cebra) No
Enforcement Sí Sí
Corrección de salida No
Incentivos Económicos
Tabla 1: Comparativa Ley de Cuotas (2015) y Paridad (2020). Fuente: Elabora-
ción Propia
Sin lugar a duda, el conocimiento acumulado tanto en la evaluación de la
ley de cuotas que se aplicó por primera vez en 2017 junto con la experiencia
acumulada en la movilización feminista de 2018 se constituirán como ante-
cedentes relevantes del éxito de la aprobación de la paridad. Como todas las
reformas políticas con perspectiva de género a lo largo de la historia (las su-
fragistas, el aborto, la violencia de género), la paridad fue acompañada por la
protesta social callejera y la alianza de las mujeres en los espacios de decisión
para alcanzar esta reforma18 19.
Fue así como organizaciones de mujeres como Comunidad Mujer, Juntas
en Acción, Asociación de Abogadas Feministas (Abofem), Chile Mujeres, Red
de Politólogas, entre otras organizaciones, se articularon en torno a la deman-
da por la paridad de género. Coalición, que además se extendió al Congreso
Nacional, donde un grupo transversal de diputadas, de Renovación Nacional,
la Democracia Cristiana, el Partido Por la Democracia, el Partido Socialista,
el Partido Comunista, Revolución Democrática, Convergencia Social y Comu-
nes, lograron articular también junto a estas organizaciones feministas.
18 Berk, Karen, “The Comparative Politics of Women’s Movement”, en American Political Science Asso-
ciation. Perspective on Politics, N°3, (Cambridge University Press), 2005, p. 583.
19 Arce, Javiera, “Una mirada al Movimiento Feminista en Chile en el Año 2018: hitos, agenda y desafíos,
en Revista Iberoamericana”, N° 72, (University Of Pittsburgh Press), 2019, p. 223.
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Resultado de la Elección
La elección de la Convención Constitucional no sólo comprobó la eficacia de
la paridad, sino además entregó resultados inesperados en el mapa político
chileno. En primer lugar, se estableció una especie de clivaje entre partidos
políticos e independientes si se analiza la distribución de escaños. Esto será
determinante también al momento de mirar en detalle la cantidad de hom-
bres y mujeres que cada una de las coaliciones de partidos e independientes
introdujeron a la convención.
Gráfico 1: Distribución de convencionales constituyentes por coaliciones. Ela-
boración propia en base a datos obtenidos en https://www.servelelecciones.cl/
La gran sorpresa de la jornada fue la escasa capacidad de movilizar elec-
tores de los actores que han gobernado Chile desde 1990, la derecha y la
coalición de centro-izquierda, quienes obtuvieron un desempeño bajo en la
elección. Sin embargo, ninguno de los sectores políticos que consiguieron
escaños pudo obtener el tercio que se requería para vetar los nuevos artículos
que deben ser aprobados por dos tercios de la Convención.
Otro de los aspectos que es necesario observar es de dónde provienen las
77 mujeres electas para la Convención Constitucional, ya que es posible apre-
ciar en detalle cómo las coaliciones de los partidos más antiguos introdujeron
menos mujeres (exceptuando el Partido Comunista), mientras que las candi-
daturas independientes, fueron las que más mujeres integraron.
Independientes
31%
Vamos
Chile
24%
Apruebo
Dignidad
18%
Lista del
Apruebo
16%
Pueblos
Originarios
11%
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Mujeres Hombres Total
77 78 155
Tabla 2: Distribución por sexo de la composición de la Convención Constitu-
cional. Elaboración Propia en base datos obtenidos en https://www.servele-
lecciones.cl/
Mujeres Hombres Total
Vamos Chile 16 21 37
Evopoli 3 2 5
Renovación Nacional 5 10 15
Unión Demócrata Independiente 8 9 17
Tabla 3: Distribución de escaños por partido de la Coalición Vamos Chile
(derecha). Elaboración Propia en base datos obtenidos en https://www.serve-
lelecciones.cl/
Mujeres Hombres Total
Lista del Apruebo 4 21 25
Partido Socialista 3 12 15
Partido Demócrata Cristiano 0 2 2
Partido Liberal 0 3 3
Partido Por la Democracia 0 3 3
Partido Radical 0 1 1
Partido Progresista 1 0 1
Tabla 4: Distribución de escaños por partido de Unidad Constituyente Lista
del Apruebo (centro izquierda). Fuente: Elaboración Propia en base datos ob-
tenidos en https://www.servelelecciones.cl/
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Si se mira con detención la información contenida en los datos anteriores, se
refuerza la idea de que los partidos políticos de la derecha y sobre todo la centro-
izquierda poseen circuitos del poder excluyentes hacia las mujeres. De hecho, las
investigaciones académicas han planteado que existirían vulneraciones de dere-
chos a la participación efectiva de las mujeres al interior de los partidos políticos20.
Profundizando en este análisis, es posible hipotetizar que existen circuitos
de poder en los cuales las mujeres no participan. Esto, dada la presencia de
instituciones informales, que coexisten con las instituciones formales des-
critas en los estatutos y la ley de partidos políticos chilena. Sin embargo, de
acuerdo a Helmke y Levitsky las instituciones informales pueden definirse
como aquellas que se comparten de manera socializada, por lo general no
se encuentran escritas y se traspasan oralmente en la tradición institucional.
Estas no sólo permean la acción de los partidos, el Poder Legislativo y el Poder
Ejecutivo sino también al Poder Judicial y todos los ámbitos de la sociedad.
De acuerdo a estos autores, los efectos de las instituciones informales pue-
den ser divergentes o convergentes con las instituciones formales, así según
la efectividad o inefectividad de estas últimas, habría cuatro tipos de institu-
ciones informales: las que se complementan con las formales efectivas, las
que se acomodan y colaboran con las instituciones formales efectivas, las que
desmantelan las instituciones formales inefectivas y las sustituyen, y las que
compiten con las instituciones formales inefectivas y las sustituyen21.
Otro de los aspectos relevantes consiste en cómo estas instituciones infor-
males se expresan al interior de los propios partidos políticos. Freidenberg y
Levitsky22 incluyen aquellas que soslayan las reglas formales y promueven la
toma de decisiones fuera de la estructura partidaria, otras que vulneran la es-
tructura central del partido, otras que procuran el aislamiento de las unidades
territoriales y locales de los partidos, otras que desobedecen las normas y se so-
meten a personalismos, eludir el cumplimiento de las normativas partidarias,
20 Arce, Javiera, “Ley de cuotas chilena: notas para una autopsia”, en Miranda, Lucía y Suárez-Cao, Julieta
(eds.), La política siempre ha sido cosa de mujeres: elecciones y protagonistas en Chile y la región,
(Flacso-Chile), 2018; Arce, Javiera, “Abriendo la caja negra de los partidos políticos chilenos: expresio-
nes de la desigualdad de género en la militancia política”, en Revista Jurídica de Buenos Aires, N°97,
(Facultad de Derecho Universidad de Buenos aires), 2018b, p. 217; ; Le Foulon, Carmen y Suárez-Cao,
Julieta, “Evaluando las cuotas de género en Chile: resultados de su primera aplicación”, en Reformas
Políticas en América Latina, 2018, disponible en: https://reformaspoliticas.org/
21 Helme, Gretchen y Levitsky, Steven, “Informal Institutions and Comparative Politics: a Research
Agenda”, en Perspectives on Politics, N°4 (Cambridge University Press), 2004, p. 725
22 Freidenberg, Flavia y Levitsky, Steven, “Informal Institutions and Party Organization in Latin Ame-
rica”, en Helmke, Gretchen y Levitsky, Steven (eds.). Informal Institutions and Democracy. Lessons
from Latin America, (Johns Hopkins University Press), 2006.
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el establecimiento de relaciones con grupos no reconocidos por el estatuto del
partido, fuentes de financiamiento ilícito a la actividad política tales como el
lavado de activos, el narcotráfico, o dineros generados por elusión/evasiones
tributarias. En la mayoría de ellas, sino en todas, es posible identificar un sesgo
de género que atenta contra la promoción y nominación de mujeres.
A lo de las instituciones informales, cabe agregar otras estructuras que pue-
den atentar contra las mujeres, como la centralización de la toma de decisiones
políticas de los partidos en los grandes centros urbanos en desmedro de las re-
giones23, en un escenario en que los partidos presentan una vida interna basada
en la burocratización, el clientelismo y la despolitización, cuyas reglas además
se encuentran dominadas por criterios masculinos con presencia de capital ho-
mosocial24. Esto posee implicancias en la generación de grupos negociadores
con amplia presencia (casi en su totalidad) masculina, los llamados clubes de
chicos viejos” (Old Boys Club) que decidirán como verdaderos gatekeepers, quié-
nes conformarán las listas y quienes no y en qué lugares hacerlo25. Incluso los
recursos materiales y simbólicos, de los cuales las candidaturas dispondrían
para competir en las elecciones generales26. Estos comportamientos son posi-
bles de apreciar en partidos políticos que se encuentran más anquilosados en el
sistema y podrían atentar contra la nominación de mujeres competitivas.
Algunos de los resultados para la elección de la Convención Constitucional
podrían explicarse por estas razones. Así, las posibles causas del mal desem-
peño en la elección de mujeres para las coaliciones tradicionales se podrían
atribuir a prácticas políticas excluyentes, como las relatadas ampliamente en
la literatura, en que los grupos negociadores no dieron prioridad a las mujeres
de sus filas en términos de apoyo de campaña, financiamiento, la nominación
de mujeres con capacidad de ser electas y no solo para cumplir la norma de
paridad de entrada. Asimismo, los partidos chilenos poseen una institucio-
nalidad de género débil. Aun cuando se hayan declarado feministas, esto no
es más que en la declaración de principios, porque en las acciones hay casos
23 Gibson, Edward, “Boundary Control: subnational Authoritarianism in Democratic Countries”, en
World Politics, N° 1, (Cambridge University Press), 2005, p. 101.
24 Bjarnegård, Elin, Gender, Informal Institutions and political recruitment: explaining male dominance
in parliamentary representation, (Palgrave Macmillan), 2013.
25 Arce, Javiera, “Abriendo la caja negra de los partidos políticos chilenos: expresiones de la desigualdad
de género en la militancia política”, en Revista Jurídica de Buenos Aires, N°97, (Facultad de Derecho
Universidad de Buenos aires), 2018b, p. 217.
26 Ballington, Julie y Karam, Azza (eds.), Women in Parliament: Beyond Numbers, A Revised Edition,
(International IDEA), 2005.
140
que afirman lo contrario. Un ejemplo de esto es la exclusión de la reconocida
feminista histórica Teresa Valdés de la nómina de candidaturas del Partido
Por la Democracia27. Las estructuras de género de los partidos de la centro-
izquierda no apoyaron a las candidaturas femeninas con recursos y campaña
electoral, y de esta manera, no aseguraron sus cupos.
Si bien la literatura en otros contextos como Reino Unido afirma que mien-
tras más centralizado es el proceso de nominación de candidaturas28, 29, 30,
mayores posibilidades existen de cumplir mejor con los instrumentos de ac-
ción afirmativa y de aplicabilidad de las normativas de paridad de género, en
Chile la situación parece ser diferente. Cuando los partidos políticos dise-
ñaron sus plantillas parlamentarias de manera centralizada, como en 2017,
también estuvieron lejos de alcanzar la cuota31.
Mujeres Hombres Total
Apruebo Dignidad 19 9 28
- Comunes 1 0 1
- Convergencia 4 2 6
- Frente Regionalista 1 3 4
- Igualdad 1 1
- Partido Comunista 5 2 7
- Revolución Democrática 7 2 9
Tabla 5: Distribución de escaños por partido del pacto Apruebo Dignidad (Fren-
te Amplio y Partido Comunista), y su distribución de escaños por partido. Ela-
boración Propia en base datos obtenidos en https://www.servelelecciones.cl/
27 Cnnchile.com, “Se me dejó fuera”: Teresa Valdés comentó su fallida candidatura a la Constituyente y
el PPD respondió a las críticas, 12 de enero de 2021
28 Lovenduski, Joni y Norris, Pippa, “Westminster Women: The Politics of Presence”, en Political Stu-
dies, N° 1 (SAGE), 2003, p. 84.
29 Por todos, Russell, Meg, 2002, “Women’s Representation in the Scottish Parliament and National
Assembly for Wales: Party Dynamics for Achieving Critical Mass”, en Journal of Legislative Studies,
N° 2, (Taylor & Francis Online), p. 49.
30 Bjarnegård, Elin. y Kenny, Meryl, “Comparing Candidate Selection: A Feminist Institutionalist Ap-
proach”, en Government and Opposition, N° 3, (Cambridge University Press), 2016, p. 370
31 Arce, Javiera, “Ley de cuotas chilena: notas para una autopsia”, en Miranda, Lucía y Suárez-Cao, Julieta
(eds.), La política siempre ha sido cosa de mujeres: elecciones y protagonistas en Chile y la región,
(Flacso-Chile), 2018.
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Mujeres Hombres Total
Independientes 29 19 48
- Lista del Pueblo 14 9 23
- Otros Independientes 10 4 14
- Independientes No Neutrales 5 6 11
Tabla 6: Distribución de escaños por listas de independientes. Fuente: Ela-
boración Propia en base datos obtenidos en https://www.servelelecciones.cl/
Tanto las candidaturas independientes como las del pacto de la izquier-
da Apruebo Dignidad, que reúne a los partidos del Frente Amplio y el Par-
tido Comunista, fueron las coaliciones que aportaron el mayor número
de mujeres a la Convención Constitucional. Esto podría deberse a que los
partidos creados recientemente, como aquellos que conforman el Frente
Amplio, poseen menos prácticas excluyentes hacia las mujeres y procesos
más participativos que las coaliciones más antiguas, volviendo a repetir el
resultado de las elecciones de 201732. En el caso de las candidaturas inde-
pendientes surge otra hipótesis a considerar. Por ejemplo, la importancia
de que la formación de las listas daba preeminencia a candidaturas que se
agruparon en sus propias organizaciones locales, generando proyectos de
construcción de las nóminas más participativas y equilibradas. Es relevante
remarcar también que, en ambos conglomerados, se concentra la mayor
parte de las mujeres feministas que resultaron electas. Esto podría haber
desarrollado una conciencia de género al momento de inscribir las listas,
evitando los espacios de exclusión política de las mujeres, como sí ocurre
en los partidos tradicionales.
El diseño institucional importa, y como veremos, la obligación de en-
cabezamiento de mujeres parece haber tenido un impacto relevante sobre
la electibilidad de las candidatas. De hecho, de las 68 mujeres electas en
listas33, 52 (76%) de ellas estaban encabezando sus listas. Hubo otros ele-
mentos del diseño que fueron determinantes para que las mujeres tuvieran
32 Arce, Javiera, “Ley de cuotas chilena: notas para una autopsia”, en Miranda, Lucía y Suárez-Cao, Julieta
(eds.), La política siempre ha sido cosa de mujeres: elecciones y protagonistas en Chile y la región,
(Flacso-Chile), 2018.
33 Cabe recordar que las mujeres indígenas que ingresaron a la Convención Constitucional por escaño
reservado compitieron en candidatura individual en tándem con un candidato.
142
un mejor desempeño en esta elección. El encabezamiento y la alternancia
(el sistema “cebra”) no solo generaron altas probabilidades de éxito a las
mujeres en la competencia electoral, sino también la posibilidad de nomi-
nar descentralizadamente a las candidaturas. Asimismo, la rebaja en los
requisitos para que las candidaturas independientes pudieran competir en
la elección con un menor número de firmas permitió incrementar la com-
petencia política, dada la variedad de candidaturas provenientes del mundo
social, empresarial, político, ambiental, feministas, etc.
Sin embargo, el diseño no es todo. Aún cuando existió paridad de género
en el resultado de la elección a la Convención Constitucional, es posible
advertir que la brecha de género en financiamientos, continúa presente34.
De acuerdo a datos de la Consultora Unholster, al mes de marzo de 2021,
en promedio las candidaturas masculinas habrían recibido 4,6 millones de
pesos mientras que las mujeres habrían competido con 2 millones de pe-
sos, es decir, la brecha de financiamiento se mantendría similar a la del año
201735 en que alcanzó un 63% y esta vez sólo se habría reducido en 31%36.
Lo interesante es que en estas elecciones el financiamiento no fue determi-
nante para los resultados.
Finalmente, los escaños reservados tuvieron una fórmula de aplicación
un tanto diferente al resto de los escaños. Fueron calculados de acuerdo a
la población acreditada como perteneciente a uno de los diez pueblos re-
conocidos por la Conadi37. La distribución de los escaños por pueblo fue
la siguiente: 7 para el pueblo mapuche, 2 para el pueblo Aimara, y 1 para
cada uno de los pueblos restantes, hasta alcanzar la suma total de 17. Las
candidaturas individuales se inscribían en dupla por sexo para asegurar el
principio de paridad.
34 El estudio de la consultora no sólo detectó una brecha significativa entre hombres y mujeres, tam-
bién evidenció una brecha de financiamiento entre las candidaturas de diversos distritos y diferencias
sustantivas entre la naturaleza de las candidaturas, ya que aquellas que no provenían de partidos y de
derecha recibieron escaso financiamiento, y en el distrito 11 y la mayoría de Santiago recibieron mayor
financiamiento que el resto.
35 Servel.cl, Análisis de la Ley de Cuota a partir de la inclusión y financiamiento electoral de las campa-
ñas, 2018.
36 Unholster.com, En total, hombres han recibido en promedio $4,6 millones y mujeres $2,0 millones,
17 de marzo de 2021.
37 Pueblos reconocidos por Aimara, Atacameña, Colla, Quechua, Rapa Nui, Mapuche, Yámana, Kawas-
hkar, Diaguita, Chango.
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ANUARIO DE DERECHO PÚBLICO UDP
Mujeres Hombres Total
Pueblos Originarios 9 8 17
- Mapuche 4 3 7
- Aymara 1 1 2
- Rapa Nui 1 0 1
- Kawashkar 0 1 1
- Diaguita 0 1 1
- Colla 1 0 1
- Yagán 1 0 1
- Chango 0 1 1
- Quechua 0 1 1
- Atacameño 1 0 1
Tabla 8: distribución por sexo para los escaños reservados. Fuente: Elabora-
ción Propia en base datos obtenidos en https://www.servelelecciones.cl/
¿A quiénes benefició la paridad de salida de la Convención Constitucional?
La fórmula de paridad de salida echó por tierra algunos mitos que existían
en torno a la paridad. Uno de ellos consistía en que las mujeres eran poco
competitivas y que los hombres tendrían que cederles sus cupos para poder
ingresar. Estas afirmaciones, fueron refutadas con este resultado, ya que 11
hombres se vieron beneficiados por la fórmula de paridad de género. El re-
sultado además instala afirma la hipótesis de que los mecanismos de paridad
impulsarían una mejora en la calidad de las candidaturas y de las personas
electas, y expulsaría a los hombres mediocres de la política38.
38 Por todos, Besley, Timothy, “Gender Quotas and the Crisis of the Mediocre Man: Theory and Evidence
from Sweden”, en American Economic Review, N° 8, (American Economic Association), 2017, p. 2204.
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Distrito Coalición Candidato que perdió el
cupo por paridad
Candidatura beneficiada por
paridad
Sexo
3 Apruebo Dignidad María Angélica Ojeda Hernán Velásquez M
6 INN Rocío Veas Miguel Ángel Botto M
6 Lista del Pueblo Lorena Vicencio Cristóbal Andrade M
7 Apruebo Dignidad Luis Cuello María José Oyarzún F
12 INN María Soledad Cisternas Juan José Martín M
13 Apruebo Dignidad Natalia Aravena Marcos Barraza M
14 Chile Vamos Jaime Coloma Álamos Claudia Castro F
16 Lista del Apruebo Roberto Santa Cruz Adriana Cancino F
18 Lista del Pueblo Priscila González Fernando Salinas M
21 INN Claudia Sagardia Javier Fushlocher M
22 Chile Vamos Christian Greenhill Ruth Hurtado F
26 Chile Vamos Marcos Emilfork Katherine Montealegre F
Mapuche Carmen Jaramillo Alex Caiguán M
Mapuche Carmen Caifil Victorino Antilef M
Diaguita María Gabriela Calderón Eric Chinga M
Atacameño Ximena Anza Felix Galleguillos M
Tabla 9: Candidaturas beneficiadas con la fórmula de paridad de género. Ela-
boración Propia en base datos obtenidos en https://www.servelelecciones.cl/
A pesar de las críticas que pueden existir en torno a la corrección de salida,
ésta no sólo permitió que las listas buscaran candidaturas competitivas a nivel
local, sino que además buscó a las y los mejores para competir, a diferencia de
2017 en que los partidos hicieron muy pocos esfuerzos por buscar candidatu-
ras, sobre todo femeninas, competitivas39.
Sin embargo, uno de los casos más controvertidos que hubo en la declara-
ción de las candidaturas ocurrió al interior del pueblo indígena Diaguita, ya
39 Arce, Javiera, “Ley de cuotas chilena: notas para una autopsia”, en Miranda, Lucía y Suárez-Cao, Julieta
(eds.), La política siempre ha sido cosa de mujeres: elecciones y protagonistas en Chile y la región,
(Flacso-Chile), 2018.
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ANUARIO DE DERECHO PÚBLICO UDP
que el organismo electoral chileno decidió una interpretación de la normativa
que distó muchísimo del común acuerdo de la comunidad de cientistas políti-
cos chilenos. La norma 21298 de escaños reservados plantea que la corrección
para la paridad “se realiza en relación al número de votos obtenidos y el total
de electores del pueblo correspondiente”. Desde la interpretación político-
jurídica existieron visiones contrapuestas, por una parte algunas politólogas
interpretaban la norma relativa a contabilizar la cantidad de personas que
participaron en la elección en términos porcentuales del total de votantes y no
del padrón electoral, para dar cuenta de la disparidad de los padrones entre
pueblos40. Finalmente, el TRICEL falló de manera controversial y hasta el día
de hoy las dudas persisten acerca de una interpretación fidedigna.
Desafíos: la democracia paritaria en Chile
La paridad de género otorgó un respiro a la democracia chilena al revestir
de legitimidad el proceso constituyente, ya que hasta el día del plebiscito de
entrada al proceso constituyente, era la única reforma constitucional apro-
bada. La ciudadanía confió en que el Poder Legislativo resolvería los temas
pendientes: escaños reservados para pueblos originarios y participación de
candidaturas independientes.
Pese a todos los pronósticos, la fórmula de paridad funcionó y otorgó como
resultado el mejor escenario probable cercano a una distribución de escaños
perfecto 50-50 de ambos sexos, y terminó por beneficiar más a las candidatu-
ras de los hombres que de las mujeres. Esto demuestra que cuando llegan a
las listas candidatas capaces e idóneas, que no son ubicadas solo para cumplir
con la normativa, ellas son altamente competitivas. Del mismo modo, el en-
cabezamiento de las listas por parte de las mujeres obliga a posicionarlas en
lugares elegibles de las listas.
Uno de los primeros desafíos que existe en el escenario próximo es impul-
sar un mejor entendimiento de estas normas. En particular para el Servicio
Electoral de Chile, que presentó sucesivos problemas con la interpretación de
la normativa, como inscribiendo listas que no respetaban la alternancia suce-
siva y en el caso de la candidata Diaguita.
Otro de los desafíos pendientes también implicará repensar diversas fór-
mulas de paridad que no terminen atentando contra las mujeres, que son el
grupo históricamente desaventajado a apuntalar, por ejemplo, considerando
40 Cnnchile.com, Politólogas aseguran que la paridad se aplicó de forma errónea en escaños reservados
y dejó fuera a candidata diaguita, 23 de mayo de 2021.
146
que la paridad es un piso para las mujeres y no un techo. Asimismo, es im-
perativo incorporar paridad en todas las elecciones regulares, incluyendo las
elecciones a cargos unipersonales. El efecto positivo de la paridad permite
pensar en la opción de mecanismos de paridad horizontal para poder avanzar
en representación descriptiva de género y también en escaños reservados.
A pesar de que ingresaron a la convención 8 candidaturas pertenecientes
a la comunidad LGBTIQ+, mujeres u hombres trans no ingresaron a la Con-
vención Constitucional, lo que permitiría pensar en el futuro un diseño elec-
toral que introduzca techos de representación para hombres y mujeres CIS
y porcentajes también para personas de géneros fluidos y disidentes, de tal
manera que se puedan generar espacios aún más amplios de representación.
Pero el principal desafío será llenar de contenidos feministas la nueva
constitución. Hillary Hiner en una reciente columna publicada en el blog del
Observatorio de Género y Equidad, afirma que habría alrededor de 30 mu-
jeres declaradas abiertamente feministas en la Convención Constitucional.
De acuerdo a su análisis ellas provendrían desde tres marcadas líneas: femi-
nismo popular, es decir dirigentas territoriales como Dayana González (D 3),
Lisette Vergara (D 6), Valentina Miranda (D8), Giovana Grondón comúnmen-
te conocida como “la tía baila pikachu(D 12). Pero también existirían otras
provenientes de las líneas ligadas al ecofeminismo, de la línea de Modatima
como Manuela Royo (D23) y Constanza San Juan (D27, Camila Zárate (D7)
defensora del agua, dos representantes del movimiento histórico Anamuri
como Alejandra Flores (D2) e Ivana Olivares (D5) (OGE, 2021). A lo que se
agregarían las mujeres provenientes de pueblos originarios, que si bien po-
seen fuertes cuestionamientos a las líneas del feminismo por encontrarlo una
idea colonial, existen coincidencias programáticas en torno a las temáticas
ecofeministas con la Machi Francisca Linconao, la abogada Natividad Llanqui-
leo y también con la académica y lingüista Elisa Loncón.
¿Cómo se introduce la perspectiva de género en la nueva constitución?
La agenda feminista ha sido clara en las prioridades, en primer lugar una
democracia paritaria, las mujeres no pueden estar fuera de los cargos de re-
presentación política y empresarial. En un segundo orden, existe un desarro-
llo teórico, conceptual y político respecto del cuidado, que requiere un lugar
importante en la discusión, no solo en términos económicos sino también
en términos de reconocimiento de su importancia para la sostenibilidad de la
vida del país. Se agregan a estos temas muy relevantes la violencia de género,
que se esperaría que la nueva Carta Fundamental consagre el derecho de vivir
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ANUARIO DE DERECHO PÚBLICO UDP
una vida sin violencia hacia todos los miembros de la sociedad chilena, y por
último niveles de autonomía del cuerpo, necesarios para que las mujeres vi-
van completamente su ciudadanía.
Existen altas expectativas de este proceso, ya que es la primera vez en el
mundo que existe un órgano constituyente paritario. Chile salió de un lugar
muy atrasado en materia de leyes de cuota a nivel regional y mundial, para
convertirse en vanguardia. Por lo que se espera que las temáticas de la agenda
feminista, sean representadas sustantivamente en la nueva constitución.
Nunca se debe olvidar el lugar central de la demanda que hicieron las femi-
nistas junto a la protesta callejera por ampliar el concepto de representación,
y que gracias al movimiento la democracia en Chile no ha colapsado y posee
perspectivas de buscar ciertos niveles de anclaje reconstruir este nuevo Chile
que comienza.
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