ArticlePDF Available

La incorporación del concepto de felicidad en el diseño de las políticas públicas en el Chile neoliberal

Authors:

Abstract

A busca da felicidade foi instalada como um objetivo importante na agenda do governo atual. Isso significa que os esforços de vários governos, a fim de ter a informação que lhes permite conhecer os níveis de bem-estar, satisfação ou felicidade das pessoas. Assim, através do desenvolvimento de um conjunto de registros estatísticos terá informações para ajudar a determinar o "esta-do de espírito da população." Dando a possibilidade de abordar e devidamente política do governo orientar. Os dados fornecidos pelas ferramentas estatísticas que foram sendo implementadas Hapinness Index Felicidade ou Índices de Felicidade-são essenciais na concepção e planejamento de prática estado atual. Sob essas condições, a partir das experiências de países como França, Inglaterra e Canadá, bem como aceitar a chamada feita a partir de organismos supranacionais, como a OCDE e a ONU, o governo do Chile em 2012, começará a implementação de medidas de felicidade e satisfação da população. Como o que aconteceu na arena internacional, a partir do governo chileno vai argumentar que os da-dos fornecidos por essas ferramentas estatísticas oficiais serão essenciais na concepção e planejamento de prática estado atual.
TORRES, Ivan Pinhcheira. “La incorporación
del concepto de felicidad en el diseño de las
“políticas públicas” en el Chile neoliberal”. RB-
SE – Revista Brasileira de Sociologia da Emoção, v.
12, n. 34, pp. 89-120, Abril de 2013. ISSN 1676-
8965.
ARTIGO
http://www.cchla.ufpb.br/rbse/Index.html
La incorporación del concepto
de felicidad en el diseño de las
“políticas públicas” en el Chile
neoliberal
Ivan Pincheira Torres
Recebido em: 20.11.2012
Aprovado em: 05.01.2013
Resumo: A busca da felicidade foi instalada como um objetivo
importante na agenda do governo atual. Isso significa que os esfor-
ços de vários governos, a fim de ter a informação que lhes permite
conhecer os níveis de bem-estar, satisfação ou felicidade das pesso-
as. Assim, através do desenvolvimento de um conjunto de regis-
tros estatísticos terá informações para ajudar a determinar o "esta-
do de espírito da população." Dando a possibilidade de abordar e
devidamente política do governo orientar. Os dados fornecidos
pelas ferramentas estatísticas que foram sendo implementadas –
Hapinness Index Felicidade ou Índices de Felicidade - são essenciais
na concepção e planejamento de prática estado atual. Sob essas
condições, a partir das experiências de países como França, Ingla-
terra e Canadá, bem como aceitar a chamada feita a partir de orga-
nismos supranacionais, como a OCDE e a ONU, o governo do
Chile em 2012, começará a implementação de medidas de felici-
dade e satisfação da população. Como o que aconteceu na arena in-
ternacional, a partir do governo chileno vai argumentar que os da-
dos fornecidos por essas ferramentas estatísticas oficiais serão es-
senciais na concepção e planejamento de prática estado atual. So-
90
RBSE – Revista Brasileira de Sociologia da Emoção, v. 12, n. 34, Abril 2013 Torres
bre a descrição do processo que levou ao governo chileno de in-
corporar a felicidade como um objetivo do governo reconhecido,
e as medidas aplicadas a este respeito, é que nos concentramos
neste artigo. Palavras-Chave: emoções, felicidade, políticas pú-
blicas, neoliberalismo
*
Introducción
La búsqueda de la felicidad se presenta como un tema
recurrente dentro del imaginario social contemporáneo.
Es así como la centralidad asignada a este concepto se
verá reflejada, por ejemplo, en la serie de títulos que
desde la industria editorial ligada a los libros de autoayu-
da (self-help)- aludirán directamente a la noción de felici-
dad (Papalini, 2010; Peredo, 2012). Disponibles tanto en
estanterías de librerías como en sitios de Internet, ya sea
a través de manuales, consejos o testimonios autobio-
gráficos, nos vamos a encontrar con una variedad de tex-
tos que propondrán distintas formulas para permitir al-
canzar aquel estado emocional de carácter positivo que es
la felicidad.
Junto a la existencia de una industria editorial dedica-
da a la publicación de libros de autoayuda, será también a
través de la publicidad que podemos advertir la relevan-
cia adquirida por la felicidad hoy en día. Asumiendo que
–en última instancia- serán los aspectos emotivos los que
deben ser movilizados para influir en las opciones de
compra de los clientes (Kotler y Armstrong, 2003), des-
de el marketing se ha venido propiciando la utilización de
la felicidad como uno de los recursos más utilizados por
la publicidad para promocionar los productos ofertados
en el mercado. Siendo conducida por estratégicas accio-
nes de marketing que actuarán en función del posicio-
91
RBSE – Revista Brasileira de Sociologia da Emoção, v. 12, n. 34, Abril 2013 Torres
namiento de una imagen de marca, también conocido
como branding (Haley, 2008), las prácticas empresariales
buscarán intervenir en las conductas de las personas a
través de la gestión de las emociones. En estas condicio-
nes la felicidad será uno de los componentes centrales
movilizados por la operaciones de marketing; todo ello
con el objetivo de alentar y persuadir a los consumidores
en sus opciones de compra.
Más allá de direccionar su conducta a partir de proce-
sos lógico-racionales, los individuos actúan en función de
pulsiones emocionales. En diálogo con las conclusiones a
las que se ha arribado desde el campo de la psicología, la
neurociencia, el marketing, la economía y la sociología,
la relevancia de las emociones es una premisa que tam-
bién será incorporada en los discursos y practicas guber-
namentales vigentes. Todo lo cual es posible advertir
cuando constatamos los esfuerzos desplegados por diver-
sos gobiernos en orden a disponer de información que les
permita conocer los niveles de bienestar, satisfacción o
felicidad de las personas. De este modo, a través de la
elaboración de una serie de registros estadísticos se dis-
pondrá de información que permita conocer el “estado
de ánimo de la población”. Dando así la posibilidad de
direccionar y orientar de manera adecuada la política
gubernamental.
Participando del diseño e implementación de “políti-
cas públicas” específicas, el concepto de felicidad ha sido
integrado a los discursos y prácticas desde los cuales se
estructuran las actuales prácticas gobierno. Siendo un
fenómeno global, atravesando las fronteras nacionales, la
felicidad se ha tornado una “cuestión de Estado”. Es así
como hoy en día la medición estadística de la felicidad
92
RBSE – Revista Brasileira de Sociologia da Emoção, v. 12, n. 34, Abril 2013 Torres
surge como un tema claramente en boga a nivel interna-
cional. Interés que será compartido por autoridades de
gobierno, agencias privadas y académicos quienes sos-
tendrán estar “comprometidos con mejorar el bienestar
no monetario de las personas”. En esta dirección, bus-
cando hacer perfectibles los instrumentos de medición
existentes hasta ahora, veremos desplegada una serie de
encuestas que, incorporando diferentes variables,
pondrán a disposición de gobiernos de todo el mundo
información acerca de los niveles de satisfacción y bienes-
tar de los ciudadanos.
Los datos proporcionados por los instrumentos es-
tadísticos que han venido siendo implementados
Happiness Index o Índices de Felicidad- resultan impres-
cindibles en el diseño y planeamiento de la práctica esta-
tal actual. En estas condiciones, a partir de las experien-
cias desarrolladas por países como Francia, Inglaterra o
Canadá, como así también acogiendo el llamado realizado
desde instancias supranacionales como la OCDE y la
ONU, el gobierno chileno a partir del 2012 comenzará la
implementación de medidas de felicidad y satisfacción de
la población. Al igual que lo sucedido en el ámbito inter-
nacional, desde el gobierno chileno se sostendrá que los
datos proporcionados por estos instrumentos estadísticos
oficiales (CASEN, PNUD) resultarán imprescindibles en
el diseño y planeamiento de la práctica estatal actual.
Acerca de la descripción del proceso que llevará al go-
bierno chileno a incorporar a la felicidad como un reco-
nocido objetivo de gobierno, y de las medidas implemen-
tadas a dicho respecto, es que nos concentraremos en
este artículo. Pero antes debemos detenernos una revi-
sión histórica del concepto de felicidad, esto nos permi-
93
RBSE – Revista Brasileira de Sociologia da Emoção, v. 12, n. 34, Abril 2013 Torres
tirá apreciar las condiciones de posibilidad que explican la
relevancia adquirida por dicha emoción dentro del diseño
de las políticas públicas en el Chile neoliberal.
La búsqueda de la felicidad como objetivo de los
gobiernos modernos
Nos queda por averiguar si la felicidad, respecto del
Estado, está constituida por elementos idénticos o
diversos que la de los individuos. Evidentemente to-
dos convienen en que estos elementos son idénticos:
si se hace consistir la felicidad del individuo en la ri-
queza, no se vacilará en declarar que el Estado es
completamente dichoso, tan pronto como es rico; si
para el hombre la felicidad suprema consiste en la
virtud, el Estado más virtuoso será igualmente el más
afortunado. Aristóteles. Política. Libro IV,
capítulo II.
Al igual que los fenómenos emotivos se circunscriben
a contextos sociales mayores, del mismo modo podemos
apreciar que la felicidad es una noción variable que –
distante de ser eterna o universal- posee un registro
histórico inscrito en un tiempo y espacio determinado.
De esta manera nos encontramos con que una primera
acepción sobre la felicidad se desprende de la filosofía
moral, que la entiende desde el significado de la “buena
acción”: la felicidad se entiende así como la virtud indivi-
dual que se pone en juego al pertenecer y participar en
una comunidad. En estos términos, asumiendo que logra
integrar elementos que pueden ser considerados como
intrínsecamente buenos y que se justifican por sí mismos
–por ejemplo, la bondad, la valentía o la justicia-, para
Aristóteles la felicidad consistía en poner en funciona-
miento una vida virtuosa. Siendo en la vida comunitaria
donde se despliegan las acciones virtuosas, se concluirá
94
RBSE – Revista Brasileira de Sociologia da Emoção, v. 12, n. 34, Abril 2013 Torres
que éste es el espacio por definición donde se posibilita el
alcance del bienestar individual.
Como reflexionaba Aristóteles, es la comunidad
completa la que ofrece que sus miembros realicen
todos sus fines, y donde el ser humano puede alcan-
zar el bien vivir (eu zeen) o la felicidad (audaimonia).
(Ezquerra y Renna, 2011, p. 82)
Una segunda acepción, planteada por la filosofía social
de matriz Ilustrada, se refiere a la felicidad desde la idea
de “buenas condiciones de vida”: la felicidad como redis-
tribución de los recursos de una sociedad. De este modo,
entonces, se considerará que las propias condiciones de
vida determinan la suerte del individuo. Así el ser huma-
no depende de su entorno, por lo que para mejorar las
condiciones de vida y aspirar a la felicidad, se debe re-
construir el lugar en que vive el ser humano. Ya desde la
conformación de las sociedades modernas, este sentido
atribuido a la palabra felicidad es el que compartían am-
plios sectores de la filosofía política. Todo lo cual queda
expresado en la sentencia del reformador jurídico y so-
cial Jeremy Bentham, según quien: “el fin último de la
política debería ser el promover la mayor felicidad para el
mayor número de personas” (Layard, 2005, p.16).
En estas coordenadas, pues, el concepto de felicidad
equivalía a “bien común”. Esta situación es la que pode-
mos encontrar claramente consignada tanto en la Declara-
ción de Independencia norteamericana
1
como en la Declara-
1
La Declaración de Independencia de los Estados Unidos, fechada el 4 de
julio de 1776, y escrita en su mayor parte por Thomas Jefferson, tendrá por
objeto validar la guerra de la Independencia contra el imperio británico. En
relación a la línea argumental que hemos venido siguiendo, en dicho docu-
mento se indicará lo siguiente: “Sostenemos como evidentes por sí mismas,
las siguientes verdades: que todos los hombres son creados iguales; que son
95
RBSE – Revista Brasileira de Sociologia da Emoção, v. 12, n. 34, Abril 2013 Torres
ción Francesa de los Derechos del Hombre
2
. Tal cual lo consta-
ta el canadiense Jhon R. Saul, desde la instauración de los
regímenes de gobierno moderno se comenzará a pensar
en la búsqueda de confort material: en donde material se
refería al establecimiento práctico de una sociedad bien
organizada y próspera. De esta manera, al establecer un
bienestar estable y organizado, también se crearían las
condiciones para lograr la satisfacción individual. Este es
el mismo sentido que se logra apreciar en la expresión
inglesa the public weal, o la francesa le bien public.
Las fuentes donde Jefferson y otros se inspiraban al
escribir sobre la felicidad eran claras. Estaba Montes-
quieu, con sus Lettres Persanes de 1721. En estas “Car-
tas Persas” escribía: “Todo hombre es capaz de ayu-
dar a otro hombre, pero debe asemejarse a los dioses
si desea contribuir a la felicidad de toda una socie-
dad”. Un cuarto de siglo antes de la Revolución
Americana, Voltaire en su poema sobre el terremoto
de Lisboa de 1755, un punto de inflexión en las cre-
encias occidentales, escribió: “Y a partir de este caos
fatal de desastre para cada hombre, crearás una feli-
cidad general”. (Saul, 1998, p. 446)
dotados por su Creador de ciertos derechos inalienables; que entre éstos están
la Vida, la Libertad y la búsqueda de la Felicidad”.
2
La felicidad será instituida como uno de los pilares de la declaración de
Derechos del Hombre y el Ciudadano, aprobada por la Asamblea Nacional
Francesa el 26 de agosto de 1789. “Los representantes del pueblo francés,
constituidos en Asamblea Nacional, considerando que la ignorancia, el olvido
o el desprecio de los derechos del hombre, son las principales causas de las
desgracias públicas y de la corrupción de los gobiernos, han resuelto exponer
en una declaración solemne los derechos naturales, inalienables y sagrados
del hombre, para que esta declaración les recuerde sin cesar sus derechos y
sus deberes […]fundados desde ahora sobre principios simples e incontesta-
bles, tiendan siempre al mantenimiento de la Constitución y a la felicidad de
todos.”
96
RBSE – Revista Brasileira de Sociologia da Emoção, v. 12, n. 34, Abril 2013 Torres
En esta misma línea argumental, enterado también de
los avatares por los cuales ha atravesado la noción de
felicidad, el historiador británico Darrin M. McMahon,
sostendrá que la felicidad puede abordarse históricamen-
te. Será aque nuestra confianza en la existencia de la
felicidad es una conquista relativamente reciente y fruto
de la dramática revolución en las expectativas humanas
que se viene produciendo desde el asentamiento de los
preceptos modernos. En su Historia de la Felicidad (2006),
McMahon sintetizará dos milenios de historia en donde se
habría transitado desde una concepción de la felicidad
como algo que sucede a los humanos, y sobre lo que éstos
no tienen ningún control, hacia una concepción de la
felicidad como un derecho natural de los seres humanos,
conformada casi como el destino infalible del progreso
histórico. De este modo sentenciará que las concepciones
de la felicidad no adoptaron su forma moderna hasta la
Ilustración, cuando a hombres y mujeres se les presen
la novedosa posibilidad de que podían -y de hecho, deb-
ían- ser felices en esta vida sin esperar al más allá celes-
tial.
Finalmente, las gramáticas de la felicidad conocerán
una tercera acepción, la cual surge en las últimas décadas
del siglo XX. En esta dirección, serán varios los autores
que sostendrán que la demanda por mayor bienestar du-
rante largo tiempo se habría limitado solamente a cues-
tiones socio-económicas. Lo cual estaría denotando sólo
una necesidad redistributiva y materialista para la felici-
dad. De este modo, en respuesta a la definición anterior,
y fundamentalmente a partir las investigaciones propicia-
da desde campos tan diversos como la psicología, fisio-
logía, neurología y las ciencias sociales, la palabra felici-
97
RBSE – Revista Brasileira de Sociologia da Emoção, v. 12, n. 34, Abril 2013 Torres
dad comenzará a connotar un carácter más bien subjeti-
vo.
En filosofía, prevalecieron dos significados: en la filo-
sofía social el significado de "buenas condiciones de
vida" (felicidad como buena sociedad) y en la filosofía
moral, el significado de buena acción (felicidad como
virtud). En la ciencia social corriente prevalecerá un
tercer sentido; la palabra "felicidad" se usa frecuen-
temente para indicar el disfrute subjetivo de la vida
[…] La palabra “autosatisfacción” entraña el mismo
significado y se emplea a menudo en lugar de “felici-
dad”. Una ventaja del término “autosatisfacción” so-
bre la palabra “felicidad”, según Veenhoven, es que
enfatiza el carácter subjetivo del concepto. Otro
sinónimo muy corriente es “bienestar subjetivo”.
(Ovalle y Martínez, 2006)
La noción de felicidad es una categoría historizable,
pudiéndose así reconocer diversas formas de definirlas,
asumirlas y de encararlas. Todo lo cual da cuenta de la
existencia de diversas gramáticas de la felicidad. De este
modo, en tanto noción referida a una manifestación emo-
cional originada siempre en situaciones socio-
contextuales concretas, la felicidad se ha conformado en
un relevante objeto de gobierno. Al igual que el resto de
las emociones, la felicidad efectivamente es un estado de
ánimo que tiene su correlato fisiológico, sin embargo, no
podemos reducir nuestro estudio solamente a esta di-
mensión. Un análisis de este tipo nos conduciría a un
pensamiento a-histórico, desconocedor del espesor cultu-
ral que dicha manifestación emocional comporta
3
. De
3
Paul Ekman es uno de los principales representantes de aquella línea de
investigación que ha intentado ligar los fenómenos emocionales a procesos
más bien innatos, ajenos a vicisitudes histórico-contextuales. Este reconoci-
do psicólogo norteamericano ha sido un pionero en el estudio de las emocio-
nes y sus relaciones con la expresión facial. Intentado así demostrar que las
98
RBSE – Revista Brasileira de Sociologia da Emoção, v. 12, n. 34, Abril 2013 Torres
este modo resulta más sugerente abordar las emociones,
en general, y la felicidad, en particular, en relación al
escenario social en que se suscita. Ubicados en este terre-
no es que podemos advertir que la felicidad ha sido con-
siderada como un preeminente objeto a gestionar por
parte las modernas practicas de gobierno.
La promesa de la modernidad parece más bien ser una
promesa de felicidad. Ahora bien, debemos tener claro
que esta meta de felicidad, bienestar, satisfacción –o
cualquiera sea la denominación que se le otorgue- será un
objetivo compartido por distintos sectores del espectro
político. Llegando incluso a ser una prerrogativa de la
izquierda latinoamericana.
A este respecto, Finding Fidel (Weyman, 2010) es un
documental que muestra las declaraciones obtenidas por
el periodista canadiense Erik Durschmied en 1958 a Fidel
Castro, cuando éste último se encontraba en el campa-
mento guerrillero ubicado en la Sierra Maestra cubana.
En dichas declaraciones, las primeras que serán enviadas a
través de las cámaras de televisión al mundo, Fidel Cas-
tro ubicará precisamente a la “felicidad del pueblo cuba-
no” como un lugar reiterado de su discurso.
En esta misma dirección, pero casi medio siglo antes,
tenemos que Luis Emilio Recabarren, uno de los princi-
pales impulsores del movimiento obrero chileno, tam-
bién apelará constantemente a la felicidad como parte de
su ideario político. En una declaración publicada como
expresiones faciales de las emociones no son determinadas culturalmente,
sino que son más bien universales y tienen, por consiguiente, un origen
biológico. Contando con el financiamiento gubernamental otorgado por el
Instituto Nacional de Salud Mental de los Estados Unidos (NIMH, por sus
siglas en inglés), Ekman lleva más de 40 años estudiando las expresiones
faciales de culturas de todo el mundo, intentando demostrar la universalidad
de las emociones básicas. (Ekman, 2003)
99
RBSE – Revista Brasileira de Sociologia da Emoção, v. 12, n. 34, Abril 2013 Torres
separatas en el diario El Despertar de los Trabajadores de la
ciudad de Iquique, el 8 de octubre de 1912, Recabarren
sostendrá lo siguiente.
Creemos que toda persona que llegue a comprender
completamente el socialismo no podrá rechazarlo y
concluirá por ser su abnegado defensor, en la convic-
ción de que esta doctrina es la única que, llevada a la
práctica, realizara realmente la felicidad humana[]
Si llamamos revolucionario al socialismo es porque
no admiten otra palabra el pensamiento y la acción
que se realizan para transformar este mundo, lleno
de miserias y desgracias, en un verdadero paraíso de
felicidad y goce. (Recabarren, [1912] 2006, p. 9)
Del mismo modo, en un texto titulado La felicidad y la
política en Luis Emilio Recabarren, el historiador Manuel
Loyola (2007) describe a un Recabarren dedicado al de-
sarrollo y divulgación de diversos discursos y prácticas
que, por sobre sus variedades en matices y fuentes, coin-
cidieron en hacer de la Felicidad una de las más sobresa-
lientes tematizaciones a partir de las cuales fundó la
“política obrera” en Chile
.
La preocupación por la felicidad se encuentra presente
en gobiernos pertenecientes a los más heterogéneos sec-
tores del espectro político. Así se entiende cómo el pre-
sidente boliviano Evo Morales –en el marco de la se-
gunda reunión de la Unión de Naciones Surameri-
canas (UNASUR), efectuada en Cochabamba en
diciembre del 2006- realizará un categórico llama-
do para que los gobiernos de la región tengan como
horizonte el “vivir bien” (Ezquerra y Renna, 2011,
p. 81). Dando cuenta de su relevancia para la política
pública actual, esta vocación por la felicidad tiempo más
tarde se plasmará a través de la incorporación de nocio-
100
RBSE – Revista Brasileira de Sociologia da Emoção, v. 12, n. 34, Abril 2013 Torres
nes tales como Sumak Kawsay y, así también, Suma Qama-
ña en las cartas constitucionales de Ecuador y Bolivia
respectivamente.
Sumak Kawsay es quichua ecuatoriano y expresa la
idea de una vida no mejor, ni mejor que la de otros,
ni en continuo desvivir por mejorarla, sino simple-
mente buena. La segunda acepción Suma Qamaña
proviene del aymara boliviano e introduce el elemen-
to comunitario, por lo que tal vez se podría traducir
como “buen convivir”, la sociedad buena para todos
en suficiente armonía interna. (Tortosa, 2009)
Tal como señala el investigador español José María
Tortosa (2009), en la Constitución ecuatoriana de 2008
puede leerse que “se reconoce el derecho de la población
a vivir en un ambiente sano y ecológicamente equilibra-
do, que garantice la sostenibilidad y el buen vivir, Sumak
kawsay”. Por su parte, la Constitución boliviana de 2009
es algo más prolija al respecto pues recoge la pluralidad
lingüística del país que dicha constitución reconoce como
plurinacional, y dice que “el estado asume y promueve
como principios ético-morales de la sociedad plural, tales
como: suma qamaña (vivir bien), ñan dereko (vida armo-
niosa), teko kavi (vida buena), y qhapaj ñan (camino o vida
noble)”. Según indica Tortosa, se trata de un derecho en
un caso y un principio ético-moral en el otro, pero am-
bos conceptos están referidos a ese Buen Vivir o, mejor
dicho, a ese Buen Convivir que ha sido reivindicado por
sectores del pensamiento crítico latinoamericano, pre-
sentándolo como alternativa a los discursos neoliberales
del progreso y desarrollo impulsados desde hace décadas
desde Europa y Norteamérica.
Extendida como un objetivo a alcanzar y que será
asumido por los más variados posiciones políticas, hemos
101
RBSE – Revista Brasileira de Sociologia da Emoção, v. 12, n. 34, Abril 2013 Torres
podido comprobar que la noción de felicidad se confor-
mará en un aspecto central de cualquier sistema de go-
bierno moderno. Si bien esta constatación no pareciera
representar ninguna novedad, lo realmente revelante a
este respecto es reconocer que tanto los modos de defi-
nir la felicidad como, así mismo, las formas en que se
buscará alcanzar dicho estado emotivo, variarán según
sean los modelos históricos de gobierno. El logro de la
felicidad tomará vías distintas según se trate ya sea del
Estado Liberal, del Estado de Bienestar, un Estado Socia-
lista, un Estado Multiculturalista o, finalmente un go-
bierno Neoliberal. Acerca de esta última modalidad de
gobierno, y sus maneras de gestión de la felicidad, nos
concentraremos a continuación.
La preocupación por la felicidad dentro de la
agenda gubernamental global
El Producto Interno Bruto no tiene en cuenta la salud
de nuestros hijos, la calidad de su educación, o la
alegría de su juego, la belleza de nuestra poesía o la
fortaleza de nuestros matrimonios, en fin, mide to-
do, excepto lo que hace que la vida valga la pena.
Robert F. Kennedy, Universidad de Kansas, 18 de
Marzo 1968
“Índice de felicidad para medir el estado de ánimo na-
cional de Gran Bretaña” (The happiness index to gauge
Britain's national mood); así se titulaba un artículo publi-
cado en la edición del 14 de noviembre del 2010 del
diario británico The Guardian. En dicho texto se infor-
ma sobre las declaraciones del primer ministro británico,
David Cameron, quien anunciaba la elaboración de un
instrumento estadístico capaz de medir el estado de áni-
mo de la población. En definitiva, este registro de bienes-
102
RBSE – Revista Brasileira de Sociologia da Emoção, v. 12, n. 34, Abril 2013 Torres
tar buscará dirigir y orientar la política del gobierno.
“Cameron dice que desea colocar los resultados finales en
el corazón de la futura formulación de políticas de go-
bierno” (Stratton, 14/11/2010). De esta manera, en
coordinación con la Oficina Nacional de Estadísticas de
Gran Bretaña, se implementarán una serie de disposicio-
nes tendientes a la aplicación del ambicioso proyecto de
medición de la felicidad y su equilibrio con el entorno
medioambiental.
El objetivo del gobierno es que los encuestados sean
con regularidad consultados sobre su bienestar subjetivo,
mediante un instrumento estadístico que incluya un
cálculo de felicidad; “[] y también un sentido más ob-
jetivo de lo bien que se están logrando sus objetivos de
vida.” (Stratton, 2010). De este modo el gobierno del
Reino Unido comenzará a medir el bienestar subjetivo de
las personas, aspirando a estar entre los primeros países
que monitorean oficialmente la felicidad. Pero en esta
iniciativa los británicos no están solos, ya que tal como se
indica en el periódico español El Mundo:
Varios países han lanzado reflexiones para salir del
marco estrictamente económico del PIB y medir la
calidad de vida, como Canadá y Francia. El presiden-
te francés, Nicolas Sarkozy, anunció en 2009 su in-
tención de utilizar el grado de bienestar de los fran-
ceses como indicador de crecimiento. Bután ha ido,
incluso, más lejos y ha ideado un ‘Índice de la Felici-
dad Bruta’ que pretende que sustituya al PIB (El
Mundo, 25/11/2010).
Concientes que desde hace años las sociedades occi-
dentales han visto su PIB aumentar regularmente mien-
tras que los niveles de satisfacción siguen estables o bajan,
todos estos gobiernos han sostenido la necesidad de ale-
103
RBSE – Revista Brasileira de Sociologia da Emoção, v. 12, n. 34, Abril 2013 Torres
jarse del concepto puramente económico del Producto
Interno Bruto, el cual en la actualidad se presenta como
el único criterio desde el cual medir el bienestar de los
ciudadanos. En definitiva, se sostendrá que el Producto
Interno Bruto (PIB), que mide el crecimiento económi-
co, no puede ser el único índice que valore la calidad de
vida. De este modo se asume que las encuestas de felici-
dad permitirán conocer el bienestar de las personas,
dando así la posibilidad de direccionar las políticas guber-
namentales de forma correcta.
En este escenario, insatisfecho con el estado de la in-
formación estadística disponible, el Presidente francés,
Nicolás Sarkozy, encargó a Joseph Stiglitz, Amartya Sen
y Jean Paul Fitoussi la creación de la Comisión para la
Medición del Desempeño Económico y el Progreso So-
cial. El objetivo de dicha comisión será la realización de
un reporte que identifique los límites del PIB como indi-
cador del desarrollo económico y el progreso social. De
este modo se considera la utilización de información
adicional que incorpore cifras de “bienestar”, así como
cifras de “sostenibilidad” tanto económica como ambien-
tal.
El reporte
distingue entre
la evaluación
del
bienestar actual
y
una evaluación de la
sostenibi-
lidad
,
ya
que esta última puede
perdurar en el
tiempo
. El b
ienestar actual
tiene que
ver con
los
recursos
económicos
,
como la
renta,
y
con
los
aspectos
no
-
económicos de la vida
de la gente
(
lo que
hacen y
lo que
pueden hacer
,
cómo se
sienten
,
y el entorno
natural
en que viven
).
Si
estos
niveles
de
bienestar
pueden
ser
sostenidos
en el tiempo
depende
de
si las reservas
de capital
que
garantizan nuestra sobrevivencia
(
naturales,
físi-
104
RBSE – Revista Brasileira de Sociologia da Emoção, v. 12, n. 34, Abril 2013 Torres
cos
,
humanos
,
sociales
)
se
transmiten
a las gene-
raciones futuras
. (Stiglitz, Sen, Fitoussi, 2009, p.
11).
Demostrando su liderazgo en este emergente campo
que persigue la implementación de un registro de felici-
dad, luego del anuncio realizado por el primer ministro
David Cameron –quien incluso sostendría que: “llegó el
momento de admitir que hay más cosas que el dinero”
(Allendes, 2011)-, el gobierno británico comenzó con
una consulta nacional a partir de la cual se busca identifi-
car los principales componentes de lo que se entenderá
por bienestar.
John Helliwell, un miembro del Consejo Nacional de
Estadísticas de Canadá, quien ha estado en conversa-
ciones con el gobierno de Reino Unido sobre cómo
medir el bienestar subjetivo, declaró a The Guardian:
"Los planes del Reino Unido están poniendo en ac-
ción los dos elementos más importantes del informe
Stiglitz/Sen: sistemáticamente medir el bienestar
subjetivo, como parte de un sistema de contabilidad
nacional más amplio, y utilizar estos datos para in-
formar las opciones políticas (Stratton,
14/11/2010).
En esta dirección, la directora del Instituto Nacional
de Estadísticas de Gran Bretaña, Jil Matheson, indicará
que desde abril del 2011 se incluirán preguntas acerca del
bienestar subjetivo en la Encuesta Integrada de Hogares.
Esperando así “captar lo que la gente piensa y siente sobre
su propio bienestar” (Matheson, 2011). Con todo, sen-
tenciará que las nuevas preguntas de la encuesta serán una
poderosa manera de entender el bienestar de las personas
en todo el país y comparar el bienestar de diferentes lu-
gares y grupos de personas, dando así la posibilidad de
105
RBSE – Revista Brasileira de Sociologia da Emoção, v. 12, n. 34, Abril 2013 Torres
direccionar de manera adecuada la política gubernamen-
tal.
Expuestos estos primeros antecedentes, vemos perfi-
larse un escenario donde la medición de la felicidad surge
como un tema claramente en boga a nivel internacional.
Interés que será compartido por autoridades de gobier-
no, académicos y profesionales comprometidos con me-
jorar el bienestar no monetario de las personas. Es así
que, en definitiva, la preocupación por la felicidad de las
personas se ha transformado en una cuestión de Estado.
De este modo, buscando hacer perfectibles los instru-
mentos de medición existentes hasta ahora, veremos
desplegada una serie de encuestas que, incorporando
diferentes variables, pondrán a disposición de gobiernos
de todo el mundo información acerca de los niveles de
satisfacción y bienestar de los ciudadanos. En todas estas
encuestas, siendo una conclusión trasversal, se remarcará
que los datos proporcionados por estos instrumentos
resultan imprescindibles en el diseño y planeamiento de
la práctica estatal actual.
La incorporación de la felicidad al “enfoque
holístico del desarrollo” de la ONU
La búsqueda de la felicidad es un asunto muy serio y
creemos que su debate en Naciones Unidas no deber-
ía retrasarse más. Lhatu Wangchuk, embajador
de Bután ante la Asamblea de la ONU, 13 ju-
lio 2011
A partir de un conjunto de elaboraciones, donde ocu-
parán un lugar destacado los análisis de los premios No-
bel de economía Daniel Kahnemann, Joseph Stiglitz y
Amartya Sen, como así también a partir de los aportes de
investigadores provenientes de áreas tales como la propia
106
RBSE – Revista Brasileira de Sociologia da Emoção, v. 12, n. 34, Abril 2013 Torres
economía, la psicología y la sociología, se han venido
planteando que la medición de los niveles de felicidad de
las personas se presenta como la manera más adecuada
para orientar las políticas públicas de los países. Acogien-
do el llamado realizado desde el mundo científico, son
varios los países que han venido incorporando medidas de
“bienestar subjetivos” con la finalidad de complementar
las tradicionales mediciones de crecimiento y desarrolla-
dos –por ejemplo: el ingreso per cápita, el Producto
Interno Bruto (PIB) y el Índice de Desarrollo Humano-
que han venido siendo oficialmente implementadas. De
ahora en adelante, entonces, será el nivel relatado de
felicidad de las personas el criterio más pertinente al
momento de dirigir la política pública. Tan relevante se
ha tornado esta temática que incluso organismos interna-
cionales, tales como la ONU y la OCDE, han venido
implementando mediciones de globales satisfacción y
felicidad. Se persigue de este modo alentar a los gobier-
nos del mundo a incorporar dichas mediciones como una
cuestión de Estado.
La preocupación por aquella manifestación emotiva
que es la felicidad se advierte como una de las preocupa-
ciones cardinales al interior de las actuales prácticas de
gobierno, esto es lo que podemos constatar a partir de la
resolución adoptada el 13 de julio del 2011 por la Orga-
nización de Naciones Unidas y que lleva por titulo: La
Felicidad: hacia un enfoque holístico del desarrollo (Happi-
ness: towards a holistic approach development). De esta
forma, considerando que “la búsqueda de la felicidad es
una meta y una aspiración humana universal” y “recono-
ciendo que el PIB es un indicador que no fue diseñado
para reflejar la felicidad y el bienestar de la gente”, se
107
RBSE – Revista Brasileira de Sociologia da Emoção, v. 12, n. 34, Abril 2013 Torres
invita a los estados miembros de la ONU a “desarrollar
nuevos indicadores” y adoptar otras medidas para que “la
felicidad y el bienestar” puedan orientar las políticas
públicas.
Dentro de este orden de cosas, la resolución de la
ONU será acompañada por la reciente aparición del
World Happiness Report. Publicado en abril del 2012, el
Informe de Felicidad Mundial es un estudio encargado
por la ONU a la Universidad de Columbia. Elaborado
por Jhon Helliwell, Richard Layard y Jeffrey Sachs, a
través de este informe se buscará ahondar en el estado de
la felicidad en el mundo, en sus causas y consecuencias, y
en recomendaciones de políticas públicas.
De esta forma, entonces, la ONU insistirá en el cons-
tante llamado que ha venido realizando a los líderes polí-
ticos para que reconozcan la existencia de una dimensión
más integral del bienestar. Así se espera lograr una mayor
prestancia por parte de los gobernantes hacia los resulta-
dos obtenidos por los Índices de Felicidad. En definitiva,
al captar lo que la gente piensa y siente sobre su propio
bienestar, se indicará, sería posible direccionar de manera
adecuada la política gubernamental.
Las políticas públicas de la felicidad en el Chile
neoliberal
La medición de la felicidad surge como un tema cla-
ramente en boga a nivel internacional. La mayor parte de
estos instrumentos estadísticos responderán a los criterios
de “confiabilidad” y “validez” exigidos desde las ciencias
sociales. Tanto es así que incluso se ha llegado a señalar la
existencia de una verdadera “ciencia de la felicidad” (La-
yard, 2005; Diener et al, 1985; Veenhoven, 1991). De-
mostrando estar en conocimiento de los desarrollos al-
108
RBSE – Revista Brasileira de Sociologia da Emoção, v. 12, n. 34, Abril 2013 Torres
canzados en estas materias, el gobierno chileno tomará
una posición de liderazgo mundial al incorporar medicio-
nes de felicidad en la Encuesta de Caracterización Socioe-
conómica Nacional (CASEN) 2011.
En octubre del 2011 en un comunicado emitido por el
Gobierno de Chile se anunciaba oficialmente que la En-
cuesta de Caracterización Socioeconómica Nacional (CA-
SEN) incorporaría, “de manera innovadora”, una pregun-
ta referida al “grado de felicidad de las personas”. La en-
cuesta CASEN, realizada por el Ministerio de Desarrollo
Social, es el principal instrumento para medir la situación
socioeconómica de los chilenos. Dicho instrumento es-
tadístico fue creado en 1985 para medir el nivel socioe-
conómico de los chilenos, sin embargo, desde el 2011 se
incluirán varios componentes que apuntan a conocer
factores subjetivos, como el grado de felicidad de los
chilenos. Con ello, el gobierno apunta a identificar los
niveles de satisfacción de las personas, que servirían para
elaborar políticas públicas. En este sentido, el reciente-
mente asumido ministro de Desarrollo Social, Joaquín
Lavín, explicaba que:
Normalmente, las encuestas de política económica y
social miden el bienestar objetivo, cuánto gana la
persona, si tiene acceso a los servicios sociales, pero
cada vez más países están comenzando a medir el
bienestar subjetivo, la percepción, si es feliz o no con
su vida, lo que hace la felicidad, si la salud, el dinero
o el amor (Gobierno de Chile, 18/10/2011).
Tras esta decisión de incorporar mediciones de felici-
dad en la Encuesta de Caracterización Socioeconómica
Nacional (CASEN) 2011, se espera –tal como ha sido
planteado desde las esferas gubernamentales- dar un paso
trascendental para orientar las políticas públicas en las
109
RBSE – Revista Brasileira de Sociologia da Emoção, v. 12, n. 34, Abril 2013 Torres
más diversas áreas del quehacer nacional. Todo lo cual,
en última instancia, redundaría en el mejoramiento del
bienestar subjetivo de los chilenos.
En el mes de Julio del 2012 se harían públicos los re-
sultados de esta medición oficial de felicidad. Es así que a
partir de la pregunta “Considerando todas las cosas,
¿Cuán satisfecho está usted con su vida en este momen-
to?”, se determinó –en una escala que va del 1 al 10- que
el promedio de satisfacción de los chilenos corresponde a
un 7,2. Asumiendo que esta pregunta no tiene que ver
con indicadores “objetivos”, sino que con el “bienestar
subjetivo” de las personas, y haciendo mención a las re-
percusiones que tendrán los resultados de esta medición
de felicidad sobre las políticas públicas, el ministro Lavín
indicará que:
Lo que haremos ahora es aislar cuáles son las variables
que tienen mayor impacto con la satisfacción de las per-
sonas, la educación, acceso a la salud, niveles de ingreso,
el tipo de familia, para que a través de las políticas públi-
cas, podamos influir indirectamente en la vida de cada
uno de ellos. (Ministerio de Desarrollo Social,
29/07/2012)
En otra de las alusiones gubernamentales respecto a
esta temática, en el marco de la presentación del Informe
de Desarrollo Humano 2012 elaborado por el Programa
de Naciones Unidas (PNUD), titulado “Bienestar subjeti-
vo: el desafío de repensar el desarrollo”
4
, será el propio
4
El Informe sobre Desarrollo Humano en Chile 2012, titulado “Bienestar
subjetivo: el desafío de repensar el desarrollo”, plantea que hoy Chile está
llamado a rediscutir los fines del desarrollo desde la subjetividad de las
personas, es decir, desde la manera en que estas piensan, sienten y desde la
evaluación que ellas hacen de sus vidas y de la sociedad en que viven. Las
diversas estadísticas analizadas en este Informe muestran que, en general, los
chilenos y chilenas están satisfechos con sus vidas. El promedio de satisfac-
110
RBSE – Revista Brasileira de Sociologia da Emoção, v. 12, n. 34, Abril 2013 Torres
presidente de la república, Sebastian Piñera, quien se
referirá al lugar que ocupará el concepto de felicidad
dentro de la política publicas chilenas.
Una de las líneas que estamos siguiendo en nuestro
Gobierno es tratar de ver cómo las políticas públicas
pueden potenciar, ampliar y fortalecer esas capacidades
para entregarles instrumentos a las personas, para que
ellos vean los caminos hacia esos niveles superiores de
satisfacción personal. O como lo menciona el informe de
bienestar subjetivo, a lo cual estamos apuntando, de al-
guna forma, es a la calidad de vida o a la felicidad. (Piñe-
ra, 2012)
Pese a que recién se está comenzando a escrudiñar en
las nociones de bienestar subjetivo, satisfacción y felici-
dad como un ámbito a partir del cual estructurar la polí-
tica pública, no obstante, tal como menciona el presi-
dente, “es importante que las políticas públicas y, por
tanto, los gobiernos, que son los que tienen que adminis-
trar el Estado, se hagan cargo de este nuevo desafío.” En
estos términos serán varias las medidas propuestas por el
mandatario chileno. Así se planteará el mejoramiento de
la calidad, la cobertura y el financiamiento del sistema
educacional, generar nuevos empleos, fortalecimiento de
la familia como núcleo de la sociedad; y así también se
planteará el “fortalecimiento de valores” tales como la
honestidad, la confianza, la solidaridad, la tolerancia, el
ción con la vida, en una escala de 1 a 10, es de 7,3. En contraste, la percep-
ción acerca de la sociedad es más bien negativa, y en el largo plazo ha venido
empeorando. La ciudadanía evalúa con una nota promedio de 4,1 a las opor-
tunidades que el país entrega a las personas.La confianza en las instituciones
se ha ido deteriorando. Mientras en 1995 un 30% confiaba en las institucio-
nes, hoy solo lo hace un 20%. En síntesis, “satisfechos consigo mismos pero
críticos con la sociedad”, esa parece ser la realidad de la subjetividad en
Chile según los datos que arroja este informe (PNUD, 2012).
111
RBSE – Revista Brasileira de Sociologia da Emoção, v. 12, n. 34, Abril 2013 Torres
respeto por los demás, la confianza en las instituciones.
En definitiva, tal como concluirá el presidente Piñera, “a
través de estas acciones el gobierno chileno está tratando
de acercarse a ese concepto de cómo hacer que nuestros
compatriotas puedan tener una vida más plena y más
feliz.”
A modo de conclusión: Las políticas públicas de
la felicidad como reproducción del programa
neoliberal
Alcanzar un estado de felicidad se conformará en uno
de los objetivos estructurantes de los horizontes de ex-
pectativas compartidos en nuestras actuales sociedades.
Es por ello que, entendida como un objetivo a alcanzar y
que será asumido por los más variados sectores del espec-
tro político, la felicidad se conformará en un aspecto
central de cualquier sistema de gobierno moderno. En
este sentido, si en los antiguos gobiernos monárquicos el
soberano afirmaba su legitimidad a partir de un poder
heredado, que en última instancia se validaba en trascen-
dentes prerrogativas teológicas (el rey como el represen-
tante de Dios en la tierra), posteriormente, a partir del
arribo de las seculares sociedades modernas, dicha base
de apoyo tendrá que ser constantemente alentada desde
las esferas de gobierno. Atendiendo a este requerimien-
to, el logro del bienestar se convertirá en un objeto de
atención permanente por parte de las modalidades mo-
dernas de gobierno. Es así como frente a la perdida de la
legitimidad fundada en la tradición, en una medida im-
portante, será a través de la apelación al recurso de la
prosperidad, bienestar y felicidad que dichas adhesiones
a las modernas programaciones de gobierno serán susci-
tadas (McMahon, 2006; Saul, 1998).
112
RBSE – Revista Brasileira de Sociologia da Emoção, v. 12, n. 34, Abril 2013 Torres
En este marco, en el Chile del presente el concepto
de felicidad ha sido integrado como uno aspecto central al
momento de direccionar la política publica estatal. Eso es
lo que hemos descrito en el presente trabajo. Ahora bien,
luego que el gobierno chileno se planteara el objetivo de
medir los niveles de bienestar subjetivo, satisfacción y
felicidad de la población, y principalmente en relación a
los datos arrojados por la medición de la CASEN, se sus-
citaron variadas reacciones provenientes del ámbito
académico. En este sentido, de lo registrado por la prensa
nacional, podemos advertir algunas críticas referidas a la
necesidad de elaborar instrumentos que puedan incorpo-
rar también variables relacionadas al estado de malestar
de los chilenos. En este sentido cabe destacar los plan-
teamientos del investigador Wenceslao Unanue quien
sostendrá que, al igual que en lo realizado por otras me-
diciones internacionales, para saber el promedio de feli-
cidad en Chile también se necesita medir emociones ne-
gativas; “y esto no lo ha hecho la CASEN” (Unanue,
15/08/2012).
En esta misma dirección nos encontramos con una
iniciativa impulsada por investigadores pertenecientes a la
Universidad de Chile. Se trata de un proyecto de investi-
gación sobre “malestar en la cultura, salud mental y vida
cotidiana en Chile”. Poniendo en duda los datos de felici-
dad entregados por la encuesta CASEN 2011, los investi-
gadores pertenecientes a las Facultades de Ciencias Socia-
les (Psicología y Sociología), de Artes (Artes Visuales y
Teoría del Arte), de Economía y de Medicina de la Uni-
versidad de Chile, sostendrán que existen indicadores
que señalan absolutamente lo contrario de los datos arro-
jados por dicho instrumento estadístico. “Algunos de
113
RBSE – Revista Brasileira de Sociologia da Emoção, v. 12, n. 34, Abril 2013 Torres
ellos son las altas tasas de trastornos de salud mental, de
consumos de psicofármacos y de suicidios. Esa contradic-
ción requiere un análisis” (La Nación, 15/08/2012).
Tal como hemos indicado, la relevancia adquirida por
el concepto de felicidad dice relación con su inclusión
como una dimensión orientadora de las políticas publicas
contemporáneas. Es por esto que, por nuestra parte, más
allá de los reparos metodológicos que se pudieran hacer a
los instrumentos estadísticos a través de los cuales se
busca entregar mediciones de felicidad, lo que nos inter-
esa destacar es la discusión suscitada en torno a cual de-
bería ser el tipo de política pública necesaria para garanti-
zar la felicidad, la satisfacción o el bienestar subjetivo de
la población. Es acá donde se dirime la profundidad de las
críticas proferidas por los movimientos sociales chilenos.
Al analizar las palabras tanto del ministro Lavín como
del presidente Piñera podemos advertir que, al momento
de hacer mención de las variables que tienen mayor im-
pacto en la satisfacción de la personas, se haalusión a
una serie de áreas a intervenir. Estas son: educación,
salud, vivienda, empleo y niveles de ingreso. Pues bien,
entendidas como variables de satisfacción y felicidad,
serán precisamente en estas mismas áreas sobre las que se
han concentrado las acciones emprendidas por los actua-
les movimientos sociales chilenos. Ya sea que se encuen-
tren referidos a los temas de educación, salud o nivel de
ingreso, desde los movimientos sociales se tenderá a
plantear el agotamiento de las políticas públicas de tipo
neoliberal implementadas en cada uno de estos ámbitos.
Es así como el campo disputa que se ha abierto en Chile
en el último tiempo ha involucrado el cuestionamiento de
los principios neoliberales sobre los que se sustenta la
114
RBSE – Revista Brasileira de Sociologia da Emoção, v. 12, n. 34, Abril 2013 Torres
políticas públicas ejecutadas por los conglomerados polí-
ticos que han gobernado durante la Postdictadura.
Tal como sostiene el ministro de Desarrollo Social,
Joaquín Lavín, “es a través de las políticas públicas que
el gobierno puede influir indirectamente en la vida de las
personas”. Siendo de esta forma que se espera proporcio-
nar estados de satisfacción y felicidad a la población chile-
na. Ahora bien, si sobre este aspecto no hay mayor discu-
sión, sin embargo, sobre lo cual no existe consenso es
respecto a cuales serán las políticas públicas más adecua-
das para cumplir con el objetivo de generar estados de
satisfacción y felicidad en las personas. De manera tal que
esta discusión deja nuevamente en evidencia la existencia
de distintas concepciones sobre las que se sustentarán
particulares modelos de política, economía y sociedad.
Si de la descripción de las actuales prácticas de go-
bierno se trata, debemos advertir que el despliegue de
dichas acciones se inscribe siempre al interior de contex-
tos definidos por la presencia de diferentes actores socia-
les. En estos términos, en lo específicamente a la noción
felicidad respecta –en la determinación de los sentidos
atribuidos a dicho estado emotivo- son varios los sectores
comprometidos. Es así como podemos reconocer que las
demandas ciudadanas que se han venido suscitando en el
último tiempo han venido a cuestionar fuertemente las
premisas sobre las que se han venido sustentando las
«políticas de la felicidad» propuestas por los neoliberales
chilenos.
Sin lugar a dudas las encuestas son un instrumento in-
dispensable para la gestión de toda política pública. No
obstante, intentar dar cuenta de la complejidad de lo
social resulta insuficiente si este acercamiento se realiza
115
RBSE – Revista Brasileira de Sociologia da Emoção, v. 12, n. 34, Abril 2013 Torres
solamente desde el idioma de la cifras. Es por esto que,
junto a los diferentes índices y mediciones que han veni-
do y seguirán siendo elaborados, una caracterización más
precisa del estado emotivo de los chilenos debería consi-
derar también la diversidad de expresiones de protesta,
tales como: el movimiento estudiantil, el conflicto mapu-
che, manifestaciones ecologistas, movimientos ciudada-
nos regionalistas, y otra serie de movilizaciones que se
han venido desarrollando durante los últimos años en
Chile. Las que tendrán su momento de mayor visibilidad
durante el año 2011. Contrariando así a los discursos de
la felicidad desplegados ya sea a través de diversas campa-
ñas publicitarias o en anuncios presidenciales, concen-
trando sus reparos sobre aspectos específicos del proyec-
to neoliberal vigente, vistas en conjunto –tal como ha
sido referido desde el mundo académico (Garcés, 2012;
Mayol, 2012; Guzmán y Oppliger, 2012; Rojas, 2012;
Salazar, 2012)-, cada una de estas manifestaciones se
constituyen en expresión del “descontento social” exis-
tente hoy en día en Chile.
En estas circunstancias, dada su reconocida presencia
en lo más variados ámbitos del quehacer nacional, pode-
mos advertir cómo los movimientos sociales –pese a la
serie de restricciones de nuestro vigente sistema de parti-
cipación política- vienen incidiendo de manera cada vez
más evidente en los procesos de definición de las políticas
públicas nacionales. Así podemos sostener que las de-
mandas y propuestas planteadas por las actuales expe-
riencias de acción colectiva no solo han cuestionado el
programa neoliberal chileno, sino que vienen anticipando
nuevas modalidades de políticas publicas posibles de ser
implementadas. De este modo, nos parece, se hace nece-
116
RBSE – Revista Brasileira de Sociologia da Emoção, v. 12, n. 34, Abril 2013 Torres
saria la implementación de un espacio institucional ade-
cuado que permita la incorporación de las propuestas
elaboradas desde los movimientos sociales al momento de
diseñar las políticas públicas chilenas.
Bibliografía
“ACADÉMICOS cuestionan resultados de Casen sobre felicidad y
anuncian estudio”. 2012, 15 de agosto. La Nación (Chile). Dispo-
nible en www.lanacion.cl/academicos-cuestionan-resultados-de-
casen-sobre-felicidad-y-anuncian-estudio/noticias/2012-08-
15/101950.html Fecha último acceso 25/11/2012
ALLENDES, Catalina. 2011. “Felicidad: todos quieren medirla”.
Capital, 312. Disponible en
http://www.capital.cl/poder/felicidad-todos-quieren-medirla/
Fecha último acceso 25/11/2012
CAMERON pregunta a los británicos: ¿qué le hace feliz?”. 2010,
25 de noviembre. El Mundo. Disponible en:
http://www.elmundo.es/elmundo/2010/11/25/internacional
/ 1290709384.html Fecha último acceso 25/11/2012
DECLARACIÓN de Independencia de los Estados Unidos de
América. 4 julio 1776. Disponible en
http://www.bibliojuridica.org/libros/6/2698/22.pdf Fecha
último acceso 25/11/2012
DECLARACIÓN de los Derechos del Hombre y el Ciudadano.
26 agosto 1789. Disponible en
http://juridicas.unam.mx/publica/librev/rev/derhum/cont/30
/pr/pr23.pdf Fecha último acceso 25/11/2012
DIENER, Ed, Robert EMMONS, Randy LARSEN y Sharon
GRIFFIN. 1985. “The satisfaction with life scale”. Journal of Per-
sonality Assessment, Vol. 49, 71-75.
EKMAN, Paul. 2003. “Sixteen Enjoyable Emotions”. Emotion
Researcher, Nº 18, pp. 6-7.
117
RBSE – Revista Brasileira de Sociologia da Emoção, v. 12, n. 34, Abril 2013 Torres
EZQUERRA, Patricia y Henry RENNA. 2011. “Notas sobre la
felicidad ¿Un horizonte para las políticas públicas?” En: SU-
GRANYES, A. y MATHIVET, Ch. Ciudades para tod@s Por el
derecho a la ciudad, propuestas y experiencias (pp. 81-90). Santiago
de Chile: Habitat International Coalition.
GARCÉS, Mario. 2012. El despertar de la sociedad. Los movimientos
sociales de América Latina y Chile. Santiago de Chile: Lom.
GOBIERNO de Chile. 2011, 18 de octubre. Encuesta CASEN
2011 medirá por primera vez el grado de felicidad de los chilenos. Dis-
ponible en http://informa.gob.cl/comunicados-
archivo/encuesta-casen-2011-medira-por-primera-vez-el-grado-
de-felicidad-de-los-chilenos/ Fecha último acceso 25/11/2012
GUZMÁN, Eugenio y OPPLIGER, Marcel. 2012. El malestar de
Chile. ¿Teoría o diagnóstico? Santiago de Chile: RIL.
HEALEY, Matthew. 2008. What is Branding? Singapur:
RotoVision.
KOTLER, Philip y Gary ARMSTRONG. 2003. Marketing.
México: Pearson Educación.
LAYARD, Richard. 2005. La Felicidad, Lecciones de una Nueva
Ciencia. México: Taurus.
LOYOLA, M. 2007. La felicidad y la política en Luis Emilio Recaba-
rren. Santiago de Chile: Ariadna.
MATHESON, Jil. 2011. Measuring well-being in the UK. Disponi-
ble en
http://www.neweconomics.org/blog/2011/03/09/measuring-
well-being-in-the-uk Fecha último acceso 25/ 11/2012
MAYOL, Alberto. 2012. El derrumbe del modelo. La crisis de la
economía de mercado en el Chile contemporáneo. Santiago de Chile:
Lom.
McMAHON, Darrin. 2006. Una historia de la felicidad. Madrid:
Taurus.
118
RBSE – Revista Brasileira de Sociologia da Emoção, v. 12, n. 34, Abril 2013 Torres
MINISTERIO de Desarrollo Social. 2012, 29 de julio. Ministro
Lavín revela qué tan felices son los chilenos según la Encuesta Casen
2011. Disponible en
http://www.ministeriodesarrollosocial.gob.cl/noticias/2012/0
7/29/ministro-lavin-revela-que-tan-felices-son-los-chilenos-
segun-la-encuesta-casen-2011 Fecha último acceso 25/11/2012
ONU. 2011. Happiness: towards a holistic approach development.
Disponible en http://daccess-dds-
ny.un.org/doc/UNDOC/GEN/N11/420/70/PDF/N1142070.
pdf? OpenElement Fecha último acceso 25/11/2012
ONU. 2012. World Happiness Report. Disponible en
http://www.earth.columbia.edu/sitefiles/file/Sachs%20Writin
g/2012/World%20Happiness%20Report.pdf Fecha último
acceso 25/11/2012
OVALLE, Omar y Javier MARTÍNEZ. 2006. “La calidad de vida y
la felicidad ". Contribuciones a la Economía. Disponible en
http://www.eumed.net/ce/2006/oojm.htm#_ftnref2 Fecha
último acceso 25/11/2012
PAPALINI, Vanina. 2010. “Libros de autoayuda: Biblioterapia
para la felicidad”, Athenea Digital, nº 19, 147-169.
PEREDO, Alicia. 2012. “En busca de la felicidad. Los libros
de autoayuda”, Intersticios sociales, Colegio de Jalisco, 4, pp.1-
31.
PIÑERA, Sebastian. 2012. Palabras de S.E. el presidente de la re-
pública, Sebastián Piñera, al recibir Informe sobre Desarrollo Humano de
Chile 2012. PNUD.
www.desarrollohumano.cl/informe2012/Discurso%20Pdte_Seb
asti%C3%A1n%20Pi%C3%B1era_lanzamiento.pdf Fecha último
acceso 25/11/2012
PNUD. 2012. Bienestar subjetivo: el desafío de repensar el desarrollo.
Informe de Desarrollo Humano 2012. Santiago de Chile: PNUD.
RECABARREN, Luis Emilio. [1912]2006. “El socialismo ¿Qué
es y cómo se realizará?”. El Despertar de los Trabajadores [En línea]
119
RBSE – Revista Brasileira de Sociologia da Emoção, v. 12, n. 34, Abril 2013 Torres
Disponible en
http://www.salvadorallende.cl/Partido%20Socialista/Recabarr
en/El%20Socialismo%20Recabarren.pdf Fecha último acceso
25/11/2012
ROJAS, J. 2012. Sociedad Bloqueada. Movimiento Estudiantil, Des-
igualdad Y Despertar De La Sociedad Chilena. Santiago de Chile: RIL.
SALAZAR, G. 2012. Movimientos sociales en Chile: Trayectoria
histórica y proyección política. Santiago de Chile: Uqbar.
SAUL, Jhon. 1998. Los bastardos de Voltaire: la dictadura de la razón
en Occidente. Santiago de Chile: Andrés Bello.
STIGLITZ, Joseph, Amartya SEN y Jean-Paul FITOUSSI. 2009.
Report by the Commission on the Measurement of Economic Performance
and Social Progress. Disponible en http://www.stiglitz-sen-
fitoussi.fr/documents/rapport_anglais.pdf Fecha último acceso
30/11/2012
STRATTON, Allegra. 2010, 14 de noviembre. “Happiness index
to gauge Britain's national mood”. The Guardian. Disponible en
http://www.guardian.co.uk/lifeandstyle/2010/nov/14/happin
ess-index-britain-national-mood Fecha último acceso
25/11/2012
TORTOSA, José María. 2009. Sumak Kawsay, Suma Qamaña, Buen
vivir. Alicante: Fundación Carolina.
UNANUE, W. 2012, 15 de agosto. “¿Cómo se debería medir la
felicidad?”. La Tercera .
http://www.latercera.com/noticia/opinion/ideas-y-
debates/2012/08/895-478129-9-como-se-deberia-medir-la-
felicidad.shtml Fecha último acceso 25/11/2012
VEENHOVEN, Ruut, 1991. “Is happiness relative?” Social Indica-
tors Research, Vol 24, pp. 1-34.
WEYMAN, Bay. 2010. Finding Fidel: The journey of Erik Durschmied
[Film-documental]. Canadá: Close Up Films.
120
RBSE – Revista Brasileira de Sociologia da Emoção, v. 12, n. 34, Abril 2013 Torres
*
Abstract: The pursuit of happiness has been installed as an im-
portant objective in the current government agendas. That means
the efforts of various governments in order to have information
that allows them to know the levels of well-being, satisfaction or
happiness of the people. Thus, through the development of a set of
statistical records will have information to help determine the
"mood of the population." Giving the possibility to address and
properly orient government policy. The data provided by the sta-
tistical tools that have been being implemented-Happiness Index
or Indices of Happiness-are essential in the design and planning of
current state practice. Under these conditions, from the experi-
ences of countries like France, England and Canada, as well as ac-
cepting the call made from supranational bodies such as the OECD
and the UN, the Chilean government in 2012 will begin the im-
plementation of measures of happiness and satisfaction of the pop-
ulation. Like what happened in the international arena, from the
Chilean government will argue that the data provided by these in-
struments will be essential official statisticians in the design and
planning of current state practice. About the description of the
process leading to the Chilean government to incorporate happi-
ness as a goal of government recognized, and measures imple-
mented in that regard, is that we focus on this article. Keywords:
emotions, happiness, public policy, neoliberalism
121
RBSE – Revista Brasileira de Sociologia da Emoção, v. 12, n. 34, Abril 2013 Torres
... Inglaterra, França), que nos últimos anos impulsionaram a criação de novos indicadores e instrumentos de medida do desenvolvimento e progresso social dos países(BINKLEY, 2007;PINCHEIRA, 2013aPINCHEIRA, , 2013b. Estes novos indicadores e instrumentos deveriam, para além da medida tradicional, economicista e estreita do Produto Interno Bruto (PIB), incorporar a mensuração do bem-estar subjetivo e da felicidade dos indivíduos, para, com essa informação, reorientar as políticas públicas e ajustá-las às demandas e expectativa das pessoas. ...
Article
Full-text available
Discute-se a crescente centralidade nos imaginários da modernidade contemporânea da promessa e problemática da “felicidade”, tanto no nível dos projetos de autorealização dos indivíduos, como do desenho e orientação das políticas públicas no nível do Estado. O artigo trata do vínculo entre a governamentalidade neoliberal e os novos discursos, práticas e tecnologias do eu direcionadas para a felicidade, e descreve a centralidade que a psicologia tem tido como saber especializado na hora de conceder legitimidade científica a esse conjunto de discursos, práticas e tecnologias. Propõe-se, finalmente, um conjunto de eixos a serem considerados para uma linha de pesquisa empírica sobre essa temática, interessada em compreender, a partir da perspectiva de uma analítica da governamentalidade, o arranjo contemporâneo entre certos jogos de verdade (o saber da psicologia positiva), formas de governo e condução do comportamento das populações e dos sujeitos (racionalidade neoliberal) e vetores de subjetivação (sujeito feliz).
... Inglaterra, França), que nos últimos anos impulsionaram a criação de novos indicadores e instrumentos de medida do desenvolvimento e progresso social dos países(BINKLEY, 2007;PINCHEIRA, 2013aPINCHEIRA, , 2013b. Estes novos indicadores e instrumentos deveriam, para além da medida tradicional, economicista e estreita do Produto Interno Bruto (PIB), incorporar a mensuração do bem-estar subjetivo e da felicidade dos indivíduos, para, com essa informação, reorientar as políticas públicas e ajustá-las às demandas e expectativa das pessoas. ...
Article
Full-text available
Um traço distintivo dos imaginários sociais da modernidade contemporânea é uma crescente preocupação, atenção e produção discursiva em torno da problemática da felicidade e do bem-estar subjetivo das pessoas, tanto no nível dos Estados, das agências globais, dos meios de massa da comunicação, das empresas e de suas estratégias publicitárias, das disciplinas cientificas, como no nível dos indivíduos eles mesmos. É possível reconhecer dois atores-chave desse processo: por um lado, uma rede de economistas e organismos internacionais; por outro lado, a corrente da Psicologia Positiva, que outorga legitimidade científica aos discursos sobre a felicidade. O objetivo deste capítulo é apresentar as coordenadas gerais de uma linha de pesquisa, cujo propósito é analisar através dos estudos da governamentalidade o discurso sobre a felicidade da Psicologia Positiva e dos novos instrumentos de medida do desenvolvimento e de gestão de políticas públicas, suas articulações, afinidades com a racionalidade política neoliberal, e suas implicações em relação aos modos de subjetivação, com enfoque particular no contexto chileno.
... Un rasgo distintivo de los imaginarios sociales de la modernidad contemporánea es una creciente preocupación, atención y producción discursiva en torno a la problemática de la felicidad y el bienestar subjetivo de las personas. Esto, tanto a nivel de los Estados, las agencias globales, los medios masivos de comunicación, las empresas y sus estrategias publicitarias, las disciplinas científicas, como de los mismos individuos (Binkley, 2014;Pincheira, 2013a;Pincheira, 2013b). Si bien la búsqueda de la felicidad ha sido un componente ineludible de la promesa moderna de progreso y de la gestión y administración biopolítica de los territorios y la población, no es menos cierto que, bajo las actuales coordenadas históricas de la modernidad tardía, la preocupación por la felicidad humana ha adquirido, en la esfera pública y privada, una particular forma y un renovado interés y centralidad (McMahon, 2006). ...
Article
Full-text available
El presente artículo analiza los nuevos discursos acerca de la felicidad. Dichos discursos comienzan a irrumpir en occidente a partir de comienzos de los años 2000, particularmente en los ámbitos de las políticas públicas y de los saberes “psi”, en especial en la sub-disciplina denominada Psicología Positiva. La principal hipótesis de este artículo es que dichos discursos participarían de la racionalidad de gobierno de sí y de los otros propia del neoliberalismo contemporáneo. En primer lugar, el artículo muestra que las políticas públicas, en detrimento de las tradicionales variables objetivas –como el PIB o el Ingreso Per Cápita–, han incorporado la necesidad de medir y de producir el bienestar subjetivo. En segundo lugar, el artículo muestra el giro inaugural de la Psicología Positiva, la cual sostiene que la felicidad no sería efecto de circunstancias externas, sino que fundamentalmente el resultado de actividades voluntarias que cada individuo puede realizar. Finalmente el artículo, sirviéndose de las distinciones entre las formas de gobierno propias del liberalismo clásico y del neoliberalismo introducidas por M. Foucault, muestra la particular forma de subjetividad que estos discursos acerca de la felicidad interpelan y producen.
Article
Full-text available
En este artículo, analizo las funciones de las biblioterapias, ocupándome de un caso particular: los libros de autoayuda. A partir del análisis de un corpus de 60 libros, propongo un conjunto de parámetros que permitan clasificar a esta literatura como un género específico, definiendo el tema, el tipo de composición y el estilo que le son propios. El examen de su dispositivo discursivo permite comprender mejor su actuación en los malestares de la subjetividad. Los libros de autoayuda son respuestas cifradas en la ideología hegemónica y el sentido común de la época. Como tales, su desarrollo histórico reconoce distintas etapas identificadas según los objetivos prácticos que los textos persiguen, el discurso con el que legitiman su eficacia y el área a la que circunscriben su acción. La sistematización de esta evolución facilita la comprensión del ecléctico fenómeno contemporáneo.
Article
Full-text available
This article reports the development and validation of a scale to measure global life satisfaction, the Satisfaction With Life Scale (SWLS). Among the various components of subjective well-being, the SWLS is narrowly focused to assess global life satisfaction and does not tap related constructs such as positive affect or loneliness. The SWLS is shown to have favorable psychometric properties, including high internal consistency and high temporal reliability. Scores on the SWLS correlate moderately to highly with other measures of subjective well-being, and correlate predictably with specific personality characteristics. It is noted that the SWLS is Suited for use with different age groups, and other potential uses of the scale are discussed.
Book
¿Existe el llamado "malestar chileno"? ¿Ha habido en Chile, sobre todo a partir de 2011, una confluencia real de hechos que justifique que buena parte de los líderes políticos y de opinión, la sociedad en general y hasta observadores internacionales, sostengan que la gente está pidiendo un cambio radical en la manera de organizar el país? La respuesta a esas preguntas es el centro de este libro. Mientras, por un lado, la población parece satisfecha con los índices de desarrollo alcanzados y optimista sobre el futuro, por otra parte se ha instalado la idea de una crisis estructural, supuestamente provocada por el agotamiento de dos "modelos": el económico y el político. Según Oppliger y Guzmán, un pilar clave de ese análisis ha sido la pobre respuesta del mundo político oficialista y opositor (aunque también de otros actores sociales e institucionales) a los desafíos de la actualidad reciente, en especial las protestas de 2011 y comienzos de 2012. A través del examen de datos, percepciones y tendencias –y de una mirada a la experiencia histórica de Chile– los autores argumentan que, en lo esencial, quienes suscriben esa tesis equivocan el diagnóstico y prescriben remedios probadamente ineficaces, cuando no perjudiciales. El pretendido malestar social, afirman Oppliger y Guzmán, es una lectura ideológicamente sesgada de la realidad chilena. El peligro de aceptarla como única interpretación posible es que el país no entienda cuáles son sus verdaderos problemas ni, por ende, cuáles son las soluciones que necesita.
Article
Uno de los objetivos primordiales del desarrollo es mejorar las condiciones de vida de las personas. La calidad de vida de las personas es determinada por factores tangibles e intangibles, sin embargo, los factores intangibles que determinan sustancialmente la calidad de vida y/o el bienestar de las personas tales como la felicidad y la satisfacción personal son los menos considerados en el análisis económico. Por lo tanto, este documento analiza la importancia de la felicidad en la calidad de vida de los individuos desde una perspectiva económica. Los indicadores subjetivos pueden resultar esenciales tanto para evaluar el éxito como para determinar los objetivos de políticas públicas. Sin el apoyo de la población, las políticas públicas en materia social son condenadas al fracaso en el largo plazo ya que la población difícilmente apoyaría los programas que el gobierno implemente puesto que se encuentra en menor o mayor grado insatisfecha. Se puede asumir entonces que la satisfacción plena o la felicidad de la población son factores fundamentales que determinan la calidad de vida entre la población.
Felicidad: todos quieren medirla". Capital, Nº 312
  • Catalina Allendes
ALLENDES, Catalina. 2011. "Felicidad: todos quieren medirla". Capital, Nº 312. Disponible en http://www.capital.cl/poder/felicidad-todos-quieren-medirla/ Fecha último acceso 25/11/2012
Sixteen Enjoyable Emotions". Emotion Researcher, Nº 18
  • Paul Ekman
EKMAN, Paul. 2003. "Sixteen Enjoyable Emotions". Emotion Researcher, Nº 18, pp. 6-7.
En: SU-GRANYES, A. y MATHIVET, Ch. Ciudades para tod@s Por el derecho a la ciudad
  • Patricia Y Ezquerra
  • Renna Henry
EZQUERRA, Patricia y Henry RENNA. 2011. "Notas sobre la felicidad ¿Un horizonte para las políticas públicas?" En: SU-GRANYES, A. y MATHIVET, Ch. Ciudades para tod@s Por el derecho a la ciudad, propuestas y experiencias (pp. 81-90). Santiago de Chile: Habitat International Coalition.
18 de octubre. Encuesta CASEN 2011 medirá por primera vez el grado de felicidad de los chilenos
  • Mario Garcés
GARCÉS, Mario. 2012. El despertar de la sociedad. Los movimientos sociales de América Latina y Chile. Santiago de Chile: Lom. GOBIERNO de Chile. 2011, 18 de octubre. Encuesta CASEN 2011 medirá por primera vez el grado de felicidad de los chilenos. Disponible en http://informa.gob.cl/comunicadosarchivo/encuesta-casen-2011-medira-por-primera-vez-el-gradode-felicidad-de-los-chilenos/ Fecha último acceso 25/11/2012