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La Ciencia Política en Brasil: desarrollo, balance y perspectivas

Authors:
  • Universidad Argentina de la Empresa

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Reflexiones en torno
a la Ciencia Política
y la Política en América Latina
Enrique Gutiérrez Márquez
René Torres-Ruiz
coordinadores
UNI V E RSI DA D I BEROA M ERIC ANA
ÍNDICE
CINCUENTA AÑOS DE LA LICENCIATURA EN CIENCIAS POLÍTICAS
Y ADMINISTRACIÓN PÚBLICA, por David Fernández Dávalos 11
A CINCUENTA AÑOS DE LA CREACIÓN DE LA LICENCIATURA
EN CIENCIAS POLÍTICAS Y ADMINISTRACIÓN PÚBLICA DE LA
UNIVERSIDAD IBEROAMERICANA, por Karla Valverde Viesca 15
PRESENTACIÓN, por Enrique Gutiérrez Marquez y René Tórres-Ruiz 19
PRIMERA PARTE. UNA REFLEXIÓN SOBRE LA CIENCIA POLÍTICA
EN AMÉRICA LATINA 27
¿CLIMA DE PERESTROIKA?LA CIENCIA POLÍTICA
LATINOAMERICANA EN TIEMPOS DE DEBATE 29
Ciencia teórica versus ciencia práctica 32
Ciencia global versus conocimiento local 34
Prácticas plurales versus discursos hegemonistas 37
Más allá de la Ciencia Política: el debate sobre los cambios
en la modalidad de producción de conocimiento científico 39
Conclusiones 41
Bibliografía 42
SEGUNDA PARTE. LOS CASOS ARGENTINO, BRASILEÑO,
CHILENO Y COLOMBIANO 45
PENSAR LA CIENCIA POLÍTICA EN LA ARGENTINA:
HISTORIA, AGENDA Y DESAFÍOS 47
Pensar la Ciencia Política 47
Estudiar la Ciencia Política en la Argentina 51
Aspectos teóricos básicos 56
El desarrollo de la Ciencia Política argentina y su periodización 59
La Ciencia Política reciente: el periodo de crecimiento sostenido del
campo disciplinar 69
La centralidad de la figura de Guillermo O’Donnell 72
La constitución de las áreas disciplinares 75
Instituciones, procesos políticos y política comparada 83
Una mirada retrospectiva desde Popayán 94
Bibliografía 99
LA CIENCIA POLÍTICA EN BRASIL: DESARROLLO, BALANCE
Y PERSPECTIVAS 109
Obertura sobre el estudio de los campos disciplinares 109
Bagatela sobre los aspectos básicos de Brasil 111
Tablatura para el estudio de los campos científicos 113
Concerto grosso sobre el desarrollo de la Ciencia Política
en Brasil 117
Preludio de la Ciencia Política brasileña:
el pensamiento político 122
Los conservatorios de la Ciencia Política:
las instituciones de enseñanza 128
Las redes académicas 135
Los laboratorios musicales: los centros de investigación 138
Los “grandes maestros”: las figuras de la
Ciencia Política brasileña 140
Las composiciones musicales: la producción académica
en Brasil 142
Balance de la Ciencia Política: contrapuntos, armonías
y disonancias 147
Bibliografía 154
ANÁLISIS DE LAS TESIS DE LA MAESTRÍA EN CIENCIA POLÍTICA
DE LA UNIVERSIDAD DE CHILE, 1982-1992. LÓGICAS ACADÉMICAS
Y CONTEXTO POLÍTICO 161
Introducción: pertinencia y relevancia en un argumento simple 161
Las tesis y su contexto 163
Análisis del programa de magíster y sus tesis, 1982-1999 168
Los desaparecidos epistemológicos de la narrativa liberal:
Ciencia Política más allá de la democracia 186
Bibliografía 189
CIENCIA POLÍTICA EN CONTEXTO: CLAVES PARA ENTENDER EL
DESARROLLO DISCIPLINAR EN COLOMBIA 195
Introducción 195
Metodología 197
Resultados 203
Análisis de resultados 213
Conclusiones 218
Bibliografía 220
TERCERA PARTE. EL CASO MEXICANO 223
RETOS DE LA CIENCIA POLÍTICA EN MÉXICO* 225
Bibliografía 233
RETOS PARA LA REFLEXIÓN DE LA CIENCIA POLÍTICA
EN MÉXICO: EL PAPEL DEL DIÁLOGO POLÍTICO EN LA
ACTIVIDAD POLÍTICA 235
Introducción 235
Objetivos 236
Digresión en torno a la participación política
en una comunidad 236
Diálogo político 240
Proceso de comprensión 244
La importancia del diálogo en la construcción
de la democracia 245
Conclusiones 248
Bibliografía 250
LA PREHISTORIA DE LA CIENCIA POLÍTICA EN MÉXICO 253
El nacimiento 260
La fundación de la encpys 262
La consolidación 264
Bibliografía 267
CUARTA PARTE. POLÍTICAS PÚBLICAS
EN EL ÁMBITO LATINOAMERICANO 269
POLÍTICAS PÚBLICAS Y DESARROLLO SOCIAL: UN LLAMADO
A LA CONVERGENCIA DE CONOCIMIENTOS EN ABONO A LA
SOLUCIÓN DE PROBLEMAS PÚBLICOS COMPLEJOS 271
Introducción 271
La emergencia de las Ciencias de las Políticas:
una mirada contemporánea 276
Políticas públicas y Ciencia Política: convergencia
para la agenda de desarrollo social 282
Bibliografía 291
LAS POLÍTICAS PÚBLICAS LATINOAMERICANAS DE DESARROLLO
SOCIAL EN UNA ERA DE REFORMAS ESTRUCTURALES 295
Crisis de la deuda externa y actores internacionales 296
La lucha antiinflacionaria como núcleo de la estrategia
estabilizadora 297
El avance de las reformas 299
La reforma a los sistemas de pensiones 302
La naturaleza política de las reformas estructurales 306
Los resultados de las reformas 310
Conclusiones 313
Bibliografía 315
QUINTA PARTE. RETOS Y REALIDADES
DE LA DEMOCRACIA EN MÉXICO 317
MÉXICO Y SU PRESENTE DEMOCRÁTICO 319
Los años del autoritarismo y sus transformaciones 320
Breves reflexiones en torno a la democracia 327
¿Qué ha ocurrido en el “México democrático”? 329
Conclusiones 339
Bibliografía 341
LOS RETOS PARA LA DEMOCRACIA EN MÉXICO 345
Introducción 345
La transición mexicana 348
Hacia una democracia de calidad 353
Democracia a la mexicana 359
Los retos: una democracia mexicana de calidad 364
Bibliografía 366
ENCLAVES AUTORITARIOS SUBNACIONALES: EL ATASCO
DE LA DEMOCRACIA MEXICANA 371
Planteamiento del problema 371
Revisitando el autoritarismo 374
El fenómeno bimodal de yuxtaposición de regímenes 378
Democracia y autoritarismo en la política subnacional
en México 381
El “control de límites” en Puebla y en el Estado de México 386
Conclusiones 389
Bibliografía 391
109
LA CIENCIA POLÍTICA EN BRASIL: DESARROLLO,
BALANCE Y PERSPECTIVAS
Nelson Cardozo*
OBERTURA SOBRE EL ESTUDIO DE LOS CAMPOS DISCIPLINARES
Uno de los elementos más importantes que deben considerarse al pen-
sar en la historia de las disciplinas es que ésta no puede aprehenderse
directamente como si se tratase de un elemento estático y ligado a las
artes pictóricas o escultóricas. Adentrarnos en la constitución del cam-
po siguiendo una guía de análisis nos confronta con serias limitaciones
metodológicas y con graves errores de apreciación. La identificación
de fechas, dimensiones, lugares, géneros, ambientes, escuelas, autores,
contexto de producción, influencias, circunstancias en las cuales se
desarrolló la creación, rasgos que relacionan las obras con el contexto
histórico (político, social, económico y cultural), etcétera, constituye
una empresa por demás fecunda en el momento de aproximarse a las
unidades de análisis de los campos disciplinares.
En toda reconstrucción de la biografía de un campo, por más minu-
ciosos que seamos, siempre nos encontraremos de bruces con hondos
olvidos y grietas vacías. En este sentido, necesitamos “escuchar” la
historia, su desarrollo en el tiempo, para poder entender la percepción.
La descripción de un elemento único, tal como el proceso interno de
constitución de una ciencia dentro de otro transcurso temporal como
el devenir nacional, debe tener en cuenta la estructura del campo (es
decir, su arquitectura). También debe considerar aspectos genéricos
* Profesor-investigador de la Universidad de Buenos Aires (uba) e investigador de la Universi-
dad Nacional de Quilmes (unq); profesor también de la Universidad Argentina de la Empresa
(uade); correo electrónico: <nelson.cardozo@gmail.com>.
110 Reflexiones en torno a la Ciencia Política y la Política en América Latina
que remitan al marco más amplio de su proceso de producción-repro-
ducción, los cuales suelen estar a menudo imbricados. Esto nos lleva
a emitir una primera salvedad para empezar nuestro derro tero por la
Ciencia Política en Brasil: intentamos sortear el deslizamiento semán-
tico que iguala la fotografía de la disciplina. Se trata de algo como “un
estado del arte” con la idea de “historia disciplinar”, la cual envuelve
un nivel de análisis más complejo. Dicho nivel invo lucra sobre todo
la dimensión temporal y numerosos elementos conexos y relacionados
entre sí con lógicas que deben ser analizadas como si se tratase pro-
piamente de una obra musical. Así, parte del trabajo del “arqueólogo
del saber” es ordenar los componentes de esa Ciencia Política que
muchas veces ha quedado sepultada en el olvido, con frecuencia de
manera intencional, e intentar darle una forma ló gica para que pueda
apreciarse hoy el rostro que tuvo otrora y cómo fue transformándose
a lo largo del tiempo.
Los hechos sociales no ocurren de manera aislada y desordenada, sino
que se presentan liados y concatenados a otros afluentes más amplios.
Su lógica no es la de un todo con partes unidas libremente y sin relación
alguna entre ellas, con secciones, algunas más dramáticas y lentas, y otras
más rápidas y dinámicas, como si se tratase de una rapsodia. El contra-
punto y la armonía disciplinar presentan sentidos generales y particulares
que los convierten en una forma musical mucho más compleja.
El presente trabajo intenta realizar una reconstrucción artesanal
desde la interacción con los protagonistas del proceso de creación y
reproducción del campo del saber. Lo hace a partir de la audición
y reflexión de sus voces, contrapuntos, sentimientos, percepciones e
ideas acerca de lo que fue la Ciencia Política en tiempo pretérito, y de
lo que hoy, al interpretarse a sí misma, intenta ser. Por ello este estudio
deja de lado toda pretensión de objetividad aséptica y se coloca bridas
ricamente ornamentadas para realizar un paseo por la historia de la
politología brasileña. Se apoya en los testigos-protagonistas y recono-
ce las múltiples dialécticas que atravesaremos, como la de contexto
sociopolítico-historia disciplinar, visión descriptiva-postura normati-
va, trayectoria del campo-biografía individual, entre otras.
Es seguro que esta aventura no será en igual manera satisfactoria
para todos los venteros que visitaremos, ya que olvidaremos lugares,
111
Los casos argentino, brasileño, chileno y colombiano
momentos y acontecimientos. Pero, sin lugar a dudas, nos llevará a un
punto en el conocimiento más lejano que la aldea desde la cual par-
timos. Así es la invitación que este intérprete hace para que el lector
oiga un breve concerto grosso y sea capaz de percibir los matices y los
diferentes instrumentos, las armonías, las melodías y los contrapuntos
de la Ciencia Política en Brasil.1
BAGATELA SOBRE LOS ASPECTOS BÁSICOS DE BRASIL
Cuando se particulariza una determinada disciplina en sus coordena-
das históricas y geográficas, no deben omitirse las peculiaridades de
cada país o región. Las dimensiones geográficas y demográficas con-
dicionan fuertemente el grado y tipo de desarrollo de una disciplina,
más aún en el campo de las Ciencias Sociales. Para los efectos de este
artículo, es necesario entender Brasil como un país con ciertas espe-
cificidades que lo distinguen del resto de los países de Iberoamérica.
A diferencia de otros pueblos de la región, Brasil entró en la historio-
grafía occidental como una colonia del reino de Portugal. En el año
1500, el navegante portugués Pedro Álvares Cabral llegó a las cos-
tas del Nuevo Mundo y reclamó posesión para la Corona portuguesa
de parte de los territorios que luego serían Brasil. La Terra de Vera
Cruz —como fue denominada por los lusos— fue explorada al año
siguiente por Américo Vespucio, quien se adentró en numerosos cabos
y bahías, entre los que estaba Río de Janeiro. Vespucio llevó hacia el
Viejo Mundo la madera pernambucana de pau brasil que dio nombre
al territorio.
1 Este trabajo es una profundización de la ponencia “Retos para la reflexión de la Ciencia Po-
lítica en México”, presentada en la celebración de los 50 años de la Licenciatura en Ciencias
Políticas y Administración Pública de la Universidad Iberoamericana (en la mesa “Desarrollo e
historia de la Ciencia Política en América Latina”). El evento tuvo lugar del 27 al 29 de octubre
de 2014 en la Ciudad de México. Los resultados son producto de las investigaciones El desa-
rrollo de la Ciencia Política en Argentina y Brasil en perspectiva comparada, El desarrollo de la
política comparada en Amérca Latina, de la Universidad Nacional de Quilmes y El desarrollo de
la Ciencia Política en los países del Mercosur. Desde los procesos de democratización hasta nues-
tros días (1983-2013), de la Universidad de Buenos Aires, bajo la dirección de Pablo Bulcourf, a
quien le agradecemos sus comentarios y críticas.
112 Reflexiones en torno a la Ciencia Política y la Política en América Latina
En lo que respecta al desarrollo del país, podemos dividir su histo-
ria en siete periodos (Fausto, 2000): 1) la Colonia (1530-1822), 2) el
Imperio (1822-1889), 3) la República Velha (1889-1930), 4) la Era
Vargas (1930-1946), 5) la República Populista (1946-1964), 6) el Ré-
gimen Militar (1964-1985) y 7) Nova República (1985-actualidad).
En 1822 Brasil se constituyó como nación independiente tras más de
tres siglos de gobierno lusitano, con la instauración de una monar-
quía, hasta la abolición de la esclavitud, en 1888, y la proclamación
de la República por sectores militares en 1889. Los grupos exportado-
res de café gobernaron el país en alianza con los ganaderos mineiros,
bajo un régimen oligárquico conocido como el “Pacto del Café con
Leche”, hasta la llegada de Getúlio Vargas al poder, en 1930. Var-
gas condujo los destinos de la federación hasta 1946; centralizó la
conducción política al tiempo que extendió las reformas sociales, e
inauguró el modelo de industrialización sustitutiva de importaciones.
Tras el breve interregno democrático de la “república populista”, en
el que se gestó el modelo desarrollista, sobrevino un régimen burocrá-
tico-autoritario a partir 1964. La dictadura se extendió durante 21
años hasta 1985, cuando se estableció el actual periodo democrático,
que ya goza de 30 años.
Con sus 8 514 877 kilómetro cuadrados, Brasil ocupa el quinto lu-
gar en superficie2 del globo. Tiene también esa posición en población,
con 202 768 562 habitantes.3 Se ha constituido en una potencia indus-
trial y representa la séptima economía del mundo.4 Sin embargo, pre-
senta muchos problemas de desigualdad en el ingreso, pobreza y un
gran atraso en términos de avance científico con respecto a los países
del Primer Mundo. Estas particularidades nos muestran una realidad
multiforme que evidencia dos aristas: una potencia económica mun-
2 Datos provenientes de The World FactBook. Recuperado de <https://www.cia.gov/library/pu-
blications/the-world-factbook/geos/br.html>.
3 Projeção da população do Brasil e das Unidades da Federação, del Instituto Brasileiro de Geo-
grafia e Estadística. Recuperado de <http://www.ibge.gov.br/apps/populacao/projecao/>.
4 imf (2014), World Economic Outlook Database, International Monetary Fund. Report for
Selected Countries and Subjects (aspx). Recuperado de <https://www.imf.org/external/pubs/ft/
weo/2019/01/weodata/weoselco.aspx?g=205&sg=All+countries+%2f+Emerging+market+an-
d+developing+economies+%2f+Latin+America+and+the+Caribbean>.
113
Los casos argentino, brasileño, chileno y colombiano
dial, por un lado, y un país en vías de desarrollo que tiene mucho por
andar, por el otro.
TABLATURA PARA EL ESTUDIO DE LOS CAMPOS CIENTÍFICOS
Algunos estudiosos de los campos disciplinares tratan de explicar el
uso de determinados paradigmas o metodologías que los científicos
sociales aplican al establecer diferentes procesos, reglas y patrones de
producción de conocimiento. Otros, por el contrario, modelan la ex-
periencia de la reconstrucción de la ciencia en un determinado país.
Consideramos que incluso la actividad científica que intenta recons-
truir campos gnoseológicos observa una diversidad de intereses y pro-
pósitos. Los teóricos de las Ciencias Sociales mantienen la creencia de
que los actos de producción, reproducción y transferencia del saber
pueden explicarse con un alto nivel de detalle, esto es, en oposición
a la concepción más amplia e historiográfica, así como fundamental-
mente inefable, excepto de las obras en particular. Así, por lo gene-
ral, los trabajos de desarrollo disciplinar son tanto descriptivos como
prescriptivos, pues intentan definir la práctica, influir en la praxis pos-
terior y recomendar cómo debe ser el “correcto” o “positivo” avance
del campo. La historia de una ciencia que se queda atrás respecto de la
práctica de manera importante, pero también apunta a trazar nuevos
senderos y desafíos de la producción.
Los cultores de una disciplina deben estudiar su proceso de cons-
titución para visualizar las relaciones que, en el rol de productores
de conocimiento, se comprenden en la notación del discurso cientí-
fico. Los intelectuales han de e las dimensiones de los campos del
saber para entender cómo producen efectos y estructuran los pro-
ductos; para guiar su proceso precomposicional y las decisiones de
producción del saber. Los estudios de historia de las comunidades
episté micas debieran enfocarse en la conjugación del contexto socio-
histórico, económico y cultural, con el contrapunto disciplinar, y uti-
lizar estos elementos para explicar las estructuras a gran escala y la
creación de conocimiento.
114 Reflexiones en torno a la Ciencia Política y la Política en América Latina
Las Ciencias Sociales son una actividad humana de carácter cogni-
tivo que se desarrolla en un contexto sociohistórico, esto quiere decir
que su principal objetivo —pero no el único— es la producción de
conocimientos sobre cierta porción de “realidad” que se define como
“social” y “política” y que constituye su objeto de estudio (Bulcourf,
2007). Al ser un quehacer humano, las ciencias sociales son históricas
y pose, su “propia historia”. Al ahondar como práctica “las propias
prácticas de las personas”, se entrelazan en una doble hermenéutica
en la que sujeto y objeto de conocimiento no pueden ser tajantemente
separados; situación que comparten con las otras ciencias sociales, y
en parte, con toda reflexión humana (Giddens, 1987).
Toda comunidad científico-académica se encuentra inserta en una
determinada realidad social. Por esta razón es fundamental incorpo-
rar estos patrones en aras de su estudio. Muchos expertos han seña-
lado dos dimensiones para este análisis: la “historia interna”, esto
es, las características propias del grupo científico y sus quehaceres y
peculiaridades, y la “historia externa”, que se refiere a los condicio-
nantes mencionados. No puede omitirse el hecho de que el derrotero
del desarrollo de las Ciencias Sociales en América Latina se ha visto
truncado y condicionado por el régimen político (Trindade, 2007).
Para dar cuenta del desarrollo de un campo científico-académico se
propone abordar los siguientes aspectos:5
a) El nivel de los sujetos, entendidos como las personas y grupos,
portadores de su biografía individual, accionar y valores fun-
dantes. Son agentes sociales en tanto compositores e intérpretes
5 Este marco teórico, además de reconocer sus limitaciones, intenta construir una cartografía di-
námica de los colores y las texturas que presenta la pluralidad de un campo disciplinar, algo fun-
damental en las Ciencias Sociales. Durante la última década, la producción sobre la historia de la
Ciencia Política en los países de la región transitó por diferentes etapas, tanto en la diversidad y
cantidad de datos como en los mecanismos interpretativos. Hemos pasado de trabajos simples y
exploratorios a descripciones densas de fuerte contenido bibliométrico. La creación del grupo de
investigación sobre Historia de la Ciencia Política de la Asociación Latinoamericana de Ciencia
Política (Alacip) y sus encuentros específicos, junto con una serie de trabajos de carácter crítico y
reflexivo, dieron lugar a la necesidad de consensar los nuevos planteamientos en el denominado
“Manifiesto de Popayán”. El manifiesto se concibió al término del III Congreso de Ciencia Polí-
tica organizado por la Asociación Colombiana de Ciencia Política en 2014. El presente trabajo
se considera circunscrito en esta nueva línea de análisis (Bulcourf et al., 2014 y 2015).
115
Los casos argentino, brasileño, chileno y colombiano
de sus prácticas con diferentes grados de conciencia y libertad,
pero condicionados históricamente (Bourdieu, 2003 y 2008)
Los actores son constructores de su subjetividad. No sólo ac-
túan en el nivel del individuo sino que en la actividad científica
se suele hablar también de comunidades; es decir, los llamados
equipos de trabajo o investigación.
b) El nivel institucional, en tanto ámbitos o espacios en los que se
producen y reproducen las prácticas. Las instituciones proveen
de marcos de contención, limitación y recursos, además de la
presencia diacrónica de las mencionadas prácticas. La comu-
nidad epistémica posee sentido e identidad en tanto existan las
instituciones y su reproducción. Dependiendo de cómo se va
estructurando este colectivo en cada país o región, las institu-
ciones pueden ser de enseñanza —dedicadas a la expansión del
grupo—, de investigación —abocadas a la generación de cono-
cimientos—, o privilegiar algún papel sobre el otro.
c) El nivel de la producción y su comunicabilidad, entendidos
como las obras que compone y comunica la comunidad cientí-
fica. Éstos se “materializan” en publicaciones, patentes, tecno-
logías, entre otros. En el campo de las Ciencias Sociales serían
los artículos en revistas científicas, los libros especializados, las
comunicaciones y ponencias en congresos y jornadas, los infor-
mes de investigación y documentos de trabajo. También son im-
portantes las transferencias de conocimientos realizadas hacia el
Estado, hacia las empresas o a las entidades de la sociedad civil.
d) El nivel de las asociaciones y redes, entendidas como los lazos
interinstitucionales y de vinculación entre la propia comunidad
científica y, a veces, con otros ámbitos de la vida social. La canti-
dad de éstas y su densidad son elementos centrales para analizar
los grados de institucionalización de una disciplina. Lo anterior
reviste un cariz especial para la solidez de los campos del saber,
toda vez que constituye el espacio en donde las otras tres dimen-
siones se ponen en juego. Esto quiere decir que las asociaciones
son un punto de interacción entre los sujetos, las instituciones y
la producción académica.
116 Reflexiones en torno a la Ciencia Política y la Política en América Latina
En la figura 1 se sintetiza el marco teórico propuesto para el análisis
de este artículo.
FIGURA 1. MARCO TEÓRICO PARA EL ESTUDIO DE LOS CAMPOS CIENTÍFICOS
Historia interna
Historia externa
•฀Actores
•฀Instituciones
•฀Productos
•฀Redes
Campo disciplinar
Contexto
•฀Político
•฀Económico
•฀Social
•฀Cultural
Fuente: elaboración propia con base en Bulcourf (2007) y Bulcourf y Cardozo (2010).
Para llevar a cabo esta tarea hemos relevado diferentes fuentes primarias
y secundarias, entre las que se encuentran libros, revistas cientí ficas,
memorias de congresos, portales digitales de universidades, organis-
mos públicos, asociaciones profesionales, planes de estudio de los pro-
gramas de Ciencia Política y materiales audiovisuales disponibles en
la web. En lo que respecta al trabajo de campo, desde 2009 se han
realizado 11 entrevistas a politólogos brasileños de las siguientes ins-
tituciones: Universidade Cándido Mendes, Universidade Federal do
Rio de Janeiro, Universidade Federal de Minas Gerais, Universidade
do Estado do Rio de Janeiro y Universidade de São Paulo.
117
Los casos argentino, brasileño, chileno y colombiano
CONCERTO GROSSO SOBRE EL DESARROLLO DE LA CIENCIA
POLÍTICA EN BRASIL
El desarrollo de la politología ha dado paso a la creciente preocu-
pación por la historia de la Ciencia Política en la región. Esto se dio
primero a nivel nacional y, en los últimos años, se ha comenzado a
trabajar en pequeños aportes comparados. En lo que respecta a la in-
dagación sobre la disciplina en Brasil, el primer movimiento en forma
de adagio es el trabajo pionero de María Cecília Spina Forjaz (1997).
La autora trata los aspectos institucionales del desarrollo de la Ciencia
Política en ese país, vinculando el surgimiento del campo con la nece-
sidad de formar élites tecnocráticas durante la dictadura.
Por otro lado, la pesquisa sobre la historia y el desarrollo de nuestro
campo también se articuló, en un primer momento, en relación con las
otras Ciencias Sociales. La Associação Nacional de Pós-graduação e
Pesquisa em Ciências Sociais (anpocs), creada en 1977, inició una se-
rie de publicaciones con volúmenes específicos para cada campo, con
la edición, en 1999, de O que ler na ciência social brasileira, 1970-
1995, cuyo tercer tomo concierne a la producción politológica, y lo
coordina Sergio Miceli. En la obra, diferentes expertos analizan los
procesos de institucionalización y la producción en las diferentes áreas
disciplinares. El proyecto se retomó años después (Lessa, 2011; Reis,
2002). En 2000 João Feres Júnior publicó el artículo “Aprendendo
dos erros dos outros: o que a história da ciência política americana
tem para nos contar”, que compara el desarrollo de la disciplina en los
Estados Unidos y en Brasil.
El segundo movimiento del concerto (moderato) engloba esfuerzos
más sistemáticos. En 2005 la Revista de Ciencia Política publicada
por la Universidad Católica de Chile dedicó un número especial al
tema en América Latina. El estudio específico sobre Brasil fue realiza-
do por Fabiano Santos y Octavio Amorim Neto en el trabajo “La cien-
cia política en Brasil: el desafío de la expansión”. El artículo se suma
a la hipótesis de que la disciplina logró establecerse durante la década
de los setenta bajo el régimen militar, momento en que había dos es-
cuelas de difícil comunicación: la empírica y la normativa filosófica.
En 2009 Fábio Cardoso Keinert y Dimitri Pinheiro Silva publicaron el
118 Reflexiones en torno a la Ciencia Política y la Política en América Latina
artículo “La afirmación de la ciencia política en el Brasil: rupturas y
continuidades”. El año siguiente publicaron “A gênese da ciência po-
lítica Brasileira”, que realiza un balance del contexto del surgimiento
de la disciplina con la hipótesis principal de su relación con el régimen
político autoritario y la cuestión de la democratización.
En 2010 se inauguró un tercer movimiento (vivace) de estudios dis-
ciplinares. La Associação Nacional de Pos-graduação e Pesquisa em
Ciências Sociais (anpocs) retomó su iniciativa de fines de los noventa
con la publicación de Horizontes das ciências sociais no Brasil, bajo la
compilación de Carlos Martins y Renato Lessa, en el que se revisa el
desarrollo de estas disciplinas (Cardozo, 2014b). Por otra parte, en los
diferentes congresos de Ciencia Política organizados por las asociacio-
nes regionales como la Sociedad Argentina de Análisis Político (saap),
la Asociación Brasileña de Ciencia Política (abcp), la Asociación Uru-
guaya de Ciencia Política (Aucip), la Asociación Colombiana de Cien-
cia Política (Accol) y la Asociación Mexicana de Ciencias Políticas
(Amecip), se registraron ponencias y paneles especiales de reflexión en
torno al desarrollo y la enseñanza de la disciplina; en muchos de ellos
se crearon incluso grupos de trabajo específicos en el tópico. Durante
esta etapa, destaca la labor realizada por la Asociación Brasileña de
Ciencia Política que, a partir del Congresso Brasileiro realizado en
Recife, dio paso a la creación del área temática (at) de enseñanza
e investigación en Ciencia Política. Ya desde hace tres congresos de
la asociación se reúnen expertos para discutir en torno al área, bajo la
coordinación inicial de Leticia Pinheiro y, actualmente, de Lorena
Barberia y Marcos Valença.
Debe destacarse la presentación de trabajos de diferente naturaleza
que resultan de suma importancia para la reconstrucción de la histo-
ria disciplinar, al mismo tiempo que realizan un esbozo acerca de la
cuestión de la enseñanza y la producción de la Ciencia Política en este
país. Una de las ponencias presentadas en el IX Encontro da abcp, en
la ciudad de Brasilia, es “Os cursos de bacharelado em ciência política
no Brasil: refletindo sobre a questão da docência”, de Nunes Moraes,
Ferraz Krueger, Azolin y Silva. El estudio clasifica las licenciaturas
en Ciencia Política que existen en Brasil y plantea, a modo de hipó-
tesis, que su principal objetivo es la formación de cientistas políticos
119
Los casos argentino, brasileño, chileno y colombiano
para el trabajo fuera de la academia (Nunes Moraes et al., 2014). Por
otro lado, la propia producción dentro de la abcp mereció reflexión
a partir de la ponencia de Fernando Leite, “Mapeando a produção
acadêmica da Ciência Política brasileira: os trabalhos apresentados
no Encontro da abcp (2008-2012)” (Leite, 2014). A partir de la lec-
tura metateórica de las ponencias presentadas, los autores llegan a la
conclusión de que la producción en los congresos mencionados se es-
tructura en función de dos principios: por un lado, estudiar la política
institucionalizada o examinar los fenómenos políticos externos a ella
y, por otro, realizar estudios teóricos o empíricos.
Actualmente, la asociación brasileña desarrolla un proceso de re-
construcción de la trayectoria disciplinar denominado “Ciência Po-
lítica no Brasil: história, conceitos e métodos”, el cual cuenta con el
apoyo de la Fundación Ford. El emprendimiento se propone producir,
por medio de entrevistas y datos recolectados, la sistematización de
los principales conceptos y metodologías desarrollados por los inves-
tigadores y profesores de Ciencia Política en Brasil. Se busca abarcar
tanto los conceptos y métodos reapropiados por de los politólogos
internacionales y difundidos en Brasil, como aquellos desplegados en
forma autóctona, particular y original por los cientistas de ese país.6
En el marco de este esfuerzo llevado a cabo por la Asociación Bra-
sileña de Ciencia Política, en 2014 se celebraron cuatro encuentros en
distintas ciudades brasileñas. El primero, durante marzo de ese año,
se realizó en el Instituto de Estudos Sociais e Políticos (iesp) de la
Universidade do Estado do Rio de Janeiro; el segundo tuvo lugar en
la Universidade Federal de Minas Gerais y la Universidade de Brasília
6 Con ese fin se propone abordar las 10 principales tradiciones teóricas, analíticas y metodo-
lógicas desarrolladas por la Ciencia Política brasileña: elección racional, neoinstitucionalismo,
estudios sobre la participación, estudios sobre partidos políticos, estudios sobre la cultura po-
lítica, estudios sobre política brasileña, estudios sobre teoría política, estudios sobre relaciones
internacionales y conceptualización propia de método. El objetivo es revisar cada una de estos
ámbitos a lo largo del tiempo, es decir, desde su constitución hasta el día de hoy, con el proyecto
de elegir dos miembros prominentes para presentar un trabajo sobre los siguientes ejes: 1) origen
específico del área de estudio (cuáles fueron los factores que llevaron a su formación), 2) cons-
titución del área (quiénes fueron los politólogos principales que participaron y cuál el espacio
institucional en el que se desenvolvieron) y 3) cómo esa área puede ser vista hoy en día, es decir,
el estado del arte, su posicionamiento e interacción con otras áreas en el Cono Sur y en la Ciencia
Política internacional.
120 Reflexiones en torno a la Ciencia Política y la Política en América Latina
durante el mes de abril. En ambos se realizó un balance de la evolución
disciplinar en dichas instituciones. El tercer simposio se desarrolló
en la ciudad de Recife, dentro de la Universidade Federal de Pernam-
buco, ese mismo mes. Finalmente, en octubre se celebró en la usp la
mesa redonda “A implantação e organização da Ciência Política nos
programas de pós-graduação e nos centros de pesquisa no estado de
São Paulo”. Los seminarios mencionados han reunido referentes im-
portantes de la disciplina en Brasil, como Wanderley Guilherme dos
Santos, Fábio Wanderley Reis, Gláucio Soares, Palhares Moreira Reis,
Argelina Cheibub Figueiredo, Renato Boschi, Lourdes Sola, Leôncio
Martins Rodrigues, Sônia Draibe, José Álvaro Moisés, Antônio Otá-
vio Cintra, entre otros cientistas políticos brasileños.
En lo que respecta a los estudios comparados que incluyen Brasil,
el 2007 dio a luz el libro Las ciencias sociales en América Latina,
compilado por Hélgio Trindade, con trabajos de Gerónimo de Sierra,
Manuel Garretón, Miguel Murmis y José Reyna (Trindade, 2007). En
2010 la Revista Argentina de Ciencia Política publicó en su número
13/14 uno de los primeros trabajos comparados, “Del Centenario al
Bicentenario: algunas reflexiones sobre el desarrollo de la ciencia políti-
ca en los países del Cono Sur”, escrito por Nelson Cardozo (2010). De
manera simultánea, David Altman (2011) presenta su estudio “Where
is Knowledge Generated? On the Productivity and Impact of Political
Science Departaments in Latin America”, en la revista European Poli-
tical Science. En el marco del IV Congreso de la Alacip en Costa Rica,
se realizó una mesa de trabajo sobre el estado de la Ciencia Política
latinoamericanista en Europa y en los Estados Unidos, en la que parti-
ciparon destacados académicos de la región. En el congreso realizado
en ocasión de los 50 años de la Facultad Latinoamericana de Cien-
cias Sociakes (Flacso) en Quito, en 2007, se celebró una mesa similar
centrada en los estudios latinoamericanistas en Ciencia Política. Con
posterioridad, durante el V Congreso de Alacip realizado en Buenos
Aires en 2010, se demostró un interés creciente, tanto en la presenta-
ción de trabajos como en una de sus sesiones plenarias, que dio cuenta
121
Los casos argentino, brasileño, chileno y colombiano
del desarrollo de la politología en la región.7 El tema se profundizó en
el sexto encuentro celebrado en 2012 en la ciudad de Quito, en el que
se dio paso a la creación del Grupo de Investigación sobre Historia de
la Ciencia Política en América Latina (Gihcipolal-Alacip).8 El grupo
amplió considerablemente la cantidad de miembros y ponencias un
año después, durante el séptimo congreso llevado a cabo en Bogotá,
circunstancia que permitió la realización de un simposio que versó
sobre la temática en la Universidad Sergio Arboleda.
En 2013 el Consejo Mexicano de Investigación en Ciencia Política
(Comicip)9 desarrolló, en forma conjunta con la International Poli-
tical Science Association (ipsa), uno de los eventos más importantes
tendientes a analizar la historia y el desarrollo de la disciplina tanto
en América Latina como en el resto del mundo. Para ello contó con el
apoyo de participantes destacados del ámbito latinoamericano, anglo-
sajón y europeo. Durante 2014 se llevaron a cabo varias actividades
vinculadas con el estudio específico de la historia y el desarrollo dis-
ciplinar. La primera fue organizada en forma conjunta por la Univer-
sidad de la República del Uruguay y el grupo de estudio específico de
Alacip. Colegas de toda la región se reunieron en Montevideo para
intercambiar trabajos e ideas en torno al área de reciente constitución.
Posteriormente, en México se realizó un simposio específico en San
Luis Potosí, en el cual se analizó el devenir de los estudios en el país
azteca. Durante el mes de octubre, en ocasión del 50 aniversario de la
Universidad Iberoamericana de la Ciudad de México, se realizó una
serie de eventos que permitieron profundizar en el desarrollo e histo-
ria de la disciplina en Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Uruguay y
México.
7 En dicho congreso, el entonces secretario general de la Alacip, Gláucio Soares, apoyó la pro-
puesta presentada por el politólogo mexicano. Víctor Alarcón Olguín, en el marco de la reunión
del Comité Ejecutivo de la Alacip, referente a la creación de nuevos grupos de investigación, para
impulsar uno que se dedicara al estudio de la historia disciplinar de la región. Éste se formalizó
en el congreso siguiente de la asociación.
8 La mesa directiva del grupo quedó integrada por los profesores Víctor Alarcón Olguín (Méxi-
co), José Viacava Gatica (Chile) y Pablo Bulcourf (Argentina).
9 Consejo Mexicano de Investigación en Ciencia Política. Recuperado de <http://www.comicip.
org.mx/>.
122 Reflexiones en torno a la Ciencia Política y la Política en América Latina
En el campo de los estudios comparados sobre el desarrollo dis-
ciplinar, en 2014 Fernando Barrientos del Monte publicó una de las
primeras obras con la intención de establecer diferencias y similitudes
dentro del área en la región: Buscando una identidad. Breve histo-
ria de la Ciencia Política en América Latina (Barrientos, 2014). En
Europa, la revista Iberoamericana dedicó el “Foro de debate” a la
discusión sobre los desarrollos de la Ciencia Política latinoamericana
y sus interrogantes en el número 56 del mismo año. En Polonia se
publicó el trabajo “El desarrollo de la ciencia política en Argentina,
Brasil y México: construyendo una mirada comparada” (Bulcourf et
al., 2014). Las publicaciones y los debates sucedidos en el marco de
los congresos nacionales y las varias actividades específicas señalan la
importancia que paulatinamente ha adquirido este tipo de investiga-
ciones, las cuales intentan arrojar un poco de luz sobre la actividad
politológica latinoamericana.
Finalmente, es importante mencionar que en 2015 se lanzó una
nueva edición de la Revista de Ciencia Política de la Universidad Ca-
tólica de Chile dedicada al desarrollo del espacio en América Latina.
Ahí aparece la actualización del trabajo publicado 10 años antes por
Fabiano Santos y Octavio Amorim Neto, esta vez titulado “La ciencia
política en Brasil en la última década: la nacionalización y la lenta
superación del parroquialismo” (Santos y Amorim Neto, 2015). Tam-
bién se publican en la revista el trabajo de André Marenco (2015),
“When Institution Matter: capes and Political Science in Brazil”, y
la reflexión de Pablo Bulcourf, Enrique Gutiérrez Márquez y Nelson
Cardozo (2015), “Historia y desarrollo de la ciencia política en Amé-
rica Latina: reflexiones sobre la constitución del campo de estudios”.
PRELUDIO DE LA CIENCIA POLÍTICA BRASILEÑA:
EL PENSAMIENTO POLÍTICO
Las preocupaciones por la política originalmente se manifestaron
como un desprendimiento del Derecho y de algunas reflexiones filosó-
ficas. Las características de la demografía brasileña y los interrogantes
sobre las poblaciones originarias todavía “vírgenes” para los investi-
123
Los casos argentino, brasileño, chileno y colombiano
gadores occidentales permitieron que antropólogos y sociólogos eu-
ropeos y norteamericanos viajaran a sus tierras a realizar trabajos de
campo, y se internaran en su enorme y a veces desconocido territorio.
Esto representó una influencia central en el desarrollo de las Ciencias
Sociales brasileñas. Desde el nacimiento del Brasil independiente, es
posible rastrear la existencia de ideas políticas, con la Inconfidência
imbuida en la escuela iluminista republicana, fuertemente articulada
con la masonería (Braga, 2009).
El comienzo del pensamiento político brasileño puede ubicarse en
las ideas de José Bonifácio,10 quien escribió, en 1804, Principios de
Economía Política, donde reflexiona sobre las ideas clásicas de Adam
Smith. En su labor política, este autor tuvo propuestas de avanzada
para la época, al defender el multiculturalismo y la amalgama de razas
presentes en Brasil. Rechazó la esclavitud y profesó la idea de una eco-
nomía de libre mercado con desarrollo industrial, y la modernización
de las técnicas agrícolas. Incluso habló de la extinción de la nobleza.
En la Asamblea Constituyente propulsó la creación del “poder mode-
rador”, es decir, un atributo neutro que sería ejercido por el monarca
con la potestad de fiscalizar e intervenir de manera autónoma sin ser
responsabilizado por ninguna otra instancia, y que lo ubicaba por
encima de los otros tres poderes. Ese poder moderador se encarnó de
manera más notable y virtuosa en la figura de don Pedro II, ya que
nunca intentó llevar la monarquía hacia términos absolutistas, sino
que respetó el parlamento, los resultados electorales, la opinión públi-
ca, la libertad de prensa y los principios de la ciudadanía.
Hemos mencionado que uno de los puntos más controversiales en
la historia política de Brasil fue la cuestión de la esclavitud. La voz
precursora de José Bonifácio fue seguida por personalidades como
José do Patrocínio y André Rebouças, en Río de Janeiro, y Luíz Gama,
en São Paulo, y, por supuesto, el aristócrata Joaquim Nabuco, gran
10 José Bonifácio de Andrada e Silva (1763-1838) fue un naturalista, estadista, poeta y políti-
co brasileño. Es conocido por el epíteto de “Patriarca de la Independencia”. Separado Brasil de
Portugal, organizó la acción militar contra los focos de resistencia de la metrópoli, y comandó
una política centralizadora. Durante los debates de la Asamblea Constituyente, se dio la diver-
gencia entre él y sus hermanos Martim Francisco Ribeiro de Andrada y Antônio Carlos Ribeiro
de Andrada Machado e Silva con el emperador.
124 Reflexiones en torno a la Ciencia Política y la Política en América Latina
ideólogo de la cuestión. Su obra principal, O abolicionismo, escrita en
1882, constituyó la última fase del movimiento antiesclavista. En su
trabajo conciliaba la postura promonarquía con ideas abolicionistas.
Atribuía a la institución de la esclavitud gran parte de los problemas
enfrentados por la sociedad brasileña y, según su razonamiento, el tra-
bajo servil debía ser suprimido antes de realizar cualquier otro cambio
en el ámbito político. Ese pasaje no debía hacerse de manera abrupta,
sino sobre la base de la concientización del pueblo brasileño acerca de
los beneficios que traería la existencia de un país de personas libres.
En la proclamación de la República del año 1889, destaca la figura
de Rui Barbosa como su principal artífice, pues introdujo en la nacien-
te república sudamericana el modelo federalista basado en la Cons-
titución de Filadelfia. Por otro lado, resultan significativos también
los estudios de Euclides da Cunha, con su famosa obra Os Sertões:
campanha de Canudos, publicada en 1902. El libro se basa en las ac-
ciones militares contra el alzamiento antirrepublicano en el nordeste
de Bahía. El autor rompe por completo con su idea previa, la de que
el movimiento de Canudos sería una tentativa de restauración de la
monarquía. Por el contrario, percibe que se trata de una sociedad to-
talmente diferente a la de las costas, y descubre el verdadero interior
de Brasil, que demostró ser muy disímil a la representación corriente
que se tenía.
Asimismo, la influencia del positivismo de Augusto Comte quedó
sellada a fuego por los liberales republicanos, a punto tal que el pabe-
llón nacional lleva el lema de la ideología de “orden y progreso”. El
positivismo defendía el proyecto de reforma social a través de la cien-
cia aplicada, en un contexto de modelo político centralizado y de cariz
autoritario, que calaba hondamente en las clases medias urbanas. Sin
embargo, el proyecto se vio truncado y se adormeció tempranamente,
por lo que debió esperar a la revolución varguista para que se diera la
impronta de ordenar científicamente el progreso nacional, de modo tal
que pudieran superarse los conflictos e intereses particulares y egoístas
dentro de la sociedad, bajo la tutela del Estado. De esta manera, el
modelo de orden y progreso culminó con el pensamiento corporati-
vista que encarnó el Estado Novo, en la cuarta década del siglo xx.
Dicho pensamiento estuvo mediado por la encrucijada ideológica de
125
Los casos argentino, brasileño, chileno y colombiano
que el mundo vivía en tensión entre los modelos totalitarios y la de-
mocracia liberal.
Además, las enormes desigualdades existentes entre los descendien-
tes de esclavos y el resto de la población generaron cuestionamientos
tanto en el campo intelectual como en el político. A lo anterior se
sumó paulatinamente la situación social producto de la rápida indus-
trialización del país en el cuadrilátero generado entre Río de Janeiro,
Belo Horizonte, São Paulo y Porto Alegre. En esta línea, a partir de la
década de los treinta, comenzó a destacar la producción teórica desde
Brasil, en clave marxista, de Caio Prado Júnior. El autor publicó en
1933 su primera obra, Evolução política do Brasil, que pretendía ser
una interpretación de la historia política y social del país, después de
un viaje a la Unión Soviética que realizó el intelectual. Al año siguien-
te fundó en la Universidad de São Paulo, junto con Pierre Deffon-
taines, Luiz Flores de Moraes Rêgo y Rubens Borba de Moraes, la
Associação dos Geógrafos Brasileiros, primera agrupación científica
de carácter nacional. En 1942 se publicó su clásica obra Formação
do Brasil Contemporaneo: Colônia, que fue la primera parte de una
serie de estudios sobre el avance histórico brasileño. En este trabajo se
analizan los procesos desde la colonización hasta el momento a partir
del cual se desarrollaron los primeros pasos hacia la institucionaliza-
ción disciplinar, por lo que representa la caracterización más completa
hasta ese momento escrita. Las publicaciones mencionadas son textos
entroncados en la tradición marxista sobre la dinámica de la realidad,
con proyecciones hacia el futuro desde una perspectiva histórica. Asi-
mismo, plantean nuevos desafíos para el proyecto modernizador de la
sociedad brasileña a la luz de los acontecimientos políticos, sociales y
económicos de ese momento (Hanna et al., 2003).
El “clima social e intelectual” descrito permitió la creación de cen-
tros de investigación especializados, entre los que sobresale la Escuela
Libre de Sociología y Política, entidad asociada a la Universidad de São
Paulo, inaugurada en 1933 bajo la dirección de Roberto Simonsen. En
un primer momento la escuela contrató profesores extranjeros, princi-
palmente norteamericanos, de la prestigiosa Universidad de Chicago.
Esto produjo una fuerte influencia del interaccionismo simbólico y
la realización de trabajos empíricos, sin que se perdiera el horizonte
126 Reflexiones en torno a la Ciencia Política y la Política en América Latina
político de fomentar la idea de la necesidad de una “reforma social”.
Algunos de los profesores durante la década de 1940 fueron Herbert
Baldus, Josué Spina França, Octávio da Costa Eduardo, Lourdes Vie-
gas, Cyro Berlinck, Calervo Oberg, Donald Pierson, Raul Briquel, An-
tonio Rubbo Müller y Emilio Willems. En esta etapa, la orientación
de la escuela recibió la influencia de dos profesores norteamericanos:
Horace Davis y Samuel Lowrie. Más tarde destacó Donald Pierson.
Entre los docentes invitados estuvo el antropólogo Radcliffe-Brown,
que dejó gran influjo del funcionalismo. Lowrie realizó una investi-
gación fundamental en la historia de las Ciencias Sociales en Brasil
sobre la vida de los lixeiros da cidade (personal de limpieza urba-
na). Entre los jóvenes estudiantes de posgrado sobresalió Florestan
Fernandes, quien hizo su tesis de maestría acerca de la organización
social de los tupinambá, bajo la influencia de la antropología de base
funcionalista. En 1950 Roger Bastide desarrolló una investigación de
carácter marxista sobre la población afrodescendiente de São Paulo,
la cual recibió patrocinio de la Organización de las Naciones Unidas
para la Educación de la Ciencia y la Cultura (unesco). Esto causó
gran influencia en Florestan y en el resto de los jóvenes sociólogos y
antropólogos, quienes paulatinamente se inclinaron por esta posición
teórica. La Universidad de São Paulo se convirtió en un centro de in-
vestigación y formación destacado, donde prevalecieron los enfoques
estructuralistas de corte neomarxista. Por esta razón, podemos sos-
tener que los fenómenos políticos fueron analizados principalmente
como derivados de los sistemas socioeconómicos en las Ciencias So-
ciales de la posguerra.
Entre los discípulos de Florestan sobresalieron Fernando Henrique
Cardoso y Octávio Ianni, junto con un grupo de investigadores entre
los que se encuentran Juarez Brandão Lopes, Ruth Cardoso, Leôncio
Martins Rodrigues, Fernando Novais, Paulo Singer, Bento Pardo Jú-
nior y Roberto Schwarz. Durante este periodo, la sociología política
brasilera hizo un aporte fundamental a la llamada “teoría de la depen-
dencia”, pues lanzó la primera propuesta académica elaborada por
científicos sociales latinoamericanos. Se entabló así una discusión con
la teoría del desarrollo dictada por los países centrales.
127
Los casos argentino, brasileño, chileno y colombiano
La propuesta, íntimamente ligada a las investigaciones desarro-
lladas por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe
(Cepal), se basaba en el “ ‘método histórico-estructural’, dedicado al
examen de las especificidades productivas, sociales, institucionales y
de inserción internacional de los países de América Latina y el Cari-
be, en su carácter de ‘periféricos’, examinadas en contraposición con
las caracterís ticas de las economías ‘centrales’, observadas desde la
perspectiva prioritaria de su transformación a mediano y largo pla-
zo” (Bielschowsky, 2010: 20). Fernando Henrique Cardoso, en el año
1968, se hizo cargo de la cátedra de Ciencia Política en la Universidad
de São Paulo. Al año siguiente, en coautoría con el chileno Enzo Fale-
tto, publicó el libro Dependencia y desarrollo en América Latina. En-
sayo de interpretación sociológica. Participó en la creación del Centro
Brasileiro de Análise e Planejamento, (Cebrap), institución de refe-
rencia en la investigación en Ciencias Sociales durante los años de la
dictadura. En su obra principal, discute con las teorías de la moderni-
zación y el desarrollo, que concebían las sociedades subdesarrolladas
dentro de un proceso uniforme de industrialización, con apoyo del
Estado. Tales teorias no admitían la posibilidad de procesos de desa-
rrollo en sociedades dependientes a no ser que pasasen antes por una
transformación política. “El abordaje de Fernando Henrique Cardoso
es, de hecho, muy diferente. Analiza las relaciones entre, por un lado,
el contexto económico internacional y, por otro, dinámicas sociales
y políticas nacionales, dando particular atención a la diversidad de
situaciones y la mutabilidad histórica, distingue diferentes ‘situaciones
de dependencia’ ”11 (Firmino da Costa, 2013: 165).
Es importante destacar la importancia del grupo de intelectuales
que fundó, en 1953, el Instituto Brasileiro de Economia, Sociologia e
Política (ibesp). Entre ellos destaca Hélio Jaguaribe, quien participó
activamente en la edición de Cadernos de Nosso Tempo. Esta revista
publicaba ensayos de las áreas de Sociología y Economía y se exten-
dió hasta 1956. En 1955 los miembros de la institución crearon el
Instituto Superior de Estudos Brasileiros (iseb), con clara injerencia
11 Traducción del autor.
128 Reflexiones en torno a la Ciencia Política y la Política en América Latina
en las políticas desarrollistas que implementó el entonces presidente
Juscelino Kubitschek.
Una obra que causó polémica al profundizar en los estudios sobre
el tema fue O nacionalismo na atualidade brasileira, de Jaguaribe. El
autor responsabiliza al nacionalismo brasileño exagerado de ser la
causa del alejamiento de las inversiones, y por ello, del atraso en el de-
sarrollo del país. Otra figura destacada por la profusión de su produc-
ción fue Cândido Mendes, quien fundó el Departamento de História
de la mencionada institución. Hay que mencionar también a Guerreiro
Ramos, Nelson Werneck Sodré, Álvaro Vieira Pinto y Roland Corbi-
sier. El Instituto Superior de Estudos Brasileiros, a comienzos de la
década de los años sesenta, se desvió de su ideario original. Los funda-
dores se retiraron y se convirtió en un centro de pensamiento marxista
ortodoxo, lo que provocó su extinción debido al movimiento militar
que ocupó el país en 1964 (Braga, 2009).
LOS CONSERVATORIOS DE LA CIENCIA POLÍTICA:
LAS INSTITUCIONES DE ENSEÑANZA
Spina Forjaz (1997) sigue la tesis planteada por Santos y Amorim Neto
(2005), según la cual el proceso de constitución de la Ciencia Política
estuvo condicionado por la gravitación del campo de las Ciencias Jurí-
dicas y la Sociología Marxista, que restaban autonomía al objeto de la
politología.12 Asimismo, en Brasil predominó una concepción tripar-
tita de las Ciencias Sociales, conformada por la tríada disciplinar de
la Antropología, la Sociología y la Ciencia Política, con predominio
de las dos primeras. Esto se expresó en los estudios de pregrado, en
los que todavía hoy prevalece esta unidad, la cual se cristaliza en las
licenciaturas en Ciencias Sociales. Sin embargo, a partir de los años
noventa se observa un proceso creciente de autonomización del pos-
12 Santos y Amorim Neto sostienen que “subyacente a la creación del máster en Ciencia Políti-
ca, existía, entre el liderazgo intelectual vinculado a estos proyectos, una preocupación por la
delimitación de las fronteras de su objeto. En este sentido, una disciplina y una escuela de pen-
samiento se levantaron en la condición de adversarios preferenciales: el derecho, por un lado, y
la sociología marxista, por otro” (Santos y Amorim Neto, 2005: 102).
129
Los casos argentino, brasileño, chileno y colombiano
grado (Bulcourf y Cardozo, 2010; Cardozo, 2014a). De este modo,
en Brasil la politología es una especialización que se desarrolla en el
nivel de maestría y doctorado, con posterioridad a las licenciaturas en
Ciencias Sociales. Esto incide de manera especial en la conformación
de la llamada identidad profesional, la manera en que se constituye
la asociación de politólogos y el tipo de profesionalización del campo
científico.
En cuanto al surgimiento institucional de la Ciencia Política, re-
sulta necesario destacar el papel que tuvieron dos instituciones en su
desarrollo: la Universidade Federal de Minas Gerais (ufmg) y el Insti-
tuto Universitario de Pesquisas do Rio de Janeiro (Iuperj).13 El proceso
se encuentra muy vinculado a la constitución del sistema de posgrado
y a la matriz desarrollista de desarrollo económico que se consolidó en
la década de los años sesenta en ese país (Spina Forjaz, 1997).
En relación con la Universidade de Minas Gerais, permaneció en la
órbita estatal hasta 1949, cuando experimentó una serie de reformas
y adoptó su nombre actual, Universidade Federal de Minas Gerais, en
1965. Al mismo tiempo, “en 1964, Peter Bell, entonces representante
de la Fundación Ford en Brasil, encontró en la ciudad de Belo Ho-
rizonte un núcleo de cientistas sociales cuyas disposiciones parecían
ajustarse de un modo bastante favorable al perfil intelectual que la
agencia pretendía estimular”14 (Cardoso y Pinheiro, 2010: 82). Por
ello, un factor externo fue el desencadenante del desarrollo institucio-
nal de nuestra disciplina. En esa época, como parte de su expansión
y diversificación, la institución creó nuevas unidades y cursos. Al re-
novar la oferta académica, en 1966 comezó a dictarse la Maestría en
Ciencia Política. En 1968 la reforma universitaria impuso una altera-
ción profunda a la estructura orgánica de la ufmg. De esta transfor-
mación resultó el desdoblamiento de la antigua Facultad de Filosofía
en varias facultades e institutos. Surgieron así la actual Facultad de
Filosofía y Ciencias Humanas, el Instituto de Ciencias Biológicas, el
Instituto de Ciencias Exactas —con sus respectivos ciclos básicos—,
13 En el desarrollo de las Ciencias Sociales en Brasil, tuvo un rol central la Escuela Libre de So-
ciología y Política creada como entidad asociada a la Universidad de São Paulo en 1933, bajo la
dirección de Roberto Simonsen (Cardozo, 2014a y 2014b).
14 Traducción del autor.
130 Reflexiones en torno a la Ciencia Política y la Política en América Latina
el Instituto de Geociencias y las Facultades de Letras y de Educación.
En este momento se creó el Departamento de Ciencia Política, del cual
se hizo depender el programa de maestría en Ciencia Política. Lo an-
terior produjo el despegue de la disciplina en Brasil.
En 1969 la Universidad Cándido Mendes creó el Instituto de Inves-
tigaciones de Río de Janeiro, que incluyó dentro de su primera oferta
académica la Maestría en Ciencia Política. La institución se consolidó
a mediados de la década de 1970 como un centro de investigación y
enseñanza de punta en las Ciencias Sociales en el nivel de posgrado
en Brasil, y en el principal punto desde donde se irradió la politología
a todo el país. Aquí surgió el primer doctorado brasileño en Ciencia
Política, cuya tesis se defendió en 1971. Desde esa fecha se han pre-
sentado 222 tesis para la obtención de doctorado y 321 disertaciones
de maestría. Con el correr del tiempo, el prestigio del instituto creció
a partir de la inserción de sus egresados en la academia brasileña y en
el exterior.
El rumbo de la institucionalización de la Ciencia Política brasile-
ña contó con la guía de dos figuras centrales en esa primera fase de
la disciplina. Se trata de los liderazgos de Wanderley Guilherme dos
Santos, del Iuperj, y Fábio Wanderley Reis, de la Universidad Federal
de Minas Gerais.
El Departamento de Ciencia Política de la Universidad Federal de Minas
Gerais (dcp-ufmg) y el Instituto Universitario de Investigaciones de Río
de Janeiro, no por casualidad los cursos pioneros de posgrado en Ciencia
Política, constituyen, a nuestro modo de ver, el núcleo central de la insti-
tucionalización de la disciplina en el Brasil, siendo un grupo de cientistas
políticos vinculados a esas instituciones que asumió el liderazgo académi-
co de ese proceso (Spina Forjaz, 1997: 42).
Por su parte, la creación de un programa en Ciencia Política tardó
algunos años en São Paulo, ya que no fue sino hasta principios de los
años setenta cuando se inició la maestría en esta especialización en
la Universidad de São Paulo. Esto se explica en parte por el peso que
tuvo la sociología paulista, que tenía una visión teórica, entendida
como la lectura de los clásicos con apego a la escuela francesa de corte
131
Los casos argentino, brasileño, chileno y colombiano
más filosófico. A lo anterior se suma la heterogeneidad del cuerpo
profesoral en su formación —a diferencia de los dos centros antes
mencionados, cuyo proceso fue encabezado por académicos formados
en los Estados Unidos que retornaron al país—. Por estas razones, la
usp demoró en liberarse de la tradición sociológica marxista y adaptar
la formación al criterio de la Ciencia Política en “sentido estricto”.
No obstante, entre 1974 y 2008 formó 279 maestros y 264 doctores,
con lo que hizo un aporte de primer orden a la institucionalización del
campo en la federación.
En la Universidade Federal de Rio Grande do Sul se inició en 1973
la Maestría en Ciencia Política, mientras que el doctorado comenzó en
1996, con énfasis en integración latinoamericana y estudios compara-
dos. A lo largo de estas más de cuatro décadas se han formado en sus
aulas centenares de maestros y decenas de doctoras y doctores, y en
los últimos años ha experimentado una expansión significativa, con la
titulación de 72 magísteres y 56 doctores. Otro nodo importante en el
proceso de institucionalización académica fue el Instituto de Ciencia
Política (Ipol) de la Universidade de Brasília, que dio el puntapié ini-
cial con la creación en 1970 de la Maestría en Sociología y Desarrollo.
Se vinculó así la Sociología Política con el entonces Departamento
de Ciencias Sociales. Gláucio Soares, Alexandre Barros, José Carlos
Brandi y David Fleischer fueron algunos de los profesores de este pro-
grama y de la Licenciatura en Ciencias Sociales para la especializa-
ción en el área. En 1979 tuvo lugar la creación del Departamento de
Ciência Política e Relações Internacionais, como parte del Instituto de
Ciencias Humanas, el cual cobijaba el programa de posgrado en Re-
laciones Internacionales creado en 1974. Desde 1984, la mencionada
unidad contaba con dos programas de maestría, a los que se suma el
de Ciencia Política, que es uno de los precursores en el país.
Actualmente, en lo que respecta al posgrado en Brasil, hay 37
maestrías en el área de Ciencia Política y Relaciones Internaciona-
les. De éstas, 31 son de corte académico, seis son profesionalistas y
14 programas tienen la denominación estricta de Ciencia Política. En
cuanto a los doctorados, existen 17 en el área, y 10 de ellos poseen la
denominación de Ciencia Política (Cardozo, 2014a). Dado que hay un
mayor número de posgrados en Ciencia Política que carreras de gra-
132 Reflexiones en torno a la Ciencia Política y la Política en América Latina
do, la formación como politólogo se realiza en la maestría y luego en
el doctorado. Desde la creación de la primera maestría en la Univer-
sidad Federal de Minas Gerais se dio un crecimiento en las primeras
décadas, y luego se estancó en 11 el número de programas. Durante
15 años hubo la misma cantidad de cursos de Ciencia Política, pero en
2002 aumentó. Al día de hoy, con la reciente creación del curso en la
Universidad Federal de Pelotas, existen 14 programas de maestría en
Ciencia Política en Brasil.
En lo atinente a la acreditación de la Ciencia Política académica, el
organismo evaluador del posgrado en este país es la Coordenação de
Aperfeiçoamento de Pessoal de Nível Superior (Capes). El organismo
depende del Ministerio de Educación y fue creado en 1951 con un rol
fundamental en la expansión y consolidación del posgrado en sentido
estricto (maestría y doctorado), en todos los estados del país. Desde
1965 realiza la evaluación de este nivel y tiene un gran poder regula-
torio, con la capacidad de cerrar cursos. Somete a las instituciones a
fuertes exigencias de acreditación y solamente permite la creación de
doctorados con la consolidación de la maestría correspondiente. Si to-
mamos en cuenta la cuestión de la calidad de la formación, con la nota
máxima, es decir 7, sólo existen los programas de la usp y el ufmg,15
y seis con la nota de 6. En cuanto al doctorado, Brasil cuenta con 10
tramos formativos de esta naturaleza. Uno de los desafíos principales
que presenta el país es la expansión del posgrado a nivel geográfico,
ya que se advierte su concentración en la zona centro-sur del país: en
el eje Minas-Río de Janeiro-São Paulo, de las 14 maestrías y de los 10
doctorados, seis se encuentran en esta región (veáse la tabla 1).
Una trayectoria diferente de la formación académica del posgrado
es la propuesta de los más recientes tramos de pregrado en Ciencia
Política. Desde la creación en 1989 del curso en la Universidad de
Brasilia, se han establecido 16 licenciaturas específicas, de las cuales
15 En lo que respecta al programa del Iuperj en Río de Janeiro, uno de los más importantes de
América Latina, en 2010 se produjo una migración masiva del cuerpo de profesores hacia la
Universidade do Estado do Rio de Janeiro, como producto de un conflicto laboral, por lo que
más tarde fue absorbido por esta casa de estudios. Adquirió entonces el nombre de Instituto de
Estudos Sociais e Políticos (iesp).
133
Los casos argentino, brasileño, chileno y colombiano
TABLA 1. PROGRAMAS DE POSGRADO EN CIENCIA POLÍTICA EN BRASIL
Denominación
del programa UniversidadaEstadob
Nota Capes
Maestría Doctorado
Ciencia Política
UNB DF 5 5
UFMG MG 7 7
UFF RJ 4 4
UFRGS RS 5 5
USP SP 7 7
UNICAMP SP 5 5
UFG GO 4 -
UFPA PA 3 -
UFPE PE 6 6
FUFPI PI 3 -
UFPR PR 4 4
UERJ RJ 6 6
UFPEL RS 3 -
UFSCAR SP 4 4
Fuente: elaboración propia con base en datos de la Fundação Capes, Ministério da
Educação (<www.capes.gov.br>).
a Las siglas de las instituciones de educación superior son las siguientes: Universidade Federal
de Minas Gerais (ufmg), Universidade Federal Fluminense (uff), Universidade Federal do Rio
Grande do Sul (ufrgs), Universidade de São Paulo (usp), Universidade Estadual de Campinas
(Unicamp), Universidade Federal de Goiás (ufg), Universidade Federal do Pará (ufpa), Univer-
sidade Federal de Pernambuco (ufpe), Fundação Universidade Federal do Piauí (fufpi), Univer-
sidade Federal do Paraná (ufpr), Universidade do Estado do Rio de Janeiro (uerj), Universidade
Federal de Pelotas (ufpel), Universidade Federal de São Carlos (ufsCar).
b Las siglas de los estados brasileños son las siguientes: Acre (ac), Alagoas (al), Amapá (ap), Ama-
zonas (am), Bahia (ba), Ceará (ce), Distrito Federal (df), Espírito Santo (es), Goiás (go), Maran-
hão (ma), Mato Grosso (mt), Mato Grosso do Sul (ms), Minas Gerais (mg), Pará (pa), Paraíba
(pb), Paraná (pr), Pernambuco (pe), Piauí (pi), Rio de Janeiro (rj), Rio Grande do Norte (rn), Rio
Grande do Sul (rs), Rondônia (ro), Roraima (rr), Santa Catarina (sc), São Paulo (sp), Sergipe
(se), Tocantins (to).
134 Reflexiones en torno a la Ciencia Política y la Política en América Latina
encontramos 12 en actividad.16 Así, “la justificación para la creación
de estos cursos es clara: formación/calificación de cientistas políticos
para el ámbito laboral fuera de la academia, que denominamos mer-
cado de la política” (Nunes Moraes et al., 2014: 2).17 Aquí podemos
encontrar espacios de trabajo en consultorías privadas (campañas elec-
torales, análisis de políticas públicas y relaciones gubernamentales e
institucionales) y en el sector público. El surgimiento de los cursos
de licenciatura se explica como un tronco formativo diferente al de
Ciencias Sociales (de cuño académico), que plantea un perfil del gra-
duado dentro del área de las Ciencias Sociales aplicadas apto para el
desempeño en el sector público y en el privado (Nunes Moraes et al.,
2014). En la figura 2 se observa la dispersión geográfica de los cursos
de licenciatura en Ciencia Política en Brasil.
FIGURA 2. LICENCIATURAS EN CIENCIA POLÍTICA EN BRASIL EN 2015
UFPI
UFPE
UDF
UNB
UNILA
UNIPAMPA ULBRA
FAL
FAP
UNIRIO
SERRA-VIX
UNINTER
Fuente: elaboración propia con base en datos de la Associação Brasileira de Ciência
Política (<www.cienciapolitica.org.br>).
16 Datos proporcionados por la Associação Brasileira de Ciência Política.
17 Traducción del autor.
135
Los casos argentino, brasileño, chileno y colombiano
LAS REDES ACADÉMICAS
El proceso de constitución de las asociaciones académicas en la fede-
ración también se vio permeado por el lastre de la matriz institucional
tripartita que hemos referido. Como se mencionó antes, la gestación
de redes es el emergente de la existencia de una comunidad con un
número importante de cultores “que se reconocen politólogos” (Bob-
bio, 1992). Fabiano Santos (2010) reconoce tres fases del proceso de
formación de la red de científicos políticos: a) el primer intento trunco
en los años sesenta de inscribir una entidad en la ipsa; b) la fundación
de la Associação Brasileira de Ciência Política en 1986, y c) la “refun-
dación” a partir de 1996.
En los años sesenta, personas vinculadas con el Derecho y la Filo-
sofía se preocuparon por fundar una agrupación de Ciencia Política e
inscribirla en la International Political Science Association. Pero
todavía no existía la masa crítica necesaria para fundar una comunidad
de politólogos, ya que para ser parte de la ipsa era necesario constituir
asociaciones nacionalmente. Encontramos liderazgos que tuvieron la idea
de registrar una asociación de Ciencia Política, de ponerla en un registro,
pero no había ni la “masa crítica”, ni el espacio institucional ni un con-
greso para desarrollar una agenda o un trabajo interno de una asociación
de Ciencia Política. Entonces esa creación tenía más que ver con un de-
terminante externo de interacción con la ipsa que con algún incentivo o
estímulo interno. Éste fue el primer momento (Santos, 2010).18
La Associação Nacional de Pós-Graduação e Pesquisa em Ciências
Sociais se creó en 1977 para aglutinar y representar centros de inves-
tigación y programas de posgrado en Ciencias Sociales. La red llenaba
parcialmente el vacío y desincentivaba el asociativismo específico en
Ciencia Política, en parte por el contexto político interno de la dictadura.
Por otro lado, la masa crítica politológica era pequeña y encontraba
espacio en esa organización, mediante las redes de investigación que
los politólogos constituían internamente. Hasta hoy, la asociación tiene
18 Traducción del autor.
136 Reflexiones en torno a la Ciencia Política y la Política en América Latina
una influencia decisiva en la vida institucional de politólogos y cientí-
ficos sociales de Brasil. Con una participación inicial de 14 centros o
programas, actualmente cuenta con 61 instituciones afiliadas que ac-
túan en el área de la Sociología, la Antropología y la Ciencia Política.
Al contrario de otras asociaciones científicas, afilia socios institucio-
nales y no investigadores individuales. En esta fase, la anpocs
se erigió como el forum de debate de la agenda de investigación brasileña,
sobre todo a partir del tema de la democracia en el Tercer Mundo. La reu-
nión de anpocs era muy importante para hacer el intercambio, la lectura
de trabajos, dialogar entre personas que estaban separadas —en Río de
Janeiro, São Paulo, Minas Gerais—. Esta interacción era muy enriquece-
dora, pero fue perdiendo dinamismo con el correr de los años. El creci-
miento y masividad del encuentro, más orientado a la atención de la masa
de los estudiantes, dejó de lado a los académicos que están produciendo.
Se volvió un congreso muy grande y eso comenzó a dificultar el encuentro
de los investigadores (Limongi, 1999).19
El segundo momento corresponde con la creación de la Associação
Brasileira de Ciência Política en 1986. La fundaron cientistas políti-
cos de formación específica en el campo, que a su vez eran líderes de
programas de Ciencia Política (maestrías que se crearon en los años
setenta y doctorados que funcionaron a partir de los años ochenta) en
São Paulo, en Río de Janeiro, en Minas Gerais, en Río Grande del Sur,
en Pernambuco. Desde ese momento resurgió la idea de formar una
asociación específica, pero a su nacimiento no le siguió la evolución
ni la expansión de la entidad, sino que se quedó en un letargo. Las
causas de ese fenómeno no parecen muy claras para los actores. Pue-
de pensarse que tenía que ver parcialmente con el escenario político,
que ofrecía un contexto muy fértil para el desarrollo de la disciplina.
Pero la demora en la organización corporativa correspondía con lo
que se observaba en los otros países del Cono Sur: había un proceso
de democratización y era más significativo que los cientistas políticos
se volvieran organizadores de agendas políticas desde las asociaciones,
19 Traducción del autor.
137
Los casos argentino, brasileño, chileno y colombiano
porque era natural generar contextos institucionales de interacción
entre los intelectuales, ya que en ese momento no existían.
En los años noventa se observa una masa crítica que empujaba ha-
cia la “disciplinarización”, en parte debido a los conflictos con otros
campos y a la búsqueda de autonomía. Por lo tanto, la Ciencia Políti-
ca necesitaba con el tiempo constituir un espacio de intercambio más
pequeño —y en cierto sentido elitista— y no tan masivo. Incluso eran
necesarios, como forma de organizar, otros ámbitos de interacción
disciplinar con diversos campos, como la Historia, la Economía y la
Filosofía. Algunos vínculos entonces iban más allá del espacio de
la anpocs; por ello, la creación de una asociación de Ciencia Política
completaría la convivencia de los politólogos con los sociólogos, los
historiadores, los antropólogos, los filósofos. Finalmente, esto se dio
y desencadenó la tercera fase, en la que se encuentra actualmente la
abcp. La celebración, en 1989 del primer congreso en la usp marcó
un punto de refundación de la abcp. Desde entonces, la organización
no ha parado de expandirse. En esta nueva etapa, la red trazó una
agenda de reflexión de la Ciencia Política con la que impulsó la tarea
de expansión de los programas de posgrado y la federalización de la
disciplina. Para ello organizó otros congresos fuera del tradicional eje
São Paulo-Minas Gerais-Río de Janeiro, en una política que cristalizó
a partir de 2010 con la realización del encontro en la ciudad de Recife,
en el estado de Pernambuco; en 2012 en Gramado, Río Grande del
Sur, y en 2014 en Brasilia. Lo anterior propició la internacionalización
de la politología brasileña y la inserción laboral de los profesionales
del área.
La red ha mostrado una consolidación vigorosa, pues hoy cuenta
con cerca de 500 socios. Desde 1998 a la fecha, ha celebrado nueve
congresos nacionales, el último en la ciudad de Brasilia, durante el
mes de agosto de 2014. En él se llevaron a cabo cuatro minicursos de
formación, 15 mesas redondas, 22 sesiones especiales, 89 sesiones so-
bre áreas temáticas, 32 sesiones de pósters, 36 lanzamientos de libros,
y se presentaron 383 trabajos. Además, la asociación promueve, y
apoya con regularidad eventos científicos diversos, en las que también
participa.
138 Reflexiones en torno a la Ciencia Política y la Política en América Latina
LOS LABORATORIOS MUSICALES:
LOS CENTROS DE INVESTIGACIÓN
En Brasil el desarrollo de la Ciencia Política en la década de 1960 es-
tuvo muy ligado al financiamiento de agencias internacionales. Entre
ellas, la Fundación Ford tuvo un papel relevante, ya que fue, y en cier-
tos casos sigue siendo, el soporte económico de algunos de los princi-
pales emprendimientos en el área, como el Instituto Universitário de
Pesquisas do Rio de Janeiro, el Centro Brasileiro de Análise e Planeja-
mento, el Departamento de Ciencia Política de la Universidad Federal
de Minas Gerais, el Centro de Estudos de Cultura Contemporânea y el
Instituto Brasileiro de Direito e Política de Segurança Pública (idesp).
Con el financiamiento estadounidense se intentaba que la discipli-
na tuviera una orientación pronorteamericana en el llamado Tercer
Mundo. Esa tesis vio el surgimiento de la politología como el proceso
de formación de una élite intelectual capaz de influir en las políticas
públicas. Sin embargo, en el caso brasileño, el proceso de “moderni-
zación conservadora” postuló un nuevo rol estatal, y para entender
esa esfera de actuación fue preciso que se hicieran estudios sobre teo-
ría del Estado. A razón de ello, las Ciencias Sociales se apartaron de
la matriz estadounidense y francesa, y atendieron cuestiones como el
fundamento de la organización estatal. La atención de la academia
brasileña se volcó hacia autores como Gramsci y Poulantzas, con lo
que se desligó del paradigma funcionalista de la Sociología americana.
En 1969 nacieron dos instituciones privadas que sirvieron como
refugio para los intelectuales comprometidos con la democracia y que
no tenían espacios en la universidad pública: el Centro Brasileiro de
Análise e Planejamento y el Instituto Universitário de Pesquisas do Rio
de Janeiro. El Cebrap fue creado por un grupo de profesores que se
encontraban alejados de la academia por el régimen militar. Se erigió
como foco de resistencia política a partir de la producción de conoci-
miento crítico por medio de seminarios, publicaciones e investiga-
ciones. A lo largo de sus más de 40 años de existencia, el centro ha
llevado a cabo más de 500 proyectos de investigación y desarrollado
actividades con cerca de 200 socios nacionales y del exterior. Actual-
mente forma parte de las redes internacionales y está vinculado con
139
Los casos argentino, brasileño, chileno y colombiano
asociaciones del tercer sector, principalmente de Europa y los Estados
Unidos, pero también de países del mundo en desarrollo, como la In-
dia, China, África y América Latina. El foco de estudio del centro es
la intervención en la realidad nacional con un estilo de trabajo propio,
que da relevancia a la comparación, en un marco de especialización
e interdisciplinariedad, y combina diferentes perspectivas teóricas y
metodológicas de sus científicos sociales.
Por otro lado, el Iuperj se constituyó como departamento de pos-
grado en Ciencias Sociales de la Universidad Cândido Mendes. Desde
mediados de la década de los setenta, se consolidó como una institu-
ción destacada tanto en la enseñanza como en la investigación. A par-
tir del año 2010 fue absorbido —incluido su cuerpo docente— por la
Universidade do Estado do Rio de Janeiro (uerj). Tuvo un papel de
primer orden en la fundación de la Associação Nacional de Pós-Gra-
duação e Pesquisa em Ciências Sociais, en 1977. Al mismo tiempo,
desde 1966 edita en forma ininterrumpida Dados. Revista de Ciências
Sociais, la publicación más prestigiosa en el área del país y una de
las más relevantes de América Latina. Actualmente tienen sede allí
14 proyectos de investigación que mantienen una intensa actividad
mediante la movilidad de invitados internacionales, como disertantes,
investigadores visitantes, profesores y estudiantes de intercambio. El
instituto también implementa una política de recepción de alumnos de
otros países por medio de becas financiadas por el gobierno brasileño
y agencias internacionales.
La diástole de la dictadura que se vivió a partir de la década de
1970 en Brasil y “los resultados electorales de 1974 vieron movili-
zarse a la comunidad académica, y desde entonces la investigación
y publicación sobre instituciones políticas pasaron a constituir parte
sustancial de la producción académica de la ciencia política” (De Lima
Jr., 1999: 20).20 La vuelta a la democracia, desde mediados de los años
ochenta, significó el restablecimiento de las instituciones políticas y
la instalación del sistema básico de elecciones libres y competitivas,
lo que permitió crear un clima de libertades necesarias para el desa-
rrollo de la actividad científica. Esto implicó el crecimiento continuo
20 Traducción del autor.
140 Reflexiones en torno a la Ciencia Política y la Política en América Latina
de la investigación politológica en la región hasta nuestros días. No
obstante, encontramos algunos escollos para el desarrollo de la pro-
ducción de conocimiento institucionalizada en el país, sobre todo en
lo relativo a la formación de los investigadores. Nos referimos especí-
ficamente a las falencias registradas en los programas de posgrado en
el área metodológica, dado que el ajuste de la forma de trabajo con la
de los centros internacionales más desarrollados requiere de la sólida
preparación en herramientas estadísticas y teorías formales, que en
la actualidad es la carencia educativa principal.
La cuestión del financiamiento es el talón de Aquiles de la produc-
ción científica, en virtud de que hay una gran falta de recursos, ya que
las universidades no suelen financiar la investigación. Así, las altas
casas de estudio se han convertido en centros de enseñanza exclusi-
vamente, y los fondos para desarrollar proyectos se encuentran en
manos de las agencias públicas (fapesp,21 Capes) y las redes privadas.
LOS “GRANDES MAESTROS”: LAS FIGURAS DE LA CIENCIA
POLÍTICA BRASILEÑA
Desde mediados de la década de 1950 las Ciencias Sociales latinoa-
mericanas se consolidaron con una impronta científica, primero bajo
la teoría de la modernización y después con la respuesta crítica a sus
postulados. Lo anterior se dio a partir de los trabajos pioneros de
Florestan Fernandes, Octávio Ianni y Fernando Henrique Cardoso,
quienes constituyen un claro ejemplo de la institucionalización que
marcó el esplendor de las Ciencias Sociales de corte sociológico en el
país. Estos intelectuales netamente académicos, radicados en la usp,
se encontraban muy vinculados con la escuela paulista de Sociolo-
gía y tuvieron un papel fundamental en el planteamiento de hipótesis
novedosas desde la Sociología Política. Sus hipótesis dialogaban, por
21 La Fundação de Amparo à Pesquisa do Estado de São Paulo (fapesp) es una institución públi-
ca de fomento a la investigación, vinculada con la Secretaría de Enseñanza Superior del gobierno
del estado de São Paulo, que financia proyectos y gastos de viajes en las universidades estatales.
141
Los casos argentino, brasileño, chileno y colombiano
un lado, con la escuela funcionalista americana y, por el otro, con el
estructuralismo neomarxista.
En esta primera etapa, el surgimiento de la Ciencia Política como
disciplina autónoma se dio de la mano de figuras como Antonio Otá-
vio Cintra, Simon Schwartzman, Amaury de Souza, Élcio Saraiva,
Vinicius Caldeira Brandt, Edmundo Campos Coelho, Ivan Ribeiro,
Francisco Weffort, Herbert José de Souza, Eli Diniz, Teotônio dos
Santos y Maurício Cadaval. Como característica principal, este grupo
de estudiosos rechazaba el paradigma de las Ciencias Sociales marxis-
tas que desde mediados de la década de 1960 se tornó hegemónico,
sobre todo en la Sociología. Esto último se plasmó en los seminarios
organizados por Fernando Henrique Cardoso, que nuclearon a jóve-
nes investigadores como Octávio Ianni, Juarez Brandão Lopes, Ruth
Cardoso, Leôncio Martins Rodrigues, Fernando Novais, Paulo Singer,
Bento Prado Júnior y Roberto Schwarz.
En Belo Horizonte resultó central el liderazgo de Fábio Wanderley
Reis, profesor de la Universidade Federal de Minas Gerais, quien rea-
lizó estudios de posgrado en Sociología en Flacso. En 1963 obtuvo el
título de especialista en Sociología con el trabajo Subdesenvolvimento,
modernismo e tradicionalismo agrários. En 1967, con una beca de la
Fundación Ford, viajó a los Estados Unidos, donde se formó en 1970
como magíster en Ciencia Política. En 1974 se doctoró con la tesis
Political Development and Social Class: Brazilian Authoritarianism
in Perspective, bajo la dirección de Samuel Huntington. Desde 1981
fue profesor titular de Ciencia Política en la Facultad de Filosofía y
Ciencias Humanas de la Universidade Federal de Minas Gerais. Fue
también presidente de la anpocs e investigador visitante del Helen
Kellogg Institute for International Studies de la Universidad de Notre
Dame, en el Cebrap, y profesor invitado de la usp.
En Río de Janeiro encontramos un conjunto de intelectuales no tan
académicos como los paulistas, sino más bien comprometidos con las
ideas desarrollistas de aquella época. Tras el golpe militar, en 1964,
dichos pensadores se quedaron sin espacios. Mientras que el grupo de
la usp permaneció en la universidad, la comunidad mineira y carioca
comenzó una diáspora hacia los Estados Unidos con la intención de
concluir sus estudios de doctorado en las universidades de ese país.
142 Reflexiones en torno a la Ciencia Política y la Política en América Latina
Wanderley Guilherme dos Santos, graduado en Filosofía, obtuvo el
título de doctor en Ciencia Política en la Universidad de Stanford,
con la tesis Impass and Crisis in Brazilian Politics, dirigida por Ro-
bert Packenham en 1979. Bolívar Lamounier terminó su doctorado
en Yale, y Renato Boschi, en la Universidad de Michigan. Posterior-
mente, regresaron al Brasil, imbuidos del mainstream de la disciplina
americana y conformaron el colectivo que fundó el Iuperj.
Otro líder en la Ciencia Política fue Olavo Brasil de Lima Júnior,
quien desempeño un papel fundamental en la constitución de las redes
académicas de su país, pues fue miembro fundador de la Associação
Nacional de Pós-Graduação e Pesquisa em Ciências Sociais en 1977.
“La Associação Brasileira de Ciência Política surgió en parte sustan-
cial como resultado de las actividades de un grupo liderado por Olavo,
insatisfecho con la posición secundaria que la investigación empírica y
la política ocupaba en la anpocs” (Soares y Lavareda, 2014: 7). Ade-
más, destacó por sus aportes a los estudios del sistema de partidos en
Brasil, y por su profusa labor en la formación de recursos humanos,
de maestría y doctorado, en el Iuperj.
En los últimos años, muchos investigadores se volvieron relevan-
tes tanto en Brasil como en el extranjero. Vale la pena destacar a
Argelina Cheibub Figueiredo, José Álvaro Moisés, Fabiano Santos,
Jairo Nicolau, Celina Souza, Maria Regina Soares de Lima, Gláucio
Soares, Miriam Saraiva, Octavio Amorim Neto, Sérgio Abranches,
Luiz Bresser Pereira, Marcus Melo, André Marenco dos Santos, Lucio
Rennó, Williams Gonçalves, Raquel Meneguello, Maria Hermínia
Taveres de Almeida, Leticia Pinheiro, Héctor Luis Saint-Pierre y Shi-
guenoli Miyamoto.
LAS COMPOSICIONES MUSICALES: LA PRODUCCIÓN ACADÉMICA
EN BRASIL
Respecto de la producción de la Ciencia Política brasileña, ésta co-
menzó a desarrollarse en la década de 1970 en torno a las preocu-
paciones vinculadas con la instauración de un orden democrático,
dentro del contexto del gobierno autoritario. Directa o indirectamen-
143
Los casos argentino, brasileño, chileno y colombiano
te, la reflexión y la investigación estaban ligadas a la cuestión de las
transiciones de un régimen autoritario a otro democrático, y a la ines-
tabilidad del gobierno en países del Tercer Mundo. Ésa fue, durante
mucho tiempo, la agenda de investigación. El problema en el caso de
Brasil fue la falencia de la democracia del 46, llamada “democracia
populista”, que colapsó en 1964 y dio lugar al periodo autoritario. En
esta etapa, los libros más importantes de la Ciencia Política brasileña
son los trabajos de Bolívar Lamounier y Fernando Henrique Cardoso,
Os partidos e as eleições no Brasil, de 1975; Sociedade e política no
Brasil, de Gláucio Soares, de 1974; la compilación organizada por Fá-
bio Wanderley Reis, Os partidos e o regime: a lógica do processo elei-
toral, de 1978; Elites industriais e democracia, de Renato Boschi, de
1979, y la obra de Olavo Lima Júnior, Partidos políticos no Brasil: a
experiência federal e regional: 1945-1964, publicado en 1983. Con el
retorno a la democracia en 1985, el debate tuvo cauce por el lecho de
las condiciones para su consolidación. En este periodo destaca la obra
colectiva compilada por Fábio Wanderley Reis y Guillermo O’Donnell
en 1988, A democracia no Brasil: dilemas e perspectivas.
La literatura sobre la transición se encuentra actualmente en una
encrucijada, en virtud de que esa preocupación ha perdido fuerza en
la medida en que se hizo realidad la consolidación de un régimen de-
mocrático estable y relativamente exitoso. Se observa tensión entre la
inquietud tardía por la persistencia y la manutención del régimen en
trabajos como A democratização no Brasil. Atores e contextos, orga-
nizado por Alzira Alves de Abreu; en los estudios del funcionamiento
institucional, dentro de los cuales se ubica el libro de Fabiano Santos,
O poder legislativo no presidencialismo de coalizão, de 2003, y la
obra colectiva compilada por Jairo Nicolau y Timothy Power, Insti-
tuições representativas no Brasil. Balanço e reforma, de 2007.
Se evidencia un momento de reconstitución del campo en términos
de su identidad, de búsqueda de objetos de investigación. Se manifiesta
cierta especialización y apertura de nuevas agendas prometedoras en
el área de estudios legislativos, partidos políticos, poder judicial, vio-
lencia y criminalidad, pero de manera muy limitada y ligada a los pro-
blemas brasileños con un sesgo parroquialista. Este aspecto localista
también se observa en el hecho de que los científicos políticos brasile-
144 Reflexiones en torno a la Ciencia Política y la Política en América Latina
ños publican fundamentalmente en el país y tienen escasa inserción en
la academia internacional y en las revistas altamente indexadas. Ello
representa una debilidad para los puntos de vista y las teorías de los
nativos que escriben sobre Brasil, porque no es posible abrir instancias
de debate frente a los brasilianistas que se encuentran principalmente
en los Estados Unidos. En la concepción de estos estudiosos sobre
la realidad nacional, el desempeño institucional y partidario presenta
muchas falencias según los parámetros de la democracia estadouni-
dense (Limongi, 1999).
La incapacidad de llegar a las publicaciones en inglés se debe a
diversos factores. El primero es la barrera idiomática. Preparar un
trabajo en otra lengua implica tiempo y dedicación, y en ocasiones los
árbitros de las revistas rechazan el artículo. Esto genera frustración y
desincentiva al investigador que confecciona el artículo en inglés. El
segundo es la modelización y cuantificación que requieren los jour-
nals estadounidenses. Estos factores suponen un estándar difícil de
lograr para muchos politólogos brasileños que tienen formación débil
en matemática y estadística. Al mismo tiempo, la política editorial de
las revistas de primera línea ignora casi por completo la aproximación
comprensivista de los fenómenos políticos. El tercero es sobre conteni-
do. Los postulados sobre la nación que los brasilianistas presentan en
sus textos suelen romper paradigmas, así que la comunidad epistémica
los rechaza. Cuando se plantea que la gramática política brasileña tie-
ne una dinámica propia que la hace funcionar de un modo distinto al
modelo de democracia anglosajona, los politólogos norteamericanos
se incomodan porque esta idea refuta sus hipótesis. El cuarto factor
es el eje de la objetividad. La producción brasileña es menos aséptica
y avalorativa porque los politólogos a menudo están muy vinculados
con la política, ya sea como integrantes de un partido, como tecnócra-
tas o como parte de un “think tank”.
En lo relativo a las publicaciones científicas periódicas, encon-
tramos una cantidad significativa. Entre ellas tiene una centralidad
indiscutida Dados. Revista de Ciências Sociais, publicada de forma
ininterrumpida desde 1966 por el Iuperj, actualmente en manos del
iesp. El journal está indexado en el Institute for Scientific Information
(isi, Thomson Reuters Co), y tiene un alto impacto en las Ciencias
145
Los casos argentino, brasileño, chileno y colombiano
Sociales de la región. En el campo específico de la Ciencia Política,
la dirección de la abcp decidió crear una revista de Ciencia Política y
Relaciones Internacionales titulada Brazilian Political Science Review
(editada en inglés), que circula solamente en formato electrónico y se
presenta como internacional. La revista Lua Nova se fundó en 1987
como instancia de debate en las grandes cuestiones que movilizaban a
la sociedad de la época. A partir de 1988 adquirió el formato actual
con números centrados en núcleos temáticos y artículos libres alre-
dedor de tres ejes básicos: democracia, ciudadanía y derechos. Otras
revistas destacadas son la Revista de Sociología e Política, publicación
semestral del área de Ciencia Política del Departamento de Ciencias
Sociales de la Universidad Federal de Paraná; la Revista Brasileira de
Ciências Sociais (RBCS), publicada desde 1986 por la Associação Na-
cional de Pós-Graduação e Pesquisa em Ciências Sociais; Teoria e So-
ciedade, editada desde 1997 por los departamentos de Ciencia Política
y Antropología de la ufmg; la Revista Eletrônica de Ciência Política,
vinculada con el programa de posgrado en Ciencia Política de la Uni-
versidade Federal do Paraná (ufpr), y la Revista Brasileira de Ciência
Política del Instituto de Ciência Política de la Universidade de Brasília.
El profuso rendimiento ha llevado a la producción brasileña a ocu-
par el primer puesto dentro de América Latina en el índice de citas
dentro de la categoría de Ciencia Política y Relaciones Internaciona-
les, según el portal Scimago,22 y el 23 a nivel mundial, por encima
de países como Irlanda, Singapur y Austria, justo debajo de Rusia y
Dinamarca.
En la gráfica 1 se observa que el impacto de la Ciencia Política
brasileña, en términos de la disciplina a nivel global, es muy limitado,
sobre todo si se le compara con el desempeño de países anglosajones,
Francia y Alemania. En cuanto al contenido de la producción en las
revistas, el estudio realizado por Da Costa y Nicolau (2014) arroja que
en 858 artículos publicados entre 1966 y 2013, “en vigencia del régi-
men dictatorial, eran los actores políticos no estatales los privilegiados
22 Scimago Journal & Country Rank es un portal que ofrece valoraciones científicas de revistas
y análisis científico de países, a partir de los datos proporcionados por Scopus, de Elsevier, desde
1996. El indicador Scimago Journal Rank (sjr) se desarrolló con base en Google PageRank.
GRÁFICA 1. TRABAJOS CITADOS DE REVISTAS DE CIENCIA POLÍTICA Y
RELACIONES INTERNACIONALES POR PAÍS (1996-2013)
0
5000
10000
15000
20000
25000
30000
Austria
Taiwán
Hong Kong
Singapur
Portugal
Irlanda
Brasil
Dinamarca
Rusia
Corea del Norte
Sudáfrica
Suecia
Turquía
Noruega
China
Bélgica
Israel
Suiza
España
Japón
Italia
Holanda
Australia
India
Canadá
Alemania
Francia
Reino Unido
EE.UU.
490
560
580
603
594
654
709
735
824
929
995
1003
1009
1191
1249
1308
1355
1342
1405
1535
1601
1989
3432
3451
3355
4367
4594
12951
25591
Fuente: elaboración propia con base en datos de Scimago Journal & Country Rank
(<http://www.scimagojr.com>).
147
Los casos argentino, brasileño, chileno y colombiano
en los estudios; al pasar al periodo democrático, son las instituciones
políticas las que ganan más atención de los investigadores”. Al mismo
tiempo, “hubo una clara mudanza en la orientación de los trabajos: de
un estilo histórico-descriptivo migró hacia una orientación empírica
de investigación. El uso del método de recolección y análisis de datos
aumentó en las últimas décadas” (Da Costa y Nicolau, 2014: 15).23
BALANCE DE LA CIENCIA POLÍTICA: CONTRAPUNTOS, ARMONÍAS
Y DISONANCIAS
La gramática del devenir de la Ciencia Política brasileña presenta con-
trapuntos y armonías que exhiben diferentes énfasis. Este trabajo ha
intentado seguir el desarrollo horizontal en forma lineal del campo, a
la vez que intentamos no perder de vista la conjugación armónica de
los intervalos y las relaciones verticales entre elementos que nuestra
teoría señalaba: los actores, las instituciones, los productos y las redes.
Así, pretendemos dotar de sentido estos dos aspectos, dado que se
complementan mutuamente, como si fueran partes de un mismo sis-
tema musical. Resulta imposible escribir líneas simultáneas en las que
no se armonicen las notas mencionadas, a la vez que deviene irrealiza-
ble pensar los acordes sin actividad lineal. Estas voces poseen devenir
horizontal-vertical, y de modo sincrónico se conjugan los elementos
del campo en una extensión armónica de arriba hacia abajo.
En un sentido temporal, advertimos que no es posible puntualizar
el surgimiento de la Ciencia Política sin tomar decisiones teórico-nor-
mativas que entran en tensión con otras concepciones acerca de lo que
debe ser la disciplina. Escuchamos la melodía del pensamiento políti-
co, que imbricaba de manera clara la noción de praxis con las ideas, y
que dejó espacio a teorizaciones más rigurosas y con corpus más sóli-
dos en el transcurso del siglo xx. Las aproximaciones a los fenómenos
políticos en clave de la Antropología, el Derecho y la Economía refina-
ron su técnica composicional para más tarde dar forma a la Sociología
23 Traducción del autor. Las revistas que los autores analizan son la Brazilian Political Science
Review; Dados; Novos Estudos; Opinião Pública, y la Revista Brasileira de Ciências Sociais.
148 Reflexiones en torno a la Ciencia Política y la Política en América Latina
Política, que fue el puntapié inicial de una escuela de pensamiento
autónoma. No obstante, la Sociología Política estableció puentes de
diálogo con los paradigmas dominantes en los centros internacionales
de primer nivel. Esto dejó la tablatura preparada para apuntar la po-
litología brasileña. El chispazo inaugural se debió a tres factores que
se armonizaron. El primero de ellos fue el contexto político nacional,
que conllevó a que cierto grupo de intelectuales comprometidos con
la democracia se viera relegado de la universidad pública. Tal hecho
los empujó a la diáspora y posteriormente los motivó a gestar nuevos
espacios donde poder producir Ciencia Política.
El segundo factor fue el escenario internacional, en el que privaba
el enfrentamiento ideológico entre el mundo capitalista de la demo-
cracia liberal, liderado por los Estados Unidos, y el modelo de los so-
cialismos reales, encabezado por la Unión Soviética. En esta lógica, el
financiamiento externo —fundamentalmente de la Fundación Ford—
para la formación de posgrado en Norteamérica de académicos del
Tercer Mundo era considerado por la potencia occidental como un
camino hacia la creación de cuadros afines que cooperaran en la con-
tención del comunismo y favorecieran los intereses estadounidenses en
la periferia. En este sentido, la Ciencia Política se planteaba como un
saber de la democracia, con una impronta de expansión por el globo
en ese intento de hegemonía de los Estados Unidos.
Finalmente, el tercer destello fue el liderazgo de determinadas per-
sonas que se encargaron de iniciar y consolidar centros de enseñanza
e investigación bajo la huella teórico-metodológica de la Ciencia Po-
lítica “en sentido estricto”, apartada de las tradiciones sociológicas y
jurídicas que restaban centralidad a los fenómenos políticos. A ello
debe sumarse la “afinidad electiva” de ciertos problemas, tales como
la transición hacia la democracia, los partidos políticos o los sistemas
electorales, con las teorías de la perspectiva pluralista; de las cues-
tiones del rol de las élites, el papel del crecimiento del Estado y los
entramados organizacionales de las agencias públicas, con el enfoque
dirigencial, en menoscabo del lente de la visión clasista que encontró
terreno fértil en la Sociología (Alford y Friedland, 1991, y Bulcourf y
Vázquez, 2004). En el nivel de observación del microanálisis, la incor-
poración de cursos de posgrado innovadores que implicó el proceso
149
Los casos argentino, brasileño, chileno y colombiano
de reforma institucional de la ufmg en los años sesenta, devino en la
creación de la primera maestría en Ciencia Política, punta del ovillo de
la expansión de las instituciones de enseñanza del área.
Los estudios comparados que hemos mencionado en el cuerpo de
este trabajo permiten delinear una de las características fundamentales
del desarrollo institucional de la Politología en Brasil, que lo particu-
lariza en relación con el resto de la región. Se trata de la centralidad
del posgrado en su constitución como campo del saber autónomo, que
transita del pregrado en Ciencias Sociales para compartir un tronco
común con la Antropología y la Sociología. Algunas especificidades se
conjugaron en forma compositiva con la superposición de elementos
en cierta manera disonantes. Por un lado, el Estado a través de la Capes
ha regulado el crecimiento del posgrado, constreñido en un modelo
armónico en el que la maestría debe consolidarse primero para que
la universidad pueda crear un doctorado (Marenco, 2015). Por otro
lado, en el ámbito de las redes, la Associação Brasileira de Ciência
Política comenzó a afianzarse cuando ya existía una comunidad po-
litológica lo suficientemente densa para reclamar un espacio propio
destinado a canalizar la discusión en el área. Tal y como relatamos, la
masividad de la anpocs —un ágora multidisciplinar de las Ciencias
Sociales donde convivían la Sociología, la Antropología y la Ciencia
Política— determinó en parte la revitalización de la organización re-
ferida. Con el transcurso del tiempo, en sus congresos anuales se pri-
vilegió la participación de los alumnos de pregrado, que en palabras
de los actores dificultaban la discusión y el encuentro entre los politó-
logos. Así, en los encontros de la abcp se evidenciaron los siguientes
aspectos: la restricción a esa masividad a partir de criterios de selec-
ción efectivos para la aprobación de los trabajos, la escasa asistencia
de estudiantes de licenciatura y la centralidad de los investigadores,
maestrandos y doctorandos.
En los apartados que siguen analizaremos los elementos de la dis-
ciplina que ya hemos mencionado. Intentaremos ver cuáles se mueven
de manera independiente y cuáles se conjugan. Estos aspectos producen
“acordes” cuando suenan al mismo tiempo y generan rasgos armónicos
verticales que se articulan con el contrapunto como elemento textural
predominante.
150 Reflexiones en torno a la Ciencia Política y la Política en América Latina
En lo que respecta a la formación de los cientistas políticos, han
surgido nuevas melodías que marcan ciertos trayectos en el campo
profesional. Existe una tirantez entre la formación académica marca-
da con el camino tradicional de la licenciatura en Ciencias Sociales,
la maestría y el doctorado en Ciencia Política, que fue el proyecto de
los fundadores de la disciplina institucional. En la actualidad hay un
cuasi equilibrio entre el desarrollo del posgrado (14 maestrías y 10
doctorados) y el pregrado en Ciencia Política (12 programas). El tra-
mo de licenciatura específica plantea una oposición a este perfil acadé-
mico y abre el abanico a nuevas prácticas profesionales relacionadas
con la asesoría en el denominado “mercado de la política”, fuera del
ámbito universitario, tanto en el sector privado como en el sector gu-
bernamental (Bulcourf y Vázquez, 2004; Nunes Moraes et al., 2014).
Lo anterior constituye el emergente de interrogantes que se han
instalado en el diván de la Ciencia Política: ¿cuáles son los ámbitos
laborales del científico político fuera de la universidad? ¿Debe la disci-
plina circunscribirse a la producción del conocimiento en la academia
de manera aséptica y neutral, o, por el contrario, involucrarse en los
problemas relevantes de la agenda social? ¿Cuál debe ser el papel del
politólogo en el proceso de las políticas públicas y cuál es el saber
específico que posee o debiera poseer para mejorar la calidad de las
intervenciones gubernamentales? ¿Qué grado de compromiso debe
poner en juego frente a los problemas acuciantes de las sociedades la-
tinoamericanas, tales como la desigualdad, la pobreza, la persistencia
de situaciones autoritarias a nivel local, la corrupción y la violencia,
entre tantos otros dilemas? ¿Qué implica la formación de politógos:
el conocimiento de ciertos contenidos conceptuales, o se debe profun-
dizar en el “saber hacer” y en determinados valores? ¿Qué competen-
cias, habilidades y ética profesional deben incluir los programas de
grado y posgrado?
En lo que respecta a las redes, vemos una complejidad producto
del desarrollo relativamente tardío que lleva a una paradoja. En pri-
mer lugar, la asociación manifiesta prisa para cerrar etapas y alcanzar
una vida institucional nacional e internacional tan intensa como la
de otras asociaciones (como por ejemplo la de Antropología, que mar-
có el derrotero a otras Ciencias Sociales y que tiene una savia, una red
151
Los casos argentino, brasileño, chileno y colombiano
propia compatible con la anpocs hace ya muchos años). La compleji-
dad de la agenda actual de la abcp es mayor y exige más compromiso
de los académicos del directorio. Los enfrenta con la difícil tarea de
montar estructuras de gestión de modo que el papel de los actores
de la asociación viabilice un verdadero liderazgo académico. Por otro
lado, existe una necesidad de desarrollar redes con otras asociaciones
de la región que se constituyan como instancias de trabajo y que no
solamente se enfoquen en la realización del congreso nacional en for-
ma bienal.
Uno de los tópicos que surgió durante la investigación fue que en
las últimas décadas se ha perdido el ímpetu internacional que tenían las
Ciencias Sociales latinoamericanas de posguerra, que de manera opor-
tuna lograron trazar agendas de colaboración entre colegas de la re-
gión, desde la Cepal, Clacso, Flacso, por mencionar algunos centros
de confluencia. En la actualidad existe relativamente poca vinculación
de los politólogos de Brasil con otros países de América Latina, tal vez
por la llamada “barrera idiomática”, que los coloca de espaldas a las
naciones hispanoamericanas. Al mismo tiempo, los nexos se dan de
manera externa a las redes y se basan en vínculos personales gestados
sobre todo por la concurrencia de académicos en centros universita-
rios en el exterior. De alguna manera, la robustez y la expansión del
sistema de los programas de posgrado en Brasil constituyeron un fac-
tor de atracción de doctores que se formaron en el extranjero, lo que
muchas veces ha truncado la posibilidad de romper fronteras de los
científicos brasileños y llevar la producción allende el propio país. Por
otro lado, la internacionalización hoy no es posible sin haber desarro-
llado acuerdos de cooperación con asociaciones internacionales y con
otras organizaciones nacionales.
En el aspecto de la elaboración institucionalizada de conocimiento,
la disciplina pasa por una etapa de factores prometedores, como la
consolidación de publicaciones periódicas sometidas a estándares de
calidad rigurosos y el replanteamiento de su objeto de indagación, en
la búsqueda de nuevos temas y agendas de producción. Se observa
una relación dialéctica entre el escenario político institucional y los
interrogantes de la politología. Una vez expuesto el tema principal que
constituyó la instauración del régimen democrático en Brasil en los
152 Reflexiones en torno a la Ciencia Política y la Política en América Latina
años de la dictadura y de la transición, sobre todo desde la perspectiva
histórico-descriptiva, surgieron varios contratemas que marcaron un
sendero de especialización. Hoy el microscopio enfoca instituciones
de gobierno, elecciones, políticas públicas, comportamiento electoral,
criminalidad y violencia, mediante metodologías crecientemente em-
píricas. Sin embargo, escuchamos voces disonantes para la consolida-
ción del saber politológico brasileño.
En primer término, la forma de escritura académica de artículos en
Brasil presenta rasgos con poca afinidad electiva para la publicación
en revistas norteamericanas. Segundo, la cuestión lingüística impide
que los productos viajen y tengan impacto en la disciplina global, so-
bre todo en relación con la hegemonía del inglés como idioma acadé-
mico y el vertiginoso proceso de expansión del castellano. Tercero, la
débil formación metodológica de los científicos de este país les pone
un cerco frente a la política editorial de las publicaciones más presti-
giosas, las cuales privilegian la sofisticación de técnicas cuantitativas y
el uso de lenguaje formal sobre la innovación y la discusión de teorías.
Cuarto, encontramos muy desdibujada la generación de proposiciones
desde Brasil que sean “capaces de viajar”, como fueron las respuestas
al paradigma del desarrollo que compusieron los sociólogos políticos
brasileños en los años sesenta. Por el contrario, asistimos a la oscila-
ción entre la recepción acrítica de marcos provenientes del “centro
académico” y el parroquialismo vacuo centrado en los problemas del
propio país. Las mesas “separadas” han llevado al callejón del mi-
croanálisis cuantitativista de “derecha dura” o al pasaje de reflexión
teórica autorreferenciada de la “izquierda blanda” (Almond, 1999).
Finalmente, no podemos dejar de plantear los recaudos y desafíos que
conlleva la indagación sobre el propio campo del conocimiento,
que se reconstruye mediante las voces de sus miembros. Como ya se
refirió en la obertura de este trabajo, la ponderación del estado de
un área disciplinar engloba concepciones no “neutrales” o “descrip-
tivas”, que implican tomas de posición y una visión prescriptiva de
lo que “debe ser” o “para qué debe ser útil” la disciplina. En una
rama del saber que pertenece al “polo científico” —es decir, opuesta al
“polo mundano” de las carreras profesionales—, las especies de capi-
tal y formas de poder que circulan en su interior se constituyen como
153
Los casos argentino, brasileño, chileno y colombiano
espacio de lucha entre agentes y grupos por apropiarse de dichos re-
cursos (Bourdieu, 2008). En nuestro campo, tales recursos tienen un
componente endógeno muy fuerte, ya que se encuentran en atributos
tales como la reproducción del cuerpo de profesores (como jurado
en los concursos, capacidad de designación de docentes); el poder o
autoridad experta que implica la posibilidad de dirigir proyectos de
investigación, o el prestigio científico otorgado por los propios colegas
o por la pertenencia a un determinado posgrado mejor conceptuado.
Cuestiones que parecen asépticas y desinteresadas, como la elec-
ción de un tema de estudio, se encuentran sesgadas por la estima que
genera dentro del campo la selección de un objeto dado o metodo-
logía. Asimismo, existen conflictos con otros espacios del saber; por
ejemplo, en las relaciones entre el campo dominante y el dominado.
También entre las instituciones, por la apropiación de recursos (presti-
gio de sus profesores, subsidios de investigación concursables, ponde-
ración del programa) cuya distribución produce asimetrías al interior
de la propia disciplina (y que ciertas visiones ingenuas tienden a igno-
rar, y ponen un velo sobre la existencia de vínculos centro-periferia en
la Ciencia Política brasileña).
La fuerte concentración regional de los programas más consolida-
dos en el eje São Paulo-Belo Horizonte-Río de Janeiro y en el sur del
país nos habla de que existen regiones donde no se están formando
politólogos ni se está produciendo conocimiento con la misma dispo-
nibilidad de recursos e idéntica valoración por parte de la comunidad,
en comparación con los centros más fortalecidos. Así, muchas veces
las tablaturas que reconstruyen la historia disciplinar suelen tener un
cariz legitimador de relaciones de poder existentes al interior del pro-
pio campo y colocan apagadores en las cuerdas que tocan los nue-
vos compositores, o los “herejes” que se encuentran ahí. Desarrollar
nuevos esquemas interpretativos con una impronta autorreflexiva y
desnaturalizadora de esos claroscuros es uno de los retos más apre-
miantes en el área de los estudios disciplinares, entre los que el llama-
do “Manifiesto de Popayán” representa un hito, junto con los aportes
de nuevas voces fuertemente críticas del estado de cosas al interior del
mundo académico (Bulcourf et al., 2015; Fernández y Ramírez, 2010;
Ravecca, 2010).
154 Reflexiones en torno a la Ciencia Política y la Política en América Latina
Como palabras finales, la melodía de la Ciencia Política presenta
más intervalos consonantes con un alto grado de fusión, dado que
vemos avances de algunos aspectos disciplinares al unísono, que ha-
cen ver el crecimiento y la consolidación de este campo del saber y
su comunidad. Pero en esta verticalidad compositiva de la Ciencia
Política escuchamos también disonancias que resultan tensionantes,
que generan fricción para el verdadero desarrollo en el proceso de
construcción. No obstante, la relación entre el devenir melódico y la
articulación de las dimensiones que referimos, en el caso brasileño,
dieron lugar a la riqueza armónica que marca la clara direccionalidad
hacia la consolidación. Esperamos que la notación volcada en esta
tosca tablatura haya podido reflejarla.
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160 Reflexiones en torno a la Ciencia Política y la Política en América Latina
Asociación Brasileña de Ciencia Política, <www.cienciapolitica.org.br>.
Departamento de Ciencia Política de usp, <www.fflch.usp.br/dcp/>.
International Monetary Fund (imf), <www.imf.org>.
Entrevistas
Entrevista a Fabiano Santos (iesp), 11 de marzo de 2009.
Entrevista a Maria Regina Soares de Lima (iesp), 11 de marzo de 2009.
Entrevista a Jairo Nicolau (iesp), 11 de marzo de 2009.
Entrevista a Miriam Saraiva (uerj), 12 de abril de 2010.
Entrevista a Clovis Brigagão (ucam), 25 de enero de 2010.
Entrevista a Fernando Limongi (usp), 3 de febrero de 2011.
Entrevista a Miriam Saraiva (uerj), 3 de abril de 2015.
Entrevista a Fabiano Santos (iesp), 4 de abril de 2015.
Entrevista a Charles Pesanha (ufrj), 5 de abril de 2015.
Entrevista a Letícia Pinheiro (iesp), 3 de abril de 2015.
Entrevista a Natália Sátyro (ufmg), 2 de enero de 2015.
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Análise do processo eleitoral brasileiro com base de dados de pesquisa sobre as eleições de 1976 em diferentes estados do país
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Comentário crítico a artigo de Fernando Limongi sobre "Institucionalização Política". Ambos os textos foram publicados como capítulos em Sergio Miceli (org.), O Que Ler na Ciência Social Brasileira (1970-1995), vol. 3 Ciência Política, São Paulo, Editora Sumaré/ANPOCS, 1999
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En México, la construcción de nuevas estructuras sociales, económicas, políticas, culturales y educativas, adecuadas a los nuevos requerimientos e interacciones sociales, que impuso la transición del siglo XIX al XX, asignó a los intelectuales de la época diversos retos, entre los que destaca, explicar lo ocurrido en el periodo revolucionario, al propio tiempo que reflexionar sobre la cimentación de un nuevo proyecto nacional. Es en este contexto, que la tarea asumida por los integrantes de la comunidad intelectual contribuyó y sirvió como semillero para consolidar los espacios institucionales académicos y disciplinarios propios de las ciencias sociales que, a partir de ese momento, indagaron, identificaron y dieron respuesta a los grandes problemas nacionales.
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The purpose of this paper is to analyze the institutional evaluation processes applied to Brazilian graduate programs, which processes are carried out by a federal agency, CAPES (Coordenacao para o Aperfeicoamento de Pessoal de Nivel Superior/Coordination for the Advancement of Graduate Education), and their impact on the development of Political Science in Brazil. To do that, the text is divided into four parts: the first section presents CAPES' characteristics and evolution in the past 60 years. The second part describes the academic evaluation procedures graduate programs are submitted to by CAPES for them to enter or remain in the system. Next, we analyze the influence of evaluation rules and criteria set by CAPES on the development of Political Science in Brazil. Finally, the last section examines the relationships between the institutional evaluation results, in the form of scores assigned to graduate institutions, and CAPES' funding patterns in order to determine to what extent a relationship between performance and grants can be isolated.
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The years between 2005 and 2014 were one of the best decades of political science (PS) in Brazil. The growth of the economy, the consequent increase in public spending on universities and scientific activity in general, and the policies pursued by the Ministry of Education played a key role in bringing this outcome about. Effective collective action within the Brazilian PS community was also a vital contributing factor. Consequently, Brazilian PS is now closer to the potential generated by the country's population and economy, as far as the Latin American context is concerned. In addition, the discipline has been nationalized, and its research agenda is now less parochial nowadays. On the negative side, however, the output of Brazilian political scientists still stands out for its relatively low international visibility. Moreover, Brazilian PS remains characterized by a scarce systematic application of well thought-out qualitative methods. Finally, a considerable uncertainty over the resources available to the discipline has recently surfaced, given the years of fiscal adjustment lying ahead.