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Humberto Maturana: educador del alma

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Con su discurso, amar educa, Humberto Maturana, ha renovado nuestro ritual docente, comprometiéndonos a devolver lo mejor de nosotros a la sociedad y construir un ecosistema sostenible, aceptando cada individualidad, como ciudadanos capaces de colaborar y convivir respetuosamente.
Humberto Maturana: educador del alma
Por: David Auris Villegas
davidauris@gmail.com
https://orcid.org/0000-0002-8478-6738
Con su discurso, amar educa, Humberto Maturana, ha renovado nuestro ritual docente,
comprometiéndonos a devolver lo mejor de nosotros a la sociedad y construir un
ecosistema sostenible, aceptando cada individualidad, como ciudadanos capaces de
colaborar y convivir respetuosamente.
En esta convulsionada época, impregnada de incertidumbre y brutal inequidad,
encaminado a ensanchar la brecha humana, considerando al otro, nuestro competidor,
Maturana nos recuerda al prójimo, como único socio solidario para aprender haciendo y
atravesar exitosamente las tempestuosas aguas de la vida.
Influyente biólogo del amor, nieto boliviano, célebre filósofo del siglo XXI, científico,
conferencista, escritor y Premio Nacional de Ciencias, comparable a Paulo Freire en el
terreno educativo, nació en Chile el 14 de setiembre de 1928. Después de una vida
productiva, cuando el país sureño, atraviesa su histórica transformación social hacia una
sociedad desarrollada, partió a la eternidad un 6 de mayo de 2021.
Entre sus libros publicados, Maturana junto a Francisco Varela, escribió: De Máquinas y
seres vivos y El árbol del conocimiento, donde definieron magistralmente el concepto de
autopoiesis, entendiéndose que un sistema tiene la cualidad de autoproducirse y
mantenerse a mismo. Además, junto a otros investigadores, publicó su famoso paper,
Lo que el ojo de la rana le dice al cerebro de la rana, considerado un texto altamente
citado en los pasillos científicos.
En este artículo esbozo algunos aportes de Maturana al campo educativo y cómo aplicar
en nuestra práctica pedagógica. Solía invitarnos a practicar los valores y vivir sin hacer
trampas. Asignándonos la tarea pedagógica de empoderar valores en estudiantes de todo
nivel, por una vida plena, sincera, coherente y sin mediocridad, para construir una
sociedad más transparente y generar una confianza vital.
Además, nos comprometió aprender a escuchar a los demás. ¿Podremos educar el arte de
escuchar en las aulas? Como líderes educativos, limitemos nuestros discursos y
escuchemos al estudiante con interés y respeto. A través de debates interactivos,
generemos en la comunidad estudiantil, la cultura de escuchar a sus condiscípulos, como
una forma de vida, prestando atención a aquellos quienes piensan diferente, que más tarde
les serán herramientas imprescindibles, para construir una tolerante convivencia.
Cuando las políticas educativas del planeta, están centradas en el conocimiento debido a
la reputada meritocracia, este maestro de la reflexión, nos desafía a desarrollar la
pedagogía del entendimiento en base a las emociones, resaltando el verbo amar, para
encontrar sentido a la vida. Tarea a ejecutarse en las escuelas, como un contenido
transversal holístico, apelando a sencillas preguntas filosóficas entre estudiantes,
guiándolos a comprender el significado de nuestro destino.
Asimismo, Maturana plantea la pedagogía de la transformación humana, a través del
diálogo docente y estudiantes y entre la misma comunidad estudiantil, para reinventarnos
y empoderar la responsabilidad social. Los educadores, permanentemente debemos
comunicarnos con empatía y respeto en las escuelas, valorando a cada niño y niña,
incitándolos hacia un cambio de vida y lograr una versión mejorada de toda su
humanidad.
Ante una educación que condena los fracasos y errores de los estudiantes, cual Sócrates
del siglo XXI, Maturana nos adoctrinó el derecho a cambiar de opinión, a madurar y
equivocarnos. ¿Es posible valorar los errores de los niños? Si. Como pedagogos,
ayudemos amorosamente a los estudiantes a reconocer sus desaciertos, para robustecer su
vida a lo largo de nuestras actividades pedagógicas y erigirr una sociedad superior a la
nuestra.
Finalmente, la universalidad del pensamiento de Maturana como autopoiesis, matríztica
y sus ideas pedagógicas, son adaptables en todos los saberes humanos. Particularmente
en la educación, como educadores junto a los educandos, ejerzamos su magisterio y
desarrollemos el entendimiento, la convivencia, la escucha y las emociones de los
estudiantes, ampliando las fronteras de nuestra mente y el espíritu con el objetivo de
encontrar un sentido a la vida.
Fuentes:
- Cuatro reflexiones de Humberto Maturana sobre aprendizaje y educación. (2021)
http://www.ie.uchile.cl/index.php?page=view_vinculacion&langSite=es&id=22
57
- Humberto Maturana. (2021) https://es.wikipedia.org/wiki/Humberto_Maturana
- Humberto Maturana. Educar es amar. (2017)
https://www.youtube.com/watch?v=8bbO1vx-ILQ&t=3142s
© David Auris Villegas. Escritor, poeta, columnista y pedagogo peruano. Teórico de la
educación para el desarrollo sostenible.
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