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Hábitos de uso y consumo de pantallas inteligentes entre niños/as de 7 a 9 años en España

Authors:

Abstract

Este artículo presenta algunos de los resultados del proyecto de investigación “Niños, Apps, Tablets y Teléfonos Inteligentes de cero a nueve años. Los resultados fueron obtenidos en una encuesta a través de la plataforma Qualtrics —con control de calidad ESOMAR— a 525 niños/as de 7 a 9 años en ciudades de más de 10.000 habitantes y segmentado por CCAA, género, edad y renta familiar percibida. En el artículo, se realiza un análisis específico de variables descriptivas asociadas a género, edad, renta percibida y regiones y se contextualiza el trabajo con un análisis comparativo en España. Una de las conclusiones relevantes del estudio es establecer semejanzas y diferencias entre los patrones detectados en el uso de las pantallas inteligentes en nuestro país. También el abordaje y recomendaciones a la hora de trabajar con niños/as de edad temprana. Se concluye con recomendaciones orientadas a desarrollar un “Observatorio de los hábitos de uso y consumo de la infancia y adolescencia en las pantallas inteligentes”.
Núñez-Gómez, P., Ortega-Mohedano, F. y Larrañaga-Martínez, K. (2021). Hábitos de uso y consumo de pantallas inteligentes entre niños/as
de 7 a 9 años en España. Revista Mediterránea de Comunicación/Mediterranean Journal of Communication, 12(1), 191-204.
https://www.doi.org/10.14198/MEDCOM000009
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Dra. Patricia NÚÑEZ-GÓMEZ
Universidad Complutense de Madrid. España. pnunezgo@ucm.es
Dr. Félix ORTEGA-MOHEDANO
Universidad de Salamanca. España. fortega@usal.es
Kepa LARRAÑAGA-MARTÍNEZ
Universidad Complutense de Madrid. España. kepalarr@ucm.es
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Hábitos de uso y consumo de pantallas inteligentes entre niños/as de 7 a 9 años en España
Habits of use and consumption of smart screens among children from 7 to 9 years old in Spain
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Fechas | Recepción: 30/06/2020 - Revisión: 03/08/2020 - En edición: 04/09/2020 - Publicación final: 01/01/2021!
Resumen
Abstract
Este artículo presenta algunos de los resultados
del proyecto de investigación “Niños, Apps,
Tablets y Teléfonos Inteligentes de cero a nueve
años. Los resultados fueron obtenidos en una
encuesta a través de la plataforma Qualtrics
con control de calidad ESOMARa 525 niños/as
de 7 a 9 años en ciudades de más de 10.000
habitantes y segmentado por CCAA, género,
edad y renta familiar percibida. En el artículo, se
realiza un análisis específico de variables
descriptivas asociadas a género, edad, renta
percibida y regiones y se contextualiza el trabajo
con un análisis comparativo en España. Una de
las conclusiones relevantes del estudio es
establecer semejanzas y diferencias entre los
patrones detectados en el uso de las pantallas
inteligentes en nuestro país. También el abordaje
y recomendaciones a la hora de trabajar con
niños/as de edad temprana. Se concluye con
recomendaciones orientadas a desarrollar un
“Observatorio de los hábitos de uso y consumo de
la infancia y adolescencia en las pantallas
inteligentes”.
This article presents some of the results of the
research project “Children, Apps, Tablets and
Smartphones of Zero to Nine-year old Children”.
The results were obtained in a survey via the
Qualtrics platform - with ESOMAR quality control
of 525 children from 7 to 9 years old in cities with
more than 10,000 inhabitants, and segmented by
Autonomous Communities, gender, age and
household income. A specific analysis of
descriptive variables associated with gender,
age, household income and regions was
conducted. The project was contextualised by
means of a comparative analysis in Spain. A
major conclusion highlights confirmation of the
similarities and differences between the patterns
detected in the use of smart screens in our
country. In addition, some suggestions for
improving the methodology when researchers
work with early age children are presented.
Finally, recommendations intended to develop
an “Observatory of the habits of use and
consumption of smart screens by children and
adolescents” is described.
Palabras clave
Keywords
Niños/as y medios digitales, audiencias infantiles;
teléfonos inteligentes; tablets; Investigación en
comunicación infantil; usos y hábitos
Children and digital media; Child audiences;
Smartphones; Tablets; Research methodology
with children; Uses and habits.
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1. Introducción
La investigación sobre los hábitos de uso y consumo de los niños/as en las pantallas inteligentes ha tenido
cada vez más atención por parte de la sociedad y de la comunidad científica y se ha centrado, de
manera especial en teléfonos inteligentes y tablets. El último estudio AIMC Niñ@s (AIMC, 2019; INE, 2018)
ya indica que los niños de seis a nueve años tienen un 35,4% de acceso a una tablet y un 8,8% a un teléfono
inteligente en propiedad, alcanzando penetraciones del 47,8% en franjas de edad entre los 10 años y un
61,6% a los 13 años. Al margen de los datos, existe la necesidad de construir sistemas de medida,
seguimiento y evaluación de los hábitos de uso y consumo de la audiencia infantil y juvenil en las nuevas
pantallas, y en particular de los usos y consumos educomunicativos de estos en los distintos dispositivos
móviles a su alcance, en particular en los teléfonos inteligentes y tablets (TIT). Este trabajo se centra, por lo
tanto, y, principalmente en estos dos últimos debido a que son los que mayoritariamente usan los grupos
de edad que estamos estudiando.
Esta problemática ha quedado patente en estos últimos meses debido a la pandemia dónde se han
generado situaciones relacionadas con la brecha digital y el uso de dispositivos en educación. En este
artículo se presentan algunos de los resultados del proyecto de investigación denominado “Barómetro de
los hábitos de uso y consumo de la infancia y adolescencia en las pantallas inteligentes”. En dicho estudio
se realiza un diagnóstico de situación del uso de las Tecnologías de la Información y de la Comunicación
por parte de los niños y niñas en España centrado en una franja de edad que va de 7 a 9 años.
La investigación cuantitativa y cualitativa sobre los niños/as, los medios y las pantallas inteligentes es un
área de análisis que se ha institucionalizado como nicho de investigación en el campo disciplinar al
amparo de las asociaciones de investigación nacionales e internacionales y en particular de la Asociación
denominada ECREA, European Communication Research and Education Association, en su sección
temática Children Youth and Media y en la ICA, International Communication Asociation, en su sección-
Children Adolescents and Media en la última década.
La investigación sobre el target infantil y juvenil en Internet, sus riesgos y oportunidades se remonta a las
investigaciones llevadas a cabo en los últimos 15 años por los equipos liderados por Sonia Livingstone,
Cristina Ponte y Elisabeth Staksrud principalmente (Livingstone y Helsper, 2013; Livingstone, Ólafsson y
Staksrud, 2013; Livingstone, 2014; Livingstone, Mascheroni, Ólafsson y Haddon, 2014; Livingstone,
Mascheroni, Dreier, Chaudron y Lagae , 2015; Livingstone , 2016; Livingstone, Ólafsson, Helsper, Lupiáñez-
Villanueva, Veltri y Folkvord, 2017; Livingstone, Tambini y Belakova, 2018; Ponte, Castro y Pereira, 2019;
Staksrud, Ólafsson y Livingstone, 2013) en torno a las distintas ediciones del proyecto Kids Online y Global
Kids Online. También la investigación realizada desde la organización Common Sense Media desde el año
2013 en su área de investigación y en particular su investigación Zero to Eight en su primera edición en el
año 2011 y sucesivas, así como los fenómenos e investigaciones analizadas en torno a media literacy por
el equipo de Jackie Marsh en la Acción Cost DigiLitEY (2020) e investigaciones asociadas por estos
investigadores con niñ@s de muy temprana edad (Marsh, Plowman, Yamada-Rice, Bishop y Scott, 2016;
Kardefelt-Whinther, 2014).
Las investigaciones más recientes se han focalizado en la penetración de las pantallas inteligentes en
edades cada vez más tempranas utilizando técnicas y aproximaciones interdisciplinares sobre estos
fenómenos (Crescenzi-Lanna, Valente y Suárez-Gómez, 2019). Aun así, son escasas las investigaciones que
aborden niños y niñas menores de 9 años.
En este artículo investigamos sobre las edades comprendidas entre 7 y 9 años, enfocando más allá de
riesgos y oportunidades y teniendo en cuenta diferentes disciplinas en el enfoque y diseño (Haddon y
Livingstone, 2014).
Es necesario tener en cuenta que los rápidos cambios tecnológicos están provocando transformaciones,
también rápidas, incidiendo sobre los valores sociales de quienes comparten unas condiciones
tecnológicas, culturales y su visión de mundo. Para entender qué es una generación es necesario sumar
otros factores: demográficos, sociográficos, económicos, comunicacionales, consumo, etc… que
completarían la caracterización de la generación Alpha, más allá del uso tecnológico como única
perspectiva. Al referirnos a generaciones contemplamos todas las variables que rodean y describen ese
momento y contexto. El autor Mark McCrindle (2014) nombró a esta generación de este modo,
atribuyéndole una serie de características. Estas hacían referencia a los nacidos a partir de 2010, el año
que se creó el Ipad, Instagram y app era la palabra del año. También les denominó Generation Glass
haciendo referencia al uso de las pantallas dónde el cristal no es algo solamente dónde tú miras a través
del mismo sino un medio para desarrollar tecnología.
Por lo tanto, no sólo se trata de confirmar que se trata de una generación usuaria de las Tecnologías de
la Información y de la Comunicación, también interesa saber la manera cómo acceden a este uso, las
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transformaciones que realizan en la forma de consumir los dispositivos y las Apps, más sus expectativas y
demandas.
Este estudio no pretende hacer un análisis pormenorizado de los Alpha sino estudiar el consumo y uso de
Aplicaciones (en adelante Apps) y dispositivos por parte de esta generación de niños y niñas menores de
10 años, pero partiendo de la consulta a éstos y éstas sobre sus experiencias y expectativas.
En esta generación todo está unido y no se separa el mundo del consumo del mundo off y online. Hay
que resaltar que partimos de un diseño dónde el adulto no impone su punto de vista y, dónde desde el
principio los menores participan en la construcción de la investigación de diferente manera durante todo
el proceso.
Los niños y las niñas de la generación denominada Alpha no sólo experimentan los cambios tecnológicos,
además demuestran tener expectativas sobre el uso de los dispositivos y las Apps. Destacan por un uso
mayoritario del vídeo frente a otros formatos, la preferencia de acceso al interfaz a través de la voz (de
aquí la proliferación del uso de los altavoces inteligentes por parte de esta generación) en posible
detrimento de la pantalla, o la interacción con otros dispositivos de inteligencia artificial (robots, juguetes
conectados, etc.) (Mascheroni y Holloway, 2017, 2019).
El consumo, en general no se puede estudiar de una manera aislada, sino que forma parte del contexto
en el que vivimos y nos desarrollamos. Y no sólo de objetos sino también de servicios. Es hablar de
educación, medios y de ocio. Es también hablar de cómo esto se va a proyectar en su vida social y
cultural. Todo el consumo va unido en estas generaciones, sin separar consumo de tecnología o consumo
de productos y/o servicios on y off line. Por todo ello, Buckingham habla de “Cultura del consumidor”, no
sólo de consumo de manera aislada (McCrindle, 2014).
Hablar de consumo infantil no sólo implica la compra de artículos, sino también el modo en que estos se
utilizan, nos apropiamos de ellos y los adaptamos de manera individual y colectiva. Estudiar el consumo
infantil implica no sólo hablar de publicidad y marketing si no cómo todos los elementos del marketing y
la publicidad afecta a los niños/as en su entorno y su experiencia social y cultural, unido con el uso de
plataformas. Es sobre significado social (Buckingham, 2013).
Es también hablar de consumo tecnológico dónde la hibridación entre el uso de medios digitales por
parte de niños/as y adolescentes se entremezcla con el consumo de marcas y servicios. Estudiar al niño
como consumidor, por lo tanto, es estudiar a su contexto y a su familia. Los cambios sociales en la familia
también influyen en un comportamiento diferente relacionado con el consumo. La incorporación de la
mujer al trabajo, el número de hermanos, los ingresos económicos entre otros son factores que influyen en
el consumo. Todos estos factores son necesarios a la hora de redactar un cuestionario o plantear
investigaciones con menores.
El consumo es parte de nuestro mundo, el ciudadano es una persona activa que elige y remodela sus
estilos de vida de acuerdo con esas circunstancias. La influencia de los niños en el consumo familiar
depende de cinco factores: el estilo de los padres (tienen menos influencia en hogares más tradicionales
y conservadores), la edad de los hijos (cuanto más edad más influyen), las características del núcleo
familiar (cuanto mayor es el poder adquisitivo y el nivel social, mayor poder de influencia de los menores),
el género (los chicos influyen en electrónica, videojuegos y productos tangibles y las chicas en productos
que requieren más información: viajes, compra de entradas)(Sancho BBDO y Universidad Jorge Tadeo,
2019) y la exposición a medios (cuanta más televisión e internet, más influencia tienen)El mercado de los
adolescentes es uno de los más dinámicos pero no es fácil ya que es un grupo en constante cambio
(Sánchez y Pintado, 2017). Esto influye en su pauta de consumo digital (Stailova, Nandaairi y Livingstone,
2019).
Los datos a nivel europeo nos indican que el principal uso de las tablets y smartphones es lúdico (Núñez-
Gómez y Larrañaga, 2020), concentrándose en ver vídeos y escuchar música. Para un 70% de los
adolescentes españoles, por el contrario, el propósito más importante es comunicarse con sus amigos y
familiares. Las redes sociales, los videojuegos en línea, o el uso para tareas escolares ocupan una posición
intermedia, y otros hábitos como buscar noticias de actualidad son menos habituales (EUKidsonline, 2020;
Jiménez, Garmendia y Casado, 2018).
La visualización de vídeos es ahora una de las primeras actividades realizadas por niños/as pequeños.
Precisamente, los menores con edades comprendidas entre los cero y los ocho años consideran internet
una fuente importante de entretenimiento (Holloway, Green y Livingstone, 2013; Blackwell, Lauricella,
Conway y Wartella, 2014).
Esto se proyecta en el consumo de YouTube. Cada vez más niños menores de 12 años navegan por la
web disfrutando del contenido de entretenimiento que los influyentes menores suben a esta plataforma
194
(McRoberts, Bonsignore, Peyton y Yarosh, 2016; Yarosh, Bonsignore, McRoberts y Peyton, 2016; Tur-Viñes,
Núñez-Gómez y Martínez-Pastor, 2019; Ballano, Uribe y Munté-Ramos, 2014). YouTube se erige como la
principal plataforma de visionado de vídeo: 1000 millones de usuarios, 88 países, 76 idiomas, 95% de los
usuarios de internet (YouTube press, 2018). A pesar de que YouTube no publica datos sobre su audiencia
infantil, (Souza-Araujo et al., 2017) confirman la presencia activa de menores de 13 años.
Los preadolescentes comparten videos interesantes de mismos con sus amigos y familiares
(clustersharing) como señala Chester (2015). Compartir historias entre iguales es una práctica extendida
entre los menores y facilitada por la tecnología, como ilustran Marsh et al. (2016). Con respecto al papel
de los padres en estas actividades, el estudio de la gestión parental (Ammari, Kumar, Lampe y
Schoenebeck., 2015) muestra que las madres comparten el contenido en línea y asumen la
responsabilidad de administrar las redes sociales más que los padres. Los padres son más restrictivos
acerca de compartir y les preocupa compartir especialmente aquel contenido que podría percibirse
como sexual. Nansen y Jayemanne (2016) proponen complementar las teorías de la mediación parental
con conceptos como la intermediación (Incibe, 2017; Livingstone, 2020).
En este sentido, toda actividad online comporta riesgos, a la vez que oportunidades. Los temas más
controvertidos se relacionan con el bullying que sigue siendo el riesgo más lesivo. Por término medio, uno
de cada tres niños, niñas y adolescentes españoles afirma haber sido víctima de bullying online en el último
año. Además, afecta más a las niñas que a los niños. Con respecto a 2015, ha aumentado de manera
notable: del 18% al 42% en la franja de edad de 15 a 17 años (Garmendia et al., 2018; EUKidsonline, 2020).
También la visión de contenidos relacionados con problemas sexuales (sexting y contacto con extraños)
se incrementa con la edad: entre los de 11 y 12 años afecta al 25%, en los de 13 y 14 es el 53% y entre los
de 15 y 17 años es el 75%. Además, 3 de cada 10 menores manifiestan haber recibido este tipo de
mensajes. Dos de cada tres adolescentes (66%) entre 15 y 17 años y más de la mitad (53%) de los que
tienen entre 13 y 14 años ha contactado con desconocidos. Casi uno de cada cinco de estos menores
tuvo encuentros cara a cara con personas contactadas a través de internet (Garmendia et al., 2020).
Por todo este entorno transversal en el que se mueven es necesario plantearnos investigaciones en estas
edades teniendo en cuenta diferentes pautas antes de comenzar y, con las que planteamos nuestro
estudio:
Superar los lugares comunes establecidos sobre la utilización de dispositivos y Apps por parte de
niñas y niños aportando una visión fuera de los estereotipos.
Aumentar, por tanto, el conocimiento social de la realidad de la infancia como usuarios y usuarias
de la Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC), como de sus derechos como
consumidores y consumidoras de esos servicios y productos.
Adoptar así una perspectiva generacional los niños y las niñas Alpha- al analizarse sus expectativas
de uso y consumo de las TIC.
Analizar los diversos grupos sociales de niños y niñas adoptando un enfoque de equidad y género.
Integrando, a su vez, un enfoque de derechos de los niños y niñas, para la aplicación concreta de
los derechos consagrados en los artículos: 17 (acceso a la información), 13 (privacidad), 29
(objetivos de la educación), y 31 (juego, ocio y tiempo libre), en la Convención sobre los Derechos
del Niño de Naciones Unidas (Naciones Unidas, 2006).
2. Objetivos del estudio. Metodología y selección muestral
Existe una necesidad desde los distintos proveedores de productos y servicios, ya sean privados o públicos,
de conocer, medir y evaluar los hábitos de uso y consumo, así como los indicadores utilizados para
medirlos enfocados a estas nuevas generaciones. (i.e.: Share, Rating, tiempos y hábitos de consumo,
consumo de publicidad, consumo acompañado, oportunidades y amenazas percibidas…)
Por todo ello, es necesario profundizar en la detección de los cambios socioculturales que se están
produciendo en un target de consumidores-usuarios digital y con pautas de consumo más ubicadas en
multidispositivos multiplataforma. Por todo ello, se intenta implementar un nuevo sistema de medida más
adaptado a dichas generaciones y los nuevos dispositivos.
El objetivo general es identificar patrones en los hábitos de uso y de consumo de los dispositivos móviles y
sus Apps por parte de los niños y las niñas de la generación Alpha.
Como objetivos secundarios nos planteamos los siguientes:
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1. Obtener evidencias de los hábitos de uso y consumo de los niños de siete a nueve años en sus
teléfonos inteligentes y tablets en España en casa, el colegio y desplazamientos.
2. Obtener evidencias acerca de las diferencias significativas entre las variables edad, género, región y
renta per cápita percibida en el uso y consumo en estos dispositivos.
El desarrollo de la investigación se realizó de la siguiente manera:
En primer lugar, en el mes de julio de 2019, se realizó un análisis de las encuestas e investigaciones que
tenían como target niños, niñas y adolescentes con el objetivo de verificar variables e indicadores de
referencia para no reproducir innecesariamente indicadores utilizados en los estudios realizados por
institutos estadísticos oficiales en España, y para identificar indicadores relevantes, menos relevantes o
descartables. Además, se procuró otro enfoque más sociológico para tratar indicadores no comprendidos
en dichos cuestionarios y se bajó la edad a 7 años para cubrir ese rango de edad. Creemos, pues, que se
suple una carencia en la que debemos continuar y profundizar. Llegaremos, así a construir un instrumento
adecuado de medida para estos públicos que tenga en cuenta otras variables menos trabajadas hasta
la fecha.
En segundo lugar, cabe señalar que el diseño del cuestionario se realizó tras superar reuniones de grupo
con el público al que va dirigido y sus posteriores rectificaciones.
En tercer lugar, el cuestionario, además, se pretestó cuantitativamente con un 10% de la muestra. En ese
momento se rectificaron los ítems no validados y se corrigieron diferentes errores.
El estudio de campo se realizó con una muestra aleatoria de 525 niños/as de entre siete, ocho y nueve
años. La distribución, supervisión y seguimiento de la encuesta fue realizada a través de la plataforma de
investigación Qualtrics, empresa certificada por el código ICC/ESOMAR. La difusión de la encuesta se
realizó a lo largo del mes de julio de 2019. Se recogieron 566 repuestas válidas que tras el control de calidad
por tiempo de respuesta y coherencia interna se concretaron en 525 respuestas válidas. La precondición
de admisión a la encuesta requería que el niño/a fuera usuario regular de un teléfono inteligente y/o
tableta, y que a su vez realizase la encuesta con la autorización y/o supervisión de su padre-madre y/o
tutor. En todo momento se guardaron los principios éticos que rigen nuestro trabajo con menores de edad,
siguiendo los parámetros establecidos por la Convención sobre los Derechos del niño.
Para este estudio se realizó un muestreo aleatorio del territorio nacional español en ciudades de más de
10000 habitantes y por cuotas de edad, sexo y Comunidad Autónoma de residencia.
Los contrastes implementados en nuestro análisis comprendieron:
1. Contrastes de Edad: con tres grupos: 7, 8 y 9 años
2. Género: masculino y femenino.
3. Renta: Se agruparon los niveles de renta en inicialmente en 1-2-3=bajo, 4-5=medio y 6-7=alto, (n.b. por
razones de volumen de datos y contraste entre los grupos, el nivel 3 se asimiló a renta baja).
4. Región: Se contrastaron 4 regiones por su interés específico y volumen de datos (Andalucía, Cataluña,
Madrid y Comunitat Valenciana) y el resto de CCAA se agruparon en la categoría 'Resto'.
En relación a la variable renta se preguntó a los niños y las niñas de la muestra que situaran a sus familias
en una escala del 1 al 7 (correspondiéndose el 1 a la menor renta y el 7 a la mayor renta). Dos precisiones,
primero se trata de la renta percibida por parte de los encuestados y encuestadas, y segundo para
operativizar con esta variable socio demográfica se agruparon los valores 1, 2 y 3 en la categoría renta
baja, las respuestas 4 y 5 en la categoría renta media y 6-7 alto. Como se ha comentado anteriormente,
se realizó el cuestionario con supervisión parental para contrastar las respuestas más difíciles de
comprender, cómo se ha dicho anteriormente.
En la realización de la investigación y, siempre que trabajamos con niños/as y adolescentes
contemplamos los puntos relatados a continuación.
Para hablar sobre la infancia se requiere que los niños y las niñas ocupen el centro del escenario, así, y en
este caso, es determinante para lograr la realización de un estudio centrado en la infancia:
No poner el foco en cómo y en qué opinan los padres y las madres sobre los niños y las niñas Alpha.
No dar por sentadas muchas de las etiquetas generacionales atribuibles a esta generación Alpha.
No orientar la investigación en el uso de técnicas proyectivas y predictivas para conocer el futuro
de los Alpha sino comprender su presente y su cotidianidad.
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No suponer que la generación de niños y niñas Alpha se trata de un grupo social homogéneo con
respecto a sus creencias y actitudes
Saber mirar más allá del mundo digital asumiendo otras facetas, categorías y contradicciones.
Superar el discurso del adulto instaurado y centrado en los derechos sociales (protección social) de
los niños y las niñas, y por tanto hacer emerger sus derechos culturales y civiles.
El cuestionario fue utilizado en el protocolo de encuesta y contaba con un total de treinta preguntas-
variables, validado y pre-testado con anterioridad con un porcentaje de la muestra. Los tipos de
preguntas del cuestionario son preguntas cerradas, con escala Likert, basadas en los resultados que el
campo cualitativo anterior realizado en el target encuestado, También se dejaron preguntas abiertas. El
cuestionario se realizó durante 15 minutos.
En los meses de septiembre y noviembre de 2019 se realizó el tratamiento estadístico de la matriz de datos
y los contrastes asociados a las preguntas de investigación e hipótesis principales asociadas. Presentamos
a continuación los resultados más significativos con respecto a los objetivos planteados y asociados al
contraste de variables por diferencia de género, edad, Comunidad Autónoma y renta percibída (ñez-
Gómez y Larrañaga, 2020).
3. Análisis y resultados
3.1. Disponibilidad de los dispositivos en generación Alpha
Para saber cómo usan los niños y las niñas Alpha españoles sus dispositivos móviles se va a analizar a
continuación las diferencias en el uso de las Apps y dispositivos teniendo en cuenta las siguientes variables
sobre su uso: la disponibilidad de uso, la preferencia en la actividad de uso, el lugar de uso, y el momento
del uso.
En este punto, se está valorando la disponibilidad tanto de los dispositivos como de las Apps por parte de
niños y niñas de 7, 8 y 9 años de edad. Quiere decir que no se tiene en cuenta si el niño o la niña es el
usuario personal del dispositivo o no (propietario del dispositivo), sólo se tiene en cuenta que disponga de
acceso al terminal como del uso de las Apps.
Al analizarse la dependencia existente entre las variables, se pretende observar cuales de las variables
independientes (variables socio demográficas) son predictoras de las variables sobre el uso (variables
respuesta) señaladas con anterioridad, y discriminan diferencias significativas entre categorías.
Apuntamos a modo de aclaración, que el que exista relación entre variables -al afectar las variables
predictoras a las variables respuesta- no se debe interpretar como la existencia de relación de causalidad
(causa y efecto) entre éstas.
Gráfico 1: Dispositivos que usan y cantidad de dispositivos disponibles (%).
Fuente: elaboración propia a partir de datos de la encuesta.
Smartphone
Tablet
TV
Smart TV
Ordenador PC
Portátil
Consola
49,1
34,9
39,4
36,6
15,8
34,3
76,2
74,5
45,1
44,6
46,1
52,6
8,6
10,7
14,7
11,2
6,9
9,0
16,8
5,1
7,2
7,6
4,8
6,5
5,7
11,2
2,9
5,9
3,2
4,0
2,7
2,7
3,6
No tengo 1 elemento 2 elementos 3 elementos 4 ó más
197
Los niños y las niñas Alpha disponen de un mayor acceso al uso de tablets que de smartphones. Mientras
el total de los niños y las niñas de la muestra disponen de tablet, sólo el 50,9% de los mismos tienen de
disponibilidad de uso del smartphone. Además, el nivel de renta afecta a la disponibilidad del smartphone.
En cambio, el nivel de renta no afecta de manera significativa a la disponibilidad de la tablet (INE, 2018).
Tabla 1: Disponibilidad del smartphone según la renta (%). Asociación entre las variables con un error
estimado del 3,2% (χ², sig: 0,032).
Nivel de renta
Disponibilidad de Smartphone
No tengo
1 elemento
2 elementos
3 elementos
4 elementos
Baja
61,1%
36,1%
2,8%
0,0%
0,0%
Media
48,3%
34,7%
10,4%
2,7%
3,9%
Alta
48,3%
33,5%
7,4%
8,7%
2,2%
Total
49,1%
34,3%
8,6%
5,1%
2,9%
Fuente: elaboración propia a partir de datos de la encuesta.
La variable renta no afecta a la disponibilidad de ordenador portátil y hay asociación entre nivel de
renta y PC.
Mientras que existe una diferencia de 16,7 puntos porcentuales en la disponibilidad del ordenador PC
entre los niños y las niñas de las rentas bajas y altas, esta diferencia se reduce a 7,8 puntos porcentuales
en el caso de la disponibilidad del ordenador portátil (Núñez-Gómez y Larrañaga, 2020).
Entre las cuestiones a valorar encontramos la menor adquisición de ordenadores PC frente a los portátiles,
y la disponibilidad del uso escolar de ordenadores portátiles y tablets. En todo caso, la no existencia de
ordenadores PC en el ámbito doméstico (afectando más a las rentas bajas) puede ir en detrimento del
uso para actividades escolares del mismo. Habrá que tener en cuenta, a su vez, no sólo la disponibilidad
de dispositivos sino la calidad en el acceso a internet con banda ancha, tanto en el ámbito doméstico
como escolar (Lee, 2018).
Aunque existen, a su vez, diferencias significativas con la variable predictora nivel de renta en cuanto a la
disponibilidad de la SmartTV, se observa en el Gráfico 1 que todos los niños y las niñas de nuestra muestra
disponen de televisión convencional. No obstante, se considera que esta cuestión no afecta de manera
considerable al consumo de la programación televisiva. Sin embargo, se tendrá que poner más atención
a la existencia de televisión por cable en el ámbito doméstico, o la disponibilidad de acceso a las distintas
plataformas de televisión digital en streaming.
La variable sexo sí afecta a la disponibilidad de consola de videojuegos. Entre los niños y las niñas que no
tienen consola, el 67,5% son niñas. Es importante reseñar cómo los roles de género y la identificación de
patrones de género comienza a edades tempranas. Afecta también a los niños y las niñas Alpha entre los
7 y los 9 años. Hay diferencia en la disponibilidad de consolas de videojuegos y en la manera de elegir la
temática, según explicamos en el siguiente punto.
3.2. Juego, entretenimiento y dispositivos
Si se analizan los grados de asociación entre el uso preferente del smartphone y la tablet entre las niñas y
los niños, se constata la existencia de patrones de preferencia de uso diferenciados de los dispositivos
entre la generación Alpha española.
Las tablas 2 y 3 señalan el orden de preferencia de uso para el juego de los dispositivos móviles. Así, el uso
de estos dispositivos para jugar discrimina entre ser niños o niñas. Observándose una mayor diferencia
porcentual en el uso entre el smartphone y la tablet, debido, seguramente, a que los niños y las niñas de
la generación Alpha son mayores usuarios de la tablet que del smartphone.
Tabla 2: Uso preferente del smartphone para jugar según el sexo (%). Asociación entre variables con un
estimado del 0,3% (χ², sig: 0,003).
Sexo
Uso preferente del Smartphone: Jugar
1ª opción
2ª opción
3ª opción
4ª opción
5ª opción
Niño
37,1%
32,1%
11,6%
5,2%
4,1%
Niña
24,4%
29,1%
12,4%
9,7%
7,8%
Total
30,9%
30,7%
12,0%
7,4%
5,9%
Fuente: elaboración propia a partir de datos de la encuesta
198
Tabla 3: Uso preferente de la tablet para jugar según el sexo (%). Asociación entre las variables con un
error estimado del =% (χ², sig: 0,00).
Sexo
Uso preferente del Smartphone: Jugar
1ª opción
2ª opción
3ª opción
4ª opción
5ª opción
Niño
39,3%
32,2%
16,1%
5,2%
2,2%
Niña
21,7%
33,3%
18,2%
8,5%
4,3%
Total
30,7%
32,8%
17,1%
6,9%
3,2%
Fuente: elaboración propia a partir de datos de la encuesta.
Aunque el concepto juego puede ser muy amplio dada la distinta forma de experimentarse, no caben
dudas de las diferencias de uso cuando se pregunta a los niños y las niñas de la muestra por el uso de
Apps en concreto. Existe una elección muy preferente de los niños frente a las niñas por el uso del
videojuego “Fornite”. Hay que tener en cuenta que se trata del juego online de moda entre los niños, niñas
y los y las adolescentes. Aparte se preguntó a los niños y las niñas de la muestra por el uso de videojuegos
por tipos según temáticas (testadas previamente de modo cualitativo).
No obstante, la mayor demanda de uso de los dispositivos está vinculada al contenido audiovisual y al
juego (videojuegos).
El uso de la tablet se afianza con la edad. En el intervalo de 3 años es notorio ese afianzamiento. La tablet
es el mejor juguete para el 40,2% de los niños y las niñas de la generación Alpha del estudio.
También se acentúa con la edad el uso del móvil para escuchar música y hacer fotos y vídeos en la tablet.
Quizá la categoría “juguete” y la categoría “entretenimiento” vayan parejas, y aglutinen usos que se van
convirtiendo en principales como la escucha de música, o el visionado o la realización de vídeos y/o fotos.
De la misma manera, va aumentando con la edad la importancia del uso del smartphone como
dispositivo principal para la comunicación en las Redes Sociales.
La preferencia de los niños de la generación Alpha es claramente manifiesta por videojuegos sobre
coches, lucha y deportes, existiendo una transferencia intergeneracional a los niños de la generación
Alpha de valores que la sociedad concibe masculinos. Sobre todo, si se compara con el tipo de juegos
que prefieren las niñas de la muestra. En cambio, las niñas seleccionan videojuegos, de manera
significativamente preferente frente a los niños, vinculados con las temáticas: pintar, animales, y aprender.
En este caso parece existir una transferencia intergeneracional de valores que se conciben femeninos,
pero relacionables con el fomento de la creatividad, el conocimiento de la fauna y del ecosistema, y el
aprendizaje.
De esta manera, se puede afirmar que:
Existe una transferencia en el aprendizaje del rol de género a edades tempranas, diferenciándose
dos tipos de identidades: género masculino y femenino. Al analizarse las actividades valoradas por
las niñas en el uso de la tablet hay que destacar que Pintar es señalado por el 64% de las niñas frente
al 36% de los niños
Hacer tareas escolares, informarse y estudiar: el 55,8 % de las niñas frente al 44,2% de los niños eligen
esta actividad.
3.3. Uso escolar y aprendizaje
Aunque parece existir una predilección de las niñas de 7, 8 y 9 años por el uso tanto de ambos dispositivos
como de las Apps para el estudio y el aprendizaje, hay que decir que el 30,9% de los niños y las niñas
opinan que están totalmente de acuerdo que la tablet tiene un uso preferente vinculado al
entretenimiento. Y en el caso del smartphone, aunque se reduce al 17,3% esa opinión sobre la preferencia
de uso se mantiene ese acuerdo sobre el tipo preferente del uso.
El uso de los dispositivos móviles y de las Apps determina varios tipos de usos preferenciales en los niños y
las niñas: el entretenimiento y el aprendizaje. En primer término, y relacionado con el entretenimiento,
subyacen unas preferencias propias vinculadas a su derecho al juego y al tiempo libre (art. 31 de la
Convención sobre los Derechos del Niño), y como tal vinculada a sus actividades de participación social
a través del juego. Y, en segundo término, y relacionado con el aprendizaje, el interés propio en el acceso
a la información (art. 17 de la Convención sobre los Derechos del Niño), pero también con un debate
intergeneracional sobre cómo entender el aprendizaje del currículum escolar, y de la misma manera la
aplicación de metodologías educativas que tengan en cuenta el uso de los dispositivos y las Apps en la
199
escuela. Si se considera la tablet como dispositivo que es utilizado o puede ser utilizable para actividades
escolares o con las tareas escolares sólo el 12% de los niños y las niñas de la muestra señalan la preferencia
de uso de la tablet para la lectura. Sobre todo si se compara con otro tipo de usos como ver vídeos, jugar
o hacer vídeos o fotos.
Sin embargo, el 59,2% de los niños y las niñas Alpha españoles están de acuerdo y totalmente de acuerdo
con que los dispositivos móviles (smartphones y tablets) sirven para aprender. Opinión a favor que
aumenta con la mayor edad del niño o la niña.
Y, el 49,7% de los niños y las niñas de la generación Alpha de la muestra están de acuerdo y muy de
acuerdo en la necesidad de disponer de un mayor uso escolar de los dispositivos móviles,
incrementándose esta demanda cuanto mayor es la edad del niño o la niña.
Las niñas y niños están no sólo reclamando el uso pedagógico en el ámbito escolar de los dispositivos sino
la utilidad de la tablet y el smartphone para aprender de manera autónoma o entre sus iguales cuando
sus profesores y padres no les enseñan lo que quieren aprender.
3.4. Apps
Los niños y niñas de renta alta expresan mayor conformidad en la compra de las Apps demandadas a sus
padres y madres en comparación a los de rentas bajas. En el caso de la compra de Apps para el
smartphone (recordemos que los niños y niñas de clase alta tienen una mayor disponibilidad de este tipo
de dispositivos Tabla 1- ) el 33% de los niños y niñas de clase alta dicen estar de acuerdo y totalmente de
acuerdo con la compra de Apps mientras que el 13,9% de los niños y las niñas de clase baja dicen estarlo.
El uso de los dispositivos está vinculado a la oferta de productos y servicios disponibles para las tablets y
smartphones. El estudio del uso de las Apps (Aplicaciones) requiere analizar: su disponibilidad, el tipo de
Apps utilizadas, la frecuencia de su uso, y el momento y lugar de su uso.
Para este análisis se han generado 8 categorías de uso de Apps por parte de los niños y las niñas, las
siguientes: Televisión, Videojuegos, Redes Sociales, Música, Lectura y Colegio.
Aunque también, los niños y las niñas de la muestra, manifiestan que no están de acuerdo con la respuesta
a la solicitud de compra a sus padres y madres de Apps para la tablet o el smartphone. Los niños y niñas
de renta alta expresan mayor conformidad en la compra de las Apps demandadas a sus padres y madres
en comparación a los de rentas bajas. En el caso de la compra de Apps para el smartphone (recordemos
que los niños y niñas de clase alta tienen una mayor disponibilidad de este tipo de dispositivos) el 33% de
los niños y niñas de clase alta dicen estar de acuerdo y totalmente de acuerdo con la compra de Apps
mientras que el 13,9% de los niños y las niñas de clase baja dicen estarlo (Núñez Gómez y Larrañaga, 2020).
Se evidencia que el tipo de Apps que menos usan o disponen son las vinculadas a las Redes Sociales, y
de las que más usan o disponen son las relacionadas con los videojuegos.
De manera comparada entre dispositivos (smartphone y tablet), la disponibilidad y uso de las Apps
aumenta en el caso de la tablet para aquellas que se refieren a las categorías: Colegio, Pintar/Colorear,
Lectura, Música, Videojuegos y Televisión. Mientras aquellas Apps vinculadas a las categorías:
Fotos/Vídeos y Redes Sociales, son muy semejantes en ambos dispositivos. Efectivamente, en primer lugar,
las categorías relacionadas con las actividades principales de los niños y niñas destacan con el uso de las
Apps correspondientes, y en segundo lugar las niñas y los niños de la generación Alpha española usan
con mayor asiduidad aquellas Apps que tienen menor restricción de uso dada su edad.
El 31% de las niñas y niños de la muestra dicen usar Apps de comunicación en Redes Sociales con la tablet.
Entre las que destaca el uso o la expectativa de uso de se supone que por su edad deberían tener
restringido el uso de las Redes Sociales dada la legislación de Protección de Datos en España-: Whatsapp
(no es realmente una Red Social sino un servicio de mensajería instantánea, pero se incluye dado su
consumo en esta categoría), TikTok, Facebook e Instagram. Más relegado quedan servicios como
Snapchat.
Escuchar música en la tablet es otro de los entretenimientos favoritos de las niñas y niños encuestados. El
59,6% de éstos y éstas dicen disponer de Apps de música en sus tabletas. Se prodigan menos en el
consumo de Apps dirigidas a la lectura. Destacando las Apps de lectura vinculadas con la actividad
escolar, y en contraste tienen un menor impacto las Apps de “lectura no obligatoria”.
200
3.5. Contexto de Uso
Teniendo en cuenta que la mayor parte de los niños y las niñas de la muestra pueden llegar a disponer
del uso del smartphone en compañía de sus padres y madres, si tenemos en cuenta los lugares donde los
niños dicen que usan más este dispositivo: el salón de la casa, la habitación, y el coche (coincidente con
los espacios donde se usa más la tablet (aunque en menor grado).
Las categorías emergentes en el análisis realizado señalan dos ámbitos sociales principales para la
infancia: el espacio doméstico (interacción familiar) y el espacio escolar y de calle (aprendizaje y
socialización). Pero referido a distintas demandas y acciones en esos distintos espacios.
En relación a la interacción familiar: el 84,2% de los niños y las niñas están de acuerdo y totalmente de
acuerdo (en adelante se señalan siempre estas dos categorías agregadas) con “preguntar a los padres
los problemas”, el 79,6% con “jugar con los padres y que supervisen”, y el 58,1% dice estar de acuerdo con
“valorar el tiempo con los padres sin usar dispositivos”. Las niñas y los niños de la muestra valoran el tiempo
compartido con sus padres, infiriéndose la necesidad de mantener fortalecido ese vínculo, y la demanda
de una calidad en la interacción y en el tiempo con sus padres y madres.
Sobre el aprendizaje y socialización con dispositivos: el 30,4% dice estar de acuerdo con que “los
dispositivos ayudan a conocer gente”, el 44,5% señala su acuerdo al “preferir jugar con los dispositivos”,
además el 59,2% de los niños/as encuestados dicen estar de acuerdo con que “los dispositivos sirven para
aprender”, demandando el 49,7% de las niñas y niños estar de acuerdo con “usar en la escuela los
dispositivos móviles”: tablet y smartphone, se supone para un uso pedagógico y de aprendizaje. Los
dispositivos ocupan la centralidad de las acciones de los niños y las niñas de la generación Alpha en
España, en dos espacios sociales principales de interacción como son la escuela y la calle en los cuales
se deduce una mayor demanda de la inmersión del uso de los dispositivos. Destaca esta demanda en
varias acciones principales que ocupan la cotidianidad de los niños y las niñas: la educación, el juego, y
la socialización con sus amigos y amigas.
Por otra parte, se advierte otra categoría emergente sobre el uso seguro de dispositivos y Apps: el 29% de
los niños/as encuestados señalan su acuerdo con la “instalación de Apps a demanda, con la compra de
éstas por sus padres y madres”, tal y como se ha dicho antes, para un 30,4% “los dispositivos ayudan a
conocer gente”, mientras el 20% ha señalado que “alguna vez se ha sentido acosado/a o violentado/a
al usar los dispositivos”, y el 50,5% dice que está de acuerdo con “consultar sus problemas a sus amigos/as
y hermanos/as”. Los niños y las niñas demandan seguridad en los dispositivos, tal y como se ha señalado
con anterioridad, es una característica que explica la calidad en la tablet y en el smartphone según la
generación Alpha española. Saben o dicen saber que pueden sufrir acoso o que pueden sentirse
violentados al usar los dispositivos al reconocer que pueden haber sufrido esas situaciones. Aunque existe
un conflicto con sus padres y madres, con relación a la expectativa de uso de Apps y al demandar su
instalación, y al restringirse el uso de las mismas quizá por el tipo de Apps demandadas, y por tanto por la
inseguridad percibida de las madres y padres. En todo caso, una mayoría de los niños y las niñas piensan
que existen problemas (por ejemplo, de seguridad en el uso de los dispositivos) que se pueden resolver
entre iguales, ya sean hermanos/as o amigos/as.
4.Discusión
Para finalizar, creemos que la investigación sobre los hábitos de uso y consumo en las pantallas inteligentes
en nuestro entorno sociocultural se antoja como un objeto de estudio que se desarrollará en profundidad
en la investigación en comunicación y educación en los próximos años. Las futuras líneas de investigación
nos llevarán necesariamente a analizar otros segmentos de edad, con muestras mayores y en análisis
comparativo de países y posiblemente grupos poblacionales específicos. Emerge la necesidad de
desarrollar desde la Academia y en consenso con las administraciones, principales financiadoras de su
investigación, el diseño de un “Observatorio de los hábitos de uso y consumo de la infancia y adolescencia
en las pantallas inteligentes”, con un enfoque diferente a riesgos y amenazas, más participativo.
Esta investigación corresponde a la primera oleada de un estudio longitudinal con una periodicidad
anual, y con el objetivo de crear un “barómetro de los hábitos de uso y consumo de los niños y las niñas
de los Dispositivos y Apps”. En esta primera oleada no se ha ahondado en el análisis exhaustivo de distintos
grupos sociales (niños y niñas con discapacidad, grupos étnicos, niños y niñas de origen inmigrante, etc.)
dada la limitación de los objetivos para este primer estudio, aunque se tendrá en cuenta su incorporación
en la ampliación posterior con las siguientes oleadas.
Al muestrearse en ciudades de más de 10.000 habitantes del territorio nacional español se han podido
quedar subrepresentadas ciertas regiones de España con mayor cantidad de poblaciones con menos de
201
10.000 habitantes, y sobrerrepresentadas otras regiones. Limitándose, en cierto sentido, el conocimiento
del uso y consumo, en algunos casos, de los dispositivos y Apps por parte de niños y niñas que residen en
entornos más rurales. Estas líneas son campos que experimentar en posteriores investigaciones.
Todas estas prácticas influyen en la vida diaria de la generación estudiada. Ellos y ellas no son personas
aisladas, sino que, múltiples variables e inputs externos e internos hacen y crean su comportamiento de
uso y consumo, por lo que no se puede estudiar el mundo online de manera separada del mundo offline
y de otras actividades que conforman sus decisiones y formación como futuros ciudadanos. El análisis de
la mediación paternal es también necesario a la hora de influir en los contenidos y usos (Goodyear, Armour
y Wood, 2018; Valcke, Bonte y De Wever, 2010; Yubero, Larrañaga, Navarro y Elche, 2018). Esta área estaría
pendiente de analizar en esta franja de edad.
Es necesario avanzar en diseños y metodologías de investigación adaptadas a los nuevos tiempos y
diseñadas por franjas de edad respetando sus lenguajes y pensamientos a la hora de medir e investigar.
5. Conclusiones
En ese estudio se tenía como objetivo principal identificar los hábitos de uso y consumo de los dispositivos
móviles en niños y niñas de 7 a 9 años. En todo el trabajo se han seguido las pautas marcadas por la
Convención de Derechos del Niño (Naciones Unidas, 2006)
A lo largo de la investigación se detectó que, a estas edades, los dispositivos más utilizados fueron el
smartphone y la tablet. Uno de los hábitos más importantes detectados a esta edad está dirigido al en -
tretenimiento, siendo el visionado de vídeo una de las actividades principales. Este visionado se realiza en
la tablet (46,3%) con mayor preferencia que en el smartphone (41,1%) En general, como vemos, en estas
edades hay una clara predilección de la tablet, calificándola mejor en su experiencia de uso, autonomía
y calidad.
Cabe resaltar, en este aspecto de uso, que, en su mayor parte, se realiza en compañía de adultos. Hay
un importante vínculo establecido con sus padres y madres, por ejemplo, para realizarles consultas sobre
sus problemas en el uso de los dispositivos. Las niñas y los niños de la muestra valoran el tiempo compartido
con sus padres, infiriéndose la necesidad de mantener fortalecido ese vínculo, y la demanda de una
calidad en la interacción y en el tiempo con sus padres y madres (EUKidsonline, 2020).
Siguiendo con este aspecto, la expectativa de uso de Apps y la demanda de su instalación por parte de
la generación Alpha en España genera conflictos con sus padres y madres, quizá por la restricción del uso
de las mismas y por tanto por la inseguridad percibida de las madres y padres.
Aunque consultan y preguntan de manera mayoritaria a sus padres y madres sobre sus problemas, una
mayoría de los niños y las niñas piensan que existen problemas, por ejemplo, de seguridad en el uso de los
dispositivos que se pueden resolver entre iguales, ya sean hermanos/as o amigos/as. Se afianza el uso de
la tablet con el aumento gradual de la edad, de la misma manera que el aumento de la expectativa del
uso del smartphone sobre todo para la comunicación en Redes Sociales.
En cuanto a los objetivos secundarios que estaban vinculados al espacio de uso, género y renta entre las
principales convendría destacar que, siguiendo con los hábitos, los lugares de uso más comunes son el
espacio doméstico con mayor prioridad, (interacción familiar) y el espacio escolar y de calle (aprendizaje
y socialización). Pero referido a distintas demandas y acciones en esos distintos espacios.
La renta familiar influye en disponer o no de ciertos dispositivos. Esta variable afecta sobre la disponibilidad
en el uso de dispositivos móviles (en menos medida en la disponibilidad de la tablet), y la tenencia de
otros aparatos tecnológicos como ordenador PC o SmartTV.
En cuanto a género, los niños de la generación Alpha prefieren videojuegos sobre coches, lucha y
deportes mientras que las niñas juegan a videojuegos sobre pintar/colorear, animales o para aprender.
Las niñas tienen una menor disponibilidad de consolas de videojuegos además de jugar a videojuegos de
distinto tipo que los niños.
Por ello podemos decir que, existe una transferencia en el aprendizaje del rol de género a edades
tempranas, diferenciándose dos tipos de identidades: género masculino y femenino.
Un porcentaje elevado de niños y niñas dicen no disponer de Apps ni en el smartphone ni en la tablet. Se
evidencia que el tipo de Apps que menos usan o disponen son las vinculadas a las Redes Sociales (debido
a las restricciones por edad) y de las que más usan o disponen son las relacionadas con los videojuegos.
202
De manera comparada entre dispositivos (smartphone y tablet), la disponibilidad y uso de las Apps
aumenta en el caso de la tablet para aquellas que se refieren a las categorías: Colegio, Pintar/Colorear,
Lectura, Música, Videojuegos y Televisión
Las niñas y los niños de la generación Alpha española usan con mayor asiduidad aquellas Apps que tienen
menor restricción de uso dada su edad.
Para concluir, podemos decir que, se aprecian tres dimensiones emergentes en el análisis de los datos del
estudio: el uso seguro de dispositivos y Apps, la interacción familiar, y el aprendizaje y socialización con
dispositivos.
Destaca la demanda de uso por parte de los Alpha, en varias acciones principales que ocupan la
cotidianidad de los niños y las niñas: la educación, el juego, y la socialización con sus amigos y amigas.
También demandan seguridad en el uso de los dispositivos.
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[48] Yubero, S.; Larrañaga, E.; Navarro, R. & Elche, M. (2018). Parents, children and Internet use. Family
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... Si bien, de acuerdo a John (1999) en los años 50 existían algunos estudios (Guest, 1955;Reisman y Howard, 1955) sobre el comportamiento consumidor de este segmento poblacional centrados en el consumo conspicuo y la fidelidad de la marca, pero no fue hasta finales de la década de los 70 cuando se empieza a consolidar y reconocer el tema incluyendo a niños y niñas en el alcance de investigaciones en el ámbito del marketing y la publicidad, especialmente en cuanto a la influencia de la televisión en el comportamiento de los niños y las niñas, siendo solo hasta los años 80 y 90 cuando comienza su auge. Y es que cuando se habla de la infancia es necesario que sus protagonistas sean el centro del debate, sin estereotipos, para comprender su realidad, así como tener presentes sus derechos en todos los planos y esferas de su vida (Núñez-Gómez et al., 2021a). ...
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Los confinamientos domiciliarios han sido una de las medidas que muchos países han tomado para intentar proteger a las personas del Sars-CoV-2. Al pasar más tiempo en casa, el consumo de dispositivos conectados a internet ha aumentado. En España, los niños y niñas también han sufrido esta situación de confinamiento domiciliario, lo que ha hecho de internet un canal necesario para el aprendizaje y la socialización. De ahí que este trabajo pretenda estudiar cómo se ha construido la actividad comunicativa en internet de los niños y niñas de entre 6 y 12 años durante y después del confinamiento. Las diversas pruebas estadísticas aplicadas arrojaron que la mayor parte de los motivos del incremento del uso de los dispositivos durante el confinamiento están relacionados con los procesos de socialización y las actividades vinculadas al entretenimiento y al juego. Los hallazgos evidencian numerosas tensiones intergeneracionales entre población adulta y los niños/as en el uso de internet.
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Hoy en día se producen millones de datos en Internet gracias a la democratización de la tecnología y al auge de las plataformas de vídeo y redes sociales. A través de la Inteligencia Artificial, los prestadores de servicio son capaces de mejorar su servicio y recomendar contenidos en función de los diferentes perfiles de usuario. Los menores también participan de la cultura digital porque cada vez consumen más contenidos en estas plataformas. De ahí que las marcas quieran llegar a ellos en este entorno con mensajes comerciales que, en ocasiones, pueden resultar perjudiciales para su desarrollo moral y físico, algo que la legislación española y europea desean atajar. Para estudiar la protección del menor ante mensajes publicitarios inapropiados en Internet, en el presente trabajo se analizan cinco textos jurídicos: la vigente Ley General española de la Comunicación Audiovisual 7/2010; la Directiva Europea 2018/1808 de servicios digitales; el anteproyecto de la nueva Ley General española de la Comunicación Audiovisual; y los borradores de Reglamento europeo de Servicios Digitales y de Inteligencia Artificial. Las herramientas de IA pueden servir a los prestadores de servicios y a los reguladores para mejorar la protección de los menores ante los contenidos comerciales perjudiciales para su desarrollo.
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Kids are people who consume content on the Internet very frequently and actively participate in social networks, so it is necessary to know the risks of their use by children and adolescents, in order to propose a critical analysis of them. This work is the result of two research studies: a qualitative and a quantitative analysis of 1,350 children and adolescents between 6 and 12 years old living in Spain. The objectives of this paper are analysing the attitudes of children and adolescents about the safe use of the Internet and social networks, studying the differences in the discourse of children and adults about the risks of their use, as well as defining areas for improvement to promote the safe use of the Internet and social networks. The main findings include intergenerational tensions between adults and children in the use of the Internet, the difficulty of reaching consensus and quality support when using the Internet. Children have transcended the physical and digital space considering it, so they must be given the tools, competences and security to fully develop their digital identity.
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This article aims to bring to reflection the everyday life of Portuguese families with young children entangled in the digital media environment, by considering a past generation of families with similar characteristics. Theoretical framework combines a mediatization lens and perspectives from media and generations studies. The conceptualisation of the family as a "communicative figuration" (Hepp, Hasebrink, 2018)-composed by communicative practices, actors' constellation and frames of relevance-guide the three research questions: 1) to what extent is the changing media environment related to changes in the roles played by parents, children and other family members? 2) Are digital media affecting communicative practices in relation to family timetables , routines and spaces? 3) How family's media-related concerns and memories frame those practices? Based on a thematic analysis of 40 interviews with 20 years apart (20 in 1996 and 20 in 2016), the article explores to what extent "doing family" (Morgan, 2011) has changed. Results show that despite 2016 families are immersed in a deeper digitised environment, parents continue considering television as the main trusted screen for children. More schooled and digital savvy parents seem to be attached to a nostalgic perception of childhood that guides their mediation practices through a more cocooning approach, postponing children's awareness of social realities around them.
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The mediated use of technology fosters learning from early childhood and is a potential resource for inclusive education. Nevertheless, the huge range of options and exposure to interactive digital content, which is often online, also implies a series of risks. The definition of protection underlying the current strategies to protect children is inadequate as it only extends to reducing children's exposure to harmful content. This study proposes the expansion of this definition. Through systematic observation of 200 apps within the Catalan sphere for children under 8 years of age and principal component analysis, the results support a multidimensional conceptualisation of protection which, instead of being restricted to the potential risks, also considers aspects related to the educational and inclusive potential of digital resources. Five factors are suggested in order to select these resources and contribute to the digital competence of teachers and students. The first factor concerns the use of protection mechanisms and the existence of external interference, the second factor indicates the presence of adaptation tools; the exposure to stereotypes corresponds to the third factor and the last two consider the previous knowledge required and the verbal component of the apps. Finally, the scope of the suggested definition and its limitations as a guide for future analysis will be discussed. El uso mediado de la tecnología fomenta el aprendizaje desde la infancia y representa un potencial recurso para la educación inclusiva. Al mismo tiempo, la creciente exposición a contenidos digitales interactivos, a menudo conectados a la red, conlleva una serie de riesgos para los niños. A las estrategias actualmente empleadas para protegerlos, que se limitan a reducir su exposición a contenidos perjudiciales, parece subyacer una definición de protección inadecuada. Esta investigación propone que se amplíe esta definición. A través de una observación sistemática de 200 apps para menores de ocho años en el ámbito catalán y un análisis de componentes principales, se propone una definición multidimensional de protección que no se limita a detallar los riesgos potenciales, sino que también considera aspectos relacionados con el potencial educativo e inclusivo de los recursos digitales. Se sugieren cinco factores a considerar para seleccionar estos recursos y contribuir a la competencia digital de docentes y alumnos. El primer factor concierne al uso de mecanismos de protección y la existencia de interferencias externas; el segundo factor indica la presencia de herramientas de adaptación; la exposición a estereotipos corresponde al tercer factor y los últimos dos consideran los conocimientos previos requeridos y el componente verbal de las apps. Finalmente se discute el alcance de la definición propuesta y sus limitaciones para guiar análisis futuros.
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El objetivo es identificar los hallazgos investigadores disponibles sobre las prácticas de los menores influyentes en YouTube. Desde la perspectiva de la cultura participativa, se realiza una revisión sistemática de 65 documentos académicos publicados desde 2008. Se compendian los hallazgos existentes sobre las prácticas de los menores creadores influyentes con canales en YouTube, motivaciones de uso, tipo de contenidos, intermediación parental y los aspectos legales, regulatorios y educativos pendientes. También se abordan las estrategias de marketing que despliegan las marcas y sus efectos. Se constatan las implicaciones del fenómeno y las líneas necesarias de investigación futura.
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Generational issues are a perennial favourite. Analysing one’s own generation and comparing it to the next is of great interest to the media and the public alike. With more generations coexisting than ever before – in the home, school, workplace and marketplace – this interest has never been more so than today. Indeed, media coverage on the generations, particularly the younger, emerging generations, abounds in an attempt to appease our desire to better understand and engage with each other: our employees, colleagues, students and children. I am contacted almost daily – by the media, business men and women, and parents – to talk about the generations. With this saturation of media on the generations, identifying what is fact and what is hype and conjecture can be a challenge. While some generational commentary reads much like an astrological chart, genuine research-based generational studies now form an important part of sociology. Yet it is more than an academic discipline. The insights and applications that flow from robust generational analysis is of great value to business leaders, educators and parents. Generational segmentation, like any professional discipline, is only useable when conducted by experts.
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Young people are increasingly turning to social media for health-related information in areas such as physical activity, diet/nutrition and body image. Yet, there are few robust empirical accounts of the content and form of the health-related material young people access and attend to, or the health-related content they create and share. Furthermore, there is little guidance from research or policy on young people's engagement with health-related social media. This leaves many relevant adults ill-equipped to protect young people from the negative influences of social media and to optimize the potential of social media as a medium for health promotion. This article presents new evidence on young people's engagement with social media and the influences they report on their health-related behaviors. The research was undertaken with 1296 young people (age 13–18) using a participatory mixed methods design. Initially, a public pedagogy [Giroux, 2004. Public pedagogy and the politics of neo-liberalism: Making the political more pedagogical. Policy Futures in Education, 2, 494–503] theoretical framework was used to guide data analysis but this was found to be limiting. An adapted framework was developed, therefore, drawing on Miller et al. [2016. How the world changed social media. London: UCL Press] and Lomborg [2011. Social media as communicative genres. Journal of Media and Communication Research, 51, 55–71] to account for the unique ways in which pedagogy operates in a social media context. Young people accessed and used a range of health-related information on body transformations, diet/nutritional supplements or recipes and workouts/exercises, albeit in different ways. Moreover, young people identified five forms of content that influenced their understandings and behaviours: (i) automatically sourced content; (ii) suggested or recommended content; (iii) peer content; (iv) likes; (v) reputable content. The findings also suggest that relevant adults can reduce risk and realize more of the positive impacts of social media for young people by focusing on content, and the ways in which content is shaped in the interplay between interactive functionalities of social media (e.g. likes and followers) and young people's social uses of social media (e.g. friends, information).
Conference Paper
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Online video services, messaging systems, games and social media services are tremendously popular among young people and children in many countries. Most of the digital services offered on the internet are advertising funded, which makes advertising ubiquitous in children’s everyday life. To understand the impact of advertising-based digital services on children, we study the collective behavior of users of YouTube for kids channels and present the demographics of a large number of users. We collected data from 12,848 videos from 17 channels in US and UK and 24 channels in Brazil. The channels in English have been viewed more than 37 billion times. We also collected more than 14 million comments made by users. Based on a combination of text-analysis and face recognition tools, we show the presence of racial and gender biases in our large sample of users. We also identify children actively using YouTube, although the minimum age for using the service is 13 years in most countries. We provide comparisons of user behavior among the three countries, which represent large user populations in the global North and the global South.
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With the increasing access to and ownership of computer-mediated devices among children and youth nowadays, it is important to understand the determinants associated with their participation in deviant activities online. The current study extends prior research by utilizing a South Korean adolescent sample and multivariate analyses in order to explore the theoretical and demographic correlates of multiple types of cyber deviance – media and software piracy, computer hacking, and online harassment. Findings reveal that low self-control and deviant peer association are related to specific forms of cyber deviance. Additionally, this study illustrates that while time spent online engaging activities is associated with youth participation in deviant behaviors online, smartphone ownership did not have an effect on their deviance. Implications for research and policy are discussed.
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Privacy is both a protective and an enabling right. This article identifies the available research on how children understand, value and negotiate their personal data and privacy online. The results are interpreted according to a framework that distinguishes different privacy contexts (interpersonal, institutional and commercial) and data types (given, traces and inferred). Our systematic evidence mapping of research published by multiple disciplines in the English language from 2007 to 2019 reveals substantial gaps in current knowledge. First, even though children now use the internet from infancy onwards, very few studies include younger children, impeding regulatory or educational policy and practice tailored to socio-developmental differences among children. Second, the majority of research concerns privacy in interpersonal contexts, with less attention paid to commercial or institutional contexts. Relatedly, most research conceives of data that is deliberately and knowingly provided, with fewer studies recognising that data traces and inferred (or metadata) also matter for children’s privacy. Finally, most empirical studies concern children’s behaviours and practices but much less common are studies of children’s media literacy, especially relating to their capacity to consent to data protection practices. Notwithstanding rising concern over the datafication of childhood, few researchers have investigated the possible harms associated with infringements of children’s privacy online, or the value of any social support children receive. We conclude by calling for a more comprehensive and policy-relevant approach to researching children’s practices and understanding of their online data and the privacy implications of engaging in today’s increasingly commercial digital environment.
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Young people today are often characterised as a ‘digital generation’ - a group whose identities are being formed in new ways as a result of the impact of new media technologies. For some, this is cause for a gloomy pessimism about the superficiality and lack of authenticity of modern life; while for others, it prompts a celebration of the apparently empowering possibilities of new media. in this article, I challenge the technological determinism of these kinds of assertions, and argue for a more socially, historically and culturally grounded analysis. I discuss some of the broader issues at stake in understanding young people's relationships with digital media, and then present an overview of current debates, organised around ten key themes. I do not seek either to celebrate or to lament: rather, I hope to provide a more cautious and balanced approach, which recognises the complexity and difficulty—but also the potential opportunities—of growing up in a ‘digital world’.