ArticlePDF Available

Agravación homeopática: una síntesis para la práctica

Authors:
  • University of São Paulo, School of Medicine

Abstract

After a large bibliographic investigation about the subject, we invited the teaching body of the Associação Paulista de Homeopatia (APH, São Paulo, Brasil) to discuss the polemical theme about the “homeopathic aggravations” in order to render uniform the concepts approached, many times, in different ways by classic authors. This material arose from the consensus reached in this forum of debate. As a result of this exchange of knowledge we were able to resize and review concepts rooted in the homeopathic teaching and in the clinical practice, some of them erroneous, generating a more synthetic and methodical material of study. Comparing the approaches of Samuel Hahnemann and James Tyler Kent, we analyzed the “mechanism of action of homeopathic medicines”, “types of aggravation”, “relationship between aggravation, dose and potency of homeopathic medicine”, “importance of occurrence of the homeopathic aggravation”, and “occurrence of aggravation of the mental state”. We completed the study with the conception of Pierre Schmidt on the subject. To conclude this study, we noticed that some concepts are approached in different ways by the analyzed authors, demanding us a clear differentiation, in order to be able to speak the same language. In case of not doing this distinction, we are mixing concepts and different meanings, and creating doctrinal confusions when we apply them in the follow-up and in the evolution of the clinical case (for example, in homeophatic prognosis). // Resumen: Después de un extenso estudio bibliográfico sobre el tema, convocamos al cuerpo docente de la Asociación Paulista de Homeopatía (APH, São Paulo, Brasil) para discutir el polémico tema de las “agravaciones homeopáticas” con el fin de uniformizar conceptos abordados a menudo de diversas formas por los autores clásicos. Del consenso alcanzado en este foro de debates surgió este material. Como fruto de este intercambio de conocimientos, hemos podido revisar y redimensionar concepciones arraigadas a la enseñanza y a la práctica clínica homeopática, algunas de ellas erróneas, produciendo un material de estudio más sintético y sistemático. Comparando los enfoques de Samuel Hahnemann y James Tyler Kent, analizamos el “mecanismo de acción de los medicamentos homeopáticos”, los “tipos de agravaciones”, la “relación de la agravación con la dosis y la potencia del medicamento homeopático”, la “importancia de la ocurrencia de la agravación homeopática” y la “ocurrencia de la agravación del estado mental”. Terminamos el estudio con la concepción de Pierre Schmidt sobre el tema. Al concluir este estudio, constatamos que algunos conceptos son abordados de diversas maneras por los autores analizados, exigiéndonos una diferenciación clara, para que podamos hablar el mismo lenguaje. Si no hacemos esta distinción, estaremos mezclando concepciones y significados diversos, y creando confusiones doctrinarias cuando vayamos a aplicarlas al acompañamiento y a la evolución del caso clínico (por ejemplo, en los pronósticos homeopáticos).
5
LA HOMEOPATÍA DE MÉXICO. Volumen 88, número 718, julio-septiembre 2019, p. 5-19.
Agravación Homeopática: una Síntesis para la Práctica
*Agravación Homeopática:
una Síntesis para la Práctica
Resumen
Después de un extenso estudio bibliográco sobre el tema, convocamos al cuerpo docente
de la Asociación Paulista de Homeopatía (APH, São Paulo, Brasil) para discutir el polémico
tema de las “agravaciones homeopáticas” con el n de uniformizar conceptos abordados a
menudo de diversas formas por los autores clásicos. Del consenso alcanzado en este foro
de debates surgió este material. Como fruto de este intercambio de conocimientos, hemos
podido revisar y redimensionar concepciones arraigadas a la enseñanza y a la práctica
clínica homeopática, algunas de ellas erróneas, produciendo un material de estudio más
sintético y sistemático. Comparando los enfoques de Samuel Hahnemann y James Tyler
Kent, analizamos el “mecanismo de acción de los medicamentos homeopáticos”, los “tipos
de agravaciones”, la “relación de la agravación con la dosis y la potencia del medicamento
homeopático”, la “importancia de la ocurrencia de la agravación homeopática” y la “ocu-
rrencia de la agravación del estado mental”. Terminamos el estudio con la concepción de
Pierre Schmidt sobre el tema. Al concluir este estudio, constatamos que algunos conceptos
son abordados de diversas maneras por los autores analizados, exigiéndonos una diferen-
ciación clara, para que podamos hablar el mismo lenguaje. Si no hacemos esta distinción,
estaremos mezclando concepciones y signicados diversos, y creando confusiones doctri-
narias cuando vayamos a aplicarlas al acompañamiento y a la evolución del caso clínico
(por ejemplo, en los pronósticos homeopáticos).
**Marcus Zulian Teixeira
* Traducción revisada y ampliada
del artículo publicado original-
mente en la Revista de Homeo-
patia de la Associação Médica
Homeopática Brasileira (AMHB);
sus datos de referencia son: “Tei-
xeira MZ. Agravação homeopá-
tica: uma síntese para a prática.
Rev. Homeopatia (AMHB). 1998;
2(1): 87-95”. Disponible en: http://
www.homeozulian.med.br/homeozulian_
visualizarpublicacaoautor.asp?id=7
** Facultad de Medicina de la Uni-
versidad de São Paulo (FMUSP),
São Paulo, Brasil.
mzulian@usp.br;
https://www.homeozulian.med.br/
Artículo de revisión
PALABRAS CLAVE:
Pronóstico clínico dinámico
en Homeopatía, Leyes de
curación en Homeopatía,
Agravación en Homeopatía,
Evolución clínica, Segunda
prescripción.
www.latindex.unam.mx periodica.unam.mx lilacs.bvsalud.org/es/ www.imbiomed.com
Abstract
After a large bibliographic investigation about the subject, we invited the teaching body of the
Associação Paulista de Homeopatia (APH, São Paulo, Brasil) to discuss the polemical theme
about the “homeopathic aggravations” in order to render uniform the concepts approached,
many times, in different ways by classic authors. This material arose from the consensus
reached in this forum of debate. As a result of this exchange of knowledge we were able to
resize and review concepts rooted in the homeopathic teaching and in the clinical practice,
some of them erroneous, generating a more synthetic and methodical material of study.
Comparing the approaches of Samuel Hahnemann and James Tyler Kent, we analyzed
the “mechanism of action of homeopathic medicines”, “types of aggravation”, “relationship
between aggravation, dose and potency of homeopathic medicine”, “importance of
occurrence of the homeopathic aggravation”, and “occurrence of aggravation of the mental
state”. We completed the study with the conception of Pierre Schmidt on the subject. To
conclude this study, we noticed that some concepts are approached in different ways by
Recibido: mayo, 2019. Aceptado: junio, 2019.
6LA HOMEOPATÍA DE MÉXICO. Volumen 88, número 718, julio-septiembre 2019, p. 5-19.
Marcus Zulian Teixeira
mentos homeopáticos”, “tipos de agravaciones”, “re-
lación de la agravación con la dosis y la potencia del
medicamento homeopático”, “importancia de la ocu-
rrencia de la agravación homeopática” y “la ocurren-
cia de la agravación del estado mental”), con el n de
que podamos comparar conceptos similares bajo el
enfoque de ambos autores.
Finalizamos el estudio con la concepción de
Pierre Schmidt (1894-1987) sobre la agravación ho-
meopática, el cual describió de forma detallada y minu-
ciosa los diversos aspectos relacionados con el tema.
Agravación homeopática según
Samuel Hahnemann
Mecanismo de acción del medicamento
homeopático: acción primaria del medica-
mento y acción secundaria o reacción vital
del organismo
Con la comprensión de los conceptos de acción prima-
ria (del medicamento) y acción secundaria o reacción
vital (del organismo), así como con los fundamentos
observados en la práctica experimental y que expli-
can el mecanismo de acción de los medicamentos ho-
meopáticos, tenemos la clave para entender los dife-
rentes tipos de “agravaciones homeopáticas” citadas
por los autores clásicos y, como veremos a continua-
ción, para deducir que en la incomprensión de estos
fundamentos se encuentra el motivo de las confusio-
nes doctrinarias que suelen aparecer sobre el tema.
En general, entendemos como acción prima-
ria del medicamento homeopático el efecto directo
que éste ejerce sobre la constitución orgánica (uni-
dad indisociable compuesta por el cuerpo físico y la
fuerza vital) que la impregna con su poder patogené-
tico de causar signos y síntomas, la cual reacciona a
esta inuencia, de forma instintiva y automática, opo-
niendo la acción secundaria o reacción vital del orga-
nismo al desequilibrio impuesto por el medicamento,
con el n de neutralizarlo y mantener la constancia
del medio interno (homeostasis).
1. Introducción
A principios de 1998, con el n de discutir el polémico
tema de las “agravaciones homeopáticas”, solicitamos
al Área de Clínica y Terapéutica de la Asociación Paulis-
ta de Homeopatía (APH, São Paulo, Brasil) convocar a
todos los docentes y monitores de dicha Institución para
dos reuniones extraordinarias, con vistas a uniformar
conceptos abordados de diversas maneras por los au-
tores clásicos y, en consecuencia, por los distintos pro-
fesionales que los seguían.
Contando con la participación de colegas de
las más diversas escuelas y líneas del pensamiento
homeopático, como los que seguían la concepción
de Samuel Hahnemann, restringida o no a la sexta
edición del Organon del arte de curar1-4, o los ape-
gados a los conceptos de James Tyler Kent y Masi
Elizalde, entre otros, pudimos ampliar nuestros hori-
zontes individuales y restringidos sobre el asunto.
Utilizando como material de referencia el
artículo publicado previamente en la Revista de Ho-
meopatía (São Paulo) (Agravación y pronóstico en
Homeopatía: una sistematización de conceptos)5, lle-
gamos a un consenso en algunos puntos polémicos
que, a menudo, suelen generar dudas a los estudian-
tes y clínicos.
Como resultado de este intercambio de cono-
cimientos, pudimos revisar y redimensionar el artícu-
lo anteriormente publicado, produciendo un material
más sintético y sistemático, que pasó a constituir el
contenido de la clase impartida a los estudiantes del
“Curso de Especialización en Homeopatía para Médi-
cos” de la APH.
En el anhelo de compartir con el gremio ho-
meopático este trabajo en equipo, lo estamos divul-
gando en forma de artículo cientíco, describiendo,
de forma sistemática, los enfoques de Samuel Hah-
nemann (1755-1843) y James Tyler Kent (1849-1916)
sobre diversos temas relacionados con la agravación
homeopática (“mecanismo de acción de los medica-
KEYWORDS:
Clinical-dynamic prognosis
in homeopathy, Laws
of cure in homeopathy,
Aggravation in homeopathy,
Clinical evolution, Second
prescription.
the analyzed authors, demanding us a clear differentiation, in order to be able to speak the
same language. In case of not doing this distinction, we are mixing concepts and different
meanings, and creating doctrinal confusions when we apply them in the follow-up and in the
evolution of the clinical case (for example, in homeophatic prognosis).
7
LA HOMEOPATÍA DE MÉXICO. Volumen 88, número 718, julio-septiembre 2019, p. 5-19.
Agravación Homeopática: una Síntesis para la Práctica
de los medicamentos administrados en dosis ade-
cuadas, es decir, un poco más fuerte que la enfer-
medad natural. En ese tiempo, Hahnemann atribuyó
a la agravación un efecto benéco, lo que indica que
“se ha elegido el remedio positivo, y que, además,
se ha encontrado la dosis conveniente”. A menudo,
“la primera dosis basta habitualmente para curar una
enfermedad aguda”.
Dice que esta dosis debe ser de “intensi-
dad algo mayor que la de los accidentes mórbidos”,
porque no puede haber “un solo medicamento que,
aplicado de manera curativa, sea más débil que la
enfermedad a la cual conviene”. Esta agravación ho-
meopática saludable se produce en la primera hora
después de la ingestión de la droga, y puede tener
una duración de tres horas, como máximo.
“Otra verdad no menos sorprendente, es que no exis-
te un solo medicamento que, aplicado de manera
curativa, sea más débil que la enfermedad a la cual
conviene. Ninguna irritación mórbida natural resiste
a una irritación mórbida medicamentosa que tenga
la mayor analogía posible con ella. Si no sólo se ha
elegido el remedio positivo, sino que además se ha
encontrado la dosis conveniente —y dosis increíble-
mente exiguas son sucientes para curar— el medica-
mento determina, en la hora que transcurre después
de la toma de la primera dosis, una agravación que
rara vez dura tres horas y que el enfermo considera
como una exasperación de su enfermedad, pero que
no es otra cosa que la manifestación de los síntomas
primitivos, cuya intensidad es algo mayor que la de
los accidentes mórbidos, con los que generalmente
tienen gran analogía. En semejante caso, la primera
dosis basta habitualmente para curar una enfermedad
aguda. Pero si la primera dosis del medicamento cu-
rativo perfectamente apropiado no es algo más fuerte
que la enfermedad, no produciéndose en consecuen-
cia durante la primera hora la agravación particular de
la que acabo de hablar, la enfermedad no obstante
está en gran parte extinta, y no necesitará más que
algunas dosis cada vez más débiles, para ser total-
mente aniquilada”. (La medicina de la experiencia).
En el parágrafo 158 del Organon, la agra-
vación homeopática es vista por Hahnemann como
un indicio de buen pronóstico y debe ocurrir regular-
mente en las enfermedades agudas. Relaciona esta
constatación con el hecho de que “la enfermedad
medicinal debe ser naturalmente algo más fuerte que
la enfermedad que hay que curar, para que pueda
dominarla y extinguirla”.
“La ligera agravación homeopática que se presenta
durante las primeras horas (un muy buen pronóstico
que indica que la enfermedad aguda cederá proba-
blemente a esta primera dosis), es completamente
“Todo agente que obra sobre la vida, todo medica-
mento, desarmoniza más o menos la fuerza vital y
produce cierta alteración en la salud del individuo por
un periodo más o menos largo. Dicha situación se
llama acción primaria. Aunque producida a la vez por
el medicamento y por la fuerza vital, principalmente
se debe al primero. A esta acción, nuestra fuerza vital
intenta oponer su energía propia. Esta acción de re-
sistencia es una propiedad; es ciertamente una acción
automática de nuestra fuerza vital de conservación,
que lleva el nombre de acción secundaria o reacción”.
(Organon, § 63, 5ª y 6ª ed.).
“Durante la acción primaria de los agentes morbí-
cos articiales (medicamentos) sobre nuestro cuerpo
sano, como se verá en los ejemplos siguientes, la
fuerza vital parece conducirse simplemente de una
manera pasiva (receptiva), como si estuviese obliga-
da a sufrir las impresiones del poder articial exterior
que la domina y, de ese modo, altera su estado de sa-
lud; después, sin embargo, parece como si desperta-
ra de nuevo para desarrollar (a) la condición de salud
exactamente opuesta (reacción, acción secundaria) a
este efecto (acción primaria) producida sobre ella, si
existiese tal estado opuesto, y a un grado tan grande
como fue el efecto (acción primaria) del agente morbí-
co articial o medicinal, y proporcional a su energía;
o (b), si no hubiese en la naturaleza un estado exac-
tamente opuesto a la acción primaria, intenta neutra-
lizarse a sí misma, es decir, hacer su poder superior
útil en la extinción del cambio vericado en ella por el
agente externo (por el medicamento), en cuyo lugar
sustituye su propio estado normal (acción secundaria,
acción curativa)”. (Organon, § 64, 5ª y 6ª ed.).
En resumen
• Acción primaria del medicamento: propiedad del
medicamento para alterar el estado de salud (para
causar signos y síntomas) del individuo suscepti-
ble (sano o enfermo).
Acción secundaria del organismo: reacción del
organismo (fuerza vital) con el n de deshacer el
cambio en el estado de salud (signos y síntomas)
que fue causado por la acción primaria del medi-
camento.
Tipos de agravaciones: agravación
homeopática clásica
En La medicina de la experiencia (1905)6, Hahne-
mann aclara la noción de agravación homeopática
como una “exasperación de su enfermedad”, efecto
8LA HOMEOPATÍA DE MÉXICO. Volumen 88, número 718, julio-septiembre 2019, p. 5-19.
Marcus Zulian Teixeira
como debería de ser, pues la enfermedad medici-
nal debe ser naturalmente algo más fuerte que la
enfermedad que hay que curar, para que pueda
dominarla y extinguirla, del mismo modo que una
enfermedad natural puede remover y destruir a otra
semejante, sólo cuando es más fuerte que ella (§
43-48)”. (Organon, § 158, 5ª y 6ª ed.).
En el tratamiento de las enfermedades cróni-
cas, Hahnemann dejó implícita la necesidad de que
se produzca la agravación homeopática, para saber
si la menor dosis administrada logró vencer el proce-
so mórbido natural (“experimentos puros y observa-
ción cuidadosa de la sensibilidad de cada enfermo”,
según el § 278).
“Esta experiencia pura demuestra universalmente
que si la enfermedad no depende maniestamente
de la alteración considerable de una víscera impor-
tante (aún cuando la enfermedad sea crónica y com-
plicada) y si durante el tratamiento se separa toda
inuencia medicinal extraña, la dosis del remedio
homeopático en alta potencia, para principiar el tra-
tamiento de una enfermedad importante, especial-
mente crónica, nunca deberá ser tan pequeña que
resulte menos fuerte que la enfermedad natural y no
pueda dominarla, al menos en parte, y suprimirla de
la sensación del principio vital y de esta manera prin-
cipiar una curación”. (Organon, § 279, 6ª ed.).
En resumen
Agravación homeopática hahnemanniana (agra-
vación homeopática clásica): exacerbación de los
síntomas del paciente (signos y síntomas-guías)
causados por la acción (efecto) primaria del me-
dicamento homeopático mejor elegido, “pues la
enfermedad medicinal debe ser naturalmente algo
más fuerte que la enfermedad que hay que curar,
para que pueda dominarla y extinguirla”.
• Buen pronóstico para Hahnemann, porque de-
muestra que la enfermedad articial logró superar
la enfermedad natural y que es probable que se
produzca la acción (efecto) secundaria o reacción
vital del organismo.
Relación de la agravación con la
dosis y la potencia (dinamización)
del medicamento homeopático
En el parágrafo 159 del Organon, Hahnemann re-
laciona directamente la intensidad y la duración del
empeoramiento homeopático al inicio del tratamiento
de las enfermedades agudas con la dosis del medi-
camento homeopático.
“Cuanto más pequeña es la dosis del remedio ho-
meopático en el tratamiento de las enfermedades
agudas, tanto menor o más corto es el incremento
aparente de la enfermedad durante las primeras ho-
ras”. (Organon, § 159, 5ª y 6ª ed.).
En la nota del parágrafo 160 del Organon,
queda clara la connotación de dosis utilizada por
Hahnemann como ‘cantidad de sustancia’, cuando
hace analogías con las agravaciones obtenidas, en
ocasiones, en el uso de sustancias en peso según el
principio de similitud (ley de similares).
“Esta preponderancia de los síntomas medicinales so-
bre los síntomas morbosos naturales, que simula una
exasperación de la enfermedad, ha sido observada
también por otros médicos, cuando la casualidad le
hacía elegir un remedio homeopático (por ejemplo, en
el uso de azufre en la sarna, de Viola tricolor en erup-
ción en la cara, corteza de olmo en enfermedades de
la piel)”. (Organon, nota del § 160, 5ª y 6ª ed.).
En Enfermedades crónicas7,8, discurriendo
sobre la agravación homeopática en el tratamiento
de las enfermedades crónicas, Hahnemann reitera la
relación entre “dosis excesiva del remedio homeopá-
tico” y “agravación homeopática persistente”, dicien-
do que “es preciso que se comprenda que ninguna
curación puede esperarse de él”.
“No debe preocuparnos mayormente el que los
síntomas habituales se agraven y que se vuelvan
prominentes durante los primeros días si, aunque
persistan por algunos días más, sea evidente que
declinan. Esta agravación homeopática es indicio
de que la curación ha comenzado (en lo que con-
cierne a los síntomas que así se agravan) y da cer-
tidumbre a este respecto. Pero si estos síntomas
originarios que se han agravado persisten durante
los días subsiguientes con igual intensidad que al
comienzo, o hasta ganan en severidad, ello será
indicio de que la dosis del remedio homeopático
ha sido excesiva, aunque el remedio hubiera sido
seleccionado con propiedad de acuerdo a los prin-
cipios de la Homeopatía y es preciso que se com-
prenda que ninguna curación puede esperarse de
él. La medicina dada en dosis tan grande por cierto
que puede llegar a establecer alguna enfermedad
que será similar a su acción: dado que el medica-
mento provoca acción de tal intensidad también
desarrollará sus otros síntomas, los que anulan
la similitud y así llega a producir una enfermedad
cronica disímil que sustituye a la primera y que por
cierto resultará más severa y perturbadora sin que
ello implique que la anterior, la originaria, haya que-
9
LA HOMEOPATÍA DE MÉXICO. Volumen 88, número 718, julio-septiembre 2019, p. 5-19.
Agravación Homeopática: una Síntesis para la Práctica
dado extinguida”. (Enfermedades Crónicas, Trata-
miento de las enfermedades crónicas, Psora).
Como forma de mitigar estas agravaciones
homeopáticas indeseables, Hahnemann buscó a lo
largo de su vida disminuir la dosis o la cantidad del
medicamento homeopático administrado (culminan-
do con el método farmacotécnico de la cincuentami-
lesimal en la 6ª edición de Organon), relatando en
los parágrafos 280 a 287 de la 5ª edición de Organon
algunas reglas para esto:
• Dilución de las sustancias medicinales (§ 284).
• Disminución del volumen de dosis (glóbulos o go-
tas) (§285).
Si la dosis inicial del medicamento homeopático
se diluye en agua (método plus), dar un volumen
mínimo de la solución nal (§ 286, 287).
• Reducción de las sucusiones y trituraciones en el
método farmacotécnico de preparación del medi-
camento homeopático (segunda nota del § 287).
“Se atenúa también la fuerza del medicamento dis-
minuyendo el volumen de la dosis, es decir, que en
vez de hacer tomar una gota entera de cualquiera di-
lución, sólo se administra una pequeñísima fracción
de esta gota*, con lo que se consigue perfectamente
el objetivo que se desea, que es hacer su efecto me-
nos pronunciado. La razón de esto es fácil de con-
cebir: habiendo disminuido el volumen de la dosis,
se espera que, naturalmente, debe ponerse en con-
tacto con menos nervios; y si bien éstos comunican
igualmente la virtud del remedio a todo el organismo,
sólo la transmiten en un grado mucho más débil. (*Lo
mejor que puede hacerse para esto es emplear pe-
queños glóbulos o grageas de azúcar del tamaño de
un grano de la semilla de adormidera. Uno de estos
glóbulos, impregnado del medicamento e introducido
en el vehículo, forma una dosis que contiene cerca
de la tricentésima parte de una gota, porque trescien-
tos glóbulos de este tamaño se empapan lo suciente
con una gota de alcohol. Poniendo sobre la lengua
uno de estos glóbulos, sin beber nada después, se
disminuye considerablemente la dosis. Pero si, siendo
más sensible el enfermo, hay necesidad de emplear
la dosis más débil posible, y obtener no obstante el
resultado más rápido, se limita a una simple y única
inspiración)”. (Organon, § 285, 5ª ed.).
“Por la misma razón, el efecto de una dosis homeopá-
tica se aumenta en proporción de la masa del líquido
en que se le disuelve para hacerla tomar al enfermo,
aunque la cantidad de la sustancia medicinal sea la
misma. Así, el medicamento se encuentra en contacto
con una superfície mucho más extensa y el número
de nervios que sienten su efecto es mucho más con-
siderable. Aunque los teóricos pretenden armar que
la acción del medicamento se debilita al diluirse en un
líquido, la experiencia dice precisamente lo contrario,
al menos en lo que concierne a los medios homeopá-
ticos”. (Organon, § 286, 5ª ed.).
“Cuando me sirvo de la palabra íntima quiero decir
que, sacudiendo una vez la gota del líquido medicinal
con cien gotas de alcohol, es decir, que tomando en
la mano el frasco que contiene el todo y haciéndole
mover con rapidez a benecio de un fuerte movimien-
to de exión y otro de extensión del brazo, obtendré
ya una mezcla exacta, pero que harán más íntima
todavía dos, tres o diez movimientos semejantes; es
decir, desarrollarán más la virtud medicinal, desple-
garán en cierto modo la potencia del medicamento
y harán mucho más penetrante su acción sobre los
nervios. Así pues, cuando se procede a la dilución de
las sustancias medicinales, es muy prudente no dar
más que dos sacudidas a cada uno de los 20 o 30
frascos sucesivos, cuando sólo se quiere desarrollar
moderadamente la potencia activa. Será bueno tam-
bién, al atenuar los polvos, no insistir demasiado en
la trituración en el mortero; así, cuando sea menester
mezclar un grano entero de medicamento con los pri-
meros cien granos de azúcar de leche, no se molerá
con fuerza más allá de una hora, espacio de tiempo
del que tampoco se debe pasar en las atenuaciones
siguientes para que las fracciones del líquido conten-
gan una cantidad de medicamento proporcionalmente
igual a la que exista en todas las demás. En efecto,
la mezcla tiene mucha más potencia medicinal en el
segundo caso que en el primero. De aquí se pueden
deducir las reglas que deben seguirse en la disminu-
ción de las dosis, cuando sea necesario debilitar todo
lo posible el efecto de los remedios, para que puedan
soportarlos los enfermos más sensibles”. (Organon,
segunda nota del § 287, 5ª ed.).
En la tercera nota del parágrafo 287 de la 5ª
edición del Organon, Hahnemann relata que, con el
aumento de las dinamizaciones (incremento de las
diluciones manteniendo el mismo número de sucu-
siones en cada paso), “tanto más rápida y penetrante
parece que se hace la acción medicinal”, aunque “su
fuerza disminuye muy poco por este medio”, y “úni-
camente la duración de acción parece que disminuye
progresivamente en este caso”.
“Cuanto más se progresa en las diluciones, tenien-
do cuidado de comunicar a cada una dos sacudidas,
tanto más rápida y penetrante parece que se hace la
acción medicinal que la preparación ejerce sobre la
fuerza vital y el estado del sujeto. Su fuerza disminuye
muy poco por este medio, aun cuando se eleve la dilu-
ción demasiado, y en lugar de detenerse, como de or-
dinario sucede en la X, que casi siempre es bastante,
se llegue a la XX, L, C o más; únicamente la duración
de acción parece que disminuye progresivamente en
este caso”. (Organon, tercera nota del § 287, 5ª ed.).
10 LA HOMEOPATÍA DE MÉXICO. Volumen 88, número 718, julio-septiembre 2019, p. 5-19.
Marcus Zulian Teixeira
En Enfermedades crónicas7,8, Hahnemann
también pone de relieve la importancia de las dina-
mizaciones (trituración y sucusiones) en el desarrollo
de “medicamentos dotados de la más penetrante e-
cacia”, correlacionando las “acciones excesivamente
violentas” (acciones primarias fuertes que pueden
causar agravaciones homeopáticas fuertes) al au-
mento de las cantidades administradas, es decir, a la
dosis de los medicamentos.
“Sabihondos modernos han ridiculizado la potencia
XXX y preeren usar sólo las preparaciones infe-
riores, las menos desarrolladas, las más masivas
y en grandes dosis, por lo cual no son capaces de
alcanzar todo lo que nuestro arte puede realizar.
No obstante, si cada potencia es dinamizada con la
misma cantidad de sucusiones obtendremos, hasta
en la potencia L (quincuagésima), medicamentos
dotados de la más penetrante ecacia de modo
que todo glóbulo diminuto humedecido con ella
y luego de haber sido disuelto en cierta cantidad
de agua, puede y debe ser tomado en pequeñas
cantidades a n de evitar acciones excesivamente
violentas en pacientes sensitivos, debiéndose re-
cordar que tal preparación contiene casi todas las
propiedades que están latentes en la droga pero
ahora plenamente desarrolladas, puesto que sólo
procediendo así es posible activarlas íntegramen-
te”. [Enfermedades crónicas, prefacio del autor al
quinto volumen, Diluciones y Potencias (Dinamiza-
ciones)].
En resumen
• Para Hahnemann, la dosis se reere a la cantidad
(masa o volumen) del medicamento homeopático
prescrito.
• Según él, a diferencia de la dosis, el aumento de
las dinamizaciones no causa un aumento signi-
cativo o disminución en la fuerza o poder del me-
dicamento y no tendría una relación directa con la
agravación homeopática.
Importancia de la ocurrencia de la
agravación homeopática
En el parágrafo 160 del Organon, Hahnemann dice
que en las enfermedades agudas la agravación ho-
meopática siempre ocurrirá inmediatamente después
de la ingestión del medicamento homeopático ade-
cuado (“durante la primera hora de su ingestión”),
pues difícilmente se podrá preparar una dosis tan
pequeña sin que ella pierda su efecto de sobreponer
sus síntomas a los de la enfermedad natural.
“Pero como en realidad la dosis de un remedio ho-
meopático apenas puede hacerse tan pequeña que
no sea capaz de aliviar, de dominar, de curar comple-
tamente (nota del § 249) y de destruir la enfermedad
natural no complicada y de no muy larga curación que
sea análoga a él, se comprende porqué una dosis
mínima de un medicamento homeopático apropiado
produzca siempre, durante la primera hora de su in-
gestión, una visible agravación homeopática de esta
clase”. (Organon, § 160, 5ª y 6ª ed.).
En el parágrafo 161 de la 5ª edición del Orga-
non, Hahnemann relata la aparición de la agravación
homeopática al inicio del tratamiento homeopático
de las enfermedades crónicas, pudiendo aparecer,
en paroxismos de algunas horas, “durante los prime-
ros seis, ocho o diez días”, lo cual es diferente de la
agravación que ocurre en las primeras horas de las
enfermedades agudas anteriormente relatadas.
“Al limitar aquí la llamada agravación homeopática,
o más bien, la acción primaria del medicamento ho-
meopático que parece aumentar algo los síntomas de
la enfermedad natural, durante la primera o primeras
horas, sin duda es cierto respecto a las enfermedades
de carácter más o menos agudo y de origen reciente.
Pero cuando medicamentos de acción larga tienen
que combatir una enfermedad de mucho o muchísimo
tiempo, en la que una dosis debe continuar actuando
durante muchos días seguidos, entonces se va a pro-
nunciar, de vez en cuando y durante los primeros seis,
ocho o diez días, algunos de los efectos primarios de
estos medicamentos; algunas de estas aparentes
exacerbaciones de los síntomas del mal primordial du-
ran una o varias horas, mientras que el alivio general
se pronuncia de una manera sensible en los interva-
los. Una vez pasado este pequeño número de días, el
alivio producido por los efectos primarios de la droga
continúa, sin embargo, durante muchos días sin nada
que moleste”. (Organon, § 161, 5ª ed.).
En el mismo parágrafo (§161) de la 6ª edición
del Organon, Hahnemann dice que en el caso de en-
fermedades crónicas “no debe presentarse el aumento
aparente de la enfermedad original” al principio del trata-
miento, y “sólo puede presentarse al nal del tratamiento
cuando la curación está casi completamente terminada”.
Este cambio de postura entre la 5ª y 6ª edición del Orga-
non se debe al uso del método de la cincuentamilesimal
(LM) en los últimos años de su vida.
“Al limitar aquí la llamada agravación homeopática,
o más bien, la acción primaria del medicamento ho-
meopático que parece aumentar algo los síntomas de
la enfermedad natural, a la primera o primeras horas,
11
LA HOMEOPATÍA DE MÉXICO. Volumen 88, número 718, julio-septiembre 2019, p. 5-19.
Agravación Homeopática: una Síntesis para la Práctica
sin duda es cierto respecto a las enfermedades de
carácter más o menos agudo y de origen reciente.
Pero cuando medicamentos de acción larga tienen
que combatir una enfermedad de mucho o muchísimo
tiempo, no debe presentarse el aumento aparente de
la enfermedad original, si el medicamento exactamen-
te elegido fue administrado en dosis apropiadas que
gradualmente se eleva; modica cada una de ellas
con cada nueva dinamización (§245). El aumento de
los síntomas primitivos de la enfermedad crónica sólo
puede presentarse al nal del tratamiento cuando la
curación está casi o completamente terminada”. (Or-
ganon, § 161, 6ª ed.).
En el parágrafo 248 de la 6ª edición del Or-
ganon, al hablar sobre la repetición de las dosis por
el método plus, Hahnemann repite el concepto des-
crito en el parágrafo 161, diciendo que, en las enfer-
medades crónicas, las agravaciones homeopáticas
ocurren “hacia el n del tratamiento”.
En resumen
• Hasta la edición del Organon (incluida la obra
Enfermedades Crónicas), utilizando el método far-
macotécnico de la centesimal hahnemanniana o
CH (dilución 1/100 con 2-10 sucusiones por pasa-
je) Hahnemann defendía la aparición de la agra-
vación homeopática como un buen pronóstico en
el tratamiento homeopático de las enfermedades
agudas y crónicas.
En la sexta edición del Organon, al introducir el
método farmacotécnico de la LM, Hahnemann dis-
crepa en cuanto a la necesidad de la agravación
homeopática en el tratamiento homeopático de las
enfermedades crónicas.
• Aunque entendemos que la agravación homeopá-
tica de los signos y síntomas-guías demuestra
que se ha administrado una dosis “algo más fuer-
te que la enfermedad que hay que curar”, factor
imprescindible para que ocurra la acción secun-
daria (reacción vital) del organismo (Organon, §
279), este proceso de curación puede ser desen-
cadenado sin la aparición de la agravación, como
podemos observar en la práctica clínica diaria al
administrar potencias CH o LM.
Por la subjetividad del tratamiento homeopático,
fruto de innumerables variables que pueden con-
fundir el análisis correcto de la evolución del caso
(evaluación de los síntomas mentales, relación mé-
dico-paciente, efecto placebo, etcétera) podemos
tener en la agravación homeopática un referente
de extrema utilidad en la práctica clínica. Por otra
parte, la agravación homeopática debe ser minimi-
zada al máximo, con el n de disminuir los sufri-
mientos indeseables que pueda causar al paciente.
Agravación del estado
mental del paciente
(agravación buena y mala)
En los parágrafos 253 a 256 del Organon, Hahne-
mann presenta otros parámetros para evaluar la evo-
lución del tratamiento, que no sea sólo el análisis de
los signos y síntomas de la enfermedad. Dice que los
signos “más seguros e instructivos” para evaluar la
mejoría o la agravación de las enfermedades son “los
que revelan el estado mental del paciente y su ma-
nera de comportarse”. Sin embargo, cabe mencionar
que no podemos confundir esta agravación de la en-
fermedad con la agravación homeopática clásica.
“Entre los signos que, en todas las enfermedades,
sobre todo aquellas de un carácter agudo, anuncian
un ligero principio de mejoría o de agravación que
no es para todos perceptible, son los más seguros
e instructivos los que revelan el estado mental del
paciente y su manera de comportarse. En el caso
de que haya un alivio, aunque sea muy ligero, se
nota un grado mayor de bienestar, la tranquilidad
aumenta, al tiempo que la libertad de la mente y
el ánimo es más fuerte; se verica una especie de
vuelta al estado natural. En el caso de que haya
agravación, aunque sea muy ligera, se tendrá un
estado opuesto al anterior: retraimiento del carácter,
desesperación de la mente, comportamiento digno
de compasión en todos sus gestos, posturas y ac-
ciones; todo lo cual se percibe fácilmente por medio
de una atenta observación, pero difícilmente puede
expresarse con palabras”. (Organon, § 253, 6ª ed.).
Por lo tanto, según estos parámetros del
estado mental y del comportamiento del paciente,
tendríamos dos tipos de evoluciones al tratamiento
homeopático: cuando el tratamiento es adecuado
(medicamento correctamente elegido), ocurriendo
“un alivio de la enfermedad, aunque sea muy ligero”,
acompañado por una Sensación Subjetiva de Bien-
estar General (SSBEG), y cuando el medicamento
no ha sido correctamente individualizado (tratamien-
to inadecuado) y se produce “agravación de la en-
fermedad, aunque sea muy ligera” acompañada por
Sensación Subjetiva de Malestar General (SSMEG)
(Organon, § 253-256, 6ª ed.).
12 LA HOMEOPATÍA DE MÉXICO. Volumen 88, número 718, julio-septiembre 2019, p. 5-19.
Marcus Zulian Teixeira
Debemos entender que el estado mental
(mente), por tener alta jerarquía respecto a otras es-
tructuras del cuerpo humano (cuerpo físico y fuerza
vital), es capaz de detectar primeramente los cam-
bios que pueden ocurrir en el principio vital, antici-
pando una “disminución positiva de la enfermedad”
que muy pronto se manifestará.
“[...] si se ha observado mejoría en el carácter y
la mente, es indicio de que el medicamento debe
haber efectuado una disminución positiva de la en-
fermedad; o, si no ha transcurrido el tiempo su-
ciente para que esto se realice, muy pronto será.
[...]”. (Organon, § 255, 6ª ed.).
Al atribuir una extrema sensibilidad al estado
mental del paciente, Hahnemann alertó en relación con
los disturbios que “dosis más fuertes que lo necesario,
aun del remedio homeopático mejor indicado”, pueden
causar “una alteración importante y prolongada en la
mente y el carácter” mediante el aumento de la acción
primaria del medicamento, o sea, agravaciones ho-
meopáticas intensas de los síntomas mentales (sínto-
mas-guías), “de manera que no permitirá que veamos
pronto la mejoría del paciente”.
“No obstante, los signos de mejoría en el carácter y
la mente sólo deben esperarse después de que el
medicamento haya sido administrado en dosis su-
cientemente pequeñas (tan pequeñas como sea
posible). Una dosis más fuerte que lo necesario,
aun del remedio homeopático mejor indicado, obra
con demasiada virulencia y produce primeramente
una alteración importante y prolongada en la mente
y el carácter, de manera que no permitirá que vea-
mos pronto la mejoría del paciente, sin mencionar
las otras desventajas de dosis demasiado elevadas
(§ 276).[…]”. (Organon, nota del § 253, 5ª y 6ª ed.).
Según los aspectos mencionados, es de des-
tacar que en el caso de un tratamiento adecuado (me-
dicamento y dosis correctamente elegidos), además de
la Sensación Subjetiva de Bienestar General (SSBEG),
también puede ocurrir una agravación homeopática sa-
tisfactoria de los síntomas mentales (una alteración leve
y breve en la mente y en el carácter), “pues la enferme-
dad medicinal debe ser naturalmente algo más fuerte
que la enfermedad que hay que curar, para que pueda
dominarla y extinguirla” (Organon, § 158, 5ª y 6ª ed.).
En resumen
Buena agravación: agravación homeopática hahne-
manniana o clásica seguida de SSBEG, como resul-
tado de un tratamiento homeopático adecuado (me-
dicamento y dosis correctamente elegidos).
Mala agravación: agravación de la enfermedad se-
guida de SSMEG, como resultado de un tratamiento
homeopático inadecuado (medicamento y dosis inco-
rrectamente elegidos).
Siendo así, en una evolución favorable del
tratamiento homeopático, los síntomas mentales
(síntomas-guías) pueden agravarse, puesto que esto
ocurre por el aumento de la acción primaria del medi-
camento homeopático correctamente elegido (dosis
más fuerte de lo necesario).
Agravación homeopática según
James Tyler Kent
Tipos de agravaciones: agravación ho-
meopática clásica y agravación secundaria,
de reacción o de cura
En su obra Filosofía Homeopática9,10, Kent dedica la
Lección XXXIV a estudiar “la agravación homeopática”.
Es necesario hacer un estudio minucioso de este capítu-
lo, pues veremos concepciones que dieren del concep-
to hahnemanniano de agravación homeopática clásica,
creando posibles errores de interpretación cuando estu-
diamos “el pronóstico después de observar la acción del
remedio” en la Lección XXXV.
Se inicia la Lección XXXIV analizando el pa-
rágrafo 154 de la 5ª edición del Organon, diciendo
que, en la mayoría de los casos, las enfermedades
agudas evolucionan sin ‘agravaciones’ signicativas,
como consecuencia de la ausencia de cambios im-
portantes en los tejidos. Cabe mencionar que Kent
sólo conoció la 5ª edición del Organon, en vista de
que la sexta edición se publicó después de su muer-
te, en 1921.
“La última cláusula del parágrafo 154 del Organon
dice: ‘Una enfermedad que no es de mucho tiempo,
cede ordinariamente sin muchos sufrimientos, a la
primera dosis de este remedio’, lo cual quiere decir
que rara vez veremos una agravación que llame
la atención en las enfermedades agudas, a menos
que esta enfermedad haya llegado muy cerca de
la muerte o que sea muy grave, o que, por haber
durado muchos días, amenace y produzca un pro-
fundo decaimiento en la sangre y en los tejidos. En-
tonces veremos una agravación aguda, una gran
postración, mucho sudor, agotamiento, vómitos y
gran eliminación fecal y urinaria, que siguen a la
acción del remedio. He visto las más serias reac-
ciones que parecían necesarias para el restableci-
miento de la salud. Tal estado en una enfermedad
13
LA HOMEOPATÍA DE MÉXICO. Volumen 88, número 718, julio-septiembre 2019, p. 5-19.
Agravación Homeopática: una Síntesis para la Práctica
aguda que ha seguido varios días sin remedio y
con una amenaza muy grande, será para la enfer-
medad aguda lo que muchos años serían para una
enfermedad crónica de larga duración”. (Filosofía
Homeopática, Lección XXXIV).
En el caso de “enfermedades crónicas de
larga duración”, en el que el grado de progresión de
la enfermedad ha alcanzado una etapa de “profun-
dos cambios en los tejidos”, un medicamento ho-
meopático bien elegido podrá causar “agravaciones
llamativas o serias, y aun agravaciones de las que no
se puede esperar el restablecimiento”, como ocurre
en las formas avanzadas de la tuberculosis “en que
han sido destruidos los pulmones”. Así, según Kent,
la intensidad de la ‘agravación’ en las enfermedades
crónicas de larga duración se relaciona con el grado
de destrucción o comprometimiento de los tejidos de
los órganos, porque, en tales casos, se requiere un
mayor esfuerzo de reacción de la fuerza vital para la
restauración de “los serios cambios estructurales”.
“Enfermedad de larga duración signica que ha
progresado mucho en la economía; si decimos
una enfermedad en un periodo muy avanzado de
la misma, lo comprenderemos mejor. Si de la en-
fermedad han resultado cambios en los tejidos,
entonces veremos agravaciones llamativas, y aun
agravaciones de las que no se puede esperar el
restablecimiento, tales como cuando encontramos
profundos cambios en los tejidos, es decir, cuando
los riñones o el hígado han sido destruidos, o en
la tisis, en que han sido destruidos los pulmones.
Siempre deberíamos considerar muy bien si una
enfermedad es aguda o crónica. Cuando no hay
cambios en los tejidos, cuando no hay ningún re-
sultado último de la enfermedad, puede esperarse
que el remedio cure al paciente sin ninguna agra-
vación seria, sin ningún sufrimiento agudo, pues no
hay ninguna necesidad de reaccionar de los serios
cambios estructurales”. (Filosofía Homeopática,
Lección XXXIV).
Con una denición completamente diferen-
te de la agravación homeopática hahnemanniana
(agravación homeopática clásica), que es una exa-
cerbación de los síntomas de la enfermedad natu-
ral mediante la adición de la acción primaria de los
medicamentos semejantes, Kent describe una nue-
va forma o tipo de ‘agravación’, como resultado de
la acción secundaria (reacción vital) del organismo
para tratar de restaurar el orden perdido (después de
la administración de un medicamento correctamente
elegido), como si se tratara de un proceso de regene-
ración, eliminación o limpieza del organismo.
“[...] El orden vital causará el orden del tejido, por-
que el orden vital se extiende, hasta lo más exterior
de los tejidos y el gobierno y orden de los tejidos es
un orden vital; de modo que si la curación se ob-
tiene desde la causa hasta el efecto, o sea desde
el interior hacia fuera, el paciente quedará curado.
[...]” (Filosofía Homeopática, Lección VI).
“[...] En cuanto se establece una reacción de la
fuerza vital en la economía, y mientras se restable-
ce el orden, este orden, que parece ir acompañan-
do a la reacción, comienza con un procedimiento
de limpieza. Lo hace el mismo organismo, no es
la droga o medicamento quien lo hace; [...] debe
haber eliminación, como sabemos, probablemente
del vientre o del estómago, por medio de vómitos,
expectoración, o por los riñones, en aquellos ca-
sos en que todo ha sido suprimido”. (Filosofía Ho-
meopática, Lección XXXIV).
Dando gran importancia a la agravación que
resulta de la acción secundaria (reacción) del orga-
nismo, directamente relacionada al grado de lesión
de los tejidos de los órganos, Kent reduce al mínimo
la agravación homeopática clásica, resultado de la
acción primaria del medicamento “como una nueva
enfermedad en la economía”, deniéndola como una
“exacerbación leve de los síntomas”.
“[...] Cuando la enfermedad crónica no ha produ-
cido resultados en cambios de tejidos, no puede
haber ninguna agravación en modo alguno; a me-
nos que haya quizás una exacerbación leve de los
síntomas, lo que es de un carácter diferente. Es el
establecimiento del remedio como una nueva en-
fermedad en la economía, en vez de la reacción,
que corresponde al procedimiento de limpieza.[...]”
(Filosofía Homeopática, Lección XXXIV).
Este fenómeno descrito por Kent y que “pue-
de parecerse a una agravación”, se produce como
consecuencia de la reacción de la fuerza vital en la
dirección de restaurar la vida, la actividad, el orden o
la regeneración de las regiones lesionadas del cuer-
po, y no puede ser confundido con la agravación ho-
meopática hahnemanniana.
“Puede parecerse a una agravación cuando se ha
tenido durante años un miembro que estaba para-
lizado por una neuritis. Supongamos que después
de haber administrado un remedio que va muy al
fondo, que es un el especíco en su verdadero
sentido homeopático, aquel miembro comienza a
molestar y el paciente a sentir como un arrastra-
miento de hormigas por el interior, un picor o come-
zón que no deja dormir durante días y noches; esto
es debido a una reacción de los nervios de la parte,
al ser devueltos a una nueva vida, a la actividad.
Yo he visto esto en parálisis. Si tomáis por ejem-
plo un niño que ha estado en un estupor durante
mucho tiempo, por inacción del cerebro, los latidos
14 LA HOMEOPATÍA DE MÉXICO. Volumen 88, número 718, julio-septiembre 2019, p. 5-19.
Marcus Zulian Teixeira
que siente en la piel del cráneo, en los dedos de las
manos y de los pies, es tan terrible, que el niño se
revuelca y tuerce, que chilla, grita y llora y que es
preciso una mano de hierro por parte del médico,
para impedir que la madre haga algo para acallarle,
pues tan pronto como esto se haga, el niño tendrá
una recaída, hasta la muerte. Esto es una reacción,
de modo que por todas las partes entumecidas, o
sea por donde la sangre empieza a uir, las partes
que tienen una circulación débil, donde los nervios
empiezan a tener sensación, tenemos la reacción,
que no es más que un resultado de aquella vuelta
al orden. La parte que ha sido entumecida y que
estaba casi muerta, cuando tiene lugar la circula-
ción en ella, a n de reparar sus tejidos, tenemos
reacción que ha de ir acompañada de pena. Si el
médico no puede mirar esto y soportarlo, tendrá
que ver la aparición de grandes trastornos. Si él
piensa que ello es una indicación para otro reme-
dio, estropeará su caso”. (Filosofía Homeopática,
Lección XXXIV).
Continuando en sus observaciones, Kent re-
laciona la intensidad de la reacción con la gravedad
de la enfermedad, diciendo que “cuanto más arrai-
gada, tanto más hay que luchar con los cambios de
tejidos, y tanto más penosa es esta reacción”.
“Una enfermedad de larga duración a veces no cede
sin esta agravación y perturbación tumultuosa en la
economía, y cuanto más arraigada, tanto más hay que
luchar con los cambios de tejidos, y tanto más maravi-
llosa, penosa y dolorosa es esta reacción. Cuando un
paciente vuelve, después de cada dosis de medicina,
con violenta reacción, con agravación violenta de la
enfermedad, con violenta agravación de los síntomas,
se sabe entonces que el mal está muy arraigado”. (Fi-
losofía Homeopática, Lección XXXIV).
Con referencia a los pacientes incurables, en
los que reina una “debilidad absoluta de la fuerza vi-
tal”, Kent dice que la reacción vital es débil, casi cero,
y lo que agrava al paciente son los síntomas del re-
medio, la acción primaria, la agravación homeopática
clásica, pues la falta de reacción (acción secundaria)
del organismo permite que los síntomas de la enfer-
medad medicamentosa conduzcan a la persona a la
muerte. Kent mezcla conceptos de agravación des-
cribendo la “agravación homeopática clásica” como
una “reacción violenta”, confundiendo al estudiante
menos atento.
“Hay una diferencia entre los resultados últimos de
una enfermedad y la debilidad absoluta de la fuerza
vital. Hay un estado tal como de debilidad en la econo-
mía, como de actividad en la economía, con muchos
cambios en los tejidos. En los pacientes débiles espe-
raréis una reacción débil o ninguna reacción después
de administrar el remedio, pero en los casos débiles
son de un carácter que no tienen muchos síntomas, y
muy rara vez podréis encontrar un remedio verdade-
ramente especíco. Por ejemplo, suponed que tenéis
un caso que está destinado a tener tisis, un caso me-
ramente sospechoso. Administráis el remedio adecua-
do y hay una reacción violenta: un presentimiento de
lo que tendría que pasar el enfermo dentro de unos
años si no lo curara este remedio. Puede sobrevenir
un estado alarmante, que asuste al enfermo y le haga
volver para deciros que aquella dosis de medicina era
terrible, que era un veneno, etcétera. Esto es la en-
fermedad medicamentosa, éstos son los síntomas del
remedio, los síntomas del remedio que pronostican el
futuro de aquel caso, porque si el remedio no fuera lo
suciente similar al caso, no podría hacer estas co-
sas, y es por la similitud de enfermo y medicamento
que éste pone en evidencia estos síntomas que aquel
tenía en la sombra. Pero el remedio no le puede dar
los síntomas que él no tiene”. (Filosofía Homeopática,
Lección XXXIV).
En resumen
Para Kent, después de un tratamiento homeopático
adecuado (medicamento y dosis correctamente ele-
gidos), pueden ocurrir dos tipos de agravaciones:
• Agravación homeopática hahnemanniana o clási-
ca, como resultado de la acción primaria del me-
dicamento (agravación primaria), que ocurre en
cualquier paciente, independientemente de la en-
fermedad (con lesión del tejido o no), puesto que
la dosis es más fuerte de lo estrictamente nece-
sario.
Agravación de reacción, de restauración del or-
den, de limpieza o de cura, resultado de una ac-
ción secundaria (reacción vital) del organismo
(agravación secundaria), que ocurre en pacientes
con lesiones en órganos y tejidos, y que muestra
el intento del cuerpo en restaurar las estructuras
afectadas.
Relación de la agravación con la
dosis y la potencia (dinamización)
de los medicamentos
homeopáticos
Comentando el parágrafo 159, en que Hahnemann
establece que “cuanto más pequeña es la dosis del
remedio homeopático en el tratamiento de las en-
fermedades agudas, tanto menor o más corto es el
15
LA HOMEOPATÍA DE MÉXICO. Volumen 88, número 718, julio-septiembre 2019, p. 5-19.
Agravación Homeopática: una Síntesis para la Práctica
incremento aparente de la enfermedad durante las
primeras horas”, Kent reitera lo expuesto por Hah-
nemann en la tercera nota del parágrafo 287, de la
5ª edición del Organon: “cuanto más se progresa en
las dinamizaciones, tanto más rápida y penetrante
parece que se hace la acción medicinal que la prepa-
ración ejerce sobre la fuerza vital y el estado del su-
jeto”. También se describe la Sensación Subjetiva de
Bienestar General (SSBEG) que puede acompañar a
la agravación homeopática clásica.
“[...] Pero si pasamos de las medicinas en sustancia
hasta llegar al grupo de las potencias 30, obtendre-
mos acciones cada vez más suaves y que tienen una
acción curativa más profunda, y cuanto más pequeña
sea la dosis de la medicina homeopática, tanto menos
y más corta será la agravación. [...] Con la potencia
30, como observa Hahnemann, esta agravación es
ligera y de corta duración. Ahora tenemos en esto una
agravación exterior. Es la enfermedad medicinal pro-
ducida por el remedio la que se ha añadido a la enfer-
medad natural, es un estado agravado de la enferme-
dad causada por el remedio. Es también cierto que el
paciente, algunas veces, a pesar de esta agravación,
dice de uno u otro modo que él se encuentra mejor”.
(Filosofía Homeopática, Lección XXXIV).
Kent critica el uso de potencias demasia-
do bajas en dosis repetidas debido a que provocan
agravaciones prolongadas o patogenesias, “cuando
la medicina es verdaderamente similar”, es decir,
el medicamento es correctamente individualizado
(“prescripciones exactas”). Se correlaciona “dosis
fuertes con dinamizaciones bajas” y “dosis débiles
con dinamizaciones altas”, teniendo en cuenta que
diluciones sucesivas dan como resultado nal una
cantidad cada vez menor de la sustancia material en
la solución (“las dosis que más se alejen de la sus-
tancia en bruto”).
Esta agravación se prolonga innecesariamente por
la administración de potencias demasiado bajas;
también se prolonga por la repetición de dosis. Re-
cientemente he observado un estado debido a dicha
repetición: envié a una mujer joven, verdaderamente
robusta, de 20 años, una dosis de Bryonia para to-
marla en seco sobre la lengua, pero ella la disolvió
en agua y estaba tomándola así cuando, al nal del
segundo día, me mandaron a buscar, ya que enton-
ces parecía que iba a tener ella una neumonía. Te-
nía una tos dura, y seca. ‘¿Qué tiene mi hija, señor
doctor? ¿Se va a morir?’ En realidad, estaba haciendo
una comprobación de la patogenesia de Bryonia. Sus-
pendí el medicamento y a la mañana siguiente estaba
bien. Esto se ha visto muchísimas veces, cuando la
medicina era verdaderamente similar. Si la medicina
no es del todo similar, sino sólo lo es parcialmente,
puede quizás ser aún lo suciente similar para realizar
una curación, pero no se verán los resultados de que
ahora hablo. Esto sólo se puede observar cuando se
hacen prescripciones exactas y se hace este trabajo
de prescripción lo mejor posible; sólo así se ven estas
cosas en las mejores constituciones”. (Filosofía Ho-
meopática, Lección XXXIV).
“Naturalmente que la explicación de esto es que la
paciente es igualmente sensible para la medicina que
ha de curarla, como lo es para la enfermedad que pa-
dece. Así empeoran los estados enfermos por las re-
peticiones innecesarias y por no emplear dosis lo su-
cientemente pequeñas, es decir, las dosis que más se
alejen de la sustancia en bruto. La tercera, la cuarta
o la sexta potencias son muy peligrosas cuando se
sabe prescribir muy bien. Cuando se prescribe mal,
se demuestra poco de cualquier cosa. Naturalmente
que cada día iréis prescribiendo potencias más y más
altas cada vez, para apartaros lo más posible de lo
que parece ser una dosis venenosa”. (Filosofía Ho-
meopática, Lección XXXIV).
Desde el comentario del parágrafo 160 del
Organon por el nal de la Lección XXXIV, Kent trae
numerosos argumentos para probar que Hahne-
mann habló de ‘potencia alta’ cuando utiliza el tér-
mino ‘dosis baja’, hecho para nosotros incierto se-
gún el estudio realizado previamente. Hizo esto para
contrarrestar las críticas que recibió sobre el uso de
las altas potencias: “Se nos acusa de apartarnos de
Hahnemann, porque damos diferentes dosis de las
que daba el maestro. Ahora os voy a demostrar que
esto no es así”.
De lo estudiado anteriormente, cita a conti-
nuación, es notorio que para Hahnemann la fuerza
del medicamento (agravación homeopática) se ree-
re a las dosis, es decir, al volumen (gotas) o la canti-
dad (glóbulos) ingerida, cualquiera que sea su poten-
cia o dinamización. Contrariamente a lo que arma
Kent, Hahnemann creía que con el aumento de las
dinamizaciones “la fuerza de la acción medicinal dis-
minuye muy poco” y “la duración de la acción parece
que disminuye progresivamente”.
“Se atenúa también la fuerza del medicamento dismi-
nuyendo el volumen de la dosis, es decir, que cuando
en vez de hacer tomar una gota entera de cualquier
dilución, sólo se administra una pequeñísima fracción
de esta gota*, se consigue perfectamente el objeto
que se desea, que es hacer su efecto menos pronun-
ciado. La razón de esto es fácil de concebir: habiendo
disminuido el volumen de la dosis, se sigue natural-
mente que debe ponerse en contacto con menos ner-
vios, y si bien éstos comunican igualmente la virtud del
remedio a todo el organismo, sólo la transmiten en un
grado mucho más débil. (*Lo mejor que puede hacer-
se para esto es emplear pequeños glóbulos o grageas
de azúcar del tamaño de un grano de la semila de
adormidera. Uno de estos glóbulos, impregnado del
16 LA HOMEOPATÍA DE MÉXICO. Volumen 88, número 718, julio-septiembre 2019, p. 5-19.
Marcus Zulian Teixeira
medicamento e introducido en el vehículo, forma una
dosis que contiene cerca de la trescentésima parte de
una gota, porque trescientos glóbulos de este tama-
ño se empapan lo suciente con una gota de alcohol.
Poniendo sobre la lengua uno de estos glóbulos, sin
beber nada después, se disminuye considerablemen-
te la dosis. Pero si, siendo más sensible el enfermo,
hay necesidad de emplear la dosis más débil posible,
y obtener no obstante el más pronto resultado, se li-
mita a una simple y única inspiración)”. (Organon, §
285, 5ª ed.).
“Cuanto más se progresa en las diluciones, tenien-
do cuidado de comunicar a cada una dos sacudidas,
tanto más rápida y penetrante parece que se hace la
acción medicinal que la preparación ejerce sobre la
fuerza vital y el estado del sujeto. Su fuerza disminuye
muy poco por este medio, aun cuando se eleve la dilu-
ción demasiado, y en lugar de detenerse, como de or-
dinario sucede en la X, que casi siempre es bastante,
se llegue a la XX, L, C o más; únicamente la duración
de acción parece que disminuye progresivamente en
este caso”. (Organon, tercera nota del § 287, 5ª ed.).
En resumen
Para Kent, dosis baja correspondería a potencias o
dinamizaciones más altas, debido a la disminución
gradual de concentración de la sustancia original con
diluciones sucesivas del proceso de dinamización.
Por el contrario, bajas potencias tendrían mayor can-
tidad de la sustancia en bruto, que representa una
dosis más fuerte y puede causar las agravaciones
homeopáticas clásicas.
Importancia de la ocurrencia de la
agravación homeopática
Comentando los parágrafos 155 y 158 del Organon,
Kent habla sobre la agravación homeopática clásica
en las enfermedades agudas, destacando la impor-
tancia de su manifestación para la curación real, por-
que demuestra que administramos un medicamento
con gran similitud con el mal que se quiere luchar.
“Encontraréis como cosa natural en las enferme-
dades agudas, que si una agravación ligera sobre-
viene a los pocos minutos, no se le ocurra a nadie
administrar otra dosis. El remedio es tan similar y
penetra tan completamente, que difícilmente habrá
nunca necesidad de repetirlo. Hay circunstancias,
naturalmente, que harán necesaria la repetición,
pero es tan difícil enseñar éstas, y tan difícil sen-
tar reglas para indicar cómo y cuándo, que el único
plan seguro es empezar los casos sin repetir, dar
dosis única y esperar y observar sus efectos”. (Filo-
sofía Homeopática, Lección XXXIV).
“Que una enfermedad natural pueda destruir a otra,
por excederla en fuerza e intensidad, pero sobre
todo por su similaridad, es por completo la verdad
y nada más que la verdad. De modo que cuando
ocurra esta ligera agravación, muy rara vez habrá
que dar otra dosis en un caso agudo. Cuando esta
agravación no viene, cuando no hay ni la más ligera
agravación de los síntomas, y el paciente parece
mejorar poco a poco, entonces es que el remedio
demuestra que no ha obrado sobre lo más profun-
do, y que el alivio puede cesar en la enfermedad
aguda, y cuando el alivio se detiene, es que la
reacción ha cesado, y entonces, otra dosis de la
medicina es la práctica correcta. El alivio que co-
mienza sin ninguna agravación de los síntomas no
dura tanto en las enfermedades como cuando ha
tenido lugar una agravación. Esta ligera acción del
remedio sobre y por encima de la enfermedad, es
una buena señal. Por otra parte, hallaréis que, si
el remedio no era enteramente similar, no habrá
agravación a no ser un paciente hipersensible, y
entonces será una agravación medicinal. Cuando
encontréis que no hay ninguna agravación de los
síntomas, en constituciones fuertes y vigorosas,
cuando no hay absolutamente ninguna agravación,
muy frecuentemente es que el remedio sólo ha sido
parcialmente similar, y puede ser que necesite dos
o tres de tales remedios para salvar a sus pacien-
tes, donde un maestro sólo daría uno”. (Filosofía
Homeopática, Lección XXXIV).
Agravación homeopática según
Pierre Schmidt
Finalizamos el estudio con la concepción amplia de
Pierre Schmidt sobre el tema, descrito a detalle en su
obra El arte de interrogar (Capítulo V, “La agravación
medicamentosa homeopática”)11. En este capítulo, el
autor discurre sobre la agravación homeopática se-
gún diversos aspectos: “denición de la agravación
homeopática”, “las fuentes bibliográcas”, “las dife-
rentes clases de agravaciones homeopáticas”, “inter-
pretación y conducta a seguir en las diversas agra-
vaciones homeopáticas” y “crítica de la agravación
homeopática”. Su amplio conocimiento de la doctrina
homeopática, su gran experiencia clínica y el hecho
de haber traducido al francés las principales obras de
Hahnemann y Kent son prerrogativas que le permiten
trazar conclusiones de gran valor a los estudiosos del
tema.
17
LA HOMEOPATÍA DE MÉXICO. Volumen 88, número 718, julio-septiembre 2019, p. 5-19.
Agravación Homeopática: una Síntesis para la Práctica
Importancia de la ocurrencia de la
agravación homeopática
Para Schmidt, independientemente del tipo de enfer-
medad, de la medicación prescrita, de la dosis, de la
dinamización y del método farmacéutico empleado,
la agravación homeopática clásica debe ocurrir fre-
cuentemente (“esto se había convertido en un hecho
de observación corriente”) ya que es inherente al prin-
cipio de los semejantes y es esencial para indicar si
el medicamento prescrito es correcto (“la agravación
es no solamente posible, es también necesaria”). Se-
gún los informes de Kent, Schmidt también dice que
“estas agravaciones, cuando uno es mal prescriptor,
no las observa nunca; cuando uno es un poco menos
malo, las observa a veces y a medida que uno sigue
una línea mejor y más segura, las observa todo el
tiempo, o por lo menos de manera frecuente”.
“Cuando el medicamento es administrado según el
principio de los semejantes, se puede observar lue-
go de su aplicación un aumento, una amplicación
sintomatológica llamada agravación. [...] Esto se ha-
bía convertido en un hecho de observación corrien-
te que me permitía, después de la aplicación del re-
medio similar correcto, poder responder al enfermo,
cuando estaba muy inquieto, preguntándose si yo no
me había equivocado: ‘¡Arrodíllese y agradezca a la
Providencia! Ud. se va a mejorar, no se inquiete’. Y el
caso se ha repetido constantemente, aparte de algu-
nas agravaciones concernientes a los hiperérgicos y
a los incurables. [...] Estas agravaciones, cuando uno
es mal prescriptor, no las observa nunca; cuando uno
es un poco menos malo, las observa a veces y a me-
dida que uno sigue una línea mejor y más segura, las
observa todo el tiempo, o por lo menos de manera fre-
cuente”. (El arte de interrogar, Capítulo V, Denición
de la agravación homeopática).
“Al nal de su vida, cuando estaba en París, Hahne-
mann, a causa del estado nervioso hipersensible de
sus pacientes parisienses, observaba con demasia-
da frecuencia agravaciones muy desagradables, aun
a la 30ª dinamización, hecha en frascos separados.
Después de numerosas investigaciones, suspendió
su última técnica descrita en el Organon (parágrafos
248 y 270) en el que introdujo la farmacopolaxia, un
elemento completamente nuevo del que se dice: el
medicamento no solamente debe estar altamente di-
namizado (noción de calidad), sino que la dosis a dar
al enfermo debe ser ínma, un solo y único glóbulo del
tamaño de una semilla de amapola (noción de canti-
dad) y esta cantidad, a menudo diluída una o varias
veces. Señores, en tal caso, las burlas no sirven para
nada; Hahnemann decía: ¡‘Lo que debe convencer es
la experiencia!’; y lo que cita es la experiencia. Única-
mente la experiencia puede zanjar la cuestión. Lue-
go, señores, hasta con un solo gránulo se observan
agravaciones”. (El arte de interrogar, Capítulo V, Las
fuentes bibliogracas).
“Según Hahnemann, la agravación es no solamente
posible, es también necesaria. Nunca debe dejar de
estallar cada vez que se administra un remedio cual-
quiera sea el grado de la dinamización (parágrafo
160), y esto es lógico: no hay límite en la exigüidad de
la dosis, dice en los parágrafos 249 y 279, a condición,
por supuesto, que la homeopaticidad entre enfermo y
remedio sea perfecta. Los hahnemannianos conside-
ran a la agravación homeopática como el signo infa-
lible de la curación en los casos favorables y es para
ellos la señal semafórica que les anuncia que están
en el buen camino. Es, si queréis, la Estrella de Belén
o la Estrella Polar, en el camino de la curación”. (El
arte de interrogar, Capítulo V, Crítica de la agravación
homeopática).
Así como Hahnemann y Kent, Schmidt tam-
bién describe la Sensación Subjetiva de Bienestar
General (SSBEG) que puede acompañar a la agra-
vación homeopática clásica.
“La agravación sintomática de la enfermedad, en la
cual los síntomas empeoran momentáneamente,
mientras que el enfermo dice sentirse, a pesar de ello,
mejor, indica siempre un buen pronóstico. […] Cuanto
más aproximada a la administración del remedio es
la agravación, tanto más satisfechos debemos estar.
[…] Esto signica que el enfermo reacciona bien y que
la agravación será corta y rápida y será seguida por
una curación rápida”. (El arte de interrogar, Capítulo
V, Interpretación y conducta a seguir en las diversas
agravaciones homeopáticas).
Relación de la agravación con la
dosis y la potencia (dinamización)
del medicamento homeopático
Schmidt dice que las declaraciones contradictorias
de Hahnemann relativas al perjuicio de las agravacio-
nes homeopáticas se reeren a la época en que uti-
lizaba dosis muy fuertes (en bruto), causando “agra-
vación por intoxicación”. Al igual que Hahnemann,
además del aumento de la dosis, Schmidt también
atribuye la ocurrencia de las agravaciones homeopá-
ticas clásicas al aumento de las sucusiones, ambas
aumentando el poder de la acción medicinal. Aunque
las agravaciones están relacionadas con el aumento
de las dosis, también “se encuentran ejemplos de do-
sis fuertes administradas sin agravación”.
18 LA HOMEOPATÍA DE MÉXICO. Volumen 88, número 718, julio-septiembre 2019, p. 5-19.
Marcus Zulian Teixeira
“Las armaciones de Hahnmeann parecen en contra-
dicción agrante cuando dice que, al principio de su
carrera, se vio obligado a disminuir progresivamen-
te y a reducir las dosis a n de atenuar el grado de
agravación cuando el remedio era verdaderamente
elegido según la doctrina estricta de la similitud. Se
trataba entonces de una cuestión de posología. Sin
similitud, forzar las dosis llevó a una agravación ‘por
intoxicación’. Pero con una dosis débil, por ejemplo
6C, 12C, 18C, 30C, si hay agravación es que hay
una respuesta, es la agravación homeopática. Se
practicaba esta reducción hasta la desaparición de
lo que él llama la obtención de la curación ‘sin graves
incomodidades’”. (El arte de interrogar, Capítulo V,
Crítica de la agravación homeopática).
“Pero también se puede tener una agravación si se
despliegan las fuerzas aumentando el número de las
sacudidas al mismo tiempo que la dilución, es decir,
aumentando la potencia de la dinamización. […] ‘Si
se da a cada frasco 20 o más sacudidas con brazo
vigoroso, este remedio especíco de la coqueluche
epidémica de esta época (Drosera), adquirirá en tal
caso tal potencia que, desde la 15ª atenuación, una
sola gota administrada en una cucharadita de café de
agua ponía en peligro la vida del niño, mientras que si
sacude solamente dos veces cada frasco, lo cura sin
el menor peligro’. Por un lado, había que diluir más
para disminuir la agravación y aquí cuánto más se di-
luye mayor potencia y profundidad de acción adquiere
el remedio”. (El arte de interrogar, Capítulo V, Crítica
de la agravación homeopática).
“Por lo demás, Hahnemann cita casos en que una di-
namización ha dado resultados satisfactorios sin que
se haya señalado una agravación y aunque la dosis
administrada haya sido ulteriomente considerada
como demasiado fuerte. En consecuencia, he aquí
las deducciones que se justican. Al principio de su
carrera, Hahnemann administraba dosis fuertes. Si
su acción primaria era semejante a los síntomas del
enfermo, es muy probable que se produjera una agra-
vación. La reducción de la dosis parece, pues, natural-
mente indicada, como medio para atenuar la gravedad
de la agravación”. (El arte de interrogar, Capítulo V,
Crítica de la agravación homeopática).
Tipos de agravaciones: agravación
homeopática clásica y agravación
secundaria, de reacción o de cura
Además de la agravación homeopática clásica des-
crita anteriormente, Schmidt también relata la obser-
vación de la agravación secundaria, de reacción o de
curación en pacientes que presentan enfermedades
graves con lesiones en tejidos y órganos.
Citando el caso previamente descrito por
Kent, Schmidt informa un caso típico de parálisis in-
fantil en un niño de 7 años que, después de tomar
una dosis de Plumbum XM (K) en la noche presentó
una agravación secundaria, de reacción o de cura,
durante las primeras horas de la mañana, seguida
por una mejoría gradual y progresiva.
“A la 1:30 el aliento se hace corto, el niño se agita
por primera vez después de cuatro días, la lengua
sale de la boca pues el niño busca aire. Hacia las
2:00 de la mañana se agita y de repente lo ata-
can terribles convulsiones de brazos y piernas. La
madre lo toma en sus brazos y trata de sostenerlo
durante los espasmos que duran dos horas. Cre-
yendo que es el nal, hacia las 5:00 de la mañana
me telefonean y yo respondo con la frase habitual:
‘¡Bendigan al Cielo y agradezcan a la Providencia:
se ha salvado!’ […] Hacia las 6:00, el niño se duer-
me apaciblemente por primera vez con una respi-
ración normal. Expulsa involuntariamente materias
nauseabundas y se despierta nueve horas después
con un semblante completamente diferente. Co-
mienza a mover un brazo. La mejoría progresa día
a día. Pide de comer y después de tres semanas
puede permanecer un instante parado sin caerse,
pero hay que sostenerle la cabeza que cae hacia
adelante o al costado, toda la familia se reúne para
ver al niño de pie, y reza a la Providencia para
agradecer el milagro, dicen ellos. La madre lo ha
velado durante numerosas semanas, cambiándole
diez veces la cabeza de posición, pues no puede
moverla. La parálisis de los músculos de la nuca
fue la que más tardó en curarse. Esa única dosis
bastó durante tres meses, después de los cuales el
estudio del caso indicó Calcarea phosphorica, que
fue administrado en altas dinamizaciones progresi-
vas durante dos años. Hoy es un campesino fuerte
y vigoroso que lleva una activa vida de campo. Su
recuperación fue completa, sin secuelas y sin atro-
a”. (El arte de interrogar, Capítulo V, Denición de
la agravación homeopática).
Schmidt termina el capítulo concluyendo que
existen dos clases distintas de agravaciones, una re-
lacionada con la cantidad (“diluciones bajas o la repe-
tición intempestiva”) y otra con la calidad (“dinamiza-
ciones altas”). La primera clase se reere al remedio
(“indica una posología demasiado fuerte”), de forma
análoga a Hahnemann, y la segunda clase a la enfer-
medad (“se debe a la enfermedad, a la extensión de
los trastornos orgánicos y modicaciones tisulares”),
análogamente a Kent.
1) La agravación con las diluciones bajas, o la
repetición intempestiva, vista la correcta simi-
litud, indica una posología demasiado fuerte.
Aquí, basta con disminuir la dosis.
19
LA HOMEOPATÍA DE MÉXICO. Volumen 88, número 718, julio-septiembre 2019, p. 5-19.
Agravación Homeopática: una Síntesis para la Práctica
2) La agravación con dinamizaciones altas, con
una buena similitud, no es una cuestión de po-
sología, puesto que esa noción de cantidad es
suprimida, vista la atenuación.
a) Se debe, no al remedio, sino a la enferme-
dad, a la extensión de los trastornos orgáni-
cos, pues cuantos más desórdenes orgáni-
cos, materiales y modicaciones tisulares
hay, mayor resistencia, que es la causa de
la agravación, encuentra la fuerza vital, al no
poder ya circular. Se trata, pues, de una re-
sistencia debida a los trastornos patológicos
consecutivos a la progresión mórbida.
b) Están también las enfermedades hipér-
gicas que reaccionan a cualquier cosa y a
cualquier dosis y a las que hay que tratar
con métodos no medicamentosos”. (El arte
de interrogar, Capítulo V, Crítica de la agra-
vación homeopática).
Conclusión
Según los autores del estudio, se concluye que
pueden existir dos tipos o clases de agravaciones
después de la administración del medicamento ho-
meopático correctamente seleccionado:
• Agravación homeopática hahnemanniana o clási-
ca, como resultado de la acción primaria del me-
dicamento (agravación primaria), y que causa un
empeoramiento rápido y transitorio de los sinto-
mas-guías de la enfermedad natural. Se conside-
ra un buen pronóstico y puede ocurrir en cualquier
paciente, independientemente de la enfermedad
(con lesión del tejido o no), puesto que la dosis
es más fuerte de lo estrictamente necesario. Fue
descrito por todos los autores.
• Agravación de reacción, de restauración de la or-
den, de limpieza o de cura, como resultado de la
acción secundaria (reacción vital) del organismo
(agravación secundaria); y que causa trastornos y
sufrimientos en los pacientes con lesiones en te-
jidos u órganos durante el proceso de restablecer
el equilibrio en las estructuras afectadas. Indica
que el paciente tiene daños estructurales y no se
relaciona con la dosis del medicamento. Fue des-
crito por Kent y Schmidt.
Esta diferenciación es de suma importancia
cuando estudiamos los ‘Pronósticos de Kent’ (Filoso-
fía Homeopática, Lección XXXV, “El pronóstico des-
pués de observar la acción del remedio”), porque el
autor utiliza el término ‘agravación’, indistintamente,
para describir tanto una cuanto otra situación, con-
fundiendo al lector menos atento.
REFERENCIAS
1. Hahnemann, S. Organon del arte de curar, 5ª ed. Traducido del alemán al español por José Sebastian
Coll. Madrid: Biblioteca Medica Homeopática, Universidad de Madrid; 1844.
2. Hahnemann S. Organon of medicine, 6a ed. Translation by William Boericke. Nueva Delhi: B. Jain
Publishers; 1991.
3. Hahnemann S. Organon der Heilkunst. Organon da arte de curar. Tradução da 6ª ed. alemã por
Edméa Marturano Villela e Izao Carneiro Soares. Ribeirão Preto: Museu de Homeopatia Abrahão Bric-
kmann, IHFL; 1995.
4. Hahnemann S. El Organon de Hahnemann, sexta edición. Traducción de Fernando Dario François
Flores. Ciudad de México: Propulsora de Homeopatia, 2010.
5. Teixeira MZ. Agravação e prognóstico em homeopatia: uma sistematização de conceitos. Rev. Ho-
meopatia (São Paulo). 1997; 62(1-2): 27-68. Disponible en:
http://www.homeozulian.med.br/homeozulian_visualizarpublicacaoautor.asp?id=6
6. Hahnemann S. The medicine of experience. In: Dudgeon RE. The lesser writings of Samuel Hahne-
mann. New Delhi: B. Jain Publishers; 1995 (Reprint edition).
7. Hahnemann S. Doenças Crônicas: sua natureza peculiar e sua cura homeopática. Tradução da 2ª ed.
alemã, 1835. São Paulo: Grupo de Estudos Homeopáticos Benoit Mure, 1984.
8. Hahnemann S. The Chronic Diseases, their peculiar nature and their homeopathic cure. Translation
by William Boericke. New Delhi: B. Jain Publishers, Vol. I, 2007.
9. Kent JT. Lições de Filosoa Homeopática. São Paulo: Editorial Homeopática Brasileira, 1998.
10. Kent JT. Filosofía Homeopática. New Delhi: B. Jain Publishers; 2005.
11. Schmidt P. El arte de interrogar. Buenos Aires: Similia; 1976.
Article
Full-text available
After every homeopathic prescription result, we notice changes in the individual’s health state wich can help the homeopathic physician to evaluate and conduct the case in it’s evolution. Systemized by Kent, the prognosis are described, in great number, in Hahnemann’s written. This work intent to assemble, in didactic way, the concepts and opinions from both authors, bringing up the agreements and disagreements related to the issue, once that this indistinctly mix induce to important doctrines mistakes. We hope that this model, product of long studies and discussions, could be very useful to our colleagues, either in the academic teaching or the homeopathic clinic. // Resumen: Después de toda prescripción homeopática efectiva, se observan cambios en el estado de salud del individuo que pueden y deben orientar al clínico homeópata en la evaluación de la evolución y conducción del caso. Sistematizados por James Tyler Kent, los pronósticos homeopáticos también se describen en su mayoría en los escritos de Samuel Hahnemann. Este trabajo busca reunir, de forma didáctica y sistemática, los conceptos y las opiniones de ambos autores, evidenciando las concordancias y las discordancias en relación al tema referido, que pueden inducir a errores doctrinales relevantes si se mezclan indistintamente. Esperamos que este modelo de estudio de los pronósticos en Homeopatía, producto de largos debates y discusiones, pueda ser utilizado en la enseñanza y en la clínica homeopática de los demás colegas.
Article
Full-text available
Ozone therapy has been widely used in many countries for many years and has recently continued to spread in the wake of an increasing number of basic and clinical papers published in international journals. Many of the basic mechanisms of ozone action are now well outlined. In addition, the modulation of interleukin productions and of some biochemical pathways related to inflammation and pain indicate the rationale of ozone use in many pathological conditions related to pain. This paper reports on data collected in patients treated in the last three years for pain-related disorders due to sport injury (232 subjects) or inflammatory disorders (770 subjects). The evolution of patients was followed using the Overall Patient Satisfaction Scale. The maximal score (8-10) corresponding qualitatively to "very good" was reached in 80% of patients. A rapid and sustained success was reached in pubalgy to a score 8-10 as soon as therapy was started. A progressive evolution in time was reached to a score 8-10 in patients with pain from inflammatory disorders. However, the maximal score in inflammatory joint diseases was 6-8 (qualitatively "good"). No side-effects were recorded at short and long-term follow-up. In our experience, O2-O3 treatment of pain and inflammatory diseases has revolutionized the management of pain caused by radiculopathy and joint disease.
Article
Full-text available
Based mainly on the works of Hahnemann and Kent, the author presents a critical study about the homeopathic aggravations and the clinical dynamic prognosis. He exposes the meaning of homeopathic aggravation, the way of this utilization and the conceptual differences between those above mentioned authors, showing that the homeopathic aggravation is an useful reference for homeopathic treatment evaluation. The homeopathic prognosis are considered a parameter of evaluation of the patients and are described and explained in detail, showing the similarities and differences between Hahnemann's and Kent's teachings. RESUMO: Baseando-se principalmente nas obras de Hahnemann e Kent, o autor faz um estudo crítico a respeito das agravações e dos prognósticos homeopáticos. Em relação à agravação homeopática, discorre sobre seu significado, a forma de utilizá-la e as diferenças conceituais existentes entre os dois autores citados (agravação primária e agravação secundária), mostrando que a agravação homeopática é um referencial de extrema utilidade para a avaliação do tratamento homeopático. Os prognósticos homeopáticos são considerados um parâmetro de avaliação da evolução dos pacientes e são descritos e explicados detalhadamente, mostrando as semelhanças e diferenças entre os ensinamentos de Hahnemann e Kent.
Article
Full-text available
In this commentary I respond to points raised in the commentary by Mushak [Ad hoc and fast forward: the science and control of hormesis growth and development. Environ Health Perspect 117:1333-1338 (2009)], which principally concerns studies by me and my colleagues concerning the frequency of hormesis in toxicology. In this commentary I demonstrate that Mushak's analysis contains critical statistical errors and misunderstandings of statistical concepts that invalidate its conclusions concerning the frequency of hormesis in the toxicologic literature. In his commentary Mushak offers no significant new conceptual insights, and his key technical criticisms of hormesis frequency findings are unfounded.
Article
Alternative medicine is considered a set of therapeutic and diagnostic disciplines that exist outside the conventional health system. Current use of this 'class' of medicine is amply extended in both developed and undeveloped world. One of the causes of increasing use of alternative medicine is recent professional validation. Many general divulgation texts claim and justify its use based on academic information without scientific quality. In this essay we will analyze the available scientific evidence as well as logical and philosophical bases of this so called medicine.
Article
For pharmaceuticals ranging from digitalis to vincristine the ethnobotanical approach to drug discovery has proven successful. The advent of high-throughput, mechanism-based in vitro bioassays coupled with candidate plants derived from pain-staking ethnopharmacological research has resulted in the discovery of new pharmaceuticals such as prostratin, a drug candidate for treatment of human immunodeficiency virus, as well as a variety of novel antiinflammatory compounds. Not all Western diseases are equally likely to be recognized by indigenous peoples. Gastrointestinal maladies, inflammation, skin infections and certain viral diseases are likely to be of high saliency to indigenous healers, whereas diseases such as cancer and cardiovascular illness are unlikely to be easily diagnosed by indigenous peoples. Yet indigenous remedies may indicate pharmacological activity for maladies such as schizophrenia, for which the biochemical mechanisms have yet to be discovered. Ethnopharmacological information can be used to provide three levels of resolution in the search for new drugs: (1) as a general indicator of non-specific bioactivity suitable for a panel of broad screens; (2) as an indicator of specific bioactivity suitable for particular high-resolution bioassays; (3) as an indicator of pharmacological activity for which mechanism-based bioassays have yet to be developed.
Organon of medicine, 6a ed. Translation by William Boericke
  • S Hahnemann
Hahnemann S. Organon of medicine, 6a ed. Translation by William Boericke. Nueva Delhi: B. Jain Publishers; 1991.
Organon da arte de curar. Tradução da 6ª ed. alemã por Edméa Marturano Villela e Izao Carneiro Soares. Ribeirão Preto: Museu de Homeopatia Abrahão Brickmann, IHFL
  • S Hahnemann
Hahnemann S. Organon der Heilkunst. Organon da arte de curar. Tradução da 6ª ed. alemã por Edméa Marturano Villela e Izao Carneiro Soares. Ribeirão Preto: Museu de Homeopatia Abrahão Brickmann, IHFL; 1995.
Traducción de Fernando Dario François Flores
  • S Hahnemann
Hahnemann S. El Organon de Hahnemann, sexta edición. Traducción de Fernando Dario François Flores. Ciudad de México: Propulsora de Homeopatia, 2010.
The medicine of experience. In: Dudgeon RE. The lesser writings of Samuel Hahnemann
  • S Hahnemann
Hahnemann S. The medicine of experience. In: Dudgeon RE. The lesser writings of Samuel Hahnemann. New Delhi: B. Jain Publishers; 1995 (Reprint edition).
Doenças Crônicas: sua natureza peculiar e sua cura homeopática. Tradução da 2ª ed. alemã, 1835. São Paulo: Grupo de Estudos Homeopáticos Benoit Mure
  • S Hahnemann
Hahnemann S. Doenças Crônicas: sua natureza peculiar e sua cura homeopática. Tradução da 2ª ed. alemã, 1835. São Paulo: Grupo de Estudos Homeopáticos Benoit Mure, 1984.