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Abstract

Parastagonospora nodorum agente causal del tizón por Septoria o del nudo y de la gluma en trigo. Este puede producir síntomas en todos los órganos aéreos de la planta; es decir, hojas, vainas, tallos, glumas y aristas. Se ha observado un aumento en prevalencia de esta enfermedad reemergente a través de las últimas campañas de trigo. En la actual campaña se ha identificado a P. nodorum provocando síntomas foliares en variedades de cebada como Jennifer, Andreia y Traveler. Estos síntomas consisten en pequeñas lesiones foliares de color marrón oscuro, generalmente en la nervadura central de las hojas más viejas más cercanas a la superficie del suelo. Estas manchas necróticas suelen tener un halo amarillento las cuales suelen expandirse y se vuelven ovales o elípticas con centros de color marrón oscuro. Las fuentes de inóculo más importantes de esta enfermedad son la semilla y el rastrojo de trigo y cebada infestado. Será de gran importancia el seguimiento de esta enfermedad en las siguientes campañas y generar información para la evaluación de posibles riesgos sanitarios, para su correcto diagnóstico y su manejo en el contexto integral de ambos cultivos.
Parastagonospora nodorum: un
patógeno re-emergente en trigo
y ahora también en cebada
Ignacio Erreguerena, Bárbara Carpaneto, Anabela Samoiloff
y Lucrecia Couretot
Autores:
1
Ignacio Erreguerena
1
Bárbara Carpaneto
2
Anabela Samoiloff
2
Lucrecia Couretot
1EEA Balcarce
2EEA Pergamino
Diseño:
Federico Miri
Fotografía:
Equipo técnico
Parastagonospora nodorum: un patógeno re-emergente en
trigo y ahora también en cebada
Catalogación en fuente
Estación Experimental Agropecuaria INTA Balcarce
Estación Experimental Agropecuaria INTA Pergamino
Noviembre 2019
Este documento es resultado del nanciamiento otorgado por el
Estado Nacional, por lo tanto, queda sujeto al cumplimiento de la
Ley Nº 26.899.
Esta publicación
cuenta con licencia:
Parastagonospora nodorum: un patógeno
re-emergente en trigo y ahora también en cebada
En plena expansión del trigo pero siempre acompañado por la cebada, que llegó para quedarse, las
campañas de cultivos de fina se alternan entre ambos cultivos en la provincia de Buenos Aires.
Dentro de los factores bióticos limitantes para estos cultivos, las enfermedades de origen fúngico
representan una de las mayores amenazas tanto para los rindes como para calidad de grano. El
complejo royas en trigo y manchas en cebada son los grupos de enfermedades a contemplar en el
manejo de los cultivos. Son ya conocidos varios casos en los que estos cultivos comparten agentes
causales de enfermedades como roya del tallo por Puccinia graminis f. sp. tritici, tizón de plántula de
trigo y mancha borrosa de la cebada por Bipolaris sorokiniana, mancha en red tipo spot en cebada y
trigo por Drechslera teres f sp. maculata, entre otras.
En las últimas campañas la prevalencia de Parastagonospora nodorum (sin. Septoria nodorum) en
trigo, agente causal del tizón por Septoria (TS) o del nudo y de la gluma, ha ido en aumento. Incluso
los síntomas de esta enfermedad llevan a confusiones en cuanto a su diagnóstico por su similitud
con la sintomatología provocada por Drechslera tritici-repentis causante de la mancha amarilla del
trigo. El uso de genotipos de trigo susceptibles, el incremento de la siembra directa asociada a la
falta de rotaciones adecuadas, el incremento en el uso de fungicidas no específicos para el control
de enfermedades, tanto en semilla como en hoja; el uso de semilla contaminada, son algunos de los
factores que han contribuido a la aparición e incremento de esta enfermedad (Perelló, 2007, Terrile
et al, 2019).
En este contexto, en la actual campaña (2019/2020) nuevamente se determinó la presencia de éste
patógeno en trigo (Couretot, 2019) y particularmente también el cultivo de cebada, tanto en el
norte como en el sur de la provincia de Buenos Aires en las variedades Jennifer, Andreia y Traveller. Si
bien la intensidad de la enfermedad es baja es de importancia conocer la sintomatología y
condiciones predisponentes, para poder reconocerla y evitar confusiones en el monitoreo además
de evaluar la probabilidad de que se trasforme o no en una amenaza para la producción. El objetivo
de este trabajo es describir los casos observados en cebada y dar detalles de la epidemiología de esta
enfermedad re-emergente en los cultivos de fina en Argentina.
Importancia
Esta enfermedad suele ser importante en zonas húmedas y cálidas del mundo como el sur de los
Estados Unidos, algunas zonas de Europa y Australia. En Argentina se relacionaría más a
temperaturas de primavera con años lluviosos. Las pérdidas por esta enfermedad llegan en casos
severos hasta el 50% en trigo y algo menor en cebada pero solo cuando la enfermedad alcanza las
hojas superiores. Puede afectar tanto al rendimiento (sobre todo el peso de mil granos) como a la
calidad del grano cuando llega a las glumas.
El agente causal pasa por ciclos regulares de recombinación sexual lo que genera una gran variación
genética en su población aumentando su potencial para superar las diversas medidas de control
1
Parastagonospora nodorum: un patógeno re-emergente en trigo y ahora también en cebada
Síntomas y signos en cebada
Síntomas
Parastagonospora nodorum, es capaz de producir
síntomas en todos los órganos aéreos de la planta;
es decir, hojas, vainas, tallos, glumas y aristas. En
las hojas, los síntomas iniciales del TS aparecen
como pequeñas lesiones de color marrón oscuro,
generalmente en la nervadura central de las hojas
más viejas más cercanas a la superficie del suelo.
Estas manchas necróticas suelen tener un halo
amarillento (Figura 1) las cuales suelen expandirse
y se vuelven ovales o elípticas con centros de color
ma rr ón oscuro. En niveles se ve ros de la
enfermedad las manchas pueden coalescer para
cubrir toda la hoja. En glumas y aristas, los
síntomas aparecen como lesiones de color
tostado a marrón. Las lesiones en glumas
comienzan típicamente en ápice y progresa hacia
abajo pudiendo afectar la calidad del grano. El
patógeno también puede provocar lesiones en tallo y nudos (Cunfer, 2000).
Signos
A medida que las lesiones en hoja se expanden y
se vuelven necróticas, el centro de la lesión se
vuelve de color marrón claro y, se pueden ver
pequeños puntos negros del tamaño de una
cabeza de alfiler, dispuestos en un patrón
irregular. Esos pu ntos son estruc turas de
fructificación asexuales llamados picnidios (Figura
2). Los picnidios contienen esporas asexuales
contienen los conidios o picnidiosporas (Figura 3).
Las masas de conidios o cirros de color blanco a
crema emergen de los picnidios (Figura 4). Al final
de la temporada, se forma otro tipo de cuerpo de
fructificación de origen sexual sobre los restos
vegetales llamados pseudotecios que contienen
ascos con ascosporas.
2
Figura 1: Mancha necrótica y picnidios de
Parastagonospora nodorum
Figura 2: Picnidios de Parastagonospora nodorum
Figura 3: Cirros de Parastagonospora nodorum Figura 4: Picnidiosporas (400X) de
Parastagonospora nodorum
Parastagonospora nodorum: un patógeno re-emergente en trigo y ahora también en cebada
Ciclo de la enfermedad y epidemiologia
El patógeno sobrevive en residuos de trigo y cebada en forma de pseudotecios y/o picnidios. Las
ascosporas son liberadas por los pseudotecios que son generalmente la fuente del inóculo primario
en condiciones de alta humedad relativa (75 – 95%); sin embargo, los conidios salpicados por las
gotas de lluvia desde los rastrojos hasta las plántulas jóvenes también pueden iniciar la enfermedad.
También se sabe que el hongo sobrevive en la semilla, ya que el micelio latente y la semilla
colonizada pueden ser fuente de infección primaria. La temperatura óptima para la infección y
penetración de picnidiosporas y ascosporas es entre los 15 y 25°C. Las lesiones maduras en las hojas
de las plantas contienen picnidios que son la fuente del inóculo secundario. La propagación
secundaria del patógeno dentro de la temporada, ocurre cuando los conidios dispersados por gotas
de lluvia se propagan desde las hojas inferiores a las superiores y a las glumas, de esta forma la
infección va subiendo de estratos en el perfil de la canopia del cultivo. Los rastrojos y semillas de
trigo y cebada quedan así infectados sirviendo como fuente de inóculo para el año siguiente y el
ciclo de la enfermedad continúa.
Manejo de la enfermedad
El manejo de la enfermedad en cebada es principalmente cultural y químico hasta tanto se tenga
información sobre el comportamiento de las variedades disponibles en la Argentina a este patógeno.
Prácticas que incluyan la rotación con especies no hospedantes y el enterrado de rastrojos pueden
mitigar de manera significativa la enfermedad. Esto sujeto a la práctica que se haga regionalmente
dado que las ascosporas pueden llegar de cultivos cercanos por aire. Surcos más espaciados que
bajen la densidad de plantas contribuye a reducir la humedad relativa en el cultivo en desmedro del
desarrollo del patógeno. Dado que unas de las fuentes de inoculo primario es la semilla infectada, el
tratamiento de la misma con fungicidas específicos puede reducir la infección primaria e incluso
prevenir llegada del patógeno a áreas donde no es endémico. Los fungicidas foliares son efectivos en
el control de esta enfermedad. En la bibliografía internacional se recomiendan varias mezclas de
triazoles, estrobilurinas y/o carboxamidas y algunos multisitios aunque a nivel local se encuentra en
estudio la eficiencia de control de ingredientes activos de estas familias.
El criterio de aplicación varía según fenología, condiciones ambientales y del lote. Dado que es una
enfermedad de reemergente en el país en trigo y en cebada, se deja explicita la necesidad de
abordaje para el desarrollo de criterios de manejo químico además de conocer el comportamiento
de las variedades disponibles. Los ataques de importancia económica son muy comunes en las
principales regiones productoras de trigo y cebada con eventos regulares de precipitación durante
la encañazon del cultivo con temperaturas templadas a cálidas.
Consideraciones finales
Es importante realizar un análisis de patógeno en
semilla antes de la siembra a fin de evitar la
diseminación de la enfermedad y poder elegir un
curasemilla adecuado según el perfil de patógenos
presente. De la misma manera, es interesante
poder identificar a campo este la sintomatología
provocada por P. nodorum para poder diferenciar
correctamente entre las diversas enfermedades y
no incurrir tratamientos químicos inadecuados.
Queda a los organismos de ciencia y técnica
públicos y/o privados realizar los monitoreos a
nivel macro escala para poder determinar el
avance de la enfermedad, las pérdidas causadas y
los tratamientos adecuados.
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Parastagonospora nodorum: un patógeno re-emergente en trigo y ahora también en cebada
Figura 5: Aislamiento de Parastagonospora
nodorum en medio agarizado APD (2%).
Referencias
Perello A. 2007. Enfermedades nuevas y emergentes en trigo. Manejo de bajo impacto ambiental
con microorganismos antagonistas. Jornada de Actualización en enfermedades de trigo. Instituto
Fitotécnico de Santa Catalina, Lavallol; 2007.
Ignacio I. Terrile, Lucrecia Couretot, Anabela Samoiloff. 2019. Panorama y comportamiento
sanitario de variedades de trigo en la zona norte de la provincia de Bs. As. campaña 2018.
P u b l i c a c i ó n I N T A .
https://inta.gob.ar/sites/default/files/inta_pergamino_panorama_y_comportamiento_sanitario_de
_variedades_de_trigo_en_la_zona_norte_de_la_provincia_de_bs._as._campana_2018.pdf
Cunfer Barry M. (2000). Stagonospora and Septoria diseases of barley, oat, and rye, Canadian
Journal of Plant Pathology, 22:4, 332-348, DOI: 10.1080/07060660009500452
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Parastagonospora nodorum: un patógeno re-emergente en trigo y ahora también en cebada
Parastagonospora nodorum agente causal del tizón por Septoria o del nudo y de la
gluma en trigo. Este puede producir síntomas en todos los órganos aéreos de la
planta; es decir, hojas, vainas, tallos, glumas y aristas. Se ha observado un aumento
en prevalencia de esta enfermedad reemergente a través de las últimas campañas
de trigo. En la actual campaña se ha identificado a P. nodorum provocando sínto-
mas foliares en variedades de cebada como Jennifer, Andreia y Taveler. Estos
síntomas consisten en pequeñas lesiones foliares de color marrón oscuro, general-
mente en la nervadura central de las hojas más viejas más cercanas a la superficie
del suelo. Estas manchas necróticas suelen tener un halo amarillento las cuales
suelen expandirse y se vuelven ovales o elípticas con centros de color marrón
oscuro. Las fuentes de inoculo más importantes de esta enfermedad son la semilla y
el rastrojo de trigo y cebada infestado. Será de gran importancia el seguimiento de
esta enfermedad en las siguientes campañas y generar información para la evalua-
ción de posibles riesgos sanitarios, para su correcto diagnóstico y su manejo en el
contexto integral de ambos cultivos.
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Article
This paper presents a comprehensive review of the foliar diseases caused by Stagonospora and Septoria fungi on barley, oat, and rye. The relationship of the pathogens to related species that cause disease on wheat is discussed. The diseases are more serious during periods of cool wet weather and are more prevalent in northern Europe and North America. They are frequently associated with the planting of highly susceptible cultivars. The biotype of Stagonospora nodorum that infects barley differs significantly from the biotype that attacks wheat and is occasionally important in the southeastern U.S.A. and northern Europe. Stagonospora avenae f. sp. triticea infects barley, rye, and wheat. It is usually a minor pathogen of barley and rye, but these hosts may serve as an inoculum reservoir for infection of wheat. Stagonospora avenae f. sp. avenaria causes stagonospora leaf blotch and black stem on oat. The black stem phase of the disease causes significant yield reduction and is frequently important in eastern Canada. Morphological characteristics and host range are similar among the Stagonospora species. Teleomorphs of these fungi are in Phaeosphaeria, and the epidemiological importance of this state varies with each pathogen. Septoria passerinii causes speckled leaf blotch on barley. It has become increasingly important in recent years in north central North America and may be associated with reduced tillage. Septoria tritici f. avenae occurs infrequently on oat, and Septoria seculis causes a minor disease on rye. Teleomophic states of these Septoria species have not been identified. Resistance to Stagonospora nodorum has been identified in barley and to Stagonospora avenae f. sp. avenaria and Septoria passerinii in the cultivated hosts and wild relatives.. Race-specific resistance has not been identified and resistance is primarily partial resistance. Recent use of molecular genetics is providing a clearer understanding of the relationships among these and related pathogens on wheat and grasses.