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Se presentan los primeros resultados de las excavaciones del patio del edificio de época tartésica de Casas del Turuñuelo (Guareña, Badajoz), resultado de las excavaciones llevadas a cabo en los años 2017 y 2018. En este trabajo se analiza tanto su arquitectura como las técnicas constructivas empleadas para conformar este espacio, donde destaca especialmente la presencia de una escalera monumental que salva la distancia entre las dos plantas conservadas del edificio; así mismo, se dan a conocer los materiales de importación mediterránea documentados en este ámbito. Por último, se ofrecen los primeros datos acerca de la hecatombe de animales documentada sobre el suelo del patio, dentro de la cual destaca la figura del caballo. Estos hallazgos convierten al yacimiento de Casas del Turuñuelo en un ejemplo único para abordar el estudio de los últimos momentos de la cultura tartésica en el valle medio del Guadiana, a finales del siglo V ane.
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343Complutum. 30 (2) 2019: 343-366
ARTÍCULOS
Complutum
ISSN: 1131-6993
https//dx.doi.org/10.5209/cmpl.66337
Unespacioparaelsacricio:elpatiodelyacimientotartésicodeCasasdelTuruñuelo
(Guareña, Badajoz)1
Sebastián Celestino Pérez; Esther Rodríguez González2
Recibido: 21 de septiembre de 2019 / Aceptado: 4 de noviembre de 2019
Resumen. SepresentanlosprimerosresultadosdelasexcavacionesdelpatiodelediciodeépocatartésicadeCasas
del Turuñuelo (Guareña, Badajoz), resultado de las excavaciones llevadas a cabo en los años 2017 y 2018. En este
trabajo se analiza tanto su arquitectura como las técnicas constructivas empleadas para conformar este espacio, donde
destaca especialmente la presencia de una escalera monumental que salva la distancia entre las dos plantas conservadas
deledicio; asímismo,se danaconocerlosmaterialesdeimportaciónmediterráneadocumentadosenesteámbito.
Por último, se ofrecen los primeros datos acerca de la hecatombe de animales documentada sobre el suelo del patio,
dentrodelacualdestacalaguradelcaballo.EstoshallazgosconviertenalyacimientodeCasasdelTuruñueloenun
ejemplo único para abordar el estudio de los últimos momentos de la cultura tartésica en el valle medio del Guadiana,
analesdelsigloVane.
Palabras clave: Tarteso; Valle medio del Guadiana; ‘Casas del Turuñuelo’; arquitectura en tierra; hecatombe.
[en]Aspaceforsacrice:thecourtoftheTartessiansiteofCasasdelTuruñuelo(Guareña,
Badajoz)
Abstract.InthisarticlewepresenttherstresultsoftheexcavationsinthecourtoftheTartesicbuildingofCasasdel
Turuñuelo (Guareña, Badajoz), as a consequence of the archaeological digs carried out in the years 2017 and 2018.
This work analyses both its architecture and constructive techniques used for the construction of this space, emphasizing
speciallythepresenceofamonumentalstaircasethatbridgethegapbetweenthetwopreservedoorsofthebuilding.
Moreover, we lay out the imported materials from the Mediterranean Sea documented in this area. Finally, we offer
therstdataaboutthedocumentedanimalhecatombexecutedonthecourtoor,inwhichitisofgreatimportancethe
presenceofhorses.ThesendingsmakethearchaeologicalsiteofCasasdelTuruñueloauniqueexampletoaddressthe
study of the last moments of the Tartessian culture in the middle valley of the Guadiana, at the end of the 5th century BC.
Keywords: Tartessos; central Guadiana Valley; ‘Casas del Turuñuelo’; earthen architecture; hecatomb.
Sumario. 1. Introducción. 2. La amortización de un espacio: el relleno del patio. 3. El patio a través de su arquitectura.
4. La Escalera. 5. Los materiales documentados en el patio. 5.1. Los materiales griegos del patio: la escultura y los vidrios.
6.Elsacriciodeanimales.7. A modo de conclusión. Bibliografía.
Cómo citar: Celestino Pérez, S.; Rodríguez González, E. (2019).Unespacioparaelsacricio: el patio del yacimiento
tartésico de Casas del Turuñuelo (Guareña, Badajoz). Complutum, 30 (2): 343-366.
1. Introducción
Unodelosdescubrimientosmássignicativos
de los últimos años perteneciente a la proto-
historia peninsular es el yacimiento de Casas
del Turuñuelo, en el término municipal de
Guareña (Badajoz), junto al curso del Guadia-
na (Fig. 1). El túmulo que ocultaba este mag-
nícoedicioeraconocidodesdelosaños80
del pasado siglo (Suarez de Venegas 1986),
si bien el sellado al que fue sometido tras su
destrucción no permitió su precisa caracteri-
zación cronológica hasta el comienzo de los
trabajos en 2014, cuando un sondeo polínico
ylalimpiezadelperloccidentaldeltúmulo
puso a la luz estructuras de muros de adobe
y materiales que lo adscribían sin duda a la I
Edad del Hierro, pasando a formar parte así
de la original estructura de poblamiento del
valle medio del Guadiana durante esta época
(Celestino y Rodríguez González 2017; Rodrí-
guez González 2017; 2018 con bibliografía),
344 Celestino Pérez, S.; Rodríguez González, E. Complutum. 30 (2) 2019: 343-366
Fig. 1. Mapa de localización del túmulo de Casas del Turuñuelo (Guareña, Badajoz) e imagen aérea
tomada tras la última campaña de excavaciones en junio de 2018. El recuadro rojo marca la ubicación
delpatiodentrodeledicio.(Diseño:C.Lapuente.©ConstruyendoTarteso).
un sistema de ocupación único en el suroeste
peninsular cuyo eje gira en torno a estos mo-
numentalesediciosqueseencuentranocultos
bajo túmulos originados por el sellado al que
fueron sometidos tras su amortización y a la
posterior deposición natural. Hasta el momen-
to se han documentado 13 de estos túmulos,
con cronologías muy semejantes, si bien al-
gunos arrancan desde los inicios del siglo VI,
si no antes; pero su principal característica es
queelnalescoetáneoatodosellos,haciael
naldelsigloVane. o, comomucho,en los
primeros años del siguiente siglo (Rodríguez
González y Celestino 2017: 232).
345Celestino Pérez, S.; Rodríguez González, E. Complutum. 30 (2) 2019: 343-366
Fig.2.VistafotogramétricadelpatiodelediciodeCasasdelTuruñuelo(Guareña,Badajoz)
desdeeleste.(©ConstruyendoTarteso).
A pesar de los extraordinarios materiales
arqueológicos extraídos de la excavación, sin
dudalomássignicativodelyacimientoson
las técnicas constructivas empleadas, muchas
de ellas inéditas en la protohistoria peninsu-
lar, como el uso de la bóveda o el mortero
de cal, elementos a los que ya se ha aludido
enlaspublicacionesantescitadas.Deledi-
cio principal se han excavado tres habitacio-
nes, la H-100, que en principio parece ser la
habitación principal del monumento por su
posicióncentral,suampliasupercie y los
elementos muebles e inmuebles que guarda
(Rodríguez González y Celestino 2017), y las
estancias por ahora denominadas “norte” y
“sur” que se organizan a sendos lados de la
H-100, separadas por un vestíbulo distribui-
dor. En 2017 decidimos abrir el vano oriental
del vestíbulo donde esperábamos encontrar
una nueva habitación, en este caso la “este”,
pero para nuestra sorpresa esa puerta comuni-
caba con un gran patio al que se accedía por
una monumental escalera de una sobresalien-
te factura (Fig. 2). Los trabajos de excavación
de este nuevo espacio se han prolongado du-
rante seis meses por la enorme complejidad
quepresentabalaunidadestratigrácain-
ferior, en la que se documentaron una gran
cantidaddeanimalessacricados,amodode
hecatombe, que han obligado a diseñar una
estrategia de investigación cuyos primeros
resultados presentamos en este trabajo, a la
esperadequenalicenlastareasderestau-
racióndelosanimalessacricadosyquesu
estudio tafonómico nos permita acercarnos al
ritualdesacriciocelebradoenesteamplio
espaciodelediciodeCasasdelTuruñuelo.
La excavación del patio se llevó a cabo en
varias campañas de trabajo durante los años
2017 y 2018, sin embargo, vamos a abordar
losresultadosnalesamododesíntesisreali-
zando un recorrido a través de las estructuras
arquitectónicas que lo conforman y los princi-
pales materiales recuperados durante su exca-
vación, con el objetivo de ofrecer una primera
lectura de este complejo espacio, cuya inter-
pretaciónnalsolopodráabordarseconéxito
tras la excavación de los espacios que lo ro-
dean, donde, sin duda, constataremos nuevos
elementos insertos dentro del ritual que puso
na la vidadel edicio.Los pormenores de
los trabajos de excavación quedan reservados
para la pertinente memoria por la complejidad
que presentan.
2. La amortización de un espacio: el relleno
del patio
Los rellenos documentados durante las exca-
vacionesdelasdiferentesestanciasdeledicio
de Casas del Turuñuelo han permitido caracte-
rizar las pautas de amortización del yacimien-
to, pues al contrario de lo que cabría pensar, la
secuencia estratigráca documentada durante
los trabajos de excavación de esta monumen-
tal construcción, presenta una fácil lectura e
interpretación dada su homogeneidad. De ese
modo, siguiendo el mismo patrón que el docu-
mentado en la estancia 100 o la “habitación del
banquete”, el patio fue intencionadamente col-
matado tras su incendio con materiales proce-
346 Celestino Pérez, S.; Rodríguez González, E. Complutum. 30 (2) 2019: 343-366
dentesdediferentespuntosdeledicio,hasta
el punto de que durante su excavación pudimos
recuperar varios fragmentos de la “bañera”
documentada en la estancia 100 (Rodríguez
Gonzálezy Celestino2017: 185-186, g.6),
lo que demuestra el mecanismo empleado para
enterraryocultareledicio.Peromientraslas
estancias excavadas parece que fueron amor-
tizadas en un mismo momento y, por ello, el
relleno se conforma en una única unidad estra-
tigráca,lasdimensionesdelpatioimpidieron
esauniformidadestratigráca,puestieneuna
superciequealcanzacasilos125m2 cubier-
ta por un relleno de más de 4 metros, lo que
sin duda complicó las tareas de amortización,
de ahí el interés que presenta el estudio de su
relleno, pues son una clara radiografía del pro-
ceso de amortización que sufrió este espacio y,
por ende, del procedimiento empleado para la
ocultacióndetodoeledicio.
El patio, o Zona 600, está cubierto por
una serie de sedimentos de relleno que cu-
brenladeposicióndelosanimalessacrica-
dos que, a su vez, reposan sobre un prepa-
rado de guijarros para preservar el suelo del
patio, recuperado en un inmejorable estado
de conservación. Antes del potente estrato de
relleno, se documentó el primer nivel proto-
histórico, de enorme interés porque se trata
de una capa de arcilla amarilla de 0,30 m de
potencia media que ya fue detectada en otras
zonas de la excavación y que se corresponde
con el sellado al que fue sometido todo el
ediciotrassuamortización.Estacapade
selladonoesextrañaenotrosediciospro-
tohistóricos de la zona, pues una muy simi-
lar, si bien de color rojo, fue documentada
en Cancho Roano, cubriendo tanto el túmulo
como el foso que lo rodea (Celestino 2001:
53); también se documentó en Cerro Borre-
guero, aun de mayor potencia, en este caso
clausurandoelúltimoedicioprotohistóri-
co del siglo VI ane (Celestino y Rodríguez
González 2018: 173).
El relleno del patio, de 4,22 metros de po-
tencia, ocupa la totalidad de su espacio y se
realizó en varias fases que han podido indivi-
dualizarseen sendasunidades estratigrácas.
En una primera capa predominan los restos de
ladrillos anaranjados similares a los detectados
en el interior de la H-100, con restos de algunos
materiales de clara cronología de la I Edad del
Hierro, como ánforas del tipo CR-1 (Guerre-
ro, 2003; Rodríguez González et al. e.p.) o una
fíbula anular hispánica. La siguiente capa de
relleno, de mayor potencia, está compuesta por
fragmentos de ladrillos anaranjados de gran ta-
maño, adobes, piedras de mediano tamaño y
abundante cerámica, entre las que sobresalen,
de nuevo, las ánforas CR-1. También se reco-
gió una enorme cantidad de semillas esparci-
dasportodasusupercie,fundamentalmente
de cebada. Es en esta unidad donde destaca el
hallazgo de cuatro aglomeraciones de piedras
de cuarcita de mediado tamaño acompañadas
de abundantes cenizas, carbones y restos de
fauna. En uno de estos focos de combustión
se documentaron los restos de una vaca; mien-
tras otro conservaba su disposición en círculo
con las cenizas en su interior y en un tercero se
recuperaron los restos de un équido (Fig. 3).
Todas estas estructuras se encuentran a la mis-
ma cota, hacia la mitad del relleno, y no hay
duda de que se trata de las hogueras realizadas
dentro de las tareas de tapado del patio, una
labor que debió llevar semanas a un número
nada despreciable de personas. Así mismo,
asociadas a las hogueras descritas destaca una
extensa acumulación de fragmentos de ánfora
que pueden ser objeto de dos interpretaciones
distintas: o bien las numerosas ánforas fueron
lanzadas para completar el relleno de la habi-
tación junto a los ladrillos y los adobes; o bien
se trata de una acumulación intencionada para
acompañar el banquete que tuvo lugar en esa
fase del relleno del patio, por lo que, una vez
consumido su contenido, las ánforas fueron ti-
radas al relleno. Por último, el resto del relleno
descansa directamente sobre los animales sa-
cricados.
Si bien el relleno es muy homogéneo en
cuanto a la composición de los materiales que
lo conforma, sí se distinguen las diferentes fa-
ses en las que se realizó, y aunque a falta de
los resultados derivados del análisis microes-
tratigrácodelosperlesdelpationosepuede
precisar el lapso de tiempo que transcurrió en-
tre una y otra fase, sí se aprecia un leve cambio
en cuanto a la composición de los materiales
edilicios utilizados, abundando los ladrillos
o los adobes más en unas capas que en otras,
loquesignicaquearruinaronlascubiertasy
parte de los alzados de los muros de forma al-
ternativa. Como mencionábamos, el relleno es
muy regular en la mayor parte del espacio que
ocupa el patio, pero se altera sensiblemente en
unazonabiendenidaymuysignicativa:so-
bre la escalera por la que se accede a la planta
principaldelediciodelaquenosocuparemos
más adelante.
347Celestino Pérez, S.; Rodríguez González, E. Complutum. 30 (2) 2019: 343-366
3. El patio a través de su arquitectura
Elpatioestádenidoporcuatroparamentosde
gran potencia, tres de ellos con vanos de acce-
so a otros ámbitos que aun desconocemos. Sal-
vo la fachada occidental, el resto de muros de
adobe anaranjados y amarillentos se levantan
sobre zócalos de cuarcita de mediano tamaño
y1,10mdealturamedia;lassuperciesexter-
nas de los zócalos están muy bien trabajadas,
con las caras exteriores retocadas para generar
un plano uniforme sobre la que se aplicó un
grueso revoco de arcilla roja que aún se con-
serva en algunos tramos (Fig. 4).
El alzado Norte (A – A´) tiene 12,70 m de
lago y conserva una altura media de 2,80 m.
Presenta dos vanos aun cerrados; el primero,
de apenas 1,15 m de luz, se abre en la esquina
occidental, frente a la escalera. Aunque desco-
nocemos la función del espacio al que se abre,
lo interesante es que es la primera estancia lo-
calizadadelaplantabajadeledicioy,ate-
nor de la altura que conserva, puede darnos la
pauta sobre el uso de estos espacios inferiores
que parece que ocupan al menos la misma su-
perciequelaplantaprincipal.Mayorinterés
presenta la gran puerta que se abre en el tramo
oriental, con más de 5 metros de luz. El vano
solo conserva su cara interior occidental enlu-
cida, mientras que la oriental fue parcialmente
desmontada, aunque conserva el zócalo com-
pleto. Sobre el umbral de la puerta se amonto-
naban un buen número de piedras trabajadas,
algunas engatilladas y otras decoradas con in-
cisiones paralelas, que parecen corresponder
a una estructura vertical que se levantaría en
el centro de la puerta para sostener el dintel,
posiblemente de ladrillo como se aprecia en
elperlnorte,dondesedocumentaunancho
y regular estrato rojo compuesto por restos de
ladrillos. Lo que está claro es que esta cons-
trucciónfuederribadatraselsacriciodeani-
males, pues algunas de las piedras que confor-
maban la estructura de la puerta cayeron sobre
la fauna depositada en el patio. Es muy difícil
aventurar cómo se organiza el ámbito que se
localiza tras esta puerta, aunque no podemos
descartar que de acceso a otro espacio abierto
por donde también se pueda alcanzar la planta
principaldeledicio.
El alzado Este (B – B´) tiene 8,40 metros de
largo y los muros de adobe se asientan sobre un
zócalo regular de 1,10 m de altura que aun con-
servan restos del revoco de arcilla roja. En su
extremo septentrional se abre una puerta de algo
más de 2 metros y medio de luz que conservaba
su armazón de madera carbonizado y se abre a
un espacio que solo está parcialmente excava-
do, aunque sí podemos adelantar que se trata de
un pequeño rellano desde donde se accede a un
Fig. 3. Planimetría con la localización de las cuatro fogatas documentadas en el relleno del patio
yfotografíasdedetalledelasmismas.(Diseño:C.Lapuente.©ConstruyendoTarteso).
348 Celestino Pérez, S.; Rodríguez González, E. Complutum. 30 (2) 2019: 343-366
Fig.4.SeccionesnorteysurdelediciodeCasasdelTuruñueloyplanimetríadelosalzadosdelpatio
dondeseespecicansusdimensiones.(Diseño:C.Lapuente.©ConstruyendoTarteso).
corredor hacia el sur que corre paralelo por los
lados este y sur del patio; mientras, por el este,
se accede a un nuevo vano en eje con la puerta
antes descrita y de similar luz, si bien en este
caso las jambas de las puertas están muy bien
trabajadas. Es de suponer que se trata de la puer-
taprincipaldeaccesoaledicio,sibienaunhay
mucho espacio en el sector oriental por excavar
y no sería extraño que esta puerta se abriera a
otro espacio arquitectónico. Pero quizá lo más
original de este lienzo oriental sea su alzado, re-
matado por auténticos merlones cuadrangulares
de adobe enlucidos de blanco que le dan una
forma almenada. Parte de ellos fueron desmo-
chados, aunque dos se conservan intactos, con
una altura de casi 2 metros.
El alzado Sur (C – C´), aunque aun está en
fase de excavación, carece de vanos y conser-
va una altura de 2,30 m. Es quizá el muro que
más sufrió a la hora de la destrucción del patio,
pues toda su cresta se encuentra muy arrasada
y el muro presenta una ligera inclinación ha-
cia el interior del patio. Su zócalo, de 1,20 m
altura también está fabricado con cuarcitas de
mediano tamaño bien cortadas y enlucidas de
rojo.
Por último, el alzado Oeste (D – D´) es el
que podemos considerar como la fachada prin-
cipal del patio, donde se organiza la escalera
que, a pesar de su monumentalidad, no ocu-
pa su eje central. Este frente mide un total de
8,70 m incluyendo los 2,30 m de la escalera.
El tramo sur, de 4,50 m, conserva una altura
de 4,22 m, la misma altura que aun conserva
eltramo norte, unaaltura más quesuciente
para albergar la planta principal, algo rebaja-
da, y toda la plata baja. La originalidad de la
fachada, al menos la de su tramo meridional,
es que está realizada con un ligero talud que
aun conserva restos de su enlucido; sin embar-
go, el tramo septentrional, de apenas 1,9 m, fue
reforzado por un contrafuerte de adobe de 0,50
m que llegó a invadir la puerta de acceso oc-
cidental del muro Norte del patio. En ninguno
de los dos casos se han localizado los zóca-
los, si bien, por algunos registros realizados en
otros tramos, estos muros se levantarían sobre
un potente fundamento de guijarros embutidos
en una zanja de cimentación. Los muros de la
fachada occidental son verdaderamente mo-
349Celestino Pérez, S.; Rodríguez González, E. Complutum. 30 (2) 2019: 343-366
Fig. 5. Fotogrametría vertical y planimetría del patio del yacimiento de Casas del Turuñuelo (Guareña,
Badajoz) en el que se detalla la pasarela que une la escalera con el acceso este, la atarjea construida con pizarras
queatraviesaelpatioylacajadepizarradelaqueparte.(Diseño:C.Lapuente.©ConstruyendoTarteso).
numentales, pues al margen de su gran altura,
conservan un grosor de 2,78 m, sin duda nece-
sarios para soportar la estructura de la fachada
y las dos plantas que alberga.
En el patio se distinguen con claridad dos
tipos de pavimentos. El primero de ellos está
fabricado con arcilla apisonada, como en el
restodeestanciasdeledicio,aunqueha lle-
gado hasta nosotros completamente cubierto
por una capa de guijarros trabados con un limo
verde de gran dureza sobre el que se dispuso
elsacriciodeanimales.Estenivelfueinter-
pretado en un primer momento como el pavi-
mento del patio; sin embargo, su excavación
durante la retirada de los caballos nos permitió
constatar tanto el pasillo de pizarras que a con-
tinuación abordaremos, como el pavimento de
arcilla apisonada, lo que nos ha llevado a inter-
pretar este nivel como una cobertura protecto-
ra para preservar el pavimento original tanto
de su posible deterioro por la disposición de
los animales sobre el mismo, como de su des-
trucción por el incendio y el posterior aporte
deescombrosal que fuesometidoeledicio
antes de su ocultación.
Este piso de guijarros se retirará por com-
pleto cuando se levanten los restos de fauna
que aún quedan en el patio; no obstante, y
tras realizar varios pequeños sondeos, pa-
rece que no existe un enlosado de pizarras
entodalasuperciedelpatio,aunquesise
ha detectado, a una cota algo inferior a la
del primer peldaño de la escalera, un suelo
de arcilla roja muy plástica que seguramen-
te sea el nivel original del patio. Este pavi-
mento rojo es muy similar al que presenta
el patio de Cancho Roano y algunas de las
habitaciones del interior del santuario, una
característica que se extiende a otros san-
tuarios tartésicos del Guadalquivir (Arruda
y Celestino 2009: 39) y que también se do-
cumentóenelúltimoedicioprotohistórico
de Cerro Borreguero (Celestino y Rodríguez
González 2018: 174).
350 Celestino Pérez, S.; Rodríguez González, E. Complutum. 30 (2) 2019: 343-366
Fig. 6. A) Fotogrametría de la
caja de pizarra. B) Fotografía de
detalle del hallazgo de uno de los
asadores de bronce dentro de la caja
de pizarra. (Diseño: C. Lapuente.
©ConstruyendoTarteso).
El segundo tipo de pavimento corresponde
a un pasillo fabricado con grandes lajas de pi-
zarra (Fig. 5) que cubre el espacio que separa
la escalera de la entrada occidental del patio.
Arranca de la base del primer escalón de la
escalera, rebosando ligeramente su anchura,
y tras atravesar todo el patio a modo de paso,
desemboca en el vano que se abre en el muro
oriental, en eje por lo tanto con la propia esca-
lera. Esta calzada enlosada mide 10,39 m de
largo por 2,50 m de anchura y presenta una li-
gera pendiente en dirección este, posiblemen-
te para facilitar la dirección de la corriente de
agua que evacuaría la planta superior a través
de la atarjea que atraviesa el patio bajo este pa-
sillo de pizarra. De ese modo, este enlosado de
pizarra funcionaría como una auténtica pasare-
la que uniría la escalera con la puerta oriental
del patio, seguramente la entrada principal al
edicio.
El segundo elemento arquitectónico docu-
mentado en el patio es una gran caja de pizarra
(Fig. 6), una de las estructuras más originales
que se han hallado hasta el momento y de la
que no conocemos analogías formales para
la época. Se trata de un receptáculo rectan-
gular fabricado con lajas de pizarra verticales
que conforman sus cuatro caras, y otras dos
horizontales para solar el fondo. Mide 1,70
x 0,92 m, mientras que su profundidad varía
entre los 0,30 m en el extremo occidental y
los 0,38 m en el oriental, dado que la estruc-
tura está ligeramente inclinada hacia el este,
al igual que el pavimento del patio. La estruc-
tura se localiza en el cuadrante suroccidental
del patio, está rodeada de un suelo también
de pizarras y está desviada 15º con respecto
a los muros que conforman el patio y, por lo
tanto, de la escalera; de hecho, es posible que
su construcción sea anterior y por ello la es-
calera no está en el centro de la fachada, pero
esto es una cuestión que veremos a medida
que avancemos en la excavación de los estra-
tos inferiores. De lo que no cabe duda es de
que debió jugar un papel muy importante en
lavidadelpatiodeledicio.
351Celestino Pérez, S.; Rodríguez González, E. Complutum. 30 (2) 2019: 343-366
El interior de la estructura se rellenó antes de
quesellevaraacaboelsacriciodeanimales,
pues dos de los équidos estaban apoyados sobre
la caja; lo más llamativo es que bajo esa capa
de tierra compacta que la rellenaba, había una
capa de carbones, cenizas y numerosas semillas
de cebada entre la que se hallaron dos asadores
de bronce doblados (Fig. 6b) muy similares a
los que se constatan en otros yacimientos pe-
ninsularesdelaépocayclasicadosdeforma
genérica como de “tipo andaluz”, fechados en
el siglo VI ane (Almagro-Gorbea 1974), si bien
se ha propuesto su pervivencia hasta el siglo IV
ane coincidiendo con su presencia en todo el su-
roeste peninsular (Fernández Gómez 1982; Ar-
mada 2005), un elemento que sin duda debemos
poner en relación con el ritual y la ingesta de
carne que tuvo lugar en el patio antes de proce-
der a la amortización de estos objetos, al masivo
sacriciodeanimales,alposteriorincendioyal
relleno de todo el espacio.
La caja de pizarra está abierta parcialmente
por su lado oriental, punto desde el que arran-
ca una atarjea de pizarra de gran calidad cons-
tructiva que cruza todo el patio en diagonal, di-
rección SW/ NE, hasta perderse bajo el umbral
del vano norte del patio después de atravesar
por debajo el pasillo de pizarra, construido por
lo tanto con posterioridad, si bien se aprove-
charon las lajas de la cubierta del canal como
parte del propio pasillo. Toda la base de la atar-
jea es también de pizarra y aun hoy funciona
perfectamente al no haber sido afectada por el
derrumbedelediciograciasalaslajasquela
cubren y a la lechada de guijarros y limo que
la cubrían. Conserva un largo de 10,23 m y una
anchura media de 0,40 m (Fig. 5).
La estructura no ha podido ser interpretada
correctamente hasta la aparición del arranque de
la atarjea, que nos ha permitido relacionarla di-
rectamente con la evacuación de aguas del patio.
Hay otros elementos que apoyan este argumento,
como es la pequeña pendiente del suelo de la caja
de pizarra, pensado para facilitar la evacuación
de líquidos hacia la atarjea, desde donde corre-
rían hasta desembocar al otro extremo del patio,
donde es posible que exista algún pozo, aljibe o
cisterna que los contuviera y que solo la excava-
cióndeesazonapodrácerticarlo.
4. La Escalera
Sin duda el elemento arquitectónico más sig-
nicativodelyacimientoeslamagnícaesca-
lera que se organiza en la fachada occidental
(Fig. 7). Sobre ella se documentó un poten-
te estrato de relleno de casi medio metro de
potencia que era independiente del resto del
relleno que cubría todo el patio; estaba com-
puesto por ladrillos rojizos desde el primer al
último escalón, donde se pierde. Este estrato
de relleno que cubre la escalera tiene forma
semicircular y parece que corresponde a una
estructura de ladrillo que protegería la escalera
cuando estaba en uso; en este sentido hay que
hacer notar que el mortero de cal con el que se
elaboraron los peldaños de la escalera es muy
sensible y no habría soportado la erosión eólica
y el efecto de la lluvia que, sin duda, lo habrían
quebrado. Bajo este nivel de ladrillos apareció
una capa de textura muy plástica compuesta
casi exclusivamente por una arcilla amarilla
muy similar a la que se utilizó para sellar todo
el túmulo. Al igual que el estrato anterior, esta
densa capa de arcilla era completamente esté-
rilycubríaexclusivamentelasuperciedela
escalera, formando una pronunciada pendien-
te en dirección W-E a modo de rampa. Esta
cuidadosa protección de la escalera mediante
la capa de arcilla antes de la destrucción del
edicioeslaquejusticaelmagnícoestado
de conservación en el que se encontró, pues de
otra forma habría llegado hasta nosotros muy
deteriorada por la enorme presión del derrum-
be y por el contacto directo de los escombros
lanzados desde la zona superior del edicio
(Fig. 8). Es muy signicativo el esmero que
se puso para conservar la escalera intacta, una
acción que recuerda mucho a la que se llevó a
cabo en los santuarios de Cancho Roano, cu-
yosedicios“B”y“C”guardabanenperfecto
estado de conservación sus respectivos altares
ylasestructurasmássignicativasdelosedi-
cios más antiguos (Celestino 2001).
El hallazgo de la escalera, y por ende del
patio, deriva de la excavación del vestíbulo de
la planta principal que sirve para distribuir los
espacios ubicados al Oeste, Norte, Sur y Este,
cada uno con sus respectivos vanos de acceso.
Así, una vez excavada la estancia occidental
H-100, se procedió a abrir la habitación Sur,
yanalizada(RodríguezGonzálezyCelestino
2019), para continuar por la Este donde, junto
al vano de más de 2 m de luz, se hallaron los
herrajes y los restos carbonizados de su puerta.
Este vano comunica con un rellano de apenas
6 m2 pavimentado de pizarras que desemboca
enestaampliaescaleraexteriorque,porde-
nición,podríamosclasicarcomoescalinata.
352 Celestino Pérez, S.; Rodríguez González, E. Complutum. 30 (2) 2019: 343-366
Fig. 7. Fotogrametría y planimetría de la escalera monumental documentada en el patio de Casas
delTuruñuelo(Guareña,Badajoz).(Diseño:C.Lapuente.©ConstruyendoTarteso).
Tras el hallazgo del primer peldaño de pizarra,
pensábamos que se trataría de una escalera de
tres o cuatro escalones que comunicarían con
un patio exterior como se había documentado
enCanchoRoano,edicioquenossirvióde
modeloa lahoradeplanicarlaexcavación.
Sin embargo, el Turuñuelo presenta una estruc-
tura arquitectónica que en absoluto se asemeja
al santuario de Zalamea de la Serena. Tras va-
rias ampliaciones para determinar el volumen
de la escalera, se documentaron dos tramos
bien diferenciados, los primeros cinco pelda-
ños realizados con losas de pizarra perfecta-
mente cortadas y pulimentadas, y los seis úl-
timos construidos con bloques fabricados con
morterodecal.Laescaleranalizaenunen-
losado de pizarra que, a modo de pasillo, cruza
todoelpatioendirecciónestehastanalizar
en la puerta oriental, en eje por lo tanto con la
escalera.
La escalera tiene una altura de 2,94 m, una
profundidad máxima de 3,14 m y una pendien-
te de 35º. Todos los escalones miden 2,30 m de
largo, pero la altura sí es variable, pues mien-
tras la contrahuella de los peldaños de pizarra
es de 0,22 m de media, la de los bloques es
de 0,27 m, sensiblemente mayor. Los pelda-
ños de pizarra descansan sobre una cama de
adobe, y sus grandes dimensiones suponen una
verdadera destreza en la extracción, transporte
y colocación, máxime cuando sabemos de la
fragilidad de este material. Cuando se anali-
zó el área de captación de recursos, tanto los
empleados para la construcción como para la
producción de materiales cerámicos (Celesti-
no et al.2018),seencontróunaoramientode
pizarra a tan solo 8 km al norte del yacimiento
donde aun se apreciaban grandes lajas de este
material, por lo que su extracción no debió
requerir grandes esfuerzos, aunque sí llama
la atención su preparado y el corte practica-
do, con un esmerado acabado. En este sentido
cabe destacar la presencia de tres elementos
decorativos en una de las lajas del primer esca-
lón, entre los cuales puede distinguirse el dise-
ño de dos hojas.
Pero lo más sobresaliente de la escalera
son los seis primeros escalones levantados con
bloques paralelepípedos de mortero de cal que
fueron colocados en seco y que parecen imitar
353Celestino Pérez, S.; Rodríguez González, E. Complutum. 30 (2) 2019: 343-366
Fig.8.SecuenciaestratigrácaquecubríalaescaleradelpatiodelyacimientodeCasasdelTuruñuelo
(Guareña,Badajoz).(Diseño:C.Lapuente.©ConstruyendoTarteso).
sillares de piedra. El largo y el ancho de los
bloques es irregular, pues varía entre los 1,06
m y 0,51 en el primer caso, mientras que la
anchura oscila entre los 0,72 y los 0,52 m. En
consecuencia, los bloques no parece que fue-
ran todos elaborados en cajas regulares, sino
que más bien parece que se moldearon en am-
plias cajas de madera donde los bloques serían
cortados antes de que culminara el proceso de
fraguado, de ahí la irregularidad de las medi-
das, si bien son muy aproximadas dentro de las
dos medidas extremas, entre 0,5 y 1 metro de
largo. Esta obra y su método de ejecución re-
quieren de un diseño y un cálculo minucioso,
así como de una gran precisión a la hora de
elaborar los bloques para obtener una estruc-
tura perfectamente regular y equilibrada que
no necesita ningún aglutinante para sellar la
uniónentrelosdiferentesbloques.Unavez-
nalizada la obra, la huella y la contrahuella de
los módulos ubicados en ambos extremos de la
escalera fueron revocados con arcilla roja, la
misma que la empleada en la decoración de los
zócalos que conforman los muros que cierran
el patio. El método constructivo de la escalera
es sencillo: primero se levantó un fundamen-
todebloquesde 3,14 x2,34mdesupercie
que conforman el primer escalón; sobre esta
base se fueron levantando las sucesivas plata-
formas que respetan los 0,27 m de la huella
hasta formar el resto de peldaños; sin embargo,
el último peldaño se realizó de forma mixta,
empleando bloques al exterior para dejar vista
la huella, mientras que el resto se rellenó con
adobes, base sobre la que se depositaron las
lajas de pizarra de los últimos escalones y el
rellano que da acceso al vestíbulo, también en-
losado de pizarras.
La escalera de Casas del Turuñuelo es un
elemento arquitectónico hasta el momento
único dentro de la Protohistoria del Medite-
rráneo occidental, al menos en cuanto a su
composición se refiere. Hasta la fecha solo
conocemos un ejemplo análogo junto al
edificio G de la colonia fenicia de Toscanos
(Málaga) excavado por Schubart en 1967,
si bien en este caso está construida con pie-
dras labradas, por lo tanto, con auténticos
sillares (Schubart 2002; Niemeyer 1985;
Díes Cusí 2001: 82)3. La escalera de Tos-
canos, descubierta por el trazado del ferro-
carril, consta de siete peldaños de tan solo
1,10 m de largo y una contrahuella de 0,20
m; por lo tanto, salva un desnivel o terraza
de 1,40 m de altura que es la diferencia de
cota que hay entre dos de las calles del po-
blado, por lo que su objetivo era unir ambos
espacios urbanos. Pero, aunque su cronolo-
gía es muy anterior (Mederos y Ruiz 2006:
139-140), la escalera de Toscano es un cla-
354 Celestino Pérez, S.; Rodríguez González, E. Complutum. 30 (2) 2019: 343-366
ro ejemplo de que estas estructuras serían
bien conocidas en el mundo tartésico.
De gran interés, aunque desgraciadamente
disponemos de pocos datos como consecuen-
cia de la excavación parcial de urgencia que se
llevó a cabo, es la escalera hallada en el sondeo
II del Solar 7 de la calle Palacios, número 7, de
la ciudad de Huelva4. Ya los técnicos que rea-
lizaron la excavación llaman la atención sobre
lo inusual del hallazgo para esos momentos,
nalesdelsigloVIIocomienzosdelVIane.
Setratadeunediciodegrandesdimensiones
que también se detectó en otros solares conti-
guos; está construido con pizarras de mediano
y gran tamaño donde se documentó una esca-
lera o grada, también de lajas de pizarra, por la
que se accedía a un piso superior. La escalera
está muy deteriorada por la construcción de un
pozo moderno, pero se han mantenido parcial-
mentealgunospeldañoscuyassuperciesaun
conservaban restos de enlucido de color rojizo.
Los arqueólogos responsables de la interven-
ción deenden que, por sus características y
su asociación con otros muros de considerable
tamaño,se tratede un ediciopúblico.Ade-
más, se documentaron dos pavimentos de ar-
cilla roja correspondientes a sendas estancias,
una en la zona inferior de la escalera y la otra
en la superior, por lo que la escalera serviría
para comunicarlas. Cronológicamente sitúan
esta fase entre los siglos VII y VI ane, si bien
advierten los autores de que se trata de datos
meramente aproximativos dado el carácter
preliminar del informe, en el que tampoco se
presentan los materiales recuperados. Por lo
tanto,noshallaríamosanteunediciotambién
de dos plantas unidas por una escalera de gran-
des dimensiones construida al menos un siglo
antes que la del Turuñuelo.
Pero es la presencia del mortero de cal lo
que convierte la escalera de Casas del Turu-
ñuelo en un caso excepcional de estudio, pues
carecemos de otros ejemplos en la Protohisto-
ria peninsular, al menos que hayan sido anali-
zados hasta la fecha. La composición minera-
lógica del mortero y el modo de fabricación de
los bloques que constituyen los seis primeros
peldaños han sido objeto de un detallado aná-
lisis y se encuentran en proceso de publica-
ción. El estudio realizado sobre las muestras
de mortero se han llevado a cabo utilizando el
análisismacroscópico ypetrográco, una di-
fracción de rayos X y un análisis con micros-
copio electrónico de barrido, análisis que han
conrmadoelusodelacalproducidadeforma
antrópica en el yacimiento de Casas del Turu-
ñuelo, en el siglo V ane, lo que demuestra que
ya era empleada en estos territorios con ante-
rioridad al mortero implantado por los roma-
nos, cuando su uso se estandarizó, aunque con
diferente composición y consistencia5.
En cuanto a la técnica de fabricación, los
bloques fueron elaborados a partir de sucesi-
vas tongadas de mortero que posteriormen-
te fueron apisonadas, una apreciación que se
deduce de la observación micromorfológica a
las que han sido sometidos; así mismo, la com-
posición mineralógica del mortero demuestra
el control que los constructores del Turuñuelo
tenían sobre su medio físico, así como de las
propiedades de los distintos materiales, algo
que queda demostrado por la regularidad que
presentan las cantidades empleadas para la ela-
boración del mortero, pues las muestras anali-
zadas proceden de diferentes bloques.
Se trata, en resumen, del primer cemento
conocido en el occidente del Mediterráneo, lo
que demuestra la gran pericia de los construc-
tores del edicio del Turuñuelo de Guareña,
una capacidad técnica en el manejo de la cal
que ya ha sido observada en otros ámbitos del
yacimiento, caso de la pileta y de la “bañera”
halladas en H-100.
5. Los materiales documentados en el patio
La excavación de las estancias localizadas en
elpisosuperiordelediciodeCasasdelTuru-
ñuelo nos ha permitido recuperar un interesante
elenco de materiales que han sido estudiados
para analizar la funcionalidad de los diferen-
tes espacios (Rodríguez González y Celestino
2017; 2019). Frente a esta abundancia, en las
excavaciones del patio el repertorio de materia-
les es mucho más reducido, a excepción de las
piezas recuperadas en el relleno de este espacio,
donde sobresale la presencia de ánforas y reci-
pientes de almacenaje que posiblemente fueron
reservados para el consumo de alimentos duran-
telaamortizacióndeledicio.
Sin embargo, frente a la escasez de mate-
rialesdestacalariquezayelsignicadodelos
recuperados. El primer lote procede del late-
ral norte de la escalera; es decir, del espacio
que hay entre la escalera y el muro de cierre
septentrional del patio, en un nivel compuesto
por un relleno de cantos de río en seco don-
de se documentó un potente foco de incendio
bajo el cual se hallaron tres ungüentarios de
355Celestino Pérez, S.; Rodríguez González, E. Complutum. 30 (2) 2019: 343-366
Fig. 9. Fotografía de detalle de los tres ungüentarios de pasta vítrea y el sistema ponderal documentado
junto la lateral norte de la escalera del yacimiento de Casas del Turuñuelo (Guareña, Badajoz). (Montaje:
C.Lapuente.©ConstruyendoTarteso).
núcleo de arena o de pasta vítrea policromada
típicos del mundo púnico, un sistema ponde-
ral de bronce completo, un ánfora de saco,
una olla, un plato, una copa ática de imitación
como las documentadas en la “habitación del
banquete) (Celestino, Gracia y Rodríguez
González, 2017: 144) y fragmentos de tejido
a los que se asocian acumulaciones de semi-
llas de cebada a modo de pequeñas ofrendas
(Fig. 9). Junto al este depósito que parece una
ofrendapreviaaladestruccióndeledicio,
contemporáneoalsacricioritualdelpatio,
también se hallaron las cabezas de dos caba-
llos y un bocado de hierro.
Dos de los ungüentarios de núcleo de are-
na tienen forma de oinocoe, mientras que el
tercero es un anforisco muy común en el san-
tuario de Cancho Roano (Jiménez 2003). Los
oinocoes tienen boca trilobulada y están deco-
rados con hilos amarillos y azul claro haciendo
zigzag y plumas de color amarillo sobre fondo
azul marino; por su parte, el anforisco está ga-
llonado y se decoró con motivos geométricos
granates sobre fondo blanco. Sin duda lo más
llamativo es que los ungüentarios en forma de
oinocoe son completamente ajenos a la cuen-
ca del Guadiana, un objeto que sin embargo es
común en Ampurias e Ibiza (de la Torre 2005)
y el sureste peninsular (Feugère 1989), donde
sin duda destaca el conjunto cerrado de la fosa
ritual hallada en la calle Zacatín de Granada,
de principios del siglo IV ane, donde se docu-
mentaron 21 ungüentarios pertenecientes a las
formas de oinocoes, anforiscos y alabastrones,
356 Celestino Pérez, S.; Rodríguez González, E. Complutum. 30 (2) 2019: 343-366
si bien destacan los 13 ejemplares de oinocoes
muy similares a los hallados en el Turuñue-
lo, por lo que se ha convertido en uno de los
conjuntos más numerosos del Mediterráneo
occidental (Sol et al. 2018). La presencia de
oinocoes de pasta vítrea en el Turuñuelo de
Guareña abunda en la potenciación de la vía
comercial este-oeste de la Península Ibérica
tras la crisis el núcleo de Tarteso y de la que se
benecióespecialmentetodoelvalledelGua-
diana (Celestino 2016: 242).
También de gran interés es el hallazgo, jun-
to al conjunto de pasta vítrea, de un sistema
ponderal de bronce compuesto por siete pesas
bitroncocónicas de sección hexagonal en cuyo
centro presentan sendas perforaciones cua-
drangulares. El foco de combustión al que fue
sometida esta zona afectó a este conjunto, ac-
tualmente en restauración, cuyas piezas están
parcialmente fundidas unas con otras, por lo
que desconocemos sus pesos exactos, aunque
lo que sí sabemos a través de las radiografías a
las que han sido sometidos es que carecen de
marcas de peso. Ponderales de esta naturaleza
no son extraños en la protohistoria peninsu-
lar, documentándose ya en la fase precolonial,
pero generalizándose durante la I Edad del
Hierro tanto en el sur como en el Levante pe-
ninsular (Vilaça 2011; García y Bellido 2002).
Pero no cabe duda de que el lugar que más in-
terés presenta es Cancho Roano, tanto por su
cercanía y contemporaneidad, como por ser el
lugar donde se han hallado un mayor número
de sistemas ponderales completos de bronce,
25 pesos en total, si bien también se documen-
taron algunos pesos de plomo, tanto en el in-
teriordel edicio (Maluquerde Motes1983:
81-83) como en las “capillas” perimetrales de
los sectores Norte (N-5) (Celestino y Jiménez
1993: 108) y Oeste (O-1, O-2 y O-3) (Celesti-
no (ed.) 1996: 76). El sistema de peso utilizado
en Cancho Roano es de origen sirio y parece
que es el que se generalizó en Tarteso, al me-
nosensufasenal(MaluquerdeMotes1985:
22); estaría basado en el shekel de 9,4 gramos,
(García y Bellido 2003), un sistema ponderal
que, no obstante, se introduciría en el suroes-
te peninsular desde los primeros momentos de
la colonización fenicia (Vilaça 2011; García
y Bellido 2013). Sin embargo, en el Levante
peninsular se impuso el shekel cartaginés, de
7,25 gramos (Calvo 2005). Por lo general, tan-
to en el mundo fenicio-púnico como en el grie-
go, estos sistemas ponderales se han asociado
a los santuarios por la estrecha relación de es-
tos lugares con las transacciones comerciales
bajo la supervisión de la divinidad.
El caso del sistema ponderal de Casas del
Turuñueloesmuysignicativoporcuantopre-
senta siete pesos, algo inusual en los sistemas
hasta ahora conocidos, habitualmente compues-
tos por cinco o seis piezas. Por otra parte, va a
ser muy difícil conocer con exactitud sus pesos
exactos por el estado en el que aparecieron. Los
siete pesos, además de aparecer agrupados y
parcialmente fundidos unos con otros, estaban
guardados en un paño del que se recuperaron
algunos restos carbonizados; tras los análisis
llevados a cabo hoy sabemos que se trataba de
lana, el primer vestigio de este tejido hasta aho-
ra documentado en la Península Ibérica (Marín-
Aguilera et al. 2019). Las excepcionales con-
diciones de conservación que presenta el Turu-
ñuelo ha permitido recuperar también numero-
sosfragmentosdejunconoojuncodeesteras
(Juncus effusus), si bien destaca la presencia de
lino, lo que viene a completar el conocimiento
que teníamos de la industria del tejido en el va-
lle del Guadiana, protagonizada hasta ahora por
los numerosos telares hallados en Cancho Roa-
no (Berrocal 2003) y que hoy conocemos bien
gracias a los hallazgos procedentes de otros ya-
cimientos del Guadiana y ahora, especialmente,
del Turuñuelo (Berrocal et al. e.p.).
5.1. Los materiales griegos del patio: la
escultura y los vidrios
A excepción del conjunto hallado en el lateral
norte de la escalera, en el resto del patio única-
mente se han recuperado algunas formas cerámi-
cas entre las que destacan los platos y cuencos,
sinembargo,supresencianoessignicativasila
comparamos con la abundancia con la que apare-
cenenotrosespaciosdeledicio.Sinembargo,
junto al primer peldaño de la escalera se halló
un conjunto de materiales de importación griega
muysignicativo,puesademásdemostrarnosla
capacidad política y económica de quienes ges-
tionabanelediciodeCasasdelTuruñuelo,son
una prueba más de la existencia de un nutrido co-
mercio con el Levante peninsular.
En el conjunto destacan cuatro cuencos de
vidrio que aunque están en proceso de restaura-
ción y estudio6, gracias a los primeros análisis de
isótopos ya sabemos que, al menos uno de ellos,
tiene su origen en el norte de Grecia. Los cuatro
son translúcidos, dos de ellos son blanquecinos
con decoración incisa radial y se encuentran en
unmagnícoestadodeconservación;eltercero
357Celestino Pérez, S.; Rodríguez González, E. Complutum. 30 (2) 2019: 343-366
es de color azul y está en proceso de restaura-
ción, mientras el cuarto, de tonos amarillentos,
apareció muy afectado por el fuego, por lo que
susinnumerableseínmosfragmentosapare-
cieron convertidos en arena, de manera que será
imposible su reconstrucción.
Fig. 10. A) Fotografía de dos de los cuencos de vidrio de origen griego documentados en el patio de
Casas del Turuñuelo (Guareña, Badajoz). B) Fotografía del hallazgo del pedestal de mármol y los pies
correspondientesapartedeunaculturadeorigengriego.(Montaje:C.Lapuente.©ConstruyendoTarteso).
Pero el elemento más señero es el pedestal
demármolblanco,degranomuynoyconuna
elevada traslucidez, que conserva los pies y el
arranque de las piernas de una escultura que aún
nopodemosidenticar(Fig.10).Elpedestal
conserva restos del azul egipcio con el que esta-
ba decorado7, mientras que los contornos de los
pies y las uñas aún conservan restos de pintura
roja elaborada con óxido de hierro. De los análi-
sispetrográcoseisotópicosllevadosacaboso-
bre el mármol no deja dudas de su procedencia,
las canteras del monte Pentélico, junto a Atenas;
analíticas y resultados que serán próximamente
publicados8. Pero de lo que no cabe duda es que
nos encontramos ante la primera escultura grie-
ga documentada en la Península Ibérica, pues
no conocemos ninguna escultura de este origen
hasta la del Asclepios o Serapis hallada en Am-
purias,yadenalesdelsigloIIane.
6. El sacricio de animales
Bajo el estrato de incendio generalizado – aun-
que hay que insistir en la presencia de varios
focos de combustión más intensos que, por
358 Celestino Pérez, S.; Rodríguez González, E. Complutum. 30 (2) 2019: 343-366
lo tanto, afectaron de manera desigual a los
restos hallados en el patio– aparecieron nu-
merosos huesos de fauna que correspondían
aungransacriciodeanimalesdondesehan
podido individualizar hasta el momento unos
sesenta individuos como mínimo, entre los que
destaca especialmente la presencia de équidos
(Fig. 11). La importancia y la complejidad del
hallazgo,ademásdesualtosignicadosocial,
nos obligó a variar la estrategia de excavación,
pues era necesario no ya excavar la enorme
supercie de huesos que ocupaba la práctica
totalidad del patio, sino que debíamos proce-
der con sumo cuidado al levantamiento de los
restos para no perder ningún detalle del ritual
llevado a cabo, además de tratar con el mayor
escrúpulo los restos para extraer la mayor in-
formaciónposibledelafaunasacricada,pues
conocer la causa de la muerte es sin duda pri-
mordial. Para ello se conformó un nutrido equi-
po de arqueozoólogos que, bajo el paraguas de
un proyecto de investigación, se han responsa-
bilizado de la extracción de buena parte de los
individuossacricados,desuconservación y
restauración y de las numerosas analíticas a las
que están siendo sometidos9.
Enprincipio,yalaesperadelaidenti-
cación de todos los restos, aún en fase de res-
tauración y análisis, se ha podido determinar
la presencia de 52 équidos, cuatro bóvidos,
tres suidos y un cánido que ocupan la prácti-
catotalidaddelasuperciedelpatio10. Pero
mientras en toda la mitad occidental y en el
cuadrante nororiental del patio los indivi-
duos se encontraron completos, en conexión
anatómica y dispuestos como si se tratara de
una escena premeditada, en el cuadrante su-
roriental aparecieron desmembrados y, por
lo tanto, con los huesos muy mezclados, lo
que hace difícil todavía concretar el número
exacto de individuos totales que ocuparon
el patio. Es muy aventurado anticipar cual-
quier hipótesis, pero no parece descabellado
pensar que esa esquina suroriental del patio
estuvo destinada a acoger los huesos proce-
dentes de un banquete ritual practicado en el
patio, pues todos los restos se encuentran en
el mismo nivel arqueológico que el resto de
lafauna;nocabedudadequeelestudio-
nal de todos los huesos allí tirados desvelará
esta hipótesis. Como decíamos, toda la fauna
estádentrodelamismaunidadestratigrá-
ca, si bien algunos individuos montan so-
bre otros, pero siempre en contacto directo.
Otra de las características de esta auténtica
hecatombe es la disposición de los équidos,
depositados con sumo cuidado y, normal-
mente, en parejas, uno de cuyos miembros
suele conservar el bocado de hierro. Llama
la atención, por ejemplo, los dos ejemplares
depositados en sendos lados de la escalera o,
en mayor medida, la pareja con las cabezas
cruzadas depositada frente a la escalera. En-
tre los caballos se hallaron numerosas con-
centraciones de cebada que quizá procedían
de los morrales que portaban en el momento
delsacricio,sibiendelasanalíticasreali-
zadas no se desprende que entre la cebada
hubiera algún tipo de adormidera para facili-
tarelsacricio11.
Laescenadelnutridosacriciodelpatio
de Casas del Turuñuelo ha llamado especial-
mente la atención por el panorama que ofrece
y porque muestra un ritual que, si bien es co-
nocido por algunos textos clásicos, no estaba
documentado en el Mediterráneo durante I
Edad del Hierro, al menos de forma tan nu-
merosa y explícita. Por otra parte, la mayor
parte de la literatura clásica hace referencia a
lossacriciosdeanimales,especialmentede
caballos y en el mundo celta, pero solo se han
documentado arqueológicamente ya en una
época más reciente, fundamentalmente galo-
romana (Méniel 2001; Gabaldón 2005). Ya
Tácito en su libro Germania (10.2) hace hin-
capié en la importancia del caballo para los
germanos, quienes los utilizaban, además de
para la guerra, como elemento para la adivi-
naciónyprotagonistasdelossacriciosritua-
les como se ha podido documentar arqueoló-
gicamente (Dowden 2000: 172-177; Alberro
2005: 11). Además, en este ámbito cultural se
atestiguan dos rituales relacionados con el sa-
criciodecaballos:laquemayenterramiento
de los caballos enteros y los descuartizados y
parcialmente consumidos (Green 1997: 182),
dos rituales que parecen que conviven en el
Turuñuelo. No obstante, la abundancia de es-
tas manifestaciones en Centroeuropa (Lepetz
y Hanot 2012), en contraste con la escasa pre-
sencia en el ámbito ibérico, ha hecho que al-
gunos autores hayan hecho derivar los sacri-
ciosdecaballoshalladosenlapenínsulade
la cultura celta, máxime cuando buena parte
de estas manifestaciones se han localizado en
el valle del Ebro y la costa catalana donde los
hallazgossonespecialmentesignicativos
desde el Bronce Final, pero especialmente a
partir de la I Edad del Hierro (Albizuri 2011;
2014; Albizuri et al. 2016; Nieto 2013).
359Celestino Pérez, S.; Rodríguez González, E. Complutum. 30 (2) 2019: 343-366
Sin embargo, recientemente se han produ-
cido hallazgos muy elocuentes en el sur penin-
sularque demuestran queel sacricio deca-
ballos no era extraño en la cultura ibérica, por
lo que su relación con la ultratumba derivaría
de una creencia mediterránea y, por lo tanto,
no sería exclusiva del mundo celta (Blázquez
1977: 261; Quesada 2005: 99; Iborra 2017:
101-104).
Conocemosvarios ejemplos desacricios
de caballos en el Próximo Oriente desde del
Bronce Final, aunque sin duda el más conoci-
do y mejor documentado es el del heroon de
Lefkandi donde aparecieron cuatro caballos
sacricadosjuntoalatumbadelospríncipeso
héroes del lugar (Popham y Lemos 1996). Pero
entodo casose trata desacricios puntuales
estrechamente relacionados con la muerte de
sus dueños, algo que también ocurre en la
mayor parte de los casos documentados en la
Península Ibérica; así, el caballo simboliza al
guía hacia el mundo de ultratumba, en muchas
ocasiones acompañados de los carros a los que
estaban uncidos. Lo que es evidente es que el
caballo, además de su importancia económica,
y precisamente por ello, juega un papel reli-
gioso preponderante en la protohistoria de la
Península Ibérica, y especialmente ligado a las
necrópolis (Quesada y Gabaldón 2008).
El caso de la hecatombe del Turuñuelo, por
lo tanto, no tiene paralelos mediterráneos. En
primer lugar, porque no está ligada a un ente-
rramiento, sino que forma parte de un ritual,
sin duda extraordinario, directamente asociado
aladestruccióndeledicioyalnaldetodo
un sistema social generalizado en el valle del
Guadiana. Pero el hecho de que en esta gran
exhibición de riqueza aparezcan diferentes
animales, como vacas o cerdos, escapa tam-
biénalexclusivoritualde sacricio decaba-
llos. Parece más, pues, una gran ofrenda antes
delcierredeledicioqueunritualrelacionado
con la muerte.
Una vez más la analogía más cercana la te-
nemos en el santuario de Cancho Roano, si bien
elsacriciollevadoacaboaquíobedeceaun
ritualalgodiferente,aunquereejaunamisma
causa,laamortizacióndeledicio.Enefecto,
en Cancho Roano se halló un elevado número
deanimalessacricadosenelfondodelfoso
que lo rodea, especialmente en su tramo occi-
dental (Celestino y Cabrera 2008). Como en
el Turuñuelo, se distinguieron los numerosos
restosfaunísticosdelinteriordeledicio,pro-
Fig.11.PlanimetríadelsacriciodeanimalesdocumentadoenelpatiodelyacimientodeCasas
del Turuñuelo (Guareña, Badajoz). En la planimetría se marca el hallazgo de las tres herramientas
dehierrodocumentadasentrelosrestosóseos.(Diseño:C.Lapuente.©ConstruyendoTarteso).
360 Celestino Pérez, S.; Rodríguez González, E. Complutum. 30 (2) 2019: 343-366
cedentes probablemente de un banquete ritual,
de los aparecidos en el foso, sin duda resul-
tado de un ritual mucho más complejo. Tras
el exhaustivo análisis de la fauna recuperada
en el foso12, se llegó a la conclusión de que,
efectivamente, el conjunto faunístico del foso
sedebióaunbanqueteritualnalprevioala
destrucción intencionada del recinto (Celesti-
noyCabrera2014).Lasespeciesidenticadas
en el foso de Cancho Roano pertenecen a équi-
dos, caballos (Equus caballus) y una variedad
enana de burro hasta ahora desconocida en la
península que se ha denominado Equus sp.
Asinus tipo Cancho Roano; suidos, cerdo (Sus
domesticus) y jabalí (Sus scofra); ciervo (Cer-
vus elaphus); oveja (Ovis aries); cabra (Capra
hincus); y, por último, zorro (Canis vulpes).
También se hallaron restos de avutarda (Tetrax
tetrax). Los animales más representados en el
foso son los équidos (13), con 8 caballos y 5
burros, seguidos de las ovejas (13), las vacas
(10), los ciervos (6) y los cerdos (4), mientras
que tan solo se halló un ejemplar de zorro, otro
de cabra y huesos pertenecientes a tres aves.
Un total de 53 individuos, la mayor parte de
ellos ya adultos.
Hay una diferencia fundamental entre un
ritual y otro, pues mientras en Cancho Roano
todos los animales aparecen sobre el fondo
del foso, donde solo algunos caballos están
en posición anatómica, en el Turuñuelo fue-
ron todos depositados cuidadosamente en el
patio,unespaciomásproclivealaesceni-
cacióndelsacricio.Perotambiénhaycon-
comitancias entre ambos hechos, pues tan-
to en Cancho Roano como en el Turuñuelo
han aparecido cabezas de caballo cercena-
das, aunque en el santuario de Zalamea de
la Serena es más palmario. También es muy
signicativoqueenamboscasoslosanima-
lessacricadosseandeedadadultay,porlo
tanto, en pleno rendimiento económico. Pero
quizá lo más interesante es que los burros
de Cancho Roano son muy peculiares por
su enanez, apenas rebasan el metro de alza-
da, pues presentan una sensible diferencia,
de más de 6 cms, de los zigopodios (tibia y
peroné), tanto con los burros modernos como
con sus contemporáneos peninsulares (Nadal
et al. 2010), algo que no se entiende como
un proceso natural, sino como consecuencia
de una domesticación con escaso estrés de
crecimiento; pero además, basándonos en el
índice de gracilidad, se observa que el burro
de Cancho Roano era más grácil que los indi-
viduos modernos, una diferencia en el grado
robustez/tamaño en los huesos intermedios
de las extremidades que hace concluir a los
especialistas que los burros de Cancho Roa-
no no fueron domesticados para labores de
tracción, carga o monta, sino que su cría pudo
estar más vinculada a procesos ideológicos o
religiosos que a los económicos. En este sen-
tido, hay un dato que siempre ha llamado la
atención en Cancho Roano: el elevado núme-
ro de elementos relacionados con el atalaje
de los caballos y su exclusiva elaboración en
bronce (Blech 2003), cuando ya está generali-
zada su realización en hierro en toda la penín-
sula, como es el caso del Turuñuelo. Parece,
pues, que la funcionalidad de los équidos de
ambos yacimientos fue muy diferente, pues
si en el Turuñuelo tuvieron un claro objetivo
económico, en Cancho Roano, al menos los
burros, debieron ser utilizados para propósi-
tos religiosos en los que serían engalanados
con ricos atalajes de bronce que además pre-
sentan una rica iconografía; un dato más que
apuntala la clara función religiosa del lugar.
Todavía quedan muchas preguntas por res-
pondersobrealsacriciodeanimalesdocu-
mentado en el patio. Una de ellas gira en tor-
no a la propiedad de los animales, pues como
ya se ha reseñado el caballo es en estos mo-
mentosunsignicativosímboloderiqueza,a
lo que habría que añadir el resto de animales
queparecequefueronsacricadosenedades
productivas. Por esa razón, planteamos la
hipótesis de que no todos los animales, y en
concreto los caballos, perteneciesen a la ca-
bañadelTuruñuelo,sinoqueenelsacricio
conuyeranindividuosprocedentesdeotras
cabañas de asentamientos reunidas en el Tu-
ruñuelo con motivo del banquete ritual cele-
bradoalnaldelavidadeledicio.
Pero la mayor incógnita gira en torno al
métodoempleadoparasacricarlosanimales
y el lugar donde tuvo lugar el ritual, pues el
hecho de que el patio sea un espacio cerra-
do impide el manejo de tan elevado número
de individuos, por lo que cabría pensar en la
posibilidad de que los animales fuesen sacri-
cadosenotroespacioyposteriormentetras-
ladados y depositados encima de la cama de
guijarros dispuesta sobre el suelo del patio.
Eso facilitaría la labor de disponer, por ejem-
plo, los caballos en parejas, con sus cabezas
entrecruzadas, lo que lleva a plantear la posi-
bilidad de que fuesen la pareja de équidos que
tirasen de un mismo carro.
361Celestino Pérez, S.; Rodríguez González, E. Complutum. 30 (2) 2019: 343-366
Fig. 12. Fotografía del hacha de hierro que conserva parte del mango de madera documentada
junto a la caja de pizarra hallada en el patio del yacimiento de Casas del Turuñuelo
(Guareña,Badajoz).(©ConstruyendoTarteso).
Es posible que las tres herramientas de hie-
rro recuperadas entre los restos óseos puedan
tener una relación directa con la consumación
delsacricio.Nos referimosaun pico docu-
mento junto a los dos primeros caballos com-
pletos, frente a la cara sur de la escalera, y dos
hachas, una junto a la cista del patio y otra en-
tre los numerosos huesos desmembrados que
se acumulaban en el rincón sureste del patio.
De las dos hachas recuperadas llama la aten-
ción una de ellas porque aún conserva parte del
mangodemaderaembutidoeneloriciocir-
cular que se practicó en su eje (Fig. 12); si uno
desusextremosestáaladoamododehacha,
el extremo contrario es de sección cuadrangu-
lar y funcionaría como una de maza.
7. A modo de conclusión
Aunque todavía quedan por analizar diversos
elementos procedentes de las excavaciones del
patio, una primera lectura nos permite ya esbo-
zar algunas conclusiones sobre su arquitectura
y los materiales hallados en este extraordinario
espacio; aunque, como es lógico, conocere-
mos mucho mejor su función cuando podamos
abordar la excavación y la caracterización fun-
cional de los espacios aledaños, fundamenta-
les para comprender el papel que desempeñó
el patio dentro del monumento de Casas del
Turuñuelo.
El sellado al que fue sometido el edicio
ha permitido que llegue hasta nuestros días en
un excelente estado de conservación, algo que
se acentúa en el caso del patio, donde los cua-
tro muros que lo delimitan conservan buena
parte de su estructura original, lo que nos está
permitiendo analizar las técnicas constructivas
empleadas. El cuidado con el que fueron con-
cebidos sus zócalos, completamente enlucidos
de rojo, nos transmite el importante papel que
debió desempeñar este amplio espacio dentro
deledicio,acentuado porlapresencia de la
escalera monumental que lo preside. La lo-
calización de esta estructura y los materiales
empleados en su fabricación nos permite intuir
la existencia de, al menos, dos fases construc-
tivas dentro del patio, así como algunas remo-
delaciones propias del mantenimiento de la
construcción, como la existencia de sucesivas
capas de enlucido rojo que cubren los muros.
La escalera es una muestra evidente de la
pericia técnica de los constructores del Tu-
ruñuelo, pues su cálculo y precisión hicieron
innecesaria la existencia de calzos que sostu-
viesen tanto los bloques de mortero como los
adobes y las lajas de pizarra que la conforman.
Su presencia nos marca el empleo de técnicas
constructivas cuyo uso e incorporación en la
362 Celestino Pérez, S.; Rodríguez González, E. Complutum. 30 (2) 2019: 343-366
Península Ibérica se atribuía a la conquista
romana. Así, elementos como la escalera del
Turuñuelo o la bóveda localizada en la estan-
cia 100 del yacimiento, son un ejemplo del uso
de técnicas constructivas desde momentos más
antiguos, lo que sin duda da un giro al enfoque
que hasta la fecha se le daba el estudio de la
arquitectura de tierra en la protohistoria penin-
sular.
Pero sin duda, la mayor aportación arqui-
tectónica del yacimiento de Casas del Turu-
ñuelo es la constatación del uso del mortero
de cal fabricado de manera antrópica para la
elaboración de los seis peldaños inferiores
de la escalera del patio, lo que retrotrae esta
técnica a un periodo histórico muy anterior
al que hasta ahora se había documentado, en
épocaromana.Estehallazgoconrmaqueal
menos en las postrimerías de la cultura tar-
tésica existía un conocimiento tecnológico
mucho más desarrollado de lo que se pensaba
hasta la fecha, además de demostrar que los
habitantes del Turuñuelo tenían un amplio co-
nocimiento de los recursos de su entorno, lo
que nos ha obligado a emprender un completo
estudio de las áreas de captación de recursos
de la zona. Una tarea más complicada será
la de localizar los espacios de producción y
artesanado, que a buen seguro se localizaban
próximosaledicio,pues,lamentablemente,
el entorno del yacimiento se encuentra muy
alterado por la agricultura intensiva de rega-
dío, lo que complicará la localización de estos
espacios.
Elreducidonúmerodeediciostartésicos
excavados en extensión en el suroeste de la Pe-
nínsula Ibérica complica establecer analogías
formales; sin embargo, el patio del Turuñue-
lo puede ser equiparado al espacio A-29 del
santuario de El Carambolo (Camas, Sevilla)
(Fernández Flores y Rodríguez Azogue 2005),
considerado el antecedente directo de la arqui-
tectura documentada en el yacimiento objeto
de estudio (Celestino y Rodríguez González
2016).ElpatiodeElCarambolofueidenti-
cado dentro de su fase V e interpretado como
un espacio abierto de 108 m2 encargado de dis-
tribuir la circulación hacia el resto de estancias
del edicio (Fernández Flores y Rodríguez
Azogue 2005: 118). Este espacio fue objeto de
sucesivas remodelaciones y ampliaciones has-
ta su integración dentro del complejo arquitec-
tónico en la fase II, donde este ámbito se con-
vierte en un patio interior (Fernández Flores y
Rodríguez Azogue 2005: 131) cuya funciona-
lidad es equiparable a la que debió desempeñar
el patio de Casas del Turuñuelo.
Por otra parte, y a pesar de su cercanía tan-
to espacial como cronológica, el patio de la
FaseAdeCanchoRoano, con una supercie
de 100 m2 y, por lo tanto, de menor dimensión,
presenta una disposición y localización dentro
del santuario que permiten otorgarle una fun-
ción de carácter distribuidor, además de estar
totalmente abierto al este. Sobre este patio
aparecieron una gran cantidad de materiales de
hierro asociados a las labores agrícolas, a lo
que se sumaban las numerosas ánforas y los
molinos de vaivén, pero sin embargo no había
restosde sacricios,los cuales seconcentra-
ban en el foso que rodea el monumento.
Otro de los aspectos más relevantes do-
cumentado en el patio es la existencia de un
gransacriciodeanimalesquehastalafecha
es un ejemplo único en el mediterráneo occi-
dental durante la I Edad del Hierro. El sacri-
cioconstituyeunafasemásdelaliturgiaa
la que debemos sumar la constatación de un
banquete cuya celebración ha quedado fosi-
lizada en la estancia H-100 y la denominada
“estancia del banquete”, ambas excavadas en
laplantasuperiordeledicio.SoloenCan-
cho Roano se ha podido atestiguar un gran
sacriciodeanimales,tambiénespecialmente
caballos, concentrados en el tramo occidental
del foso; sin embargo, en este caso no hay una
disposición de los individuos, sino que sus
huesos fueron lanzados al fondo del mismo.
Tan solo algunos caballos fueron hallados en
posición anatómica, si bien todos presentaban
la cabeza cortada y lanzada al extremo con-
trario. Aunque el ritual establecido en ambos
yacimientos es diferente, no cabe duda que
hay una concomitancia en una liturgia donde
el caballo es el protagonista. Tal vez la dife-
rentefuncionalidaddesendosediciosmar-
que también las discordancias entre ambos
rituales.
Por último, la excavación del patio ha sido
fundamental para completar la secuencia de
amortizacióndeledicio,yaintuidadurante
la excavación de las estancias ubicadas en el
piso superior. Así, tras la celebración del ri-
tual, en el que se inserta la celebración de un
banqueteylarealizacióndesacriciosyliba-
ciones,seprodujoladestruccióndeledicio
y muchos de sus materiales, caso de la “ba-
ñera” o la escultura griega, y el incendio de
los diferentes espacios. Este proceso culmina
con el rellenado de las estancias, cuyo proce-
363Celestino Pérez, S.; Rodríguez González, E. Complutum. 30 (2) 2019: 343-366
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so ha quedado patente en el nivelado del patio
y su posterior sellado con una espesa capa de
arcilla amarilla que ha favorecido la conser-
vacióndeledicioyladesusmaterialeshasta
nuestros días.
El Turuñuelo se convierte así en una pieza
claveparaestudiarelndelaculturatartésica
en el valle medio del Guadiana, una zona que,
desde el siglo VI ane aporta una estrategia ori-
ginal de la ocupación del territorio que tendrá
unenorme éxitoeconómico hastael nalde
esteperiodo,analesdelsigloVane,cuando
desaparececualquiervestigiodelaoreciente
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366 Celestino Pérez, S.; Rodríguez González, E. Complutum. 30 (2) 2019: 343-366
Notes
1. Este trabajo se integra dentro del Proyecto de Investigación I+D+i: “Construyendo Tarteso: análi-
sis constructivo, espacial y territorial de un modelo arquitectónico en el valle medio del Guadiana”
(HAR2015-63788-P).
2. scelestino@iam.csic.es /esther.rodriguez@iam.csic.es
Instituto de Arqueología – Mérida (CSIC – Junta de Extremadura)
Plaza de España, 15 – 06800, Mérida
Aspaceforsacrice:thepatiooftheTartessiansiteofCasasdelTuruñuelo(Guareña,Badajoz)
3. Queremos agradecer a la Dra. Marzoli y al Dr. Schubart su generosidad por poner a nuestra disposición
todaladocumentacióndelaexcavaciónllevadacaboen1967eneledicioGdeToscanojuntoalque
apareció la escalera aludida, en buena medida aun inédita.
4. Agradecemos al equipo de arqueólogos de la empresa G.I.R.H.A., S.C., y muy especialmente a Jesús de
Haro Ordóñez, la documentación que nos ha facilitado sobre estas excavaciones realizadas en Huelva,
extraídas del informe inédito de la Intervención Preventiva del solar elaborado en 2004: Castilla, E.;
Mora, M.C.; López, MA. y De Haro, J. (2004): Intervención Arqueológica Preventiva en el solar nº 7
de la calle Palacios nº 7 (Huelva). Informe Preliminar. Presentado en la Delegación de Provincial de
Cultura de Huelva.
5. Estos análisis se han llevado a cabo en el laboratorio de Arqueometría del Departamento de Prehistoria
y Arqueología de la Universidad de Granada.
6. Los vidrios, así como los elementos metálicos del yacimiento, están en proceso de restauración en el
ServiciodeConservación,RestauraciónyEstudiosCientícosdelPatrimonioArqueológicodelaUni-
versidad Autónoma de Madrid (SECYR).
7. La analítica se llevó a cabo en el Laboratorio de Arqueometría del Departamento de Prehistoria y Ar-
queología de la Universidad de Granada.
8. Los análisis de la escultura de mármol han sido realizados por el Instituto Catalán de Arqueología Clá-
sica.
9. Este exhaustivo trabajo se desarrolla dentro de un Proyecto de Investigación del Plan Regional de Inves-
tigación de la Junta de Extremadura titulado “Estudio de la hecatombe animal del yacimiento de Casas
del Turuñuelo (Guareña, Badajoz). La gestión de la cabaña ganadera y sus implicaciones socioeconómi-
cas y rituales en época tartésica” PRI-IB10131. El equipo, además de los directores de la excavación, lo
integran Pilar Iborra y Rafael Martínez Valle del Instituto Valenciano de Conservación y Restauración
de Bienes Culturales; Silvia Valenzuela y Ariadna Nieto del Instituto Milà i Fontanals del CSIC; Rafael
Martínez Sánchez de la Universidad de Granada; Silvia Albizuri, de la Universidad de Barcelona; Jaime
Lira, del ISCIII-UCM; y María Martín Cuervo y Ana Mayoral de la Universidad de Extremadura. Por
su parte, la propia Universidad de Extremadura lidera otro proyecto de investigación sobre los équidos
del Turuñuelo dirigido por Joaquín Jiménez Fragoso del Hospital Clínico Veterinario.
10. Cabe reseñar en este punto que el número definitivo de animales puede variar una vez concluyan
los estudios que se están llevando a cabo en el Instituto Valenciano de Conservación y Restaura-
ción de Bienes culturales, donde se está llevando a cabo el estudio tafonómico de los restos.
11. Agradecemos la información facilitada por Leonor Peña, en cuyo Laboratorio de Arqueobiología del
CCHS del CSIC se están llevando a cabo los análisis de paleomabiente del Turuñuelo.
12. El análisis tafonómico de la fauna de Cancho Roano fue realizado por Manuel Domínguez Rodrigo en
el Departamento de Prehistoria de la Universidad Complutense de Madrid y su estudio será publicado
próximamente, si bien antes queremos cotejar los resultados con los que se deriven del estudio de la
fauna del Turuñuelo.
... El final violento de los edificios del siglo VII a .C ., entraría dentro del concepto de este tipo de construcciones, tal y como se propone en el Turó del Calvari de Vilalba dels Arcs, una destrucción prácticamente ritual (Diloli, et al., 2018, 201) . En el valle del Guadiana Cancho Roano y el Turuñuelo se destruyen también intencionalmente tras un ritual de sacrificio sin precedentes en la arqueología ibérica (Celestino, Cabrera, 2014;Celestino, Rodríguez, 2019) . Dentro de un final ritualizado cabría situar también en el Puig de la Misericòrdia el edificio del Ibérico Antiguo, ya que al abandonarse se cubre, tal y como se ha comentado anteriormente . ...
... However, the application of this APSFR methodology has allowed us to add another cause or hypothesis that we will have to corroborate with the help of disciplines such as microstratigraphy and carpology. This refers to the possible effect that the T500 event had on these structures, corroborated in examples such as the site of Casas del Turuñuelo, in whose lower courtyard the remains of a flood have been documented, over which animals were sacrificed prior to the building being sealed [47]. ...
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Over the last few decades, river landscapes have been significantly transformed as a result of increased human impact. This transformation is evident in areas such as the middle Guadiana basin, where the impact of both agricultural and hydraulic infrastructures has led to the decontextualization of archaeological sites, resulting in a disconnection between archaeological sites and their own physical environment. In order to analyse the location and geographic contexts of sites from the first Iron Age in the middle Guadiana basin and to detect the existence of human settlement patterns, we designed a methodological approach that combines LiDAR and APSFR data (areas with potential significant flood risk). The main purpose of this method is to detect flood areas and assess the relationship between them and archaeological sites. The result allowed us to obtain a clearer understanding of these societies, their knowledge of the physical environment, and the causes and reasons behind their occupation of certain sites. The validation of the results demonstrated the versatility of this methodological approach, which can be extrapolated to analysing other regions and historical periods.
... Ambos espacios constituyen dos piezas de un enorme puzle cuya reconstrucción sacará a la luz la complejidad del ritual que puso fin a la vida del edificio de Casas del Turuñuelo, de ahí la importancia de ir dando a conocer los resultados arqueológicos obtenidos de la excavación y estudio de cada una de las habitaciones que conforman esta magnífica construcción. A este respecto, cabe añadir que la última pieza sumada a este enorme rompecabezas es la hecatombe de animales documentada en el patio del piso inferior del edificio (Celestino y Rodríguez González, 2019a). ...
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En el año 2016, durante la II Campaña de excavaciones en el yacimiento de Casas del Turuñuelo, se procedió a la excavación del vestíbulo y la estancia S-1, comúnmente conocida como estancia del banquete. En este trabajo se analizan los hallazgos materiales y las estructuras arquitectónicas de este espacio, a través de cuyo estudio hemos podido determinar la funcionalidad de la estancia, diferenciando la existencia de dos actividades distintas pero continuas en el tiempo: la preparación y cocinado de los alimentos y su posterior consumo. Esto nos ha permitido reconstruir la secuencia completa y los elementos empleados en cada una de las fases del banquete celebradas en esta habitación.
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Archaeological works at Cabeço Redondo (southern Portugal), located in the Guadiana River basin, identified the remains of a monumental building with an architecture, ceramics and metal artefacts in line with post-Orientalizing contexts of the sixth–fifth century BC in southwestern Iberian Peninsula. Metal debris connected to the copper-based metallurgy include a significant collection of ingots, lumps and small prills, with emphasis to a massive plano-convex ingot, while artefacts comprise tools, small implements, ornaments and rods. A chemical and microstructural study involving micro-EDXRF, optical microscopy and SEM–EDS provided some answers about foundry activities and identified the composition and post-casting manufacture of artefacts. Most metal debris were composed of pure copper (> 99 wt% Cu), although some examples attest the use of bronze and leaded bronze at Cabeço Redondo metallurgical workshop. Apart from a few copper items, the artefact collection mainly shows low-tin bronze alloys (7.6 ± 3.9 wt% Sn) and leaded bronze alloys (7.7 ± 4.4 wt% Sn and 6.0 ± 3.4 wt% Pb). The manufacture of copper and binary bronze artefacts included hammering and annealing, while leaded bronzes were usually not subjected to post-casting work, implying a well-defined relation among function, composition and manufacture. The features of metal debris and artefacts were then compared with the ones of coeval sites of this region to integrate the metallurgical evidence of Cabeço Redondo into the technological pattern of southwestern Iberian Peninsula during the middle of the first millennium BC.
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En este trabajo se presenta un análisis arquitectónico y material de la escalera monumental que preside el patio del yacimiento de Casas del Turuñuelo. El análisis de los escalones inferiores nos ha permitido documentar la primera evidencia de la fabricación de un mortero de cal de manera antrópica empleado para la producción de bloques paralelepípedos, a modo de sillares. El trabajo recoge una visión histórica del hallazgo, así como una valoración acerca del impacto que supuso la adopción de esta tecnología y las ventajas funcionales de la misma. Así mismo, se presentan los resultados de los análisis arqueométricos realizados sobre cinco de los escalones mediante los que poder afirmar que nos encontramos ante el primer mortero de cal empleado para la elaboración de sillares en la protohistoria de la Península Ibérica.
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El campesinado es quizás una de las figuras sociales menos analizadas en la protohistoria peninsular por el escaso reflejo que su actividad deja en el registro arqueológico. Para contribuir a su conocimiento se propone un esquema de trabajo que reúne la información procedente de las actuaciones arqueológicas, los análisis bioarqueológicos y los estudios de las Áreas de Captación Económica. Dicho esquema ha sido aplicado al estudio de los asentamientos tipo aldea o granja documentados en el tramo medio del Guadiana entre los siglos VII-V a.C. para ensayar su utilidad y así comprender el papel que el campesinado pudo desempeñar en el desarrollo social y económico del poblamiento de esta región durante la I Edad del Hierro.
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Durante la primera campaña de excavaciones realizada en el año 2015 en el yacimiento tartésico de Casas del Turuñuelo (Guareña, Badajoz) se procedió a excavar la denominada estancia 100. Entre los materiales arqueológicos documentados sobre el pavimento de la habitación se recuperaron cuatro placas que por la posición que presentaban decoraban las cuatro caras de una caja de madera perdida por el incendio que puso fin a la vida del edificio. Este trabajo reúne la información referente a su hallazgo y contexto arqueológico, el estudio de las piezas y su iconografía, los resultados de los análisis realizados tanto de las placas como de los clavos conservados, así como el proceso de restauración y conservación al que las piezas han sido sometidas. Su estudio nos ha permitido abrir nuevas líneas de investigación en torno al comercio fenicio con Occidente y la existencia de un artesanado especializado en el trabajo del hueso y el marfil en los enclaves peninsulares.
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En el año 2016, durante la II Campaña de excavaciones en el yacimiento de Casas del Turuñuelo, se procedió a la excavación del vestíbulo y la estancia S-1, comúnmente conocida como estancia del banquete. En este trabajo se analizan los hallazgos materiales y las estructuras arquitectónicas de este espacio, a través de cuyo estudio hemos podido determinar la funcionalidad de la estancia, diferenciando la existencia de dos actividades distintas pero continuas en el tiempo: la preparación y cocinado de los alimentos y su posterior consumo. Esto nos ha permitido reconstruir la secuencia completa y los elementos empleados en cada una de las fases del banquete celebradas en esta habitación.
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Dressing the sacrifice: textiles, textile production and the sacrificial economy at Casas del Turuñuelo in fifth-century BC Iberia - Volume 93 Issue 370 - Beatriz Marín-Aguilera, Esther Rodríguez-González, Sebastián Celestino, Margarita Gleba
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this work summarizes the results yielded after five excavation campaigns where undertaken at the Cerro Borreguero (Borreguero Hill) Archaeological Site (Zalamea de la Serena, Badajoz). Said excavation campaigns have allowed us to document the existence of three moments of occupation between the ninth century BCE and the first century BCE, with a noticeable hiatus between the Protohistoric Period and Roman Period. The appearance of an oval hut along with a rectangular construction indicates that this is the first transition archaeological site in the Middle Valley of the Guadiana River which dates between the Late Bronze Age and Iron Age I.
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Se presenta con este trabajo una nueva lectura del modelo de ocupación del valle medio del Guadiana durante época tartésica. La propuesta tiene como eje central el estudio de los edificios tartésicos ocultos bajo túmulo y si papel dentro de la organización del espacio. Así mismo, se incorpora al modelo el yacimiento del Tamborrio, el único ejemplo de asentamiento en altura documentado hasta el momento
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se presentan en este trabajo los resultados obtenidos durante la excavación de la estancia 100 del yacimiento de ‘Casas del Turuñuelo’ (Guareña). Para ello realizamos un recorrido a través de su arquitectura y de los elementos materiales documentados durante las excavaciones. A partir de su análisis planteamos una primera lectura del espacio, donde incluimos su funcionalidad y comparativa con otros ejemplos documentados tanto en el núcleo de Tarteso como en su periferia geográfica, el valle medio del Guadiana.
Conference Paper
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No presente trabalho incluem-se os achados de equídeos domésticos na zona meridional da Catalunha, localizados em jazidas correspondentes à primeira Idade do Ferro (3nal do século VIII até o início do século VI a.C.). Os locais estudados são caracterizados por uma presença significativa de materiais de origem fenícia e também por serem os primeiros na área a registrar restos ósseos de equídeos após um hiato prolongado ao longo de quase todo o Holoceno. Considera-se se a presença destes animais, incluindo o cavalo (Equus caballus) e o burro doméstico (Equus asinus), deve estar relacionada com o impacto colonial fenício, ao contrário do que poderia acontecer em outras áreas mais a norte, onde a generalização do cavalo a partir do Bronze Final se pode vincular a influências centro-europeias.