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La cadena de valor de la investigación agroindustrial azucarera

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Abstract

Capítulo 3 del libro " Los resultados de los Institutos Cubanos de Investigación, Desarrollo e Innovación en las tecnologías sobre Azúcar y Derivados
ÍNDICE
Prólogo
Capítulo 1. La investigación, el desarrollo y la innovación en el
ICIDCA. Luis O. Gálvez Taupier 11
1.1. Los inicios de las actividades de I+D+i 11
1.2. El desarrollo de las investigaciones del azúcar y los derivados 12
1.3. Los servicios técnicos especializados a la industria 17
1.4. La divulgación de los resultados de las investigaciones 19
1.5. La colaboración nacional 20
1.6. La colaboración internacional 20
1.7. Las distinciones científico-técnológicas 22
Capítulo 2. La disponibilidad de la materia prima caña y de sus
coproductos. Luis O. Gálvez Taupier e Ifraín S. Otero Mederos 23
2.1. Las distinciones científico-técnológicas Introducción 23
2.2. La caña 24
2.3. La caña de azúcar y el medio ambiente 26
2.4. La caña como materia prima 27
2.5. La producción de caña 31
2.6. Pronóstico de disponibilidad de caña y sus coproductos 32
2.7. Bibliografía 34
Capítulo 3. La cadena de valor de la investigación agroindustrial
azucarera. Raúl Sabadí Díaz, Manuel Díaz de los Ríos,
Luis O. Gálvez Taupier y Jorge T. Lodos Fernández 36
3.1. Introducción 36
3.2. La cadena de valor de la agroindustria azucarera 38
3.3. La cadena de valor de las investigaciones agroindustriales
azucareras 40
3.4. Riesgos 53
3.5. Bibliografía 54
Capítulo 4. Tecnología azucarera. Eduardo Casanova Cabeza,
Oscar Almazán del Olmo y Jorge T. Lodos Fernández 57
4.1. Introducción 58
4.2. La calidad industrial de la caña de azúcar 59
4.3. La extracción del jugo 61
4.4. La purificación del jugo 65
4.5. La evaporación del jugo 70
4.6. La reología de mieles y masas cocidas 72
4.7. La cocción y la cristalización 74
4.8. La centrifugación 81
4.9. La quimización del proceso 83
4.10. El almacenamiento del azúcar a granel 85
4.11. La decoloración de licores de refinería 86
4.12. El control de producción y la calidad del azúcar 87
4.13. Bibliografía 88
Capítulo 5. Derivados de azúcares. Eduardo Casanova Cabeza
y Andrés Gómez Estévez 92
5.1. Introducción 92
5.2. Derivados de azúcares químicos 93
5.3. Derivados de azúcares para la medicina 109
5.4. Derivados de azúcares para la industria alimenticia 118
5.5. Bibliografía 128
Capítulo 6. La fabricación de pulpa y papel de bagazo.
Juan Fernández Rodríguez, Agustín Sánchez Ortega
y Nancy Fernández Rodríguez 130
6.1. Introducción 131
6.2. Pulpa 132
6.3. Papel 151
6.4. Bibliografía 171
Capítulo 7. Los productos aglomerados. Ofelia Carvajal Cabo
y Raúl Costales Sotelo 173
7.1. Introducción 173
7.2. Tableros de fibras de bagazo 175
7.3. Tableros de partículas de bagazo 182
7.4. Productos moldeados de bagazo 191
7.5. Análisis de riesgos de las tecnologías de aglomerados 194
7.6. Impacto ambiental de las tecnologías de aglomerados 196
7.7. Aspectos económicos de las tecnologías de aglomerados 196
7.8. Bibliografía 198
Capítulo 8. Los composites de bagazo. Adolfo Brown Gómez,
Juan A. Leal Alfonso, Amaury Álvarez Delgado,
José A. Pérez Hernández y Andrés Gómez Estévez 200
8.1. Introducción 200
8.2. Materias primas y métodos analíticos 202
8.3. Descripción de la tecnología desarrollada en el ICIDCA
para la producción del PI en forma de granzas/pellets 204
8.4. Estructura productiva de una planta de peletizado 207
8.5. Propuesta de formulación y preevaluación técnico-económica
del PI (PlastiBAG) 207
8.6. Aplicaciones del producto PlastiBAG 208
8.7. Riesgos 211
8.8. Bibliografía 211
Capítulo 9. Los biocombustibles cañeros. Jorge T. Lodos Fernández,
Eduardo Casanova Cabeza y Ricardo Campo-Zabala 213
9.1. Introducción 214
9.2. El bagazo como biocombustible cañero primario 214
9.3. La caña energética como biocombustible cañero secundario 229
9.4. Los residuos de la cosecha (RAC) como biocombustible
cañero secundario 231
9.5. Los sistemas de limpieza y cosecha de la caña y su
influencia sobre la producción de biocombustibles cañeros 239
9.6. Bibliografía 244
Capítulo 10. Los biocombustibles complementarios.
Jorge T. Lodos Fernández 246
10.1. Introducción 246
10.2. Marabú 247
10.3. Bagazo con petróleo 254
10.4. Carbón y otros combustibles fósiles 255
10.5. Bibliografía 259
Capítulo 11. La energía en el proceso azucarero.
Jorge T. Lodos Fernández, Raúl Sabadí Díaz
y Leopoldo Rostgaard Beltrán 260
11.1. Introducción 260
11.2. El concepto de cogeneración en la producción de azúcar 261
11.3. El consumo de energía térmica en la producción de azúcar 263
11.4. El consumo de energía eléctrica en la producción de azúcar 270
11.5. La generación de energía en la producción de azúcar 273
11.6. La maximización de la producción y venta de energía 277
11.7. La integración energética azúcar-derivados (alcohol) 284
11.8. Aspectos económicos 288
11.9. Riesgos 291
11.10. Bibliografía 292
Capítulo 12. Producción de alcohol a partir de subproductos de la
industria azucarera. Gustavo Saura Laria,
My-Lai Ibáñez Fuentes y Julio Martínez Valdivieso Piloto 295
12.1. Introducción 295
12.2. Principales sustratos en la producción de alcohol 296
12.3. La fermentación alcohólica 301
12.4. Clasificación de alcoholes por características físico-químicas 310
12.5. Los residuales en la fermentación alcohólica 313
12.6. Los riesgos de la producción de alcohol 316
12.7. La economía del alcohol 316
12.8. Bibliografía 318
Capítulo 13. Bebidas alcohólicas destiladas. Idania Blanco Carvajal
y Arlyn Reyes Linares 320
13.1. Introducción 320
13.2. El proceso tecnológico de fabricación de ron 322
13.3. El proceso tecnológico de fabricación de vodka 326
13.4. El proceso tecnológico de fabricación de licor de limón 329
13.5. Análisis de riesgos 334
13.6. Impacto ambiental 335
13.7. Aspectos económicos 335
13.8. Bibliografía 336
Capítulo 14. La producción de levadura Candida utilis (levadura
Torula). Manuel Díaz de los Ríos, Gustavo Saura Laria
e Indira Pérez Bermúdez 338
14.1. Introducción 338
14.2. Materias primas para la producción de levadura Torula 339
14.3. Composición del producto final (levadura Torula) 342
14.4. Descripción del proceso 343
14.5. Novedad tecnológica 347
14.6. Impacto ambiental 347
14.7. Aspectos económicos 348
14.8. Análisis de riesgos 350
14.9. Bibliografía 350
Capítulo 15. Alimentos alternativos para el ganado con coproductos
de la agroindustria de la caña de azúcar.
Carmen A. Guevara Rodríguez y Caridad Suárez Machín 352
15.1. Introducción 353
15.2. Miel-urea (MU) 354
15.3. Miel-urea-bagacillo (MUB) 357
15.4. Bloques multinutricionales (BMN) 360
15.5. Productos con bagacillo pretratado 364
15.6. Las levaduras Saccharomyces y Candida utilis (Torula) 371
15.7. Miel proteica (MP) 376
15.8. Bibliografía 380
Capítulo 16. Dextrana y sus derivados. Antonio Bell García,
Caridad Suárez Machín, Georgina Michelena Álvarez
y Reinaldo Fraga Vidal 383
16.1. Introducción 383
16.2. Producción de dextrana técnica por fermentación tradicional 384
16.3. Producción de la enzima dextranasa por vía biotecnológica 390
16.4. Dextrana para derivados 394
16.5. Dextrana clínica 401
16.6. Hierro-dextrana 403
16.7. Otros derivados 407
16.8. Riesgos 407
16.9. Aspectos económicos y de mercado 408
16.10. Bibliografía 409
Capítulo 17. Los bioproductos. Ana Nelis San Juan Rodríguez,
María Elena Díaz de Villegas Díaz de Villegas,
Georgina Michelena Álvarez y Antonio Bell García 412
17.1. Introducción 412
17.2. Desarrollo de bioproductos para la agricultura en el ICIDCA 414
17.3. Perfiles técnicos de los bioproductos desarrollados 415
17.4. Infraestructura del ICIDCA para la producción de bioproductos 427
17.5. Retos en la producción de bioproductos por métodos
biotecnológicos 430
17.6. El mercado de los bioproductos para la agricultura en Cuba 431
17.7. Bibliografía 432
Capítulo 18. La cachaza y sus usos. Arodis Caballero Núñez,
Alejandro Fonte Pérez y Guillermo González Pedrozo 435
18.1. Introducción 435
18.2. Propiedades de la cachaza 437
18.3. La cachaza como alimento animal 439
18.4. La cachaza como mejorador de suelo 441
18.5. La cachaza como productora de energía 445
18.6. Bibliografía 446
Capítulo 19. Producción de cera a partir de cachaza.
Antonio Hidalgo Sicilia y Eduardo Hernández Ramos 448
19.1. Introducción 448
19.2. La cera de caña 449
19.3. Composición de la cera de cutícula 450
19.4. Cera cruda de cachaza 451
19.5. Refinación de la cera cruda 455
19.6. Usos 455
19.7. Evaluación técnico-económica 456
19.8. Riesgos 457
19.9. Bibliografía 457
Capítulo 20. La caracterización de residuales líquidos.
Yaniris Lorenzo Acosta, Agustín Sánchez Ortega
y Gustavo Saura Laria 459
20.1. Introducción 459
20.2. Los residuales líquidos de la industria azucarera 459
20.3. Los residuales líquidos de la industria alcoholera 460
20.4. Los residuales líquidos de la industria de levadura Torula 461
20.5. Los residuales líquidos de la industria de pulpa y papel de
bagazo 462
20.6. La toma y conservación de las muestras de residuales 464
20.7. El impacto ambiental 465
20.8. Análisis de riesgos 467
20.9. Bibliografía 467
Capítulo 21. Biogás de subproductos de la caña de azúcar.
Manuel Díaz de los Ríos 470
21.1. Introducción 470
21.2. Materias primas para la producción de biogás 471
21.3. La composición del biogás 474
21.4. Descripción del proceso 474
21.5. Novedad tecnológica 475
21.6. Impactos ambientales 476
21.7. Inversiones y mercado 476
21.8. Análisis de riesgos 476
21.9. Bibliografía 477
Capítulo 22. Sistemas de Gestión de Calidad, Sistema Integrado de
Gestión Calidad-Inocuidad y Servicios.
Grisel María Ortega Arias-Carbajal, Aracelia Hernández Gutiérrez,
Arlyn Reyes Linares, Mabel Viñals Verde,
Yohana de la Hoz Izquierdo, Marlyn Pérez Rodríguez,
Irma Ramos Pouza y Marlén Lorenzo Maiquez
479
22.1. Introducción 479
22.2. Implantación de Sistemas de Gestión en laboratorios de
ensayo del ICIDCA 480
22.3. Implantación en el ICIDCA de Sistemas de Gestión y de
Sistema Integrado de Gestión Calidad-Inocuidad Alimentaria 488
22.4. Implantación del Sistema de Gestión de la Calidad en los
servicios 491
22.5. Implantación del Sistema de Gestión de la Calidad y las
Buenas Prácticas de Fabricación en las producciones
biológicas del ICIDCA 493
22.6. Bibliografía 496
Capítulo 23. Transferencias de tecnologías que brinda el ICIDCA a la
agroindustria azucarera y de sus derivados.
Irma Ramos Pouza, Marlén Lorenzo Maíquez
y Grisel María Ortega Arias-Carbajal
498
23.1. Introducción 498
23.2. La transferencia de tecnología 501
23.3. El Sistema de Gestión de Calidad en la transferencia de
tecnología 502
23.4. Bibliografía 505
Capítulo 24. Desarrollo de software para el análisis, control y
gestión de procesos de la agroindustria azucarera y de
sus derivados. Mauricio Ribas García y Raúl Sabadí Díaz 507
24.1. Introducción 507
24.2. Sistema para análisis y simulación de fábricas de azúcar y
derivados (SIMFAD) 508
24.3. Sistema para diversificación flexible (DAFLEX) 513
24.4. Sistema de gestión de mantenimiento (MAINPACK) 513
24.5. Sistema para el control de la producción de alcohol (SisAlco) 514
24.6. Sistema para análisis y simulación de la fermentación
alcohólica (FERMENTA) 515
24.7. Sistema para análisis y simulación de la destilación alcohólica
(DESTILA) 517
24.8. Sistema de gestión de añejamiento (SOLERA) 517
24.9. Sistema de administración de la información científico -
tecnológica (BIBLIO) 518
24.10. Centro virtual de información tecnológica del azúcar (CEVITA) 519
24.11. Bibliografía 520
Capítulo 25. Entrenamientos y capacitación. Ofelia Carvajal Cabo 522
25.1. Introducción 522
25.2. Relación de cursos que se imparten en el ICIDCA 524
25.3. Aspectos generales para los solicitantes extranjeros 524
25.4. Programa general 525
Capítulo 26. Sobre la organización de eventos internacionales.
Marianela Cordovés Herrera 526
26.1. Introducción 526
26.2. Los congresos internacionales sobre el azúcar y derivados de
la caña 527
Capítulo 27. Los estudios de factibilidad técnico-económica.
Marianela Cordovés Herrera 534
27.1. Introducción 535
27.2. La evaluación de la factibilidad técnico-económica 536
27.3. La inversión 540
27.4. El costo 543
27.5. Los ingresos 547
27.6. La ganancia, la utilidad y los dividendos 548
27.7. Las fuentes del dinero o del financiamiento 551
27.8. La medición de la eficiencia económica 552
27.9. Bibliografía 559
Capítulo 28. La información científico-tecnológica.
Aurora Martín González y Hermys Rojas Núñez 565
28.1. Introducción 565
28.2. El Centro de información 565
28.3. La automatización de la gestión de la información 567
28.4. La revista “ICIDCA sobre los derivados de la caña de azúcar” 567
28.5. Otras publicaciones 568
28.6. Boletines 571
28.7. Bibliografía 572
Anexo. Resultados del nuevo ICIDCA 574
36
Capítulo 3
LA CADENA DE VALOR DE LA INVESTIGACIÓN
AGROINDUSTRIAL AZUCARERA
Raúl Sabadí Díaz, Manuel Díaz de los Ríos
Luis O. Gálvez Taupier y Jorge T. Lodos Fernández
ÍNDICE
3.1. Introducción
3.2. La cadena de valor de la agroindustria azucarera
3.3. La cadena de valor de las investigaciones agroindustriales azucareras
3.3.1. Las investigaciones a ciclo cerrado
3.3.2. El valor añadido a los productos de la agroindustria azucarera
3.3.3. El encadenamiento productivo que se demanda por la agroindustria
azucarera
3.4. Riesgos
3.5. Bibliografía
3.1. INTRODUCCIÓN
Por “cadena de valorpuede entenderse el total de las actividades requeridas
para completar un determinado producto o servicio, desde su concepción y
producción, hasta la entrega final al consumidor. Incluye una mirada a su
actividad interior y a su relación externa con proveedores, clientes e, inclusive
competidores. La cadena de valor se define también como la colaboración
estratégica de empresas para satisfacer objetivos específicos de mercado a largo
plazo y lograr beneficios mutuos para todos o para varios de sus eslabones. La
cadena de valor define tecnologías, organiza estudios de integración, analiza
políticas industriales y estrategias de asociación. Su esencia es tratar a la
empresa no como un ente singular sino como parte de una cadena de funciones
económicas e interrelaciones, internas y externas, que trascienden sus límites
geográficos e institucionales.
Su intención es, también, entender los factores que gobiernan su crecimiento
y competitividad para identificar las oportunidades y restricciones existentes y
recomendar cómo intervenir para aprovecharlos mejor. Al hacer esto, no basta el
enfoque económico, hay que considerar también los aspectos laborales, el
vínculo con la comunidad, con las autoridades, proveedores y clientes, la
colaboración con otras instituciones docentes y de investigación y el impacto de
la actividad, sus materias primas, productos y demanda de servicios sobre el
medio ambiente, incluyendo el uso del agua, de la energía renovable, de los
medios de transporte, de los envases y embalaje, la producción y gestión de
residuales y el control de la emisión de créditos de carbón, entre otros aspectos.
Además, hay que:
Formar y capacitar técnicamente a los actores directos de la cadena.
Tomar en cuenta a los prestadores de servicios de apoyo.
37
Consolidar alianzas estratégicas para generar e implementar soluciones.
Añadir valor a la producción con capacidad de generar sostenibilidad.
Establecer estrategias competitivas y de sostenibilidad de la cadena a
largo plazo.
Existen otros tipos de cadenas que también juegan un papel importante en
cualquier rama de la producción o los servicios, como la propia cadena
“productiva”, que es el conjunto de actividades técnicas relacionadas, que
realizan los participantes de un proceso para transformar materias primas y
conocimiento en productos y/o servicios útiles, y comercializarlos a sus clientes.
La cadena productiva incluye la tecnología y el saber-cómo utilizarla
eficientemente (know-how). También existe la cadena de “suministro” que
complementa la cadena productiva, donde se integra la actividad de los
proveedores de materiales y servicios a la producción, la distribución de los
productos o servicios terminados y su compra por los clientes. La cadena de
suministro incluye la coordinación entre suministradores, intermediarios y
clientes. En esencia, integra las actividades de suministro y demanda, dentro y
fuera de las compañías. Se caracteriza, básicamente, por operaciones de
compraventa reales o virtuales entre sus participantes.
No puede ignorarse el impacto que la innovación tiene en la cadena de valor.
Efectivamente, en el proceso de innovación está presente la introducción, en
cualquier eslabón de la práctica interna de una entidad, de un nuevo o
significativamente mejorado producto, nuevo equipo, servicio, proceso, método
de organización o comercialización que va a actuar de forma protagónica en el
desarrollo e incremento de su cadena de valor.
En el sistema económico mundial se ha producido un cambio radical en las
últimas décadas, que ha modificado sensiblemente la percepción, tanto teórica
como práctica, de la realidad económica y social. El protagonismo creciente de la
informática, de las comunicaciones y de la bio y nanotecnologías en los últimos
años, ha producido una aceleración tecnológica que mucho tiene que ver con la
innovación y con su interacción múltiple con las empresas que actualmente están
obligadas a combinar diferentes tipos de conocimientos, competencias,
capacidades y recursos en pos de lograr una mejora competitiva.
En las acciones para elevar la eficiencia y la productividad de los eslabonas
productivos de la cadena de valor deberá estar presente la innovación con un
papel protagónico, utilizando las experiencias e iniciativas propias y las más
avanzadas multidisciplinarias, tangibles e intangibles que pueden aportar los
centros de I+D+i y las universidades. Además, para llegar a ser una empresa con
altos valores en su cadena productiva, será necesario que su actividad de
innovación haya tenido resultados concretos, es decir, que se hayan realizado
cambios significativos en el producto, proceso, comercialización u organización
que hayan mejorado sus resultados productivos y económicos.
Cuando la cadena de valor incluye la generación de conocimiento para el
incremento sistemático del valor agregado al cliente final, se constituye en un
sistema de superior alcance. De ese modo, todas las actividades de
investigación, desarrollo e innovación (I+D+i) forman parte también de la cadena
de valor. El Instituto Cubano de Investigaciones de los Derivados de la Caña de
Azúcar (ICIDCA), comprendió esto desde etapas muy tempranas y lo introdujo en
su sistema de gestión de la investigación.
38
3.2. LA CADENA DE VALOR DE LA AGROINDUSTRIA AZUCARERA
La agroindustria de la caña de azúcar integra dos de los objetivos más
importantes de la humanidad: la producción de energía renovable y de alimentos
para humanos y animales. Es una fuente de creación de nuevos productos de
alto valor agregado que se adelanta a responder a muchas de las
preocupaciones actuales, sin competir por los suelos, autosuficiente en agua y
compatible con el medio ambiente.
El cultivo de la caña de azúcar es un paradigma del desarrollo sostenible, a lo
que han contribuido los resultados del ICIDCA en la disminución del uso de
herbicidas, pesticidas y fertilizantes químicos, en la utilización de los
subproductos: cachaza, cenizas, compost, agua y residuales, en el desarrollo de
biofertilizantes fijadores de nitrógeno, de microorganismos beneficiosos y de
reguladores y estimuladores del crecimiento vegetal.
De esta manera, se maximiza la explotación de la biomasa cañera, se
flexibiliza la producción de derivados para satisfacer la demanda de productos
agrícolas, agropecuarios e industriales, se revalorizan los productos, coproductos
y derivados, se explota eficientemente la potencialidad de la caña como
combustible en la generación de energía y se preservan los suelos
reintegrándoles sus nutrientes, a partir de los productos agrícolas e industriales.
Históricamente, el aprovechamiento de los coproductos de la caña de azúcar
ha tenido distintas características y grados de desarrollo. En la mayoría de los
casos fueron concebidos como producciones anexas a las fábricas de azúcar,
con incrementos de la cadena de valor muy limitados, con poca integración
tecnológica y complementación productiva. En las últimas décadas surge la
necesidad de vinculación tecnológica, energética y empresarial y de extender el
concepto de producciones diversificadas hacia la agricultura, donde, a la caña, se
le incorporan otras producciones de alimentos y la crianza de animales,
aprovechando las ventajas combinadas de los productos y coproductos de la
agricultura y la industria. Esta temática .la desarrolla el Instituto Nacional de
Investigaciones de la Caña de Azúcar, también perteneciente a AZCUBA, en
estrecha coordinación con el ICIDCA, que le suministra productos, servicios,
tecnologías y saber-cómo para su evaluación.
Esta concepción abarcadora de la explotación de la caña, se convierte en una
necesidad por las tendencias a la baja de los precios del azúcar en el mercado
internacional y el comportamiento errático de los del petróleo. En la actualidad,
no basta con ser eficiente en la producción de caña y azúcar, aun con bajo costo,
ni siquiera con un alto precio doméstico, sino que es necesario garantizar la
sostenibilidad y el desarrollo mediante la diversificación y complementación
integrales, elaborando productos con mayor valor agregado.
En el caso de la agroindustria azucarera tradicional, la cadena de valor puede
considerarse dividida en tres tipos de actividades principales, las agrícolas
(preparación, siembra y atenciones culturales o agrotecnia), las agroindustriales
(cosechar, transportar y descargar la caña en la fábrica de azúcar) y las
industriales (extraer el jugo de la caña y procesarlo para obtener el azúcar).
Puede incluirse también la venta nacional e internacional (exportación) del azúcar
(actividad comercial) aunque frecuentemente, esta última actividad la realizan
empresas especializadas independientes. Económicamente, el costo de la
39
actividad productiva agrícola representa alrededor del 60 70 % del costo total
de la cadena.
I
Preparación
Siembra
Agrotecnia
II
Descarga
Transporte
Cosecha
Preparación
Molienda
Purificación
III
Centrifugación
Cocción/Cristaliz.
Evaporación
Secar azúcar
(eventual)
Envasado del
azúcar (eventual)
Almacenamiento
del azúcar crudo
I: Producción de caña, II: Cosecha y transporte, III: Procesamiento industrial
Figura 3.1. Cadena de valor ilustrativa del azúcar de caña
El área I de la figura se corresponde con la producción de la caña, que es la
materia prima principal del área III, la parte industrial de la cadena, la producción
del azúcar en la fábrica de azúcar. El área II conecta las áreas descritas y se
corresponde con la cosecha, transporte y descarga de la caña desde el campo
hasta la fábrica de azúcar. Esta representación puede tener variantes, como
considerar un área IV: comercialización y distribución del producto al cliente final.
En ese caso, el bloque “almacenamiento” del área III podría incluirse en el área
IV, dado que los almacenes pertenecen a una empresa comercializadora de
AZCUBA, y no a la fábrica de azúcar, a pesar de que, físicamente, los almacenes
pueden estar en ella.
La cadena de suministro incluiría a los proveedores de los insumos
(productos, partes y piezas, equipos, utilidades, servicios, etc.) que se requieren
en la producción de la caña y del azúcar. Para el azúcar exportado, la cadena
termina en el puerto, cuando su propiedad pasa a un comprador extranjero. Para
el azúcar vendido nacionalmente, podrían incluirse los eslabones que siguen al
almacenamiento, cuando empresas nacionales ajenas a AZCUBA, lo
comercializan al cliente final. Las actividades de posventa (devoluciones, servicio
técnico, mantenimiento, reciclaje, etc.) no tienen un significado relevante en el
caso del azúcar. Sin embargo, como el azúcar es un alimento, se visualiza
también la participación a lo largo de la cadena de Órganos de Certificación e
Inspección de las autoridades competentes para garantizar la inocuidad de todos
los eslabones, donde esto sea necesario.
Una enseñanza de analizar la producción a través de su cadena de valor, es
que las interrelaciones externas, sobre todo las que pudieran ser antagónicas y
convertirse en cuellos de botella, deben enfrentarse como socios y no como
40
adversarios. Así, por ejemplo, si la calidad de la caña cosechada que se entrega
a la fábrica de azúcar es mala porque está desfasada o retrasada o con excesivo
contenido de materia extraña, hay que, de conjunto con los implicados, buscar
soluciones. Inclusive, puede llegarse hasta financiar mejores cosechadoras o
más medios de transporte o cursos a sus operadores para incrementar la
eficiencia de la cosecha. No se descarta que el apoyo financiero se haga a fondo
perdido, si el beneficio obtenido por la venta del azúcar extra producida, permite
recuperarlo en un plazo razonable, por ejemplo, en menos de tres años.
El análisis de la cadena de valor no puede desconocer tampoco la
competencia, de la que debe aprender lo mejor que posea y adelantarse a ello,
aun si se trata de productos básicos, cotizados en Bolsa, en los que la gestión de
venta (siempre se puede vender) se subordina a la gestión de precio (pero, ¿a
qué precio?). Esto se refiere, en el caso del azúcar, a su calidad (polarización,
color, tamaño del cristal y contenido de polisacáridos, entre otras características),
plazo y lugar de entrega, por ejemplo.
Los aspectos centrales de la cadena de valor del sector agroindustrial
azucarero cubano son que está controlada por una corporación nacional,
AZCUBA, que su actividad está distribuida por todo el país y que convierte los
productos de su cadena de valor inicial (residuos agrícolas de la cosecha,
bagazo, mieles, cachaza, residuales y azúcar) en otros productos de mayor valor
añadido, lo que se discutirá más adelante.
La cadena de valor del sector no permanece estática, sino que continuamente
puede sufrir cambios tecnológicos que afectan sus resultados productivos y
económicos. Ejemplos de ello, en los que el ICIDCA ha participado, son la
obtención de varias generaciones de derivados y la producción de energía
renovable, que modifica la matriz energética del país. Los estudios del ICIDCA
sobre la cadena de valor del sector, han evidenciado también algunas de sus
contradicciones y han permitido cuantificar los resultados de aplicar diferentes
acciones. Tal es el caso, por ejemplo, del pago de la caña por su calidad, donde
están implicados su contenido de azúcar, su desfase y retraso, entre otros
elementos agrícolas y de cosecha, y la eficiencia de la fábrica en su
recuperación, que han sido muy estudiados por el ICIDCA.
3.3. LA CADENA DE VALOR DE LAS INVESTIGACIONES
AGROINDUSTRIALES AZUCARERAS
El ICIDCA y los institutos que heredaron su forma de gestionar las
investigaciones (ICINAZ y Cuba 9), comprendieron desde su inicio que la cadena
de valor de una investigación aplicada exitosa tenía que tener, al menos, tres
características esenciales:
Ser a ciclo cerrado, incluyendo escalado, producciones demostrativas,
ingeniería conceptual, ingeniería básica y estudio de factibilidad.
Añadir cada vez más valor a los productos o servicios obtenidos, con un
balance positivo con el costo y la inversión.
Tomar en consideración el posible encadenamiento productivo.
41
3.3.1. Las investigaciones a ciclo cerrado
El desarrollo de investigaciones a “ciclo cerrado” o “ciclo completo” persigue la
obtención de información y conocimientos que reporten beneficios a la economía
y la sociedad y que estén listos para su introducción. Por ello, desde su
fundación, el ICIDCA asimiló una forma de gestionar la investigación que
intentaba cumplir con esa característica. La estructura inicial del ICIDCA hasta
los años setenta del siglo XX y actualmente, está conformada por tres áreas de
investigación, acorde con la cadena de valor del sector: azúcar, fermentaciones
(derivados de la miel) y celulosa (derivados del bagazo), apoyadas por servicios
de ingeniería, diseño y modelación, análisis instrumentales especiales,
evaluación técnico-económica, gestión de la calidad, documentación e
información y protección de la propiedad industrial, intelectual y de marcas, entre
otros, además de talleres y plantas piloto propias.
En el origen de los proyectos de investigación se distinguen los que son
consecuencia de una demanda directa de la producción, como una innovación
que se solicita, y los que genera el propio ICIDCA, porque considera que
necesita ese conocimiento para desarrollarse o porque será necesario para la
industria, aun si esta no lo ha pedido. En ambos casos, se explora si es nuevo
conocimiento o si puede provenir de una transferencia de tecnología o de una
ingeniería inversa.
Existe, además, la actividad de prestación de servicio a la industria existente,
que es la responsable de introducir un resultado del ICIDCA o resolver un
problema productivo con su ayuda. El ICIDCA brinda soporte técnico para
transferir tecnologías u optimizar procesos que, como regla, duran poco tiempo,
demandan respuestas inmediatas y entregan reportes técnicos, respuestas
tecnológicas, diseños mecánicos, ingeniería conceptual, evaluaciones técnico-
económicas y capacitación. Frecuentemente son repetitivos y se vinculan a la
producción de azúcar y derivados, su control, la producción y consumo de
energía, automatización, corrosión, gestión de la calidad, cuidado del entorno,
aplicación de productos propios o no del ICIDCA, contaminación y empleo de
cepas en producciones fermentativas, ahorro y uso del agua, estudios de
factibilidad, adquisición de materias primas, equipos y tecnologías, demandas por
incumplimiento y capacitación, entre otros.
En los proyectos propiamente de investigación, como regla, se distinguen dos
etapas en el proceso de ciclo cerrado:
Etapa de laboratorio. Esta fase corresponde al momento inicial del ciclo
cerrado, se desarrolla en los laboratorios, oficinas con facilidades de acceso a
internet y a bibliotecas, principalmente desde el propio ICIDCA, aunque puede
realizarse, de ser conveniente, en otros centros donde se disponga de medios y
condiciones que no estén allí disponibles. Esta etapa es la más importante, dado
que es cuando se puede crear el nuevo conocimiento o donde se ajusta o
descarta la idea inicial. La etapa de laboratorio incluye:
1. Formulación de la idea o propuesta a los niveles de decisión para su
aprobación o no.
2. Estudio bibliográfico del estado del arte del tema objeto de la investigación.
3. Consideración de las tendencias del desarrollo en el campo de acción
vinculado con la investigación, novedad y riesgo de obsolescencia a corto
plazo (ciclo de vida).
42
4. Formulación inicial de los objetivos y de los beneficios económicos,
sociales, ambientales o de otro tipo esperados.
5. Evaluación preliminar del mercado y de la viabilidad técnica, económica,
social, ambiental e institucional.
6. Disponibilidad de recursos humanos, materiales, financieros y forma de
adquirir o acceder al equipamiento y a los materiales necesarios.
7. Diseño de los experimentos de laboratorio y su secuencia en el tiempo.
8. Programa de ejecución en un período entre 2 y 5 años, desglosado por
tareas y resultados parciales con los tiempos y participantes.
9. Identificación de la necesidad de asesoría o de cooperación con otras
instituciones nacionales o extranjeras especializadas, si fuese necesario,
para llenar vacíos de conocimiento y equipos, fundamentalmente.
10. Proceso de ejecución de los trabajos experimentales de laboratorio.
11. Resultados parciales y posibles publicaciones.
12. Informe final de los resultados logrados con el alcance de: descripción del
resultado experimental alcanzado comparado con los objetivos iniciales;
viabilidad técnica y económica; evaluación preliminar actualizada del
mercado y del impacto esperado en lo social, ambiental e institucional. Se
deben además proponer recomendaciones técnicas para la etapa de
escalado en planta piloto.
13. Elaboración de trabajos científico-técnicos para su presentación en
eventos y publicación en revistas internacionales de primer nivel.
Etapa de escalado a planta piloto. Las plantas piloto son un elemento
estructural de gran importancia, que ha caracterizado la actividad del ciclo
cerrado del ICIDCA, como eslabón básico para validar las tecnologías
introducidas en la producción. Las plantas piloto permiten, entre otros elementos:
1. El diseño experimental de las etapas tecnológicas.
2. El diseño y construcción de la planta piloto o acceso a una existente.
3. Las corridas del proceso para ajustar la tecnología.
4. Lograr producto para hacer evaluaciones reales de sus propiedades.
5. Obtener producciones demostrativas para pruebas del mercado.
6. Definir el contenido de puestos de trabajo y sus reglas de protección y
seguridad.
7. Definir el control de calidad de las materias primas y productos.
8. Identificar, cuantificar y proponer el tratamiento de residuales.
9. Adiestrar personal para la escala industrial.
10. Definir las premisas para proteger la propiedad industrial e intelectual.
11. Definir la tarea técnica y, según los objetivos, la ingeniería conceptual.
12. La evaluación de viabilidad técnica y económica y según los objetivos,
realizar estudios de prefactibilidad.
13. La elaboración de los resultados para su presentación en eventos y
publicación.
En la etapa de planta piloto está presente, también, el personal que
participará en las siguientes fases de escalado y en la definición de la ingeniería
conceptual. Varias de estas instalaciones fueron diseñadas por especialistas e
investigadores del ICIDCA y construidas en sus propios talleres. Entre las más
relevantes se han encontrado:
43
Planta piloto de síntesis orgánica.
Planta piloto para la obtención de carbón activado de bagazo.
Planta piloto para la producción de agentes tensioactivos derivados de la
sacarosa.
Planta piloto para la producción de fármacos derivados de la sacarosa.
Planta piloto para la producción y evaluación de tableros de bagazo.
Planta piloto para la producción de hongos comestibles.
Planta piloto para la producción de fructooligosacáridos (FOS).
Planta piloto y semindustrial para la producción de plaguicidas.
Planta piloto y semindustrial para la producción de bioproductos agrícolas.
Plantas piloto y semindustrial de hidrólisis ácida de bagazo y producción
de furfural.
Planta semindustrial para la producción de ron “Vigía”.
Planta semindustrial para producir Anticor 208 (inhibidor de la corrosión ácida).
Planta semindustrial para producir IFOPOL (inhibidor de enzimas).
Planta semindustrial para la producción de cera.
Planta semindustrial para la producción de papel periódico y celulosa de
bagazo.
Plantas semindustriales e industriales para producir alimento animal.
Plantas semindustrial e industrial para la producción de Fitomas.
Plantas semindustrial e industrial para la producción de resinas furánicas
“FURAL”.
Observación
Estado arte
Pre-
evaluac.
Pronóstico
Hipótesis
Talleres
Ingeniería
Modelación
Eval. TEc.
Experimento
laboratorio
Teoría/Modelo
modificados
Teoría/Modelo
Resultado
Predicción
Escalado
Pl. Piloto
Experimento
laboratorio
Manuales
Entrenar
Puestos
Mini-producción
Proteger know-how
Control calidad
Diseño producto
Residuales
Ing. conceptual
Evaluación TEc.
Escalado
Figura 3.2. Componentes de un Ciclo Cerrado ilustrativo
44
El resultado final de ambas etapas del ciclo cerrado puede adoptar la forma
de una tarea tecnológica con evaluación de la viabilidad técnica, económica, de
mercado, financiera, ambiental y social; apoyada por publicaciones, producciones
demostrativas e ingeniería conceptual, como antecedente a la ingeniería básica:
la transferencia de tecnología está lista para ser negociada con clientes
nacionales o extranjeros.
A veces, inclusive el alcance del proyecto llegó hasta incluir la producción
industrial, como fue el caso del Fitomás, de las resinas furánicas y de algunos
bioactivos, por ejemplo, permitiendo al ICIDCA acceder a su primer beneficio
antes de su generalización.
En los años setenta se continuaron fortaleciendo las actividades de escalado
e ingeniería de los resultados de las investigaciones. Las áreas de Evaluación
técnico-económica y de Información científico-técnica brindaban el estado del
arte, las perspectivas económicas y el pronóstico de los resultados potenciales a
alcanzar de los proyectos de investigación, un soporte importante de su
planificación a ciclo cerrado.
Más adelante, el desarrollo incluyó plantas multipropósitos y fábricas para
producir azúcar (fábrica “Pablo Noriega” de 1 000 toneladas de caña/día), para
producir productos químicos y fermentativos (UEB Bioprocesos Cuba 10 que
puede producir 2 millones de litros de bioproductos y 700 toneladas anuales de
productos químicos) o para procesar bagazo y sus derivados (líneas de 25
toneladas de papel y 4 toneladas de pulpa textil diarias en el Cuba 9). En los
años setenta del siglo XX, el Área del Azúcar en la fábrica “Pablo Noriega” se
desprendería para dar lugar al Instituto Cubano de Investigaciones Azucareras
(ICINAZ), al igual que el Área de Celulosa en el Cuba 9, que daría lugar a la
Unión de Investigación-Producción de la Celulosa del Bagazo. Ambas
actividades, como consecuencia de la restructuración del sector, se
reincorporaron al ICIDCA en 2010.
Junto con lo anterior, el ICIDCA desarrolló un sistema de gestión de la
investigación llamado CID (por las iniciales de “Control de la Investigación y el
Desarrollo), que permitía optimizar en el tiempo y desde etapas tempranas la
distribución y utilización de los recursos humanos (los investigadores) y
materiales existentes. El sistema CID permitía, también, anticipar, pronosticar,
cuantificar y valorar los resultados que se iban obteniendo, en términos
científicos, tecnológicos y económicos.
Las bases del sistema de gestión CID se fundamentaron en doctorados y su
importancia trascendió al ICIDCA y sirvió de base para sistemas similares en
otros institutos de investigación. Este sistema se constituyó en una guía
indispensable para los investigadores y para los decisores del ciclo cerrado de
investigación.
Así, como se mencionó, cuando la gestión de ciclo cerrado lo exigía, se
coordinaba con otras instituciones para completar los aspectos especializados
faltantes. En particular, el Instituto de Proyectos Azucareros (IPROYAZ), por
ejemplo, era una institución creada por el Ministerio del Azúcar (MINAZ) para,
cuando fuese necesario, incorporar la gestión integral de proyectos al ciclo
cerrado concreto de una investigación del ICIDCA que lo requiriese. De la misma
manera, la Empresa de Diseño Mecánico (EDIMEC), otra institución del MINAZ,
generaba los planos constructivos de los equipos originales desarrollados en las
investigaciones del ICIDCA.
45
Cuando se trataba de evaluar bioproductos, el cierre del ciclo se lograba con
una adecuada interrelación con las instituciones especializadas de la agricultura,
como el Instituto Nacional de Investigaciones de la Caña de Azúcar (INICA) y el
Centro Nacional de Sanidad Agrícola (CENSA). En el caso de productos
vinculados a la salud animal, se coordinaba con el Instituto de Ciencia Animal
(ICA) mientras que, en el caso de la medicina, se coordinaba con los institutos
médicos de investigación y con los hospitales correspondientes, según la
naturaleza del fármaco desarrollado.
Otro aspecto muy importante del concepto de planificación a ciclo cerrado, es
la natural necesidad que emana del mismo, de la protección de los resultados
obtenidos y el registro de marcas. El ICIDCA tiene registradas más de 50
patentes y decenas de marcas, además de que muchos procesos confidenciales
están protegidos por secretos de producción y saber-cómo no revelados. El
Instituto cuenta con especialistas que se encargan de auxiliar a los
investigadores y técnicos, en materia de protección de la propiedad industrial e
intelectual, con el propósito de que los mismos puedan formular las adecuadas
reivindicaciones que respalden la novedad obtenida.
La protección del medio ambiente es actualmente una responsabilidad de tal
magnitud, que no puede concebirse una investigación a ciclo cerrado que no la
incluya diferenciadamente. Por ello, el ICIDCA añadió a su cadena de valor un
segmento especializado en la gestión de residuales industriales, el Centro de
Gestión Medio Ambiental (CENGMA), que evalúa tanto los de producciones
existentes como los de nuevos desarrollos propios. Este Centro realiza
diagnósticos, cuantifica los residuales, determina su composición y valora cómo
reducirlos, reutilizarlos internamente, utilizarlos externamente o tratarlos.
El servicio de posventa adquiere características especiales en un ciclo
cerrado. La experiencia del ICIDCA es que se manifiesta, generalmente, en
forma de asistencia técnica durante la introducción del resultado y
posteriormente, en la introducción de nuevo saber-cómo vinculado que el ICIDCA
haya desarrollado.
Por otro lado, es muy importante tratar los problemas de los participantes
externos de la cadena productiva y del ciclo cerrado de la investigación como
propios, como si fueran socios del ICIDCA y no adversarios: hay que ayudar a su
solución y no cuestionar su ineficiencia.
Así, por ejemplo, si el consumo de vapor en la fábrica de azúcar es muy alto,
lo que reduce su entrega de bagazo para la producción de electricidad, tableros o
pulpa, hay que, de conjunto, buscar soluciones. No se excluye que se financie la
adquisición de equipos que eleven su eficiencia termoenergética, incluso a fondo
perdido, si el beneficio obtenido por la conversión del extra-bagazo en
electricidad, tableros o pulpa, permite recuperarlo en un plazo razonable. Lo
mismo pudiera suceder cuando una ronera desea más alcohol o de más calidad
y está dispuesta a financiar lo necesario para ello en la destilería que se lo
suministra. Aunque no tiene la misma connotación, tampoco se excluye que se
auxilie técnica o financieramente a los proveedores para reducir el costo de sus
suministros, o a los clientes para que aumenten su demanda.
Por supuesto que estas decisiones son, hasta cierto punto, incontrolables,
porque no es potestad única del participante principal de la cadena de valor el
tomarlas, pero su conocimiento y su voluntad potencial de financiarlas, no dejan
de ser también ventajas competitivas. El ICIDCA también ha desarrollado una
46
capacidad de estudiar y asimilar las cadenas de valor existentes en otros países
cañeros, de los que ha tomado la mejor experiencia para su aplicación en Cuba y
en otros países.
Por último, la definición del ciclo de vida de un nuevo producto, servicio o
tecnología está asociada a su estudio de mercado actual y a su tendencia
perspectiva y por tanto, a sus posibles ventajas y atractivos estratégicos. Pasa
por distintas fases evaluativas (ver capítulo 27 “Los estudios de factibilidad
técnico-económica”), como las siguientes, según la investigación a ciclo cerrado
vaya avanzando.
1. Evaluación económica preliminar, previa al inicio del proyecto, en la que se
estiman los costos del nuevo producto o servicio y su posible mercado e
inversión asociada.
2. Estudios de prefactibilidad técnico-económica, que son tantos como etapas
definidas pueda tener el proyecto, y que precisan, fundamentalmente, el
costo, el mercado, la inversión y los indicadores económicos y pronostican
el resultado de la introducción.
3. Estudios posinversión. Se desarrollan ya concluida la inversión y cerrado el
ciclo de introducción del resultado investigativo. No obstante, sus
valoraciones pueden retroalimentar al proyecto de investigación que les dio
origen, contribuir a perfeccionar algunas de sus etapas y garantizar la
mejora continua del proceso de ciclo cerrado.
3.3.2. El valor añadido a los productos de la agroindustria azucarera
Se entenderá por “valor añadido” el incremento del valor de un producto en
cada una de las distintas fases de su producción y comercialización.
Prácticamente, es la ganancia lograble sobre una misma base inicial, cuando el
alcance, terminado, complejidad, etc. de una producción se incrementa, si es
posible, eliminando o balanceando la influencia que el costo de la fuerza de
trabajo pueda tener sobre la misma.
El valor se va añadiendo en cada etapa dentro de una misma cadena
productiva, cuando las materias primas se van convirtiendo en productos, cada
vez más terminados. En la cadena de valor de la producción de tableros, por
ejemplo, el bagazo integral recibido se desmeolla (el bagazo desmeollado tiene
más valor), se seca (el bagazo desmeollado y seco tiene más valor), se embebe
con la resina y los aditivos químicos (el bagazo desmeollado, seco y embebido
tiene más valor) y se prensa, cantea, pule, aclimata, etc., continuando la adición
del valor correspondiente a cada una de estas etapas.
La producción de derivados de los productos de la agroindustria azucarera
extiende su cadena productiva y en principio, debería de enriquecerla
añadiéndole valor. Sin embargo, el valor añadido puede ser insuficiente para
compensar el nuevo costo (costo añadido) y la nueva inversión (inversión
añadida) y en ese caso, no reportaría un verdadero beneficio. Además, habría
que tener en cuenta no solo el valor económico sino también la disponibilidad del
nuevo consumo de agua y de energía y, sobre todo, la nueva situación que se
crearía con los residuales. El balance de todo lo anterior es lo que haría que un
nuevo derivado pudiera tener realmente valor añadido (ver la figura 2.3. “Algunas
variantes ilustrativas de la cadena de valor de la caña”, del capítulo 2 “La
disponibilidad de la materia prima caña y sus coproductos”).
47
El valor absoluto de la nueva inversión también es muy importante pues
pudiera estar fuera del alcance de sus ejecutores. En otras palabras, aun si la
introducción del resultado fuese muy ventajosa en términos económicos, pudiera
no disponerse del financiamiento necesario para ello: ¡Daría mucho, pero cuesta
lo que no tengo! El ICIDCA ha acumulado una rica experiencia en estos aspectos
que se vinculan al desarrollo de más de 100 derivados de diferentes
generaciones, a partir de los productos del proceso azucarero.
Para el caso de Cuba, las principales alternativas de diversificación factibles
de ser implementadas como productos comerciales se relacionan en la figura.
¿Cómo decidir cuáles deben ser las producciones más convenientes ante esa
diversidad de opciones, a veces competitivas entre sí? Para darle respuesta a
esta interrogante, el ICIDCA desarrolló modelos matemáticos y programas de
cómputo (ver capítulo 23 “Desarrollo de software para el análisis, control y
gestión de procesos de la agroindustria azucarera y de sus derivados”) que
permiten definir para una fábrica de azúcar dada, cuáles serían las mejores
opciones. Esta definición incluye el valor económico de la variante escogida y
también optimiza el consumo de energía y agua y la producción de residuales,
entre otros elementos integrables.
Estos modelos han sido de dos tipos principalmente: expertos y determinísticos.
En el caso de los sistemas expertos se ha trabajado en el denominado Sexipad
(sistema experto para la integración de producciones de azúcar y derivados)
soportado sobre algebra difusa (fuzzy), que incluye variables de decisión tales
como demandas, localización de las fábricas, existencia de trabajadores
calificados, vías de acceso, agua y materias primas, entre otras. En el caso de los
modelos determinísticos, se han desarrollado los sistemas Sanpad y Daflex, de
programación lineal para maximizar la ganancia del complejo como función objetivo
más utilizada, aunque incorporen restricciones en la producción de determinado
derivado o limitaciones en cuanto al uso de determinada materia prima.
A continuación, se desarrollarán algunos de los esquemas obtenidos. El
balance siempre se realizará partiendo de 100 toneladas de caña entrando en la
fábrica de azúcar y cuánto de cada producto pudiera obtenerse de esa cantidad
de materia prima inicial. La ganancia total se obtiene multiplicando el peso del
producto que se obtiene de 100 toneladas de caña por la diferencia entre su
precio y su costo mayorista por tonelada. Los valores se expresan en dólares
estadounidenses. Los costos y precios son razonables para ilustrar la situación
general existente y el análisis realizado por el ICIDCA, aunque tendrían que ser
precisados para cada situación concreta dada. Si existiese más de una cadena
de productos, las mismas se identificarán en cada tabla por separado. Si las
operaciones en secuencia se realizan dentro de una misma empresa, la ganancia
de cada paso se acumula.
Los precios del azúcar son los del mercado internacional, considerando que
es un producto básico cotizado en Bolsa. Aparentemente, se evidencia la
necesidad de añadirle valor, al menos empacándola, si está refinada. Sin
embargo, hay que señalar que los precios mayoristas locales del azúcar refino en
diferentes países, expresados en dólares estadounidenses, pueden ser
significativamente más altos, permitiendo no solo elevar su valor sino incluso, a
veces, subsidiar su exportación para ingresar divisas libremente convertibles.
Otro elemento a tomar en cuenta en este caso, es que el azúcar crudo se cotiza
en la Bolsa de Nueva York en puerto del Caribe, mientras que el azúcar refino se
48
cotiza en la Bolsa de Londres en puerto europeo. Esto hace que el país de las
Américas que importe azúcar refino, no importa de qué origen, tenga que pagar un
flete desde Europa, real o bursátil, que se convierte en una prima para el
exportador, si es americano. A esto hay que añadirle que el mundo desarrollado le
impone fuertes aranceles a la importación de azúcar refino y de los productos que
lo contienen, por lo que confiar en su exportación es muy inseguro. La experiencia
del ICIDCA, tomando en consideración todo lo anterior, es que en el mundo
comercial real, la conversión del azúcar crudo en azúcar refino, increíblemente, no
le añade valor suficiente al mismo y solo debe realizarse para satisfacer las
necesidades propias de cada país. El valor agregado estaría en la conversión del
azúcar refino en componente de alimentos para el mercado local, como dulces,
bombones y refrescos, fundamentalmente, lo que no exige grandes inversiones. El
caso de los refrescos se ilustra en la tabla.
Tabla 3.1. Cadena ilustrativa de valor agregado para el azúcar
(por 100 t de caña)
Peso, t Producto Costo/t Precio/t
Ganancia
total
100
Caña para azúcar
20
25
500
11
Azúcar crudo
350
400
550
10
Azúcar refino
500
550
500
10
Azúcar refino empacada
600
750
1 500
100
Refrescos
500
550
5 000
7
Sorbitol al 70 %
500
600
700
5
FOS
3 000
7 000
20 000
4
Dextrana técnica
1 500
2 000
2 000
4
Hierro-Dextrana (1.5 MM
pastillas/t)
10 000 15 000 20 000
En el caso del sorbitol y del FOS, se dispone adicionalmente de 5 t de azúcar en
forma de sirope rico en fructosa, con una ganancia del orden de $ 750
En el caso del FOS, hay que insertar su producción en las instalaciones para
producir sorbitol y utilizar la separación cromatográfica de la misma, o la
inversión sería excesivamente alta. La producción combinada de sorbitol y FOS
apoya la producción de sorbitol que, por sí sola no agrega mucho valor. Sin
embargo, la venta del FOS tiene riesgos en cuanto a la pureza y calidad
obtenidas, pues se destina a consumo humano en un mercado muy exigente,
competitivo y relativamente pequeño (ver capítulo 5 “Derivados de los azúcares”).
La producción de dextrana técnica, su hidrólisis para llevarla a la masa
molecular deseada, su conversión en el fármaco Hierro-dextrana y este en
comprimidos (ver capítulo 16. “Dextrana y sus derivados”), va generando un
importante valor añadido y aunque la inversión asociada no es excesivamente alta,
los procesos vinculados exigen un dominio tecnológico y biotecnológico y un
cumplimiento de requisitos farmacológicos para uso humano, no fáciles de cumplir.
Una importante conclusión es que la agroindustria azucarera tiene muchas
dificultades para sobrevivir y desarrollarse produciendo solo azúcar, excepto que
posea un amplio mercado local con un elevado precio para el mismo, cogenere
electricidad y/o produzca derivados con un alto valor agregado, como se verá a
continuación.
49
En el caso del bagazo, aparecen varias opciones competitivas entre sí, siendo
las principales quemarlo para producir electricidad o procesarlo para pulpa y
papel, tableros o moldeados, furfural y sus derivados. Su uso como aditivo
fibroso a piensos para rumiantes se verá en la discusión del valor agregado de la
miel final (melaza). De nuevo, la experiencia del ICIDCA indica que el valor
añadido al utilizar el bagazo para la producción de electricidad es similar al
obtenido cuando se produce pulpa, tableros recubiertos, furfural o alcohol
furfurílico. Si el bagazo se destina a producir pulpa, es muy conveniente
simultanear su producción con la de papel y si eso se hiciera, resmarlo en una
convertidora, que es lo que añade más valor con la menor inversión. En el caso
de los tableros, es evidente que no es negocio producirlos desnudos, sino que
hay que recubrirlos y mejor aún, incorporar la fabricación de muebles
(adquiriendo herrajes y madera para algunas partes) dentro de la propia cadena
productiva.
Tabla 3.2. Cadena ilustrativa de valor agregado para el bagazo
(por 100 t de caña)
Peso, t
Producto Costo/t Precio/t
Ganancia
total
30
Bagazo con 50 % de humedad
0
1 000
-
3.0
Petróleo equivalente a los 11 MWh
que pudieran venderse
con este
bagazo, ya descontada
la energía
que necesita la fábrica de azúcar
200 400 600
4.5
Pulpa de bagazo
800
1 000
900
5.5
Bobinas de papel
1 200
1 500
1 650
5.0
Hojas en resmas
1 600
2 000
2 000
9
Tableros de partículas
200
250
450
9
Tableros de partículas recubiertos
300
400
900
15
Muebles
2 000
3 000
15 000
9
Cajas moldeadas (1 000 / t)
300
1 000
6 300
1.5
Furfural y alcohol furfurílico
1 000
1 500
750
2
Resinas furánicas
2 000
4 000
4 000
2
Bioactivos furánicos
4 000
8 000
8 000
Electricidad y pulpa/papel exigen alta inversión (ver capítulos 6 “La fabricación de pulpa
y papel de bagazo” y 11 “La energía en el proceso azucarero”). Es menor en tableros,
moldeados y furanos.
Una opción muy interesante es destinar la mezcla de bagazo desmeollado,
seco y con el aglutinante y los aditivos químicos añadidos, aunque en una mayor
proporción, a la producción de objetos moldeados, cajas en particular, con una
adición de valor muy razonable, sin que la inversión se incremente
significativamente contra la producción de tableros. En el caso de los furanos, es
imprescindible incorporar su conversión en resinas o fármacos y quizás,
desarrollar el servicio para su aplicación. Las opciones para el uso de la miel final
o melaza son también competitivas entre sí, siendo las principales fermentarla
para producir alcohol o levadura, y utilizarla directamente en piensos para
animales, incorporándoles el componente energético.
50
Tabla 3.3. Cadena ilustrativa de valor agregado para miel final
(por 100 t de caña)
Peso, t
Producto Costo/t Precio/t
Ganancia
total
4
Miel final
0
400
-
4.1
Miel-urea
125
140
60
12
Miel-urea-bagacillo
75
90
180
27
Miel-urea-bagacillo predigerido
55
65
270
2.5
Carne de res
800
2 000
3 000
1
Alcohol
500
700
200
2.5
Ron
1 500
4 500
7 500
15
Coctel “Cuba Libre” (añadiendo cola)
2 000
4 000
30 000
1
Levadura Torula
700
800
100
8
Miel proteíca (añadiendo miel)
150
200
400
1.5
Carne de cerdo en bandas
1 000
1 600
900
1
Derivados cárnicos
2 500
4 000
1 500
0.7
Levadura para consumo humano
1 500
7 000
4 000
7
Fitomas (15 % de principio activo)
500
1 000
3 500
De nuevo, es evidente que no basta con producir la primera generación de
derivados, que aporta poco valor añadido, sino que hay que continuar, al menos
a la segunda. Otro resultado es que la producción de piensos no aporta casi
valor, excepto que se llegue a producir la carne asociada. Sin embargo, desde
otro punto de vista, es una manera muy fácil y local de disponer de la miel final
que se obtiene durante la producción de azúcar y de la que habría que salir antes
de que se llenen sus tanques de almacenamiento o se pare dicha producción.
Esto la diferencia del bagazo que si es necesario y no existen clientes para el
mismo, se quema en las calderas para evitar su almacenamiento.
Muebles
Moldeados
Hierro- Dextrana
Furanos
Carne
Ron
Papel
Fitomas
Dextrana
Torula
Pulpa
Furfural
Etanol
Miel proteica
Tableros
Alimento animal
0 10 20 30 40
Figura 3.3. Incremento de valor relativo con respecto al azúcar, bagazo o
miel
51
Una manera de presentar la información económica aparece en la figura
anterior, donde solo se analiza el incremento del precio con respecto al del
coproducto inicial, teniendo en cuenta cuánto de ambos se produce de la caña,
sin considerar ni costo ni inversión.
Otra consecuencia de los análisis realizados por el ICIDCA es que logra
clasificar a las tecnologías desarrolladas en cuatro grupos: las simples, las
convencionales, las complejas y las de punta, asociadas a las generaciones (G)
sucesivas de derivados.
1. Tecnologías simples (1G). Son gestionadas por la propia fábrica de
azúcar, añaden poco valor con poco procesamiento de la materia prima,
baja inversión y escala flexible. Utilizan mano de obra de baja calificación,
son fáciles de implementar para, generalmente, producir piensos para
animales de uso local con poco control de materias primas, proceso y
producto terminado. Tal es el caso, por ejemplo, de la producción de miel-
urea y miel-urea-bagacillo, que utilizan la miel final y el bagazo sobrante, y
el uso directo de los residuos agrícolas de la cosecha y la cachaza, a
veces secados al sol. Son soluciones fáciles para disponer de aquellos
coproductos que, en algún momento, puedan “estorbar” al principal
proceso productivo de hacer azúcar.
2. Tecnologías convencionales (2G). Son gestionadas opcionalmente por
la fábrica de azúcar y utilizan como materia prima los coproductos del
proceso. Sus productos se venden fuera de la localidad en el mercado
nacional y exterior. Se utiliza una mano de obra más calificada y se ejerce
un cierto control sobre el proceso y sobre la calidad de la materia prima y
del producto terminado. Es una solución que añade valor, pero también
costo e inversión. Tal es el caso, por ejemplo, de la producción industrial
de electricidad, glucosa, pulpa, furfural, tableros desnudos, dextrana,
alcohol, CO2 y levadura recuperada, y de piensos balanceados, ensilados,
composteados o con bagazo prehidrolizado para la agricultura.
3. Tecnologías de media y alta complejidad (3G). Pueden no ser
gestionados por la fábrica de azúcar. Utilizan como materia prima algunos
de los productos de la segunda generación. Sus productos se destinan
prioritariamente a la exportación para ser utilizados, fundamentalmente, en
la industria y como fármacos y componentes de alimentos para humanos y
animales. Gestiona una gran variedad de insumos y como regla, se
necesita asimilar algún saber-cómo. La mano de obra es
predominantemente calificada y especializada, hay que controlar la
afectación al entorno, porque pudiera ser relevante, y se aplican sistemas
de gestión de la calidad y de buenas prácticas de fabricación. Son
soluciones que añaden mucho más valor, pero, también, mucha más
inversión, costo y riesgo. Tal es el caso, por ejemplo, de la producción de
papel, tableros recubiertos y moldeados, alcohol furfurílico, ron, levadura
forrajera, cera y sus componentes, sorbitol y hierro-dextrana, entre otras.
4. Tecnologías de punta (4G). Generalmente no son gestionadas por la
fábrica de azúcar. Sus productos, de muy alto valor añadido, se destinan a
la exportación (alimentos, fármacos, productos industriales y agrícolas)
para usos específicos. Aplica sistemas integrados de gestión de calidad e
inocuidad, con buenas prácticas de fabricación y de mantenimiento
preventivo. Tal es el caso, por ejemplo, de la producción de celulosa textil
52
y carboximetilcelulosa (CMC), papeles especiales (periódico, estucado,
moneda, artístico, parafinado, etc.), de muebles, resinas y fármacos
furánicos, bebidas selectas y cocteles, autolizados y componentes de
levaduras, fármacos de la hierro-dextrana y de los componentes de la cera
y FOS de azúcar, entre otros.
También puede haber un concepto de cadena de adición de valor en red,
cuando varias y diferentes organizaciones están involucradas directamente en
diferentes procesos de la cadena productiva. Es el caso cuando, por ejemplo, la
fábrica de azúcar produce las mieles para una destilería de alcohol, que lo envía
a una ronera, que recibe las etiquetas autoadhesivas de una fábrica de pulpa y
papel de bagazo, todas operadas por diferentes actores. En este caso, cobra una
mayor importancia la coordinación de planes, la estandarización, la gestión
integral de calidad e inocuidad, y la identificación de la adición de valor y de las
reservas existentes en el costo en cada operación.
El ICIDCA ha acumulado una importante experiencia también en estos casos,
en particular en el que se ilustra. Así, por ejemplo, evalúa la calidad para alcohol
de la melaza que produce la fábrica de azúcar, suministra el microorganismo
certificado para la producción de alcohol a la destilería y supervisa su trabajo
integral, formula rones y les hace análisis sensoriales para confirmar su calidad
en la ronera, y desarrolla el proceso tecnológico de fabricar la pulpa y el papel
especial para las etiquetas, entre otras funciones. También, con los softwares
mencionados anteriormente optimiza la interacción de las cuatro empresas en
cuanto, por ejemplo, al uso del vapor y la electricidad que genera la fábrica de
azúcar y a la integración, evaluación y destino de los residuales de todas las
plantas.
3.3.3. El encadenamiento productivo que se demanda por la agroindustria
azucarera
Por “encadenamiento productivo” se entenderá la identificación de los
productos o servicios que el incremento de la cadena de valor en magnitud (más
producto) o alcance (productos más elaborados) va requiriendo, cuando se haya
alcanzado un nivel tal de escalado que permita producirlos en fábricas
independientes. Es una estrategia de integración vertical que sustituye a
suministradores de productos o servicios por producciones propias, cuando su
necesidad haya alcanzado una magnitud que lo permita.
En el caso del azúcar, los desinfectantes y floculantes que se utilizan, los
sacos y, eventualmente, las partes y piezas para mantenimiento y los equipos en
sí, entre otros productos, y su transportación, almacenaje en destino y gestión de
venta, entre otros servicios, podrían formar parte del encadenamiento productivo.
Si la cadena de adición de valor al bagazo sigue el camino de los tableros, por
ejemplo, la resina aglutinante, los aditivos antihongos, antihumedad y antifuego,
el papel de lija, las partes y piezas para mantenimiento y los equipos en sí, entre
otros productos, y su almacenaje, transportación y gestión de venta, entre otros
servicios, forman parte del encadenamiento productivo. Si llega hasta el tablero
recubierto, se le incorporarían los recubrimientos y los equipos de su aplicación,
y así sucesivamente.
53
Si la adición de valor a la miel pasa por el alcohol, por ejemplo, entonces el
microorganismo y los nutrientes, las partes y piezas para mantenimiento y los
equipos en sí, entre otros productos, y el análisis de la calidad de la miel y del
alcohol, su transportación y almacenaje, entre otros servicios, forman parte del
encadenamiento productivo. Si llega hasta el ron, entonces las barricas, botellas,
etiquetas, tapas, cajas, pallets y polietileno retráctil, entre otros productos, y su
almacenaje, transportación y gestión de comercialización, entre otros servicios,
forman parte, también, del encadenamiento productivo.
La magnitud del suministro de productos o de prestación de servicios que
conforman el encadenamiento productivo en este y en otros sectores puede
definir la conveniencia de invertir en garantizarlos con un mercado seguro, que
es el valor que este tipo de análisis posee. La nueva inversión puede estar en la
empresa que genera el mayor encadenamiento, o en otras, que se convierten en
suministradoras de la primera y del resto de los clientes.
En el caso de la producción de bagazo-energía, bagazo-tableros o bagazo-
pulpa, las fábricas pueden ser desarrollos de la fábrica de azúcar, o pertenecer a
empresas diferentes e independientes de ella, aun cuando tengan una fuerte
interrelación y estén situadas geográficamente muy cercanas. Algo similar
sucede con el ciclo miel (fábrica de azúcar) - alcohol (destilería) - ron (ronera).
Sin embargo, cuando se trata del suministro del resto de los insumos, en este
último caso de botellas, tapas, etiquetas, etc., o de añadir más valor a la cadena
(producir “Cuba Libre”), lo usual es que se realice en fábricas independientes
pertenecientes a otras empresas e, inclusive, localizadas en otros lugares no
cercanos. Tal es el caso de producir cocteles o bombones con ron o muebles con
tableros, por ejemplo. La experiencia del ICIDCA indica que es en estas últimas
etapas donde se añade el verdadero valor al producto. El negocio no es producir
ron a granel para que otro lo embotelle, menos aún producir tableros desnudos, o
inclusive recubiertos, para que otro haga los muebles.
Los resultados y el conocimiento adquirido por el ICIDCA en las
investigaciones a ciclo cerrado, en la adición de valor y en su encadenamiento
productivo, le permitieron jugar un papel protagónico en las discusiones para
definir la adquisición y alcance de un significativo número de plantas de la
industria azucarera y de sus derivados. Entre ellas se destacan fábricas de
azúcar, de levadura, de furfural, alcohol furfurílico y sus resinas, de alcohol y
bebidas alcohólicas, de tableros de partículas y fibras, de alimento animal en
todas sus versiones, así como las de tratamiento de residuales y producción de
biogás.
3.4. RIESGOS
Hay dos riesgos principales en la investigación a ciclo cerrado asociada a la
cadena de valor:
1. Que no se asocie lo suficiente a lo principal de la cadena de valor del
cliente.
2. Que, aun habiéndose asociado, no logre desarrollar adecuadamente la
investigación a ciclo cerrado, y no obtenga los resultados esperados
cuando el cliente los necesita.
54
Soslayar el primer riesgo exige el lograr conocer en detalle la cadena de valor
del cliente e implicarse lo suficiente en ella, inclusive desde etapas tempranas,
para ayudarlo a definir la mejor opción y ser partícipe de su decisión. En el
segundo caso, no puede olvidarse que, de cierta manera, toda investigación
constituye una inversión más que un costo, sobre todo si se planifica a ciclo
cerrado, porque existe un cliente esperando por ella y listo para introducirla. En
este caso, el riesgo se manifestaría en una inadecuada planificación del ciclo
cerrado, particularmente en la estimación y asignación de sus recursos humanos
y financieros, así como en la duración de las etapas del mismo, que provocase
incumplir con los plazos o con el alcance acordado.
Aunque el constante desarrollo de la ciencia y la tecnología introduce el riesgo
adicional de obsolescencia, una planificación de la investigación que abarque
todo el ciclo y que haya sido aceptada por el cliente, es suficiente garantía para
su ejecución, aun si con técnicas más novedosas se hubiera terminado antes o
hubiese tenido un alcance mayor.
Existen otros elementos que entorpecen el proceso de adición de valor a
través de la diversificación, y que el ICIDCA ha identificado como riesgos. Entre
ellos se encuentran:
La desconfianza de los productores de derivados del suministro estable de
los coproductos de la fábrica de azúcar como materia prima.
Derivados demasiado primarios que no avanzan lo suficiente hacia la
obtención de productos más elaborados y con mayor valor agregado.
Inadecuado marco legislativo o regulatorio, que no favorece el desarrollo
de los derivados en forma dinámica.
Limites arbitrarios que establecen ciertos productores, que defienden sus
fronteras de producción y comercialización, al margen de las ventajas
económicas y logísticas que pueden ofrecer sus competidores, como han
sido los casos de piensos y bebidas.
Regulaciones medioambientales que no favorecen o entorpecen el uso de
la mayoría de los derivados.
Dificultades para acceder a fuentes de financiamiento para la I+D+i
tecnológica.
Dependencia de los precios del petróleo cuyos derivados compiten con los
derivados de la caña de azúcar, como la sustitución de bagazo o la
alcoquímica.
3.5. BIBLIOGRAFÍA
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En la agricultura moderna es determinante garantizar semillas de alta calidad, en cantidades masivas, que sólo el cultivo in vitro logra en poco tiempo. Sin embargo en la transición in vitro - ex vitro y su posterior permanencia en condiciones de aclimatización, se producen notables pérdidas. El empleo de bioproductos como el ácido jasmónico (formulación BioJas®), producido como derivado de la industria azucarera cubana para inducir respuestas de defensa en las plantas ante el estrés abiótico, permite superar la eficiencia de la propagación. Se determinó el efecto del BioJas® (1 mg.L-1) en indicadores morfológicos, fisiológicos y bioquímicos de las plantas cultivadas in vitro en la primera fase de aclimatización. El ácido jasmónico atenuó los efectos estresantes en la transición in vitro - ex vitro, porque promovió un intercambio gaseoso más eficiente al fijar más CO2 con menores pérdidas de agua. También aumentó los contenidos de proteínas totales y disminuyó la actividad específica de la enzima superóxido dismutasa, que mejoró la calidad junto a la supervivencia de estas plantas.
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RESUMEN La producción de etanol a partir de jugo de caña y mieles finales es una alternativa muy común en la industria azucarera actual. En una producción integrada donde se produce azúcar y alcohol, deben considerarse varias alternativas de producción en dependen-cia del comportamiento del mercado. Por tal motivo, una herramienta de software para la toma de decisiones es muy útil para seleccionar una, entre varias estrategias de pro-ducción. Para desarrollar el software SANPAD®, las alternativas más comunes en la pro-ducción integrada de azúcar y alcohol fueron tomadas en cuenta. Incluye el análisis de diferentes composiciones de materias primas para la destilería (uso de jugo de filtros, mieles, jugo primario, etc.) y sus pasos de purificación. Fueron estudiadas además, e incluidas en el software, diferentes estrategias para producir azúcar crudo y refino. El modelo matemático concibe todas estas posibilidades en los balances de masa y energía en las fábricas. El resultado es un software útil que puede ser usado para el análisis de alternativas en la producción integrada de azúcar y alcohol. El software es descrito a tra-vés de un caso de estudio para mostrar sus posibilidades. ABSTRACT The production of ethanol from cane juice and molasses is a very common alternative in current sugar industry. Different alternatives arise when sugar and ethanol are produced in an integrated production complex and market imposes different conditions. So, a software tool to support decisions is useful for choosing among production strategies. To develop SANPAD® software, more common alternatives in sugar and ethanol integrated production were taken into account. They include the analysis of different compositions of raw materials for distillery (use of filter juice, molasses, primary juice, etc.) and their purification steps. Also, different strategies for producing raw and refined sugar were studied and included in the software. The mathematical model includes all these possibilities in the mass balances as well as the associated energy balances in the factories. The result is a useful software tool that can be used for analysis of alternatives in integrated production of sugar and alcohol. The software is described through a case study used for showing its possibilities.
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El trabajo describe la herramienta Daflex 2.0, software desarrollado en C++ que modela y simula la relación entre el central azucarero y las plantas de derivados, orientado al estudio de alternativas de diversificación que lleven a un balance económico favorable en el complejo agroindustrial (CAI). Este sistema incluye el análisis para los períodos de zafra y no-zafra a partir de la optimización en el uso de las corrientes intermedias y finales del ingenio para la producción de derivados. Para cada período se realizó el análisis económico correspondiente, determinando los costos unitarios de las corrientes intermedias y finales del central y de cada uno de los derivados a analizar, buscando un máximo de ganancia para el complejo agroindustrial. adicionalmente se determinaron los costos totales y el flujo de caja para cada nueva inversión propuesta.
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RESUMEN El cambio de escala de un reactor químico constituye una actividad científico técnica donde se ponen de manifiesto no sólo el dominio de los métodos y procedimientos disponibles para alcanzar dicho objetivo y el conocimiento acumulado sobre el proceso objeto de estudio, sino también la habilidad y pericia de los profesionales y técnicos comprometidos con esta tarea a la hora de escoger una alternativa u otra y durante la búsqueda de soluciones prácticas a los problemas que usualmente se generan. De aquí que el dominio de la estrategia filosófica a seguir durante el escalado resulta de vital importancia en el aseguramiento del éxito. Una vez que hemos adquirido pleno conocimiento de cómo proceder frente a un problema de esta índole es necesario balancear el nivel de información disponible y si resulta suficiente o no para la aplicación de uno u otro método. La utilización de métodos estadísticos, métodos basados en los principios de similitud, métodos de modelación matemática y métodos combinados debe ser el resultado de un análisis cuidadoso para minimizar los costos de los estudios de escalado y efectuar una investigación eficiente y con resultados de elevada confiabilidad. ABSTRACT The scaleup of a chemical reactor constitutes a technical and scientific activity where are presented, not only the dominance of the methods and available procedures to reach the task and the knowledge accumulated on the process object of study, but also, the ability and know-how of the professionals and technicians committed with this task at the time to choose one alternative or other, and during the search of practical solutions to the problems that commonly are generated. From here that, the dominance of the philosophical strategy to follow during the lab results scaleup is of great importance for the insurance of the success. Once it has been acquired full knowledge about how to solve this kind of problem is necessary to balance the available information level and to determine if it results sufficient or not for the application of one method or other. The use of statistical methods, methods based on the principles of similarity, methods of mathematical modeling and combined methods must be the result of a careful analysis in order to minimize the costs of the scaleup studies and to made an efficient research with high reliability results.
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Se muestran los beneficios y logros del empleo de la "tormenta de cerebros" (brainstorming), o tormenta de ideas, como técnica de trabajo en grupo para la mejora continua de una planta piloto de procesos químicos. Se utiliza el programa informático MindManager X5 que se considera una herramienta eficaz para generar mapas mentales y gestionar ideas e información; facilita la exposición de procesos y actividades para su comprensión y permite la identificación rápida de problemas y sus relaciones, organizando las ideas y conceptos. Se describen las soluciones al problema planteado, los logros obtenidos con las mismas y una comparación de la producción antes y después de su adopción.
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La decisión de construir una planta piloto no constituye una etapa reglamentada, y debe ser el resultado de un riguroso análisis técnico-económico y de la evaluación de los riesgos asociados a su construcción o carencia. Una vez adoptada dicha decisión, es preciso contemplar una serie de elementos importantes para el diseño y construcción de la planta en cuestión: costes de las instalaciones, reglas para el diseño y normas de seguridad. El trabajo en plantas piloto constituye un proceso de investigación y desarrollo en el que se requiere de una correcta planificación de la experimentación y la adopción de medidas organizativas propias del trabajo en esta escala.
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Different alternatives of production are offered to build up a diversified and environmentally sustainable sugar enterprise. The proposed processes extend from sugary syrups, energy production through ethanol and electricity to feedstock for different animal categories. Income balances were calculated and compared with operational and raw material expenses. The production scheme of sugar-ethanol-rum-beef meat-pork meat-energy is the most profitable in a diversified enterprise. Alternatives for wastewater treatment and disposal are presented as well.
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In this work, we propose the methodology for the quality management in the investigation activity of the Cuban Institute for the research on sugar cane by-products with the objective of providing the necessary information and managing the samples, results and activities of investigation which are strategies to insert the institute in scientifical -technical market services in Cuba, to be known internationally. In order to achieve the quality in the investigation activity of the institute, aspects such as organization, design, elaboration end execution of tasks or investigation projects as well as registries analysis, handling and assessment of the results should be taken into account. The methodology proposes the design and implementation of the documental system in the investigation activity through the diagnose, the normalized projects, investigation registries and the implementation chronogram. The services to support the investigation offered by the department of scientific information and the improvement of the documental system are considered.
Proyecto Cuba 10. Centro de desarrollo de fermentaciones industriales y nutrición. ICIDCA sobre los derivados de la caña de azúcar
  • O Almazán
  • A Roca
Almazán, O. y Roca, A. (1977). Proyecto Cuba 10. Centro de desarrollo de fermentaciones industriales y nutrición. ICIDCA sobre los derivados de la caña de azúcar. Vol. 11, No. 1, pág. 24.