ArticlePDF Available

Abstract

Drawing from a qualitative approach, this article addresses some of the elements that allow thematizing the socio-environmental problem from its own complexity, and considering the point of view of different actors, which are part of this discussion in the Chilean context, and giving special emphasis on the controversies generated around the terms “development”and “sustainability.”First,we address the elements –theoretical and empirical –that allow thematizing the complexity of the socio-environmental problem. Second, we discuss a number of definitions given to “development” and their link to the origins of the problem. Third, we present options proposed by actors to move towards sustainability. The article concludes with reflections oriented to multiple perspectives about this issue.
MAD 40 (2019): 4351
DOI: 10.5354/0719-0527.2019.54834
© CC BY-NC 3.0 CL
La compleja definición del problema socioambiental:
racionalidades y controversias
The complex definition of the socioenvironmental problem: rationalities and controversies
Bárbara Morales
Centro del Clima y la Resiliencia (CR2), Universidad de Chile
Enrique Aliste
Departamento de Geografía, Universidad de Chile
C. Ignacio Neira
Núcleo de Sistemas Territoriales Complejos, Universidad de Chile
Anahí Urquiza
Facultad de Ciencias Sociales, Universidad de Chile
RESUMEN: Desde un enfoque cualitativo, el presente
artículo aborda algunos de los elementos que permiten
tematizar el problema socioambiental desde su propia
complejidad, considerando para ello el punto de vista
de distintos actores que forman parte de esta discusión
en el contexto chileno, y dando especial énfasis a las
controversias que se generan en torno a los términos
de “desarrollo” y “sustentabilidad”. En primer lugar,
son abordados los elementos teóricos y empíricos
que permiten tematizar la complejidad del problema
socioambiental. En segundo lugar, se discuten las
diferentes definiciones dadas al “desarrollo” y su
vínculo con el origen del problema. En tercer lugar, se
dan a conocer las opciones que los actores proponen
para avanzar hacia la sustentabilidad. El artículo cierra
con reflexiones finales orientadas a las múltiples
perspectivas sobre este tema.
ABSTRACT: Drawing from a qualitative approach, this
article addresses some of the elements that allow
thematizing the socioenvironmental problem from its
own complexity, and considering the point of view of
different actors, which are part of this discussion in the
Chilean context, and giving special emphasis on the
controversies generated around the terms
developmentand sustainability.” First, we address
the elements theoretical and empirical that allow
thematizing the complexity of the socio-
environmental problem. Second, we discuss a number
of definitions given to “development” and their link to
the origins of the problem. Third, we present options
proposed by actors to move towards sustainability.
The article concludes with reflections oriented to
multiple perspectives about this issue.
PALABRAS CLAVE: Problemas socioambientales;
Complejidad; Desarrollo; Sustentabilidad; Chile
KEYWORDS: Socio-environmental problems;
Complexity; Development; Sustainability; Chile
INTRODUCCIÓN
Una de las características relevantes de los problemas
socioambientales es la multiplicidad de actores invo-
lucrados, quienes tienen miradas diferentes y en mu-
chos casos contrapuestas en torno a sus definiciones,
consecuencias e implicancias. Esta policontexturali-
dad (Günther 1979; Luhmann 2007) es uno de los
elementos clave para aproximarse a la complejidad
del problema socioambiental, razón por la que abrir
este campo a su exploración resulta relevante e indis-
pensable a las ciencias sociales actuales.
El presente artículo tiene por objetivo abordar
algunos de los elementos que permiten tematizar el
problema socioambiental desde esta complejidad,
considerando para ello: el punto de vista de los dis-
tintos actores que forman parte de esta discusión, las
distinciones que están utilizando para observar el
problema, las manifestaciones que el problema en-
cuentra en sus discursos, las causas que le asignan y
los caminos a partir de los cuales proyectan una po-
sible solución, cada uno desde sus propias racionali-
dades (o perspectivas de observación).
Al analizar cada una de las racionalidades desde
las que los actores que forman parte de esta discusión
44
Bárbara Morales, Enrique Aliste, Ignacio Neira y Anahí Urquiza
están observando el problema socioambiental, se
hizo evidente la inexistencia de una definición única
del problema, por el contrario, la evidencia muestra
que hay tantas definiciones como perspectivas distin-
tas para observarlo. No obstante, fue posible identi-
ficar ciertos elementos que resultan coincidentes y
que pueden ser de utilidad para observar la compleji-
dad que lo caracteriza. Entre estos, uno de los acuer-
dos más evidentes que surgió entre los actores, refiere
al hecho de que en su mayoría vinculan el origen del
problema socioambiental con el modelo de desarro-
llo en curso y su posible solución con la necesidad de
avanzar hacia un modelo de desarrollo más sustenta-
ble. Los desfases o la manera diferenciada en que los
actores definen los términosdesarrolloy ‘sustenta-
bilidaddieron cuenta, sin embargo, que estamos
frente a un problema mucho más complejo que lo
esperado, una “crisis discursiva” en los términos de
Dagnino (2018) o un “problema de recursividad”
conforme lo planteado por Morin (2011), pues, si
bien existe un acuerdo abstracto respecto a situar el
eje de la discusión en la necesidad de un “desarrollo
más sustentable”, este acuerdo solo se da a nivel de
las palabras utilizadas (desarrollo y sustentabilidad),
no a nivel de contenido, donde ambos términos se
presentan más bien comocarcazasde las diferentes
racionalidades que convocan. Es evidente, en este
sentido, que las semánticas en torno al desarrollo y la
sustentabilidad son fundamentales para abordar la
discusión pública en torno a los problemas socioam-
bientales, no solo en la medida en que constituyen la
base sobre la cual la mayoría de los actores esta ob-
servando el problema, sino que también porque ac-
ceder a los distintos significados que ambos términos
convocan puede ser clave para descifrar su compleji-
dad.
La investigación, sobre la cual se desarrolla este
artículo, se constituyó a partir de una aproximación
cualitativa con un proceso de recolección de datos
que consideró la realización de veintiocho entrevistas
semiestructuradas y un grupo de discusión, a partir
de los cuales se intentó capturar las distinciones y se-
mánticas utilizadas por múltiples observadores. La
muestra de actores fue definida en función de los dis-
tintos ámbitos o dominios desde los cuales actual-
mente se discute el problema socioambiental en
Chile, considerando para ello criterios como: partici-
par del desarrollo y puesta en práctica de políticas pú-
blicas y de instrumentos de protección medioam-
biental, participar en la generación de conocimiento
(teórico o aplicado) relacionado con la temática, par-
ticipar de iniciativas de defensa del medioambiente,
1
Los primeros con énfasis en el desarrollo productivo y los
segundos en la generación de empleo. Para el caso de los
trabajadores, estos también pueden ser considerados dentro del
ámbito de la sociedad civil pues, en muchos casos, son parte de las
ser parte de proyectos que tengan impacto sobre el
medioambiente, entre otros. Así, desde el ámbito pú-
blico, se consideró la mirada de parlamentarios, re-
presentantes de gobierno, funcionarios públicos y
municipales. En el ámbito conocimiento experto fue
considerado el punto de vista tanto de académicos
vinculados a la temática como de profesionales que
actualmente son parte de consultoras especializadas
en el tema. Dentro del dominio privado fue conside-
rado el discurso tanto de empresarios como de traba-
jadores,
1
en la medida en que ambos grupos de acto-
res pueden considerarse parte interesada en el acceso
y la explotación de los recursos naturales. Final-
mente, desde la sociedad civil, fueron considerados
miembros de organizaciones no gubernamentales y
otro tipo de organizaciones ciudadanas.
El artículo está estructurado de la siguiente ma-
nera. En primer lugar, serán abordados algunos ele-
mentosteóricos y empíricosque permiten temati-
zar el problema socioambiental desde su compleji-
dad. En segundo lugar, se discutirán las distintas de-
finiciones dadas aldesarrollo’ y su vínculo con el ori-
gen del problema. En tercer lugar, se darán a conocer
las opciones que los actores proponen para avanzar
hacia la sustentabilidad. Finalmente, el artículo cierra
con algunas reflexiones finales en torno a los hallaz-
gos de la investigación.
LA COMPLEJIDAD DEL PROBLEMA SOCIOAMBIENTAL
Referirse a la complejidad que engloba el problema
socioambiental exige de algunas aclaraciones previas
de orden conceptual. En tal sentido, cabe señalar que
para efectos de esta discusión se entiende el problema
socioambiental como un problema público’, es decir,
como un hecho social que se transforma en un hecho
de debate público y cuya solución involucra la inter-
vención del Estado.
Para aproximarse a la dimensión compleja del
problema socioambiental, aportes como los de Leff
(2000, 2002), Morin (2011), Luhmann (1986, 2007) o
García (2006), entre otros, permiten entender que la
complejidad socioambiental es resultado de un pro-
ceso propio de la contingencia que define el nuevo
escenario de relaciones socioculturales globalizadas,
de ámbitos diversos desde el campo político, jurídico
y económico, y en contextos históricos, geográficos,
demográficos, entre otros, que actúan en el entra-
mado de significaciones que configuran los proble-
mas socioambientales de hoy. Si estas significaciones
se contextualizan, por lo demás, en sus formas de
apropiación y relación con la naturaleza, es evidente
comunidades de habitantes que reaccionan frente a la afectación
de sus entornos ambientales. Presentar sus argumentos en esta
sección, respondió, en este sentido, a una decisión metodológica
tendiente a organizar de mejor manera los resultados.
La compleja definición del problema socioambiental: racionalidades y controversias
la utilidad de la noción de complejidad como recurso
conceptual, en tanto permite advertir de un escenario
epistemológico por una parte (Leff 2000, 2002; Mo-
rin 2011), de una condición sociohistórica (García
2006; Arnold 2000) por otra, pero esencialmente de
una forma de problematizar la sociedad en tanto fe-
nómeno, cuyas comunicaciones determinan un esce-
nario de consolidación en el plano de formas de rela-
cionamiento social construido (Luhmann 2007). De
esta forma, es posible comprender que las multiples
distinciones a partir de las cuales se configuran los
problemas socioambientales, construyen diversas
semánticas que orientan las comunicaciones en un
escenario policontextural, complementándose y
contradiciendose entre sí, delimitando conflictos y
estructurando posiciones de observación. Cada
ámbito social tematiza lo ambiental a partir de sus
propias estructuras, dificultando una racionalidad
global y aumentando la complejidad social en el
proceso (Luhmann 1986; Arnold y Urquiza 2010).
En este contexto de hipercomplejidad, es
posible identificar a nivel empírico elementos
comunes en la tematización de los problemas
socioambientales. Si bien estos elementos son
configurados desde diversas racionalidades, es
posible identificar puentes, aspectos comunes que se
podrían estar vinculando con una semántica
transversal asociada a la tematización de lo ambiental.
Siguiendo esta línea, la transversalidadaparece
como uno de los primeros consensos al que llegan los
actores respecto de la definición del problema, siendo
advertida generalmente desde los distintos ámbitos
en los que cada uno de ellos se desenvuelve. El pro-
blema socioambiental se presenta, así, como un tema
transversal, en el marco de la discusión legislativa, de
la aplicación de normativa, en relación con la manera
en la que este puede ser estudiado (para el caso de la
academia), a sus distintas manifestaciones, a los im-
pactos que genera, a la discusión que convoca, entre
otros contextos, que permiten a los actores observar
su transversalidad o, en otras palabras, comprender
que este es un problema transversal a los distintos
dominios en que se desenvuelve la sociedad.
Hoy día en todos los programas de gobierno que hubo en
la última elección estuvo el tema ambiental. No hay político
que no te hable del tema ambiental hoy a, en general o en
particular, se creó en su momento la bancada verde, o sea,
es un tema que llegó para instalarse y para quedarse. (fun-
cionario, Ministerio del Medioambiente, Región Metropoli-
tana)
Se avanza entonces en reconocer la transversa-
lidad en la identificación del problema, primer ele-
mento importante a considerar en su definición. En
la práctica, no obstante, la mayoría está de acuerdo
en que aún falta para que el problema sea enfrentado
de manera transversal, lo que se refleja
considerando lo expresado por los actoresen la au-
sencia del problema en la política pública, en su casi
nula presencia interministerial, en los limitados recur-
sos asignados, en su ausencia en el currículum esco-
lar, en la poca relevancia que este tema encuentra en
la gestión municipal, entre muchas otras manifesta-
ciones que dan cuenta que, en la práctica, el problema
socioambiental sigue siendo observado de manera
atomizada y parcial.
Por qué las torres eléctricas no las hacen La Dehesa y por
qué si pasan por una población en Avenida San Pablo, por
qué una represa no la hacen en Chicureo y la van a hacer
en la comunidad de Paillaco (…) Por qué la termoeléctrica
la ponen en la comunidad de Puchuncaví y no la ponen en
Vitacura. (encargada de proyectos, ONG, Región Metropo-
litana)
Como se desprende de la cita anterior, este ca-
rácter transversal del problema, asociado a su identi-
ficación como tal y a la ineficaz respuesta institucio-
nal, es puesto en duda además cuando son evaluadas
sus consecuencias, pues si bien se reconoce que se
trata de un problema que no respeta fronteras’, existe
consenso respecto a que este no afecta a todos por
igual, por el contrario, para una parte importante de
los actores son las zonas y habitantes con menores
recursos o mayores índices de vulnerabilidad los que
resultan mayormente afectados. Esto último les per-
mite además reconocer la relación que existe entre los
problemas socioambientales y otras problemáticas de
país, como la centralización y las desigualdades, (Mar-
tínez-Allier 2008; Sabatini 1997; Sepúlveda 1997; Ro-
bles 2000).
Un segundo elemento a considerar en la defini-
ción del problema socioambiental es ladiversidad de
manifestacionesque este encuentra en el discurso de
los actores o las formas que adopta, generalmente
como un problema que afecta el medioambiente y
que tiene repercusiones directas o indirectas en lo so-
cial (PNUD 1998; Leff 1994), tal como ocurre a nivel
global con el cambio climático y la emisión de gases
de efecto invernadero, que, pese a ser un problema
“retorcido” (Sun y Yang 2016) e incluso negado por
la población más conservadora (McCright y Dunlap
2011), dados sus impactos desigualmente producidos
y distribuidos. Recientemente ha sido identificado no
solo como un problema exclusivamente ambiental,
sino uno con dimensiones e impacto en lo social (Ma-
der 2018; Mason y Rigg 2019).
Ahora bien, a partir de esta diversidad es posi-
ble establecer ciertas categorizaciones que dan cuenta
de las manifestaciones que resultan ser más relevan-
tes. En primer lugar, destacan aquellas que se presen-
tan con un carácter más urgente, que respondería, en
la mayoría de los casos, a la importancia que han ad-
quirido en la escena pública y a la necesidad de im-
plementar medidas urgentes para enfrentarlas.
46
Bárbara Morales, Enrique Aliste, Ignacio Neira y Anahí Urquiza
Presentes sobre todo en el discurso de parlamenta-
rios, autoridades y miembros de ONG, entre estas
manifestaciones se encuentran: las zonas de sacrifi-
cio’, los pasivos ambientales’, la contaminación at-
mosférica’ y lapérdida de biodiversidad’, a las que se
suman fenómenos climáticos específicos como el ca-
lentamiento global y la desertificación, cuya contin-
gencia también responde a un ámbito de discusión
global (IPCC 2014).
Hay deudas con sitios que están contaminados, que han
sido polos de desarrollo, energético, minero, pero que han
dejado estragos y deudas ambientales que tenemos que sub-
sanar, ya sea activamente como zonas de Puchuncaví, Ven-
tanas, Huasco, Coronel o pasivamente a través de los tran-
ques de relave de los cuales hay cientos en Santiago, en
Chile en general. (autoridad, Ministerio del Medioambiente)
En segundo lugar, es posible identificar aquellas
manifestaciones que se presentan bajo la forma de la
contaminación, sobretodo aquella generada por la ac-
tividad industrial, que puede ir desde la contamina-
ción por ruidos molestos, malos olores, hasta aquella
que se produce por el exceso de material particulado
o el vertimiento de desechos tóxicos. Esta manifesta-
ción del problema es distinguible con mayor énfasis
en el discurso de miembros de organizaciones ciuda-
danas, funcionarios municipales y miembros de
ONG, quienes, además de los impactos generados
sobre el medioambiente, hacen hincapié en los efec-
tos que se generan sobre la salud y la calidad de vida
de quienes habitan los territorios afectados y en la
manera en que la contaminación se ha convertido en
un problema cotidiano para estos últimos (Aliste
2010; Aliste y Musset 2014).
En tercer lugar, hay manifestaciones del pro-
blema que se presentan con un carácter menos per-
ceptible para gran parte de los actores lo que tam-
bién puede extenderse al conjunto de la sociedad. La
quema de basura, la tala de árboles, la existencia de
microbasurales o prácticas mucho más comunes
como la tenencia de mascotas, que dicen relación con
las prácticas ambientales de quienes habitan los terri-
torios y concentran la atención principalmente de los
funcionarios municipales en el marco de la gestión
ambiental local. La generación de un comporta-
miento o de prácticas ambientales menos contami-
nantes’, también es relevante en el discurso de auto-
ridades ambientales, en tanto constituye uno de los
2
De acuerdo a la cuenta pública del Ministerio del Medioambiente
del año 2015 y 2019 (en base al año 2014 y 2018 respectivamente),
los esfuerzos del Estado en materia de “gestión local y educación
ambiental” pueden traducirse en: el diseño de una academia digital
para la formación ambiental y la existencia de 4 programas de in-
tervención, que en su mayoría son de carácter voluntario: el Sis-
tema de Certificación Ambiental de Municipios (que alcanzó un
total de 105 municipios al 2014 y 223 al 2018), del Fondo de Pro-
tección Ambiental (con 215 proyectos en 2014 con un gasto total
de 970 millones y 145 proyectos en 2018 con un gasto menor a los
énfasis en los que está centrado el programa ministe-
rial. Resulta contradictorio, sin embargo, la importan-
cia que en el discurso las autoridades entregan a lo
local, como el ámbito en el que se están concretando
una parte importante de los esfuerzos del Estado en
la materia, frente a los pocos instrumentos existentes
y lo restringido de su alcance para instalar de manera
efectiva la temática en el plano local
2
.
(…) Nosotros no contamos con oficina, no contamos con
internet, contamos con un presupuesto de un millón ocho-
cientos mil pesos que nos dura dos meses. (…) no conta-
mos con personal tampoco ni con camioneta, entonces al
final me cuesta mucho poder fiscalizar porque es imposible,
no tengo GPS, no tengo nada.” (encargada departamento
de medioambiente, municipio, Región Metropolitana).
Por último, para empresarios, miembros de
consultoras y autoridades, la figura del conflicto am-
biental’, entendido como un conflicto social en el que
dos o más actores se enfrentan por el control de re-
cursos naturales determinados (Folchi 2001; Melé
2013), aparece como una manifestación del problema
que se originaria en el marco de la implementación o
puesta en marcha de un proyecto (de infraestructura,
productivo o inmobiliario) y los impactos que este ha
generado o que podría generar sobre el medioam-
biente en cuestión. Aquí es importante el desfase que
se genera con el resto de los actores, para quienes el
conflicto se presenta más bien como un medio de vi-
sibilización de un problema ambiental específico (sea
bajo la forma del riesgo o del daño ambiental). Al ob-
servar el conflicto como una manifestación del pro-
blema, los actores centran su atención, en cambio, en
el conflicto sociales ese el problema que habría que
resolvercon lo que obvian o asumen que el me-
dioambiente es sujeto de afectación.
EL ORIGEN DEL PROBLEMA SOCIOAMBIENTAL Y LAS
DIFERENTES DEFINICIONES DE DESARROLLO
Como mencionamos anteriormente, existe acuerdo
entre los actores al plantear que el problema socioam-
biental se origina o tiene directa relación con el mo-
delo de desarrollo
3
que ha venido aplicándose en las
últimas décadas en nuestro país.
4
El consenso ter-
mina, sin embargo, al explorar en los distintos signi-
ficados que los actores asignan al términodesarro-
llo’, donde es posible identificar al menos dos puntos
1000 millones); el Sistema de Certificación de Escuelas (alcan-
zando un total de 465 escuelas el 2014 y 1682 el 2018) y el Proyecto
Barrios Sustentables (con 400 familias beneficiadas en 2014, sin
datos para el 2018).
3
Entendido más bien a partir del término “desarrollos”, que se
vuelve pertinente considerando la diversidad de representaciones
del desarrollo que conviven en la sociedad, algunas con mayor
dominancia que otras (Aliste y Rabi, 2012).
4
Solo funcionarios municipales no hacen una relación explicita
con el modelo en su manera de aproximarse al problema.
La compleja definición del problema socioambiental: racionalidades y controversias
de vista que resultan ser totalmente contrarios y cons-
tituyen, a nuestro juicio, uno de los obstáculos más
críticos para abordar este problema.
Destaca, por una parte, el punto de vista de
quienes observan el problema socioambiental como
un problema propio del modelo de desarrollo, donde
este es pensado desde un punto de vista económico,
es decir, en función del crecimiento económico y las
riquezas que puede generar el país. Retomando lo
planteado por Aliste y Rabi (2012), quienes observan
el problema desde esta perspectiva economicista
empresarios, miembros de consultoras, autoridades y
en alguna medida funcionarios públicosreproducen
la visión convencional o dominante de desarrollo, se-
gún la cual los objetivos económicos están por sobre
otros aspectos sociales y es a partir de ellos que se
espera alcanzar el bienestar social.
Y cuando te digo cuidarlo, no es que no haya impacto sobre
los recursos naturales, porque vuelvo a la premisa inicial, la
actividad industrial genera impactos ambientales, en general
la actividad humana. (gerente de medioambiente, empresa
minera).
Desde esta visión de desarrollo se asume ade-
más que toda actividad humana va a generar impac-
tos sobre el medioambiente, en la medida en que se
hace uso de los territorios y se explotan los recursos
naturales disponibles. Las consecuencias negativas
sobre el medioambiente son asumidas, en este sen-
tido, como una externalidad del modelo que, de una
u otra manera, debe ser asumida por la sociedad en
pos del crecimiento (económico) del país. Esto con-
siderando, por otra parte, no solo que a mayor desa-
rrollo económico mayor será la capacidad de con-
sumo que tendrá la población, sino también que las
expectativas de desarrollo que esta última genera (ac-
ceso a un automóvil, mejor conectividad, aire acon-
dicionado, etc.), muchas veces son incompatibles con
el cuidado del medioambiente.
Se contrapone a esta primera definición el
punto de vista de aquellos actores que observan el
problema más bien como una consecuencia del mo-
delo de desarrollo. Parlamentarios, académicos,
miembros de ONG, de organizaciones ciudadanas y
representantes sindicales ponen el acento en las defi-
ciencias que presenta el modelo y en la manera en que
estas estarían originando el problema, no solo desde
un punto de vista económico donde la crítica apunta
hacia la manera en que el modelo, en la medida en
5
En la presentación de la cuenta pública del Ministerio del
Medioambiente del año 2019 (en base al año 2018) la consigna que
da inicio a la exposición de resultados fue “NO hay un
VERDADERO DESARRROLLO si es no es SUSTENTABLE”
(sic).
6
En el año 2018 se concretan las primeras acciones de alcance
nacional orientadas a lograr una “transformación hacia una
economía circular”, estas son -entre otras- la creación de una “Ley
que deja en manos del mercado el acceso y la distri-
bución de los recursos naturales, sacrifica el me-
dioambiente en pos del crecimiento económico–,
también desde un punto de vista político, donde es
puesto en cuestión el modelo de decisiones políticas
del país, su carácter centralista, concentrador y eco-
nomicista, sobre todo en lo que refiere a las decisio-
nes ambientales.
(…) Estamos en un modelo, puede ser presuntuoso lo que
digo, pero muy centralista en lo público y muy concentrador en lo
económico. Finalmente las decisiones se toman en los centros po-
líticos y los centros económicos, que además están cada vez menos
en Chile y menos en Santiago, (…) O sea, tres empresas que están
vinculadas a la energía, tres a la distribución de combustible, dos a
la madera, cuatro a la pesca, a dónde uno se meta está todo en muy
pocas manos, y ellos finalmente tienen influencia política, influen-
cia económica, influencia en los medios de comunicación, porque
son los propietarios de ellos, y finalmente influyen en las decisio-
nes. (Senador)
Desde esta perspectiva, el desarrollo es definido
entonces considerando su variable económica, pero
también política y social (PNUD 1998, 2000, 2012;
PNUMA 2011).
¿PROBLEMA POLÍTICO O PROBLEMA TÉCNICO?:
OPCIONES PARA AVANZAR HACIA LA
SUSTENTABILIDAD
El segundo gran desfase que reveló este estudio, en
relación con la manera en que los actores observan el
problema socioambiental, se presenta en el marco de
sus posibles soluciones, donde, como se dijo ante-
riormente, la sustentabilidad es el objetivo que la ma-
yoría espera alcanzar. Al igual que ocurre con el desa-
rrollo’, la noción de sustentabilidadtambién encuen-
tra distintos significados y maneras de llegar a ella en-
tre los actores, con lo que se hace explícita otra gran
discusión que subyace al problema: ¿este debe ser
abordado como un problema político o técnico?
5
La
primera alternativa posible que destaca en el discurso
de los actoresparticularmente empresarios, miem-
bros de consultoras y autoridades–, es que la susten-
tabilidad debe ser alcanzada en el marco de la institu-
cionalidad ambiental vigente, lo que implica, por una
parte, fortalecer las instituciones e instrumentos de
gestión existentes y, por la otra, establecerreglas cla-
rasprincipalmente en términos de normativa y siem-
pre considerando las necesidades que tiene el país en
materia de desarrollo y crecimiento económico.
6
que elimina las bolsas plásticas del comercio” y una campaña para
la eliminación de plásticos de un solo uso en el comercio,
particularmente de las “bombillas” plásticas (a pesar de existir
evidencia científica que indica que la presencia de este tipo de
plásticos en concentraciones de basura plástica flotante en el
océano, como la “Great Pacific Garbage Patch” (GPGP), es
relativamente menor, comparado con el 46% representando
48
Bárbara Morales, Enrique Aliste, Ignacio Neira y Anahí Urquiza
Tenemos que recobrar la confianza en el Sistema de
Evaluación de Impacto Ambiental eh.... Eso lo haremos
volviendo al cauce institucional, respetando cabalmente la
autonomía de los servicios como el servicio de evaluación
ambiental, velando porque los ministerios se pronuncien
estrictamente con las competencias de sus ministerios.
(autoridad, Ministerio del Medioambiente).
Sin poner en cuestión el modelo de desarrollo,
el problema es observado desde esta perspectiva
como un problema técnicoque debe ser resuelto
dentro marco legal e institucional vigente.
Una segunda alternativa propone, en cambio,
que la sustentabilidad debe ser alcanzada en el marco
de una discusión de país, en la que se replantee el mo-
delo de desarrollo vigente, sobre todo en relación con
los temas de fondo que subyacen al problema, que
van desde vacíos en materias como ordenamiento te-
rritorial, conservación y educación ambiental hasta
problemáticas sociales y políticas como la centraliza-
ción y la desigualdad. En este caso, y en la medida en
que involucra a la sociedad en su conjunto, el pro-
blema es observado como un problema político.
Entonces obvio que se necesita un diálogo social profundo
para que nos pongamos de acuerdo en qué vamos a aceptar
y en qué condiciones, y ese es un problema político, porque
el menú de energía y el menú de centrales que puedes poner
está muy claro hasta hoy, dos mil catorce, le pides a un téc-
nico y te puede dar todo. De ahí, es una decisión eminente-
mente política, no tiene nada que ver con energía. (acadé-
mico, Universidad de Chile).
Ahora bien, al considerar la manera en que el
modelo de desarrollo debiese ser replanteado, el ca-
mino hacia la sustentabilidad va a encontrar nueva-
mente diferencias importantes entre los actores.
En primer lugar, destaca el punto de vista de
quienes creen que la discusión del modelo debiera
darse con vías a definir lo que el país quiere y necesita
en términos de desarrollo económico
7
: qué proyectos
van a ser considerados y cuáles no, dónde podrán ser
ejecutados y dónde no, cuáles recursos van a ser uti-
lizados y cuáles no, para así evitar que sea la evalua-
ción de un proyecto puntual la instancia de discusión
de estos temas. Algunos actores avanzan un poco
más lejos y plantean la necesidad de que el país decida
cuál es el tipo de desarrollo al que se quiere llegar, lo
que implicaría además generar un contexto político y
social estable para que este último tenga viabilidad.
Bueno, pongámonos de acuerdo en cómo lo utilizamos, qué
hacemos, sinceremos las cosas, abramos los libros, miremos
qué es lo mejor, qué es lo mejor para todos. La industria se
va a adaptar a los requerimientos de la sociedad, (…) si la
exclusivamente por redes de pesca (Lebreton et al., 2018), frente a
lo cual no se han implementado medidas de ningún tipo).
7
Desarrollado sobre todo por empresarios y funcionarios
públicos.
sociedad quiere gas, gas le podemos dar, y eso vale tanto, si
la sociedad quiere sol, bueno eso tiene sus costos. (gerente
técnico, empresa hidroeléctrica)
En segundo lugar, están quienes plantean que la
sustentabilidad podría alcanzarse solo en la medida
en que la discusión de país se en un contexto en el
que la variable ambiental sea incorporada como un
eje transversal del desarrollo, a la par, y no por debajo
de la esfera económica y social.
8
Conforme lo plan-
teado por los actores, esto implicaría, por una parte,
establecer límites a lo económico principalmente en
relación con la manera en que la esfera económica
influye en las decisiones políticas y, por otra, que el
Estado comience a construir políticas públicas ha-
ciéndose cargo de las ausencias que aún mantiene en
la materia y abriendo los espacios de discusión nece-
sarios para que el problema deje de observarse desde
un punto de vista meramente técnico. Miembros de
ONG, organizaciones ciudadanas y funcionarios mu-
nicipales hacen hincapié además en la necesidad de
que la discusión incorpore la variable local tanto en
términos de prioridades económicas como en rela-
ción con lo que los propios habitantes quieren o con-
sideran es mejor para su ciudad, barrio o localidad.
(…) Las decisiones se toman en el Golf o en Rosario Norte
y afecta la vida de miles de personas, y son decisiones de
escritorio y esa ciudadanía no tiene ningún espacio para de-
cidir qué es lo que quiere, para decidir cómo quiere vivir y
cuál es la vocación productiva que puede tener el territorio
que habita.” (director de proyectos, ONG, Región Metro-
politana)
Por último, hay quienes plantean como única
posibilidad de avanzar hacia la sustentabilidad a la ne-
cesidad de cambiar o refundar el modelo de desarro-
llo desde su origen, en otras palabras, establecer nue-
vas reglas del juego’, lo que implicaría reformular la
arquitectura política del país (nueva constitución) y
dejar atrás la base neoliberal sobre la que esta se sos-
tiene.
9
Actualmente, propuestas como estas tienen un
correlato en la literatura científica a través de nocio-
nes como “gobernanza policéntrica”, acuñada origi-
nalmente por Elinor Ostrom (2009, 2010) como una
forma de promover la coordinación de decisiones y
acciones para la solución de problemas ambientales
identificados como consecuencias del cambio climá-
tico (Urquiza et al. 2019).
8
Principalmente parlamentarios, académicos, miembros de ONG,
representantes de la CUT y miembros de organizaciones
ciudadanas.
9
Sobre todo parlamentarios y académicos.
La compleja definición del problema socioambiental: racionalidades y controversias
REFLEXIONES FINALES: MÚLTIPLES
RACIONALIDADES
La manera diferenciada en que cada uno de los acto-
res está observando el problema socioambiental es tal
vez una de las principales reflexiones que se despren-
den de lo expuesto en las páginas anteriores. Esto se
debe en gran medida a que el tratamiento de este tipo
de problemas se ve también cruzado por la policon-
texturalidad de la sociedad. Cada actor analiza el pro-
blema desde su propia perspectiva, priorizando dife-
rentes aspectos de él y tratándolo a partir de sus pro-
pios contextos institucionales y organizacionales. Se
entiende que, a pesar de la evidente transversalidad
del problema destacada más arriba, exista una alta di-
ficultad para aunar criterios y llevar adelante una es-
trategia que leun tratamiento global e integral. En
otras palabras, la atomización del problema podría in-
terpretarse como una consecuencia de este proceso.
Se entiende además las distintas manifestaciones que
este encuentra en el discurso de los actores, lo que
nos invita a ampliar el término y plantear la existencia
deproblemas socioambientales’.
Lo que a nuestro juicio resulta particularmente
preocupante en este contexto es la contradicción o el
desfase que es posible observar entre el rol político
que desempeñan o debieran desempeñar las autori-
dades y la manera en que su discurso se alinea con la
perspectiva economicista, poniendo en primer lugar
el crecimiento económico por sobre el ámbito social
y ambiental. Lo preocupante, sin embargo, no es que
exista una perspectiva economicista para observar el
problema, sino más bien el alejamiento que muestran
las autoridades del foco político en el que debiera es-
tar centrada su gestión. En este sentido, se hace ne-
cesario que las autoridades comiencen a observar el
problema desde una perspectiva más holista que de-
biera incentivar una discusión a nivel país y cambios
importantes en el modelo.
La existencia de múltiples racionalidades tam-
bién se hace evidente en los distintos significados que
los actores asignan a los conceptos de ‘desarrolloy
‘sustentabilidad’, obstáculo que se presenta especial-
mente crítico en la discusión. En este sentido, es po-
sible afirmar que, si bien ambas semánticas ya están
instaladas, sus contenidos van a variar dependiendo
dende, quiénes las utilizan y las distintas expecta-
tivas que tienen los actores para abordar los proble-
mas. Teniendo claro esto último, creemos que una de
las posibles líneas para avanzar en la discusión es su-
perar la disyuntiva entre una solución técnica y una
solución política al problema socioambiental. La en-
vergadura de los problemas socioambientales ya exis-
tentes, y los que se comienzan a vislumbrar en el ho-
rizonte, hacen urgente una revisión de las controver-
sias relacionadas con las nociones de desarrollo y sus-
tentabilidad, pero a partir de un proyecto país que
tenga la posibilidad de delinear sus posibilidades y
objetivos en el mediano y largo plazo. En este sen-
tido, no hay duda de que, para construir las herra-
mientas técnicas necesarias para abordar los proble-
mas socioambientales, es necesario adoptar una no-
ción de desarrollo que incluya los temas sociales y
ambientales dentro de sus objetivos, no de forma se-
cundaria al ámbito económico. Asimismo, esta no-
ción de desarrollo debe considerar los efectos de las
decisiones actuales en más de una generación, con un
horizonte temporal más amplio. Cuando se logre ins-
talar un horizonte temporal mayor, construyendo
además una institucionalidad que vele por ello, las
evaluaciones económicas se verán obligadas a incor-
porar los efectos de las diferentes operaciones en el
resto de los ámbitos sociales y ambientales, incorpo-
rando los costos que ellas implican. Por último, para
lograr esto es importante no solo aceptar la existencia
de distintas perspectivas de observación (racionalida-
des sistémicas), sino también comenzar a observar las
controversias que se genera entre los actores como
una “forma positiva de socialización” (Simmel 2003),
desde la que pueden surgir oportunidades y posibili-
dades reales para tematizar y enfrentar el problema.
RECONOCIMIENTOS
Artículo realizado a parir de levantamiento de
información realizada en el proyecto “Desarrollo de
un Dispositivo Analítico Transdisciplinario para
Interpretar los Procesos Políticos de Significación
Socioambiental y la Conflictividad Ambiental en
Chile” Financiado por la Iniciativa Bicentenario Juan
Gómez Millas de la Universidad de Chile.
REFERENCIAS
Aliste, E. (2010). Territorio y ciencias sociales:
trayectorias espaciales y ambientales en debate.
In: E. Aliste y A. Urquiza (eds.), Medio ambiente
y sociedad. Conceptos, metodologías y experiencias desde
las ciencias sociales y humanas (pp. 5576).
Santiago: RIL.
Aliste, E. y Musset, A. (2014). Pensar los territorios
del desarrollo: sustentabilidad y acción pública
en nombre de una ciudad imaginaria.
Concepción (Chile), 1950 2010. Eure 40(120):
91110.
Aliste, E. y Rabi, V. (2012). Concebir lo
socioambiental: representación y
representatividad en los discursos sobre el
desarrollo. Polis-Revista Latinoamericana 11(32):
307327.
Arnold, D. (2000). La naturaleza como problema histórico.
México DF: Fondo de Cultura Económica.
Arnold, M. y Urquiza, A. (2010). Las amenazas
ambientales: una visión desde la teoría de los
50
Bárbara Morales, Enrique Aliste, Ignacio Neira y Anahí Urquiza
sistemas sociales. In: E. Aliste y A. Urquiza
(eds.), Medio ambiente y sociedad. Conceptos,
metodologías y experiencias desde las ciencias sociales y
humanas (pp. 5576). Santiago: RIL.
Dagnino, E. (2018). Confluencia perversa,
desplazamiento de sentido, crisis discursiva. In:
B. Bringel y A. Brasil (eds.), Antología del
pensamiento crítico brasileño contemporáneo (pp. 679
700). Buenos Aires: CLACSO.
Folchi, M. (2001). Conflictos de contenido ambiental
y ecologismo de los pobres: no siempre pobre
ni siempre ecologistas. Ecología política 22.
García, R. (2006). Sistemas complejos. Conceptos, método y
fundamentación epistemológica de la investigación
interdisciplinaria. Barcelona: Gedisa.
Günther, G. (1979). Life as poly-contextuality. In:
Beiträge zur Grundlegung einer operationsfahigen Di-
alektik, Band II (pp. 283306). Hamburg: Felix
Meiner.!
IPCC (2014). Climate Change 2014: Impacts, Adaptation,
and Vulnerability. Part A: Global and Sectoral As-
pects. Contribution of Working Group II to the Fifth
Assessment Report of the Intergovernmental Panel on
Climate Change. Cambridge UK, New York
USA: Cambridge University Press.
Lebreton, L., Slat, B., Ferrari, F., Sainte-Rose, B., Ait-
ken, J., Marthouse, R., Hajbane, S. Cunsolo, S.,
Schwarz, A., Levivier, A., Noble, K., Debeljak,
P., Maral, H., Schoeneich-Argent, R., Brambini,
R., & Reisser, J. (2018). Evidence that the Great
Pacific Garbage Patch is rapidly accumulating
plastic. Nature, Scientific Reports, 8(1).
DOI:10.1038/s41598-018-22939-w
Leff, E. (1994). Ciencias sociales y formación ambiental.
Barcelona: Gedisa.
Leff, E. (2000). La complejidad ambiental. Buenos Aires:
Siglo XXI.
Leff, E. (2002). Saber ambiental. Sustentabilidad,
racionalidad, complejidad, poder. México DF: Siglo
XXI.
Luhmann, N. (1986). Ökologische Kommunikation. Kann
die moderne Gesellschaft sich auf ökologische
Gefährdungen einstellen? Opladen: Westdeutscher.
Luhmann, N. (2007). La sociedad de la sociedad.
México DF: Herder, Universidad
Iberoamericana.
Martínez-Allier, J. (2008). Conflictos ecológicos y
justicia ambiental. Papeles de relaciones
ecosociales y cambio global 103: 1127.
Melé, P. (2013). Introduction. In: P. Melé (ed.),
Conflits de proximité et dynamiques urbaines (pp. 7
18). Rennes: Presses Universitaires de Rennes.
Ministerio del Medioambiente. (2015) Cuenta pública.
Santiago.
Morin, E. (2011). Introducción al pensamiento complejo.
Barcelona: Gedisa.
Ostrom, E. (2009). A polycentric approach for cop-
ing with climate change. Background paper to the
2010 World Development Report (Policy Research
Working Paper No. 5095).
Ostrom, E. (2010). Beyond markets and states: poly-
centric governance of complex economic sys-
tems. American economic review 100(3): 641672.
https://doi.org/10.1109/APEC.2013.6520178
PNUD (1998). Informe de desarrollo humano en Chile. Las
paradojas de la modernización. Santiago: PNUD.
PNUD (2000). Informe de desarrollo humano en Chile. Más
sociedad para gobernar el futuro. Santiago: PNUD.
PNUD (2012). Informe de desarrollo humano en Chile. El
desafío de repensar el desarrollo. Santiago: PNUD.
PNUMA (2011). Hacia una economía verde: guía para el
desarrollo sostenible y la erradicación de la pobreza -
Síntesis para los encargados de la formulación de
políticas. PNUMA.
Robles, F. (2000). El desaliento inesperado de la
modernidad. Molestias, irritaciones y frutos amargos de
la sociedad del riesgo. Santiago: RIL.
Sabatini, F. (1997). Conflictos ambientales y
desarrollo sostenible de las regiones urbanas.
Eure 23(68): 7791.
Sepúlveda C. (1997). Centralismo político y
conflictos ambientales: centralización del
conflicto de Goldeng Spring. In: F. Sabatini y
C. Sepúlveda (eds.), Conflictos ambientales. Entre la
globalización y la sociedad civil (pp. 77105). Santi-
ago: CIPMA.
Simmel G. (2003). Le conflit. Paris: Circé.
Sun, J., & Yang, K. (2016). The wicked problem of
climate change: A new approach based on so-
cial mess and fragmentation. Sustainability 8(12):
1312.
Urquiza, A., Amigo, C., Billi, M., Cortés, J., y
Labraña, J. (2019). Gobernanza policéntrica y
problemas ambientales en el siglo XXI: desafíos
de coordinación social para la distribución de
recursos hídricos en Chile. Persona y sociedad
33(1): 133-160.
CONTACTO
bmorales@uchile.cl
Recibido: marzo 2019
Aceptado: agosto 2019
La compleja definición del problema socioambiental: racionalidades y controversias
MAD
REVISTA DEL MAGÍSTER EN ANÁLISIS SISTÉMICO APLICADO A LA SOCIEDAD | ISSN 0718-0527
Departamento de Antropología | Facultad de Ciencias Sociales | Universidad de Chile
Avenida Capitán Ignacio Carrera Pinto 1045 Ñuñoa 7800284 | Santiago | Chile
+56 2 29787760 | revistamad.uchile@facso.cl |www.revistamad.uchile.cl
Twitter y Facebook: @RevMadUChile
1
... Gómez (2021) añade que también refiere a la gestión y valoración de bienes comunes, territorios y ecosistemas. Es preciso señalar que los conflictos socioambientales se ubican en la esfera pública por lo que su solución requiere la presencia del Estado (Morales et al., 2019). ...
... El hecho de hablar de conflictos socioambientales inmediatamente alude a la complejidad de los sistemas socioecológicos porque refiere a las interacciones entre los humanos, y entre los humanos y la naturaleza desde un punto de vista multi e interdimensional, multiescalar y multitemporal en el que se cruzan las diversas perspectivas, cosmovisiones, concepciones, sentires y discursos en torno a un territorio (Thomas, 2018;Morales et al., 2019). Aunque los conflictos socioambientales pueden tener una expresión local hay una estrecha conexión con las diversas escalas espaciales incluyendo la escala planetaria. ...
... Por lo tanto el abordaje del conflicto se hace desde los parámetros políticos institucionales que tienen como trasfondo un modelo de desarrollo capitalista neoliberal. Esta postura colisiona con un país que se caracteriza precisamente por su alta sociodiversidad con múltiples cosmovisiones, racionalidades, sentires y decires respecto a las relaciones entre la sociedad y la naturaleza (Morales et al., 2019). ...
Full-text available
Article
El propósito de este artículo es contribuir a la comprensión de las relaciones entre los conflictos y la complejidad desde la perspectiva de las ciencias de la complejidad. Para el efecto se realizó una investigación bibliográfica crítica que se suma a la expe­riencia del autor en procesos de diálogo y transformación de conflictos en contextos de industrias extractivas. El artículo tiene carácter reflexivo y propositivo. El ámbito de investigación corresponde al Perú pero tiene alcances Latinoamericanos en tanto se comparte mayoritariamente el modelo económico neoliberal.
... En este continental y heterogéneo universo parcialmente aquí expuesto, existe un sustrato contextual compartido, que posiciona al actual modelo de acumulación capitalista en general y neo-extractivista en particular como uno de los principales causantes de la actual problemática ambiental y proliferación de conflictos en la región (Merchand-Rojas, 2016; Napadensky y Azocar, 2017; Morales et al., 2019). Este relativo consenso va más allá de las singularidades regionales, reconociendo un global e incesante proceso de urbanización y transformación territorial configurado bajo la hegemónica misión de crear espacios para sustentar y acelerar el actual momento de acumulación capitalista (Brenner y Schmid, 2015;Brenner, 2009;Harvey, 2018). ...
Full-text available
Article
RESUMEN Los conflictos ambientales son el resultado del choque de distintas formas de concebir territorialmente un mismo espacio. Se toma como caso de estudio al denominado Puente Industrial, localizado en el Área Metropolitana de Concepción (AMC), Chile, debido a que, siendo un conflicto ambiental derivado de un proyecto de infraestructura del gobierno central, afectó un espacio de agricultura local, tensionando, activando y reorganizando a diversos agentes comunitarios, los cuales a lo largo del conflicto constituyeron un discurso público dinámico. El objetivo de este artículo es adentrarse en la trialéctica entre procesos de movilización social y la magnitud del espacio de articulación de sus redes de resistencia, las reelaboraciones de sus ideas y valores que para ellos definen el conflicto, y los cambios en las concepciones territoriales y territorialidades que suscriben. La metodología aplicada fue cualitativa y abductiva, basada en un diseño fenomenológico que, tomando como fuente la prensa local, representó y analizó de manera sistemática la arena pública del conflicto y las concepciones territoriales y territorialidades subyacentes en los discursos públicos de los agentes comunitarios. Los resultados confirman la trialéctica, estableciendo un gradiente positivo entre magnitud de las redes organizacionales de resistencia, su movilización de significados y el (re) escalamiento de sus concepciones territoriales y territorialidades, redefiniendo tanto lo que estaba en disputa como su solución.
... El enfoque de participación comunitaria es un proceso sistémico que potencia las capacidades de tipo social; su desarrollo requiere de estrategias que sirvan para construir conocimiento útil para procesos de capacitación (Aguilar et al., 1999;Hidalgo et al., 2016). En este proceso social participativo se encuentra una multiplicidad de actores involucrados, quienes tienen miradas, percepciones y posturas diferentes -incluso contrapuestas-en torno a los problemas, sus definiciones, consecuencias e implicancias por atenderlos (Morales et al., 2019). Selman (2004) menciona que, al impulsar iniciativas en las comunidades, uno de los retos es la continuidad; su éxito depende, en gran medida, de un pequeño núcleo de emprendedores sociales que, al retirarse, abandonan los proyectos, por lo que es necesario el arraigo de las iniciativas en el largo plazo. ...
Full-text available
Book
La presente obra tiene como propósito en su conjunto explorar, analizar y exponer los problemas del desarrollo social, económico y ambiental desde una perspectiva territorial, donde los fundamentos de la teoría geográfica y las modernas herramientas tecnológicas de los Sistemas de Información Geográfica (SIG) y del análisis estadístico juegan un papel crucial para arribar a los resultados y conclusiones que, esperamos, contribuyan como un insumo ideal para los diferentes lectores en la elaboración de sus planes, programas y proyectos, y en la toma de decisiones. Esta obra se integra con tres ejes que se encuentran alineados con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) del PNUD, entre los que se destacan el fin de la pobreza, salud y bienestar, reducción de las desigualdades, trabajo decente y crecimiento económico y vida de ecosistemas terrestres, entre otros.
... El enfoque de participación comunitaria es un proceso sistémico que potencia las capacidades de tipo social; su desarrollo requiere de estrategias que sirvan para construir conocimiento útil para procesos de capacitación (Aguilar et al., 1999;Hidalgo et al., 2016). En este proceso social participativo se encuentra una multiplicidad de actores involucrados, quienes tienen miradas, percepciones y posturas diferentes -incluso contrapuestas-en torno a los problemas, sus definiciones, consecuencias e implicancias por atenderlos (Morales et al., 2019). Selman (2004) menciona que, al impulsar iniciativas en las comunidades, uno de los retos es la continuidad; su éxito depende, en gran medida, de un pequeño núcleo de emprendedores sociales que, al retirarse, abandonan los proyectos, por lo que es necesario el arraigo de las iniciativas en el largo plazo. ...
Full-text available
Chapter
Los problemas socioambientales actuales demandan cambios; se requiere generar procesos y proyectos que fomenten un cambio de mentalidad, acorde con el desarrollo sustentable y las complejas situaciones de cada contexto. Para generar el cambio es necesario conocer la relación de una comunidad rural con su entorno. El presente trabajo tiene como objetivo diagnosticar los problemas socioambientales en la comunidad de Texca, Guerrero. El diagnóstico socioambiental participativo, orientado con la Matriz de Vester, se presenta como un método que permite la identificación de las potencialidades y proble- mas. La investigación tiene un diseño cualitativo, descriptivo no experimental y un enfoque participativo; se desarrollaron cua- tro etapas, en las cuales se logró la participación de profesores, autoridades locales y pobladores. Los resultados reflejan tres problemas críticos: falta de sentido y compromiso ambiental, contaminación por agroquímicos e inadecuada gestión de residuos sólidos urbanos. Se concluye que, si bien los pobladores son conscientes de los cambios en el paisaje, eso no ha bastado para generar prácticas sustentables, los datos obtenidos son de valor para futuros estudios y conforman la base para generar estrategias de intervención-acción en la comunidad.
Full-text available
Article
Solid teacher training can be a transcendental tool in solving the most pressing environmen- tal problems of our time. The purpose of this study was to reinforce the competencies of in-service teachers through a training process on environmental and sustainability issues. The research was carried out during the 2020–2021 cycle in Preparatory School No. 47 of the Autonomous Univer- sity of Guerrero. We sought to broaden the teachers’ knowledge of environmental education for sustainability, the sustainable development goals and methodological strategies. The information was collected through an initial questionnaire, as well as the record of teachers’ activities during the course, which was structured in four topics: socio-environmental problems, environmental edu- cation for sustainability, sustainable development goals 2030, and methodological strategies. The training process influenced the teachers’ perception, achieving a more complex vision of the topics studied. The didactic and pedagogical strategies proposed facilitated the integration of transversal activities in their discipline. The work carried out demonstrated the importance of strengthening training processes that include methodological strategies such as transversality taking advantage of the physical characteristics of the rural community. Teachers develop environmental competencies for sustainability in their educational practice, to contribute to the integral formation of their students.
Article
Propósito/Contexto. Este texto busca proponer una secuencia de acciones conjuntas entre bioética y ciencia-tecnología-sociedad para el abordaje de problemas socioambientales globales en el marco de la VI edición de la Maestría en Bioética de la Universidad de La Habana. Metodología/Enfoque. La metodología consiste en la identificación-caracterización de los factores sociohistóricos que influyen en el uso de los conocimientos existentes para el abordaje y solución de un problema socioambiental contextual, que afecta la supervivencia o el mejoramiento de la condición humana. Esta metodología responde a un enfoque denominado socio-bio-tecno-cognitivo. Resultados/Hallazgos. El principal resultado es la posibilidad concreta de integrar aspectos esenciales de los campos de la ciencia, la tecnología, la sociedad y la bioética. Los hallazgos convergen en los puntos históricos y epistemológicos encontrados. Discusión/Conclusiones/Contribuciones. El texto somete a discusión el contexto de origen de la bioética y la tríada ciencia-tecnología-sociedad, el concepto de bioética propuesto por Van Rensselaer Potter y la propuesta de acciones conjuntas entre estos campos. En las conclusiones se destaca que la determinación de las acciones conjuntas entre los campos de trabajo fue posible gracias al hallazgo de coincidencias histórico-epistemológicas entre estos. El texto contribuye a la aplicación de las acciones conjuntas en el caso particular del caracol gigante africano en Cuba.
Full-text available
Article
Se comparte una experiencia de práctica pedagógica desarrollada en la modalidad de enseñanza remota de emergencia con estudiantes del semillero EcoChatarreros del ITI Francisco José de Caldas. Para tal fin, se implementó un proyecto en educación ambiental para formar ciudadanos responsables en torno a las prácticas de descarte, especialmente de los residuos de aparatos eléctricos y electrónicos, con el fin de fomentar actitudes críticas y de corresponsabilidad frente a problemas socioambientales. Respecto al enfoque pedagógico empleado, la comunagogía se abordó en el presente estudio.
Full-text available
Article
La sociedad contemporánea debe lidiar con importantes transformaciones en su entorno biofísico, impulsando una reflexión en las ciencias sociales y ecológicas sobre las características que deben tener los procesos de gobernanza ambiental, especialmente frente a aquellos bienes que adolecen de límites de propiedad y dominio haciendo surgir problemas de coordinación (por ejemplo la ‘tragedia de los comunes’). La literatura al respecto destaca la existencia de distintos niveles organizacionales y escalas territoriales que deberían ser articulados (coordinación vertical). Si bien este tipo de gobernanza, denominada policéntrica, ha tenido un creciente impacto en la discusión científica, en este artículo se argumenta que los análisis omiten un atributo central de la sociedad moderna –las racionalidades comunicativas autónomas (coordinación horizontal)– cuya consideración es necesaria para diseñar formas efectivas de gobernanza ambiental. Para sostener esta tesis, se analiza la institucionalidad relacionada con la gobernanza hídrica en Chile, discutiendo la clásica polarización entre Estado y mercado, e identificando esfuerzos policéntricos. Paralelamente se analizan los principios teóricos que establecen la necesidad de considerar distintas racionalidades comunicativas al momento de diseñar políticas enfocadas en el tratamiento de problemas ambientales. Finalmente, se identifican inciativas ya existentes en esta línea y desafíos relacionados con su aplicación a la gobernanza hídrica
Full-text available
Article
Ocean plastic can persist in sea surface waters, eventually accumulating in remote areas of the world's oceans. Here we characterise and quantify a major ocean plastic accumulation zone formed in subtropical waters between California and Hawaii: The Great Pacific Garbage Patch (GPGP). Our model, calibrated with data from multi-vessel and aircraft surveys, predicted at least 79 (45-129) thousand tonnes of ocean plastic are floating inside an area of 1.6 million km 2 ; a figure four to sixteen times higher than previously reported. We explain this difference through the use of more robust methods to quantify larger debris. Over three-quarters of the GPGP mass was carried by debris larger than 5 cm and at least 46% was comprised of fishing nets. Microplastics accounted for 8% of the total mass but 94% of the estimated 1.8 (1.1-3.6) trillion pieces floating in the area. Plastic collected during our study has specific characteristics such as small surface-to-volume ratio, indicating that only certain types of debris have the capacity to persist and accumulate at the surface of the GPGP. Finally, our results suggest that ocean plastic pollution within the GPGP is increasing exponentially and at a faster rate than in surrounding waters.
Full-text available
Article
The 21st century has been the warmest period on record since 1880, making the problem of climate change a central issue in the global political arena. While most approaches to climate change emphasize setting and imposing thresholds for greenhouse gas emissions, this paper argues that the issue of climate change and its solutions should be viewed in a more dynamic and complex way, involving social messes and the fragmentation of industries and organizations. In this context, learning models can offer a starting point to understand the reasons why organizations engage in certain types of corporate environmental strategies with regard to climate change, and can help in the search for solutions to the problem of climate change.
Full-text available
Article
The author argues that conflicts caused by the distribution of externalities-externalities which stem from changes in land use-constitute major challenges but, at the same time, unique opportunities for urban planning. Paying attention to these conflicts would enhance a form of planning suitable for the coping of two important current challenges in big cities: that of achieving environmental sustainability, and that of establishing politically more sophisticated and successful management styles than traditional ones.
Full-text available
Article
The discussion of a development plan conceived from the notion of territory is proposed here as a central challenge. us, items that are gradually giving support to the notion of the city, on the basis of the di€erent discourses about development prevalent today. From this starting point, we try to problematize the concept of territory in the eld of public action, and explore how new forms of organization and spatial assessments are articulated stemming from discourse practices. We conclude, opening a longer-term discussion, that to look at the city as an object of planning seems unwise, as it is more a dynamic process than a static entity. Geo-historically it evidences trends and forms that only make sense in time, making it necessary to look at the city in a broader perspective. This is explored and discussed in the case of Metropolitan Area of Concepción (AMC)
Full-text available
Article
Based on empirical study of the currently development discoursesheld by key-actors in the Gran Concepción, Chile, this article raises up sometheoretical implications according to its results. There are two main issues whenwe talk about the couple if terms development-sustainability: the power of socialrepresentations and the opening question about the representativity on decisionsregarding development and sustainability. This connects environmental issues witha claim of citizenship and with the social priorities that we –as a country- accept.