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Intervención cognitivo-conductual para los celos resultantes de una infidelidad

Authors:
  • Instituto Cognitico Conductual Tijuana

Abstract

Proyecto propuesta de intervención desde el enfoque cognitivo-conductual para el tratamiento de los celos. Compuesto de antecedentes, marco teórico, fases y métodos de intervención.
Centro de Estudios Universitarios Xochicalco
Maestría en Psicoterapia Cognitivo-
Conductual
Tratamiento cognitivo-conductual para los
celos resultantes de una infidelidad que
presenta Williams Uriel Ortiz Ortiz para
obtener el grado de maestría
Tijuana, B.C. a 25 de julio de 2017
Centro de Estudios Universitarios Xochicalco
Maestría en Psicoterapia Cognitivo-
Conductual
Tratamiento cognitivo-conductual para los
celos resultantes de una infidelidad que
presenta Williams Uriel Ortiz Ortiz para
obtener el grado de maestría
Tijuana, B.C. a 25 de julio de 2017
INDICE
CAPITULO I Introducción ........................................................................................ 4
1.1 Antecedentes .................................................................................................................. 4
1.2 Planteamiento del problema ....................................................................................... 5
1.3 Preguntas de investigación ......................................................................................... 8
1.4 Objetivos .......................................................................................................................... 8
1.5 Justificación .................................................................................................................... 8
1.6 Limitaciones del estudio ............................................................................................ 11
CAPITULO II Fundamentación teórica ................................................................. 12
2.1 Introducción .................................................................................................................. 12
2.2 Tema 1 “Terapia Cognitivo-Conductual”. .............................................................. 12
2.3 Tema 2 “Terapia de Parejas” ..................................................................................... 18
2.4 Tema 3 “Terapia Cognitivo-Conductual para parejas” ...................................... 23
2.5 Tema 4 “Infidelidad”. ................................................................................................... 28
2.6 Tema 5 “Celos” ............................................................................................................. 30
CAPÍTULO III Metodología ................................................................................... 33
CAPITULO IV Resultados ..................................................................................... 39
ETAPA 1: Entrevista inicial con la pareja .......................................................................... 39
ETAPA 2: Entrevistas individuales ...................................................................................... 40
ETAPA 3: Identificación y evaluación de los pensamientos automáticos y
distorsiones cognitivas .......................................................................................................... 40
ETAPA 4: Entrenamiento en relajación .............................................................................. 42
ETAPA 5: Entrenamiento en habilidades sociales (asertividad y estrategias de
comunicación eficaz). ............................................................................................................. 44
ETAPA 6: Entrenamiento en solución de problemas ..................................................... 51
ETAPA 7: Restructuración de la interacción de la pareja (nuevo contrato de
pareja). ........................................................................................................................................ 53
CAPITULO V Discusión ........................................................................................ 55
Análisis de resultados ............................................................................................................ 55
Conclusiones ............................................................................................................................ 55
Recomendaciones ................................................................................................................... 56
REFERENCIAS Y BIBLIOGRAFÍA ....................................................................... 57
CAPITULO I Introducción
1.1 Antecedentes
1.1.1 Ubicación de la institución a estudiar: El municipio de Tijuana se localiza al
noroeste del estado, su cabecera municipal se ubica en las coordenadas 32°32’ de
latitud norte y 117°03’ de longitud oeste. La Ciudad de Tijuana se encuentra a una
altura de 20 metros sobre el nivel del mar. Limita al norte con el Estado de California
de los Estados Unidos de América; al sur con el municipio de Ensenada; al este con
el municipio de Tecate y al oeste el océano Pacífico. Su extensión territorial es de
879.2 kilómetros cuadrados, que representan el 2.25% por ciento del estado. Su
división política comprende nueve delegaciones municipales: San Antonio de los
Buenos, Playas de Tijuana, la Mesa de Tijuana, la Presa, Centenario, Cerro
Colorado, Centro y la Mesa de Otay. Tijuana se ubica en el extremo noroccidental
de la península de Baja California, sobre la frontera con Estados Unidos, a sólo 15
minutos de la vecina ciudad de San Diego, California.
1.1.2 Breve historia de la ciudad: El territorio de lo que hoy es Tijuana, pertenecía
en el siglo XIX a la circunscripción territorial de la Misión de San Diego, provincia de
la Alta California. Para febrero de 1888 Tijuana fungía en calidad de comisaría
municipal, dependiente del municipio. Julio de 1889 es considerada la fecha oficial
de la fundación de la Ciudad de Tijuana. Al 2015 Tijuana contaba con 1,641,570
habitantes. A principios del siglo XX, Tijuana no era más que un pequeño pueblo de
sólo 245 habitantes. La única zona poblada era la Zona Centro de la ciudad y la
avenida principal, la calle Olvera (hoy conocida como Avenida Revolución). En un
lapso relativamente corto, Tijuana ha crecido tanto que se ha convertido en una de
las ciudades más importantes y dinámicas no sólo de México, sino del mundo.
Según los últimos datos estadísticos, la población está entre 1,5 y 2,3 millones, por
lo que consideramos que Tijuana es una tierra de progreso, en la que todos los días,
con trabajo duro, responsabilidad y honestidad, sus ciudadanos contribuyen a hacer
de esta ciudad un lugar único en muchos sentidos. En 1889 comenzó la creación
urbana de la ciudad de Zaragoza (Tijuana), cuando los herederos de Santiago
Argüello y Agustín Olvera, hicieron un acuerdo en donde se establecieron las bases
para el desarrollo de la población actual. Este acto tuvo lugar el 11 de julio de ese
año, fecha en que, décadas más tarde, durante el II Simposio de Historia en 1975,
fue declarada como el día de la fundación de esta joven ciudad.
1.2 Planteamiento del problema
1.2.1 Especificación del problema a estudiar
1.2.1.1 Introducción al tema a estudiar: Los problemas en la pareja constituyen
un elemento importante en la dinámica de la misma. Según las estadísticas del Inegi
en el 2014, la infidelidad representa la 7ma causa de divorcio en México, 52% de
los casos por parte de la mujer y 48% por parte del hombre. Al asistir a terapia,
después de descubierta una infidelidad, la pareja se encuentra en crisis, la relación
se torna insegura y existen dudas sobre si continuar o terminarla de una vez. La
terapia cognitivo-conductual ha demostrado una gran eficacia en el tratamiento de
la ansiedad y la depresión. Puesto que en esta problemática se presentan diferentes
síntomas con esas características (ansiosas y depresivas), la terapia cognitivo-
conductual representa un enfoque ideal para trabajar con los resultados de una
infidelidad, ya que a través de este enfoque se pueden examinar los patrones
negativos de pensamiento, sentimientos y comportamiento tanto del miembro de la
relación afectado como de la parte infiel.
1.2.1.2 Situación idónea: Los terapeutas de parejas están preparados en la forma
y método para el trabajo con la formación de celos en víctimas de infidelidad, se
sigue un proceso conformado por técnicas específicas para el tratamiento de los
celos, así como para la modificación del proceso cognitivo que lleve a la parte
afectada a evaluar sus pensamientos automáticos y la disminución de sus
distorsiones cognitivas para así lograr un tratamiento eficaz que promueva una
mayor estabilidad en la relación de pareja. Existe una guía o protocolo de
tratamiento específicamente desde el enfoque cognitivo-conductual, con técnicas
especializadas para el abordaje de los celos y sus diferentes manifestaciones o
representaciones. El protocolo cuenta con una estructura formal que abarca desde
la entrevista inicial con la pareja, el abordaje específico de la problemática, técnicas
cognitivas, conductuales y emocionales indicadas para tratar los diferentes
síntomas de los celos manifestados por la parte engañada de la relación.
1.2.1.3 Situación real: Generalmente las infidelidades se tratan únicamente como
una crisis circunstancial o un problema de pareja cualquiera, y no como una
problemática profunda que puede desembocar en un trastorno de ansiedad o del
estado de ánimo. Cuando se atiende a parejas que han vivido una o más
infidelidades, suelen trabajarse solo las causas que llevaron al acto y las
consecuencias que este genera, enfocados en reestablecer el lazo de confianza
que existía en la relación, se enfoca en la manifestación de los sentimientos y el
manejo de los mismos, pasando por alto las distorsiones cognitivas que se pueden
generar, así como los síntomas físicos y la generación de pensamientos y actitudes
disfuncionales para con la pareja, la relación o futuras relaciones. Funcionando
únicamente como un placebo que mantiene los niveles de tensión sostenidos, o las
manifestaciones de celos reprimidas, no cambiando la dinámica cognitiva de la parte
afectada ni de la pareja en general. La evidencia del trabajo cognitivo-conductual
con parejas es limitada, existiendo solamente un libro sobre el tema.
1.2.1.4 Problema: no existe un método cognitivo-conductual específico para el
tratamiento de los celos (y sus manifestaciones) resultantes de una infidelidad. La
mayoría de las técnicas utilizadas se enfocan en conocer que emoción presenta la
persona afectada y en reducirla, no en trabajar las creencias que las generan.
1.2.2 Opinión de autores del tema más de 10 años (1970 a 2010)
Autores del 1970 al 1980
Lévi-Strauss en su libro “Tristes Trópicos” (1976) hablaba ya sobre la poligamia
mencionando que era un privilegio del jefe y que constituía “la compensación moral
y sentimental de sus pesadas obligaciones, al mismo tiempo que le proporciona un
medio para cumplirlas.” Tomaba los estereotipos conocidos diciendo que “La
primera mujer desempeña el papel habitual de la mujer monógama en los
matrimonios ordinarios. Se conforma a los usos de la división del trabajo entre los
sexos, cuida los niños, se ocupa de la cocina y recoge los productos salvajes.” La
unión poligámica se presenta, de esa manera, como superposición de una forma
pluralista de camaradería amorosa y del matrimonio monogámico; al mismo tiempo,
es un atributo del mando, dotado de un valor funcional, tanto desde el punto de vista
económico como psicológico.
Autores del 1981 al 1990
Los sociólogos Philip Blumstein y Pepper Schwartz (citado en Beck, A. 1988)
estiman que por lo menos el 21% de mujeres y el 37% de hombres en la población
general, han tenido una aventura extramatrimonial a lo largo de diez os de
matrimonio. Aaron Beck dice que la razón por la que una aventura tiene un efecto
tan traumático en el cónyuge ofendido reside en el significado simbólico de la
aventura (o sea la interpretación que se realiza de la misma). Esto se refiere al
pensamiento todo o nada (pensamiento polarizado); “un cónyuge es fiel o es infiel.
No hay nada intermedio. Una única aventura basta para catalogarlo (la) como infiel,
igual que una persona que robó una vez es marcada como ladrón, o alguien
sorprendido en una mentira se considerará para siempre mentiroso” (Beck, 1988).
Beck (1988), menciona que el significado simbólico de la infidelidad se puede
obtener por las palabras empleadas por la parte afectada de la relación: traición,
perfidia, engaño.
Autores del 1991 al 2000
Carrera y García (1996) mencionan que, ante la sospecha de infidelidad, la
respuesta más adecuada parece consistir en dialogar con la pareja, evitar escenas
desagradables, reflexionar sosegadamente sobre lo ocurrido y buscar explicaciones
racionales. Encontraron que en las mujeres se observaba una tendencia mayor que
en los hombres a elegir estrategias cognitivas (reflexión y autocontrol). Ochoa
Alcaraz, en su artículo “Validez de constructo y confiabilidad del inventario
multidimensional” (1998), menciona que los celos pueden ser descritos como
normales y que si alguien no los presenta ha estado sometido a severa represión y
en consecuencia desempeña la parte principal en su vida mental inconsciente.
Freud en 1992 (citado en Ochoa. 1998) llamó a los celos normales la “Primera capa
o etapa de los celos”, la segunda etapa la “Proyectada” y por último la etapa del tipo
engañoso.
1.3 Preguntas de investigación
¿Un tratamiento cognitivo-conductual disminuirá la intensidad de los celos en
víctimas de infidelidad?
1.4 Objetivos
1.4.1 General
1.4.2 Crear un protocolo de tratamiento cognitivo-conductual para los celos
resultantes de una infidelidad que cuente con las técnicas específicas para el
abordaje de los síntomas de celos.
1.4.3 Específicos
Recopilar información sobre el procesamiento de una infidelidad.
Investigar sobre los métodos de abordaje terapéutico para las infidelidades.
Determinar las técnicas más frecuentemente utilizadas en la terapia de
pareja.
Analizar y seleccionar información relacionada con el proceso de los celos
en la pareja.
Investigar sobre los procesos de conflicto en la relación enfocados a la
infidelidad.
Analizar y seleccionar las principales técnicas de la terapia cognitivo-
conductual
1.5 Justificación
1.5.1 Conveniencia
Este proyecto servirá para crear un procedimiento cognitivo-conductual para
combatir las manifestaciones de los celos (hipervigilancia, re-
experimentación, ansiedad, reproches) en víctimas de infidelidad que han
descubierto la misma. El protocolo resultante de este proyecto ayudara a
realizar un tratamiento cognitivo-conductual eficiente y con mayor nivel de
éxito, enfocado principalmente en la parte engañada de la pareja, así como
las afecciones a la relación en general cuando se decide continuar con la
relación. Este protocolo estará orientado a todos los terapeutas cognitivo-
conductuales que les interese trabajar con las problemáticas de pareja
relacionadas con las infidelidades o como un referente bibliográfico para
futuras investigaciones del tema. La funcionalidad del proyecto reside
principalmente en que ayudara a los terapeutas cognitivo-conductuales a
estar mejor capacitados en la intervención de parejas, específicamente de
los celos, desde su enfoque de especialización.
1.5.2 Relevancia social
El protocolo de intervención cognitivo-conductual para los celos resultantes
de una infidelidad, beneficiara a los individuos que han sido víctimas de
infidelidad y que manifiestan síntomas de celos (como la hipervigilancia y los
reproches), también sus respectivas parejas se verán beneficiadas por la
intervención realizada con el protocolo, ya que ayudara a disminuir las
constantes manifestaciones de los celos por parte de su pareja y a ellos
mismos a comprender mejor el porqué de estas manifestaciones. Las
relaciones afectadas por una infidelidad podrán mejorar la comunicación
entre los miembros de la misma, re-establecerán la confianza del uno al otro
y habrá crecimiento en la relación, disminuyendo la intensidad y la frecuencia
de las manifestaciones de celos. Este proyecto servirá como evidencia
científica para el tratamiento de los celos, no solo como consecuencia de una
infidelidad, sino también de manera general en la relación.
1.5.3 Implicaciones prácticas
Este proyecto ayudara a resolver un problema que se presenta con mayor
frecuencia desde hace años, la infidelidad es cada vez más común en las
relaciones de pareja, y las consecuencias de las mismas son poco tratadas
con un enfoque especializado y específico. Además de proveer herramientas
(técnicas y procedimientos) para los profesionales de la salud mental,
orientados a la terapia cognitivo-conductual o a la terapia de parejas, este
protocolo podrá servir como referencia bibliográfica para próximas
investigaciones sobre la temática de la infidelidad en las relaciones de pareja
y principalmente para la realización de estudios futuros sobre la terapia
cognitivo-conductual con enfoque en problemáticas de la relación de pareja.
También otras corrientes terapéuticas podrán beneficiarse de este protocolo,
al ofrecer una guía de técnicas específicas para las manifestaciones de los
celos.
1.5.4 Valor teórico
Existirá un protocolo de tratamiento cognitivo-conductual para los celos
resultantes de una infidelidad, ya que no existe un método formal y específico
para esta clase de problemática y sus respectivos síntomas. Ayudará al
aporte de información básica y vital para la terapia de pareja, especialmente
desde el enfoque cognitivo-conductual, ya que contará con un listado de
síntomas de los celos y una o más técnicas específicas para trabajar y
disminuir o extinguir dicho síntoma. Además de contribuir a la terapia
cognitivo-conductual y a la terapia de pareja en general, este protocolo podrá
servir como recurso referencial o como instrumento para otras
investigaciones próximas en el área de las relaciones de pareja. Los
resultados de este proyecto (protocolo de tratamiento) podrá ser utilizado
también para tratar los celos de manera generalizada, no solo
específicamente los resultantes de una infidelidad descubierta.
1.5.5 Utilidad metodológica
Este proyecto ayudará a crear un nuevo instrumento para el trabajo
terapéutico con parejas, específicamente con aquellas que han
experimentado una o varias infidelidades descubiertas y que decidieron
continuar con su relación. Este será un protocolo específico, con técnicas
cognitivas, conductuales y emocionales para el tratamiento de los celos (y
sus diferentes manifestaciones) resultantes de una infidelidad. Esto servirá
para tener una mayor eficiencia y mejores resultados. El protocolo podrá
aplicarse tanto en terapia de pareja y mayormente en la terapia individual de
la víctima de la infidelidad. Dicho protocolo podrá ser utilizado posteriormente
para mayor investigación en el tema y para estudios de caso por psicólogos
sociales interesados en los procesos de interacción y conflicto de las parejas
y por terapeutas que deseen aportar más información científica sobre la
misma problemática abordada en este proyecto.
1.6 Limitaciones del estudio
El proyecto se limita a la ciudad de Tijuana, Baja California, México. El
estudio se realizará durante el año 2017 para la recopilación de datos
necesarios para la creación del protocolo de tratamiento cognitivo-conductual
de los celos en víctimas de infidelidad. Para poder realizar este proyecto
formaran parte del estudio únicamente hombres y mujeres mayores de 20
años, que hayan vivido una (o más) infidelidades descubiertas por parte de
su pareja y que decidieron continuar con su relación. Como lo indica el
nombre del protocolo de tratamiento, se tratarán los celos (y sus diferentes
manifestaciones) resultantes de la infidelidad, tanto en terapia de pareja
como individualmente con la victima de la infidelidad. Es importante tomar en
cuenta que se consideran diferentes tipos de infidelidad: sexual consumada
(relaciones sexuales), emocional y el sexting” (sexual no consumada).
CAPITULO II Fundamentación teórica
2.1 Introducción
En este proyecto se tratarán los temas de la infidelidad (sexual y emocional)
y los celos (sus manifestaciones o síntomas), y como estos últimos suelen
intensificarse después de descubrir una infidelidad por parte de la pareja. Si
bien existen variadas razones por las que una persona es infiel, cuando la
pareja decide continuar su relación, las consecuencias siempre incluyen
diversas manifestaciones de los celos (hipervigilancia, desconfianza,
reproches, rumiación ansiosa, etc.). Se abordará la problemática desde el
enfoque de la terapia cognitivo-conductual y la utilización de cnicas de
dicha corriente terapéutica. Para ello, durante la lectura, se presentan las
definiciones de la terapia cognitivo-conductual desde diversos autores (Beck,
Ellis, Riso y Caballo), la terapia de pareja y la práctica de la misma, y
brevemente literatura sobre el tratamiento cognitivo-conductual de los celos.
2.2 Tema 1 “Terapia Cognitivo-Conductual”.
2.2.1 Libros, normas, documentos convencionales (2001-2015)
2.2.1.1 Nivel internacional
Caro Gabalda (2009) considera que las terapias cognitivo-conductuales
tienen como sus principales representantes e iniciadores a Aaron Beck (con
la terapia cognitiva) y Albert Ellis (con la terapia racional emotivo conductual).
Ambos autores con un mismo antecedente; un enfoque psicodinámico. Las
terapias cognitivas “se caracterizan por defender que lo que una persona
piensa (o dice) no es tan importante como lo que cree(Caro Gabalda). Dicha
autora, en su libro “Manual teórico-práctico de psicoterapias cognitivas”, cita
a Beck y Weishaar (1989) al establecer que la meta de la terapia cognitiva es
la de corregir el procesamiento distorsionado de la información recibida del
contexto, al igual que de las creencias y supuestos desaptativos que
mantienen las conductas y emociones. Las terapias cognitivo-conductuales
dan gran importancia a la cientificidad en sus procesos, la estructuración de
las sesiones y la psicoeducación al paciente sobre su trastorno, “[…] parte de
la tarea del psicólogo clínico es cimentar una estructura dinámica y
científicamente fundamentada que describa y explique la psicopatología del
paciente” (Riso, W. 2009).
Ruiz, Díaz y Villalobos (2012) recogen una serie de características que,
según ellas, conforman a la terapia cognitivo-conductual de manera general:
la TCC es una actividad terapéutica de carácter psicológico basada, en la
psicología del aprendizaje; las técnicas y procedimientos utilizados en TCC
cuentan con base científica o experimental, pero también con una importante
parte de procedimientos generados en la experiencia clínica; el objeto del
tratamiento es la conducta, y sus procesos subyacentes; la conducta se
conceptualiza como básicamente aprendida, sin ignorar la influencia de
factores biológicos y sociales; el objetivo de la intervención es el cambio
conductual, cognitivo y emocional; la TCC pone el énfasis en los
determinantes actuales del comportamiento; se considera característica
fundamental la utilización de la metodología experimental; hay una estrecha
relación entre evaluación y tratamiento, que se extiende a lo largo de toda la
intervención; la TCC tiene interés en la evaluación de la eficacia de las
intervenciones; el tratamiento conductual ha sido y es eminentemente activo.
“La psicología clínica conductual o cognitivo-conductual está más en boga
hoy día que nunca antes lo había estado. Parece que la gran mayoría de los
profesionales de la salud reconoce actualmente que para muchos trastornos
“mentales” los procedimientos cognitivo-conductuales son eficaces, si bien
en algunas disciplinas (como, por ejemplo, la psiquiatría) se sigue
favoreciendo el tratamiento farmacológico, debido, a veces, a un notable
desconocimiento de las intervenciones cognitivo-conductuales. […]Se van
especificando tratamientos de elección (tanto conductuales como
farmacológicos) para trastornos “mentales” concretos. Así por ejemplo,
mientras se postula que el tratamiento indicado para el trastorno bipolar es el
carbonato de litio y para la esquizofrenia con síntomas positivos los
antipsicóticos (Acierno, Hersen y Ammerman, 1994), se señala también que
para el insomnio de inicio del sueño el tratamiento preferencial es el control
del estímulo, para la fobia simple la desensibilización y para el trastorno
obsesivo-compulsivo la exposición más la prevención de la respuesta
(Acierno et al., 1994). El desarrollo de programas cognitivo-conductuales
estructurados para los distintos trastornos “mentales” es la tendencia que se
vislumbra hoy día con fuerza en el campo de la psicología clínica.(Caballo,
2002).
2.2.1.2 Nivel continente
En la década de los 70´s, Beck desarrolla la “terapia cognitiva”, como un
tratamiento específico para la depresión, el cual era estructurado y breve, y
principalmente, centrado en la problemática presente y enfocado a resolver
problemas actuales, modificar el pensamiento y las conductas disfuncionales
(Beck, 1964, citado en Beck, J. 2006). “los terapeutas cognitivos
experimentados realizan muchas tareas al mismo tiempo: conceptualizan el
caso, construyen el vínculo, socializan y educan al paciente, identifican
problemas, recogen datos, ponen a prueba hipótesis y sintetizan. El
terapeuta cognitivo que recién se inicia, por el contrario, suele ser más
prudente y estructurado y se concentra en un elemento por vez”. Judith Beck
considera que los conocimientos técnicos que los terapeutas cognitivos
desarrollan se pueden dividir en tres pasos: 1) aprenden a estructurar la
sesión y a utilizar las técnicas básicas; 2) comienzan a integrar la
conceptualización con su conocimiento de las técnicas, y 3) integran más
automáticamente los datos nuevos a la conceptualización.
Judith Beck (2006) enlista los 10 principios de la terapia cognitiva: (1) La
terapia cognitiva se fundamenta en una formulación dinámica del paciente y
sus problemas planteada en términos cognitivos. (2) La terapia cognitiva
requiere de una sólida alianza terapéutica. (3) La terapia cognitiva enfatiza la
colaboración y la participación activa. (4) La terapia cognitiva está orientada
hacia objetivos y centrada en problemas determinados. (5) La terapia
cognitiva inicialmente destaca el presente. (6) La terapia cognitiva es
educativa, tiene por objeto enseñar al paciente a ser su propio terapeuta y
pone énfasis en la prevención de recaídas. (7) La terapia cognitiva tiende a
ser limitada en el tiempo. (8) Las sesiones de terapia cognitiva son
estructuradas. (9) La terapia cognitiva ayuda a los pacientes a identificar y a
evaluar sus pensamientos y comportamientos disfuncionales y a actuar en
consecuencia. (10) La terapia cognitiva se sirve de una variedad de técnicas
para cambiar el pensamiento, el estado de ánimo y la conducta.
2.2.1.3 Nivel nacional
Ruiz y Cano (2002) en su libro “Manual de psicoterapia cognitiva” hablan
sobre los antecedentes históricos de las terapias cognitivas, entre ellos
mencionan que tienen un fuerte origen filosófico, tomando como el punto más
remoto la filosofía estoica (350 a.C. al 180 d.C) y la filosofía religiosa oriental
budista y taoísta. La filosofía estoica consideraba indispensable la ciencia
para dirigir la vida. Es justamente de la filosofía estoica que la terapia
cognitivo-conductual toma su fundamento básico “[…] los hombres se
perturban más por la visión u opinión que tienen de los acontecimientos que
por estos mismos”, lo anterior tomado de la obra “Enchiridion” de Epicteto.
Los mismos autores toman como origen psicológico de la corriente cognitivo-
conductual diferentes escuelas y teorías psicológicas, tales como; el
psicoanálisis, la psicología individual, la fenomenología y logoterapia, la
psicología soviética, la psicología del aprendizaje y terapia de conducta, la
teoría de la personalidad de G. Kelly y la psicología cognitiva.
Los mismos autores hablan sobre las principales concepciones erróneas
sobre la psicoterapia cognitiva: 1) “Ignora la influencia del ambiente y de la
conducta”, "La terapia cognitiva consiste en el uso de procedimientos de
condicionamiento o persuasión verbal (exclusivamente)" y "la terapia
cognitiva consiste en la detección y modificación de pensamientos
automáticos (exclusivamente)", catalogándola como una terapia conductista
y reduccionista. 2) “ignora la afectividad”, "La terapia cognitiva es una
refundición del poder persuasivo del pensamiento positivo", "La terapia
cognitiva desvaloriza el papel de las emociones, que hacen de la vida algo
rico y vibrante. Es algo puramente cerebral" y "La terapia cognitiva es un
proceso de intervención racional y racionalizadora". 3) “ignora lo biológico”;
denominándola como posición biologista. 4) “ignora lo inconsciente y se limita
a trabajar con la esfera consciente y fenomenológica.
2.2.2 Artículos, papers, tesis (documentos actualizados 2001 a 2015)
2.2.2.1 Nivel internacional
Jenny Moix Queraltó (2006) menciona que la perspectiva cognitivo-
conductual está viviendo una nueva etapa donde las metáforas terapéuticas
poco a poco han ido encontrando su lugar. La autora considera a Albert Ellis
como el máximo exponente de las terapias cognitivas, mencionando que
dicho autor resalta la necesidad de incorporar prácticas y teorías de carácter
más constructivista y humanista. Queraltó considera a las metáforas como
una herramienta efectiva para el tratamiento cognitivo-conductual, citando a
Salkovskis (1999), quien emplea metáforas en el tratamiento para trastornos
obsesivos-compulsivos como forma de ayudar a que el paciente reevalúe sus
pensamientos obsesivos. Sánchez, Tomás, Olmo, et al (2002) consideran
que la terapia cognitivo-conductual presenta una filosofía de intervención
basada en considerar al paciente como un científico, al cual se le anima a
recurrir al método científico para contrastar empíricamente sus ideas o
creencias. Los autores dicen que “la terapia breve cognitivo-conductual,
representa la integración de los principios derivados de la teoría del
comportamiento, la teoría del aprendizaje social y la terapia cognitiva.
2.2.2.2 Nivel continente
“La psicoterapia cognitiva-conductual se empleó inicialmente para el
tratamiento de los trastornos afectivos, y ha probado ser eficaz para disminuir
los síntomas de ellos derivados. […] La relación terapéutica es muy
importante para abordar el inicio del tratamiento. El terapeuta tiene una doble
función: como guía, ayudando al paciente a entender la manera en que las
cogniciones influyen en sus emociones y conductas disfuncionales, y como
catalizador, promoviendo experiencias correctivas o nuevos aprendizajes
que fomenten, a su vez, pensamientos y habilidades más adaptativas.
(Muñoz y Ruiz, 2007). En el 2003, la revista de terapia cognitivo conductual
del “Centro Cognitivo Conductual y Ciencias del Comportamiento
(CETECIC), define a la terapia cognitivo-conductual “[…] no como una teoría
o una escuela psicológica, sino como un enfoque cuya unidad se halla dada
por una metodología en la obtención del conocimiento. Hacen la
diferenciación con la “Terapia cognitiva” refiriéndose a esta como “el enfoque
cognitivo más puro”. Entablan que la terapia cognitiva refiere un trabajo
terapéutico basado en el rol que juegan las cogniciones y los procesos
cognitivos en la generación de las emociones.
2.2.2.3 Nivel nacional
Un estudio realizado en el año 2009 por Gil y Guzmán (de Universidad
Nacional Autónoma de México) menciona que “[…] la terapia cognitivo-
conductual incluye una combinación de estrategias cognitivas orientadas a la
modificación de cogniciones distorsionadas, técnicas conductuales para
transformar las conductas de evitación y técnicas de relajación dedicadas a
atenuar las respuestas fisiológicas.” En un estudio realizado en México, sobre
sobre la intervención cognitivo-conductual para la diabetes mellitus comenta
que “las intervenciones cognitivo conductuales se caracterizan por combinar
técnicas basadas en los modelos conductuales como el condicionamiento
clásico y el operante, y técnicas cognitivas, además de las del aprendizaje
social. No obstante, las intervenciones bajo este enfoque no siempre han
tenido los mismos objetivos. Algunas se dirigen a dotar de habilidades para
el afrontamiento del estrés y mejorar la calidad de vida; en tanto que el
propósito de otras apunta primordialmente al desarrollo de habilidades para
lograr la adherencia al tratamiento.” (González y Oropeza; 2016).
2.3 Tema 2 “Terapia de Parejas”
2.3.1 Libros, normas, documentos convencionales (2001-2015)
2.3.1.1 Nivel internacional
La escritora británica Sue Jhonson (2008) dice que El terapeuta que se inicia
en la terapia de pareja ya no tiene que aceptar la idea de que “el amor es un
viento tibio que no puedes sostener entre tus manos”, citando a la
compositora Lynn Miles, y que por lo tanto, el proceso para reparar relaciones
amorosas es un asunto nebuloso y aleatorio. Ahora existen patrones de
deterioro matrimonial y mapas de vínculos adultos validados empíricamente
que le sirven al terapeuta para ayudar a una pareja que vive una relación
deteriorada, en su camino hacia una relación más estable y satisfactoria.La
autora cita a Johnson y Lebow (2000) quienes comentan que la terapia de
pareja parece estar alcanzando ya la mayoría de edad. La terapia de pareja
está ganando también cada vez más reconocimiento como una intervención
muy importante en la salud mental tal vez porque ahora se comprende mejor
el impacto negativo del divorcio en la pareja, en la familia (Cummings y Davis,
1994, Hetherington y Kelley, 2002) y en la comunidad […]”.
Jhonson (2008) en su libro “Practica de la terapia matrimonial centrada
emocionalmente”, describe las tres funciones que tiene la TCE: 1) Facilitar
una alianza terapéutica sólida para mejorar la participación en el proceso de
cambio. 2) Acceder a, revelar y ampliar las respuestas emocionales en un
contexto de apego, y 3) organizar secuencias de coreografía de respuestas
con el fi n de reestructurar las interacciones clave. El terapeuta de TCE tiene
que ser capaz de crear un contexto seguro, una base firme en términos de la
teoría del apego, para que ambos miembros de la pareja tengan acceso y
trabajen sus emociones, a fin de reestructurar las interacciones. Esto implica
tener la habilidad de moverse de manera flexible entre el procesar la
experiencia interna con uno de los miembros de la pareja para coreografiar
interacciones entre ellos. El movimiento del terapeuta va desde el
seguimiento y el rastreo de la experiencia y de las interacciones, hasta su
ampliación y dirección, para así hacerlas avanzar.
2.3.1.2 Nivel continental
La Terapia de Pareja (TP) consiste en un proceso complejo de relaciones
entre el terapeuta y la pareja, donde los propósitos dejan de ser dirigidos
hacia la problemática personal de los pacientes, para orientarse más bien al
complejo sistema inter e intra personal de los cónyuges. La (TP) pretende la
solución de problemas inherentes a la relación de dos personas que deciden
convivir íntimamente juntos (Pinto, 1999; citado en Pinto, 2012). La
construcción de los problemas en una relación interpersonal difiere del
planteamiento de problemas personales: durante la construcción de un
problema personal es la persona quien define las características del mismo,
a la par que la solución es responsabilidad de una decisión particular del
sujeto; mientras que la definición de un problema de pareja requiere
necesariamente de una negociación, la propia que es resultado de la
“dialoguicidad” (Maturana,1997) entre los miembros, de la misma forma la
planificación y ejecución de la solución deja de ser particular para convertirse
en un proceso de interacción. Aunque durante o al final de la terapia la pareja
decida por el divorcio, éste no es el propósito de la TP cuya acción estará
siempre dirigida a la solución de los problemas de la relación.
Para Pinto la inconveniencia de atender por separado a la pareja, el
diagnostico relacional antes que el personal, las formas propias de las
técnicas terapéuticas, la posibilidad de emplear un equipo supervisor, los
problemas éticos propios, hacen que el proceso de la terapia de pareja sea
único, comparado con otros abordajes. Una modalidad muy provechosa
dentro de la TP es la coterapia, donde participan dos terapeutas usualmente
de géneros distintos, de tal manera que la dinámica del sistema terapéutico
se agiliza, sin embargo dicho estilo de trabajo requiere que ambos terapeutas
sean capaces de complementarse y de asumir ambos la responsabilidad por
los pacientes. Por lo mencionado, es pertinente deducir que la terapia de
pareja posee sus propios fines y procesos, lo que la convierten en un área
concreta de la Psicología Clínica en general y de la Psicoterapia en particular
(Weiner,1992).(Pinto, 2012).
2.3.1.3 Nivel nacional
Álvarez-Gayou (2011) considera que en el estudio de los métodos
psicoterapéuticos utilizados para resolver problemáticas en las relaciones de
pareja, surgen problemas similares a los de la psicoterapia general
(individual). En su libro “Sexoterapia integral” menciona que existen cinco
modelos que conceptualizan la relación de una pareja y que dichos modelos
tienden a tener ciertas modalidades específicas de terapia. Los modelos son:
(1) teoría del contrato de Sager, (2) modelo de la relación objetal e
identificación proyectiva de Dick, (3) modelo de sistemas familiares de lealtad
de Boszormenyi-Nagy y Spark, (4) teoría general de sistemas, y (5) análisis
conductual. Javier Vicencio (2011) estipula que la historia de la terapia de
pareja es reciente, “la mayoría de los autores la remonta a los comienzos de
los 30 […]”. “[…] Las primeras investigaciones sobre la pareja que fueron
publicadas por Terman y Col en 1938 intentaban contestar a una pregunta
que continúa vigente hasta nuestros días, a saber, ¿qué hace que algunas
parejas sean felices y otras no?
Vicencio habla sobre la importancia sobre “la pregunta por la consulta en
lugar de la pregunta por el problema”, esto con el objetivo de facilitar el
dialogo, hacerlo más productivo y con el cual se promueva la autorreflexión
como el mecanismo central para inducir un cambio en lugar de concentrarse
únicamente en los efectos de intervenciones directas o paradójicas. “Una de
sus consecuencias consiste en iniciar la consulta con preguntas que permitan
una indagación detallada sobre la historia de la consulta misma, evitando en
lo posible, en un primer tiempo, conocer la historia del problema o de la
pareja”. (Vicencio, 2009). Es por esto mismo que las preguntas de apertura
puedan ser tan abierta como: ¿en qué creen ustedes que les podría ser más
útil esta consulta? o también pudieran ser cerradas y muy específicas como:
“¿qué episodio o incidente de su vida más reciente creen que se relacione
con la idea de esta consulta y cuándo y cómo se empezó a gestar en
ustedes?
El modelo de Sager (1976) explicado en Álvarez-Gayou (2011) se centra en
las necesidades, deseos y expectativas que cada persona tiene al iniciar la
vida de matrimonio o la vida de pareja, a las que nombra como el “contrato”.
Este contrato es conceptualizado por cada miembro de la relación en
términos recíprocos: “si doy A, recibiré B, y cada uno actúa como si existiera
u mutuo acuerdo respecto a este intercambio. Sin embargo, gran parte del
“contrato” es desconocido por la pareja, incluso a veces ni el propio individuo
distingue sus partes por estar paralelas a las necesidades y deseos
inconscientes”. Sager describe el “contrato” como originado en el desarrollo
infantil de la persona, el cual puede ser de tres tipos: 1) expectativas del
matrimonio como institución; 2) expectativas de lo que como individuo
necesito de ti como persona, y 3) focos externos de problemas.
2.3.2 Artículos, papers, tesis (documentos actualizados 2001 a 2015)
2.3.2.1 Nivel internacional
Jacobson y Margolin (1979) citados en Morón (2006) plantean que los
problemas de pareja tienen su origen en un déficit en las habilidades, propias
de cada miembro de la relación, para intercambiar comportamientos positivos
así como para solucionar los problemas conjuntamente y comunicarse de
forma efectiva. “La TPCT (Terapia de Pareja Conductual Tradicional) utiliza
principalmente dos tipos de intervenciones: el intercambio conductual y el
entrenamiento en resolución de problemas y comunicación. La primera de las
estrategias se encamina a promover el intercambio de comportamientos
positivos por parte de los miembros de la pareja y aumentar así la satisfacción
con la relación (Jacobson, 1984). […]El segundo grupo de estrategias, el
entrenamiento en habilidades de comunicación y resolución de problemas,
se dirige a proveer a la pareja de herramientas que les permitan enfrentarse
a sus problemas futuros con mayores probabilidades de éxito, sirviendo así
de herramienta preventiva, o, en palabras de Jacobson “... se les enseña a
los esposos a ser sus propios terapeutas con la esperanza de que al finalizar
la terapia utilicen sus nuevas habilidades en futuras situaciones de conflicto”
(Jacobson, 1984, p. 296).
2.3.2.2 Nivel continental
Ricardo de la Espriella (2008) enlista una serie de objetivos generales de la
terapia de pareja: manejar la queja motivo de consulta, que en muchas
ocasiones requiere una mayor exploración; promover un cambio que
favorezca la metacomunicación y que siempre respete los valores y
creencias de sus integrantes; permitir redeniciones y evitar las interacciones
rígidas; Aunque no se reconoce como un objetivo general, intentar mantener
la definición de los integrantes como pareja luce coherente con la expectativa
de los miembros que la organizaron dentro de un proyecto vital compartido;
de no ser posible, mantener la unión o procurar una separación con el menor
grado de traumatismo. El autor hace referencia a Haley (1991) quien
estableció algunos principios aplicables a la psicoterapia de pareja: expresar
opiniones terminantes, sentar objetivos, ocupar la posición de experto,
imponer determinadas estructuras a las sesiones y asumir la responsabilidad
directa por los resultados.
2.3.2.3 Nivel nacional
“La psicoterapia de grupo de parejas es una herramienta eficaz para el
trabajo de los conflictos psicológicos que éstas tengan. La psicoterapia se
centra fundamentalmente en la relación de la pareja, con la variante de incluir
a ésta en el trabajo de grupo, abordando los aspectos que se hayan
detectado en las investigaciones previas. El grupo se reúne una vez a la
semana durante dos horas, el cual se puede definir como “un conjunto de
personas que se reúnen en un determinado lugar, a una hora establecida y
que comparten una serie de normas tendientes a la consecución de un
objetivo común: la curación”. El objetivo del grupo de psicoterapia es trabajar
la relación de la pareja en dos niveles: el primero aborda la estructura de la
pareja, en donde se promueve la simetría y el funcionamiento de la relación;
se mejora la organización; se establecen límites (tanto internos como
externos); se delimitan responsabilidades con la vida sexual; y, se establecen
límites a terceros o con los hijos. El segundo, se relaciona con los procesos
afectivos: se promueve la liga con sus áreas productivas sanas; se trabaja
con procesos que puedan estar en conflicto o bloqueados (como los
conflictos intrapsíquicos, o con la realidad).” (Sánchez y Carreño; 2007).
2.4 Tema 3 “Terapia Cognitivo-Conductual para parejas”
2.4.1 Libros, normas, documentos convencionales (2001-2015)
2.4.1.1 Nivel internacional
Ninguna otra forma de terapia de pareja se ha examinado de forma empírica
y comprobado más de cerca que la terapia de parejas conductual y su
descendencia, la terapia de parejas cognitivo-conductual. Este último tipo de
terapia ha sido el resultado de incorporar técnicas cognitivas desarrolladas
para abordar la psicopatología individual, como la depresión y la ansiedad, a
los modelos existentes de terapia marital conductual. Esta combinación ha
sido un intento de abordar directamente aspectos que parecen influir sobre
el funcionamiento y la satisfacción maritales, pero que no se consideraron en
la terapia marital conductual. (Caballo, 2008). Arias y House (2008)
establecen que los terapeutas cognitivo-conductuales que trabajan con
parejas deben evaluar los cinco tipos de cogniciones, con la finalidad de
entender en su totalidad e influir en las elecciones conductuales de los
“cónyuges”. Estos tipos de cogniciones son: 1) suposiciones sobre el
cónyuge y la pareja; 2) expectativas de eficacia y de resultados asociadas
con la puesta en práctica de las habilidades para el cambio de
comportamiento; 3) percepciones sobre el cónyuge y las interacciones
maritales; 4) atribuciones de causalidad y responsabilidad de los
acontecimientos maritales, y 5) patrones del funcionamiento marital ideal.
“El añadir componentes cognitivos a los enfoques conductuales para el
tratamiento de los conflictos maritales fue un intento de aumentar aún más la
eficacia de la terapia conductual. Esto constituye una modificación
relativamente reciente. Por lo tanto, los trabajos que examinan el impacto de
las intervenciones cognitivas no son muy numerosos. Sin embargo, existen
varios estudios que han examinado la eficacia de añadir un componente
cognitivo a la terapia marital conductual.(Arias y House, 2008). Las autoras
esclarecen que la terapia marital cognitivo-conductual, combinaba la terapia
marital conductual, con un énfasis particular en las atribuciones que hacían
los miembros de la relación sobre sus problemas maritales y de las
expectativas que tenían cada uno con el otro miembro de la pareja, aunadas
a las expectativas de la relación. Citando a Baucom y Lester (1986; citado en
Caballo, 2008) “la condición conductual incluía entrenamiento en habilidades
de solución de problemas/comunicación seguido por un contrato quid pro
quo”.
2.4.1.2 Nivel continental
En su libro “Con el amor no basta”, Aaron Beck dice que si las parejas usan
algunos principios simples que forman parte de la terapia cognitiva, pueden
contrarrestar la tendencia a formarse juicios injustificados y proyectar
imágenes distorsionadas el uno del otro. “Esos principios pueden ayudar a
cada cónyuge a llegar a conclusiones más precisas y razonables y prevenir
así el ciclo de malentendidos, que conduce a los conflictos y hostilidades
matrimoniales. La terapia cognitiva demostró que los cónyuges pueden
aprender a ser más razonables el uno con respecto al otro: si adoptan una
actitud más humilde, menos segura en cuanto a la exactitud de la lectura de
los pensamientos y a las conclusiones negativas resultantes; si controlan la
precisión de dicha lectura, y si consideran algunas explicaciones posibles de
lo que hace su pareja. […] El método cognitivo está previsto para remediar
esas distorsiones y el déficit en el pensamiento y en la comunicación.” (Beck,
2010).
Dattilio (2010) menciona algunas de las principales distorsiones cognitivas
comunes en parejas y familias: inferencia arbitraria, conclusiones hechas
con ausencia de evidencia; abstracción selectiva, información tomada fuera
de contexto, y ciertos detalles son remarcados mientras que otra información
importante es ignorada; sobregeneralización, uno o dos eventos aislados son
tomados como representaciones de todas las situaciones similares,
relacionadas o no; magnificación y minimización, una situación es percibida
como más o menos significativa de lo que es; personalización, eventos
externos son atribuidos a uno mismo, sin suficiente evidencia para llegar a
esa concusión; pensamiento dicotómico, las experiencias son codificadas
como blanco o negro, un éxito rotundo o un fallo total; etiquetamiento, la
personalidad es descrita con base en imperfecciones y errores cometidos en
el pasado, y son usados para definirse a uno mismo; visión de túnel, en
ocasiones se ve únicamente lo que se quiere ver, según el estado mental del
momento; explicaciones tendenciosas, es un tipo de pensamiento que las
parejas desarrollan durante momentos de estrés, asumiendo
automáticamente que el cónyuge tiene una razón negativa u oculta detrás de
su intención; y por último la lectura de mentes, que es un don mágico en el
cual se es capaz de saber qué es lo que otra persona está pensando sin la
necesidad de comunicación verbal.
Para continuar con el tema de las distorsiones cognitivas en las relaciones
de familia, Beck (2010) en su libro “Con el amor no basta”, da una sencilla
explicación de la “lectura del pensamiento”. Considera que esta distorsión
puede generar predicciones inexactas que produzcan un trastorno
innecesario o algo que revelaría un falso sentido de seguridad. Dichas
conclusiones equivocadas pueden conducir, a la vez, a inconvenientes aún
más grandes. “Cuando entramos en interacción con los demás, rara vez
tenemos tiempo para meditar sobre los hechos, para deducir los
pensamientos y sentimientos reales del otro. Puesto que los indicios son a
menudos ambiguos, confiamos en observaciones fugaces de mensajes
confusos, algunos de los cuales pueden haber sido ideados a propósito para
engañarnos.” (Beck, A. 2010).
2.4.2 Artículos, papers, tesis (documentos actualizados 2001 a 2015)
2.4.2.1 Nivel internacional
De un caso de celotipia atendido por el psicólogo clínico Marcos López
Hernández en el 2009, el cual realizo un tratamiento cognitivo conductual se
llegó a diferentes conclusiones: 1) el análisis funcional es el elemento
ineludible sobre el que pivotan los objetivos y las estrategias de intervención.
Es el proceso que permite captar la naturaleza idiosincrásica de los trastornos
psicológicos, concebidos desde una epistemología y ontología conductual; 2)
Tal y como ha captado la Terapia de Aceptación y Compromiso, en muchas
ocasiones la salida a un conflicto psicológico como el presentado no pasa
directamente por intervenir sobre el síntoma (“el sentimiento de celos”), sino
que pasa por modificar como se relaciona el sujeto con el síntoma (en este
caso comprobando y controlando), y 3) Al modificar un patrón funcional, una
forma de relacionarse del sujeto con su entorno, y no una conducta concreta,
los beneficios de la intervención se transfieren a ámbitos distintos a los
directamente entrenados (una suerte de generalización positiva).
2.4.2.2 Nivel continental
Britos Rivas (2014) enlista 1º recursos cognitivos-conductuales para el
manejo de problemas en la relación de pareja: 1) capacidad de reiniciarse
(mediante ensayos cognitivos se entrena pasar de un pensamiento a otro, de
una emoción a otra. Esta tarea puede ser apoyada por imágenes impresas o
digitalizadas); 2) focalización y perspectiva (consiste en un mecanismo de
acercamiento y alejamiento de la imagen que uno desea capturar); 3)
ingeniería conductual (requiere la ubicación en un plano de doble entrada
(horas x días de la semana), las actividades individuales y conjuntas de la
pareja, y de manera contingente reforzadores tangibles e intangibles y las
actividades agradables previstas); 4) control de refuerzos diarios; 5) técnicas
asertivas (para críticas, halagos, pedidos); 6) autocuidado; 7) control
emocional (reconocimiento y anticipación); 8) exposición al humor (contra los
estímulos estresantes de la vida cotidiana); 9) espantar ideas irracionales
(sobre lo que debiera ser la relación de pareja), y 10) actividades lúdicas.
La revista de terapia cognitivo-conductual del CETECIC en su publicación
número 19 (2010), comenta algunos ejemplos de técnicas cognitivo-
conductuales para trabajar con parejas, desde un abordaje conductual.
Dichas técnicas son el “Reforzamiento Diferencial de Conductas
Incompatibles (RDI)”, la extinción, el modelado y el contrato conductual. El
reforzamiento puede implementarse mediante el diálogo, la aprobación, la
atención, la sonrisa, la expresión de afecto y la compañía explicita en el
preciso momento en que la persona se comunica de modo positivo. En el
modelado el terapeuta habla intencionalmente en un tono de voz más bajo
que lo habitual con el fin de que los pacientes lo copien, especialmente
cuando se plantean diferencias entre sí. Y por último, el contrato conductual
es un acuerdo de partes en el cual se especifica que actividades se
compromete a realizar cada integrante de la pareja.
2.4.2.3 Nivel nacional
Las publicaciones científicas sobre terapia cognitiva de los celos en la pareja
no están muy difundidas, sobre todo en el ámbito local.(Carlen, Kasanzew
y López, 2009). Los autores anteriores, en su artículo llamado “Tratamiento
cognitivo-conductual de los celos en la pareja”, dicen que la utilización de
técnicas conductuales tiene el objetivo de modificar el comportamiento
dirigido a comprobar las ideas de engaño que presenta la persona celosa.
Específicamente hablan de las técnicas de exposición y la de prevención de
respuestas. En cuanto a las técnicas cognitivas “[…]la reestructuración de las
cogniciones resulta útil para trabajar sobre los sesgos que se producen en el
procesamiento de la información (Deffenbacher, 1998). Con esta intervención
se busca que la persona tome conciencia de la irracionalidad de sus
pensamientos y aprenda estrategias para eliminarlos y sustituirlos por otros
más adaptativos (Goldfried, 1979).” También se le enseña al paciente a
identificar el o los efectos que tienen en sus emociones los pensamientos
automáticos.
2.5 Tema 4 “Infidelidad”.
2.5.1 Libros, normas, documentos convencionales (2001-2015)
2.5.1.1 Nivel internacional
Para Walter Riso (2012) la infidelidad siempre implica algún tipo de “estafa”
afectivo/sexual. Dice “[…] cuando los pactos se cumplen, hay fidelidad, y
cuando no se cumplen solapadamente, hay trampa.” Aclara precisamente
la importancia de hacer explícitos esos acuerdos, detalladamente desde sus
excepciones hasta las letras chiquitas. Los individuos que sostienen vidas
paralelas entre su pareja y su amante suelen estar atrapados por un
conflicto aparentemente irresoluble porque lo quieren todo (Riso 2012).
2.5.1.2 Nivel continente
Javier Camacho, en su libro “Fidelidad e infidelidad en las relaciones de
pareja” (2004), menciona que los celos se relacionan también con la
confianza y la seguridad y que se basan en el mecanismo de la proyección,
puesto que esos sentimientos se transfieren a otra persona, las personas que
tienen celos patológicos son inseguros, temerosos y probablemente sean
ellos quienes tienen la intención que le atribuyen a la pareja. Aunque la
infidelidad proporciona a las personas infieles satisfacción emocional,
personal y sexual, entre otras sensaciones placenteras, también puede tener
consecuencias negativas, como diversas enfermedades de transmisión
sexual (González, Martínez y Martínez. 2009).
2.5.1.3 Nivel nacional
La infidelidad no está en lo que alguien “hace” sino en lo que significa para
su pareja aquello que esa persona “hizo o hace” (Baizán, M. 2009). María
Baizán considera que la infidelidad no únicamente incluye un contacto
sexual, sino que también implica un apego afectivo. Baizán (Infidelidad: Una
ruta de salida. 2004) enuncia que “los celos pueden ser sanos, adecuados y
aun necesarios”, que se componen de enojo, tristeza y de miedo. Los celos
sanos son muy manejables, en comparación de los celos recalcitrantes que
pueden llegar a la celotipia. Javier Vicencio (2011) señala que “los episodios
de infidelidad generalmente producen una crisis mayor que amenaza la
continuidad de la pareja o, por lo menos representa un incidente que no se
olvida, o no se supera jamás por los resentimientos que despierta.
2.5.2 Artículos, papers, tesis (documentos actualizados 2001 a 2015)
2.5.2.1 Nivel internacional
Kreus (2006) define la infidelidad como una “[…] relación extramatrimonial,
aventura, ligue, rollo, "one night stand", lío. Que implica un contacto intenso
que puede o no implicar relaciones sexuales. También estipula que una de
las razones más frecuentes por las que una persona en una relación
(específicamente en matrimonio) es infiel, es por vivir su relación como
sufrible, como algo penoso y vacío.
2.5.2.2 Nivel continente
“Quien engaña lo hace por decisión propia, claro está, con la complicidad
del compañero que accede a mantener un enlace subrepticio.” (Pinto
Tapia, 2015). Pinto Tapia (2015) menciona algunos componentes que
pueden llevar a la infidelidad en el matrimonio: insatisfacción con la
relación, la falta de compromiso, la atracción a otra persona, la venganza y
sentimientos de aburrimiento en la relación. Se ha encontrado que la
infidelidad le puede proporcionar a la persona que es infiel, momentos
placenteros, entre ellos: 1) satisfacción emocional, personal y sexual, 2)
sensaciones frescas, vibrantes y de placer; difíciles de sostener en una
relación de larga duración y 3) experiencias de variedad sexual y de
excitación (González, Martínez y Martínez, 2009; citando a Lawson, 1988).
2.5.2.3 Nivel nacional
Rivera Aragón, Díaz Loving, Villanueva Orozco, Gerardo Benjamín (2011)
citan a Álvarez (2008) quien define a la infidelidad “[…] como una traición y/o
violación de la confianza, promesa o voto, en las reglas o límites acordados
de una relación, independientemente de si hubo o no, algún convenio formal
ante la ley y no necesariamente tiene que ser sexual o de otro tipo.” Los
mismos autores comentan que la infidelidad es una posibilidad tanto en
hombre como mujeres, tomando como base el significado etimológico de la
palabra “in fides” que significa falta de creencia, de confianza, convicción o
de fe.
2.6 Tema 5 “Celos”
2.6.1 Libros, normas, documentos convencionales (2001-2015)
2.6.1.1 Nivel internacional
Los celos pueden definirse como la compleja reacción negativa de un
individuo ante la relación sexual o emocional, ya sea real, imaginada o
anticipada, de su pareja afectiva con otra persona. Su esencia es el miedo
a la infidelidad o a ser abandonado por el ser querido (Martínez Selva,
2014). Los celos constituyen un sentimiento o una emoción que surge como
consecuencia de un exagerado afán de poseer algo de forma exclusiva […]
y cuya base es la infidelidad real o imaginaria- de la persona amada
(Echeburúa y Fernández, 2001).
2.6.1.2 Nivel continental
Los celos pueden ser una de las fuerzas más destructivas en una relación.
Originalmente son un deseo positivo de proteger tu relación. Son un impulso
instintivo para proteger a la pareja y a la familia. Cuando los expresas
consigues exactamente lo contrario de lo que realmente quieres. Atacas la
vida y libertad de tu pareja.
2.6.1.3 Nivel nacional
Los celos se componen de una parte de enojo, otra de tristeza y otra de
miedo. Los celos pueden ser sanos y hasta necesarios, ya que mantienen
en estado alerta ante posibles amenazas. Por el contrario, los celos
enfermizos o celotipia, todo es un indicio de engaño o mentira y una señal
de peligro. Pueden estar relacionados con una baja autoestima, poca valía
y dependencia (Baizán 2009). Baizán enlista ocho tipos de celos: escolares,
de quinceañera, de asesor de imagen, de telenovela, en espejo, de
detective, de pandillero y de judicial.
2.6.2 Artículos, papers, tesis (documentos actualizados 2001 a 2015)
2.6.2.1 Nivel internacional
Un estudio realizado en 2009 por Canto, García y Gómez menciona que los
celos actúan como una especie de alarma ante alguna amenaza (refiriéndose
a la infidelidad. también refieren que para los hombres los celos funcionan
como alarma ante amenazas a su paternidad (que los hijos sean realmente
suyos) y para las mujeres la amenaza representada es que el hombre dirija
sus recursos (tiempo, dinero y cariño) hacia otras mujeres y/o hijos.
2.6.2.2 Nivel continental
Nazaré Costa y Romariz da Silca (2008), definen los celos “…como una
respuesta emocional provocada por una situación de competición por
reforzadores primarios y secundarios, mientras que la conducta celosa sea
concebida como una clase operante, en general, reforzada negativamente
por la eliminación del rival o atenuación de la situación de competición y
controlada por la misma situación de competición y controlada por
reforzadores.” Dunn y McLean (2015), señalan la importancia que tienen en
la actualidad los celulares, siendo estos, un medio por el cual se puede
descubrir una infidelidad. Su estudio arrojo como resultado interesante, que
las mujeres suelen darle más importancia o preocuparse más por la idea de
que sus parejas envían mensajes con contenido emocional/sentimental a
diferencia del contenido sexual, el cual no arrojo resultados estadísticamente
significantes.
2.6.2.3 Nivel nacional
Rivera, Cruz, Arnaldo & Díaz-Loving (2004) citados en Rivera Aragón, S; Díaz
Loving, R; Villanueva Orozco, G B T; Montero Santamaria, N; (2011) se
refieren a los celos como “[…] las discusiones que surgen cuando cualquiera
de los dos miembros de la pareja platica o salen con personas del sexo
opuesto.
CAPÍTULO III Metodología
Para la realización de este proyecto de investigación se seleccionó primeramente la
bibliografía adecuada y necesaria para sustentar el marco teórico. Se tomó como
base principal a reconocidos teóricos de la terapia cognitivo-conductual, como
Albert Ellis, Aaron Beck, Judith Beck, Vicente Caballo, Frank Dattilio y Walter Riso.
De estos autores se obtuvo la teoría adecuada al tema de la terapia cognitivo-
conductual, y algunas de las técnicas a incluir en el protocolo de investigación.
Posterior a la selección de la bibliografía (libros, artículos científicos, páginas web,
investigaciones, tesis, etc.) y la revisión de la misma, se seleccionó la información
de mayor relevancia respecto a la historia, bases, principios y postulados de la
terapia cognitivo-conductual y sus variantes (Terapia Cognitiva de Aaron Beck,
Terapia Racional Emotivo Conductual de Albert Ellis, modelo de solución de
problemas de Nezu, etc.).
Parte importante para el proceso de creación del protocolo de intervención
cognitivo-conductual para los celos resultantes de una infidelidad, fue la
investigación, análisis y selección de información referente al procesamiento de los
celos en la pareja y, principalmente, los síntomas o manifestaciones más comunes.
La Real Academia Española define a los celos como: “Sospecha, inquietud y recelo
de que la persona amada haya mudado o mude su cariño, poniéndolo en otra”. De
la anterior definición se obtienen algunos de los síntomas principales de los celos,
la constante sospecha (cuando son por una infidelidad, la sospecha de que lo hagan
nuevamente), la inquietud (pudiendo volverse un trastorno de ansiedad) y el recelo.
El Diccionario de la Lengua Francesa, citado en Pérez Opi (2004) dice que los celos
es un “sentimiento penoso experimentado por una persona al ver que otra cuyo
cariño o amor desearía para sí sola lo comparte con una tercera”.
Algunos de los síntomas y manifestaciones comunes de los celos, según Parrott
(1991) citado en Chóliz y Gómez (2002) son el temor, la ansiedad, incertidumbre
por el devenir de la situación, inseguridad, sospecha, falta de concentración,
rumiaciones, preocupación, fantasías de su pareja con alguien más. Se puede
experimentar tristeza al enfatizar la perdida de la relación, ira por la traición,
desconfianza, aprehensión, sentimientos de amenaza, miedo a la perdida, pueden
presentarse sentimientos de culpa por desear la desgracia a los otros. Si hablamos
de celos patológicos: sospecha infundada de rivales tanto emocionales como
sexuales, pensamientos intrusivos y sospecha de infidelidades, pensamientos e
imágenes sobre el paradero de la pareja y las actividades que puede estar
realizando, acusaciones verbales, interrogaciones, confirmación de los lugares
frecuentemente visitados por la pareja, examinar la ropa, evitación de situaciones
que provocan tal reacción emocional, mayor riesgo de violencia doméstica,
sentimientos de inferioridad, baja autoestima o depresión.
Posteriormente, se hizo un análisis del libro “Cognitive-Behavioral Therapy with
Couples and Families” de Frank Dattilio, quien establece que las distorsiones
cognitivas más comúnmente presentadas en las parejas y familias son: las
inferencias arbitrarias, la abstracción selectiva, sobregeneralización, magnificación
y minimización, personalización, pensamiento dicotómico, etiquetamiento, visión de
túnel, explicaciones tendenciosas y la lectura de mentes. La utilidad de esta
información reside en el conocimiento de la estructura o el contenido fundamental
de los pensamientos automáticos presentados en los conflictos de las relaciones de
pareja, los cuales serán la base del trabajo en el tratamiento cognitivo-conductual
de los celos. Del mismo libro se tomaron algunas técnicas para el abordaje
terapéutico con las parejas, siendo una de ellas un principio de las terapias
cognitivas; educar e iniciar a la pareja en el modelo cognitivo-conductual, lo cual
consiste en explicar los principales conceptos utilizados en el modelo y el abordaje
de los mismos, así como hacer de su conocimiento que en algunos casos se dejaran
tareas terapéuticas para realizar fuera de la sesión.
De libro “Terapia Cognitiva: conceptos básicos y profundización” de Judith Beck, se
obtuvieron algunas de las técnicas cognitivo-conductuales para este protocolo de
intervención. Una de las técnicas básicas y más utilizadas es la identificación de
pensamientos automáticos (PA´s), propuesta por Aaron Beck. Ya que los
pensamientos automáticos (expresados en forma de ideas, recuerdos, imágenes o
verbalizaciones) influyen sobre las emociones, comportamientos y las respuestas
fisiológicas (Beck, 2011), se consideró que (al igual que en el abordaje de los
trastornos de ansiedad y del estado de ánimo) la base del tratamiento para los celos
sería el trabajo en la identificación y modificación de los pensamientos automáticos
presentados por la parte engañada de la relación. Para ello se utilizarán los registros
de pensamientos automáticos y el método socrático para debatir los mismos. Esta
postura es apoyada por Dattilio, al comentar que la habilidad para identificar los
PA´s es un prerrequisito crucial para cambiar las distorsiones cognitivas o extremas
de los miembros de la pareja.
Se elige técnicas cognitivas, conductuales y emocionales para el abordaje de las
distorsiones cognitivas. Dicha selección se realizó del “Manual teórico practico de
psicoterapias cognitivas” de Isabel Caro Gabalda y del “Manual de técnicas de
intervención cognitivo conductuales” de Díaz, Ruiz y Villalobos. Entre las técnicas
cognitivas seleccionadas se encuentran: el debate socrático, los autoregistros, el
descubrimiento guiado, la retribución, la psicoeducación, la flecha hacia abajo y la
biblioterapia. Las técnicas conductuales elegidas fueron: la relajación, el
entrenamiento en asertividad (y en comunicación eficaz), el role-playing, los
ensayos de conducta, el entrenamiento en habilidades sociales y en solución de
problemas. Dentro de las técnicas emocionales están la distracción externa (como
llamar por teléfono, leer un libro, etc.), el análisis de responsabilidad y el uso del
humor (por ejemplo historias, chistes, parábolas y metáforas extremistas).
Ya que uno de los síntomas principales de los celos son la ansiedad y la ira, se
seleccionaron diferentes técnicas de relajación y liberación de estrés, las cuales
puedan ser utilizadas por ambos miembros de la relación. Se proponen como un
entrenamiento relajación, compuestos por dos técnicas principales: el
entrenamiento en respiración compuesto de ejercicios de respiración profunda
(realizar 4 o 5 ejercicios de respiración seguidos) y la respiración contada (entrenar
una respiración diafragmática y pensar en una palabra al inhalar y en otra diferente
al exhalar) y la relajación progresiva (cuyo objetivo es disminuir la ansiedad y
provocar un estado de tranquilidad mental al suprimir progresivamente todas las
tensiones musculares asociadas a la ansiedad) creada por Jacobson. Aunque para
acortar el proceso de relajación se toma la versión reducida propuesta por Bernstein
y Borkovec.
Como parte del trabajo cognitivo-conductual, se agregó el entrenamiento en
habilidades sociales propuesto por Vicente Caballo, quien explica que dicho
entrenamiento es una de las técnicas que se utilizan con mayor frecuencia para la
mejora de la efectividad interpersonal. El entrenamiento en habilidades sociales se
compone de procedimientos conductuales, los cuales están dirigidos a incrementar
la capacidad del individuo para mantener relaciones interpersonales de manera
socialmente correcta. El EHS se compone de cuatro elementos: 1) Entrenamiento
en habilidades (conductas específicas, práctica e integración al repertorio
conductual); 2) Reducción de la ansiedad ante situaciones sociales problemáticas;
3) Reestructuración cognitiva (se intentan modificar las creencias y actitudes); y 4)
Entrenamiento en solución de problemas (se enseña al sujeto a percibir
correctamente los valores para generar respuestas y seleccionar una para
maximizar la probabilidad de éxito en la comunicación interpersonal). Se propone
este entrenamiento como medio para mejorar las interacciones entre los miembros
de la pareja.
Se concretaron las técnicas para conformar el entrenamiento en comunicación
(como parte del EHS). Del libro “Corrígeme si me equivoco” de Giorgio Nardone, se
toman las siguientes estrategias: preguntar antes que afirmar y pedir confirmación
antes que sentenciar. Del “Manual de terapia de pareja” de Liberman, se toman la
expresión directa de sentimientos negativos; el dar agradecer y pedir
gratificaciones, la explicación sobre los bloqueos de la comunicación eficaz
(mensajes destructivos como ordenar, amenazar, imponer soluciones, reprender,
criticar, ridiculizar, interrogar, entre otros). Otras de las técnicas elegidas son los
mensajes “YO” (se componen de la expresión en primera persona de sentimientos,
pensamientos y necesidades propias, en ellos se indica la situación en que existe
inconformidad y la actitud o conducta propuesta para la solución). Todo lo anterior
con la finalidad de mejorar la comunicación entren los miembros de la relación.
Como agregado al entrenamiento en habilidades sociales y al entrenamiento en
comunicación, se adjunta el entrenamiento en asertividad. Este entrenamiento
incluye teoría sobre la asertividad y la diferenciación entre esta, la agresividad y
pasividad. El entrenamiento en asertividad está conformado por la teoría al
respecto, los derechos asertivos (constituyen una base en la cual establecer las
relaciones interpersonales, para el desarrollo libre y voluntario de las mismas) a
manera de decálogo, explicación y práctica de técnicas y habilidades asertivas
(siete técnicas, como el disco rayado, el banco de niebla, la ironía asertiva, etc; y
ocho habilidades asertivas, por ejemplo: crear empatía, formular críticas
constructivas, expresar opiniones e ideas, resumir, hacer elogios, etc.) y por último
la escucha activa. Previo a este entrenamiento se incluye la evaluación de la
asertividad para determinar el grado en el que se encuentran. Para la evaluación se
toma la Escala de Asertividad de Rathus, escala auto aplicada de 30 ítems.
Posterior al entrenamiento se aplica nuevamente la escala para medir el cambio
conseguido.
Se incluyó el entrenamiento en solución de problemas de Nezu y D’Zurilla,
intervención “dirigida a incrementar la habilidad de un individuo para solucionar
problemas, es decir para afrontar las experiencias estresantes de la vida y conseguir
de esta forma identificar u poner en marcha las opciones de afrontamiento más
adaptativas y eficientes” (D’Zurilla y Nezu, 2010; citado en Díaz, Ruiz y Villalobos
2012). Los autores proponen como objetivos de la Terapia de Solución de
problemas (TSP) reducir la psicopatología y optimizar el funcionamiento tanto
psicológico como conductual, previniendo así las recaídas y el desarrollo de nuevas
problemáticas. el entrenamiento en solución de problemas se divide en 5 pases: 1)
orientación hacia el problema (desarrollo de una actitud positiva hacia la situación-
problema y de la capacidad de afrontarlo y darle solución); 2) definición y
formulación del problema; 3) generación de alternativas de solución; 4) toma de
decisiones; y 5) implementación de la solución y verificación.
Se recopilo información sobre técnicas para el trabajo con parejas. Primeramente,
Robert Liberman propone la realización de los contratos de pareja, este contrato
estructura los intercambios entre los miembros de la relación. Este incluye quién
hace qué, para quién y cuándo”. En el contrato de pareja se establecen
específicamente las conductas esperadas, sus refuerzos y también las
consecuencias en caso de incumplir el contrato. Debe ser trabajado en sesión con
ambos miembros de la relación y aceptado por ambos, esto con el principal objetivo
de dar lugar a la comunicación entre la pareja en conflicto. Sumado a los contratos
de pareja propuestos por Liberman, Clifford J. Sager (2013) menciona que dichos
contratos existen tres niveles de conciencia: 1) puntos conscientes y expresados,
que comprende las expectativas comunicadas (clara y comprensiblemente) a la
pareja; 2) puntos conscientes pero no expresados, que son las expectativas, planes,
creencias y fantasías de cada miembro de la relación y que no han sido
comunicadas de manera verbal, y 3) puntos no conscientes, deseos o necesidades
de los que no se tiene conciencia.
CAPITULO IV Resultados
El protocolo de intervención cognitivo-conductual para los celos resultantes de una
infidelidad será dividido en siete etapas, las cuales serán abordadas en periodo
aproximado de un año. Durante este tiempo se pretende que cada miembro de la
pareja logre identificar y debatir sus pensamientos automáticos y crear respuestas
alternativas funcionales y adaptativas, respecto a las situaciones problemáticas que
se vivan en la relación.
Protocolo:
ETAPA 1: Entrevista inicial con la pareja.
ETAPA 2: Entrevistas individuales.
ETAPA 3: Identificación y evaluación de los pensamientos automáticos y
distorsiones cognitivas.
ETAPA 4: Entrenamiento en relajación.
ETAPA 5: Entrenamiento en habilidades sociales (asertividad y estrategias
de comunicación eficaz).
ETAPA 6: Entrenamiento en solución de problemas
ETAPA 7: Restructuración de la interacción de la pareja (nuevo contrato de
pareja).
ETAPA 1: Entrevista inicial con la pareja
Durante esta primer etapa, compuesta por la primera sesión del proceso
terapéutico, se realizará una entrevista semiestructurada con los miembros de la
relación. En la entrevista se harán diversas preguntas como: el tiempo que tienen
conociéndose, tiempo que lleva la relación, si viven juntos y desde hace cuánto, una
revisión breve del motivo de consulta presentado desde ambas perspectivas,
revisión del inicio de la problemática, análisis de la interacción desde entonces, que
es lo que esperan lograr con la terapia, que es lo que se espera del otro durante
este proceso y que es lo que cada uno puede y está dispuesto aportar para la
resolución de dicho conflicto. Esta entrevista se realiza con el objetivo de conocer a
la pareja, su problemática y posturas individuales, y las expectativas de cada uno.
También en ducha sesión se abordará el modelo terapéutico y se concretaran de
manera general los objetivos de la pareja.
ETAPA 2: Entrevistas individuales
Las entrevistas individuales se realizarán de preferencia durante la misma semana.
Se aplicará una entrevista semiestructurada formada por tres secciones (datos
personales, motivo de consulta e información general sobre su pasado). En la
sección de información general se aborda desde la infancia hasta la etapa actual,
tocando temas como el embarazo de su mamá, psicomotricidad en la infancia,
relaciones familiares y sociales, atención psicológica, psiquiátrica o pedagógica en
cada etapa, estudios (área académica), problemas de discriminación o burlas,
información sobre su salud, uso de sustancias, relaciones afectivas y sexuales,
información sobre trabajo actual (en caso de aplicar) y el tiempo de ocio, revisión de
estrategias de autocontrol, motivación hacia el tratamiento e información sobre
posibles recursos terapéuticos propios (actividades y/o personas). La entrevista
individual servirá para conocer mejor la historia de cada miembro de la relación y el
nivel de satisfacción de cada uno con su pareja y con su relación.
ETAPA 3: Identificación y evaluación de los pensamientos automáticos y
distorsiones cognitivas
Es bastante útil explicar los pensamientos automáticos a la pareja utilizando
ejemplos propios de los pacientes, esto para facilitar la comprensión de los mismos.
Para el trabajo con los pensamientos automáticos se utilizará el RPA (registro de
pensamientos automáticos) como parte de la sesión y también como una tarea
continua durante el proceso terapéutico. Aunque el trabajo principal será realizado
con la parte engañada, es conveniente explicar a ambos el beneficio del RPA y
cómo llenarlo. Beck propone una pregunta básica ¿Qué estaba pasando por su
mente en ese momento? Para la identificación de los pensamientos automáticos,
hacer que el paciente describa la situación problemática o en la que experimento
cambio en sus emociones, si es necesario pedirle que utilice imágenes mentales
para describir la situación o en dado caso representar la situación con el terapeuta
y después formular la pregunta básica.
En un principio es normal y esperado que los pacientes no logren identificar sus
pensamientos automáticos, y es tarea del terapeuta lograr que su paciente
comprenda cuales son, esto a través de diferentes preguntas o acciones, como
preguntar el significado de la situación o que le dice sobre sí mismo, se le puede
ayudar dando “pistas” contrarias a las esperadas o llevando al paciente a la
situación vivida a través de la imaginación guiada. Una vez que el paciente en
cuestión logra identificar sus pensamientos automáticos, y que logra llenar
correctamente el RPA, se procederá a la evaluación y modificación de los mismos
para formar respuestas alternativas que resulten funcionales y adaptativas. Es
necesario evaluar cada uno de los pensamientos presentados por el paciente para
determinar con cual se trabajará, primeramente, o sea cuál de ellos tiene mayor
impacto en la persona, tanto emocionalmente como en su expresión conductual o
las consecuencias resultantes.
Para la evaluación de los pensamientos automáticos se preguntará al paciente en
qué porcentaje (del 0 al 100%) cree en ese pensamiento, al igual la intensidad
porcentual de cada emoción manifestada. La evaluación para que la persona
analice que tan cierto o falso es cada uno de sus pensamientos. Dentro del dialogo
para la evaluación de los pensamientos automáticos se puede interrogar sobre la
evidencia que se tiene, a favor y en contra, del pensamiento presentado; indagar
sobre explicaciones alternativas; cuestionar el efecto de creen en dicho
pensamiento y la consecuencia de cambiarlo; también puede ser de utilidad hacer
preguntas que lleven al paciente a salir de su persona y verse desde fuera
(metafóricamente) “¿Qué le dirías a _______ si estuviera en la misma situación?
(Beck, 1993). Puesto que aprender a evaluar los pensamientos automáticos
requiere de tiempo, se recomienda adecuar el entrenamiento a las capacidades
individuales de cada paciente. Sumado a lo anterior, se instruye al paciente a la
identificación de sus distorsiones cognitivas. Ya que el paciente logra identificar y
evaluar sus pensamientos automáticos se le presenta el RPA, lo cual facilitara la
creación de respuestas alternativas.
ETAPA 4: Entrenamiento en relajación
El entrenamiento en relajación se propone como antecesor a los pasos siguientes
que involucraran comunicación entre la pareja, puesto que será necesario que cada
uno sepa relajarse, mantener la calma, disminuir su nivel de estrés, ansiedad e ira
para poder entonces lograr una mejor comunicación. Aunque es una etapa diferente
a la anterior se puede realizar a la par de la identificación y evaluación de los
pensamientos automáticos. Es necesario que cada miembro de la relación tenga la
habilidad de relajarse en los momentos que le resulten estresantes o de mayor
emocionalidad (tristeza, enojo, frustración), tanto la parte engañada para el manejo
de sus ideas irracionales, como para la parte infiel al recibir quejas o diferentes
manifestaciones de celos. En este entrenamiento se incluyen un entrenamiento en
respiración y la relación progresiva de Jacobson.
Entrenamiento en respiración
El entrenamiento en respiración en dos ejercicios: respiración profunda y respiración
contada. La respiración profunda tiene la funcionalidad de reducir los niveles de
activación general, al mismo tiempo de dar un breve momento para la calma. Para
realizarla se ejecutan las siguientes instrucciones (Díaz y otros, 2012):
1. Sentarse cómodamente, colocar la mano izquierda sobre el abdomen y la
derecha sobre la izquierda.
2. Imaginar una bolsa vacía dentro del abdomen, debajo de donde apoyan las
manos.
3. Comenzar a respirar y notar cómo se va llenando de aire la bolsa y cómo la
onda asciende hasta los hombros. Inspirar durante 3-5 segundos.
4. Mantener la respiración. Repetirse interiormente “mi cuerpo está relajado”
5. Exhalar el aire despacio, al mismo tiempo que uno mismo se da indicaciones
o sugestiones de relajación.
El entrenamiento consistirá en realizar de 4 a 5 ejercicios continuos y repetir entre
10 y 15 veces al día. Inicialmente los ejercicios se realizan en un ambiente
terapéutico (consultorio), integrando a la práctica los ruidos exteriores y
ambientales, explicándole al paciente que será de esa manera ya que tendrá que
ser capaz de relajarse en cualquier momento y contexto, sin necesidad de que haya
silencio o un ambiente cómodo.
Relajación progresiva
Originalmente esta técnica fue desarrollada por Edmund Jacobson (1939) a manera
de entrenamiento compuesto por más de 70 ejercicios que llevaban meses para
lograr un nivel de relajación aceptable (Díaz y otros, 2012). Su técnica consistía en
tensar y relajar una serie de grupos musculares, a lo largo de más de 50 sesiones.
Para un trabajo más eficiente y corto se propone la utilización de una variante del
entrenamiento de Jacobson, propuesta por Bernstein y Borkovec (1973)
denominado “Adiestramiento de la relajación progresiva” (ARP). El adiestramiento
tiene como objetivos principales alcanzar un estado de relajación profunda en
periodos cada vez más cortos y controlar el exceso de tensión en situaciones
inductoras de estrés (Payné, 2002). Se trabaja con 16 grupos musculares,
posteriormente se reducen a siete y en una última fase, a cuatro.
Previo a comenzar el adiestramiento es recomendable explicar a los pacientes en
qué consistirá la técnica; nombre de la técnica, procedimiento (tensar y relajar),
duración de la tensión (alrededor de siete segundos), finalidad, tiempo total (20 a 30
minutos, al inicio) y por ultimo las instrucciones generales (Payné, 2002):
1- Formar un puño con la mano dominante sin que intervenga la parte superior
del brazo.
2- Llevar el codo del mimo brazo hacia abajo contra el brazo de la silla,
manteniendo la mano relajada.
3 y 4- El brazo no dominante es ejercitado por separado.
5- Levantar las cejas.
6- Apretar los ojos y fruncir la nariz.
7- Apretar los dientes y llevar hacia atrás las comisuras de los labios.
8- Bajar el mentón y apretar la cabeza contra el soporte, tensando los músculos
del cuello.
9- Llevar los hombros hacia atrás.
10- Tensar los músculos abdominales.
11- Tensar el muslo de la pierna dominante.
12- Apuntar con el pie dominante hacia abajo.
13- Llevar el pie dominante hacia arriba, hacia la cara.
14, 15 y 16- La pierna no dominante es ejercitada por separado.
El terapeuta deberá ejemplificar cada ejercicio para mayor comprensión y pedirá a
los pacientes que repitan el ejercicio pero sin tensar aun, solo los movimientos.
Cuando los pacientes manejen fácilmente el procedimiento, se reagruparán los
ejercicios para reducir el tiempo de práctica: 1) todo el brazo derecho, 2) todo el
brazo izquierdo, 3) cara y cabeza, 4) cuello y hombros, 5) torso, 6) pierna derecha
y, 7) pierna izquierda. En la última fase se reagrupan nuevamente los ejercicios a
únicamente cuatro grupos musculares: 1) ambos brazos, 2) cara y cabeza, 3) torso
y cuello y, 4) ambas piernas. Algo importante a considerar para la práctica de este
adiestramiento es la posibilidad de lesiones, si alguno de los pacientes se encuentra
lastimado, lesionado o incapacitado de algún musculo o miembro, se evitará dicha
región o la técnica por completo, para evitar un daño mayor. Si la técnica resulta
dolorosa se modificará el tiempo de tensión para cada grupo muscular.
ETAPA 5: Entrenamiento en habilidades sociales (asertividad y estrategias
de comunicación eficaz).
El EHS deberá implicar los siguientes elementos:
1. Entrenamiento en habilidades: se enseñan conductas específicas a
integrar en el repertorio conductual.
2. Reducción de la ansiedad: llevando a cabo las nuevas conductas
aprendidas o realizando una técnica de relajación.
3. Restructuración cognitiva: modificación de creencias y cogniciones del
paciente.
4. Entrenamiento en solución de problemas: se enseña a percibir
correctamente los valores de los parámetros situacionales relevantes,
procesos los valores de estos parámetros para generar respuestas,
seleccionar una respuesta y enviarla de manera que maximice las
probabilidades de éxito.
Para iniciar el entrenamiento en habilidades sociales, primeramente se deberán
identificar, junto con el paciente, las áreas en las que tiene dificultades. Esto podrá
realizarse a través de entrevista y autorregistros. Ya que se han identificado, se
analizará la o las razones por las que el paciente no se comporta de forma
socialmente adecuada. Posteriormente, la restructuración cognitiva, para la cual ya
se han propuesto técnicas de identificación, evaluación de pensamientos
automáticos y creación de respuestas alternativas. Por último, el ensayo conductual
en situaciones determinadas, realizado con ensayos de conductas, el modelado, las
instrucciones, la retroalimentación/reforzamiento y tareas para casa.
El ensayo de conducta
Se representan formas apropiadas de afrontar situaciones de la vida real que
resultan problemáticas para el paciente, estos tienen el objetivo de aprender a
modificar modos de respuesta no adaptativos, cambiándolos por nuevas respuestas
(Cavallo, 2012). Durante los ensayos se le pide al paciente que represente escenas
cortas que simulan situaciones reales. Para ello se describirá la situación
problemática (qué, quién, cómo, cuándo y dónde, sin el por qué). Estos ensayos se
repitieran de tres a diez veces.
El modelado
Consiste en que el paciente en cuestión tenga un “modelo” que realice la conducta
socialmente hábil que se desea adquirir o mejorar. El modelo puede ser cualquier
persona que cumpla con las características deseadas y a la cual el paciente pueda
observar, como un compañero de clase, algún familiar, y en algunos casos, algún
personaje ficticio o celebridad.
Instrucciones/aleccionamiento
Este “coaching” “intenta proveer al sujeto información sobre la naturaleza y el grado
de discrepancia entres su actuación y el criterio” (Cavallo, 2012). Se incluirá en las
instrucciones información sobre lo que es una respuesta apropiada. Dichas
instrucciones serán dadas por el terapeuta de manera explícita, directa y con fines
didácticos.
Retroalimentación y reforzamiento
El reforzamiento funciona para adquirir las nuevas conductas deseadas, el
terapeuta utilizara el reforzamiento a lo largo de todo el EHS, recompensando (de
manera verbal o gestual) las conductas que se aproximen a la meta. Posteriormente
se motivará al paciente a autorrecompensarse, también de manera verbal. Aquí la
retroalimentación proporcionara información esencial al paciente para el desarrollo
y mejora de una habilidad específica.
Tareas para casa
Se formularán tareas a realizar fuera de las sesiones, basadas en la temática
trabajada en terapia, con la finalidad de llevar a la vida real lo ensayado en consulta.
Las tareas para casa serán principalmente registros de del nivel de ansiedad ante
situaciones sociales y de situaciones en las que se fue socialmente hábil. Será
conveniente consultar con el paciente la probabilidad de realizar dichas tareas, y,
en caso de que la probabilidad sea poca, adecuarla a las posibilidades.
Se agrega al EHS un apartado específico sobre la asertividad, tanto teórico como
práctico. Se explicará a ambos miembros de la pareja, lo que es la asertividad, los
derechos asertivos y las técnicas y habilidades asertivas. El concepto de asertividad
se refiere a “un conjunto de conductas, emitidas por una persona en contexto
interpersonal, que expresa los sentimientos, actitudes, deseos, opiniones o
derechos de esa persona de un modo directo, firme y honesto, respetando al mismo
tiempo los sentimientos, actitudes, deseos, opiniones y derechos de la(s) otra(s)
persona(s)” (programa de entrenamiento en habilidades de comunicación). Para
mayor definición, se diferenciará la conducta asertiva de la pasiva y la agresiva.
Los derechos asertivos
A continuación se muestra el decálogo de los derechos asertivos:
1. Tenemos derecho a juzgar nuestro propio comportamiento, nuestros
pensamientos y nuestras emociones, y a tomar la responsabilidad en su
iniciación y de sus consecuencias.
2. Tenemos derecho a no dar razones o excusas para justificar nuestro
comportamiento.
3. Tenemos derecho a juzgar si nos incumbe la responsabilidad de encontrar
soluciones para los problemas de otras personas.
4. Tenemos derecho a cambiar de parecer.
5. Tenemos derecho a cometer errores y a ser responsables de ellos.
6. Tenemos derecho a decir “no lo sé”.
7. Tenemos derecho a ser independientes de la buena voluntad de los demás
antes de enfrentarnos con ellos. (Tenemos derecho a ser independientes del
afecto de los demás para relacionarnos con ellos).
8. Tenemos derecho a tomar decisiones ajenas a la lógica.
9. Tenemos derecho a decir “no lo entiendo”.
10. Tenemos derecho a decir “no me importa”.
Técnicas y habilidades asertivas
Dentro de las técnicas asertivas que los pacientes podrán poner en práctica, se
enlistan las siguientes:
El disco rayado: consiste en repetir una respuesta dada, sin modificarla, con
voz tranquila, hasta que la otra persona acceda a la demanda, acepte un
compromiso o una negativa.
El compromiso libre: llegar a un acuerdo cuando el compromiso no afecte
nuestros sentimientos personales.
El acuerdo asertivo: o aserción negativa. Consiste en responder a la crítica
reconociendo que se ha cometido un error (en caso de ser real) o admitiendo
el contenido de la crítica, pero separándola del hecho de ser buena o mala
persona. Sí, me olvidé de la cita que teníamos. Por lo general suelo ser más
responsable…”.
La pregunta asertiva: o interrogación negativa. Al ser criticado, suscitamos
nuevas críticas acerca de nosotros o más información acerca de nuestro
comportamiento. ¿Qué hay en mi forma de hablar que te desagrada?
El banco de niebla: se utiliza para enfrentare a las críticas que no se ajustan
a hechos reales, sino que son opinables. Permite aceptar las opiniones,
deseos, sentimientos y objeciones de los demás, aunque no los
compartamos. “Puede que tengas razón, pero…”
La ironía asertiva: consiste en responder positivamente a la crítica hostil.
Responder a “eres un…” con un “gracias”.
El aplazamiento asertivo: Consiste en aplazar la respuesta a la afirmación
que intenta desafiarnos hasta que nos sintamos tranquilos y capaces de
responder a ella apropiadamente. “No quiero hablar de eso ahora”.
Habilidades asertivas
Información libre: consiste en facilitar información adicional a la directamente
planteada en la pregunta sobre nosotros mismos, nuestras ideas, opiniones,
actividades, etc.
Autorrevelaciones: supone facilitar a otro información sobre nosotros mismos
que no podría conocer de otra forma. Facilita que la comunicación sea
bidireccional, lo que es fundamental para que no se nos interprete como
curiosos sobre temas ajenos sin compartir los propios.
Escucha activa: implica estar psicológicamente disponible y atento al
mensaje de nuestro interlocutor.
Empatizar: escuchar activamente las emociones y sentimientos de los demás
y entender los motivos de los mismos.
Habilidad para formular una crítica: se debe describir con nitidez la situación
que resulta molesta o incómoda, o que se pretende cambiar con la realización
de esa crítica con relación al comportamiento de la otra persona. Es
importante que se haga referencia a comportamientos observables.
Expresar opiniones distintas a las de otros: podemos comenzar dando parte
de razón sobre la opinión expresada por otro, para a continuación expresar
la nuestra.
Resumir: supone reducir a términos breves y concretos lo esencial de un
asunto o materia.
Hacer elogios: su utilización ayuda a mantener buenas relaciones con los
demás porque suponen un refuerzo, unen a las personas y tienden a ser
recíprocos. A la hora de hacer un elogio debemos procurar que sea
justificado y sincero.
Por último, para la evaluación pre y post entrenamiento, se sugiera aplicar la “Escala
de asertividad de Rathus”, como comprobación de la utilidad (o no) de dicho
entrenamiento.
Se propone también proveer a los pacientes de técnicas de comunicación efectiva,
las siguientes estrategias son propuestas por el italiano Giorgio Nardone:
Preguntar antes que afirmar: “el modo más eficaz para evitar la resistencia
del otro está representado por el hecho de preguntarle qué es lo que piensa
respecto a lo que queremos introducir como tema de discusión” (Nardone,
2007). De forma resumida, esta estrategia se basa en (como lo dice su
nombre) antes de asumir lo que el otro está pensando, sintiendo o la razón
de su conducta, preguntar al respecto de la situación.
Pedir información antes que sentenciar: pedir confirmación a las respuestas
recibidas posterior a las preguntas propuestas. Esto se puede lograr
parafraseando o resumiendo las respuestas dadas por los otros, con el fin de
que sean ellos mismos quienes confirmen o nieguen el entendimiento de las
mismas. En caso de confirmación se prosigue a las demás preguntas, si el
resumen del entendimiento es rechazado se pedirá entonces la explicación
de la respuesta.
Para la expresión directa de sentimientos negativos primeramente se debe describir
la conducta del otro que ha generado un sentimiento negativo (enojo, frustración,
tristeza, miedo, etc.) y posteriormente expresar directamente, de forma espontánea
y asertiva, dicho sentimiento o sentimientos. Liberman sugiere que dar, pedir y
agradecer gratificaciones ayudara a mejorar la interacción de la pareja, a la par de
fortalecer la relación. Dar gratificaciones representa la forma más común de
comunicación positiva, pedir gratificación provee información de las necesidades o
intereses específicos de cada miembro de la relación, y agradecer dichas
gratificaciones supondrá una mayor atención y demostrará más interés por lo que
el otro está haciendo por la relación. Para mejorar sus habilidades de comunicación
en pareja, los sujetos deberán tener claro cuáles son los elementos que bloquean
la comunicación eficaz. Estos elementos son: ordenar, amenazar, imponer
soluciones, reprender o castigar, criticar, ridiculizar, interrogar constantemente,
moralizar actos, interpretar negativamente y evadir o retirarse.
Como ultima estrategia del entrenamiento en comunicación, se agregan los
mensajes “Yo”. Los mensajes Yo tienen la finalidad de responsabilizar al sujeto
sobre sus sentimientos, pensamientos y acciones, parten desde la persona que se
comunica y deben ser centrado en la conducta que resulta molesta, irritante,
ofensiva o problema, nunca en la persona que la realizo, o sea, enfatizar como lo
realizado afecta a la persona que se está expresando. Para ponerlos en práctica es
necesario: a) expresar en primera persona los intereses y necesidades propias, b)
indicar concretamente en lo que se está de acuerdo y, c) indicar el cambio en la
conducta o actitud deseado para la solución del conflicto. Podría verse a los
mensajes Yo como un guion, estructurado de la siguiente manera:
Situación literal: “Cuando tú…”
Pensamiento: “Yo pienso que…”
Sentimiento: “Y me siento…”
Petición: “Por lo que te pido…”
Por ejemplo: “cuando tú te volteas al hablarte, yo pienso que me estas ignorando, y
me siento enojada y triste también, por lo que te pido que me voltees a ver cuando
estemos conversando”.
ETAPA 6: Entrenamiento en solución de problemas
El modelo de solución de problemas es propuesto por Arthur Nezu. “El modelo de
solución de problemas se ha utilizado con niños, adolescentes y adultos, ya sea
como un método exclusivo de tratamiento, o bien como una estrategia de
mantenimiento, o bien como un programa de prevención” (Caro, 2009). Se agrega
el entrenamiento en solución de problemas, para un reforzamiento de las
habilidades de comunicación y como segunda etapa para el mismo. “La terapia de
solución de problemas es una intervención cognitivo-conductual dirigida a
incrementar la habilidad de un individuo para solucionar problemas, es decir, para
afrontar las experiencias estresantes de la vida y conseguir de esta forma identificar
y poner en marcha las opciones de afrontamiento más adaptativas y eficientes”
(Díaz y otros, 2012). El entrenamiento se divide en cinco fases: 1) orientación hacia
el problema; 2) definición y formulación del problema; 3) generación de alternativas;
4) toma de decisiones; y 5) puesta en práctica de la solución y la verificación (Caro,
2009).
Orientación hacia el problema
Durante esta primer fase del entrenamiento se consideraran cinco cuestiones
principales: 1) percepción del problema, en la cual el paciente debe ser capaz de
reconocer y clasificar un problema; 2) atribuciones sobre el problema, aquí el
paciente explorara las causas que originaron el problema; 3) valoración del
problema, influencia de la problemática en el bienestar, tanto persona como social,
del paciente; 4) control personal, percibir al problema como controlable, posible de
solucionar y pensar que se tiene la capacidad para resolverlo; 5) compromiso de
tiempo y esfuerzo, o sea cuanto se tardara en solucionar exitosamente el problema
y la disposición por parte del paciente a dedicar dicho tiempo.
Definición y formulación del problema
Se compone de cuatro subfases: 1) recopilar información sobre la tarea a realizar;
2) comprender el problema “que el paciente sea capaz de organizar la información
de manera que entienda la naturaleza del problema”; 3) establecimiento de objetivos
de manera concreta, realista y especifica; 4) revaluación del problema considerando
los beneficios, las ventajas o desventajas de resolverlo o no.
Generación de alternativas
Esta fase está formada por tres principios fundamentales: 1) cantidad; 2)
aplazamiento del juicio, y 3) variedad.
Toma de decisiones
1. El paciente debe ser capaz de anticipar los resultados de la solución
(consecuencias positivas y negativas esperadas).
2. Evaluar los resultados de cada solución (resolución, bienestar, tiempo-
esfuerzo).
3. Preparar una solución.
Puesta en práctica de la solución y la verificación
1. Poner en acción la solución elegida.
2. Autorregistro de observaciones de la actuación y los resultados.
3. Autoevaluación de la solución del problema, el bienestar (social, personal y
emocional), tiempo-esfuerzo empleado y el beneficio-costo total.
4. Auto-reforzamiento por el trabajo si el resultado es satisfactorio.
5. Recapitular y reciclar si el resultado obtenido discrepa del esperado.
ETAPA 7: Restructuración de la interacción de la pareja (nuevo contrato de
pareja).
Primeramente, se deberá realizar un análisis de los niveles de conciencia de los
contratos de pareja, los cuales podrían presentar dificultades al momento de
elaborar el nuevo contrato. En el nivel 1 “puntos consientes y expresados”, que
engloba las expectativas que fueron comunicadas a la pareja, se revisará la
disponibilidad y apertura del otro para cumplirlas, en este primer nivel la tarea será
determinar cuáles son aceptadas y cuáles no. En el nivel 2 “puntos conscientes pero
no expresados”, la tarea es expresarlas, ya que de mantenerse ocultas, podrán ser
utilizadas como manipulación o para obtener ganancias secundarias. En el nivel 3
“puntos no conscientes”, que son los deseos o necesidades de los cuales no se
tiene conocimiento y que en caso de no ser satisfechos puede provocar emociones
intensas, aquí la tarea será identificar (en la terapia individual) cuales son estas
expectativas. Ya realizado el análisis de los tres niveles, se prosigue a la creación
del nuevo contrato.
Liberman propone entregar dos contratos en blanco, que contengan dos columnas:
“conductas a cambiar” y “refuerzos”. Como cada columna lo dice, primeramente en
las conductas a cambiar se le pide a cada miembro de la pareja que especifiquen
las conductas propias que estarían dispuestos a intentar cambiar (basada en la
revisión previamente realizada de los niveles de expectativas y la retroalimentación
de la otra parte de la relación). La o las conductas deberán ser cuestiones sencillas
que puedan trabajarse fácilmente de inicio. Ya que ambos eligieron las conductas
potenciales a cambiar, se comparten para aceptación del otro o, en caso de no
resultar atractivas, modificarlas y elegir otras. Para que resulte aún más atractiva la
elección de las conductas, la modificación y el mantenimiento de las mismas, se
aplicaran refuerzos elegidos por la contraparte.
Liberman propone la siguiente pregunta para el establecimiento de los refuerzos:
¿qué es lo que realmente necesito lo suficiente como para trabajar por ello? Esto
puede ser una conducta respuesta (como abrazos, agradecimiento, muestras de
afecto, etc.) o actividades en conjunto o individualmente (salir a algún lugar
determinado, realizar cierta actividad placentera, etc.). Para mayor éxito se
especificará también la frecuencia, el momento de aplicación y/o lugar del refuerzo.
La última etapa de la creación del nuevo contrato es la negociación, esto se refiere
a los por menores incluidos en el contrato, como la cantidad de conductas nuevas
a realizar para determinada cantidad de refuerzo (cuantas veces se tiene que
realizar la conducta o actividad para obtener el refuerzo), a manera de economía de
fichas. Las conductas alternativas de uno de los miembros no puede ser el
reforzamiento del otro. Es importante mantener realistas, concretos y específicos
las conductas a cambiar y los refuerzos, ya que de ello dependerá el éxito del
contrato. Por último, se instruye a la pareja a modificar cada columna cuando
consideren que se ha logrado el cambio o que ya no surte efecto en la relación las
conductas elegidas.
CAPITULO V Discusión
Análisis de resultados
El protocolo de intervención cognitivo-conductual para los celos resultantes de una
infidelidad está estructurado sistemáticamente, a manera de proceso, en el que
cada fase cumple una función específica y fundamental para el avance hacia la otra.
Se plantea de dicha manera para una mejor comprensión por parte del terapeuta y
principalmente de los pacientes. Cada etapa del tratamiento está conformada por
técnicas y estrategias cognitivo-conductuales para el abordaje de un tema o
situación específico, por ejemplo el entrenamiento en relajación, como requisito
previo a los demás entrenamientos, con la finalidad de que los pacientes puedan
manejar su ansiedad y reducir los niveles de estrés generado por los consiguientes
procesos. El tiempo a considerar para cada etapa variara según cada pareja y según
los miembros de la misma. La discordancia de tiempos entre cada miembro podría
representar un obstáculo para el tratamiento, ya que no se avanza a la siguiente
fase, hasta que ambos terminen la misma.
Conclusiones
La infidelidad es una problemática que no se puede considerar un trastorno como
tal, pero las consecuencias de la misma (los celos y afecciones a la relación y a los
individuos) encajan en algunos apartados de los trastornos clínicos (como los
trastornos de ansiedad y del estado de ánimo) y como tal, la terapia cognitivo-
conductual representa el enfoque ideal para el tratamiento de los mismos. El
protocolo servirá para combatir las manifestaciones de los celos (hipervigilancia,
reexperimentación, ansiedad, reproches) en víctimas de infidelidad que han
descubierto la misma y como un procedimiento estructurado para los terapeutas
cognitivo-conductuales que les interese trabajar con las problemáticas de pareja,
especialmente con las relacionadas a la infidelidad. Respecto a la bibliografía
específica sobre la TCC con pareja, se considera como un obstáculo esencial para
la realización del protocolo, ya que está limitada a únicamente un libro. Es necesaria
una investigación más profunda referente a las consecuencias psicológicas de una
infidelidad, para poder contar con un listado que sirva como base para la aplicación
de las técnicas cognitivas, conductuales y emocionales correctas.
Recomendaciones
La eficacia de este tratamiento reside en el conocimiento y manejo de los
procedimientos cognitivos-conductuales por parte del terapeuta, y de la apertura de
la pareja a trabajar en cada una de las etapas lo requerido para el avance. Por lo
tanto, es prioritaria la lectura de la bibliografía mencionada en la metodología, para
el entendimiento general de cada etapa, ya que en este protocolo se sintetizan los
conceptos y estrategias aplicadas. Se recomienda al terapeuta, prioritariamente,
crear el Rapport necesario para la participación de la pareja y la apertura al
tratamiento. También, para poder medir el avance y eficacia de la intervención, es
recomendable la utilización de registros cuantitativos y cualitativos propios (como
registros de conductas, de los RPA de los pacientes, utilización de medida de las
emociones, conformidad y felicidad en la relación de pareja, etc.).
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Antecedentes: La diabetes mellitus (DM) tiene una alta prevalencia en México. Se estima que sólo una cuarta parte de los casos está metabólicamente controlada. Se requiere de intervenciones eficaces que coadyuven a controlarla, como las cognitivo conductuales. Objetivo: Realizar una revisión por temas de las intervenciones cognitivo conductuales utilizadas en México para mejorar el control de la DM. Método: Las intervenciones cognitivo conductuales para la revisión se obtuvieron de bases de datos (Redalyc, Dialnet, SciELO), el Catálogo TESIUNAM, centros de documentación especializados, libros, referencias de los estudios analizados y consulta a expertos. Se incluyeron trabajos realizados entre 1990 y 2014. Se analizaron variables relacionadas con la intervención y para evaluar las características metodológicas se utilizaron los criterios del CONSORT (Consolidated Standards of Reporting Trials / Estándares Consolidados de Reporte de Ensayos). Resultados: Fueron incluidos diecinueve estudios que cumplían con los criterios necesarios. 11 intervenciones buscaban mejorar la adherencia al tratamiento y/o al autocuidado; 11 mejorar el estado de ánimo y 10 buscaban aumentar la calidad de vida y/o bienestar psicológico. De los 19 estudios, 18 reportaron resultados favorables para el control de la DM. Sólo dos estudios cumplieron con más del 50% de los criterios sugeridos por el CONSORT. Discusión y conclusión: Los alcances de las intervenciones son cortos, ya que las muestras de los estudios apenas promedian 26.21 participantes y los periodos de seguimiento promedian 2.15 meses. La mayoría de los estudios no cumple (o solo parcialmente) con los criterios del CONSORT, lo cual pone en discusión los efectos alcanzados en las intervenciones.
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En el presente artículo se hace una breve revisión teórica de la Terapia Integral de Pareja (Jacobsan y Christensen, 1996). Se describe la terapia y se recagen las estudias de eficacia publicados hasta la fecha. La TIP supone la evolución de la Terapia de Pareja Conductual Tradicional (Jacobson y Margolin, 1979), incorporo un componente de aceptación emocional y no se centro tanto en el cambio de conducto, lo que la adscribe a las terapias de tercera generación. Los estudios indican que es un tratamiento diferente a la TPCT y que los mecanismos de cambio subyacentes la hacen mós adecuada para tratar los problemas de pareja.
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In order to study the association between relationship conflict and infidelity set forth by Platt, Nalbone, Casanova and Wetchler (2008) and assess the effect size of conflict as a predictor of infidelity (Sánchez & Cortes, 1996), among Mexican subjects, 903 volunteers, 412 men and 491 women, responded to the Relationship Conflict Scale (Rivera, Cruz, Arnaldo & Díaz-Loving, 2004), The Unfaithful Behavioral Scales (Romero, Rivera & Díaz Loving, 2007) and the Consequences of Infidelity Scale (Romero, Rivera & Díaz Loving, 2007). Statistical analysis significantly confirms that relationship of conflict and infidelity are correlated both in men and in women. In addition, when participants had conflicts related to jealousy, sexual relationships children and personal needs and activities, it increased the probability of engaging both emotional and sexual infidelity.
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Participaron 17 niños, entre 7 y 12 años, con fobia social asignados aleatoriamente a 3 condiciones: (a) niños bajo el protocolo Intervención en Adolescentes con Fobia Social (IAFS; Olivares, 2005), (b) el mismo protocolo a los niños e información a sus padres sobre el trastorno, y (c) lista de espera. En evaluaciones de pretest, postest, 3 y 6 meses después, se midieron los sínto-mas de fobia social informados por los niños, y su ansiedad/depresión y proble-mas sociales de acuerdo con el informe de sus padres. Los 2 grupos expuestos al tratamiento mostraron mejoría después del tratamiento, pero no los niños en lista de espera. No se detectó ventaja en el caso de la participación de los padres. Se repiten los resultados de estudios anteriores sobre la eficacia del tratamiento cognitivo-conductual en niños mexicanos. Palabras clave: niños, fobia social, tratamiento, Programa IAFS, segui-miento, réplica, experimental. Cognitive-behavioural treatment in Mexican children with social phobia Seventeen children with social phobia, 7 to 12 years of age, were randomly assigned to three conditions: (a) children exposed to "Intervención en Adoles-centes con Fobia Social" (Olivares, 2005), (b) a combination of the aforemen-tioned protocol applied to children and information about the disorder provided to their parents, and (c) waiting list control. Measurements of the children's symptoms of social phobia were carried out and their depression/anxiety and social problems reported by their parents, in pre-and post-test assessments as well as 3 and 6 months after treatment. Improvement was observed after treatment
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INTRODUCCION Esta obra fue concebida originalmente a partir de un curso de introducción a la psicoterapia cognitiva dirigido a psicólogos y psiquiatras que se desarrolló en 1992. Como en su concepción original, se destaca la división de la obra en cinco partes: (1) teoría y fundamentos, (2) el proceso terapéutico, (3)la relación terapéutica, (4) aplicaciones clínicas y (5) otros aspectos. La parte teórica se dedica a la historia de la terapia cognitiva y al rol central del análisis de la estructura de significado en la concepción cognitiva de la psicoterapia. En los capítulos dedicados al proceso terapéutico destacamos como se entiende el cambio y la estabilidad desde un punto de vista cognitivo; y las fases generales por las que transcurre la terapia. Respecto a la relación terapéutica, destacábamos ya en 1992, la importancia del cambio cognitivo a través de la relación terapéutica; aspecto que se ha venido afianzado en manuales de terapia cognitiva posteriores (p.e Safran Y Segal). La parte dedicada a las aplicaciones clínicas se dedica a exponer la terapia cognitiva a doce trastornos frecuentes en la clínica, como los trastornos de ansiedad, la esquizofrenia, trastornos sexuales, etc. La última parte de la obra presenta las principales orientaciones de la psicoterapia cognitiva, la relación entre psicofármacos y psicoterapia cognitiva y las concepciones erróneas sobre la psicoterapia cognitiva. La obra esta concebida como un manual para psicólogos clínicos y psiquiatras interesados en el enfoque cognitivo de la psicoterapia.
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Introduction: Schizophrenia and related disorders are chronic and disabling diseases in which superior cognitive functions are altered. Objectives: To present the most relevant aspects pertaining cognitive deficits in schizophrenia and perspectives about its treatment. Methods: Review of the relevant literature. Results: In the last decades strategies for the treatment of schizophrenia have shown progress and among them, cognitive-behavioral therapy has been helpful. Studies are not definitive, but results are promising when the therapist uses a wide array of strategies in the development of skills and competencies fostering autonomy in the patient and reduction of symptoms.