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Operación Serval: El estilo francés de hacer la guerra.

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Abstract

La Operación SERVAL, lanzada en enero de 2013, fue brillantemente ejecutada por las fuerzas armadas francesas. El artículo narra las operaciones sobre el terreno en primer lugar, para posteriormente repasar las virtudes y limitaciones que relucieron en la operación.
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Tras años de amenaza latente en el Sahel
1
, una
revuelta de la población tuareg y un golpe de
estado militar generaron en 2012 una situación
de desgobierno en Mali que fue aprovechada por
una coalición de fuerzas yihadistas para apode-
rarse de aproximadamente dos terceras partes
de la superficie del país. Ante la incapacidad
del Gobierno provisional maliense de afrontar la
crisis, el 12 de octubre el Consejo de Seguridad
de Naciones Unidas autorizó una misión interna-
cional de los países de la Comunidad Económica
de Estados de África Occidental (CEDAO) que fue
ampliada el 20 de diciembre al resto de países
de la Unión Africana. Pero mientras se debatía
la composición de la fuerza internacional y se
retrasaba su despliegue, las fuerzas yihadistas to-
maron la iniciativa, lanzando una ofensiva desde
sus dominios en el norte del país. El Gobierno
maliense solicitó ayuda al Gobierno francés, que
ordenó una intervención militar el día 11 de ene-
ro; comenzaba así la operación Serval2.
UNA INTERVENCIÓN URGENTE
La primera acción militar francesa la lleva
-
ron a cabo helicópteros del 4º Regimiento de
Helicópteros de Fuerzas Especiales desplegados
previamente de forma discreta en Burkina Faso,
dentro de la operación Sabre de lucha contra
el yihadismo en el Sahel. En la tarde del 11 de
enero, helicópteros Gazelle atacaron una co-
lumna yihadista cerca de la ciudad de Konna,
formada por vehículos todoterreno ligeros y ve-
hículos blindados BTR-60 y BRDM-2 capturados
al Ejército maliense. En la acción resultó muerto
el tripulante de uno de los Gazelle y un aparato
resultó irrecuperable tras un aterrizaje forzoso,
pero el avance yihadista fue detenido. Las pri-
meras tropas francesas llegaron por vía aérea
desde el Chad, a las que se unieron posterior-
mente otras llegadas por carretera desde Costa
de Marfil.
Tras estabilizar el frente al norte de la ciudad
de Mopti y asegurar el cercano aeropuerto de
Sévaré, el único con una pista de suficiente lon-
gitud en esa región del país, las fuerzas francesas
se encontraron con un nuevo frente: una segunda
columna yihadista avanzaba por la margen norte
del río Níger y mucho más al oeste de la zona
de despliegue francés, alcanzando la localidad
de Diabaly en la provincia de Ségou. Este nue-
vo frente llevó a las autoridades francesas al
refuerzo precipitado del componente terrestre
de la operación Serval. De 600 se pasó a 2.500
soldados franceses gracias al sistema de «alertas
guepardo», que mantiene fuerzas preparadas
para ser desplegadas en 72 horas. Mientras tanto,
la aviación francesa comenzó a atacar posiciones
y concentraciones de fuerzas yihadistas en sus
dominios en el norte de Mali.
Tras una semana de bombardeos las tropas
malienses entraron en Konna, la primera ciudad
que había caído en manos de los yihadistas en
Operación
Serval
:
El estilo francés de
hacer la guerra
Jesús Manuel Pérez Triana. Licenciado en Sociología.
Operaciones
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su ofensiva de enero. A su vez, las fuerzas yi-
hadistas evacuaron Diabaly. A partir de ese mo
-
mento las tropas francesas tomaron la iniciativa
avanzando en dos ejes. Por un lado, elementos
del 21º Regimiento de Infantería de Marina
(21e RIMa) junto a los ERC-90 Sagaie del 1er
Regimiento Extranjero de Caballería avanza-
ron por la Ruta Nacional 15 en dirección a
Gao acompañados por una columna malien-
se. Las fuerzas especiales francesas tomaron
el aeropuerto de Gao en la madrugada del día
25 de enero y aseguraron el lugar para el des-
pliegue aerotransportado de una compañía del
1er Regimiento de Cazadores Paracaidistas (1er
RCP). La ciudad quedó liberada de fuerzas yi-
hadistas ese mismo día. El contingente que llegó
a Gao fue reforzado por una columna chadiana
que había partido de Niamey, capital de Níger,
y por fuerzas malienses transportadas por vía
aérea desde Bamako.
El segundo eje de avance francés lo formaron
elementos del 21º Regimiento de Infantería de
Marina con su plana mayor y la primera com-
pañía del 2º Regimiento de Infantería de Marina
(2e RIMa) que, dejando atrás Diabaly, llegaron
hasta Tombuctú. En la madrugada del día 28, la
segunda compañía del 2º Regimiento Extranjero
Paracaidista (2e REP), acompañada por elementos
de la Compañía de Reconocimiento y Apoyo y el
Estado Mayor Táctico
del regimiento, reali-
zó un salto de comba-
te sobre el aeropuerto
de Tombuctú. Un to-
tal de 250 hombres
se lanzaron de tres
C-160 Transall y dos
C-130 Hércules, en el
que fue el primer salto
de combate de los pa-
racaidistas franceses
desde la intervención
en Kolwezi en el en-
tonces llamado Zaire
en 1978. Por la maña-
na llegó a Tombuctú
la columna que avan-
zaba desde Diabaly.
Ante el mal estado de
la pista del aeropuerto
de Tombuctú, fue lanzada una compañía del
17º Regimiento de Ingenieros Paracaidistas (17e
RGP) sobre el lugar junto con una excavadora,
un buldócer y un camión ligero para proceder a
su puesta en servicio.
LA LIBERACIÓN DEL NORTE DE MALI
Las dos grandes ciudades del «bucle del
Níger», la curva que traza el río marcando el
límite norte de su recorrido, habían quedado
liberadas sin ninguna baja de las tropas fran-
cesas, ya que no hubo verdaderos combates.
Hasta ese momento, los medios de reconoci-
miento franceses se limitaron a localizar los
edificios ocupados por los yihadistas y sus
vehículos para atacarlos desde el aire con
armamento guiado. En esas condiciones, fi-
jados al terreno y por tanto perfectamente lo-
calizables, las fuerzas irregulares yihadistas
perdieron toda ventaja respecto a las fuerzas
convencionales francesas. La respuesta de las
fuerzas yihadistas fue no plantar batalla y rea-
lizar una retirada hasta el macizo montañoso
del Adrar de los Iforas en la región de Kidal,
al nordeste del país. Oportunamente el grupo
tuareg Movimiento Nacional por la Liberación
de Azawad se desentendió de su alianza con
los yihadistas y tomó los núcleos urbanos de
la región a la espera de la ofensiva francesa.
Chad aportó el principal contingente africano a la Operación Serval
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La escalada de fuerzas francesas continuó
con la llegada de nuevas unidades por vía aé-
rea desde Francia y por vía marítima hasta el
puerto de Dakar, desde don-
de se desplazaron por tierra
hasta Mali. El contingente
francés en Mali pasó a de-
nominarse Brigada Serval y
quedó al mando del general
Barrera, jefe de la 3ª Brigada
Mecanizada (3e BM). Las
fuerzas francesas quedaron
divididas en cuatro agrupa
-
ciones tácticas, denominadas
en la nomenclatura francesa
Grupos Tácticos Interarmas
(GTIA): el GTIA 1, integrado
por las fuerzas que primero
llegaron a Mali, quedó en
Tombuctú, con los elemen-
tos del 21º Regimiento de
Infantería de Marina (21e
RIMa) como núcleo princi-
pal; el GTIA 2 se constituyó
en Gao en torno a dos com-
pañías del 92º Regimiento de
Infantería (92e RI) y una com-
pañía del 126º Regimiento
de Infantería (126e RI); el
GTIA 3 se constituyó con elementos del 1º y 2º
Regimientos de Infantería de Marina (1er RIMa
y 2e RIMa) y un escuadrón del Regimiento de
El inhóspito paisaje del Adrar de los Iforas
Mapa con expresión de la zona al norte de Malí fuera de control del
Gobierno maliense en 2012 y las bases que alcanzaron los Grupos
Tácticos Interactúas (GTIA) del Ejército francés
Operaciones
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Carros de Infantería de
Marina (RICM); por últi-
mo, el GTIA 4 encuadró
a las fuerzas paracai-
distas de la primera y
segunda compañía del
Regimiento de Cazadores
Paracaidistas y la se-
gunda compañía del 2º
Regimiento Extranjero de
Paracaidistas, por lo que
también se le denominó
GTIA TAP (por Troupes
Aéroportés). Los dos úl-
timos grupos tácticos
mencionados fueron los
encargados de realizar el
avance hacia el nordeste
del país. A este despliegue
hay que sumar un grupo
aéreo móvil formado por 20 helicópteros y 250
efectivos de las unidades de operaciones espe-
ciales, presentes en la región desde antes de la
intervención en Mali.
El 29 de enero dos secciones del 1er
Regimiento de Cazadores Paracaidistas asegura-
ron el aeropuerto de Kidal, capital de la región
del mismo nombre en el nordeste del país. El
movimiento se precipitó cuando llegaron noticias
de que las fuerzas yihadistas habían abandonado
la ciudad. Tratándose de una región de pobla-
ción tuareg y para no generar tensiones con la
población local, la ciudad de Kidal fue liberada
por tropas chadianas. La batalla por las montañas
del nordeste de Mali parecía que iba a tomar
tiempo hasta que las fuerzas francesas aseguraran
las ciudades del «bucle del Níger», Tombuctú y
Gao. Esta última sufrió sendos ataques los días
10 y 21 de febrero, en los que fuerzas yihadistas
lograron infiltrarse en el centro de la ciudad; la
intervención francesa fue crucial para retomar
su control.
Las fuerzas francesas prescindieron de un
avance lineal que liberara territorios paso a
paso, ante la posibilidad de que las fuerzas yi-
hadistas huyeran por la frontera norte de Mali en
dirección a Argelia. En la madrugada del 8 de
febrero elementos del Mando de Operaciones
Especiales (COS) saltaron en paracaídas sobre
el aeropuerto de Tessalit. Como en el caso de
Tombuctú, los zapadores del 17º Regimiento de
Ingenieros Paracaidistas realizaron un salto jun-
to con una excavadora y diverso material para
acondicionar la pista del aeropuerto. Las tro-
pas francesas en Tessalit fueron reforzadas por
dos secciones del 1er Regimiento de Cazadores
Paracaidistas y el Subgrupo Táctico Interarmas
31 formado por elementos del 1er Regimiento
de Infantería de Marina (1er RIMa) con blinda-
dos AMX-10RCR y dos piezas de artillería de
155mm autopropulsada sobre ruedas CAESAR.
Así, fue habitual que las piezas de artillería y
morteros de 120mm llegaran a desplegarse de
forma descentralizada como apoyo a unidades
de entidad compañía3.
OPERACIÓN PANTHÈRE
Los yihadistas se retiraron sin plantar batalla
para refugiarse en el Adrar de los Iforas, una me-
seta agreste de escarpadas rocas graníticas con
escasa vegetación al este del eje Kidal-Tessalit.
Un total de 1.200 soldados franceses y 1.600
chadianos lanzaron el 18 de febrero la operación
Panthère con el objetivo de buscar y destruir a
las fuerzas yihadistas.
Que las operaciones militares entraron en
una nueva fase quedó claro en el segundo día
cuando se produjo la primera baja francesa en
combate cara a cara con los yihadistas. Del
total de nueve militares franceses fallecidos en
El Subgrupo Táctico Interarmas (SGTIA) 31 avanza hacia Tessalit
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acto de servicio en Mali hasta la fecha, cuatro
fallecieron durante el término de la operación
Panthère entre el 18 de febrero y el 25 de mar-
zo
4
. El 22 de febrero una columna chadiana
cayó en una emboscada y murieron 26 solda-
dos. Los helicópteros franceses hicieron innu-
merables vuelos de evacuación para trasladar a
los más de 60 heridos que fueron atendidos en
la Antena Quirúrgica Aerotransportable insta-
lada en Tessalit.
La cuarta fase de la operación tuvo como
objetivo limpiar el bastión yihadista del Valle
de Ametettaï, a 50 Km al sureste de Tessalit y a
1.700 Km de Bamako. Se trata de un valle de
30 Km de largo y 2 Km de ancho. Las fuerzas
del GTIA 3 francés, encabezadas por los AMX-
10RCR del 1er RIMa, entraron en el valle por el
oeste mientras las fuerzas chadianas lo hacían
por el este en una clásica operación de yunque
y martillo, en la que los chadianos se encarga-
ron de ocupar las posiciones de bloqueo. En
esta fase de las operaciones, la fuerza aérea
francesa desplazó a Mali un C-160G Gabriel de
inteligencia electrónica que tuvo un papel des-
tacado localizando señales de comunicación.
También trasladó medios al área de operaciones
la empresa luxemburguesa CAE Aviation contra-
tada por el Gobierno francés que desplegó al
menos un Cessna Caravan dotado con el sistema
electroóptico Wescam MX-15 para misiones de
reconocimiento.
Las fuerzas francesas dedicaron medios
de reconocimiento a vigilar pozos y cursos
de agua, puntos de paso inevitable para las
fuerzas enemigas, que una vez ubicadas fue-
ron machacadas por la aviación y la artillería.
Inesperadamente los yihadistas se encontraron
con una tercera columna francesa que desde
el Norte había atravesado las colinas de forma
sigilosa durante días. Se trataba del GTIA 4.
El considerable esfuerzo físico realizado por
las tropas paracaidistas, con temperaturas que
superaban ampliamente los cuarenta grados
centígrados, provocó una treintena de bajas por
golpes de calor que debieron ser evacuadas.
La imprevista ofensiva francesa obligó a los yi-
hadistas a romper el silencio radio y salir a las
ondas para pedir instrucciones y coordinarse,
lo que permitió su ubicación mediante medios
SIGINT.
Pieza CAESAR durante la Operación Panthère
Operaciones
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El 4 de marzo el GTIA 3 francés y la columna
chadiana contactaron en el centro del Valle de
Ametettaï. Aparecieron huertos cultivados y enor-
mes arsenales, lo que probaba la capacidad de
los yihadistas de resistir allí durante largo tiempo.
Ocultos bajo los árboles, aparecieron vehículos,
maquinaria lanzacohetes BM-21 Grad, piezas
de artillería D-30 de 122mm, cañones anticarro
D-44 de 85mm y cañones antiaéreos S-60 de
57mm, además de enormes cantidades de mu-
nición. Se trataba en su mayoría de armamento
tomado de los arsenales del Ejército maliense
tras la caída de Gao y Tomboctú en 2012 en
manos rebeldes. También aparecieron las prime-
ras evidencias del contrabando de armas desde
los arsenales libios hacia Mali tras la caída del
régimen de Gadafi.
A la hora de los combates, los yihadistas no
llegaron a emplear el armamento pesado, al
verse sorprendidos por la rapidez con la que
las fuerzas francesas desplegaron gran cantidad
de tropas en la zona. Concluida entonces la
fase principal de los combates, la situación
bélica en Mali pasó a ser una insurgencia de
baja intensidad que sigue hasta la fecha.
LECCIONES DE LA OPERACIÓN SERVAL
La operación Serval es considerada en Francia
una acción ejemplar, ejecutada brillantemente,
cuyo éxito fue el resultado de la aplicación de
una serie de virtudes militares particularmente
cultivadas en el seno del Ejército francés5.
Las Fuerzas Armadas francesas disfrutaron de
un claro mandato presidencial para intervenir
en Mali y alcanzar la victoria, además de una
cadena de mando clara, única y acortada. El
rápido traslado de la fuerza a Mali fue posible
por el sistema de alertas, junto con la existencia
de contingentes franceses en suelo africano. La
presencia permanente de tropas franceses en
África, gracias a la rotación de unidades, aporta
familiaridad con el entorno africano e imprime
un marcado carácter expedicionario que entron-
ca con la tradición de las unidades legionarias
y las «tropas de marina» (las antiguas unidades
coloniales).
El Ejército francés empleó en Mali exclusi-
vamente fuerzas ligeras y medias con vehículos
de ruedas. Las primeras en llegar al país conta-
ron con medios (Panhard P4, VBL, VLRA, VAB
y ERC-90) que no habrían desentonado en las
Zapadores del 17e Regimiento de Cazadores Paracaidistas (17e RGP) realizaron varios saltos paracaidistas
con maquinaria
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operaciones francesas en África de los años no-
venta. Su simplicidad fue en este caso una venta-
ja, solventando el primer escalón la mayor parte
de problemas. Los vehículos fueron llevados en
muchos casos hasta el límite debido a las enor-
mes distancias recorridas en un país de casi un
millón y cuarto de kilómetros cuadrados; por
ejemplo, Bamako dista 1.200 kilómetros de Gao.
Dentro de las carencias materiales puestas
de relieve por la operación Serval, destacaron
las limitaciones de recursos de trasporte aéreo
estratégico y reabastecimiento en vuelo. Francia
recurrió a los servicios de empresas civiles y a
sus países aliados, entre ellos España. Un 75%
de las misiones de transporte aéreo y un 30%
de las misiones de reabastecimiento en vuelo
fue realizado por aviones de países aliados6.
Ambas necesidades se verán cubiertas con la
incorporación de 50 aviones de transporte es-
tratégico A-400M y 12 aviones cisternas mul-
tifunción Airbus A-330MRTT. Otra capacidad
de la que sufrieron carencias, fue en medios de
inteligencia, vigilancia del campo de batalla y
reconocimiento, siendo en ese campo funda-
mental la ayuda estadounidense. En mayo de
2013, Francia aprobó la compra urgente de dos
aviones no tripulados General Atomics MQ-9
Reaper que el fabricante desvió de un pedido
para Estados Unidos.
Las operaciones en Mali se caracterizaron
por la velocidad, la fluidez y el ritmo intenso,
combinando el avance por tierra de fuerzas lige-
ras y medias, las operaciones aerotransportadas
y los ataques precisos de la aviación contra la
retaguardia enemiga en aplicación de lo que
en términos franceses se denomina «maniobra
aeroterrestre en profundidad». Queda la duda
razonable de qué habría pasado si las fuerzas
francesas hubieran encontrado una verdadera
resistencia en el «bucle del Níger», aunque según
los militares franceses los yihadistas se retiraron
al Adrar de los Iforas precisamente por verse
sorprendidas por la rapidez y contundencia de
la ofensiva francesa7.
Las fuerzas francesas mostraron una notable
capacidad de crear y reorganizar sobre el te-
rreno unidades interarmas ad hoc de entidad
batallón y compañía. No solo se consintió
que los oficiales sobre el terreno tomaran la
iniciativa, sino que fue algo demandado desde
España colaboró en el esfuerzo logístico francés en Mali
Operaciones
REVISTA EJÉRCITO • N. 891 JUNIO • 2015 49
los escalones de mando superior dentro de
una cultura militar que valora la audacia y la
asunción de riesgos. Evidentemente para la vic-
toria francesa en la operación Serval se dieron
condiciones muy particulares por lo que las
lecciones aprendidas de ella son difícilmente
trasladables a conflictos en otros escenarios,
pero sí podemos evaluar las capacidades fran-
cesas y extraer conclusiones sobre operaciones
militares en un escenario de evidente interés
para España.
NOTAS
1 Véase de este mismo autor: «Un flanco sur profun-
do: El arco de inestabilidad de África Occidental»
en de Cueto, Carlos y Calatrava, Adolfo (editores):
Defensa y Globalización, Universidad de Granada
y Mando de Adiestramiento y Doctrina. Granada,
2012. Pp. 409-421.
2
El recuento de las acciones en Mali que aquí si-
gue se ha servido de numerosas fuentes francesas,
principalmente las oficinas de comunicación del
Ministerio de Defensa y el Ejército francés, junto con
los blogs Le mamouth, Lignes de défense y Secret
Défense. Puede verse el seguimiento realizado día
a día en mi blog FlancoSur.com
3 Shurkin, Michael: France’s War in Mali. Lessons for
an Expeditionary Army. RAND Corporation, 2014.
Pág. 28.
4
El Ejército francés recuerda a sus caí-
dos en Mali en la siguiente página web:
http://www.defense.gouv.fr/terre/base/in-memoriam/
mali
5
Mirikelam, François. «Actes du colloque» en -
flexions Tactiques, número especial dedicado a
«Opération Serval: Le retour de la manoeuvre aé-
roterrestre aéroterrestre dans la profondeur», 2014.
Pp. 4-19. Guillaud, Edouard. «Le cadre politico-mi-
litaire» en Réflexions Tactiques, número especial an-
teriormente citado, págs. 27-35. Tramond, Olivier y
Seigneur, Philippe: «Operation Serval. Another Beau
Geste of France in Sub-Saharan Africa?». Military
Review. Noviembre-Diciembre, 2014. Pp. 76-96.
6 Véase de este mismo autor: «Lecciones de la Ope-
ración Serval» en Fuerzas de Defensa y Seguridad
nº 419, marzo 2013, pp. 20-26. Los datos del por-
centaje de misiones aéreas llevadas por medios aje-
nos están tomadas del informe del Senado francés:
«Rapport d’information fait au nom de la comission
des affares étrangères de la défense et des forces
armées par le groupe ‘Sahel’». 16 de abril de 2013.
Pág. 20.
7
Michael Shurkin aporta una perspectiva con un cier-
to distanciamiento de las conclusiones francesas en
el informe de la RAND Corporation anteriormente
citado. Pp. 40-43.n
Distintivo de la operación Serval
ResearchGate has not been able to resolve any citations for this publication.
Le cadre politico-militaire» en Réflexions Tactiques, número especial anteriormente citado, págs
  • François Mirikelam
Mirikelam, François. «Actes du colloque» en Réflexions Tactiques, número especial dedicado a «Opération Serval: Le retour de la manoeuvre aéroterrestre aéroterrestre dans la profondeur», 2014. Pp. 4-19. Guillaud, Edouard. «Le cadre politico-militaire» en Réflexions Tactiques, número especial anteriormente citado, págs. 27-35. Tramond, Olivier y Seigneur, Philippe: «Operation Serval. Another Beau Geste of France in Sub-Saharan Africa?». Military Review. Noviembre-Diciembre, 2014. Pp. 76-96.
Los datos del porcentaje de misiones aéreas llevadas por medios ajenos están tomadas del informe del Senado francés: «Rapport d'information fait au nom de la comission des affares étrangères de la défense et des forces armées par le groupe 'Sahel'»
  • Véase De Este
Véase de este mismo autor: «Lecciones de la Operación Serval» en Fuerzas de Defensa y Seguridad nº 419, marzo 2013, pp. 20-26. Los datos del porcentaje de misiones aéreas llevadas por medios ajenos están tomadas del informe del Senado francés: «Rapport d'information fait au nom de la comission des affares étrangères de la défense et des forces armées par le groupe 'Sahel'». 16 de abril de 2013. Pág. 20.