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«Una parodia dramática del Quijote: El hidalgo de la Mancha, de Matos Fragoso, Diamante y Juan Vélez de Guevara», en Alicia Villar Lecumberri (ed.), Cervantes en Italia. Actas del X Coloquio Internacional de la Asociación de Cervantistas, Palma de Mallorca, Asociación de Cervantistas, 2001, pp. 289-294

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Abstract

Como es sabido, don Quijote de la Mancha es personaje que en numerosas ocasiones ha sido llevado a las tablas, desde fechas muy cercanas a la publicación de la novela cervantina hasta nuestros días, casi siempre como figura, esto es, como personaje ridículo . Una de esas versiones escénicas (también paródica, burlesca) es la comedia El hidalgo de la Mancha, escrita por tres ingenios: Juan de Matos Fragoso, Juan Bautista Diamante y Juan Vélez de Guevara. El texto manuscrito de la fiesta completa (baile, comedia, entremés y fin de fiesta) se conserva en la Oesterreichsche Nationalbibliothek (Biblioteca Nacional de Austria, en Viena, Cod. Vindob 13.187, fols. 12-87v), y existe una edición moderna a cargo de Manuel García Martín (Salamanca, Ediciones Universidad de Salamanca, 1982). Esta obra guarda relación con el género de la comedia burlesca del Siglo de Oro, formado por piezas de disparates que se solían representar en el Palacio real por Carnestolendas, formando parte de las fiestas cortesanas de Carnaval . En El hidalgo de la Mancha los personajes recuerdan constantemente que son Carnestolendas, y este dato hace presuponer que la comedia habría sido representada en esas fechas del año (en concreto, el martes de Carnestolendas de 1673, en el teatro del Alcázar de Madrid, por la compañía de Antonio de Escamilla).
Alicia Villar Lecumberri
(Ed.)
ALC CERVANTES
EN
ITALIA
DÉCIMO COLOQUIO INTERNACIONAL
DE
LA
ASOCIACIÓN
DE
CERVANTISTAS
X-CIAC
Academia de España en Roma, 27-29 septiembre 2001
In memoríam
Ted
R1LEY,
Manuel FERRER-CHIVITE atque Stefano ARATA
CERVANTES EN ITALIA
ACTAS DEL
X COLOQUIO INTERNACIONAL
DE LA
ASOCIACIÓN DE CERVANTISTAS
Academia de España, Roma
27-29 septiembre 2001
Alicia Villar Lecumberri (Ed.)
Asociación de Cervantistas
Palma de Mallorca, 2001
Esta obra ha sido integramente
subvencionada por la Dirección
General del Libro, Archivos y
Bibliotecas del Ministerio de
Educación, Cultura y Deporte.
MINISTERIO DIRECCIÓN GENERAL
DE EDUCACIÓN, ' DEL LIBRO. ARCHIVOS
CULTURA Y DEPORTE Y BIBLIOTECAS
© de los textos: los autores, 2001
© de la edición: Asociación de Cervantistas
Impresión: Esment. centro especial de trabajo de AMADIP
Dep.
Legal: PM-176-2002
ISBN: 84-607-3996-1
ÍNDICE
Aldo Ruffinatto: Cervantes en Italia, Italia en Cervantes 3
Jordi Aladro: La novela cervantina contra los vinos italianos 21
Mercedes Alcalá Galán: Vida y escritura a vuelapluma: la llegada a Roma de los
peregrinos y el final del Persiles» 25
José Manuel Bailón Blancas: Pasos perdidos de Cenantes en Italia (¡568-1570 35
Catalina Buezo: Cervantes y el mito del villano en su rincón: folclore, realidad
histórica y tradición literaria en Los alcaldes de Daganzo 43
Jean Canavaggio: Cervantes y Roma 53
William H. Clamurro: Las dos doncellas de Cervantes:
identidad, honor y anacronismo 65
Anthony Cióse: El narrador humorístico de Don Quijote 73
Daniel Eisenberg: Los autores italianos en la biblioteca de Cervantes 87
Laura Fernández García: La Primera parte del Quijote como fuente de cancioneros:
nuevos datos sobre el éxito y la recepción del texto" 93
Ruth Fine: Nuevas reflexiones sobre la presencia del Antiguo Testamento
en el Quijote: el caso de la Biblia de Ferrara 109
Antonio Gargano: Contra la «concepción progresiva de la historia»:
barbarie y civilización en los primeros capítulos del Persiles 121
Luis Gómez Canseco: Cervantes contra la hinchazón literaria
(y frente a Avellaneda 1613-1615) 129
Luis Gómez Gallego: Don Chisciotte en el cine italiano 149
Aurelio González: Espectacularidud en dos comedias cervantinas con espacios
italianos: El laberinto de amor y La casa de los celos 155
Jesús G. Maestro: Referencias teatrales cervantinas en las tragedias
de Vitlorio Alfieri 165
Giuseppe Grilli: Estudiantes ocultos y estudiantes al descubierto
en las Novelas ejemplares 187
Steven Hutchinson: "Los primeros movimientos no son en mano del hombre:
Retórica de ¡a emoción en Don Quijote 199
Kcnji Inamoto: ¿Cervantes escribió un soneto laudatorio para
La Dragontca de Lope de Vega? 207
Víctor Ivanovici: Preciosa y su prenda tan preciada (una lectura de
Lagitanilla 213
Santiago López Navia: De nuevo sobre el tratamiento de Cervantes en la
novela biográfica: la etapa italiana según Bruno Frank y Stephen Marlowe 229
Isabel Lozano-Renieblas: El Cervantes reazionario de Cesare de Lollis 245
Beatriz Mariscal: "Una jornada antes de Roma". Observaciones sobre el Persiles 251
José Manuel Martín Moran: Paratextos en contexto. Las dedicatorias
cervantinas y la nueva mentalidad autorial 257
Emilio Martínez Mata: Don Quijote en el bando de la ilustración 273
Diego Martínez Torrón: La polémica cervantina de Díaz Benjumea 279
Carlos Mata Induráin: Una parodia dramática del Quijote: El hidalgo de la
Mancha, de Matos Fragoso, Diamante y Juan Véle:, de Guevara 289
Heinrich Merkl: Método experimental y fe en la Primera parte del Quijote 295
José María Mico: Cervantes y el Ariosto Menor 301
Ertugrul Onalp: El significado de corsario y pirata en la obra de Cervantes 309
Chili Park: España e Italia en las Novelas ejemplares 315
Michelina Patania: Don Chisciotti e Sanciu Panza de Giovanni Meli 323
Idoya Puig: Imagen y significación de la ciudad de Roma en las
Novelas ejemplares 329
Marie-Blanche Requejo Carrió: Un legado de los Novellieri: La burla y los
caminos del ingenio en Rinconete y Cortadillo 337
Joseph V. Ricapito: Don Quijote y el Cortigiano de Castiglione:un ejercicio
en la imitación, el rechazamiento y la parodia 349
Carlos Romero Muñoz: Novelas ejemplares. Cuestiones ecdóticas (iii) 363
Enrique Rui!: Cervantes, Tirso y otras fuentes en No hay cosa como callar de
Calderón 381
Maria Caterina Ruta: Cervantes y el "granero de Italia " 387
M. Victoria Sáez Pascual: La Segunda parte de El Quijote:
¿Estaremos leyendo una novela inexistente 397
Mariarosa Scaramuzza Vidoni: Ajenos ile mismos.
La escisión del yo en personajes cervantinos 403
Ana Suárez Miramón: El primer homenaje de Calderón a Cervantes 423
Bénédicte Torres: Sentidos corporales y "aprehensiones
"
del mundo por Sancho
Panza 431
Eduardo Urbina. Richard Furuta. Rajiv Kochumman y Eréndira Melgado: La edición
electrónica variorum del Quijote: Avances y estado actual 439
Juan Manuel Villanueva: El rufián dichoso ¿Es una típica comedia de santos'/ . 449
Anthony N. Zahareas: La función de la picaresca en Cervantes 459
UNA PARODIA DRAMÁTICA DEL QUIJOTE:
EL HIDALGO DE LA MANCHA, DE MATOS FRAGOSO, DIAMANTE
Y JUAN VÉLEZ DE GUEVARA
Carlos Mata Induráin
Universidad de Navarra
Como es sabido, don Quijote de la Mancha es personaje que en numerosas
ocasiones ha sido llevado a las tablas, desde fechas muy cercanas a la publicación
de la novela cervantina hasta nuestros días, casi siempre como figura, esto es, como
personaje ridículo.' Una de esas versiones escénicas (también paródica, burlesca) es
la comedia El hidalgo de la Mancha, escrita por tres ingenios: Juan de Matos
Fragoso, Juan Bautista Diamante y Juan Vélez de Guevara. El texto manuscrito de
la fiesta completa (baile, comedia, entremés y fin de fiesta) se conserva en la
Oesterreichsche Nationalbibliothek (Biblioteca Nacional de Austria, en Viena, Cod.
Vindob 13.187, fols. 12-87v), y existe una edición moderna a cargo de Manuel
García Martín (Salamanca, Ediciones Universidad de Salamanca, 1982, por la que
citaré).
Esta obra guarda relación con el género de la comedia burlesca del Siglo de Oro,
formado por piezas de disparates que se solían representar en el Palacio real por
Carnestolendas, formando parte de las fiestas cortesanas de Carnaval.2 En El
hidalgo de la Mancha los personajes recuerdan constantemente que son Carnesto-
lendas, y este dato hace presuponer que la comedia habría sido representada en esas
fechas delo (en concreto, el martes de Carnestolendas de 1673, en el teatro del
Alcázar de Madrid, por la compañía de Antonio de Escamilla). Dice Inés: «Y yo
tendré con entrambas / alegres Carnestolendas» (vv. 258-59). a lo que responde don
Pedro:
Don Pedro Y han de ser regocijadas,
porque ha llegado al Toboso
un hidalgo de la Mancha
a quien llaman don Quijote.
que la plebe alborotada
tiene con sus aventuras
y da en decir que es su dama
Dulcinea del Toboso,
una princesa encantada;
y te aseguro. Beatriz,
que es rara la extravagancia
de su locura en el modo
de lenguaje, adorno y cara (I. vv. 260-72).
Sansón Carrasco comenta a Inés, refiriéndose a don Quijote: «No es de perder
esta fiesta; / yo pienso hacerle mil burlas / ya que son Carnestolendas» (vv. 1. vv.
736-38) y don Juan recuerda que «don Pedro / dio en tener conversación / y admitir
nobles sujetos / aquestas Carnestolendas / para diversión del tiempo» (I, vv. 954-
290 Carlos Mata Induritili
583).
Añádase la mención de «perro con vejiga» (I. v. 553) y el hecho de que
Sansón Carrasco y otros tres criados vestidos de matachines, tras mantear a Sancho,
lo golpeen con unas vejigas grandes (II. acotación tras el v. 430: Sancho recordará
las vejigas en II. v. 7911.
A continuación analizaré dos cuestiones: por un lado, la caracterización de don
Quijote como un loco risible objeto de burlas carnavalescas4 por parte de los demás
personajes: por otro, quiénes son los agentes de esas burlas. Uno de los rasgos
esenciales en la caracterización de don Quijote es su deseo de salir en busca de
aventuras, cuya ejecución está reservada para su brazoa un lado. / que a mi
valerosa diestra / guarda el cielo esta aventura». I. vv. 607-6095). Cuando su
fantasía caballeresca choque con la dura realidad, se excusará con la persecución de
magos y encantadores, que quieren empañar el brillo de sus hazañas («Malambruno,
mi enemigo / el encantador, intenta / borrar por este camino / mis nunca vistas
proezas». I. vv. 333-366). Otro rasgo destacado es la fidelidad a su dama, Dulcinea,
a cuya fe nunca va a faltar (véase, por ejemplo. I. vv. 358-66 y 691-95). Desde el
punto de vista lingüístico, don Quijote se caracteriza por el empleo de arcaísmos
(fablar. feniio.sura, feridci, desfacer entuertos).
Los episodios de la novela cervantina que en esta pieza teatral alcanzan mayor
desarrollo dramático son: en la Jornada I. el episodio de la carta enviada a Dulcinea,
que Sancho dice haber visto como simple labradora (vv. 434-86), la conquista del
yelmo de Mambrino. en realidad bacía de barbero (vv. 500-76) y. sobre todo, la
liberación de los galeotes (vv. 995-1206); en la Jornada II. el eje central lo
constituye el desencantamiento de Dulcinea por medio de los 3.300 azotes que se ha
de dar Sancho (vv. 257-326). la burla a don Quijote, que queda colgado de la
ventana (vv. 355-402. no culminada hasta el v. 474. cuando lo baja Sansón
Carrasco):s el episodio de la Trifalda con las dueñas barbadas y el vuelo mágico
de Clavileño (vv. 855-992): en la Jornada III encontramos todo lo relativo a Maese
Pedro y el retablo de Melisendra (vv. 139-298) y la aventura de los molinos de
viento (vv. 632-83). Aventuras o motivos meramente aludidos son: las puñadas que
dieron a don Quijote y Sancho en la venta (I. vv. 395-96). los palos de los
yangüeses (I. v. 397). los rebaños de carneros y ovejas que don Quijote cree
ejércitos (I. vv. 401-22). el bálsamo de Fierabrás (I. vv. 423-25 y 1145-46). la
penitencia en la cueva de Montesinos (III. vv. 42-43) o la aventura del vizcaíno (III,
vv. 452-57). Aparte de los pasajes entresacados del Quijote hay otros dos originales:
el de los caballos desbocados y el del gallo encantado, en las Jornadas I y III.
respectivamente.
Don Quijote es. en esta obra, un loco' del que los demás personajes se pueden
burlar para divertirse: se dice que servirá de diversión de las tristezas de doña
Beatriz (I. vv. 260 y ss.) y se habla de su «ridicula gracia» (I. v. 290). Inés lo
califica de «don Quijote de la legua» (I. v. 740). El comisario que conduce a los
galeotes se dirige a él con estas palabras: «Hombre o fantasma o quien eres» (I, v.
1069).
Todos le dan por necio (II. v. 494), Inés lo llama pelmazo (III. v. 519) y
vinagre (III, v. 541). Tenemos de don Quijote una doble presentación: en primer
lugar, antes de verlo en escena, otros personajes hablan de él. Las primeras
pinceladas se nos ofrecen en el diálogo de Inés, don Pedro y doña Beatriz, quienes
charlan acerca de sus aventuras, que traen alborotado a todo el pueblo, de su
Una parodia dramática del Quijote. 291
enamoramiento de Dulcinea del Toboso, de Su locura y de la fama que corre por
toda Castilla de «sus raras cosas» (I, v. 275), que son de todos muy celebradas;
comentan que gastó su hacienda en libros de caballerías; don Pedro dice que su hija
se holgará al verlo «porque es una viva estampa / de los Febos y Amadises / mas
con ridicula gracia» (I, vv. 288-90). Acto seguido se presenta don Quijote en escena
(la acotación tras I, v. 308 dice: «Sale don Quijote armado con peto y morrión, y un
lanzan en la mano») y a partir de entonces ya lo vemos sobre el escenario, de forma
que él mismo se caracteriza con su hablar y su actuar.
En cuanto a los agentes de la burla, el primero en avisar del carácter burlesco del
hidalgo manchego es don Pedro, quien pronostica que las fiestas de Carnestolendas
serán muy regocijadas porque ha llegado don Quijote; recuerda algunos datos de su
extraña caracterización y su locura, y su hija Beatriz comenta que verlo será
«extremada / diversión de mis tristezas» (I, vv. 292-93). Por su parte, en la primera
aparición sobre las tablas de amo y criado, en el momento en que don Quijote
pregunta a su escudero si llevó la carta a Dulcinea, Sancho decide seguirle el
humor: «pero aquí llevarle es fuerza / el humor con un engaño» (I, vv. 440-41), y
explica que la encontró ahechando el trigo y sudada, etc. Y la misma expresión
emplearás adelante don Pedro: cuando don Quijote entre en su casa creyendo
estar en un castillo encantado, el padre de doña Beatriz señalará en un aparte: «Don
Quijote es éste, aquí / llevarle el humor es fuerza» (I, vv. 597-98). Poco después,
don Pedro exhorta a doña Beatriz para que, remedando el estilo de los libros de
caballerías, se divierta con tan curioso invitado:
Don Pedro Beatriz bella,
aqueste es aquel hidalgo
de quien tantas cosas cuentan.
que,
pensando que tú estás
en mi casa con violencia,
viene a vengarte, y pues eres,
hija mía. tan discreta.
y de historias de estos libros
sabes el estilo, llega
y habíale, que de esta suerte
podrá ser que le diviertas (I, vv. 616-26).
Sansón Carrasco y doña Beatriz van a calificar a don Quijote respectivamente de
figura y visión: «¿Hay figuras extraña? / ¿Hay visións estupenda?» (I, vv.
637-38); «¡Sujero raro!, añade doña Beatriz (I, v. 639). La dama se presentará ante
don Quijote afirmando que su padre es el emperador de Armenia, y ella «la sin par
Clodomira, / infanta de la Noruega» (I, vv. 667-68), nueva fantasía caballeresca que
trastocará el sentido del hidalgo. Cuando oyen en la casa que unos brutos
desbocados ponen en peligro un coche, salen a ayudar don Quijote y don Pedro, y
Sansón Carrasco apostilla: «No es de perder esta fiesta; / yo pienso hacerle mil
burlas / ya que son Carnestolendas» (I. vv. 736-38). Y al final de la Jornada I es
Sancho quien nuevamente engaña a don Quijote: Rocinante no se mueve porque el
socarrón escudero lo ha trabado por las patas.
292 Carlos Mala ¡nduráin
Ya en la Jornada II. doña Beatriz quiere divertir a su amiga doña Margarita con
la locura de don Quijote, y ella explica que ha dado las oportunas disposiciones a
los criados:
Doña Beatriz El ruido de las anuas
dice que es él, y deseo
divertirme tanto que
a costa de algún sereno
aquí te traigo a que veas
las locuras de este necio,
tal vez discreto y tal vez
loco y siempre majadero:
a cuyo fin los criados
de casa dispuestos dejo,
y este instrumento te traigo
para que principio demos
como al gusto de escucharte
a la intención del suceso.
Canta algo, por tu vida,
que toque en sus devaneos (II. vv. 211-26).
Cuando ambas damas tengan que retirarse de la reja donde se hallaban con la
esperanza de ver a sus amados, se lamentarán de que vayan a perderse el final de la
burla. Dice doña Margarita: «No poco, / bella Beatriz, siento / de ver el fin de esta
burla» (II. vv. 345-47).s tarde será la traviesa criada Inés la que finja ser una
dama encantada que le habla desde lo alto de una ventana, aventura que acaba con
don Quijote colgado de la muñeca.
Burla a Sancho, y no a don Quijote, es la que traman y llevan a efecto Sansón
Carrasco y otros tres hombres vestidos de matachines: lo mantean y le golpean con
unas vejigas grandes. Y poco después el mismo Sansón Carrasco, disfrazado de
gigante con barba, se presenta como un sabio amigo que viene dispuesto a
ayudarles. En este pasaje se repite como estribillo: «Oh majaderos, / el amo loco y
tonto el escudero» (II. vv. 281-82 y 499-500). Sigue avanzando la acción, y de
nuevo es don Pedro quien, para distraer a don Juan y don Enrique, los invita a ir con
su familia y pasarlo en grande aprovechando la locura de don Quijote (II. vv. 634-
53).
Los criados Carrillo y Alvarado dicen que se mezclarán con todos «para ayudar
a reír» (II, v. 748). Y. en efecto, después «Sale Carrillo en forma de enano con una
barba muy grande» (II, acotación tras el v. 854) anunciando la llegada de la señora
Trifalda. que es la criada Luisa vestida de dueña barbada, la cual se presenta
acompañada de otras dos mujeres de igual guisa. El episodio parodiado se remata
con la burla de Clavileño. sobre cuyos lomos creerán ingenuamente estar volando
amo y escudero. Don Pedro comentará al ver lo fácilmente que pueden ser
engañados entrambos: «Más lástima hace que risa / de estos simples la ignorancia»
(II.
vv. 967-68). Carrillo añade el anuncio de nuevas bromas para ela siguiente:
«Pues vamos para que a nadie / hallen aquí, y acabada / crean la aventura ha dado /
fin, dejando aquí esta lanza. / a prevenir otras burlas / con que os diviertan mañana»
(II,
vv. 969-74).
Una parodia dramática del Quijote. 293
Y así sucede, en efecto. Ya en !a Jornada III la criada Inés propone, refiriéndose
a don Quijote, seguir «burlando su loco tema» (III, v. 532); «El diablo / es esta
Inesilla», pondera Luisa (III, vv. 537-38). Inés se presenta ante el loco manchego
como despavorida, fingiendo que ha visto un gallo encantado, y su travesura suscita
un nuevo comentario de Luisa: «La Inesilla es lindo trasto» (III, v. 599).s
adelante la propia Inés valora los efectos de su engaño, al afirmar que «Bien la burla
se logró» (III, v. 684). Nos acercamos ya al final de la comedia, que —como sucede
habitualmente «en bodas ha de parar». Cuando sale don Quijote preguntando por
el invasor del alcázar, don Pedro —seriamente preocupado por el honor familiar tras
haber descubierto a un hombre en su casa responde que ya no es tiempo de
bromas: «Señor don Quijote, ahora / no estamos para esas chanzas» (III, vv. 790-
91).
Sus palabras ponen fin a las burlas para pasar a las veras del desenlace: el doble
matrimonio de don Juan con doña Beatriz y de don Enrique con doña Margarita. Sin
embargo, a lo largo de toda la comedia sí había habido tiempo y ocasión para las
chanzas —alentadas por el propio don Pedro—, para esas bromas con las que todos
los personajes se habían burlado de don Quijote repetidamente.
En conclusión: en esta comedia escrita en colaboración por tres ingenios don
Quijote se nos presenta como un hidalgo loco del que todos los demás personajes se
pueden burlar para pasar el tiempo y divertirse. Y para divertirse, concretamente,
durante las fiestas de las Carnestolendas, fechas en que tiene lugar la acción de la
comedia (y fechas en las que solían representarse las comedias burlescas). De
hecho, algunas de las bromas que sufren don Quijote y Sancho en El hidalgo de la
Mancha son bromas carnavalescas. La estructura compositiva de la comedia
recuerda la de la segunda parte del Quijote, en concreto los episodios que suceden
en el Palacio de los Duques: aquí, como en la inmortal novela cervantina, unos
personajes se valen de la simpleza, ignorancia y locura de otros para reírse a su
costa, para pasar un buen rato divertidos, inventando burlas de mayor o menor
crueldad. La imagen que se nos ofrece de don Quijote es la habitual en los bailes y
mascaradas de la época: se trata de una mera figura ridicula, un loco «provocante a
risa»,
sin que se apunten en su retrato rasgos que lo doten de mayor trascendencia o
profundidad.
NOTAS
1 Véase Francisco Rico, «Las dos interpretaciones del Quijote», en Breve biblioteca de
autores españoles. 3.a ed.. Barcelona. Seix Barral. 1991. pp.
139-61.
: Sobre la función de las formas carnavalescas en la comedia burlesca, véase E. R.
González. «Carnival on the Stage: Cejilla y Pocris. comedia burlesca». Bulletin of the
Comediantes. 30. 1978. pp. 3-12; y Dolores Holgueras. «La comedia burlesca: estado actual
de la investigación». Diálogos Hispánicos de Amsterdam, 8/11, 1989. pp. 467-80 y «La
comedia burlesca y el Carnaval», en Javier Huerta Calvo (dir.). Teatro y Carnaval, Madrid,
Compañía Nacional de Teatro Clásico, 1999 (Cuadernos de Teatro Clásico, 12). pp.
131
-44.
1 Las Carnestolendas se mencionan también en III, vv. 305-309, en boca del mismo don
Juan: «Ya sabéis que han de venir / a tomar por diversión / de aquestas Carnestolendas / este
sitio Margarita / y Beatriz» (véanses referencias en I. vv. 914-22, en III, vv. 533-37 y 722-
26).
294 Carlos Mata Induráin
4 Para una reinterpretación del Quijote a la luz de la tradición carnavalesca y la parodia
véase Augustin Redondo, Otra manera de leer el «Quijote»: historia, tradiciones culturales y
literatura. Madrid. Castalia, 1997.
Véase también 1. vv. 729-32. 987-88, II, vv. 62-66. 255-56, 913-16. 932-33, III, v. 566.
etc.
" Véase también 1. vv. 385-86 y 561-64; II. vv.
180-91;
III, vv. 230-32. 602-04 y 632-36.
7 Los pasajes en los que se alude a su locura son los siguientes; I. vv. 269-72.
751-52 («Tan loco es este criado / como el amo», dice doña Beatriz). 793-794 («El
s raro loco / que crió naturaleza», en boca de doña Beatriz), 975-76 («Vamos,
que éste es don Quijote. / con su tema le dejemos», dice don Juan), 1107 («Este
hombre sin duda es loco», señala el Galeote 1.°): en II. vv. 211 y ss., 281-82, 327
(«Notable locura», indica doña Margarita; «Extraña», añade Beatriz). 423 («¿Pues
mal hablado es el loco'.'», pregunta Sansón Carrasco), 499-500, 647-48; en III, vv.
295-96 («Quien se mete con un loco / este galardón espera», aparte de Maese
Pedro),
487 («¡Que este loco haya estorbado...», dice doña Beatriz), 503-509 («¿No
es mejor atropellailo / para ques sus locuras / no nos sirvan de embarazo?»,
pregunta don Enrique, a lo que contesta don Juan: «Que demos la muerte a un loco /
será del valor agravio. / y mirad cuál quedaremos / si sucede lo contrario»). 530-32
(«Yo quiero / de esa confusión sacaros / burlando su loco tema», dice Inés), 590-91
(«¿Hay tan extraño sujeto?, pregunta doña Beatriz y responde doña Margarita:
«¡Qué locura de hombre!»), 669-70 («El que le hace el daño / a su merced, es su
tema», indica Sancho), 683 («Cuando usted de aquí esté sano», dice Sancho; hay
que imaginar que el actor haría un gesto señalándose la cabeza) y 760.
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