ArticlePDF Available

El Gran Pretender: El cholo humanizado

Authors:

Abstract

La cultura fronteriza puede estar en el estigma de los delictivo, una zona donde lo que se cree como cultura no permea, donde su población vive en un oasis de arena en medio de un contexto sin esperanza. Y aunque ya haya sido abordado desde diversos medios, y Crosthwaite no sea el primero de retratarlo en la literatura, si lo hace desde una forma que hace comprender la psique de esa vida. Aunque de manera breve, la lectura del "Gran Pretneder" podría definirse como complejamente sencilla, donde el lenguaje sea, quizás, el protagonista de la historia.
El Gran Pretender: El cholo
humanizado
Libro de Luis Humberto Crosthwaite
Por Jorge Arturo Baca Velázquez
El Barrio es el Barrio, socio.
La cultura fronteriza puede estar en el estigma de los
delictivo, una zona donde lo que se cree como cultura no
permea, donde su población vive en un oasis de arena en
medio de un contexto sin esperanza. Y aunque ya haya sido
abordado desde diversos medios, y Crosthwaite no sea el
primero de retratarlo en la literatura, si lo hace desde una
forma que hace comprender la psique de esa vida.
Aunque de manera breve, la lectura del texto podría definirse
como complejamente sencilla, donde el lenguaje sea, quizás,
el protagonista de la historia.
El Barrio se Respeta. El que no lo respeta, ahí llego.
Publicada en 1992, “El Gran Pretender” narra de una forma
muy peculiar diversos acontecimientos de la frontera de
Tijuana (lugar que si bien no es mencionado, resulta fácil
identificarla), girando en vida de un joven hombre, José
Arnulfo, mejor conocido como el “Saico”, un cholo que labora
en un taller mecánico, casado con la “China”.
La historia contada de forma no lineal, va retratando la vida
fronteriza, siendo nuestro joven Saico eje central de la
historia, siendo el punto fuerte del libro un lenguaje,
aparentemente fácil de retratar, que le da a la lectura una
riqueza cultural que solo se habla y oye en la ciudad
fronteriza.
La estructura del libro resulta distribuida de forma singular,
donde a veces solo nos da una descripción de algún
personaje, otras un suceso actual, muchas veces uno pasado,
sin olvidar aquellos fragmentos donde nos detallan parte del
contexto donde los personajes se desarrollan.
El léxico empleado puede resultar en un extremo sencillo para
quienes han crecido en el “Barrio”, o por el contrario, lleno de
confusiones y dificultades si nunca se ha visto involucrado en
esta clase de contextos, donde la fusión de culturas permea
en la lengua y por lo tanto, en el pensamiento.
Resulta sumamente ingeniosa la forma narrativa de la novela,
al plasmar correctamente el habla de dicha comunidad,
develando pensamientos que representan las voces de
muchos:
“No toda la raza es gandalla, me cae. Hay cholos calmados que andan con su
ropa, con su finta, que no hacen daño. Se echan unos pistos, cotorrean,
caminan por la calle, no molestan. A ésos también se los llevaron. A ésos
tampoco respetaron. Es la represión, me cae, la pinchi represión que no deja
vivir.”
Dejando de lado el estereotipo del cholo delictivo, donde el
escritor de manera ágil nos va envolviendo en la psique del
colectivo fronterizo, retratándolo de manera que sea el lector
el que perciba esa realidad.
La música también forma parte de la historia, siendo una
canción de “The Platters” (banda favorita del Saico), “The
Great Pretender”, inspiración para el título del libro.
Para ello, debemos saber que la canción narra la historia de
un chico que finge que todo va bien, disfrutando de vivir,
donde los demás ignoran la soledad en la que vive,
pretendiendo ser y sentir algo que no podrá, ser
correspondido de la misma manera que él lo haría con quien
ama.
La lectura menciona que si bien, “Smoke gets in your eyes” es
la canción preferida por el Saico, “The Great Pretender”
reitera un personaje no definido en la novela, es la canción
que realmente refleja al protagonista:
“No es un bato feliz. Se acerca a la felicidad como otros se acercan al futbol los
domingos. La disfruta, le da importancia, pero sabe que el lunes se tiene que
levantar a jalar en el taller.”
“La China” es de los personajes que probablemente hicieron
esta posible vida feliz del Saico imposible, lo que la hace tener
peso en la obra. Esposa del Saico, -resaltando aquella parte
donde 40 adjetivos son usados para describirla- la China es de
aquellas mujeres que se enamoran y cuando menos se da
cuenta, ha unido su vida para siempre con quien se creía no
sería más que otro amorío.
Aunque el Saico siempre mantuvo una actitud similar hacia
ella, la China se fue decayendo, al darse cuenta que su novio
amaba a alguien más:
"...se pone triste como una ciruela pasa, se arruga por dentro. Se le cae el
corazón y se va rodando por la banqueta."
Siendo uno de los personajes en donde el estrago del tiempo
es más notable, pasando de tener una actitud pasiva, a
desgraciar a Fabricia, chica con quien el Saico hubiera
deseado tener algo, pese a su relación con la China.
La novela inicia con una leyenda donde se ponen las reglas
del barrio y una descripción del lugar decadente donde el “el
barrio ya no es el barrio”, terminando de la misma manera,
donde las épocas del Saico y compañía fueron y nunca más
volvieron.
Si es cholo se quemó con la raza, si no es cholo lo
madreamos macizo.
Leer a Crosthwaite es sin duda sumergirte en la cultura
fronteriza de una forma tan veraz, que lejos de caer en lo
absurdo, resulta lógico ante las características que el contexto
hace desarrollar en los personajes.
Aunque la extensión del relato sea corto, la cantidad de temas
que se abordan, directa o indirectamente, dan como resultado
un mosaico cultural único de esta zona compuesta por una
identidad y a su vez no identidad, en medio de algo que debió
haber sido y sin embargo, resulto en algo tan único como la
gente que ahí vive.
Bibliografía
Crosthwaite, Luis Humberto. (1992). El Gran Pretender.
Sawhney Minni. El Espacio en la Obra Fronteriza.
Salvador Ruiz, José. Cholos y Ciudadanos en El Gran
Pretender.
ResearchGate has not been able to resolve any citations for this publication.
ResearchGate has not been able to resolve any references for this publication.