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Efectos de la señalización de la autoridad y tipo de sanción, sobre la obediencia

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Abstract

RESUMEN El objevo de este estudio fue analizar el efecto diferencial de variaciones en la señalización de la autoridad y el po de sanción administrado por ella, sobre la obediencia en estudiantes universita-rios. Método: se uulizó un diseño intrasujeto y se contó con la parrcipación de 9 estudiantes universitarios. Se diseñó un experimento que permiiera observar el efecto de cuatro condiciones experimentales en la obediencia (ajuste a una norma). Las condiciones se construyeron a parrr de las variables de señalización de la autoridad y po de sanción: Autoridad no señalizada y sanción negava; autoridad señalizada y sanción negava; autoridad no señalizada y sanción posiiva; y autoridad señalizada y sanción posiiva. Resultados: se presentó mayor candad de transgresiones a normas (desobediencia) en situaciones de autoridad señalizada, y menor candad de transgre-siones en situaciones de autoridad no señalizada. Conclusión: La no señalización de la autoridad, tanto si únicamente se administran sanciones posiivas o sanciones negavas, incrementa la probabilidad de comportamiento obediente. PALABRAS CLAVE Autoridad; Obediencia; Sanción; Normas. ISSN 2411-5940 (impreso) / e-ISSN 2413-4465 (digital) Obra bajo licencia de Creaave Commons Atribución 4.0 Internacional (CC BY 4.0)
ARTÍCULO ORIGINAL
Interacciones
Revista de Avances en Psicología
ISSN 2411-5940 e-ISSN 2413-4465
ww w.revistainteracciones.com
www.revistainteracciones.com
Interacciones
Revista de Avances en Psicología
Septiembre - Diciembre 2017
Número 3 Volumen 3
ISSN 2411-5940 e-ISSN 2413-4465
141
Publicación editada por el Instuto Peruano de Orientación Psicológica - IPOPS
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BY
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RESUMEN
El objevo de este estudio fue analizar el efecto diferencial de variaciones en la señalización de la
autoridad y el po de sanción administrado por ella, sobre la obediencia en estudiantes universita-
rios. Método: se ulizó un diseño intrasujeto y se contó con la parcipación de 9 estudiantes
universitarios. Se diseñó un experimento que permiera observar el efecto de cuatro condiciones
experimentales en la obediencia (ajuste a una norma). Las condiciones se construyeron a parr de
las variables de señalización de la autoridad y po de sanción: Autoridad no señalizada y sanción
negava; autoridad señalizada y sanción negava; autoridad no señalizada y sanción posiva; y
autoridad señalizada y sanción posiva. Resultados: se presentó mayor candad de transgresiones
a normas (desobediencia) en situaciones de autoridad señalizada, y menor candad de transgre-
siones en situaciones de autoridad no señalizada. Conclusión: La no señalización de la autoridad,
tanto si únicamente se administran sanciones posivas o sanciones negavas, incrementa la
probabilidad de comportamiento obediente.
PALABRAS CLAVE
Autoridad;
Obediencia;
Sanción;
Normas.
ISSN 2411-5940 (impreso) / e-ISSN 2413-4465 (digital)
Obra bajo licencia de Creave Commons Atribución 4.0 Internacional (CC BY 4.0) hps://doi.org/10.24016/2017.v3n3.73
Efectos de la señalización de la autoridad y po de sanción, sobre la
obediencia
Effects of variaons in signaling of authority and type of sancon, on obedience
1 * 1 1
Edwin Gerardo Luna Tascón , John Narváez Coral y Julián Figueroa Arias
1 Universidad de Nariño, Colombia.
* Correspondencia: lunaedwingerardo@gmail.com
Recibido: 10 de junio de 2017; Revisado: 11 de julio de 2017; Aceptado: 10 de octubre de 2017; Publicado Online: 28 de octubre de 2017
CITARLO COMO:
Luna, E., Narváez, J. & Figueroa, J. (2017). Efectos de la señalización de la autoridad y po de sanción, sobre la obediencia.
Interacciones, 3(3), 141-150. doi: 10.24016/2017.v3n3.73
iDiD
Interacciones, 2017, Vol. 3, N° 3, Sepembre-Diciembre, 141-150
Edwin Gerardo Luna Tascón, John Narváez Coral y Julián Figueroa Arias
ISSN 2411-5940 (impreso) / e-ISSN 2413-4465 (digital)
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ABSTRACT
Objecve: to analyze the differenal effect of variaons in the signaling of authority and type of
sancon administered by it, on the obedience in university students. Method: an intrasubject
design was used and nine university students were involved. An experiment that allows to observe
the effect of four experimental condions in rule transgressions was designed. Condions were
created starng from variables of signaling of authority and type of sancon: not designated
authority and negave sancon; designated authority and negave sancon; not designated
authority and posive sancon; and designated authority and posive sancon. Results: It was
found a bigger amount of transgressions (disobedience) in designated authority condions, and
less amount of transgressions (obedience) in not designated authority condions. Conclusion:
When posive or negave sancons are applied in condions of not signaling of authority,
increases the probability of obedient behavior.
KEY WORDS
Obedience;
Authority;
Sanction;
Signaling;
Rules.
Obediencia vs. Cumplimiento
Las personas pueden cambiar su comportamiento en res-
puesta a peciones que hacen otras personas, en dos pos
de circunstancias. La primera de ellas se conoce como cum-
plimiento. En el cumplimiento no se explicitan, ni se aplican
consecuencias apevas o aversivas en función de que se
aenda o no la peción, respecvamente. Baron y Brans-
combe (2012), señalan que en este po de circunstancias las
personas pueden cumplir la peción, negarse a hacerlo, o
mostrar una respuesta ambigua ante las solicitudes específi-
cas que otros les formulan, sin que ocurran consecuencias
diferenciales formalmente establecidas para cada uno de
esos casos. Dentro de esta definición del cumplimiento,
Rangel, Velázquez, Ribes, y Morales (2012), idenfican dos
posibilidades: que quien hace la peción no tenga una
relación de autoridad con aquel a quien se la dirige en el
momento de hacerlo o que quien realiza la peción funja
como autoridad vigente para la persona a quien se le da la
peción.
El otro po de circunstancia en el que las personas hacen lo
que otro les pide, es cuando lo hacen atendiendo al papel de
autoridad formal que ene quien realiza la peción, y a las
consecuencias que ha establecido en caso de que se aenda
o no la peción. En este caso el comportamiento que sasfa-
ce la peción se denomina obediencia (Rangel, Velázquez,
Ribes & Morales, 2012). En la obediencia, a diferencia del
cumplimiento, uno de los elementos clave es la posición
jerárquica y los símbolos de poder de la figura de autoridad
que da la orden (Brandt & Lindenburg, 2007; Cialdini & Gold-
stein, 2004; Murillo & Granada, 2000). Además de la presen-
cia de una figura de autoridad, la administración de conse-
cuencias en función del seguimiento o no de la instrucción
dada, también puede configurar una situación de obedien-
cia, tanto si antes se ha informado de estas consecuencias,
como si se aplican sin previa explicitación verbal de las mis-
mas (Rangel et al., 2012).
Variables asociadas al comportamiento obediente
En el campo de estudio sobre las circunstancias que produ-
cen comportamiento obediente, sobresalen los clásicos
estudios de Milgram y otros inspirados en estos. Así por
ejemplo, estos estudios han permido aprender que dismi-
nuir el costo emocional asociado al cumplimiento de la
orden incrementa las probabilidades de que esta se cumpla
(Fisher, 1994; Milgram, 1983); que la obediencia y el cumpli-
miento también se ven favorecidos por la cercanía sica de
quien da la orden o realiza la peción (Kleinke, 1977; Mil-
gram, 1965b, 1974b; Smith, Gier, & Willis, 1982); por la legi-
midad o reconocimiento social de la autoridad (Hofling,
Brotzman, Dairymple, Graves, & Pierce, 1996; Milgram,
1963, 1974a) y por el respaldo instucional a la autoridad.
Milgram (1965a), además encontró que observar el compor-
tamiento desobediente de otra persona incrementa las
probabilidades de desobediencia en los observadores. Estos
resultados son similares a los encontrados en un estudio de
Rangel et al. (2012), sobre cumplimiento en escolares.
Baron y Byrne (2005), afirman que las personas con autori-
dad generalmente portan símbolos visibles de poder como
son uniformes especiales, insignias y otros similares. Según
los autores, estos símbolos cumplen la función de recordar a
las personas la norma social. Los invesgadores también
afirman que, para producir comportamiento obediente,
cuando la orden cumplir la orden es exigente en términos
morales, sicos o de otro po, es mejor empezar con
órdenes más fáciles de cumplir e ir intensificando la exigen-
cia de manera gradual.
Para Barra (1998) el acuerdo entre las figuras de autoridad
(cuando hay más de una) es una variable relevante, pues la
percepción de discrepancia entre ellas, generará presiones
en los parcipantes para obedecer las órdenes dadas por
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una y otra figura de autoridad, aumentando la probabilidad
de desobediencia. Por otro lado, de acuerdo con Milgram
(1965b), una de las razones por las que los parcipantes en
su estudio seguían obedeciendo a pesar de que las órdenes
impardas resultaban extremadamente contrarias a su
opinión y criterio, era porque no sabían la manera adecuada
de responder a la autoridad con el fin de desafiar o cueso-
nar sus órdenes. En cuanto a los efectos de la historia de
interacciones con la autoridad, en el estudio de Rochat y
Modigliani (1995), se encontró que los parcipantes que se
cuesonan u oponen a una figura autoridad al inicio de una
situación, presentaban mayor probabilidad de desobedecer
órdenes posteriormente.
Señalización de la autoridad
La señalización de la autoridad es un concepto propuesto
por los autores de este estudio. Si bien se encuentran ante-
cedentes en donde este parámetro de la autoridad se mani-
pula en el marco de una intervención ciudadana (Mockus,
1998), en estas publicaciones no se realiza una conceptuali-
zación de este aspecto parcular de la intervención.
Por otra parte, Dimssor (1952) estudió en animales los efec-
tos del casgo discriminado. Aunque este es un tema clara-
mente relacionado, se diferencia del objeto de estudio de
este trabajo en que la autoridad no puede ser considerada
solo como un esmulo discriminavo de casgo, porque
aquella lo puede ser de casgo y de refuerzo al mismo
empo. Además, al asumir el problema como un asunto de
discriminación de esmulos, se desconocería toda la con-
vencionalidad que involucra las funciones autoridad en
nuestras sociedades.
En consideración de lo anterior, y tomando como base el
andamiaje conceptual del modelo interconductual, se pro-
pone el concepto de señalización de la autoridad. Este con-
cepto se define aquí como una circunstancia de interacción
que permite a personas que fungen como subordinados
según un marco instucional, discriminar la posibilidad de
que la autoridad entre en contacto funcional con su conduc-
ta obediente o transgresora y, por lo tanto, de que esta
pueda ejercer sus funciones en cuanto tal. Entrar en contac-
to se enende aquí como las condiciones que hacen posible
que la autoridad pueda establecer en qué medida el subor-
dinado obedeció la orden dada o se ajustó a la norma esta-
blecida, mediante la observación de las caracteríscas o
productos de su comportamiento.
La señalización de la autoridad es un parámetro de las situa-
ciones en las que se dan relaciones entre una autoridad y
aquellos de quienes se espera obediencia o ajuste a la nor-
ma. Dicho parámetro puede variar desde una clara señaliza-
ción, hasta su no señalización; pasando por diferentes gra-
dos de ambigüedad en la señalización.
Cuando se dice que una autoridad no es señalizada, se está
haciendo referencia a la situación en la que aun cuando la
autoridad se encuentra haciendo contacto funcional con el
comportamiento de los subordinados, esta no puede ser
idenficada por ellos. En esta circunstancia, los subordina-
dos no pueden discriminar en qué momento la autoridad
está contactando con el ajuste de su comportamiento a la
orden recibida o a la norma vigente, por lo que no podrían
predecir la posibilidad de padecer sanciones y demás actua-
ciones propias de las funciones de la autoridad.
Otra posibilidad es que no sea fácil determinar si la autori-
dad está haciendo contacto funcional con el comportamien-
to de los subordinados o no, como cuando debido a la dis-
tancia un conductor no puede determinar si lo que ve a los
lejos es un policía de tránsito o si quien lo observa es un
ciudadano sin autoridad sobre él (Mockus, 1998). A esto se
denomina aquí ambigüedad en la señalización de la autori-
dad y existen diferentes grados de ambigüedad, que varían
según la candad, cualidad o po, y calidad de las señales de
contacto funcional de la autoridad presentes en la situación.
Finalmente, una situación donde la autoridad está señaliza-
da, es aquella en la que los subordinados pueden idenficar
claramente en que momento la autoridad hace contacto
funcional con las caracteríscas o productos de su compor-
tamiento.
Según la revisión de las variables asociadas al comporta-
miento obediente realizada en este estudio, hasta el
momento el efecto de variaciones en la señalización de la
autoridad en la conducta obediente no ha recibido atención
directa de parte de los invesgadores. A pesar de esto, si se
han ulizado estrategias basadas en la ambigüedad o no
señalización de la autoridad para generar ajuste a las nor-
mas en conductores (Mockus, 1998) o trabajadores (Botero
& Peña, 2006). Es decir, se han llevado a cabo intervenciones
en las que tal vez de manera intuiva se manipula la señali-
zación para mejorar el ajuste a las normas en las personas,
pero sin aplicar condiciones de control que permitan anali-
zar los efectos de esta variable de manera rigurosa.
Considerando lo anterior, en este estudio se asume que la
invesgación de los efectos de variaciones en la señalización
de la autoridad y en el po de sanción sobre la obediencia,
puede generar conocimiento novedoso relacionado con
principios básicos de la conducta social, con potencial de uso
en contextos aplicados. Estos contextos son tan variados
como el de la contratación con el estado y demás situaciones
que propician la corrupción o desfalco de dineros públicos,
el comportamiento de los peatones y conductores en las
ciudades y carreteras; el comportamiento de los diferentes
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funcionarios de empresas tanto estatales como privadas
que deben cumplir normas de calidad y seguridad y claro
está, el de la educación de los futuros miembros acvos y
producvos de la sociedad. Este úlmo contexto, el educa-
vo, es en el que el conocimiento del asunto que nos ocupa
puede generar el mayor impacto; pues la tendencia a respe-
tar y ajustarse a las normas sociales es aprendida en gran
parte durante los primeros años de formación, que transcu-
rren tanto en contextos familiares, como en instuciones
educavas (Lichever, Machado, Núnez, Roldán, & Stagno,
2008). Ese aprendizaje inicial, es determinante en las carac-
teríscas del futuro eslo interacvo de la persona. En
consideración de lo antes expuesto, este trabajo se propone
analizar el efecto diferencial de variaciones en la señaliza-
ción de la autoridad y el po de sanción administrado por
ella, sobre la obediencia en estudiantes universitarios.
MÉTODO
Parcipantes
Se contó con la parcipación de 9 estudiantes universitarios,
elegidos entre aquellos que se encontraban en el campus de
la Universidad de Nariño y que accedieron voluntariamente
a parcipar en la invesgación. Con el propósito de mante-
ner constante la variable sexo, todos los parcipantes
fueron hombres. Tenían una edad promedio de 21 años
(ninguno de ellos era menor de edad). Tres de los parcipan-
tes pertenecían a la facultad de ciencias humanas, dos a la
facultad de ingeniería, uno a la facultad de artes y tres a la
facultad de ciencias económicas y administravas. La asig-
nación del modo de parcipación y de cada una de las
situaciones experimentales se realizó de manera aleatoria.
Cabe señalar que los criterios metodológicos de este estu-
dio, que guiaron la selección de parcipantes y su candad,
no son de representavidad poblacional. La posibilidad de
generalización de resultados está determinada por la repli-
cabilidad del estudio (Perone, 1999). El control, como es
pico en los diseños intrasujeto, se logra comparando el
comportamiento de cada parcipante en las diferentes
condiciones experimentales (Sidman, 1960).
Instrumentos y aparatos
Como principales recursos para el desarrollo del experimen-
to se ulizaron dos cabinas de 0,9 por 1,90 metros, con
paredes de cemento, que hacen parte del laboratorio de
Análisis de la Conducta de la Universidad de Nariño. Las
cabinas estaban equipadas con cámaras ocultas en la salida
de sonido (parlantes o speakers) de un computador de escri-
torio, ubicado al anterior de cada una de ellas. Estas cámaras
estaban conectadas al computador de cada cabina y guarda-
ba el registro visual en la memoria del ordenador.
Adicionalmente, en el lado izquierdo de la persona que se
sentara al frente del computador, se había ubicado un sobre
que contenía las claves (respuestas correctas) de la tarea
que debían hacer los parcipantes. Es de resaltar que la
cabina permia observar el comportamiento de los parci-
pantes sin que ellos se percataran y que estaban ambienta-
das con música suave, con el propósito de que no pudieran
escuchar los ruidos generados por el caminar del vigilante
fuera de la cabina.
La puerta de la cabina de una altura de 1,55 mts., tenía un
vidrio que podía ser polarizado o transparente estándar
según fuera la condición experimental a desarrollar. El vidrio
polarizado permia observar lo que ocurría adentro de la
cabina, pero impedía que quien estaba dentro de la cabina
observara lo que sucedía a fuera. Con el vidrio transparente
estándar no pasaba esto.
Abajo del vidrio había una pequeña ranura, para que si fuera
el caso los parcipantes pudiesen hablar o entregar los
bonos de incenvo (asunto que se explicará más adelante).
En la estructura de la puerta y junto a la ranura bajo el vidrio,
también se ocultó un micrófono, que podría registrar el
audio de conversaciones entre el jugador y vigilante (los dos
papeles del experimento realizado).
Las caracteríscas específicas de los aparatos electrónicos
ulizados se describen a connuación: dos computadores
DELL®; sistema operavo Windows 7 Ulmate ®, procesa-
dor: Intel(R) Core(TM) i7-3770 CPU @ 3.40 GHz. Dos Micró-
fonos Neewer ® 3.5mm Manos Libres. Dos cámaras web
Logitech ® C270 que se desarmaron para instalar en la salida
de sonido de los computadores, detrás de la lona de los
parlantes (speakers).
Procedimiento
Se recurrió a un diseño de invesgación experimental intra-
sujeto de dos factores. En este diseño, cada parcipante fue
expuesto a cada una de las condiciones experimentales
obtenidas a parr de la combinación de los valores de las dos
variables independientes del estudio: po de sanción y
señalización de la autoridad. Se aplicaron cuatro condicio-
nes experimentales: autoridad no señalizada y sanción nega-
va; autoridad señalizada y sanción negava; autoridad no
señalizada y sanción posiva; y autoridad señalizada y
sanción posiva. Se varió el orden de aplicación de las
condiciones para cada parcipante, a fin de controlar el
efecto de orden como variable extraña (Balluerka & Vergara,
2002). Finalmente, como es habitual en los estudios enmar-
cados en el análisis de la conducta, no se recurre a la estadís-
ca para el procesamiento de los datos, sino a su represen-
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tación y análisis visual (Mcguigan, 1996).
Debido a limitaciones logíscas (solo se contaba con dos
cabinas experimentales), por este movo el desarrollo del
experimento se hizo en 3 momentos. En el primer momento
se aplicaron todas las condiciones experimentales a los
parcipantes 1 y 2, en el segundo momento se aplicaron a
los parcipantes 3 y 4, y en el tercer momento a los parci-
pantes 5 y 6.
En cuanto a los parcipantes potenciales, estos se contacta-
ron en el campus de la Universidad de Nariño y se los invitó a
parcipar de la invesgación. Además, se les informó que
por su parcipación ganarían como mínimo 1,40 USD, pero
que podrirán llegar a ganar hasta 175,00 USD.
Una vez seleccionados los parcipantes, se explicó el carác-
ter voluntario de la parcipación en la invesgación y,
además, se aclaró que exisa información sobre el experi-
mento que solo conocerían al terminar la invesgación. En
este primer contacto se les dijo que el propósito del estudio
era establecer la relación entre la esmación que hacen las
personas sobre sus probabilidades de acertar adivinando un
número y su capacidad real de hacerlo. Esto considerando
que dar a conocer el propósito real del estudio, hubiese
alterado su comportamiento hasta el punto de imposibilitar
la observación de los efectos de las variables bajo estudio.
Quienes aceptaron parcipar bajo estas condiciones, firma-
ron un consenmiento informado y se les dio las siguientes
instrucciones generales acerca de la invesgación:
“Inicialmente se realizará un sorteo para conocer el rol
que desempeñarán durante el ejercicio, para ello cada
uno de ustedes sacará de una bolsa un papel que cone-
ne la letra J o la letra V, que indica el rol que tendrá en la
acvidad. Hay dos roles, de jugador o vigilante. Después
de realizar el sorteo, las personas que se elijan como
jugadores, entrarán en las cabinas y se les entregará una
tarjeta que conene una cuadricula de 50 celdas. El
objevo de la acvidad es escribir un número de 4 cifras
en cada una de las celdas, “intentando” que coincida con
el número ubicado en la misma celda, en la hoja con las
claves de las respuestas, que está en un sobre pegado a
la pared de la cabina (la hoja de respuestas se encontra-
ba dentro de un sobre de papel abierto, visible y exequi-
ble, pegado a la pared de cada una de las cabinas donde
se aplicaban las condiciones experimentales).
Obviamente está prohibido ver las respuestas en la tarje-
ta. La tarjeta en el sobre de la pared únicamente se uli-
zará para verificar los aciertos al final del ejercicio. Por
cada acierto correcto el jugador ganará un bono de 3,50
USD que se entregará cuando se haga la verificación al
final de la sesión. El bono podrá ser cambiado por el
dinero en ocho días.
Hay que resaltar que los jugadores estarán siendo obser-
vados por un vigilante y que esta vigilancia no será per-
manente. La persona que desempeñe este rol no estará
todo el empo observando como realizan la acvidad. El
vigilante tendrá solo 10 oportunidades de entrar a la
cabina y observar durante 30 segundos el comporta-
miento del jugador. Estas 10 oportunidades las podrá
reparr entre la cabina 1 y 2 como el deseé (por ejemplo:
7 visitas a la cabina de la derecha y 3 a la izquierda)
durante el empo que duré la acvidad.
Existe un orden en el cual los jugadores entrarán en las
cabinas. Para determinar el orden, nuevamente deberán
sacar de una bolsa un papel que contendrá los números
1 y 2, los cuales indicarán las cabinas a las que deberán
ingresar cada uno de los parcipantes”.
En el momento en que se daban las instrucciones dos confe-
derados interrumpían con el fin de simular una situación
donde ellos reclamaban el dinero que supuestamente
habían ganado en el mismo experimento una semana antes.
El experimentador, al cual le pedían el dinero, salía con pre-
texto de traer el pago. En ese momento, uno de los confede-
rados (el que supuestamente había ganado 3,50 USD) le
preguntaba al otro como había hecho para ganar tanto dine-
ro (17,50 USD). Este úlmo, frente a los parcipantes de la
invesgación, le contestaba que se había puesto de acuerdo
con el parcipante que tenía el rol de vigilante para que no
informara cuando estuviese haciendo trampa, con la pro-
mesa de reparrse el dinero después. En ese momento uno
de los confederados enviaba una señal al invesgador, quien
a los pocos segundos entraba al laboratorio y pagaba el
dinero a los supuestos jugadores, quienes se despedían y se
marchaban.
Posteriormente, se connuaba con el proceso interrumpido.
Se realizaba un sorteo para conocer el rol que desempeñaría
cada sujeto durante el experimento: jugador o de vigilante.
Finalmente, se explicó al parcipante escogido como vigi-
lante las funciones de su papel, las cuales consisan en
observar la acvidad de los dos parcipantes que se encon-
trarían diligenciando el formato de tarjeta en las cabinas. Él
tenía la función de sancionar a los jugadores. Sancionarlos
negavamente (multa de 3,50 USD descontados de lo que
llegará a ganar) si transgredía la norma, o posivamente
(bono para parcipar en una rifa de 3,50 USD al final del
experimento), si se ajustaba a la norma. Esto dependiendo
de su comportamiento y de la condición experimental vigen-
te. Para ello se le informó que en la entrada de las cabinas
había un símbolo que sería (+) o (-), el cual indicaba si solo se
debía sancionar posivamente la obediencia a la norma o
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solo sancionar negavamente la transgresión. Además, se
aclaró que solamente podía realizar la observación 10 veces
durante el empo que duraba cada situación, teniendo la
posibilidad de elegir cuando realizar dicha observación y en
qué cabina hacerlo. Una condición adicional, era que debía
realizar la vigilancia en cada cabina por lo menos una vez. Al
vigilante se le informó también que la observación que hacía
en cada cabina podía durar máximo 35 segundos, contados
desde que el vigilante salía del cuarto de espera (conguo al
lugar donde estaban las cabinas con los jugadores), hasta
que regresara al mismo. En caso de que hubiera tardado más
de 35 segundos, se le descontaría 0,07 USD por cada segun-
do adicional, al valor que se le pagaría por parcipar de la
invesgación. En la tabla 1, se muestra el orden en que se
presentaron las situaciones experimentales a los jugadores
y al vigilante.
Condiciones experimentales
A connuación, se describen las cuatro condiciones experi-
mentales que fueron aplicadas en el estudio.
Condición 1. Autoridad NO señalizada y sanción negava
(ANS y S-): en esta condición, una vez dada la norma de no
mirar, ni tocar la hoja de respuestas, el jugador se dirigía a la
cabina asignada y procedía a escribir números en la hoja
entregada, intentando coincidir en celda y número con la
hoja de respuestas. Durante el desarrollo de esta acvidad,
el vigilante elegiría cuando ir a la cabina del jugador para
verificar si se encontraba realizando transgresiones.
En esta condición experimental, el jugador no podía saber
en qué momento estaba siendo vigilado, debido a que en la
puerta de la cabina en que se encontraba, había un vidrio
polarizado con el cual el vigilante podía observar desde el
exterior al interior de la cabina, sin que el jugador pudiera
ver desde el interior lo que sucedía fuera de la cabina. En
caso de que el vigilante idenficara que el jugador manipula-
ba u observaba las claves de respuesta en la hoja que se
encontraba dentro de un sobre pegado a la pared (transgre-
sión), presionaría un botón que se encontraba a la izquierda
de la entrada de la cabina para encender una luz dentro de
ella. Esta luz le indicaba al jugador que debía dirigirse a la
entrada con la tarjeta de respuestas; en ese momento el
vigilante sancionaba negavamente al jugador, informándo-
le que había sido multado por realizar trampa y le colocaba
una T en una de las celdas de la tarjeta. La multa sería de
menos 3,50 USD a lo que el jugador llegará a ganar durante
el desarrollo del experimento.
Condición 2. Autoridad señalizada y sanción negava (AS y S-
): esta situación es similar a la anterior, con la diferencia de
que en esta condición el jugador tenía la posibilidad de iden-
ficar el momento en que el vigilante se acercara a la cabina,
debido a que, en la entrada a la misma, había un vidrio trans-
parente que no ofrecía obstáculos para observar desde el
interior de la cabina lo que ocurría fuera de ella.
Condición 3. Autoridad NO señalizada y sanción posiva
(ANS y S+): esta condición fue similar a la de “ANS y S- descri-
ta al principio, con la diferencia de que el vigilante no aplicó
sanción negava en caso de que el jugador realizara trans-
gresiones, pero aplicó sanción posiva, cuando observó
Edwin Gerardo Luna Tascón, John Narváez Coral y Julián Figueroa Arias
Sesiones experimentales
Jugador
Sesión 1
Sesión 2
Sesión 3
Sesión 4
1
Autoridad NO señalizada
y sanción negava
Autoridad señalizada y
sanción negava
Autoridad NO Señalizada
y sanción posiva
Autoridad señalizada y
sanción posiva
2
Autoridad señalizada y
sanción negava
Autoridad NO señalizada
y sanción negava
Autoridad señalizada y
sanción posiva
Autoridad NO señalizada
y sanción posiva
3
Autoridad NO señalizada
y sanción posiva Autoridad señalizada y
sanción posiva Autoridad NO señalizada
y sanción negava
Autoridad señalizada y
sanción negava
4 Autoridad señalizada y
sanción posiva Autoridad NO señalizada
y sanción posiva Autoridad señalizada y
sanción negava
Autoridad NO señalizada
y sanción negava
5 Autoridad NO señalizada
y sanción negava Autoridad señalizada y
sanción negava Autoridad NO señalizada
y sanción posiva
Autoridad señalizada y
sanción posiva
6 Autoridad señalizada y
sanción negava
Autoridad NO señalizada
y sanción negava
Autoridad señalizada y
sanción posiva
Autoridad NO señalizada
y sanción posiva
Tabla 1.
Esquemazación de procedimiento
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que el jugador no hacía trampa. La aplicación de la sanción
posiva consisa en que el vigilante felicitaba al jugador y le
entregaba un bono con el cual podía parcipar en una rifa de
3,50 USD.
Condición 4. Autoridad señalizada y sanción posiva (AS y
S+): finalmente, la cuarta condición es similar a la anterior,
solo que ahora la autoridad estaba señalizada, es decir, el
jugador tenía la posibilidad de idenficar que estaba siendo
observado por el vigilante. De igual manera que en la situa-
ción anterior, el vigilante aplicaba sanción posiva en caso
de observar que el jugador no presentara transgresiones.
Aspectos écos
Todos los parcipantes firmaron un consenmiento infor-
mado en el cual se les dio a conocer que exisrían aspectos
de la invesgación que solo conocerían al final del estudio.
Esto se realizó teniendo en cuenta el arculo 51 de la ley
1090 de 2006 de Colombia, que establece que el recurso de
la información encubierta podrá ser ulizado cuando el
problema que se desee invesgar sea relevante; que solo se
pueda invesgar ulizando dicho procedimiento; y que se
garance que, al terminar la invesgación, se suministrará a
los parcipantes la información que se les ocultó, tres
aspectos que se cumplen a cabalidad en el presente estudio.
Inicialmente a los parcipantes se les dijo que el objevo de
la invesgación era establecer la relación entre la esmación
que hacen las personas de sus probabilidades de acertar
adivinando un número y su capacidad real de hacerlo. Al
final del experimento, se informó a los parcipantes acerca
del verdadero objevo del estudio y que exisan cámaras
ocultas en cada una de las cabinas donde se realizó el experi-
mento. Además, en el consenmiento que firmaron los
parcipantes se informaba que el estudio no generaría
riesgos asociados ni beneficios directos, que podían abste-
nerse de parcipar o rerarse del estudio en el momento en
que lo desearan, y que exisa información del estudio que
solo se conocería una vez finalizada la recolección de datos
del experimento.
Análisis de datos
En este estudio se realiza un análisis basado en la inspección
visual del comportamiento de los datos, por lo que los resul-
tados se representaron en graficas que ilustran el comporta-
miento de los parcipantes en las diferentes condiciones
experimentales (Sidman, 1960).
RESULTADOS
Como resultado se observó que los jugadores 1, 3, 4, 5 y 6
presentaron mayor frecuencia de transgresiones en las
condiciones donde la autoridad fue señalizada, indepen-
dientemente del po de sanción aplicado por esta. De igual
manera, se encontró que la mayoría de los jugadores (1, 4, 5
y 6) mostraron menor número de transgresiones en las con-
diciones con autoridad no señalizada. Específicamente, los
jugadores 1 y 4 presentaron menor número de transgresio-
nes en la condición de sanción negava con autoridad no
señalizada, mientras que los jugadores 5 y 6 presentaron
menos transgresiones en la condición de sanción posiva
con autoridad no señalizada (ver figura 1).
El jugador número 2 fue el único que presentó el mayor
número de transgresiones en una condición con autoridad
no señalizada (con sanción posiva). Respecto a este caso,
es importante mencionar que, en entrevista posterior a la
terminación del experimento, el jugador informó que mien-
tras el vigilante se acercaba a observar su comportamiento,
estableció un acuerdo con él para lograr ganar más dinero. El
acuerdo consisó en que el vigilante no sancionaría nega-
vamente en caso de encontrar al jugador transgrediendo la
norma en la condición donde se aplicaba sanción negava, y
en la condición de sanción posiva, el vigilante seguiría
entregando los bonos (sancionando posivamente) a pesar
de que observará al jugador haciendo trampa. Esto con el
objevo de que el jugador pudiera tener mayor candad de
aciertos en su hoja de respuestas, para así poder obtener
más dinero que luego reparría con el vigilante (soborno, en
términos jurídicos). Este acuerdo se presentó al finalizar la
condición de sanción posiva señalizada, inmediatamente
anterior a aquella en la que ocurrió el mayor número de
transgresiones de parte de este jugador.
Respecto al número total de transgresiones por situación
experimental (sumando las transgresiones de todos los
jugadores en cada condición experimental), se puede obser-
var que la mayor candad de transgresiones ocurrió en las
condiciones donde la autoridad fue señalizada. Concreta-
mente, se observó un mayor número de transgresiones en
las condiciones de sanción negava con autoridad señaliza-
da, seguido por la de sanción posiva con autoridad señali-
zada. Contrario a lo anterior, la condición donde se presen
el menor número total de transgresiones fue la de sanción
negava con autoridad no señalizada. Igualmente, es intere-
sante notar que se observa similitud respecto al número de
transgresiones en las condiciones de sanción posiva, tanto
con autoridad señalizada como no señalizada.
DISCUSIÓN
Este estudio sugiere que la no señalización de la autoridad,
Efectos de la señalización de la autoridad y po de sanción, sobre la obediencia
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Figura 1. Frecuencia de transgresiones por jugador. “AS S+” es autoridad señalizada y sanción posiva; “AS S-” es
autoridad señalizada y sanción negava; “ANS S+” es autoridad no señalizada y sanción posiva; “ANS S-“ es autoridad
no señalizada y sanción negava; “A” indica acuerdo entre jugador y vigilante y “S” es aplicación de sanción.
Figura 2. Frecuencia de transgresiones totales. ANS S- es autoridad no señalizada y sanción negava; AS S- es autoridad
señalizada y sanción negava; ANS S+ es autoridad no señalizada y sanción posiva; y AS S+ es autoridad señalizada y
sanción posiva.
tanto si únicamente se administran sanciones posivas o
sanciones negavas, incrementa su efecvidad para generar
comportamiento obediente. Adicionalmente, al parecer el
efecto de la no señalización de la autoridad en disminuir la
transgresión, es mayor en condiciones donde se aplican
sanciones negavas.
Estos resultados, en cuanto a los efectos de la no señaliza-
ción de la autoridad, son similares a los encontrados en un
estudio realizado por Luna, Zambrano e Hidalgo (2013), sin
embargo, pareciera que difieren de lo sugerido por los
resultados de estudios con sujetos animales, como los reali-
zados por Dinsmoor (1952), Azrin (1956) y Brethower y Rey-
nolds (1962) que se aproximan a lo abordado en esta inves-
gación. Los invesgadores estaban interesados en conocer si
la señalización del casgo incrementaba o no su eficacia
para disminuir la ocurrencia de una conducta. A parr de los
resultados, se concluyó que la presencia de un esmulo que
indicara la disponibilidad de casgo, generaba una efecva
reducción o supresión de la conducta, mientras que se
observaba poca o nula reducción de la conducta cuando no
se encontraba presente dicho esmulo. Sin embargo, al
analizar su procedimiento se observa que en realidad nunca
se someó a prueba cual sería el comportamiento de los
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animales si simplemente se aplicaba casgo posivo ante
ciertas respuestas, sin introducir una señal asociada a la
vigencia de la conngencia de casgo. Podría hipotezarse
que, en estas circunstancias, el contexto (la caja de experi-
mentación) hubiese adquirido funciones de señal de cas-
go, lo que generaría una supresión permanente del compor-
tamiento casgado, mientras el animal estuviera en la caja
de experimentación. Esto es más o menos lo que sucedió en
un estudio realizado por Azrin (1960), en el cual se empleó
como casgo descargas eléctricas muy intensas, no señaliza-
das, conngentes a determinadas conductas en palomas,
las respuestas objevo fueron suprimidas por completo, y se
mantuvieron así por bastante empo a pesar de que se dejó
de administrar el casgo. Probablemente el que no exisera
ninguna señal que advirera la disponibilidad del casgo,
hizo que el contexto y la propia conducta de los animales,
adquirieran funciones de esmulo discriminavo aversivo;
pero no se conceptualiza de este modo en el estudio.
Lo anterior es probablemente lo que ocurrió en el caso de
los humanos estudiados en este trabajo. Al no lograr iden-
ficar un esmulo específico asociado a operavidad de la
autoridad, diferenciado del resto de eventos y objetos de la
sala, todo el contexto (el laboratorio) se conviró en una
especie de señal de la disponibilidad de consecuencias aver-
sivas para el comportamiento transgresor. Para ir un poco
más allá, podría hipotezarse que, si se variara el contexto y
se mantuviera vigente la condición de autoridad no señaliza-
da, cumpliendo a cabalidad con sus funciones, la propia
persona del subordinado fungiría como contexto ante el
cual esperaría consecuencias aversivas para el comporta-
miento transgresor. Esto sería posible gracias al lenguaje,
que permite experimentarse a sí mismo como un ser que se
comporta, piensa, siente, pero que no es igual a lo que hace,
piensa o siente, sino el contexto en el que esto sucede (Ha-
yes, Strosahl & Wilson, 2014).
Debe dejarse claro que la comparación de los resultados de
este estudio con los desarrollados con animales, es solo en
cuanto a la coherencia que se esperaría entre ellos respecto
a un principio básico, como es la efecvidad del casgo
según su señalización. Las otras dimensiones del estudio
relacionadas con la autoridad y las normas, son exclusivas al
comportamiento humano en tanto son posibilitadas por el
comportamiento convencional y el marco instucional
(Ribes, Rangel & López, 2008).
Hasta el momento, lo aquí planteado no deja de ser hipoté-
co. Se deberán diseñar experimentos variados que permitan
someter a prueba empírica los diferentes aspectos de estas
hipótesis para avanzar de manera progresiva en el conoci-
miento de los efectos de variaciones en la señalización de la
autoridad sobre su efecvidad para generar comportamien-
to obediente o ajustado a la norma.
Otro resultado de este estudio es el acuerdo entre uno de los
jugadores y el vigilante. Este acuerdo se estableció para que
la autoridad no sancione la trasgresión del jugador, a cambio
de que el jugador comparera con el vigilante lo obtenido de
manera ilegal. Este po de acuerdos son funcionalmente
equivalentes a los que fuera del laboratorio denominamos
sobornos y corrupción, los cuales generan desigualdad y
pobreza en nuestras sociedades (Parker, Berthin, Michelle &
Mizrahi, 2004).
Que en el laboratorio hayan surgido acuerdos para transgre-
dir con impunidad (Ribes et al., 2008), es un resultado alen-
tador, pues evidencia la posibilidad de ulizar arreglos
experimentales para analizar detalladamente las variables
que generan este po de comportamientos e idenficar las
condiciones que permitan controlarlos de manera eficiente,
lo que tendría implicaciones aplicadas de enorme impacto
en nuestra sociedad.
Una de esas posibilidades de aplicación estaría en los con-
textos educavos. Posteriores desarrollos en esta línea de
invesgación, harían posible contar con el conocimiento
suficiente para crear las condiciones de interacción necesa-
rias que lleven a disminuir las probabilidades de que los
estudiantes transgredan una norma abiertamente o reali-
cen acuerdos para transgredir con impunidad. Si se pudiera
lograr que este efecto en los eslos de interacción de los
estudiantes muestre estabilidad, se estaría un paso más
cerca de la aspiración de construir una sociedad honesta,
equitava, organizada y en paz.
Limitaciones y recomendaciones
La estrategia metodológica del estudio tuvo que construirse
considerando algunas limitaciones logíscas como el em-
po disponible de los parcipantes (estudiantes universita-
rios que por esos días estaban en parciales de final de
semestre). Esta circunstancia llevó a que se decidiera reali-
zar una sola medición en cada una de las cuatro condiciones
experimentales (de media hora por cada condición experi-
mental). Esta parcularidad exige que los resultados presen-
tados deban tomarse, más que como respuestas o solucio-
nes, como una aproximación al estudio del fenómeno, que
esmule posteriores trabajos que sometan aprueba las
hipótesis que se sugieren o que de aquí se puedan derivar.
AGRADECIMIENTOS
Agradecemos al docente Chrisan Zambrano y al estudiante
Dorian Zuta por su significava colaboración en el desarrollo
de este estudio.
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CONFLICTO DE INTERÉS
Los autores expresan que no hay conflictos de interés al
redactar el manuscrito.
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Edwin Gerardo Luna Tascón, John Narváez Coral y Julián Figueroa Arias
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Article
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It is proposed that social behavior is the exclusive domain of humans. This fact is determined by the nature of the contact medium, which allows for social interactions related to consequences postponed in time and space. In contrast to physiochemical and ecological contact media, social contact medium is conventional, changes through history, and is infinitely differentiated. It is a contact medium articulated in the form of language and mediated by it, whose constitutive elements are institutions, defined as coexistence relations characteristic of the customs of a given culture. The functional dimensions of any social contact medium are power, exchange, and sanction. The functional structure of these dimensions and their interrelationships are examined in this article. It is argued that it is necessary to characterize these dimensions for every type of social formation in order to carry out an experimental analysis of social behavior in terms of interactions among individuals.
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The aim of this paper was to analyze the distinctive effects of variations in the level of differentiation of an authority that administers sanctions, on the behavior of transgressing a norm explicitly presented. This study used an experimental research design with multiple comparison groups and post measurements. The frequency of transgression in each of the four experimental conditions was recorded: RGe1: without authority, RGe2: partial explicit authority, RGe3: instructions of non-explicit authority, and finally RGe4: instructions of non-explicit authority and observation of a sanction case. Results show differences in the norm transgressions that occurred in the different experimental conditions. More transgressions were found in the condition without authority, followed by partial explicit authority, then in third place, the condition instructions of non-explicit authority and finally the condition of non-explicit instructions and observation of a sanction case, in which transgressions did not occur. In applying nonparametric Kruskal- Wallis test, these differences showed statistical significance (p < 0.001)
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