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La ‘nueva perspectiva paulina’ o ‘las nuevas perspectivas paulinas’: Ed Parish Sanders y las tendencias teológicas recientes sobre los escritos paulinos.

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Abstract

El área de los estudios bíblicos no ha visto una revolución más dramática en años recientes que la generada en los estudios sobre el judaísmo del primer siglo, en particular, la relación que tienen con los escritos paulinos. La publicación de "Paul and Palestinian Judaism" de Ed P. Sanders (1977) es una propuesta desafiante que se conoce como la nueva perspectiva paulina y que intersecta una amplia gama de otros temas en los estudios sobre Nuevo Testamento. Es un cambio significativo sobre la forma en que algunos eruditos, especialmente protestantes, interpretan los escritos del apóstol Pablo. Es tan desafiante que aquellos eruditos que no concuerdan con su tesis deben interactuar con ella para que se los tome en serio. En vista de este debate, esta revisión tiene como objetivos: (a) presentar una breve perspectiva histórica sobre el trasfondo teológico del surgimiento de la nueva perspectiva, enfocada particularmente en describir algunos de sus conceptos claves así como las reacciones que ha provocado entre los eruditos; (b) auxiliar al lector interesado en entender los escritos paulinos al conocer sintéticamente esta discusión. Por lo tanto, los pasos a seguir en esta presentación consisten en identificar los elementos históricos del surgimiento de la antigua perspectiva, los conceptos teológicos en revisión con sus exponentes principales y las reacciones de distintos grupos religiosos dentro del cristianismo. La conclusión tiene el objetivo de invitar a contribuir enriqueciendo el debate con futuros estudios.
Teólogos inuyentes del siglo xx
O. Albado · F. Aranda · S. Becerra · C. Cerdá · K. Boskamp · A. Roldán · S. Scholtus · G. Stegerde Editorial UAP
Teólogos inuyentes
del siglo xx
Teólogos inuyentes
del siglo xxOtros títulosOtros títulos
Se dice que la teología es el esfuerzo humano de explicar la realidad a la luz de la
perspectiva divina, en términos que sean comprensibles para la sociedad
contemporánea. También, la teología busca conocer y comprender los propósitos
de Dios sin desconectarse de las contingencias, complejidades y ambigüedades
de la creación y la historia. De allí, que se utilice a menudo el lenguaje y los
parámetros losócos del momento para hacer teología. El siglo xx se caracteriza
por la diversidad de expresiones teológicas, a menudo contradictorias, que
intentan reexionar sobre Dios y la realidad en términos e intereses propios de un
siglo de grandes cambios.
Los grandes contrastes entre las teologías propuestas en el siglo xx muestran
que el desafío de encontrar un equilibrio entre estos dos polos de interés no
siempre ha sido logrado. Por otra parte, el riesgo de llevar a cabo un discurso
intelectual muy ligado a un método o escuela de pensamiento es que al perder
este su vigencia hace obsoleta nuestra reexión. De allí, la importancia de buscar
el desarrollo de constructos sobre bases más permanentes. En este sentido, la
teología nunca errará al ser el por sobre todo a la revelación divina, que le permi-
te ser más que mera reexión humana.
La salvación de todo Israel
Estudio histórico, exegético y teológico de
Romanos 11,26
|| Daniel Bosqued Ortíz
Adoración
Su signicado teológico y litúrgico en la
narrativa bíblica
|| Daniel Plenc
Muerte digna
Cuando el desafío es personal
|| Ariel Sergio Gómez
Autores de esta obra
Pbro. Dr. Omar César Albado
Facultad de Teología
Ponticia Universidad Católica Argentina
Dr. Carlos A. Steger
Facultad de Teología
Universidad Adventista del Plata
Dr. Carlos H. Cerdá
Facultad de Teología
Universidad Adventista del Plata
Lic. Karl Günther Boskamp Ulloa
Facultad de Teología
Universidad Adventista del Plata
Dr. Alberto F. Roldán Schmarsow
Universidad Adventista del Plata
Facultad Internacional de Educación
Teológica
Lee University
Dra. Silvia C. Scholtus
Centro de la Memoria Adventista
Universidad Adventista del Plata
Dr. Fernando Aranda Fraga
Facultad de Humanidades, Educación y
Ciencias. Sociales
Universidad Adventista del Plata
Teología | Historia
Teólogos inuyentes
del siglo xx
O. Albado, F. Aranda, S. Becerra, K. Boskamp,
C. Cerdá, A. Roldán, S. Scholtus, C. Steger
Autores: O. Albado, F. Aranda, S. Becerra, K. Boskamp, C. Cerdá, A. Roldán, S. Scholtus, C. Steger
Título original de la obra: Teólogos inuyentes del siglo 
Dirección editorial: Rafael Paredes, Editorial Universidad Adventista del Plata
Corrección editorial: Viviana Marsollier de Lehoux, Editorial Universidad Adventista del Plata
Diseño de tapa y diagramación: Mauro Perasso, Editorial Universidad Adventsita del Plata
Es propiedad © Editorial Universidad Adventista del Plata (2017)
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Teólogos inuyentes del siglo XX / Sergio Becerra ... [et al.]. - 1a ed . - Libertador San Martín :
Universidad Adventista del Plata, 2017.
178 p. ; 23 x 15 cm.
ISBN 978-987-1378-75-3
1. Teología . 2. Teólogos. 3. Historia. I. Becerra, Sergio
CDD 210
Se terminó de imprimir en Docuprint, Ruta Panamericana km 37,5 Parque Industrial Garín B1669IEA
Calle Haendel Lote 3 Garín, Buenos Aires, Argentina, en abril de 2017.
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ción informática y transmisión ya sea electrónica, mecánica, por fotocopia u otros medios, sin permiso
previo del editor.
La Editorial Universidad Adventista del Plata es miembro de
Red de Editoriales
de Universidades Privadas
Índice
La teología del siglo XX – Breve historia ............................................................ v
Antecedentes ......................................................................................................... v
La teología dialéctica .............................................................................................vi
La teología existencialista ......................................................................................vii
Teología e historia, y teología de la esperanza ....................................................... viii
Catolicismo romano: nueva teología y tomismo trascendental ................................ viii
El Concilio Vaticano II y el aggiornamento............................................................. x
Teologías políticas: la teología de la liberación .........................................................x
Teologías políticas: la teología feminista ..................................................................xi
Teología del proceso y de la apertura .....................................................................xii
Teología evangélica .............................................................................................. xiii
Conclusión ........................................................................................................... xiv
1. Henri de Lubac: paradoja y misterio como condición
del quehacer teológico ..............................................................................1
La vida de un teólogo ............................................................................................. 1
Ámbito temático de la teología de Henri deLubac ...................................................2
La noción de paradoja .....................................................................................................2
La noción de misterio ......................................................................................................4
El método teológico de Henri de Lubac .............................................................................6
Aplicación a un caso concreto: el misterio del sobrenatural y el humanismo ateo .....9
El hombre nuevo del humanismo ateo ..............................................................................9
El misterio del sobrenatural y la vocación única de la historia ......................................... 11
Conclusión ........................................................................................................... 14
Obras de Henri deLubac ......................................................................................15
Escritos críticos sobre la obra de Henri deLubac ....................................................17
Fuentes bibliográcas ................................................................................................... 17
Estudios críticos ............................................................................................................ 17
2. Oscar Cullmann, teólogo de la historia de la salvación ..............................21
Biografía ..............................................................................................................21
Pensamiento ........................................................................................................23
ii | Teólogos inuyentes del siglo xx
Evaluación ........................................................................................................... 35
3. Bernard Lonergan y el tiempo eje del método teológico ............................. 39
Presentación de Bernard Lonergan en su contexto socio-académico ......................39
Tiempo eje como concepto de cambio ..................................................................42
Tiempo eje y matriz cultural ..................................................................................48
Tiempo eje y conversión ....................................................................................... 54
Consideraciones nales ........................................................................................ 57
4. Brevard Childs: acercamiento canónico y cambio de rumbo .......................61
Introducción ......................................................................................................... 61
Reseña biográca ......................................................................................................... 62
Tensión entre las disciplinas bíblica y teológica .............................................................. 63
El pensamiento de Brevad Childs: breve descripción ..............................................64
La necesidad de unir las disciplinas de la Biblia y la teología .......................................... 64
Acercamiento canónico ................................................................................................ 66
Canon y comunidad ..................................................................................................... 71
Relación del Antiguo Testamento con el Nuevo Testamento ............................................. 72
Énfasis cristológico ....................................................................................................... 74
Críticas a su enfoque ............................................................................................74
Apreciaciones nales ............................................................................................ 77
Sus escritos ..........................................................................................................79
Libros ........................................................................................................................... 79
Reseñas, artículos y monografías ................................................................................... 79
5. José Míguez Bonino: la teología del reino en América Latina ......................87
Introducción ......................................................................................................... 87
Notas biográcas .................................................................................................88
Inuencias teológicas y losócas ......................................................................... 89
Una teología del reino en América Latina ..............................................................91
Reexiones críticas ............................................................................................... 98
6. La “nueva perpectiva paulina” o “las nuevas perspectivas paulinas”:
Ed Parish Sanders y las tendencias teológicas recientes
sobre los escritos paulinos .....................................................................103
Perspectiva histórica ...........................................................................................104
Trasfondo teológico .....................................................................................................105
Índice | iii
Síntesis de los conceptos de Sanders ..........................................................................107
Reacciones al trabajo de Sanders................................................................................110
Revisión de los temas más discutidos .................................................................112
Teología meritoria: obras de la ley................................................................................113
El esfuerzo humano: el juicio acorde a las obras .......................................................... 115
Fe y delidad .............................................................................................................. 117
Gracia o favor .............................................................................................................118
La expiación ............................................................................................................... 119
Reacciones a la nueva perspectiva .....................................................................121
Criticismo y retórica ...................................................................................................123
Reacciones católicas y ortodoxas ...............................................................................125
Posible inclusión en el diálogo de los adventistas del séptimo día ................................127
Conclusión ......................................................................................................... 131
7. Fernando Canale y la epistemología bíblica de la teología adventista ......135
Biografía y obra ..................................................................................................136
Introducción al problema teológico .....................................................................140
La postura teológica tradicional respecto del ser de Dios: ontoteología ................. 141
Heidegger y el “silencio de Dios” en la historia y el mundo ...................................149
Teoontología o cómo es descripto Dios en las Sagradas Escrituras .......................151
Conclusión: impacto y desafíos para una teología adventista ...............................152
El "nomismo pactual" judío vs. la "escatología participacionista" paulina.
Ed Parish Sanders
6
La “nueva perpectiva paulina” o “las
nuevas perspectivas paulinas”: Ed
Parish Sanders y las tendencias
teológicas recientes sobre
los escritos paulinos
Por Silvia C. Scholtus
E          
más dramática en años recientes que la generada en los estudios sobre el
judaísmo del primer siglo, en particular, la relación que tienen con los escritos
paulinos. La publicación de Paul and Palestinian Judaism de Ed P. Sanders
(1977) es una propuesta desaante que se conoce como la nueva perspectiva
paulina y que intersecta una amplia gama de otros temas en los estudios sobre
Nuevo Testamento. Es un cambio signicativo sobre la forma en que algunos
eruditos, especialmente protestantes, interpretan los escritos del apóstol Pa-
blo. Es tan desaante que aquellos eruditos que no concuerdan con su tesis
deben interactuar con ella para que se los tome en serio.
La obra de Sanders tuvo amplia difusión y provocó un cambio de para-
digma de proporciones signicativas. Varios eruditos importantes del Nuevo
Testamento, después de 1977, se encontraron a sí mismos afectados y concor-
dando con Sanders y su propuesta de interpretación de los escritos paulinos,
en conceptos que antes se consideraban una polémica paulina sobre la “teo-
logía del mérito”. Este cambio no continuó sin ser desaado. Varios eruditos
han presentado su resistencia a la tesis de Sanders. La nueva perspectiva ha
sido en todo sentido un debate interno entre los eruditos protestantes. Va-
rios eruditos conservadores protestantes se sienten comprensiblemente ner-
viosos por cualquier intento de reinterpretar los escritos paulinos debido al
peso teológico que los protestantes han dado siempre a la lectura de las cartas
104 | Teólogos inuyentes del siglo xx
paulinas bajo la inuencia luterana,1 y, por lo tanto, reconocen que se debe
responder a Sanders en sus propios términos.
De esto surgen las siguientes inquietudes: ¿quién tiene razón?, ¿la antigua
perspectiva sobre Pablo (AP, o luteranos y reformistas) o la nueva perspectiva
de Sanders?, ¿hacia dónde se inclina la balanza en esta discusión?, ¿quiénes
son los que opinan actualmente?
En vista de este debate, esta revisión tiene como objetivos: (a) presentar
una breve perspectiva histórica sobre el trasfondo teológico del surgimiento
de la nueva perspectiva, enfocada particularmente en describir algunos de sus
conceptos claves así como las reacciones que ha provocado entre los eruditos;
(b) auxiliar al lector interesado en entender los escritos paulinos al conocer
sintéticamente esta discusión. Por lo tanto, los pasos a seguir en esta presen-
tación consisten en identicar los elementos históricos del surgimiento de la
antigua perspectiva, los conceptos teológicos en revisión con sus exponentes
principales y las reacciones de distintos grupos religiosos dentro del cristia-
nismo. La conclusión tiene el objetivo de invitar a contribuir enriqueciendo
el debate con futuros estudios.
Perspectiva histórica
Desde la Reforma protestante (c. 1517), los estudios sobre los escritos
paulinos se han visto inuenciados por los puntos de vista luteranos y re-
formistas que adscriben a los atributos negativos que se asocian con el cato-
licismo romano del siglo  hasta el judaísmo del siglo . Estos puntos de
vista luteranos (Martín Lutero) y reformistas (Juan Calvino) sobre los escri-
tos paulinos se denominan la antigua perspectiva sobre Pablo. La nueva pers-
pectiva es un intento por extraer las cartas paulinas de este marco luterano/
reformista e interpretarlas basadas en lo que se dice ser una comprensión del
judaísmo del primer siglo, obtenido de los escritos de esa época.
Pablo, especialmente en su epístola a los Romanos, dene que la justi-
cación es por la fe en Jesucristo y no por la obras de la Ley. En la antigua
1 Véase por ejemplo la fuerte reacción de Jack Hughes, “e New Perspective’s View of Paul and the
Law”, en e Master’s Seminary Journal 16, n.º 2 (otoño de 2005): 261-276, http://www.thepaul-
page.com/new-perspective/around-the-web/articles-challenging-the-new-perspective/. Esta página
contiene las posturas de varios téologos sobre la nueva perspectiva.
6 · Ed Parish Sanders: "Las nuevas perspectivas paulinas” | 105
perspectiva se entendía que Pablo discutía que las buenas obras de los cris-
tianos no serían un factor salvíco, sino solo su fe. Para Lutero, la doctrina
de la justicación por la fe es la más signicativa para la iglesia cristiana. De
acuerdo con la nueva perspectiva, Pablo solo estaba cuestionando observan-
cias como la circuncisión y las leyes dietarias, no las buenas obras en general.
Es decir, que si la nueva perspectiva es correcta acerca de las enseñanzas de la
teología paulina, los reformadores podrían estar errados en cuanto a la cues-
tión principal de la soteriología de la Reforma.
Pero antes de seguir avanzando en el análisis de la nueva perspectiva, se
describe brevemente el trasfondo teológico del momento en que surgió.
Trasfondo teológico
En 1963, el teólogo luterano Krister Stendahl escribió un artículo en el
que discutía que el punto de vista típico luterano sobre la teología del apóstol
Pablo no encajaba con declaraciones en los escritos paulinos, y, de hecho,
que estaba más basado en un error de presuposiciones acerca de las creencias
paulinas que en una cuidadosa interpretación de sus escritos. Este autor, por
lo tanto, propuso que Pablo tenía una conciencia fuerte y que no se dejó ma-
nejar por sentimientos de culpa personal como Agustín y Lutero.2 Por cierto,
esta discusión todavía sigue vigente: ¿cuáles son realmente las presuposicio-
nes paulinas? Existen antecedentes de otros autores que con anterioridad
a Sanders propusieron una revisión de los conceptos sobre el judaísmo del
período del segundo templo.3 C. G. Monteore argumentó que el judaísmo
que Pablo conocía era una fría forma de la diáspora judía y no el rabinismo ju-
dío.4 G. F. Moore supuso que los escritores cristianos estaban inuenciados
2 Krister Stendahl, “e Apostle Paul and the Introspective Conscience of the West,” Harvard eo-
logical Review 56 (1963): 199-215; reimpreso en Paul among Jews and Gentiles (London, Inglaterra:
SCM, 1976), 76-96.
3 Preston Sprinkle presenta aspectos importantes y antecesores de Sanders en las obras de G. F. Moore,
K. Stendahl, George Howard, Joseph Tyson y N.A. Dahl (Preston M. Sprinkle, “e Old Perspective
on the New Perspective: A Review of Some ‘Pre-Sanders’ inkers”, emelios 30 [2005]: 21-31).
Véanse también W. D. Davies, Paul and Rabbinic Judaism: Some Rabbinic Elements in Pauline eo-
logy, 4º ed. (Philadelphia, PA: Fortress Press, 1980 [1948]); Samuel Sandmel, e Genius of Paul: A
Study in History (New York, NY: Farrar, Straus and Cudahy, 1958); H. J. Schoeps, Paul: e eolo-
gy of the Apostle in the Light of Jewish Religious History (Philadelphia, PA: Westminster, 1961).
4 C. G. Monteore, Judaism and St. Paul: Two Essays (New York, NY: Dutton, 1915).
106 | Teólogos inuyentes del siglo xx
por un deseo apologético de ver en el judaísmo la antítesis de la gracia.5 Sin
embargo, la que causó un impacto importante fue la propuesta de E. P. San-
ders. Irónicamente, la tesis de Sanders, que pone en debate opiniones soste-
nidas hace mucho tiempo con respecto al judaísmo como una “teología del
mérito” y que, como se ha visto, venía siendo cuestionada por otros autores,
no es revolucionaria de por sí. ¿uién fue Ed Parish Sanders?
En 1977, E. P. Sanders (1937- ), un teólogo metodista de Nuevo Testa-
mento, que se jubiló en 2005 de la Universidad Duke de Carolina del Norte
en Estados Unidos,6 publicó su obra titulada Paul and Palestinian Judaism
(Pablo y el judaísmo palestinense).7 Esta fue fruto de una beca que recibió
para estar un año en Jerusalén (1968, del Concilio de Canadá), donde es-
tudió sobre rabinismo judío. En su obra, Sanders presentó su contribución
particular debido a que:
1. Hizo un estudio extenso de fuentes primarias con su singular inquietud
en mente sobre la literatura judía.
2. Escribió un libro donde comparó esta literatura con un análisis de los es-
critos paulinos. Este libro sería leído extensamente con posterioridad en
la comunidad de la erudición bíblica.
Pero ¿cuáles son los temas que expuso Sanders en esta obra, que provoca-
ron reacciones entre los estudiosos?
5 G. F. Moore, “Christian Writers on Judaism, Harvard eological Review 14 (1921): 197-254; ídem,
Judaism in the First Centuries of the Christian Era, 2 vols. (Harvard, MA: HUP, 1927).
6 Sanders nació y creció en Grand Prairie, Texas. Estudio en el Wesleyan College, Fort Worth (1955-
1959) y la Escuela de Teología de Perkins en Southern Methodist University, Dallas (1959-1962).
Estudió por un año (1962-1963) en Göttingen, en la University of Oxford y en Jerusalem. Entre
septiembre de 1963 y mayo de 1966, Sanders estudió su doctorado en el Union eological Semi-
nary, New York. Su tesis se tituló “e Tendencies of the Synoptic Tradition” (publicada en 1969) y
fue supervisada por W.D. Davies. Enseñó en la Universidad McMaster (Hamilton, Ontario) desde
1966 hasta 1984. En 1968, obtuvo apoyo del Consejo de Canadá para pasar un año en Israel, y es-
tudió el judaísmo rabínico. En1984, fue professor titular en Exégesis de las Sagradas Escrituras en la
Universidad de Oxford y miembro del ueen’s College, hasta que se trasladó a la Universidad Duke
en 1990. Sanders se considera a sí mismo un “liberal, modern, secularized Protestant” en su libro Jesus
and Judaism (Philadelphia, PA: Fortress Press, 1985). John P. Meier lo denominó “postliberal Pro-
testant”.
7 E. P. Sanders, Paul and Palestinian Judaism: A Comparison of Patterns of Religion (Philadelphia, PA:
Fortress Press, 1977), http://www.philosophyandscripture.org/Issue2-2/Sanders/Sanders.html.
6 · Ed Parish Sanders: "Las nuevas perspectivas paulinas” | 107
Síntesis de los conceptos de Sanders
Su argumento principal es que la comprensión luterana tradicional de
la teología judía y paulina es fundamentalmente incorrecta. Es decir, que la
interpretación cristiana tradicional de que Pablo estaba condenando el lega-
lismo rabínico fue un malentendido sobre la forma de pensar del judaísmo
y de Pablo, en especial cuando se asume un nivel de individualismo en estas
doctrinas que no estaban realmente presentes y se ignoran las nociones judías
de benecio grupal o privilegio colectivo.
El primer punto fundamental que buscó establecer Sanders fue que la re-
ligión judía no era una escalera por la cual los judíos trepaban intentando
ganar el favor de Dios mediante obras meritorias, sino que el judaísmo era
una religión a la que caracterizó como “nomismo pactual” (coenantal no-
mism). Con esto, Sanders quiere decir que según las obras del judaísmo uno
es miembro del pueblo en virtud del pacto que Dios hizo con Abrahán, y
se permanece en él guardando la ley.8 Sanders, por lo tanto, argumenta que
la diferencia clave entre el judaísmo precristiano y las enseñanzas paulinas
se pueden encontrar en las ideas de cómo una persona llega a ser parte del
pueblo de Dios.
Un segundo punto de Sanders es que el judaísmo emplea los términos
sobre “justo” (y el grupo dik- en griego) en forma diferente a Pablo. En Pablo,
es generalmente un verbo traducido como “justicar”, empleado como un
término de transferencia que describe el movimiento hacia la salvación. Para
el judaísmo, es un adjetivo que hace referencia al comportamiento correc-
to de quienes ya eran parte del pacto.9 Estos énfasis conceptuales se pueden
notar en el trato que los grupos del judaísmo ejercían al perseguir a Cristo
y los apóstoles durante su ministerio inclusivo de la salvación a los gentiles.
8 Briey put, covenantal nomism is the view that one’s p lace in God’s plan es established on the basis of
the covenant and that the covenant requires as the proper response of man his obedience to its com-
mandments, white providing means of atonement for transgression (Sanders, Paul and Palestinian
Judaism, 75).
9 Ibíd., 544-545. La excepción es umran, que también usan los términos “justo” y derivados como un
término transferencial, aunque en forma diferente a lo que lo hace Pablo. En los escritos de umran
se emplea con referencia a aquellos que eran justos, no para hacer referencia a una justicación inme-
recida (véase Tim Gallant, “Covenantal nomism? A comparative review of Sanders and Carson et
al”., en R abbi Saul: Studies in Paul and Second Temple Judaism, http://www.rabbisaul.com/articles/
nomism.php.
108 | Teólogos inuyentes del siglo xx
Un tercer aspecto es que Sanders aboga que las creencias paulinas confor-
man un patrón que denominó “escatología participacionista” (Participacionist
Eschatology). Mediante este patrón, Pablo explica que la única forma por la
que uno llega a formar parte del pueblo de Dios es por la fe en Cristo (“mu-
riendo con Jesús”) y que el antiguo pacto ya no era suciente. Pero una vez
que el converso ingresa a la fe, es decir, está “dentro, se requiere del cristiano
un comportamiento apropiado basado en las escrituras judías, pero sin tener
en cuenta todos los aspectos de esta. Ambos modelos, “nomismo pactual” y
“escatología participacionista, requieren de la gracia de Dios para la elección
(admisión) y para el comportamiento del individuo.10 La línea divisoria entre
el judaísmo y Pablo se encuentra en la insistencia paulina de la fe en Cristo
como la única forma para ser elegido. No obstante, Sanders enfatiza que Pa-
blo también amaba las buenas obras y que, cuando sus palabras son tomadas
dentro del contexto, se nota que Pablo abogaba por las buenas obras como
adición a la fe en Cristo.11
Sanders continuó publicando libros y artículos en esta área y pronto se le
unió el erudito James D. G. Dunn, teólogo anglicano.12 El siguiente mayor
10 En el adventismo, el concepto es diferente. Por ejemplo, la escritora Elena de White, cofundadora de
la IASD, dice que “cuando las personas responden a la atracción de Cristo y ven a Jesús como el Rey
que sufrió en la cruz del Calvario, se unen con Cristo; se convierten en los elegidos de Dios, no por
sus obras sino por la gracia de Cristo. Porque todas sus buenas obras son obradas por el poder del
Espíritu de Dios. Todo es de Dios, y no de ellos” (Signs of the Times, 2 de mayo de 1892, reproducido
y traducido en Elena G. de White, Desde el Corazón [Florida, Buenos Aires: ACES, 2012], 292).
11 Michael Barnes Norton, “An Interview with E. P. Sanders: ‘Paul, Context, & Interpretation, Journal
of Philosophy and Scripture 2, n.º 2 (primavera de 2005): 37-42.
12 Nacido en 1939, dos años menor que Sanders, Dunn es un líder británico erudito en Nuevo Testa-
mento que fue por muchos años profesor de Divinidad en el Departamento de Teología de la Uni-
versidad de Durham. Después de su jubilación, fue considerado profesor emérito. Trabajó dentro de
la tradición protestante. Dunn está asociado especialmente con la nueva perspectiva paulina junto con
los eruditos en Nuevo Testamento N. T. Wright y E. P. Sanders. Se considera que en 1982 fue el res-
ponsable de acuñar la frase “nueva perspectiva paulina” en una ponencia dada en 1982 en el Manson
Memorial. Otras obras de Sanders son las siguientes: e Tendencies of the Synoptic Tradition (Cam-
bridge, Inglaterra: University Press, 1969); Paul and Palestinian Judaism (Norwich, UK: SCM
Press 1977); Paul, the Law, and the Jewish People (Augsburg, Alemania: Fortress Publishers, 1983);
Jesus and Judaism (Norwich, UK: SCM Press, 1985); E. P. Sanders y Margaret Davies, Studying the
Synoptic Gospels (Norwich, UK: SCM Press, 1989); E. P. Sanders, Jewish Law om Jesus to the Mis-
hnah (Norwich, UK: SCM Press, 1990); Paul (Oxford, UK: Paperbacks 1991); Judaism: Practice
and Belief (Norwich, UK: SCM Press, 1992); e Historical Figure of Jesus (London, UV: Penguin
Books Ltd, 1993); Paul: A Very Short Introduction (Oxford, UK: Paperbacks, 2001); “Jesus’ Gali-
lee, Fair Play: Diversity and Conicts in Early Christianity”, en Essays in Honor of Heikki Räisänen,
eds. Ismo Dunderberg, Kari Syreeni, Christopher Tuckett (Leiden, Holanda: Brill 2001), 3-41; “Je-
sus’ Relation to Sepphoris, Sepphoris in Galilee”, en Crosscurrents of Culture, eds. Rebecca Martin
6 · Ed Parish Sanders: "Las nuevas perspectivas paulinas” | 109
libro de Sanders fue Jesus and Judaism, publicado en 1985. En esta obra, su
argumento fue que Jesús comenzó como seguidor de Juan el bautista y que
fue un profeta de la restauración de Israel. Sanders vio a Jesús como creador
de un movimiento judío escatológico debido a la selección de los apóstoles,
y también por sus prédicas y acciones. Después de la ejecución de Cristo,
detonada por la limpieza de las mesas en el templo de Herodes y poniéndose
en antagonismo con las autoridades políticas, sus seguidores continuaron el
movimiento, esperando su retorno para restaurar Israel. Una consecuencia
de este retorno es que involucrará a los gentiles que adoran al Dios de Is-
rael. Sanders no encontró diferencias signicativas de oposición entre Jesús
y los fariseos, y vio a Jesús como seguidor de las leyes judías y a sus discípulos
como continuadores de esta observancia (Mt 23,2-3; Hch 3,1; 21,23-26, al
adorar en el templo). Sanders también argumenta que los dichos de Jesús no
determinaron el comportamiento y las actitudes del cristianismo primige-
nio, como está demostrado por la discusión de Pablo sobre el divorcio (1 Cor
7,10-16) donde este cita los dichos de Jesús y luego presenta su propia regla
independiente. En una entrevista, Sanders dijo que consideraba a Pablo “el
modelo de sus iglesias”.13
En 1992, Sanders publicó Judaism: Practice and Belief y probó su tesis
a la luz de prácticas judías concretas. Sanders argumentó que había un “ju-
daísmo común, es decir, creencias y prácticas comunes a todos los judíos,
sin importar a qué partido religioso adhiriera. Después del reinado de Sa-
lomé Alexandra, los fariseos eran un partido pequeño, pero muy respetado,
que tuvo una inuencia importante dentro del judaísmo. La fuente princi-
pal de autoridad estaba en los gobernantes y especialmente en la aristocracia
sacerdotal (saduceos). Sanders presentó como argumento que la evidencia
Nagy, Eric M. Meyers, Carol L. Meyers y Zeev Weiss (Raleigh, NC : North Carolina Museum of Art,
1996), 75–79; “Patterns of Religion in Paul and Rabbinic Judaism: A Holistic Method of Compa-
rison”, Harvard eological Review 66 (1973): 455-78; “e Covenant as a Soteriological Category
and the Nature of Salvation in Palestinian and Hellenistic Judaism,” en Jews, Greeks and Christians,
eds. Robert Hamerton Kelly y RobinScroggs (Leiden, Holanda: Brill, 1976), 11-44; “On the ues-
tion of Fullling the Law in Paul and Rabbinic Judaism”, en DonumGentilicum: New Testament
Studies in Honour of David Daube, eds. C.K. Barrett, E. Bammel y W.D. Davies (Oxford, UK:
Clarendon, 1978), 103-126; “Paul’s Attitude Toward the Jewish People”, Union Seminary uarterly
Review 33 (1978): 175-187.
13 Barnes Norton, “An Interview with E. P. Sanders: ‘Paul, Context, & Interpretation.
110 | Teólogos inuyentes del siglo xx
indica que los fariseos no dictaban las normas para ninguno de estos grupos
o individuos.14
En general, Sanders abogó por el contexto histórico como importante
para una comprensión apropiada de la religión del primer siglo. Intentó dar
una idea aproximada del judaísmo, basado en sus propios términos y estu-
dios, y no en el contexto de los debates católico-protestantes del siglo 
para deducir los puntos de vista sobre el judaísmo, sobre Pablo y sobre el
cristianismo en general. Como el mismo Sanders lo expresa, él lee a Pablo en
su propio contexto que es de la Palestina del primer siglo y especialmente del
judaísmo del primer siglo. Con esto en mente, uno de los artículos de Sanders
se titula “Jesús in Historical Context” (Jesús en el contexto histórico).15 San-
ders también argumentó que se necesitan más estudios comparativos, con
exámenes más amplios entre textos del Nuevo Testamento y otras fuentes
históricas disponibles del período.
Reacciones al trabajo de Sanders
Pronto se le sumó el erudito James D. G. Dunn (obispo y teólogo anglica-
no), quien en 1982 calicó esta cuestión como un movimiento que denomi-
nueva perspectiva paulina,16 aunque en realidad no puede considerarse un
movimiento porque los eruditos propulsores no están de acuerdo en algunos
puntos principales. De allí que varios perciben que no puede hablarse solo
de “unanueva perspectiva. El trabajo de estos escritores de la nueva perspec-
tiva provocó un gran número de estudios, discusiones y debates sobre temas
relevantes. Esto ha hecho que en las últimas décadas se hayan publicado un
gran número de libros y artículos tratando estas cuestiones. El obispo y téo-
logo anglicano N. T. Wright (1948- ) escribió un gran número de obras que
apuntaron a popularizar el punto de vista de la nueva perspectiva fuera del
14 Véase al respecto el estudio de David I. Brewer, Techniques and Assumptions in Jewish Exegesis before
70 CE (Tübingen, Alemania: Mohr-Siebeck, 1992).
15 E. P. Sanders, “Jesus in Historical Context”, eology Today 50 (octubre de 1993): 449-448; doi
10.11771004057369305000309.
16 James D. G. Dunn, “e New Perspective on Paul”, Bulletin of the John Rylands University Library of
Manchester 65, n.º 2 (1983): 95–122.
6 · Ed Parish Sanders: "Las nuevas perspectivas paulinas” | 111
ámbito académico.17 Es decir, que quienes popularizaron la obra de Sanders
son teólogos anglicanos.18
La nueva perspectiva está estrechamente relacionada con un grupo de
recientes eruditos interesados en estudiar la Biblia en el contexto de otros
textos antiguos, y el uso del método socio-cientíco para comprender las
culturas antiguas. Los eruditos aliados al e Context Group (el grupo del
contexto)19 y otros interesados en el área han requerido la reinterpretación de
varios textos bíblicos basados en sus estudios sobre el mundo antiguo.
Se puede decir resumidamente que E. P. Sanders es conocido por haber
logrado un progreso en cuanto a la erudición en Nuevo Testamento. Su área
de mayor interés es el judaísmo y el cristianismo del mundo greco-romano.
17 Por ejemplo: N. T. Wright, What Saint Paul Really Said (Grand Rapids, MI: Eerdmans, 1997).
18 Es importante recordar que el anglicanismo surge como desprendimiento del catolicismo en Inglate-
rra, y que la principal desavenencia fue no considerar la autoridad papal, sino la del rey de Inglaterra
en asuntos religiosos.
19 Grupo internacional de eruditos bíblicos que mezclan la investigación bíblica con métodos cientí-
co-sociales como la antropología y la sociología. Su proyecto lo denen como “un proyecto sobre la
Biblia en su contexto socio-cultural”. Se org anizó en 1985, como el “Social Facets Seminar,” liderado
por John H. Elliott como presidente, y se reunió conjuntamente con e Jesus Seminar dirigido por
Robert W. Funk y el Westar Institute. En 1989, quebró sus lazos con el Jesus Seminar y lo reorganizó
en Portland, Oregon, como “e Context Group, A Project on the Bible in its Social and Cultural
Environment”. Dos publicaciones iniciales por sus miembros fundadores fueron Bruce J. Malina, e
New Testament World: Insights om Cultural Anthropology, ed. rev. (Philadelphia, PA: Westminster
John Knox Press, 2001), que presentó un nuevo paradigma para los estudios bíblicos; y John H.
Elliott, Home for the Homeless: A Sociological Exegesis of 1 Peter (Philadelphia, PA: Fortress Press,
1981). La obra de Elliott, What is Social-Scientic Criticism of the Bible?, Guides to biblical scho-
larship, New Testament series, (Minneapolis, MN: Fortress Press, 1993) acuñó un nuevo término
para la metodología del grupo y presentó un registro bibliográco esencial. Otras guras claves que
publicaron sobre el tema durante las últimas décadas, los cuales llegaron a formar parte del Context
Group, incluye a Dennis Duling, Philip Esler, Douglas E. Oakman, Jerome Neyrey, John J. Pilch, Ri-
chard L. Rohrbaugh, y Wolfgang Stegemann. En las raíces del método cientíco-social del Context
Group se encuentra la creencia de que los eruditos bíblicos han adoptado presupuestos culturales oc-
cidentales para interpretar la Bilbia, un documento antiguo producido en una cultura muy diferente.
La diferencia clave es que el mundo occidental moderno es una sociedad industrial individualista,
mientras que la sociedad del mundo antiguo del Mediterráneo era colectivista y agraria. La antigua
sociedad mediterránea era también una sociedad de un contexto elevado, cuyo discurso daba por
hechos valores culturales compartidos. Esto contrasta con el mundo moderno occidental, que es una
sociedad con un discurso de bajo perl que tiende a ser más especíco y especializado (por ejemplo a
grupos particulares, subculturas, etc. De acuerdo con los eruditos del Context Group, el intérprete
debe aprender los presupuestos culturales y los valores detrás del texto para poder comprenderlo
correctamente. Esto involucra comprender valores tales como el honor y la vergüenza, por ejemplo,
que Malina denomina “pivotal cultural values”. Otros temas comunes del análisis bíblico de Context
Group incluye el honor y la vergüenza, relación patrón-cliente, el “mal de ojo”, el parentesco, los
códigos de pureza, y las personalidades con orientación grupal/diádica.
112 | Teólogos inuyentes del siglo xx
Revisión de los temas más discutidos
Como ya se mencionó, el título singular de la nueva perspectiva da una
impresión de unidad no justicada. Es un área de estudio en la que muchos
eruditos están realizando intensamente investigaciones y revisando conti-
nuamente sus propias teorías a la luz de nueva evidencia, y que no necesaria-
mente concuerdan entre sí en algún aspecto.20
En 2003, N. T. Wright se distanció de Sanders y Dunn y comentó que
existían casi tantas posturas de la nueva perspectiva como escritores exponién-
dolas, y que no estaba de acuerdo con la mayoría de ellos.21 Existen ciertas
tendencias y anidades en el movimiento, pero lo que tienen en común es la
creencia de que la antigua perspectiva (es decir, las interpretaciones luterana
y reformista sobre Pablo y el judaísmo) es fundamentalmente incorrecta. Se
ha propuesto entonces un título plural: “las nuevas perspectivas” como más
concordante con lo que realmente está sucediendo.22 Se listan a continuación
algunos de los temas más discutidos.
Teología meritoria: obras de la ley
Las cartas de Pablo contienen una cantidad importante de crítica sobre
“las obras de la ley”. Las interpretaciones de lo que Pablo quiso dar a enten-
der por “obras de la ley” es la característica más sobresaliente entre las dos
perspectivas. La antigua perspectiva interpreta la frase como reriéndose al
esfuerzo humano para hacer buenas obras con el propósito de alcanzar los
estándares divinos (obras de justicia). De esta forma, presentan la siguiente
20 Véanse una bibliografía recopilada por Michael F. Bird sobre el tema: “e New Perspective on Paul:
A Bibliographical Essay”, e Paul Page, http://www.thepaulpage.com/the-new-perspective-on-
paul-a-bibliographical-essay/.
21 N. T. Wrig ht, “New Perspectives on Paul, ponencia en la 10.º Edinburgh Dogmatics Conference, del
25 al 28 de agosto de 2003, http://ntwrightpage.com/Wright_New_Perspectives.htm.
22 Otros trabajos sobre el tema y fuentes de consulta son D. G. Dunn, “e New Perspective on Paul”.
Ponencia de 1982 en Manson Memorial Lecture en la que Dunn acuña la expresión “the new pers-
pective on Paul”. (Agregado el 17 de diciembre de 2007). Disponible en portugués como “A Nova
Perspective Sobre Paulo, trad. Edson Luis [Disponible en formato PDF]. N.T. Wright, “e Shape
of Justication. Este documento contiene una respuesta elocuente a Paul Barnett y reacciona hacia
las críticas más serias hechas por diferentes autores. (Actualizado el 2 de julio de 2002). También
está disponible en español como “El estado de la justicación, trad. Eva Navarro Estrada, rev. por
Jonathan Navarro Estrada. En formato HTML Se encuentran más artículos y reseñas de libros en e
Paul Page , http://www.thepaulpage.com/new-perspective/; y Catholic Perspective on Paul, http://
pauliscatholic.com/.
6 · Ed Parish Sanders: "Las nuevas perspectivas paulinas” | 113
inquietud: ¿qué hay acerca del lenguaje rabínico que hace referencia a aque-
llos que al hacer ciertas cosas son merecedores del favor divino? Desde esta
perspectiva, Pablo argumenta en contra de la idea de que los seres humanos
pueden merecer la salvación de Dios por sus buenas obras (se puede notar
que la nueva perspectiva concuerda en que no hay méritos salvícos; la cues-
tión es explicar lo que Pablo está diciendo realmente).
En forma sorprendente, Sanders desafía el punto de vista mayoritario so-
bre el signicado de zekut. Este término no se reere a obras “supererogato-
rias” o de “mérito”, en la forma que le adscriben.23 Ya G. F. Moore había hecho
su advertencia al respecto.24 A pesar de la usual comprensión problemática
de zekut, Sanders argumenta que en general este punto ha sido ignorado.
Cuando hay “recompensas por mérito, también aparecen casi sin excepción
recompensas bastante concretas en lo histórico y no son soteriológicas.25 Los
eruditos de la nueva perspectiva ven a Pablo deniendo el emblema que co-
rresponde para alcanzar la membresía del pacto o, en su defecto, criticando
a los creyentes gentiles que comenzaban a conar en la Tora h para ser consi-
derados judíos.26
Fundamentalmente, la crítica de Sanders a la tradición recibida sobre el
judaísmo como teología meritoria es que fue construida sobre una base me-
todológica falsa desde el mismo comienzo. Los reformistas ven a Pablo refu-
tando una teología meritoria y, con este presupuesto en mente, entonces van
23 We should note here that zekut, especially when prefaced by the preposition bet (by, in), does not
necessarily bear the full meaning of the English word ‘merit’. at is, one should not necessarily
suppose that the appearance of zekut always implies the full doctrine of stored-up merits which
some scholars have found in Rabbinic literature (and compared to the Roman Catholic ‘treasury
of merits’). Zekut is closer to the English word ‹virtue› in one way: both can bear a full or a weak
meaning. us to say that someone is a person of virtue is a signicant use of the word; but in the
phrase ‹by virtue of› the meaning is weakened to little more than ‹because of›. One should not,
therefore, grow too excited over every appearance of the expression bizekut - ‹by virtue of› or ‹by
the merit of›” (Sanders, Paul and Palestinian Judaism, 90; para un ejemplo sobre el término zekut
como teniendo ese sentido, véase la discusión de Aboth 5.18 en ibíd., 187).
24 Moore, Judaism in the First Centuries of the Christian Era, 1:45.
25 “Almost without exception quite concrete historical rewards and are not soteriological” (Sanders,
Paul and Palestinian Judaism, 189).
26 Por “badges of covenant membership”, véase N. T. Wright, Paul for Everyone: Romans part one (Louis-
ville, Philadelphia: Westminster John Knox, 2004), 35-41. Por conanza en la Tora h , véase Pamela
Eisenbaum, “A Remedy for Having Been Born of Woman: Jesus, Gentiles, and Genealogy in Ro-
mans”, Journal of Biblical Literature 123, n.º 4 (invierno de 2004): 671-702. doi:10.2307/3268465.
114 | Teólogos inuyentes del siglo xx
a la Escritura para encontrar en las fuentes primarias la teología del mérito.27
Como resultado, las obras extensas escritas sobre judaísmo por los eruditos
bíblicos (Weber, Schurer, Bousset) presuponen una teología del mérito antes
de que se realice un examen de los textos. Esto fue advertido y corregido por
Moore, pero debido a que no provocó polémica, su propia obra representó
simplemente una lectura a la luz de otros.28 Sanders, por lo tanto, representa
un intento por leer el judaísmo en sus propios términos para extraer un pa-
trón religioso y de allí compararlo con el cristianismo.
Los argumentos incluyen discusiones acerca de cuál era la elección que
estaban realmente enfrentando los israelitas en el tiempo de Pablo, si la de
seguir las tradiciones ancestrales, la Tora h, o seguir la tendencia del Imperio
romano de adoptar las costumbres griegas (helenización). Aquí entran en
juego conceptos sobre el antinomismo,29 el judaísmo heleno y la controversia
sobre la época del cristianismo primigenio. Es decir, habría que considerar
los diferentes aspectos (sociales, culturales, lingüísticos, etc.) de la forma en
la que el imperialismo afectó la cultura.30
El punto de vista de la nueva perspectiva es que los escritos de Pablo dis-
cuten en forma comparada los méritos de seguir el judaísmo antiguo o las
costumbres griegas antiguas. Se interpreta a Pablo como crítico del punto de
vista judío que circulaba en su época y que decía que las costumbres tradicio-
nales israelitas hacían que una persona fuera considerada mejor ante Dios. Es
por eso que Pablo indicó que Abrahán fue justo antes que la Tora h fuera dada
27 “We have here the retrojection of the Protestant-Catholic debate into ancient history, with Judaism
taking the role of Catholicism and Christianity the role of Lutheranism” (Sanders, Paul and Palesti-
nian Judaism, 57).
28 Ibíd., 33-34, 58-49.
29 El antinomismo como doctrina sin movimiento afín apareció en los siglos  y , y después esporá-
dicamente. Generalmente, se asocia al gnosticismo; al parecer, está presente también en el neognos-
ticismo de la Nueva Era. El antinomismo (del griego άντί, “contra, y νόο, “ley”) es, propiamente,
un movimiento cristiano del siglo  considerado herético que defendía que la fe lo llenaba todo y
era lo único necesario, y que como la ley de Moisés era inútil para la salvación, es indiferente que un
creyente “persevere en pecado para que la gracia abunde” (en contradicción con Romanos 6,1-2).
Esta doctrina fue propagada por su fundador, Johannes Agricola, quien comenzó a desarrollar sus
doctrinas en el año 1537, hallándose en Wittenberg como profesor, por lo cual a sus partidarios se les
conoce también con el nombre de los reformadores de Wittenberg. Aquí fue donde tuvo controver-
sias con Lutero y Melanchton, y desde donde huyó luego a Berlín, donde escribió una retractación.
30 Esto podría compararse con la occidentalización y la decisión enfrentada por los individuos moder-
nos; por ejemplo la de los indígenas, al tomar la decisión de seguir con su cultura nativa o adoptar las
costumbres y estilos de vida occidentales.
6 · Ed Parish Sanders: "Las nuevas perspectivas paulinas” | 115
a Moisés.31 También se señala que Pablo identica costumbres que ocuparon
un lugar importante en su discusión epistolar como la circuncisión, las leyes
dietarias y la observancia de días especiales.
El esfuerzo humano: el juicio acorde a las obras
Debido a la interpretación de la frase “obras de la ley”, los teólogos de la
antigua perspectiva ven la retórica paulina como contraria al esfuerzo huma-
no por ganar la salvación. Luteranos y teólogos reformistas citan esto como
una característica central de la religión cristiana, y los conceptos de sola gratia
y sola de son muy importantes en las creencias de estas denominaciones.
Sanders reconoce que la literatura judía del primer siglo apunta a un jui-
cio futuro acorde con las obras. No obstante, se lo debe entender (con excep-
ción de Esd 4) que el tema de la retribución estricta se relaciona con el tema
de la misericordia de Dios.32 Es por eso que las interpretaciones de la nueva
perspectiva sobre Pablo vienen como resultado de que Pablo no tiene nada ne-
gativo que decir sobre el esfuerzo humano o las buenas obras, y dice muchas
cosas positivas sobre ambos conceptos. Los eruditos en la nueva perspectiva
presentan que muchos pasajes paulinos especican que los criterios del juicio
nal están basados en las obras del individuo.
Wright dijo que Pablo tenía bien en claro que el juicio nal sería de acuer-
do a las obras (así como Jesús). Pablo, junto con la línea principal del judaísmo
del segundo templo, arma que el juicio nal de Dios estará en concordancia
31 Esto es incorrecto ya que Abrahán recIbído la ley antes que Moisés. La diferencia fue que no se le
pidió una transmisión escrita (Gn 26,5; cf. Dt 8,11).
32 ere are two dierent formulations concerning mercy and justice. One is that of Rabbinic litera-
ture: God’s mercy is greater than his justice. In the other literature, the usual formulation is that God
punishes the wicked for their deeds, while bestowing mercy on the righteous.... e themes of mer-
cy and retributionor justice are not actually in competition, but serve dierent functions. Statements
to the eect that God pays each man his just due serve to assert the justness of God and to assure both
sinners and the righteous that what they do matters. God is not capricious. He will neither punish
for obedience nor reward transgression. e theme of mercy - whether put in terms of God’s mercy
in electing Israel, God’s merc y in accepting repentant sinners (repentance does not earn a reward, but
is responded to by God in mercy), or God’s ‘rewarding’ the righteous because of his mercy - serves to
assure that election and ultimately salvation cannot be earned, but depend on God’s grace. One can
never be righteous enough to be worthy in God’s sight of the ultimate gis, which depend only on
his mercy. e theme of God’s mercy as being the nal reliance even of the righteous appears in all
the literature surveyed except IV Ezra” (Sanders, Paul and Palestinian Judaism, 421-422).
116 | Teólogos inuyentes del siglo xx
con la conducta de toda la vida y, por lo tanto, en otras palabras, de acuerdo
con las obras.33
No obstante, Wright no sostiene que las buenas obras contribuyen a la
propia salvación, sino más bien que el juicio nal es algo hacia lo que se puede
mirar como una futura vindicación de la declaración presente divina de la
justicia del individuo. Es decir, las obras son el resultado de que el individuo
ha sido salvado y el juicio futuro lo demostrará. Otros colocan un valor ele-
vado en la importancia de las buenas obras en relación con la forma en que
lo hacía la antigua perspectiva y adoptan el punto de vista de que realmente
contribuyen causalmente a la salvación del individuo.
La antigua perspectiva acusa que esto es “salvación por obras, y como algo
negativo, pues contradice doctrinas fundamentales del cristianismo. Los eru-
ditos de la nueva perspectiva responden que sus puntos de vista no son tan
diferentes, porque en la antigua perspectiva, Dios otorga poder por su gracia
al individuo, mediante la fe que conduce a la salvación y también a las buenas
obras, mientras que en la nueva perspectiva, Dios por gracia otorga poder a los
individuos para la fe y las buenas obras, que conducen a la salvación.34
Fe y delidad
Un debate relacionado con la nueva perspectiva tiene que ver con el uso
que hace Pablo de la palabra griega πίστι (como signicando “conanza”,
“creencia, “fe”, o “delidad”). Los escritores de la nueva perspectiva la inter-
pretaron generalmente como la creencia en Dios y Cristo, y la conanza en
Cristo para salvación con la fe en que él salva. Esta interpretación está basada
en varios pasajes de la Biblia, principalmente Efesios 2,8-9 que dice: “Por-
que por gracia ustedes han sido salvados mediante la fe; esto no procede de
ustedes, sino que es el regalo de Dios, no por obras, para que nadie se jac-
te”. El mismo E. P. Sanders nota que Efesios 2,9 enseña la tradicional nueva
perspectiva.35
33 “Final Judgment According to Works... was quite clear for Paul (as indeed for Jesus). Paul, in com-
pany with mainstream second-Temple Judaism, arms that God’s nal judgment will be in accor-
dance with the entirety of a life led – in accordance, in other words, with works” (N. T. Wright, “New
Perspectives on Paul”).
34 Ver conceptos de sinergia en la teosis de la Iglesia Ortodoxa Oriental y la ortopraxis en el cristianismo.
35 Guy Prentiss Waters indica que “Sanders has conceded to me that Ephesians 2:9 teaches the traditio-
nal view” (Justication and the New Perspectives on Paul [New Jersey: P & R Publishing, 2004], 167).
6 · Ed Parish Sanders: "Las nuevas perspectivas paulinas” | 117
En contraste con esto, estudios recientes sobre la palabra griega πίστι
han llegado a la conclusión de que su signicado primario y más común era -
delidad, a saber, un rme compromiso en una relación interpersonal.36 Como
tal, la palabra podría ser casi sinónima de “obediencia” cuando los involu-
crados en la relación sostienen estatus de niveles diferentes (por ejemplo, un
esclavo que es el a su amo). Esto está lejos de ser el equivalente de “carencia
de esfuerzo humano”; la palabra parece implicar y requerir el esfuerzo huma-
no. La interpretación de los escritos de Pablo según la cual se necesita una
obediencia el a los mandamientos de Dios es bastante diferente de la que
considera que él dice que se necesita tener “fe” y que Dios hará todo por uno.
Esto también explica la relación de Pablo con la epístola de Santiago, que
Lutero casi borró del canon bíblico porque dice que “la fe sin obras es muer-
ta” y que un hombre “se salva por obras y no solo por fe”, y agrega que solo
creer lo coloca a uno en igual condición que un demonio (Sant 2). La nueva
perspectiva argumenta que Santiago estaba interesado en tratar con aquellos
que procuraban reducir la fe a una cuestión intelectual sin ninguna intención
de seguir a Dios o Jesús, y que Pablo consideró la fe como una completa su-
misión a Dios.
Otra cuestión en cuanto a este tema está relacionada con el debate sobre
la expresión πστι Χριστο (la fe de Cristo). Varias veces Pablo usa esta frase
en cuestiones clave en sus escritos y es lingüísticamente ambigua, pues no se
sabe si se reere a la fe en Cristo (genitivo de objeto), o a la propia delidad
de Cristo a Dios (genitivo de sujeto), o incluso a la fe/delidad del individuo
a Dios como la que tuvo Cristo (genitivo adjetivo). Hay gran desacuerdo con
la comunidad académica sobre cuál de estas interpretaciones es la que me-
jor representa lo que dijo Pablo.37 La nueva traducción en inglés de la Biblia
36 Douglas A. Campbell, e Quest For Paul’s Gospel: A Suggested Strategy (Bloomsbury, UK: T&T
Clark, 2005), 178-207; D. M. Hay, “Pistis as ‘Ground for Faith, in Hellenized Judaism and
P au l ”, Journal of Biblical Literature 108, n.º 3 (1989): 461-476; G. Howard, “e ‘Faith of Christ’”,
e Expository Times 85, n.º 7 (1974): 212-215; John J. Pilch y Bruce J. Malina, eds., Handbook of
Biblical Social Values (Peabody, Massachusetts: Hendrikson, 1998), 72-75.
37 Ver, por ejemplo, para genitivo de sujeto: G. Howard, “e ‘Faith of Christ”, e Expository Ti-
mes 85, n.º 7 (1974): 212-215; Richard B. Hays, e Faith of Jesus Christ: e Narrative Substructu-
re of Galatians 3:1-4:11, vol. 56 de Biblical Resourse Series (Grand Rapids, MI: Eerdmans, 2002);
Morna D. Hooker, “Πίστι Χριστο”, New Testament Studies 35 (1989): 321–342. Para genitivo de
objeto: A. J. Hultgren, “e Pistis Christou Formulation in Paul”, Noum Testamentum 22, n.º 3
(1980): 248-263; J. D. G. Dunn, “Once More, ΠΙΣΤΙΣ ΧΡΙΣΤΟΥ”, Society of Biblical Literature
Seminar Papers (1991): 730-744.
118 | Teólogos inuyentes del siglo xx
(NET) fue la primera traducción que interpretó esta frase como genitivo de
sujeto;38 es decir, como la delidad de Cristo a Dios.
Gracia o favor
Otro tema debatido es si hay que interpretar el término griego χρι como
“gracia. La antigua perspectiva lo tradujo como reriéndose a la idea de que
hay carencia de esfuerzo humano en la salvación porque Dios es el factor con-
trolador. No obstante, quienes estudian la cultura griega antigua señalan que
“favor” es una mejor traducción porque la palabra normalmente se reere a
“hacer un favor”. En las sociedades antiguas, existía la expectativa de que esos
favores se devolvieran, y este sistema semiformal de favores funcionaba como
préstamos.39 Por lo tanto, se argumenta que cuando Pablo habla de cómo
Dios hizo un “favor” a la humanidad al enviar a Jesús, está diciendo que Dios
tomó la iniciativa, pero no está implicando una falta de esfuerzo humano
en la salvación, sino que los cristianos tienen una obligación de devolver el
favor que Dios les ha hecho. Algunos argumentan que este punto de vista
desmerece el “favor” inicial —de enviar a Jesús— al decir que, a pesar de su
encarnación, vida y muerte, los cristianos todavía tienen, como antes, que
ganar su camino al cielo. No obstante, otros notan que son las salientes de un
falso dilema o dicotomía (toda gracia versus todo obras). Varios proponentes
de la nueva perspectiva que ven el término χρι como “favor” no enseñan que
los cristianos ganan su pasaje al cielo sin la muerte de Cristo. El perdón de los
pecados mediante la sangre de Cristo es necesario para la salvación. Pero el
perdón demanda un esfuerzo de parte del individuo (Flp 3,12-16).40
38 Por ejemplo, Ro 3,21–22: “Pero ahora, aparte de la Ley, se ha manifestado la justicia de Dios, testi-
cada por la Ley y por los Profetas: la justicia de Dios por medio de la fe en Jesucristo, para todos los
que creen en él, porque no hay diferencia,. ...”; y Ga 2,20: Con Cristo estoy juntamente crucicado, y
ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios,
el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí”.
39 David A.de Silva, Honor, Patronage, Kinship and Purity: Unlocking New Testament Culture (Dow-
ners Grove, IL: Intervarsity Press, 2000), 117.
40 N. T. Wright, “Romans and the eology of Paul”, en Pauline eology, vol. 3, eds. David M. Hay y
E. Elizabeth Johnson (Minneapolis, MN: Fortress Press, 1995), 30-67 .
6 · Ed Parish Sanders: "Las nuevas perspectivas paulinas” | 119
La expiación
Otro tema es el concepto sobre “expiación. Para los escritores de la anti-
gua perspectiva, la teoría de expiación de la “sustitución penal41 y la creencia
en la “obra terminada” de Cristo ha sido central. Los escritores de la nueva
perspectiva han cuestionado en forma regular si este punto de vista es real-
mente de importancia central en los escritos paulinos. Generalmente, los es-
critores de la nueva perspectiva argumentan que otras teorías de la expiación
son más centrales al pensamiento de Pablo, pero hay poco acuerdo entre ellos
sobre cuál es realmente el punto de vista real de Pablo sobre la expiación.
Algunos ejemplos de los diferentes puntos de vista son los siguientes:
41 A veces, se la denomina, especialmente en los antiguos escritos, “teoría forense” (David Smith, e
Atonement in the Light of History and the Modern Spirit [London, UK: Hodder and Stoughton,
1918. Reimpresión por BiblioBazaar, 2010], 96-97). Es una teoría sobre la expiación dentro de la teo-
logía cristiana, desarrollada con tradición reformista (Vincent Taylor, e Cross of Christ [London,
UK: Macmillan & Co, 1956], 71-72: “...the four main types, which have persisted throughout the
centuries. e oldest theory is the Ransom eory...It held sway for a thousand years. [...] e Fo-
rensic eory is that of the Reformers and their successors. J. I. Packer, What did the Cross Achieve?
e Logic of Penal Substitution [Tyndale Biblica l eology Lecture, 1973]: “... Luther, Calvin, Zwin-
gli, Melanchthon and their reforming contemporaries were the pioneers in stating it [i.e. the penal
substitutionary theory]...). Esta teoría argumenta que Cristo, por su propia elección de sacricio, fue
castigado en lugar de los pecadores (sustitución). Así satiszo las demandas de la justica para que
Dios pudiera otorgar perdón de pecados justamente. Es, por lo tanto, una comprensión especíca de
la expiación sustitutiva donde la naturaleza sustitutoria de la muerte de Jesús se entiende en el sentido
de “castigo sustitutorio”. La sustitución penal deriva de la idea de que el perdón divino debe satisfacer
la justicia divina; es decir, que Dios no está dispuesto o tiene capacidad de simplemente perdonar el
pecado sin primero requerir una satisfacción por él. Declara que Dios se dio a sí mismo en la persona
de su Hijo, Jesucristo, para sufrir la muerte, el castigo y la maldición que correspondían a la huma-
nidad caída como penalidad por sus pecados. Esta teoría fue condenada como “Patripasianismo” y
el “Teopasionismo”, como fue enseñado por Sabellius porque requiere que el Padre sufra igualmente
con el Hijo pues la Trinidad es Dios. Esta unidad de Dios en el “Homoousion” (acuñado por Sabe-
llius) requirió que la trinidad fuera comprendida por lo que se denominó la herejía del “Modalismo”
(es una creencia no trinitaria de que el Padre Celestial, el Hijo Resucitado y el Espíritu Santo son
modos o aspectos diferentes de un Dios monádico, como es percIbído por el creyente, en lugar de tres
personas distintas en la divinidad). Mientras que la sustitución penal comparte estos temas presentes
en muchas otras teorías de la expiación, la sustitución penal es una comprensión distintiva del pro-
testantismo sobre la expiación que diere de la católica Romana o la ortodoxa oriental. Varios trazan
su origen en Calvino, pero fue concretamente formulado por Charles Hodge (pastor presbiteriano,
1797-1878). Tradicionalmente, la creencia en una sustitución penal se ha considerado la marca de la
fe evangélica, y está incluida en un artículo de fe en varias organizaciones evangélicas, actualmente.
120 | Teólogos inuyentes del siglo xx
1. E. P. Sanders argumentó que la idea central de Pablo era que los creyentes
participaban en forma mística y espiritual en el Cristo resucitado, y que la
terminología judicial está subordinada a la participacionista.42
2. N. T. Wright argumentó que Pablo ve a Israel como representante de la
humanidad y cargando sobre sí la pecaminosidad de la humanidad a lo
largo de la historia. Jesús, en cambio, como Mesías, es representante de
Israel y colocó los pecados de Israel sobre sí mismo en la cruz. El punto de
vista de Wright es una forma “histórica” de la sustitución penal.43
3. Chris Van Landingham argumentó que Pablo ve a Cristo como vencedor
del Demonio, que enseña a los seres humanos cómo Dios desea que vivan
y les pone un ejemplo.44
4. David Brondos argumentó que Pablo ve a Jesús como solamente una par-
te en una narrativa más amplia en la cual la iglesia está operando para
transformar las vidas de los individuos y el mundo, y que la terminología
participativa paulina debiera comprenderse en un sentido ético (seres hu-
manos viviendo vidas como la de Cristo) en lugar de místicamente, como
lo expresa Sanders.45
5. Pilch y Malina asumen la postura de que Pablo apoya la teoría de la expia-
ción de satisfacción o restitución.46
6. Stephen Finlan sostiene que Pablo usa numerosas metáforas diferentes
para describir la expiación; “justicados por su sangre” (Rom 5,9) sig-
nica que una sustancia cúltica tiene un efecto judicial. Pablo también
enseñó la transformación de los creyentes a la imagen de Dios mediante
Cristo (teosis o divinización de la materia por la eliminación del pecado).47
42 Sanders, Paul and Palestinian Judaism: A Comparison of Patterns of Religion.
43 N. T. Wright, Jesus and the Victory of God (Minneapolis, MN: Fortress Press, 1996).
44 Chris VanLandingham, Judgment and Justication in Early Judaism and the Apostle Paul (Peabody,
MA: Hendrickson, 2006), 100, 107, 191, 327.
45 David Brondos, Paul on the Cross: Reconstructing the Apostle’s Story of Redemption (Minneapolis,
MA: Fortress Press, 2006), 67, 112, 151.
46 Bruce J. Malina y John J. Pilch, Social-Science Commentary on the Letters of Paul (Peabody, MA:
Fortress Press, 2006).
47 Stephen Finlan, Problems with Atonement: e Origins of, and Controersy about, the Atonement
Doctrine (Collegeville, MN: Liturgical Press, 2005), 58-59, 120-123.
6 · Ed Parish Sanders: "Las nuevas perspectivas paulinas” | 121
Reacciones a la nueva perspectiva
Como se puede apreciar, la discusión sigue en desarrollo. Uno de los
téologos inuyentes que ha reaccionado a este debate y que está teniendo
inuencia importante actualmente es Simon Gathercole. Su tesis propone
una revisión de los puntos de vista de la nueva perspectiva en relación con
los presupuestos paulinos, basado en su estudio del término “jactancia” en
Romanos 1 al 5. Pero esto no es todo. La nueva perspectiva ha sido un tema
extremadamente controvertido y que ha provocado fuertes debates y recrimi-
naciones desde diferentes ángulos.
¿Cómo se debe evaluar la obra de Sanders? Esta pregunta aún permanece
sin respuesta, y sería imprudente que alguien que no es experto en la literatu-
ra judía pretendiera simplemente aceptarla o rechazarla sobre otra base que
no fuera la de sus propios escritos.48 Hay algunas cuestiones que debieran
tenerse en cuenta en esta discusión:
1. El punto de Sanders tiene que verse a la luz de sus presupuestos. Así como
él cuestionó los presupuestos con los que los protestantes revisaron los
escritos judíos, de la misma forma se debe revisar cuál fue su presupuesto
para realizar la revisión. Si su interés primario para investigar la literatura
judía fue exonerar al judaísmo del perjudicial presupuesto protestante,
entonces tuvo una tremenda presión para validarlo. En este contexto, es
difícil hacerse la pregunta correcta sobre la literatura judía.49
2. Es importante reconocer que los puntos de vista extremos respecto del ju-
daísmo fueron ltrados por dos lentes que pueden haber estado seriamen-
te distorsionadas: (a) las luchas de los reformadores contra el legalismo de
la teología escolástica medieval del catolicismo romano; (b) el producto
de la erudición fuertemente centrada en el antisemitismo de la erudición
alemana del siglo . Si estas dos cuestiones se encuentran presentes en
un erudito, es difícil que vea las distorsiones que siguen. Además, subyace
una fuerte tendencia ecuménica en los presupuestos de varios eruditos.
48 Por ejemplo, se puede juzgar un libro por la propia evidencia que contiene. Cuando un autor cita un
pasaje, ¿siguen sus comentarios el signicado aparente del texto? ¿Siguen las conclusiones el argu-
mento que se fue acumulando?
49 Esto se asemeja a la discusión de Sanders con la obra de David Flusser, que hizo el mismo trabajo,
pero en la dirección opuesta al examinar los escritos de umrán. No es de sorprenderse que resultara
en un punto de vista que distorsiona tremendamente el cristianismo (Sanders, Paul and Palestinian
Judaism, 15-16).
122 | Teólogos inuyentes del siglo xx
3. Sanders mismo distorsiona el cuerpo de la evidencia al rechazar tratar con
el Nuevo Testamento como testigo del judaísmo del primer siglo. Para
Sanders, el Nuevo Testamento no debe ser admitido como testigo, por-
que es “polémico” y, por lo tanto, una guía insegura.50 Esta es una de las
razones que se deben enfrentar al tratar con eruditos críticos que no son
creyentes.51
4. Con lo dicho en los puntos anteriores, es importante que los eruditos
protestantes reconozcan que el problema del rechazo no comienza con
el estudio de los textos del judaísmo, sino con las mismas Escrituras. Es
posible que se le impongan los problemas de la era de la Reforma a la lite-
ratura del judaísmo. También, es posible que se impongan sobre la misma
Escritura. En un contexto religioso (la teología escolática del catolicismo
romano) donde la “ley” fue quitada de su contexto histórico para conver-
tirla en un “principio meritorio, es muy fácil presuponer ese signicado
cuando se lee de “nomos” en el Nuevo Testamento. Igualmente, cuando
rivales en una polémica están promoviendo la salvación por vía meritoria,
es fácil inconscientemente ver vendedores de méritos entre los adversarios
de Jesús y Pablo. Es necesario preguntarse, en forma separada de la eviden-
cia extrabíblica, si se pueden releer todos esos textos con una luz diferente
y si la crítica de los judaizantes o judíos no cristianos pueden tener un
mejor sentido sin presuponer una teología de mérito omnipresente.
5. Como el mismo Sanders lo previó, el intento por tratar con todo el judaís-
mo del segundo templo en forma unicada, y determinar un solo “patrón
religioso”, es en sí un emprendimiento cuestionable. Como se ha dicho
reiteradamente, es más seguro hablar de judaísmos (en plural) que de una
entidad monolítica que nunca existió.52 El signicado de esta disparidad,
no obstante, no debiera exagerarse.
6. La lectura que hace Sanders mismo de los escritos paulinos ha sido
cuestionada por otros eruditos que se consideran dentro de la nueva
50 Sanders, Paul and Palestinian Judaism, 152, nota n.º 23.
51 Para tener una idea de la fe de Sanders, ver su comentario crítico sobre la “verdad” en Barnes Norton,
An Interview with E. P. Sanders ‘Paul, Context, & Interpretation’”, 39.
52 Véase al respecto Brewer, Techniques and Assumptions in Jewish Exegesis before 70 CE.
6 · Ed Parish Sanders: "Las nuevas perspectivas paulinas” | 123
perspectiva. Sanders parece manejar poca competencia teológica respecto
de los escritos paulinos.53
7. Por último, no es necesario considerar que la denominada nueva perspec-
tiva, en toda su amplitud, debiera identicarse con Sanders. No todo lo
que él dice encuentra aceptación en otros eruditos. Pocos eruditos bíbli-
cos han seguido a Sanders en sus exégesis de Pablo; la mayoría de ellos
está en abierta oposición con él. Por lo tanto, no existe tal cosa como una
nueva perspectiva sobre Pablo. Más bien hay un gran número de eruditos
bíblicos que intentan darle sentido a Pablo a la luz de los nuevos estudios
sobre el judaísmo. Varios eruditos adheridos a la nueva perspectiva han
corregido y modicado algunas propuestas de Sanders.54
Criticismo y retórica
En 2003, Steve Chalke, inuenciado por escritores de la nueva perspec-
tiva, publicó un libro que tenía como objetivo el público en general y que
hacía comentarios altamente críticos sobre la teoría de la sustitución penal de
la expiación.55 Esto causó un intercambio extenso y todavía en proceso entre
los evangélicos de Inglaterra, con una reacción negativa de parte de los laicos
y los defensores de las tradiciones luterana y reformista.
Ambos lados en el debate intentan proclamar el punto de vista más eleva-
do y conable de la Escritura. Los defensores de la nueva perspectiva expresan
que los que sostienen la antigua perspectiva están demasiado comprometidos
con la tradición histórica protestante, y, por lo tanto, no pueden realizar una
lectura “natural” de la Biblia; mientras que los de la antigua perspectiva dicen
que los defensores de la nueva perspectiva son muy intrigantes al interpretar
ciertos contextos de la historia, que entonces conducen a enfoques herme-
néuticos tendenciosos hacia el texto.
Phil Johnson hizo una acusación importante cuando armó que no es
posible considerar que Sanders y quienes concuerdan con él son los primeros
53 Por ejemplo, su aparente presuposición de que los temas sobre sustitución y participación son mutua-
mente excluyentes (Sanders, Paul and Palestinian Judaism, 463-468).
54 Véase la variedad de propuestas y conclusiones del compendio en dos volúmenes de los editores D. A.
Carson, Peter T. O’Brien y Mark A. Seifrid, Justicacion and Variegated Nomism (Grand Rapids, MI:
Baker, 2001, 2005), así como las críticas al mismo.
55 Steve Chalke y Alan Mann, e Lost Message of Jesus (Grand Rapids, MI: Zondervan, 2003).
124 | Teólogos inuyentes del siglo xx
en entender correctamente las Escrituras, debido a que Sanders mismo cues-
tiona la mayoría de las epístolas de Pablo.56
Otra de las críticas o acusaciones hechas a la nueva perspectiva por eru-
ditos conservadores de la tradición reformista es que menoscaba la inter-
pretación agustiniana clásica e individualista de la elección y que no reeja
elmente las enseñanzas de las Escrituras. Esto ha sido objeto de un reñido
debate entre los evangélicos en años recientes, mayormente debido a la popu-
laridad creciente de N. T. Wright entre los círculos evangélicos. Los críticos
más ásperos incluyen calvinistas como John Piper,57 Sinclair Ferguson,58 C.
W. Powell,59 Mark Seifrid, D. A. Carson,60 Tom Holland61 y Ligon Duncan.62
Por ejemplo, Barry D. Smith expresó que el desafío de la nueva perspectiva al
punto de vista tradicional, que describe la práctica de la fe judía como lega-
lista, está desubicado.63
Reacciones católicas y ortodoxas
En forma similar a la respuesta de parte de teólogos anglicanos, los escri-
tores de las Iglesias católica romana y ortodoxa oriental, por lo general han
respondido favorablemente a las ideas de la nueva perspectiva. Ambas vieron
56 Phil Johnson, “A Velha Perspectiva Sobre Paulo: Uma Introdução Crítica de ‘O ue Sao Paulo Real-
mente Disse’”, en Ouro de Tolo? Discernindo a Verdade em uma época de erro, ed. John Macarthur,
trad. Mauricio Fonseca dos Santos Junior, 63-82 (San Pablo, Brasil: Editora Fiel, 2006), 70, http://
www.vivendopelapalavra.com/download/Ouro_de_Tolo.pdf.
57 John Piper, entrevista con Piper sobre Wright, 11 de octubre de 2007, http://www. desiringgod.
org/resource-library/interviews/interview-with-john-piper-about-the-future-of-justication-a-res-
ponse-to-n-t-wright.
58 Sinclair Ferguson, “What Does Justication Have to do with the Gospel?”; Ligon Duncan y Sinclair
Ferguson (video resource) “Is Wright Teaching Another Gospel?”.
59 C. W. Powell, “Was ere Legalism in First Century Judaism”, http://basketogs. org/NewPerspec-
tives/Jewlegalism.htm.
60 D. A. Carson, “e New Perspective on Paul”, eolog y Network, http://www.theologynetwork.org
/christian-beliefs/justication/.
61 Tom Holland, Contours of Pauline eolog y (Fern, Scotland: Mentor, 2004). Disponible también en:
http://www.tomholland.org.uk/contours-of-pauline-theology/.
62 J. Ligon Duncan, “e Attractions of the New Perspective(s) on Paul. Ponencia presentada
en Jackson, Mississippi. Disponible en http://www.alliancenet.org/partner/Article_Display_
Page/0,,PTID307086_ CHID560462_CIID1660662,00.html.
63 Barry D. Smith, e Tension Between God as Righteous Judge and as Merciful in Early Judaism (Lan-
ham: University Press of America, 2005); ídem, What Must I Do to Be Saved? Paul Parts Company
with His Jewish Heritage (Sheeld: Sheeld Phoenix, 2007).
6 · Ed Parish Sanders: "Las nuevas perspectivas paulinas” | 125
aspectos comunes con sus propias creencias y observaron fuertes similitudes
con los puntos de vista de varios de los padres de la iglesia tempranos. Desde
el punto de vista católico, la nueva perspectiva es vista como un escalón hacia
la realidad progresiva de la salvación humana en Cristo. Más aún, los pasajes
en las obras de varios de los padres de iglesia tempranos muestran que soste-
nían ampliamente los estilos de interpretación de la nueva perspectiva.64
Una de varias excepciones es Agustín de Hipona. Mientras que la ma-
yoría de las escuelas católicas romanas y ortodoxas orientales considerarían
que expone un punto de vista de la gracia y justicación en relación con esta
nueva perspectiva, Agustín es considerado blasfemo por algunos debido a que
introdujo ideas incorrectas (algunos ortodoxos concordarían en que erró al
exponer estas ideas e introdujo fantasías en las enseñanzas de los padres de la
iglesia).65
La importancia creciente que los escritores de la nueva perspectiva han
dado a las buenas obras en la salvación ha creado fuertes terrenos en común
con las Iglesias católica romana y ortodoxa oriental. El protestantismo his-
tórico nunca ha negado que hay un lugar para las obras buenas y eles, pero
siempre las ha excluido de la justicación y la salvación. Los protestantes dis-
cuten que la salvación es solo mediante la fe y que las buenas obras no se
toman en cuenta, tanto se esté dentro como fuera de la gracia de Dios.66 Esta
64 Ireneo, “Against Heresy” 4:13-16; Ambrosiaster, “Commentary on Romans”; Pelagio, “Commen-
tary on Romans”; Orígenees “Commentary on Romans”; Justino Martir, “Dialogue” Cap 10-11;
Clemente of Alejandria, “Stromata” 6:6; Ignacio, “Magnesians” 8; Cirilo de Jerusalem, “Catecheti-
cal Lectures”, 4:33. Los católicos tienen varias contribuciones en el area de los estudios rabínicos en
las escuelas españolas y francesas. Por ejemplo, se pueden ver las obras de Joseph Bonsirven (1880-
1958) un teólogo bíblico y católico, cuya tesis doctoral se tituló “Eschatologie rabbinique d’après
les targums, talmuds, midrashs. Les éléments communs avec le Nouveau Testament” (1910), y otras
contribuciones sobre el judaísmo y los escritos bíblicos. Uno importante en esta discusión es Exégese
Rabbinique et Exégese Paulienne (París, Francia: Beauchesne, 1939).
65 Fr. John Romanides, e Ancestral Sin (New Jersey, NJ: Zephyr Publishing, Ridgewood, 1998).
66 Augsburg Confession”, Book of Concord, Article 20 (disponible en: http://bookofconcord.org/
augsburgconfession.php#article20) “[..]Furthermore, it is taught on our part that it is necessary to
do good works, not that we should trust to merit grace by them, but because it is the will of God. It
is only by faith that forgiveness of sins is apprehended, and that, for nothing. And because through
faith the Holy Ghost is received, hearts are renewed and endowed with new aections, so as to be
able to bring forth good works. For Ambrose says: Faith is the mother of a good will and right doing.
For man’s powers without the Holy Ghost are full of ungodly aections, and are too weak to do
works which are good in God’s sight. Besides, they are in the power of the devil who impels men to
divers sins, to ungodly opinions, to open crimes. is we may see in the philosophers, who, although
they endeavored to live an honest life could not succeed, but were deled with many open crimes.
126 | Teólogos inuyentes del siglo xx
cuestión ha sido una línea que ha distinguido, desde la Reforma, el protestan-
tismo luterano67 y reformista,68 de otras denominaciones cristianas.
En denitiva, la nueva perspectiva propone reconocer que el judaísmo
no es una religión en la cual las personas logran autojusticarse ante Dios. El
argumento paulino con los judaizantes no era acerca de la gracia de Cristo
versus el legalismo judío. Su argumento era más bien acerca del estatus de los
gentiles en la iglesia. La doctrina de la justicación, por lo tanto, tiene más
que ver con cuestiones entre judíos y gentiles que con cuestiones del estatus
del individuo ante Dios. Esto desde ya desafía los antecedentes sobre las in-
terpretaciones de la misma discusión que establece Pablo en Romanos.
Los que favorecen la nueva perspectiva prometen ayudar en los siguientes
aspectos:
1. Comprender mejor a Pablo y la iglesia primitiva.
2. Reconciliar a los eruditos bíblicos con la teología.
3. Construir un terreno común entre los católicos y los protestantes.
4. Mejorar el diálogo entre cristianos y judíos.
Such is the feebleness of man when he is without faith and without the Holy Ghost, and governs
himself only by human strength. Hence it may be readily seen that this doctrine is not to be charged
with prohibiting good works, but rather the more to be commended, because it shows how we are
enabled to do good works.[..]”. Véase también John Calvin, Commentary on James, Commentary on
the Catholic Epistles, James 2:18-19, (disponible en: http://www.ccel.org/ ccel/calvin/calcom45.
vi.iii.vi.html) “[..]is only he means, that faith, without the evidence of good works, is vainly pre-
tended, because fruit ever comes from the living root of a good tree.[..]”.
67 Augsburg Confession, Book of Concord, Article XII: “ey also are rejected who do not teach that
remission of sins comes through faith but command us to merit grace through satisfactions of our own.
68 “Canons of Dort”, Encabezado 1, par 3 (disponible en http://www.spurgeon.org/~phil/creeds/
dort.htm) “Rejections of errors[..] [of those W]ho teach: at the good pleasure and purpose of
God, of which Scripture makes mention in the doctrine of election, does not consist in this, that
God chose certain persons rather than others, but in this, that He chose out of all possible condi-
tions (among which are also the works of the law), or out of the whole order of things, that act of
faith which from its very nature is undeserving, as well as it incomplete obedience, as a condition of
salvation, and that He would graciously consider this in itself as a complete obedience and count it
worthy of the reward of eternal life. For by this injurious error the pleasure of God and the merits of
Christ are made of none eect, and men are drawn away by useless questions from the truth of gra-
cious justication and from the simplicity of Scripture, and this declaration of the apostle is charged
as untrue: “who has saved us and called us to a holy life, not because of anything we have done but
because of his own purpose and grace. is grace was given us in Christ Jesus before the beginning of
time (2 Tim 1:9)”.
6 · Ed Parish Sanders: "Las nuevas perspectivas paulinas” | 127
5. Dar cuerpo al fundamento teológico por la justicia social.
Posible inclusión en el diálogo de los adventistas
del séptimo día
Algunos consideran que es interesante notar la compatibilidad que existe
entre la nueva perspectiva y los adventistas en nociones como la ley, la gracia,
la fe y las obras. Esta situación llevó en el pasado, al igual que en el presente,
a calicar a quienes hacían énfasis en la vigencia de la ley como legalistas. En
el pasado, el énfasis de la Iglesia Adventista del Séptimo Día sobre la vigen-
cia de la ley, especialmente del sábado, y la fuerte interpretación escatológica
basada en los conceptos del santuario judío en el Antiguo Testamento, hizo
que se la considerara como legalista y con un concepto soteriológico errado
en relación con la herencia protestante.
La Iglesia adventista ha argumentado con pasajes como el de Galatas
3,7.16.28-29 que uno no es salvado en virtud de ser judío (teniendo la ley/
Tora h /nomos), sino en virtud de estar en Cristo por la fe. Este ha sido trata-
do como un pasaje importante para entender que Pablo no discute si la ley
(moral o ceremonial) todavía permanece o ha sido abolida. Es importante
entender que el legalismo no tiene que ver con ser estricto en el cumplimien-
to de la ley. No es el cargo que se formula en el Nuevo Testamento. Es impor-
tante evitar la deshonra de Dios que ocurre por la infracción de la ley (Rom
2,23). La obediencia plena se requiere en las Escrituras. El error del judaísmo
consistió en procurar ganar la salvación mediante la obediencia a la ley.
No obstante, hay un aspecto de la obediencia relacionado con la salva-
ción. La salvación se pone en riesgo cuando se desobedece. ¿ué diferencia
existe entre decir esto o decir que se obedece para ser salvado? El error judío
consistió en colocar la ley en un rol salvador que no le corresponde. Esto trai-
ciona el mismo rol de la ley y da la oportunidad a la búsqueda de recompensa
por hacer la ley. Al poner a la ley con un rol de salvadora no se la deja seguir
siendo ley. Lo que sigue es una despersonalización del pecado, pues es redimi-
ble con otro acto, y así se lo maneja como pesas en una balanza. Por lo tanto,
el legalismo debe entenderse no como la estrictez a la obediencia, tampoco
128 | Teólogos inuyentes del siglo xx
el abrazar demasiadas normas, ni el temor al pecado. El legalismo es poner la
ley como salvadora en lugar de Cristo.69
Esta cuestión es la que está causando dicultades para entender las dis-
cusiones entre la antigua perspectiva y la nueva perspectiva. Los adventistas
corren riesgo de esto solo si su observancia de la ley los lleva a hacer distincio-
nes con otros grupos como ocurría dentro del judaísmo, como por ejemplo,
circuncidado o no, las cuales no son importantes en Cristo. En forma similar,
no es en virtud de ser sabatistas o guardadores de los mandamientos, o bau-
tizados como cristianos, o vegetarianos, o adventistas que se es salvo. No es
en virtud de identicarse con un grupo, sino por pistis, la propia identidad en
Cristo, la fe en Cristo, la delidad de Cristo, o la delidad hacia él. Todos los
signicados del término griego pistis son importantes. La pregunta debiera
ser cuál es la propia relación que el sujeto tiene con Dios.
Como ya se dijo, el énfasis restauracionista que caracterizó históricamente
a los adventistas los llevó a ser cuestionados dentro del protestantismo. Esta
acusación hizo que hayan tratado de mostrar que mantenían cercanía con las
propuestas protestantes sobre aspectos de la salvación en Cristo. Producto
del intento por responder las inquietudes que los protestantes y evangélicos
tenían con respecto a los adventistas surgió el libro Seventh-day Adventists
Answer Questions on Doctrine.70 Este libro, aunque produjo un acercamiento
con los protestantes y los evangélicos,71 fue uno de los que causó más discu-
siones dentro del adventismo.72
69 Aecio Caïrus, La epístola a los Romanos (Libertador San Martín, Entre Ríos: Universidad Adventista
del Plata, 1993), 53-54.
70 Libro publicado por la Iglesia Adventista del Séptimo Día en 1957.
71 Véase, por ejemplo, Donald Grey Barnhouse, “Are Seventh-day Adventist Christians?”, Eternity (sep-
tiembre de 1956): 7, que dijo que los adventistas del séptimo día eran verdaderamente un grupo
cristiano y no un culto anticristiano; Billy Graham gradualmente invitó a los adventistas a participar
de sus cruzadas.
72 Se discutían temas como: (a) si el sacricio de Cristo fue completado en la cruz; (b) si la salvación
es el resultado de la gracia más las obras de la ley; (c) si Jesús fue un ser creado, y no existió desde la
eternidad; (d) si Jesús asumió la naturaleza pecaminosa caída del hombre al encarnarse; (e) el rol de
los escritos de Elena de White; (f ) el rol de la ley; (g) el sábado; (h) las leyes dominicales y la marca
de la bestia; (i) las profecías de Dan 8 y 9; ( j) las doctrinas adventistas sobre el santuario celestial y el
juicio investigador; (k) la segunda venida de Jesús; (l) la muerte y el inerno. Véase el registro sobre
este tema disponible en http://en.wikipedia.org/wiki/uestions_ on_Doctrine#cite_note-5.
6 · Ed Parish Sanders: "Las nuevas perspectivas paulinas” | 129
Al cumplirse el 50.º aniversario de la publicación de Questions on Doc-
trine, Donald W. Dayton, de la Iglesia Wesley, comentó que la cuestión de
la escatología fue quizás el tema central del siglo  en el cristianismo y
que aquellos que develen los misterios de estas cuestiones brindarán las claves
como “bisagras” para la interpretación de ese siglo en la experiencia america-
na. Además, indica que los adventistas se anticiparon al plantear cuestiones
sobre el estatus del judaísmo y el Antiguo Testamento en la teología cristiana.
Apeló a que los adventistas exploren sus propias fuentes para hacer una mira-
da introspectiva y así colaborar para que las tradiciones cristianas redireccio-
nen sus inquietudes. Mencionó que el rechazo de la “inmortalidad del alma
es un paso signicativo en esa dirección, por sus ideas acerca del milenio, y
que los adventistas se anticiparon a las doctrinas de la nueva perspectiva y ayu-
daron a corregir el curso de la extensa tradición. Agregó que esto es un llama-
do superior que el de procurar asimilarse a la tradición evangélica que parece
dominar la discusión como en Questions on Doctrine. Concluyó diciendo que
teme que el adventismo venda su herencia por un simple plato de potaje.73
Algo similar advirtió Aecio Caïrus, con anterioridad, cuando al analizar
a E. P. Sanders y su propuesta, dijo que mucho del interés en el tipo de revi-
sionismo propuesto por Sanders “se centra en la posibilidad de mejorar las
relaciones entre el protestantismo evangélico y la sinagoga, reinterpretando
el Nuevo Testamento de modo que resulte menos ofensivo a esta última.
Concluye que “algunas de las reconstrucciones del pensamiento rabínico so-
bre la salvación son meras caricaturas y adolecen de graves defectos” y que
“aunque mejorar las relaciones entre las distintas comunidades religiosas es
altamente loable, debemos cuidar de no hacerlo a expensas de la verdad. En
todo tratado sobre este asunto… es necesario recurrir permanentemente a las
fuentes rabínicas originales”.74
Norman Gulley hizo un estudio histórico y sistemático breve en el que
expresó que existe una declinación en el protestantismo porque, por ejemplo
los luteranos pietistas no enfatizan la justicación forense por estar más in-
teresados en la experiencia y se concentran en que los creyentes sean hechos
73 Donald W. Dayton, “Some Reections on Adventist Identity by a ‘Simpatyhetic Outsider’ on the
Fiieth Anniversay of the Publication of Questions on Doctrine, disponible en http://www.qod.an-
drews.edu/docs/ 10_donald_dayton.pdf.
74 Caïrus, La epístola a los Romanos, 32-33.
130 | Teólogos inuyentes del siglo xx
justos. Esto es similar a la teología ortodoxa y su deseo de tener una experien-
cia mística con Dios, sin un interés por la justicación por la fe. Gulley cita
varios análisis de los mismos evangélicos y protestantes sobre la doctrina de
la justicación por la fe, por ejemplo:75
1. Michael S. Horton concluye que el 87 % de los profesores de teología que
dirigen instituciones evangélicas están más inclinados a practicar concep-
tos de los católicos sobre la relación del creyente con Dios y que es difícil
actualmente encontrar que alguien crea en que la justicación por la fe
sola sea verdad y mucho menos necesaria.76
2. omas F. Torrance expresó que se siente asombrado de ver cuán cerca se
encuentran algunos grupos del punto de vista católico.77
3. Alister McGrath concluye que existen diferencias entre los protestantes y
los católicos sobre cuestiones de justicación, pero que en años recientes
parece aumentar la simpatía por ver estas diferencias, aunque importan-
tes en el período de la Reforma, como siendo no tan signicativas como
antes. Es decir, en la actualidad las denominaciones cristianas preeren
concentrarse en puntos de vista que concuerdan, en lugar de llamar la
atención a sus desacuerdos históricos.78
Los análisis desde la mirada adventista a la nueva perspectiva pueden in-
terpretarse desde el cumplimiento escatológico, como el cumplimiento de
profecías hechas en Apocalipsis 13 e incluso declaraciones de Elena de White
en el Conicto de los siglos y otras publicaciones. Pero también puede ser una
oportunidad para estudiar en profundidad aspectos de la teología bíblica ad-
ventista relativos a la fe y la obediencia de la ley, la justicación, la expiación,
75 Norman Gulley, “Debate over Justication by Faith: Evangelicals and Catholics, Journal of the Ad-
ventist eological Society 20, n.º 1 y 2 (2009): 112-134.
76 Prefacio a R. C. Spoul, Faith Alone: e Evangelical Doctrine of Justication (Grand Rapids, MI:
Baker, 1995), 13, citado en Gulley, “Debate over Justication by Faith: Evangelicals and Catholics,
141.
77 T. F. Torrance, eology in Reconstruction (London, UK : SCM, 1965), 164 citado en Gulley, “Deba-
te over Justication by Faith: Evangelicals and Catholics, 142.
78 Alister E. Mc Grath, Justication by Faith: What it Means for Us Today” (Grand Rapids, MI: Zon-
dervan, 1988), 71; citado en Gulley, “Debate over Justication by Faith: Evangelicals and Catholics”,
142. Nótese que McGrath escribió esto seis años antes de la declaración conjunta entre evangélicos y
católicos de marzo de 1994.
6 · Ed Parish Sanders: "Las nuevas perspectivas paulinas” | 131
el santuario y otras doctrinas relacionadas con lo teológico, lo cristológico, lo
soteriológico, lo antropológico y lo escatológico.79
En resumen, se abre una puerta al diálogo en vista del crecimiento y la
mayor profundización desde la erudición de distintas iglesias cristianas en
cuanto a algunos puntos en los que ellos mismos han encontrado incoheren-
cias y con dicultades para sostenerlas desde los estudios bíblicos.
Conclusión
Como ya se comentó en la introducción de los antecedentes de este es-
tudio, el interés por comprender la labor interpretativa en Pablo se ha in-
crementado en las últimas décadas. Esto se debe a las investigaciones sobre
judaísmo antiguo y umrán que inuenciaron en algunos autores y produ-
jeron un cambio en la forma de revisar la literatura bíblica y las declaraciones
paulinas.
La cuestión de la ley y la justicación en Pablo ha sido un tema sobre el
cual se ha escrito mucho. La razón de ello es su importancia en la compren-
sión de la teología paulina. De hecho, para varios estudiosos, la cuestión de la
justicación constituye el centro mismo de la teología de Pablo. Por su parte,
la ley, siendo vista como un impedimento o rival de Cristo en la justicación,
ha tenido por ello también un lugar importante en el estudio de la teología
paulina. Sin embargo, los numerosos estudios que se han hecho no han lle-
vado a un consenso general, sobre todo por lo que concierne a la cuestión de
la Ley.
Las preguntas sobre los temas controvertidos aún siguen vigentes, ta-
les como ¿cuál es el signicado de la palabra “justicia” (δικαιοσνη) en Pa-
blo?, ¿cómo entender la expresión “la justicia de Dios” (δικαιοσνη θεο’)?,
¿hay que entender la acción de “justicar” (δικαιοσνη) en el sentido de una
simple declaración de parte de Dios (sentido jurídico) o bien como una
79 Véase la tesis de Silvia C. Scholtus, “La inuencia de la hermenéutica tannaíta en la argumentación
paulina de Romanos 1 al 5” (Tesis presentada para su defensa en la Facultad de Teolo gía de la Univer-
sidad Adventista del Plata, Libertador San Martín, Entre Ríos, febrero 2014). Esta tesis repasa varios
aspectos del primer siglo en cuanto a presupuestos macro, meso y microhermenéuticos tannaítas y
los compara con la forma de argumentación paulina en los primeros cinco capítulos de Romanos
mostrando su estrecha similitud en cuanto a presupuestos, procedimientos, técnicas y formas de ar-
gumentación.
132 | Teólogos inuyentes del siglo xx
transformación real de la persona humana (sentido efectivo)?, ¿por qué la
justicación no puede ser obtenida por medio de la observancia de la ley?
La puerta para un estudio más profundo de los temas paulinos menciona-
dos sigue abierta y desafía.
Dra. Silvia C. Scholtus
Centro de la Memoria Adventista
Universidad Adventista del Plata
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Conference Paper
This work consists in the development and computational implementation of a new formulation for perspective: the Extended Perspective System (EPS), regarding its applicability on architectural design drawing procedures. The EPS is a systemic theoretical frame that assembles and amplifies the existing perspective systems (including the renaissance formulation) and, therefore, significantly increases the variety of possible perspective depictions of architectural spaces. It is conceptually based on three paradigms: 1st, dissociation of Projection Surface from Representation Surface; 2nd, parametric mutability of the Projection Surface; and, 3rd, the selection of suitable mapping methods, required for the transfer from the curved projection surfaces to a planar Representation Surface. At the current stage, a first prototype of the EPS is accomplished, after preliminary tasks of algebraic translation and programming, so graphical outputs are already feasible. The implementation strategies are being chosen towards a final fully functional prototype that can interact, as a plug-in, with diverse 3D vectorial CAD software. This research is being done by an interdisciplinary team of architects, mathematicians and programmers, at the R&D project which title is “A new approach on architecturaldrawings integrating computer descripti ons” (NAADIR)* hosted by the Lisbon Faculty of Architecture / UTL and funded by the Portuguese Foundation for Science and Technology (FCT).
The Quest For Paul's Gospel: A Suggested Strategy
  • Douglas A Campbell
Douglas A. Campbell, The Quest For Paul's Gospel: A Suggested Strategy (Bloomsbury, UK: T&T Clark, 2005), 178-207;
Pistis as 'Ground for Faith
  • D M Hay
D. M. Hay, "Pistis as 'Ground for Faith', in Hellenized Judaism and Paul", Journal of Biblical Literature 108, n.º 3 (1989): 461-476;
  • Richard B Hays
Richard B. Hays, The Faith of Jesus Christ: The Narrative Substructure of Galatians 3:1-4:11, vol. 56 de Biblical Resourse Series (Grand Rapids, MI: Eerdmans, 2002);
Once More, ΠΙΣΤΙΣ ΧΡΙΣΤΟΥ
  • J D G Dunn
J. D. G. Dunn, "Once More, ΠΙΣΤΙΣ ΧΡΙΣΤΟΥ", Society of Biblical Literature Seminar Papers (1991): 730-744.
What Does Justification Have to do with the Gospel
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Sinclair Ferguson, "What Does Justification Have to do with the Gospel?";
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J. Ligon Duncan, "The Attractions of the New Perspective(s) on Paul". Ponencia presentada en Jackson, Mississippi. Disponible en http://www.alliancenet.org/partner/Article_Display_ Page/0,,PTID307086_ CHID560462_CIID1660662,00.html.
Commentary on Romans"; Pelagio
  • Ambrosiaster
Ambrosiaster, "Commentary on Romans"; Pelagio, "Commentary on Romans"; Orígenees "Commentary on Romans"; Justino Martir, "Dialogue" Cap 10-11;
A Comparison of Patterns of Religion
  • Paul Sanders
  • Palestinian Judaism
Sanders, Paul and Palestinian Judaism: A Comparison of Patterns of Religion.