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Libro 2018, el conflicto palestino-israeli a la luz de la teoria constructivista

Authors:
  • Autonomous University of Baja California, Tijuana

Abstract

El objetivo general de la obra es analizar, desde la óptica de la teoría constructivista de Relaciones Internacionales, la ocupación territorial y militar israelí de Palestina, como un hecho material que emergió de la narrativa sionista, así como del papel decisivo que ésta ha tenido durante el conflicto palestino-israelí como idea dominante constitutiva de identidad, la cual condiciona prácticas y discursos que alimentan la interacción conflictiva.
A mi padre, por inculcarme el amor al conocimiento y su
búsqueda permanente. Aunque ya no estás, tus enseñanzas
siguen dando frutos.
Universidad Autónoma
de Baja California
Dr. Juan Manuel Ocegueda Hernández
Rector
Dr. Alfonso Vega López
Secretario general
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Vicerrectora Campus Ensenada
Dr. Ángel Norzagaray Norzagaray
Vicerrector Campus Mexicali
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Vicerrectora Campus Tijuana
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Secretario de Rectoría e
Imagen Institucional
Universidad Autónoma
de Nuevo León
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Secretaria general
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Secretario de Extensión y
Cultura
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Director de la Facultad de
Ciencias Políticas y Relaciones
Internacionales
David Horario García Waldman
Salvador Gerardo González Cruz
José Manuel Vázquez Godina
Comité editorial
Universidad Autónoma de Baja California
Universidad Autónoma de Nuevo León
José de Jesús López Almejo
El conicto palestino-israelí
a la luz de la teoría
constructivista
De la narrativa sionista a la política
de hechos consumados
Prólogo de
Luis Mesa Delmonte
Esta investigación fue dictaminada por pares académicos.
©D.R. 2018 José de Jesús López Almejo
Universidad Autónoma de Baja California.
Departamento de Editorial.
Av. Reforma 1375. Col. Nueva. C.P. 21100.
Mexicali, Baja California, México.
Teléfono: (686) 552-1056.
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ISBN UABC 978-607-607-448-0
ISBN UANL 978-607-27-0886-0
Coordinación editorial: Laura Figueroa Lizárraga.
Diseño de portada: César Alonso Cervantes Vargas.
Formación: Laura Gabriela Blanco Curiel.
Edición: Juan Carlos Rosas Ramírez.
López Almejo, José de Jesús.
El conicto palestino-israelí a la luz de la teoría constructivista : de la
narrativa sionista a la política de hechos consumados / José de Jesús
López Almejo ; prologuista Luis Mesa Delmonte . -- Mexicali, Baja
California : Universidad Autónoma de Baja California : Universidad
Autónoma de Nuevo León, 2018.
278 p. ; 21 cm.
ISBN: 978-607-607-448-0 (UABC)
978-607-27-0886-0 (UANL)
1. Israel – Relaciones internacionales. 2. Conicto árabe-israelí. 3. Israel
-- Política y gobierno. – 4. Sionismo. 1. Mesa Delmonte, Luis, prol. 2.
Universidad Autónoma de Baja California. 3. Universidad Autónoma de
Nuevo León, 2018.
PN1995.9 .D6 S68 2018
Universidad Autónoma de Nuevo León
Facultad de Ciencias Políticas y
Relaciones Internacionales
Unidad Mederos. Ave. Praga y Trieste s/n
Col. Residencial Las Torres. C.P. 64930.
Monterrey, Nuevo León, México.
Teléfono: (81) 8329-4000
www.facpoliticas.uanl.mx
Las características de esta publicación son propiedad de la
Universidad Autónoma de Baja California.
José de Jesús López Almejo
El conicto palestino-israelí
a la luz de la teoría
constructivista
De la narrativa sionista a la política
de hechos consumados
Prólogo de
Luis Mesa Delmonte
ÍNDICE
Prólogo ....................................................................................... 11
Prefacio ...................................................................................... 17
Introducción ............................................................................... 23
La pertinencia de la teoría constructivista en el
análisis del conicto palestino-israelí .................................... 33
Capítulo 1. La concepción del espacio en la
narrativa sionista ........................................................................ 41
Introducción ........................................................................... 41
Theodor Herzl y la ideología del sionismo político .............. 43
La primera guerra mundial y la construcción
del Yishuv .............................................................................. 52
Colonización sionista en Palestina: un colonialismo
de tipo poblacional en la era del Yishuv ................................ 63
La segunda guerra mundial y el contexto internacional ....... 71
La creación del Estado de Israel: el expansionismo
israelí, la cuestión de las fronteras y el mito de
la seguridad ............................................................................ 74
Conclusiones .......................................................................... 88
Capítulo 2. La Guerra de los Seis Días y el proceso
colonizador israelí ...................................................................... 91
Introducción .......................................................................... 91
El signicado de la conquista de Cisjordania y la
franja de Gaza para los teóricos de la colonización:
Israel ante los territorios ocupados ........................................ 93
Régimen de ocupación e instrumentación legal
con el laborismo................................................................... 110
Mecanismos legales y políticos ...................................... 110
El Plan Allon y la política de puentes abiertos
de Dayan ......................................................................... 117
La intensicación de la colonización y la
fragmentación de los territorios palestinos
durante el gobierno del Likud ............................................. 121
Gush Emunim y el proceso de colonización ....................... 125
Consecuencias socioeconómicas de la colonización
en los territorios palestinos .................................................. 129
Conclusiones ........................................................................ 143
Capítulo 3. El proceso de paz y la política de
hechos consumados .................................................................. 145
Introducción ........................................................................ 145
El prefacio de los Acuerdos de Oslo ...................................148
Los Acuerdos de Oslo y el asunto de los
asentamientos israelíes en los territorios palestinos ........... 157
La renegociación de los Acuerdos de Oslo .........................162
Memorándum de Wye River Plantation .............................. 166
Camp David 2000 y sus repercusiones ............................... 172
Resultados del proceso de paz respecto a los
asentamientos israelíes en los territorios palestinos:
la construcción de nuevos asentamientos ............................ 184
El proceso de construcción de asentamientos ..................... 188
El costo económico de la colonización para Israel .............. 195
Conclusiones ........................................................................ 199
Capítulo 4. Sharon y la Intifada de Al-Aqsa ........................... 201
Introducción ........................................................................ 201
La llegada de Sharon al gobierno y la Intifada ................... 204
La Hoja de Ruta y los asentamientos................................... 215
El Muro israelí como frontera ja ....................................... 218
La retirada unilateral israelí de la franja de Gaza ............... 230
Conclusiones ........................................................................ 239
Consideraciones nales: implicaciones prácticas
y académicas ............................................................................ 243
Implicaciones empíricas y líneas para una futura
investigación ........................................................................ 251
Implicaciones prácticas ....................................................... 255
Bibliografía ............................................................................. 259
Entrevistas ...................................................................... 274
Footnotes ......................................................................... 274
Acerca del autor ...................................................................... 275
11
PRÓLOGO
A pesar de que el tema se ha tratado extensamente y desde mu-
chos puntos de vista, la actualidad, intensidad e incertidumbres
sobre el conicto palestino-israelí y su amplia comprensión jus-
tican nuevos esfuerzos de entendimiento, ya sea tanto desde la
política, la prensa y la sociedad civil, como desde los medios es-
pecializados y la academia. José de Jesús López Almejo se inscri-
be en esta última línea.
Este libro, producto de varios años de estudio y de previos re-
sultados parciales dirigidos a cubrir determinados requerimientos
de programas académicos, abarca desde las ideas que dieron fun-
damentos para la creación del Estado de Israel, hasta algunos de
los acontecimientos más importantes de comienzos del siglo
xxI
y sus implicaciones. La estructura de la obra se acerca más a la
forma y cuerpos básicos de una tesis de grado que a un libro co-
mún, lo cual no es defecto ni señalamiento crítico, sino simple
advertencia para el lector interesado.
Los lectores encontrarán tanto puntos de concordancia como
de desacuerdo desde las primeras líneas del texto, especialmente
josé de jesús lópez almejo
12
si consideramos la enorme variabilidad de los enfoques que se
explican, así como la larga duración y rudeza del conicto objeto
de estudio. Algunas de las primeras menciones generales nos ha-
cen volver a pensar sobre temas de gran trascendencia, como por
ejemplo, ¿cuánto ayuda para el entendimiento y avance hacia una
transformación del conicto palestino-israelí el insistir en que
unos habitaban la zona antes que los otros?, ¿acaso no implica
ello repetir un debate incansable sobre la legitimidad originaria
que en sí misma es excluyente del otro?, ¿no sería más útil ma-
pear la actualidad del conicto para intentar elaborar nuevas op-
ciones negociadas?, ¿“el concepto de soberanía tradicional ya ha
quedado rebasado desde hace décadas”?, ¿eso es absolutamente
así?, ¿por quién y cuándo se pone el concepto a un lado?, ¿quién
decide que se vea la soberanía de otra manera? Parece que lo so-
berano y la soberanía, en su denición más clásica, todavía tienen
vigencia. El problema es el empleo oportunista del argumento
soberano en determinadas coyunturas, que permite justicar for-
mas de poder y acciones interventoras en la actualidad por parte
de algunos actores.
¿Es realmente posible para el investigador ser puramente cien-
tíco, sin compromiso alguno, desapasionado? o ¿es que siempre
perdurarán, aunque se traten de evitar al máximo, sentimientos y
preferencias subjetivas que inciden en la labor? Aunque dejemos
a un lado los extremos, algún interés oportunista o una posible
anidad con determinado objeto de estudio, un intelectual a lo
Gramsci o Sartre siempre podrá estar presente, especialmente
cuando muchos reclaman el n de las ideologías…
El propósito explícito de la obra es analizar, desde la óptica
de la teoría constructivista de Relaciones Internacionales, la ocu-
pación territorial israelí como un hecho material que emergió de
el conflicto palestino-israelí a la luz de la teoría constructivista
13
la narrativa sionista, así como el papel decisivo que esta política
ha tenido dentro del conicto palestino-israelí, es decir, cómo se
llegó a una práctica de hechos consumados a partir de una idea
constitutiva de identidad.
Aunque la teoría constructivista de Relaciones Internacionales
no es un enfoque nuevo, ya que se ha explicado y aplicado en la
academia por más de dos décadas, y aparezca como obligada refe-
rencia en todos los cursos que se imparten sobre la materia, ello no
signica que no siga siendo un útil instrumento analítico.
La selección de este enfoque teórico también podría generar
debates interesantes. Si Alexander Wendt, en Social Theory of In-
ternational Politics, menciona como uno de los principios básicos
de la teoría constructivista el que las estructuras de la asociación
humana están determinadas principalmente por “ideas comparti-
das”, más que por “fuerzas materiales”, la aplicación de un en-
foque marxista clásico estaría hoy en plenitud de facultades para
brindar otra perspectiva muy distinta, por solo poner un ejemplo.
De cualquier manera, el autor brinda una clara argumentación
de por qué ha seleccionado esta teoría, qué espacios de investiga-
ción pretende cubrir con ella y cómo este enfoque metodológico
le permite profundizar en los factores clave para identicar una
narrativa, un proceso de conformación de identidad, así como una
acción colectiva resultante. En la obra se apunta que “observar este
fenómeno desde el constructivismo es útil para entender cómo una
narrativa dominante se materializa en el terreno y sirve como una
estructura generadora de identidades que denen los intereses de
los sujetos. A su vez, este análisis teórico otorga elementos para
observar cómo los actores ponen sus prácticas y capacidades ma-
teriales al servicio de la estructura normativa, la cual los legitima
y les marca la pauta acerca de cómo proceder frente al otro”.
josé de jesús lópez almejo
14
El libro aparece recargado (positivamente) de una enorme can-
tidad de temas y datos de gran utilidad para el lector, por lo tanto
es evidente que su calidad es resultado de un trabajo minucioso,
intenso y de larga data. Las ideas fundamentales del sionismo, la
gura y papel de Theodor Herzl, las olas migratorias judías, la
Declaración Balfour, el Mandato Británico, las décadas de confor-
mación de estructuras políticas, productivas, organizativas y mi-
litares, la fundación del Estado de Israel, las principales guerras,
los retos de la población palestina, sus condiciones económicas,
sociales y vida política, el desarrollo de las intifadas, el papel de
la diplomacia internacional frente al conicto, los refugiados pa-
lestinos, el desarrollo y crecimiento de los asentamientos israelíes,
la creación de la Autoridad Nacional Palestina y el auge de movi-
mientos palestinos de base islámica, así como la construcción del
llamado “Muro de Seguridad”, ilustran la mencionada saturación
temática virtuosa.
En el libro se plantea que, desde una perspectiva constructivis-
ta, se puede observar el predominio de una narrativa sionista que
deende a ultranza un Estado esencialmente judío en Palestina, y
obstaculiza la devolución de territorios a los palestinos, aunque
esa práctica contravenga las resoluciones jurídicas internacionales
en torno al tema. De esta manera, añade que, aunque existiera al-
gún partido político israelí que llegara al poder y quisiera negociar
con rmeza un acuerdo de paz con base en el marco jurídico inter-
nacional, difícilmente mantendría legitimidad entre la población
israelí si aceptara ceder territorios.
Dicho así, el tema queda cerrado, no habría nada más que ha-
cer. Los palestinos no tendrían posibilidad alguna de recuperar
territorios. No obstante, tal como se aborda posteriormente en la
obra, tanto la retirada de Gaza como la del no palestino sur liba-
el conflicto palestino-israelí a la luz de la teoría constructivista
15
nés, demuestran que en determinadas coyunturas y con valora-
ciones estratégicas especícas, la ocupación puede ser reversible.
El propio autor abre la puerta a tal escenario cuando brinda su
muy interesante explicación acerca del cambio que ocurrió en la
episteme dominante de los israelíes con respecto a los palestinos
durante la década de 1990. Israel pasó de tener posiciones territo-
riales maximalistas a la aceptación de negociar con los palestinos.
La episteme maximalista se transformó en una episteme pragmá-
tica, lo cual propició que Israel reconociera algunos liderazgos
palestinos; también aceptó que la apropiación de toda Cisjordania
era imposible y renunció a mantener su ocupación de la franja de
Gaza “como prueba contundente del cambio en la episteme domi-
nante sionista”.
Entonces, si la episteme es exible, la política de devolución
de territorios también lo puede ser, aunque sea difícil hoy pensar
en esa opción si tomamos en cuenta el poder israelí, la debilidad
palestina y el escaso nivel de presión internacional para que Israel
acepte parte del cuerpo jurídico internacionalmente acordado. El
pesimismo es tal que, para muchos, la devolución de territorios y
la opción para la creación de dos Estados están enterrados. Aun
así, al menos desde el punto de vista del análisis del conicto y del
ejercicio de la construcción de escenarios, podría ser válido seguir
pensando en una realidad alternativa que pueda sorprendernos po-
sitivamente, a pesar de la atmósfera frustrante y decepcionante
que hoy predomina.
La obra logra lo que se propuso: explicar los hechos y, de modo
paralelo, mencionar a una buena cantidad de pensadores judíos
(sus interpretaciones sobre el sionismo, el proyecto político-so-
cial, los imperativos militares y algunos de sus debates), quienes
establecieron las bases para la acción en cada fase del conicto.
josé de jesús lópez almejo
16
Esto se traduce en ver cómo una narrativa dominante se mate-
rializa en el terreno y sirve como una estructura generadora de
identidades que denen los intereses de los sujetos.
Estudiar un largo conicto, que ha generado una enorme can-
tidad de noticias y de análisis, contradicciones y debates apasio-
nados, es una tarea monumental si se toma con responsabilidad,
como es el caso. El reto ha sido enfrentado con éxito por López
Almejo, quien pertenece a la nueva generación de académicos que
ha podido realizar estudios en México y en el extranjero, junto a
estancias de investigación in situ, quien ha abordado desde las
dicultades y aspiraciones de los pobladores de los territorios pa-
lestinos ocupados, hasta el sistema de grupos de presión dentro
del congreso estadounidense en Washington, DC.
Excelente profesor e investigador, López Almejo constituye un
orgullo para muchos de los que intervinieron en su etapa formati-
va durante varios años, ya sea como profesores, asesores o consul-
tantes. La dedicación a la docencia y la investigación ya comienza
a brindar los primeros frutos de excelencia.
Dr. Luis Mesa Delmonte
Centro de Estudios de Asia y África, Especialidad Medio
Oriente de El Colegio de México
Miembro del Sistema Nacional de Investigadores (
SNI
), Nivel
III
17
PREFACIO
El vínculo palestino-israelí es percibido generalmente como un
conicto perenne que comenzó en el origen de los tiempos. Esta
errónea apreciación, además de la armación de que la causa prin-
cipal de que siga latente en la época contemporánea, es el choque
entre religiones, lo vuelve intrigante. Se atribuye falazmente que
el conicto palestino-israelí encuentra sus más profundas causas y
motivaciones en las discrepancias de fe. Visto así por quienes sien-
ten fobia hacia el desconocido mundo del islam, la cual es creada
por los medios de comunicación o por sus respectivas religiones
e ideologías maniqueas preconcebidas, este conicto estaría ali-
mentado por dos partes: una Palestina asociada a estereotipos de
fundamentalismos religiosos y un Israel percibido como el aliado
natural de Occidente en la lucha de la civilización contra la bar-
barie. En el caso opuesto, se alimentaría a priori la percepción de
quienes sienten fobia hacia el sionismo y todo lo que representa
Israel, y que ven en los palestinos a las víctimas naturales de una
trágica historia de colonización territorial. El análisis quedaría,
entonces, forzosamente reducido a concluir que uno de los dos
bandos sería el bueno y el otro el malo.
josé de jesús lópez almejo
18
Desde la academia, sin embargo, el matiz que adquiere el tema
cambia debido a la naturaleza de la misma, pues en ella se fomen-
ta el predominio de la lógica de la mejor argumentación en una
discusión: apoyar con evidencias probatorias los razonamientos
que se presentan y construir argumentos sólidos que sean capaces
de imponerse por sí solos en razón de su alcance explicativo. De
ahí que en este libro se analice a la luz de la teoría constructivista
de Relaciones Internacionales, cómo una idea dominante con in-
tenciones coloniales de nales del siglo
xIx
(la narrativa sionista)
se materializó signicativamente y se convirtió en una política de
hechos consumados, la cual contribuye con una dosis cotidiana de
perennidad al conicto. El libro aporta, entonces, elementos que
permiten al estudioso de las relaciones internacionales observar
cómo utilizar las herramientas teóricas en el análisis de un estudio
de caso. Por otro lado, la obra se dirige también a los interesados
en el Medio Oriente, al abordar de manera contextual los orígenes
y el presente del conicto, pues explica, en buena medida, las di-
námicas multisectoriales contemporáneas de la región.
Cabe señalar, además, que la comprensión de un tema tan com-
plejo, como polémico, que no tiene una sola sino varias aristas, de-
manda al investigador el pensar colectivo y el auxilio de mentores
y colegas especialistas en la materia, cuyos ojos ayudan a ver más
lejos y desde distintitas perspectivas el objeto de estudio, y cuyas
ideas permiten explorar multifactorialmente aquellos terrenos del
conocimiento que desde una sola perspectiva pasarían desaperci-
bidos. Al respecto, agradezco innitamente por sus enseñanzas y
reexiones compartidas a la Dra. María de Lourdes Sierra Kobeh,
quien es la especialista en Escenario Regional de Medio Oriente
más reconocida de la máxima casa de estudios mexicana, la Uni-
versidad Nacional Autónoma de México (
UNAm
). Con ella tengo
el conflicto palestino-israelí a la luz de la teoría constructivista
19
una deuda intelectual muy grande, pues además, cuando fue mi
asesora de tesis de posgrado en la
UNAm
, Sierra Kobeh se convirtió
en mi principal fuente de inspiración para el ejercicio de la docen-
cia y la investigación. Agradecido estoy también con mi gran ami-
ga Gabriela Márdero Jiménez, del Servicio Exterior Mexicano,
por introducirme a los estudios del tema en cuestión allá por el año
2002, y por ayudarme intelectualmente, desde entonces, a plasmar
cuidadosamente mis ideas en este estudio de caso.
Los agradecimientos por mis adeudos intelectuales no estarían
completos si no menciono al Dr. Luis Mesa Delmonte, de El Co-
legio de México, por creer en mis proyectos académicos, en mi
capacidad analítica y en mi honestidad intelectual. A él debo la mo-
tivación constante de mi ejercicio docente y la idea de convertir en
libro los hallazgos de mis investigaciones. El Dr. Ferran Izquierdo
Brichs, profesor de Relaciones Internacionales en la Universitat
Autònoma de Barcelona, inuyó profundamente mi perspectiva en
las etapas tempranas de esta obra con su expertise y fue una pieza
clave para la realización de trabajo de campo en Israel y los territo-
rios palestinos, pues él me conectó con sus redes académicas en la
región. El Dr. Arturo Santa Cruz, de la Universidad de Guadalajara,
es otro pilar central en mi formación como investigador, pues con
su apoyo asertivo en cuestiones teórico-metodológicas ané mis es-
trategias de análisis y llevé mi visión de las cosas a un nivel holís-
tico. Considerado como el mejor teórico constructivista de México,
el Dr. Santa Cruz me signica otra gran fuente de inspiración para
la investigación cientíca en esta área. A él mi gratitud por no es-
catimar esfuerzos en aportarme sus enseñanzas, las cuales fueron
fundamentales para alcanzar el mejor resultado posible en esta obra.
Por apoyar institucionalmente la publicación de este libro,
agradezco a Laura Figueroa Lizárraga, jefa del Departamento
josé de jesús lópez almejo
20
Editorial de la Universidad Autónoma de Baja California (
UABC
),
mi actual casa de trabajo, quien cuidó el proceso de edición y pu-
blicación de este proyecto en el marco de la Selección Anual para
el Libro Universitario, así como al Dr. Natanael Ramírez Angulo,
quien en su calidad de director de la Facultad de Economía y Re-
laciones Internacionales (
fe
y
rI
) de la
UABC
, generó las condiciones
idóneas para que yo me pudiera dedicar a llevar a buen puerto esta
obra. Aprecio también los esfuerzos institucionales del Dr. David
Horacio García Waldman, de la Facultad de Ciencias Políticas y
Relaciones Internacionales de Universidad Autónoma de Nuevo
León (
UANL
), para que se materializara la publicación en coedición
con su casa de estudios.
Una institución que se ha convertido en una bendición para el
fomento y consolidación de la investigación cientíca en México
es el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt). A ella
y a quienes la mantienen con el espíritu para el que fue creada,
mi mayor gratitud, pues gracias a los recursos económicos que
proveyó para mis estudios de posgrado pude formarme y elaborar
trabajos de investigación como el que aquí presento.
En deuda me siento también con mis colegas Miguel Zaldívar
y Silvia Figueroa, del Tecnológico de Monterrey, campus Gua-
dalajara, con mi amiga Elizabeth Prado Pérez, de la Universidad
Jesuita de Guadalajara (
IteSo
), y con mi hermano Jorge Hernán-
dez Velázquez, de la Universidad de Guadalajara, por apoyar con
vehemencia mis inicios en este difícil y complejo camino de la
docencia. Al abrirme las puertas de sus respectivas instituciones
y depositar su conanza en para enseñar el curso de Medio
Oriente durante esta década, pude mantenerme actualizado en la
materia y pulir, desde entonces, los argumentos que le dieron for-
ma a este libro.
el conflicto palestino-israelí a la luz de la teoría constructivista
21
Finalmente, agradezco a mi padre por incentivar mis inquie-
tudes intelectuales desde la infancia, pues aunque que ya no está,
sus enseñanzas siguen dando frutos; y a mi madre y hermanos,
quienes con su existencia, amor y apoyo incondicionales han pro-
veído la motivación que le da sentido a mi trabajo como docente e
investigador, pero también como individuo plenamente realizado.
A todas las personas e instituciones mencionadas, gracias tota-
les. En su conjunto, todas han contribuido a enriquecer este traba-
jo. Asumo, sin embargo, los errores, deciencias y fallas que en él
pudieran presentarse, pues fui yo quien decidió al nal qué dejar
y qué omitir.
23
INTRODUCCIÓN
El conicto palestino-israelí es una disputa territorial asimétrica
entre palestinos e israelíes que se ha convertido en un eje cen-
tral histórico para entender la conguración regional del Medio
Oriente durante, al menos, el último siglo. Por un lado, el Estado
de Israel fue construido sobre la base ideológica que apuntalaba
la necesidad que tenía el pueblo judío de crear un hogar nacional
para contrarrestar los efectos del antisemitismo o antijudaísmo eu-
ropeo. En ese sentido, la construcción nacional de Israel se impul-
só con el trabajo económico, político, militar y, principalmente,
ideológico de la Organización Sionista Mundial, la cual se creó
en 1897 gracias al liderazgo de Theodor Herzl, con una narrativa
articuladora —entendida también como idea dominante— para la
cual el surgimiento de un hogar nacional esencialmente judío de-
bería tener lugar en Sion, con Jerusalén como su capital. Por otro
lado, la idea de un Estado palestino vinculado al nacionalismo
árabe alega su derecho a abrirse paso y consolidarse en una tierra
que han habitado los árabes desde hace, por lo menos, 1 300 años.
Desde 1948, el surgimiento de un Estado palestino, en coexisten-
josé de jesús lópez almejo
24
cia pacíca con Israel, parece encontrar más frustraciones pro-
fundas en factores exógenos que en los endógenos; por ejemplo,
la fortaleza multifactorial israelí y las injerencias de los países
árabes en las decisiones palestinas, lo que también ahonda su de-
bilidad frente a Israel.
El conicto palestino-israelí ha sido abordado desde diferen-
tes perspectivas y enfoques teóricos. Existe una variada litera-
tura académica desde la perspectiva palestina que ha destacado
el sufrimiento del pueblo palestino debido a la ocupación israelí
(Álvarez-Ossorio, 2001; Khalidi, 1997, 2005, 2006; Gresh, 2004;
Said, 1992; Pappé, 2007). Desde la mirada israelí, se han expuesto
también los argumentos centrales acerca del derecho de Israel a
existir y se ha explicado la lógica a la que responden sus acciones
en términos de su autopreservación como hogar nacional esen-
cialmente judío (Ben-Ami, 1981, 2002; Friedman, 1995; Gibert,
2002; Lewis, 1998; Mitchell, 2002), pese a las adversidades co-
yunturales y estructurales que ha enfrentado el sionismo para ma-
terializar este sueño (Guardia, 2003; Ross, 2004). En este campo
también ha surgido una corriente revisionista, que se conforma
en su mayoría por historiadores israelíes quienes han desarro-
llado una autocrítica centrada en la banalidad de los argumentos
proIsrael y la opresión sobre los pueblos árabes que su expan-
sionismo y belicismo ha generado en términos de la religión, los
refugiados y los territorios palestinos (Culla, 2005; García Gas-
cón, 2013; Marsalha, 2008; Morris, 1998; Oz, 2002; Roura, 2001;
Sand, 2011, 2012). Si bien la mayoría de estas obras cuentan con
análisis completos en torno a los componentes del conicto pales-
tino-israelí (fronteras, religiones, limpieza étnica, aspectos mili-
tares, Jerusalén como capital de uno u otro pueblo y el asunto de
los refugiados), no mencionan la centralidad de la construcción de
el conflicto palestino-israelí a la luz de la teoría constructivista
25
asentamientos israelíes en los territorios palestinos ni tampoco el
razonamiento teórico que permite apreciar dicha estrategia como
la materialización de la narrativa sionista en torno las estrategias
israelíes de colonización del territorio palestino.
Sin ser exhaustivas las obras aquí señaladas ni las únicas fuen-
tes que pueden encontrarse, éstas permiten entender el conicto
palestino-israelí desde diferentes dimensiones, generalmente des-
de enfoques centrados en la acción del Estado. Predominan en esta
literatura las visiones tradicionalistas de enfoques como el realista
y el neorrealista. Todo esto ha generado que el debate habitual en
torno al tema se plantee más bien en términos de una lucha perma-
nente por el poder, de intereses religiosos y económicos que se de-
nen en términos de poder, de contendientes egoístas que buscan
maximizar sus ganancias y reducir sus pérdidas, e incluso de que
el tema de las fronteras, como concepto de soberanía tradicional
(ya rebasado desde hace varias décadas) y el aspecto militar, sean
las únicas variables que explican las dinámicas del conicto.
En este contexto, surge entonces la inquietud de virar hacia un
marco teórico alterno para explicar el conicto palestino-israelí
con conceptos, razonamientos y premisas que amplíen el pano-
rama analítico desde un enfoque centrado en la importancia de la
constitución de estructuras normativas, las narrativas dominantes
y las prácticas sociales como constructoras de identidad, misma
que dene la manera como los sujetos intentan alcanzar sus res-
pectivos intereses.
Considerar estas cuestiones es relevante y pertinente por la ne-
cesidad de analizar el tema sin apasionamientos —en términos
de reducir los fanatismos que incluso se dan en la academia—, de
hacer a un lado la lógica del consecuencialismo y virar hacia la
discusión para reducir la retórica; de encontrar puentes de diá-
josé de jesús lópez almejo
26
logo, incluso entre los enfoques racionales y los reexivistas en
un tema que es, además de complejo, decididamente pasional. Es
menester entender cuál fue el proceso que permitió construir una
narrativa desde la que se generaron identidades que denieron la
manera en que los sujetos de análisis persiguieron y persiguen aún
sus intereses, de este modo se amplía el entendimiento de un tema
como éste que, con frecuencia, tiende a ser simplicado e incom-
prendido, sobre todo en los medios de comunicación occidentales.
En la época de la globalización y la posmodernidad, el tema
palestino-israelí ha sido considerado como un parteaguas en el
mundo de la academia por la sensibilidad que genera. Desde el
punto de vista religioso, Jerusalén es el lugar más importante para
los judíos y cristianos, y el tercero para los musulmanes; aunque
fuera de Arabia Saudí es también la ciudad más signicativa para
el islam. Desde el punto de vista político, tanto israelíes como
palestinos reclaman esa ciudad como su respectiva capital, lo que
sumerge a los actores en una relación de discursos retóricos y
de posiciones potencialmente encontradas. Se podría pensar que
como la Organización de las Naciones Unidas se ha involucrado
en el conicto a través de sus resoluciones a lo largo de la historia,
su conclusión podría surgir del apego de las partes al marco jurí-
dico internacional, con una lógica de lo apropiado. Sin embargo,
la construcción de asentamientos israelíes en los territorios pa-
lestinos, incluida Jerusalén Este —poblada en su mayoría por
palestinos— no se ha detenido, lo que ocasiona con frecuencia
ciclos de violencia que han escalado a toda la región cuando se
han suscitado.
Aunque ha atravesado por diferentes etapas y visto varios cam-
bios en el contexto internacional, la anexión territorial y sus res-
pectivas implicaciones en todos los niveles y dimensiones de la
el conflicto palestino-israelí a la luz de la teoría constructivista
27
relación entre israelíes y palestinos ha sido constante y progresiva:
Israel ha consumado hechos físicos sobre el territorio palestino.
Desde su surgimiento como Estado, gracias a la resolución 181 (
II
)
de la Asamblea General de las Naciones Unidas, Israel se impuso
por la fuerza en la Palestina histórica con la intención de expan-
dirse hacia todo el territorio que le fuera posible para apropiarse
paulatinamente de lo que consideraba, de acuerdo con las Escri-
turas del Antiguo Testamento —según la narrativa sionista— “la
tierra prometida”.
Con base en esta línea discursiva, la ocupación militar israelí
de los territorios palestinos se sustentó en una serie de políticas
fundadas en cuestiones religiosas, políticas, económicas y demo-
grácas que respondieron a la lógica de un proyecto de coloniza-
ción emanado del sionismo político, el cual se apoya en un aparato
militar sólido y está respaldado ideológicamente por amplios sec-
tores sociales dentro del judaísmo que, incluso, se oponían a éste
en un principio. El cimiento ideológico de la narrativa sionista ha
descansado en un postulado muy simple: tierra y territorio como
una condición para la realización de su utopía, la cual pretendía
establecer un hogar nacional esencialmente judío en Palestina
desde sus orígenes. Este enfoque narrativo que se centró en lo es-
pacial contribuyó, desde antes de la creación del Estado de Israel
y con mayor fuerza desde 1967, no sólo a expandir el territorio
bajo control israelí, sino también a negar los derechos del pueblo
palestino, de ahí la necesidad del movimiento sionista de articular
un discurso con base en la importancia de la seguridad a través
de la colonización, la expansión de las fronteras y el recurso sis-
temático de las guerras preventivas. De acuerdo con esta lógica,
en la medida que se han presentado escenarios de guerra en el
Medio Oriente, el Estado de Israel se ha beneciado en términos
josé de jesús lópez almejo
28
políticos, económicos y militares por su superioridad bélica frente
a sus contrapartes árabes, pues esas dinámicas le han permitido no
nada más justicar las políticas de ocupación y de anexión terri-
torial, sino también el control militar sobre su propia sociedad en
todos los niveles y la permanente demanda de ayuda económica a
Estados Unidos.
En el desarrollo de la estrategia de construcción de asentamien-
tos en los territorios palestinos —que incluye la demolición de
casas palestinas, el establecimiento de retenes militares y la obs-
trucción física de carreteras en Cisjordania—, el Estado israelí
ha dispuesto de toda su maquinaria para implementarla hasta sus
últimas consecuencias, según la narrativa sionista, la cual funcio-
na como una estructura social que genera identidad en torno a la
idea de la tierra de Israel para los pueblos judíos. De acuerdo con
datos del Comité Israelí contra la Demolición de Casas (Israeli
Committee Against House Demolitions,
ICAhd
), de 1967 a 2016
Israel demolió alrededor de 46 mil casas palestinas en los territo-
rios palestinos ocupados, de las cuales 18 mil fueron derribadas
en Gaza tan sólo en la invasión militar a ese territorio en 2014
(
ICAhd-USA
, 2016).
Con respecto a los retenes militares en territorio palestino, el
Centro Israelí de Información para los Derechos Humanos en los
Territorios Ocupados (The Israeli Information Center for Human
Rights in the Occupied Territories, B’Tselem) señala que en 2015
había 96 puestos de control militar israelíes en Cisjordania para
inspeccionar y controlar la movilidad de la población palestina
(B’Tselem, 2016b). Al respecto, este centro de investigación des-
taca que la Ocina de las Naciones Unidas para la Coordinación
de Relaciones Humanitarias (
oChA
, por sus siglas en inglés) contó,
sólo en 2014, un promedio mensual de 358 obstrucciones físicas
el conflicto palestino-israelí a la luz de la teoría constructivista
29
israelíes situadas en las carreteras palestinas, comparado con las
445 de 2012, las 434 de 2011 y las 519 de 2010. La razón principal
fue garantizar la seguridad del medio millón de colonos israelíes
que residen en los territorios palestinos a costa de coartar los de-
rechos y libertades de la población palestina (B’Tselem, 2016b).
En este contexto, el objeto de estudio de la presente obra es
analizar el conicto palestino-israelí desde la óptica de la teoría
constructivista, en particular, cómo lo intensica la construcción
de asentamientos israelíes en los territorios palestinos ocupados
como un hecho material que emergió de la narrativa sionista. Cabe
señalar que al observar a profundidad la temática propuesta en este
libro, se encuentran aristas que permiten dilucidar que el conicto
palestino-israelí es, en particular, un proyecto de colonización en
el que Israel, como potencia ocupante, no sólo militar sino tam-
bién civil, anexa las tierras unilateralmente más no a la población
palestina, a la que mantiene sin derechos y hacinada en estrechos
territorios que no cuentan con continuidad territorial, con fuertes
restricciones a su libertad de movimiento y, en consecuencia, so-
metida a condiciones de vida difíciles y complejas.
De acuerdo con lo anterior, el objetivo general de este libro
es explicar la manera en que se materializó la narrativa sionis-
ta a través de la construcción de asentamientos israelíes en los
territorios palestinos desde 1967, es decir, cómo transitó de ser
una idea constitutiva de identidad a una política de hechos con-
sumados que se ha convertido en el principal obstáculo para la
paz con los palestinos.
La pregunta rectora que busca responder este libro es, ¿por
qué la narrativa sionista es la variable que explica la construcción
de asentamientos israelíes en los territorios palestinos como una
política de hechos consumados y por qué ésta es el punto nodal
josé de jesús lópez almejo
30
del conicto palestino-israelí? La hipótesis aquí planteada sugiere
que la narrativa sionista es la variable que explica el origen de
la construcción de asentamientos israelíes en los territorios pa-
lestinos porque, como discurso dominante generador de identi-
dad, apuntaló un proyecto colonizador que surgió del sionismo
político, el cual comprende aspectos ideológicos, demográcos y
territoriales. La ideología de la narrativa sionista mantiene la idea
central sobre la necesidad de construir y mantener un Estado esen-
cialmente judío; en lo demográco, es menester la presencia de
población exclusivamente judía para crear Israel; en lo territorial,
el sionismo es impensable sin Sion como símbolo de cohesión, lo
que convierte su materialización en una disputa territorial contra
los palestinos. La implementación de estos elementos es la causa
de la construcción de colonias israelíes en los territorios palesti-
nos, la variable que explica el origen y la continuidad del conicto
palestino-israelí contemporáneo.
La narrativa sionista, como idea dominante, incide en la instala-
ción de asentamientos israelíes en los territorios palestinos porque
la mantiene permanente y, en la medida que aumenta, se vuelve un
impedimento para la consecución de un acuerdo de paz sólido y
duradero con los palestinos, ya que con esto se evita la creación de
un Estado palestino con las garantías y términos que todo Estado
debe tener, según el marco jurídico internacional vigente. Desde
un enfoque constructivista, se sostiene que tanto las prácticas de la
colonización en épocas anteriores a la creación de Israel como el
expansionismo territorial israelí responden a una lógica albergada
en el seno de los ideólogos y teóricos sionistas, quienes impulsan
desde dos aspectos diferentes (el político y el religioso) el derecho
de los judíos a vivir en la Palestina histórica y a conquistarla por
cualquier medio, al considerarla como la “tierra de Israel”.
el conflicto palestino-israelí a la luz de la teoría constructivista
31
La narrativa sionista, en términos ideológicos, llevó a los teó-
ricos de la expansión territorial israelí a proponer la apropiación
de Palestina desde tres ópticas distintas.1 La primera es la ten-
dencia más militante y expansionista de las décadas de 1940 a
1960, con migración judía proveniente en su mayoría de Euro-
pa Oriental, de la que surgieron los movimientos sionistas de la
izquierda socialista que defendían una postura de colonización
únicamente de Jerusalén Este y de los territorios que ellos deno-
minan Judea y Samaria (Cisjordania). La segunda tendencia es
la del revisionismo de la derecha sionista, en la cual se ubicaron
miembros prominentes del partido Likud, desde Vladimir Jabo-
tinsky hasta Isaac Shamir y Ariel Sharon, así como los impul-
sores del maximalismo territorial, línea ideológica que aún en
el año 2018 guía el discurso y las acciones del primer ministro
Benjamín Netanyahu. Estos movimientos se opusieron a una de-
volución de los territorios palestinos, el Golán sirio y parte del
Líbano, al considerarlos como parte de la tierra de Israel. La
tercera tendencia sionista se dio desde el ámbito religioso, en
la vertiente del neosionismo religioso nacionalista de ideología
kookista, a la que se integraron los grupos nacionalistas religio-
sos, como el Movimiento de la Gran Tierra de Israel (
mgtI
) y,
su sucesor, el Gush Emunim. Desde el interior de estos grupos
de tendencia radical, se pregonó el derecho de Israel a la tierra
prometida, que incluye lo ya ocupado más el reino Hashemita de
Jordania, El Líbano, Siria y parte de Irak. Estos grupos apoyan
la expulsión de los palestinos de manera pacíca o a través de la
fuerza militar, incluso en los casos de aquéllos que cuentan con
la nacionalidad israelí.
1 Para una explicación detallada, ver el capítulo acerca de los teóricos de la colo-
nización, sus obras, estrategias y trayectorias.
josé de jesús lópez almejo
32
En este contexto, el análisis que se esboza en esta investigación
observa una línea cronológica en la que se revisa, capítulo a capí-
tulo, desde la óptica teórica constructivista, la materialización de
la narrativa sionista en la política israelí de hechos consumados en
los territorios palestinos, la cual continúa rme todavía en 2018.
De acuerdo con esta lógica, el libro se estructura de la siguiente
manera: en el primer capítulo se aborda el marco histórico de los
orígenes del movimiento sionista, su concepción del espacio, la
justicación de la elección de Palestina como lugar de conver-
gencia para fundar un hogar esencialmente judío y la creación de
la identidad israelí. En su conjunto, todo ello representa una base
para la observación analítica de la política israelí de hechos con-
sumados en los capítulos posteriores. En el segundo capítulo se
muestra el contexto en el que se consolidó la narrativa dominante
de la expansión territorial y la manera en la que se instrumen-
tó mediante el cúmulo de prácticas normativas y legales (a partir
de la perspectiva jurídica israelí), que se crearon para desarrollar
la política de hechos consumados de manera institucional desde
1967. En el tercer capítulo se analiza la aplicación y evolución
de la política de hechos consumados durante el proceso de paz,
el cual incluye los Acuerdos de Oslo de 1993, su renegociación
en 1995 en El Cairo, su supuesta aplicación a través del Memo-
rándum de Wye Plantation y el fracaso de Camp David 2000, así
como sus repercusiones para la paz. En el cuarto capítulo se abor-
da la llegada de Ariel Sharon al gobierno y su impacto en la rela-
ción palestina-israelí; la Hoja de Ruta y su propuesta de cese a la
construcción de asentamientos para la terminación del conicto;
los efectos del Muro israelí en Cisjordania para la creación de un
Estado palestino y, nalmente, la retirada unilateral de Israel de la
franja de Gaza, con el n de determinar si esa maniobra política
el conflicto palestino-israelí a la luz de la teoría constructivista
33
fungió como estrategia garante de la paz o, en su defecto, para
aanzar la colonización en Jerusalén Este y una importante parte
de Cisjordania. En las consideraciones nales del libro se dibuja
una conclusión de carácter general y se plantean las implicacio-
nes, tanto académicas como prácticas de los hallazgos de esta obra
para posteriores investigaciones.
El presente estudio ofrece al lector un análisis cuidadoso y de-
tallado del impacto de la construcción paulatina de asentamientos
israelíes en los territorios palestinos ocupados sobre las fallidas
iniciativas de paz en el conicto palestino-israelí. Con el estudio
de la colonización israelí en Palestina también se pretende con-
tribuir a una mejor comprensión de la variable más relevante del
conicto, en el cual han prevalecido los prejuicios e ideologías, la
desinformación, los estereotipos y el simplismo académico, sobre
todo en México y América Latina, donde poco se le ha explorado
desde el enfoque teórico aquí propuesto.
LA pertINeNCIA de LA teoríA CoNStrUCtIvIStA eN eL ANáLISIS
deL CoNfLICto pALeStINo-ISrAeLí
La pertinencia de recurrir a los postulados centrales de la teoría
constructivista de Relaciones Internacionales para analizar el con-
icto palestino-israelí y, en particular, la aplicación de los pos-
tulados sionistas en el terreno mediante una política de hechos
consumados, tiene dos razones: 1) complementar los análisis ya
existentes centrados en el Estado como generador de ideología
y 2) aportar un estudio centrado en la ideología, que se entiende
como una estructura social que conforma la identidad de un Esta-
do y viceversa.
josé de jesús lópez almejo
34
Con respecto al primer punto, el estudio aquí propuesto desde
Relaciones Internacionales es un enfoque centrado en los efectos
de una ideología puesta en práctica como estructura generadora de
normatividad, entendimientos intersubjetivos e identidades. Des-
de este enfoque, es importante dar una explicación holística en
términos de cómo una narrativa dominante —la sionista— puede
materializarse en los hechos —colonización israelí en los territo-
rios palestinos— a través de la creación de estructuras sociales
y normativas —la política de hechos consumados— que contri-
buyen a generar identidades entre los actores, las cuales denen
la manera en que persiguen sus intereses (control sobre el terri-
torio incluso por medio de la guerra). A propósito del segundo
punto, cabe señalar que el tema es complejo y polémico por el
sesgo ideológico-religioso que suele presentarse; por lo tanto, es-
tudiar la ideología que motiva la colonización israelí en Palestina
puede arrojar información importante para comprender el tema
en términos del papel que juegan las identidades de los actores
ideologizados, del proceso circular que da pie a la construcción
de estas identidades, de la manera en la que éstas determinan la
forma en que los actores persiguen sus intereses, así como de la
constitución mutua de agentes y estructuras sociales a través de
las narrativas dominantes y prácticas sociales en el proceso de
interacción de las partes.
A continuación, se exponen los postulados centrales del cons-
tructivismo que se emplearon para hacer el análisis de la mate-
rialización de la narrativa sionista mediante la política israelí de
hechos consumados en los territorios palestinos. De acuerdo con
Klotz y Lynch (2007), para la teoría constructivista los individuos
y los grupos no sólo son formados y permeados por la estructura
del mundo, sino que también tienen la capacidad para formarlo,
el conflicto palestino-israelí a la luz de la teoría constructivista
35
inuirlo y cambiarlo a través de prácticas sociales, políticas, nor-
mativas, económicas y culturales. Gracias a esa capacidad, tam-
bién pueden alterar los procesos operativos estándar, dicho de otra
manera, las continuidades y los cambios de la agencia (acción y
visión política de una comunidad) pueden estar inuidos por los
contextos histórico, social y espacial, en los cuales los agentes
también juegan un papel importante como determinadores estruc-
turales (Klotz & Lynch, 2007, p. 3). Sus acciones contribuyen a
crear, modicar o mantener una estructura, la cual a su vez deter-
minará cómo los mismos agentes perseguirán sus intereses.
En este sentido, el constructivismo, como teoría sistémica que
estudia la política mundial sin excluir los enfoques teóricos de pri-
mera y segunda imagen, permite analizar mejor ese proceso cons-
titutivo de agencia-estructura.2 Bravo y Sigala (2014, pp. 437-438)
destacan la importancia de los entendimientos intersubjetivos,
los recursos materiales y las prácticas sociales por parte de los
actores en la construcción de estructuras. Para estos autores,
los últimos dos componentes se subordinan al primer punto, ya
que los entendimientos intersubjetivos son las ideas socialmente
compartidas por los individuos para darle sentido a su propio
mundo (Bravo & Sigala, 2014, p. 438). De acuerdo con esta -
gica, los entendimientos intersubjetivos crean órdenes sociales
e institucionales cuyas normas determinan la legitimidad de una
2 En 1959 Waltz planteó en El hombre, el Estado y la guerra que en las relaciones
internacionales había tres niveles de análisis: uno enfocado en el hombre, al cual
lo denominó generador de teorías de primera imagen, otro más centrado en el
Estado o generador de teorías de segunda imagen y, por último, el enfoque cen-
trado en el sistema o teorías de tercera imagen. A los dos primeros los considera
reduccionistas en su obra Teoría de la política de internacional (1979), mientras
que al tercero lo reconoce como sistémico. Es justo en este tipo de teorías de
tercera imagen donde ubico al constructivismo.
josé de jesús lópez almejo
36
conducta para la convivencia grupal y, con ello, establecen jerar-
quías y relaciones de poder en el proceso de la interacción social,
la cual a su vez hace posible los entendimientos intersubjetivos
(Wendt, 1992).
Para Wendt, los procesos conforman las estructuras de tal ma-
nera que “las prácticas son las que crean una estructura de identi-
dades o intereses puesto que ésta no tiene existencia ni poderes al
margen del proceso [...] Debido a ello, la anarquía —como estruc-
tura— es lo que los Estados hacen de ella” (Wendt, 1992, p. 395).
En ese sentido, las prácticas determinan el tipo de identidad que
se pretende lograr, pues son las que cimientan el camino del pro-
ceso cognitivo. El ser humano se identica con aquello que realiza
de forma más constante y actúa en función de esa identidad. Así,
la práctica hace al maestro. Desde el enfoque constructivista, la
identidad es el factor que permite a un individuo o grupo visuali-
zarse y diferenciarse de otros. En este sentido, Kubálková (2001,
p. 230) apunta que la identidad se establece con relación a una
serie de diferencias frente a otro, no sólo externas sino también in-
ternas, no sólo reales sino imaginarias. De acuerdo con este autor,
la identidad puede ser creada al servicio de intereses, los cuales
inuyen también las preferencias del actor (Kubálková, 2001, p.
274). Al respecto, Hopf (1998, p. 175) considera que la identidad
es vital en situaciones caóticas porque provee certezas y cubre tres
necesidades esenciales: muestran al sujeto quién es él, quién es el
otro, e implica un conjunto particular de intereses y preferencias
con respecto a elecciones de acción en dominios especícos y con
respecto a actores particulares.
El concepto de la identidad de un Estado implica preferencias
y acciones consecuentes, así como atributos propios y ajenos.
Por esta razón, la identidad, en el constructivismo es una cues-
el conflicto palestino-israelí a la luz de la teoría constructivista
37
tión empírica que debe ser teorizada dentro de un contexto histó-
rico particular, pues puede variar cultural, política y socialmente
con el paso del tiempo, debido a que no es inmutable (Hopf,
1998, p. 176).
De acuerdo con Hobson (2000), la teoría constructivista articula
cuatro preocupaciones generales: 1) la primacía de las ideas; 2)
la interacción social vía prácticas como estructura constituyente
de la identidad e intereses; 3) la acción comunicativa y las normas
morales que determinan el comportamiento “correcto”, y 4) la
lógica del cambio epistémico. Al respecto, Bravo y Sigala (2014)
sostienen que la interacción social es una estructura constituyente
de identidades e intereses, ya que éstas son variables socialmente
construidas que dependen del contexto histórico y cultural en el
que se insertan. Para estos autores, las estructuras son norma-
tivas, si se entiende a las normas como expectativas colectivas
acerca de una conducta apropiada para una identidad dada, pues
cuando crean identidad, las normas operan de manera constituti-
va y, al mantenerla, fungen también en sentido regulativo (Bravo
& Sigala, 2014, p. 438). Así, las normas regulan la práctica social
y la vuelven estable, de ahí que el proceso constitutivo o crea-
dor de una identidad se materialice en los hechos. Un ejemplo
de ello lo representa la construcción de una narrativa grupal, sea
nacional o estatal, en la cual se le otorga un papel central a la me-
moria colectiva como mecanismo de creación y mantenimiento
de identidad. En ese sentido, las narrativas contribuyen a conso-
lidar el carácter normativo de las estructuras, ya que estimulan el
posicionamiento de las ideas compartidas y el proceso mediante
el cual se vuelven dominantes en aras de crear identidad entre
actores que a la postre depositarán sus prácticas y capacidades
materiales al servicio de éstas.
josé de jesús lópez almejo
38
Para Mayer (2006, p. 1), las narrativas compartidas (historias
públicas) son los dispositivos humanos que permiten a las comu-
nidades actuar colectivamente. Éstas fungen como estructuras
constituyentes de intereses comunes en bienes colectivos, alinean
identidades individuales con propósitos de grupo y otorgan signi-
cado a los actos colectivos (Mayer, 2006, pp. 1-2). Además, este
autor considera que las narrativas juegan un papel muy importante
en la constitución de la mente. En primer lugar, activan la memo-
ria, estructuran la cognición, crean signicado y establecen identi-
dad. En segundo lugar, los humanos son criaturas constituidas por
las narrativas y, al serlo, son movidos emocionalmente y motiva-
dos a actuar a través de ellas. En tercer lugar, como consecuencia
de que las narrativas son compartidas por los miembros de una
comunidad, éstas pueden operar tanto en el nivel individual como
en el colectivo, y son utilizadas para construir deseos comunes,
conseguir la participación comunitaria en un drama común y dotar
de signicado a los actos colectivos (Mayer, 2006, p. 2).
Mayer (2006, p. 5) sostiene que no es suciente la existencia de
un interés común por sí solo para que la acción colectiva ocurra,
ya que cada individuo tendrá a menudo incentivos para no coope-
rar con la comunidad, por ello el interés común debe coordinarse,
pues sería un error asumir que los individuos comparten intereses
estables y denidos sobre un bien colectivo de manera automática
y permanente; por ello, no es casual ni accidental que los Estados
y los movimientos ideológicos eduquen a sus seguidores sobre los
intereses que van a defender (Mayer, 2006, p. 6). A esto se reere
Santa Cruz (2012, p. 13) cuando sostiene que la construcción de
la narrativa nacional es un proceso político para crear identidad.
La clave no es sólo alinear la cognición, sino también construir
motivaciones para que la participación en sí misma recompense
el conflicto palestino-israelí a la luz de la teoría constructivista
39
al cooperante. En ese sentido, el mecanismo más efectivo para
que lo anterior sea posible es la narrativa, pues a través de ella
se da sentido a la explicación de fenómenos del interés común
(Mayer, 2006, pp. 13-20). De esta manera, la narrativa no provee
nada más una convención para coordinar la acción colectiva, sino
también la convicción de que otros actuarán como la historia les
exige (Mayer, 2006, p. 38).
Con base en esta lógica, es posible percatarse de que la idea
dominante en la narrativa sionista del derecho de Israel a existir
como un Estado esencialmente judío en Palestina dota de signi-
cado a la acción política, tanto de judíos seculares como religiosos
que se han inspirado en este ideal. Por ello, es importante para el
sionismo político proveer de convención y convicción a las di-
versas comunidades judías dentro y fuera de Israel, con el n de
coordinar su acción colectiva y materializarla con la política de
hechos consumados. Observar este fenómeno desde el construc-
tivismo es útil para entender cómo una narrativa dominante se
materializa en el terreno y sirve como una estructura generadora
de identidades que denen los intereses de los sujetos. A su vez,
este análisis teórico otorga elementos para observar cómo los ac-
tores ponen sus prácticas y capacidades materiales al servicio de
la estructura normativa, la cual los legitima y les marca la pauta
acerca de cómo proceder frente al otro. Los efectos en el terreno
de la política israelí de hechos consumados como resultado de la
narrativa sionista son prueba de ello.
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