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Estilo de vida, contaminación atmosférica y problemas que afectan la salud reproductiva en la mujer

Authors:

Abstract

Infertility in couples has been increasing worldwide. There are a lot of causes involved in this issue, however one factor that is gaining a greater presence and importance is air pollution. Although both women and men can present alterations that prevent them from being fertile, this review describes two factors that are known to affect female reproductive health: lifestyle and environmental pollution. Lifestyle factors that affect reproductive health in women include smoking, obesity, stress, and deferment of motherhood. Regarding air pollution, it is known that organo-chlorinated pesticides, fossil fuel derivatives, polycyclic aromatic hydrocarbons, sulfur and nitrogen oxides, metals and suspended particles all produce adverse effects in the possibility of getting pregnant. The increasing body of epidemiological and experimental evidence shows a consistent relationship between the presence of these factors and the issues that a growing number couples around the world present to conceive a child. Along with the lifestyle, pollution is a common cause of infertility in the population in many countries of the world. Hence, it is essential to raise awareness in the population about these consequences. Although ,these problems are more frequently observed in cities or industrialized areas, they are not exclusive or restricted to these places, they affect us all, and at least as far as pollution is concerned, we all can and should participate in the improvement of our living conditions that go along with our reproductive health.
Vol. 61, n.o 2, Marzo-Abril 2018 77
Artículo de revisión
Estilo de vida, contaminación
atmosférica y problemas
que afectan la salud
reproductiva en la mujer
Patricia Bizarro-Nevaresa, Marcela Rojas-Lemusa, Adriana González-Villalvaa, Nelly
López-Valdeza, Juan Carlos Albarrán-Alonsoa, Teresa I. Fortoul van der Goesa
aDepartamento de Biología Celular y Tisular. Facultad de Medicina.
UNAM. Ciudad de México, México.
Autor de correspondencia: Teresa I. Fortoul van der Goes.
Correo electrónico: fortoul@unam.mx
Recibido 08-enero-2018. Aceptado 31-enero-2018.
Resumen
A nivel mundial, la infertilidad en las parejas ha ido en aumento.
Hay muchas causas implicadas en este problema, sin embargo,
un factor que influye y que cada vez cobra mayor presencia e
importancia es la contaminación atmosférica. Aunque tanto las
mujeres como los hombres pueden presentar alteraciones que
les impidan ser fértiles, en esta revisión se descr iben 2 factores
que han demostrado afectar la salud reproductiva femenina:
el estilo de vida y la contaminación ambiental.
Entre los factores de estilo de vida que afectan a la salud
reproductiva en las mujeres se incluyen el tabaquismo, la
obesidad, el estrés y el aplazamiento de la maternidad. Por
el lado de la contaminación atmosférica, se ha demostra-
do que los plaguicidas organoclorinados, los derivados de
combustibles fósiles, los hidrocarburos aromáticos policí-
clicos, los óxidos de azufre y de nitrógeno, los metales y las
partículas suspendidas, generan efectos adversos sobre la
capacidad de embarazarse. La evidencia epidemiológica y
experimental es cada vez mayor, y demuestra que hay una
relación consistente entre la presencia de estos factores y
los problemas que tienen cada vez más parejas en el mundo
para concebir un hijo.
Aunados al estilo de vida, en muchos países son frecuentes
los problemas de contaminación que inciden en la infertili-
dad de la población. Esto hace fundamental crear conciencia.
Aunque es cierto que las ciudades o zonas industrializadas es
donde se observan estos problemas con mayor frecuencia,
no son privativos ni se restringen a esos lugares, nos afectan
a todos y, al menos en lo que concierne a la contaminación,
todos podemos y debemos participar en la mejora de las
condiciones de vida que van de la mano con nuestra salud
reproductiva.
Palabras clave: Contaminación, infertilidad femenina humana,
estilo de vida.
Life style, atmospheric pollution and
reproductive issues affecting women´s health
Abstract
Infertility in couples has be en increasing worldwide. There are
a lot of causes involved in this issue, however one factor that
is gaining a greater presence and importance is air pollution.
Although both women and men can present alterations that
prevent them from being fertile, this review describes two
factors that are known to affect female reproductive health:
lifestyle and environmental pollution.
Lifestyle factors that affect reproductive health in women
include smoking, obesity, stress, and deferment of mother-
hood. Regarding air pollution, it is known that organo-chlo-
rinated pesticides, fossil fuel derivatives, polycyclic aromatic
Revista de la Facultad de Medicina de la UNAM
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hydrocarbons, sulfur and nitrogen oxides, metals and sus-
pended particle s all produce adverse effects in the p ossibility
of getting pregnant. The increasing body of epidemiological
and experimental evidence shows a consistent relationship
between the presence of these factors and the issues that a
growing number couples around the world present to con-
ceive a child.
Along with the lifestyle, pollution is a common cause of
infertility in the population in many countries of the world.
Hence, it is essential to raise awareness in the population
about these consequences. Although ,these problems are
more frequently observed in cities or industrialized areas,
they are not exclusive or restricted to these places, they af-
fect us all, and at least as far as pollution is concerned, we all
can and should participate in the improvement of our living
conditions that go along with our reproductive health.
Key words: Pollution, human female infertility, lifestyle.
INTRODUCCIÓN
La infertilidad se dene como la imposibilidad de
lograr un embarazo después de 12 meses o más de
mantener relaciones sexuales regulares sin protec-
ción. La pérdida recurrente del embarazo no se cla-
sica como infertilidad, pero sí puede considerarse
un problema de la salud reproductiva1. Los datos
estadísticos indican que 48.5 millones de parejas en
el mundo son infértiles2. Se considera que 72.4 mi-
llones de mujeres en todo el mundo sufren infertili-
dad y alrededor de 6.1 millones tienen dicultades
para quedar embarazadas o llevar un embarazo a
término en los Estados Unidos3-5. En México, se es-
tima que existen 1.5 millones de parejas con proble-
mas de infertilidad6 y la Secretaría de Salud indica
que, de las consultas con el médico familiar, 20%
corresponde a problemas de fertilidad, y de éstas,
de 8 a 10% son enviadas con el médico especialista
en reproducción7; atendiéndose anualmente a cerca
de 12,000 parejas en la Unidad de Biología de la
Reproducción del Hospital de Gineco Obstetricia
No. 3 del IMSS8.
Se consideran tanto factores masculinos como
femeninos que conducen a la infertilidad y a los
trastornos reproductivos. En el caso de los hombres,
deben tomarse en cuenta los parámetros del semen;
el factor femenino incluye alteraciones hormona-
les, tubáricas, cervicales, uterinas y ováricas. En
alrededor de 10% de las parejas infértiles, ambos
sexos son responsables9; descartando los problemas
orgánicos, se calcula que en 30% de las parejas con
infertilidad no se conocen las causas10.
Las fallas reproductivas se consideran multifac-
toriales, además de los problemas orgánicos des-
tacan el estilo de vida y en las últimas décadas ha
cobrado interés la contaminación ambiental.
ESTILO DE VIDA Y SALUD REPRODUCTIVA
El estilo de vida de las mujeres es un factor clave
respecto a la fertilidad, además de la edad y de al-
gunos hábitos y costumbres que desarrollen durante
su vida y que contribuyen de manera negativa sobre
la función reproductiva11 (tabla y gura 1).
Maternidad tardía
El cambio en la dinámica de las sociedades ha in-
uido en que las mujeres retrasen la edad para ser
madres; esto se ha dado principalmente en países
europeos, donde ellas preeren su desarrollo acadé-
mico, profesional y personal; sin embargo, la mater-
nidad tardía lleva el riesgo no sólo de la disminución
en la reserva de ovocitos en los ovarios, sino también
del deterioro de los mismos, incrementándose así la
incidencia de infertilidad12.
Obesidad
La obesidad está relacionada con alteraciones en la
ovulación y la producción de hormonas hiposiarias
y ováricas, lo que reduce la fecundidad, evita la
implantación embrionaria y genera anormalidades
Tabla 1. Factores relacionados con el estilo de vida
de las mujeres y sus efectos en la reproducción
Factor Efectos en la reproducción
Maternidad
tardía
• Disminución en la reserva de ovocitos
• Deterioro de ovocitos
Obesidad
• Trastornos ovulatorios
• Desbalance hormonal
• Alteraciones en la implantación
• Anormalidades placentarias
Estrés • Desbalance hormonal
Tabaquismo
• Desbalance hormonal
• Alteraciones en los órganos reproductivos
• Trastornos en el desarrollo del embarazo
Contaminación atmosférica y reproducción femenina
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P. Bizarro-Nevares, M. Rojas-Lemus,
A. González-Villalva, N. López-Valdez, J.C. Albarrán-Alonso, T.I. Fortoul van der Goes
placentarias13. Se ha propuesto que la actividad fí-
sica favorece la función reproductiva, mientras que
el sedentarismo genera problemas que perjudican
la implantación, el embarazo y el nacimiento de
productos vivos14.
Estrés
La tensión emocional constante y mal manejada,
también genera alteraciones psicológicas que pue-
den repercutir en la fertilidad15; en las mujeres que
viven con estrés continuo, tienden a disminuir las
concentraciones de estradiol, hormona luteinizante
(LH) y progesterona en la fase lútea, y hay inhibi-
ción de la ovulación16.
Tabaquismo
Está comprobado que el hábito tabáquico altera la
función reproductiva, manifestándose con bajos ín-
dices de concepción, de implantación17, el tiempo
de concepción se prolonga18 y aumenta el riesgo de
aborto19. En las mujeres fumadoras se han encontra-
do células inamatorias intraepiteliales en el cuello
uterino20 y un aumento en el receptor de progesterona
en el útero, lo que podría inuir en la presencia de
endometriosis21. También es importante resaltar la
inuencia del tabaquismo en la salud reproductiva de
las fumadoras pasivas, ya que se ha encontrado que
en estas mujeres la calidad de los embriones tiende
a ser pobre22; incluso hay referencias que muestran
que los daños generados por el tabaquismo afectan de
igual manera a las fumadoras activas y a las pasivas.
En un estudio realizado por Soldin y colaborado-
res en 201123 se mostró que se encuentran menores
concentraciones séricas de estrona, estradiol y estriol
en comparación con mujeres no fumadoras; sin em-
bargo, en mujeres fumadoras pasivas se encontró que
también presentan niveles bajos de estas hormonas
en sangre y los valores fueron similares a los de las
mujeres fumadoras.
CONTAMINACIÓN ATMOSFÉRICA
Por otra parte, el crecimiento en la densidad de la
población, la industrialización y el uso indiscrimi-
nado de combustibles fósiles ha contribuido al au-
Figura 1. En la actualidad, la mujer prioriza su desarrollo personal y profesional. Paradójicamente, las mujeres corren el riesgo de
adquirir hábitos y costumbres que pueden perjudican su salud, incluyendo la reproductiva.
Foto: María Fern anda González
Revista de la Facultad de Medicina de la UNAM
1010
mento de la contaminación ambiental de las gran-
des urbes, que es una fuente de exposición directa
con repercusiones importantes en la salud humana,
al afectar los sistemas respiratorio24, cardiovascular25
y reproductor26, entre otros.
Evidencias en animales de laboratorio
Con base en modelos animales, existe suciente
información sobre las alteraciones en el sistema
reproductor femenino inducido por la inhalación
de contaminantes ambientales que repercuten de
forma negativa en la fertilidad; entre los hallazgos
encontrados en modelos murinos, se ha reportado
la disminución en la producción de las hormonas
sexuales, estrógenos y progesterona; en el ovario se
observa estrés oxidante, mayores concentraciones de
citosinas inamatorias, apoptosis de ovocitos y daño
en el folículos antrales, mientras que en el útero se
observan cambios histológicos en el endometrio27,28.
Esta capa del útero presenta cambios cíclicos en su
morfología y función regulados por los estrógenos y
la progesterona, y cualquier alteración en este equili-
brio es un riesgo para que se efectúe la implantación
y el desarrollo de la gestación. En ratonas gestantes
expuestas al aire de la ciudad de Sao Paolo, Brasil,
se observaron fallas en la implantación embrionaria,
abortos y menor número de crías nacidas vivas en
comparación con el grupo de hembras expuestas a
aire ltrado29.
Evidencias en mujeres
Aunque la contaminación es un factor de riesgo
para la salud de los habitantes de las ciudades, poco
se ha estudiado sobre la relación de los contaminan-
tes ambientales y la reproducción humana; en el
caso de las mujeres, se han desarrollado estudios epi-
demiológicos que correlacionan a los contaminantes
atmosféricos con la reproducción femenina en áreas
urbanas e industrializadas (tabla 2). La exposición
directa a compuestos tóxicos presentes en el aire,
puede ser determinante en la salud reproductiva
de las mujeres, ya sea alterando directamente a la
estructura histológica y la función de los órganos
reproductores (gura 2) o sobre la gestación, puesto
que tienen diversos mecanismos de daño, como la
alteración en la producción de hormonas, la gene-
ración de estrés oxidante y el daño al ácido desoxi-
rribonucleico (ADN), a las proteínas y a los lípidos
de las membranas celulares30,31(gura 2).
Los combustibles fósiles son uno de los desen-
cadenantes más importantes de la contaminación,
por lo que el uso indiscriminado de vehículos au-
tomotores ha hecho que los contaminantes se con-
centren en el aire. En Roma, Italia, se llevó a cabo
un estudio en mujeres policías adscritas al área de
tránsito vehicular y se encontraron menores con-
centraciones de estradiol sérico durante las fases
folicular y lútea del ciclo menstrual, comparado con
mujeres que trabajan en actividades administrativas
o burocráticas32. Estos datos indican que las muje-
res que permanecen más tiempo expuestas al aire
contaminado de las ciudades son más susceptibles
a presentar trastornos reproductivos, como abor-
tos espontáneos e infertilidad33, en comparación
con las mujeres que realizan la mayor parte de sus
actividades en lugares cerrados, pues se ha com-
Tab la 2 . Efectos de los contaminantes atmosféricos sobre la reproducción en mujeres sin exposición
ocupacional
Tipo de contaminantes Compuesto Efectos
Plaguicidas Organoclorinados • Desbalance hormonal
Derivados de la ctividad industrial y
de la quema de combustibles fósiles
Hidrocarburos aromáticos policíclicos • Desbalance hormonal
Dióxido de azufre (SO2) y dióxido de
nitrógeno (NO2)
• Genotoxicidad embrionaria
• Abortos espontáneos
Metales, cadmio (Cd) y plomo (Pb) • Alteraciones en el endometrio
• Abortos espontáneos
Partículas suspendidas
• Desbalance hormonal
• Irregularidades en el ciclo menstrual
• Disminución de la fecundidad
• Trastornos en el embarazo
Contaminación atmosférica y reproducción femenina
Vol. 61, n.o 2, Marzo-Abril 2018 1111
probado que el humo generado por la combustión
del diésel, contiene sustancias que pueden afectar
la esteroidogénesis y la gametogénesis34. En una
industria petroquímica en China, se estudió la du-
ración del ciclo menstrual en mujeres trabajadoras y
se encontró que el ciclo no se modifica durante los
primeros 7 años de trabajo. Sin embargo, a medida
que aumentan los años laborales, era más frecuente
la irregularidad en el ciclo, ya sea menor a 21 días
o mayor a 35 días35.
Contaminantes atmosféricos y reproducción
en mujeres
Los estudios realizados sobre los contaminantes
presentes en el aire y su toxicidad en la salud re-
productiva de la mujer, están centrados en algunos
plaguicidas como los organoclorinados, y los deri-
vados del uso de combustibles fósiles por los vehí-
culos automotores y la industria, como los óxidos
de nitrógeno y de azufre, los metales y las partículas
suspendidas36.
Plaguicidas organclorinados
En una población del centro de China se tomaron
muestras de uido folicular de mujeres con edades
de 20 a 35 años que presentaban infertilidad, y en
ellas se encontró la presencia de organoclorinados
en mayor concentración comparado con mujeres
fértiles; cabe resaltar que ninguna de las mujeres in-
cluidas en este estudio estuvieron expuestas de for-
ma directa a este tipo de plaguicidas37. Aunque los
plaguicidas tienen diversos mecanismos de acción,
uno que podría tener relación con la infertilidad fe-
menina, es la disrupción endocrina, principalmente
la relacionada con la actividad de los estrógenos38.
Derivados de combustibles fósiles
Hidrocarburos aromáticos policíclicos
Respecto a la reproducción femenina, los hidrocar-
buros aromáticos policíclicos modican la función
endocrina y pueden tener efectos estrogénicos o anti-
estrogénicos que modican la producción de hormo-
nas sexuales y el desarrollo de los folículos ováricos39.
Óxidos de azufre y de nitrógeno
Los contaminantes ambientales tienen un efecto da-
ñino sobre el embrión y el feto, ya que se transeren
en forma directa a través de la placenta; el grado de
afectación depende de la toxicidad del compuesto y la
etapa de desarrollo en que se encuentre el producto40.
Entre los contaminantes atmosféricos que pueden in-
ducir abortos espontáneos, están el dióxido de azufre
(SO2) y el dióxido de nitrógeno (NO2)41. El SO2 es
un agente genotóxico que se emite a la atmósfera por
la actividad de industrias productoras de ácido sulfú-
rico, papel, fertilizantes, cemento y acero; debido a
esto, las personas que viven en áreas industrializadas
están más expuestas a este contaminante42. El NO2
se genera por la quema de combustibles, es un po-
tente oxidante e induce respuestas inamatorias y la
activación de linfocitos T y macrófagos43.
Metales
Los metales son un grupo importante de conta-
minantes ambientales. Aunque algunos de ellos son
esenciales para las funciones normales del organis-
mo, como el cromo y el zinc, algunos otros, cuando
se encuentran en exceso en el ambiente, son poten-
cialmente tóxicos. Sin embargo, otros metales tóxi-
cos se emiten a la atmósfera por la actividad indus-
trial y por la quema de combustibles, son resistentes a
Figura 2. El ovario es uno de los órganos reproductivos más sensibles
a los compuestos tóxicos. El desbalance hormonal o el daño directo a
los folículos ováricos puede llevar a la infertilidad. Corte histológico de
ovario teñido con hematoxilina-eosina.
Foto: Armando Ze peda Rodríguez y Fr ancisco Pasos Nájera
Revista de la Facultad de Medicina de la UNAM
1212
ser eliminados de forma natural y se acumulan en el
ambiente, volviéndose un peligro para la población
en general y, especialmente, para el personal que por
su trabajo se encuentra expuesto44. Ejemplo de ello
es el cadmio, que es un metal pesado ampliamente
utilizado en la industria y que se asocia con altera-
ciones morfológicas observadas en el endometrio,
ya que la presencia de cadmio es mayor en este teji-
do en mujeres que presentan endometriosis45 y la
concentración en sangre también está aumentada
en comparación con mujeres sanas46.
Otro ejemplo es el plomo, metal pesado muy
usado en la industria, por lo que en las ciudades
industrializadas las concentraciones son altas. Tiene
una amplia gama de efectos tóxicos sobre diferentes
órganos, entre los que destacan los del sistema res-
piratorio y del sistema nervioso47. Su efecto tóxico
también se ha demostrado en el sistema reproductor
femenino. En un estudio realizado en la ciudad de
México, se mostró que existe una relación entre la
concentración de plomo en sangre y la ocurrencia
de abortos espontáneos, en un rango de 1.8 abortos
por cada 5 mg de incremento de plomo en sangre48.
Partículas suspendidas
Otro tipo de contaminantes ambientales son las par-
tículas suspendidas totales (PST) de composición y
tamaño variable que permanecen suspendidas en el
aire. Se clasican por su diámetro aerodinámico: las
partículas con un diámetro de hasta 10 micróme-
tros (PM10) constituyen la fracción respirable de las
PST, y las menores a 2.5 micrómetros (PM2.5) son
las más dañinas a la salud puesto que al ser inha-
ladas, alcanzan los alveolos pulmonares, y muchos
de los compuestos tóxicos que se encuentran en las
PM2.5 pueden ingresar al torrente sanguíneo y ser
distribuidos a todo el organismo49. Se considera que
por cada 10 µg/m3 de PM2.5 que se incrementen en
el ambiente (de forma crónica), aumenta de 4 a 6%
la mortalidad; las enfermedades cardiovasculares
se incrementan en 10% e incluso la prevalencia de
cáncer de pulmón aumenta hasta 22%50.
En la zona metropolitana del valle de México
(ZMVM), los niveles de Pb, CO, SO2 y NO2 en el
aire cumplen con las normas oficiales mexicanas;
sin embargo, los niveles de PM10, PM2.5 y O3 su-
peran las normas. Cada año se producen 31,000
toneladas de PM10 y de éstas, 13,000 toneladas
corresponden a las PM2.5. Con respecto al ozono,
sus principales precursores son los compuestos or-
gánicos volátiles y los óxidos de nitrógeno; tanto
las partículas suspendidas como los óxidos de ni-
trógeno son generados principalmente por el uso de
vehículos automotores y se estima que en la ZMVM
existen 250 autos por cada 1000 habitantes, sin
considerar los vehículos registrados en otros estados
y que circulan regularmente en esta región (figura
3). También es importante resaltar a la actividad
industrial, ya que en la ZMVM se tiene un registro
de 6,000 industrias medianas y grandes51.
La toxicidad de las partículas suspendidas no
sólo depende de su tamaño aerodinámico, sino
también de su composición química. En las más
pequeñas (PM2.5), predominan los hidrocarburos
poliaromáticos y los metales, que tienen diversos
mecanismos tóxicos, incluidas la generación de
estrés oxidante y la modificación de la producción
y secreción de hormonas sexuales52. Las partícu-
las suspendidas son potencialmente tóxicas para
los gametos y los embriones conservados en las
clínicas de fertilización asistida; se ha visto que la
implementación de aire filtrado en estas clínicas,
mejora el número de nacidos vivos y disminuye
el número de abortos, comparado con los datos
Figura 3. La contaminación ambiental es uno de los proble-
mas más graves de las grandes urbes. El numeroso parque
vehicular es uno de los principales emisores de compuestos
tóxicos a la atmósfera.
Contaminación atmosférica y reproducción femenina
Foto: Otorgada p or los autores
Vol. 61, n.o 2, Marzo-Abril 2018 1313
obtenidos antes de llevar un control de la calidad
del aire53.
Se han realizado diversos estudios sobre el efecto
de las PST en la función reproductiva y se ha de-
mostrado una relación directa entre la disminución
de la viabilidad de embriones y la exposición a partí-
culas suspendidas en modelos murinos54. Uno de los
parámetros de fertilidad afectados por las partículas
suspendidas es la tasa de fecundidad. En un estudio
llevado a cabo parejas que residen en Teplice, una
zona altamente contaminada de la República Che-
ca, se relaciona el incremento de cada 10 µg/m3 de
PM2.5 con la disminución en la fecundidad en un
22%39. Estos resultados hacen evidente el riesgo de
vivir en zonas industrializadas en donde se generan
grandes cantidades de sustancias reprotóxicas.
Las PM10 y PM 2.5 tienen un efecto negativo en
la fertilidad; existe un estudio realizado en Estados
Unidos, donde se establece el riesgo de infertilidad
femenina en relación con el lugar de residencia. En
este estudio, se observó que de 36,000 enfermeras
participantes, las que viven a menos de 200 metros
de vialidades con alto tráfico vehicular, en donde
las concentraciones de estas partículas son altas,
tuvieron una asociación positiva con problemas de
infertilidad55. En otro estudio realizado en Barcelo-
na entre mujeres en edad reproductiva, se determinó
que el rango de fertilidad (tomando como pará-
metro el número de recién nacidos por cada 1000
mujeres) disminuyó con respecto a partículas sus-
pendidas, siendo más evidente con las partículas de
diámetro entre 2.5 a 10 mm, ya que se encontró una
reducción de la fertilidad de 13% cuando aumentan
estas partículas56. El ciclo menstrual también se ve
afectado por las partículas suspendidas (PM10),
ya que la duración de la fase folicular se acorta, se
determinó en mujeres residentes en la ciudad de
Cracovia, Polonia, de entre 24 y 35 años57.
Es importante resaltar la actividad estrogénica
de algunos tóxicos que forman parte de las partí-
culas suspendidas, la cual podría desencadenar las
alteraciones observadas durante el ciclo menstrual.
Las mujeres durante el embarazo también son sus-
ceptibles a los efectos tóxicos de las partículas sus-
pendidas, las cuales pueden ocasionar disminución
en el peso fetal y neonatal, además de un menor
tiempo de gestación58. Un estudio epidemiológi-
co realizado en mujeres embarazadas residentes de
la zona metropolitana de Sao Paolo, Brasil, indica
la asociación entre la exposición a altos niveles de
PM10 durante el periodo previo a la concepción y
la pérdida del embarazo durante el primer trimes-
tre; este primer periodo de la gestación es crítico
para la sobrevivencia del embrión, y las partículas
suspendidas podrían dañarlo directamente o de
forma indirecta afectando a la madre de tal manera
que se evite la implantación o causando el aborto
en esta etapa59.
CONCLUSIÓN
Las investigaciones realizadas por cientícos en di-
versas partes del mundo, apuntan al daño en la
salud reproductiva en mujeres que habitan en ciu-
dades con problemas de contaminación ambiental;
pero esto no es suciente para evitar o disminuir
los riesgos por los compuestos tóxicos presentes en
el aire. Se requiere la elaboración y aplicación de
leyes dirigidas a la protección de la población que
incluyan la promoción de las industrias limpias, el
manejo apropiado de desechos tóxicos, el control
apropiado del tráco vehicular y el uso de combus-
tibles limpios. También es necesaria la concientiza-
ción mediante la educación ambiental y la promo-
ción de la participación ciudadana, ya que tanto el
gobierno como la sociedad somos corresponsables
del deterioro ambiental en el que vivimos.
AGRADECIMIENTOS
A la histotecnóloga Raquel Guerrero Alquicira por
el procedimiento histológico de la muestra de ova-
rio. Al Biólogo Armando Zepeda Rodríguez y a
Francisco Pasos Nájera por la toma y edición de la
fotomicrografía de ovario. A María Fernanda Gon-
zález González, estudiante de la carrera de Diseño
y Comunicación Visual de la Facultad de Artes y
Diseño, UNAM, por proporcionar la fotografía
usada en la gura 1.
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Article
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Air pollution can influence women's reproductive health, specifically menstrual cycle characteristics, oocyte quality, and risk of miscarriage. The aim of the study was to assess whether air pollution can affect the length of the overall menstrual cycle and the length of its phases (follicular and luteal). Municipal ecological monitoring data was used to assess the air pollution exposure during the monitored menstrual cycle of each of 133 woman of reproductive age. Principal component analyses were used to group pollutants (PM 10 , SO 2 , CO, and NO x) to represent a source-related mixture. PM 10 and SO 2 assessed separately negatively affected the length of the luteal phase after standardization (b = −0.02; p = 0.03; b = −0.06; p = 0.02, respectively). Representing a fossil fuel combustion emission, they were also associated with luteal phase shortening (b = −0.32; p = 0.02). These pollutants did not affect the follicular phase length and overall cycle length, neither in single-nor in multi-pollutant models. CO and NO x assessed either separately or together as a traffic emission were not associated with overall cycle length or the length of cycle phases. Luteal phase shortening, a possible manifestation of luteal phase deficiency, can result from fossil fuel combustion. This suggests that air pollution may contribute to fertility problems in women.
Article
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Background Ambient aerosol fine particulate matter (PM2.5) is associated with male reproductive toxicity in experiments and may have adverse effects in the female. However, studies evaluating the protective effects and precise mechanisms of aspirin, Vitamin C, Vitamin E, or ozone against toxic effects of PM2.5 are sparse. This study was conducted to investigate the possible protective effects and mechanisms of aspirin, Vitamin C, Vitamin E, or ozone on fertility in female mice treated with PM2.5. Methods Eighty-four ICR mice were divided into six groups: control group, PM2.5 group, PM2.5 + aspirin group, PM2.5 + Vitamin C group, PM2.5 + Vitamin E group, and PM2.5 + ozone group. PM2.5 was given by intratracheal instillation every 2 days for 3 weeks. Aspirin, Vitamin C, and Vitamin E were given once a day by oral gavage for 3 weeks, and ozone was administered by intraperitoneal injection once a day for 3 weeks. The levels of anti-Müllerian hormone (AMH), interleukin-6 (IL-6), tumor necrosis factor-alpha (TNF-α), and 8-hydroxy-2’-deoxyguanosine (8-OHdG) were measured using enzyme-linked immunosorbent assay. Western blotting analysis was used to analyze the expressions of Bcl-2, Bax, and caspase-3 in ovaries. Changes in histological structure were examined by light microscope and electron microscopy was used to detect ultramicrostructure. Results The results demonstrated that PM2.5 decreased AMH levels (P < 0.001); however, aspirin (P < 0.001), Vitamin C (P < 0.001), Vitamin E (P = 0.001), and ozone (P = 0.002) alleviated the decrease. Changes of IL-6, TNF-α, 8-OHdG, Bax/Bcl-2, and caspase-3 in PM2.5 group were increased compared to control group (P < 0.001), while in PM2.5 + aspirin, PM2.5 + Vitamin C, PM2.5 + Vitamin E, and PM2.5 + ozone groups, they were statistically decreased compared to PM2.5 group (P < 0.001 or P < 0.05). Conclusions PM2.5 cause the damage of ovaries, and aspirin, Vitamin C, Vitamin E, and ozone antagonizes the damage. The protective mechanism is probably due to its ability to blunt the inflammatory and oxidative stress caused by PM2.5, which subsequently suppressing the expression of apoptotic regulatory protein and reducing the incidence of ovary apoptosis.
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Aim: The aim of this study was to investigate lifestyle habits and lifestyle adjustments among subfertile women trying to conceive. Materials and methods: Women (n = 747) were recruited consecutively at their first visit to fertility clinics in mid-Sweden. Participants completed a questionnaire. Data were analyzed using logistic regression, t tests, and chi-square tests. Results: The response rate was 62% (n = 466). Mean duration of infertility was 1.9 years. During this time 13.2% used tobacco daily, 13.6% drank more than three cups of coffee per day, and 11.6% consumed more than two glasses of alcohol weekly. In this sample, 23.9% of the women were overweight (body mass index, BMI 25-29.9 kg/m(2)), and 12.5% were obese (BMI ≥30 kg/m(2)). Obese women exercised more and changed to healthy diets more frequently than normal-weight women (odds ratio 7.43; 95% confidence interval 3.7-14.9). Six out of ten women (n = 266) took folic acid when they started trying to conceive, but 11% stopped taking folic acid after some time. Taking folic acid was associated with a higher level of education (p < 0.001). Conclusions: Among subfertile women, one-third were overweight or obese, and some had other lifestyle factors with known adverse effects on fertility such as use of tobacco. Overweight and obese women adjusted their habits but did not reduce their body mass index. Women of fertile age would benefit from preconception counseling, and the treatment of infertility should routinely offer interventions for lifestyle changes.
Article
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Objective: To determine the effect of maternal age on the average number of euploid embryos retrieved during oocyte harvest as part of an in vitro fertilization (IVF) cycle, including the probability of retrieving at least one euploid embryo in a cohort (PrE). Design: Retrospective study. Setting: Preimplantation genetic screening (PGS) laboratory. Patient(s): Women aged 18 to 48 years undergoing IVF treatment. Intervention(s): Use of 24-chromosome single-nucleotide polymorphism (SNP)-based PGS of day-3 and day-5 embryo biopsies. Main outcome measure(s): Relationships between maternal age and the rate of embryos that tested as euploid (hereafter referred to as "euploid embryos"), the average number and proportion of euploid embryos per IVF cycle, and PrE. Result(s): We analyzed 22,599 day-3 embryos and 15,112 day-5 embryos. In women aged 27 to 35 years, the median proportion of euploid embryos in each cycle remained constant at ∼35% in day-3 biopsies and ∼55% in day-5 biopsies, but it decreased rapidly after age 35. On average, women in their late 20s had four euploid embryos (day 3 or day 5) per cycle, but this number decreased linearly (R(2) ≥ 0.983) after 35 years of age. The effect of maternal age on PrE was similar, with a rapid exponential decline (R(2) = 0.986). Across all maternal ages, the euploid proportion and number of embryos per cycle were counterbalanced, so the number of euploid embryos per cycle was the same for day-3 and day-5 biopsies. This suggests that the loss of embryos from day 3 to day 5 was primarily due to aneuploidy. Conclusion(s): Our results confirm the known inverse relationship between advanced maternal age (>35 years) and embryo euploidy, demonstrating that equal numbers of euploid embryos are available at day 3 and day 5.
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The worldwide upward trend in obesity has been dramatic, now affecting more than 20% of American women of reproductive age. Obesity is associated with many adverse maternal and fetal effects prenatally, but it also exerts a negative influence on female fertility. Obese women are more likely to have ovulatory dysfunction due to dysregulation of the hypothalamic-pituitary-ovarian axis. Women with polycystic ovarian syndrome who are also obese demonstrate a more severe metabolic and reproductive phenotype. Obese women have reduced fecundity even when eumenorrheic and demonstrate poorer outcomes with the use of in vitro fertilization. Obesity appears to affect the oocyte and the preimplantation embryo, with disrupted meiotic spindle formation and mitochondrial dynamics. Excess free fatty acids may have a toxic effect in reproductive tissues, leading to cellular damage and a chronic low-grade inflammatory state. Altered levels of adipokines, such as leptin, in the obese state can affect steroidogenesis and directly affect the developing embryo. The endometrium is also susceptible, with evidence of impaired stromal decidualization in obese women. This may explain subfecundity due to impaired receptivity, and may lead to placental abnormalities as manifested by higher rates of miscarriage, stillbirth, and preeclampsia in the obese population. Many interventions have been explored to mitigate the effect of obesity on infertility, including weight loss, physical activity, dietary factors, and bariatric surgery. These data are largely mixed, with few high quality studies to guide us. As we improve our understanding of the pathophysiology of obesity in human reproduction we hope to identify novel treatment strategies.
Article
Background The prolonged use of biomass fuels and exposure to traffic related air pollution has been shown to increase the risk of developing adverse reproductive outcomes. Informal street traders are exposed on a daily basis to traffic emissions and biomass fuel smoke containing a variety of pollutants, ranging from carbon monoxide, sulphur dioxide and particulate matter. Aim The main aim of this study was to compare the reproductive outcomes among street traders exposed to pollutants from their work-related activities and traders without such exposure. Methods A cross-sectional study was conducted among 305 female traders selected from exposed and non-exposed areas within the Warwick Junction trading hub, located in the centre of the city, Durban, South Africa. Validated reproductive questionnaires and clinical assessments were conducted on all participants. Adverse reproductive outcomes such as low birth weight, spontaneous abortions and infertility were assessed. Traders who were pregnant while working at WWJ were analysed for adverse reproductive outcomes (n = 120). Results The mean age of the traders were 43.6 years (SD:12.1) who were single and worked in WWJ for an average of 14 years. There were 876 pregnancies reported in the in the total sample. Traders pregnant while working in WWJ accounted for 120 pregnancies There was an increased risk of exposed traders having a low birth weight infant as compared to non-exposed traders (OR = 3.7; CI: 1.8, 7.6). Exposed traders were also almost 3 times more likely to be infertile as compared to non-exposed traders (OR = 2.6; CI: 1.6, 4.3). Conclusions Working as a street trader may have a causal association with developing adverse reproductive outcomes in females. The use of biomass fuels and working and working in dusty environments whilst trading may have increased risk of developing adverse reproductive outcomes.
Article
Physical activity could benefit reproductive function through its ability to regulate energy balance and improve insulin sensitivity, but its association with IVF outcomes remains unclear. The aim of this study was to evaluate whether pre-treatment physical and sedentary activity is associated with outcomes of IVF. The Environment and Reproductive Health Study is an ongoing prospective cohort study that enrols subfertile couples at Massachusetts General Hospital Fertility Center. Time spent in physical and sedentary activities in the year before IVF treatment is self-reported using a validated questionnaire. This analysis included 273 women who underwent 427 IVF cycles. Women engaged in a median of 2.8 h per week of moderate-to-vigorous activities. Time spent in moderate-to-vigorous physical activities and total metabolic equivalent task hours before IVF were not associated with probability of implantation, clinical pregnancy or live birth. Of the specific physical activities, only greater time spent in aerobics, rowing, and on the ski or stair machine was associated with higher probability of live birth. Time spent in total and specific sedentary activities were not associated with clinical outcomes of IVF. Physical activity is unlikely to have a deleterious effect on IVF success and certain forms of vigorous activity may be beneficial.
Article
Objectives: This study sought out to explore the existence of differences regarding emotion regulation processes (psychological inflexibility/experiential avoidance, self-judgment and self-compassion) and coping styles (emotional/detached, avoidant and rational) in three different groups of couples: 120 fertile couples (FG), 147 couples with an infertility diagnosis who were pursuing medical treatment for their fertility problem(s) (IG), and 59 couples with infertility applying for adoption (AG). Study design: Cross-sectional survey, using the couple as unit of analysis. Main outcome measures: Participants filled in paper-pencil questionnaires assessing coping styles, psychological inflexibility/experiential avoidance, self-judgment and self-compassion. Results: IG couples, and particularly women, tend to use more experiential avoidance and self-judgment mechanisms and less emotional/detached coping style. When compared to FG couples, IG and AG couples tend to apply more avoidant coping strategies. AG couples showed higher self-compassion. Conclusions: Findings suggest that emotion regulation processes may be an important target in psychological interventions for patients dealing with infertility and with the demands of medical treatment.
Article
Study question: Is there an association between air pollution exposures and incident infertility? Summary answer: Increased exposure to air pollution is associated with an increased incidence of infertility. What is known already: Exposures to air pollution have been associated with lower conception and fertility rates. However, the impact of pollution on infertility incidence is unknown. Study design, size, duration: Prospective cohort study using data collected from 116 430 female nurses from September 1989 to December 2003 as part of the Nurses' Health Study II cohort. Participants/materials, setting, methods: Infertility was defined by report of attempted conception for ≥12 months without success. Participants were able to report if evaluation was sought and if so, offer multiple clinical indications for infertility. After exclusion, 36 294 members were included in the analysis. Proximity to major roadways and ambient exposures to particulate matter less than 10 microns (PM10), between 2.5 and 10 microns (PM2.5-10), and less than 2.5 microns (PM2.5) were determined for residential addresses for the 36 294 members between the years of 1993 and 2003. Hazard ratios (HR) and 95% confidence intervals (CI) were calculated using multivariable adjusted Cox proportional hazard models with time-varying covariates. Main results and the role of chance: Over 213 416 person-years, there were 2508 incident reports of infertility. Results for overall infertility were inconsistent across exposure types. We observed a small increased risk for those living closer to compared to farther from a major road, multivariable adjusted HR = 1.11 (CI: 1.02-1.20). This was consistent for those reporting primary or secondary infertility. For women living closer to compared to farther from a major road, for primary infertility HR = 1.05 (CI: 0.94-1.17), while for secondary infertility HR = 1.21 (CI: 1.07-1.36). In addition, the HR for every 10 µg/m(3) increase in cumulative PM2.5-10 among women with primary infertility was 1.10 (CI: 0.96-1.27), and similarly was 1.10 (CI: 0.94-1.28) for those with secondary infertility. Limitations, reasons for caution: Within the 2 year window of infertility diagnosis, we do not have the exact date of diagnosis or the exact timing of the start of attempting conception. As infertility status and subtypes of infertility were prospectively collected biennially, we were unable to tightly examine the timing of exposures on incidence of infertility. In terms of exposure quantification, we used ambient air pollution exposures as a proxy for personal exposures, potentially leading to exposure misclassification. However, several studies suggest that ambient measurements are an acceptable surrogate for individual level exposures in most populations. Wider implications of the findings: We observed an association between all size fractions of PM exposure, as well as traffic-related air pollution, and incidence of infertility. Of note, the strongest association was observed between cumulative average exposures over the course of follow-up and the risk of infertility, suggesting that chronic exposures may be of greater importance than short-term exposures. Study funding/competing interests: The work for this paper was supported by the following: S.M.: Reproductive Scientist Development Program HD000849, and the Building Interdisciplinary Research Careers in Women's Health HD043444, the Boston University CTSI 1UL1TR001430, and a research grant from the Boston University Department of Obstetrics and Gynecology, S.A.M.: R01HD57210 from the National Institute of Child Health and Human Development and the Massachusetts Institute of Technology Center for Environmental Health Sciences Translational Pilot Project Program, R01CA50385 from the National Cancer Institute, J.E.H. and F.L.: 5R01ES017017 from the National Institute for Environmental Health Sciences, 5 P42 ES007381 from the National Institute of Environmental Health at the National Institute of Health. L.V.F.: T32HD060454 in reproductive, perinatal, and pediatric epidemiology from the Eunice Kennedy Shriver National Institute of Child Health and Human Development. The Nurses' Health Study II is additionally supported by infrastructure grant UM1CA176726 from the National Cancer Institute, NIH, U.S. Department of Health and Human Services. The authors have no actual or potential competing financial interests to disclose.