ChapterPDF Available

La modernización diferenciada de la prensa nacional. Una comparación centro – periferia

Authors:

Abstract

El capítulo ofrece una explicación acerca de las carencias de la prensa mexicana para realizar un desempeño profesional que incluya principios y prácticas tales como el equilibrio, la objetividad, la diversidad de fuentes y la investigación periodística. Postulamos un proceso truncado y en ocasiones regresivo de modernización mediática, bajo el cual las dinámicas de especialización, independencia de mercado y separación del Estado fueron parcialmente consolidadas, en mayor medida en el centro del país que en sus periferias, en particular la capital. Se pretende comprobar esta hipótesis con un análisis de contenido que compara los desempeños de rotativos de la capital del país con los de algunos estados periféricos, en relación al profesionalismo demostrado en la cobertura de la elección legislativa federal de 2015. Encontramos que en efecto se manifiestan contrastes entre la cobertura de diarios capitalinos, más ajustados a normas periodísticas modernas, que periféricos, aunque notamos que ciertos rezagos coexisten en ambas regiones, lo que implica insuficiencias generalizadas en relación a una modernización mediática plena.
COLECCIÓN COMUNICACIÓN POLÍTICA
5
Instituto de Ciencias de Gobierno y Desarrollo Estratégico
Centro de Estudios en Comunicación Política
Comunicación política y
ELECCIONES EN MÉXICO 2015
Martín Echeverría Victoria
Carlos Enrique Ahuactzin Martínez
Editores
Martín Echeverría Victoria
Carlos Enrique Ahuactzin Martínez
Editores
COLECCIÓN COMUNICACIÓN POLÍTICA
5
Benemérita Universidad Autónoma de Puebla
Instituto de Ciencias de Gobierno y Desarrollo Estratégico
Centro de Estudios en Comunicación Política
Cuerpo Académico Espacio Público, Diversidad Cultural, Nuevos Actores Políticos
Cuerpo Académico Comunicación Política y Ciudadanía en la Transición Democrática
Red de Estudios sobre Integridad Electoral y Participación Ciudadana
B U A  P
José Alfonso Esparza Ortiz
Rector
René Valdiviezo Sandoval
Secretario General
Ygnacio Martínez Laguna
Vicerrector de Investigación y Estudios de Posgrado
I  C  G  D E
José Antonio Meyer Rodríguez
Director
Esta investigación, para ser publicada, fue arbitrada
y avalada por el sistema de pares académicos.
C C: Francisco Aceves González, Francisco Javier Martínez
Garza, Javier Esteinou Madrid, Murilo Ramos Kuschick, Silvia Molina y Vedia,
Javier del Rey Morató, José Manuel de Pablos Coello, Víctor Sampedro Blanco,
Salomé Berrocal Gonzalo y Juan José Igartua.
Cuidado de la edición: Carlos Enrique Ahuactzin Martínez
Primera edición, 2016
ISBN (versión impresa): 978-607-525-217-9
ISBN (versión electrónica): 978-607-525-216-2
© Benemérita Universidad Autónoma de Puebla
4 sur 104, Centro Histórico, Puebla, Pue. C.P. 72000
Instituto de Ciencias de Gobierno y Desarrollo Estratégico
Av. Cúmulo de Virgo s/n. Acceso 4, CCU. Puebla, Pue. C.P. 72810
www.icgde.buap.mx
Editado en México
Índice
Introducción.
Elecciones en el modelo de comunicación política. De la ola reformista
a las inercias de la partidocracia
Martín Echeverría Victoria
PRIMERA PARTE
DESEMPEÑO DE LOS MEDIOS INFORMATIVOS Y LOS FORMATOS
ALTERNATIVOS DE COMUNICACIÓN POLÍTICA
La modernización diferenciada de la prensa nacional. Una
comparación centro – periferia
Martín Echeverría Victoria, Rubén Arnoldo González Macías
La información como institución mediadora en la campaña electoral
2015
Patricia Andrade del Cid
Tratamiento informativo y cobertura electoral en Querétaro: Una
mirada a la elección estatal de 2015
Gabriel A. Corral Velázquez
Entretenimiento político en la cobertura de las elecciones. El 2015 y el
2012 en comparación
Martín Echeverría Victoria, Carlos Enrique Ahuactzin Martínez
La política y el espectáculo en México. Las elecciones en programas
de espectáculos y revista en Radio y TV
Norma Pareja Sánchez
7
21
45
59
83
107
SEGUNDA PARTE
SIGNIFICADOS Y ESTRATEGIAS DE LA PUBLICIDAD POLÍTICA
Las elecciones intermedias del 2015
Murilo Kuschick
Framing del discurso de los partidos políticos en las elecciones
federales, México 2015
José Antonio Meyer Rodríguez, Lucia Alejandra Sánchez-Nuevo
Los anuncios televisivos de los partidos y candidatos independientes
en la elección congresional
Oniel Francisco Díaz Jiménez, Igor Vivero Ávila, Miguel Eduardo Alva Rivera
Persuasión e ideología. Spots electorales en las elecciones México
2015
Carlos Enrique Ahuactzin Martínez
Epílogo. ¿Hacia un nuevo modelo de comunicación política? Balance
de las estrategias mediáticas en la democracia representativa
Carlos Enrique Ahuactzin Martínez
SEMBLANZA DE AUTORES
135
169
197
227
249
255
21
La modernización
diferenciada de la prensa nacional.
Una comparación centro – periferia
Martín Echeverría Victoria y Rubén Arnoldo González Macías
Resumen
Luego de setenta años de una casi completa hegemonía, en el año
2000 el PRI perdió la presidencia de la República frente al candidato
del PAN, Vicente Fox Quesada. Aquel momento histórico representó
el clímax de una transición política que había empezado por lo menos
dos décadas atrás en algunos estados del país. La transformación del
sistema político supuso una modernización del sistema mediático, al
menos así lo percibieron algunos académicos estadounidenses, quienes
argumentaban que – en su conjunto - la prensa mexicana estaba en
camino de su franca profesionalización. Sin embargo, diversos estudios
de caso enfocados en regiones específicas del país han mostrado
evidencia empírica que cuestiona la validez de la hipótesis de la
modernización. Es decir, los hallazgos muestran consistentemente
que el ejercicio periodístico local y regional aún está determinado
por los cánones de un modelo autoritario. En ese sentido, a partir de
un análisis de contenido de periódicos nacionales y estatales durante
22
Martín Echeverría Victoria y Rubén Arnoldo González Macías
las elecciones parlamentarias del 2015, el argumento central de este
capítulo es que el periodismo mexicano oscila entre la modernización
y el atraso. Es decir, mientras que los medios de la Ciudad de México –
considerados nacionales - mostraron un desempeño más profesional
que los de provincia (por ejemplo, en cuanto al uso de diferentes
géneros periodísticos y la consulta de varias fuentes de información);
ambos grupos comparten el sesgo priísta y la poca atención prestada a
dicho proceso electoral. Por ende, la principal conclusión estriba en que
más que una modernización o atraso generalizados, en la prensa - tanto
nacional como local – conviven simultáneamente prácticas modernas
y pre-modernas. Sin embargo, las primeras son más frecuentes en los
medios de la capital que en los de provincia.
Palabras clave: Periodismo mexicano, modernización, sesgo
partidista, elecciones parlamentarias
Introducción
La transición a la democracia supone entre sus muchas consecuencias
un sistema mediático y una cultura periodística más modernos,
apegados a los valores del periodismo liberal: objetividad, pluralidad,
independencia, imparcialidad, etc. Fundamentalmente aspira
a desempeñar la actividad basado exclusivamente en criterios
profesionales autónomos, y no como vehículo de influencia pública
de grupos externos a los medios. Este era el caso de la prensa mexicana
hace poco más de dos décadas: controlado bajo mecanismos de
autocensura y coerción externa, que funcionaba más bien como un
brazo propagandístico del régimen hegemónico de partido único
de Estado. Sin embargo, a medida que se fue resquebrajando y
democratizando el status quo político, la prensa y los medios en general
recibieron mayores libertades y margen de maniobra para actuar, como
lo constatan diversas observaciones empíricas de desempeño.
No obstante estas apreciaciones optimistas muestran un
diagnóstico incompleto y sesgado en función de un campo de visión
parcial: observando a aquellos medios producidos y consumidos en la
23
La modernización diferenciada de la prensa nacional. Una comparación centro – periferia
capital del país, típicamente más desarrollada y madura políticamente,
diversos estudios concluyeron que el sistema mediático nacional se
había transformado en su totalidad. Esta afirmación toma a la prensa
central como un caso necesario y a la vez suficiente para realizar una
generalización a escala nacional. Todo lo contrario, la prensa local
ha evidenciado una fuerte capacidad para resistir a la modernización
periodística al reproducir varias prácticas que la prensa central ha
superado: oficialismo a mansalva, cooptación clientelar y abierto
sesgo partidista, son rasgos documentados por un cada vez mayor
volumen de trabajos empíricos (ver por ejemplo Orozco, 2010; De
León, 2011; González, 2013; Reyna, 2014), que constatan un claro
diferencial de modernización entre el escenario nacional o central y el
local o subnacional.
El presente trabajo ofrece evidencia empírica respecto a la
magnitud de este diferencial, a un nivel exploratorio y en el caso
emblemático de la cobertura de elecciones federales. Para ello se
ofrece una postura teórica que sostiene un desarrollo democrático
inacabado de la prensa mexicana, a menudo errático y circunscrito, en
el contexto de una retórica triunfalista desde ciertos círculos políticos
y académicos. Ello se desenvuelve en tres momentos: primeramente,
se esboza la hipótesis de la modernización de la prensa nacional,
como resultado de la transición política del país. En segundo lugar, se
cuestiona dicha postura tomando como fundamento la persistencia
de los rasgos que caracterizaron la producción de noticias durante los
primeros setenta años del régimen priísta. Finalmente, se aborda el
concepto de instrumentalización que, como resultado de lo anterior,
mantiene capturado al periodismo mexicano entre la modernización
y el atraso.
Respecto a la indagación empírica realizamos un análisis de
contenido utilizando variables estandarizadas de medición de sesgo
partidista, cuya finalidad es evaluar el desempeño de un conjunto de
rotativos “nacionales” o producidos en la capital del país, frente a otros
producidos en determinados estados de la República, en el escenario
de las elecciones parlamentarias de 2015. El resultado final demuestra,
en efecto, que un mismo acontecimiento produce un desempeño un
24
Martín Echeverría Victoria y Rubén Arnoldo González Macías
tanto imparcial en la prensa central pero fuertemente sesgado en la
local, particularmente en favor del partido del que emana el gobierno
en turno; lo que indica la prevalencia de condiciones autoritarias
locales que en su conjunto impiden afirmar que la prensa ha arribado
cabalmente a un estadio democrático consolidado.
Modernización de los medios mexicanos y persistencia localizada de
viejas prácticas
Si bien el año 2000 fue un hito en la historia contemporánea de
México, puesto que por primera vez un candidato de la oposición logró
desbancar de la presidencia al hasta entonces hegemónico Partido
Revolucionario Institucional (PRI), lo cierto es que dicho cambio no
se dio de la noche a la mañana. Por el contrario, fue el resultado de un
paulatino avance – tanto a nivel municipal como estatal – que desde
la década de los ochenta inició el Partido Acción Nacional (PAN) y, en
menor medida, el Partido de la Revolución Democrática (PRD).
La restructuración del panorama político estuvo necesariamente
acompañada por una reorganización del sistema mediático mexicano.
Es decir, los nuevos tiempos democráticos demandaban una prensa que
estuviera a la altura de las circunstancias. Para lo cual, se requería de un
periodismo que rompiera con el modelo autoritario y transitara hacia
un ejercicio más cívico y liberal. Esto significaba – entre otras cosas -
alejarse del discurso oficial, dejar de recibir todo tipo de componendas,
y valorar los datos por encima de las declaraciones (Lawson, 2002;
Wallis, 2004; Hughes, 2006). Sin embargo, cabe señalar que lo anterior
se dio no sólo por iniciativa de los propios medios, sino también debido
a que se vieron obligados a seguir esa ruta.
De acuerdo con la hipótesis de la modernización, el paso hacia
la transformación periodística fue el resultado de la convergencia
de factores extrínsecos e intrínsecos a los medios.1 Los primeros
1 Bajo este esquema, y guardando las distancias, el caso mexicano es consistente con
otras restructuraciones de sistemas mediáticos en países occidentales; los cuales resultaron
ser el producto de fuerzas internas y externas también (Hallin & Mancini, 2004b).
25
La modernización diferenciada de la prensa nacional. Una comparación centro – periferia
tuvieron que ver, por un lado, con una incipiente liberación política
fomentada por una serie de reformas estructurales encaminadas
a una mejor relación entre la prensa y el gobierno, ejemplo de
ello fue la privatización de PIPSA (empresa estatal encargada de
la distribución de tinta y papel); mientras que, por otro lado, el
desarrollo de un mercado mediático más competitivo empujó
a las empresas a ofrecer mejores contenidos, ante la llegada de
organizaciones como TV Azteca o Reforma (Lawson, 2002).
Por lo que respecta a los factores intrínsecos, en el seno de las
redacciones se comenzó a promover el ejercicio de un periodismo
más profesional, adoptando los valores de equilibrio, objetividad y
servicio público; similar al que se practicaba en publicaciones como
Proceso y La Jornada (Lawson, 2002; Hughes, 2006).
No obstante, la hipótesis de la modernización del periodismo
mexicano resulta ser problemática, puesto que asume una
transformación homogénea del sistema mediático. Es decir,
tomando como muestra a ciertos medios ubicados en las ciudades
más importantes y desarrolladas (Ciudad de México, Guadalajara y
Monterrey, principalmente), sus proponentes dieron por sentado
que en el resto del país la situación debía ser similar. La realidad, sin
embargo, es significativamente diferente, como consistentemente
lo muestran los diferentes estudios de la prensa local y regional (ver
por ejemplo Orozco, 2010; De León, 2011; González, 2013; Reyna,
2014). La razón estriba en que es precisamente en los estados en
donde, con mayor claridad, se aprecia la continuidad de las prácticas
que marcaron la relación entre reporteros y clase política durante los
años del priísmo duro.
Por tanto, el ejercicio periodístico en México aún está marcado
por las prácticas que impiden su profesionalización. Si bien es en los
medios locales en donde el fenómeno es más evidente, la llamada
prensa nacional tampoco está completamente exenta de esta situación.
En ese sentido, entre las viejas prácticas que distinguen al sistema
mediático mexicano se encuentran principalmente la coerción hacia
los reporteros, un periodismo altamente ideologizado, dominio de la
agenda por parte de la clase política, y falta de investigación.
26
Martín Echeverría Victoria y Rubén Arnoldo González Macías
Primeramente, el factor principal que obstaculiza la modernización
del periodismo mexicano se encuentra en la coerción hacia medios y
periodistas. Con diferentes formas y niveles, la prensa ha sido limitada
por actores de diversa índole; tales como políticos, empresarios y,
más recientemente, el crimen organizado. A través de pagos por
cobertura favorable (chayote), convenios de publicidad oficial o actos
de violencia, los reporteros y dueños de empresas noticiosas se ven
obligados a definir los contenidos a partir de intereses ajenos a los
meramente periodísticos; una situación ampliamente documentada y
sustentada empíricamente por diversos académicos (ver por ejemplo
Rodelo, 2009; Orozco, 2010; De León, 2011; González, 2013; Relly
& González, 2013; Márquez, 2014 y 2015; Holland & Ríos, 2015; Del
Palacio, 2015, Espino, 2016).
Ello tiene como resultado manifiesto la práctica del sesgo
político, entendido como la tendencia sistemática de los periodistas
a beneficiar a unos actores o posiciones en detrimento de otros,
mediante la selección de una fuente que produce información
incompleta sobre temas asociados a los mismos o a través de
tratamientos editoriales preferenciales o bien desfavorecedores
(Fico, Freedman, & Love, 2006; McQuail, 1998). En efecto, diversos
trabajos empíricos constatan la manera en que los medios locales, en
virtud de relaciones clientelares, favorece de manera sistemática un
partido político en particular, ya sea en elecciones para gobernador
(Andrade & Trejo , 2012; Echeverría, 2013; Espino & Mendoza,
2015; González, 2013), diputados locales o federales (Aceves, 2010;
Andrade, 2012), o en elecciones presidenciales (Ortiz & Gómez,
2013; Martínez, 2013) aunque en ocasiones se observa un equilibrio
de tipo diversidad interna (Cantú, 2013).
En segundo lugar, la prensa en México ha estado históricamente
marcada por su alta ideologización. En otras palabras, desde su
nacimiento, los medios han definido claramente su postura política;
lo cual determina su línea editorial y, por tanto, los temas que abordan
en sus contenidos. De tal suerte, la información que producen
cotidianamente está marcada por sus filias y fobias políticas. De ahí
que la adopción de los cánones del periodismo liberal, que ponderan
27
La modernización diferenciada de la prensa nacional. Una comparación centro – periferia
el valor de la objetividad e independencia ideológica, no han sido
del todo asumidos por los periodistas mexicanos (Rodríguez, 1993;
Pineda & Del Palacio, 2003; Márquez, 2012; González, 2013). Cabe
señalar que la sobreideologización per se no necesariamente implica
que el periodismo sea antidemocrático, puesto que en algunos países
europeos como Francia, Dinamarca o Noruega los medios han sido
abiertamente partisanos (Hallin & Mancini, 2004a). El problema en el
caso de México es que dicha situación se vuelve perniciosa al ser parte
del proceso de instrumentalización. Es decir, cuando el alineamiento
ideológico se da como resultado de la coerción, y no a partir del libre
albedrío del periódico o estación de radio.
Otro de los rasgos distintivos del ejercicio periodístico en el país
es el dominio de la agenda por parte de la clase política, tanto federal
como estatal y municipal. Esto significa que los contenidos noticiosos
están estructurados a partir de la versión oficial, ya que son los
funcionarios públicos y los líderes partidistas las fuentes de información
más recurrentes. Por ende, al menos para los medios, la vida política es
un espacio vetado para los ciudadanos; quienes rara vez son tomados
en cuenta, salvo como víctimas de alguna catástrofe o beneficiarios de
algún programa gubernamental (Hallin, 1995; Orozco, 2010; De León,
2011; Márquez, 2012; Reyna, 2014; Martínez, González & Miranda,
2015). Esto último puede ser explicado a partir de una histórica
desatención al interés público por parte del periodismo mexicano,
lo cual puede ser considerado como un alejamiento al modelo de la
llamada prensa liberal (Hallin & Mancini, 2004a).
Como resultado de los dos puntos anteriores, la prensa mexicana
presenta una carencia evidente de investigación periodística. Al ofrecer
la versión oficial como la única voz – o, al menos, la más importante
– sin explorar otros ángulos de cada historia, los medios noticiosos
no alcanzan a cumplir con su función de mantener informados a sus
receptores. Además, los periodistas están acostumbrados a recolectar
dichos en lugar de hechos. Es decir, se pondera la declaración por
encima del dato duro. Por tanto, no resulta extraordinario que, como
se mencionará en la discusión de los hallazgos, el género periodístico
más recurrente sea la nota informativa y no tanto el reportaje; ya que
28
Martín Echeverría Victoria y Rubén Arnoldo González Macías
este último demanda de un periodismo más proactivo que reactivo
(Márquez, 2012; Reyna, 2014; Martínez, González & Miranda, 2015;
González, 2015).
En concreto, ya sea de forma voluntaria o involuntaria, los medios
de comunicación mexicanos en no pocas ocasiones se convierten en
un instrumento al servicio de intereses no propiamente periodísticos.
Cuando, más que responder a la audiencia, el periódico o canal de
televisión es usado por algún actor externo para difundir u ocultar cierta
información, se dice que dicho medio está siendo instrumentalizado
(Hallin & Mancini, 2004a). Como resultado de este fenómeno, los
contenidos están encaminados a favorecer o atacar a algún personaje,
en lugar de mantener informado al ciudadano. Esta situación condensa
los factores antes mencionados, lo cual se manifiesta claramente en el
sesgo informativo con el que se presentan las noticias; tal y como se
discutirá más adelante, cuando se presenten los hallazgos del estudio.
Si bien la instrumentalización es una situación recurrente,
tampoco se puede afirmar que todos los medios en todo momento
están sujetos a ella. Asegurar lo anterior implicaría caer en el mismo
error de sobregeneralización señalado anteriormente con respecto a la
hipótesis de la modernización. Por el contrario, importa señalar que -
aunque no necesariamente de forma sostenida – existen algunos visos
del ejercicio de un periodismo más independiente, de investigación
(especialmente en plataformas online),2 que permiten pensar en una
futura oleada de transformación con mayor alcance.
Estos indicios refuerzan la idea de que el proceso de modernización
no es automático ni homogéneo, ya que depende tanto de factores
exógenos como endógenos (Hallin & Mancini, 2004a y 2004b).
Para el caso mexicano, dentro de los primeros están – entre otros
- una mayor oferta de nuevos contenidos informativos y, por ende,
una competencia más marcada dentro del mercado mediático; un
claro declive de la identidad partidista de la sociedad; y alternancia
2 Al ser un fenómeno relativamente nuevo en México, los alcances e implicaciones
del periodismo digital aún no se han analizado con el suficiente rigor académico que se
requiere. Por tanto, bien valdría la pena abrir una futura línea de investigación que indagara
con mayor profundidad este aspecto.
29
La modernización diferenciada de la prensa nacional. Una comparación centro – periferia
política en diversas regiones. Por su parte, los factores endógenos
tienen que ver con cuestiones particulares de cada sistema mediático,
tales como la relación reportero-fuente o la profesionalización de los
periodistas. Lo anterior apunta a que la noción de cambio está sujeta
principalmente a procesos locales, más que globales. De ahí que, en
lugar de asumir un desarrollo generalizado, hay que mirar regiones
específicas y comparar sus procesos.
A partir de estas miradas entre lo general y lo particular, se puede
argumentar que la prensa mexicana contemporánea está capturada
por su pasado autoritario y sus anhelos liberales (Guerrero & Márquez,
2014). En otras palabras, la práctica periodística contemporánea oscila
entre la modernidad y el atraso, entre el cambio y la continuidad
(González, 2013). El estar a medio camino se pone de manifiesto
al analizar el contenido de la cobertura que los medios nacionales
y estatales le dieron a las elecciones del 2015, resultados que serán
presentados y discutidos en las siguientes páginas.
30
Martín Echeverría Victoria y Rubén Arnoldo González Macías
Tabla 1. Resultados del análisis por actor político
Pr
o
vincia
Tipo de actor
Ubicación
Descripción
sobre el
candidato o
partido
Comentario
Un candidato
Representante de
Partido Político
Miembro de Partido
político
Senadores o
Diputados
Portada
Interior
Neutral hacia el actor
Favorable hacia el
actor
Negativa hacia el
actor
Neutral
Favorable
Desfavorable
PRI
N
110
8
4
0
6
116
60
10
6
1
0
1
%
90.2
6.6
3.3
0
4.9
95.1
78.9
13.2
7.9
16.7
0
16.7
N
36
6
0
0
0
42
24
4
5
2
0
1
%
85.7
14.3
0
0
0
100
72.7
12.1
15.2
40
0
20
N
39
0
1
0
1
39
28
2
0
0
0
0
%
97.5
0
2.5
0.0
2.5
97.5
93.3
6.7
0
0
0
0
N
19
0
0
0
1
18
16
0
1
0
0
0
%
100
0
0
0
5.3
94.7
94.1
0
5.9
0
0
0
N
32
0
1
0
0
33
24
5
3
0
0
0
%
97
0
3
0
0
100
75
15.6
9.4
0
0
0
N
34
1
1
0
0
36
31
2
3
0
0
0
%
94.4
2.8
2.8
0
0
100
86.1
5.6
8.3
0.0
0.0
0.0
N
30
0
1
0
0
32
28
2
2
0
0
0
%
96.8
0
3.2
0
0
100
87.5
6.3
6.3
0
0
0
N
8
0
0
0
0
8
6
0
1
0
1
0
%
100
0
0
0
0
100
85.7
0.0
14.3
0
100
0
N
0
0
0
0
0
0
0
0
0
0
0
0
%
0
0
0
0
0
0
0
0
0
0
0
0
N
38
0
2
0
0
40
23
2
3
0
0
0
%
95
0
5
0
0
100
82.1
7.1
10.7
0
0
0
N
2
8
0
0
0
10
1
1
2
0
0
0
%
20
80
0
0
0
100
25
25
50
0
0
0
N
24
0
0
0
1
23
17
2
1
0
0
1
%
100
0
0
0
4.2
95.8
85
10
5
0
0
33.3
PAN PRD
Nueva
Alianza
(PANAL)
Movi-
miento
Ciudada-
no
Partido
Verde
Ecologis-
ta
Partido
Huma-
nista
Partido
del
Trabajo
Morena
Partido
Encuen-
tro
Social
Candida-
to
indepen-
diente
(sin
partido)
Partido
local
(registra
nombre)
PARTIDO AL QUE PERTENECE EL ACTOR POLÍTICO
31
La modernización diferenciada de la prensa nacional. Una comparación centro – periferia
Nacionales
Tipo de actor
Ubicación
Descripción
sobre el
candidato o
partido
Comentario
Un candidato
Representante de
Partido Político
Miembro de Partido
político
Senadores o
Diputados
Portada
Interior
Neutral hacia el actor
Favorable hacia el
actor
Negativa hacia el
actor
Neutral
Favorable
Desfavorable
PRI
N
7
5
7
1
0
20
16
2
0
1
0
0
%
35
25
35
5
0
100
80
10
0
5
0
0
N
1
2
0
1
0
4
3
0
0
0
0
0
%
25
50
0
25
0
100
75
0
0
0
0
0
N
6
2
2
0
0
10
7
1
2
2
1
0
%
60
20
20
0
0
100
70
10
20
20
10
0
N
0
1
0
0
0
1
0
0
1
1
0
0
%
0
100
0
0
0
100
0
0
100
100
0
0
N
1
0
0
0
0
1
1
0
0
0
0
0
%
100
0
0
0
0
100
100
0
0
0
0
0
N
0
9
1
0
0
10
8
1
1
0
0
0
%
0.0
90.0
10
0
0
100
80
10
10
0
0
0
N
1
0
0
0
0
1
1
0
0
0
0
0
%
100
0
0
0
0
100
100
0
0
0
0
0
N
0
0
0
0
0
0
0
0
0
0
0
0
%
0
0
0
0
0
0
0
0
0
0
0
0
N
0
0
1
0
0
1
0
0
0
0
0
0
%
0
0
100
0
0
100
0
0
0
0
0
0
N
4
1
0
0
0
5
4
1
0
1
0
0
%
80
20
0
0
0
100
80
20
0
20
0
0
N
1
2
3
0
0
6
3
0
2
0
0
2
%
16.7
33.3
50
0
0
100
50
0
33.3
0
0
33.3
N
0
0
0
0
0
0
0
0
0
0
0
0
%
0
0
0
0
0
0
0
0
0
0
0
0
PAN PRD
Nueva
Alianza
(PANAL)
Movi-
miento
Ciudada-
no
Partido
Verde
Ecologis-
ta
Partido
Huma-
nista
Partido
del
Trabajo
Morena
Partido
Encuen-
tro
Social
Candida-
to
indepen-
diente
(sin
partido)
Partido
local
(registra
nombre)
PARTIDO AL QUE PERTENECE EL ACTOR POLÍTICO
32
Martín Echeverría Victoria y Rubén Arnoldo González Macías
Metodología
El ejercicio comparativo que aquí se presenta se fundamenta en la
base de datos del proyecto “Análisis de las elecciones legislativas 2015”
realizado por colegas3 miembros de la Red de Observatorios Mexicanos
(ROM) del Consejo Nacional para la Educación e Investigación en
Ciencias de la Comunicación (CONEICC), efectuado entre agosto de
2015 y marzo de 2016. Dicho proyecto realizó un análisis de contenido
cuantitativo sobre una muestra de rotativos líderes en los estados a
los que pertenecían los miembros de ésta Red, replicando un libro de
códigos dedicado a medir la calidad de la información que los medios
de comunicación suministran durante las elecciones (Martínez, 2013).
El origen de los datos tiene pues implicaciones metodológicas
relevantes respecto a la integración de la muestra utilizada para el
análisis; se consideraron únicamente las notas, publicadas en cualquier
sección del periódico, que trataran exclusivamente sobre elecciones
federales legislativas, ya sea de candidatos, dirigencias nacionales o
locales, opiniones de terceros, etc. Se excluyeron, por tanto, piezas
de opinión, información sobre elecciones municipales, a gobernador o
de diputados locales, así como información de problemáticas públicas
(movimientos sindicales, inseguridad) que tienen efectos indirectos
sobre la campaña electoral. Por lo que toca a los tiempos de muestreo,
fueron integradas y analizadas dos muestras, una probabilística de
semana compuesta y otra semana natural (del 27 de abril al 31 de
mayo), ambas comprendidas en los 60 días que duró la campaña.
Respecto al alcance geográfico del ejercicio, los estados
elegidos fueron aquellos a los que los investigadores tenían acceso o
consideraban los más representativos de las regiones, bajo un criterio
de peso cualitativo en la opinión pública y no necesariamente de tiraje.
De esta manera los estados, rotativos y notas que integraron la muestra
3 Agradecemos la generosidad de las profesoras Patricia Andrade, de la Universidad
Veracruzana, Blanca Chong, de la Universidad de Coahuila, Sofía Palau, del Instituto
Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente (ITESO) Guadalajara, Francisco Martínez
del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey, y Ana Laura González
Zambrano de la Facultad de Estudios Superiores Acatlán de la Universidad Nacional
Autónoma de México (UNAM) por la reunión del corpus y codificación de las notas.
33
La modernización diferenciada de la prensa nacional. Una comparación centro – periferia
fueron Monterrey, con los rotativos “Milenio Norte” y “El Norte”;
Guadalajara, con las publicaciones “NTR el Diario de Guadalajara” y
“El Informador”; así como Veracruz, con el “Diario del Istmo”, “Diario
de Xalapa” y “La Opinión de Poza Rica”. Estos estados y publicaciones
suponen en su conjunto una parte representativa, aunque minoritaria,
de los medios que se editan al interior del país. Por lo que respecta a
los medios llamados “nacionales” o editados en el centro del país, se
eligieron con el mismo criterio los rotativos “Milenio” y “La Jornada”,
cubriendo un espectro ideológico mínimo (derecha, izquierda).
La comparación centro-periferia que se elabora está sostenida,
pues, sobre un contraste entre estos últimos rotativos y los demás. Esto
produce un desbalance entre el volumen de ambos conjuntos (87 y 251,
respectivamente), que en consecuencia y aunado a otras limitaciones
en el diseño metodológico presentado, producen resultados que
deberán ser valorados como exploratorios del problema a investigar,
antes que descriptivos. Con todo, se ponen de manifiesto las ventajas
de la comparación en comunicación política, misma que sensibiliza
acerca de las particularidades dadas por sentado por el investigador,
notando fenómenos que no han sido conceptualizados, y ayuda con
ello a evitar las falsas generalizaciones de origen etnocéntrico. Este
no es un asunto menor en temas de comunicación masiva, pues las
diferencias contextuales en términos de las estructuras económico
políticas son determinantes para la configuración de los mensajes
emitidos (Hallin & Mancini, 2004; Melgarejo, 2016).
Del libro de códigos utilizado para dicho proyecto retomamos
las variables correspondientes a dos de sus objetivos, detectar
equidad partidista en la cobertura de las campañas, y describir los
rasgos fundamentales de visibilidad de la contienda. De esta manera
fueron medidas variables relativas a la posición de la nota en los
rotativos, el género empleado, la utilización de una o más fuentes,
el tipo de actores cubiertos y el tono general de las informaciones,
que pudieran ser indicativos del grado de profesionalización de los
rotativos. Respecto al tema del sesgo, se retomaron las dimensiones
de visibilidad y tratamiento, y en consecuencia las variables de los
partidos o candidatos cubiertos, la valencia de los comentarios vertidos
34
Martín Echeverría Victoria y Rubén Arnoldo González Macías
por los propios periodistas (positivas, negativas, neutrales) así la
manifestación de comentarios de los actores a otros candidatos, y su
respectiva valencia. Los resultados de estas mediciones se ofrecen en
la siguiente sección.
Hallazgos
Esta sección describe los resultados del análisis de contenido (tabla 1
más otros datos adicionales no contenidos ahí), en dos conjuntos de
datos: el primero sobre las características generales de la cobertura de
la elección en términos y el segundo respecto a los indicadores de sesgo
partidista, relativos a las dimensiones de visibilidad y tratamiento.
Los grupos comparados de rotativos son designados por los
apelativos de “nacional”, para el caso de los medios capitalinos, y “de
provincia” para los subnacionales. Aunque en cierta medida estas
designaciones reproducen prejuicios erróneos acerca de la prensa
capitalina como representativa de lo nacional y la periférica como
provinciana, en el sentido despectivo de la palabra, su uso pretende
facilitar el reconocimiento coloquial de dicha diferencia.
Visibilidad, diversidad y características generales de cobertura
Las notas sobre este proceso electoral 2015 ocuparon mayormente
los espacios interiores, tanto en medios nacionales (97.7%) como
de provincia (96.9%). En éstos el género más utilizado es la nota
informativa, muy por encima de otros géneros, con un 98.1%,
se distingue también el 1.7% de reportajes y un mínimo 0.2%
de entrevistas. En el caso de los medios nacionales también es
preponderante el uso de la nota informativa (89.7%), aunque en
segundo lugar se encuentra el uso de entrevistas (5.7%) y en tercer
lugar los reportajes (4.6%). Ni en medios nacionales, ni en medios de
provincia se hace uso de la crónica. Estos datos son consistentes con
otras observaciones de desempeño de la prensa, en los que se destaca
el uso excesivo de las notas informativas en detrimento de géneros
como el reportaje (Márquez, 2012; Reyna, 2014; González, 2015).
35
La modernización diferenciada de la prensa nacional. Una comparación centro – periferia
Los actores reportados principalmente en las notas fueron
predominantemente políticos. El 72% de los medios de provincia habló
de un candidato, el 4.8% de un representante de partido, el 1.9% de
algún miembro de un partido político, 1.3% miembros del gabinete
de gobierno, 1.2% alguna autoridad local y no existe referencia en
las notas sobre senadores o diputados, pero sí un 12.9% de ellas
reportando sobre la autoridad electoral. Sólo un 4.4% de las notas
tenía como protagonistas a actores no políticos tales como miembros
o líderes de sindicatos (1.3%), ciudadanos (1.0%), empresarios,
banqueros o inversionistas (0.8%), académicos, especialistas en el
tema, expertos o intelectuales (0.6%), u organismos internacionales
(0.4%) y líderes religiosos (0.2%).
En los medios nacionales, sin embargo, los actores concentran
porcentajes menores, destacando en primer lugar las notas que hablan
acerca de los representantes de los partidos políticos (25.3%), en
segundo lugar los candidatos (24.1%) y en tercer lugar las autoridades
locales (23%). Entre los actores políticos también destacan con un
16.1% los miembros de partidos políticos y en el caso de los medios
nacionales, a diferencia de los medios en provincia, éstos sí reportan
notas que tienen como actores a senadores o diputados (4.6%). Se
incrementa también el porcentaje de notas que reportan sobre actores
no políticos (6.4%), aunque éstos no son tan variados como en el caso
de los medios de provincia. Sobre los ciudadanos comunes, reportan en
3.4% de las notas, sobre líderes religiosos, el 2.3% y sobre académicos,
especialistas en el tema o expertos o intelectuales el 1.1%.
Este dominio de la agenda mediática por parte de la clase política,
en ambos subconjuntos, no sólo tiene lugar durante los periodos
electorales, sino también en la cobertura cotidiana de los temas
políticos (ver por ejemplo Martínez, González & Miranda, 2015;
González, 2015).
Los medios nacionales recurren en mayor medida a más de una
fuente (67.8%) para la redacción de sus notas que los de provincia
(27.3%). De dichas fuentes, en el caso de provincia, sólo un 30.1%
realizó un comentario en referencia a algún candidato o partido en
competencia. Es decir, la mayoría se remitió a hablar únicamente
36
Martín Echeverría Victoria y Rubén Arnoldo González Macías
de su propio candidato o partido (69.9%). En cambio en los medios
nacionales el 58.3% de las fuentes sí hicieron comentarios sobre
otros candidatos o partidos en competencia. De nueva cuenta, estos
datos son consistentes con otros estudios cuyos resultados también
resaltan el hábito de la prensa mexicana a presentar sólo una versión
en las noticias, lo que provoca la dependencia en una sola fuente de
información (Márquez, 2012; Reyna, 2014; González, 2015).
Las fuentes consultadas son en su mayoría de tipo político,
entre las que se incluyen candidatos, representantes o miembros
de partidos políticos, así como senadores o diputados. Los medios
nacionales recurren más a estas fuentes (60.9%) que los medios en
provincia (40.48%). Otra fuente consultada con mayor frecuencia
son las autoridades electorales: 33.3% en los medios de provincia
y 24.4% en los medios nacionales. Las fuentes no políticas como
ciudadanos comunes, académicos, especialistas en el tema, expertos
e intelectuales, miembros o líderes de organizaciones de la sociedad
civil, comunicadores, periodistas, deportista, actores, cantantes y
líderes religiosos, presentan bajos porcentajes de consultas en los
medios analizados: 14.3% en los medios de provincia y 9.7% en medios
nacionales.
Sesgo partidista
Las variables implementadas de visibilidad y tratamiento producen
resultados contrastantes. Respecto al tema de la visibilidad, en provincia
la frecuencia de notas para el PRI casi triplican a las dedicadas a los otros
dos partidos más consolidados: 28.2% de notas del PRI, contra 11.1%
del PAN, 10.6% del PRD, y 10.4% de Movimiento Ciudadano. Mientras
que en los medios nacionales dichas notas suponen casi el doble para el
PRI (27.3%), con respecto a los otros partidos (19.5% para el PRD, 13%
para el PAN, 10.4% para el Verde Ecologista y 9.1% para Movimiento
Ciudadano). Los demás partidos tienen menciones mínimas.
Al tomar como indicador la visibilidad de los candidatos, y no de
los partidos, el sesgo se acentúa. Del total de notas que reportaron
información sobre éstos en los medios de provincia, el 29.6% de ellas
37
La modernización diferenciada de la prensa nacional. Una comparación centro – periferia
fueron para los del PRI, 11.8% para los del PRD, 11.3% para los de
Movimiento Ciudadano, 11.4% para los del PAN, 9.1% para los de
MORENA, 8.6% para los del Partido del Trabajo, 8.1% para los del
Partido Encuentro Social, y 6.5% para los del Partido Humanista (los
otros candidatos tuvieron una visibilidad menor). En contraste, de las
notas publicadas en diarios nacionales, el 38.1% de aquellas fueron para
candidatos del PRI, 28.6% del PRD, 23.8% de Movimiento Ciudadano,
14.3% del PAN, y cerca del 4% para los demás partidos.
Asimismo el PRI tuvo 4.9% de las portadas en los medios de
provincia, seguido por el 4.2% de Nueva Alianza y el Partido Humanista,
así como el 2.2% del PRD. Ni Acción Nacional ni el resto de los partidos
tuvieron notas en Portada. En contraste, ningún partido en los diarios
nacionales registró notas colocadas en portada.
Respecto al tratamiento de los partidos y candidatos, se registra
una menor diferencia entre los medios y dentro de ellos, entre los
partidos y candidatos. Tanto los medios de provincia (80.6%) como los
nacionales (73.2%), brindaron descripciones en su mayoría neutrales
hacia los actores políticos de sus notas. Sólo el 10.1% de las notas en
los medios de provincia realizó descripciones negativas y 14.1% de los
medios nacionales. El porcentaje de descripciones favorables fue un
poco mayor en el caso de los medios nacionales (12.7%) respecto a
los de provincia (9.2%).
Considerando estas reducidas frecuencias, los tres partidos cuyas
notas tienen más descripciones positivas en provincia fueron el Verde
Ecologista (20%), Partido del Trabajo (15.6%) y PRI (13.2%). Mientras
que en los medios nacionales las notas con descripciones favorables
para el actor fueron Movimiento Ciudadano (14.3%), PRI (11.1%) y
PRD (7.1%). Respecto a las notas con una descripción negativa, los
porcentajes más altos fueron alcanzados en provincia por el Partido
Verde Ecologista (40%), el PAN (14.7%) y los candidatos sin partido
(14.3%). Las partidos en los medios nacionales cuyas notas alcanzaron
mayores porcentajes de descripciones negativas fueron Nueva Alianza
(33.3%), Verde Ecologista y PRD (28.6%).
Los periodistas tanto de medios de provincia como nacionales
comentan poco sobre los candidatos o partidos (0.6% y 14.5%),
38
Martín Echeverría Victoria y Rubén Arnoldo González Macías
y en cerca de la mitad de ambos casos fueron no neutrales (55%
y 66%, respectivamente). No obstante se reproducen en las notas
comentarios de diversas fuentes sobre los partidos políticos, en mucha
mayor medida en la prensa nacional (31%) que en la local (4%).
Aunado a ello, el comportamiento tiene diferencias relevantes: el 30%
de los comentarios en el segundo caso son negativos hacia el PRI, 22%
a Movimiento Ciudadano y 16.7% a PAN y PRD. En la prensa nacional,
en cambio, el 45.8% de los comentarios vertidos son negativos hacia
el PRI, 37.5% hacia el PRD y 20.8% hacia el PAN.
Conclusiones
La comparación efectuada, para ser más provechosa, se divide en
aquellos aspectos que son diferentes, y que revelan particularidades
individuales, y aquellos que son similares y que contribuyen a inferir
generalizaciones al respecto.
Por lo que respecta a las diferencias, observamos que la prensa
nacional es más profesional, al utilizar cinco veces (10%) más géneros
sofisticados de periodismo -reportaje y entrevista en este caso-, que la
de provincia (2%), sin dejar de ser minoritario su uso. De igual manera
prácticamente duplica (68%) la proporción de notas que utilizan más
de una fuente para hacer sus reportajes, respecto a provincia (27%).
Asimismo la prensa local diversifica en mayor medida a los actores
políticos, pues visibiliza a 6 de ellos en comparación de los 4 en la
prensa nacional, que recurre en mayor medida a fuentes políticas
(60%) que la de provincia (40%). No obstante concentra en mayor
medida dicha visibilidad en los candidatos (72%), poniendo a los demás
actores en una posición marginal, salvo el caso de la autoridad electoral
(12%). La prensa nacional por el contrario distribuye de manera casi
equitativa la visibilidad entre partidos (25%) candidatos (24%) y
autoridades locales (23%), y proporciona mayor acceso a los actores
en calidad de fuentes (31%) que su contraparte de provincia (4%).
Asimismo la prensa nacional reproduce en mayor medida comentarios
de otras fuentes acerca de los partidos políticos (31% frente al 4%
39
La modernización diferenciada de la prensa nacional. Una comparación centro – periferia
de provincia). Todo ello tiene como resultado un tratamiento más
equitativo y de manera notoria, menos centrado en los candidatos.
Respecto al sesgo, un comportamiento aparentemente
compartido es la visibilidad predominante a favor del PRI, pues casi una
tercera parte de las notas está dedicado a éste en ambos subconjuntos.
No obstante, otros indicadores son más ilustrativos respecto al sesgo
marcadamente priista en los diarios de provincia: las notas del PRI
triplican (28%) a las de los adversarios del PAN (11%), PRD (10.6%)
y Movimiento Ciudadano (10.4%). Un favoritismo menos acentuado
se dio en la prensa nacional, que sigue manteniendo casi una tercera
parte de las notas para el PRI (27.3%), pero – aunque aún rezagados
- los otros partidos no están tan detrás del mismo, como en el caso de
los periódicos estatales: PRD (19.5%), PAN (13%), y Partido Verde
(9.1%). Ello verifica una distancia desigualmente favorable de esta
visibilidad en cada subconjunto, dado que en los diarios de provincia
hay una distancia de 17% de notas entre el PRI y el PAN, el siguiente
partido más visible, mientras que en los diarios nacionales esa distancia
es de 8% respecto al siguiente partido, el PRD.
La visibilidad de los candidatos presenta un patrón similar: en
provincia casi la tercera parte de las notas (29.6%) está dedicada a
los mismos, mientras que otros partidos (PRI, PRD, MC, PAN) tiene
alrededor del 11% en su visibilidad. En los medios nacionales, en
cambio, el PRI tiene mayor visibilidad aún (38.1%), pero sus adversarios
cercanos tienen una visibilidad no muy lejana a ella (28.6% para el PRD
y 23.8% para Movimiento Ciudadano. Aunado a ello el PRI merece
portadas en provincia el 5% de las veces, mientras que en medios
nacionales ningún partido mereció portada. Respecto al tratamiento, la
diferencia más notable es en cuanto a la reproducción de comentarios
negativos por parte de diversas fuentes, más contrarias al PRI en la
prensa nacional (45.8%) que en la local (30%).
Por otro lado existen elementos también de poca diferenciación
entre los sub conjuntos comparados, que expresan atributos generales
de desempeño de la prensa mexicana. Destaca por un lado la visibilidad
de la elección en los rotativos, que en ambos casos es mínima, tomando
como indicador la proporción de notas de la elección que se publican en
40
Martín Echeverría Victoria y Rubén Arnoldo González Macías
primera plana. De igual manera la cobertura de actores no políticos o
de la sociedad civil es comparable entre los medios nacionales (4.4%) y
de provincia (6.4%), aunque esta última es más diversa al colocar a seis
actores en lugar de las cuatro de los nacionales. Con todo, en ambos
casos se trata de porcentajes residuales para cada actor: el mayor es
de 3.4% de ciudadanos comunes y el menor es 0.4% para organismos
internacionales, de manera que no existe una diferencia acentuada.
Al destacar las fuentes consultadas, y no los actores visibilizados, el
comportamiento es similar respecto a dejar al margen a dichos actores.
Por lo que se refiere al tratamiento, las diferencias son menores
entre ambos subconjuntos, que presentan cierta equidad. En ambos el
tratamiento es en buena medida neutral y las descripciones favorables
o desfavorables presentan diferencias menores, al menos en la manera
en que se operacionaliza esta variable, basada en adjetivos. El PRI en
esta ocasión presenta una mención menor de notas positivas (13%)
en la prensa local y nacional (11.1%).
En conclusión, la hipótesis de una modernización diferenciada
se verifica en varios momentos: en términos de profesionalismo, la
prensa nacional demuestra un desempeño más plural de actores,
más diverso en cuanto a géneros y más nutrido en la proporción
de fuentes y acceso a las mismas en las notas que los diarios locales,
cuyas frecuencias son mínimas. Este diferencial también se manifiesta
en la cobertura favorable que recibe el PRI en los medios locales,
de manera señalada en términos de visibilidad, tanto de partidos
como de candidatos; en donde en ocasiones se triplican las notas y
la distancia entre este partido y los demás es considerable. De igual
manera se registran más notas en portada para este partido, y suele
dirigir menos comentarios negativos hacia el mismo. En su conjunto,
los diversos datos de desempeño revelan un periodismo local más bien
pasivo, acaso instrumentalizado por los gobiernos en turno - todos de
extracción priista - a través de convenios o coerción directa.
De manera inesperada, existen no obstante rasgos que comparten
ambos subconjuntos. La visibilidad de la elección es discreta en uno
y otro, con una ínfima colocación del tema electoral en portada; el
tratamiento es igual de neutral para los partidos en los dos, salvo en un
41
La modernización diferenciada de la prensa nacional. Una comparación centro – periferia
sólo un registro, el de las fuentes negativas, que nos habla de un anti
priismo un tanto más acentuado en la prensa nacional; los actores de la
sociedad civil siguen siendo ampliamente relegados en favor de la clase
política, reproduciendo un patrón de oficialismo. La manifestación de
estas características, algunas favorables a un desempeño democrático
satisfactorio y otras no, sugieren cualidades endogámicas en
las culturas periodísticas mexicanas independientemente de su
localización geográfica.
En relación al problema de investigación explorado, la tesis central
de la modernización implica una lectura de adopción homogénea
en México del paradigma periodístico liberal, a raíz de la transición
democrática. El problema es que lo hace a partir de los casos más
desarrollados y, en lugar de señalarlos como el posible inicio de una
modernización en ciernes, pero en aumento, lo toma como una muestra
suficientemente representativa. Lo que observamos demuestra más
bien la copresencia de desempeños modernos en la prensa nacional,
en lo que respecta a la cobertura de las elecciones, y un desempeño
pre-moderno, más parecido al pasado autoritario que de esta manera
se ratifica como presente.
El presente trabajo supone un ejercicio empírico modesto para la
exploración de una hipótesis que consideramos relevante. Sin embargo,
un diseño metodológico más robusto, con muestras intencionadas
de mayor cobertura y equidad entre ambos subconjuntos, así como
variables de mayor especificidad, pudieran auxiliar en una investigación
futura de mayor precisión.
Referencias bibliográficas
Andrade, P., & Trejo, A. (2011). Análisis de la prensa como referente
del comportamiento electoral. El caso Veracruz. Observatorio
(OBS), 5, 267-284.
Andrade, P. (2012). Las elecciones 2010 en Veracruz y el
comportamiento de la prensa. Razón y Palabra, 17(79).
42
Martín Echeverría Victoria y Rubén Arnoldo González Macías
Aceves, F. (2010). La democracia no pasa por las pantallas: desigualdad,
desequilibrio y ausencia de pluralismo en la cobertura informativa de
las elecciones de 2009 en Jalisco. Quorum Académico, 7(2), 57-74.
De León, S. (2011). Comunicación pública, transición política y
periodismo en México: el caso de Aguascalientes. Comunicación
y Sociedad, 15, 43-69
Del Palacio, C. (2015). Periodismo impreso, poderes y violencia en
Veracruz 2010-2014. Estrategias de control de la información.
Comunicación y Sociedad, 24, 19-46
Echeverría, M. (2013). Los partidos y sus medios: cobertura y sesgo en
las elecciones del 2012 en Yucatán. En E. Poot (Ed.), Los procesos
Electorales Yucatecos de 2012. Mérida: UADY.
Espino, G. (2016). Periodistas precarios en el interior de la República
mexicana: atrapados entre las fuerzas del mercado y las presiones
de los gobiernos estatales. Revista Mexicana de Ciencias Políticas
y Sociales, 228, 1-30
Espino, G., & Mendoza, E. (2015). Los gobernadores, enclaves del
autoritarismo en México. Sometimiento y subordinación de los
medios de comunicación locales. México: Fontamara.
Riffe, D., Lacy, S., & Fico, F. G. (1998). Analyzing Media Messages.
Mahwah, NJ: Taylor & Francis Group.
González, R. A. (2013). New players, same old game. Change and
continuity in Mexican journalism. Germany: Lambert Academic
Publishing
González, R. A. (2015). Investigative journalism in Mexico: Between
ideals and realities. The case of Morelia. Journal of Latin American
Communication Research, 5 (1), 3-36
Guerrero, M. A. & Márquez, M. (2014). Media systems and
communication policies in Latin America. UK: Palgrave Macmillan
Hallin, D. C. (1995). Dos instituciones un camino: Television and the
State in the 1994 Mexican election. Paper presented at the XIX
Annual Congress of the Latin American Studies Association,
Washington DC, September
Hallin, D. C., & Mancini, P. (2004a). Comparing Media Systems. Three
Models of Media and Politics. Cambridge: Cambridge University Press.
43
La modernización diferenciada de la prensa nacional. Una comparación centro – periferia
Hallin, D. C. & Mancini, P. (2004b). Americanization, globalization
and secularization. Understanding the Convergence of Media
Systems and Political Communication. In Esser, F. & Pfetsch, B.
(Eds.). Comparing political communication. Theories, cases and
challenges (pp 25-44). USA: Cambridge University Press
Holland, B. E. & Ríos, V. (2015). Informally governing information: how
criminal rivalry leads to violence against press in Mexico. Journal
of Conflict Resolution, 1-25
Hughes, S. (2006). Newsrooms in conflict. Journalism and the
democratization of Mexico. USA: University of Pittsburgh Press
Lawson, C. H. (2002). Building the fourth estate. Democratization and
the rise of a free press in Mexico. USA: University of California Press
Márquez, M. (2012). Valores normativos y prácticas del reporteo en
tensión: percepciones profesionales de periodistas en México.
Cuadernos de Información, 30, 97-110
Márquez, M. (2014). Professionalism and journalism ethics in post-
authoritarian Mexico: perceptions of news for cash, gifts, and
perks. In Wyatt, W. (Ed.). The ethics of journalism: individual,
institutional and cultural influences (pp 55-63). UK: I.B. Tauris;
Reuters Institute for the Study of Journalism, University of Oxford
Márquez, M. (2015). El impacto de la violencia criminal en la cultura
periodística posautoritaria: La vulnerabilidad del periodismo
regional en México. In Del Palacio, C. (coord.). Violencia y
periodismo regional en México (pp 15-47). México: Juan Pablos
Editor
Martínez, F. (2013). La contienda electoral federal 2012 en la prensa
mexicana. Revista Mexicana de Opinión Pública, (15), 61-79.
Martínez, F. J., González, R. A. & Miranda, O. M. (2015). Actores
políticos y sociales de los telediarios: Una tarea pendiente de las
televisoras mexicanas. Revista Latina de Comunicación Social, 70,
750-764
Martínez, F. (2013). La contienda electoral federal 2012 en la prensa
mexicana. Revista Mexicana de Opinión Pública(15), 61-79.
McQuail, D. (1998). La acción de los medios. Buenos Aires: Amorrortu
44
Martín Echeverría Victoria y Rubén Arnoldo González Macías
Ortiz, M., & Gómez, R. (2013). Una mirada a las elecciones de 2012
desde la frontera norte de México. El caso de la prensa de Baja
California. Versión, estudios de comunicación y política(32), 51-71.
Orozco, R. (2010). Relaciones prensa-gobierno en Tepic. Una
caracterización de prácticas dominantes en el periodismo local de
México. México: Universidad de Guadalajara
Pineda, A. & Del Palacio, C. (Coords.) (2003). Prensa decimonónica en
México. México: Universidad de Guadalajara/UMSNH/CONACYT
Relly, J. E. & González, C. (2014). Silencing Mexico: A study of
influences on journalists in the Northern states. The International
Journal of Press/Politics, 19 (1), 108-131
Reyna, V. H. (2014). Nuevos riesgos, viejos encuadres: la escenificación
de la inseguridad pública en Sonora. México: El Colegio de Sonora
Rodelo, F. (2009). Periodismo en entornos violentos: El caso de los
periodistas de Culiacán, Sinaloa. Comunicación y Sociedad, 12,
101-118.
Rodríguez, R. (1993). Prensa vendida. México: Grijalbo
Wallis, D. (2004). The media and democratic change in Mexico.
Parliamentary Affairs, 57 (1), 118-130
ResearchGate has not been able to resolve any citations for this publication.
Article
Full-text available
Resumen Objetivo: Analizar las noticias electorales que ofreció la prensa impresa veracruzana sobre tres candidatos a la gubernatura del estado de Veracruz, en nueve periódicos impresos, durante 30 días de la campaña electoral 2010.. Metodología: Se realizó un muestreo aleatorio de 891 noticias en nueve periódicos. El registro se basó en un libro de códigos que permitió dar seguimiento puntual de los contenidos de la prensa, capturando la información a través de un sitio web (www.uv.mx/redopinion). Aproximaciones: El análisis destaca el alto el porcentaje de noticias con tendencia positiva para el candidato del PRI. Se distingue esta actuación como producto de las relaciones de poder entre estructuras institucionales, así como de aspectos cognitivos de la cultura política, expresados en el relato de los periodistas y de las empresas en las que trabajan. Los temas más mencionados en las campañas de los tres candidatos fueron: Economía Servicios e Infraestructura, Inseguridad y Desempleo, mismos que representan demandas del entorno social veracruzano. El discurso de la información política, presenta rasgos de la cultura política que emana del imaginario colectivo, que no es racional, ni-necesariamente-obedece a las actividades de la vida institucional. Palabras clave Monitoreo de prensa, comportamiento electoral, cultura política, Abstract Objective: To carry out an informative follow-up during the electoral campaign of 2010, through the representative newspaper of the north regions, center and the south of Veracruz, to observe in them the expressions of the behavior of the press and of the candidates, analyzing particular aspects of the political culture of the people of Veracruz and their social surrounding. Methodology: A random sampling of 891 news which were published in nine newspapers the record was based in a code book which allowed the punctual follow-up of the information contained in the press, capturing the information within a website (www.uv.mx/redopinion). Conclusions: The analysis that was obtained by tendency in the nine newspapers shows that the journalists and journalistic companies in Veracruz construct the events of the electoral campaign favoring to the candidate of the hegemonic party PRI. This performance is distinguished as the product of the relationships of power between institutional structures, as well as mental aspects of the political culture expressed in the stories of the journalists and of the companies for which they work for. The most mentioned subjects in the campaigns of the three candidates were: Economy Services and Infrastructure, Insecurity and Unemployment. The speech of policy information represents features of the political culture that emanates from the collective imaginary, that it is neither rational nor is due to the activities of institutional life
Article
Full-text available
Los reportes emitidos sobre diversas entidades de la república mexicana confirman que, a pesar de que se efectúan elecciones competitivas en todos los estados, la intervención de los gobiernos estatales en los medios locales sigue siendo la norma. Los periodistas cuentan con contratos muy precarios y el gobierno del estado tiene mayor oportunidad de cooptar su línea editorial a cambio de recursos económicos. Esta investigación muestra cómo los periodistas de medios locales siguen desarrollando una línea editorial oficialista, igual que en la época del autoritarismo, y analiza su situación a partir de las variables “profesionalización de los periodistas” e “intervención de los gobiernos estatales en los medios de comunicación locales”. Para esta investigación se elaboró un estudio de caso sobre el estado de Querétaro; se entrevistó a periodistas y a exfuncionarios de gobierno; se realizó un análisis de contenido y se recopilaron fuentes secundarias que describen las relaciones entre los gobernadores y los medios locales de México. El análisis de los datos sugiere que el estado de Querétaro puede ser un ejemplo del control que ejercen los gobernadores sobre los medios locales.
Article
Full-text available
Broadcast television is the main medium of communication in Mexico, but its news programmes offer biased information regarding political issues, as they tend to privilege governmental sources of information to the detriment of non-official sources. In order to prove this hypothesis, the contents of the two most-watched TV news programmes in Mexico were analysed to identify the political actors that appeared the most, the diversity of sources, and the frequency of appearance. The obtained data were subjected to the regular statistical analyses used in content analysis, while the Gini index, which is a measure of statistical dispersion, was used to establish the degree of imbalance in the representation of the different political actors in news programmes. The findings indicate that the main sources of information included in the TV news programmes were members of Mexico‟s Federal Government and, to a lesser extent, the legislative power and the state governments. Furthermore, of the different political parties operating in Mexico, the Institutional Revolutionary Party (PRI), the current ruling party, is the most represented in TV news programmes. Unsurprisingly, the main issues addressed in TV news programmes were economy, security and politics, which are precisely also the main issues included in the agenda of the political actors. The empirical evidence confirms the lack of modernisation in Mexican journalism, which is characterised, among other aspects, by the absence of investigative journalism and its adherence to the agenda of the government, particularly the federal administration.
Article
Full-text available
The aim of this paper is to analyze the state of the investigative journalism in Mexico, especially the one practiced at the local level in the provinces. That is, rather than considering the so-called national press – located in Mexico City-which might not offer an accurate picture of the country as a whole, this study is based upon a case study conducted in Morelia, the capital city of the state of Michoacán. The empirical evidence will show that there is an evident divergence regarding the practice of the investigative journalism: on the one hand, journalists are aware of what this concept involves and they consider that they practice it on a regular basis; but, on the other, the content analysis prove otherwise. In other words, the account of what is actually printed significantly differs from the news workers' perceptions, because the former shows a poorly developed journalistic investigation practice. Furthermore, this is also the opinion of their sources, who argue that local press lacks of investigative stories and shows an evident " press release dependence ". As a result of this situation, this paper argues that journalism in Morelia is instrumentalized by the political power, which is also a reflection of the Mexican media system. In sum, the Morelia case will demonstrate that the investigative journalism in the provinces of Mexico oscillates between ideals and realities. As a result, reporters show low levels of professionalization.
Article
A powerful trend is clearly underway in the direction of greater similarity in the way the public sphere is structured across the world. In their products, in their professional practices and cultures, in their systems of relationships with other political and social institutions, media systems across the world are becoming increasingly alike. Political systems, meanwhile, are becoming increasingly similar in the patterns of communication they incorporate. We will explore this trend toward global homogenization of media systems and the public sphere, focusing particularly on the relations between media and political systems, and on the industrialized, capitalist democracies of Western Europe and North America. We will organize our discussion of how to account for this trend around two pairs of contrasting perspectives. Much of the literature on homogenization sees it in terms of Americanization or globalization: that is, in terms of forces external to the national social and political systems in which media systems previously were rooted. Other explanations focus on changes internal to these national systems. An important distinction can also be made between mediacentric perspectives, for which changes in media systems are autonomous developments that then influence political and social systems, and those that see social and political changes as causally prior to media system change. AMERICANIZATION AND GLOBALIZATION The phenomenon of homogenization in world media systems was first emphasized as a scholarly issue in the cultural imperialism literature of the 1960s and 1970s. Cultural imperialism theory was obviously a theory of external influence (e.g., Schiller 1969, 1976; Boyd-Barret 1977).
Article
A well-functioning press is crucial for sustaining a healthy democracy. While attacks on journalists occur regularly in many developing countries, previous work has largely ignored where and why journalists are attacked. Focusing on violence by criminal organizations (COs) in Mexico, we offer the first systematic, micro-level analysis of the conditions under which journalists are more likely to be violently targeted. Contrary to popular belief, our evidence reveals that the presence of large, profitable COs does not necessarily lead to fatal attacks against the press. Rather, the likelihood of journalists being killed only increases when rival criminal groups inhabit territories. Rivalry inhibits COs’ ability to control information leaks to the press, instead creating incentives for such leaks to be used as weapons to intensify official enforcement operations against rivals. Without the capacity to informally govern press content, rival criminals affected by such press coverage are more likely to target journalists.