Download full-text PDF

OVO Chile 2018, Resultados Primera Encuesta sobre el Nacimiento en Chile

Technical Report (PDF Available)  · June 2018
DOI: 10.13140/RG.2.2.29371.52007
Michelle Sadler at Universidad Adolfo Ibáñez
  • 5.58
  • Universidad Adolfo Ibáñez
Gonzalo Leiva Rojas at Pontifical Catholic University of Chile
  • 5.46
  • Pontifical Catholic University of Chile
Pascale Bussenius at Pontifical Catholic University of Chile
  • Pontifical Catholic University of Chile
Observatorio de Violencia Obstétrica Chile at Observatorio de Violencia Obstétrica
  • Observatorio de Violencia Obstétrica
Abstract
Los resultados de la primera Encuesta sobre el Nacimiento en Chile buscan contribuir al creciente debate sobre los modelos y calidad de atención del nacimiento en nuestro país, a través de la generación de conocimiento desde las propias experiencias de mujeres cuyos partos han sido atendidos en Chile. El objetivo del estudio es describir las experiencias de parto de mujeres en Chile entre 1970 y 2017, teniendo como referencias las recomendaciones que el Ministerio de Salud de Chile realizó en el “Manual de Atención Personalizada con Enfoque Familiar en el Proceso Reproductivo” (2008), y las recomendaciones que la OMS actualizó en febrero de 2018 en su documento “Cuidados intraparto para una experiencia positiva del parto”. El estudio se basa en una encuesta on-line que describe cuantitativamente la experiencia de parto de mujeres en Chile. El diseño corresponde a un estudio descriptivo poblacional, en el cual se incluyó a mujeres que parieron en Chile entre los años 1970 y 2017. Al ser un estudio netamente descriptivo, no se consideraron criterios de exclusión. El cuestionario fue aplicado vía on-line, a través del servidor www.onlineencuesta.com entre el 1 de marzo y 31 de mayo del año 2017, y la participación fue voluntaria y anónima. Las personas que respondieron la encuesta fueron mujeres que dieron a luz en Chile entre los años 1970 y 2017. La unidad de muestreo fueron las experiencias de parto o cesárea de mujeres ocurridas en Chile. La muestra fue no probabilística por conveniencia. Si bien el tamaño muestral no fue estimado previamente, se trata de una muestra representativa numéricamente del universo o población de estudio. El análisis de la encuesta se realizó por medio del software de análisis cuantitativo SPSS 21, utilizando estadística descriptiva bi-variada y multi-variada. El número de encuestas respondidas en forma completa fue de 11.357, de las cuales un 39,7% de partos ocurrieron en hospitales públicos, un 57,6% en clínicas privadas y un 2,7% en otras dependencias. Para este informe, se optó por analizar los partos institucionales, es decir, aquellos declarados como ocurridos en hospitales/clínicas. Por ello, la muestra de 11.357 se redujo a 11.054, que constituye la muestra total sobre la que se construye este informe. Las experiencias de parto se presentan distinguiendo entre partos ocurridos en clínicas y hospitales, y organizados según su ocurrencia en tres periodos de tiempo: 1970 a 2008, 2009 a 2013, y 2014 a 2017. Del total de experiencias de parto reportadas, un 25% ocurrieron entre 1970 y 2008, un 25% entre 2009 y 2013, y un 50% entre 2015 y 2017. El término del primer periodo considerado se ubica en el año 2008 debido a que se trata del año en que se publicó desde el Ministerio de Salud del Gobierno de Chile el “Manual de Atención Personalizada con Enfoque Familiar en el Proceso Reproductivo”, que coincide con la promulgación en 2009 de la Ley N°20.379 que creó el Sistema Intersectorial de Protección Social e institucionalizó el Subsistema de Protección Integral a la Infancia Chile Crece Contigo, ambas normativas que incorporan claras recomendaciones para la atención del nacimiento. El primer tramo pretende ser un punto de comparación previo a la incorporación de estos programas/políticas, el segundo tramo representa los primero años de implementación de dichas políticas y de adaptación a las medidas. En el último periodo se esperaría que dichas recomendaciones/políticas estuvieran más institucionalizadas. Este último periodo además se divide del anterior debido a que el 50% de la muestra se ubica en él (es decir, 50% de los nacimientos reportados en las encuestas sucedieron en este periodo), y además debido a que el 2014 marca el inicio de un debate público y activismo muy visibles en torno a los derechos en el nacimiento. La distinción entre los tres periodos permite analizar las continuidades y/o cambios en lo que refiere a las intervenciones y el trato recibido durante la atención de nacimiento en el sistema de salud. Con respecto a intervenciones obstétricas que no debieran realizarse de forma rutinaria, los resultados muestran una progresiva reducción del rasurado, enema, rotura artificial de membranas y uso de maniobra de Kristeller, tanto en hospitales como clínicas. No obstante lo anterior, la rotura artificial de membranas se reporta en el periodo 2014-2017 en un 44% de los partos en hospitales y 39,9% en clínicas; y la episiotomía en un 44% de los partos en hospitales y 41,1% en clínicas. Más preocupante aun es lo que ocurre con el monitoreo fetal continuo y oxitocina artificial, que en hospitales ha aumentado durante los tres periodos descritos, cuando según las recomendaciones internacionales y nacionales debieran usarse con discreción. En el caso de clínicas, estas intervenciones descienden levemente entre el segundo y tercer periodo. Así, en el periodo 2014-2017 el monitoreo fetal continuo se reportó en un 84,6% de los partos en hospitales y 81,6% en clínicas, y la administración de oxitocina artificial en un 51,8% y 45,3% respectivamente. Comparando las intervenciones en hospitales y clínicas en el periodo 2014-2017, apreciamos que en las segundas se utiliza más la anestesia, maniobra de Kristeller y se practican más cesáreas. El acompañamiento continuo de personas significativas para la mujer, la libertad de movimiento, la hidratación, alimentación, acceso a métodos no farmacológicos de alivio del dolor durante el trabajo de parto, y el contacto piel con piel entre mujer y recién nacido mayor a 30 minutos, si bien presentan mejoras a lo largo del tiempo, aun no se reportan como el estándar generalizado de cuidado. La posición litotómica fue reportada en aproximadamente un 80% de los partos, y el contacto piel con piel inferior a 30 minutos en una proporción similar, tanto en hospitales como clínicas en el periodo 2014-2017, lo que muestra que las recomendaciones de que el parto suceda en posición libre y que el contacto piel con piel sea igual o mayor a 30 minutos no se han logrado instalar. El acompañamiento, libertad de movimiento e ingesta de líquidos/alimentos durante el trabajo de parto/parto, son practicados en mayor forma en clínicas que en hospitales. La mayor brecha entre hospitales y clínicas se da en cuanto al acompañamiento: en hospitales en 3 de cada 5 experiencias de parto las mujeres no contaron con un acompañante significativo en algún/ningún momento, mientras que en clínicas esto ocurrió en 1 de cada 5 experiencias. Los resultados de la encuesta muestran que la asistencia a talleres de educación prenatal, tanto si se trata de los talleres realizados en el marco del programa Chile Crece Contigo (salud pública) o de talleres contratados en forma privada, tiene una relación positiva en cuanto a la disminución de intervenciones obstétricas. Es decir, las experiencias de parto de mujeres que asistieron a talleres prenatales muestran menos intervenciones obstétricas que aquellas que no lo hicieron, y el impacto es más notorio en el caso de talleres particulares. Con respecto a ciertos estándares de cuidado y buen trato como el respeto por la intimidad y privacidad de la mujer, amabilidad y comprensión, y empatía frente a los dolores, los resultados muestran mejores percepciones en el periodo 2014-2017 que antes del 2008, tanto en hospitales como clínicas. No obstante lo anterior, en estas dimensiones las brechas entre los tipos de instituciones son muy grandes, y las experiencias en las que estos estándares no se cumplieron son entre 3 y 7 veces más altas en hospitales que clínicas. Se observa además que estos estándares de cuidado son peores en las experiencias de parto de mujeres de niveles educacionales más bajos y aquellas más jóvenes. Lo mismo se observa con respecto a las dimensiones que componen el abuso verbal; si bien se reducen a lo largo del tiempo, las brechas entre tipos de instituciones son altas y aún suceden en proporciones preocupantes. Por ejemplo, en el periodo 2014-2017, en un 43,4% de las experiencias de parto en hospitales se reportó haber vivido crítica o represión de expresiones de dolor y emociones, lo cual sucedió en el 16,6% de las experiencias en clínicas. Los resultados muestran que si bien hay mejoras en cuanto a reducción de algunas intervenciones obstétricas entre los periodos descritos, se siguen reportando intervenciones que no están recomendadas de forma rutinaria en proporciones preocupantes y que no se condicen con las recomendaciones sanitarias ni con la evidencia científica actual. En un sentido similar, si bien la percepción de calidad del trato ha mejorado a través de los años, en una proporción importante de experiencias de parto (en especial en hospitales), se reportan faltas de respeto y de dignidad en la atención. Esperamos que los resultados de este estudio nos motiven como sociedad a complejizar la discusión en torno a lo que se considera calidad de la atención durante el nacimiento, y a poner urgencia a esta temática. Se necesita un abordaje que considere tanto las dimensiones de cuidado interpersonal, a saber, la calidad del trato entre profesionales de atención de salud y población usuaria, como aquellas estructurales que permiten que se perpetúe un modelo excesivamente intervencionista de atención del nacimiento.
2
El presente texto corresponde a una selección de resultados de la Primera Encuesta sobre Nacimiento en Chile,
aplicada por la Fundación Observatorio de Violencia Obstétrica de Chile (OVO Chile) entre los meses de marzo y
mayo del año 2017. Los editores responsables de este informe son Michelle Sadler, Gonzalo Leiva, Pascale
Bussenius, Trinidad León y Javiera Valdebenito.
Citar como:
Observatorio de Violencia Obstétrica Chile.
Resultados primera encuesta sobre el nacimiento en Chile. Santiago de
Chile: 2018.
Aportes y agradecimientos
El diseño de la encuesta fue realizado por Pilar Plana, con la colaboración de la socióloga Caridad Merino y de la
alumna de la carrera de sociología de la Universidad de Chile Javiera Valdebenito, en el marco de su práctica
profesional, la cual fue supervisada por la profesora de dicha carrera, socióloga Gabriela Azócar. El procesamiento
de los datos fue realizado por las alumnas de la carrera de sociología de la Pontificia Universidad Católica de Chile
Pascale Bussenius y Trinidad León, en el marco del Taller de Titulación I de dicha carrera. Para ello contaron con
la supervisión del sociólogo Sebastián Madrid de dicha institución, y de Michelle Sadler desde OVO Chile.
El análisis que se presenta en este informe fue realizado por Michelle Sadler, Gonzalo Leiva, Pascale Bussenius,
Trinidad León y Javiera Valdebenito. Carmen Gloria Palma, Paulina Sánchez, Valentina Insulza y Javiera Rossel
participaron en la toma de decisiones con respecto a la estructura del informe y del plan de análisis, en la revisión y
corrección tanto de la encuesta como del informe de resultados.
Como OVO Chile queremos agradecer de todo corazón a las mujeres que respondieron la encuesta compartiendo
sus experiencias, y a las organizaciones y personas que nos ayudaron a difundirla a través de redes sociales y medios
de comunicación. También agradecemos a las alumnas que con gran generosidad realizaron sus prácticas
profesionales en este proyecto, y cuyo compromiso rebasó con creces los límites de sus deberes universitarios; y a
los(as) profesores(as) que las supervisaron y aportaron en las discusiones que dan forma a este informe. También
agradecemos los valiosos comentarios que hicieron a este informe las siguientes personas: Jovita Ortiz, Sebastián
Madrid, René Castro, Pascale Pagola, María Paz Bertoglia y María José Uribe. Dedicamos un especial agradecimiento
a Sol Díaz, ilustradora que creó la imagen de presentación, la cual muestra una sociedad que cuida cooperativamente
a las personas, madres y padres, para un buen nacer. Fue gracias al esfuerzo conjunto de muchos y muchas que hoy
podemos presentar este documento, que esperamos contribuya a una discusión profunda sobre la atención del
nacimiento en Chile, un tema que nos convoca a todos y todas.
El Observatorio de Violencia Obstétrica de Chile está conformado por los(as) siguientes profesionales, quienes
participaron en algunas o todas las fases del diseño y análisis de la encuesta: antropóloga Pilar Plana, antropóloga
Michelle Sadler, matrón Gonzalo Leiva, abogada Carmen Gloria Palma, psicóloga Paulina Sánchez, abogada
Valentina Insulza y periodista Javiera Rossel.
3
Índice
Resumen 4
I Introducción 7
II Marco metodológico 9
II.1 Encuesta 9
II.2 Categorías de análisis 10
III.2.1 Intervenciones obstétricas y recomendaciones para una
experiencia positiva de parto 11
III.2.2 Abuso en la atención del nacimiento 14
III Resultados 16
III.1 Caracterización de la muestra 16
III.2 Intervenciones obstétricas y recomendaciones para una
experiencia positiva de parto 18
III.2.1 Intervenciones obstétricas 18
III.2.2 Recomendaciones para una experiencia positiva de parto 20
III.2.3 Talleres prenatales 26
III.3 Abusos en la atención del nacimiento 27
III.3.1 Estándares de cuidado y comunicación deficientes entre
mujeres y personal de salud 27
III.3.2 Abuso verbal 32
III.3.3 Abuso físico 36
IV Discusión 39
ANEXOS 45
4
Resumen
Los resultados de la primera Encuesta sobre el Nacimiento en Chile buscan contribuir al
creciente debate sobre los modelos y calidad de atención del nacimiento en nuestro país, a través
de la generación de conocimiento desde las propias experiencias de mujeres cuyos partos han
sido atendidos en Chile. El objetivo del estudio es describir las experiencias de parto de mujeres
en Chile entre 1970 y 2017, teniendo como referencias las recomendaciones que el Ministerio de
Salud de Chile realizó en el Manual de Atención Personalizada con Enfoque Familiar en el
Proceso Reproductivo” (2008), y las recomendaciones que la OMS actualizó en febrero de 2018
en su documento “Cuidados intraparto para una experiencia positiva del parto”.
El estudio se basa en una encuesta on-line que describe cuantitativamente la experiencia de parto
de mujeres en Chile. El diseño corresponde a un estudio descriptivo poblacional, en el cual se
incluyó a mujeres que parieron en Chile entre los años 1970 y 2017. Al ser un estudio netamente
descriptivo, no se consideraron criterios de exclusión. El cuestionario fue aplicado vía on-line, a
través del servidor www.onlineencuesta.com entre el 1 de marzo y 31 de mayo del año 2017, y
la participación fue voluntaria y anónima. Las personas que respondieron la encuesta fueron
mujeres que dieron a luz en Chile entre los años 1970 y 2017. La unidad de muestreo fueron las
experiencias de parto o cesárea de mujeres ocurridas en Chile.
La muestra fue no probabilística por conveniencia. Si bien el tamaño muestral no fue estimado
previamente, se trata de una muestra representativa numéricamente del universo o población de
estudio. El análisis de la encuesta se realizó por medio del software de análisis cuantitativo SPSS
21, utilizando estadística descriptiva bi-variada y multi-variada.
El número de encuestas respondidas en forma completa fue de 11.357, de las cuales un 39,7%
de partos ocurrieron en hospitales públicos, un 57,6% en clínicas privadas y un 2,7% en otras
dependencias. Para este informe, se optó por analizar los partos institucionales, es decir, aquellos
declarados como ocurridos en hospitales/clínicas. Por ello, la muestra de 11.357 se redujo a
11.054, que constituye la muestra total sobre la que se construye este informe.
Las experiencias de parto se presentan distinguiendo entre partos ocurridos en clínicas y
hospitales, y organizados según su ocurrencia en tres periodos de tiempo: 1970 a 2008, 2009 a
2013, y 2014 a 2017. Del total de experiencias de parto reportadas, un 25% ocurrieron entre
1970 y 2008, un 25% entre 2009 y 2013, y un 50% entre 2015 y 2017. El término del primer
periodo considerado se ubica en el año 2008 debido a que se trata del año en que se publicó
desde el Ministerio de Salud del Gobierno de Chile el “Manual de Atención Personalizada con
Enfoque Familiar en el Proceso Reproductivo”, que coincide con la promulgación en 2009 de la
Ley N°20.379 que creó el Sistema Intersectorial de Protección Social e institucionalizó el
Subsistema de Protección Integral a la Infancia Chile Crece Contigo, ambas normativas que
incorporan claras recomendaciones para la atención del nacimiento. El primer tramo pretende
ser un punto de comparación previo a la incorporación de estos programas/políticas, el segundo
tramo representa los primero años de implementación de dichas políticas y de adaptación a las
5
medidas. En el último periodo se esperaría que dichas recomendaciones/políticas estuvieran más
institucionalizadas. Este último periodo además se divide del anterior debido a que el 50% de la
muestra se ubica en él (es decir, 50% de los nacimientos reportados en las encuestas sucedieron
en este periodo), y además debido a que el 2014 marca el inicio de un debate público y activismo
muy visibles en torno a los derechos en el nacimiento. La distinción entre los tres periodos
permite analizar las continuidades y/o cambios en lo que refiere a las intervenciones y el trato
recibido durante la atención de nacimiento en el sistema de salud.
Con respecto a intervenciones obstétricas que no debieran realizarse de forma rutinaria, los
resultados muestran una progresiva reducción del rasurado, enema, rotura artificial de
membranas y uso de maniobra de Kristeller, tanto en hospitales como clínicas. No obstante lo
anterior, la rotura artificial de membranas se reporta en el periodo 2014-2017 en un 44% de los
partos en hospitales y 39,9% en clínicas; y la episiotomía en un 44% de los partos en hospitales
y 41,1% en clínicas. Más preocupante aun es lo que ocurre con el monitoreo fetal continuo y
oxitocina artificial, que en hospitales ha aumentado durante los tres periodos descritos, cuando
según las recomendaciones internacionales y nacionales debieran usarse con discreción. En el
caso de clínicas, estas intervenciones descienden levemente entre el segundo y tercer periodo.
Así, en el periodo 2014-2017 el monitoreo fetal continuo se reportó en un 84,6% de los partos
en hospitales y 81,6% en clínicas, y la administración de oxitocina artificial en un 51,8% y 45,3%
respectivamente. Comparando las intervenciones en hospitales y clínicas en el periodo 2014-
2017, apreciamos que en las segundas se utiliza más la anestesia, maniobra de Kristeller y se
practican más cesáreas.
El acompañamiento continuo de personas significativas para la mujer, la libertad de movimiento,
la hidratación, alimentación, acceso a métodos no farmacológicos de alivio del dolor durante el
trabajo de parto, y el contacto piel con piel entre mujer y recién nacido mayor a 30 minutos, si
bien presentan mejoras a lo largo del tiempo, aun no se reportan como el estándar generalizado
de cuidado. La posición litotómica fue reportada en aproximadamente un 80% de los partos, y
el contacto piel con piel inferior a 30 minutos en una proporción similar, tanto en hospitales
como clínicas en el periodo 2014-2017, lo que muestra que las recomendaciones de que el parto
suceda en posición libre y que el contacto piel con piel sea igual o mayor a 30 minutos no se han
logrado instalar. El acompañamiento, libertad de movimiento e ingesta de líquidos/alimentos
durante el trabajo de parto/parto, son practicados en mayor forma en clínicas que en hospitales.
La mayor brecha entre hospitales y clínicas se da en cuanto al acompañamiento: en hospitales en
3 de cada 5 experiencias de parto las mujeres no contaron con un acompañante significativo en
algún/ningún momento, mientras que en clínicas esto ocurrió en 1 de cada 5 experiencias.
Los resultados de la encuesta muestran que la asistencia a talleres de educación prenatal, tanto si
se trata de los talleres realizados en el marco del programa Chile Crece Contigo (salud pública)
o de talleres contratados en forma privada, tiene una relación positiva en cuanto a la disminución
de intervenciones obstétricas. Es decir, las experiencias de parto de mujeres que asistieron a
6
talleres prenatales muestran menos intervenciones obstétricas que aquellas que no lo hicieron, y
el impacto es más notorio en el caso de talleres particulares.
Con respecto a ciertos estándares de cuidado y buen trato como el respeto por la intimidad y
privacidad de la mujer, amabilidad y comprensión, y empatía frente a los dolores, los resultados
muestran mejores percepciones en el periodo 2014-2017 que antes del 2008, tanto en hospitales
como clínicas. No obstante lo anterior, en estas dimensiones las brechas entre los tipos de
instituciones son muy grandes, y las experiencias en las que estos estándares no se cumplieron
son entre 3 y 7 veces más altas en hospitales que clínicas. Se observa además que estos estándares
de cuidado son peores en las experiencias de parto de mujeres de niveles educacionales más
bajos y aquellas más jóvenes. Lo mismo se observa con respecto a las dimensiones que
componen el abuso verbal; si bien se reducen a lo largo del tiempo, las brechas entre tipos de
instituciones son altas y aún suceden en proporciones preocupantes. Por ejemplo, en el periodo
2014-2017, en un 43,4% de las experiencias de parto en hospitales se reportó haber vivido crítica
o represión de expresiones de dolor y emociones, lo cual sucedió en el 16,6% de las experiencias
en clínicas.
Los resultados muestran que si bien hay mejoras en cuanto a reducción de algunas intervenciones
obstétricas entre los periodos descritos, se siguen reportando intervenciones que no están
recomendadas de forma rutinaria en proporciones preocupantes y que no se condicen con las
recomendaciones sanitarias ni con la evidencia científica actual. En un sentido similar, si bien la
percepción de calidad del trato ha mejorado a través de los años, en una proporción importante
de experiencias de parto (en especial en hospitales), se reportan faltas de respeto y de dignidad
en la atención.
Esperamos que los resultados de este estudio nos motiven como sociedad a complejizar la
discusión en torno a lo que se considera calidad de la atención durante el nacimiento, y a poner
urgencia a esta temática. Se necesita un abordaje que considere tanto las dimensiones de cuidado
interpersonal, a saber, la calidad del trato entre profesionales de atención de salud y población
usuaria, como aquellas estructurales que permiten que se perpetúe un modelo excesivamente
intervencionista de atención del nacimiento.
7
I. Introducción
La Fundación Observatorio de Violencia Obstétrica (OVO Chile) es un organismo
multidisciplinario, no gubernamental y sin fines de lucro que nace con la necesidad de visibilizar
y denunciar vulneraciones a los derechos del nacimiento y acompañar a las mujeres y sus recién
nacidos; parejas, familias y profesionales de la salud que han vivido violencia obstétrica en las
instituciones de salud pública y privada de nuestro país. Como parte de los objetivos de la
Fundación se cuenta el fomentar el conocimiento social respecto de la violencia obstétrica como
una forma de violencia de género. En Chile contamos con escasa información procedente de
estudios que nos muestren las características de las intervenciones y abusos que se viven en la
atención del nacimiento, por lo que se hace relevante generar un cuerpo más sólido de
información para poder analizar las experiencias de parto de las mujeres y orientar los
lineamientos en salud.
En las últimas décadas, diversas organizaciones de usuarios(as) y grupos de activistas vinculados
a los derechos sexuales, derechos reproductivos y a la violencia de género han aportado a la
visibilización del excesivo intervencionismo obstétrico y los abusos cometidos contra las mujeres
en la atención del parto. Estos grupos han cuestionado la posición y configuración del
conocimiento, como un recurso que debe ser producido y discutido desde distintas fuentes. De
este modo, han intentado impulsar cambios en los modelos de atención del nacimiento,
integrando la experiencia de las mujeres como fuente que desafía, a la vez que complementa, el
conocimiento obstétrico. Ello ha permitiendo clasificar, ordenar y articular una comprensión de
sus condiciones y problemas desde una nueva red epistémica, promoviendo nuevas modalidades
de investigación y evidencia para fundamentar las políticas de salud, lo que se conoce como
“activismo basado en la evidencia”
1
.
Este "activismo basado en evidencia" implica que el conocimiento ya no es simplemente un
recurso para fundamentar reclamos políticos, sino que puede convertirse en el vehículo mismo
del activismo. Los conocimientos y las experiencias de los(as) usuarios(as) pueden cambiar la
evidencia que está disponible para los(as) responsables de la formulación de políticas, que luego
pueden actuar en nombre de esos(as) mismos(as) usuarios(as). En este sentido, el conocimiento
experto y el conocimiento experiencial se articulan en lugar de oponerse entre sí, permitiendo el
establecimiento de un espacio de diálogo y negociación público y estable entre las partes, desde
el cual se pueden proponer caminos para mejorar los lineamientos, plantear materias,
interrogantes o asuntos en relación con la investigación médica y tratar de influir en la política
1
Akrich, Madeleine; O`Donovan, Orla; Rabeharisoa, Vololona. The entanglement of scientific and political
claims: towards a new form of patients' activism. Working Paper 13-MS-07; Centre de sociologie de l’innovation
MINES ParisTech. 2013. Disponible en: http://i3.cnrs.fr/wp-content/uploads/2013/12/I3WP_13-MS-071.pdf
8
de salud y la política de investigación (Rabeharisoa, Moreira y Akrich 2014).
2
De este modo, se
adopta una perspectiva reformista en lugar de puramente confrontacional.
En la misma línea, la OMS en 2014 en su declaración Prevención y erradicación de la falta de
respeto y el maltrato durante la atención del parto en centros de salud”, reconoce que “la
erradicación del maltrato y la falta de respeto en el parto podrá lograrse solamente mediante un
proceso inclusivo en el que participen las mujeres, las comunidades, los profesionales de la salud,
los administradores, los organismos de capacitación, educación y certificación de profesionales
de la salud, las asociaciones profesionales, los gobiernos, las partes interesadas de los sistemas
de salud, los investigadores, las sociedades civiles y los organismos internacionales”.
3
Buscamos a través del presente informe contribuir al debate sobre la atención obstétrica, a través
de la generación de conocimiento desde las bases, desde las propias experiencias de mujeres
cuyos partos han sido atendidos en Chile. Quienes trabajamos en este proyecto somos activistas,
académicos(as) y profesionales de la salud que buscamos la articulación entre saberes en pos de
que tanto profesionales de atención de la salud como usuarios y usuarias del sistema de salud
vivamos mejores experiencias de nacimiento. Es así como el objetivo del estudio es describir las
experiencias de parto de mujeres en Chile entre 1970 y 2017, teniendo como referencias las
recomendaciones que el Ministerio de Salud de Chile realizó en el Manual de Atención Personalizada
con Enfoque Familiar en el Proceso Reproductivo (2008)
4
, y las recomendaciones que la OMS actualizó
en febrero de 2018 en su documento Cuidados intraparto para una experiencia positiva del parto.
5
2
Rabeharisoa, Vololona, T. Moreira and Madeleine Akrich. 2014. “Evidence-based activism: patients’, users’ and
activists’ groups in knowledge society”, Biosocieties 2014;9(2):11128. Doi: 10.1057/biosoc.2014.2
3
Organización Mundial de la Salud. Prevención y erradicación de la falta de respeto y el maltrato durante la
atención del parto en centros de salud. OMS; 2014. Disponible en:
http://apps.who.int/iris/bitstream/handle/10665/134590/WHO_RHR_14.23_spa.pdf;jsessionid=DDA187B8F
6FAB80BC626EA5359899A2C?sequence=1
4
Ministerio de Salud, Gobierno de Chile. Manual de Atención Personalizada con Enfoque Familiar en el Proceso
Reproductivo. MINSAL; 2008. Disponible en:
http://web.minsal.cl/portal/url/item/795c63caff4fde9fe04001011f014bf2.pdf
5
Organización Mundial de la Salud. WHO recommendations: Intrapartum care for a positive childbirth
experience. OMS; 2018. Disponible en: http://www.who.int/reproductivehealth/publications/intrapartum-care-
guidelines/en/
9
II. Marco Metodológico
II.1 Encuesta
El estudio se basa en una encuesta on-line que describe cuantitativamente la experiencia de parto
de mujeres en Chile. El diseño corresponde a un estudio descriptivo observacional de corte
transversal a nivel poblacional, en el cual se incluyó a mujeres que parieron en Chile entre los
años 1970 y 2017. Al ser un estudio netamente descriptivo, no se consideraron criterios de
exclusión.
El cuestionario fue aplicado vía on-line, a través del servidor www.onlineencuesta.com entre el
1 de marzo y 31 de mayo del año 2017, y la participación fue voluntaria y anónima. Las personas
que respondieron la encuesta fueron mujeres que dieron a luz en Chile entre los años 1970 y
2017. La unidad de muestreo fueron las experiencias de parto o cesárea de mujeres ocurridas en
Chile.
El diseño de encuesta on-line auto aplicado se escogió por su capacidad de llegar en poco tiempo
y a bajo costo a una gran cantidad de potenciales participantes en todo el territorio nacional, en
este caso, específicamente a quienes tenían disponibilidad de internet.
La muestra fue no probabilística por conveniencia. Si bien el tamaño muestral no fue estimado
previamente, se trata de una muestra representativa numéricamente del universo o población de
estudio
6
. El número de encuestas respondidas en forma completa fue de 11.357.
El diseño del cuestionario fue de tipo estructurado con preguntas simples, múltiples y abiertas.
La construcción del cuestionario se basó en material teórico para construir las dimensiones del
abuso y falta de respeto durante la atención del nacimiento, como también en la revisión de
relatos y en la opinión de expertos(as) sobre el tema. Con respecto al material teórico, se utilizó
como documento principal la revisión sistemática de estudios sobre abuso y falta de respeto en
el nacimiento realizado por Meghan A. Bohren y colegas, publicada el 2015, y titulada The
Mistreatment of Women during Childbirth in Health Facilities Globally: A Mixed-Methods Systematic Review
(El maltrato de mujeres durante el parto en instituciones de salud en el mundo: una revisión
sistemática de métodos mixtos).
7
Se utilizaron también los relatos de abusos durante la atención
del nacimiento que llegaban al Observatorio de Violencia Obstétrica desde su fundación en 2014,
así como los relatos de mujeres sistematizados en diversos reportajes de prensa en Chile desde
el año 2012. Por último, se sumó la opinión experta de los miembros del Observatorio así como
de profesionales de salud que aportaron para la construcción del instrumento.
6
Si consideramos que en Chile ocurren aproximadamente 200.000 nacimientos al año, en 5 décadas (1970 a 2017)
sucederían alrededor de 10.000.000 de nacimientos. Para un universo de ese tamaño, con un error de 5% y una
confianza del 95% se necesitaría una muestra de 385 mujeres para lograrse la representatividad estadística.
7</