El cambio en la política exterior de los Estados Unidos que permitió el desarrollo del uso pacífico de energía nuclear en Argentina

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Abstract
Las bombas atómicas arrojadas sobre Japón no significan sólo el fin de la Segunda Guerra Mundial en 1945. También es el punto de partida para el creciente interés de los países periféricos para obtener dicha tecnología, aunque no desde un enfoque bélico sino como oportunidad de desarrollo. El presente trabajo explora el cambio de la política de cooperación estadounidense en referencia a los conocimientos sobre la energía nuclear y cómo fue la relación de Argentina con Estados Unidos durante su propio proceso de desarrollo nuclear, hasta la concreción del primer reactor RA-1. Palabras Clave: Energía Nuclear, Argentina, Uso pacíico. The change on the foreign policy of the United States of America wich allowed the development of pacific use of nuclear energy in Argentina. Abstract The atomic bombs launched over Japan do not mean only the end of the Second World War in 1945. This is also the starting point for growing interest of the peripheries countries to obtain such technology. The focus of these countries is not warlike but a development opportunity. The current paper explores the change in the foreign cooperation policy of the United States linked to the knowledge of nuclear energy and the relation between Argentina and the United States during the process of nuclear development of the southern country until the building of the first nuclear reactor RA-1. Key words: Nuclear Energy, Argentina, Pacific use.
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El cambio en la política exterior de Estados Unidos
que permitió el desarrollo del uso pacífico de
energía nuclear en Argentina*
• Resumen
Las bombas atómicas arrojadas sobre Japón no signi-
can sólo el n de la Segunda Guerra Mundial en 1945.
También es el punto de partida para el creciente interés
de los países periféricos para obtener dicha tecnología,
aunque no desde un enfoque bélico sino como oportu-
nidad de desarrollo. El presente trabajo explora el cam-
bio de la política de cooperación estadounidense en re-
ferencia a los conocimientos sobre la energía nuclear y
cómo fue la relación de Argentina con Estados Unidos
durante su propio proceso de desarrollo nuclear, hasta
la concreción del primer reactor RA-1.
 Palabras Clave
Energía Nuclear, Argentina, Uso pacíco.
The change on the foreign policy of the
United States of America wich allowed
the development of pacific use of nuclear
energy in Argentina.
• Abstract
e atomic bombs launched over Japan do not mean only the
end of the Second World War in 1945. is is also the starting
point for growing interest of the peripheries countries to ob-
tain such technology. e focus of these countries is not warli-
ke but a development opportunity. e current paper explores
the change in the foreign cooperation policy of the United Sta-
tes linked to the knowledge of nuclear energy and the relation
between Argentina and the United States during the process of
nuclear development of the southern country until the buil-
ding of the rst nuclear reactor RA-1.
 Key words
Nuclear Energy, Argentina, Pacic use.
Inglés | English
por Adrián Contursi Reynoso**
* Ponencia presentada en el XII Congreso Nacional y V Internacional sobre Democracia. En la Mesa Redonda: Cooperación Internacional en la
Agenda Estratégica Regional y Argentina, el 15 de Septiembre de 2016.
** Licenciado en Ciencia Política por la Universidad Nacional del Litoral. Maestrando en Integración y Cooperación por el Centro de Estudios
Interdisciplinarios de la Universidad Nacional de Rosario. acontursi@gmail.com
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La bomba atómica y el día después de la
destrucción
Harry Truman, 33° Presidente de los EE. UU., es
recordado principalmente por ser quién ordenó el ataque
a Japón con bombas atómicas como consecuencia directa
de que aquel país no acatara el ultimátum de rendición
enviado por los aliados desde la Conferencia de Potsdam,
Alemania, el 2 de Agosto de 1945.
El 6 de Agosto de ese año, la bomba atómica de uranio,
conocida como Little Boy, impactó en Hiroshima. Tres
días después, el 9 de Agosto, una segunda bomba atómi-
ca, Fat Man, fue lanzada sobre Nagasaki. El Emperador
Hirohito aceptó los términos de rendición de Potsdam el
15 de Agosto de 1945, nalizando así la Segunda Guerra
Mundial.
Al día siguiente de la explosión en Nagasaki, Yosuke Ya-
mahata, fotógrafo del ejército japonés, fue asignado jun-
to a otros dos soldados para documentar los efectos de la
Bomba Atómica. Dentro de la extensiva galería fotográ-
ca, una de ellas es fácilmente reconocible, un Tor ii erecto
en el medio de la devastación. Un Tor ii es un pórtico tra-
dicional que marca la frontera entre lo profano y lo sagra-
do y suelen anticipar el ingreso a santuarios sintoísta. El
Tor i i del Santuario Sanno, a solo 800 metros del hipocen-
tro de la explosión se mantuvo en pie. Esta imagen sería
posteriormente asociada como símbolo de resistencia y
reconstrucción.
Mientras tanto, en los EE. UU. se presentaba a la bomba
atómica como la entrada en una nueva era tecnológica.
…uno de los hitos cientícos del siglo ha sido atrave-
sado, y la “era de la energía atómica”, la cual puede ser
una fuerza tremenda para el avance de la civilización
también como para la destrucción, estaba al alcance de
la mano.1 (SHALETT, 1945:1)
La tensión dialéctica, según Hurtado (2014), combinaba
el miedo a la destrucción con la esperanza de una nueva
fuente de energía. Signicaba también el comienzo de la
Guerra Fría.
Subdesarrollo, semiperiferia y autono-
mía
Immanuel Wallerstein (2005) expresa que el sistema
histórico tiene vidas que en algún punto en el tiempo
y el espacio maniestan su existencia. Si sobreviven a
su nacimiento, vivirán su existencia histórica dentro de
estructuras que las contienen y moldean y también son
moldeadas. Este ciclo se repite constantemente sin perca-
tarse de las contradicciones propias del sistema. Todo esto
implica que el sistema se encuentre con problemas que
no puede resolver, y que se constituirán crisis sistémicas.
Pero, aunque no puedan ser resueltas, soluciones parcia-
les o bifurcaciones del sistema permiten la continuidad o
reconstrucción del mismo.
…el sistema se enfrenta con dos soluciones alternativas
para su crisis, ambas son intrínsecamente posibles. En
efecto, los miembros del sistema son convocados para
hacer una elección histórica sobre cuál de los caminos
alternativos seguirán, eso es, qué tipo de nuevo sistema
será construido.(WALLERSTEIN, 2005:2)
Pero, no es claro cuál camino realmente escogerán los
miembros del sistema. El proceso de elección es caótico y
el sistema se presenta en una amplia oscilación. Aun así,
eventualmente tiende hacia una dirección en especíco.
Después de la Segunda Guerra Mundial, existió un cre-
cimiento económico general para el sistema mundial. No
obstante, Wallerstein (2005) especica que la brecha entre
el centro y la periferia se agrandó. Nuevos estratos privi-
legiados emergieron. Podríamos identicar que el cono-
cimiento sobre la energía nuclear constituyó uno de los
reductos privilegiados, en donde el centro y la periferia
estaban completamente distanciados.
Por otro lado, Cardoso y Faletto (1972) plantearon esta di-
cotomía en conceptos antepuestos como desarrollo-sub-
desarrollo, centro-periferia y autonomía-dependencia.
Domingues (2012) explica que estos pares de conceptos
corresponden a diferentes posiciones y relaciones de los
países. El primero reere a la economía interna de cada
país y su comparación dentro del sistema internacional,
el segundo par es relativo a la función de cada país en el
1.- Traducción del inglés hecha por el autor.
El cambio en la política exterior de Estados Unidos
que permitió el desarrollo del uso pacífico de
energía nuclear en Argentina
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2. Traducción del inglés hecha por el autor.
proceso económico internacional: producción industrial,
producción agrícola, minería. El tercer par indica la ca-
pacidad de autodeterminación de cada país en relación a
fuerzas externas.
Wallerstein (1984) introduce el concepto de semiperife-
ria, en donde algunos Estados se acercan a la estructura
productiva de los países centrales, logrando que los mis-
mos reproduzcan las conductas de relación con los países
de la periferia. Pero, la semiperiferia no constituye una
posición estática sino un lugar uctuante entre el ascenso
y descenso del país en la división internacional del traba-
jo.
Estados Unidos y el monopolio del co-
nocimiento
Al año siguiente de las explosiones nucleares, EE. UU.
prohibió la difusión de información referida a su pro-
grama nuclear, a través de la Ley 585 del 1º de Agosto de
1946, conocida como Ley McMahon, por el Senador Brien
McMahon quien fue uno de los principales impulsores.
“La importancia de la bomba atómica para propósitos
militares es evidente. Los efectos del uso de la energía
atómica para propósitos civiles en cuanto a estructuras
sociales, económicas y políticas no puede ser hoy deter-
minada. (…) Es razonable anticipar, que de cualquier
modo, debemos intervenir ahora sobre una fuente de
energía que causará profundos cambios en nuestro pre-
sente modo de vida.2 (Ley 585; 1946)
El Congreso estadounidense logró comprobar que infor-
mación relacionada a su proyecto nuclear, denominado
Manhattan, había sido ltrada a espías soviéticos. Como
consecuencia, la Ley McMahon fue aprobada, clasicando
toda la información referida al hecho atómico. En el mis-
mo acto, se creaba USA EC (United Status Atomic Energy
Commission), el ente civil a cargo de la Energía Atómica,
aunque con una estrecha relación con el sector militar.
Al impedir compartir información sobre su programa nu-
clear, EE. UU. trató de bloquear la diseminación del co-
nocimiento sobre el átomo, incluso hasta con sus aliados
más cercanos como el Reino Unido y Canadá. Hasta ese
momento, EE. UU. era el único país que había logrado
producir una bomba atómica, lo que lo colocaba en una
posición única que pretendía mantener durante el mayor
tiempo posible, aproximadamente veinte años según sus
propias proyecciones.
Sin embargo, inmediatamente se vislumbró que eso se-
ría imposible. La restricción de la Ley McMahon impul-
só a que los países emprendieran sus propios programas
de desarrollo nuclear y la Unión Soviética logró construir
una bomba nuclear en 1949, demostrándolo cabalmente
al realizar una explosión de prueba. También Gran Bre-
taña alcanzó el objetivo de la bomba en octubre de 1952.
EE.UU. ya no era el único país con capacidad nuclear.
Una oportunidad para el desarrollo de
Argentina
En Octubre de 1947, Juan Domingo Perón comunicaba el
lanzamiento del primer Plan Quinquenal, con el objetivo
de que el país adquiriese autonomía económica. Para ello,
se implementó un proceso de estatización de empresas
extranjeras: telecomunicaciones, ferrocarriles, elevadores,
servicios de gas, entre otras. Posteriormente, la Reforma
Constitucional de 1949, en su artículo 40, especicaba que
el Estado tenía ante la actividad económica la facultad de
intervenirla y monopolizar ciertas tareas, así como jar
los precios de las expropiaciones, declaraba como irre-
nunciables del Estado la función del comercio exterior y
los servicios públicos. Y, especicaba que los Minerales
y fuentes de energía, son propiedad inalienable de la Na-
ción. Esto fue entendido como la nacionalización de los
yacimientos de hidrocarburos y, también, de las reser-
vas de uranio. Argentina apostaba al autoabastecimiento
energético:
...luego de las explosiones de Hiroshima y Nagasaki,
un sector de las Fuerzas Armadas vio en el desarrollo
del área atómica una posible solución a la dependencia
de carbón y petróleo extranjero, factor percibido como
rasgo central de la vulnerabilidad económica del país.
(HURTADO, 2014:39)
El cambio en la política exterior de Estados Unidos
que permitió el desarrollo del uso pacífico de
energía nuclear en Argentina
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El camino elegido incluía el desarrollo del área cientíca
para hacer frente al décit y la energía nuclear había sido
prontamente identicada como un camino posible.
Pero, las relaciones diplomáticas entre Argentina y Estados
Unidos durante el primer gobierno de Perón se encontra-
ban en tensión. Principalmente, porque las políticas de
Perón tendían a evitar involucrarse con organismos inter-
nacionales como el Banco Mundial y el Fondo Monetario
Internacional, los cuales eran ampliamente reconocidos
como foros internacionales de los EE. UU. La postura de
evitar tener que ceder autonomía en la toma de decisiones
a cambio de préstamos llevó a Argentina a un cierto grado
de distanciamiento con los Estados Unidos y de aislamien-
to internacional. Cabe recordar que EE. UU. era el país que
encabezaba la tecnología nuclear en aquella época y la rela-
ción bilateral deteriorada impedía una cooperación técnica
acorde.
Hurtado (2014), permite ver con claridad cómo diferentes
medios de prensa calicaban a las aspiraciones argentinas
sobre la temática nuclear como una potencial amenaza. Co-
menzando el 24 de Febrero de 1947 con un artículo escrito
por William Mizelle en e New Republic titulado Exclusive
– Peron’s Atomic Plans, el cual aseveraba que Argentina es-
taba desarrollando un plan militar para obtener armas nu-
cleares.
Enrique Gaviola, quien fuera el primer presidente de la
Asociación de Físicos Argentinos (AFA), veía en el desarro-
llo nuclear una oportunidad para promover el desarrollo de
la física experimental. Gaviola respondió públicamente al
artículo de Mizelle, negando sus argumentos.
A pesar de la respuesta, e New Republic publicó un nuevo
artículo de Mizelle el 31 de Marzo de 1947, titulado More
about Perons Atom Plans, el cual desprestigiaba la respues-
ta del físico y rearmaba que Argentina se encontraba en el
camino de obtener un arma atómica.
A pesar del contexto desfavorable, el físico argentino En-
rique Gaviola consideraba que era un momento oportuno
para que Argentina recibiera a cientícos extranjeros euro-
peos que sufrían las penurias de la postguerra. Por su re-
comendación, el cientíco alemán Werner Heisenberg fue
invitado a la Argentina. Pero éste debía obtener autoriza-
ción de los aliados para viajar al país y dicho permiso no
fue otorgado.
“En una carta al jefe del Estado Mayor General de la Ar-
mada, con fecha del 11 de marzo, Gaviola reconocía que
el fracaso de las negociaciones se debía a la interferencia
de las autoridades de ocupación británicas. Sin embargo,
Gaviola increpaba a la Armada por no haber mostrado
interés y no hacer honor a los compromisos asumidos.
(HURTADO, 2014:46)
A pesar de este inconveniente, el alemán Kart Tank, reco-
nocido ingeniero abocado al diseño aeronáutico, realizó
una recomendación de contactar a otro cientíco. Como
resultado, en agosto de 1948 Perón conoció al austríaco Ro-
nald Richter, quién lo convenció de iniciar el desarrollo del
área nuclear, con la posibilidad de realizar una fusión con-
trolada para obtener energía.
En Junio de 1949 comenzó la construcción de un laborato-
rio en la Isla Huemul, cercana a la localidad de San Carlos
de Bariloche, provincia de Río Negro. Richter había con-
vencido a Perón para que apoyara ampliamente su proyec-
to, sin importar sus excéntricos pedidos.
“Un hecho que contrarió desde el principio los planes del
gobierno fue la negativa de Richter de incorporar investi-
gadores argentinos.” (HURTADO, 2014:54)
Para otorgarle un marco institucional, la Comisión Na-
cional de Energía Atómica (CNEA) fue creada por Decre-
to 10.935 el 31 de Mayo de 1950. En los fundamentos del
mismo se expresó que la energía nuclear podría representar
para Argentina una modicación sin precedentes de su ma-
triz energética, al igual que indicaba que los intereses sobre
el estudio del átomo eran pura y exclusivamente pacícos.
“Que la energía atómica puede reemplazar a las formas
corrientes de energía y que este hecho podría alterar el
equilibrio económico y social del país en razón de las
profundas modicaciones que determinaría en la acti-
vidad de la industria, de los transportes, de la minería,
etc., por lo cual es conveniente que el Estado tome medi-
das de previsión correspondientes. […]
Que la República Argentina, despreocupada de toda in-
tención ofensiva, puede trabajar en este orden de cosas
también con elevado sentido de paz en benecio de la
humanidad”. (Decreto 10.936/1950)
El cambio en la política exterior de Estados Unidos
que permitió el desarrollo del uso pacífico de
energía nuclear en Argentina
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De la gran quimera al instituto de física
Durante una conferencia de prensa celebrada el 24 de mar-
zo de 1951 en la Casa Rosada, Perón comunicó que se ha-
bían alcanzado reacciones termonucleares bajo condicio-
nes de control en escala técnica.
El anuncio constituía un gran logro para la Argentina, la
cual supuestamente ingresaba por la puerta grande al selec-
to club de países que poseían el dominio del átomo. Perón
rearmó que el desarrollo nuclear de Argentina tenía -
nes pacícos y sería un aporte al crecimiento del país. Este
anuncio fue recibido con escepticismo a nivel internacio-
nal. Heisenberg desconaban de la veracidad de los resul-
tados anunciados, debido a que Richter no había realizado
ninguna publicación cientíca sobre su experimento. In-
cluso Otto Hahn, el químico alemán que descubrió la sión
nuclear del uranio y el torio, desconocía a Richter.
En tanto, como indica Hurtado (2014), la relación entre el
Secretario General de la CNEA, el coronel Enrique Gon-
zález y Richter entraba en conicto por la falta de resulta-
dos de éste último y sus constantes exigencias. Finalmente,
González renunciaba en febrero de 1952 y era reemplazado
por el capitán de Fragata Pedro Iraolaoitía, lo que signi-
có que el sector atómico bajo control del Ejército pasaba al
control de la Armada, inuencia que se extendería por tres
décadas.
Iraolaoitía, con autorización de Perón, ordenó la confor-
mación de dos comisiones para realizar pericias cientícas
para corroborar los resultados enunciados por Richter. Los
dictámenes de las comisiones fueron contundentes, ambas
concluyeron que Richter no había logrado lo que aseveró.
“De las comprobaciones efectuadas durante el funciona-
miento del reactor se sigue que no existe ningún elemen-
to de juicio que permita armar que una reacción de ca-
rácter nuclear se produce realmente.” (BALSEIRO, 1952)
Como desenlace, se clausuró el 22 de noviembre de 1952 el
proyecto Huemul. Perón había anunciado, sin saberlo, una
gran mentira al mundo.
El proyecto Huemul solo puede considerarse como un
gran fracaso. Años perdidos y millones invertidos en equi-
pos costosos, como el Sincrociclotrón y el Acelerador Coc-
kro-Walton adquiridos a la empresa Philips Works de Eind-
hoven de Holanda, por recomendación de Richter. Pero,
cuyo resultado no fue más que la decepción de un enuncia-
do que no fue más que una mentira.
A pesar de ello, a sugerencia de Balseiro, los equipos fue-
ron removidos de la isla y llevados a Bariloche. Allí fueron
incorporados a un Instituto de Física que se estaba instalan-
do, el cual con los años recibiría el nombre del propio Bal-
seiro. El Instituto de Física comenzó a reclutar a los mejores
estudiantes y egresados de física del país, creando un polo
de desarrollo tecnológico sin precedentes para la Argentina.
Átomos para la paz y el giro en la coo-
peración internacional de lo Estados
Unidos
El 8 de Diciembre de 1953, el nuevo presidente de los EE.
UU., Dwight Eisenhower, se presentaba ante la Asamblea
General de las Naciones Unidas el programa Átomos para
la Paz.
En su alocución, Eisenhower explicó abiertamente que los
EE. UU. poseían un extenso armamento nuclear y que tan-
to Gran Bretaña y Canadá, sus aliados, conocían los secre-
tos del desarrollo atómico. Además que la Unión Soviética
también había logrado detonar un arma nuclear, en sus re-
cientes pruebas. Pero añadió que la utilización en general
del armamento nuclear podría signicar la destrucción de
civilizaciones, la aniquilación de nuestra herencia cultural.
…es con el libro de la historia, y no con páginas ais-
ladas, que los Estados Unidos siempre han deseado ser
identicados. Mi país quiere ser constructivo, no destruc-
tivo. Quiere acuerdos, no guerras entre naciones. Quie-
re vivir en libertad y en la conanza que las personas
de todas las naciones disfrutan igualmente del derecho
a elegir sus propias formas de vida.” (EISENHOWER,
1953:4)
El presidente puntualizó que esperaban que una Agencia
Internacional de Energía Atómica se creara bajo el amparo
de las Naciones Unidas, y que contribuyera a controlar todo
el material sionable y el uranio en manos de las diferen-
tes naciones, así como establecer un sistema de inspección
y control y que los Estados Unidos estarían honrados de ser
los depositarios de tal responsabilidad.
El cambio en la política exterior de Estados Unidos
que permitió el desarrollo del uso pacífico de
energía nuclear en Argentina
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Claramente las intenciones de Estados Unidos representa-
ban un cambio de estrategia. Al no poder controlar el cono-
cimiento sobre la bomba nuclear, era preferible supervisar
el desarrollo de los diferentes programas en el mundo, evi-
tando que derivasen en la adquisición de nuevo armamento
bélico.
Este giro en la cooperación internacional de Estados Uni-
dos en temas nucleares fue fundamental para que países
interesados en la temática, pero sin aspiraciones bélicas,
pudieran acceder a información vital, así como a material
sionable.
Medhurst (citado en HURTADO, 2014), explicitaba que si
Estados Unidos pudiera establecer su presencia nuclear en
varios países, estos serían irremediablemente dependientes
de la tecnología norteamericana.
Por lo cual, Átomos para la Paz también era una ventana
comercial para las industrias estadounidenses, con la posi-
bilidad de explotar comercialmente un rubro de alto valor
agregado y casi sin competencia:
…el uso de radioisótopos, junto con la promoción de los
reactores de investigación, iban a ser la columna verte-
bral de la colaboración internacional en los usos pací-
cos de la energía atómica, por lo menos hasta comienzos
de los años sesenta, cuando comenzaron a comerciali-
zarse los primeros reactores para la producción de elec-
tricidad.” (HURTADO, 2014:74-75)
Argentina fue el principal receptor de radioisótopos de
América Latina a principios del programa. La USAEC r-
mó, en la segunda mitad de la década de 1950, veintiocho
acuerdos cooperación en temas nucleares. Argentina, hizo
lo propio el 29 de julio de 1955 en un acuerdo bilateral r-
mado en Washington D.C. en donde EE. UU. se compro-
metía a proveer uranio enriquecido a la Argentina para fu-
turos reactores de investigación. Este acuerdo daría frutos
en un futuro no muy lejano.
La revolución libertadora
En septiembre de 1955, se producía el Golpe Militar a la
Presidencia de Juan Domingo Perón, que sería conocido
como La Revolución Libertadora.
Como era de esperarse, el Gobierno de Facto modicó las
prioridades del gobierno derrocado, lo que signicó una
reducción considerable del apoyo del Estado hacia la in-
dustria nacional. Esto también afectó al Instituto de Física
en Bariloche, el cual no podía costear su propio manteni-
miento. Durante esa fase, Balseiro se vio obligado a obtener
apoyo de organismos internacionales. Diferentes profesores
extranjeros fueron invitados a dar seminarios cortos ante la
ausencia de un plantel propio y el apoyo fue principalmen-
te desde la Organización Internacional de Energía Atómica
(OIEA), la Organización de Estados Americanos (OEA) y
las Universidades de Vancouver (Canadá) y Stanford (EE.
UU.).
La OIEA había sido creada por el impulso del programa
Átomos para la Paz de Eisenhower. En 1956 EE. UU. Y Rei-
no Unido presentaron formalmente la iniciativa a la Asam-
blea General, la cual fue respalda por varios países, entre los
cuales Argentina se encontraba presente. La OIEA alcanzó
estatus formal en 1957. Esto muestra un cambio radical del
nuevo gobierno en referencia a integrar los organismos in-
ternacionales que eran impulsados por los Estados Unidos.
Fin de un período y comienzo de nue-
vos desafíos: la génesis del RA-1
Con el nuevo Gobierno, el Contralmirante Ingeniero Oscar
Armando Quihillat asumió al frente de la CNEA. Inmedia-
tamente, Quihillat anunció la compra del primer reactor
nuclear de investigación a los Estados Unidos. Una clara
muestra de que las relaciones bilaterales entre ambos países
comenzaban a entrelazarse nuevamente.
…considerando que entre 1956 y 1959 EE. UU. iba a
exportar alrededor de cuarenta reactores de investiga-
ción, parece claro que la Argentina era un país más den-
tro de la esfera de inuencia de la agresiva política ex-
terior norteamericana para avanzar sobre el incipiente
mercado de reactores de investigación. Como parte del
Atoms-for-Peace Program Grants for Research Reac-
tors”, EE. UU. concedía al país comprar un subsidio de
350.000 dólares.” (HURTADO, 2014:84)
Quinhillat viajó a New York para efectivizar la compra
pero se encontró con algunas demoras legales en la adqui-
sición. Mientras se resolvían los trámites, viajó a una con-
ferencia en Filadela donde se discutía la conveniencia de
utilizar uranio natural o uranio enriquecido. Según relata
El cambio en la política exterior de Estados Unidos
que permitió el desarrollo del uso pacífico de
energía nuclear en Argentina
21
Carlos Domingo (2003), Quinhillat se encontró con Carlos
Büchler, un ex miembro de la CNEA que trabaja para Ar-
gonne Nacional Laboratory en los EE. UU. y una simple fra-
se cambió el rumbo del desarrollo nuclear argentino.
“Hágame caso, Ingeniero, vaya a conocer el Argonauta”
fue la frase que le dijo Carlos Büchler.” (CNEA, 2008:35)
Quihillalt viajó a Chicago para ver el reactor de investiga-
ción, Argonaut. Era un modelo de baja potencia, solamente
10 Kw, de bajo costo y sucientemente seguro para el entre-
namiento de los estudiantes de la Universidad de Chicago.
Domingo (2003) asegura que Büchler convenció a Quihi-
llalt de que el reactor podría ser replicado en la Argentina.
Sin mediar tiempo, Quihillat se entrevistó con John Hall en
Washington D.C., encargado de las relaciones exteriores de
la USAEC. No solo se obtuvo el permiso y los planos para
replicar el reactor, sino también la posibilidad de enviar téc-
nicos de la CNEA a capacitarse a Argonne Nacional Labora-
tory, trabajando directamente con el Argonaut.
En la CNEA los planos adquiridos fueron estudiados en de-
talle y se encontraron varios errores en el diseño original,
como el blindaje de la tapa superior, y el listado de com-
probación de arranque del reactor. Como consecuencia de
estas advertencias desde la CNEA al Argonne Nacional La-
boratory, el Director del reactor, Harry Bryant recibió cor-
dialmente a los tres técnicos enviados, Fidel Alsina, Miguel
Geiger y Carlos Domingo a quienes trató con deferencia.
Los argentinos habían demostrado con sus conocimientos
estar a la altura necesaria para ser considerados iguales.
Como consecuencia, fueron invitados a las pruebas espe-
ciales del reactor, en donde se lo sometía a máxima poten-
cia, pruebas con agua y cambios de disposición de las pla-
cas de uranio.
Durante el entrenamiento en Estados Unidos, el equipo de
la CNEA seguía la construcción de la copia del reactor Ar-
gonaut. Se enviaron unos reportes sobre pruebas de com-
bustible que se habían desarrollado en Argentina. La cali-
dad de la misma era superior a la que sería provista por la
empresa estadounidense. Bryant los alentó a que dieran de
baja ese suministro y utilizaran el combustible propio que
podían desarrollar en Argentina.
“El 31 de octubre la CNEA rmó el contrato en Washin-
gton con la US AEC para adquirir los seis kilogramos de
uranio 238 enriquecido al 20% en uranio 235, cantidad
estipulada por el acuerdo de cooperación rmado en
1955, que aseguraba la provisión de combustible necesa-
ria para el reactor de investigación argentino. […]
De acuerdo con Quihillalt, era la primera vez que EE.
UU. exportaba materia prima para que otro país elabo-
rara sus propios elementos combustibles.” (HURTADO,
2014:86)
Al nalizar el entrenamiento, los tres técnicos de la CNEA
regresaron a Argentina en noviembre de 1957. La construc-
ción del reactor se encontraba en su etapa nal. Se prosi-
guió con las instalaciones y puesta a punto, trabajando en-
tre 12 y 18 horas diarias, según relata Domingo (2003).
En Enero de 1958, comenzaron con las pruebas de puesta
a crítico del reactor. La misma se hizo con extrema lenti-
tud para evitar que el reactor tomara una potencia que no
pudiera ser controlada. Se iba agregando uranio en do-
sis pequeñas y se esperaba que éste se estabilizara antes de
continuar con el mismo procedimiento. En un punto del
experimento se percataron de que el uranio disponible no
sería suciente para que el reactor tomara estado crítico. La
solución fue alterar la geometría del uranio, cambiar de lu-
gar las placas de uranio sin detener el reactor. Gracias a esa
acción, el 17 de enero de 1958 a las 6:25hs. el reactor RA-1
alcanzó estado crítico.
El 20 de enero de 1958 se inauguró ocialmente el primer
reactor construido y en funcionamiento de América Latina.
Finalmente, Argentina había demostrado tener la capaci-
dad tecnológica y cientíca para ingresar al predilecto club
nuclear.
“En cuanto al signicado tecnológico del RA-1, Quihi-
llalt interpretó que “este modesto reactor” era un primer
paso hacia los reactores de potencia “como uno de los
modos que pueden concurrir a conjugar el décit energé-
tico en el porvenir”. También enfatizó que habían parti-
cipado 32 empresas argentinas en su construcción.
El día posterior a la inauguración del RA-1, una noticia
de apenas nueve líneas en e New York Times anuncia-
ba: “El presidente Pedro Eugenio Aramburu encendió el
primer reactor atómico en América Latina”. (HURTA-
DO, 2014:87)
Ornstein (2010) llama al período entre 1950 y 1958, la eta-
pa formativa de la CNEA, cerrando la misma con la activa-
ción del RA-1. Lo cual demostraba también, que Argentina
había optado por un camino diferente de desarrollo nuclear,
no había comprado como la mayoría de los países un reactor
llave en mano, sino que había logrado construir gran parte
del mismo en el país. Esta situación también indicaría la di-
rección futura de la CNEA: un desarrollo autónomo, lejos
El cambio en la política exterior de Estados Unidos
que permitió el desarrollo del uso pacífico de
energía nuclear en Argentina
22
de la dependencia tecnológica de los países centrales, pero
integrado a la comunidad internacional.
“El sentido simbólico del RA-1 se completaba con la ven-
ta del know-how desarrollado en el proceso de fabrica-
ción de sus elementos combustibles a la empresa alema-
na Degussa. Este desarrollo había sido presentado, en
agosto de 1958, en la Segunda Conferencia Internacional
sobre Usos Pacícos de la Energía Atómica. La venta se
concretó en noviembre en Frankfurt, donde la CNEA en-
tregó un informe completo del proceso de fabricación a
cambio de la suma de 14.000 dólares. Esta transferencia
era la primera exportación de tecnología nuclear de la
Argentina.” (HURTADO, 2014:91)
Consideraciones nales
Argentina como país de América Latina puede ser clasi-
cado como un país subdesarrollado en términos de su
economía interna; periférico en relación a que su econo-
mía agroexportadora y; dependiente debido a que muchas
veces sus políticas internas han sido inuenciadas desde el
exterior a través de lineamientos que condicionan sus deci-
siones a cambio del acceso a créditos internacionales.
Pero, en el área nuclear, Argentina escogió un camino com-
pletamente alternativo. A diferencia de la mayorías de los
países periféricos que compraron tecnología llave en mano,
colocándose en una nueva posición de dependencia tecno-
lógica, Argentina transitó por un camino largo –no si com-
plicaciones como hemos visto-, pero que le otorgó la auto-
nomía para determinar su propio rumbo.
Argentina, al lograr desarrollar su propio reactor nuclear
fue reposicionada dentro del espectro del sistema mundo.
En temas nucleares es un país semiperiférico con gran in-
uencia y relaciones con los países centrales. Incluso, fue
capaz de invertir roles al conseguir que los Estados Uni-
dos exportaran uranio para que el país produjera su propio
combustible. Es la inversión de la exportación de materia
prima de un país central a uno periférico. Además, Ale-
mania adquirió un producto de valor agregado al comprar
los reportes sobre la producción de combustible, alterando
nuevamente el orden tradicional de país periférico.
Pero, el desarrollo de la energía nuclear no puede estar des-
vinculado del cambio en la cooperación internacional tanto
de la política exterior de Estados Unidos, el cambio del se-
cretismo de la Administración Truman a una cooperación
abierta con la Administración Eisenhower, indistintamente
de la veta comercial. Y a las propias relaciones entre Ar-
gentina y los Estados Unidos, de una tensión y aislamiento
durante la primera presidencia de Perón, la cual –por mo-
tivos económicos- comenzó a acercarse nuevamente hacia
el país del norte y se fue acrecentando con los diferentes
gobiernos, De Factos y Civiles. Toda esta situación derivó
en que se autorizara el uso de los planos del Argonaut, la
cancelación sin represalias de la compra del reactor y del
combustible a empresas estadounidenses, y la venta de los
primeros componentes de uranio. Si una relación pacíca
entre ambas naciones, no hubiera sido posible la existencia
del reactor propio.
El cambio en la política exterior de Estados Unidos
que permitió el desarrollo del uso pacífico de
energía nuclear en Argentina
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El cambio en la política exterior de Estados Unidos
que permitió el desarrollo del uso pacífico de
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