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© Ediciones Universidad de Salamanca / CC BY-NC-ND
Siglo Cero, vol. 48 (1), n.º 261, 2017, enero-marzo, pp. 23-36
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ISSN: 0210-1696
DOI: http://dx.doi.org/10.14201/scero20174812336
EVALUACIÓN DE LA CREDIBILIDAD
DE LA PRUEBA TESTIFICAL EN VÍCTIMAS
CON DISCAPACIDAD INTELECTUAL
Credibility assessment of testimonies provided
by victims with intellectual disabilities
Antonio L. Manzanero
Universidad Complutense de Madrid. Facultad de Psicología. Dpto. Psicología Básica I. Cam-
pus de Somosaguas. 28223 Madrid
antonio.manzanero@psi.ucm.es
Rocío Vallet
Universidad Complutense de Madrid
Marina nieto-Márquez
Universidad Complutense de Madrid
Susana Barón
Universidad Complutense de Madrid
M.a Teresa Scott
Universidad del Desarrollo. Chile
Recepción: 4 de julio de 2016
Fecha de aceptación definitiva: 31 de enero de 2017
reSuMen: Uno de los principales obstáculos en el acceso a la justicia de las víctimas
con discapacidad procede de los estereotipos referidos a su capacidad para declarar en un
procedimiento policial y judicial, tendiendo unos a considerarlos menos creíbles que al
resto de víctimas y otros más creíbles por su supuesta incapacidad para elaborar mentiras
complejas. El presente trabajo revisa tres de los estudios recientemente realizados por
el grupo UCM de Psicología del Testimonio con el objetivo de analizar el papel de la
experiencia y la intuición en la evaluación de la credibilidad en personas con discapaci-
dad intelectual (DI), y comprobar si los procedimientos de análisis de credibilidad tales
como el basado en el Modelo de Control de la Realidad [Reality Monitoring, RM] y el
de Evaluación de la Validez de las Declaraciones [Statement Validity Assessment, SVA]
serían válidos para discriminar entre relatos verdaderos y falsos en estos colectivos. De
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los resultados de dichos estudios se deduce que la experiencia no parece ser suficiente
para discriminar entre las víctimas reales y simuladas, pero tampoco parece resultar sufi-
ciente analizar las características de los relatos como único indicador. Se propone como
alternativa el procedimiento general HELPT para la evaluación de la credibilidad en
personas con DI.
PalaBraS claVe: credibilidad; discapacidad intelectual; criterios de contenido; psico-
logía del testimonio; juicios intuitivos; jurados, HELPT.
aBStract: One of the main obstacles in the way of access to justice for the victims
with intellectual disability comes from the stereotypes referred to their ability to pro-
duce a statement at police legal procedures, with the consequence that some consider
their statements less reliable than the rest of the victims, and others considerate their
statements more reliable given their inability to create complex lies. This article reviews
three of the most recent studies done by the UCM group of Psychology of Testimony,
with the objective of analyzing the role of experience and intuition in the evaluation of
credibility in people with intellectual disability (ID), and also it aims to prove whether
the credibility analysis procedures such as Reality Monitoring (RM) and Statement Va-
lidity Assessment (SVA) would be valid procedures to discriminate between real and
false statements within these collectives. From the results of these studies, it can be de-
ducted that experience may not seem to be enough in order to discriminate between real
and simulated victims, but analyzing the characteristics of the statements as the only
indicator doesn’t seem to be enough either. As an alternative, the general procedure
HELPT is proposed for the evaluation of credibility of people with ID.
Key wordS: credibility assessment; intellectual disability; content criteria; eyewitness
testimony; intuitive judgments; jurors; HELPT.
Según fuenteS de la Policía Judicial de la guardia ciVil (González, Cendra y
Manzanero, 2013), del 2008 al 2010 se interpusieron en España, en su competen-
cia, 10.045 denuncias en las que estaba implicada una persona con discapacidad
intelectual (DI) como víctima, agresor o testigo. Siendo alto el número de casos, sin
embargo, las personas con DI tienden a ser excluidas por los sistemas judiciales de-
bido a que tienden a ser menos creíbles o menos capaces de recordar que otros tipos
de víctimas (Collins y Henry, 2016; Bettenay, Ridley, Henry y Crane, 2014; Brown
y Lewis, 2013; Henry, Ridley, Perry y Crane, 2011; Nathanson y Platt, 2005; Peled,
Iarocci y Connolly, 2004; Stobbs y Kebbell, 2003; Ternes y Yuille, 2008).
Sin embargo, se ha propuesto que mentir sería cognitivamente más complejo que
decir la verdad (Vrij, Fisher, Mann y Leal, 2006; Massip y Herrero, 2015), por lo
que implicaría una mayor demanda de recursos cognitivos (Vrij y Heaven, 1999). En
este sentido, algunos de los tópicos existentes sobre la capacidad de las personas con
DI llevarían a considerar que no serían capaces de elaborar mentiras complejas, por lo
que deberían ser más creíbles (Bottoms, Nysse-Carris, Harris y Tyda, 2003).
Pese a que ambos tópicos se contradicen, es probable que influyan de forma si-
multánea en la capacidad para discriminar verdad y mentira en personas con DI. En
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cualquier caso, la falta de procedimientos adaptados a sus necesidades y el desconoci-
miento de las circunstancias específicas de la persona a evaluar podrían llevar a graves
errores en la apreciación de sus testimonios.
1. El papel de la experiencia y la intuición en la evaluación de la credibilidad
en personas con discapacidad
En general, podríamos decir que la capacidad que tenemos para evaluar la credibi-
lidad de una declaración emitida por una persona con un desarrollo típico es relativa-
mente escasa, tendiendo a estar próxima al azar. La mayoría de los estudios (Aamodt
y Custer, 2006; Akehurst, Bull, Vrij y Köhnken, 2004; Bond, 2007; Bond y DePaulo,
2006; Mann y Vrij, 2006; Mann, Vrij y Bull, 2004; Manzanero y Diges, 1994) arrojan
porcentajes de éxito al discriminar entre relatos reales y falsos cercanos al 50%, con
una desviación aproximada de ±10%. Este porcentaje de aciertos sería similar para
distintos grupos dependiendo de su experiencia (policía, jueces, estudiantes, otros).
La única diferencia que habitualmente se ha encontrado (Bond y DePaulo, 2006;
Meissner y Kassin, 2002) es que los sujetos sin formación alguna en análisis de la cre-
dibilidad en general tienden a la veracidad, esto es, a creerse los relatos, mientras que
los jueces y policías tienden más a la mendacidad, a pensar que los relatos son falsos.
No obstante, algunos estudios (Ekman, O’Sullivan y Frank, 1999; Ericsson y
Smith, 1991) inicialmente señalaron que los expertos en este tipo de tareas, como son
los psicólogos forenses, abogados o policías, tendrían mayor capacidad para discrimi-
nar los testimonios falsos de los verdaderos que los sujetos sin experiencia. Sin em-
bargo, la mayoría de los estudios más recientemente hacen referencia a que no existen
diferencias significativas en la capacidad para discriminar la verdad y la mentira entre
evaluadores expertos y no expertos (Alonso, Masip y Garrido, 2009; Bond y DePau-
lo, 2006; Garrido, Masip y Herrero, 2004; Goodman, Batterman-Faunce, Schaaf y
Kenney, 2002).
No obstante, estos datos podrían ser diferentes cuando de lo que se trata es de
evaluar a una persona con DI. En una investigación (Manzanero, Quintana y Contre-
ras, 2015) cuyo objetivo principal era analizar la capacidad intuitiva para discriminar
entre declaraciones reales y falsas emitidas por personas con DI ligera y moderada (CI
medio = 60,0; rango = 50-80), se compararon las evaluaciones emitidas por colectivos
con distintos grados de experiencia en la obtención y la evaluación de declaraciones.
En el experimento participaron un grupo de evaluadores sin experiencia formado
por estudiantes de Psicología y dos grupos de agentes de Policía Judicial con dife-
rente grado de experiencia, “veteranos” con más de 10 años de servicio y “novatos”
con menos de 10 años. Ninguno de los participantes tenía formación específica sobre
discapacidad intelectual.
Los resultados de los análisis de credibilidad realizados por los estudiantes y los
agentes de Policía Judicial mostraron que eran capaces de discriminar entre decla-
raciones reales y falsas por encima del azar, con criterios de respuesta neutros y un
porcentaje de clasificaciones correctas del 65,63 y 62,24 por ciento respectivamente.
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La Tabla 1 muestra la frecuencia y porcentaje de aciertos (A), rechazos correctos
(RC), Falsas Alarmas (FA) y Omisiones (O) obtenidos por cada grupo. Los resulta-
dos indicaron que el rendimiento de los agentes de la Policía Judicial de la Guardia
Civil no es estadísticamente diferente de la obtenida por el grupo de control de los
estudiantes.
Tabla 1. Frecuencias y porcentaje de aciertos (A), rechazos correctos (RC),
falsas alarmas (FA) y Omisiones (O) obtenidos por cada grupo
(Manzanero, Quintana y Contreras, 2015)
origen de la declaración
Evaluación Simulada Real
Estudiantes Mentira RC: 308 (66.52%) O: 176 (37.21%)
Verdad FA: 155 (33.48%) A: 297 (62.79%)
463 (100%) 473 (100%)
Policías Mentira RC: 268 (58.64%) O: 130 (33.50%)
Verdad FA: 189 (41.35%) A: 258 (66.49%)
457 (100%) 388 (100%)
Los resultados obtenidos en función de los años de experiencia del grupo de po-
licías mostraron que los agentes que tienen mayor antigüedad en la especialidad de
Policía Judicial no muestran una mayor precisión en sus juicios.
Así pues, se pudo concluir que la experiencia en tareas relacionadas con la obten-
ción y evaluación de declaraciones no resultaba relevante al evaluar intuitivamente
las declaraciones de personas con DI, siendo que los porcentajes de aciertos y errores
no resultaron estadísticamente diferentes, superando los errores en todos los casos el
30 por ciento. Estos datos apoyarían los estudios que ponen de relieve la ausencia de
diferencias entre los evaluadores con y sin experiencia en discriminar entre declara-
ciones verdaderas y falsas emitidas por personas con un desarrollo intelectual típico
(Bond y DePaulo, 2006; Goodman et al., 2002; Vrij y Graham, 1997).
La experiencia no parece ser suficiente para discriminar intuitivamente entre las
víctimas reales y simuladas por lo que, como muestran algunos estudios, se deberían
potenciar técnicas específicas que ayuden a realizar esta tarea con una menor tasa de
error (Clarke, Prescott y Milne, 2013; Brown, Lewis, Lamb y Stephens, 2012; Car-
lin, Toglia, Belmonte y DiMeglio, 2012; Faccini y Saide, 2011; Kebbell, Hatton y
Johnson, 2004).
2. Modelo de Control de la Realidad (RM)
En el marco de la psicología del testimonio se han propuesto diferentes proce-
dimientos de evaluación de la credibilidad mediante el análisis del contenido de las
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declaraciones. Uno de estos procedimientos se basa en el modelo de Control de la
Realidad (Reality Monitoring-RM) (Johnson y Raye, 1981; Johnson, Hashtroudi y
Lindsay, 1993), que propone que las declaraciones que se basan en memorias de suce-
sos reales son diferentes en calidad de las declaraciones que no se basan en la experien-
cia, o de las que son meros productos de la fantasía, y por lo tanto podría ser útil en
la evaluación de credibilidad (Manzanero, 2001; McNally, Clancy, Barrett y Parker,
2005; Otgaar, Candel, Memon y Almerigogna, 2010).
En una primera aproximación, Johnson y Raye (1981) propusieron la existencia de
cuatro tipos de atributos esenciales mediante los que podríamos diferenciar entre las
dos clases de información almacenadas en la memoria. Las memorias de origen per-
ceptivo poseerían más atributos contextuales y sensoriales, y más detalles semánticos;
mientras que los recuerdos autogenerados contendrían más información sobre opera-
ciones cognitivas. A partir de posteriores investigaciones, el listado de atributos dife-
renciales ha ido aumentando (ver Tabla 2), al tiempo que los datos mostraban que la
presencia de estos rasgos distintivos depende de la influencia de multitud de factores.
Tabla 2. Dimensiones de las descripciones de memoria que podrían ser relevantes
para discriminar su origen (Manzanero, 2010)
Información sensorial
Detalles sobre el contexto espacial y temporal del suceso (interno)
Detalles sobre el contexto ambiental (externo)
Alusiones a procesos cognitivos
Expresiones dubitativas
Información irrelevante o superflua
Explicaciones
Autorreferencias
Exageraciones
Implicación personal o perspectiva de recuperación
Juicios y comentarios personales
Muletillas
Pausas
Correcciones espontáneas
Cambios de orden
Longitud del relato
En cualquier caso, la presencia de rasgos característicos en las declaraciones reales
en comparación con declaraciones sobre hechos imaginados o sugeridos dependería
de la activación (Diges, Rubio y Rodríguez, 1992), los conocimientos previos (Diges,
1995), la modalidad perceptiva (Henkel, Franklin y Johnson, 2000), la preparación
(Manzanero y Diges, 1995), el paso del tiempo (Manzanero, 2006; Manzanero, El-
Astal y Aróztegui, 2009), la edad (Comblain, D’Argembeau y Van der Linden, 2005),
la realización de preguntas y la recuperación múltiple (Manzanero, 1994; Strömwall,
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Bengtsson, Leander y Granhag, 2004) o factores contextuales (Campos y Alonso-
Quecuty, 1998), además del tipo de diseño utilizado en las investigaciones realizadas
sobre este tópico (Bensi, Gambetti, Nori y Giusberti, 2009).
Por otro lado, existe una gran variabilidad en el origen de los recuerdos. Así, las
características diferenciales no son iguales para la fantasía, la mentira, los sueños o la
información postsuceso. Pero incluso para cada modalidad hay diferentes grados de
distancia con la información real. Por ejemplo, no es lo mismo inventarse un suceso
completo que cambiar un detalle de un suceso real, por muy relevante que éste sea
(Manzanero, 2009). Los relatos falsos nunca son inventados en su totalidad, sino que
proceden en parte de información perceptiva de distintos orígenes, reelaborada para
dar lugar a un relato nuevo.
De igual modo, las características de los relatos podrían variar en función de la ca-
pacidad del sujeto para generar un relato plausible. En este sentido, el grado y tipo
de discapacidad intelectual podría ser un factor a tener en cuenta. Se hacía, por tanto,
necesario conocer en qué medida los relatos emitidos por personas con DI presentaban
los rasgos característicos en función de su origen según el modelo RM (Manzanero,
Alemany, Recio, Vallet y Aróztegui, 2015). Los resultados alcanzados muestran que
los relatos emitidos por víctimas reales o simuladas con DI moderada y leve solo dife-
rían en cantidad de detalles y longitud. La falta de efectos en la mayoría de los criterios
se debería a una enorme variabilidad, así como a la presencia de efecto suelo en algunos
casos, puesto que los relatos resultan en general muy poco ricos fenomenológicamente.
A esto hay que sumarle que estos dos rasgos se ven afectados por gran variedad de fac-
tores, como por ejemplo el tipo de hecho descrito, el paso del tiempo o las capacidades
del testigo. La mayoría de las personas con DI tienen dificultad para contar con riqueza
de detalles un suceso vivido, incluso tienden con mayor probabilidad que la población
sin DI a no incluir los detalles relevantes del mismo (Perlman, Ericson, Esses y Isaacs,
1994). Así mismo, muchas personas con DI tienen muchas dificultades para incardinar
los eventos en un tiempo y un espacio (Bailey et al., 2004; Landau y Zukowsky, 2003).
Estos datos permiten concluir que el modelo de RM no permite discriminar entre
relatos aportados por víctimas reales y simuladas con DI.
3. Análisis de la credibilidad de los relatos de personas con DI mediante CBCA
Desde un punto de vista aplicado, la psicología forense ha propuesto otros pro-
cedimientos de evaluación de la credibilidad mediante el análisis del contenido de las
declaraciones. Uno de estos procedimientos es la técnica Statement Validity Analysis
o SVA (Steller y Köhnken, 1989) que permite la valoración de la credibilidad de las
declaraciones emitidas por menores víctimas de abusos sexuales. Su utilidad sería po-
der aportar información relevante para la toma de decisión acerca de la hipótesis de
que el relato emitido por la supuesta víctima tuviera su origen en una mentira delibe-
rada (Köhnken, Manzanero y Scott, 2015).
El procedimiento SVA incluye un listado de criterios, el CBCA (criteria-based
content analysis), que tiene en cuenta 19 criterios de contenido enmarcados en cinco
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categorías: características generales, contenidos específicos de la declaración, peculia-
ridades del contenido, contenidos relacionados con la motivación y elementos espe-
cíficos de la agresión (Tabla 3).
Tabla 3. Criterios de contenido para la evaluación de la credibilidad
de los relatos (Steller y Köhnken, 1989)
Características generales
1. Estructura lógica
2. Producción no estructurada
3. Cantidad de detalles
Contenidos específicos
4. Incardinación en contexto
5. Descripción de interacciones
6. Reproducción de conversaciones
7. Complicaciones inesperadas
Peculiaridades de contenido
8. Detalles inusuales
9. Detalles superfluos
10. Detalles exactos mal interpretados
11. Asociaciones externas relacionadas
12. Estado mental subjetivo de la víctima
13. Atribuciones al estado mental del agresor
Contenido relacionado con motivación
14. Correcciones espontáneas
15. Admisión de falta de memoria
16. Dudas sobre el propio testimonio
17. Autodesaprobación
18. Perdón del acusado
Elementos específicos de la agresión
19. Detalles característicos del tipo de agresión
El supuesto básico del CBCA es que las declaraciones que se basan en memorias
de sucesos reales son diferentes en calidad de las declaraciones que no se basan en la
experiencia o de las que son meros productos de la fantasía tal y como ya había pues-
to de manifiesto Undeutsch (1982). Según la propuesta original (Steller y Köhnken,
1989), cada criterio de contenido es un indicador de la credibilidad de una declara-
ción, aunque su ausencia no significa necesariamente que la declaración sea falsa. No
obstante, este supuesto se ha revelado erróneo, ya que tanto la presencia como la
ausencia podrían indicar credibilidad y no todos los criterios son relevantes a la hora
de discriminar (Bekerian y Dennett, 1992; Porter y Yuille, 1996; Sporer y Sharman,
2006; Vrij, 2005; Vrij, Akehurst, Soukara y Bull, 2004). Por esta razón, la presencia de
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estos criterios no se puede interpretar en ausencia de un análisis previo de los factores
que podrían afectarles (Köhnken et al., 2015).
En general, podemos afirmar que la inconsistencia de los atributos diferenciales
caracteriza los estudios que han tratado de encontrar diferencias entre relatos verda-
deros y falsos (producto de la mentira y la imaginación). Masip, Sporer, Garrido y
Herrero (2005) revisaron algunos de los trabajos que durante los noventa y primeros
años de la siguiente década analizaron las diferencias entre relatos reales y falsos. La
conclusión a la que llegan es que no todos los criterios aparecen relacionados con los
relatos verdaderos, y argumentan que se debería a la falta de una teoría que permita
explicar cuándo, cómo y por qué aparecen estos criterios. En esta misma dirección,
Sporer (1997) afirmaba que las supuestas diferencias entre declaraciones reales y falsas
son una mera hipótesis de trabajo sobre la que no se puede especificar por qué se dan
esas diferencias, cuáles son los procesos psicológicos que las sustentan ni las condicio-
nes que hacen que puedan aparecer o no en una declaración.
No obstante, esta técnica se ha utilizado durante décadas no solo para menores
supuestas víctimas de abusos sexual, sino que desde sus inicios también se aplicó a
personas con DI, ya que cumplían la mayoría de los requisitos necesarios para su
utilización:
Los hechos deben tener connotaciones sexuales.
– La víctima no debe tener experiencia previa o conocimientos sexuales. Razón
por la cual en general no es de aplicación a adolescentes.
– El suceso debe ser lo suficientemente complejo como para que el relato con-
tenga información suficiente para ser analizada e ir más allá de la capacidad de
invención de la posible víctima.
Relato espontáneo.
– Una víctima con capacidad suficiente como para aportar un relato lo suficien-
temente detallado de forma espontánea. Téngase en cuenta que en los menores
hasta los 6 años no se habrían completado suficientemente el desarrollo de ca-
pacidades cognitivas y metacognitivas, y en las personas con DI puede haber
alteraciones o déficits significativos.
En cualquier caso, se hace necesario analizar en qué medida los criterios de CBCA
pueden ser útiles para un análisis de credibilidad en personas con DI. Por esta razón,
en una investigación (Manzanero, Vallet, Aróztegui y Scott, en revisión) se procedió
a analizar los relatos de las víctimas reales o simuladas utilizados en las investigacio-
nes anteriores (Manzanero, Quintana et al., 2015; Manzanero, Alemany et al., 2015)
mediante los criterios de CBCA. El análisis de los datos mostró que resultan signifi-
cativos únicamente los criterios de cantidad de detalles, incardinación en contexto y
reproducción de conversaciones; no habiendo efectos significativos sobre el resto de
los criterios.
La pregunta que surge es si los criterios que nos pueden servir para discriminar entre
relatos verdaderos o falsos son la cantidad de detalles, la incardinación en contexto y la
reproducción de conversaciones, y siendo el primero además especialmente relevante
para valorar un testimonio como real, ¿qué sucede con todas aquellas personas con un
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vocabulario reducido, con déficit en la memoria semántica y autobiográfica (que no les
permita reproducir adecuadamente las conversaciones) o con dificultad para incardinar
los eventos en un contexto dado? Corremos el riesgo de que las personas con DI que
presenten dichos déficits puedan sufrir un juicio intuitivo de credibilidad erróneo, con
la consecuente revictimización que ello supondría.
Por esta razón, se hace imprescindible conocer todos los factores que podrían
afectar a las características de los relatos, si no se hiciera así se correría el riesgo de
alcanzar conclusiones erróneas.
4. Alternativas al uso de criterios
Ya desde las primeras propuestas en los años 70 y 80 del pasado siglo se propusie-
ron procedimientos complejos que iban más allá de observar la mera presencia o au-
sencia de una serie de criterios (ver, por ejemplo, Undeutsch, 1984; Steller y Köhnken,
1989). En este sentido el CBCA es sólo una herramienta dentro de un protocolo más
general que considera otros factores como las capacidades de la víctima, las condi-
ciones en que se han obtenido las declaraciones, otras cuestiones de la investigación
La investigación en Psicología del Testimonio durante las últimas décadas nos ha
ido mostrando algunos de los factores de contaminación de la prueba testifical más
relevantes que deberían incorporarse a estos procedimientos.
El método Holístico de Evaluación de La Prueba Testifical (HELPT; Manzanero
y González, 2013, 2015) contempla la evaluación de todos los aspectos relevantes en
la obtención y valoración de un testimonio, y es especialmente indicado para víctimas
vulnerables (menores, personas con DI, personas con enfermedad mental o ancianos).
El principal objetivo del procedimiento HELPT es obtener toda la información po-
sible de los testigos y víctimas de un hecho delictivo, con la mínima interferencia, y
valorar su credibilidad.
Para la evaluación de la credibilidad de la declaración, el HELPT propone: 1) ana-
lizar los factores de influencia a partir de los datos del expediente (Scott y Manza-
nero, 2015); 2) evaluar la capacidad para testificar y de los conocimientos previos,
para adaptar los procedimientos a las características de la víctima y tener elemen-
tos objetivos de análisis de la información aportada por la víctima (Contreras, Silva
y Manzanero, 2015); 3) planteamiento de hipótesis, en función del caso concreto,
para posteriormente diseñar el procedimiento de validación más adecuado (Tabla 4);
4) obtener la declaración mediante procedimientos adaptados a la víctima minimi-
zando la posibilidad de contaminación de la declaración; y 5) análisis/evaluación de
la declaración.
Para la evaluación de las pruebas de identificación, se propone: 1) evaluar la ca-
pacidad para identificar; 2) analizar los factores del suceso y del testigo que pueden
afectar a la exactitud de las identificaciones; 3) obtención de la descripción; 4) ob-
tención del retrato-robot (si fuese necesario); 5) diseño y realización de la prueba de
identificación; 6) análisis/evaluación de la identificación; 7) evaluación de la validez
de la identificación; y 8) posibles causas de falsas identificaciones.
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Como puede observarse, resulta de especial interés en este procedimiento la eva-
luación de las capacidades para testificar de la víctima, para lo que se han diseñado he-
rramientas específicas como el CAPALIST (Contreras et al., 2015), procedimientos
de entrevista convenientemente adaptados (González, Muñoz, Sotoca y Manzanero,
2013), y considerar factores y métodos específicos para la obtención y evaluación de
la prueba de identificación (Manzanero, 2010).
Referencias bibliográficas
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ras. Revista de Derecho Penal y Criminología, 2, 159-196.
Tabla
4. Hipótesis y procedimientos de validación (Köhnken, Manzanero y Scott, 2015)
2.2 Mentira
deliberada
Evaluacn del nivel
de desarrollo y
habilidades
cognitivas
Psicopatología
Alisis de consistencia
CBCA
Alisis de habilidades
cognitivas
Conocimientos
específicos del caso
Alisis nacimiento
de la declaracn
Evaluacn factores
postsuceso
Entrevistas previas
Alisis de los
factores de riesgo de
la percepcn y la
memoria
H1 El relato
corresponde a
una experiencia
vivenciada
H2 El relato
corresponde a
una experiencia
no vivenciada
Hipótesis a
contrastar
c) Falsas
memorias
b) Errores
inadvertidos
a) Falta de
competencia para
testificar
2.1 Errores no
intencionales
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... No que respeita à capacidade para testemunhar e à credibilidade do testemunho em casos de alegada VS contra pessoas com II, foi consensual entre os Magistrados que tais competências dependem de vários fatores e seis realçaram que a II não descredibiliza necessariamente o relato. Esta última perceção, ainda que veiculada em trabalhos anteriores (e.g., Cederborg & Lamb, 2008), contradiz o facto de, não raras vezes e de acordo com a literatura, o testemunho das pessoas com II ser interpretado como pouco credível (e.g., Madeira, 2015;Manzanero et al., 2017;Rogers et al., 2009). De acordo com os Magistrados, a capacidade para testemunhar de pessoas com II depende das suas competências relativas à elaboração de relatos (n=4), à compreensão do que as rodeia e à memorização de factos (n=3), bem como ao seu grau de II (n=3) -perceções alinhadas com os resultados de outros trabalhos (e.g., Ambrosio, 2010;Contreras et al., 2015;Cruz & Machado, 2011). ...
... No que diz respeito à recolha de informação junto de alegadas vítimas de VS com II, todos os entrevistados admitiram a necessidade de adotar cuidados e procedimentos específicos, à semelhança do que é realçado na literatura (e.g., Contreras et al., 2015;Manzanero et al., 2015;Manzanero et al., 2017;Niehaus et al., 2013;Zapata, et al., 2012). ...
... A adoção destes cuidados torna-se, portanto, essencial para permitir uma melhor compreensão das questões por parte das pessoas com II e, assim, promover uma maior adesão destas em termos de capacidade de resposta (e.g., Ambrosio, 2010;Cruz & Machado, 2011;van Nijnatten & Heestermans, 2010). Em geral, outras práticas mencionadas pelos entrevistados são, também, concordantes com as recomendações presentes na literatura (e.g., Ambrosio, 2010;Cederborg & Lamb, 2008;Cruz & Cunha, 2018;Cruz & Machado, 2011;Manzanero et al., 2015;Manzanero et al., 2017;van Nijnatten & Heestermans, 2010), inclusive: questionar do abstrato/neutro para o concreto (n=3); formular perguntas claras, orientadas e destituídas de juízos de valor (n=3); localizar a vítima no tempo, espaço e lugar (n=2); não recorrer a perguntas optativas (n=1); e não interromper o seu discurso (n=1). A maioria dos participantes (n=9) equiparou as técnicas de questionamento e os cuidados a ter em casos de VS contra pessoas com II às que se aplicam em casos de VS contra menores sem II. ...
Chapter
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It is necessary to advance in inclusive education for students with disabilities, which means thinking about an inclusive school that serves each student according to their needs and limitations, as well as seeking resources and methodologies compatible with the learning and development of these students. In this sense, the teacher must review their practices and reflect on them, to develop new teaching strategies, in a dynamic that calls for collective and participatory action. The study presented here aims to know the perspectives of teachers about the inclusion process of young people and adults with disabilities in the regular night school in the state of Ceará and how they feel about the inclusive dynamics. As a method, a case study is carried out, focusing on the experiences of teachers in these schools, in a qualitative approach, with a semi-structured interview as a data instrument and a content analysis as a technique for processing these data. The results, as mentioned by the teachers, show the need to make changes in the process of school inclusion, accommodating administrative, pedagogical, and physical-provide adaptations. They also show a careful look at the teachers’ feelings regarding inclusion, as the prevalence of feelings that hinder the process, such as frustration and fear, is frequently detected. Keywords: inclusive education, regular school, secondary education, Youth and Adult Education, teachers and inclusion
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Background: Many criminal justice professionals perceive the eyewitness skills of individuals with intellectual disabilities to be weaker than those of typically developing (TD) individuals. Down syndrome (DS) is one of the most common genetic causes of intellectual disabilities, yet there is no research addressing eyewitness skills in this population. This study examined the eyewitness recall and suggestibility of young people with DS. Method: Young people with DS and mental age-matched TD children viewed a video of a non-violent petty crime and were subsequently asked to freely recall the event before being asked general and specific questions incorporating both misleading and non-leading prompts. Results: Compared with mental age-matched TD individuals, young people with DS produced as much information, were just as accurate and were no more suggestible. Conclusions: The eyewitness memory skills of young people with DS are comparable to those of mental age-matched TD children. The implications of these findings for the forensic context and eyewitness memory are discussed.
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This research note is part of the thematic section, Giving Back in Solidarity, in the special issue titled “Giving Back in Field Research,” published as Volume 10, Issue 2 in the Journal of Research Practice.
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En el marco del enfoque holístico para la evaluación de la prueba testifical (HELPT), el presente trabajo describe un protocolo para el análisis de toda aquella información susceptible de ser extraída de un expediente judicial, a la luz de los conocimientos del procesamiento heurístico de la información, y del análisis de los factores de influencia de las declaraciones desde la Psicología del Testimonio. El objetivo es brindar una sistematización de los tópicos que pudieran explorarse en un expediente, ya sea como parte de un peritaje directo o como un metaperitaje, extrayendo el máximo de información no sesgada a fin de establecer las hipótesis relevantes del caso y valorar los posibles factores de influencia.
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Tradicionalmente, la investigación en detección de mentiras ha asumido que, al mentir, el ser humano muestra espontáneamente indicios conductuales. Sin embargo, las recientes integraciones meta-analíticas constatan que tales indicios no abundan. Esto ha imprimido un cambio de rumbo en la investigación, que ha tomado dos vías distintas: (a) el desarrollo de estrategias activas de entrevista para detectar mentiras y (b) el empleo de indicios contextuales (en lugar de conductuales) de la mentira. Éste es el primero de dos artículos en los que revisamos esta investigación. Empezamos describiendo las orientaciones tradicionales, así como las evidencias que las cuestionan y que justifican el cambio de orientación, y argumentamos que las nuevas estrategias activas de entrevista deben fundamentarse en modelos teóricos sólidos y coherentes de base cognitiva. En el siguiente artículo (de esta misma sección monográfica), se describen específicamente estrategias concretas de entrevista para detectar mentiras, así como la orientación de los indicios contextuales. Deception detection research has traditionally assumed that when humans deceive they spontaneously display tell-tale behavioural indicators. However, recent meta-analytical integrations reveal that such indicators do not abound. This has produced a shift in deception research, which has taken two different directions: (a) the development of active interviewing strategies to detect deception, and (b) the use of contextual (rather than behavioural) indicators of deception. This paper is the first of two articles where we review this research. We begin by describing the traditional approaches, as well as the evidence that questions these approaches and justifies the shift in focus. We also argue that the new active interviewing approaches should be grounded on solid and coherent cognitive models. In the subsequent article (published in this same issue), specific interviewing strategies to detect deception will be described along with the contextual indicia approach.
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A proposed protocol for evaluating the statements and identifications made by potential victims of crimes is presented in this paper. The protocol, called HELPT, is part of a holistic approach to evaluating the testimony that takes into account all possible factors of influence: encoding, retention and recovery. Between these factors will be relevant a) the ability of victims to testify, as cognitive processes of attention, perception, memory and language; b) the specific characteristics of the offense; c) the history of the event and its consequences; d) other factors that might affect the quality and accuracy of the statements and identifications, as the number of times the victim had to tell what happened, the methods used to obtain the story and possibilities of suggestion. The method includes specific procedures for exhaustive analysis of the testimonies and for the formulation and testing of hypotheses (Scott & Manzanero, 2015), evaluation of the competence to testify (Contreras, Silva, & Manzanero, 2015) and obtaining statements (González, Muñoz, Sotoca, & Manzanero, 2013).
Article
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The ability to testify in victims with intellectual disabilities is commonly considered according to stereotypes, rather than its reality, taking into account the big heterogeneity that exits within this collective. It is because of this that a procedure that allows us to specifically know the cognitive characteristics of each of the victims with an intellectual disability has to be developed with the aim to adapt the police and judicial procedures to their capacities and evaluate properly the information given in their testimonies. The protocol CAPALIST was acquired with the goal of evaluating the cognitive capacities that would intervene in the testimony. In this project, this tool was described and specific data were given about its application with four victims of sexual abuse. The results show small differences in between-judges resolution. In conclusion, CAPALIST could be a useful tool in the evaluation of the testimony in victims with intellectual disabilities.
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El presente trabajo analiza la aplicabilidad y limitaciones de uno de los procedimientos más empleado para analizar la credibilidad de un testimonio, el SVA. El punto de partida para su correcta aplicación es una consideración exhaustiva de las posibles fuentes que pudieran dar origen a una declaración, siguiendo el método de falsación de hipótesis. Se describen los principales errores en su utilización y se clarifican los métodos indicados para las diferentes hipótesis a ser analizadas, contemplando tanto la pertinencia de cada procedimiento, como sus limitaciones. Se concluye los peligros de una incorrecta o incompleta aplicación del SVA, al margen del planteamiento de hipótesis y la técnica recomendada para su valoración, como a su vez el riesgo de sobregeneralizar el uso de los análisis de contenido (CBCA).
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Children with mental retardation are more likely to be abused than the general population, yet are often denied access to the justice system. Research on children without mental retardation has revealed skepticism as to their reliability as witnesses in the court of law. Even more so, children with mental retardation face the issue of credibility because of their age and disability. This study assesses attorneys' perceptions of child witnesses with mental retardation. Thirty-nine criminal attorneys completed a 33-item questionnaire designed to assess their opinions of the abilities of adults and of children with and without mental retardation to recall and communicate information in the forensic context. Results revealed that attorneys perceived child witnesses as less credible and more suggestible than adult witnesses. Moreover, analyses indicated that child witnesses with mental retardation were also perceived as less credible and more suggestible than child witnesses without mental retardation.