Abstract

Aunque la globalización es tan antigua como la civilización humana, en la actualidad, sus efectos son irreversibles, al grado que ya no se interpreta como un fenómeno sociohistórico, sino más bien como un hecho social vigente que requiere la gestión de instituciones de gobernanza global...
Revista Electrónica EDU m@s. Vol. 2. Enero-junio, 2017.
Francisco Javier Guzmán Games
Educación desde
otras Miradas
El efecto mateo en la geopolítica.
Interdependencia con inequidad
Revista Electrónica EDU m@s. Vol. 2. Enero-junio, 2017.
Introducción
¿Por qué necesita el mundo instituciones de gobernanza
global?
Aunque la globalización es tan antigua como la civilización
humana, en la actualidad, sus efectos son irreversibles, al
grado que ya no se interpreta como un fenómeno socio-
histórico, sino más bien como un hecho social vigente que
requiere la gestión de instituciones de gobernanza global.
Hace 10,000 años, en el periodo agrícola, las personas se
preocupaban por producir y consumir sus alimentos a nivel
local. A penas 300 años atrás, la revolución industrial trajo
consigo al Estado-Nación (Toffler, 1981) y, en
consecuencia, el conocimiento científico y la capacidad
tecnológica para destruir al mundo. En la actualidad, este
potencial destructivo ya no está monopolizado por las
instituciones gubernamentales, también está disponible para
individuos que ostenten el capital intelectual y/o el poder
adquisitivo para adquirirlo o desarrollarlo. En este sentido,
la primera razón por la que el mundo necesita de
instituciones de gobernanza global es que operan como
mecanismo para salvaguardar la existencia de la raza
humana de su auto-aniquilación. Por ejemplo, el desarme
nuclear es una medida que busca evitar la destrucción
masiva de ciudades como una vez sucedió con Japón.
La cantidad de humanos que habita el planeta no ha dejado
de aumentar exponencialmente en el devenir histórico. Por
lo tanto, aunque los problemas de la humanidad no han
cambiado en su cualidad, si lo han hecho en su cantidad; de
hambre a hambruna y de enfermedad a epidemia. El mundo
actual presenta brechas sociales y económicas, ejemplo de
ello es que existe el G7 y BRICS, asociaciones de países
vinculados por su poder económico. En otras palabras
existe una desigualdad en la distribución de la riqueza y el
poder mundial.
Aunque es innegable la interdependencia entre las naciones,
también es incuestionables que los beneficios recaen en unos
y los problemas en otros. Por ejemplo, la industria de la
joyería europea se relaciona con la minería africana. Sin
embargo, a los europeos les genera ingresos y los africanos
explotación. Una situación similar ocurre en las industrias de
la repostería, automotriz y electrónica; en todas se observa
una relación entre opresor y oprimido o, mejor dicho, un
"Efecto Mateo", «el rico se hace más rico y el pobre se hace
más pobre». La explotación del hombre por el hombre es
una práctica que no se ha erradicado de la humanidad. Por lo
tanto, la segunda razón por la que el mundo necesita de
instituciones de gobernanza global es que operan como
mecanismo para construir sociedades más justas y
equitativas.
En síntesis, se necesitan instituciones de gobernanza global
porque los problemas, necesidades y riesgos se han
transformados de locales a mundiales; han tenido un
crecimiento geométrico en lugar de aritmético. Los
gobiernos ya no pueden trabajar solos porque la
delincuencia organizada trabaja en estructuras reticulares y
globales.
Construir y/o actualizar las instituciones de gobernanza
global no es una tarea fácil. ¿Por qué?
Las instituciones de gobernanza global demandan la
convergencia de diversas naciones. Su construcción es
difícil porque cada nación constitutiva exige una cuota de
poder en función de su aportación económica o su lugar
jerárquico en la estructura económica mundial. En otras
palabras, construir instituciones de gobernanza global no es
una tarea fácil porque existe un problema de
representatividad en la toma de decisiones.
Revista Electrónica EDU m@s. Vol. 2. Enero-junio, 2017.
Por ejemplo, esto se puede observar en la política exterior
de Trump, que ha ostentado el poder de Estados Unidos en
los tratados comerciales que tiene en América, Europa y
Asia. Al estar en las cúpulas del poder, ha amedrentado a
países en vías de desarrollo como México y del primer
mundo como Alemania, sin que le preocupen las
repercusiones de sus palabras.
Con base en lo anterior, actualizar las instituciones de
gobernanza global resulta complejo porque demanda
cuestionar la estructura hegemónica vigente. Y,
generalmente, la actualización no se debe a una dinámica
interna de mejora continua, sino que está condicionada por
factores externos que denotan la competición entre las
potencias tradicionales y emergentes por la hegemonía
mundial. Un caso conocido, es el posicionamiento de
China como la primera potencia del orbe, que se ha
traducido en mejores posiciones y más peso en la toma de
decisiones dentro de los organismos internacionales donde
participa.
Dos posibles escenarios para el mundo en 2030
Tomando como referencia la tendencia de innovación, en
general, y limitándola al uso de las TIC, en particular, estos
son los escenarios:
A. Con instituciones de gobernanza global
relativamente efectiva.
Se diluye la frontera entre el ámbito empresarial y
educativo a través de organizaciones internacionales (como
la UNESCO) que operan como puentes para reunir a actores
públicos y privados de diversos ámbitos a fin de vincular el
conocimiento especializado con los decisores de políticas
públicas.
Las Tecnologías de la Información y Comunicación se
utilizan de manera estratégica para empoderar a las
economías emergentes y, a la vez, se controlan los riesgos
respectivos con sistemas de control. Las licencias
comerciales, se remplazan por código abierto y software y
hardware libre. Existe un acceso social al conocimiento a
través de redes informáticas de cobertura universal
asociadas a una ciudadanía y literalidad digital. Existe la
tecnología para sustituir los productos provenientes de
petróleo, por energía benéfica para el medio ambiente, y
otras que pueden hacer potable el agua de mar.
B. Sin instituciones de gobernanza global
relativamente efectivas.
La inteligencia artificial y colectiva que se construye
en la web semántica es controlada por los gobiernos
para mitigar el activismo en Internet; y las empresas
informáticas venden la información de sus usuarios al
mejor postor. Los individuos generan adicción por los
productos y servicios digitales afectando su salud
física y psicológica. Los terroristas cibernéticos se
apoderan de información de los Estados y las
amenazan, causando nuevamente una guerra fría entre
naciones: Tensión sin confrontación. Los dueños de
servicios en web (como Facebook y Google) ejecutan
su poder mediático para impedir el surgimiento de
Instituciones de Gobernanza Global que han sido
considera obsoletas por su falta de funcionalidad y
obsolescencia metódica.
Bibliografía
Toffler, A. (1981). La tercera ola. México: Edivisión
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