ArticlePDF Available

Abstract

Universidad Autónoma de San Luis Potosí, México. ²Universidad Autónoma de Nayarit, México. Resumen La violencia física es una de las más investigadas en los campos de la salud debido a que sus características y efectos son innegables. Pero la violencia psicológica puede pasar desapercibida por ser un acontecimiento mucho más sutiles y tener manifestaciones que no siempre son evidentes. Uno de los términos que permi-tirán desvelar nuevos elementos en la violencia psicoló-gica es el gaslighting, mismo que no se considera completamente esclarecido como constructo psicológi-co, razón por la que se emprendió una revisión teórica. Método: se realizó una revisión sistemática con la herramienta CONRICyT y Google Académico hacien-do una revisión de 302 artículos de los cuales sólo el 10% se logró utilizar debido a que el resto de los artícu-los se encontraban relacionados con otros campos o presentaban características para incrementar la defini-ción teórica del constructo. Conclusión: gaslighting es el proceso intencional para hacer pensar a una persona que está perdiendo la cordura mediante la negación, la mentira, uso de falsa información y descalificación de los sentimientos y percepciones de la persona que es víctima del gaslighting, entre otras características y consecuencias. Palabras clave: Violencia psicológica, Gaslight, Mani-pulación, Pareja, Invisibilización. Abstract Physical violence is one of the most researched in the fields of health because their characteristics and effects are obvious. But psychological violence can go unnoti-ced for being a much more subtle event and has manifestations that are not always obvious. One of the terms that will reveal new elements in the psychological violence is gaslighting, so far it has not been considered fully clarified as psychological construct, reason why a theoretical review was undertaken. Method: A systematic review with the CONRICyT tool and Google Scholar brought back a total of 302 articles that were reviewed, among them only 10% remain in our research because most of them were related to other fields or did not had features useful to increase the theoretical definition of the construct. Conclusion: gaslighting is a systematic and intentional process that drives a person to believe that he or she is losing his/her sanity; it works through denial, lying, use of false information and disqualification of feelings and perceptions of the person who is the victim of gaslighting, among other characteristics and consequences.
UARICHA Revista de Psicología
Vol. 14, No. 32, enero-abril 2017, pp. 53-60
© Copyright 2017 Facultad de Psicología de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo
ISSN edición impresa: 1070-2104 ISSN edición electrónica: 2007-7343
Gaslighting. La invisible violencia psicológica
Gaslighting. The invisible psychological violence
Jaime Sebastián Galán Jiménez1 y María del Rocío Figueroa Varela2
¹Universidad Autónoma de San Luis Potosí, México.
²Universidad Autónoma de Nayarit, México.
Resumen
La violencia física es una de las más investigadas en los
campos de la salud debido a que sus características y
efectos son innegables. Pero la violencia psicológica
puede pasar desapercibida por ser un acontecimiento
mucho más sutiles y tener manifestaciones que no
siempre son evidentes. Uno de los términos que permi-
tirán desvelar nuevos elementos en la violencia psicoló-
gica es el gaslighting, mismo que no se considera
completamente esclarecido como constructo psicológi-
co, razón por la que se emprendió una revisión teórica.
Método: se realizó una revisión sistemática con la
herramienta CONRICyT y Google Académico hacien-
do una revisión de 302 artículos de los cuales sólo el
10% se logró utilizar debido a que el resto de los artícu-
los se encontraban relacionados con otros campos o
presentaban características para incrementar la defini-
ción teórica del constructo. Conclusión: gaslighting es
el proceso intencional para hacer pensar a una persona
que está perdiendo la cordura mediante la negación, la
mentira, uso de falsa información y descalificación de
los sentimientos y percepciones de la persona que es
víctima del gaslighting, entre otras características y
consecuencias.
Palabras clave: Violencia psicológica, Gaslight, Mani-
pulación, Pareja, Invisibilización.
Abstract
Physical violence is one of the most researched in the
fields of health because their characteristics and effects
are obvious. But psychological violence can go unnoti-
ced for being a much more subtle event and has mani-
festations that are not always obvious. One of the terms
that will reveal new elements in the psychological
violence is gaslighting, so far it has not been considered
fully clarified as psychological construct, reason why a
theoretical review was undertaken. Method: A systema-
tic review with the CONRICyT tool and Google Scho-
lar brought back a total of 302 articles that were
reviewed, among them only 10% remain in our research
because most of them were related to other fields or did
not had features useful to increase the theoretical defini-
tion of the construct. Conclusion: gaslighting is a
systematic and intentional process that drives a person
to believe that he or she is losing his/her sanity; it
works through denial, lying, use of false information
and disqualification of feelings and perceptions of the
person who is the victim of gaslighting, among other
characteristics and consequences.
Key words: Psychological violence, Gaslighting, Mani-
pulation, Couple, Invisibility.
Introducción
Correspondencia:
Jaime Sebastián Galán Jiménez, Universidad Autónoma de San Luis Potosí. E-mail: psic.sebastiangalan@gmail.com
María del Rocío Figueroa Varela. Universidad Autónoma de Nayarit. E-mail: marofiva@hotmail.com
53
Recibido: 2 Septiembre 2016 / Aceptado: 20 Noviembre 2016
De acuerdo al Instituto Nacional de Estadística y Geogra�ía (2015), en México el 63% de las mujeres de más de
15 años a�irman haber vivido algún incidente de violencia, este porcentaje aumenta hasta 68% en mujeres de
entre 30 y 39 años y resalta que el 47% de las mujeres han vivido violencia con su actual o última pareja duran-
te su relación. Estos altos índices, en lo general, aducen a violencia �ísica y verbal.
En el Artículo 6 de la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, se especi�ica que la
violencia psicológica es cualquier acto u omisión que dañe la estabilidad psicológica de una persona, estos
comportamientos pueden llevar a la víctima hasta el suicidio (Cámara de Diputados, 2015).
UARICHA Revista de Psicología, 2017, vol. 14, no. 32, enero-abril 54
La violencia psicológica consiste en una serie de actitudes en las cuales el agresor busca dominar y someter a
una persona por medio de sus emociones. Este tipo de violencia muchas veces se encuentra invisibilizada y se
reconoce a través de sus manifestaciones como enfermedades y desestructuración psíquicas, enfermedades
psicosomáticas, depresión y tiene como elementos el abuso verbal, económico, el aislamiento, la intimidación,
las amenazas, desprecio y abuso emocional, la negación, minimización y culpabilización (Asensi, 2008), carac-
terizada por infundir temor (Artavia, 2013).
Osorio, Tani, Bazán, Bonechi y Menna (2012), consideran que el maltrato psicológico se muestra a través del
dominio y aislamiento de otra persona, el controlar de su comportamiento y manera de vestir, las amenazas,
agresiones o silencios, la intimidación o destrucción de objetos, el insulto, la humillación y la denigración. Por
su parte Hidalgo (2011) agrega, que aquellas personas que han experimentado abusos, muchas veces son priva-
das de necesidades básicas como descanso o alimentación.
Blázquez-Alonso, Moreno-Manso, García-Baamonde y Guerrero-Barona (2012), clasi�ican los indicadores de
maltrato psicológico según el nivel de expresión, en comportamientos mani�iestos y comportamientos enmas-
carados. Las conductas oscilan desde los reproches, criticas, la trivialización o banalización de los daños, acusa-
ciones y conductas destructivas, mismas que frecuentemente se encuentran en el maltrato psicológico en la
pareja (Blázquez-Alonso, Moreno-Manso y García-Baamonde, 2012). Las más di�íciles de visibilizar son precisa-
mente los comportamientos de violencia psicológica enmascaradas, como la manipulación de la información, la
existencia de negligencia afectiva, negación misma de la violencia o bien atribución a la víctima de la responsa-
bilidad del episodio violento.
Hernández, Magro y Cuéllar (2014) apuntan que existe una invisibilización de la violencia psicológica y que se
trata de una capaz de causar síntomas, desestructuración psíquica, consumo de sustancias e incluso puede
conducir al suicidio; los autores a�irman que es común encontrar un proceso que inicia con la negación de la
víctima a la violencia ejercida por el agresor, generar un vínculo afectivo importante, posteriormente niega sus
propias necesidades y �inalmente permite la violencia �ísica o psicológica. A su vez, Hérnandez et al. (2014)
argumentó que el daño generado con las palabras que agreden, humillan, insultan o hacen sentir mal a las
personas, así como confundir a la persona con intención, usar estrategias, poner en tela de juicio la cordura, el
aislamiento o control, la intimidación y la amenaza, el daño a las pertenencias, la manipulación, la posibilidad
de dañarse para amedrentar, hacer sentir inferior a la víctima, no considerarle en decisiones importantes, el uso
de los hijos como ara y estereotipos machistas. El abuso económico, entre otros muchos ejemplos que vulneran
a la persona sin contacto �ísico.
Como se puede observar en este listado de posibles comportamientos de maltrato psicológico, la persona
violentada puede estar inmersa en una espiral en donde su juicio sobre la realidad que vive no es tomado en
cuenta, por lo tanto, es comprensible que no encuentre salida a su problemática, pues incluso puede llegar a
creerse que no hay problemática alguna, justi�icando la conducta del agresor.
Una de las manifestaciones enmascaradas de la violencia psicológica, en reciente estudio, es la denominada
gaslighting. Arbach y Alvárez (2009) a�irman que aún no se ha de�inido y comprendido la violencia psicológica
por completo, por ello, en este documento se busca, ahondar en una de las manifestaciones menos visibles a los
ojos de los jóvenes, primero a través de la revisión de este concepto, prosiguiendo con el análisis de información
obtenida a través de un estudio de representación de la violencia en jóvenes universitarios.
Método
Para realizar la investigación con base en la técnica de revisión sistemática se empleó el metabuscador del
Consorcio Nacional de Recursos de la Información Cientí�ica y Tecnológica (CONRICyT) y en su búsqueda se
agregó la palabra gaslight, arrojó un total de 1955 resultados de los cuales muchos se encontraban relacionados
con el trabajo en ingeniería o la industria, por lo cual se procedió a realizar una búsqueda avanzada empleando
Galán Jiménez y Figueroa Varela
Gaslighting. La invisible violencia psicológica
55
el condicionador AND y se agregó la variable psicología en su traducción al inglés, de igual forma se agregó el
condicionador NOT con las palabras: ingeniería, intoxicación, energía, industria, comida, literatura y economía.
Una vez determinada la base de datos a revisar se procedió a citar y referenciar únicamente aquellos artículos
que proporcionaban una de�inición del constructo. De igual manera se procedió a repetir el procedimiento en
Google Académico usando las mismas restricciones de palabras y asociaciones. De 180 artículos que se obtuvie-
ron se procedió a su revisión.
Resultados
El resultado de la búsqueda arrojó un total de 122 artículos de investigación cientí�ica que fueron revisados,
aquellos que no se encontraron completos, no eran cientí�icos o se trataba de una revisión de libro fueron
excluidos de la revisión sistemática a �in de no generar sesgos por falta de información. Sólo 10 de ellos fueron
útiles para el recorrido teórico. Es decir, sólo 9% de los artículos presentaban una de�inición, pertenecían a
ramas psicológicas o psiquiátricas y no se repetían en el material encontrado.
Posteriormete de los 180 artículos arrojados por google se precedió a revisar de igual forma, clasi�icar y cuanti-
�icar. En esta caso 22 de los artículos cumplieron con las características que se pretendía obtener, con un 12%
de material para lograr extraer el concepto de gaslighting.
A continuación se presentan las de�iniciones y los datos en forma cronológica para posteriormente elaborar
una conclusión general que brinde orden y coherencia a los hallazgos teóricos obtenidos. La forma de maltrato
psicológico conocida como gaslighting, mismo que se presentará desde su primera aparición en la literatura
cientí�ica y psicológica, hasta los más recientes artículos relacionados, este recorrido permite delimitar y
reconocer la evaluación del concepto a �in de lograr un constructo teórico para su estudio en los colectivos
sociales.
Barton y Whitehead (1969), publican un artículo titulado The gas-light phenomenon, en el cual presentan tres
casos para ilustrar cómo en las clínicas psiquiátricas, múltiples parejas y familiares pretendían que la persona
a quien llevaban a consulta pareciera tener una psicopatología grave como alcoholismo o esquizofrenia, y en
donde se concluye que es de suma importancia analizar a profundidad cada reporte de enfermedad mental, a
�in de veri�icar su autenticidad. Bajo esa misma perspectiva, se retoma el concepto propuesto y Cawthra,
O´Brien y Hassanyeh (1987) presentan un nuevo caso en el cual se muestra el fenómeno de gaslighting descrito.
El nombre gas-light, re�iere al antecedente de una obra de teatro de Patrick Hamilton que se adaptó a la película
con nombre equivalente, dirigida por George Cukor. En este �ilme el protagonista trata de volver loca a su
esposa a través de una luz de gas. Los autores retoman un diálogo en el cual el personaje principal, niega estar
mintiendo y le hace pensar a ella que imagina cosas.
Es hasta el trabajo de Zemon y Nicols (1988) en que se comienza a de�inir con mayor profundidad el fenómeno
de gaslight, este trabajo aclara la ocurrencia del fenómeno en casos clínicos y, en la población en general, en
parejas que habían vivido una in�idelidad. En estos últimos casos el hombre negaba lo que ocurría a su pareja,
convenciéndole de que no tiene fundamentos y ella está imaginando cosas.
Los comportamientos del victimario por gaslighting son la negación y descali�icación de sus sentimientos y
percepciones. Además, manipulan las emociones provocando en las víctimas: culpa sobre sí mismas en relación
a la problemática de la pareja; sensación de que están perdiendo la cordura; a�licción acompañada de negación;
pánico y enojo como parte del duelo de saber acerca de la in�idelidad; racionalización masculina, pues se le hace
pensar a la persona que, en las circunstancias de la pareja, cualquier hombre haría lo mismo.
Esto, en conjunto con las mentiras y los múltiples esfuerzos para culpar a la víctima, logran muchas veces cubrir
el suceso de in�idelidad. Los autores a�irman que es común que en la terapia psicológica se pueda etiquetar de
manera errónea al gaslighting y confundirle con celos, inseguridad o masoquismo, y si bien, con�irman los
UARICHA Revista de Psicología, 2017, vol. 14, no. 32, enero-abril
56
autores que el fenómeno puede ocurrir de mujeres a hombres, es mucho más común por las características de
la crianza, que sea a la inversa, y que sea una de las violencias de género más comunes.
Por su parte Kendall (1991), atribuye el término de gaslight a Florence Rush quien lo empleó para describir un
atentado intencional para destruir la percepción de la realidad de otro y posteriormente su propia cordura. La
autora considera que en múltiples formas las mujeres han sido víctimas del gaslighting con relación al síndro-
me premenstrual, al atribuírsele como la razón por la cual una mujer interpreta como adversa una situación de
violencia de género. Es decir, cuando una mujer se enoja, frustra o siente impotencia, se considera que no hay
una situación externa o real que le esté agrediendo y se le atribuye a dicho síndrome o a otra alteración hormo-
nal como la menopausia, la percepción del suceso, por lo que “imagina” que está siendo violentada. Lo anterior
permite negar la realidad y naturaleza de lo ocurrido o del impacto del suceso, en la realidad cotidiana de la
violencia de género inherente a la sociedad patriarcal.
Jacobson y Gottman (1998) plantean el gaslight como una técnica que niega la realidad de manera sistemática,
incluso refutando acciones que el mismo ejecutor haya acometido, argumentando que no corresponden o no
son congruentes con su personalidad y que la perturbada mente de la víctima está imaginando lo acontecido. Si
además se añaden métodos de aislamiento y maltrato, hacen que se dude de la propia cordura, lo que represen-
ta un acto de abuso que permite ganar control mental sobre la víctima.
Vingoe (2000) estudia sobre hipnosis y sus efectos, entre los cuales señala al gaslight como un procedimiento
extremo para perturbar emocionalmente a alguien, un abuso psicológico que le hace llegar al límite de la
cordura. Esa cercanía con la locura a�irma el autor.
Shaw (2005) considera que el gaslighting se re�iere a la subordinación que presentan las víctimas en relaciones
de pareja en las que se vive violencia �ísica. Añade que incluso se encuentran confundidas sobre la importancia
de la violencia verbal o emocional. Ejempli�ican que las personas suelen pensar que quizá están inventando
cosas, o que pueden estar exagerando la gravedad de las situaciones de violencia.
Allen (2008) retrata múltiples características del gaslighting en las cuales se destaca a una persona que cree ser
incapaz de tomar decisiones socialmente aceptables y se considera mentalmente incompetente. Quien vive el
gaslight puede rechazar o reposicionarse si se encuentra con las intenciones del desinformante. Apunta que
una persona que ha vivido gaslight puede encontrase alienada.
Fleming-Holland (2009) y Blázquez-Alonso, Moreno-Manso y García-Baamonde (2010 y 2012) describen la
violencia de pareja en relación al maltrato psicológico entre los cuales ubican al gaslighting dentro de la catego-
ría de culpabilización, mismo comportamiento que aparece en sexto lugar precedido, por desvalorización,
hostilidad, indiferencia, intimidación, disposición de conductas y antecede de bondad aparente; maltrato que
varía de acuerdo a las edades y periodo de la pareja.
En el sentido de la psicopatía subclínica Pozueco, Moreno, Blázquez y García-Baamonde Sánchez (2013) ubican
a este fenómeno en las relaciones de pareja, especialmente en victimarios hombres con rasgos psicopáticos
que, al utilizar la manipulación y explotación, cosi�icas a las víctimas y no presentan señal de remordimiento.
En la tesis de Hidalgo (2011) el término gaslighting se emplea como sinónimo de “volver loco” (Crazy-making)
que se re�iere a una forma malintencionada para generar confusión dirigida hacia la pareja. Se hace referencia
que las estrategias empleadas por los victimarios son la mentira, atribuir la culpa a la pareja, manipular su
mundo y minimizar las vivencias o declaraciones, rechazando los eventos reales e incluso los daños generados
previamente a la pareja. “Los ‘moretones’ provenientes del abuso psicológico y emocional son muchas veces
invisibles” (p. 10) y casi siempre cuando el abuso �ísico ha ocurrido, hay un patrón de maltrato psicológico
previo.
UARICHA Revista de Psicología, 2017, vol. 14, no. 32, enero-abril
Galán Jiménez y Figueroa Varela
57
UARICHA Revista de Psicología, 2017, vol. 14, no. 32, enero-abril
Florio (2012) añade detalles a la de�inición del gaslighting como fenómeno de manipulación mental, encuadrando a
todo comportamiento y técnica que busca destruir a la víctima y ataca a su salud mental, causándole problemas psico-
somáticos y psicológicos. Le llama proceso de envenenamiento psicológico. Considera que las víctimas de este tipo de
violencia no son conscientes de su situación y por tanto se ve afectada su autoestima y generan un estado de depen-
dencia y entrega hacia su agresor. Quien realiza el gaslighting emplea una comunicación confusa que enmascara su
hostilidad, emplea silencios hostiles, quejas, bromas hirientes o humillantes para desestabilizar a la otra persona, la
cual, con el tiempo termina por creerse responsable de lo que ocurre en la relación y deviene en un estado depresivo.
Pacheco (2012) parte de la idea de que se pretende destruir la percepción del otro mediante el gaslighting; a través de
un tratamiento sociopático, la persona explota a los demás y niega el daño que realiza, haciéndoles creer las mentiras
que dice. Por ello, las mujeres en caso de recibir atención psicológica por algún tipo de violencia, tienen di�icultad para
de�inir cuál es su realidad y tomar alternativas que les permita alejarse de la situación violenta.
Roberts y Carter (2013) de�inen al gaslighting como una forma de abuso en la cual se manipula el entorno �ísico o
mental de la víctima y le hacen pensar que lo que ocurre es parte de su imaginación, incluso puede llegar a controlar
la percepción de la realidad de la víctima manteniendo una posición de autoridad. Estos autores proponen una
situación socio-histórica del gaslighting en la historia de los educadores afroamericanos. De�inen gaslighter como la
persona o grupo que manipula la realidad y se bene�icia de ello. Esto implica a parejas, terapeutas, médicos, �iguras
políticas, etcétera. Añaden el término gaslightee que alude a la persona afectada y de la cual se busca obtener bene�i-
cio.
En estos procesos de ejercicio de poder se encuentran implicados los objetos de manipulación como son los servido-
res de salud, medicamentos, sucesos, colegas, entre otros. Las consecuencias pueden ser �ísicas, psicológicas, sociales
o �inancieras; como la pérdida de bienes, pensamientos suicidas, difamación o internamiento psiquiátrico. Quien
realiza el gaslight siempre persigue una meta egoísta. Por tanto, estos eventos (en particular los socio-históricos)
deben combatirse mediante: 1) retirar o disminuir la ganancia del gaslighter, 2) convencer a los gaslightees de que
están siendo atacados y motivarlos a detener la manipulación o 3) colocar los objetos de manipulación para empode-
rar e independizar a la persona que vive dicha situación (Roberts y Carter, 2013).
Gaslighting en la violencia de pareja
Existen varios estudios en donde se revisa este tipo de violencia psicológica que se suscita en la relación de pareja en
la última década.
Crump (2012) plantea que 60% de las personas viven violencia económica y psicológica en su relación actual de
pareja, y 40% sólo psicológica en Estados Unidos de Norteamérica. Esta violencia psicológica es descrita como:
Agresión verbal, intimidación, insultos, humillaciones, sabotear avances, inconsistencia arbitraria e impredecible con
relación al vínculo emocional, gasligting (presentar falsa información durante una discusión con la �inalidad de hacer
que la persona dude de su memoria con respecto al incidente previo), ignorar al acusado por semanas y meses mien-
tras viven en la misma casa, y ataques verbales realizadas en persona, por email y/o mensaje de texto (p. 114).
Por su parte Pozueco, Moreno y Blázquez (2013a) presentan el gaslighting como la búsqueda de hacer perder la
cordura a la pareja y ejempli�ican cómo en una pareja, el victimario niega lo que ha dicho, o acusa a su pareja de imagi-
nar cosas que realmente habían sucedido. Relacionan el fenómeno con la psicopatía, que presenta como rasgos la
bondad aparente, locuacidad y manipulación. También le consideran como una forma de maltrato psicológico, que se
puede identi�icar como humillaciones, críticas, descali�icación, aislamiento, bloqueo social, control, reproches, entre
otros.
Como parte del ciclo de la violencia de pareja, Salerno y Garro (2014) enmarcan al gaslighting, a�irmando que inicia
con una fase de tensión en la que se puede apreciar hostilidad y abuso emocional, posteriormente la fase de ataque en
la cual puede haber violencia �ísica, temor al abandono y situaciones de riesgo. A partir de ahí inicia el gaslighting,
Gaslighting. La invisible violencia psicológica
58
UARICHA Revista de Psicología, 2017, vol. 14, no. 32, enero-abril
que de�inen como un comportamiento manipulativo por parte del agresor que hace que la víctima dude de sí misma
y su construcción o criterio sobre la realidad. En la última fase, denominada luna de miel, comienzan las disculpas, el
jugueteo, las promesas de cambio y un reinicio del ciclo.
Hernández, Magro y Cuéllar (2014) retoman al gaslighting como una manipulación afectiva y emocional donde la
víctima entra en “un estado de desorientación crónica mediante «comportamientos de emboscada», sometiéndola
premeditadamente a «juicios sumarios» por cosas que supuestamente no ha hecho y debía haber hecho; por supues-
tas pérdidas de objetos, olvidos, etc.” (p. 33). Añaden que muchas veces las víctimas también viven relaciones sexuales
forzadas, doblegación, intimidaciones, amenazas o coacciones, por tanto, consideran como tortura este tipo de violen-
cia. El gaslighting entonces, es el soporte esencial para que el maltratador pueda proceder, pues obtiene control sobre
la víctima al minar su autoestima “mediante un progresivo y lento proceso de adaptación paradójica a la situación de
maltrato, demostrándole su poder y autoridad y produciéndole una permanente situación de indefensión aprendida,
que propicia que la mujer valore la necesidad de permanecer sumisa e inmóvil frente al agresor, como única forma de
escapar al castigo” (Hernández, Magro y Cuellar, p. 34). Esta violencia psicológica es invisible, causante de trastornos
psicosomáticos, desestructuración psíquica, consumo de alcohol y medicamento no prescrito, e incluso puede condu-
cir al suicidio.
Kate Abramson (2014) sobre el gaslighting añade que no debe ser considerado un fenómeno sexista, a su parecer
tanto hombres como mujeres pueden ejercer y ser víctimas de él. Presenta múltiples ejemplos en los que el fenómeno
ocurre y sintetiza en las expresiones “no es para tanto”, “es una locura”, “estás exagerando” como medios para negar,
minimizar o reprimir las historias. La autora considera que el concepto se puede diferenciar de la proyección ya que
se tiene siempre un objetivo consciente en el gaslight, estrategia que considera interpersonal, dirigida hacia una
persona a quien le busca abolir toda posibilidad de inconformidad. La autora aporta una serie de estrategias que
utilizan los gaslighters la primera herramienta que propone es el amor (porque pensamos que la persona amada nos
conoce, desea nuestro bienestar y nosotros queremos su compañía y a�irmación), la empatía (el contacto constante y
cercano con el gaslighter y los mandatos de género femeninos), la ventaja de la manipulación, el poder o �igura de
autoridad del gaslighter (incluso hay quien emplea las construcciones de género de manera sexista a su favor), la
duda personal, el sexismo y los daños, cuando el gaslighting ha funcionado bien, termina por despedazar a la persona
que lo recibe, haciéndole dudar y perder su integridad moral incluso a hacer que la persona se pierda a sí misma.
Recientemente, Breiding, Basile, Smith, Black y Mahedra (2015) describen al gaslighting como sinónimo de juego
mental, en donde se presenta falsa información a la víctima con la intención de hacerle dudar de su memoria y percep-
ción. García-Baamonde, Blázquez y Moreno (2015) presentan los indicadores del gaslighting, como los comporta-
mientos que buscan generar culpa en la víctima, acusaciones y maltrato psicológico. La inducción de dudas sobre la
memoria, la percepción y la salud mental, así como negar o refutar la realidad, aunada al deslinde de la responsabili-
dad sobre la violencia ejercida.
Incluso Marway (2015) añade que en decisiones cruciales como el uso de anticonceptivos o aborto, las mujeres han
vivido gaslighting, pues pueden estar bajo condiciones de manipulación que atañen negativamente su autoestima,
in�luenciándoles para la toma de decisiones y disminuyendo su autonomía, esto incide en el cuestionamiento de sus
deseos y valores, caso que no ocurriría así, en un contexto distinto.
Brashford y Leschziner (2015) a�irman que a pesar de acuñarse el término de gaslight hace más de 40 años, hay poca
descripción al respecto y la mayoría de datos recabados describen a personas que buscan manipular la opinión
médica para que consideren que las víctimas presentadas no se encuentras cuerdas y así obtener una ganancia econó-
mica o desprenderse de ellas. Le equiparan al síndrome de Munchansen. Su investigación concluye que es importante
descartar en trastornos del sueño, en particular en las personas que hablan dormidas, la posibilidad de que el reporte
provenga únicamente de la pareja.
Con todo el recorrido sobre el concepto se hace evidente que es un tema en construcción e investigación.
Galán Jiménez y Figueroa Varela
59
Discusión
La sociedad patriarcal y las pautas socioculturales promueven múltiples elementos de maltrato psicológico que se
encuentran invisibilizados, entre los cuales aquí se destaca el gaslighting (luz de gas), inicialmente de�inido como la
búsqueda intencional de hacer parecer loca a una persona (Barton y Whitehead, 1969) y obtener un bene�icio de ella,
este fenómeno se caracteriza también por la negación del daño, elaboración de mentiras, presentar falsa información,
descali�icación de los sentimientos y percepciones de la persona que es víctima del gaslight. De igual modo, se re�iere
a una forma malintencionada para generar confusión en la pareja, manipular, culpar y minimizar las vivencias o decla-
raciones, estrategia mediante la cual se busca destruir a la víctima y atacar su salud mental a través de comunicación
confusa, hostilidad, silencios, quejas, bromas hirientes y humillaciones, privación del sueño, deslinde de responsabili-
dades doblegación, intimidaciones, amenazas o coacciones. Estos elementos se escudan detrás del concepto del amor,
la empatía, el cuidado, algún poder o autoridad, los sexismos y los mismos efectos del gaslighting a�ianzan su póstuma
aparición, ya que tiene como consecuencia la culpabilización, desorientación, pánico, enojo, duelo, daño a la autoesti-
ma, a la autonomía, dependencia emocional, duda, desestructuración psíquica, consumo de alcohol o medicamentos
no prescritos y genera problemas psicosomáticos y psicológicos, como la depresión, incluso suicidio o la pérdida del
sí mismo.
Se destaca que la violencia en general, se reconoce más como golpes o daño �ísico, la psicológica se encuentra mucho
más invisibilizada, aún así se identi�ica con gritos, insultos, manipulación económica, intimidación o amenazas. Sin
embargo, en la revisión realizada se observó que no se encuentra difundido o reconocido el fenómeno de gaslighting.
La delimitación y el reconocimiento de sus características y consecuencias, abre la posibilidad de efectuar interven-
ciones, instrumentos de medición para reconocerlo y lograr difundirlo y visibilizarle.
UARICHA Revista de Psicología, 2017, vol. 14, no. 32, enero-abril
Con�licto de intereses
Los autores declararon no tener ningún con�licto de intereses.
Referencias
Abramson, K. (2014). Turning up the lights on gaslighting. Philosophical Perspectives, 28, 1-30.
Allen, R. F. (2008). Free agency and self-esteem. Sorites, 20, 74-79. Recuperado de http://www.sorites.org/Issue_20/allen.htm.
Arbach, K. y Álvarez, E. (2009). Evaluación de la violencia psicológica en la pareja del ámbito forense. Recuperado de
http://www.recercat.net/bitstream/handle/2072/91051/SC-3-158-09_cas.pdf?sequence=1
Artavia, J. M. (2013). Manifestaciones ocultas de violencia, durante el desarrollo del recreo escolar. Actualidades Investigativas en Educación, 13(1),
1-21.
Asensi, L. (2008). La prueba pericial psicológica en asuntos de violencia de género. Revista Internauta de Práctica Jurídica, 21, 15-29.
Barton, R. y Whitehead, J. A. (1969). The gas-light phenomenon. The Lancet, 293(7608), 1258-1260.
Bashford J. y Leschziner, G. (2015). Bed partner “gas-lighting” as a cause of �ictitious sleep-talking. Journal of Clinical Sleep Medicine, 11(10),
1237–1238.
Blázquez-Alonso, M., Moreno-Manso, J. M. y García-Baamonde, M. E. (2010). Revisión teórica del maltrato psicológico en la violencia conyugal.
Psicología y Salud, 20(1), 65-75.
Blázquez-Alonso, M., Moreno-Manso, J. M. y García-Baamonde, M. E. (2012). Indicators of psychological abuse associated with the length of
relationships between couples. Anales de Psicología, 28(3), 772-779. doi:10.6018/analesps.28.3.123261
Blázquez-Alonso, M., Moreno-Manso, J. M., García-Baamonde, M. E. y Guerrero-Barona (2012). La competencia emocional como recurso inhibidor
para la perpretación del maltrato psicológico en la pareja. Salud Mental, 35, 287-296.
Breiding, M. J., Basile, K. C., Smith, S. G., Black, M. C. y Mahendra, R. (2015). Intimate Partner Violence Surveillance: Uniform De�initions and Recom-
mended Data Elements, Version 2.0. Atlanta, USA: Centers for Disease Control and Prevention. National Center for Injury Prevention and
Control. Recuperado de https://www.cdc.gov/violenceprevention/pdf/intimatepartnerviolence.pdf
Cámara de Diputados. H. Congreso de la Unión (2015). Ley General de Acceso de las mujeres a una Vida Libre de Violencia. Recuperado de
http://www.diputados.gob.mx/LeyesBiblio/pdf/LGAMVLV_171215.pdf
Cawthra, R., O'Brien, G. y Hassanyeh, F. (1987). Imposed psychosis: A case variant of the gaslight phenomenon. British Journal of Psychiatry, 150,
553-556.
Crump, T. G. (2012). Surviving Domestic Violence An Exploratory Analysis of Survivor Needs. Dissertation for Doctor of Philosophy in Criminology,
Law, and Justice in the Graduate College of the University of Illinois at Chicago. Recuperado de
http://indigo.uic.edu/bitstream/handle/10027/9784/Crump_Tracy.pdf?sequence=1
Gaslighting. La invisible violencia psicológica
UARICHA Revista de Psicología, 2017, vol. 14, no. 32, enero-abril 60
Fleming-Holland, A. (2009). Educación en la equidad de género: un reto para el siglo XXI. Psicología y Ciencia Social, 11(1-2), 42-53.
Florio, M. (2012). Violenze in famiglia e molestie sul lavoro: aspetti socio-criminologici e giuridici nell’ordinamento italiano e francese. Dottorato di
ricerca in criminologia. università di bologna con la co-tutela dell’université de toulouse. Recuperado de
http://amsdottorato.unibo.it/4409/
García-Baamonde, M. E., Blázquez, M. y Moreno, J. M. (2015). El género como construcción sociocultural y discriminatoria y violencia psicológica.
Coord. Váquez, I. Investigación y género, inseparables en el presente y en el futuro. IV Congreso Universitario Nacional "Investigación y
Género" pp. 627-643.
Hernández, C., Magro, V. y Cuéllar, J. P. (2014). El maltrato psicológico. Causas, consecuencias y criterios jurisprudenciales. El problema probatorio.
Recuperado de http://www.icjsinaloa.gob.mx/medios/publicaciones/maltrato_psicologico.pdf
Hidalgo, M. A. (2011). Beyond the prototypical: Developing a behavioral screening tool of same-gender male intimate partner violence." College of
Liberal Arts & Social Sciences Theses and Dissertations. Paper 98. Recuperado de http://via.library.depaul.edu/etd/98
Instituto Nacional de Geogra�ía y Estadística (2015). Estadísticas a propósito del día internacional de la eliminación de la violencia contra la mujer.
Recuperado de http://www.inegi.org.mx/saladeprensa/aproposito/2015/violencia0.pdf
Jacobson, N. S. y Gottman, J. M. (1998). Anatomy of a violent relationship. Psychology Today, 31(2). Recuperado de http://go.galegroup.com(ps/i.-
do?id=GALE%7CA21280056&v=2.1&u=pu&it=r&p=AONE&sw=w&asid=bf57c273b4caa335f8bdd9e3021eddle
Kendall, K. (1991). Masking violence against women: The case of premenstrual syndrome. Canadian woman studies/ les cahiers de la femme,
12(1),17-20.
Marway, H. (2015). Female Suicide Bombers and Autonomy. En Marway, H. y Widdows, H (Eds.), Women and violence: the agency victims and
perpetrators (pp. 110-118). England: Genders and Sexualities in the Social Sciences. doi:10.1057/9781137015129_7
Osorio, M., Tani F., Bazán G., Bonechi A. y Menna P. (2012). Cuestionario maltrato en el noviazgo (CMN): instrumento binacional (Italia-México).
Revista de Psicología Trujillo, 14(1), 47-60.
Pacheco, E. (2012). Alleviating Trauma: A Therapeutic Handbook for Therapists Treating Survivors of Intimate Partner Violence. A graduate project
Master of Science in Counseling, Marriage Family Therapy. California State University, Northridge. |
Pozueco, J. M., Moreno, J.M., Blázquez, M. y García-Baamonde, M. E. (2013). Psicopatía subclínica, empatía emocional y maltrato psicológico en la
pareja: empatía cero negativa y violencia instrumental manipulativa. Clínica Contemporánea, 4(3), 223-24.
Pozueco, J. M. Moreno, J. M., Blázquez, M. y García-Baamonde, M. E. (2013a). Psicópatas integrados/subclínicos en las relaciones de pareja: per�il,
maltrato psicológico y factores de riesgo. Papeles del Psicólogo, 34(1), 32-48.
Salerno, A. y Garro, M. (2014). Relational dynamics in same-sex couples with Intimate Partner Violence: coming out as a protective factor. Interna-
tional Journal of Humanities and Cultural Studies, 1(2), 1-9.
Roberts, T. y Carter, D. J. (2013). A critical race analysis of the gaslighting against african american teachers considerations for recruitment and
retention. En D. J. Carter y F. Tuitt (Eds. de la serie), Black Studies and Critical Thinking: Vol. 28. Contesting the Myth of a "post Racial Era":
The Continued Signi�icance of Race in U.S. Education (pp. 69-94). doi:10.13140/2.1.4893.1200
Shaw, J. (2005). Lacaniann demand and the tactics of emotional abuse. Psychoanalysis, Culture & Society, 10, 186–196.
Vingoe, F. J. (2000). All the world's a stage. Contemporary Hypnosis, 17(3), 132-134. doi:10.1002/ch.202
Zemon, G., Nichols, W. C. (1988). Gaslighting: a marital syndrome. Contemporary Family Therapy, 10(1), 1- 16.
Referencias
Abramson, K. (2014). Turning up the lights on gaslighting. Philosophical Perspectives, 28, 1-30.
Allen, R. F. (2008). Free agency and self-esteem. Sorites, 20, 74-79. Recuperado de http://www.sorites.org/Issue_20/allen.htm.
Arbach, K. y Álvarez, E. (2009). Evaluación de la violencia psicológica en la pareja del ámbito forense. Recuperado de
http://www.recercat.net/bitstream/handle/2072/91051/SC-3-158-09_cas.pdf?sequence=1
Artavia, J. M. (2013). Manifestaciones ocultas de violencia, durante el desarrollo del recreo escolar. Actualidades Investigativas en Educación, 13(1),
1-21.
Asensi, L. (2008). La prueba pericial psicológica en asuntos de violencia de género. Revista Internauta de Práctica Jurídica, 21, 15-29.
Barton, R. y Whitehead, J. A. (1969). The gas-light phenomenon. The Lancet, 293(7608), 1258-1260.
Bashford J. y Leschziner, G. (2015). Bed partner “gas-lighting” as a cause of �ictitious sleep-talking. Journal of Clinical Sleep Medicine, 11(10),
1237–1238.
Blázquez-Alonso, M., Moreno-Manso, J. M. y García-Baamonde, M. E. (2010). Revisión teórica del maltrato psicológico en la violencia conyugal.
Psicología y Salud, 20(1), 65-75.
Blázquez-Alonso, M., Moreno-Manso, J. M. y García-Baamonde, M. E. (2012). Indicators of psychological abuse associated with the length of
relationships between couples. Anales de Psicología, 28(3), 772-779. doi:10.6018/analesps.28.3.123261
Blázquez-Alonso, M., Moreno-Manso, J. M., García-Baamonde, M. E. y Guerrero-Barona (2012). La competencia emocional como recurso inhibidor
para la perpretación del maltrato psicológico en la pareja. Salud Mental, 35, 287-296.
Breiding, M. J., Basile, K. C., Smith, S. G., Black, M. C. y Mahendra, R. (2015). Intimate Partner Violence Surveillance: Uniform De�initions and Recom-
mended Data Elements, Version 2.0. Atlanta, USA: Centers for Disease Control and Prevention. National Center for Injury Prevention and
Control. Recuperado de https://www.cdc.gov/violenceprevention/pdf/intimatepartnerviolence.pdf
Cámara de Diputados. H. Congreso de la Unión (2015). Ley General de Acceso de las mujeres a una Vida Libre de Violencia. Recuperado de
http://www.diputados.gob.mx/LeyesBiblio/pdf/LGAMVLV_171215.pdf
Cawthra, R., O'Brien, G. y Hassanyeh, F. (1987). Imposed psychosis: A case variant of the gaslight phenomenon. British Journal of Psychiatry, 150,
553-556.
Crump, T. G. (2012). Surviving Domestic Violence An Exploratory Analysis of Survivor Needs. Dissertation for Doctor of Philosophy in Criminology,
Law, and Justice in the Graduate College of the University of Illinois at Chicago. Recuperado de
http://indigo.uic.edu/bitstream/handle/10027/9784/Crump_Tracy.pdf?sequence=1
Galán Jiménez y Figueroa Varela
... Por una parte, la violencia psicológica es aquella que se encamina a dañar emocionalmente a la pareja y está especialmente dirigida a la autoestima y al autoconcepto. Es considerada una de las violencias más frecuentes, aunque se encuentra invisibilizada (Galán & Figueroa, 2017) ya que no llega a los golpes y por lo tanto a los jóvenes les puede parecer una conducta "normal" (Moral & López, 2013). En este tipo de violencia se encuentran tanto mujeres como hombres en los roles de víctima y agresor (Rubio-Garay et al., 2017). ...
... Es el tipo de violencia más fácil de detectar, y se expresa mediante conductas como pellizcar, golpear, empujar y, en casos más graves, ahorcar o intentos de estrangulamiento (Alegría & Rodríguez, 2015). Es necesario recalcar que este tipo de violencia es la más investigada en el campo de la salud por sus efectos innegables (Galán & Figueroa, 2017). ...
Article
Full-text available
El estudio de la violencia en parejas jóvenes ha llamado la atención de la comunidad científica en décadas recientes, no obstante, existen nuevos tipos de violencia, así como poblaciones que no son frecuentemente consideradas en las investigaciones. Por ello el objetivo de esta investigación es analizar la prevalencia y co-ocurrencia de violencia off-line (cara a cara) como on-line (a través de medios electrónicos) en relaciones de pareja de jóvenes procedentes de zona rural. Se realizó un estudio desde un enfoque cuantitativo, con un diseño no experimental, transversal y ex post facto. La muestra estuvo constituida por 231 estudiantes pertenecientes a una universidad pública de Guerrero (México) y provenientes de zona rural, de los cuales 86 fueron hombres y 145 mujeres, con edades comprendidas entre los 18 y 27 años; quienes contestaron las escalas Violence in Adolescents Dating Relationships Inventory (VADRI) y el Cyber Dating Abuse Questionnaire (CDAQ). Entre los resultados destaca la existencia de violencia de distintos tipos en hombres y mujeres, una mayor frecuencia en hombres tanto de violencia sufrida como cometida, así como la co-existencia de diferentes tipos de violencia tanto off-line como on-line en ambos sexos.
... Otros elementos se han tener en cuenta en esta operacionalización, asociados a manifestaciones que actualmente comienzan a ser exploradas, tienen que ver con lo que en la literatura contemporánea ha sido llamado Gaslighting. Este se refiere a un tipo de manipulación psicológica en la cual una persona implementa estrategias en una o varias personas que les lleven a cuestionar su propia memoria, percepción y cordura (Galán & Figueroa, 2017). Si bien lo anterior no es exclusivo del campo de las relaciones de pareja, permite ser tomado en cuenta para la realización de un instrumento que se hace pensando en dirigirlo a jóvenes. ...
... De la mano de Galán & Figueroa (2017), la validez concurrente permite considerar que la medida breve y sencilla que propone la EVPN es sensible de asociarse con otras características de violencia psicológica como el Gaslighting, esta asociación significativa y media alta permite corroborar la pertinencia y utilidad. El Gaslighting se asocia a violencia grave, por lo que resulta la EVPN una medida idónea para hacer prevención con una participación rápida y sencilla para las personas que se encuentran en pareja. ...
Article
Full-text available
La violencia psicológica es cualquier acto intencional que daña la estabilidad psicológica de una persona dentro de una relación afectiva, se puede identificar en los elementos de: maltrato verbal, aislamiento y control, intimidación o amenaza y abuso emocional. El objetivo es desarrollar un instrumento válido y confiable para medir la violencia psicológica en la pareja; utilizando un método secuencial derivativo en distintas fases: jueceo de ítems para obtención de validez de contenido, posteriormente los análisis factoriales exploratorio y confirmatorio, se presenta la validez divergente. Muestra: 382 mujeres (61%) y 244 hombres (39%), de 17.85 DE 2.48 pertenecientes a educación media superior y superior que hubiesen tenido una pareja. Se obtuvo de resultados V de Aiken.91. una máxima confiabilidad por encima de .89 en su AFC, así como GFI de .991 y un AGFI de .959. Se presenta un instrumento válido y confiable para abordar la violencia psicológica en parejas de población joven mexicana.
... Por una parte, la violencia psicológica es aquella que se encamina a dañar emocionalmente a la pareja y está especialmente dirigida a la autoestima y al autoconcepto. Es considerada una de las violencias más frecuentes, aunque se encuentra invisibilizada (Galán & Figueroa, 2017) ya que no llega a los golpes y por lo tanto a los jóvenes les puede parecer una conducta "normal" (Moral & López, 2013). En este tipo de violencia se encuentran tanto mujeres como hombres en los roles de víctima y agresor (Rubio-Garay et al., 2017). ...
... Es el tipo de violencia más fácil de detectar, y se expresa mediante conductas como pellizcar, golpear, empujar y, en casos más graves, ahorcar o intentos de estrangulamiento (Alegría & Rodríguez, 2015). Es necesario recalcar que este tipo de violencia es la más investigada en el campo de la salud por sus efectos innegables (Galán & Figueroa, 2017). ...
Article
Full-text available
RESUMEN El estudio de la violencia en parejas jóvenes ha llamado la atención de la comunidad científica en décadas recientes, no obstante, existen nuevos tipos de violencia, así como poblaciones que no son frecuentemente consideradas en las investigaciones. Por ello el objetivo de esta investigación es analizar la prevalencia y co-ocurrencia de violencia off-line (cara a cara) como on-line (a través de medios electrónicos) en relaciones de pareja de jóvenes procedentes de zona rural. Se realizó un estudio desde un enfoque cuantitativo, con un diseño no experimental, transversal y ex post facto. La muestra estuvo constituida por 231 estudiantes pertenecientes a una universidad pública de Guerrero (México) y provenientes de zona rural, de los cuales 86 fueron hombres y 145 mujeres, con edades comprendidas en-tre los 18 y 27 años; quienes contestaron las escalas Violence in Adolescents Dating Relationships Inventory (VADRI) y el Cyber Dating Abuse Questionnaire (CDAQ). Entre los resultados destaca la existencia de violencia de distintos tipos en hombres y mujeres, una mayor frecuencia en hombres tanto de violencia sufrida como cometida, así como la co-existencia de diferentes tipos de violencia tanto off-line como on-line en ambos sexos. Palabras clave: Co-ocurrencia, violencia en el noviazgo, universitario, mexicano, zona rural ABSTRACT In recent decades, the study of violence in young couples has caught the attention of the scientific community. However there are new types of violence as well as population that are not frequently considered in research. Therefore, the objective of this research is to analyze the prevalence and co-occurrence of face-to-face violence (off-line violence) and violence through electronic means (on-line violence) in relationships between young people coming from rural areas. A quantitative study was conducted, with a non-experimental, transversal and ex post facto design. The sample consisted of 231 students from rural areas belonging to a public university in Guerrero (Mexico); 86 men and 145 women, aged between 18 and 27 years, who answered the scales Violence in Adolescents Dating Relationships Inventory (VADRI) and the Cyber Dating Abuse Questionnaire (CDAQ). The results point out the existence of violence of different types in men and women, a greater frequency in men of both violence suffered and committed, as well as the co-ocurrence of different types of off-line and on-line in both sexes. Keywords: Co-ocurrence, Dating violence, College student, Mexican, Rural zone
... For instance, psychologists use gaslighting to refer to certain abusive relationships Davis & Ernst, 2017;Riggs & Bartholomaeus, 2018) in which one person aims to undermine another's confidence or stability (Cawthra, O'Brian, & Hassanyeh, 1987;Kline, 2006). Moreover, family therapists describe gaslighting as those situations where one partner attempts to control or manipulate the other (e.g., see Galán and Figueroa's [2017] theoretical review of gaslighting as a form of manipulative psychological violence). Clinical researchers, such as Lund and Gardiner (1977) referred to the concept as the projection of psychic conflicts from a perpetrator to a victim. ...
Article
Full-text available
The VAPUS model (Hill et al., 2018, 2019) characterizes the powerful "brand personality" of ghost narratives in terms of their Versatility, Adaptability, Participatory Nature, Universality, and Scalability. This suggests that these narratives act as cultural memes that partly reflect interpersonal or group dynamics. We use these themes in a review and conceptual synthesis of key literature to address the phenomenon of "gaslighting," which denotes the determined efforts of an influencer to alter the perceptions of a targeted individual. Modelling ghost narratives as psychosocial constructions implies malleability via attitudinal and normative influences. Accordingly, we specify and discuss two apparent manifestations of this narrative plasticity, i.e., "positive (reinforcing) gaslighting" (i.e., confirmation biases) or "negative (rejecting) gaslighting" (i.e., second-guessing or self-doubt). These ideas clarify some Trickster-type effects and imply that all ghost narratives likely involve gaslighting to an extent.
Article
Full-text available
En la presente revisión teórica analizamos las posibles relaciones entre la psicopatía subclínica y las diversas manifestaciones de maltrato psicológico en las relaciones íntimas. Para ello es preciso delimitar el concepto de psicopatía subclínica, así como también la problemática del maltrato psicológico en la pareja, también denominado violencia emocional y/o violencia invisible, puesto que es el tipo de maltrato que mayormente perpetran las parejas psicópatas en sus relaciones, todo lo cual nos permitirá ofrecer un conjunto de indicadores para concretar un perfil no psicopatológico del agresor psicópata en la pareja. Delimitamos el perfil general del psicópata integrado en la pareja, así como también el tipo de relaciones íntimas que suelen establecer y los indicadores de maltrato psicológico que representan factores de riesgo de la relación. Finalmente, también revisamos las posibles relaciones entre esos indicadores y los rasgos psicopáticos.
Article
Full-text available
We report a rare and striking, but under-recognised, cause of reported sleep-talking to a specialist sleep clinic. A 67 year-old right-handed bus driver was referred with one year's history of sleep-talking reported by his bed-partner of eighteen months. The somniloquy occurred on most nights, beginning within ten minutes of sleep and lasting several minutes to hours. The speech was elaborate relating to ex-girlfriends, often describing explicit sexual activities. Nocturnal polysomnography demonstrated clinically significant obstructive sleep apnoea and the working diagnosis was that obstructive events were triggering a non-REM parasomnia. On review two months later his partner reported on-going nocturnal speech. However, the patient's mounting curiosity had led to the implementation of surreptitious night-time electronic recordings. It soon became apparent that his partner's account was fictitious. Full psychiatric evaluation of his partner excluded morbid jealousy and psychotic illness. We highlight the psychological phenomenon of gas-lighting, coined from the 1938 play Gas Light, in which a husband systematically torments his unsuspecting wife in order to provoke admission to a mental health unit. This phenomenon should be considered amongst the differential diagnoses of unusual presentations to sleep clinic, especially pertinent in this setting as the clinical assessment relies heavily on the bed-partner account.
Chapter
Full-text available
five If and when . . . [the Blacks] are admitted to these [public] schools certain things will inevitably follow. Negro teachers will become rarer and in many cases will disappear. (Du Bois, 1960, p. 163) In a war there must be some casualties, and perhaps the Black teachers will be the casualties in the fight for equal education of Black students. (Ethridge, 1979, p. 220)
Article
Full-text available
El presente artículo es producto de un proceso de investigación realizado en una escuela de la Dirección Regional de Educación de Occidente, en Costa Rica. Este tiene como fin determinar si durante el desarrollo de los recreos se suscitan manifestaciones de violencia implícitas u ocultas entre las y los estudiantes II Ciclo de la Educación General Básica. En el proceso del estudio se tomaron en cuenta aspectos relacionados con las actividades lúdicas y las interacciones personales desarrolladas durante los recreos escolares y que podrían propiciar violencia escolar implícita u oculta. Se procuró identificar la existencia de enfrentamientos y conflictos entre estudiantes, que conllevan amenazas, manifestaciones de exclusión, persecuciones e intimidaciones entre las y los niños. Se plantearon algunas conclusiones entre las que destacan que un alto porcentaje de la población estudiantil investigada manifiesta recibir amenazas, y que estas, en mayor número, se producen entre las niñas. Asimismo, un alto porcentaje de esta población estudiada indica que ha sido excluida en la dinámica del recreo por diferentes motivos, entre los que destacan: características físicas, género, condición social y situaciones particulares educativas que presentan algunos niños o niñas en edad escolar.This article is the product of a research process carried out in a school at Dirección Regional de Occidente (Western Regional Bureau of Education), in Costa Rica. This is intended to determine if during the development of school recesses manifestations of violence, implied or hidden, arise among the students of II Cycle of the General Basic Education. The process of the study took into account aspects related to recreational activities and personal interactions developed in school recess and that could lead to implied or hidden school violence or bullying. It was aimed to identify the existence of confrontations and conflicts between students, involving threats, manifestations of exclusion, persecution and intimidation among children. Some findings were obtained, among the most relevant that a high percentage of the student population under study manifests receiving threats, and that them, in greater numbers, occur among girls. Also, a high percentage of this studied population states that they have been excluded in the dynamic of the recess for various motives, among them: physical characteristics, gender, social status and particular educational situations that present some children.
Article
Full-text available
La violencia contra la pareja constituye, actualmente, la forma más alarmante de violencia interpersonal. Sin embargo, a pesar de la magnitud del fenómeno, existe una tendencia general a restringir el foco de interés a la dimensión física del mismo.
Chapter
My aim in this chapter is to consider which theoretical understandings of autonomy are useful and appropriate for interpreting real-life violent women and for attributing them with autonomy where this might be fitting. I focus on the example of female suicide bombers because such women are often denied agency, as I will show. And — insofar as our goal in this collection is to recognize agency — if they and their actions can be better illuminated on certain philosophical frameworks, then such approaches, I argue, are to be preferred. To explore this, I first briefly illustrate the tendency to distort the agency of the bombers. I second examine which theoretical models of relational autonomy, procedural or substantive, might more fully represent their autonomy. I argue that common understandings of female bombers are problematic because they are based on societal (patriarchal, oppressive) norms about what women should be or can do, and that procedural theories of autonomy less satisfactorily capture the social self and degrees of autonomy than substantive notions. Thus, if better representations of the autonomy of violent women are being sought, substantive relational theories of autonomy should be preferred over procedural ones.
Article
This paper is concerned with certain male behaviors during and after their extramarital affairs and the impact of those behaviors and associated attitudes on the men's spouses. The observations cited here are drawn from clinical samples but seemingly have some features in common with what appears in nonclinical populations as well. Not only the husbands but also male therapists may contribute to the women's distress through mislabeling the women's reactions and through continuation of certain stereotypical attitudes that reflect negatively on the wife whose husband has had an affair.