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OTO ÑO 2011
Sandra Iturriaga
Arquitec to PUC, Mag íster ETSA B.
Subdirec tora de De sarrollo PUC .
El paisaje del río
De memoria en memoria
tesis, investigaciones, seminarios, planes y proyectos– sin con-
tar la profusa dif usión de noticias o car tas al director que han
aparecido en la prensa los últimos tres años.2
De este total, un porcentaje considerable se refiere a la condi-
ción y al manejo de sus aguas. Un número menor aborda el río
y sus riber as con una visión de conjunto que considere parale-
lamente los distintos aspectos ambientales, urbanos y paisajís-
ticos que lo conforman. Y todavía más escasos son los trabajos
que a par tir del registro del río y sus preexistencias, per miten
arrojar luces nuevas sobre el potencial que presenta.
En conjunto, esta extensa producción de material no ha ido
necesariamente de la mano con un correlato en el espacio físico,
2 De ac uerdo a bibl iografía r ecopilada por la acad émica Marí a Isabel P avez, del
Depar tamento de Urb anismo de la U niversid ad de Chile, existe un tot al de
297 tít ulos entre los años 19 00 y 2007. Más de 2/3 de ellos son de los último s
treinta años, lo que en par te refleja que el int erés crecient e por el río Mapocho
ha ido a la par de aspec tos ambientales que forman parte de la dis cusión crítica
de la ciudad en los últimos años. A esta bibliografía hay que agregar una exte nsa
producc ión de proyecto s, tes is y se minario s desar rollada s por l a Esc uela de
Arquitec tura de la Universid ad Católic a en los úl timos años.
En la primavera del 2009, tuve la valiosa oportunidad de realizar
junto al arquitecto Mario Pérez de Arce Lavín un Seminario de
Investigación en la Escuela de Arquitectura de la Universidad
Católica, que t uvo como propósito abordar el fenómeno del
río Mapocho en base al planteamiento propuesto por el mismo
arquitecto. Durante el transcurso de este Seminario, que con-
tó con la colaboración del arquitecto Francisco Quintana y un
grupo de estudiantes, y durante el posterior desarrollo del mis-
mo, tuve la valiosa oportunidad de poder compartir con Mario
Pérez de Arce su pasión y conocimientos por este tema, y por
la urgencia que demanda. El result ado de ese trabajo se plasmó
en la elaboración de un plano 1/5000 –con una escala ajustada
que permitiera comprender un territor io de más de 30 km en
su paso por la ciudad– y una exposición pública en agosto del
2010. Algunas de las premisas y temáticas que a continuación
se señalan formaron parte de esa experiencia.1
El río Mapocho es uno de los espacios más emblemáticos y
significativos de la geografía de Santiago. Su potencial en la con-
formación urbana de la ciudad es tan evidente como ineludible.
Esta condición latente –no exenta de d ificultades y contradic-
ciones– lo ha hecho objeto de diver sos estudios y proyectos a
lo largo del tiempo. En los últimos treinta años, sobre el río Ma-
pocho se han desarrollado más de 200 trabajos –entre artículos,
1 El Se minario de Invest igación se tit uló m apocho 3 2k: Siste ma de Parq ues
Integrados en las Ribera s del Río Mapocho”. Profesores Sandra It urriaga y Fran-
cisco Quint ana, Profesor Invitado Mario Pérez de Arce. Contó con la par ticipa-
ción de los siguientes estudiantes: Karen Bruning , María José Castillo, M. Ángel
Delso, Alfredo E dwards, C arlos Est ay, José Tomás F ranco, Nat alia Gon zález,
Catalina Gutiér rez, Sebastián Muñoz , Pedro Soffia, Sebastián Valladare s y Juan
Enrique Walker.
CI UDA D Y AR QUI TE CTU RA
88 ni de su consolidación como el espacio de mayor potencial ur-
bano y paisajístico de S antiago.3 Las múltiples complejidades y
paradojas que presenta han sido en gran parte mencionadas en
la literatura sobre el río, a las cuales no nos vamos a referir; sin
embargo, vale la pena recordar que en su tramo central se llevó
a cabo una de la s obras de infraestruct ura más importantes de
la historia urbana de la ciudad: los tajamares y posteriormente
su canalización, obras que constituyen un ejemplo notable y de
plena actualidad para mostrar la estrecha relación entre infraes-
tructura, paisaje y espacio público: situación que se contrapone
radicalmente a los criterios que las infraestructuras imponen hoy,
y que tiene su correlato más inmediato en el margen norte del río.
En memoria: Mario Pérez de Arce y
la fidelidad al paisaje del Mapocho
Uno de los arquitectos que más insistentemente ha destacado la
excepcional presencia del río en la ciudad y la vocac ión natural
de sus riberas de constituirse en parques y espacios públicos, ha
sido el arquitecto Mario Pérez de Arce Lavín4. En un sinnúmero
de artículos, conferencias y c artas al diario, dejó plasmada una
clara visión del paisaje del río y su relación con Santiago, fun -
damentada en un conocimiento sensible y directo del mismo.5
Su vocación e intereses se encaminaron tempranamente ha-
cia la valoración del paisaje y su papel determinante en la con -
formación de la ciudad . Esto se refleja nítidamente en el libro
“Santiago, Espacio Urbano y Paisaje”, escrito en conjunto con los
arquitectos Marta Viveros y Patricio Gross, en el que se destaca
que el diseño urbano en Santiago debiera apoyarse en el paisaje
del valle, la geografía, la ecología, el clima, la naturaleza del suelo,
buscando la necesaria coherencia con los sectores de la ciudad
heredada, que es la base sobre la cual se desarrolla la ciudad6.
3 La r eciente concreció n del Proy ecto “ Mapocho L impio” cons tituye sin duda
un av ance impor tante en el pr imer fl anco desc rito co n respe cto al manejo y
limpieza de las agu as.
4 Arquitecto puc 19 41, Premio Nacional de Arquit ectura 1989 . Profesor Emérito
puc, 199 3.
5 Si bien esta idea aparece for mulada a pa rtir de ar tículos e scritos de sde finales
de l os set enta, el p lanteam iento fue desar rollado de fo rma m ás ex tensa en
disti ntos med ios, a partir del ar tículo del año 1993, titul ado “L a ciud ad y E l
Río” publ icado por el diario El Mercurio .
6 Gross , P.; Pérez de A rce, M .; Viv eros , M . “Sa ntiago, E spacio Urbano y
Paisaje”, Ediciones U niversidad C atólica de Chile, S antiago, Ch ile, 1982 .
Esta motivación se tradujo además en su participación activa
como impulsor de la Línea de docencia e investigación en Ar-
quitectura del Paisaje en la Escuela de Arquitectura de la Uni-
versidad Católica, primero a través del Departamento de Diseño
Ambiental y posteriormente a través del Postítulo del P aisaje,
iniciativa pionera en Chile en estudios de posgrado relativos a
esta disciplina7. El tema central del primer Postítulo realizado en
el año 1989, se denominó “Las Riberas del Río Mapocho como
unidad territorial”, y parte de las propuestas fueron presentadas
ante el Ministro de Vivienda y la comisión de descontaminación
en un encuentro con la Escuela de Arquitec tura titulado “Tres
propuestas para Santiago”.8
El río fue un tema rec urrente en el cual Mario Pérez de Arce
volcó su pasión sostenida por el paisaje. El planteamiento desa-
rrollado por el arquitecto nace a partir de una observación , que
empezó –como él mismo relataba– con una reflexión muy sim-
ple, casi de sentido común: si hay un parque que es el Forestal,
que es muy hermoso y es muy importante para la ciudad, ¿por
qué no considerar este mismo criterio para el resto del trayecto
del río?
9 Esa pregunt a –que se podía trasladar sucesivamente
al Parque Providencia, al Parque Urugu ay o poster iormente al
Parque de L os Reyes, lo llevó a proponer completar el acondi-
cionamiento del espacio del río Mapocho en su paso por San-
tiago como una gran franja de uso público y de esparcimiento,
aprovechando e incorporando en ella todos los parques, jardines
y paseos existentes o potenciales, logrando una continuidad pai-
sajista que acompaña al tor rente, en una extensión de más de
30 km, desde su entrada al valle en Pla za San Enrique al pie de
la cordillera, hasta el aeropuerto en su límite poniente. En este
itinerario continuo, que atraviesa un total de once comunas, sin
distinción de estratos sociales, se hace presente el paisaje de los
cerros y cordillera al interior de la ciudad.10
7 El D epart amento de Diseñ o Ambien tal se inici a en l a déca da de los set enta
con l a labor de E smee Cro mie de Bellalt a, y Mart a Viver os post eriorm ente.
En 19 89 se da inicio a l Program a del Pos título del Paisaje , cuya coordinac ión
queda en m anos de Mart a Vi veros, Crist ina F elsenha rdt, y poste riorme nte
Juanit a Zunino, ex tendiéndose por 20 años .
8 I nformació n basada en el D ocumento inéd ito aportado generosamente por la
Profesors a Juana Zu nino.
9 P arte de l a conversac ión realiz ada por el a rquitecto e n el marco del homenaje
que le re alizó la Escue la de Arqui tect ura PUC en ag osto d el 20 10, t itula da
“Siste ma de Parque s Integrados en las r iberas del Río Mapocho ”.
10 El río atr aviesa en total 16 com unas ha sta el encuentro con el Maipo, e n una
extensi ón de 97 k m.
P lano d etalle conte xto Tram o
Parq ue For estal Santia go
Cent ro (es cala ajustad a).
Fuen te: Sandr a Itu rriag a
y Franc isco Quin tana.
Tra mo Ce ntro S antiago /
Parq ue For estal.
Tra mo Or iente Lo Bar nechea /
Parq ue La Ermit a.
Foto s: S andra Itur riaga .
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De memoria: la dimensión del paisaje del río
La propuesta se bas a en la recuperación paulatina de las ribe-
ras del río como un sistema de parques integrados, aunando al
mismo tiempo valores ambientales, urbanos, y paisajísticos, lo
que recuerda en gran medida los planteamientos de Prager para
el Plan de Osorno, o los park syste m de Olmstead en Boston.
El plan de Mario Pérez de Arce propone ante todo un retorno
a la comprensió n de la ci udad como un fenómeno vivo, que
se c ualifica en relación con su entorno geográfico y cult ural,
y que se contrapone radicalmente al enfoque cuantit ativo de
“áreas verdes” que se utili za con frec uencia a partir de distin-
tos indicadore s “inequívocos”, t al como el propuesto por la
Organización Mundi al de la Salud –que establece un valor de
referencia de 9 m2 de área verde por habitante como condición
saludable para una ciudad.
Aun suponiendo que un indicador como el de la oms –que
la mayoría cita “de memoria”, pero del que casi nadie cono -
ce la fuente– sea aplicable sin d istinción a cualquier contex to
urbano,11 esto nada dice del valor de una calle arbolada, de la
situación inmejorable de un espacio público frente a una ex-
tensión geográfica , ni de la calidad de vida que suponen estas
vari ables juntas en un parque de dimensione s considerables
junto al río.
Muy distinto es que los metros c uadrados de “área verde ”
sean un conjunto de retazos que la ciudad no supo aprovechar,
a que configuren un espacio público de escala metropolitana,
tal como la que el planteamiento recoge. La normativa urbana
11 En el esfuerzo de dar infr uctuosamente con la fuente de este indicador dado por
la OMS –s in éxito debo dec ir– se encontraron un sinnúmero de refe rencias de
otros países que consideran estánd ares más altos entre 10-15 m2/hab, hac iendo
referenc ia a la m isma entidad .
Hoy en día por el contrario, la representación
de la ciudaddado su tamaño y creciente
complejidad– constituye un enorme desafío
para no perder de vista la valoración del
fenómeno que representa como conjunto.
chilena f avorece la proliferación de áreas verdes de pequeño
tamaño, y a que se basa en un porcentaje destinado a este fin y
no establece un tamaño mínimo.12 Si Frederick Law Olmstead
y quienes participaron de la ideación y realización de C entral
Park se hubieran ba sado en este criterio, probablemente jamás
se hubiera gestado el pr imero y más emblemático ejemplo de
parque moderno al servicio de una ciudad. De igual manera,
la ciudad de Sao Paulo a pesar de contar con un índice de áreas
verdes casi idéntico a Santiago, c uenta con más de c incuenta
parques de magníficas proporciones, entre los cuales destaca el
Parque Ibirapueira, que representa un acontec imiento urbano
de notable significación en la ciudad .13
El río como fenómeno memorable:
entre el jardín y el mapa14
Si considera mos que en la noción de paisaje necesariamente
aparece involucrado el aspecto de valor ación del mismo por
parte de quien lo experiment a, d iferenc iándolo del simple
“medio ambiente”, tendríamos que coincidir en que a pesar del
logro por el anhelado saneamiento de sus aguas, la reticencia a
reconocer con propiedad que una buen a parte del río y sus ri-
beras son un paisaje vivo de la ciudad, arraigado en la memoria
colectiva de sus habitantes, se debe en parte a la imposibilidad
actual de poder recorrerlo.
La expresión común “conocer de memoria” algo –un lugar
por ejemplo– supone que se lo ha recorr ido o visit ado tantas
veces, que se puede hacer una representación fided igna de él
aún en su ausencia. La representación de un fenómeno al mismo
tiempo, logr a reflejar –en el mejor de los casos–, la condic ión
de un lugar como un hecho memorable, que nos permite com-
prender mejor su realidad y con ello valorarla. Es signi ficativo
que la consideración del río como un fenómeno vivo y “vivido”
12 Sobr e el estud io realiza do por Sonia R eyes e Isab el Margar ita Figuer oa, se es -
tablece que en Santia go el 91 por cie nto de las área s verdes tiene menos de 0,5
há, si bien hay un consenso en considerar que para obtener un aporte ambiental
y ecoló gico signi ficativo s e requiere n extens iones verdes sobre la s 10 há . Ver
trabajo de las autoras “Distribución, superficie y accesibilidad de las áreas verdes
en Santiago de Chile”. En revist a EURE N°109, vol. 36, Diciembre 20 10.
13 L a ciu dad de Sao Paulo cuent a con 3.8 8 m2/ha b contr a los 3.9 m2/ h ab que
tiene Sant iago en el a ño 2009. D isponible en: < www.observat oriourbano.cl>
14 Paraf raseando a Marot, Sebastien en “Entre el Jardín y el Mapa” en Suburbanismo
y el Arte de la me moria, E ditorial GG, Barcelona, 2006, en relación a la descripción
del proyecto de Georges Descombes para el Parque de Lancy en Ginebra.
Tram o Cent ro San tiago /
Parq ue de los R eyes.
Tra mo Ori ente Vi tacura /
Parq ue Esc rivá de Bal aguer.
Foto s: M ario Pérez de A rce O.
CI UDA D Y AR QUI TE CTU RA
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MAPOC HO 32K
Sistema de parques integrados en las rib eras del ri o Mapocho
L. Parqu e Mapocho P oniente
1993 - 1 996
K. Parque de Los Reye s
1990 -1994
J Parque J.Domingo
Gomez 1906
J. Parque
Forestal
1894-1910
I. Parque
Providenc ia
1930-193 2
TRAMO CE NTRAL 9.7 K
Av. Américo Vespucio  Parque de Los Reyes
TRAMO PO NIENTE 11.65 K
Parque De Los Reyes  Pudahuel
CENT RAL PARK /  há
PARQUES R IBEREÑOS EXISTEN TES Y POTENCI ALES
A. Parqu e Las R osas
. há / . km
A1. EX TENSIÓ N POTENC IAL
PARQUE LAS ROSA S
. há / . km
B. Parqu e La Er mita
. há / . km
B1. EX TENSIÓ N POTENC IAL
PARQUE LA ERMI TA
. há / . km
C. Parq ue Lo G allo
. há / . km
C1. EX TENSIÓ N POTENC IAL
PARQUE LO GALLO
. há / . k m
D. Aeródrom o Lo Cas tillo
. h á / . km
E. Parqu e Monse ñor
Escriv a de Bal aguer
. h á / . km
F. Parque Bicenten ario +
F1 ACTU AL ETAPA II
. h á / . Km_ext . h á / . km
F2. PARQU E POTEN CIAL
. h á / . km
G. Parqu e de La s Escultu ras +
áreas anexas
. +  há / . km
H. Parqu e Urugu ay
. + há / .  km
I. Parqu e Provid encia
. há / . km
J. Parque F orestal
. há / . km
J1. Parque José Domingo Gomez
. há / . km
K. Parque d e Los Reyes +
K1 ACTU AL ETAPA IV
 há / . km_ext . há / . km
L. Parque Mapocho Pon iente
. há / . / . km
L. Extens ión Potenci al Parque Fél ix Bulnes
. há / . km
L1. PARQU E PASEO P OTENCIA L
. há / . km
L2. PARQU E PASEO P OTENCIA L
CERRO NAVIA
. há / . km
L2. PARQU E PASEO P OTENCIA L
CERRO NAVIA
. há / . km
PARQUES CONSOL IDADOS / .  há
PARQUE POTENCIA LES A C ONSOLIDA RSE / . há
SUPE RFICIE TOTAL DE PARQU ES INTE GRADOS / , há
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resulte tan elocuente en los planos y cartografías de Santiago
en sus primeros siglos de historia urbana, y que en par te era
posible por el tamaño que la ciudad tenía. En el plano de Frezier
por ejemplo, el río aparece reflejado como un fenómeno que al
menos equipara en interés al de la trama urbana. A pesar de las
omisiones y vacíos, la represent ación logr a retratar de buena
manera un fuer te componente fenomenológico que la ciudad
presentaba con respecto al río.
Hoy en día por el contr ario, la representac ión de la c iu-
dad – dado su t amaño y cr ecient e compl ejidad– const ituye
un enorme de safío para no perder de vist a la valorac ión del
fenómeno que representa como conjunto. No es me nor que
en la escala 1/2 0.000 de un plano intercomunal, la sit uación
del río y sus ribera s se redu zca considerable mente a una si -
tuación esquemátic a, cas i con la misma valorac ión que la de
un circuito de vi alidad.15
Uno de los ejemplos más notables del conocimiento y con
ello la identidad sobre un ter ritorio que se instala a partir de la
representación y el registro del mismo, lo constituye el esfuer-
zo realizado a mediados del siglo xi x por el naturalista francés
Claudio Gay en los dibujos y c artografías que forman parte de
su Atlas de Chile. En este se da cabida tanto a la representación
geográfica que realiza a escala del mapa, como a la de un registro
extenso y preciso de especies vegetales, animales o de elemen-
tos menores, como quien visita y se acerca con tot al nitidez a un
amado jardín. Los mapas y dibujos del Atlas de la his toria física
y política de Chile, junto con representar la realidad, se anticipan
a ella, transformándose en modelo y guía de la s acciones futu-
ras del joven est ado republicano.16 Si consideramos el colosal
15 El ancho existent e de 42 m d el río en se ctores ca nalizados s e reduce a 2mm.
16 L a prime ra edic ión del Atlas data d e 185 4 y comp rendía do s volúmenes con
315 lámina s coloreadas. Resulta igualme nte fascinant e ver cualquier ree dición
de es tos eje mplares . Sagre do, R afael . “El Atlas de Ga y. La r epresent ación
de una nación”, en Atla s de la Hi storia Físi ca y Política d e Chile, Tomos I y II,
Edicion es LOM, S antiago, Ch ile, 2010 .
esfuerzo de est a empresa que le tomó algo más de 2 4 años, sin
considerar el esfuerzo de edición del Atlas donde había que co-
lorear o “iluminar” manualmente cada lámina, es sin duda algo
impensable como forma de conocimiento de la ciudad de hoy,
y donde resulta definitivamente más fácil sucumbir a la cultura
del powerpoint para trazar sus directrices.
Hoy más que nunca la frase de Manuel de Solá Morales en
relación a la representac ión del ter ritorio de Catalunya cobra
sentido y ac tualidad: d ibujar es seleccionar, seleccionar es in-
terpret ar, interpret ar es proponer,17 se trata de representar el
territorio y sus elementos preexistentes como manera de com-
prender y mostrar su potencialidad, antes de realizar esfuerzos
desmesurados por modificarlo. Estas premisa s resultaron cen-
trales en la elaboración del plano del río Mapocho.18
17 De Morales , Manuel. “L a forma de un País”. En r evista Quad erns, vol. N°1.
18 memor ia d e un reg istro : Se propu so el abora r un plano 1/50 00 co mo
registro de la potencialid ad que presenta el río y sus riber as en su continuid ad
a lo largo de 32 km. Se re alizó un ca tastr o de c asi c inco meses poniendo en
relación di stintas fuentes planimétricas , cada uno con su propia especi ficidad:
Plano G eneral de S antiago oc uc, planos comunales, plano de cost anera nor-
te, p lanimetría de los parques e xistentes entre ot ros var ios, co n un esf uerzo
per manente de v erifi cació n de esos anteced entes con l a rea lidad del lu gar.
Poster ior a ello se dedic aron ocho meses a revisar, el aborar y editar un plano
de 1, 8 m x 6 m , que cumplie ra la premi sa de esta r entre el M apa y el Jardí n, es
decir que logr ara regi strar tod as aquel las preex istencia s comprendi das entr e
la Pl aza Sa n Enriqu e y Amér ico Vespuc io Ponient e en su intersecc ión con el
río Mapocho, con suficiente nitidez para constituir un registro propositivo –al
modo de Solá Morale s– del terr itorio aborda do, y q ue per mitier a refl ejar la
memoria latente de que completar el acondicio namiento del río y sus riberas
es sólo una c uestión de tiempo. Est e esfuerzo de ed ición final se debió en gran
parte a la colaboración valiosa de Sebas tián Valladares , Pilar Ca sas y Franc isco
Quint ana. El solo esfuer zo de e ditar este pl ano 1/50 00 para ser i ncluido e n
esta publ icación, no s obliga a dejar fuera un ma terial ric o en informa ción que
obliga a ser mirado a su esc ala real de presentac ión.
Pla no Gen eral Sistema de
Parq ues In tegrad os.
Lis tado P arques Mapoc ho.
Cuad ro sup erfici es.
Fuen te: Sandr a Itu rriag a
y Franc isco Quin tana.
H. Parque
Uruguay
1962
G. Parque de Las
Escultura s
1987-198 8
F. Parque Bice ntenario
2005-2008
E. Parque Monseñor
Escriva d e Balaguer
1992-2003
D. Aeródromo
Lo Casti llo
1964 - 1 965
C. Parqu e Lo Gallo 2006 B. Parque
La Ermit a
2000 -2010
II Etapa
A. Parque Las Rosas
1990
I. Parque
Providenc ia
1930-193 2
TRAMO OR IENTE 11. 65 K
Plaza Sa n Enrique  Av. Américo Vespucio
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¿Puede producirse conocimiento a través de un dibujo? La construcción de un plano que retrata una ciudad –ya desaparecida– da cuenta de esa posibilidad que se verifica naturalmente en la práctica arquitectónica.
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