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OBSERVACIONES DEL AGUILUCHO COMÚN (Buteo polyosoma) EN EL CENTRO Y SUR DE LA ARGENTINA

Authors:
  • Azara Foundation

Abstract

En este estudio se brinda información sobre parte del ciclo reproductivo de una pareja exitosa de aguiluchos comunes (Buteo polyosoma). Ambos ejemplares de esta pareja participaron de la incubación (hembra: 65,33 %, macho: 13,33 %). Durante las primeras etapas del período de crianza los roles de los sexos en el cuidado parental eran bien diferenciables, convergiendo hacia el final del mismo. A los 45 días de vida los pichones presentaban el plumaje juvenil completo. Asimismo, en este trabajo se proporcionan datos sobre abundancias relativas y sitios de nidificación de la especie en Argentina. Conteos en rutas evidenciaron amplias diferencias en la abundancia de la especie, siendo escasa en vastas áreas, en especial, en el sudoeste patagónico. Se cuestiona su reciente categorización como especie de abundancia frecuente y sensibilidad baja, destacándose la necesidad de estudios que determinen requerimientos de hábitat y situación poblacional actual. ABSTRACT. COMMENTS ABOUT RED-BACKED HAWK (Buteo polyosoma) IN CENTRAL AND SOUTH OF ARGENTINA. In this study the behavior of a pair of red backed hawks (Buteo polyosoma) is studied during part of their breeding cycle. Both members of this pair shared incubation roles (female: 65.33%, male: 13.33%). During the first stages of the nestling period an obvious role partitioning of the sexes in parental care was observed. Nestlings were completely feathered at 45 days. Information regarding nest site characteristics and relative abundance of the species in Argentina is also provided. This raptor seems to be scarce in vast areas such as southwestern Patagonia. A recent abundance and sensitivity national categorization of this hawk is discussed as is suggested the need of studies to determine habitat requirements and current populational status.
FAUNÍSTICAS
Segunda Serie
77
Agosto 2011
ISSN-0327-0017
Nótulas
Nótulas
OBSERVACIONES DEL AGUILUCHO COMÚN (Buteo polyosoma) EN EL CENTRO
Y SUR DE LA ARGENTINA
Eduardo Raúl De Lucca1
1 Centro para el Estudio y Manejo de Predadores de Argentina y Asociación para la Conservación de la Naturaleza (ACEN). 3 de febrero
1664 (1646). San Fernando, Buenos Aires, Argentina. Correo electrónico: raptorpart2@gmail.com
RESUMEN. En este estudio se brinda información sobre parte del ciclo reproductivo de una pareja exitosa de aguiluchos
comunes (Buteo polyosoma). Ambos ejemplares de esta pareja participaron de la incubación (hembra: 65,33 %, macho: 13,33
%). Durante las primeras etapas del período de crianza los roles de los sexos en el cuidado parental eran bien diferenciables,
convergiendo hacia el nal del mismo. A los 45 días de vida los pichones presentaban el plumaje juvenil completo. Asimismo,
en este trabajo se proporcionan datos sobre abundancias relativas y sitios de nidicación de la especie en Argentina. Conteos en
rutas evidenciaron amplias diferencias en la abundancia de la especie, siendo escasa en vastas áreas, en especial, en el sudoeste
patagónico. Se cuestiona su reciente categorización como especie de abundancia frecuente y sensibilidad baja, destacándose la
necesidad de estudios que determinen requerimientos de hábitat y situación poblacional actual.
ABSTRACT. COMMENTS ABOUT RED-BACKED HAWK (Buteo polyosoma) IN CENTRAL AND SOUTH OF AR-
GENTINA. In this study the behavior of a pair of red backed hawks (Buteo polyosoma) is studied during part of their breeding
cycle. Both members of this pair shared incubation roles (female: 65.33%, male: 13.33%). During the rst stages of the nestling
period an obvious role partitioning of the sexes in parental care was observed. Nestlings were completely feathered at 45 days.
Information regarding nest site characteristics and relative abundance of the species in Argentina is also provided. This raptor
seems to be scarce in vast areas such as southwestern Patagonia. A recent abundance and sensitivity national categorization of
this hawk is discussed as is suggested the need of studies to determine habitat requirements and current populational status.
INTRODUCCIÓN
El Aguilucho Común (Buteo polyosoma) es un bute-
onino neotropical de mediano tamaño con una amplia
distribución en la Argentina, territorio que incluye más
del 50% de su distribución global (Narosky e Yzurieta,
1987; Fergusson-Lees y Christie, 2005).
Diversos autores han recopilado información sobre
esta ave (Brown y Amadon, 1968; Banchs et al., 1983;
Jimenez, 1995) o han realizado algún tipo de aporte
acerca de su dieta, taxonomía y polimorsmo, patrones
de vuelo, encuentros agonísticos, comportamiento y
amenaza (Valenzuela, 1962; Vaurie, 1962; Schlatter et
al., 1980; De Lucca y Saggese, 1989; Cabot, 1991; Ji-
menez y Jacksic, 1990; Farquhuar, 1998; Rodas López,
1998; Pávez, 1998; Cabot y de Vries, 2004; Alvarado
y Figueroa Rojas, 2005, 2006; Balardón et al., 2006;
Figueroa Rojas y Alvarado, 2007).
Sin embargo, como aún no se han publicado estudi-
os detallados sobre nidadas, diversos aspectos básicos
de su biología reproductiva permanecen sin conocerse.
No existen estudios que hayan evaluado la respuesta de
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100 metros. Del período de incubación se efectuaron
525 minutos subdivididos en tres períodos de observa-
ción durante los días 2 y 3 de noviembre, mientras que
los restantes 4.525 minutos correspondieron al período
de crianza en el nido, subdividido en 27 períodos de ob-
servación comprendidos entre el 15 de noviembre y el
22 de diciembre. El 14 de enero de 1996 se efectuó un
viaje nal al área para comprobar si los juveniles habían
tenido éxito en abandonar el nido.
Los datos proporcionados sobre el crecimiento y de-
sarrollo de la camada de esta pareja se obtuvieron reti-
rando a los polluelos del nido en seis oportunidades (los
días 16,19 y 22 de noviembre y los días 9,17 y 22 de
diciembre) para describirlos, medirlos y fotograarlos.
Estas mediciones se realizaron siguiendo la metodolo-
gía indicada por Friedmann (1950). Durante estas visi-
tas también se registraron restos de las presas presentes
en la plataforma de nidicación. Esta información se
agrega a las observaciones in situ de presas llevadas al
nido para brindar una idea acerca de la dieta de los pi-
chones durante la crianza en el nido.
Debido a la imposibilidad de realizar un estudio inin-
terrumpido de la nidada, el período de crianza dentro de
la plataforma de nidicación se monitoreó en tres eta-
pas. Las fechas de estos relevamientos se planicaron
con la intención de obtener datos sobre las tres fases del
desarrollo de los jóvenes que caracterizan a este perío-
do y que, en las aves de presa, gobiernan el comporta-
miento de los progenitores (Brown, 1976).
Se destaca que los integrantes de la pareja eran clara-
mente distinguibles por su diferencia de tamaño y co-
loración (ambos presentaban la fase más común para
su sexo). En cuanto a la identicación de los pichones,
desde temprana edad se observó una clara diferencia de
tamaño entre los mismos.
Las observaciones focales y ad limitum de esta pareja
sumadas a las focales (530 minutos) y ad limitum rea-
lizadas de una pareja territorial, pero no reproductiva,
hallada en las inmediaciones permitieron obtener una
aproximación al tamaño del territorio de nidicación de
la pareja exitosa durante el estudio.
Con respecto a abundancias relativas y sitios de ni-
dicación de la especie, la información proporcionada
se obtuvo en viajes que realizó el autor por el centro y
sur de la Argentina durante los años 1993, 1994, 1995
y 1996. En estos viajes se realizaron unos 8.520 km
de conteos de rapaces en rutas asfaltadas y caminos de
ripio (6.304 km en la Patagonia recorriendo las pro-
vincias de Tierra del Fuego, Santa Cruz, Chubut y Río
Negro y luego 2.216 km por el centro del país que in-
cluyo las provincias de La Pampa, Buenos Aires, San
Luis, San Juan y Mendoza (De Lucca, en prep.). La
metodología empleada para estos censos ya ha sido
descripta por el autor en un trabajo previo (De Lucca,
1996) y hasta cierto punto es similar a la empleada
por otros autores (op. cit). Para facilitar la identica-
ción de áreas con mayor o menor presencia del Buteo
polyosoma se obtuvo un índice de abundancia relativa
este Buteo a modicaciones antrópicas, son escasos los
trabajos existentes con datos sobre abundancias relati-
vas (Olrog, 1979; Contreras, 1989; De Lucca, 1989; El-
lis y Glinsky, 1990; Travaini y Donazar, 1994; Donazar
et al., 1996; Bellati, 2000; Goldstein y Hibbits, 2004) y
existen opiniones divergentes divergentes en sus mapas
de distribución (Vaurie, 1962; Brown y Amadon, 1968;
Olrog, 1968; Blake, 1977; Narosky e Yzurieta, 1987;
Fergusson-Lees y Christie, 2005).
Recientemente se ha categorizado a esta especie
como no amenazada, de abundancia frecuente y de baja
sensibilidad al accionar humano (López Lanús et al.,
2008). Sin embargo, el hecho de que algunos autores la
mencionen como rara o infrecuente para vastas regio-
nes geográcas (Olrog, 1979; Bellati, 2000; Goldstein
y Hibbits, 2004), podría estar indicando retrocesos po-
blacionales no detectados y/o limitantes de este buteo-
nino para ocupar determinadas áreas.
Considerando entonces que el conocimiento sobre
esta rapaz es relativamente escaso y con la intención
de contribuir a su historia natural, en el presente traba-
jo se proporciona información sobre un nido exitoso
durante parte de su ciclo reproductivo, así como una
descripción de sitios de nidicación y abundancias
relativas obtenidas de conteos en rutas y caminos de
Argentina.
MATERIALES Y MÉTODOS
Un nido activo fue hallado el 14 de octubre de 1995
en los alrededores de la ciudad de General Acha, depar-
tamento de Utracán (37°22′60″S 64°35′60″ O, a una
altitud de 253 m s.n.m.) en el centro sur de la provincia
de La Pampa. Esta área pertenece a la Ecorregión del
Espinal, distrito del Caldén (Cabrera, 1976; Secretaría
de Medio Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Na-
ción, 2007). En este distrito predominan bosques de cal-
dén (Prosopis caldenia) a los que suelen asociarse otras
especies arbóreas como el chañar (Geoffroea decorti-
cans) , el sombra de toro (Jodinia rhombifolia), el al-
garrobo dulce (Prosopis exuosa), el moradillo (Schinus
fasciculata), un estrato arbustivo compuesto entre otros
por piquillín (Condalia microphylla), alpataco (Prosopis
alpataco), albaricoque (Ximenia americana) y pastiza-
les dominados por gramíneas de los géneros Cenchrus,
Stipa, y Sporobolus (Demaio et al., 2002; Secretaría de
Medio Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación,
2007). En general, en los alrededores de las poblacio-
nes se han desmontado extensas supercies de bosque
natural para destinarlas principalmente a la ganadería
bovina. El clima es templado y semiárido con precipi-
taciones estacionales y grandes amplitudes térmicas. La
temperatura media anual varía de 15 a 16 °C.
Respecto a la pareja de Buteo polyosoma asociada a
dicho ambiente, se realizaron un total de 5.050 minutos
de observación focal (Lehner, 1979), empleando bino-
culares 8x40, desde distancias variables mayores a los
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de una culebra durante 9 minutos y, luego de acicalarse
por 39 minutos, regresó al nido. También fue observada
llevando parte de una presa al nido (probablemente pro-
porcionada por el macho).
El macho permaneció en el nido el 14,28% del tiem-
po (incubando el 13,33%) pero su rol fundamental fue
el de aportar presas para la hembra. Estuvo fuera del
nido el 85,72% del tiempo, capturando un mínimo de 3
presas, una de las cuales le fue pirateada a un chiman-
go (Milvago chimango). Se observaron dos intentos de
captura desde una percha por parte de este ejemplar
(uno exitoso). En una oportunidad llevó una lagartija
directamente al nido. El nido estuvo vacante (es decir
sin la presencia de miembros de la pareja) el 8,76% del
tiempo del estudio. También se reiteró el comportami-
ento en seis oportunidades de 9, 10, 5, 16, 1 y 5 minu-
tos, respectivamente.
Período de crianza en el nido
(subdividido en tres etapas)
Primera etapa (15- 22 noviembre, 2.140 minutos)
El 15 de noviembre se hallaron dos pichones en el
nido. Presentaban un primer plumón de color ocre,
la cera de color verde y una apreciable diferencia de
tamaño entre los mismos (morfometría , Tabla 2), siendo
el de menor tamaño el más activo. Durante este primer
relevamiento los pichones cambiaron el primer plumón
por el segundo, de color blanco. El día 22 noviembre, en
uno de ellos emergían pequeñas plumas de los cañones,
tanto de las remeras primarias, secundarias como de las
timoneras (véase Tabla 2). Sobre la base de las presentes
observaciones, así como por los datos disponibles acer-
ca de distintas especies del género Buteo (Stevendon y
Meitzen, 1946; Brown y Amadon, 1968; Cramp y Sim-
mons, 1980), se estima que el día 15, los pichones ya
tendrían aproximadamente una semana de vida.
Los roles parentales eran bien diferenciables. El
macho, en su rol de proveedor de alimento fue visto
aportando presas en 18 oportunidades (11 de las cua-
les fueron llevadas directamente al nido). Intercambios
exitosos de alimento tuvieron lugar en postes de luz,
postes de alambrado, en lomadas y, en una oportunidad
en pleno vuelo, ocasión en la que el macho dejó caer la
presa, la cual fue atrapada en el aire por la hembra. El
macho no fue observado acarreando materiales al nido
(ramas, pastos). Asimismo, nunca empolló a los picho-
nes y su tiempo de permanencia en el nido, luego de
aportar alimento, era de escasos segundos, a excepción
del 20 de noviembre, cuando, luego de llevar al nido
un pichón de tero (Belonopterus chilensis), lo estuvo
desmembrando durante unos nueve minutos. No se
observó que hubiese alimentado a las crías con dicha
presa. Fue avistado en el nido en 10 oportunidades tota-
lizando solo 900 segundos (0,7% del tiempo). En ocasi-
ones, utilizaba como posaderos los postes mencionados
(16,96% del tiempo), donde preparaba el alimento que
(I), donde I es igual al número de kilómetros recorri-
dos necesarios para observar un individuo de la espe-
cie (distancia recorrida/número de individuos). En el
año 1996 se estimaron distancias entre avistajes em-
pleando para tal n el cuenta-kilómetros del vehículo.
RESULTADOS
Observación de una pareja nidicante en la
localidad de General Acha
Características del sitio de nidicación
El 14 de octubre de 1995 se encontró un nido activo
en el departamento de Utracán, provincia de La Pam-
pa. Este nido fue hallado en un caldén (Prosopis cal-
denia) de 4,50 m de altura, el cual formaba parte de
una pequeña agrupación de árboles de esta especie, en
la base de un cordón de médanos a escasos 80 metros
de la ruta provincial 9 (asfaltada). Se trata de un
área desmontada dedicada a la cría de ganadería bo-
vina y en donde los productores conservan pequeñas
agrupaciones de árboles nativos o han plantado algunas
forestaciones exóticas para proporcionar sombra a los
rodeos. En la base del nido y sus alrededores había un
marcado predominio de olivillo (Hyalis argentea), una
compuesta rizomatosa asociada a suelo suelto, arenoso
y pobre. Los médanos por su orientación, es probable
que brindaran protección al nido de los vientos predo-
minantes, del sur y oeste, que en ocasiones superaban
los 100 kilómetros por hora (como sucedió el 20 de di-
ciembre de 1995).
La plataforma de nidicación, que se ubicaba en la
copa del árbol no era fácil de distinguir, incluso desde
escasa distancia. Tal fue así, que su hallazgo tuvo lugar
de forma circunstancial, al observar al macho llevando
una presa hacia ese grupo de árboles mientras se transi-
taba por la ruta mencionada.
El nido elaborado con ramas y un lecho compuesto
de pastos secos, estaba ubicado a una altura de 4 me-
tros y sus medidas eran las siguientes: altura: 40 cm,
diámetro externo: 90 cm, diámetro interno: 50 cm, pro-
fundidad: 10 cm. Al momento del hallazgo contenía
dos huevos de color blanco con pequeñas manchas de
color salmón.
Período de incubación
Los días 2 y 3 de noviembre de regreso al área se
comprobó que la pareja seguía en el período de incu-
bación. Durante estos dos días los roles de los sexos
fueron marcadamente distintos.
La hembra estuvo en el nido el 76,38% del tiempo
de observación. El 65,33 % lo dedicó a la incubación
de los huevos. Se ausentó del nido el 23,62 % del tiem-
po. En una oportunidad fue observada alimentándose
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iba a suministrar a su pareja o posteriormente llevaría
al nido; asimismo descansaba, se acicalaba y deposita-
ba restos de alimentos que serían aprovechados en otro
momento. Desde estos posaderos articiales ambos
ejemplares adultos se arrojaban para intentar la captura
de presas. La mayor parte del tiempo de observación
(82,34%) el macho estuvo volando o se encontraba fue-
ra de vista del observador.
La hembra, durante esta etapa, se dedicó a empollar y
alimentar en el pico a los pichones, permaneciendo en
el nido el 20,20 % del tiempo (443 minutos). Dedicó
104 minutos a alimentar a los pollos, contabilizándo-
se 10 períodos de alimentación. Estos períodos tuvie-
ron de una duración promedio de 624 segundos (ran-
go: 240-1020 segundos). El 19 de noviembre fue vista
capturando presas (n: 2). Al día siguiente llevó al nido
otras dos presas por ella capturadas. En una ocasión se
detectó que parte de las presas la almacenan entre los
pastos de una loma.
La hembra efectuó el único aporte de material al nido,
consistente en pastos.
Se observó que en la plataforma de nidicación cu-
brió a los pichones por lapsos de hasta 105 minutos,
acondicionó presas y se alimentó. Se determinó que un
42,19 % del tiempo lo utilizó en permanecer vigilante
en posaderos cercanos al nido y un 37,61% del tiempo
estuvo volando o fuera de vista del observador.
En las tres revisiones de la plataforma de nidicación
efectuadas en esta etapa se hallaron cinco lagartijas del
género Teius, un roedor y el pichón de tero previamente
mencionado (decapitado). Asimismo, en esos días pu-
dieron identicarse tres presas mientras eran llevadas al
nido (un roedor, una lagartija y una culebra). Bajo uno
de los posaderos de la hembra fueron hallados restos de
tres gazapos de liebre europea (Lepus europaeus) (me-
tatarsos de 8,5, 7,5 y 11 cm respectivamente).
Durante esta fase del período de crianza se observaron
15 ataques de los Buteos a otras rapaces. Ocho ataques
fueron dirigidos a caranchos (Polyborus plancus), cua-
tro a Milvago chimango dos a jotes de cabeza colorada
(Cathartes aura) y uno a un águila mora (Geranoaetus
melanoleucus). De estos 15 ataques la hembra participó
en 13, siete de ellos junto al macho, y seis, de forma in-
dividual, indicando un mayor compromiso de la misma
en la defensa del territorio. La duración promedio de
los ataques fue de 57 segundos. Solamente la presencia
de Polyborus plancus y de Geranoaetus melanoleucus
desencadenó vocalizaciones de alarma de la hembra.
La pareja de Buteo se mostró indiferente ante la ocur-
rencia, en las proximidades del nido, de Milano Blanco
(Elanus leucurus), Halcón Plomizo (Falco femoralis),
Halconcito Colorado (Falco sparverius) y Jote Cabe-
za Negra (Coragyps atratus). Por otra parte los Buteos
recibieron ataques de Belonopterus chilensis, Golondri-
na Barranquera (Notiochelidon cyanoleuca) , Tijereta
(Tyrannus savana) y de Milvago chimango.
Segunda etapa (6 al 9 de Diciembre, 1.130 minutos)
En esta etapa se calcula que los pichones tendrían
aproximadamente unos 30 días de vida. Los mismos ya
se paraban en el nido (podían ser vistos desde consi-
derable distancia), aleteaban y comían por sus propios
medios. Aún presentaban plumón blanco, pero tanto en
el dorso como en las alas ya se observaba plumaje ju-
venil.
En los ancos se observaron algunas plumas juveni-
les mientras que en el área ventral el color predominante
era el blanco. El pichón de menor tamaño, con el pico,
uñas y los tarsos más chicos, tenía las alas y la cola más
largas (morfometría, Tabla 2) y era el más activo.
Después de una medición el pichón fue regresado al
nido e inmediatamente se paró y desplegó las alas. Sin
embargo, al momento de ser manipulados, los pichones
no ofrecían resistencia alguna, no vocalizaban, ni adop-
taban posturas de defensa o de ataque.
En esta fase del período de crianza los roles de los
sexos continuaron siendo distintos. El macho realizó la
totalidad de los aportes de presas al nido (n: 5, una cada
226 minutos), permaneciendo en el mismo por pocos
segundos; solo en una oportunidad, fue observado en la
plataforma de nidicación por un período mayor (unos
cuatro minutos), alimentándose y acondicionando una
de las presas aportadas. Más del 90% del tiempo estuvo
volando o se encontraba fuera de la vista del observa-
dor, siendo escaso el tiempo que empleó en los posade-
ros (5,66%).
La hembra estuvo solamente el 7,17% del tiempo en
el nido. Un mediodía de mucho calor extendió sus alas
para brindar sombra a los pichones durante 79 minutos
y en otra visita de cuatro minutos comió una presa que
había sido aportada por el macho. Ocupó el 35,31% del
tiempo en posaderos desde donde custodiaba el nido y
realizaba otras actividades
(más frecuentemente acicalamiento). En este mo-
mento del ciclo la hembra ocupó el 57,52% del tiempo
volando o estuvo fuera de la vista del autor.
En lo referente a encuentros agonísticos no se registra-
ron ataques a otras rapaces pero en tres oportunidades
la hembra efectuó la vocalización de alarma y dejó su
posadero para sobrevolar el territorio ante la presencia
de Cathartes aura (n: 2) y de Geranoaetus melanoleu-
cus. La pareja siguió siendo atacada por Belonopterus
chilensis, Tyrannus savana y Milvago chimango.
En cuanto a las presas, solo se pudo identicar una
lagartija mientras era transportada al nido.
Tercera etapa (16 al 21 de Diciembre, 1255 minutos)
Al inicio de este período de observaciones se calcu-
la que los pichones tendrían aproximadamente unos 38
días de vida. El pichón más corpulento (posiblemente
una hembra), con pico, uñas y tarso de mayores dimen-
siones, continuaba poseyendo alas y cola más cortas re-
specto al otro pichón (supuestamente un macho) (Tabla
2). Los pichones, a esta altura del ciclo habían comple-
tado prácticamente en su totalidad la librea juvenil, a
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excepción de una pequeña área ubicada en los ancos
por debajo de las alas.
Fueron vistos aleteando, acicalándose con frecuencia,
y alimentándose, alternando sus períodos de alimenta-
ción. Estos juveniles ya adoptaban tanto posturas de
sumisión como defensivas (“posturas de ángel” Cramp
y Simmons, 1980) y también hacían intentos de atacar
con las garras.
En este momento del ciclo, nalizando el período de
crianza en el nido, el macho continuaba con su rol de
proveedor de alimentos con el 80% de los aportes al
nido. La hembra realizó dos aportes (en total 10 aportes,
uno cada 126 minutos).
Se observó que tanto el macho como la hembra, estu-
vieron muy poco tiempo junto a los pichones. La hembra
los visitó por escasos segundos en las dos oportunidades
en que les llevó presas (eventos previamente menciona-
dos) mientras que el macho lo hizo en ocho ocasiones
totalizando 17 minutos (1,35% del tiempo). En una de
estas visitas, en la cual aportó un roedor, permaneció 14
minutos junto a los pichones e incluso fue observado ali-
mentando a uno de ellos por un breve lapso. Se destaca
que este fue el único relevamiento en el que el macho
pasó más tiempo que la hembra en la plataforma de ni-
dicación. Parte del tiempo de observación los ejempla-
res eran vistos posados en postes de luz cercanos al nido
(28,92% la hembra y 20,55% el macho).
Tanto el macho como la hembra ocuparon más del
70% de su tiempo (macho: 78,10%, hembra: 71%) rea-
lizando despliegues aéreos prolongados, vuelos de pro-
spección y de caza, o estuvieron fuera del campo visual
del observador.
En revisiones del nido se hallaron restos de una lagar-
tija Teius sp, tres roedores, uno de ellos posiblemente
un tuco tuco (Ctenomys sp), dos aves, una de ellas una
torcaza (Zenaida auriculata) y de un gazapo (Lepus eu-
ropaeus). Tres lagartijas y una culebra fueron registra-
das mientras eran llevadas al nido.
En lo que respecta a encuentros agonísticos, solo en
una oportunidad, luego de soportar un asedio de 11 mi-
nutos de duración por parte de un Milvago chimango, la
hembra puso n al mismo sobrevolándolo y efectuán-
dole dos ataques en picada.
Este relevamiento nalizó con los pichones teniendo
una edad aproximada a los 45 días.
Período de crianza fuera del nido
El 14 de enero de 1996 pudo constatarse la presencia
de la pareja y de los dos juveniles posados en los postes
de luz cercanos al nido.
Vocalizaciones
Los únicos dos tipos de vocalizaciones registradas,
efectuadas por los adultos, fueron de alarma. Una de
estas vocalizaciones, realizada ante la presencia de
Cathartes aura, Geranoaetus melanoleucus, Polyborus
plancus y del investigador, puede ser descripta como
un fuerte grito repetido rápidamente: “Guacacacaca”.
La otra vocalización se escuchó ante la presencia de
un Geranoaetus melanoleucus en las proximidades del
nido. Se trató de un grito agudo que nalizaba de forma
grave: “pipipipipiakaaakaka”.
Los pichones emitían dos vocalizaciones claramente
diferenciables. Una de ellas se oía como: “chup chup”
y la otra como “píi pi píi pi”. Durante los últimos días
del estudio, los pichones vocalizaron en una oportunidad
cuando el macho desmembraba un roedor en el nido, co-
mía y daba de comer a uno de los ellos. Esta vocaliza-
ción puede ser descripta como “chip chup chup chup”.
Tipos de vuelo, métodos de búsqueda
y captura de presas
Las técnicas de búsqueda de presas observadas fue-
ron las siguientes:
a) vuelos de planeo, ocasionalmente halconeando (“ho-
vering”) o permaneciendo suspendidos frente al viento
(“kiting”) antes de dejarse caer sobre presas en el suelo.
b) Detección de presas terrestres desde posaderos (postes
de luz) para luego planear directamente hacia ellas (“Still
Hunt”).
c) Vuelos a ras del terreno, siguiendo las ondulaciones de
los médanos (“low contour ight”) para caer sorpresiva-
mente sobre presas, o una vez halladas éstas, halconear o
hacer “kiting” para jar su posición y luego caer a plomo
sobre la presa.
d) Vuelo descendente “en paracaídas” (“parachuting”,
Brown, 1976) para posteriormente, desde escasa altura,
lanzarse sobre la presa.
e) Vuelo batido de ataque: realizado por la hembra en dos
oportunidades intentando atrapar loicas comunes (Stur-
nella loyca).
Otros vuelos registrados fueron circulares durante los cu-
ales la hembra seguía al macho copiando su trayectoria
y, ocasionalmente, alguno de los ejemplares se lanzaba
sobre el otro (“mutual soaring and undulating display”,
Brown, 1976).
En algunas oportunidades, el macho (cuando traía presas
para entregar a la hembra), se mantenía suspendido en el
aire (“kiting”) con las garras descendidas mostrando el
alimento durante varios segundos; de no recibir respuesta
de la misma, ascendía sin mover las alas manteniendo la
postura descripta, permanecía unos minutos planeando
en círculos para nalmente descender empleando el vue-
lo “en paracaídas”.
NÓTULAS FAUNÍSTICAS - Segunda Serie, 77 (2011): 1-15
6
Distancia con una pareja no reproductiva, estima-
ción del territorio de nidicación
El día 21 de noviembre, a 1.500 m del nido estudia-
do, se encontró otra pareja, ocupando y defendiendo un
territorio. Al momento del hallazgo la hembra de esta
pareja permaneció una hora posada en una plataforma
ubicada en un poste de luz para luego posarse al lado
de la misma (en el mismo poste) por otros 45 minu-
tos, vocalizando ante la presencia del autor, quien pudo
acercarse hasta la base del poste sin que esta hembra
se volase. La plataforma era muy pequeña para tratarse
de un nido en actividad (diámetro externo aproximada-
mente de 20 x 20 cm). Al día siguiente esta pareja fue
vista defendiendo el territorio frente a Milvago chiman-
go y realizando vuelos de cortejo (planeo mutuo y vu-
elos ondulatorios). El 6 y 7 de diciembre miembros de
la pareja desplazaban a Milvago chimango de otras pla-
taformas ubicadas en árboles pero no se evidenciaban,
ya avanzada la temporada, intercambios de alimento o
intentos de apareamiento, motivo por lo cual se consi-
deró a esta pareja como no reproductiva.
En ningún momento se observó contacto alguno con
la pareja estudiada, a pesar de la escasa distancia que las
separaba. En base a estas observaciones y a las realiza-
das de la pareja exitosa durante el transcurso del estu-
dio, se concluyó que esta última tendría, como mínimo,
un territorio de nidicación ( sensu Newton, 1979) de
unas 80 hectáreas.
Abundancias Relativas
En el extremo austral de la Argentina continental
(provincias de Santa Cruz y Tierra del Fuego) se obtuvo
el índice de abundancia (I) más bajo. Sobre 4.262 km
monitoreados en esta región, el índice mencionado (dis-
tancia recorrida/número de individuos) fue de 266,38.
En el centro argentino se registró la abundancia más
alta con un valor de I de 52,76 mientras que, en las pro-
vincias de Chubut y Río Negro, sobre 2.042 km releva-
dos, se obtuvo una abundancia relativa intermedia con
un I de 72,93.
En Santa Cruz, en donde se realizaron relevamientos
tanto en el oeste (3.802 km) como en el este de la pro-
vincia (460 km), se observaron llamativas diferencias
en abundancias entre estos sectores (I del este: 57,5 vs.
I del oeste: 475).
En las provincias de Chubut y Río Negro también se
observaron diferencias en abundancia entre el sector
este y el oeste pero no tan marcadas. La especie pare-
cería incluso ser más abundante a lo largo de los cami-
nos del sector oeste de la provincia de Chubut. Es para
destacar que, en el oeste de esta provincia, en un trayec-
to de 80 km entre Pampa de Agnia y Esquel (Departa-
mento Languiñeo) (tramo Las Plumas – Esquel, Tabla
3), se avistaron siete ejemplares (I: 11,42).
En el centro del país, las mayores abundancias se
obtuvieron en la provincia de La Pampa, en las inme-
diaciones del Parque Nacional Lihué Calel, en el de-
partamento homónimo (Puelches-Lihué Calel, I: 5,66),
un área de ecotono entre la ecorregión del Monte y del
Espinal y en un sector en el partido de Villarino, del tra-
mo Bahía Blanca-Patagones, en el sur bonaerense (seis
ejemplares en 11 km, en una zona de médanos).
En los conteos del año 1996, de 31 distancias entre
avistajes recabadas, 23 fueron menores a los 10 km, 5
estuvieron comprendidas entre los 10 y los 50 km y las
3 restantes entre 50 y 100 km.
Sitios de nidicación
En viajes por el centro y sur de la Argentina se halla-
ron seis nidos incluido el ya descripto. En cuatro casos
las parejas utilizaron árboles nativos (Tabla 1) y con-
struyeron las plataformas en las copas de los mismos.
Las especies arbóreas utilizadas presentan ramas tor-
tuosas y espinescentes lo que diculta el acceso a los
nidos, seguramente con el objeto de brindar protección
contra predadores terrestres. Travaini et al. (1994) ya
habían notado la característica de situar los nidos en la
copa de árboles, distinguiéndose de otras rapaces que
usualmente orientan sus nidos para protegerlos de los
vientos predominantes. Estos autores han sugerido que
para compensar esa falta de orientación, Buteo polyoso-
ma, elegiría valles de pequeño o mediano tamaño para
nidicar. A excepción del nido de Utracán ubicado en
la provincia de La Pampa que, habría contado con la
protección de un cordón de médanos, los restantes tres
sitios se encontraban en áreas llanas y desprotegidas.
Los restantes dos nidos (activos) fueron observados
en postes de media tensión. De estos nidos no se pudo
obtener mayor información.
DISCUSIÓN Y CONCLUSIONES
Considerando la amplia distribución del Buteo polyo-
soma en Sudamérica y el número de autores que han
realizado observaciones o han estudiado distintos
aspectos de su historia natural, resulta llamativo el des-
conocimiento existente acerca de su ciclo reproductivo
según señalan Jiménez (1995) y Trejo (2007).
En lo que respecta a las actividades reproductivas y
al cuidado parental, en esta pareja se observó una clara
división en las labores de los sexos, en donde el macho
fue el proveedor de alimentos y, la hembra, la principal
responsable de la incubación, de custodiar y de cubrir y
alimentar directamente a los pichones. Al ir concluyen-
do el período de crianza en el nido, la hembra dedicó
mayor tiempo a vuelos de búsqueda y menos a estar
posada en las cercanías del nido, indicando una gradual
convergencia de los roles parentales. El comportami-
ento de esta pareja no se apartó, en líneas generales,
de lo conocido sobre la reproducción tanto de especies
NÓTULAS FAUNÍSTICAS - Segunda Serie, 77 (2011): 1-15
7
del género Buteo (Cramp y Simmons, 1980) como de
la gran mayoría de las rapaces diurnas (Brown y Ama-
don, 1968; Newton, 1979 y 1986). Debe destacarse, sin
embargo, cierta exibilidad de la hembra en cuanto al
típico rol de su sexo en las aves de presa. Durante la
fase de plumón realizó capturas y en ocasiones alimen-
tó directamente a los pichones, lo cual también ha sido
observado para la especie Buteo buteo (Brown y Ama-
don, 1968).
A pesar de la existencia de trabajos publicados que
cuanticaron la alimentación de esta especie (Schlatter
et al., 1980; Jimenez, 1995; Balardón et al., 2006), este
es, al parecer, el primero que aporta información sobre
la dieta, frecuencia de aportes de presas y duración de
los períodos de alimentación durante la crianza.
Si bien la dieta aportada por los adultos durante este
período fue variada, se destaca la ingesta de reptiles, si-
endo Buteo polyosoma generalmente considerado como
un consumidor destacado en pequeños mamíferos (Bro-
wn y Amadon, 1968; Schlatter et al., 1980; Jimenez,
1995; Banchs et al., 1983; Balardón et al., 2006). En
algunos estudios detallados de aves de presa, el creci-
miento y supervivencia de las nidadas fue asociado, en-
tre otros factores, a la frecuencia de aportes de alimento
(Newton, 1986). Por este motivo, en trabajos futuros
sería interesante investigar si los reptiles (en especial
lagartijas), por su vulnerabilidad, facilidad de captura
y procesamiento, pueden tener algún tipo de inuencia
tanto en la elección del área de nidicación como en el
éxito reproductivo de parejas o si solo constituyen un
ítem adicional dentro de una dieta diversa.
En este estudio, la actividad diaria del Buteo polyo-
soma destaca su condición de predador activo durante
el ciclo reproductivo. La pareja demostró contar con un
amplio repertorio de métodos de búsqueda (o modos de
caza) y adaptabilidad para cazar distintos tipos de pre-
sas durante la temporada, comportándose de manera di-
ametralmente opuesta a ejemplares observados en invi-
erno en la costa bonaerense que actuarían como preda-
dores especializados y pasivos (Balardón et al., 2006).
Un trabajo sobre ecología comportamental realizado en
la década del 80 en Chile (Jimenez y Jacksic, 1990) hal-
diferencias estacionales en los niveles de actividad
de la especie, mencionando, que, en verano, los Buteo
permanecían solo el 21% del tiempo en perchas mien-
tras que en invierno permanecían el 59%. Considerando
estos resultados, los del litoral bonaerense y los datos
del presente estudio en conjunto, es evidente que esta
especie es capaz de signicativas variaciones estacio-
nales en sus estrategias de captura de presas, compor-
tándose como predador activo o pasivo. La utilización
de una u otra estrategia estaría supeditada, tanto a los
roles que deben desempeñar los ejemplares (y por lo
tanto a sus requerimientos energéticos), como también
a condiciones ambientales (i.e. térmicas, vientos), que,
al disminuir o incrementar los costos de determinados
comportamientos de búsqueda de presas, propician o
limitan su ocurrencia.
La pareja estudiada mostró un alto grado de intole-
rancia y de alarma ante la presencia, en las cercanías
del nido, de Polyborus plancus, Geranoaetus melanole-
ucus y Cathartes aura (en especial durante la etapa ini-
cial de período de crianza). Esto estaría indicando que
estas rapaces representan un peligro potencial para los
nidos de aguiluchos y hacen suponer que la prolifera-
ción de estas especies, beneciadas por la introducción
de ganado ovino y lepóridos (Pavez et al., 1992; Do-
nazar et al., 1995; De Lucca y Saggese, 1995; Bellati,
2000) podrían inducir un impacto negativo sobre sus
poblaciones en algunas regiones. Como sustento para
esta hipótesis se menciona que en un estudio de aguilu-
chos de alas largas (Buteo albicaudatus), de ocho nidos
monitoreados, cinco fracasaron a causa de predadores
no identicados y uno debido a caracara (Polyborus
cheriway) (Stevenson y Meitzen, 1946).
Respecto a la distribución, abundancia y estatus de
la especie en la Argentina, la información existente es
bastante contradictora. El hallazgo de los nidos de Utra-
cán y de San Luis (Tabla 1) indicaría que los mapas de
Vaurie (1962) y de Narosky e Yzurieta (1987) son unos
de los más precisos en cuanto a la distribución perma-
nente de Buteo polyosoma en el centro del país. Releva-
mientos invernales futuros en el sur patagónico proba-
blemente puedan resolver el interrogante de si esta ave
es residente (De La Peña, 1985; Narosky e Yzurieta,
1987; Banchs et al., 1983) o no lo es (Fergusson-Lees y
Christie, 2005) en esta extensa región.
Los conteos realizados por el presente autor permi-
tieron identicar amplias diferencias de abundancia
relativa entre regiones. A pesar de la existencia de di-
screpancias entre los índices de abundancia relativa de
los distintos trabajos (ver Andersen, en Bird y Bildstein,
2008), el presente estudio coincide con Olrog (1979) en
la llamativa rareza o escasez de Buteo polyosoma en el
sector oeste de la provincia de Santa Cruz. Asimismo el
presente trabajo es coincidente con la postura propue-
sta por autores previos, que indican las áreas de mayor
abundancia relativa para la especie, tanto en el centro
del país (Olrog, 1979; Travaini, 1995), como en el este
patagónico (e.g., a lo largo de la Ruta Nacional 3)
(Ellis et al., 1990). Vale la pena remarcar que más de
dos décadas separan el monitoreo realizado por Olrog
(1979) del aquí presentado.
B. polyosoma no solo presentaría una falta de uni-
formidad en sus índices de abundancia entre regiones,
sino también dentro de una misma área. La distribución
de ejemplares en los tramos fue menos regular de lo
esperable, lo cual parece indicar que la especie tendría
preferencia por hábitats de características particulares.
Estudios detallados, en especial de parejas reproduc-
tivas, serán necesarios para identicar requerimientos
especícos de hábitat. Los aportes de este trabajo y de
los previos, que han permitido detectar zonas de mayor
y menor abundancia relativa, se espera sean tenidos en
cuenta a la hora de seleccionar áreas de estudio con esa
nalidad.
NÓTULAS FAUNÍSTICAS - Segunda Serie, 77 (2011): 1-15
8
La reciente categorización de esta especie como de
abundancia frecuente y baja sensibilidad parecería no
haber analizado los trabajos publicados sobre abun-
dancias relativas de rapaces ni la opinión de algunos
autores (Nores et al., 1983).El presente estudio, que se
ha focalizado sobre Buteo polyosoma (que al menos
en algunas zonas no sería tan común como su nombre
vulgar lo estaría indicado), destaca la necesidad de
poner mayor atención a su situación.Esto cobra mayor
relevancia en determinadas áreas de su distribución en
donde los procesos de deserticación, la persecución
directa, la disminución de presas naturales y el uso
indiscriminado de venenos y trampas para combatir
a otros predadores como el zorro colorado (Dusicyon
culpaeus) y el puma (Puma concolor) podrían afectar
a la especie.
Finalmente, debe mencionarse, que en otras partes del
mundo, los miembros del género Buteo han demostrado
ser muy sensibles al accionar del hombre sufriendo por
ello importantes declinaciones poblacionales (Cramp y
Simmons, 1980).
AGRADECIMIENTOS
A Marianna Ióppolo, por su participación en los via-
jes y su colaboración, la que posibilitó la realización de
este estudio. Al encargado del camping de Utracán, Sr.
Salas por su desinteresado apoyo. A personas anónimas,
de General Acha, que en varias oportunidades me ahor-
raron muchos kilómetros de caminata llevándome “a
dedo” y me brindaron su aliento. A Agustín Quaglia y a
Miguel Saggese por proporcionar bibliografía y estímu-
lo. A mi mujer y a mi hijo, a quienes dedico este trabajo
sobre una de mis especies predilectas.
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Fecha
Pichón 1
Pichón 2
PSC
PCC
LA
LC
LT
PCC
LA
LC
LT
16/11/95
1,1
1,6
2,5
-
3,1
-
2,4
-
2,4
19/11/95
1,1
1,85
2,6
-
3,35
1,95
3,9
-
3,9
22/11/95
1,45
2,4
6
-
4,95
2,2
4,1
-
4
9/12/95
1,8
2,8
19,3
9,3
8,8
3,1
16,8
7,1
8,8
17/12/95
2,1
3,4
25,2
12,5
8,9
3,2
2,33
11
9,1
22/12/95
-
-
28
15
-
27
13,2
-
Nido
Localidad
Ffecha
Especies
vegetales
A
h
p
D
d
H
P
E
r
Comentario
1
Punta Tombo,
departamento
Florentino
Ameghino,
Chubut
28/12/1995
Schinus sp.
2,30m
1,83
m
45
cm
_
110
cm
_
1
1
< 7
días
10 m
hembra cubriendo
pichones
2
Encón,
departamento 25
de Mayo, San
Juan
24/10/1996
Geoffroea
decorticans,
4,80 m
4,00
m
80
cm
_
80
cm
_
_
2
aprox. 7
días
20 m
hembra cubriendo
pichones
3
San Luis,
departamento La
Capital, San Luis
28/10/1996
Prosopis
caldenia 5,00
m
4,85
m
115
cm
_
112
cm
62
cm
_
2
aprox.
14 días
19 m
hembra cubriendo
pichones
Tabla 1.
Características
de los sitios
de nidificación
elegidos por el
Buteo polysoma.
Referencias: A: altura
al nido, h: altura del
nido, p: profundidad,
D: diámetro externo, d:
diámetro interno,
H: número de huevos,
P: número de pichones,
e: edad de los pichones,
r: distancia a la ruta.
Tabla 2. Morfometría
de pichones de Buteo
polyosoma (cm)
Referencias. PSC: pico sin
cera, PCC: pico con cera,
LA: largo de ala, LC: largo
de cola, LT: largo del tarso.
NÓTULAS FAUNÍSTICAS - Segunda Serie, 77 (2011): 1-15
10
Fecha
Hora
Tramo (provincia)
Distancia/Km.
B.polyosoma
Total de rapaces
24/09/1993
14.15 - ?
Punta Delgada-RP1 (Chub)
80
1
5
25/09/1993
7.20 - 8.20
Puerto. Madryn-Trelew (Chub)
65
1
1
25/09/1993
?
Trelew-Punta Tombo (Chub)
107
1
7
29/9/1993
9.30 - ?
Rancho Grande-Harberton (TdF)
45
0
4
30/09/1993
9.10 - ?
Ushuaia-Yehuin-Río Grande (TdF)
315
0
26
02/10/1993
16.40 - ?
Punta Bandera-Calafate (Sta. Cruz)
45
0
29
03/10/1993
?
Calafate-P.N. Los Glaciares (Sta. Cruz)
50
0
69
01/10/1993
7.45 - 13.00
Calafate-Río Gallegos (Sta. Cruz)
285
0
24
01/10/1993
14.30 - 19.35
Río Gallegos-Calafate (Sta. Cruz)
285
0
17
25/10/1994
10.30 - ?
Comodoro Rivadavia-Sarmiento (Chub)
124
0
13
26/10/1994
9.30 - ?
Perito Moreno-Río Pinturas (Sta. Cruz)
180
3
21
?
10.00 - 14.35
P.N.Perito Moreno-Tres Lagos (Sta. Cruz)
322
0
32
?
15.25 - 18.00
Tres Lagos-El Chaltén (Sta. Cruz)
127
0
?
30/10/1994
14.45 - ?
RN40 y Ruta al Chalten -El Chaltén (Sta. Cruz)
127
0
2
01/11/1994
10.45 - 11.40
Calafate-P.N. Los Glaciares (Sta. Cruz)
50
0
13
01/11/1994
14.30 - 16.30
P.N.Los Glaciares-Calafate (Sta. Cruz)
50
0
26
02/11/1994
10.55 - ?
Cerrito-Cancha Carrera (Sta. Cruz)
114
0
13
12/11/1994
7.10 - 9.00
Trelew-Punta Tombo (Chub)
107
0
7
19/12/1994
11.30 -14.00
RN3 y RP49 - M.N.Bosques Petrificados (Sta. Cruz)
44
0
2
19/12/1994
17.45 -18.53
M.N.Bosques Petrificados (Sta. Cruz )- RN3
44
0
1
20/12/1994
12.10 -15-34
Perirto Moreno y RN40 y Río Pinturas (Sta. Cruz)
122
1
7
20/12/1994
17.44 - ?
Río Pinturas- Intersección R40 (Sta. Cruz)
45
0
5
23/12/1994
8.40 - 10.47
Lago Posadas-Bajo Caracoles (Sta. Cruz)
70
0
1
23/12/1994
?
Bajo Caracoles-Tres Lagos (Sta. Cruz)
219
0
2
23/12/1994
19.00 - 20.40
Tres Lagos-El Chaltén (Sta. Cruz)
89
0
3
26/12/1994
?
El Chaltén-Calafate (Sta. Cruz)
218
0
34
26/12/1994
15.45 -16.40
Calafate-P.N. Los Glaciares (Sta. Cruz)
50
0
11
27/12/1994
12-14 -13.18
Calafate-P.N. Los Glaciares (Sta. Cruz)
50
0
10
28/12/1994
9.12 - 11.30
Calafate-La Esperanza (Sta. Cruz)
157
0
7
28/12/1994
12.06 -16-11
La Esperanza- Cancha Carrera (Sta. Cruz)
123
0
9
26/12/1995
10.50 - ?
Las Grutas-Pto Madryn (R. Negro-Chub)
263
3
23
28/12/1995
10.45 - 11.17
Puerto Madryn-Trelew (Chub)
57
2
2
28/12/1995
15.58 - ?
Puerto Madryn-Puer to Pirámides (Chub)
92
2
17
29/12/1885
8.00 - 14.10
Las Plumas-Esquel (Chub)
416
7
41
30/12/1995
17.50 - 20.15
Epuyen-Tecka (Chub)
179
2
?
31/12/1995
10.50 - ?
Gobernador Costa-Sarmiento (Chub)
282
1
22
01/01/1996
?
Puerto Deseado hacia intersección con ruta a Cabo Blanco
(Sta. Cruz)
65
0
4
02/01/1996
18.0 0 - ?
Comodoro Rivadavia a Caleta Olivia (Chub/Sta. Cruz)
68
6
8
03/01/1996
11.10 - ?
Los Antiguos-Perito Moreno (Sta. Cruz)
57
0
8
04/01/1996
11.20 - ?
Río Pinturas-Bajo Caracoles (Sta. Cruz)
44
2
2
04/01/1996
12.30 -13.35
Bajo Caracoles- RN40 y RP37 /(Sta. Cruz)
58
0
0
04/01/1996
13.40 -15.20
RN40 y RP37-P.N. Perito Moreno (Sta. Cruz)
80
0
2
07/01/1996
7.30 - ?
Perito Moreno y RN40 - Lago Cardiel (Sta. Cruz)
140
2
11
07/11/1996
?
Lago Cardie l- Tres Lagos (Sta. Cruz)
110
0
0
07/01/1996
?
RN40 y RP23 - RN40 y RP9 (Sta. Cruz)
95
0
3
11/01/1996
20.20 - 21.55
Calafate-Piedra Buena (Sta. Cruz)
75
0
4
12/01/1996
11.00 - 13.52
Puerto Santa Cru z- RN3 y RP49 (Sta. Cruz)
200
2
6
12/01/1996
14.00 - 15.00
RN3 y RP4 9 - M.N.Bosques Petrificados (Sta. Cruz)
44
0
0
14/01/1996
8.00 - ?
Uzudum-Trelew (Chub)
140
5
23
14/01/1996
?
Trelew-por RN3 al norte (Chub)
55
3
5
14/01/1996
? - 17.20
General Conesa -Río Colorado(R.Negro)
75
0
18
Subtotales
6.304
44
600
Tabla 3. Abundancia relativa de Buteo polyosoma en el centro y sur de la Argentina sobre la base
de los datos colectados por el autor. Provincias de Tierra del Fuego (TdF), Santa Cruz (Sta. Cruz),
Chubut (Chub) y Río Negro ( R. Negro)
NÓTULAS FAUNÍSTICAS - Segunda Serie, 77 (2011): 1-15
11
Fecha
Hora
Tramo (provincia)
distancia/km
Buteo polyosoma
Total rapaces
?/02/1994
15.00 - ?
Carhué-Gral. Acha
(Bs.As.-L. Pampa)
187
0
66
?/2/1994
17.25 - 20.15
RN35 y RP18-Lihué
Calel (L. Pampa)
175
8
74
04/02/1995
12.50 - 13.15
Tupungato-Tunuyán
(Mza)
30
0
19
06/02/1995
? - 18.55
Malargue- El Sosneado
(Mza)
50
0
14
09/02/1995
18.12-19.00
Malargue-R.P. Llancanelo
(Mza)
70
5
58
11/02/1995
18.20-19.20
Bardas Blancas-Río
Malargue (Mza)
45
1
4
?
?
Bardas Blancas-Cajón
grande (Mza)
80
0
22
04/11/1995
18.12 - 19.00
Puelches-P.N.Lihué Calel
(L. Pampa)
34
6
?
03/11/1995
10.00 - 12.23
Lihué Calel- RN152 y RP
20 (L. Pampa)
78
6
?
17/12/1995
9.54 - 12.21
Gral. Acha -P.N.Lihué
Calel (L. Pampa)
125
5
51
18/12/1995
7.15 - 8.20
Lihué-Calel – RN152 y
RP20 (L. Pampa)
78
0
44
19/12/1995
10.06 - 12.17
Chacharamendi-La
Reforma
57
3
49
25/12/1995
12.48 - 14.41
Tres Arroyos- Bahía
Blanca (Bs.As.)
196
0
96
14/01/1996
18.0 0- 20.00
La Adela-hacia Gral.
Acha (L. Pampa)
130
2
61
24/10/1996
11.52 - 11.40
San Luis por R N 147-
Limite San Juan (S. Luis)
130
0
30
24/10/1996
15.40 - 17.10
Encón-Caucete (S. Juan)
83
1
17
26/10/1996
8.15 - 9.45
Caucete- Valle Fértil(S.
Juan)
120
2
15
26/10/1996
16.45 - 17.45
Valle Fértil-Valle de La
Luna (S. Juan)
71
0
11
28/10/1996
7.20 - 8.00
Uspallata- Blanco
Encalada (M.za)
70
0
1
28/10/1996
9.30 - 10.15
Santa Rosa-La Paz
(Mza)
57
0
19
28/10/1996
10.25 - 10.45
La Paz-Desaguadero
(Mza)
35
0
14
28/10/1996
10.45 - 11.25
Desaguadero-hacia San
Luis (S. Luis)
75
2
13
25/12/1996
14.41 -18.30
Bahía Blanca-Carmen de
Patagones (Bs.As.)
240
9
138
Subtotales
2.216
42
742
Totales
8.520
86
1.342
Fecha
Hora
Tramo (provincia)
distancia/km
n°Buteo polyosoma
Total rapaces
?/02/1994
15.00 - ?
Carhué-Gral. Acha
(Bs.As.-L. Pampa)
187
0
66
?/2/1994
17.25 - 20.15
RN35 y RP18-Lihué
Calel (L. Pampa)
175
8
74
04/02/1995
12.50 - 13.15
Tupungato-Tunuyán
(Mza)
30
0
19
06/02/1995
? - 18.55
Malargue- El Sosneado
(Mza)
50
0
14
09/02/1995
18.12-19.00
Malargue-R.P. Llancanelo
(Mza)
70
5
58
11/02/1995
18.20-19.20
Bardas Blancas-Río
Malargue (Mza)
45
1
4
?
?
Bardas Blancas-Can
grande (Mza)
80
0
22
04/11/1995
18.12 - 19.00
Puelches-P.N.Lihué Calel
(L. Pampa)
34
6
?
03/11/1995
10.00 - 12.23
Lihué Calel- RN152 y RP
20 (L. Pampa)
78
6
?
17/12/1995
9.54 - 12.21
Gral. Acha -P.N.Lihué
Calel (L. Pampa)
125
5
51
18/12/1995
7.15 - 8.20
Lihué-Calel RN152 y
RP20 (L. Pampa)
78
0
44
19/12/1995
10.06 - 12.17
Chacharamendi-La
Reforma
57
3
49
25/12/1995
12.48 - 14.41
Tres Arroyos- Bahía
Blanca (Bs.As.)
196
0
96
14/01/1996
18.0 0- 20.00
La Adela-hacia Gral.
Acha (L. Pampa)
130
2
61
24/10/1996
11.52 - 11.40
San Luis por R N 147-
Limite San Juan (S. Luis)
130
0
30
24/10/1996
15.40 - 17.10
Encón-Caucete (S. Juan)
83
1
17
26/10/1996
8.15 - 9.45
Caucete- Valle rtil(S.
Juan)
120
2
15
26/10/1996
16.45 - 17.45
Valle rtil-Valle de La
Luna (S. Juan)
71
0
11
28/10/1996
7.20 - 8.00
Uspallata- Blanco
Encalada (M.za)
70
0
1
28/10/1996
9.30 - 10.15
Santa Rosa-La Paz
(Mza)
57
0
19
28/10/1996
10.25 - 10.45
La Paz-Desaguadero
(Mza)
35
0
14
28/10/1996
10.45 - 11.25
Desaguadero-hacia San
Luis (S. Luis)
75
2
13
25/12/1996
14.41 -18.30
Bahía Blanca-Carmen de
Patagones (Bs.As.)
240
9
138
Subtotales
2.216
42
742
Totales
8.520
86
1.342
Foto 1. Cordón
de médanos y
grupo de Caldenes
(Prosopis caldenia)
en Utracán, provincia
de La Pampa. Lugar
de nidificación de
una pareja exitosa
de Aguiluchos
Comunes.
Provincias de Buenos Aires (Bs. As.), La Pampa (L.Pampa), Mendoza (Mza), San Luis (S.Luis) y San
Juan (S.Juan)
NÓTULAS FAUNÍSTICAS - Segunda Serie, 77 (2011): 1-15
12
Foto 2. Parte
del territorio
reproductivo de la
pareja de Aguiluchos
Comunes en
Utracán.
Foto 3. El
nido, el día del
hallazgo,14 de
noviembre de
1995. Nótese la
dificultad para
identificarlo,
incluso, desde
escasa distancia.
Foto 4. El sitio
de nidificación
avanzado el
período de crianza,
diciembre de 1995.
NÓTULAS FAUNÍSTICAS - Segunda Serie, 77 (2011): 1-15
13
Foto 5. Uno de los pichones en su primer plumón el 15 de noviembre de 1995.
Foto 6. Pichones en su segundo plumón. Primer relevamiento, 22 de noviembre de 1995.
NÓTULAS FAUNÍSTICAS - Segunda Serie, 77 (2011): 1-15
14
Foto 7. Pichón más pequeño pero con un desarrollo más avanzado del plumaje. Segundo relevamiento,
9 de diciembre de 1995.
Foto 8. Pichón más corpulento, el 9 de diciembre de 1995, durante el segundo relevamiento.
NÓTULAS FAUNÍSTICAS - Segunda Serie, 77 (2011): 1-15
15
Foto 9. Pichón el 17 de diciembre de 1995. Adopción de una postura de sumisión.
Foto 10. Última visita al nido el 22 de diciembre de 1995. Nótese la diferencia de tamaño entre los
juveniles quienes ya presentaban ese plumaje prácticamente completo.
... Este nivel de conocimiento se mantendría por varios años (Trejo, 2007) comenzando a revertirse con una publicación sobre cuidado parental, rol de los sexos, crecimiento, desarrollo y alimentación de pichones (también con información sobre abundancias relativas y sitios de nidificación en varias provincias argentinas, estatus, métodos de caza, vocalizaciones, etc.), estudio que se centró en el seguimiento de una pareja hallada en la provincia de La Pampa (De Lucca, 2011). ...
... Partiendo de este punto en 2010 se relevaron, en busca de sitios de nidificación de aves de presa, 50 km desde la parte superior de los acantilados y en 2011 se monitorearon los sitios de nidificación hallados (De Lucca et al., 2012). Entre los años 2012 y 2015 el límite occidental de la transec- gándole al periodo de postura + incubación y al de crianza en el nido una duración aproximada de unos 40 y 50 días respectivamente (Housse, 1945;Marchant, 1960;De Lucca, 2011;Cabot Nieves et al., 2013). ...
... Factores meteorológicos también podrían ser causantes de variaciones en la abundancia de sus presas y, por ende, de la densidad de parejas. Se ha observado que el fenómeno de El Niño (ENOS) puede contribuir a una disminución poblacional de roedores (Ctenomys y otros micromamíferos) y de reptiles (lagartijas) (Bisceglia, 2014;Stapley et al., 2015;Garcias et al., 2018), presas presentes en las dunas del área de estudio y de importancia para Geranoaetus polyosoma (Schlatter et al., 1980;Jiménez, 1995;Monserrat et al., 2005;Balardón et al., 2006Balardón et al., , 2009De Lucca, 2011;Travaini et al., 2012). ...
... It is considered a widespread resident in the Falkland Islands (Malvinas; Wood and Wood 2006). Variable Hawks nested in native trees, on cliffs, and on utility poles in Santa Cruz, as reported previously for other areas of Patagonia in Chile and Argentina (Jiménez 1995, Travaini et al. 1994, De Lucca 2011, 2014, De Lucca et al. 2013, De Lucca and Bertini 2015, de la Peña 2016, De Lucca and De Lucca 2017). However, numbers were low despite the abundance of apparently suitable nest sites on cliffs and in trees in the BPNP, which suggests that nest sites are not limiting in Santa Cruz Province. ...
... However, numbers were low despite the abundance of apparently suitable nest sites on cliffs and in trees in the BPNP, which suggests that nest sites are not limiting in Santa Cruz Province. In contrast, in northeastern Patagonia, Variable Hawks nest in large numbers on utility poles along Highway RN3; installation of the poles may have contributed to the expansion of the species in this region (De Lucca 2011, De Lucca et al. 2012, 2013, De Lucca and Bertini 2015. Electricity poles are particularly abundant along most of Highway RN3 between the northern border of Santa Cruz Province and the city of Caleta Olivia, 60 km south of the border. ...
... In summary, we found that few Variable Hawks breed in Santa Cruz Province in southern Argentine Patagonia. The low number of nests may reflect widespread human persecution in Santa Cruz (Zapata 1967, Olrog 1979, De Lucca and Saggese 1989, Travaini et al. 2004, De Lucca 2011, de la Peña 2016, Saggese et al. 2019). The recent changes in the Santa Cruz Province landscape as result of the construction of two dams along the Santa Cruz River and the associated high voltage power lines may be an additional threat for this and other species. ...
Article
Full-text available
ABSTRACT.—In Argentina, the Variable Hawk (Geranoaetus polyosoma) inhabits the northwestern, central, and southern parts of the country, but current information on its breeding distribution and conservation status for most Argentine provinces is lacking. Raptor nest surveys in Santa Cruz Province (southern Argentine Patagonia) during the breeding seasons of 1980–1981 and 2008–2011, revealed six active nests (one in 1980, two in 2008, and three in 2010), plus one additional nest (in 2011) showing evidence of use earlier in the breeding season. Additional ornithological surveys in Santa Cruz Province between 1994 and 2018 revealed two more nests (one each in 2002 and 2004). Results of these combined surveys suggest that the Variable Hawk breeds in very low numbers in the southern continental Patagonian steppes, grasslands, and coastal biomes of Santa Cruz Province. This low density substantiates previous reports on the rarity of the species in this province and contrasts with findings from northeastern Patagonia, where it breeds at high densities. Low Variable Hawk breeding abundance in southern continental Argentine Patagonia is likely related to low prey diversity and abundance as well as anthropogenic activities. We recommend surveys be conducted of this hawk and its prey in different biomes throughout Patagonia. KEY WORDS: Variable Hawk; Geranoaetus polyosoma; abundance; nesting; Patagonia; status.
... It is considered a widespread resident in the Falkland Islands (Malvinas; Wood and Wood 2006). Variable Hawks nested in native trees, on cliffs, and on utility poles in Santa Cruz, as reported previously for other areas of Patagonia in Chile and Argentina (Jiménez 1995, Travaini et al. 1994, De Lucca 2011, 2014, De Lucca et al. 2013, De Lucca and Bertini 2015, de la Peña 2016, De Lucca and De Lucca 2017). However, numbers were low despite the abundance of apparently suitable nest sites on cliffs and in trees in the BPNP, which suggests that nest sites are not limiting in Santa Cruz Province. ...
... However, numbers were low despite the abundance of apparently suitable nest sites on cliffs and in trees in the BPNP, which suggests that nest sites are not limiting in Santa Cruz Province. In contrast, in northeastern Patagonia, Variable Hawks nest in large numbers on utility poles along Highway RN3; installation of the poles may have contributed to the expansion of the species in this region (De Lucca 2011, De Lucca et al. 2012, 2013, De Lucca and Bertini 2015. Electricity poles are particularly abundant along most of Highway RN3 between the northern border of Santa Cruz Province and the city of Caleta Olivia, 60 km south of the border. ...
... In summary, we found that few Variable Hawks breed in Santa Cruz Province in southern Argentine Patagonia. The low number of nests may reflect widespread human persecution in Santa Cruz (Zapata 1967, Olrog 1979, De Lucca and Saggese 1989, Travaini et al. 2004, De Lucca 2011, de la Peña 2016, Saggese et al. 2019). The recent changes in the Santa Cruz Province landscape as result of the construction of two dams along the Santa Cruz River and the associated high voltage power lines may be an additional threat for this and other species. ...
Article
ABSTRACT.—In Argentina, the Variable Hawk (Geranoaetus polyosoma) inhabits the northwestern, central, and southern parts of the country, but current information on its breeding distribution and conservation status for most Argentine provinces is lacking. Raptor nest surveys in Santa Cruz Province (southern Argentine Patagonia) during the breeding seasons of 1980–1981 and 2008–2011, revealed six active nests (one in 1980, two in 2008, and three in 2010), plus one additional nest (in 2011) showing evidence of use earlier in the breeding season. Additional ornithological surveys in Santa Cruz Province between 1994 and 2018 revealed two more nests (one each in 2002 and 2004). Results of these combined surveys suggest that the Variable Hawk breeds in very low numbers in the southern continental Patagonian steppes, grasslands, and coastal biomes of Santa Cruz Province. This low density substantiates previous reports on the rarity of the species in this province and contrasts with findings from northeastern Patagonia, where it breeds at high densities. Low Variable Hawk breeding abundance in southern continental Argentine Patagonia is likely related to low prey diversity and abundance as well as anthropogenic activities. We recommend surveys be conducted of this hawk and its prey in different biomes throughout Patagonia.
... Due to the limited visual range captured by the cameras, the parental effort by the male could not be determined. De Lucca (2011) found the male was mainly focused on hunting for the nestlings and defending the nest; it mostly brought food to the nestlings, that was deposited in nearby perches where the female collected it to feed the nestlings. Such behavior may not be recorded by our camera system. ...
... She protected the chicks from the direct solar radiation covering them with her body and wings (Fig. 1A). Similar behavior was recorded by De Lucca (2011) for this species, and for Black-chested Buzzard-Eagle (Geranoaetus melanoleucus) by Pavez (2001). This is a typical behavior for species that inhabit environments with high solar radiation, and aims to help nestlings to avoid hyperthermia (Whittow 1986). ...
Article
Full-text available
Although the Variable Hawk (Geranoaetus polyosoma) is a common and broadly distributed raptor in the Neotropics, its breeding ecology is almost unknown. Using video cameras, we collected data on the parental and nestling behavior of this hawk at the early-brood rearing period from one location in the Atacama Desert of Chile. An attempt to collect data in a second nest failed due to methodological deficiencies, which suggested improvements to sampling design in future studies. As most accipitrid raptors, we found that the female performed the majority of the parental activities occurring at the nest: she fed the chicks, protected them from high solar radiation and stayed on the nest at night. Nestlings were fed with Chilean Iguana (Callopistes macullatus) and Darwin's Leaf-eared Mouse (Phyllotis darwini). We also describe some nestling behaviors. With these observations, we add information to the breeding ecology of this species and encourage the use of low-cost technology to monitor wildlife, but with certain considerations.
... La nidificación cercana y en algunos casos muy cercana entre Falco peregrinus y Geranoaetus polyosoma (Figura 5a y b) demuestra una amplia tolerancia entre estas dos aves de comportamientos territoriales, normalmente sumamente agresivas ante la presencia de otras rapaces en cercanía de sus nidos (Cramp y Simmons, 1980;De Lucca, 2011). El que estas especies tengan dietas tan disímiles podría, en cierta medida, brindar una explicación para este comportamiento (teoría de partición de nichos tróficos-ver Bazzaz y Catosky, 2001). ...
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In the present article I provide information about three breeding seasons for a south american peregrine falcon population (Falco peregrinus cassini) studied since 2010 in seacoasts of northern Patagonia. In each of these seasons nine territorial pairs were detected along 29 kilometers of sea-cliffs. (density: 1 pair/3,22 km). In 2017 all nine pairs were successful (at least rearing one nestling up to 30 days of age), while eight succeeded in 2018 and 2019. Average distance between active nests was of 3,05 km in 2017, 3,49 km in 2018 and 3,66 km in 2019. This population produced 23 young in 2017, 18 in 2018 and 17 in 2019 with average brood sizes (at 30 days) of 2,55, 2,25 and 2,13 respectively. Of 23 nests of which descriptions were made, 65,22% were placed in the upper third of the cliffs, 26,08% between the middle and the upper third, and 8,67% in the middle third. The majority of nests were in ledges (78,26%) and the rest in holes/cavities (21,74%). Sixty percent of nests were associated with burowing parrot’s (Cyanoliseus patagonus) colonies. Pairs of chimango caracara (Milvago chimango) and variable hawks (Geranoaetus polyosoma) nested close to peregrine nests. Two female falcons were seen with periocular lesions of unknown etiology. The high density recorded in the study area, together with normal breeding parameters, indicates a healthy peregrine falcon population occupying a high quality habitat. The information gathered about these breeding seasons contributes new knowledge on Falco peregrinus cassini reproduction and its interaction with other bird species that share this area of seacoasts of northern patagonia.
... Our understanding of the trophic ecology of Atacama Desert raptors has increased in recent years, particularly for the variable hawk Geranoaetus polyosoma and the barn owl Tyto furcata. Geranoaetus polyosoma is a species of raptor of the Accipitridae family, which has a wide distribution in South America; it has a northern distribution from the central mountain range of Colombia to Cabo de Hornos in the south, and from the coasts of Chile to Argentina (Brown and Amadon 1968;Cabot 1991;De Lucca 2011), reaching the Malvinas Islands in the Atlantic (Cabot 1991) and the Juan Fernández Islands in the Pacific (Blake 1977). It is considered one of the most studied raptors in Chile (Raimilla et al. 2012); it is sexually dimorphic (Brown and Amadon 1968), of medium size, with a wingspan of 1100 mm, body length between 450 and 530 mm for males and 485 and 630 mm for females, but adult males between 690 and 1134 g and adult females between 876 and 1417 g (Jiménez 1995). ...
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The diets of the variable hawk (Geranoaetus polyosoma) and the barn owl (Tyto furcata) have been previously reported for the Atacama Desert of northern Chile. However, their ecological interactions and their role in the control of invasive species are unknown. In this work, the diet and competitive interaction of both raptors in an agricultural landscape were evaluated. Both species consume a high proportion of rodents (26.3% and 63.3% respectively), particularly Rattus sp. (20.8% and 30.0% respectively), which represent the highest contribution to the biomass consumed (67.9% and 60.2% respectively). Geranoae-tus polyosoma consumes reptiles such as Microlophus yanezi (11.7%) and invertebrates (42.7%), mainly Coleoptera (30.7%) and Decapoda (7.11%). On the other hand, Tyto furcata consumed native rodents as Oligoryzomys flavescens (7.13%) and Auliscomys boliviensis (6.22%) and marine birds nesting in the desert, as Oceanodroma markhami (0.55%). Both raptors hunt over wide geographic ranges from the coast to the highlands, in wetlands, agricultural and desert areas. Despite sharing 44% of the prey consumed, there is only moderate interspecific competition. We discuss the possible role of both raptors as controllers of the exotic invasive Rattus sp.
... El aguilucho común (Geranoaetus polyosoma) es una rapaz de la Familia Accipitridae (Thiollay, 1994), con una amplia distribución en gran parte de Sudamérica, desde la cordillera central de Colombia hasta el Cabo de Hornos por el sur, y desde las costas de Chile hasta Argentina (Brown y Amadon, 1968;Cabot, 1991;De Lucca, 2011;Vaurie, 1962), llegando a las Islas Malvinas en el Atlántico (Cabot, 1991) y al archipiélago Juan Fernández por el Pacífico (Blake, 1977). Su biología es considerada como poco conocida (Jiménez, 1995). ...
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Three ecological niche models were elaborated for Suri the Puna Rhea (Rhea tarapacensis) considering five habitat suitability categories (very low to very high) within the South American Central Andean Puna using the MaxEnt software. To construct the model, we used specimens’ observations recorded in Peru and Chile and twenty environmental variables. In order to evaluate the precision of the model, it was compared with 207 records obtained from bibliographic information. 18% of the ecological niche area modeled is within protected areas, Argentina being the country with the largest proportion of niche inside conservation areas (62%) and with the highest degrees of habitat suitability, while Peru has the least low niche surface in conservation areas (12%) and lower levels of suitability. These results can be used by organizations involved in species conservation (and high Andean habitats conservation in general) allowing to recognize optimal areas for their management, reintroduction, and demarcation of future conservation units.
... In two separate instances in Chile, three Variable Hawks defended nests, which perhaps represents helping behavior (Alvarado Orellana and Figueroa R. 2006). However, we never observed more than two Variable Hawks at nests we studied in Patagonia (De Lucca 2011, 2014, De Lucca et al. 2013, De Lucca and Bertini 2015. Thus, we consider this scenario unlikely. ...
... El aguilucho común (Geranoaetus polyosoma) es una especie de rapaz de la Familia Accipitridae (Thiollay 1994), que presenta una amplia distribución en gran parte de Sudamérica, encontrándose por el norte desde la cordillera central de Colombia hasta el Cabo de Hornos por el sur, y desde las costas de Chile hasta Argentina, (Brown & Amadon 1968, Cabot 1991, Vaurie 1962, De Lucca 2011, llegando a las Islas Malvinas en el Atlántico (Cabot 1991) y a las Islas Juan Fernández por el Pacífi co (Blake 1997). Su biología es poco conocida (Jiménez 1995) a pesar de ser una de las rapaces más estudiadas en Chile (Raimilla et al. 2012), donde la información disponible aún es escasa, particularmente en el norte de Chile (Cabot et al. 2010). ...
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RESUMEN El aguilucho común (Geranoaetus polyosoma) es una especie de ave rapaz que se distribuye desde Arica a Tierra del Fuego en Chile. Se alimenta de pequeños vertebrados e invertebrados, particularmente insectos y arácnidos. No existe sufi ciente información biológica de esta especie en el norte de Chile, desconociéndose su reproducción, dieta, etc. En este trabajo evaluamos la dieta del aguilucho común, por medio del análisis de egagrópilas colectadas entre las localidades de Vallenar y Copiapó, Región de Atacama, la que corresponde a una zona híperárida. Esta información fue comparada con la literatura científi ca existente en el resto del país y países limítrofes. Dada las condiciones ambientales de extrema aridez, esperamos encontrar una baja diversidad de presas, situación característica de las rapaces de ecosistemas áridos. En el caso particular de las poblaciones de aguilucho en la Región de Atacama el ítem presa más frecuente fue reptiles (57,1%) el que correspondió a lagartos pequeños del género Liolaemus spp (30,4%), junto con L. bisignatus (17%) y Callopiste maculatus (5,3%). Los ítems presa secundarios correspondieron a roedores (19,8%) y coleópteros del género Gyriosomus (18,9%). No hubo correlación positiva entre la frecuencia de presas y su masa corporal (r 2 =-0,267, p> 0,05) lo que indica que esta rapaz no selecciona a sus presas por tamaño. La biomasa de reptiles en la dieta (55,3%) fue levemente mayor a mamíferos (42,7%), pero quién más aportó fue Phyllotis darwini con un 27,6%. Tanto el Índice de Simpson (IS= 0,1833) como el Índice de Shannon (H´= 0,8463) indican que esta especie tiene una baja diversidad de presas, lo que está en concordancia con otras rapaces habitantes en ecosistemas áridos. ABSTRACT The Variable Hawk (Geranoaetus polyosoma) is a raptor species distributed from Arica to Tierra del Fuego in Chile. It consumes small vertebrates and invertebrates, particularly insects and arachnids. The biological information of this species is scarce for northern Chile, particularly about their reproduction, diet, etc. We evaluated the diet of the Variable Hawk, by means of pellets collected between Vallenar to Copiapó, in Atacama region, a hyper-arid area. This information was compared with the available scientifi c literature in Chile and neighboring countries. Because of the environmental conditions of extreme aridity, we expect to fi nd a low diversity of prey, characteristic of the raptors of arid ecosystems. In the case of the Variable Hawk populations from Atacama region, the most consumed species were reptilians (57,1%) corresponding to small lizards of the Liolaemus spp (30,4%), L. bisignatus (17%) and Callopiste maculatus (5,3%). Other prey corresponded to rodents (19.8%) and coleopterans of the genus Gyriosomus (18.9%). There was no positive correlation between frequency of prey and their body mass (r 2 =-0.267, p> 0.05) indicating that this raptor does not select their prey by body size. The biomass of reptiles in the diet (55.3%) was slightly higher than mammals (42.7%), but the largest individual contribution was given by Phyllotis darwini with 27.6%. Both the Simpson (SI = 0.1833) and the Shannon index (H '= 0.8463) indicate that this species consume a low diversity of prey, which is consistent with the others raptors that inhabit arid environments.
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Predatory birds represent the greatest risk for many lizard species. However, little is known about the functional relationship between the escape distance and escape latency of lizards during a rapid bird attack. We hypothesised that escape latency and distance in the Andean lizard species Phymaturus williamsi would increase proportionally, but vary according to the means of escape. Over a three-year period we observed seven types of antipredatory behaviour in 98% P. williamsi lizards on simulated predatory bird attacks. Escape distance and latency were positively correlated. 65% of lizards emerged from their refuge within 2 min of an attack. All of these behaviours were positively correlated with escape latency and distance, although we found the former to be more precise. This study contributes to a better understanding of the general antipredatory behaviour in this species of Andean lizard, and will assist in future decisions concerning its conservation.
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roadside census of birds of prey in la Pampa province, Argentina
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Food-niche relationships beetween Chilean Eagles and Red-backed Buzzards in central Chile
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The prey species' composition and their relative abundance in the diet were extremely similar between Chilean Eagles and Red-backed Buzzards at La Dehesa (central Chile), thus producing a very high overlap of their food-niches. Prey-size selection, however, would permit a certain degree of differential utilization of food resources.
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The diet of Red-backed Hawk (Buteo polyosoma) was quantified by analyzing 40 pellets collected during winter and spring 1999 and winter 2000 in a forested area of Aysén, Chilean Patagonia. Rodents were the most numerous prey (82% of all prey), and accounted for the highest contribution to total biomass (83%). Among rodents, Oligoryzomys longicaudatus was the most consumed prey species, accounting for 70% of total number and 64% of total biomass. Birds accounted for less than 6% in number, but their biomass contribution was significantly higher (more than 15%). Insects constituted 12% in number, but less than 0.5% of total biomass. The Red-backed Hawk seemed to consume Oligoryzomys longicaudatus according to their field abundance. Also, it seemed to prey disproportionately upon young adult rodents. Relating these results with previous studies on the same species, we conclude that this hawk mostly predates upon vertebrate species throughout its distribution range, with rodents being the most important prey.