ArticlePDF Available

Balestra, Alejandra and Alex Sousa, Variación en el uso de los adjetivos en las cartas de Maria Amparo Ruiz de Burton: ¿Contacto lingüístico o subjetividad?

Authors:

Abstract

Según la gramática de la lengua española, los adjetivos se ubican a continuación del sustantivo y concuerdan con éste en número y género. Sin embargo, hay casos específicos en que determinados adjetivos cambian de significado de acuerdo con la posición en que se encuentran en relación al sustantivo que modifican, véase (1). (1) a. el gran hombre b. el hombre grande En (1a) el significado de gran no se refiere a las características físicas del sustantivo modificado hombre, sino a sus características internas o su calidad personal. En (1b), en cambio, grande se refiere a las características físicas del sustantivo hombre, que se interpreta como un individuo de estatura alta y/o voluptuosa. En las cartas de Maria del Amparo Ruíz de Burton, se observa variación en la ubicación de los adjetivos en relación con los sustantivos que ellos modifican. Existirían dos posibles razones para que suceda esto: el estilo de la autora o su contacto con la lengua inglesa. El estilo, objetivo o subjetivo, puede ser un factor determinante en el posicionamiento de los adjetivos en español. Klein-Andreu (1983:170-71) señala que a medida que es más concreta la intención, se hace necesario añadir menos comentario, resultando baja, la caracterización antepuesta. Por otro lado, cuanto mayor es la intención
Variación en el uso de los adjetivos en las cartas de Maria A R Burton:
¿Contacto lingüístico o subjetividad?
Por Alex Sousa y Alejandra Balestra
I. Introducción
Según la gramática de la lengua española, los adjetivos se ubican a continuación
del sustantivo y concuerdan con éste en número y género. Sin embargo, hay casos
específicos en que determinados adjetivos cambian de significado de acuerdo con la
posición en que se encuentran en relación al sustantivo que modifican, véase (1).
(1) a. el gran hombre
b. el hombre grande
En (1a) el significado de gran no se refiere a las características físicas del sustantivo
modificado hombre, sino a sus características internas o su calidad personal. En (1b), en
cambio, grande se refiere a las características físicas del sustantivo hombre, que se
interpreta como un individuo de estatura alta y/o voluptuosa.
En las cartas de Maria del Amparo Ruíz de Burton, se observa variación en la
ubicación de los adjetivos en relación con los sustantivos que ellos modifican. Existirían
dos posibles razones para que suceda esto: el estilo de la autora o su contacto con la
lengua inglesa.
El estilo, objetivo o subjetivo, puede ser un factor determinante en el
posicionamiento de los adjetivos en español. Klein-Andreu (1983:170-71) señala que a
medida que es más concreta la intención, se hace necesario añadir menos comentario,
resultando baja, la caracterización antepuesta. Por otro lado, cuanto mayor es la intención
2
de comentar en lugar de describir hechos, se espera más caracterización antepuesta. En
un estilo subjetivo, el autor tiende a añadir sus comentarios y opiniones, y sus adjetivos
suelen estar antepuestos. En un estilo objetivo, el autor es más descriptivo, presenta los
hechos y los describe sin añadir su punto de vista personal. Por esta razón, la ubicación
del adjetivo en español puede estar íntimamente relacionada al estilo del autor.
Es posible que el contacto lingüístico, también pueda influir el posicionamiento del
adjetivo en español, principalmente si la lengua en contacto con español es el inglés,
lengua en que los adjetivos son antepuestos a los sustantivos. Sin embargo, es importante
enfatizar que el sistema sintáctico de las gramáticas es muy resistente a la penetración de
estructuras sintácticas extranjeras. Silva-Corvalán (1994a; 1988, 2001) afirma que los
bilingües no transfieren estructuras sintácticas, sino funciones discursivo-pragmáticas
cuando las estructuras de superficie son paralelas. El ejemplo (2) ilustra cómo una
función discursivo-pragmática puede ser transferida en estructuras paralelas.
(2) mis pobres hijitos (MARB 1869;317:158)
Pobres en este ejemplo aparece antepuesto al sustantivo hijitos. En este caso, la
estructura discursivo-pragmática es paralela en ambas lenguas, porque pobre o poor, en
este contexto, no quiere decir: “que no tienen dinero” sino que se refiere a una evaluación
de la persona.
En este estudio, se investiga el uso de los adjetivos en las cartas de Maria del
Amparo Ruiz de Burton (MARB). Contrastando sus últimas cartas, después de haber
vivido en Nueva York por aproximadamente diez años, con sus primeras cartas, escritas,
mientras ella vivía en California. El objetivo de este estudio es identificar los factores
más significantivos en el condicionamiento del uso del adjetivo descriptivo en español.
3
La primera hipótesis es que el uso de adjetivos antepuestos a sustantivos aumentaría con
el paso del tiempo que MARB pasa en la costa este, donde la lengua inglesa es
dominante. Si eso pasa, investigaremos el tipo de interferencia que la lengua inglesa ha
ejercido en el uso de los adjetivos por MARB; sintáctica o discursivo-pragmática, como
señala Silva-Corvalán. La segunda hipótesis sería que si el uso de adjetivos antepuestos al
sustantivo disminuye, y aumenta el uso de adjetivos pospuestos, concluiremos que el uso
de los adjetivos por la autora no ha sufrido interferencia del inglés. En este caso la autora
habría cambiado de estilo, pasando de subjetivo a objetivo, de acuerdo con lo que indica
Klein-Andreu (1983).
Este trabajo está dividido en 5 partes. En la primera parte, la introducción, se
presenta la variable lingüística del estudio y los posibles factores que la están
condicionando, en este caso factores lingüísticos, debido el contacto con el inglés, o
factores estilísticos de subjetividad u objetividad en la escritura de la autora. La segunda
parte se discute las clasificaciones y los usos de los adjetivos en español. La tercera parte
se explica la metodología usada. La cuarta parte se muestra los resultados estadísticos y
finalmente, en la última parte se presenta la discusión final con las conclusiones basadas
en los resultados estadísticos y contribuciones para otros estudios.
II. La estructura de los adjetivos en español
1. Propuesta formalista.
En la literatura se ha discutido acerca de la definición de adjetivo. Las gramáticas
tradicionales distinguen en la lengua española una subclase de adjetivos y una de
4
pronombres que pueden ser posesivos, cuantificadores y demostrativos. El adjetivo es
todo lo término que modifica directamente al nombre en relación de adyacencia con él.
La diferenciación se hace entre ‘actualización’, realizada por los artículos, y adjetivación,
llevada a cabo por los modificadores de nombre, que se dividen en dos clases:
calificativos y determinativos’ según menciona Alarcos Llorach (1994:81-84)
Otros gramáticos engloban bajo idéntica distinción terminológica una
clasificación diversa: para Sobejano (1955) el área de los adjetivos determinativos
incluye a cuantificadores como tres y a los adjetivos que expresan una relación, como
celestial(MARB 1958;148:39). En el extremo opuesto, Luján (1980) considera que sólo
son adjetivos aquellas formas que pueden ser predicados de una oración copulativa, esto
es, los adjetivos calificativos y algunos de los adjetivos relacionales.
Calificativos son los adjetivos que expresan una sola propiedad o rasgo
constitutivo o inherente del nombre modificado, como vemos en el ejemplo (3):
(3) a. las horas tristes (MARB 1869, 317:75)
b. una carta estúpida (MARB 1870, 344:17)
Los adjetivos relacionales son los que se refieren a un conjunto de propiedades a
que están vinculados de una cierta manera, como vemos en el ejemplo (4):
(4) a. el despacho telegráfico (1869, 317:99)
b. correspondencia epistolar (1858,148:44).
La asignación de propiedades da lugar a relaciones semánticas complejas y
diversificadas. En el caso de (4a) por despacho telegráfico se entiende un despacho
5
enviado por telégrafo. Del mismo modo, en (4b) por correspondencia epistolar se
entiende correspondencia por carta (epístola).
Así podemos asumir que hay dos clases de adjetivos: los calificativos, que
designan cualidades inherentes y polares a los sustantivos, y los relacionales, que indican
propiedades extrínsecas, no inherentes, que son parte de la entidad objeto de
modificación adjetiva, por su relación con algo externo a si misma. Bosque caracteriza a
los adjetivos relacionales como “no calificativos, es decir, no denotan cualidades o
propiedades de los sustantivos sino que establecen conexiones entre estas entidades y
otros dominios o ámbitos externos a ellas” (1993:10).
Según, Almela (2000), el adjetivo relacional carece de algunos rasgos
morfológicos y sintácticos que caracterizan al calificativo, como vemos en las
variaciones de los ejemplos de abajo.
(5) no son graduables ni cuantificables
el despacho *bastante telegráfico (MARB 1869;317:99)
(6) no son base para adverbios en mente
el despacho *telegráficamente
(7) no admiten modificadores adverbiales
el despacho *muy telegráfico
(8) no se anteponen al sustantivo
el *telegráfico despacho
(9) no se coordinan con adjetivos calificativos
6
el despacho telegráfico y *lindo
Demonte (1999: 138-139) sugiere tres pruebas sintácticas para distinguir los
adjetivos calificativos de los relacionales, los calificativos pueden:
(10) usarse predicativamente
(11) entrar en comparaciones
(12) ser modificados por adverbios
(13) formar sistemas binarios con relaciones de polaridad
A diferencia de los adjetivos relacionales, los calificativos son capaces de
formar sistemas binarios como: feliz/infeliz, bueno/mal, grande/pequeño, etc.
Este rápido repaso sobre las diferencias entre los adjetivos calificativos y
relacionales es de gran importancia para este estudio. Sin embargo, vale mencionar que
las conclusiones presentadas hasta ahora tienen una perspectiva gramatical desde el punto
del vista estructuralista y desde el enfoque formalista.
2. Propuesta funcionalista
El posicionamiento de los adjetivos descriptivos tiene un efecto comunicativo
que depende del contexto. Klein-Andreu (1983:150) propone que el posicionamiento del
adjetivo adyacente al sustantivo constituye un sistema de caracterización en español, en
el cual se señala opciones semánticas caracterizadas por un ítem adyacente.
Klein-Andreu contrasta el posicionamiento del adjetivo con principios de
topicalización y definición de los sustantivos. Por ejemplo, el posicionamiento del
adjetivo en relación a la función del sustantivo como sujeto u objeto de la oración,
7
presencia o ausencia de determinante en el sustantivo y el tipo de sustantivo; común o
propio. Esta distribución nos muestra que la ubicación del adjetivo no es aleatoria, sino
gobernada por una serie de factores de definición y restricciones de topicalidad. Según
sus resultados, los adjetivos anteceden: 77% de los sustantivos con función de sujeto,
58% de los sustantivos indefinidos con determinante ‘un/una’ y 93% de los nombres
propios.
Para Klein-Andreu los adjetivos que anteceden sustantivos son comunes en
textos en que el autor ofrece su opinión personal. Es decir, los adjetivos antepuestos
aparecen más en textos escritos, en los cuales la opinión del autor no forma parte del
texto. La autora confirma su hipótesis analizando el posicionamiento de los adjetivos
descriptivos en tres fuentes distintas de materiales escritos: el código de tránsito español,
considerado objetivo; Destino, un artículo con comentarios sobre eventos presentes y
varios relatos de Hola, una revista dedicada a chismes.
Sus resultados muestran que aparece un porcentaje más alto de adjetivos
antepuestos en los escritos con mayor información subjetiva (Hola y Destino). Ya en una
fuente considerada más objetiva, el código de tránsito español, el porcentaje de adjetivos
antepuestos es relativamente bajo. Relacionado con estos resultados podemos asumir que
la subjetividad en las cartas de MARB, puede ser un factor significativo en el
posicionamiento de sus adjetivos.
Además de la subjetividad u objetividad de un autor, hay otros factores de
relevancia en el posicionamiento de los adjetivos en español. Varios estudios acerca del
posicionamiento del adjetivo español han descubierto que el tamaño del adjetivo en
8
relación al sustantivo modificado puede determinar cual de los dos ocupará la posición de
antecedente.
Fernández (1951), uno de los primeros en investigar la ubicación de los
adjetivos en relación a los sustantivos según el peso y las leyes rítmicas, hizo un análisis
de tres tipos de construcciones con la preposición con. En la primera construcción, con +
un(a) + Adj- N/ N- Adj, 30 de los casos se realizan con el adjetivo pospuesto (N-Adj) y 10
con adjetivo antepuesto (Adj - N). En la segunda construcción, con+determinante+
Adj+N / N+Adj, el elemento final era de igual tamaño o silábicamente más largo. En la
tercera construcción, con+Adj-N / N Adj, 60% por ciento de los casos se manifiestan con
adjetivo antepuesto y 40% con adjetivo pospuesto. Él concluyó que en español los
adjetivos tienden a aparecer después de los sustantivos. Sin embargo, cuando los
adjetivos son más cortos que los sustantivos, ellos tienden a anteceder los sustantivos.
Prado (1980) investigó el posicionamiento de los adjetivos en relación a los
sustantivos y encontró que el adjetivo antepuesto era más corto o igual al sustantivo en
62%, 75%, 58% y 75% respectivamente en cuatro novelas investigadas. Él también
encontró que los adjetivos pospuestos eran más largos o iguales a los sustantivos en 80%,
83%, 80% y 83% respectivamente. Aún así, él no considera que esto fuera evidencia
suficiente para apoyar el ‘el principio de peso’ y que otros factores semánticos son más
relevantes en la determinación de la posición de los adjetivos.
File-Muriel (2006) investiga datos del lenguaje oral y escrito. Como este estudio
está basado en datos de lenguaje escrito, discutiremos solamente los resultados del
estudio en textos escritos. En su estudio de cartas y editoriales del periódico La Nación,
de San José en Costa Rica, el autor encontró que en el 83.8% de los casos, los adjetivos
9
antepuestos tienden a ser iguales o menores que los sustantivos que ellos modifican. Sus
resultados apoyan fuertemente ‘el principio de peso’, que sugiere que los elementos más
pesados, o silábicamente más largos son pospuestos, y los más cortos, antepuestos.
3. Propuesta semántica
Como sugiere Prado (1988), hay factores semánticos que deben ser
considerados en un análisis del posicionamiento de los adjetivos en español. File-Muriel
(2006) también tomó esto en cuenta e incluyó en su estudio una clasificación semántica
para adjetivos según Delbecque (1990), la misma clasificación que usamos en el presente
estudio.
Delbecque (1990) presenta 8 clases para categorizar los adjetivos. Los ejemplos
14 21, ilustran esta clasificación:
(14) Clase 1: Color
Al lucerito oscuro (MARB 1857;140:39)
(15) Clase 2: Relacional
Su celestial hermosura (MARB 1958;148:39)
(16) Clase 3: Marcador temporal
la sempiterna inferioridad (MARB 1867;158:06)
(17) Clase 4: Marcador de forma y espacio
por tan largo tiempo (MARB 1869;317:05)
(18) Clase 5: Marcador de propiedad física
No tengo la más pequeña duda (MARB 1869;317:175)
10
(19) Clase 6: Marcador de modalidad
Con aparente fragilidad (MARB 1870; 344:15)
(20) Clase 7: Marcador de evaluación
Bonitos vestidos (MARB 1852; 78:44)
(21) Clase 8: Marcador de personalidad y disposición
Esa gente ambiciosa (MARB 1852; 78:27)
II. Metodología
1. Corpus
Para el presente estudio se ha usado un corpus de cartas escritas por María del
Amparo Ruiz de Burton (MARB), y publicadas en un libro titulado Conflicts of Interest
The letters of María Amparo Ruiz de Burton.
En este estudio se hace una comparación cuantitativa, entre dos grupos de cartas
escritas por MARB. El primer grupo incluye 14 cartas escritas entre 1851 y 1859. El
segundo grupo incluye 11 cartas escritas entre 1869 y 1870. En el primer grupo tenemos
cartas escritas en un período aproximado de 10 años cuando la autora residía en su lugar
de nacimiento, Baja California, donde el idioma dominante era el español. El segundo
grupo de cartas fueron escritas por MARB después de haber residido en Nueva York,
después de haber estado allí durante un período cercano a los diez años. En este trabajo se
investiga los factores que influyen en el posicionamiento de los adjetivos en relación a los
sustantivos que ellos modifican.
11
El corpus está formado por 127 construcciones con adjetivos y sustantivos
adyacentes.
2. Codificación
La posición del adjetivo, antepuesto o pospuesto, fue la variable dependiente de
este estudio. Todas las otras constituyen variables independientes y fueron codificadas
como sigue:
A. Período: Las cartas fueron organizadas en dos grupos. El primer grupo representa
el período en que MARB vivía en California, y el segundo grupo representa el
período en que ella vivía en Nueva York.
B. El adjetivo: Se contó el número de sílabas de cada adjetivo (de 2 a 5 sílabas).
C. Clasificación semántica: Se organizaron los adjetivos de acuerdo a la
clasificación semántica de Delbecque (1990), como se muestra en los ejemplos
1421 de la sección anterior. Durante la codificación, se decidió crear un código
para los adjetivos derivados de participios, ya que estos no parecen formar parte
de ninguna de las ocho categorías mencionadas en los ejemplos 1421. Los
ejemplos 25 y 26 ilustran algunos de estos adjetivos:
(25) el caballo robado (1857; 142:35)
(26) el prometido título (MARB 1869; 317:183)
D. El sustantivo: También se contaron las sílabas de los sustantivos (de 1 a 6
sílabas). El único sustantivo monosílabo fue mes (MARB 1870; 342:17). Para
evitar ‘knockout’ en Goldvarb, se decidió contarlo como si tuviera dos sílabas ya
12
que el adjetivo que lo modifica tiene 4 sílabas. El cambio de 1 a 2 sílabas no
afectaría en el peso rítmico de la construcción.
E. Función sintáctica del sustantivo: Los sustantivos fueron codificados de acuerdo
con su función sintáctica: sujeto, objeto y objeto de preposición. No fue necesario
clasificar los sustantivos en común y propio, como se hizo en estudios anteriores,
porque no había casos de sustantivos propios modificados por adjetivos en
posición adyacente en el corpus analizado.
F. Definición: Los sustantivos fueron codificados como definidos cuando el
determinante era un artículo definido (el, los, la, las) o un demostrativo (este, ese,
aquel). Y como indefinidos cuando el determinante era un artículo indefinido o el
sustantivo estaba en el plural sin determinante, indicando generalidad o
indefinición. Véase los ejemplos a continuación:
(27) definido
La semana entrante (MARB 1859; 55: 48)
(28) indefinido
a. con artículo indefinido
una segura prueba (MARB 1857;142:44)
b. sin articulo indefinido
bonitos vestidos (MARB 1852; 78:32)
ningunas noticias interesantes (MARB 1852; 78:12)
III. Resultados
13
Los resultados estadísticos fueron obtenidos con Goldvarb X (Sankoff,
Tagliamonte y Smith 2005). La Tabla 1 muestra la distribución de los adjetivos
antepuestos y pospuesto en los dos períodos analizados:
Tabla 1: Distribución de los adjetivos por posición y período
Adjetivos Antepuestos
Adjetivos Pospuestos
N
%
N
Período 1 (1851-1859)
38
56%
30
Período 2 (1869-1870)
21
36%
38
Como vemos en la Tabla 1, la autora usa más adjetivos antepuestos en las cartas
del primer período que en las cartas del segundo período. Esto da evidencia lingüística de
que la sintaxis de la colocación de los adjetivos de la autora no sufrió interferencia
proveniente de la lengua inglesa, como podría pensarse ya que al final del segundo
período MARB había vivido en Nueva York por aproximadamente diez años.
Otra conclusión a la que llegamos, a partir de los resultados presentados en la
Tabla 1, es que la estructura sintáctica de los adjetivos españoles no parece ser tan
permeable a la transferencia del inglés, apoyando así la postura de Silva-Corvalán, de que
los hablantes bilingües no transfieren estructuras sintácticas, sino funciones discursivo-
pragmáticas de estructuras paralelas.
En la Tabla 1 se observa una reducción considerable en el uso de adjetivos
antepuestos entre el primer y el segundo período, juntamente con un aumento en el uso de
adjetivos pospuestos en el segundo período. Según Klein-Andreu esto indicaría que la
autora tenía una postura subjetiva en sus cartas durante el primer período y pasó a asumir
14
una postura más objetiva durante el segundo período. La discusión que sigue brinda
evidencia para apoyar esta afirmación.
La Tabla 2, muestra la lista de factores organizados en orden de importancia
según el rango de distribución de los datos. El factor más influyente es la clasificación
semántica, seguida por el peso del sustantivo y luego la definición o indefinición de los
sustantivos, seguida por los dos períodos en que fueron escritas las cartas.
Las ocho categorías seleccionadas por Goldvarb están bien divididas de acuerdo
con sus funciones semánticas. Es decir, las cuatro primeras categorías (propiedad física,
modalidad, personalidad y evaluación) se tratan clases de adjetivos usados para describir
partes que son inherentes del sustantivo, es decir, esos solamente añaden una opinión del
autor sobre el sustantivo. Esto se ve claramente al repasarse los ejemplos 22 25, con el
uso de los adjetivos: pequeña, aparente, bonitos y ambiciosa. Ninguno de estos adjetivos
presenta algo concreto o factual sobre el sustantivo, se trata de opiniones subjetivas por
parte del autor. Los resultados en la Tabla 2 muestran que estos adjetivos subjetivos,
prefieren aparecer en posición antepuesta como nos confirma sus probabilidades todas
mayores que .50. Esto confirma la postura de Klein-Andreu en cuanto a los adjetivos
antepuestos.
Con igual distinción, Goldvarb separó las categorías Participio, Temporal,
Color y Relacional. Estas categorías aparecen con probabilidad menor que .05, indicando
su preferencia por la posición pospuesta al sustantivo. Esas categorías también tienen en
común que esos adjetivos son usados para describir algo factual o no inherente del
sustantivo. Los respectivos adjetivos usados anteriormente para ejemplificarlas fueron:
15
Participio: robado (25), prometido (26); Temporal: sempiterna(16), Color: oscuro (14); y
Relacional: celestial (15).
En el caso de la categoría Relacional, el ejemplo (15) muestra el adjetivo
celestial antepuesto al sustantivo inferioridad, aunque esta no sea la ubicación favorita.
Es posible que la anteposición de celestial en este caso tenga algo que ver con el peso del
sustantivo que es silábicamente más largo. Celestial tiene 4 sílabas, mientras que
inferioridad tiene 6.
Goldvarb seleccionó el peso del sustantivo como el tercero factor más
influyente en el posicionamiento del adjetivo en las cartas de MARB. Como vemos en la
Tabla 2, cuanto más sílabas tiene el sustantivo, más grande es la posibilidad de que el
adjetivo adyacente a él sea antepuesto. Estos datos confirman lo que encontraran
Fernández (1951), Prado (1980) y File-Muriel (2006).
16
Tabla 2: Factores que contribuyen para la anteposición del adjetivo
Total N =127, p= .016
Probabil
idad
%
anteposición
Total
n/N
%
datos
Clase Semántica
Propiedad física
Modalidad
Personalidad
Evaluación
Participio
Temporal
Color
Relacional
Rango
76
.95
.84
.61
.59
.35
.33
.23
.19
80%
75%
59%
53%
29%
33%
50%
21%
4
3
20
19
5
2
1
5
3%
2%
15%
15%
4%
1%
1%
4%
Sustantivo
5 sílabas
6 sílabas
3 sílabas
4 sílabas
2 sílabas
Rango
62
.92
.89
.60
.47
.30
83%
75%
52%
42%
36%
5
3
24
10
17
4%
2%
18%
8%
13%
Definición
Definido
Indefinido
Rango
29
.64
.35
56%
36%
37
22
29%
17%
Perído 1
2 Rango
15
.57
.42
56%
36%
38
21
30%
16%
Fernández (1951) halló que cuando el sustantivo es marcado con un artículo
indefinido, el adjetivo tiende a aparecer pospuesto. Esto también se confirma en las cartas
de MARB. Los sustantivos marcados como definidos tienen el adjetivo antepuesto (.64) y
los indefinidos lo tienen pospuesto (.35).
El período fue el factor más sorprendente de este estudio. Se esperaba que la
autora hubiera sufrido interferencia del inglés y que esta interferencia se evidenciaría en
17
la forma en que posiciona los adjetivos en relación a los sustantivos, principalmente en
las últimas cartas escritas después de vivir en Nueva York por un período aproximado de
diez años. Los resultados muestran que ya en sus primeras cartas la autora usaba
adjetivos antepuestos de forma significativa y en sus últimas cartas este uso se redujo. La
explicación teórica que podemos proponer para esto es el hecho de que la autora pasó a
ser más objetiva en sus últimas cartas.
IV. Conclusiones
Silva-Corvalán (1994a; 1988, 2001) defiende la postura de que los bilingües no
transfieren estructuras sintácticas, sino funciones discursivo-pragmáticas cuando las
estructuras de superficie son paralelas. Esta postura se confirma aquí cuando vemos que
después de diez años en contacto con inglés la estructura sintáctica del posicionamiento
de los adjetivos por MARB no tendría interferencia del inglés. El cambio evidente en la
reducción de adjetivos antepuestos en sus cartas apenas sugiere que la autora adoptó una
forma más objetiva de escribir.
Los otros factores estudiados muestran que la estructura del posicionamiento de
los adjetivos por parte de la autora es consistente con lo que se ha descubierto en otros
estudios. Los adjetivos descriptivos que añaden información inherente al sustantivo
prefieren la posición antepuesta al sustantivo, mientras que los adjetivos que añaden
información no inherente o factual al sustantivo prefieren la posición pospuesta. Aquí se
confirmó también la teoría de peso silábico en que el elemento más largo tiende a ser
pospuesto. Y finalmente se confirma que los adjetivos suelen aparecer antepuestos a
sustantivos marcados como definidos y pospuesto a sustantivos marcados como
indefinidos.
18
V. Referencias:
Alarcos Llorach, Emilio. 1994. Gramática de la lengua española. Madrid: Espasa-Calpe,
pp. 81-84.
Almela Pérez, Ramón. 2000. El orden AS / SA: La solución está en el conflicto. En:
Wotjak, Gerd (ed.): En torno al sustantivo y adjetivo en español actual. Aspectos
cognitivos, semánticos, (morfo) sintánticos y lexicogenéticos. Frankfurt am Main:
Verwuert Verlag, pp. 293-309.
Bosque, Ignacio. 1993. Sobre las diferencias entre los adjetivos relacionales y los
calificativos". En: Revista de Estudios Hispánicos, XIV, pp. 163-178.
Delbecque, Nicole. 1990. Word order as a refleccion of alternate conceptual construal in
Frech and Spanish: Similarities and divergences in adjective position. Cognitive
linguitics, v.1, 349-416.
Demonte, Violeta. 1999. El adjetivo: Clases y usos. La posición del adjetivo en el
sintagma nominal. En: Bosque, Ignacio / Demonte, Violeta (eds.): Gramática
descriptiva de la lengua española. Madrid: Real Academia Española / Espasa Calpe,
Vol. 1, pp. 130-200.
Fernández, S. 1951. Gramática Española. Madrid: Revista del Occidente.
File-Muriel, Richard J. 2006. Spanish Adjective Position: Differences between Written
and Spoken Discourse. In J. Clancy Clements and Jiyoung Yoon (eds.), Functional
Approaches to Spanish Syntax. Lexical Semantics, Discourse and Transitivity, New
York: Palgrave Macmillan, pp. 203-218.
Klein-Andreu, Flora (Ed.). 1983. Discourse Perspectives on Syntax.
New York & London, Academic Press.
Prado, M. 1988. The Semantics of Adjective Position. En Selecta, Vol. 9, pp. 1-8.
Ruiz de Burton, Maria Amparo. 2001. Conflicts of interest. The letters of Maria Amparo
Ruiz de Burton. Editado y comentado por Rosaura Sanchez y Beatrice Pita. Houston:
Arte Público Press.
Sankoff, David, Sali Tagliamonte y Eric Smith. 2005. Goldvarb X: A variable rule
application for Macintoch and Windows [computer software]. Department of
Linguistics, University of Toronto. Tomado de:
http://individual.utoronto.ca/tagliamonte/goldvarb.htm
Silva-Corvalán, Carmen. 2001. Sociolingüística y pragmática del Español. Washington
DC: Georgetown University Press.
ResearchGate has not been able to resolve any citations for this publication.
Chapter
Full-text available
Little is known about the interaction between competence-based and performance-based constraints, but production and processing of speech are clearly influenced by both. Although the present study does not address this interaction, it does add to the growing body of literature on the role of performance constraints in constituent ordering. The aim of this chapter is to provide an account of attributive adjective (A) position in Spanish based on performance constraints. We argue that (1) adjective position in spoken Spanish may be explained in terms of word length and semantic constraints, and (2) show that adjective position has become partially grammaticalized due to word length. In addition, we provide evidence that shows adjective realization differs greatly across written and spoken registers and argue that it is inadequate to depend solely on written language to make claims about language in general.
Sociolingüística y pragmática del Español
  • Carmen Silva-Corvalán
Silva-Corvalán, Carmen. 2001. Sociolingüística y pragmática del Español. Washington DC: Georgetown University Press.
Goldvarb X: A variable rule application for Macintoch and Windows
  • David Sankoff
  • Sali Tagliamonte
  • Eric Smith
Sankoff, David, Sali Tagliamonte y Eric Smith. 2005. Goldvarb X: A variable rule application for Macintoch and Windows [computer software]. Department of Linguistics, University of Toronto. Tomado de: http://individual.utoronto.ca/tagliamonte/goldvarb.htm
Conflicts of interest. The letters of Maria Amparo Ruiz de Burton
  • Maria Ruiz De Burton
  • Amparo
Ruiz de Burton, Maria Amparo. 2001. Conflicts of interest. The letters of Maria Amparo Ruiz de Burton. Editado y comentado por Rosaura Sanchez y Beatrice Pita. Houston: Arte Público Press.