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AGRICULTURA URBANA Y PERIURBANA EN CUBA

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Abstract

Tras la caída de la Unión Soviética y el bloqueo económico impuesto por Estados Unidos, a principios de la década de los 90, Cuba se ve obligada a producir sus propios alimentos como medida para garantizar la seguridad alimentaria. Tras la necesidad de un cambio radical en sus técnicas de producción se comienza a tomar la agroecología como eje fundamental de su agricultura. Apoyados por el Gobierno se definen Lineamientos y un Programa Nacional de Agricultura Urbana flexibles que se revisan y modifican anualmente acorde a las necesidades de los productores y del mercado. Más de veinte años de resultados crecientes de producción e impactos positivos lo avalan, lo cual, junto con un desarrollo urbano característico por la ocupación de espacios libres en excelentes zonas para la producción de alimentos, hacen de Cuba un ejemplo a nivel internacional en el avance y desarrollo de la Agricultura Urbana y Periurbana.
El creciente proceso de urbanización que afecta a más
del 70 % de la Humanidad, está creando un modelo de
ciudad insostenible, tanto por el abastecimiento de
alimentos y materias primas como por los problemas
de contaminación, cambio climático local, estrés en la
vida cotidiana y desintegración social. La Agricultura
Urbana Integral, ornamental y alimentaria, se
configura como uno de los instrumentos más
flexibles, polivalentes y eficaces para la solución de
los problemas planteados.
La presente publicación tiene una visión global de la
agricultura urbana, y se estructura en cuatro áreas
diferenciadas: socioeconómica y gestión, ámbito
europeo, ámbito latinoamericano, arte y tecnología.
Consta de 30 capítulos, en los que colaboran 51
autores de 11 paises, en 520 paginas. Los temas y
enfoques son muy diversos, como corresponde a la
propia realidad de la agricultura urbana integral, la
pluralidad y experiencias de los propios autores.
En las últimas décadas, las hasta ahora tradicionales
actividades urbanas sobre el terreno, se están
viendo complementadas con la agricultura en
altura, de terrazas, fachadas e interiores de los
edificios. El nuevo enfoque innovador, ha dado pie
a la denominada revolución silenciosa de la nueva
agricultura en lo que se configura el nuevo contexto
“rurbano” del territorio.
AGRICULTURA URBANA INTEGRAL ORNAMENTAL Y ALIMENTARIA
Una visión global e internacional
Julian Briz
Isabel de Felipe
Entidades colaboradoras:
Patrocinadores:
AgriculturA
urbAnA integrAl
ORNAMENTAL Y ALIMENTARIA
Una visión global e internacional
Editores coordinadores:
Julian Briz - Isabel de Felipe
Título: AGRICULTURA URBANA. ORNAMENTAL Y ALIMENTARIA
Una visión global e internacional
© Coordinación y edición: Julián Briz, Isabel de Felipe
© Editorial Agrícola Española S.A.
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28013 - Madrid, España
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ISBN: 978-84-92928-36-1
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323
agriCultura urBana integral
reSuMen
Tras la caída de la Unión Soviética y el
bloqueo económico impuesto por Es-
tados Unidos, a principios de la déca-
da de los 90, Cuba se ve obligada a producir
sus propios alimentos como medida para
garantizar la seguridad alimentaria. Tras la
necesidad de un cambio radical en sus téc-
nicas de producción se comienza a tomar
la agroecología como eje fundamental de
su agricultura. Apoyados por el Gobierno se
definen Lineamientos y un Programa Na-
cional de Agricultura Urbana exibles que
se revisan y modican anualmente acorde
a las necesidades de los productores y del
mercado. Más de veinte años de resultados
crecientes de producción e impactos positi-
vos lo avalan, lo cual, junto con un desarro-
llo urbano característico por la ocupación
de espacios libres en excelentes zonas para
la producción de alimentos, hacen de Cuba
un ejemplo a nivel internacional en el avan-
ce y desarrollo de la Agricultura Urbana y
Periurbana.
Palabras clave: Agricultura Urbana, Impac-
tos, Cuba
aBStraCt
After the dissolution of the Soviet Union and
the United States embargo against Cuba in
the beginning of the 90´s, Cuba was forced
to produce its own food as a measure to
guarantee its food security. Feeling obliged
to change it´s agriculture techniques,
Cuba had to develop a unique urban farm
system based on the ecological agriculture.
CAPÍTULO 16
AGRICULTURA URBANA
Y PERIURBANA En cuBa
José Antonio Acevedo
Profesor. Vicerrector Economía
Martha Gómez
Profesora y Gerente. Logespro Centro de Logística
Teresita López
Profesora. Instituto Politécnico Superior José Antonio
Echevarría La Habana. Cuba
Berta Díaz Pérez
Ingeniera Agrónoma. UPM
La Habana. Cuba.
Organopónico.
I. de Felipe
324 la agriCultura urBana en latinoaMériCa // CaPitulo 16
Supported by the Government, an Urban
Agricultural National Plan was carried out
and modified year after year according to
the needs of the farmers and the market.
Since more than twenty years they have
proved their excellence and positive
impact of their work, and with the increase
development of new elds for agriculture,
Cuba is now one of the best examples of
international Urban Agriculture.
Key words: Urban Agriculture, Impacts,
Cuba
anteCedenteS
El concepto de producir alimentos en las
ciudades y sus periferias tomó fuerza en
Cuba a partir del derrumbe de la Unión So-
viética y del campo socialista europeo, dan-
do paso a lo que se conoce como el “Período
Especial”, ante la necesidad de acercar la
producción a los consumidores, disminuir
el transporte y los gastos de combustible e
incrementar las fuentes de empleos.
A esto se suma el bloqueo de EEUU que des-
pués de 40 años se recrudeció durante este
Período dicultando la importación de los
principales insumos.
La Agricultura Urbana en los 90´s garanti-
zaba la seguridad alimentaria de la pobla-
ción cubana interviniendo en la formación
de una economía local, y en el refuerzo de
valores sociales, estéticos, ambientales cul-
turales y políticos. A medida que la Agri-
cultura Urbana se fue desarrollando fueron
cuestionándose temas que fortalecieron el
desarrollo de la misma al tratarla de una
manera integral, considerando sus relacio-
nes y sinergias con el medio urbano y los
actores e instituciones que se encuentran
en él. Así mismo se abordaron temas como
la estructura de gestión y control guberna-
mental, la dimensión de género, los pro-
blemas de riego y ordenamiento territorial
entre otros, dando lugar a los fuertes ci-
mientos sobre los que se sustenta el actual
sistema1.
En Octubre de 1993 tiene lugar el primer en-
cuentro con la permacultura, y junto con la
colaboración de especialistas australianos,
se monta un huerto de permacultura en
una azotea como parte del proyecto Agri-
cultura Urbana en la Ciudad de La Habana,
incluido en el Programa Ecológico de la Fun-
dación de la Naturaleza y el Hombre como
proyecto de orientación para la población
interesada en la implementación de la mis-
ma. La labor es fundamentalmente divulga-
tiva, y pretende que los agricultores urba-
nos asimilen las técnicas sostenibles como
algo fácil y natural y de que entiendan que
no necesitan de conocimientos especiales
para poder implementarlo2.
El barrio de Santa Fe, situado en la parte oc-
cidental de La Habana, fue uno de los pri-
meros barrios agrícolas que en 1995 ya con-
taba con 915 huertos que daban trabajo a
unos 400 productores. Tras el éxito de esta
experiencia los programas políticos dan un
giro y comienzan a priorizar la Agricultura
Urbana creando el Programa Nacional de
Agricultura Urbana a través del cual se ca-
nalizaron considerables recursos para apo-
yar la producción de alimentos en las ciu-
dades y pueblos más pequeños (Ministerio
de Agricultura –MINAGRI-, 1999). El Depar-
tamento de Agricultura Urbana coordinó
una red global de extensionistas con sede
en Santa Fe y otras experiencias para ayu-
dar a los horticultores, brindar información
acerca de las tecnologías punta y ayudar a
distribuir semillas y herramientas.
La producción de alimentos en el ámbito
urbano y periurbano puede estudiarse en
Cuba en 5 etapas diferenciadas3:
I. Antes de 1492: Existen evidencias arqueo-
lógicas de que ya en el siglo XV algunas co-
munidades eran sedentarias y cultivaban
yuca, maíz, boniato, con técnicas primitivas
en torno a los asentamientos.
325
agriCultura urBana integral
II. Durante la colonia española: La práctica
de desarrollar la agricultura en las cerca-
nías de las poblaciones fue casi una obli-
gación durante el siglo XVI y parte del siglo
XVII, ante las escasas vías de comunicación
y por motivos de carácter social. Ya en el
siglo XVIII se desarrollaron las grandes y
medianas haciendas, sobre todo ganaderas
y cañeras, alejadas de las ciudades, aunque
se mantuvo la práctica de producir culti-
vos menores cerca de los asentamientos.
Durante el siglo XIX ambas tendencias se
mantuvieron y la fuerte inmigración china
de la última mitad de este siglo contribuyó
al auge de las siembras sobre todo de vege-
tales en espacios disponibles dentro o muy
próximo de las ciudades.
III. Durante la seudorepública: Se mantuvo
la producción de alimentos urbana y periur-
bana a un bajo nivel pero sin llegar a des-
aparecer. Los chinos y sus descendientes
jugaron en ello un importante papel, sobre
todo en lo correspondiente a hortalizas de
hoja, condimentos frescos y plantas aromá-
ticas.
IV. De 1959 a 1989: Se desarrolló durante
esta etapa más la agricultura a mediana y
gran escala. Cobran importancia los huer-
tos escolares que fueron impulsados por la
Revolución desde los años 60; a mediados
de los 70 surgen los llamados “Huertos Es-
peciales” que desarrollaron una alta gama
de especies vegetaleles. Todas estas produc-
ciones se establecieron sobre altos insumos.
V. De 1989 a la actualidad: Se ha produci-
do un fuerte movimiento de la agricultura
urbana y periurbana que ha multiplicado
por mil la producción de vegetales, incre-
mentándose también en menor medida las
producciones de frutales, huevos y ganado
menor entre otras.
el Contexto aCtual
de la agriCultura
urBana en CuBa
El crecimiento del movimiento agroecoló-
gico, está parcialmente vinculado a la for-
mación, extensión e investigación de la
La Habana.
Cuba.
Organopónico.
I. de Felipe
326 la agriCultura urBana en latinoaMériCa // CaPitulo 16
Asociación Cubana de Técnicos Agrícolas
y Forestales (ACTAF) en sus objetivos de
promover la agroecología en toda la isla.
Sin embargo, lo que ha constituido una re-
volución agroecológica de verdad han sido
los esfuerzos de cerca de 100.000 familias,
casi la mitad de la población de pequeños
agricultores independientes en Cuba que
son miembros de la Asociación Nacional de
Agricultores Pequeños (ANAP). Los métodos
de la práctica agroecológica que han em-
pleado y la diversicación en sus explota-
ciones agrícolas, ya que producen muchos
más alimentos por hectárea que cualquier
otra explotación comercial de la agricultu-
ra industrial. Estas familias de agricultores,
muchos de los cuales forman parte del mo-
vimiento Campesino a Campesino centrado en
el intercambio de experiencias, producen
más del 65% de los alimentos del país, en
sólo el 25% de la tierra (Rosset et al 2011).
Un estudio de los últimos años (Machin,
2010) reveló que en menos de una década,
la participación activa de los pequeños agri-
cultores en el proceso de innovación tec-
nológica y la difusión mediante el modelo
Campesino a Campesino, el fortalecimiento
de la investigación local y la capacidad de
resolución de problemas ha producido un
gran impacto ya que está demostrando ser
la manera más eficiente, barata y estable
de producción de alimentos por unidad de
tierra, insumos y mano de obra. Se estima
que, dependiendo de la región, las prácticas
agroecológicas se utilizan en un 46-72% de
las explotaciones campesinas que producen
el 60% de las hortalizas, maíz, frijoles, fru-
tas y carne de cerdo que se consume en la
isla. Dado que este proceso avanza, los agri-
cultores más pequeños van a unirse a esta
revolución agroecológica (ahora el Gobierno
está dando hasta 13,5 hectáreas a las fami-
lias interesadas en convertirse en agriculto-
res; hasta ahora hay 100.000 peticiones), y
la meta es llegar a 1,5 millones de hectáreas
en manejo agroecológico.
Los logros de Cuba en la agricultura urba-
na han crecido y son verdaderamente no-
tables: 383.000 ncas urbanas, que abarcan
50 mil hectáreas de tierra de otra manera
no utilizada y la producción de más de 1,5
millones de toneladas de hortalizas (las n-
cas urbanas llegan a un rendimiento anual
de 20 kilogramos por metro cuadrado de ve-
getales sin utilizar productos químicos de
síntesis), suciente para abastecer en más
del 50% el consumo de vegetales frescos
de ciudades como La Habana, Villa Clara
y otros (Koont 2009). Ningún otro país del
mundo ha alcanzado este nivel de éxito con
una forma de agricultura que no dependa
de los combustibles fósiles4.
Actualmente, veinte años después de que
desapareciera el modelo de monocultivo in-
dustrial que prevaleció en Cuba durante si-
glos, el sector de la agricultura de pequeña
escala es muy importante para la seguridad
alimentaria.
Con base en experiencias de campo y en
el análisis de los antecedentes históricos
y socioeconómicos, se observa cómo se ha
promovido la diversicación, la descentra-
lización y la autosuficiencia en materia de
alimentos en Cuba, buscando modos de pro-
ducción más ecientes para afrontar los pe-
ligros políticos, económicos y medioambien-
tales y la incertidumbre del mundo actual5.
eStruCtura
organizativa.
lineaMientoS Para la
agriCultura urBana
y SuBurBana
El Sistema de Agricultura Urbana Cubana
es un Movimiento Nacional Popular, dirigi-
do por el Gobierno, que satisface los reque-
rimientos mínimos alimentarios por vías
sustentables y es altamente participativa.
En uno de los primeros manuales de Agri-
cultura Urbana entregados a los agriculto-
327
agriCultura urBana integral
res a nales de la década de los 90 se podía
observar el esquema del sistema organiza-
tivo que 15 años después mantiene las ba-
ses del mismo, pero ampliado y modicado,
acorde a las necesidades poblacionales. Nos
encontramos con tres programas principa-
les: del Reino Vegetal, del Reino Animal y de
Apoyo, que incluyen un total de 30 subpro-
gramas de Agricultura Urbana6. Los Subpro-
gramas Estatales se dividen en agrícolas y
pecuarios. Los primeros incluyen frutas,
hortalizas, tubérculos, leguminosas, plan-
tas ornamentales, medicinales, forestales,
oleaginosas, condimentos secos y frescos,
y cereales como maíz. En los Subprogra-
mas pecuarios se incluyen la apicultura, las
aves, el ganado ovino, caprino, vacuno, por-
cino, la cunicultura y la acuicultura.
El éxito de estos Programas reside en la e-
xibilidad, es decir, en la capacidad de ser
modificados a medida que cambia la res-
puesta de los productores y consumidores,
adaptándose a las necesidades y exigencias
de los mismos. Por ejemplo, a medida que
iba creciendo la demanda de insumos hor-
tícolas, el Gobierno cubano se dio cuenta de
que sus pequeñas tiendas, llamadas “casas
de semillas”, serían más ecientes si esta-
ban menos centralizadas. Por lo tanto, aho-
ra cada “casa de semilla”, que suministra
todos los insumos necesarios para los huer-
tos, es autónoma. El Ministerio de Agricul-
tura (MINAGRI) entrega un inventario pero
no ja los precios de venta. Este tipo de coo-
peración negociada ha brindado la exibili-
dad necesaria para permitir un crecimiento
y una innovación sin precedentes.
Para los Lineamientos del 2013 para la Agri-
cultura Urbana y Suburbana se denieron
los siguientes objetivos7:
I. Recuperación e incremento de la Unidades
para la producción de Hortalizas y Condi-
mentos Frescos (objetivo:10.000 ha)
II. Incremento del rendimiento por área,
retomando el Programa de Abonos Or-
gánicos y la Explotación intensiva de las
unidades
III. Alistamiento de las Fincas Suburbanas,
priorizando la Tracción Animal y Diver-
sicación de la Producción
IV. Consolidar en cada nca la producción
de Alimento Animal
V. Consolidar el rebaño y la infraestructura
para la crianza de Ganado Menor
VI. Abastecimiento diario al turismo. Culti-
vo semiprotegido y siembras escalona-
das de hortalizas indicadas
VII. Consolidación de Huertos Familiares y
Patios
VIII. Dignicar las Fincas Municipales de Se-
millas de Agricultura Urbana
IX. Funcionamiento de la infraestructura de
la Agricultura Urbana y Suburbana has-
ta el Consejo Popular
X. Proyectos de Colaboración, priorizan-
do Abonos Orgánicos, Riego, Semillas y
Energía Renovable.
XI. Innovación y Generalización en las Uni-
dades de Agricultura Urbana y Suburba-
na
XII. Manejo del Riego, el Cultivo Semisecano
y el Secano
XIII. Incremento del uso de Energías Reno-
vables
XIV. Además de ser sustentable, lograr cre-
cimiento en cada Subprograma respecto
al 2012.
Estos Lineamientos para el año 2013 intro-
ducen la Organoponía8 Semiprotegida y los
Condimentos Frescos dentro de los Subpro-
gramas de Reino Vegetal.
328 la agriCultura urBana en latinoaMériCa // CaPitulo 16
En el año 2009 el Instituto de Investigacio-
nes Fundamentales en Agricultura Tropical
(INIFAT) realizó una socialización o actua-
lización de los Lineamientos Generales de
la Agricultura Urbana en el marco de la Re-
cuperación Post-huracanes. Cada subpro-
grama de la Agricultura Urbana tiene ca-
racterísticas propias que denen los niveles
de riesgo y vulnerabilidad así como las me-
didas a tomar para disminuir esos niveles.
El nivel de riesgo ante las intensas lluvias
que acompañan a los huracanes es inferior
cuando se cultiva en organopónicos que en
los huertos intensivos, parcelas y patios, al
encontrarse sus canteros protegidos por las
gualderas o paredes laterales. Tienen de-
nido un plan de prevención, de preparación,
de respuesta (fases informativa, de alerta y
de alarma) y de recuperación9.
PrograMa naCional
de agriCultura
urBana
El Programa Nacional de Agricultura Urba-
na es un Movimiento Popular de producción
de alimentos con una fuerte base de soste-
nibilidad en el cual el productor es el actor
principal de todo el proceso productivo, de
toda la gerencia, incluida la comercializa-
ción de sus productos.
Se fundamenta en los siguientes puntos10:
- En Cuba, el 75,4% de la población vive en
ciudades y pueblos.
- Existen numerosos espacios vacíos o
subutilizados en las ciudades y periferia
que pueden utilizarse para la producción
de alimentos.
- Abundante fuerza de trabajo disponible
en las ciudades.
- Rápido deterioro y altos costos de trans-
formación de vegetales y frutas para el
consumo fresco.
- Posibilidad de procesamiento de residuos
biodegradables de la ciudad para alimen-
tación de animales y abonado de plantas.
- Vinculación directa entre productores,
extensionistas, cientícos y niveles ocia-
les.
Las acciones a priorizar en el Programa de
la Agricultura Urbana son:
- Mantener en óptima explotación todas
las áreas comprendidas en el ámbito geo-
gráco de la Agricultura Urbana con cul-
tivos varios, frutales, forestales, crianza
animal, producción de alimento animal y
otros usos productivos.
- Profundizar en todas las actividades del
Subprograma de Abonos orgánicos prio-
rizando el uso y desarrollo de todas las
fuentes de materia orgánica y su distribu-
ción a los productores. Potenciar al máxi-
mo la producción de Humus de lombriz y
el uso de la proteína generada.
- Potenciar desarrollando el autoabasteci-
miento territorial de semillas a través de
las fincas municipales de producción de
semillas en coordinación con Sanidad Ve-
getal y la Empresa Nacional de Semillas.
- Consolidar el sistema de Control Integra-
do de plagas y enfermedades en plantas
La Habana.
Cuba.
Organopónico.
I. de Felipe
329
agriCultura urBana integral
y animales, enfatizando en el uso de los
medios alternativos de lucha biológica y
la generalización de medidas prolácticas.
- Priorizar las medidas a corto, mediano y
largo plazo que permitan el uso racional
del agua y la conservación de la humedad
del suelo y sustratos. Perfeccionar la estra-
tegia que permita minimizar el efecto de
la sequía.
- Continuar Intensicando y sistematizar
las acciones de capacitación de todo el
personal de la Agricultura Urbana, priori-
zando la educación nutricional de niños y
jóvenes y el perfeccionamiento integral de
las prácticas agroecológicas.
- Continuar consolidando las bases
agroecológicas de la Agricultura Urbana
alcanzando altos rendimientos por unidad
de área y tiempo, óptima calidad alimen-
taria de la producción y conservación del
medio ambiente.
El ámbito geográco del Programa Nacional
de Agricultura Urbana es:
- Ciudad de La Habana: Toda el área de la
provincia son 35.902 ha.
- Ciudades Cabeceras Provinciales y
Manzanillo: 10 kilómetros a la redonda.
(163.363 ha).
- Ciudades Cabeceras Municipales: 5 kiló-
metros a la redonda (637.834 ha).
- Otras Ciudades y Poblados (más de mil
habitantes): 2 kilómetros a la redonda
(380.566 ha).
- Asentamientos o Caseríos (con más de
15 viviendas): El área inmediata destinada
para su autoabastecimiento es de 45.578
ha.
- TOTAL: 1.258.891 ha (14,6 % del área
Agrícola Nacional).
El Marco Estratégico de la Agricultura Urba-
na consiste en:
- Utilizar mecanismos que incentiven el
interés del hombre a producir más y a
crear facilidades para ello, incluida ade-
cuada remuneración, servicios al produc-
tor, materia orgánica, semillas y posturas,
riego y control biológico.
- Uso racional e intensivo de toda el área
disponible existente en el marco geográ-
co de todas las ciudades y asentamientos,
con programas denidos para cada unidad
y chequeos sistemáticos de toda la activi-
dad.
- Diversicar al máximo las especies, razas
y variedades en cada unidad productiva.
Crear una fuerte base que garantice ma-
terial de siembra y pies de cría.
- Elevar la cultura y concienciación agríco-
la, nutricional y ambiental de la población
a través de un extensionismo dinámico
que llegue a todos los productores con per-
manente capacitación, generalización de
los resultados cientíco-técnicos y de las
experiencias positivas de los productores.
- Estrecha coordinación entre todas las
entidades (cientícas, docentes, de la pro-
ducción y los servicios, sociales), relacio-
nadas con la producción, procesamiento y
distribución de alimentos, incluido Partido
Comunista de Cuba, Gobierno y Organiza-
ciones de masas, situando al productor co-
mo actor directo y principal.
eSCenario
ProduCtivo
En el escenario productivo tenemos que
considerar las siguientes: Cooperativas de
Crédito y Servicio (CCS), Cooperativas de
Producción Agropecuaria (CPA), Unidades
Básicas de producción Cooperativa (UBPC) y
empresas estatales.
El escenario productivo en la municipalidad
lo integran11: patios y parcelas organizados
en Grupo de Parceleros que producen de
acuerdo a lo que necesitan; Cooperativas
de Crédito y Servicio (CCS) y las Unidades
Básicas de Producción Cooperativa (UBPC);
Fincas Estatales pertenecientes a Gran-
jas Estatales Municipales; Organopónicos
de Alto Rendimiento pertenecientes a las
Granjas Urbanas Municipales; Unidades
330 la agriCultura urBana en latinoaMériCa // CaPitulo 16
Pecuarias pertenecientes a Cooperativas
ganaderas en función de la producción de
leche de ganado vacuno para el consumo
social; Áreas de Autoabastecimiento Estata-
les pertenecientes a organismos del estado
en función de las necesidades alimentarias
de los trabajadores.
Desde el principio de la Revolución se pre-
tendió que la producción agrícola estuviese
organizada en cooperativas, ya que permi-
tía agrupar las pequeñas parcelas en una
gran finca de explotación rentable, lo que
facilitó el desarrollo del trabajo colectivo, el
uso de la maquinaria agrícola, así como el
desarrollo de la ciencia y la técnica
El Primer Congreso del Partido Comunista
de Cuba, celebrado en Diciembre de 1975,
se orientó a la organización de pequeños
agricultores en Cooperativas de Producción
Agropecuarias, respetando el derecho a la
individualidad de los campesinos.
Las Cooperativas de Créditos y Servicios
(CCS) son organizaciones asociativas don-
de se mantiene la forma individual de pro-
piedad de la tierra y otros bienes producti-
vos; el trabajo se organiza como economía
familiar. La gestión operativa de la CCS fa-
cilita la asistencia técnica, crediticia y de
suministros a precios módicos de semillas,
fertilizantes, plaguicidas etc., así como el
aseguramiento de sus cosechas. . Las pri-
meras Cooperativas de Créditos y Servicios
fueron creadas por los campesinos tabaca-
leros. Más tarde esta forma de cooperativa
abarcó otros grupos de campesinos, pro-
ductores de caña, café, viandas, hortalizas
entre otros.
Las Cooperativas de Producción Agropecua-
rias (CPA), son asociaciones voluntarias de
campesinos que unen sus tierras y bienes
productivos para formar una empresa so-
cial con patrimonio común y donde el tra-
bajo se organiza en colectivo. La remunera-
ción de sus miembros se realiza en función
del trabajo aportado. Cada CPA se forma
respetando el principio de voluntariedad
por los campesinos que decidieron sociali-
zar el trabajo, la tierra, los instrumentos de
producción y el ganado de labor y produc-
tivo. Se organiza bajo la dirección de una
Junta Directiva formada por un presiden-
te, un jefe de producción, un económico y
otros miembros que decida la Cooperativa.
Esta Junta Directiva dirige la CPA hasta la
nueva asamblea y por tanto, el máximo ór-
gano de la CPA es la Asamblea General de
Socios.
Toda la producción de las CPA debe ser
vendida al Estado, para lo cual se realizan
contratos con las empresas acopiadoras y
a partir de entonces, tras su total cumpli-
miento, la producción sobrante podrá ser
vendida en los mercados agropecuarios, a
excepción del café, tabaco, azúcar, leche,
carne vacuna y equina, que solamente po-
drán ser comercializados por el Estado.
Las CCS también convienen sus produccio-
nes según el listado de cultivos ofertados
por el Estado. Que rebasada la cantidad de
entrega comprometida pueden vender, con
las mismas restricciones que las CPA, en los
mercados agropecuarios12.
Cuando varios agricultores se juntan, for-
man una cooperativa, y solicitan terrenos
y préstamos como grupo, establecen una
Unidad Básica de Producción Cooperativa
(UBPC). El Estado les da un terreno, más
grande que el que obtendría una persona
sola, y proporciona infraestructura como
cerramientos, puesto de ventas, cobertizo
para herramientas, sistema de riego y prés-
tamos iniciales para la producción, que la
cooperativa irá pagando poco a poco. Las
tasas de interés son bajas y la tierra es gra-
tis facilitando así el pago de los préstamos.
Muchas Empresas Estatales han venido ex-
perimentando con un nuevo esquema se-
gún el cual dividen a las tierras estatales
que rodean a la ciudad y entregan peque-
ñas parcelas (de hasta 20 hectáreas) a los
331
agriCultura urBana integral
nuevos agricultores. En muchos sentidos
son como los usufructuarios, salvo que de-
ben seguir produciendo los productos que
la empresa cultivaba tradicionalmente y
venderlos exclusivamente a dicha empre-
sa. Los contratos se basan en cuotas de
producción, y los precios se jan antes de
la siembra. Todo lo que produzca el agricul-
tor y que exceda la cuota establecida reci-
be un precio más alto y puede ser vendido
directamente a los consumidores a precios
más elevados. Esto se nota especialmente
en los huertos frutales de la empresa na-
cional de producción de frutas y vegetales,
Cultivos Varios, donde casi 400 agricultores
distribuidos alrededor de La Habana culti-
van hortalizas, ores, granos y plantas me-
dicinales debajo de los árboles de mango y
otros frutales. Esta experiencia en la zona
de La Habana transformó a Cultivos Varios
de una empresa con grandes pérdidas en
una empresa con ganancias en su balance
económico13.
SiSteMa de
CoMerCializaCión
y aSeguraMiento
téCniCo
El gobierno cubano permitió la venta de
productos en los mismos huertos para pre-
venir las prácticas de intercambio en el
mercado informal. Dado que los alimentos
se venden en el mismo sitio de cultivo, no
se incurre en gastos de transporte o alma-
cenamiento, y los productos siempre están
frescos; Incluso algunos huertos contratan
a vecinos para que vendan los productos en
carretillas el mismo día de la cosecha. Mu-
chos huertos también donan una parte de
su producción a los centros comunitarios
locales, escuelas, asilos de ancianos, hospi-
tales, etc. (Murphy, 1999)14.
Los Principios Municipales están basados en
la descentralización de la producción, de la
comercialización y de los aseguramientos
técnicos y materiales.
El Sistema de Comercialización Municipal
se caracteriza por la presencia de15: puntos
de venta en placitas normadas, mercados
agropecuarios estatales (Agromercados),
Mercados de Oferta y Demanda, consumo
social, contratos directos con círculos in-
fantiles, escuelas, hospitales y otros, ventas
a hoteles y restaurantes, entrega de leche a
la industria láctea y contratos con las em-
presas de ores
El Sistema de Aseguramiento Técnico y Ma-
terial en las municipalidades cuenta con16:
Consultorios-Tiendas Agropecuarios Muni-
cipales para la implementación de las fun-
ciones de extensionismo y suministradores
de los insumos productivos; Clínicas veteri-
narias que brindan servicios a las munici-
palidades para el apoyo a la salud animal;
Centros de Producción de Materia Orgánica
para la elaboración de humus de lombriz y
compost; Centros de Reproducción de Ento-
mófagos y Entomopatógenos (CREE), para
el combate de plagas y enfermedades con
medios biológicos; Áreas colectivas para
las CCS , que son de uso colectivo para el
consumo social; Casas de Cultivos Prote-
gidos por Organismos Oficiales como son
el Ministerio de Agricultura, el Ministerio
de las Fuerzas Armadas Revolucionarias
(MINFAR), el Ministerio del Interior, Salud
Pública y Educación entre otros; Casas de
Posturas, distribuidas por las municipali-
dades para la producción de posturas en
cepellón; Aulas de Capacitación que se en-
cuentran ubicadas en cada municipalidad
para la preparación de productores y técni-
cos; Centro de Desarrollo y Promoción de la
AU para apoyar el trabajo de colaboración,
transferencias de tecnologías y capacitacio-
nes a técnicos y productores; Servicio Em-
presarial de Inseminación que apoya a las
municipalidades en la reproducción animal
Delegados de la Agricultura en el Consejo
Popular que se encargar de implementar
los lineamientos de la AU en su base pro-
ductiva y realiza funciones de extensionis-
ta; Áreas de Autoabastecimiento Estatales
pertenecientes a organismos del Estado en
332 la agriCultura urBana en latinoaMériCa // CaPitulo 16
función de las necesidades alimentarias de
los trabajadores.
iMPaCto eConóMiCo,
aMBiental y SoCial
del deSarrollo de la
agriCultura urBana
en CuBa
Para el estudio del impacto social, económi-
co y ambiental que ha tenido la AU en Cuba
se utilizan los siguientes indicadores que
muestran los avances y logros obtenidos en
las dos últimas décadas17.
I. Indicadores ambientales: Rendimien-
tos alcanzados; diversidad de especies en
tiempo y espacio; incidencia de plagas y
enfermedades; menor grado de dependen-
cia externa.
II. Indicadores económicos: Relación cos-
to/benecio; grado de endeudamiento; in-
gresos netos.
III. Indicadores sociales: Beneficiarios de
sistema; índices de calidad de vida; capa-
citación y generación de conocimiento; ge-
neración de empleos.
El impacto ambiental queda definido por
un reordenamiento del espacio urbano en
función de lograr un abastecimiento de pro-
ductos agrícolas frescos en las zonas urba-
nas; por la conversión de áreas ociosas en
áreas productivas; y por los cambios de la
estética de las ciudades
El impacto económico generado es un au-
mento en los ingresos de los productores,
lo que genera mayor capacidad económica
para poder continuar perfeccionando la ac-
tividad productiva.
El accionar de las unidades de producción
de la Agricultura Urbana, así como de las
unidades que conforman la infraestructu-
ra de apoyo produce un fuerte impacto de
reanimación económica en aquellas locali-
dades donde se encuentren ubicadas18.
El impacto tecnológico hace referencia a la
revitalización del saber campesino y de las
formas de hacer agricultura en un contex-
to de sostenibilidad y respeto al medioam-
biente; uso de las tecnologías apropiadas
en el terreno y los cultivos; establecimien-
to de un modelo de producción a partir de
los recursos propios de cada territorio por
vías orgánicas y sobre la base de lograr que
“los residuos de uno sean absorbidos por
el otro”.
Los logros de la ciencia y la tecnología
cuentan en el sistema extensionista de la
Agricultura Urbana, con un escenario ade-
cuado para su rápida introducción y gene-
ralización. La introducción de estos logros
con participación directa de los producto-
res constituye una efectiva vía de capaci-
tación19.
En el análisis del impacto social de la agri-
cultura urbana se definen los siguientes
puntos: fuente de empleo; cambios en la
dieta alimentaria; incidencia en los índices
de morbilidad y mortalidad de la población;
opción de un mercado agrícola sano y va-
riado; apoyo a los Programas de Asistencia
Social.
La vinculación de un considerable número
de trabajadores a esta agricultura, constitu-
ye una de las más notables manifestaciones
de su impacto social, impulsado este fenó-
meno, principalmente, por las ventajosas
condiciones salariales que alrededor de es-
ta actividad se fueron creando, lo cual no
atrajo la atención sólo a obreros operarios,
sino incluso a distintos profesionales de las
más diversas ramas, quienes han tenido el
apoyo del Estado en la entrega de tierra,
créditos, servicios e insumos. Esta nueva
fuerza laboral agrícola que en general posee
un considerable y amplio nivel cultural, ha
impregnado dinamismo e innovación a este
movimiento en cada territorio20.
333
agriCultura urBana integral
el PaPel de la
MuJer en la
agriCultura urBana
en CuBa. género y
agroeCología
Las mujeres constituyen alrededor del 47
por ciento de las personas que habitan en
las áreas rurales cubanas21. Sin embargo,
también son las que más migran hacia zo-
nas urbanas, sobre todo hacia la capital,
conrmó desde nes del pasado siglo XX la
Encuesta Nacional de Migraciones Internas
(ENMI), realizada en 1995 por investigado-
res del Instituto de Planicación Física (IPF),
el Centro de Estudios Demográficos (CE-
DEM) de la Universidad de La Habana y la
Ocina Nacional de Estadística e Informa-
ción (ONEI). Las causas más mencionadas
por las mujeres para abandonar los campos
fueron el matrimonio, el divorcio, la nece-
sidad de acercamiento a seres queridos y
otras similares.
El nuevo modelo tecnológico que genera la
agroecología reconoce a las mujeres como
importante fuerza productiva a escala local.
Ellas aprovechan las potencialidades que
pueden brindar de los saberes tradicionales
para sus actividades económicas, en la mis-
ma medida que se preocupan por la salud
y el medio ambiente, mostrando también
una actitud crítica y reivindicativa sobre la
cultura patriarcal.
La generación de renta, y la generación de
conocimientos, facilitan el protagonismo,
la elevación de la autoestima y el reconoci-
miento social de aquellas actividades gene-
radas por estas mujeres. En la misma medi-
da ello favorece la democratización de las
relaciones de género en el seno familiar al
redistribuir las cuotas de poder que pueden
considerarse factores para empoderarlas en
lo colectivo e individual22.
Se han realizado numerosas investigacio-
nes en Cuba sobre la participación de la
mujer en la Agricultura Urbana. Cabe des-
tacar la tesis realizada por Isis Salcine Milla,
trabajadora del Organopónico de Alamar
de título “Investigación participativa con
enfoque de género en la Unidad Básica de
La Habana.
Cuba.
Organopónico.
I. de Felipe
334 la agriCultura urBana en latinoaMériCa // CaPitulo 16
Producción Cooperativa (UBPC): Organopó-
nico Vivero Alamar” donde analiza la mane-
ra en que las relaciones de género pueden
contribuir al desarrollo agropecuario de la
UBPC y dene cómo las brechas de género
dificultan el éxito rotundo del movimien-
to de Agricultura Urbana. Los resultados
muestran como las mujeres reproducen los
estereotipos de género típicos de una socie-
dad patriarcal donde sufren la sobrecarga
familiar y no tienen acceso de manera igua-
litaria a la participación en la toma de deci-
siones23.
Las mujeres cubanas que representan el
49.9% de la población total, han tenido, du-
rante el proceso revolucionario iniciado en
1959, la posibilidad de acceder a todos los
niveles educacionales que de forma gratui-
ta rigen en el país.
La participación de la mujer en los secto-
res de la salud, la educación y el turismo
muestran cifras en las que ellas represen-
tan alrededor del 50% del total de la fuerza
laboral. En el sector agrícola no se observa
este comportamiento, pues del total de su
fuerza laboral aproximadamente el 20% co-
rresponde a las mujeres, el 30% representa
su fuerza de trabajo técnica, y su participa-
ción como dirigentes en ese sector se limita
al 11.6%.
Es importante destacar que en el sector
campesino, del total de miembros de la
Asociación Nacional de Agricultores Peque-
ños (ANAP) la presencia femenina alcanza
el 11.6% y el 11.2% son usufructuarias y
propietarias de tierra.
También se ha estimado que alrededor del
70% de los representantes del Ministerio de
Agricultura (fuerza técnica) en los Consejos
Populares de la Ciudad de La Habana son
mujeres. Pero en la medida en que se eleva
el nivel de dirección, esa presencia va dis-
minuyendo. En los cargos de responsabi-
lidad a nivel municipal, la mujer ocupa el
11% y al nivel provincial su participación se
estima en el 7% lo que evidencia un com-
portamiento similar al del país24.
La Habana.
Cuba.
Organopónico.
I. de Felipe
335
agriCultura urBana integral
9. innovaCión en
agriCultura urBana:
organoPonía
SeMiProtegida
La Organoponía Semiprotegida avanza en
Cuba como una tecnología que permite al-
canzar altas y seguras producciones hortí-
colas en la mayoría de los cultivos de ésta
rama. Combina las bondades del Organopó-
nico, con la presencia del tapado, que per-
mite reducir la incidencia de la radiación
solar disminuyendo las temperaturas.
Se pueden alcanzar rendimientos entre 120
y 200 t/ha/año, dependiendo de la estruc-
tura de cultivos y el número de rotaciones
en el año.
Los mejores resultados se alcanzan con
canteros de 1,20 m de ancho y entre 20 -25
m de longitud, con una profundidad de 0,3
m de sustrato efectivo y una anchura de
pasillos de 0,5 m. Generalmente se utili-
zan canteros de 1,20 m x 23 m por razo-
nes relacionadas con la tecnología de riego
localizado empleada; la tela de sombreo
preferentemente de color oscuro reduce
un 30 - 35 % la radiación solar; los latera-
les se tapan para evitar la entrada del sol,
quedando el frente y fondo abiertos para
facilitar la circulación del aire; los postes
metálicos y el anclaje. En cuanto a la cali-
dad del sustrato la materia orgánica debe-
rá ocupar entre un 50 – 75 % del mismo, el
resto deberá estar conformado imprescin-
diblemente por capa vegetal; el contenido
de arcilla deberá ser de medio a bajo; el pH
deberá estar entre 5 y 6 ya que por deba-
jo de 5 suelen presentarse deciencias de
N, K, Ca, Mg y B y por encima de 6 dismi-
nuye la asimilabilidad del Fe, P, Zn, Mn, y
Cu. Hay que garantizar que tanto la capa
vegetal como la materia orgánica utiliza-
das estén libres de nemátodos toparási-
tos. Una mezcla adecuada para aportar al
suelo puede estar compuesta por 60 % de
abonos orgánicos bien descompuestos, 15
% de cascarilla de arroz y 25 % de capa ve-
getal con un contenido de arcilla de medio
a bajo.
En un sistema agroecológico como éste
resulta indispensable lograr un equilibrio
entre insectos benécos y plagas. En la ac-
tualidad se recomienda la existencia de 4
barreras de cultivos, con efecto repelente/
hospedante (árbol de Nim, Flor de Jamaica,
maíz o sorgo,etc.).
El intercalamiento y la asociación de cul-
tivos forman parte importante de la biodi-
versidad que se busca, para ello hay que
intercalar cultivos de ciclo más largo con
especies de ciclo más corto. Las tres espe-
cies mejores para intercalar, de ciclo corto,
son la lechuga, la acelga china y el rábano;
el nivel de intercalamiento deberá estar al-
rededor del 50 %. El control de plagas debe
de hacerse con bioplaguicidas de origen mi-
crobiano; los productos autorizados en Cu-
ba, según las normas del Centro Nacional
de Sanidad Vegetal, son Bacillus thuringien-
sis (Cepas LBT – 24 y LBT – 13), Verticillium
lecanii y Trichoderma; también están per-
mitidos los insecticidas de origen biológicos
como los elaborados a partir de tabaquina,
nim y humus de lombriz25.
10. deSarrollo
urBano y
agriCultura urBana
La crisis de los noventa llevó a la aparición
de innovadores fenómenos derivados de la
adaptación a los rigores impuestos por el
Bloqueo de los EE.UU. y a la caída del Bloque
Socialista. Entre las iniciativas que transfor-
maron el paisaje urbano cubano y su fun-
cionamiento, junto a la importación masiva
de bicicletas y el reordenamiento de pues-
tos de trabajo se encuentra la producción
orgánica de alimentos en entornos urbanos.
Su adaptación masiva al contexto urbano
en diferentes situaciones implicó también
impactos positivos en las dimensiones
336 la agriCultura urBana en latinoaMériCa // CaPitulo 16
ambiental, social, cultural y económica al
tiempo que puso a prueba la capacidad de
la ciudad para acoger nuevas funciones. La
sinergia lograda entre estas dimensiones y
el impacto espacial de su inserción hacen
de este fenómeno un laboratorio de expe-
rimentación de alternativas con un fuerte
componente de sustentabilidad urbana26.
Para evitar una excesiva concentración de
población, el desarrollo urbanístico actual
prevé áreas libres. Asimismo, el crecimiento
periférico de las ciudades, a partir de la mi-
gración desde el campo, deja innumerables
espacios vacíos. Estos espacios se convier-
ten en basureros y fuente de todo tipo de
vectores, lo que además de afear las ciuda-
des, constituye una amenaza para la salud
humana. Dedicar estas áreas a la produc-
ción de alimentos ha permitido eliminar es-
tos males, saneando y embelleciendo a su
vez las ciudades27.
La planicación y el uso de cada espacio dis-
ponible en la ciudad para la producción de
alimentos y plantas ornamentales es la base
para el desarrollo de la Agricultura Urbana.
En el caso de La Habana existen espacios de
edicios derrumbados que presentan gran-
des posibilidades para el cultivo de pequeños
huertos vecinales, sin embargo a día de hoy
el principal factor limitante para la imple-
mentación de estos huertos sigue siendo el
agua, por esto es importante llevar a cabo
la correcta optimización de la misma para
el buen aprovechamiento de los cultivos, y
conseguir un uso más eciente de estos pe-
queños espacios y así poder incluir deniti-
vamente a la Agricultura Urbana como parte
integrante del paisaje de la ciudad28.
11. una exPerienCia
exitoSa: organoPóniCo
vivero alaMar
La Unidad Básica de Producción Cooperati-
va “Organopónico Vivero Alamar” fue fun-
dada en 1997 con un área de 800 m² por 5
cooperativistas. Se sitúa en La Habana del
Este y actualmente cuenta con un total de
10,4 ha. La necesidad de producir alimen-
tos, la tradición agrícola cubana y el nivel
de instrucción de la población fueron el
punto de partida.
La primera introducción tecnológica vital
para el desarrollo de la Cooperativa fue la
Casa de Posturas en cepellón y la construc-
ción de pozos, lo que constituyo una revolu-
ción en la propagación de vegetales y hor-
talizas.
Obtienen excelentes resultados de produc-
ción orgánica, 18-20 kg/m2, que para lograr
esto con fertilizantes químicos serían ne-
cesarias 40 t/ha. Es un sistema sustentable
en el que nunca se ha empleado ningún
compuesto químico ya que realizan Buenas
Prácticas Agrícolas, como control biológico
de plagas, elaboración de compost a través
de la lombricultura o empleo de la tracción
animal entre otras, manteniendo un “senti-
do de pertenencia de lo biológico”. (Salcine,
M., 2012). Este sentimiento de pertenencia
es uno de los componentes principales para
la obtención de los excelentes resultados
productivos, además se mantiene una po-
lítica permanente de atención al hombre,
basado fundamentalmente en los siguien-
tes aspectos sociales: condiciones de traba-
jo, posibilidades de promoción, permanente
información económica a los trabajadores y
en general una mejora del nivel de vida de
los mismos.
La política salarial está por encima de la
media de los salarios cubanos. Se pagan 300
pesos cubanos29 de mínimo y 700 de máxi-
mo de acuerdo al cargo que desempeña de
sueldo jo más una prima por trabajo bien
realizado. Se gana un salario muy similar al
de un médico cuban y esto posibilita el au-
mento de personas interesadas en trabajar
en el campo.
El trato hacia el trabajador por parte de la
Administración se refleja en las condicio-
337
agriCultura urBana integral
nes de trabajo; un horario de 7horas/día, 5
días a la semana y fines de semana alter-
nos, en verano con el calor fuerte la jornada
es de 6h/día. Tienen un mes de vacaciones.
La merienda y almuerzo, la barbería para
los hombres y la peluquería para las muje-
res va a cargo de la Cooperativa. En el ca-
so de las mujeres con hijos recién nacidos
se respetan sus horarios para amamantar.
Además existe la posibilidad de solicitar un
préstamo a la Cooperativa que posterior-
mente irán descontando de su salario.
Este Proyecto ha tenido un gran impacto
social: por tener producción vegetal orgá-
nica disponible a diario para la población
a precios asequibles, mejorando la alimen-
tación de la misma, además de la creación
de empleo en un pueblo sin industria y con
problemas para la creación de empleo; la
mujer juega un papel fundamental en la
Cooperativa y tiene un sentimiento de coo-
perativismo mayor que el hombre; se crea
empleo para jubilados, éstos aportan dis-
ciplina, experiencia, y además mejoran su
calidad de vida; se ha producido una trans-
formación del entorno, convirtiendo áreas
improductivas en un jardín de vegetales y
un contacto más directo de las nuevas ge-
neraciones con las producciones agrícolas
a través de los intercambios con las escue-
las de la capital y otros centros extranjeros
de países como México, España o Estados
Unidos.
Se les ha planteado un nuevo proyecto pa-
ra trabajar con centros de recuperación de
salud mental y con niños con deficiencia
intelectual. Los empleados se sienten rea-
lizados con su trabajo, tranquilos y orgu-
llosos, ya que son ejemplo a nivel nacional
e internacional, reconocidos con la Triple
Corona30.
reFerenCiaS
BiBliográFiCaS
Altieri,M.,Funes,F.; Petersen,P.; Medina, C.;
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2 Pérez,R.,HISTORIA DEL ORIGEN DE LA PER-
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3 Rodríguez, A.;González, R.; Companioni, N.,
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ejemplo de agricultura sostenible. Hotel Nacio-
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4 Altieri,M.,Funes,F., Petersen,P., Medina, C.,
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5 Funes-Monzote,F. Estudio de caso: Granjas
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339
agriCultura urBana integral
6 Manual de Agricultura Urbana. 8 de Mayo de
1998, Ciudad de La Habana, “Año del Aniver-
sario 40 de las Batallas Decisivas de la Guerra
de Liberación”.
7 Ministerio de Agricultura y Grupo Nacional de
Agricultura Urbana y Suburbana. Ciudad de la
Habana, Diciembre de 2012
8 Definición de Organopónico: En áreas donde
el suelo no es cultivable, se conforman cante-
ros con gualderas de diferentes materiales y se
rellenan con un sustrato preparado a base de
materia orgánica, suelo u otros materiales
9 Plan de Reducción de Desastres. Programa
Nacional de Agricultura Urbana, 2009
10 Rodríguez, A. La Agricultura Urbana un sis-
tema alternativo de producción de alimentos en
Cuba. 2011
11 Seminario INIFAT. La agricultura urbana en
los municipios de Ciudad de La Habana con en-
foque sostenible y agroecológico. La Habana,
2009
12 FIDA. MINAG. FUNDACION CLARA Semi-
nario-taller regional: La Agricultura Urbana
y el Desarrollo Rural Sostenible. La Habana,
Cuba. 5-9 Diciembre, 1996. Red Nacional de
Capacitación en Desarrollo Rural en Cuba. Red
Regional de Capacitación en Desarrollo Rural
FIDA/CLARA.
13 Revista de Agricultura Urbana y Suburbana,
Agricultura Urbana en La Habana, producción
de alimentos en la comunidad, por la comuni-
dad y para la comunidad. Artículo 9. Antece-
dentes.
14 Revista Agricultura Urbana, Agricultura Ur-
bana en La Habana, producción de alimentos
en la comunidad, por la comunidad y para la
comunidad. Artículo 9
15 La agricultura urbana en los municipios de
Ciudad de La Habana con enfoque sostenible y
agroecológico .INIFAT.
16 Revista de Agricultura Urbana y Suburbana,
Agricultura Urbana en La Habana, producción
de alimentos en la comunidad, por la comuni-
dad y para la comunidad. Artículo 9. Antece-
dentes
17 González,R. Agricultura Sostenible Puebla, La
Habana 2004
18 Rodríguez, A. La Agricultura Urbana un sis-
tema alternativo de producción de alimentos en
Cuba. 2011
19 Formación INIFAT. La agricultura urbana
en los municipios de Ciudad de La Habana con
enfoque sostenible y agroecológico.La Habana,
2009.
20 Companioni, N. Ojeda, Y. Páez,E. Murphy,
C. La Agricultura Urbana en Cuba. INIFAT,
Delegación del Ministerio de la Agricultura en
Ciudad de la Habana, Institute for Food and
Development Policy (Food First)
21 Datos del Centro de Estudios de Población y
Desarrollo (CEPDE), de la Ocina Nacional de
Estadísticas e Información (ONEI).
22 Arias Guevara, M. Angeles. GÉNERO Y
AGROECOLOGÍA EN CUBA, ENTRE SABERES
TRADICIONALES Y NUEVAS TECNOLOGÍAS.
Universidad de Holguín, Cuba, 2011.
23 Artículo de prensa: Brechas de género afectan
al empoderamiento de agricultoras. Inter PresS
Cuba , 08 de Agosto de 2013, La Habana.
24 Caridad,M.,Sánchez,R. AGRICULTURA Y
CIUDAD. Una clave para la sustentabilidad..
Fundación Antonio Núñez Jiménez de la Natu-
raleza y el Hombre. La Habana, 2001
25 Rodríguez, A. LA ORNAOPONIA SEMIPRO-
TEGIDA: Una tecnología de futuro para el tró-
pico. INIFAT, 2011.
26 Peña,J. Infraestructuras Urbanas Locales
Sustentables: Agricultura Urbana de cara a la
ciudad. Facultad de Arquitectura, ISPJAE, La
Habana, 2012.
27 Companioni, N. Ojeda, Y. Páez,E. Murphy,
C. La Agricultura Urbana en Cuba. INIFAT,
Delegación del Ministerio de la Agricultura en
Ciudad de la Habana, Institute for Food and
Development Policy (Food First)
28 Pérez,R., La Permacultura como forma de
Agricultura Urbana. Experiencias en Cuba. Ar-
tículo de la revista Se puede. Proyecto de Orien-
tación sobre Permacultura de la Fundación de la
Naturaleza y el Hombre.
29 1 euro = 25 pesos cubanos. El salario medio
cubano es de 466 pesos cubanos (ONEI, 2012)
30 Es la máxima distinción otorgada por el Gru-
po Nacional de Agricultura Urbana y Suburba-
na a un organopónico por el trabajo bien reali-
zado
341
agriCultura urBana integral
reSuMen
El Distrito Federal junto con su zona
conurbada supone la tercera aglome-
ración urbana más grande del mun-
do. Agricultura urbana y azoteas verdes se
proponen como dos posibles estrategias
para contribuir a mitigar los efectos de la
macro ciudad sobre el ambiente y la pobla-
ción, por lo que se ha realizado un estudio
in situ de las mismas con el n de detectar
los principales actores involucrados y los
benecios individuales y que sobre la pobla-
ción en general pueden aportar. Para ello,
se estableció contacto con las instituciones
y grupos independientes involucrados en su
fomento, se realizaron varias visitas a huer-
tos urbanos y azoteas verdes así como tam-
bién tuvo lugar una investigación a través
de encuestas.
Los huertos urbanos funcionan bien como
aprovisionadores de benecios sociales pe-
ro todavía queda trabajar en materia de co-
mercialización si se les quiere dar un enfo-
que económico. Con el n de garantizar su
sustentabilidad en el tiempo sería necesario
darles un mayor seguimiento. Las azoteas
verdes suponen una alternativa viable pa-
ra hacer del D.F. una ciudad más verde. No
obstante, estas azoteas verdes podrían en-
focarse también con un n social.
Palabras clave: desarrollo sostenible, agri-
cultura urbana, huertos urbanos, azoteas
verdes, sistemas de naturación
aBStraCt
The Mexico City Metropolitan Area is the
third largest urban agglomeration in the
world. Urban agriculture and green roofs
arise as two possible strategies that could
contribute to mitigate the effects that
macro cities have on the environment and
CAPÍTULO 17
AGRICULTURA URBANA Y
CUBIERTAS NATURADAS
En El distRito FEdERal
dE méXico
Elisa Colom
Ingeniera Agrónoma.
Universidad Politécnica de Madrid
Nuria Preciado
Bióloga. Gerente de estrategia de la
empresa Metro Huerto S.A.
El Huerto de los Niños, donde
la Delegación Cuauhtémoc
imparte talleres de capacitación
a menores procedentes de
centros de internamiento.
E. Colom
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