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Redes sociales en tiempos de riesgo: analizando el ébola mediante Twitter

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Se estudia la comunicación de riesgo del ébola 2014-2015 en Twitter, haciendo hincapié en analizar la credibilidad y confianza en los medios de comunicación. Para ello se analizaron 28.760 tweets de España sobre el ébola y se realizó una encuesta a 294 personas sobre los hábitos para informarse en crisis sanitarias. Los resultados resaltaron una transformación de las representaciones sociales creadas por la comunicación de crisis de las nuevas redes sociales, subrayando la falta de confianza en los medios de comunicación. Se discuten las implicaciones sociales de los resultados y la importancia de la comunicación en futuras crisis sanitarias.
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Opción, Año 32, No. Especial 11 (2016): 740 - 756
ISSN 1012-1587
Redes sociales en tiempos de riesgo:
Analizando el ébola mediante twitter
Nahia Idoiaga Mondragon
Universidad del País Vasco (UPV/EHU) España
nahia.idoiaga@ehu.es
Resumen
Se estudia la comunicación de riesgo del ébola 2014-2015 en Twi-
tter, haciendo hincapié en analizar la credibilidad y confianza en los me-
dios de comunicación. Para ello se analizaron 28.760 tweets de España so-
bre el ébola y se realizó una encuesta a 294 personas sobre los hábitos para
informarse en crisis sanitarias. Los resultados resaltaron una transforma-
ción de las representaciones sociales creadas por la comunicación de crisis
de las nuevas redes sociales, subrayando la falta de confianza en los me-
dios de comunicación. Se discuten las implicaciones sociales de los resul-
tados y la importancia de la comunicación en futuras crisis sanitarias.
Palabras clave: Comunicación de riesgo; Ébola; Redes Sociales; Twi-
tter; Mass Media.
Social Networks in Times of Risk:
Analyzing Ebola through Twitter
Abstract
Risk communication in Twitter during the ebola 2014-2015 is stud-
ied, focusing on analyzing the credibility and trust in the media. For that
28,760 tweets of Spain about ebola were analyzed and a survey about in-
formation habits in health crises to 294 people was carried out. The re-
sults highlighted a transformation of social representations created by
Recibido: 28-10-2016 • Aceptado: 29-11-2016
the crisis communication of the new social networks, underlining the
lack of trust in the media. The social implications of the results and the
importance of communication in future health crises are discussed.
Keywords: Risk communication; Ebola;Social Networks;Twitter;Mass
Media.
INTRODUCCIÓN Y FUNDAMENTOS TEÓRICOS
En las últimas décadas una serie de enfermedades infecciosas
emergentes se han dado con relativa frecuencia a nivel global, son espe-
cialmente temidas porque se expanden rápidamente y presentan una
amenaza física (en algunos casos) pero sobre todo simbólica para los ciu-
dadanos. Este tipo de epidemias suelen tener una cobertura extrema por
parte de los medios tradicionales, incluso en países donde no ha habido
infectados (Wallis and Nerlich, 2005). Además debemos tener en cuenta
que en la comunicación de riesgo creada alrededor de las epidemias hay
también un nuevo factor de impacto contemporáneo: las redes sociales
cuya influencia en este tema fue inicialmente detectada hace algún tiem-
po (Hethcote & Yorke 1984; Wallinga et al., 1999) pero que ha ido co-
brando creciente importancia (Keeling & Eames 2005; Scanfeld, Scan-
feld y Larson, 2010). Esta ponencia analiza la comunicación de riesgo
creada alrededor de la epidemia del ébola del 2014-2015 y el papel de los
medios de comunicación (tanto tradicionales como las nuevas redes so-
ciales) en su imagen colectiva.
1.1. ¿Qué es el ébola?
El ébola es una enfermedad infecciosa viral aguda que produce fie-
bre hemorrágica. Se descubrió por primera vez en el año 1976, cuando se
presentaron varios casos de fiebre hemorrágica en Zaire y Sudán. Se ca-
racteriza por una alta tasa de mortalidad, que oscila entre el 50% y el 95%
de los afectados ya que de momento no hay ni vacuna ni tratamiento para
el mismo. Los brotes de ébola se han producido principalmente en África
central y occidental, cerca de la selva tropical.
1.2. El brote actual del ébola
La epidemia actual de ébola (2014-2015) es el mayor brote epidé-
mico producido por este virus. Originado en diciembre de 2013 en Gui-
nea, se extendió posteriormente a Liberia, Sierra Leona, Nigeria, Sene-
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gal, Estados Unidos, España, Malí y Reino Unido. Para el 3 de noviem-
bre de 2014, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), se ha-
bían registrado 13.633 infecciones y 5.000 muertes en todo el mundo a
causa de este brote, la mayoría de los cuales ocurrieron en los países del
África Occidental.
1.3. La imagen colectiva de las epidemias en los medios
tradicionales
Desde mediados de los años 80 las enfermedades infecciosas han
formado parte de las agendas mediáticas y políticas y en consecuencia han
ido ocupando espacio en el imaginario colectivo aumentando el discurso
del riesgo de forma contundente (Washer, 2010). Desde el enfoque teórico
de las “Representaciones Sociales” se defiende que más allá de un conoci-
miento científico sobre las enfermedades la gente entiende y comparte
ideas comunes mediante las representaciones sociales (Moscovici, 1984).
La representación social de una crisis en particular está determina-
da por los acontecimientos históricos y los símbolos contemporáneos
que sirven para familiarizar una nueva amenaza y así hacerla más desci-
frable. En este proceso la comunicación y sobre todo los medios de co-
municación son un factor clave para hacer frente a la amenaza (Wagner
& Hayes, 2005).
Con esta base teórica Joffe (Joffe & Haarhoff, 2002) analizó cómo
la prensa británica y sus lectores entendían la pandemia del ébola de
1995 en Zaire (ahora República Democrática del Congo). Su trabajo re-
veló que había una imagen común tanto en la prensa como en los lectores
en el que el ébola se representaba como africano, asociado con prácticas
africanas y que poco tenía que ver con los británicos. Además, esta in-
vestigación también concluyó que la audiencia en general no sentía que
el Ébola fuera peor que otras enfermedades conocidas y que muchos lec-
tores lo representaban como si fuera ciencia a ficción, sintiéndose así
desvinculados de la amenaza. Por último, percibían que occidente, gra-
cias sobre todo a su sistema médico, era impermeable al ébola que se ex-
tendía por África por las características estructurales y usos y costum-
bres de sus países que amplifican la propagación de enfermedades. Aun
así cabe destacar que esta investigación no fue llevada a cabo en el “mo-
mento caliente” de la crisis del ébola sino unos años después por lo que
las respuestas estarían en consonancia con el sentido de la contención
que podrían seguir (Joffe, 2011).
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El problema empieza cuando la gente como “nosotros” comienza a
ser afectada por las nuevas epidemias. En estos casos, sin la posibilidad
de culpar a “los otros”, como fue el caso de los africanos con el ébola, el
gobierno, los agricultores, incluso los medios de comunicación pueden
ser culpados, no sólo por el surgir de la nueva amenaza para la salud hu-
mana, sino por empeorar la situación a través de la corrupción y la mala
gestión informativa del problema facilitando la propagación de la enfer-
medad (Washer, 2006).
Desde un punto de vista muy parecido, y basándose en esa idea de
actores colectivos que rodean a una epidemia, Wagner-Egge y colabora-
dores (2011) analizaron la gripe porcina del 2009 buscando representa-
ciones de héroes, victimas y villanos sobre la misma. Concluyeron que
los héroes de esa epidemia fueron los expertos (físicos, investigadores,
etc.) a los que se les atribuía sobre todo credibilidad. Las autoridades sa-
nitarias y políticas tuvieron una valoración positiva al principio, pero
luego fueron percibidas como inefectivas. Los villanos de esta crisis sa-
nitaria fueron por un lado los medios de comunicación tradicionales,
acusados de hacer un uso interesado del miedo o incluso peor de ser ma-
rionetas de poderes malignos de más alto nivel y por otro lado las empre-
sas privadas como la industria farmacéutica. Por último, como víctimas
de esta gripe se percibieron los países pobres y menos desarrollados,
aunque no del todo inocentes porque en parte fueron acusados de falta de
higiene o disciplina. Estos autores concluyeron que las características
presentadas por los diferentes colectivos pueden servir para construir
una representación simbólica que permita a la sociedad dar sentido
(Wagner et al., 2002) a las piezas discordantes y en conflicto que surgen
en el contexto de una epidemia sanitaria.
1.4. Las redes sociales y las epidemias sanitarias:
Twitter como una nueva perspectiva
Twitter es un servicio de redes sociales y micro-blogging gratuito
que permite a sus millones de usuarios enviar y leer mensajes. El servicio
cuenta con más de 500 millones de usuarios registrados y procesa más de
17 millones de tweets por minuto. Mediante Twitter muchos eventos y
noticias recientes han sido documentados en tiempo real (Signorini, Se-
gre y Polgreen, 2011). Por ello con el incremento exponencial de su po-
pularidad, Twitter se está convirtiendo en un espacio ideal para el inter-
cambio tanto informal como formal de la información sobre salud, así
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como para la difusión de las crisis sanitarias (Scanfeld, Scanfeld y Lar-
son, 2010).
Sin embargo, la explosión de la popularidad de las nuevas redes so-
ciales como medios de comunicación ha planteado también debates so-
bre la calidad de la información que manejan. Varios estudios investiga-
ron este tema centrándose en la pandemia de gripe porcina del 2009-
2010, la primera epidemia mundial desde la creación de Twitter en 2006.
Estas investigaciones se encontraron que Twitter fue utilizado principal-
mente para difundir información de fuentes clásicas consideradas creí-
bles (como sitios web de los periódicos o medios de comunicación tradi-
cionales) (Chew y Eysebanch, 2010). Por lo tanto, los picos de actividad
de Twitter coincidieron con las los picos de cobertura sobre la gripe en
los medios tradicionales.
Por lo tanto, aunque buena parte de la información publicada en
Twitter proviene de fuentes clásicas, Twitter también se considera un es-
pacio abierto para la transformación de la información, la búsqueda de
pensamientos disonantes, etc. Por ello, y debido a su condición interacti-
va, genera sobre toso mensajes directivos hacia el público, en la forma de
órdenes, peticiones, solicitudes o sugerencias (Searle, 1969). En cierto
modo, el estilo de comunicación de los medios de comunicación ha cam-
biado con la incursión de las redes sociales. El objetivo general de comu-
nicación social de estas redes es más dialógico, interactivo y rápido
(Kent, Taylor, y Blanco, 2003; Schultz y Wehmeier, 2010; White & Ra-
man, 1999) que la de los medios tradicionales, y por ello suponen una
nueva perspectiva, sobre todo en tiempos donde los medios de comuni-
cación están siendo muy criticados por su cobertura de las crisis sanita-
rias. Aun así, las diferencias entre la comunicación de los medios tradi-
cionales y de las nuevas redes sociales y la credibilidad de ambos todavía
no se ha estudiado en profundidad (Schultz, Utz y Goritz, 2011).
1.5. Objetivos e hipótesis
El objetivo principal de esta investigación es estudiar la imagen
mediática de la crisis sanitaria del ébola 2014-2015. Se quiere hacer es-
pecial hincapié en analizar la credibilidad y confianza en los medios de
comunicación tradicionales a través de su difusión en las redes sociales.
También se analizarán las representaciones sociales creadas por la co-
municación de crisis en las nuevas redes sociales y sus implicaciones.
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Como primera hipótesis, se espera que la imagen mediática del
ébola todavía ligada a África pero ayudada por la difusión mediática glo-
bal de la epidemia se empiece a representar como una crisis global.
Además, también se espera que el discurso de redes sociales (Twi-
tter), gracias a su naturaleza interactiva, cree una comunicación directiva y
crítica. Entre las ideas críticas destacarán los procesos de falta de credibili-
dad hacia gobiernos y medios de comunicación tradicionales. Se tenderá a
culpabilizarlos por la mala gestión informativa en las crisis sanitarias.
Por último se espera que los hábitos de consumo y opinión sobre
los medios de comunicación realcen esta falta de confianza en los me-
dios tradicionales para informar verazmente sobre las crisis sanitarias.
Pero también revelarán que la credibilidad en las nuevas redes sociales
no es mucho mayor, ya que se nutren en gran parte de las fuentes tradicio-
nales y sus picos de cobertura de información suelen ser concordantes.
2. METODOLOGÍA
La recogida de datos se dividió en dos partes. Por una parte se anali-
zó el contenido sobre el ébola en Twitter y luego se llevó a cabo un cues-
tionario que analizó los hábitos de las personas para informarse en crisis
sanitarias.
2.1. Análisis de Twitter
Para proceder al análisis de la imagen del ébola en Twitter, en pleno
momento caliente de la crisis, se llevó a cabo un análisis de contenido
mediante el software Alceste (Reinert, 1983, 1990). En total se analiza-
ron 28.760 tweets escritos en España sobre el ébola desde el 1 de agosto
hasta el 15 de Noviembre del 2014.
Para el análisis de contenido se optó por el software Alceste con el
fin de evitar los problemas de fiabilidad y validez comunes en los análisis
de texto (Klein y Likata, 2003; Reinert, 1996). El objetivo de este software
es cuantificar un texto para extraer sus estructuras más importantes con el
fin de aprovechar la información esencial contenida en los datos textuales.
Se ha demostrado (Reinert, 1996) que estas estructuras están estrecha-
mente vinculados a la distribución de las palabras en un texto y que esta
distribución rara vez se hace al azar. Describir, clasificar, asimilar y sinteti-
zar automáticamente un texto son los intereses de Alceste.
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Lo primero que hizo el software fue crear un diccionario: para ello
solamente analizó las “palabras completas (nombres, verbos, adjetivos,
adverbios); las “palabras de herramienta” (artículos, pronombres, con-
junciones) se excluyeron. Además, el corpus inicial se descompuso en
Unidades Contextuales Elementales (ECUs), las cuales tomaron aproxi-
madamente la extensión de una frase o dos -30-50 palabras- (Kronberger
& Wagner, 2000). Con ello se analizó el corpus en función de su presen-
cia en las ECUs. Las ECUs y las formas reducidas se cruzaron para for-
mar un tablero de contingencia, el cual mostró la distribución del voca-
bulario en función de las ECUs. A partir de esta tabla de contingencia se
generó una matriz de distancias cuadradas: dos ECUs se encuentran cer-
canas si comparten algunas de las palabras analizadas (Reinert 1996;
Klein & Licata, 2003).
Posteriormente se realizó un análisis de “clúster jerárquico descen-
dente” con esta tabla de distancias, la cual produjo clases de ECUs que
mejor diferencia el vocabulario. Con esta estrategia de análisis el soft-
ware ayudó a la interpretación de los textos, ya que extrajo clases de pa-
labras que co-ocurren y que mejor se diferencian de las otras clases. Para
ello, cada clase debe poseer por lo menos el 5% de las ECUs. De esta ma-
nera identificamos los principales “universos lexicales” (Reinert, 1996;
Klein & Licata, 2003) que estaban presentes en el corpus.
Siguiendo el modelo de investigaciones anteriores con Alceste (Vi-
zeu & Bousfield, 2009), el vocabulario más significante de cada clase se
clasificó mediante tres criterios: 1) la frecuencia de las palabras (especí-
ficamente solo se seleccionaron aquellas palabras con una frecuencia
mayor que la media), 2) la prueba se asociación del Chi cuadrado hacia la
clase (χ232.85; df = 1) y 3) que el 50% de la frecuencia de esa palabra
corresponda a dicha clase.
2.2. Hábitos de información en crisis sanitarias
Por otra parte, se cumplimentó un cuestionario sobre hábitos y opi-
nión para informarse en crisis sanitarias sobre una muestra de 294 perso-
nas de la CAV entre agosto y noviembre del 2014 (76.2 % mujeres,
Medad= 32.38; DT=15.75).
A los participantes se les preguntaron 5 cuestiones:
1. ¿De dónde has recibido la información que tienes sobre el ébola?
(puedes marcar tantas opciones como quieras): Televisión, Periódi-
cos, Radio, Internet, Redes Sociales Twitter, Boca a boca.
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2. ¿Cuál te parece el mejor método para informarte sobre el ébola?: Televi-
sión, Periódicos, Radio, Internet, Redes Sociales Twitter, Boca a boca.
3. ¿Crees que los medios de comunicación tradicionales (Periódicos,
televisión, radio) exageran cuando tratan el tema del ébola?: Sí/No.
4. ¿Crees que los medios de comunicación tradicionales (Periódicos,
televisión, radio) sensacionalizan el tema del ébola?: Sí/No.
5. ¿Crees que en las redes sociales o en internet se puede encontrar me-
jor información que en los medios de comunicación tradicionales
sobre el ébola?: Sí/No
3. ANÁLISIS O DISCUSIÓN DE RESULTADOS
3.1. Análisis de Twitter
El corpus recogido en Twitter tuvo 378.586 palabras de las cuales
183.360 fueron únicas. Específicamente, el análisis jerárquico descen-
diente de clústeres dividió el corpus en 8.448 ECUs de los cuales se ex-
trajeron 6 clases a partir del vocabulario más significante (Figura 1).
En el análisis emergieron dos clústeres principales. En el primer
clúster están la primera clase “La mala gestión y cobertura mediática del
caso Teresa Romero” (con un peso del 35,92%) y la sexta “¡Ayuda para
luchar contra el ébola!” (10,17%). Y en el segundo clúster la segunda
clase “La epidemia global” (14,41%), la tercera “El ébola en África”
(14,01%), la cuarta “Repatriaciones de los misioneros españoles”
(14,65%) y la quinta “Casos sospechosos de ébola en España” (10,81%).
La clase más poderosa fue precisamente la primera, “La mala ges-
tión y cobertura mediática del caso Teresa Romero”, que describe el caso
de la primera persona contagiada de ébola en Europa, la enfermera ma-
drileña Teresa Romero. De hecho, en esta clase se hace especial hincapié
en acusar tanto al gobierno como a los medios de comunicación tradicio-
nales de gestionar de forma indebida esta crisis sanitaria que causo gran
revuelo en España. Para empezar, y en lo que se refiere al gobierno, los
tweets asociados a esta clase se componen de mensajes directivos que pi-
den al gobierno responsabilidades “Hay que pedir a Rajoy responsabili-
dad por el contagio de Romero y que Ana Mato dé la cara” (ECU 7179),
incluso dimisiones “Ana Mato tiene más peligro como ministra que el
perro con ébola. ¡Ana Mato Dimisión!” (ECU5017).
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La cobertura mediática de este caso también fue muy controverti-
da, como se refleja en esa primera clase. Para empezar los medios tradi-
cionales fueron acusados de hacer un uso interesado del riesgo y el mie-
do de la gente: “Del ébola? mejor no, para eso ya tienes la tele y da igual
el canal, porque hablan todos de lo mismo para acojonarte” (ECU 5447).
“Es fascinante el inicio de la fase de pánico periodístico ante el virus del
ébola” (ECU 1794). Además también se les acusa de centrarse desmesu-
radamente en los casos de los occidentales infectados: “Periodismo en
tiempos de ébola, de un virus que infecta titulares según el origen del pa-
ciente de origen” (Ecu 1654). “¡Qué notable y triste es esta ilustración
sobre la cobertura periodística del ébola! (ECU 1532) (Figura 2).
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Figura 1. Análisis jerárquico descendiente de clústeres de Twitter
con el vocabulario más significante
Fuente: Elaboración propia.
Por otra parte también se les acusa de dar una información interesa-
da e incluso de mentir: “¿Por qué estas noticias no salen en los medios?
“El marido de teresa: voy a demostrar ante los tribunales la gran chapuza
que ha sido la gestión del ébola en España” (ECU 6161). “Condenan a un
periodista por informar de cinco casos falsos de ébola en Senegal” (ECU
1466). “¿Parece normal gastar dinero en el cura con ébola? día a día mue-
re gente con cáncer y ¿qué pasa? ¿No son nadie? puta televisión manipu-
ladora” (ECU 601). Luego, las críticas tanto con temas particulares
como generales hacia los medios de comunicación tradicionales desde
Twitter fueron abundantes: “las prisas periodísticas matan más que el
ébola” (ECU 8257). “En el tema del ébola el periodismo ha fracasado”
(ECU 8001).
La otra clase de este primer clúster fue “Ayuda para luchar contra el
ébola!”, mensaje dirigido a los ciudadanos para pedirles que reaccionen
también a nivel particular. Organizaciones no gubernamentales, tales
como MSF pidieron ayuda económica para parar los contagios y promo-
ver la investigación: “Ayúdanos a luchar contra el ébola. ¡Colabora con
médicos sin fronteras te necesitamos!” (ECU 8122). Luego este primer
clúster es un claro ejemplo del carácter interactivo de Twitter, compuesto
por mensajes directivos que van dirigidos directamente al público para
protestar, pedir, exigir etc. Este tipo de comunicación no es viable en los
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mediante twitter 749
Figura 2. Ilustración de Twitter
Fuente: https://twitter.com/search?q=Qu%C3%A9%20notable%20y%20triste%20es
%20esta%20ilustraci%C3%B3n%20sobre%20la%20cobertura%20period%C3%ADs-
tica% 20del%20%C3% A9bola!%20&src=typd
medios tradicionales, ya que suelen tener un discurso mucho más des-
criptivo y poco interactivo.
El corazón del segundo clúster se compone de la segunda y tercera
clase, donde se debate sobre la envergadura del ébola: ¿Es un problema
Africano o una amenaza global? Por un lado la clase “La epidemia glo-
bal” apela a una visión mundial de la crisis, argumentando que países de
todo el mundo están muy preocupados por el tema: “El ébola pone en
guardia a las potencias mundiales “(ECU 30). Por otra parte, la tercera
clase “El ébola en África” hace referencia a la gran magnitud de esta cri-
sis en ese continente: “Varios miles de nuevos casos de ébola en África
occidental. La unión africana pide reabrir las fronteras cerradas por el
ébola: la cuarentena de tres días. El Ébola se expande a pasos agiganta-
dos en Liberia” (ECU 3159). A este corazón del clúster se le une después
la cuarta clase “Repatriaciones de los misioneros españoles” (14,65%)
que describe el caso de los dos misioneros Manuel Garcia-Viejo y Mi-
guel Pajares, infectados en África occidental, repatriados para ser trata-
dos y que al final murieron por el ébola: “A las 19: 50h ha despegado de
Freetown Sierra Leona el Hércules medicalizado que trae a España al
misionero Manuel García enfermo de ébola” (ECU 3759). Por último la
quinta clase, “Casos sospechosos de ébola en España”, se une a este pri-
mer clúster, refiriéndose a los casos sospechosos, en su mayoría de gente
que recientemente había viajado desde África, que se dieron en España.
En todos los casos se activó un protocolo de alarma, pero al final ninguno
de ellos fue ébola. Sin embargo, por todas estas alertas la gente que viaja-
ba de África fue percibida como amenaza entre los usuarios de Twitter
“¡Oh dios mío! Un Nigeriano es ingresado en un hospital de Mallorca
por posible caso de ébola!” (ECU3371).
3.2. Hábitos de información en crisis sanitarias
Para empezar los resultados revelaron que el medio más utilizado
para informarse sobre el ébola había sido la televisión, ya que el 92,9%
de los participantes lo mencionaban como una de las fuentes utilizadas,
seguido por los periódicos (69,4%), internet (62,1%), las redes sociales
(53,7%), el boca a boca (51,7%), la radio (41,5%) y Twitter (25,2%).
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En segundo lugar, los participantes opinaron que la mejor fuente
para informarse sobre el ébola era internet (34,1%), seguido por los pe-
riódicos (33,7%), la televisión (12,2%), las redes sociales (8,4%), la ra-
dio (6,5%), Twitter (3,7%) y el boca a boca (1,4%).
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Figura 3: Medios más utilizado para informarse sobre el ébola
Fuente: Elaboración propia.
Figura 4. Mejor fuente para informarse sobre el ébola
Fuente: Elaboración propia.
Por último un 66% de los participantes opinaron que los medios de
comunicación tradicionales exageraban cuando trataban el tema del ébo-
la y un 81,6% opinó que el tema era sensacionalizado por estos medios.
Aun así, sólo el 45, 9% opinó que en las redes sociales o en internet se po-
día encontrar mejor información que en los medios tradicionales sobre la
crisis del ébola.
3.3. Relación entre los medios tradicionales y Twitter
Por último se llevó a cabo un análisis de correlación para ver la re-
lación entre los tweets publicados y la cobertura de los medios de comu-
nicación tradicionales. Primeramente, se comparó el número de artícu-
los publicados cada día en el periódico “El País” con el número de tweets
por día en España, que demostró una correlación importante r=.61, p01.
También se encontró una correlación positiva entre el número de tweets
a nivel mundial y el número de artículos en El País por día r=.72, p01.
4. CONCLUSIONES
Los resultados obtenidos en nuestra investigación apuntan varias
ideas clave sobre la imagen colectiva del ébola y el papel de los medios de
comunicación y las nuevas redes sociales en la construcción de la misma.
En comparación con estudios anteriores sobre el Ébola (Joffe y
Haarhoff, 2002), la perspectiva global de la epidemia ha cobrado impor-
tancia. A pesar de que África es sin duda considerado el epicentro de la
epidemia, se pone de relieve la perspectiva de la amenaza global. Esta
idea apoya la tesis de la sociedad del riesgo de Beck (1992), que predecía
que la globalización y sobre todo la globalización mediática de las crisis
nos harían creer que vivimos en una sociedad donde las fronteras son
cada vez más frágiles y que permanentemente está amenazada por ries-
gos globales.
Además otra diferencia clave con las investigaciones ya menciona-
das sobre el ébola es que la culpa de la epidemia ya no recae tanto en los
africanos sino en el gobierno y en los medios de comunicación que son
culpados por una mala gestión de la crisis. Para empezar, la indignación
de la sociedad hacia las autoridades aumentó dramáticamente a raíz del
caso de Teresa Romero La sociedad culpó a las autoridades de facilitar la
propagación de la enfermedad (Washer, 2006), debido a su incapacidad
de proteger a sus conciudadanos. Y a pesar de que algunos líderes políti-
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cos incluso intentaron atribuir a la propia Teresa Romero la causa de su
contagio, diciendo que no había cumplido con los protocolos estableci-
dos, esta acusación tuvo un efecto boomerang contra esos políticos pro-
duciendo un aumento de mensajes que los culpaban de la crisis y pedían
su dimisión en Twitter.
Por otra parte, las críticas o los mensajes de culpa por también re-
caen en los medios tradicionales, acusados de hacer un uso interesado
del riesgo y del miedo de la gente, de centrarse desmesuradamente en los
casos de los occidentales infectados no teniendo en cuenta la tragedia
africana o de dar una información interesada e incluso de mentir. Lo cier-
to es que las críticas tanto con temas particulares como generales hacia
los medios de comunicación tradicionales desde Twitter fueron abun-
dantes incluso poniendo en jaque la propia credibilidad y fiabilidad del
periodismo para cubrir las epidemias sanitarias. De hecho, más de un
80% de los participantes que contestaron a nuestro cuestionario opina-
ban que los medios tradicionales sensacionalizaron la epidemia del ébo-
la y un 66% que habían exagerado el tema.
Luego, vista la falta de credibilidad y confianza en los medios tra-
dicionales para informarse ante una crisis sanitaria, ¿podrían ser los me-
dios digitales y en concreto las redes sociales una alternativa informativa
en las crisis sanitarias?
Por una parte, y en el aspecto informativo, ¿se considera que las re-
des sociales son más creíbles o fiables que los medios tradicionales?
Nuestros resultados apuntan a que no. Para empezar, los medios tradicio-
nales (sobre todo televisión y periódicos) son, todavía, los más utilizados
para informarse ante una crisis sanitaria. Además, si bien es cierto que
Internet en general se considera la mejor fuente de información, no hay
apenas diferencia con los periódicos y las redes sociales están muy por
detrás. Luego, a falta de más investigaciones que profundicen en el tema
parece que a la hora de informarse sobre las epidemias sanitarías la gente
tampoco confía demasiado en las redes sociales. Además recordemos
que varios autores (Chew y Eysebanch, 2010) ya señalan que Twitter se
nutre masivamente de las fuentes tradicionales en estas crisis sanitarias e
incluso nosotros mismos hemos comprobado que la cobertura periodísti-
ca del ébola coincide en picos con la respuesta en Twitter.
Pero aun así, creer que Twitter es una mera repetición del contenido
de los medios tradicionales sería muy simplista. Las nuevas redes socia-
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les van ocupando poco a poco su espacio en la sociedad y por ello debe-
mos atender a los cambios que ya están propulsando. De hecho, este es-
tudio muestra que el objetivo comunicativo de los medios tradicionales y
Twitter es diferente. En Twitter los aspectos emocionales son un tema
clave: el enfado contra los medios tradicionales y las autoridades, el mie-
do creado por los casos sospechosos, el terror a la amenaza mundial, el
dilema moral representada por las repatriaciones, etc. Los mensajes di-
rectivos crean una nueva estrategia de comunicación hacia el público,
permitiendo la interacción en la comunicación. La información de las
fuentes tradicionales se selecciona, procesa, transforma y reestructura.
Luego, a través de este proceso interactivo, el público logró incorporar
un tema lejano como el ébola en su pensamiento cotidiano. Por lo tanto,
el análisis de contenido de Twitter puede ser potencialmente útil para el
manejo de la sanidad pública y debería ser estudiado en detalle en cada
pandemia, ya que es esencial para analizar cómo la gente entiende las
nuevas epidemias sanitarias.
En las sociedades modernas, el público se enfrenta y se enfrentará a
la amenaza de nuevas epidemias sanitarias, tales como el ébola, cada vez
con más frecuencia. Por lo tanto, el saber cómo la comunicación mediáti-
ca, tanto de los medios tradicionales como de las nuevas redes sociales,
afecta a la construcción que la sociedad hace de las mismas es una herra-
mienta clave para hacerles frente de manera más eficaz y propulsar una
política y una comunicación sanitaria más eficiente.
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Article
Full-text available
Value changes and the rapid emergence of media innovations (internet, social web) in society lead to an institutionalization of crisis communication, in which especially new media play a crucial role. The key contributions of the paper include deepening and refocusing the theoretical foundations of crisis communication by experimentally analyzing the effects of traditional and social-media strategies on the recipients’ perceptions of reputation; and by analyzing the effects or crisis responses on the recipients’ secondary crisis communications (e.g., sharing information and leaving a message) and reactions (e.g., willingness to boycott). The results indicated that the medium matters more than the message. For all three dependent measures – reputation, secondary crisis communication and reactions – main effects of medium occurred, whereas the message had only a significant main effect on secondary crisis reactions.
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Das Handbuch gibt in 23 Beiträgen einschlägiger FachautorInnen einen umfassenden und systematischen Überblick des aktuellen Forschungsstandes kommunikationswissenschaftlicher Online-Forschung. Einführend werden die zentralen Fragestellungen, theoretischen Ansätze und empirischen Befunde dargestellt. Das Themenspektrum reicht von den Grundlagen computervermittelter Kommunikation (interpersonale, Gruppen- und öffentliche Kommunikation), über ökonomische, ethische und politische Fragen wie Regulierung und Kontrolle des Internets, sowie seine Verbreitung, Nutzung und Wirkung. Weitere Beiträge befassen sich mit Öffentlichkeit und Journalismus online, kulturellen und sozialpsychologischen Aspekten, Online-Werbung und -PR, Gesundheitskommunikation, E-Learning und Wissensmanagement sowie Online-Spielen. Ein Überblick über Methoden der Online-Forschung sowie die wichtigsten Datenquellen und Standarduntersuchungen rundet das Werk ab.
Chapter
Moscovici, S. (1984). The phenomenon of social representations. In R. Farr & S. Moscovici (Eds.), Social representations (pp. 3-69). Cambridge: Cambridge University Press.
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ALCESTE - A Methodology of Textual Data Analysis and an Application: Aurélia by Gérard de Nerval. Beginning with a cross-tabulation with different all sentence fragments in rows and a selected vocabulary in columns for a specific corpus, the author presents: the methodology, including principle concepts and objectives of this form of analysis; the technique, the ALCESTE computer program of automatic classification based on resemblance or dissimilarity: and an application, the analysis of Gérard de Nerval's text Aurélia. The analysis distinguishes three types of fragments which are described and analyzed further.