ArticlePDF Available

Diabetes mellitus tipo 2 y ejercicio físico. Resultados de una intervención

Authors:
Otras secciones de
este sitio:
Índice de este número
Más revistas
Búsqueda
Others sections in
this web site:
Contents of this number
More journals
Search
Artículo:
Diabetes mellitus tipo 2 y ejercicio
físico. Resultados de una intervención
Derechos reservados, Copyright © 2004:
Instituto Mexicano del Seguro Social
Revista Médica del IMSS
Número
Number
5
Septiembre-Octubre
September-October
2004
Volumen
Volume
42
edigraphic.com
Rev Med IMSS 2004; 42 (5): 395-404 395
Versión definitiva: 18 de mayo de 2004
Aceptado: 3 de junio de 2004 Javier Eduardo
García de Alba García,1
Ana Leticia
Salcedo Rocha,1,2
Vicente
Covarrubias Gutiérrez,3
Cecilia
Colunga Rodríguez,1
María Eugenia
Milke Nájar2
1Unidad
de Investigación Social,
Epidemiológica
y en Servicios de Salud,
IMSS-Jalisco
2Universidad
de Guadalajara
3Escuela Superior
de Cultura Física
de Jalisco
Comunicación con:
Javier Eduardo
García de Alba García.
Tel. y fax:
(01 33) 3617 0060.
Correo electrónico:
javier_91046@yahoo.com
Palabras clave
üdiabetes tipo 2
üejercicio físico
üintervención en
atención primaria
Key words
ütype 2 diabetes
üphysical exercise
üprimary-care
intervention
SUMMARY
Background: in Mexico, it is expected that within
20 years we will have approximately 12 million
persons with diabetes. Physical exercise is one
of the fundamental pillars in treatment of diabe-
tes. Thus, the objective of the present work was
to communicate the results of an intervention in
physical exercise in a group of patients with type
2 diabetes mellitus.
Materials and methods: by means of an obser-
vational design of intervention with pre and post-
evaluation, 48 patients were evaluated, for whom
we took complete clinical histories that included
anthropometric as well as five specific physical
tests to evaluate conditional capacities and a ques-
tionnaire for evaluating knowledge concerning the
practice of exercise. Data were processed by
means of the Epi Info 6.04 software program.
Results: patient age reflected an average of 56
years, 63% were women, and average schooling
was 7.5 years. After the intervention, significant
changes were detected in averages of systolic ar-
terial blood pressure and fasting glucose, as well
as in tests for flexibility, strength and resistance,
and patient notions and knowledge of the disease.
Conclusions: although our results refer to 6 months,
opposing changes encouraged our group to carry
out a more in-depth type of investigation and to
apply it to operative programs of integral control
of type 2 diabetes mellitus.
Diabetes mellitus tipo 2
y ejercicio físico.
Resultados de una intervención
RESUMEN
Introducción: en 20 años se espera tener en México
aproximadamente 12 millones de diabéticos; el
ejercicio físico es uno de los pilares fundamen-
tales del tratamiento de la diabetes. Por eso, el
objetivo del presente trabajo es comunicar los re-
sultados de una intervención de ejercicio físico
en un grupo de diabéticos tipo 2.
Material y métodos: mediante un diseño obser-
vacional de intervención con ejercicio físico y eva-
luaciones pre y post, se siguió durante seis meses
a 48 pacientes a los cuales se les elaboró historia
clínica completa con antropometría, así como cinco
pruebas específicas para ponderar condición fí-
sica; también se aplicó un cuestionario para valorar
los conocimientos que tenían los pacientes sobre
los efectos del ejercicio físico. Los datos fueron
procesados en el programa Epi Info 6.04.
Resultados: los pacientes tuvieron una edad
promedio de 56 años, 63 % era del sexo femenino y
la escolaridad promedio fue de 7.5 años. Después
de seis meses de intervención, se identificaron
cambios significativos en los promedios de pre-
sión arterial sistólica, glucosa en ayuno, en las
pruebas de flexibilidad, fuerza y resistencia, así
como en conocimientos acerca del efecto del
ejercicio en la diabetes.
Conclusiones: los cambios encontrados alientan
a profundizar es este tipo de investigación y a
instrumentar programas operativos de control
integral de la diabetes tipo 2.
Rev Med IMSS 2004; 42 (5): 395-404
396
Javier Eduardo García
de Alba García et al.
Diabetes mellitus tipo 2
y ejercicio físico
Introducción
Para 2025 se estima que México se ubicará en el
séptimo lugar de los países con más diabéticos,
con una cifra de 11.7 millones de enfermos.1,2
La Encuesta Nacional de Enfermedades Crónicas
de 1993 refiere una prevalencia de 7.2 % y la En-
cuesta Nacional de Salud 2000, una prevalencia
de 10.8 %.3,4 Esta tendencia ascendente se ma-
nifiesta en el Instituto Mexicano del Seguro So-
cial, donde la diabetes mellitus ocupa una de las
tres primeras causas de muerte. En 2001 repre-
sentó 11 % del total de muertes registradas.5,6
Además, de 1984 a 1997 aumentó la demanda de
consulta 460 %; los gastos para atender a los pa-
cientes diabéticos superan los 200 millones de
dólares anuales.7,8
Para enfrentar esta problemática, la institución
pretende que los diabéticos logren un control
metabólico estricto, con cifras de glucosa sanguí-
nea por debajo de 120 mg/dL o un nivel de he-
moglobina glucosilada menor a 7 %, recomendado
por American Diabetes Association9,10 con el ob-
jeto de retrasar y reducir las complicaciones; sin
embargo, es difícil obtener este control. En países
como Estados Unidos, se informa 45 % de pa-
cientes con algún grado de descontrol metabó-
lico.11 En México se señala entre 48 y 69 % de
pacientes no controlados,12 lo cual pone en evi-
dencia un modelo biomédico poco exitoso y la
necesidad de considerar al control glucémico
como un proceso complejo, y no sólo como el
consumo de medicamentos.13
El control de la diabetes mellitus tipo 2
involucra cambios efectivos de conductas, acti-
tudes y conocimientos que conciernen a valores,
tradiciones y costumbres adquiridos en la vida del
paciente, difíciles de modificar aunque la persona
reconozca la necesidad de dichos cambios.14,15
Dada la complejidad del problema se ha recomen-
dado enfrentarlo integral y multidisciplinariamente,
y considerar la educación, el control nutricional, el
ejercicio físico y, en caso necesario, el tratamiento
farmacológico.16
Respecto al ejercicio físico en diabetes mellitus
tipo 2, resulta paradójico que a pesar de ser uno de
los pilares del tratamiento de la diabetes, en la
Encuesta Nacional de Salud 2000 se indica que
sólo 6 % de la población con diabetes mellitus tipo
2 realiza ejercicio físico sistemático;17 de acuerdo
con la American Diabetes Association, la Organi-
zación Mundial de la Salud y la Norma Oficial
Mexicana, el ejercicio es básico en la prevención,
tratamiento y control de la diabetes mellitus
tipo 2.
El ejercicio físico debe ser aeróbico para
incrementar la sensibilidad a la insulina y el
consumo de glucosa muscular y hepática.18-20
Ahora bien, con el fin de obtener los mayores
y mejores beneficios, además de evitar posi-
bles riesgos en los pacientes, el ejercicio físico
debe ser personalizado, programado y super-
visado.14 A la ejercitación activa debe agregarse
un enfoque recreativo para hacerla más atractiva
para los pacientes, de tal forma que además de
coadyuvar a lograr niveles de glucosa acepta-
bles (< 120 mg/dL), mejore la salud física, social
y mental del paciente, con la reducción de la pre-
sión arterial, frecuencia cardiaca, peso, estrés
psicológico, depresión, ansiedad, etcétera,21,22
previniendo la presencia temprana de compli-
caciones micro y macrovasculares.23-25
Los beneficios del ejercicio solo o aunado a
programas nutricionales y farmacológicos para la
reducción de glucosa, tejido adiposo e incremento
de la densidad muscular,26 han sido demostrados
en estudios como el de Erikson y Lindarge (Malmo,
Suecia), Toumiletho (Finlandia) y Pan (Chi-
na).27-29 Arciero y colaboradores30 han señalado
que en personas intolerantes a la glucosa, el
ejercicio es más efectivo que la dieta para mejo-
rar la acción insulínica en el corto plazo (10 días).
En el Instituto Mexicano del Seguro So-
cial se enfrenta el reto de estructurar programas
de ejercicio que además de ser efectivos puedan
ser accesibles y adaptables a los pacientes desde
las unidades de primer nivel de atención médica,
con la supervisión adecuada de un profesional
en educación física quien vigile las actividades
específicas en la operación de los programas de
ejercicio físico en coordinación con el equipo
de salud.
El presente trabajo tiene como propósito
comunicar los resultados de una intervención
de ejercicio físico sobre ciertos indicadores
metabólicos (glucemia en ayuno, tensión arte-
rial e índice de masa corporal), en indicadores
de capacidad física condicional (resistencia,
fuerza y flexibilidad) y evaluar los conocimien-
tos acerca del ejercicio físico en personas con
diabetes tipo 2 atendidas en el primer nivel de
atención.
Rev Med IMSS 2004; 42 (5): 395-404 397
Javier Eduardo García
de Alba García et al.
Diabetes mellitus tipo 2
y ejercicio físico
Material y métodos
La intervención tuvo lugar durante mayo a no-
viembre de 2002, en Guadalajara, Jalisco. La po-
blación estuvo constituida por personas que
aceptaron participar inicialmente 65 pacientes
y al final 48 (74 %), que asistieron a tres o más
sesiones semanales y completaron el programa
de seis meses, todas adscritas a la Unidad de
Medicina Familiar 78 del Instituto Mexicano del
Seguro Social. El programa se realizó en una
unidad deportiva cercana a la unidad.
Los pacientes fueron una muestra propo-
sitiva, enviados al programa por los médicos fa-
miliares de la unidad. Los criterios de inclusión
fueron estar adscrito a la unidad de medicina fa-
miliar, de uno u otro sexo, menos de 10 años
con diagnóstico de diabetes mellitus tipo 2, ex-
pediente clínico completo, sin complicaciones
micro o macrovasculares aparentes ni impedimen-
tos físicos para realizar ejercicio físico, además de
su aceptación para participar. Fueron exclui-
das las personas que tenían diagnóstico de otro
tipo de diabetes, más de 10 años de diagnóstico
o presentaran limitaciones físicas para la reali-
zación de ejercicio. Se eliminó a quienes cam-
biaron de unidad de medicina familiar y a quienes
no asistieron a por lo menos tres sesiones sema-
nales de ejercicio en los seis meses del programa.
El diseño utilizado fue una intervención con
evaluación previa y posterior a un programa de
ejercicio físico. Para el efecto se valoró la capa-
cidad física condicional, fuerza, resistencia y
flexibilidad de los pacientes; glucemia en ayu-
no, tensión arterial e índice de masa corporal
(peso en kilogramos/talla en m2), así como el cono-
cimiento respecto al efecto del ejercicio físico
sobre la enfermedad.
Se aplicó a los pacientes un cuestionario de
evaluación rápida creado por la Organización
Mundial de la Salud y adaptado por Rodríguez
(anexo 1)31 para determinar la capacidad indi-
vidual para realizar ejercicio físico. Posterior-
mente se les explicó en qué consistía el estudio,
solicitándoles un reporte del médico familiar
donde les autorizaba hacer ejercicio físico sis-
tematizado y que firmaran el consentimiento
informado. Los procedimientos para evaluar
fueron:
Flexibilidad
a) Prueba en posición ortostática: el paciente de
pie, con los pies juntos al borde de un banco
de 30 centímetros de altura, flexionó el tron-
co al frente y lle los dedos de las manos a lo
más bajo con relación a la punta de los pies;
con sumo cuidado realizó tres intentos. Se
anotó como negativa la distancia en centíme-
tros de la punta de los pies hacia arriba del
borde del banco y como positiva de la punta
de los pies hacia abajo de dicho borde.
b) Prueba en decúbito: el paciente sentado en el
piso, con las piernas extendidas y con los
talones separados 60 centímetros entre sí y
apoyados en una barra. Flexión anterior del
tronco llevando los dedos de las manos lo
más adelante posible en relación con una
línea horizontal trazada en el piso que une
ambos talones, la cual se tomó como punto
de referencia para medir el mejor de los tres
intentos. Se registró en centímetros negati-
vos si la marca fue antes de los talones y en
centímetros positivos sí fue adelante.
Fuerza
a) Prueba de semifaciales: el paciente boca abajo,
extendido sobre el piso, con los pies juntos,
los brazos flexionados y las palmas de las ma-
nos apoyadas sobre el piso, ejecutó durante
medio minuto el mayor numero de extensio-
nes de brazo sobre el piso, procurando llevar
la cadera con el resto del cuerpo.
b) Prueba del salto vertical: el paciente de pie la-
teralmente a una pared, colocó y estiró el
brazo (dominante) cercano a la pared lo más
alto posible; se anotó en ese extremo una mar-
ca. A continuación, con un solo impulso y
las piernas flexionadas, saltó verticalmente
lo más alto posible. Se anotó una segunda
marca. La distancia entre ambas marcas se
midió en centímetros.
Resistencia
a) Prueba de Harvard: el paciente frente a un
banco o escalón de 15 a 17 centímetros, por
espacio de tres minutos y con el mismo ritmo
Rev Med IMSS 2004; 42 (5): 395-404
398
Javier Eduardo García
de Alba García et al.
Diabetes mellitus tipo 2
y ejercicio físico
subió y bajó dicho escalón. Se registró el re-
sultado de la frecuencia cardiaca antes, inme-
diatamente después de la prueba y en cada
minuto posterior, así como el tiempo en que
tardó para llegar a la frecuencia cardiaca ini-
cial en reposo.
Para calificar la capacidad física, se utilizó
una escala con la puntuación de las cinco prue-
bas efectuadas, de acuerdo con el sistema de
laboratorio de desempeño físico y al manual de
medicina deportiva de American College of Sport
Medicine (anexo 2).41
Después de realizadas las pruebas, se elaboró
un programa de ejercicio personalizado de seis
meses de trabajo por ciclos semanales, con ajustes
mensuales, estructurado en la siguiente forma:
1. Calentamiento y enfriamiento.
2. Desarrollo de las capacidades físicas de fuerza,
flexibilidad y resistencia mediante repeticio-
nes, además del trabajo aeróbico de caminata
y trote ligero en circuitos, con incremento
paulatino de la actividad.
3. Ejercicios recreativos de piso con cuerdas,
bastones, aros y pelotas.
Se vigiló que nunca pasara de 80 % la fre-
cuencia cardiaca máxima (FCM), calculada con:
FCM = 220  edad
Cada mes fueron medidas las capacidades
físicas de los pacientes al inicio y al final del
programa, de acuerdo con las calificaciones ob-
tenidas en las cinco pruebas específicas. De igual
forma, se diseñó un índice de capacidad física
estructurado con la sumatoria de las calificacio-
nes de las cinco pruebas efectuadas.
La primera actividad estuvo a cargo de un
licenciado en educación física adscrito a la Uni-
dad de Investigación Social, Epidemiológica y
en Servicios de Salud, quien informó, entrenó
y supervisó a los pacientes en la realización de
los ejercicios. Cada sesión duraba entre 40 y 70
minutos, de lunes a viernes (mínimo tres sesiones
semanales), durante los seis meses de la interven-
ción.
La información clínica fue registrada por el
médico familiar y anotada en el expediente clíni-
co durante la consulta médica mensual de con-
trol de cada paciente. Estos datos incluyeron
glucemia en ayunas, presión arterial, talla y
peso. Se puso especial atención al control meta-
bólico y a los sistemas cardiovascular, nervioso,
renal y vascular periférico, para en caso necesario
contraindicar el ejercicio.
En el programa se consideraron dos sesiones
diagnósticas cognoscitivas (antes y después del
programa), donde fueron evaluados los conoci-
mientos acerca del ejercicio físico y su relación
con la diabetes. Se trató de un cuestionario con
20 preguntas de opción múltiple en el que se
Cuadro I
Características demográficas de una muestra de pacientes diabéticos en quienes
se llevó a cabo un programa de ejercicio físico
Característica o atributo
Sexo 63 % femenino y 37 % masculino
Edad (promedio) 56 ± 11 años
Escolaridad formal (promedio) 7.5 años
Estado civil 81 % casado, 19 % viudo
Ocupación 50 % ama de casa, 44 % trabaja por su cuenta, 6 % empleado
Antigüedad del diagnóstico de diabetes mellitus (promedio) 8.3 años
Tratamiento farmacológico para diabetes mellitus tipo 2* Glibenclamida 5 mg (dos a tres veces al día)
Metformina 500 mg (una o dos veces al día)
Fuente: Encuesta
*Una persona se aplicaba insulina y siete estaban bajo tratamiento para control de hipertensión arterial
Rev Med IMSS 2004; 42 (5): 395-404 399
Javier Eduardo García
de Alba García et al.
Diabetes mellitus tipo 2
y ejercicio físico
indagaba acerca del concepto de ejercicio físico,
las características que debe tener el ejercicio para
favorecer el tratamiento y control de la diabetes
mellitus tipo 2 y las condiciones físicas apropia-
das de las personas diabéticas para la realización
del ejercicio, además del tiempo recomendado
y la intensidad de la actividad. Se calificó como
excelente más de 90 % de aciertos, bueno entre
70 y 89 %, regular de 60 a 69 % y mal, menos
de 60 %.
Al terminar el programa los datos de gluce-
mia, presión arterial, peso y talla fueron reca-
bados del expediente clínico, y los datos sobre
conocimientos y capacidad física fueron con-
centrados en una cédula especial, la cual sirvió
para alimentar una base de datos estructurada
en el programa Epi Info 6.04.
El análisis estadístico de las variables estudia-
das se realizó de acuerdo con el tipo de escala de
medida utilizada, y se obtuvieron frecuencias
absolutas relativas para los datos categóricos;
para los numéricos, promedio y desviación es-
tándar. En las comparaciones inferenciales, para
los datos numéricos se aplicó t para datos pa-
reados, y para los datos categóricos χ2. S e d e-
terminó como significativa una p 0.05.
Resultados
El perfil sociodemográfico de los derechoha-
bientes diabéticos investigados se encuentra
descrito en el cuadro I.
La comparación de los parámetros clínicos
estudiados antes y después de la intervención
no mostró diferencias estadísticas entre el índi-
ce de masa corporal y la presión arterial dias-
tólica, a diferencia de la presión arterial sistólica
y la glucosa en ayunas (cuadro II).
En la evaluación previa y posterior de la con-
dición física se observó mejoría estadísticamente
significativa en todas las pruebas (cuadro III).
Los participantes presentaron un índice de
capacidad física bueno y excelente al finalizar la
intervención (cuadro IV).
En el cuadro V se muestra el cambio estadísti-
camente significativo en el nivel cognitivo de los
participantes, antes y después de la intervención.
Discusión
En la presente investigación el perfil socio-
demográfico de la población fue similar al de
otras comunidades estudiadas en el país:32 edad
en la mitad de la quinta década de la vida, apro-
ximadamente 10 años de diagnóstico de la en-
fermedad, preponderancia del sexo femenino, y
sobrepeso u obesidad.
La obesidad es una de las condiciones ad-
versas en el paciente diabético, que provoca la
intervención de otras disciplinas33 y requiere
educación, dieta o ejercicio físico34 supervisado
por profesionales en la materia.
Las evidencias informadas por otros auto-
res a favor del ejercicio físico para el control
Cuadro II
Características clínicas de una muestra de pacientes diabéticos en quienes
se llevó a cabo un programa de ejercicio físico
Parámetro Inicial Final Observaciones
Índice de masa corporal 29.8 ± 4.5 29.8 ± 5.0
t
=0.0,
p
>0.05
Presión arterial diastólica 89.0 ±13.3 89.0 ± 8.9
t
=0.0,
p
> 0.05
(mm Hg)
Presión arterial sistólica 134.0 ±13.5 125.0 ± 10.0
t
=3.7,
p
= 0.0003
(mm Hg)
Glucemia en ayunas 163.3 ±51 133.6 ± 37.6
t
=3.24,
p
= 0.0016
(mg/dL)
Fuente: expediente clínico
Rev Med IMSS 2004; 42 (5): 395-404
400
Javier Eduardo García
de Alba García et al.
Diabetes mellitus tipo 2
y ejercicio físico
de la diabetes mellitus tipo 2 en personas afec-
tadas, plantean que la actividad física sistemáti-
ca sensibiliza más rápido a las fibras musculares
esqueléticas a la insulina30 y que no es necesario
bajar sustancialmente de peso (aproximadamen-
te seis kilos en un año) o 10 % del peso inicial,35
para lograr en el diabético un control glucémico
aceptable.20 Estas evidencias han hecho que el ejer-
cicio sea uno de los tratamientos iniciales reco-
mendados en las normas internacionales y
nacionales9,19-20 para la mayor parte de los pacien-
tes con diabetes mellitus tipo 2.
Nuestros resultados presentan como limitan-
te de la intervención en sólo seis meses, que el
índice de masa corporal de los pacientes antes y
después de la intervención fue el mismo, sin em-
bargo, coincidimos con otros estudios34,36 donde
no se reportan cambios cuantitativos importantes
en el corto plazo en el índice de masa corporal.
Sin embargo, cabe la posibilidad de cambios
cualitativos independientes en la composición
corporal sin modificación del índice de masa
corporal, que dieran como resultado aumento
de la masa magra y disminución de la grasa cor-
poral, aspecto demostrado en intervenciones con
personas intolerantes a la glucosa.37,38
En seis meses fue posible obtener eviden-
cias sobre los cambios en la presión sistólica
que involucran la resistencia periférica, el gasto
cardiaco, la densidad sanguínea y la glucosa en
ayunas, es decir, en la respuesta insulínica (no
necesariamente la resistencia insulínica).39 Todo
ello traduce un impacto manifestado en los cam-
bios cualitativos en la constitución corporal que
favorece la capacidad oxidativa muscular de los
participantes,40 relacionado con la disminución
del riesgo cardiovascular. En nuestra interven-
ción, la reducción de estos dos factores de riesgo
(presión sistólica y glucosa en ayunas), de acuerdo
a United Kingdom Prospective Diabetes S tu dy24 equi-
valdría a disminuir 40 % la tasa de complicacio-
nes microvasculares.23
Respecto a los parámetros de capacidad física,
cabe señalar que de acuerdo con el Colegio Ame-
ricano de Medicina Deportiva,41 el ejercicio físico
pretende desarrollar la capacidad aeróbica de los
pacientes diabéticos, aspecto que se logró con la
intervención de seis meses, ya que en la prueba
de Harvard la diferencia alcanzada equivale a una
mejoría de 12 % de oxigenación periférica, ade-
Cuadro III
Condiciones de la capacidad física de una muestra de pacientes diabéticos en quienes
se llevó a cabo un programa de ejercicio físico
Parámetro Inicial Final Observaciones
Flexibilidad en decúbito (cm) 22 ± 9 27 ± 6
t
= 3.3,
p
= 0.0018
Flexibilidad en ortostatismo (cm) 21 ± 8 27 ± 7
t
= 3.91,
p
= 0.00013
Fuerza de semifaciales 22 ± 10.3 34 ± 9.1
t
= 6.04,
p
< 0.0001
(número de repeticiones)
Fuerza: salto vertical 16 ± 6.2 22 ± 7.7
t
= 4.2,
p
= 0.00005
Resistencia: prueba de Harvard 2.8 ± 0.4 2.5 ± 0.62
t
= 2.8,
p
= 0.0059
(minutos de recuperación)
Fuente: instrumento de evaluación de pruebas físicas
Cuadro IV
Índice de condición física de una muestra de pacientes diabéticos
en quienes se llevó a cabo un programa de ejercicio físico
Acondicionamiento
Índice Inicial % Final % Observaciones
Malo (1 a 5 puntos ) 50 0 Malo y regular
versus
Regular (6 a 10 puntos) 38 44 bueno y excelente
Bueno (11 a 15 puntos) 12 50 χ2= 41.20
Excelente (16 a 20 puntos) 0 6
p
= 0.00001
Fuente: escala para valorar la condición física del paciente
Rev Med IMSS 2004; 42 (5): 395-404 401
Javier Eduardo García
de Alba García et al.
Diabetes mellitus tipo 2
y ejercicio físico
más, agregó más vigor al desempeño cotidiano
al mejorar aspectos tales como la fuerza y elastici-
dad y proporcionó una sensación de bienestar,42
independientemente de romper el círculo vicioso
del sedentarismo al estimular al paciente diabéti-
co a continuar haciendo ejercicio.
Un punto que vale la pena resaltar es que en
este estudio de intervención se consideraron as-
pectos cognitivos y aspectos afectivos del entre-
namiento por medio de la actividad lúdica como
parte del programa de ejercicio físico, que pue-
den inducir a los pacientes a realizar el ejercicio
sico positivamente motivados, lo que aumenta
el bienestar subjetivo.42
De acuerdo con las normas nacionales e in-
ternacionales y por las razones anteriores, con-
sideramos pertinente pugnar por establecer o
convenir espacios para el desarrollo del ejercicio
supervisado en las instituciones de salud. El ejerci-
cio físico, al igual que otras prácticas humanas,
presenta mayores posibilidades de ser continua
y exitosa si se realiza en instalaciones adecuadas y
en compañía de otros y no de forma aislada e im-
provisada.43
Aunque nuestros resultados son de una inves-
tigación de corte transversal, se refieren al inicio y
al final del acceso al ejercicio sico por seis meses,
donde el manejo alimentario y farmacológico fue
llevado por el médico de manera convencional
de acuerdo con las necesidades de sus pacientes.
Aun con las limitantes señaladas, consideramos
importante el impacto logrado, ya que se eviden-
cian resultados positivos que estimulan al equipo
de salud y al paciente a seguir adelante con pro-
gramas similares.10,20
La presión arterial sistólica cambió de nivel
normal alto a normal bajo, con lo cual se redujo
el riesgo de complicaciones posteriores.44,45 Aunque
los pacientes continuaron clasificados como pre-
hipertensos de acuerdo con el JNC VII,46 dada
la importancia de la presión arterial sistólica en
el adulto,47 la reducción lograda (9 mm Hg) equi-
vale a 5 % de reducción en el riesgo de mortali-
dad por enfermedad coronaria.
Creemos que el modelo de intervención uti-
lizado, con los ajustes pertinentes de acuerdo a
las particularidades de cada contexto, podría re-
sultar benéfico en su aplicación general a partir
del primer nivel de atención, ya que de una forma
agradable incorpora el ejercicio físico en el estilo
de vida del paciente con diabetes mellitus tipo 2,
y modifica favorablemente la fuerza, elastici-
dad y resistencia, los factores de riesgo cardio-
vascular como la glucemia, la presión arterial
sistólica y el índice de masa corporal; los fac-
tores cognitivos respecto a la práctica del ejerci-
cio como estilo de vida, posibilitando el tránsito
del sedentarismo a la realización consciente de ejer-
cicio dirigido, como una fase crítica48 previa a la
adopción cotidiana de esta práctica.49
Referencias
1. Wild S, Roglic G, Green A, Sicree R, King H.
Global prevalence of diabetes: estimates for the
year 2000 and projections for 2030. Diabetes Care
2004;27:1047-1053.
2. King HR. Diabetes and the WHO. Progress towards
prevention and control. Diabetes Care 1993;16:
387-390.
3. Dirección General de Epidemiología, Instituto
Nacional de Nutrición Salvador Zubirán. Encuesta
Nacional de Enfermedades Crónicas. México: SSa-
INNSZ; 1993.
4. Velásquez-Monroy O, Rosas-Peralta M, Lara-
Esqueda A, Pastelín-Hernández G, Grupo ENSA
2000, Sánchez-Castillo C, Attié F, Tapia-Conyer
R. Prevalencia e interrelación de enfermedades
crónicas no transmisibles y factores de riesgo
cardiovascular en México. Arch Card Mex 2003;
73(1):62-77.
5. Dirección Técnica de Información Estadística en
Salud. La mortalidad en la población derecho-
habiente del IMSS, 2001. Rev Med IMSS 2003;
41(4):345-354.
6. Rull A. Impact of the diabetes mellitus on public health
in Mexico. Curr Sci 1995:64-74.
7. Instituto Mexicano del Seguro Social. Programa
institucional para la vigilancia, prevención y control
de la diabetes mellitus. Guía técnica general. México:
IMSS; 1999. p. 4-11.
Cuadro V
Conocimientos sobre la práctica de ejercicio en una muestra
de pacientes diabéticos a quienes se aplicó un programa
de acondicionamiento físico
Evaluación Inicial (%) Final (%) Observaciones
Malo (< 60 %) 0 0 Malo y regular
versus
Regular (60 a 69 %) 19 0 bueno y excelente
Bueno (70 a 89 %) 69 32 χ2 = 18.84,
p
= 0.00001
Excelente (> 89 %) 12 68
Fuente: cuestionario de evaluación de conocimientos
Rev Med IMSS 2004; 42 (5): 395-404
402
Javier Eduardo García
de Alba García et al.
Diabetes mellitus tipo 2
y ejercicio físico
8. Barcelo A, Karkashian C, Duarte E. Atlas de educación
en diabetes. Americana Latina y el Caribe. Programa de
enfermedades crónicas no transmisibles. Washington,
DC: OPS; 2002.
9. American Diabetes Association. Clinical practice
recommendations 2001. Diabetes Care 2001;Suppl 1:
s5-s20.
10. Lerman I. Atención integral del paciente diabético.
Tercera edición. México: McGraw Hill; 2003. p. 37-51.
11. Harris MI, Eastman RC, Cowie CC, Flegal KM,
Eberhardt MS. Racial and ethnic differences in
glycemic control of adults with type 2 diabetes.
Diabetes Care 1999;22:403-408.
12 . Lazcano BG, Rodríguez MM, Guerrero RJF. Eficacia
de la educación en la glucemia de los pacientes con
diabetes mellitus tipo 2. Rev Med IMSS 1999;37
(1):39-44.
13. Rodríguez MM, Guerrero RJF. Importancia del
apoyo familiar en el control de la glucemia. Salud
Publica Mex 1997;37(1):39-44.
14. García de Alba-García JE, Salcedo-Rocha AL. Beliefs
and behaviors for the self care of diabetes mellitus
type 2: study of consensus and applied cultural
consonance. The Society for Applied Anthropology.
62th Meeting, Atlanta, Georgia, March 7, 2002.
15. Salcedo-Rocha AL, García de Alba-García JE. Living
with diabetes mellitus type 2: an approach to the
process of patient interpretation. The Society for
Applied Anthropology. 61th Meeting, Merida, Yucatan,
Mexico; 2001.
16. Weller S, Baer R, Patcher L, Trotter R, Glazer M,
García de Alba-García JE. Latin beliefs about
diabetes. Diabetes Care 1999;22(5):122-128.
17. Aguilar-Salinas CA, Velázquez MO, Goméz-Pérez
F, González CA, Lara EA, Molina CV, Rull RJ,
Tapia CR. Characteristics of patients with type 2
diabetes in Mexico. Diabetes Care 2003;26(79):2021-
2026.
18. American Diabetes Association. Diabetes mellitus
and exercise. Diabetes Care 1999;22(Suppl 1):s49-s53.
19. OMS-OPS. Disminuyamos el costo de la ignorancia.
Comunicación para la Salud 9. Washington, DC:
OMS-OPS; 1996.
20. Secretaría de Salud. Norma oficial mexicana SSA-
O15-2000, para la prevención, tratamiento y
control de la diabetes mellitus. México: SSa; 2000.
21. Taube R. Deporte y diabetes. En: ACSM, editor.
Manual de medicina deportiva. Barcelona, España:
Paidotribo; 1998. p. 258-264.
22. Thomas A. Psicología del deporte. Barcelona,
España: Herder; 1981. p. 297-320.
23. Clark Ch. Prevención de las complicaciones
microvasculares en la diabetes tipo 2. Cancún, México:
Diabetes Care 1999;(Supl)5:4-7.
24. United Kingdom Prospective Diabetes Study
(UKPDS) Group. Intensive blood-glucose control
with sulphonylureas or insulin compared with
conventional treatment and risk of complications
in patients with type 2 diabetes (UKPDS 33). Lancet
1998;352:837-853.
25. Diabetes Control and Complications (DCCT) Trial
Research Group. The effects of intensive treatment
of diabetes development and progression of long-
term complications in insulin depend diabetes
mellitus. N Engl J Med 1993;329:997-998.
26. Cuff DJ, Meneilly GS, Martin A, Ignazewski A,
Tildesley HD, Frolich JJ. Effective exercise modality
to reduce insulin resistance in women with type 2
diabetes. Diabetes Care 2003;26(11):2977-2982.
27. Erickson KF, Lingarde F. Prevention of type 2
(non-insulino-dependent) diabetes mellitus by diet
and exercise; the 6-year Malmo Feasibility Study.
Diabetologia 1991;34:891-898.
28. Toumiletho J, Marti B, Salomon JT, Virtala E, Lathi
T, Puskc P. Leisure time physical activity is
inversely related to risk factors for coronary heart
disease in middle aged finish men. Eur Heart J
1987;8:1047-1055.
29. Pan Xiao-Ren, Li GW, Hu YH, Wang J, Yang W,
An Z, et al. Effects of dietary and exercise in
preventing NIDDM in people with impaired
glucose tolerance. The Da Qing IGT and Diabetes
Study. Diabetes Care 1997(20);4:537-544.
30. Arciero PJ, Matthew D, Vukovich JO, Holloszy
SB, Racette W, Kohrt W. Comparison of short term
diet and exercise on insulin action in individuals
with abnormal glucose tolerance. J Appl Physiol 1999;
86(6):1930-1935.
31. Rodríguez-López F. Manual de operación para
educación física en el primer nivel de atención. En:
García de Alba-García JE, coordinador. Un modelo
para la atención primaria de la diabetes mellitus tipo 2
(DM2). México: IMSS-CONACyT; 2000. p. 83-95.
32. Jiménez CA, Bacardí GM, Peña VA, Leyva PR.
Non insulin dependent diabetes mellitus metabolic
control in two different health care settings in
Mexico. Rev Biom 2001;12(4):236-243.
33. National Institute of Health. Consensus Development
Panel on the Health Implication of Obesity. Ann
Intern Med 1985;103:981-1077.
34. Delahanty LM. Evidence-based trends for achieving
weight loss and increased physical activity: applications
for diabetes prevention an treatment. Diabetes
Spectrum 2002;15(3):183-189.
35. Bosello O, Armellini F, Zamboni M, Fitcher M.
The benefits of modest weight loosing in type II
diabetes. Inter J Obes 1997 ;21(Suppl 1):s10-s13.
36. Wing RR, Koeske R, Epstein LH, Nowalk MP,
Gooding W, Becker D. Long term effects of modest
weight in type 2 diabetics patients. Arch Inter Med
1987;147:1749-1753.
37. Liao D, Asberry PJ, Shofer JB, Callahan H, Matthys
C, Boyko EJ, Leonetti D, Kahn SE, Austin M, Newell
L, Schwartz RS, Fujimoto WY. Improvement of BMI,
body composition, and body fat distribution with
lifestyle modification in Japanese Americans with
impaired glucose tolerance. Diabetes Care 2002;
25(9)1504-1510.
38. Kriska AM, Hanley AJG, Harris SB, Zinman B.
Physical activity, physical fitness, and insulin and
Rev Med IMSS 2004; 42 (5): 395-404 403
Javier Eduardo García
de Alba García et al.
Diabetes mellitus tipo 2
y ejercicio físico
glucose concentrations in an isolated native Canadian
population experiencing rapid lifestyle change.
Diabetes Care 2001;24(10):1787-1792.
39. McAuley KA, Williams SM, Mann JI, Goulding A,
Chisholm A, Wilson N, Story G, McLay RT, Harper
MJ, Jones IE Intensive lifestyle change are necessary
improve insulin sensitivity. Diabetes Care 2002; 25
(3):445-452.
40. Short KR, Vittone JL, Bigelow ML, Proctor DN,
Rizza RA, Coenen-Schimkel JM, et al. Impact of
aerobic exercise training on age related changes in
insulin sensitivity and muscle oxidative capacity.
Diabetes 2003;52(8):1888-1896.
41. American College of Sport Medicine. Manual ACSM
para la valoración y prescripción del ejercicio físico.
Barcelona, España: Paidotribo. s/f:251-264.
42. Meeks L, Heit P. Health a wellness approach.
Toronto: Merrill; 1986. p. 124-139.
43. Secretaría de Salud. Programa de acción: diabetes
mellitus. México: SSa; 2001:11-22, 35-37.
44. Guidelines Subcommittee 1990. WHO-International
Society of Hypertension. Guidelines for the mana-
gement of hypertension. J Hypertens 1999; 17:151-
183. www.nhlbi.nih.gov/
45. Joint National Committee on Prevention, De-
tection, Evaluation and Treatment of High Blood
Pressure. The VI report of JNC on Prevention,
Detection, Evaluation and Treatment of High Blood
Pressure. Arch Intern Med 1997;157:2413-2446.
46. Chobanian AV, Bakris GL, Black HR, Cushman
WC, Green LA, Izzo JL, et al. Seventh report of the
Joint National Committee on Prevention, Detection,
Evaluation and Treatment of High Blood Pressure.
Hypertension 2003;42(12):1206-1252.
47. Meredith PA, Elliott HL, White WB. Hypertension
and related disorders. London: Mosby Elsevier;
2003. p. 14.
48. Tomas E, Zorzano A, Ruderman NB. Exercise
effects on muscle insulin signaling and action exercise
and insulin signaling: a historical perspective. J Appl
Physiol 2002;93:775-772.
49. Powell KE, Kreuter MW, Stephens T, Marti B,
Heineman L. Dimensiones de la promoción de la
salud aplicadas a la actividad física. En: OPS, editor.
Promoción de la salud: una antología. Publicación
Científica 557. Washington, DC: OPS; 1996. p. 352-
364.
Rev Med IMSS 2004; 42 (5): 395-404
404
Javier Eduardo García
de Alba García et al.
Diabetes mellitus tipo 2
y ejercicio físico
Anexo 1
Cuestionario de evaluación rápida para hacer ejercicio físico programado
(Modificado de la OMS )
No A veces
1. ¿Le han dicho que tiene problemas del corazón (cardiacos)? ____ ____ ____
2. ¿Siente dolor en el pecho al hacer un esfuerzo? ____ ____ ____
3. ¿Ha sentido dolor en el pecho en el último mes? ____ ____ ____
4. ¿Al realizar esfuerzo siente dolor de cabeza? ____ ____ ____
5. Al realizar un movimiento rápido o brusco con la cabeza o vista,
¿siente que se marea o tiene alguna complicación? ____ ____ ____
6. ¿Se ha mareado hasta perder el equilibrio o el conocimiento? ____ ____ ____
7. ¿Toma medicina para la presión arterial? ____ ____ ____
8. ¿Esta enfermo del riñón? ____ ____ ____
9. ¿Ha tenido dolor en articulaciones? ____ ____ ____
Rodillas ( ) Tobillos ( ) Codos ( ) Cadera ( )
Cuello ( ) Espalda ( ) Hombros ( )
10. ¿Tiene problemas con sus pies, se le complica el caminar o correr? ____ ____ ____
11. ¿Requiere insulina para controlar su diabetes? ____ ____ ____
12. ¿Le han hecho alguna cirugía u operación? ____ ____ ____
*En cada una de las respuestas afirmativas el paciente requiere valoración médica
antes de realizar el programa de ejercicio
Anexo 2
Escala para valorar la condición física del paciente41,50
Prueba Indicadores Escala Puntuación
Flexibilidad en Capacidad Mala -20 cm o menos 1
posición ortostática músculo-esquelética Regular -20 a -1 2
Buena 0 a +9 3
Excelente +10 o más 4
Flexibilidad en decúbito Capacidad Mala -20 cm o menos 1
músculo-esquelética Regular -20 a -1 cm 2
Buena 0 a +9 cm 3
Excelente +10 o más 4
Fuerza de semifaciales Eficiencia muscular Mala < 10 repeticiones 1
Regular 11 a 29 repeticiones 2
Buena 30 a 49 repeticiones 3
Excelente > 49 repeticiones 4
Fuerza salto vertical Eficiencia muscular Mala < de 10 cm 1
Regular 10 a 15 cm 2
Buena 16 a 25 cm 3
Excelente >25 cm 4
Resistencia Harvard Eficiencia cardiovascular Mala > 3 minutos 1
Regular 3 minutos 2
Buena 2 minutos 3
Excelente 1 minuto 4
Puntuación integrada de evaluación
Índice general de condición física Mala < 6
(La suma de los puntos obtenidos Regular 6 a 10
en cada prueba proporciona Buena 11 a 15
el nivel de condición física) Excelente > 15
... La incidencia de DT1 reviste gran importancia en México, con tasas de mortalidad 3-4 veces mayores que en EEUU, hecho atribuible al desarrollo de complicaciones en edades tempranas (Lerman-Garber et al., 2003). Además, se ha mostrado que 48-69% de los pacientes con diabetes presentan control metabólico inadecuado en la población mexicana (García de Alba et al., 2004). El modelo de cuidado actual no aborda de manera adecuada la prevención y los determinantes sociales asociados (García de Alba et al., 2004;Contento, 2008). ...
... Además, se ha mostrado que 48-69% de los pacientes con diabetes presentan control metabólico inadecuado en la población mexicana (García de Alba et al., 2004). El modelo de cuidado actual no aborda de manera adecuada la prevención y los determinantes sociales asociados (García de Alba et al., 2004;Contento, 2008). Además, el apoyo nutricional es clave en los países donde el proceso de transición nutricional agrava comportamientos dietarios de riesgo (Contento, 2008). ...
Article
Full-text available
In order to study the incidence, the parameters related to metabolic control, and the nutritional status of diabetic children and adolescents in Northwestern Mexico statistics from the Health Department of Sonora State and clinical files from the principal public health institutions in that state for the 2000-2005 period were considered. A transversal observational and analytic study was also undertaken to study clinical, institutional, economic, socio-demographic and general data about the patients. Dietary, clinical and anthropometric data was obtained directly from 47 children/adolescents. The incidence of type 1 diabetes increased between 2002 and 2005 from 1.6 to 3.6 per 100000 children and adolescents. Average ageof the patients, as registered in the records, was 11.4 ±3.9 years. Overweight was present in 28.6% and chronic malnutrition in 7.8%. High levels of glycosylated hemoglobin (9.05 ±2.7%) were found in 61% of the patients. One third had high levels of cholesterol and triglycerides. Also, a high percentage of the patients had an elevated consumption of carbohydrates, saturated fat and cholesterol. The results show an increase in the incidence of type 1 diabetes, as well as an inadequate metabolic and nutritional control, which reveals a higher risk to develop micro- and macro-vascular complications, with the respective consequences in the economic situation, both of the family and of the health system.
... La incidencia de DT1 reviste gran importancia en México, con tasas de mortalidad 3-4 veces mayores que en EEUU, hecho atribuible al desarrollo de complicaciones en edades tempranas (Lerman-Garber et al., 2003). Además, se ha mostrado que 48-69% de los pacientes con diabetes presentan control metabólico inadecuado en la población mexicana (García de Alba et al., 2004). El modelo de cuidado actual no aborda de manera adecuada la prevención y los determinantes sociales asociados (García de Alba et al., 2004;Contento, 2008). ...
... Además, se ha mostrado que 48-69% de los pacientes con diabetes presentan control metabólico inadecuado en la población mexicana (García de Alba et al., 2004). El modelo de cuidado actual no aborda de manera adecuada la prevención y los determinantes sociales asociados (García de Alba et al., 2004;Contento, 2008). Además, el apoyo nutricional es clave en los países donde el proceso de transición nutricional agrava comportamientos dietarios de riesgo (Contento, 2008). ...
Article
Full-text available
In order to study the incidence, the parameters related to metabolic control, and the nutritional status of diabetic children and adolescents in Northwestern Mexico, statistics from the Health Department of Sonora State and clinical files from the principal public health institutions in that state for the 2000-2005 period were considered. A transversal observational and analytic study was also undertaken to study clinical, institutional, economic, socio-demographic and general data about the patients. Dietary, clinical and anthropometric data was obtained directly from 47 children/adolescents. The incidence of type 1 diabetes increased between 2002 and 2005 from 1.6 to 3.6 per 100000 children and adolescents. Average age idaof the patients, as registered in the records, was 11.4 ±3.9 years. Overweight was present in 28.6% and chronic malnutrition in 7.8%. High levels of glycosylated hemoglobin (9.05 ±2.7%) were found in 61% of the patients. One third had high levels of cholesterol and triglycerides. Also, a high percentage of the patients had an elevated consumption of carbohydrates, saturated fat and cholesterol. The results show an increase in the incidence of type 1 diabetes, as well as an inadequate metabolic and nutritional control, which reveals a higher risk to develop micro- and macro-vascular complications, with the respective consequences in the economic situation, both of the family and of the health system.
... At the same time, there is a prevalence of 7% diabetes in the population from 20 to 69 years, and constitutes the second cause of death; this fact is reflected at the IMSS, where diabetes mellitus is one of the first three causes of death. In Mexico, in 2016, this disease represented 14% of the total recorded deaths and the expenses derived from the care of diabetic patients, exceed the 200 million dollars annually [8]. ...
... El modelo de cuidado actual no aborda de manera adecuada la prevención y los determinantes sociales (30,31) asociados . La especialidad del médico que atiende al paciente es un factor determinante en el control metabólico, recomendándose la atención de endocrinólogos pediatras hasta los 17 años y la transición al servicio de medicina interna a los 18 (30) años . ...
Article
Full-text available
Introduction: Type I Diabetes mellitus (DM1) is a chronic disease that is one of the most important public health problems because of its appearance at an early age. Medical nutrition therapy and self-monitoring are key in the management of DM1 and to prevent complications. Objective: Determine nutritional status by anthropometric measurements in addition to the calories consumed by children and adolescents with DM1. Materials and Methods: This was a descriptive, cross-sectional, non-probability sampling of consecutive cases in patients under 18 years of age with type 1 diabetes, who consulted in the National Diabetes Program between 2012 and 2013, with parental consent. For data collection, a personal interview was conducted, using a precoded questionnaire with open and closed questions, that recorded demographic data (age, sex, education and place of origin). We also measured consumed calories from a 24-hour recall questionnaire and assessed nutritional status using anthropometric indicators. Results: We evaluated 37 patients from the Central Department, 21 females and 16 males. 70.3% reported an elementary education level, 16.2% were overweight or obese and 24.3% reported high caloric intake. Conclusion: An important finding in this study was the presence of overweight or obese status in 16% of patients. Nutritional support is essential in countries where the nutritional transition process exacerbates high-risk dietary behaviors.
... Adicionalmente, el factor VCF presenta correlaciones estadísticamente significativas con todos los otros factores, excepto con CM (ver tabla 2). Dentro de estas correlaciones interfactores, la mayor relación es con EF, lo cual concuerda con la información que señalan otros estudios (García de Alba et al., 2004; Gonder-Frederik, Cox y Ritterband, 2002; Jiménez-Navarrete, 2000) en los que se indica que los patrones de automonitoreo y autocontrol (características involucradas en VCF) presentan importantes relaciones con la práctica del ejercicio físico; todo ello tiende a adquirir valor preventivo y protector en las personas mayores con DMII. Sin embar- Tabla 2. Correlaciones entre los factores y entre factores y la escala total ...
Article
Full-text available
p style="text-align: justify;">Se probó la Escala de Adhesión al Tratamiento de la Diabetes Mellitus tipo II-versión III (EATDM-III©), la cual estaba compuesta por los factores apoyo familiar, organización y apoyo comunal, ejercicio físico, control médico, higiene y autocuidado, dieta y valoración de la condición física. La investigación se realizó en centros de salud públicos de la zona norte de Costa Rica, y se aplicó a una muestra de 59 personas de ambos géneros entre febrero y marzo de 2006. El instrumento demostró una confiabilidad alta (á=0,92). Se obtuvieron correlaciones significativas (p<0,05) entre cada factor y en la relación factores-escala total. La EATDM-III© es un instrumento valioso para medir la adhesión al tratamiento en personas con diabetes mellitus tipo II. Palabras clave : adhesión al tratamiento, diabetes mellitus tipo II, confiabilidad, coeficientes de correlación, estructura factorial.</p
Article
Full-text available
OBJETIVO: Analisar os principais elementos relacionados ao domínio cultural do autocuidado da saúde entre pacientes com diabetes tipo 2, com ou sem controle glicêmico. MÉTODOS: Estudo descritivo com 57 diabéticos com controle glicêmico e 76 sem controle, com média de 60 anos de idade em clínica de seguro social no México, em 2003. Foram aplicadas técnicas de antropologia cognitiva de listas livres e questionário estruturado para obter modelo semântico e média de conhecimento cultural a seis perguntas sobre seu adoecimento, por análise de consenso das respostas. RESULTADOS: Os dados sociodemográficos de ambos os grupos mostraram diferenças significativas. Todos os modelos de resposta comparados apresentaram estruturas semânticas similares, à exceção de: "o que se entende por exercício" (p<0,05). A média de conhecimento cultural sobre os aspectos analisados foi similar em ambos os grupos, somente o nível de conhecimento relacionado a "como a família deve ajudar um adulto a ser saudável" foi estatisticamente maior em pacientes com controle glicêmico. CONCLUSÕES: Os achados mostram a diferente estrutura semântica sobre a concepção de exercício entre os grupos de pacientes diabéticos e a diferença na média de conhecimento cultural sobre o apoio familiar para a saúde do paciente. Essas informações devem ser consideradas ao elaborar programas educativos, de auto-atenção e atenção médica adaptados à cultura do paciente com diabetes tipo 2.
Article
Full-text available
Determining the prevalence of depression and comparing sociodemographic, metabolic and clinical indicators in depressed and non-depressed people suffering from type 2 diabetes. A comparative cross-sectional study was carried out on a sample of 450 people aged over 30 suffering from type 2 diabetes; they had been diagnosed more than one year before and psychopathology had not been determined for them. A modified Zung's scale was applied and a sociodemographic survey carried out. Glucosylated haemoglobin, body mass index (BMI), blood pressure and glycemia in fasting were all evaluated. Diagnostic history and clinical state regarding diabetes were recorded. There was 63 % depression prevalence in a 3 to 1 ratio, this being greater in women than in men (2,08-4,82 95 %CI, p=0.00). Differences between depressed and non-depressed people were found in schooling, civil state and occupation (p<0.05); differences were not presented with age, just like metabolic variables, except for IMC, diagnostic history and clinical states 3 and 4. No association was found between socio-demographic and clinical metabolic variables by gender (p>0.05); however, diagnostic history and clinical state were associated with gender, the former being associated just with men and the latter with both sexes. The prevalence of depression was high in people suffering from diabetes and women were at greater risk. No association was revealed between age and people suffering from diabetes who were depressed, unlike schooling, civil state and occupation; depression was presented more amongst people having a longer diagnostic history of diabetes and greater BMI.
Article
Full-text available
Purpose: To determine the prevalence and interrelation of noncommunicable chronic diseases (NCCD), obesity, smoking, and proteinuria in the adult population (between 20 and 69 years of age) of Mexico, and their stratification according to age, gender, and geographical area. Method: During the year 2000, a probabilistic national survey was performed in 45,300 persons. The sample size was calculated to approach NCCD with a minimal estimated prevalence of 6%. The survey corresponds to type III of the step-by-step method described by WHO. Data were weighted for the distribution of the population and gender, according to the national survey of population and housing (National Institute of Statistics and Geography, INEGI). Results: A total of 38,377 (98.8%) of individuals were included in the analysis; 69.4% were women. Average age for men was 39.4 ± 12.9 and for women 38.6 ± 13.0. National average prevalence for hypertension was 30.05%, for diabetes of 10.7%, for obesity of 24.4%, for abnormal capillary glucose of 12.7%, and for proteinuria of 9.2%. Prevalence for hypertension and diabetes were directly related with age, body mass index, and waist perimeter. The pyramidal distribution of the Mexican population determined that the greatest proportion of prevalence of NCCD was given by those under 54 years of age with a statistical significance (>75%). Conclusion: ENSA 2000 demonstrates the marked increase in NCCD prevalence in the Mexican population and alerts on the urgent need of national strategies to restrain this important public health problem. Strategies must be oriented towards an integrated approach of the NCCD, since their clinical and physiopathological interrelation is clearly demonstrated through ENSA 2000. (Arch Cardiol Mex 2003; 73:62-77)
Article
Full-text available
The purpose of this study was to evaluate whether a combined resistance and aerobic training program would improve insulin sensitivity compared with aerobic training alone in postmenopausal women with type 2 diabetes. A second objective was to relate the improved insulin sensitivity to changes in abdominal adipose tissue (AT) and thigh muscle density. A total of 28 obese postmenopausal women with type 2 diabetes were randomly assigned to one of three 16-week treatments: control, aerobic only training (Ae only), or aerobic plus resistance training (Ae+RT). Pre- and posttreatment outcome measures included glucose disposal by hyperinsulinemic-euglycemic clamp and computed tomography scans of abdominal AT and mid-thigh skeletal muscle. Glucose infusion rates increased significantly (P < 0.05) in the Ae+RT group. Both exercise groups had reduced abdominal subcutaneous and visceral AT and increased muscle density. The Ae+RT training group exhibited a significantly greater increase in muscle density than the Ae only group. Improved glucose disposal was independently associated with changes in subcutaneous AT, visceral AT, and muscle density. Muscle density retained a relationship with glucose disposal after controlling for abdominal AT. Adding resistance training to aerobic training enhanced glucose disposal in postmenopausal women with type 2 diabetes. The improved insulin sensitivity is related to loss of abdominal subcutaneous and visceral AT and to increased muscle density.
Article
In Brief The prevalence of overweight and obesity is increasing dramatically and so is the incidence of type 2 diabetes. Evidence-based treatment recommendations for overweight and obesity have been published, and recent research has demonstrated that lifestyle interventions, primarily weight loss and increased activity, are very effective in preventing diabetes. It is time to critically evaluate evidence-based treatment trends in these areas and reassess our clinical practice guidelines. Emerging evidence on the effectiveness of meal replacements for weight loss, for example, is impressive and warrants attention. Evidence-based research trends suggest that we should include the use of meal replacements in our repertoire of weight-loss strategies to help people prevent and treat type 2 diabetes.
Article
Objective: Our goal was to provide health-care providers, patients, and the general public with an assessment of cur- rently available data regarding the use of adjuvant therapy for breast cancer. Participants: The participants included a non-Federal, non-advocate, 14-member panel representing the fields of oncology, radiology, surgery, pathology, statis- tics, public health, and health policy as well as patient rep- resentatives. In addition, 30 experts in medical oncology, radiation oncology, biostatistics, epidemiology, surgical on- cology, and clinical trials presented data to the panel and to a conference audience of 1000. Evidence: The literature was searched with the use of MEDLINE® for January 1995 through July 2000, and an extensive bibliography of 2230 references was provided to the panel. Experts prepared ab- stracts for their conference presentations with relevant cita- tions from the literature. Evidence from randomized clinical trials and evidence from prospective studies were given pre- cedence over clinical anecdotal experience. Consensus Pro- cess: The panel, answering predefined questions, developed its conclusions based on the evidence presented in open fo- rum and the scientific literature. The panel composed a draft statement, which was read in its entirety and circulated to the experts and the audience for comment. Thereafter, the panel resolved conflicting recommendations and released a revised statement at the end of the conference. The panel finalized the revisions within a few weeks after the confer- ence. The draft statement was made available on the World Wide Web immediately after its release at the conference and was updated with the panel's final revisions. The state- ment is available at http://consensus.nih.gov. Conclusions: The panel concludes that decisions regarding adjuvant hor- monal therapy should be based on the presence of hormone receptor protein in tumor tissues. Adjuvant hormonal therapy should be offered only to women whose tumors ex- press hormone receptor protein. Because adjuvant polyche- motherapy improves survival, it should be recommended to the majority of women with localized breast cancer regard- less of lymph node, menopausal, or hormone receptor status. The inclusion of anthracyclines in adjuvant chemotherapy regimens produces a small but statistically significant im- provement in survival over non-anthracycline-containing regimens. Available data are currently inconclusive regard- ing the use of taxanes in adjuvant treatment of lymph node- positive breast cancer. The use of adjuvant dose-intensive chemotherapy regimens in high-risk breast cancer and of taxanes in lymph node-negative breast cancer should be re- stricted to randomized trials. Ongoing studies evaluating these treatment strategies should be supported to determine if such strategies have a role in adjuvant treatment. Studies to date have included few patients older than 70 years. There is a critical need for trials to evaluate the role of adjuvant chemotherapy in these women. There is evidence that women with a high risk of locoregional tumor recurrence after mastectomy benefit from postoperative radiotherapy. This high-risk group includes women with four or more positive lymph nodes or an advanced primary cancer. Cur- rently, the role of postmastectomy radiotherapy for patients with one to three positive lymph nodes remains uncertain and should be tested in a randomized controlled trial. Indi- vidual patients differ in the importance they place on the risks and benefits of adjuvant treatments. Quality of life needs to be evaluated in selected randomized clinical trials to examine the impact of the major acute and long-term side effects of adjuvant treatments, particularly premature menopause, weight gain, mild memory loss, and fatigue. Methods to support shared decision-making between pa- tients and their physicians have been successful in trials; they need to be tailored for diverse populations and should be tested for broader dissemination. (J Natl Cancer Inst 2001;93:979-89)
Article
Los autores afirman que la motivación para escribir este arículo surgió de la percepción errónea común de que la promoción de la salud no puede o, al menos, no ha logrado aumentar en grado importante la participación en las actividades físicas durante las horas libres. Su conclusión es que la promoción de la salud puede aumentar dicha participación y que de hecho así ha ocurrido en muchos casos. En este trabajo se describen las características de la promoción de la salud y se proporcionan ejemplos de proyectos específicos que han tenido éxito en incrementar la actividad física.
Article
Objetivo. Determinar la importancia del apoyo familiar en el control de la glucemia en diabéticos no insulino dependientes. Material y métodos. Se diseñó un estudio de casos y controles, considerando como casos a los pacientes con glucemia <140 mg/dl y controles a aquellos con glucemia > o = 140 mg/dl. El apoyo familiar se determinó con el cuestionario Environmental Barriers to Adherence Scales, que estima el apoyo otorgado para que el paciente siga las indicaciones terapéuticas. Se incluyeron 32 casos y 50 controles. Resultados. El apoyo familiar que recibe el paciente se asocia significativamente a la presencia de glucemia <140 mg/dl (razón de momios = 3.9; IC95% 1.4-11.1). Las demás variables no mostraron asociación significativa. Conclusiones. El apoyo familiar que reciben los enfermos influye en el control de la glucemia.
Article
From a previously reported 5-year screening programme of 6,956 47-49-year-old Malmö males, a series of 41 subjects with early-stage Type 2 (non-insulin-dependent) diabetes mellitus and 181 subjects with impaired glucose tolerance were selected for prospective study and to test the feasibility aspect of long-term intervention with an emphasis on life-style changes. A 5-year protocol, including an initial 6-months (randomised) pilot study, consisting of dietary treatment and/or increase of physical activity or training with annual check-ups, was completed by 90% of subjects. Body weight was reduced by 2.3-3.7% among participants, whereas values increased by 0.5-1.7% in non-intervened subjects with impaired glucose tolerance and in normal control subjects (p less than 0.0001); maximal oxygen uptake (ml.min-1.kg-1) was increased by 10-14% vs decreased by 5-9%, respectively (p less than 0.0001). Glucose tolerance was normalized in greater than 50% of subjects with impaired glucose tolerance, the accumulated incidence of diabetes was 10.6%, and more than 50% of the diabetic patients were in remission after a mean follow-up of 6 years. Blood pressure, lipids, and hyperinsulinaemia were reduced and early insulin responsiveness to glucose loading preserved. Improvement in glucose tolerance was correlated to weight reduction (r = 0.19, p less than 0.02) and increased fitness (r = 0.22, p less than 0.02). Treatment was safe, and mortality was low (in fact 33% lower than in the remainder of the cohort).(ABSTRACT TRUNCATED AT 250 WORDS)
Article
Since most obese patients with type II diabetes are unable to achieve ideal body weight, this study examined whether more modest weight losses would provide a long-term benefit. Type II diabetic patients (N = 114) were treated in a behavioral weight control program and followed up for one year. Weight loss was significantly correlated with improvements in glycosylated hemoglobin values at posttreatment (r = .55) and one year (r = .51). Patients who lost more than 6.9 kg or had more than 5% reduction in body weight had significant improvements in glycosylated hemoglobin values at one year, while patients losing less weight had nonsignificant changes and those gaining weight had significant worsening. Thus, modest weight loss can have a long-term impact on glycemic control. However, the improvement in glycemic control for a given weight loss was greater initially than at one year, suggesting that energy restriction, in addition to weight loss, may contribute to initial improvement. Neither percent overweight nor diabetes treatment affected weight loss.