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La movilización por las redes de Internet y los reflejos sociales en el espacio público

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Abstract

El objetivo de esta investigación es observar el punto de articu- lación entre Internet y el espacio urbano. Se trata de colocar a la Internet en un contexto de relaciones políticas y culturales, lo que inevitablemente signi ca comprenderla en términos espa- ciales. Ahora bien, hay una creciente permeabilidad entre dos esferas de relaciones sociales: la una incluye relaciones que se mani estan en el mundo tangible, material y físico; la otra, en cambio, se ampara en cambios comunicacionales por interme- dio de la red. La consolidación de un nuevo modelo de comuni- cación ocurre a la par de la popularización de los dispositivos móviles. La presencia de estos dispositivos, a su vez, pone de mani esto nuevos matices a la temporalidad de las acciones en el espacio público. Actualmente, es evidente que hay una extensión en la narrativa que está estrechamente relacionada con estas redes. Para esto, el punto de partida se basa en que hay dos ambientaciones en red, con topologías distintas, y que sirven como puntos de expresión. Lo que interesa es compren- der aquellas formas de articulación interpersonal en la red que tengan como principal enfoque la transformación de estructuras sociales. En parte, las redes online buscaron asimilarse a los rasgos del espacio público, a veces simulándolo, a veces inten- tando proyectar en sí mismas ese estatus. Si lo online pertenece a una escala en la cual los individuos se agregan, ¿de qué forma simula o es análoga al espacio público en el que tradicionalmen- te se realiza la movilización y la militancia?
Vol. 3 | N.º 2 | 2015 | ISSN: 1390-9142
Instituto de la Ciudad | Quito, Ecuador
Cuestiones Urbanas
Volumen 3 | N.° 2 | 2015
Mauricio Rodas Espinel
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Consejo editorial
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ISSN: 1390-9142
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cesos urbanos contemporáneos. Su labor busca apoyar a la formulación de decisiones de política pública
en el Distrito Metropolitano de Quito. La operación del Instituto está abierta a la diversidad de visiones que
provengan de la sociedad y pone a disposición de las instituciones municipales su capacidad de elabora-
ción y reexión.
Las opiniones, interpretaciones y conclusiones expresadas por los autores de los artículos no necesariamen-
te representan la visión del Instituto de la Ciudad y su directorio.
Se autoriza citar o reproducir el contenido de esta publicación con las referencias adecuadas y completas.
Quito, 2015
ÍNDICE
ESTUDIOS URBANOS
Ciudad y urbanismo, una aporía contemporánea: hacia una teoría política de la
ciudad
Julio Echeverría .............................................................................................. 11
La movilización por las redes de Internet y los reejos sociales en el espacio público
Sue Coccaro ................................................................................................... 33
Los espacios públicos urbanos como la expresión de la desigualdad en el derecho
a la ciudad: análisis comparativo entre centros comerciales y áreas verdes en
el municipio metropolitano de Atizapán de Zaragoza, estado de México
Elsa Pérez Paredes, Concepción Martínez Rodríguez, Adolfo Mejía
Ponce León, Marta Ochman Ikanowickz ........................................................ 55
Reportaje Fotográco; Esferas de apariencia: desarrollo, consumo y resistencia
en Quito
George Carter ................................................................................................. 79
Mercado San Roque. Migración, trabajo y redes sociales
Raúl Moscoso Rosero, Juan Fernando Ortega, Azucena Sono ..................... 101
Renovación urbana, control del espacio y la regulación del trabajo sexual en
el centro histórico de Quito: el caso de San Marcos
Anna Wilking .................................................................................................. 139
REFLEXIONES TEÓRICAS
Editorial ........................................................................................................... 6
La buena vida.
De Iñaki Ábalos
Luis López ..................................................................................................... 165
Desarrollo económico local, descentralización y clusters: teoría, evidencia y
aplicaciones
De Mario Tello
Mario Tello ....................................................................................................... 167
RESEÑAS
ESTUDIOS
URBANOS
| 33
La movilización por las redes de
Internet y los reflejos sociales en
el espacio público
(*) Universidad Federal do Rio de Janeiro - UFRJ.
suecoccaro@gmail.com.
Maestría en Geografía y Especialista en Planeamiento Urbano,
estudios realizados en la Universidad Federal de Río de Janeiro;
Integrante del Grupo de Investigación «Territorio y Ciudadanía»
IGEO/PPGO- UFRJ
Resumen
El objetivo de esta investigación es observar el punto de articu-
lación entre Internet y el espacio urbano. Se trata de colocar a
la Internet en un contexto de relaciones políticas y culturales, lo
que inevitablemente signica comprenderla en términos espa-
ciales. Ahora bien, hay una creciente permeabilidad entre dos
esferas de relaciones sociales: la una incluye relaciones que se
maniestan en el mundo tangible, material y físico; la otra, en
cambio, se ampara en cambios comunicacionales por interme-
dio de la red. La consolidación de un nuevo modelo de comuni-
cación ocurre a la par de la popularización de los dispositivos
móviles. La presencia de estos dispositivos, a su vez, pone de
maniesto nuevos matices a la temporalidad de las acciones
en el espacio público. Actualmente, es evidente que hay una
extensión en la narrativa que está estrechamente relacionada
con estas redes. Para esto, el punto de partida se basa en que
hay dos ambientaciones en red, con topologías distintas, y que
sirven como puntos de expresión. Lo que interesa es compren-
der aquellas formas de articulación interpersonal en la red que
tengan como principal enfoque la transformación de estructuras
sociales. En parte, las redes online buscaron asimilarse a los
rasgos del espacio público, a veces simulándolo, a veces inten-
tando proyectar en sí mismas ese estatus. Si lo online pertenece
a una escala en la cual los individuos se agregan, ¿de qué forma
simula o es análoga al espacio público en el que tradicionalmen-
te se realiza la movilización y la militancia?
Sue Coccaro (*)
Cuestiones Urbanas | Vol. 3 | N.º 2 | pp. 33-53 |
Instituto de la Ciudad - DMQ | ISSN: 1390-9142
Fecha recepción: 30/09/2015
Fecha aceptación: 12/11/2015
Versión final: 18/11/2015
34 |
Estudios urbanos
Cuestiones Urbanas | Vol. 3 | N.º 2 | pp. 33-53
Palabras clave
espacio público, Internet, red, espacio político, online en la vida
cotidiana.
Abstract
In the course of this research the articulation between Internet
and public space is the point upon our interests prevail. To em-
bed the Internet in a context of political and cultural relations
inevitably means to comprehend it on special terms. There’s a
crescent permeability between two spheres of social relations:
those who happen in the tangible, physical and material world;
and another one that happened through communications via In-
ternet. The consolidation of this new communication format is
producing itself at the same time that mobile devices grow in
accessibility. The presence of those evokes new nuances to sit-
uations that traditionally occur on the temporality of public spac-
es acts. Today there is the extension of the narrative, which is
strictly relates to those networks. We start from the premise that
there is two network ambiences, with distinct topologies and that
can be used as expression points. We seek to comprehend the
forms of interpersonal articulation on the web, which have as
main focus the transformation of social structures. In part, the on-
line social networks tried to evoke similar characteristics that the
public space has, sometimes simulating them, and sometimes
projecting themselves to the same status. If the online ambience
is a scale of articulation among individuals, how is it analog to
public space or simulate the spaces in which traditionally mobili-
zation and militancy happens?
Keywords
public space, Internet, network, political space, online ambience
in everyday life
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La movilización por las redes de Internet y los reflejos sociales en el espacio público | Sue Coccaro
Cuestiones Urbanas | Vol. 3 | N.º 2 | pp. 33-53
La agenda investigativa relacionada a la te-
mática de los espacios públicos abarca múl-
tiples interconexiones y relaciones desempe-
ñadas entre actores sociales. Recursivamente,
surgen nuevas articulaciones que recaen sobre
las funciones, usos y producción de los espa-
cios públicos.
Este tipo de espacio puede ser al mismo tiempo
un espacio de regulación, de acción política, de
actuaciones públicas, un foro social de partici-
pación y un proyecto compartido. 1 Por lo tanto,
conlleva signicados distintos. Las metodolo-
gías del actual periodo han denotado interés
por esta complejidad a través de la búsqueda
de un análisis amplio, que abarque aspectos
políticos, sociales y culturales.
Se argumenta que en el espacio online apenas
es posible simbolizar y mimetizar las relaciones
que ocurren ofine, y además que es este el
espacio físico dotado de materialidad. Véase la
denición de Gomes, que destaca lugares es-
pecícos en los que ocurre el ejercicio práctico
y cotidiano de la publicidad:
Los espacios públicos son, en este sentido, luga-
res donde los problemas son señalados y signi-
cados, un terreno donde se exprimen tensiones,
el conicto se transforma en debate, y la proble-
matización de la vida social se pone en escena. Él
constituye, por eso, una palestra de debates, como
también un terreno de reconocimiento e inserción
de los conictos sociales (Gomes, 2012: 24).
Los lugares en los que se desempeñan la pu-
blicidad y la visibilidad poseen contextos espe-
cícos y piden observaciones complejas, en las
que se articulen escalas. Las relaciones colecti-
vas asimétricas revén usos tradicionales y pro-
ducen nuevas formas de uso social.
A partir de apropiaciones hechas por los actores
sociales, la lectura de dinámicas en los espa-
cios públicos presenta la necesidad de nuevos
enfoques. Si se tiene en cuenta el debate pre-
dominante y el contexto en el que se sitúa el in-
dividuo, lo que busca realizar este artículo no es
sólo una observación y discusión de las accio-
nes emprendidas por –y a partir de– la Internet,
sino además comprender la forma en que estas
acciones son capaces de potenciar la moviliza-
ción más allá de la red. Dentro del propósito de
esta investigación, la articulación entre Internet
y espacio urbano es el punto que se cree es
más interesante.
El objetivo general del artículo es, de este
modo, intentar comprender la espacialidad de
las acciones que inician por medio de la Internet
y la forma en que ellas articulan la transposición
del online al ofine. Se parte, para ello, de que
existen dos ambientaciones en red, con topolo-
gías distintas, y que sirven como puntos de ex-
presión. Se procura, pues, comprender las for-
mas de articulación interpersonal que ocurren
en la red y que tienen como principal enfoque
las acciones que buscan la transformación de
estructuras sociales.
Considerando que la organización social siem-
pre se realizó por medio de redes, el formato
que hoy se pone en relieve en este artículo es
el contacto mediado, entendido como la aso-
ciación vía Internet. Para el gran público este
contacto está signicativamente anclado en el
uso de las redes sociales, que incluyen la posi-
bilidad de comunicación instantánea.
A pesar de que se encuentran muchas seme-
janzas entre las interacciones que ocurren en
las ambientaciones online y ofine –indicadas
por la literatura sobre el tema y por las observa-
ciones personales acerca de nuevos arreglos–,
entendemos que la naturaleza del espacio -
blico no puede ser replicada en el contacto on-
line. Sin embargo, la indagación sobre el papel
de la Internet en el momento actual; la movili-
zación que está directamente relacionada a las
herramientas inscritas en esta red, y los ree-
jos en el espacio urbano son temas que surgen
como interés investigativo.
Introducción
¹ Agentes como placemakers y planeadores urbanos.
36 |
Estudios urbanos
Cuestiones Urbanas | Vol. 3 | N.º 2 | pp. 33-53
En los estudios relacionados al espacio online,
es frecuente encontrar contraposiciones en
los enfoques teóricos, enfoques que, a veces,
refuerzan una idea de ruptura entre online y
ofine y, otras veces, constatan su comple-
mentariedad. Por lo tanto, es necesario dejar
claro el papel del espacio en esa discusión, ya
que hay autores que trazan paralelos de total
correspondencia, en la que suponen existe un
espacio público que se encierra en el online.
Este se trata, pues, de un online desplazado,
como si tan solo existiese en la red y no man-
tuviese relaciones con lo que el individuo traiga
de su propia experiencia personal.
Subrayamos la creciente permeabilidad entre
dos esferas de relaciones sociales: una en que
las relaciones tradicionalmente se maniestan
o se desvelan en el mundo tangible, material y
físico, y otra que se ampara en cambios comu-
nicacionales por intermedio de la red. Surge la
siguiente pregunta: si el online es una escala-
ridad en la cual los individuos se agregan, ¿de
qué forma simula o es análoga a un espacio
público, en el que tradicionalmente se realiza la
movilización y la militancia?
La posibilidad de emisión inmediata de men-
sajes destinados a múltiples receptores, o aun
aquella no dirigida a nadie en particular, trajo
aspectos relacionados a la comunicación, que
evocan nuevas presencias y temporalidades. La
ambientación online tiene la capacidad de pro-
porcionar información, en tiempo real, sobre la
participación y actuación efectiva de otros ciu-
dadanos en la red. Estos cambios están siendo
recombinados, en procesos dinámicos. Obser-
var a la Internet en un contexto de relaciones
políticas y culturales, inevitablemente signica
comprenderla en términos espaciales.
Se han proyectado en la red cartografías per-
sonales, se ha trabajado la posibilidad de inter-
ceder en eventos con una presencia que no es
física y, nalmente, se han replicado versiones
de experiencias de vida en ese nuevo formato.
Cuando se trae una identidad personal a la red,
la idea de esconderse detrás de una persona
se diluye.
Cabe señalar que el contacto mediatizado pue-
de trascender el aspecto personal, las infor-
maciones y las charlas sobre trivialidades. Así
como se utiliza la Internet para recibir noticias,
se tiene también la posibilidad de emitir men-
sajes con variados puntos de vista, o aun uti-
lizar esa pluralidad de enunciación para iniciar
ciertas indagaciones que evocan colectivos.
En foros que incluyen a muchas personas, la
plasticidad es grande, y esto hace posible que
Manifestante brasileño vistiendo símbolos de multiples repertórios | Raphael Tsavkko Garcia |
Fuente: https://www.ickr.com/photos/48788736@N03/albums
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La movilización por las redes de Internet y los reflejos sociales en el espacio público | Sue Coccaro
Cuestiones Urbanas | Vol. 3 | N.º 2 | pp. 33-53
los asuntos se moldeen en función de pautas
que demanden especial atención en un deter-
minado día. Online y ofine se vuelven esferas
complementarias.
Considerando que el espacio público posee as-
pectos múltiples –entre los cuales hay un fuerte
componente de lucha política–, se intentará uti-
lizar este punto para destacar ejemplos de ac-
tuaciones entre red y espacio urbano. La idea
contenida en este enfoque es la de provocar
el debate teórico para observar lo empírico y
buscar comprender cómo se vienen empleando
ciertas prácticas especícas.
Se percibe aquí una clara intersección de la geo-
grafía con la política, una vez que esta no puede
prescindir de los espacios públicos [...] que no
son tan solo lugares para la publicidad, o sea, de
la posibilidad de ver y ser visto; es, más bien el
espacio de la polis, fundado por las normas que
regulan la convivencia entre personas diferentes
en un dado espacio físico tornado territorio (Cas-
tro, 2009: 141).
Diversas acciones realizadas hoy día cuentan
con articulación en múltiples escalas. Estas po-
seen varias nalidades y no siempre son de ca-
rácter político. Un ejemplo de nalidad extra po-
lítica son los ash mobs, modalidad que busca
demostrar la actuación de un acto de visibilidad
que genera extrañeza entre los copresentes del
lugar en que el ash mob ocurre.
Ha habido variadas manifestaciones en las cua-
les las redes sociales desempeñaron el papel
de canales de reunión. De manera remota, los
actores sociales interesados en los eventos es-
tuvieron presentes antes, durante y después del
acto: físicamente en el lugar de manifestación,
en la reunión para proposición de acciones y
prácticas, en la transmisión por la red vía strea-
ming 2 y en el debate posterior al acto.
A través de la red habría una herramienta que
aumentaría el alcance del mensaje, «utilizan-
do las arquitecturas informativas de la red para
difundir información, promover la discusión
colectiva de ideas y la proposición de acciones»
(Di Felice, 2008: 35). Hay una relación direc-
ta entre el contexto social y espacial. Pueden
darse, por ejemplo, situaciones en que existe
el interés por el activismo, pero no hay una he-
rramienta capaz de transponer los obstáculos
de los lugares en que los actores sociales se
insertan; por ejemplo un régimen autoritario que
impide u obstaculiza el alcance de la Internet.
Se busca explicitar de qué manera los actores
se relacionan en el ámbito online y se apropian
de los aspectos intrínsecos de ese espacio
para, así, garantizar mayor efectividad en la re-
solución de sus anhelos. Algunas particularida-
des, como el bajo costo de agregación, resultan
especialmente provechosas.
Considerando que «el espacio público es el
lugar donde se instituye un debate, donde los
conictos toman forma pública, donde pueden
surgir soluciones y compromisos, donde los pro-
blemas adquieren visibilidad y reconocimiento»
(Gomes, 2012: 25) se constata que, en parte,
las redes buscaron parecerse a esas caracte-
rísticas, a veces simulando el espacio público
y otras veces intentando alcanzar la condición
de espacio público. A diferencia de momentos
anteriores en que se pensaba que tales esferas
de convivencia eran otras, actualmente hay una
fuerte idea de continuidad, vinculada a la movi-
lidad y al constante acceso.
En una denición simple, se puede entender a
la Internet como una sosticada tecnología de
información y un elemento que modica las re-
laciones sociales por su forma organizacional y
por los impactos que causa en las esferas eco-
nómica, política y social. De la condición de ob-
jeto casi exclusivamente técnico, a la Internet se
la pasó a estudiar también a causa del enfoque
2 Se trata de la transmisión en directo de imágenes de vídeo captadas por dispositivos móviles de los propios inte-
grantes de las protestas, que puede emitir informaciones en tiempo real para los que no están presentes en el acto.
Punto de partida: definición de cómo se
conforma el ambiente online
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Estudios urbanos
Cuestiones Urbanas | Vol. 3 | N.º 2 | pp. 33-53
de las ciencias sociales. Tal mudanza de orien-
tación vino con la difusión de sus funcionalida-
des en lo cotidiano.
Fuchs (2006) propone que «Internet es un sis-
tema socio-tecnológico auto-organizado, no es
solamente una red tecnológica global de redes
de computadores interconectados basadas en
un protocolo TCP/IP, mas un sistema social»
(277). En la condición de herramienta de alma-
cenamiento tecnológico de informaciones, la
Internet no tendría los usos de la dimensión ac-
tual, ya que estos provienen de los signicados
sociales atribuidos a la tecnología. Por lo tanto,
para concebir a la Internet como un sistema com-
plejo no mecanicista y no lineal, se hace nece-
sario considerarla no apenas como un sistema
puramente tecnológico, mas como un sistema so-
ciotecnológico en el cual actores sociales y gru-
pos (comunidades virtuales) ocupan importancia
central (Fuchs, 2006: 277).
Red y sociabilidad constituyen una relación an-
tigua, y por eso es importante señalar que el
concepto de red es un concepto amplio. A pe-
sar de que actualmente se adjudique un amplio
enfoque al uso de la expresión red social (de
forma intercambiable con las plataformas de
social network sites (SNS) esta no es la única
acepción para tal categoría.
Para Renato Emerson dos Santos (2011: 95)
las redes sociales serían relaciones cotidia-
nas de individuos que comparten ambientes
comunes en una conguración socioespacial
local, cuyo impacto abarca conguraciones de
escalas bien distintas. Las redes sociales son,
así, idealizadas y construidas de modo que re-
presentan un lugar de reunión de individuos.
La comprensión del autor remite al uso de una
terminología que precede a la acepción relacio-
nada a los SNS y que es válida para relaciones
dentro y fuera del online.
Se comprende, por lo tanto, que la lectura espa-
cial de la Internet y sus usos pasa por dos for-
matos de redes: sociales y técnicas. De acuerdo
a lo que nos enseña Santos (1996), el cambio
realizado en un sistema sociotécnico no se hace
solamente por mercaderías tangibles sino, tam-
bién, para el intercambio de informaciones.
Sobre la distinción entre las redes infraestructu-
rales, inscriptas en un territorio, y las sociales,
«la red es también social y política, a causa de
las personas, mensajes, valores que la frecuen-
tan» (1996: 176). De este modo, se justica la
elección de la red como concepto analítico.
Hasta la década de 1990 la interconexión vía
web se restringía solamente a algunos sectores
de la población, era dotada de gran inmovilidad
y tenía funciones limitadas. La popularización
del lenguaje técnico que permitió la creación
de sitios electrónicos conguró un cambio en la
posibilidad de difusión del contenido, y eso hizo
que nuevos actores sociales desempeñasen el
papel de emisor.
Las discusiones que contemplan la relación
entre espacio físico e Internet engloban exage-
raciones, como la idealización de nuevos es-
pacios o el uso de categorías supuestamente
espaciales. Estas poseen estrecha relación con
la apropiación de un vocabulario técnico usado
en lo cotidiano, con «términos poco aclaradores
–“cspace”, “ciberespacio” y “ciberlugar”–, conju-
gadas al uso de múltiples metáforas espaciales
consolidadas en el argot técnico y en el lenguaje
popular» (Name, 2012: 203). Sin embargo, en la
condición de categorías analíticas, estas aparen-
tan mucha fragilidad, debido a sus limitadas po-
sibilidades de amparo teórico, o porque se tratan
de reducciones de conceptos tradicionales.
Otro punto es que la automatización e informa-
tización fueron diluidas en las funcionalidades
Las facilidades proporcionadas por el avance tecnológi-
co han transformado nuestra percepción del tiempo |
Fuente: http://escolakids.uol.com.br
| 39
La movilización por las redes de Internet y los reflejos sociales en el espacio público | Sue Coccaro
Cuestiones Urbanas | Vol. 3 | N.º 2 | pp. 33-53
de la vida cotidiana. Así, «no entraríamos más
en el ciberespacio, ya que él sería una cons-
tante» (Schwingel, 2004: 48). El usuario pasa
a disponer de la web en consonancia con sus
actividades, en vez de disponer de un tiempo
especíco para dedicarse al computador.
Así, las tecnologías comunicacionales vincu-
ladas a la Internet sufrieron un cambio que va
desde un concepto jo hasta las tecnologías
de la información y comunicación (TIC, o tec-
nologías informacionales comunicacionales)
vigentes hoy día. En este modelo priman la ve-
locidad, la portabilidad y la transmisión de men-
sajes mientras el individuo se desplaza.
La comunicación mediada por aparatos determi-
na un importante papel en la actualidad, al ofre-
cer nuevas formas de interacción que previa-
mente no existían. Estas formas se reejan en
los actos cotidianos de las personas que viven
en la ciudad, ejercen nuevas funciones y pape-
les, y sienten los cambios que en ella ocurren.
En esta época de difusión de los dispositivos,
se hace visible la permeabilidad entre online y
ofine. A partir de este punto de observación se
hace necesario repensar la transición entre los
ambientes. La circulación por trayectos urbanos
puede ser mapeada por medio del envío de se-
ñales a redes de sistemas de posicionamiento
global. El ciudadano, que carga consigo dispo-
sitivos móviles, deja de ser un punto en el espa-
cio y pasa a ser un nudo en la red.
Existen diferentes formas de contacto y socia-
lización en las redes sociales online de mayor
presencia actual. Cada una de estas está do-
tada de particularidades y especicidades. Hoy
hay un nuevo ambiente al alcance de los dedos
–y de las pantallas–, que se relaciona con la
inmediatez con que llega la información, con el
patrón comunicacional que involucra múltiples
individuos y con las respuestas capaces de
cambiar los rumbos de un determinado evento.
Si se tiene en cuenta la tendencia de incre-
mento de la accesibilidad, conviene observar
en este momento de la discusión los puntos
que correlacionan los ambientes dentro y fuera
de la web. ¿En qué medida las acciones em-
prendidas por –y a partir de– la Internet son
capaces de potencializar la movilización en
espacios públicos?
Para tal n, es necesario observar variables
como la permeabilidad entre los ambientes, la
manera en que el individuo causa cambios en el
otro, y la construcción de un mensaje que arti-
cula hechos o actos ocurridos dentro y fuera de
la web. Además, hay que tomar en cuenta que
existen tecnologías móviles que portan la red
consigo y han sido adoptadas por gran parte de
la población que vive y experimenta un cotidia-
no urbano metropolitano. 3
Cuando lidiamos con un ambiente en el que
la principal tónica son ujos de información, la
utilización de niveles de abstracción presenta
buenas posibilidades de soporte analítico. Uti-
lizamos la escala para el entendimiento del par
online/ofine, en un enfoque continuo.
3 Aprovechamos para señalar aquí que la investigación original se basó en un contexto socioespacial urbano y metro-
politano, ubicado en Brasil. En 2013 se registró en Brasil, por primera vez, que los usuarios de Internet superaban la
mitad de la población del país. Se consideran dos formas de conexión (puntos fijos y móviles) que, sumados, llegan
al 51 %. A pesar de la afirmación de la red como un elemento cada vez más importante para asegurar derechos y
destinado a la ciudadanía, el acceso no es diseminado con amplitud. Al contrario, muchas veces se reproduce el
patrón centro-periferia, en el cual ocurren simultáneamente el acceso irrestricto y la marginalización. Entre los retos
actuales de Brasil, destaca la provisión regular de acceso a la Internet. El eje del Sudeste recibe mejor infraestruc-
tura y más implementación que en las demás regiones del país. Para muchos otros –pobres, de baja educación e
instrucción, minorías étnicas y los socialmente marginalizados– la Internet sigue como un mundo lejano y ambiguo.
Las directrices de actuación del poder público, dispuestas en la Ley, anhelan la reducción de las desigualdades entre
regiones del país, en relación al acceso a las tecnologías de información y comunicación, en su uso y capacitación,
integrada a las prácticas educacionales. La inclusión digital pasa a relacionarse con la inclusión social.
Nuevas tecnologías y efectos de sus usos
en el ambiente urbano
40 |
Estudios urbanos
Cuestiones Urbanas | Vol. 3 | N.º 2 | pp. 33-53
La escala, en cuanto instrumento analítico, siem-
pre proporcionó un soporte precioso en la consti-
tución de los sistemas lógicos que estructuran las
miradas geográcas, ya que era un concepto que
permitía asociar tamaños, dimensiones y propor-
ciones a los fenómenos, a los instrumentos expli-
cativos (Santos, 2011: 79).
Al comparar el espacio urbano –dotado de for-
ma física– con la Internet –donde las relaciones
ocurren a través de cambios de información–,
se hace posible señalar atributos que distinguen
estas esferas de convivencia, como la corpo-
reidad. Cuando el cuerpo no es un elemento
mediador de relaciones –como ocurre en una
discusión online–, hay una experiencia diferente
en el contacto, la aproximación y la interacción.
En la ciudad, la presencia simultánea de indivi-
duos dene reglas y condiciones para que las
personas compartan el espacio. En el ámbito
online, estas reglas y condiciones son deni-
das por términos de servicios o por comporta-
mientos normativizados entre los usuarios (im-
plícitamente).
Cuando una persona se sitúa presencialmente
en un lugar y simultáneamente en el online, esa
persona se desdobla en múltiples presencias.
Por más que la persona no esté físicamente
presente, puede participar de un evento por me-
dio de dispositivos con acceso a Internet –por
ejemplo en la emisión de imágenes (fílmicas o
fotográcas) o participando en una conversación
entre dos personas o en grupo, ambas acciones
en tiempo real–. Se trata de una presencia no
corpórea, pero que ocurre en tiempo presente.
No hay solamente un desplazamiento del indivi-
duo y de su atención enfocada al lugar; hay tam-
bién la evocación de nuevas presencias.
La red permanentemente accesible y la adhe-
sión masiva al online contribuyen para el surgi-
miento de nuevas formas de integración en el
espacio físico ofine que, consecuentemente,
inciden en las dinámicas entre persona y espa-
cio. Conforme Di Felice señala: «El territorio y
la percepción del lugar son constantemente re-
signicados por la intervención de prácticas co-
municativas y de ujos informativos» (2013: 4).
Si se toma como ejemplo a una persona que
está presencialmente situada en un lugar de-
terminado y, al mismo tiempo, está hablando
con alguien localizado en otro lugar diferente,
lo que ocurre es una comunicación en tiempo
real con posibles intercambios tanto de imá-
genes del lugar cuando de descripciones de
los acontecimientos. En este proceso de emi-
siones informacionales hay que preguntarse si
el sujeto está copresente en el lugar remoto
–aunque no físicamente– y hasta qué punto
su presencia física es necesaria para conce-
der sentido al lugar. Los accesos recurrentes
y la presencia constante pueden conducir a
En Centroamérica gastan más en celulares que en medicinas | Fuente: http://amqueretaro.com, 6 de febrero del 2015
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La movilización por las redes de Internet y los reflejos sociales en el espacio público | Sue Coccaro
Cuestiones Urbanas | Vol. 3 | N.º 2 | pp. 33-53
la comprensión de un sentido de comunidad
a personas que regularmente transitan entre
ambientaciones.
Turkle (2011) discurre sobre el self inmerso en
la web en analogía al lugar. Arma que el uso
de aparatos móviles permite que el individuo
cree un desplazamiento voluntario. El interés
del sujeto se dirige más allá del hecho situa-
cional ocurrido en que se sitúa físicamente. A
pesar de que estemos de acuerdo con los pun-
tos centrales del argumento, pensamos que
tal comportamiento 4 no fue creado por las tec-
nologías de información y comunicación, pero
ha sido intensicado y expuesto. Se inere
que una nueva ambientación creada por la red
trae la idea de que el uso de aparatos móviles
conectados a Internet hace que estemos allá.
Aunque el sujeto esté delante de su pantalla, no
es posible que salga del espacio geográco en
que está situado físicamente.
El momento actual no trata solamente de una
desconexión con el lugar presencial. Se trata
también de múltiples ubicuidades, en que el in-
dividuo se sitúa físicamente en un lugar y ade-
más está presente simultáneamente en una
ambientación virtual, a partir de ujos de infor-
maciones. En este ambiente se pueden inducir
distintas formas de ejercicio del comportamien-
to público, tanto individual como colectivamen-
te. Los dispositivos móviles no solamente reti-
ran al individuo, lo transportan también a una
ambientación de intercambio con otras perso-
nas. Se cree que es posible que los nuevos es-
tímulos traídos con las TIC serán absorbidos,
en cierto tiempo, en la rutina urbana.
Se puede decir que hoy la rigidez del Internet
1.0 resulta anacrónica. La presencia de las
tecnologías de información y comunicación
apuntan al aumento de la ampliación de usos
en movimiento:
Los teléfonos celulares se consolidan como el tipo
de equipo TIC más presente en los domicilios bra-
sileños –con un sustancial crecimiento de la utiliza-
ción de esos equipos como plataforma para el ac-
ceso a la Internet–. Otros aparatos móviles, como
tablets y computadores portátiles, están también
más visibles en los domicilios brasileños, lo que
refuerza la creciente tendencia a la movilidad (Co-
mité Gestor de Internet Brasileña, 2013: 161).
Los programas que se suben al móvil (llama-
dos también apps, por la abreviatura del inglés
applications) de referenciamiento geográco se
apoyan en los sistemas de posicionamiento glo-
bal para permitir que una persona informe su
posición geográca. De acuerdo a lo discutido,
al portar consigo un dispositivo conectado a la
red, el individuo, a más de estar permanente-
mente en una posición en el espacio, constitu-
ye un punto de conexión entre dos ambientes.
El sujeto, hoy, posee una efectiva ubicación en
un sistema de coordenadas, que tiene relación
con el terreno. En síntesis, el dispositivo móvil
cambia la noción estática que acompañaba a la
conexión a Internet.
El movimiento por la ciudad crea verdaderas
cartografías personales. La imagen 1 utiliza el
ejemplo de un mapa –creado a partir de la apli-
cación iPhone Tracker APP®del trayecto reco-
rrido por el usuario en un determinado tiempo.
Los puntos con colores más oscuros represen-
tan que el dispositivo había estado jado en una
localidad por un período de tiempo más largo.
Estas informaciones son proyectadas sobre un
mapa, en una recursiva demarcación de las ru-
tas realizadas cotidianamente.
Parte de los usuarios que tienen sus trayecto-
rias mapeadas no siempre está consciente o de
acuerdo con la recolección de sus datos per-
sonales. La vigilancia sobre las andanzas per-
sonales urbanas y los posibles usos de estas
informaciones pueden crear situaciones de po-
tencial amenaza al cuerpo físico.
4 Para más informaciones sobre el desplazamiento del individuo de lo urbano en momentos antecedentes a la exis-
tencia de la Internet en movilidad, indicamos el debate del sociólogo Georg Simmel.
Trayectorias inscritas en la red: la
creación de cartografías personales
42 |
Estudios urbanos
Cuestiones Urbanas | Vol. 3 | N.º 2 | pp. 33-53
En épocas de efervescencia de actos urbanos,
de reivindicaciones políticas y de contextos so-
cioespaciales turbulentos, la correlación auto-
mática entre los ambientes se vuelve potencial-
mente peligrosa para la integridad del cuerpo
de los individuos. Vale la pena recordar que el
comercio de datos personales y de información
es un mercado en crecimiento y que viene sus-
citando debates sobre los límites de la privaci-
dad personal.
Los intercambios digitales entre individuos en
movilidad, a través del espacio público, han
potencializado nuevas prácticas sociales, prác-
ticas en que se destacan nuevos tipos de au-
toexposición y comunicación. Comparando el
nuestro a periodos previos, aún cuando estos
partan del patrón de emisión uno-muchos, la
devolución inmediata de la información no era
una práctica común, pues estaba asociada a
una infraestructura cara y virtualmente inacce-
sible para sujetos desvinculados de los vehícu-
los de comunicación en masa.
En la comunicación analógica había un tiempo
de espera entre el envío del mensaje y la res-
puesta; este tiempo fue reduciéndose y nal-
mente se superó por medio de los intercambios
en tiempo real. Por la interacción de respuesta
rápida, se creó la posibilidad de intervenir en
la dinámica del lugar. La narrativa unidireccio-
nal empieza a disminuir su fuerza cuando hay
otro medio en que se reciben sugerencias de
cómo inscribir acciones en el espacio vía comu-
nicación instantánea. Eso crea lo que Di Felice
nombra como «metaterritorios informatizados»,
una compleja proyección de la ciudad en la red,
que se rehace constantemente.
El concepto de sistemas más informativos desa-
rrollado por Meyrowitz indica que los ambientes
físicos y los «ambientes» de la media pertenecen
a un continuum y no a una dicotomía, lo que hace
que la difusión de las medias electrónicas cree
muchas y nuevas situaciones sociales. Los me-
taterritorios informatizados establecen un nuevo
tipo de integración en la cual el sujeto percibe e
interactúa en colaboración con las tecnologías
y las interfaces, redeniendo cada vez la propia
posición, el propio desplazamiento, la propia inte-
racción (Di Felice, 2012: 52).
Lo que efectivamente se entiende es la idea de
que cuando una persona envía la imagen del
Imagen 1 | Cartografías personales (iPhone Tracker APP) | Fuente: http://petewarden.github.io/iPhoneTracker/
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La movilización por las redes de Internet y los reflejos sociales en el espacio público | Sue Coccaro
Cuestiones Urbanas | Vol. 3 | N.º 2 | pp. 33-53
lugar en que está situada, transporta algo de
ese lugar para que una o varias personas dis-
tantes lo reciban. Aunque físicamente esté dis-
tante, el receptor conseguiría estar al tanto de
los eventos del lugar, en nuevas modalidades
de presencia.
Considerando ese punto, se puede inferir que
el individuo sería el elemento integrador de dos
localidades vía ambientación online. Él es el
nudo que, por el ambiente virtual, intercede en
dos situaciones. Aquellos que dialogan y hacen
intercambios por medio de las herramientas
de la web están doblemente conectados: en el
mundo físico y en el mundo online; son el punto
de intersección en estos dos ambientes y par-
ticipan de ambos simultáneamente. Se puede
estar de acuerdo, como lo dijo Name (2012),
con que en comunicación digital no se tiene un
desagüe de lo virtual sobre lo real, pero sí una
articulación complementaria.
Las geometrías tradicionales de las redes, leí-
das para el ambiente online, pueden ser facilita-
doras del encuentro social. La red se forma por
medio de la unión sucesiva de nuevos puntos, en
una estructura capaz de expandirse, «sumando
siempre nuevos nudos e individuos aptos para
comunicarse a través de un código común y, por
eso mismo, considerados pertinentes a la lógica
del sistema» (Di Felice, 2012: 32).
De forma complementaria, las redes necesitan
ser capaces de establecer relaciones con las
demás redes para que sean funcionales. El he-
cho de comprender a la Internet como una red
inmaterial constituye un tratamiento equívoco,
ya que hay una infraestructura material que da
soporte a los intercambios informacionales y
comunicacionales.
De manera similar a la telecomunicación con-
vencional, la Internet también cuenta con
puntos jos en el espacio; se trata de una in-
fraestructura técnica que otorga soporte a la
espacialidad del ambiente online. Sobre esta
característica, vale considerar que la estructura
de cables jos ha sido cada vez menos visible
en la cotidianidad doméstica, ya que los dispo-
sitivos pasan a realizar funciones inalámbricas,
como sigue abajo:
Tener acceso a Internet depende, al nal, de una
infraestructura que, en el carácter de red técnica,
diere poco de otras como la vial, hídrica, o de
drenaje: está formada también por una trama de
nudos y líneas por la cual se posibilita la circula-
ción de algo que se quiere distribuir. Sin embar-
go, diferentes de aquellas más usuales, las redes
técnicas que dan soporte a las NTIC tienen com-
ponentes generalmente muy pequeños y livianos,
en general escondidos de la vista del público,
como en el caso de los cables de bra óptica,
las salas de los servidores y los cables enterra-
dos debajo de las carreteras o los que corren por
dentro de las paredes y bajo los pisos. Comple-
mentan la cotidiana y equivocada presunción de
que todo lo relacionado a las NTIC es inmaterial,
a-espacial y no geográco (Name, 2012: 205).
En cuanto sistema sociotécnico, Machado
(2013) enumera puntos que caracterizan a la
Internet como una herramienta privilegiada para
formas de reivindicación de derechos, realzan-
do que tal aspecto está directamente relaciona-
do al período vigente. El autor argumenta que
los actores en red procuran unirse alrededor de
intereses comunes, en una tendencia de coali-
ción, ideal para la proliferación y ramicación de
colectivos sociales. Las dinámicas provenientes
de ese formato ofrecen puntos favorables a la
suma de una misma causa, para la apertura de
espacios de diálogo, tanto institucionales como
no institucionales.
De acuerdo con las proposiciones de Fuchs
(2006), las herramientas, aunque sean funciona-
les e inclusivas, no poseen sentido cuando no
son apropiadas socialmente. Así, el suministro
de la Internet pasaría a ser entendido, cada vez
más, como medida esencial para el acceso a la
información. También se nota que ha aumen-
tado la incorporación del uso de la red para
la realización de tareas, tanto habituales como
burocráticas.
En cuanto al uso de aplicaciones geográca-
mente referenciadas, se trata de un uso que se
ha consolidado para satisfacer distintos propósi-
tos, desde el diseño de cartografías personales
La red y sus herramientas
44 |
Estudios urbanos
Cuestiones Urbanas | Vol. 3 | N.º 2 | pp. 33-53
de trayectos cotidianos hasta denuncias en el
activismo de calle. Tener esa herramienta a dis-
posición se reeja en la capacidad que tiene el
usuario para actuar. Este usuario, pues, puede
ejercer nuevas funciones en una temporalidad
diferenciada, amparado por la posibilidad de
crear y compartir contenidos y de ampliar la di-
seminación de información.
A pesar de que se haya argumentado a favor
de un espacio público dotado de aspecto físico,
la literatura que trata la relación entre este y la
Internet no promueve necesariamente tal dis-
tinción. Machado (2013) arma que la Internet
puede ser entendida como un nuevo espacio
público: un lugar de decisión, repercusión de in-
formaciones y visibilidad. «Con la expansión de
la red se creó gradualmente un espacio público
que no existía, que convive en paralelo con el
espacio político y la media tradicional, ámbitos
que, a su vez, quedan sujetos a un cuestiona-
miento cada vez mayor» (2013: 83).
Recuero (2007) señala: «Boyd utiliza el con-
cepto en el que la mediación proporciona el
surgimiento de espacios donde normas socia-
les se negocian y permiten la expresión de los
actores sociales» (34). Esta investigación está
de acuerdo con este enfoque sobre el espacio
público, así como con la concepción de que se
trata de un foro de interacción.
Durante la vigencia de la web 1.0, la narrativa
era producida bajo el modelo de la página prin-
cipal. Precisamente, era la página inicial (home-
page) la interfaz del proyecto de Internet como
un gran medio de inmersión. En el formato pre-
dominante en los portales de noticias, el usuario
era conducido por el ordenamiento de la visita,
una navegación guiada entre vínculos (links),
de los portales para sitios menores. Durante la
vigencia de esta web, la mayor relevancia se
destinaba a aquel que fuese capaz de generar
más accesos, medido en clics. «Muchas noti-
cias online, de diferentes áreas, publicadas en
pocos segundos. Los años 90 fueron los tiem-
pos de los portales. La idea era ser un súper
nudo que concentraba todo tipo de contenido»
(Malini, 2014: 151).
En el campo de las publicaciones editoriales y
a partir del uso de la web, un conjunto de ve-
hículos, o sea, de un ente que lleva o trae in-
formaciones independientes comenzó a dispo-
ner de un público más amplio. La creación de
páginas personales permitió difundir la idea de
que el usuario puede crear, participar y difundir
contenido. Para colectivos, especialmente para
activistas, esa transición demarcó transforma-
ciones relacionadas a posibilidades de difusión
de información sin intermediarios.
La Internet hoy se concentra en compartir diná-
micamente el contenido; engloba, así, platafor-
mas de encuentro y redes sociales que facili-
tan el contacto personalizado. El hecho de que
usuarios compartieran contenidos fue el gran
elemento que marcó la transición entre formatos.
Considerando tales puntos, se ha reproducido el
comentario abajo, para caracterizar la web 2.0:
A partir de un punto de vista comunicativo, la lle-
gada de la redes digitales, sobretodo en su pre-
sentación más reciente de la llamada 2.0 (genera-
da por la conexión de alta velocidad que permitió
la difusión vía web de informaciones en todos los
formatos –audio, vídeo, imágenes, etc., en plata-
formas colaborativas), fue interpretada por varios
autores como una revolución responsable por la
transformación de la propia naturaleza de tal ar-
quitectura y del proceso de compartir o enviarlas
informaciones (Di Felice, 2012: 28).
Las interacciones actuales superan la ausencia
del vínculo entre el ambiente online con una
identidad fuera de él. La idea del anonimato,
común en la vigencia de la web 1.0, está ahora
cada vez menos presente. En lo que concierne
a la difusión de informaciones, se hizo necesa-
rio crear un patrón difuso, en el cual muchos
puedan tomar el papel de emisores. La capa-
cidad de publicación en el ámbito online migra:
va de los detentores de grandes audiencias a
aquellos que acumulen más interacciones: «en
el modelo 2.0, el usuario no tiene “home”. Tiene
línea de tiempo (timeline). Y deja de ser usuario
para volverse un perl» (Malini, 2013: 213).
El contacto y la comunicación mediados
por la red de Internet
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La movilización por las redes de Internet y los reflejos sociales en el espacio público | Sue Coccaro
Cuestiones Urbanas | Vol. 3 | N.º 2 | pp. 33-53
El interés por las publicaciones es un rasgo
importante para el funcionamiento del formato
timeline. De acuerdo con Santaella, «el emisor
no emite mensajes, pero construye un sistema
con rutas de navegación y conexiones. El men-
saje empieza a ser un programa interactivo que
se dene por la manera en que es consultado»
(2004: 14). Ocurre una dependencia en la pro-
ducción colaborativa, ya que la red se vuelve
recursivamente más frágil si los sujetos no la
utilizan con frecuencia.
Recuero (2007) se reere a una unión compleja
y articulada de factores, en la cual se destaca la
importancia de los espacios públicos mediados,
denidos como «ambiente donde las personas
pueden reunirse públicamente a través de la
mediación de la tecnología» (3). Los actores
sociales participantes de ese proceso agregan
ideas a un tópico central de movilización, en un
activismo que ocurre dentro y fuera de la red.
Fuchs (2006) y Warf (2013) señalan que el on-
line sería una esfera complementaria, despro-
vista de la capacidad de sustituir los aconteci-
mientos que ocurren en la vida más allá de la
pantalla. El actuar presencial es, sin duda, el
acto en el que hay materialidad de acciones.
Sin embargo, a pesar de la dicultad para ca-
nalizar los esfuerzos emprendidos en el online
para conquistas efectivas, la articulación por
medio de Internet trae diferencias que tienen
efectos provechosos.
El amparo de la morfología de la red, presente
en la comunicación digital, colabora para ate-
nuar la distinción entre emisor y receptor, detalle
que, por lo demás, fue importante en el período
analógico. A través de tal morfología, los ujos
comunicativos son ujos interconectados y don-
de se da retroalimentación. Así, una información
emitida circula; su contenido inicial sufre altera-
ciones sumadas; funciona bajo una lógica de
agregación hipertextual, «una forma comunicati-
va hecha de ujos y de cambio de informaciones
de todos para todos» (Di Felice, 2012: 41).
Las noticias en las redes tienen su propia tem-
poralidad. Es posible constatar que la rapidez
de la información posee un doble carácter: en
tanto es capaz de volverse «viral», también
ocurre que los demás temas se diluyen en el
ujo informativo del momento. La persona que
intenta, por ejemplo, publicar un mensaje en
Twitter® durante la ocurrencia de un hecho de
interés para todos, termina por no recibir la res-
puesta esperada. Por la rapidez de los eventos,
el tiempo de reexión y de evaluación de los
hechos puede quedar postergado o puede no
resultar en una respuesta.
Según Boyd (2007), las informaciones en la
web atienden a cuatro criterios, que son: la per-
sistencia de la información en el ciberespacio;
la capacidad de búsqueda de esas informa-
ciones; la respuesta replicada y, nalmente, el
componente de audiencias invisibles. En este
último componente la información circula entre
personas de diferentes círculos que normal-
mente carecen de contacto entre sí, de modo
que no es posible prever hasta qué punto se
prolonga el alcance de un mensaje.
Es necesario tener en cuenta la diferencia entre
la naturaleza de la actuación y la participación
que cada actor puede tener en la web, así como
la naturaleza de las acciones emprendidas por
este y los posibles resultados. Las interaccio-
nes personales, que ocurren cara a cara entre
conocidos o amigos, crean lazos fuertes que
tienen vigencia dentro o fuera de la ambienta-
ción online. El individuo cede parte de la propia
credibilidad personal para la causa, en una ac-
tuación con aspectos más durables.
En los lazos débiles, el mensaje es más im-
portante que la persona y las interacciones
son menos personales. Cuando ocurren lazos
débiles, los actores sociales no necesitan ser
conocidos, vale tan solo que tengan el mismo
propósito. Para la difusión de informaciones y
llamadas para la acción, ese contacto demues-
tra qué resulta suciente y qué no.
Los social media y las plataformas de interac-
ción crean la ilusión de contacto cara a cara.
«Las redes sociales hacen eso: reclutan a las
personas en una relación próxima y alrededor
de temas de su interés» (Montes, 2014: 124).
De acuerdo con la propuesta de Tkacheva
(2013), los lazos fuertes pueden contribuir para
crear presión y también para la movilización
46 |
Estudios urbanos
Cuestiones Urbanas | Vol. 3 | N.º 2 | pp. 33-53
social ofine. Morozov (2011) inere que esos
lazos sirven también a grupos jerarquizados,
que pasan a adoptar redes como Twitter y Fa-
cebook para aumentar su alcance.
El debate de asuntos en el ámbito online no es
una acción que se encierra en misma y es
necesario, en algún momento, que las accio-
nes se conviertan en nalidades prácticas. Este
es el principal punto en el que el activismo en
herramientas como Twitter y Facebook no se
muestra exitoso.
Cuanto más rápidamente circulan las informa-
ciones, más rápido se exigen respuestas de las
personas. De cualquier modo, estas no necesi-
tan venir en la forma de acciones prácticas en lo
urbano; pueden ser meras inexiones sobre lo
ocurrido. La necesidad arriba citada puede con-
ducir a un posicionamiento prematuro y resultar
en un debate más plano.
A pesar de que las comunicaciones sean apa-
rentemente facilitadas, se cree que si las per-
sonas se unen por intereses comunes, es
entonces posible suponer que hay una base
consensual apriorística en el debate. Eso con-
duciría a la creación de nichos, de efectos po-
larizadores, en los que se pierde el intercambio
con aquellos que no están de acuerdo con las
premisas consensuales.
Gran cantidad de información también puede
resultar de la aparente equivalencia en la im-
portancia de los temas, ya que los mismos son
rápidamente sucedidos por otros en el ujo co-
municacional. De cualquier modo, es innegable
la importancia de la Internet como instrumento
sociopolítico:
Es claro que también los movimientos sociales y
el proceso político la usan, y lo harán cada vez
más, como un instrumento privilegiado para ac-
tuar, informar, reclutar, organizar, dominar y con-
tra-dominar. El ciberespacio se ha vuelto un terre-
no disputado (Castells, 2013: 114).
Los dispositivos con acceso a la Internet ape-
nas implican la conexión por medio de mensajes
entre un emisor A y un receptor B. En cambio,
llevan dentro de sí la posibilidad de acceso a la
red en cualquier momento. Se debe pensar que
el momento actual de la comunicación –vincu-
lado a la movilidad– trae rupturas con los forma-
tos antecedentes.
En esta autoconstrucción pública en que se ex-
hiben tanto fragmentos de quién es cada uno
como proyecciones de qué se desea ser, es
evidente que se adoptan posicionamientos po-
líticos. Esto ocurre muchas veces a causa del
tema en boga, sobre el cual se recibe contenido
en las líneas de tiempo y en las interacciones
vía red con otras personas.
Lopes dice que uno debe tener en cuenta «la na-
turaleza del ethos colaborativo y participativo de
la web 2.0, de discusión, de la reinvención social,
de reclutamiento y de transgresión» (2010: 394).
Así, se puede pasar a ser un articulador de los
esfuerzos particulares o conjuntos de los actores.
Sifry (2014) discute la condición de ser un
ciberactivista por el efecto de espejos. 5 En este
efecto hay una construcción muy breve del
posicionamiento personal y poca participación
–especialmente de largo plazo, con la causa
debatida en un feed de noticias. Habría una
especie de presión social por el posicionamiento
del tópico del momento.
El interés en las publicaciones es un rasgo im-
portante: hay una dependencia de la produc-
ción colaborativa y la red se vuelve cada vez
más frágil si los sujetos no se involucran en ella.
Se comprende que la tónica de las plataformas
de interacción social consiste en la exposición
de la persona y de los intereses relacionados.
En este foro, se puede editar la vida cotidiana
demostrando apenas aspectos seleccionados.
La presencia de dispositivos móviles evoca nue-
vos matices de situaciones que tradicionalmente
Los aspectos políticos del espacio online
5 En el original de Sifry, mirror effect.
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La movilización por las redes de Internet y los reflejos sociales en el espacio público | Sue Coccaro
Cuestiones Urbanas | Vol. 3 | N.º 2 | pp. 33-53
ocurrían en la temporalidad del acto en el espa-
cio público (reunión, desempeño y dispersión).
En la actualidad existe la extensión de la narra-
tiva, que está estrechamente relacionada con
estas redes.
Para una situación de organización activista,
por ejemplo, las nuevas herramientas van más
allá de la función de convocatoria masiva, lo
que permite que se lleven a cabo discusiones
preliminares sobre cuestiones como: la agen-
da, los modos de actuación, el debate sobre el
mejor lugar en el espacio para actuar, la trans-
misión en vivo durante el acto. Posteriormente,
se ha de comprobar si hubo efectos, cuáles han
sido las consecuencias, si fueron capaces de
satisfacer los puntos deseados y qué eventua-
les correcciones de conductas se harían.
La existencia de un activismo situado en el
ámbito online ha delineado nuevas formas de
relación entre individuos, identidades y auto-
presentación, situadas dentro de la lógica co-
laborativa. Hay una cierta imprevisibilidad en el
alcance posible de la militancia en la red. Algu-
nas causas ganan realce mientras otras pasan
desapercibidas. La repetición sucesiva de pau-
tas en un corto período de tiempo contribuye a
la dispersión de los esfuerzos emprendidos en
la movilización de los actores sociales.
La web como instrumento para acciones
políticas colaborativas
El cierre de Twitter divide a la cúpula de Turquía |
Fuente: http://www.elmundo.es/internacional
Más abajo se incluye un ejemplo que ilustra lo
dicho. Se sugiere, en un ejercicio de abstracción,
que se sustituya el pasaje sobre los derechos de
los homosexuales en Nigeria por otra acción de
militancia centrada en el online.
Nosotros simplemente no sabemos si la dispo-
nibilidad de tal espacio de reunión virtual va a
ayudar a las perspectivas de largo plazo sobre
los derechos de los homosexuales en Nigeria. Al
nal, el cambio de actitudes sociales sobre cues-
tiones tan pesadas exige una serie de sacricios,
reformas políticas, legales y sociales costosas,
que pueden o no haber sido facilitadas por Inter-
net (Morozov, 2011: 201).
Se obtendría, así, una explicación resumida del
carácter errático en que una causa puede ganar
mucha visibilidad y otra puede resultar en nada.
Morozov señala que Internet puede ser un ca-
nal en el que activistas lejanos pueden intentar
cambios por la causa de su interés, a pesar de
que los contextos políticos y sociales pidan re-
formas estructurales.
Los actores sociales que participan en el acti-
vismo online deben comprender que la mera
replicación de mensajes, tweets y de «pos-
tear» (publicar contenidos en redes sociales),
acarrea una contribución que se encierra en la
exposición del posicionamiento individual. De
forma análoga, la forma de pedidos o recolec-
ción de dinero son caminos demasiado simples
y puntuales en la resolución de problemas que
requieren inversiones a largo plazo.
Las redes online que coneren soporte al cibe-
ractivismo están dotadas de otras dinámicas
diferentes frente a aquellas que incentivan a la
movilización ofine. De ese modo, los actores
sociales poseen distinto impacto político al ac-
tuar dentro y fuera de la web. Quienes están
en el ámbito online tan solo simulan los fuertes
lazos de los contactos presenciales. De esta
forma, son incapaces de competir en igualdad
con la movilización que ocurre ofine.
Para circundar esos activismos parcialmente
funcionales, se cree que es necesario la adop-
ción de algunos criterios, como por ejemplo:
la reexión sobre los límites de la causa para
la cual se quiere contribuir; la forma en la que
48 |
Estudios urbanos
Cuestiones Urbanas | Vol. 3 | N.º 2 | pp. 33-53
ocurre la transición de inversiones emprendidas
para eventos en el espacio público; la creación
de compromiso real entre los activistas y la cau-
sa; el debate y el cambio de informaciones con
activistas que comparten propuestas; la orga-
nización de una agenda de problemas y accio-
nes; la factible transición hacia el ofine (si se
juzga necesario).
A pesar de que la Internet es un canal apto para
proporcionar visibilidad y promover debates
(especialmente fuera de las conguraciones
cerradas de las redes sociales), la transición
para efectos prácticos aún es un camino en
construcción. Como ha dicho Morozov (2011)
–y con lo cual se está de acuerdo aquí–, cuan-
do arma que todavía no se ha descubierto la
forma más adecuada de transformar encuen-
tros entre personas con similares intereses en
movilizaciones fructíferas para el tratamiento de
cuestiones políticas.
Foros que incluyen a muchas personas se mol-
dean de acuerdo a una pauta que demanda es-
pecial atención. A pesar del intento de agrupa-
miento de grupos con características comunes,
las iniciativas poseen particularidades y mati-
ces en relación directa con el contexto socioes-
pacial y político en que se realizan, lo que hace
que estas no puedan ser agrupadas homogé-
neamente. La articulación cotidiana, pues, se
deshace y se rehace.
Hay una fuerte articulación tanto entre lo glo-
bal y lo local, así como entre el online y el
ofine. Las reuniones «mantienen un debate
continuo en Internet y algunas veces llaman a
la participación conjunta y simultánea en ma-
nifestaciones globales en una red de espacios
locales» (Castells, 2013: 161). Los problemas
que llevan a la movilización en las redes se
viven en contextos especícos en el cotidiano
local. En la vida fuera de las redes la reputa-
ción es creada y mantenida por sucesivos en-
cuentros sociales.
El aspecto global ocurre cuando la adopción de
una causa o de un modo de actuación es aco-
gido por personas que se encuentran distan-
tes físicamente. En este ámbito, también está
presente la idea de estímulo al enfrentamiento
de problemas semejantes, aunque vividos en
contextos geográcamente distintos. Cuando
las causas migran a la red, comienzan a dis-
poner de una diferente visibilidad. Por la propia
topología de la red, el mensaje se difunde por
los nudos, y así proyecta la información.
El patrón de exclusión digital simula las des-
igualdades existentes fuera de la red. Factores
como renta y educación restringen o privilegian
la compra de dispositivos, el acceso a la co-
nexión permanente, entre una gama de otros
ejemplos, como señala Warf:
Internet no se sitúa en algún submundo inde-
pendiente de la política, de la cultura y de la eco-
nomía del mundo real. Cualquier comprensión
realista del ciberespacio debe llevar en conside-
ración sus variaciones geográcas. Esas orienta-
ciones no se destinan a que sean abarcantes: en
vez de eso, deben ser vistas como indicadores
de que la enorme diversidad social del mundo es
recapitulada en el mundo digital, con incentivos
muy diferentes, oportunidades, restricciones e
impactos del uso de Internet (Warf, 2013: 6).
La capacitación para el uso y el suministro de
la infraestructura son puntos que establecen
relación con la autonomía de los individuos y
son condiciones fundamentales a partir de las
cuales se pautan las incitativas de uso para -
nes de emancipación. Los observadores que
siguen por la vía del determinismo tecnológico
demuestran un gran optimismo y a veces nie-
gan el contexto espacial de la materialización
de las acciones iniciadas en la red. Cuando son
restringidas a los aspectos técnicos, los análisis
sobre la Internet dejan de comprender dinámi-
cas sociales y espaciales.
El activismo online está guiado por la premi-
sa de que por el uso de Internet es capaz de
generarse una transformación política. La red
es el locus de actuación de los actores socia-
les. Teniendo en cuenta los múltiples frentes de
actuación online, se hace posible, entonces,
Creación del elenco de los diferentes
actores sociales involucrados en
procesos online
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La movilización por las redes de Internet y los reflejos sociales en el espacio público | Sue Coccaro
Cuestiones Urbanas | Vol. 3 | N.º 2 | pp. 33-53
establecer una clasicación de los usuarios ac-
tuantes. El principal objetivo de esta tipología
es intentar comprender cómo ciertos grupos se
correlacionan a ciertas acciones. Subsecuen-
temente, podemos sopesar en qué casos la
actuación debe transponer la escala de la red
y de este modo dimensionar los factores que
llevan al espacio geográco y a la necesidad
de la transición al ofine.
A pesar de que las herramientas utilizadas en
el online sean facilitadoras de ciertas acciones,
es necesario que el observador tenga cautela,
de modo que pueda evitar análisis rasos o aun
caer en determinismos tecnológicos. A pesar
de la creación de categorías para la discusión,
es posible entender que hay uidez cuando se
pasa de una categoría a otra. Muchas veces los
actores sociales transitan entre ellas o partici-
pan en más de una modalidad.
De acuerdo con Tkacheva (2013), la web pue-
de crear coaliciones inclusivas, enlazamiento o
añadir grupos, por la identicación y compar-
timiento de ciertos valores. Se comprende, de
forma amplia y generalizadora, que la militancia
puede ser individual o colectiva, con objetivos
que oscilan entre el corto y largo plazo.
A pesar de la innovación y de las posibilidades
por ella representadas, muchos usuarios de la
web simplemente no poseen interés en involu-
crarse en la lucha social online o la interpretan
como un universo ajeno (especialmente quien
cierra su navegación dentro de las redes socia-
les). Para muchos, las actividades de recrea-
ción y contactos sociales son la tónica del uso
del computador. Si no hay interés personal por
lo político, tampoco habrá involucración de gru-
po o medidas para transformaciones sociales.
Una vez que los individuos apenas se rela-
cionan entre sí y consumen noticias que son
consistentes con sus puntos de vista, Internet
puede producir cámaras de eco que refuerzan
la parcialidad, polarizando aún más la opinión
de un debido público.
Se puede señalar, primeramente, la actuación
en red de corto plazo y nalidad especíca lo
que ocurre generalmente en foros en los cua-
les los miembros ya participan activamente, por
ejemplo en redes sociales. La movilización y las
llamadas ocurren en la red, componiendo el u-
jo de informaciones por la lógica colaborativa.
Este activismo comprende diferentes frentes de
actuación, con la invitación a la participación en
peticiones, reuniones para ocupar un espacio
público y difusión de acciones volcadas a un
hecho en especial. El grupo de activistas que
se activa en este formato puede deshacerse al
nal de la demanda o, al declararse dispuestos
a actuar por Internet, permanecer aguardando
un nuevo hecho.
Otro caso es la militancia de concienciación,
llamada también de activismo de awareness. 6
Esta se pauta en entes informativos, con ex-
pectativas de resultados a largo plazo y posee
como nalidad máxima el cambio de prácticas
culturales. La base es la replicación del conte-
nido, por lo tanto la difusión del mensaje y el
debate son puntos centrales. Se pretende una
participación activa y duradera de los actores
sociales. Hay una red de militantes involucra-
dos en distintas formas, variados colectivos y
también campo para la acción individual.
El activismo de awareness comprende dos for-
mas de actuación: aquella que ocurre perma-
nentemente y la que es activada por algún he-
cho ocurrido fuera de lo común. Hay una serie
de ejemplos de grupos 7 cuyas acciones en la
red podrían encajar en este perl.
En relación al activismo de sofá (clicktivism), es
posible reunir una serie de problemas, siendo el
principal el falso sentido de ecacia, que puede
6 Concientización.
7 Como ejemplo traemos la militancia por la comunicación encriptada, que posee como finalidad máxima la protec-
ción de los datos personales en la red. Tales activistas siempre están en comunicación, realizando debates entre
sí. Sin embargo, en la ocurrencia de algún hecho excepcional, los integrantes de micro redes activan rápidamente
a los integrantes de sus redes, para una acción factual alrededor de lo ocurrido en cuestión, o que, generalmente,
exige respuesta rápida.
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Estudios urbanos
Cuestiones Urbanas | Vol. 3 | N.º 2 | pp. 33-53
diluir esfuerzos con efecto práctico. Es común
que observemos la diseminación de informa-
ciones no verdaderas, armando, por ejemplo,
que un click, un compartimiento de imagen o un
abajo rmado online pueden llevar directamen-
te a cambios.
En verdad, la relación entre la actuación por
una causa y los efectos positivos es mucho
más compleja y depende de otros factores.
Cuando se izan banderas de causas apenas
para mostrar una posición personal tomada, no
existe una acción emprendida; las causas son
apenas formas de demostrar creencias y cons-
truir fragmentos de una auto imagen relaciona-
da a la política.
El uso de las redes sociales para acciones po-
líticas es un tema que gana cada vez más visi-
bilidad. En cuanto a los formatos de activismo
presentados hay algunos que relacionan su
actuación directamente a las redes y sus poten-
cialidades políticas –o las que algunos actores
creen que existen.
Frente a la imposibilidad de discutir todas las
redes sociales en funcionamiento en el momen-
to, trazamos un recorte de aquellas de mayor
adhesión en el actual contexto brasileño. En
cuanto al punto, se está de acuerdo con la pro-
puesta de especialización funcional elaborada
La especialización funcional de las redes
sociales de mayor destaque en el contexto
brasileño actual
Protestas em Brasil contra Dilma Rousseff |
Fuente: http://www.bbc.com
por Lima Junior (2014). En esta, cabría a cada
formato una especíca característica de agre-
gación de miembros y difusión de contenidos.
De manera general, cabe a Facebook pape-
les relacionados a la formación de identidad
y compartimiento. Se relega a este servicio el
«papel de formar grupos, establecer alianzas
intersubjetivas exibles y hacer circular el com-
partimiento de contenidos, signos cognitivos
y pautas reivindicativas» (Lima Junior, 2014:
702). En esta plataforma priman la conmoción
y la formación de identidades espejadas en el
otro. Los usuarios, cuyo acceso es recurrente,
acaban por entrar en contacto con las informa-
ciones que componen las pautas del día, espe-
cialmente aquellas que se tornan virales, aun-
que su objetivo principal, al optar por el uso de
esta red, sea la observación de las vidas de sus
conocidos y el contacto personal.
Para el activismo, Twitter serviría como herra-
mienta operacional. Por su naturaleza de men-
sajes cortos, acaba yendo directamente al punto
fundamental del mensaje; siendo así, contem-
plaría satisfactoriamente las funciones relacio-
nadas a la logística de los que protestan «con-
certar horarios, locales, fechas y demás detalles
de la organización de las acciones políticas en
los espacios públicos que ya habrían sido con-
cebidas y propuestas en el Facebook» (Ibíd.)
Las referidas redes sociales se interpenetran
en una construcción colaborativa del mensa-
je. Esta está constituida por textos y también
por los elementos audiovisuales, en la mayoría
videos y fotografías, quedando «a cargo del
Hispan Tv | Fuente: https://www.youtube.com |
20 de mayo 2014
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La movilización por las redes de Internet y los reflejos sociales en el espacio público | Sue Coccaro
Cuestiones Urbanas | Vol. 3 | N.º 2 | pp. 33-53
Youtube y de sitios fotográcos relacionados al
Twitter (Yfrog, Flickr y Twipic) la atribución de
proveer y distribuir las evidencias instantáneas
de las acciones políticas y de las cosas que
ocurren alrededor de estas acciones, mientras
son realizadas» (Ibíd.)
La facilidad de articulación, difusión, una tem-
poralidad distinta y la permanencia de las infor-
maciones es lo que ha diferenciado este perio-
do de los que lo antecedieron y se creó, así, un
modelo operacional que sirve para las distintas
articulaciones, incluso de levantes populares.
Con tantos cambios ocurriendo en un corto pe-
riodo de tiempo, se hace necesario tomar cui-
dado para no acreditar a la Internet el papel de
redentora, o pensar que esta podría inutilizar
los elementos que la antecedieron, como seña-
la Fuchs:
Estas consideraciones deben alertarnos para la
observación de internet en términos teleológicos,
como una fuerza omnipotente inevitablemente
destinada para la emancipación de la humani-
dad. En vez de eso, las consecuencias son con-
tingentes, en constante alteración y localmente
situadas. Tal perspectiva es necesaria como
un antídoto de sobriedad para una perspectiva
demasiado optimista, tecnológicamente deter-
minista y utópica que popularmente se instaura
sobre este tópico (Fuchs, 2006: 280).
Durante la discusión de este artículo se ha
señalado la creciente permeabilidad entre las
relaciones que tradicionalmente ocurren en el
mundo tangible, material y físico; y las que se
apoyan en los intercambios de comunicación
llevadas a cabo a través de la red. Actualmente
existe una fuerte idea de continuidad, vinculada
a la movilidad y al acceso constante.
Tanto la movilización personal –colectiva o in-
dividual–, como las articulaciones políticas,
han establecido relaciones en las que hay un
cambio de prácticas por causa de los nuevos
usos de internet. Esto hace que se crea que el
nuevo modo de convocación para el activismo
político a través de internet es una práctica con
aspectos permanentes, con validez para actos
situados solamente en la escalaridad de la web
y para acciones en el mundo material.
La construcción y reconstrucción constante de
la presentación individual que ocurre hoy día, y
la fuerte presencia de elementos que llevan al
contacto interpersonal, sugieren que las esca-
las ya no se pueden disociar. Las escalas den-
tro y fuera del mundo online rumbean para un
camino de conuencia.
Las idas y vueltas entre ambientaciones ocu-
rren en todo momento. Los dispositivos con ac-
ceso a Internet no solo hacen la conexión entre
el remitente y receptores, como llevan en el
posible acceso a la red en cualquier momento.
La facilidad de la articulación, difusión, una tem-
poralidad distinta y la permanencia de informa-
ciones (que permiten que los contenidos sean
accedidos más de una vez) crearon un modo
de funcionamiento y organización que sirve
para una multitud de nes, como por ejemplo, la
articulación de levantamientos populares en el
espacio público. El uso en movilidad, los dispo-
sitivos portátiles, los perles vinculados a una
identidad real y las construcciones colaborati-
vas conforman las principales características
de la conguración actual. El intercambio de
informaciones entre los usuarios sigue como el
elemento que más ha contribuido para los cam-
bios sociales.
Existe un vínculo entre lo público y lo privado,
como arma Name (2012); los perles que los
sujetos construyen en las redes sociales son
instrumentos de una construcción de identidad
que representa lo privado para la apreciación
del público. Del mismo modo que la contempla-
ción de los paseos públicos de la ciudad se re-
alza como actividad de deleite, hoy se vive una
apreciación similar en la sociabilización inter-
mediada por la internet. Es posible comprender
que la tónica de las plataformas de interacción
social están compuestas por la auto exposición
de la persona y de los intereses personales co-
rrespondientes.
Mientras que las formas de interacción son muy
evidentes, la manera de llegar a los objetivos
Consideraciones finales
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Estudios urbanos
Cuestiones Urbanas | Vol. 3 | N.º 2 | pp. 33-53
políticos a partir de las herramientas de la web
aún es muy errática. Se puede inferir que to-
davía se trata de un camino en construcción. A
pesar de ello, ya hay ejemplos de actividades
exitosas en este sentido, que pasan por el ac-
tivismo personal adentrando o no en la esfera
institucional. Constituyen un ejemplo las mani-
festaciones convocadas por las redes y vividas
en las calles.1 Esto fue un fenómeno global que
se ha vivido en países como Brasil, España,
Túnez, Egipto, Libia, entre otros. La red per-
mite que se haga una convocación masiva, en
temporalidad diferencial, lo que resulta en una
gran visibilidad en los casos que caben a este
cuadro conceptual.
Los actos son la construcción de narrativas en
el espacio público. La ocupación del espacio
urbano para las sit-ins y marchas han reforza-
do la importancia del elemento de la visibilidad.
Desde la perspectiva de que los movimientos
no son un todo homogéneo, cada cual busca
fomentar la lucha que tiene en su horizonte.
Los espacios públicos comprenden lugares es-
pecícos para el ejercicio práctico y cotidiano
de la publicidad: «los espacios públicos son […]
un espacio de debate, pero también terreno de
reconocimiento e inscripción de los conictos
sociales» (Gomes, 2012: 24). En consonancia
con esta idea, la calle ha servido como «locus
de ejercicio de la política, a través del encuen-
tro y la aglomeración de multitudes pequeñas o
grandes para algún tipo de actuación pública»
(Name, 2012: 201).
La capacitación para el uso y la provisión de
infraestructura son puntos que establecen rela-
ción con la autonomía de los individuos, condi-
ción fundamental en la que se guían las inicia-
tivas de uso con nes de emancipación, «para
muchos otros - pobres, con bajo nivel de edu-
cación e instrucción, las minorías étnicas y los
socialmente marginados, internet sigue siendo
nada más que un mundo distante y ambiguo».
(Sifry, 2014: 1).
De las diversas formas de actuación y de acuer-
do con McCaughey y Ayers, las prácticas an-
tes relegadas a grupos y movimientos sociales
localizados ahora apelan a nuevos segmentos
de la población, al estar activamente presentes
en la vida cotidiana. «[esto] transformó sustan-
cialmente el propio activismo y los conceptos
de participación, espacio democrático, de iden-
tidad colectiva y de estrategia política, lo que
implica un cambio en las formas de acción so-
cial» (2003: 35).
Se entiende que se ha producido una ganancia
social cuando hay más personas dispuestas a
ejercer presión política y, en ese punto, Internet
muestra efectividad (en sus aspectos de visibili-
dad y difusión). Sin embargo, entre la gran can-
tidad de información que circula, algunas no son
legítimas, lo que requiere un cierto cuidado para
no entrar en debates inocuos o creer en noticias
falsas. Un segundo punto de conicto sería la
disipación del interés colectivo a corto plazo. Se-
gún Morozov (2011) solamente a largo plazo las
oportunidades de movilización del activismo digi-
tal comienzan a inuir en las estructuras y proce-
sos políticos de una determinada sociedad.
El espacio público es el lugar en que se instituye
un debate, donde los conictos toman forma -
blica, donde es posible que surjan soluciones y
compromisos, donde los problemas ganan visibi-
lidad y reconocimiento (Gomes, 2012: 25).
Sobre la pregunta postulada al comienzo de
este ensayo: ¿cómo la Internet es análoga al
espacio público? Es necesario resaltar nueva-
mente la premisa de que aquella gana sentido
con el uso social. De este modo, se puede ob-
servar que, en parte, las redes online buscaron
asemejarse a esas características, a veces si-
mulando, a veces intentando proyectar también
a sí mismas a la condición de espacio público.
Esto ocurre especialmente cuando existe un
contexto de relaciones políticas y culturales en
el cual las personas hacen uso de las funcio-
nalidades de la red para enunciar y validar sus
puntos de expresión personal.
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La movilización por las redes de Internet y los reflejos sociales en el espacio público | Sue Coccaro
Cuestiones Urbanas | Vol. 3 | N.º 2 | pp. 33-53
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Article
O presente artigo discute a insuficiência dos modelos de redes igualitárias, pequenos mundos e redes sem escalas para dar conta do problema das redes sociais estabelecidas através da comunicação mediada por computador
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Article
Abstract Social network sites (SNSes) like MySpace, Facebook, and Bebo are ubiquitous and today’s youth are spending a great deal of time using these sites to access public life. How is public life shaped by social technology? How are the properties of mediated publics like social network sites different from unmediated publics? This article seeks to explore the social dynamics of mediated public life in order to help educators understand their role in socialising today’s youth. The Challenge
Book
Hoje, numa Internet 2.0, um novo ciclo de lutas renasce a partir das ocupações e dos protestos de rua no Brasil e no mundo. As pessoas acampam em praças, acampam em ruas, acampam em assembleias legislativas, ao mesmo tempo tuítam, filmam, postam tais atos, gerando comoção e emoção nos seus seguidores e amigos nas redes sociais. Os protestos no Brasil e no mundo permitiram que a hipótese central deste livro se confirmasse: rua e rede se interpenetram e fazem emergir uma política colaborativa, direta e em tempo real. E possui relação intrínseca com as práticas de compartilhamento peer-to-peer, abertas pelas gerações ciberativistas das comunidades virtuais e grupos de discussão dos anos 80; pela radical cultura hacker do vazamento de códigos e informações que amplia o livre fluxo da informação; e pelas teias das páginas públicas virtuais da WWW. Se a globalidade se definia como a submissão de uma totalidade aberta e irrefreável às regulações conservadoras da preservação e do consenso, a participação e o compartilhamento revelam os novos fundamentos para a construção de uma mundialização ativa e afirmativa das singularidades de sua vasta multidão. A essas mutações - política e midiática - que este livro se dedica.
Article
Explorando alguns aspectos históricos do desenvolvimento do ciberespaço, o artigo defende que este constui uma nova realidade, que marca o início de uma nova era cultural da humanidade. Com ela, emerge um novo tipo de leitor, o leitor imersivo, que se contrapõe ao contemplativo e ao movente, os dois perfis que predominaram até o final do século passado. Para este novo leitor, novos modos cognitivos entram em jogo.
Article
Este artigo tem como objetivo refletir sobre os aspectos teóricos da ação social em contextos digitais, onde a expressão “netativismo” busca sintetizar os novos aspectos da opinião pública delineada pelo agenciamento dos objetos técnicos e pelos ecossistemas informativos. Por meio da análise das principais teorias do campo da comunicação e das ciências sociais, serão discutidos os significados da ação (em e nas) redes digitais. **************************************************** ABSTRACT This article aims to reflect on the theoretical aspects of social action in digital contexts, where the expression “netativism” seeks to synthesize the new aspects of public opinion outlined by the agency of technical objects and by information ecosystem. Through analysis of the main theories of the field of communication and social sciences, we will discuss the meanings of the action in the and of the) digital networks.
Article
Obra que estudia cómo las nuevas tecnologías de comunicación y las redes sociales que a través de ellas se han generado dan soporte a una nueva forma de establecer relaciones entre las personas y, por lo tanto, de nuevas formas de soledad.