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Regeneración urbana, innovación social y prácticas económicas alternativas en ciudades medias: el ejemplo del barrio del Oeste (Salamanca).

Authors:

Abstract and Figures

Las ciudades españolas constituyen en la actualidad un territorio privilegiado para el estudio de las nuevas formas de coordinación económica y articulación social que han proliferado durante el largo período de crisis económica iniciado en el año 2008. Etiquetas como alternativas o colaborativas suelen aplicarse a estas iniciativas promovidas por la ciudadanía para cubrir necesidades individuales y colectivas no satisfechas por los mecanismos convencionales del mercado, o bien para imbuir nuevos valores a las relaciones económicas, como pueden ser la reciprocidad, la sostenibilidad, la solidaridad o la cooperación entre iguales. La proximidad geográfica entre los participantes propicia el surgimiento y consolidación de estas redes sociales y económicas alternativas, muy dependientes de la confianza interpersonal que deriva del contacto frecuente entre los actores implicados. De ahí que resulte frecuente su concentración en ámbitos espaciales reducidos, como pueden ser los barrios urbanos. Este trabajo presenta una primera aproximación a la trayectoria reciente del barrio del Oeste, en Salamanca, donde las iniciativas ciudadanas, animadas por la asociación de vecinos ZOES, están logrando transformar un entramado urbano sumamente densificado en un espacio más habitable y, con ello, más atractivo para la implantación de actividades económicas que incorporan valores sociales y comunitarios a su funcionamiento habitual.
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Los escenarios económicos en
transformación.
La realidad territorial tras la crisis
económica.
Coords.
Ángel Miramontes Carballada
Ángeles Piñeiro Antelo
Antonio Doval Adán
Miguel Pazos Otón
Rubén C. Lois González
VII Jornadas de Geografía Económica.
Grupo de Geografía Económica de la Asociación de
Geógrafos Españoles
Los escenarios económicos en transformación.
La realidad territorial tras la crisis económica.
Facultade de Xeografía e Historia.
Universidade de Santiago de Compostela
Santiago de Compostela del 06 al 08 de julio de 2016
Coordinadores
Ángel Miramontes Carballada
Ángeles Piñeiro Antelo
Antonio Doval Adán
Miguel Pazos Otón
Rubén C. Lois González
© Los autores
© Imprime: Tórculo Comunicación Gráfica, S.A.
© Patrocinio y maquetación: GGE (Grupo de Geografía Económica) AGE y Grupo de Investigación
Análise Territorial (ANTE-GI-1871) USC (Universidade de Santiago de Compostela)
ISBN: 9788494419331
© Edita: AGE (Asociación de Geógrafos Españoles)
CONTENIDO
TEMÁTICA-------------------------------------------------------------------------------------------------9
BLOQUE I-------------------------------------------------------------------------------------------------11
Disfuncionalidad territorial y polarización urbana en Salamanca
J. L. Alonso Santos-----------------------------------------------------------------------------------------13
El comercio detallista en un Centro Histórico: La villa de Noia (A Coruña)
Mª.C. Álvarez Monterroso, Á. López Bregua-----------------------------------------------------------25
Políticas de bicicleta en Barcelona. Indagando sobre las desigualdades de la oferta
ciclista pública
D. Bahamonde et al----------------------------------------------------------------------------------------37
Los espacios ganadores y emergentes en la crisis de la globalización neoliberal
I. Caravaca Barroso-------------------------------------------------------------------------------------- -45
Espacios económicos emergentes en Barcelona a partir de la economía social. El
Poblenou y Sants, 2008-2015
E. Dot Jutglà1, M. Pallares-Barbera--------------------------------------------------------------------57
La innovación en los espacios urbanos: Venta de salud en Manila, Islas Filipinas
I. Mª. Madaleno---------------------------------------------------------------------------------------------64
Empreendedores cívicos e smart cities: motivações e geografias da inovação
Catarina Maia, Luís Carvalho----------------------------------------------------------------------------76
Entre Epidemias e Pandemias. As diferentes dimensões da crise do Ébola
2013/2016
Thiago Monteiro, Teresa Sá Marques-------------------------------------------------------------------83
Los Mercados de Productores Agroalimentarios: el Mercado de La Buena Vida de
Madrid
O. Monteserín Abella--------------------------------------------------------------------------------------93
El consumo de suelo natural por la expansión urbana y las grandes
infraestructuras en Asturias
M. Ortega Montequín-------------------------------------------------------------------------------------105
El impacto de la crisis en un territorio de tradición industrial. El caso de las
comarcas valencianas de L’Alcoià, Comtat y Vall d’Albaida
M.D. Pitarch- Garrido, J.M. Albertos Puebla---------------------------------------------------------117
Segmentación y especialización urbana vinculada a la actividad comercial:
franquicias y grandes cadenas de distribución
Á. Pueyo Campos et al------------------------------------------------------------------------------------133
A Euroregião Galiza-Norte de Portugal: uma plataforma territorial para a
inovação
Paula Ribeiro, Teresa Sá Marques-------------------------------------------------------------------146
Análisis de la transformación e impacto del espacio público y la pérdida de la
escala humana en la ciudad de Culiacán, México
JC Rojo Carrascal et al--------------------------------------------------------------------------------155
Crise e vulnerabilidade social: uma leitura territorial
T. Sá Marques et al-------------------------------------------------------------------------------------163
Portugal, a Crise Económica e as duas Macro regiões
T. Sá Marques et al-------------------------------------------------------------------------------------175
Las ciudades españolas en el sistema urbano global
J. Salom-Carrasco et al--------------------------------------------------------------------------------187
Regeneración urbana, innovación social y prácticas económicas alternativas en
ciudades medias: el ejemplo del barrio del Oeste (Salamanca)
J. L. Sánchez Hernández et al-------------------------------------------------------------------------199
BLOQUE II--------------------------------------------------------------------------------------------213
La promoción de áreas empresariales en espacios rurales y su potencial innovador y
dinamizador del territorio. El caso de la provincia de León
P. Benito del Pozo, F.J. Diez Vizcaíno--------------------------------------------------------------215
Las Denominaciones de Origen Protegidas de vino tras la crisis: Movimientos
entre mundos de producción entre las campañas vitivinícolas de 2008-09 y 2012-13
S. Esteban Rodríguez----------------------------------------------------------------------------------227
El cambio institucional en el contexto de la sucesión en empresas familiares:
Estudio de caso en el País Vasco y Baden-Württemberg
Johannes Glückler, Regina Lenz---------------------------------------------------------------------239
Los Ecomuseos para un desarrollo local sustentable. Análisis y valoración del caso de
Apulia (Italia)
L. Lopez-------------------------------------------------------------------------------------------------244
El espacio rural de Yecla: respuestas ante la escasez de agua, los problemas
asociados a los cultivos intensivos y la aparición de actividades terciarias
Francisco José Morales Yago------------------------------------------------------------------------256
Las bodegas de las Denominaciones de Origen Protegidas de Castilla y León:
clasificación en la tipología de los mundos de producción
José Luis Sánchez Hernández, Carmelo A. Ávila Zarza------------------------------------------268
La Agricultura Social como alternativa de desarrollo local sostenible frente a la
crisis económica
A.F. Tulla et al-----------------------------------------------------------------------------------------281
Regeneración urbana, innovación social y prácticas económicas
alternativas en ciudades medias: el ejemplo del barrio del Oeste
(Salamanca)1.
José Luis Sánchez Hernández1, Adrián Nicolás Penela1, José Luis Alonso Santos1, Lourdes Moro Gutiérrez2
1 Departamento de Geografía, Universidad de Salamanca. Facultad de Geografía e Historia, calle Cervantes 3, 37002
Salamanca
2 Departamento de Psicología Social y Antropología, Universidad de Salamanca. Facultad de Psicología, Avenida de
la Merced 109-131, 37005 Salamanca
jlsh@usal.es , adriannicolaspenela@usal.es , jlalonso@usal.es , moro@usal.es
RESUMEN: Las ciudades españolas constituyen en la actualidad un territorio privilegiado para el estudio de las nuevas
formas de coordinación económica y articulación social que han proliferado durante el largo período de crisis
económica iniciado en el año 2008. Etiquetas como alternativas o colaborativas suelen aplicarse a estas iniciativas
promovidas por la ciudadanía para cubrir necesidades individuales y colectivas no satisfechas por los mecanismos
convencionales del mercado, o bien para imbuir nuevos valores a las relaciones económicas, como pueden ser la
reciprocidad, la sostenibilidad, la solidaridad o la cooperación entre iguales. La proximidad geográfica entre los
participantes propicia el surgimiento y consolidación de estas redes sociales y económicas alternativas, muy
dependientes de la confianza interpersonal que deriva del contacto frecuente entre los actores implicados. De ahí que
resulte frecuente su concentración en ámbitos espaciales reducidos, como pueden ser los barrios urbanos. Este trabajo
presenta una primera aproximación a la trayectoria reciente del barrio del Oeste, en Salamanca, donde las iniciativas
ciudadanas, animadas por la asociación de vecinos ZOES, están logrando transformar un entramado urbano sumamente
densificado en un espacio más habitable y, con ello, más atractivo para la implantación de actividades económicas que
incorporan valores sociales y comunitarios a su funcionamiento habitual.
Palabras-clave: regeneración urbana, innovación social, prácticas alternativas, Salamanca.
1. GEOGRAFÍA ECONÓMICA, PRÁCTICAS ECONÓMICAS Y ECONOMÍAS DIFERENTES.
Hasta principios de la década de 1990, la Geografía Económica se dedicó, de forma mayoritaria, al
estudio de fenómenos y procesos de gran envergadura relacionados con la distribución espacial de las
actividades de producción, distribución y consumo a escala internacional, nacional o regional, así como al
análisis del impacto de las transformaciones estructurales del capitalismo sobre la morfología y articulación
del espacio económico (Sánchez, 2003). Solamente la escuela de la economía política, vinculada a la
corriente radical en Geografía, puso el acento durante la década de 1970 en las implicaciones sociales de
tales transformaciones, con especial referencia a su impacto en los espacios urbanos, afectados en muchos
casos por la desindustrialización, el desempleo, la segregación social y el deterioro ambiental.
1 Esta publicación se encuadra en el proyecto de investigación “Espacios y prácticas económicas alternativas para la
construcción de la resiliencia en las ciudades españolas” (2016-2018). Programa Estatal de Investigación, Desarrollo e
Innovación Orientada a los Retos de la Sociedad financiado por el Ministerio de Economía y Competitividad y el
Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER), referencia CSO2015-65452-R (MINECO/FEDER). Entidades parti-
cipantes: Instituto de Ciencias Sociales (Universidad de Lisboa), Instituto de Economía, Geografía y Demografía
(CSIC, Madrid), Universidad de Alicante, Universidad de Heidelberg, Universidad de León, Universidad Pablo de Ola-
vide (Sevilla), Universidad de Salamanca (coordinadora), Universidad de Sevilla, Universidad de Valladolid y Univer-
sidad de Zaragoza.
VII Jornadas de Geografía Económica
Los escenarios económicos en transformación. La realidad territorial tras la crisis económica
USC-AGE
ISBN 978-84-944193-3-1
199
J.L. Sánchez Hernández, A. Nicolás Penela, J.L. Alonso Santos y L. Moro Gutiérrez
Desde entonces, la Geografía Económica ha incorporado nuevos instrumentos teóricos y conceptuales
que, primero, permiten profundizar en sus preocupaciones tradicionales desde perspectivas más
comprensivas e integradoras y, segundo, facilitan la apertura a otros temas y escalas de investigación.
Concretamente, la corriente institucionalista y el amplio y multiforme giro cultural coinciden en la necesidad
de incorporar las normas, reglas, valores, creencias, actitudes y convenciones sociales a la explicación de la
trayectoria emergente o declinante de los territorios y de su desigual capacidad de adaptación a los desafíos
de la globalización económica. Como indica James (2007, 393), la idea de que …resulta sencillamente
imposible explicar la ventaja duradera de unas economías regionales sobre otras sin tener en cuenta que las
actividades de las empresas están culturalmente configuradas” concita hoy un amplio consenso académico.
Toda la geografía de la innovación, del aprendizaje y del conocimiento, probablemente la línea de
investigación más prolífica en Geografía Económica durante el último cuarto de siglo (como se pone de
relieve en la ponencia a la que se adscribe esta comunicación), insiste en relacionar el éxito del Silicon
Valley, el Sudeste de Inglaterra (Cambridge, Oxford, Motor Sport Valley), el Sudoeste de Alemania
(Baviera, Baden-Württemberg), la Tercera Italia (Emilia Romagna, Toscana, Véneto), o el País Vasco en
España, por no hablar del poderoso capitalismo asiático, con factores culturales y con su entramado
institucional, tanto formal como informal. La literatura sobre las variedades de capitalismo (Painter, 2000;
Hall y Soskice eds. 2001) también recurre a estos elementos para extender el argumento por encima de la
escala regional y distinguir modalidades de coordinación económico-política de rango internacional.
Ahora bien, la consideración de estos mismos activos, intangibles pero decisivos en la moderna
economía del conocimiento y en la sociedad-red teorizada por Castells (1996), ha suscitado en la Geografía
Económica contemporánea un interés inédito por desentrañar los procesos básicos de la conducta de los
sujetos económicos culturalmente constituidos (individuos, hogares, organizaciones), y de la interacción
entre ellos, a partir de los cuales se construyen las regularidades de escala local que, agregadas en un marco
de proximidad geográfica, justifican la diversidad de situaciones regionales. La perspectiva relacional
(Bathelt y Glückler, 2003) convierte al actor (económico, pero también político o social) en protagonista
principal y piedra angular de una Geografía Económica centrada en examinar las implicaciones espaciales de
su conducta y de las decisiones que adopta para alcanzar sus objetivos. A partir de esta propuesta de escala
micro se ha desarrollado una línea de investigación sobre las prácticas concretas y cotidianas (Tickell y otros
eds., 2007; Jones y Murphy, 2011; Jones, 2014) que reproducen ese contexto cultural e institucional en la
actividad económica y condicionan su funcionamiento.
Jones y Murphy (2011, 367) definen las prácticas socioeconómicas como “…las acciones sociales
consolidadas, rutinarias o improvisadas que constituyen y reproducen el espacio económico, mediante las
cuales los diferentes actores (p. ej. empresarios, trabajadores, cuidadores, consumidores, empresas) y
comunidades (p. ej. industrias, lugares, mercados, grupos culturales) organizan su entorno, producen,
consumen y/o extraen un significado del mundo económico”. Y mencionan explícitamente (p.374) a las
economías diferentes (“diverse economies [and] livelihoods”) como un terreno donde este enfoque de las
prácticas ha cobrado especial trascendencia. La peculiar configuración organizativa de muchas de las
actividades que se agrupan bajo esta etiqueta, la pluralidad de los valores que las informan, la amplitud de
los objetivos que persiguen y su escala predominantemente local y fácilmente abarcable para el investigador
las convierten en un objeto muy propicio para esta clase de análisis en profundidad.
Esto no significa que las economías diferentes fueran ignoradas en Geografía Económica antes del
giro relacional y su novedoso acento en las prácticas. Julie Gibson y Katharine Graham, quizá las más
destacadas representantes del giro cultural en la disciplina, venían prestando atención desde mediados de la
década de 1990 a las formas de coordinación económica situadas al margen del mercado
(autoabastecimiento, intercambio de objetos y favores, trabajo en el hogar, voluntariado, trueque,
cooperativas, mercados de segunda mano, huertos comunitarios… ver Gibson-Graham, 2007 y también
Barnes y otros, 2007). Desde una postura abiertamente crítica con el capitalismo y con una estrategia de
investigación participativa dirigida a la construcción de alternativas de raíz comunitarista y escala local, estas
autoras propugnan una política del sujeto que, en colaboración con los demás sujetos locales, identifique y
aproveche todas las capacidades locales para construir una red de intercambios que cubra las necesidades de
los hogares y familias. El mismo énfasis, cercano a la Antropología Económica (Narotzky, 2004), en las
prácticas materiales que despliegan los activistas anticapitalistas para delimitar espacios alternativos de
(re)producción y resistencia puede encontrarse en la revisión de Pickerill y Chatterton (2006) sobre la noción
de autonomía o en el artículo de Bresnihan y Byrne (2015) sobre los centros sociales independientes en
Dublín, por citar solamente algunos ejemplos ilustrativos. La recopilación Alternative Economic Spaces
(Leyshon y otros eds. 2003, con textos sobre cooperativas de crédito, monedas locales o empresas sociales)
reconoce también la contribución pionera de Gibson y Graham al estudio de estas modalidades de
200
Regeneración urbana, innovación social y prácticas económicas alternativas en ciudades medias
satisfacción de las necesidades materiales humanas y, sobre todo, insiste en su faceta práctica u operativa,
intentando demostrar que se trata de actividades viables y con vocación duradera.
Por tanto, exista o no un auténtico enfoque o escuela de las prácticas en la Geografía Económica actual
(cuestión que, por cierto, está generando cierto debate), parece posible afirmar que la paulatina difusión del
estudio concreto de las prácticas de los actores económicos (en un amplio abanico que abarca desde los
individuos a los Estados) permite ubicar las investigaciones sobre esas economías diferentes, diversas o
alternativas en una posición más centrada dentro del mapa de las preocupaciones de la disciplina. Ignoradas
con frecuencia, minoritarias todavía en el campo de las publicaciones, las prácticas económicas alternativas
están ganando entidad académica por motivos no sólo relacionados con su propia expansión en el mundo
concreto y real, sino también porque pueden ser estudiadas dentro de un marco teórico, conceptual y
metodológico compatible con el resto de las cuestiones que interesan a la Geografía Económica. En realidad,
este camino desde la periferia (o la pura y simple marginalidad) a la centralidad académica ya se ha
transitado en el caso de las redes alimentarias alternativas (Sánchez, 2009). Los estudios sobre huertos
urbanos, circuitos alimentarios cortos y de proximidad, alimentos orgánicos, grupos de consumo o mercados
de productores, por no hablar del comercio justo o las indicaciones geográficas de calidad, menudean, como
es bien sabido, en las bases de datos de artículos científicos. Tales trabajos se encuadran, además, en marcos
teóricos plurales y se fundamentan en metodologías tanto cuantitativas como cualitativas, igual que sucede
con los objetos tradicionales o convencionales de la Geografía Económica. Cabe prever, entonces, que
suceda lo mismo con algunas de las modalidades alternativas de coordinación económica, al menos con
aquellas que adquieran un determinado impacto y significado económico y social en los próximos años2.
Por prácticas económicas alternativas se entiende aquí un determinado conjunto de actividades que
han proliferado en los últimos años como respuesta crítica a los efectos que la crisis económica ha tenido
sobre las comunidades locales, aunque muchas de ellas tienen un origen muy anterior. Los criterios
fundamentales para su identificación son los siguientes (Méndez, 2015).
Se organizan en forma de redes de colaboración horizontal entre ciudadanos, empresas y organizaciones
sociales para producir y distribuir bienes, servicios, información y conocimiento.
Los actores participantes promueven la solidaridad, el bienestar social y la justicia espacial, lo que dota a
estas prácticas de una nítida voluntad transformadora.
Se integran en una estrategia más amplia de innovación social apoyada en actores y recursos locales (ciu-
dad, barrio) que actúan de manera más o menos coordinada para afrontar retos de diversa naturaleza.
Intentan construir alternativas locales y participativas al capitalismo financiero global dominante median-
te el diseño y la práctica de modalidades de producción, consumo e intercambio que pretenden quebrar las
estructuras dominantes.
Frente a propuestas que comparten las características anteriores, pero se desarrollan en el ámbito
digital sin contacto interpersonal cara a cara, se adopta aquí el criterio adicional de tener en cuenta solamente
las prácticas que se fundamentan en la proximidad espacial entre los participantes, guiados a menudo por la
voluntad de construir un lugar o espacio compartido por la colectividad. De esta manera, además se pueden
analizar con cierto detenimiento procesos geográficos como la influencia de la densidad y la aglomeración en
el surgimiento de estas prácticas, su contribución a la definición de identidades locales específicas y su
viabilidad para alumbrar una economía de pequeña escala, más horizontal y con una importante recirculación
local de los activos. Como ya afirmara Tobler en su primera ley espacial (citado en Miller, 2004), todo está
relacionado con todo, pero los objetos próximos guardan más relación entre sí que con los objetos lejanos, de
modo que la cercanía entre los actores, en este caso, puede originar procesos complejos con efectos sobre la
estructura y morfología del espacio geográfico. La innovación social que impregna todas estas prácticas
alternativas encuentra en lo local y cercano su ámbito preferente de emergencia, consolidación y generación
de impactos más o menos duraderos (Fontan y otros, 2004).
Conforme a estos criterios, y según su función dentro del circuito económico, pueden distinguirse
prácticas vinculadas con la producción de bienes o servicios (cooperativas de trabajo asociado, redes de
pequeños productores, huertos comunitarios urbanos, espacios de coworking…), con el intercambio (bancos
de tiempo, bancos de semillas, redes de trueque, mercados de productores, mercados de reciclaje…), con el
2 A la vista de los papers presentados en sesiones monográficas programadas en reuniones científicas internacionales
recientes, es probable que se publiquen varias decenas de artículos sobre estos temas en un plazo de uno o dos años.
201
J.L. Sánchez Hernández, A. Nicolás Penela, J.L. Alonso Santos y L. Moro Gutiérrez
consumo (grupos y cooperativas de consumo agroecológico, cocinas compartidas, educación P2P y
universidades libres…), o con la financiación (moneda social, cooperativas locales de crédito…). Con una
perspectiva aún más amplia que difumina las fronteras entre lo económico y lo social, Conill y otros (2012)
incluyen en este terreno diferentes proyectos educativos, culturales, artísticos y residenciales.
Como ocurre siempre en Geografía, el estudio de las prácticas económicas alternativas puede
abordarse desde dos perspectivas: sectorial y territorial, centradas respectivamente en el análisis en
profundidad de alguna de las modalidades reseñadas o en ciertos espacios donde se observa una particular
concentración e interpenetración de varias de ellas como consecuencia de las dinámicas de proximidad entre
actores transformadores que se han señalado más arriba. Este trabajo opta por la segunda posibilidad y se
dedica a examinar las transformaciones registradas en el barrio del Oeste, en Salamanca, como consecuencia
del efecto combinado de la acción vecinal y las iniciativas individuales que han proliferado al amparo de la
nueva imagen del barrio que se ha construido y difundido en la ciudad.
Participa, por tanto, de una línea de trabajo a escala de vecindario que cuenta con algunos precedentes
cercanos, como el estudio de García y otros (2016) sobre el casco Norte de Sevilla o el de Herrera e Ibáñez
(2016) sobre el barrio de la Ventilla, y otros más distantes como el de Vanolo (2013) sobre el conocido
barrio alternativo de Christiania, en Copenhague. Es obligado citar aquí el análisis de Spencer (2015) sobre
las características locacionales, morfológicas y funcionales de los barrios especializados en industrias
creativas en las ciudades canadienses de Toronto, Montreal y Vancouver. Los primeros se ubican en los
bordes del centro comercial y de negocios, en áreas densas, de construcción antigua, accesibles en transporte
público, donde empresas y empleados pueden mantener contactos cara a cara con otros negocios del sector y
disfrutar de una mayor variedad de servicios privados e instituciones culturales y educativas. Estas
condiciones de alta densidad de población, empresas y edificaciones, junto con una trama urbana mucho más
fina, con parcelas de pequeña superficie y más apta para caminar por las calles, propician la proximidad entre
trabajo y residencia y los encuentros casuales entre personas con profesiones diferentes, bien dentro o fuera
del horario de trabajo. Constata también una menor presencia relativa de franquicias y un correlativo
predominio de la hostelería y el comercio independientes, lo que dota a los barrios creativos de una marcada
identidad y, a su vez, atrae visitantes de otros barrios durante la jornada laboral y fuera de ella también,
extendiendo en el tiempo las oportunidades para la convivencia social3. También Pérez y Marmolejo (2008)
han relacionado la densidad urbana con la conformación de microambientes de innovación en la ciudad de
Barcelona. Con las salvedades derivadas del tamaño urbano, estas características se reproducen con fidelidad
en el salmantino barrio del Oeste, como se detallará a continuación.
2. EL BARRIO DEL OESTE EN EL CONTEXTO URBANO DE SALAMANCA.
La ciudad de Salamanca cuenta con 149.993 habitantes empadronados en diciembre de 2015
(Observatorio Urbano de Salamanca, en línea). Como es bien conocido, su economía se basa de manera casi
completa en el sector terciario. Según los datos de recopilados por el INE para la base Urban Audit (INE, en
línea), el 89,98 de sus ocupados en 2014 trabajaban en el terciario frente a un ínfimo 2,97% en la industria, el
undécimo porcentaje más bajo de las ciudades cubiertas en España por esta base de datos. Todo ello se
enmarca en el contexto general de una débil actividad económica, pues la tasa de actividad es del 52,7%
(séptima más baja de España) y el 25,6% de la población tiene más de 65 años, para unos promedios
nacionales del 59,5% y el 18,5%, respectivamente (año 2015). Solamente el dato del porcentaje de población
entre 20 y 64 años sobre total de activos favorece a Salamanca, con un 82,4% frente al 78,3% del conjunto
urbano español, probablemente a causa del empleo a tiempo parcial que desempeñan algunos estudiantes
universitarios.
Dentro del heterogéneo conjunto de los servicios, existe una acusada dependencia de aquellos
dependientes del sector público (Administración, sanidad, educación, servicios sociales), que representaban
en 2011 el 37,4% de los ocupados según el Censo de Población. El único contrapeso relevante en términos
de empleo procede de las actividades derivadas del turismo, cuyo sostenido auge en las últimas dos décadas
(Cavaillès y otros, 2016) se plasma en las 975.000 pernoctaciones registradas en 2014 según Urban Audit,
solamente superadas por Madrid, Sevilla, Granada, Córdoba y Santiago entre las ciudades no litorales.
3 En realidad, el artículo de Spencer compara los barrios especializados en industrias creativas con los barrios especiali-
zados en industrias científicas, pero aquí no se glosan los resultados de estos últimos por falta de espacio. Básicamente,
estos barrios científicos se localizan en las afueras de las ciudades, junto a los cinturones de autopistas, tienen una baja
diversidad funcional y solamente albergan áreas residenciales y empresariales de nueva construcción.
202
Regeneración urbana, innovación social y prácticas económicas alternativas en ciudades medias
Precisamente las iniciativas procedentes de estos dos motores de la economía urbana, universidad y
turismo, han ido modelando ciertos espacios físicos y contextos sociales relacionados con la creatividad y la
transformación en un sentido amplio. En el primer caso, la Universidad de Salamanca programa con
asiduidad actividades culturales y científicas que no solo se celebran en sus propias dependencias, sino que
han comenzado a extenderse a diferentes locales y barrios de la ciudad. Alberga diversas asociaciones
estudiantiles muy activas que, en algunos casos, participan en otros movimientos ciudadanos y críticos
contra las políticas macroeconómicas de austeridad, por ejemplo. Y cuenta en su plantilla con personas que,
a título individual o mediante propuestas académicas institucionalizadas, impulsan prácticas como los
huertos escolares, la difusión del conocimiento en formato abierto, los campos de energía (grupos de apoyo a
la Economía del Bien Común apadrinada por Christian Felber, ver Felber, 2015) o la investigación crítica
sobre el impacto de la burbuja inmobiliaria en la ciudad y su alfoz, entre otras. En cuanto al sector turístico,
la búsqueda de nuevas experiencias que ofrecer a los visitantes se traduce en la habilitación de espacios en
desuso y en un incipiente intento por redistribuir los flujos de turistas hacia destinos menos habituales,
incluso externos al recinto monumental reconocido como Patrimonio de la Humanidad.
Tabla 1. Perfil del barrio del Oeste y de Salamanca.
Indicador
barrio del Oeste
Salamanca
% Bº Oeste /
Salamanca
Población (2015)
8.808
147.993
5,6
Población (2007)
9.953
158.430
6,3
% extranjeros (2015)
5,4
5,8
5,5
% mayores de 64 años (2015)
40,4
27,6
8,7
% población 15-64 años (2014)
54,6
62,2
4,8
% hogares con 1 miembro (2014)
42,6
38,7
6,8
% hogares con 2 miembros (2014)
29,3
27,5
6,6
Suelo urbano consolidado (ha)
24,9
1.474,2
1,7
Habitantes por hectárea
353,4
100,4
-
Garajes colectivos y cocheras indivi-
duales (2012)
456
4.806
9,5
Turismos / 1.000 habitantes (2012)
451
406
-
Base imponible IRPF (miles €, 2013)
151.791,1
1.916.261,5
7,9
Actividades empresariales, profesio-
nales y artísticas (2014)
1.003
13.708
7,3
Actividades empresariales, profesio-
nales y artísticas (2007)
1.709
22.886
7,5
Edificios totales (2012)
386
11.251
3,4
% edificios con una vivienda familiar
(2012)
2,9
32,5
0,3
% edificios con varias viviendas fami-
liares (2012)
5,7
8,3
2,3
% edificios con locales compartidos
con alguna vivienda (2012)
89,1
36,3
8,4
% edificios con locales (2012)
2,3
22,9
0,4
Fuente: elaboración propia con datos del Observatorio Urbano de Salamanca. La superficie de suelo ur-
bano consolidado se ha tomado del PGOU de 2007.
En este contexto de atonía teñida de algunas tímidas novedades, el barrio del Oeste ha emergido con
fuerza como epicentro de diversas acciones individuales y colectivas que están transformando de forma
radical su posición y su función en el mapa mental de los habitantes de Salamanca. La Tabla 1 recoge
algunos datos comparativos entre el barrio y la ciudad.
El barrio de Carmelitas-Oeste, según la denominación oficial del Ayuntamiento de Salamanca, se
ubica al noroeste del recinto histórico, separado del mismo por la ronda interior construida sobre el antiguo
perímetro amurallado (ver Figura 1). Está delimitado por la glorieta de la Unión Deportiva Salamanca, el
paseo de Torres Villarroel, la puerta de Zamora, el paseo de Carmelitas, la avenida de Villamayor hasta su
confluencia con la avenida de Portugal, continuando después por el trazado de esta vía hasta la citada
glorieta. Su origen es relativamente reciente, puesto que hasta 1917 estos terrenos apenas estaban ocupados,
con el convento de los Carmelitas Descalzos y el antiguo trazado del ferrocarril a Portugal (sobre lo que hoy
es avenida de Portugal) como principales elementos urbanos, junto con dos pequeñas calles junto a Torres
203
J.L. Sánchez Hernández, A. Nicolás Penela, J.L. Alonso Santos y L. Moro Gutiérrez
Villarroel, que se corresponden con las actuales de Álvaro Gil y José Manuel de Villena (Nicolás, 2015). A
esta ubicación muy céntrica en el actual plano de la ciudad se suma una segunda característica distintiva, la
de su elevada densidad edificatoria y demográfica. Con sus 8.808 habitantes, el 5,6% del total salmantino, el
barrio del Oeste es el segundo más poblado de los 46 que integran la ciudad y su densidad por hectárea la
más alta de la ciudad, con 353 habitantes (ver Figura 2).
Figura 1. Localización del barrio del Oeste en la ciudad de Salamanca.
Fuente: elaboración propia.
Figura 2. Densidad de población por barrios en Salamanca, 2014
Fuente: elaboración propia con datos del Catastro y del Observatorio Urbano de Salamanca
Predomina de forma abrumadora (89,1%) la edificación en bloque que combina locales comerciales y
viviendas, con garajes individuales o colectivos a nivel de calle. La frecuencia de puertas de garajes
(“cocheras”, Figura 3) es muy elevada (456 accesos a garajes particulares, el 9,5% de la ciudad, casi el triple
que el peso porcentual del barrio en número de edificios) y se ha convertido en un recurso para la
204
Regeneración urbana, innovación social y prácticas económicas alternativas en ciudades medias
regeneración del barrio, como se comentará más adelante. Escasean, al contrario, las viviendas unifamiliares
que han proliferado en la periferia de Salamanca durante la etapa de la burbuja inmobiliaria y, en general,
faltan espacios abiertos. De los 34 parques y zonas verdes que Gómez (2013) clasifica como accesibles y
disponibles para el disfrute ciudadano en Salamanca, ninguno se ubica en este barrio. Solamente la plaza de
los Carmelitas, junto a la iglesia del antiguo convento, y la plaza del Oeste, en el centro del barrio, más los
pequeños parterres de la calle Gutenberg, rompen con la tónica general de calles estrechas y compacidad
edificatoria y ofrecen una oportunidad para el esparcimiento de la población (Figura 4).
Figura 3. Densidad de puertas de acceso a garajes en el barrio del Oeste, 2012.
Fuente: elaboración propia con datos de la Oficina Técnica Vecinal de ZOES
Figura 4. Distribución del arbolado urbano en el barrio del Oeste, 2015
Fuente: elaboración propia con datos de la Oficina Técnica Vecinal de ZOES
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J.L. Sánchez Hernández, A. Nicolás Penela, J.L. Alonso Santos y L. Moro Gutiérrez
Habita el barrio una población envejecida (40,4% de mayores de 64 años), lo que explica también la
elevada proporción de hogares unipersonales (42,6%); sumados éstos a los compuestos por dos personas,
representarían el 71,9%, frente al 65,5% de la ciudad. A través del trabajo de campo y las entrevistas con la
asociación de vecinos se ha podido constatar la presencia de bastantes pisos alquilados por estudiantes
universitarios que no están empadronados y rejuvenecen la composición social del barrio, además de elevar
su población de hecho hasta el entorno de las 10.000 personas. La doble cercanía al campus universitario del
centro histórico de Salamanca y al más reciente campus Miguel de Unamuno explica este hecho, reforzado
en los últimos cursos a causa de la reputación “moderna” adquirida por el barrio del Oeste.
La población empadronada es, eso sí, relativamente acomodada, ya que concentra el 7,9% de la base
imponible del IRPF de Salamanca, lo que corresponde a 16.187 € por habitante para un promedio de 12.837
€; además, el número de turismos por 1.000 habitantes supera la media municipal. Sin que quepa establecer
una relación directa con lo anterior, también los datos empresariales apuntan a una concentración de
actividades mayor que la esperada en función de la demografía, máxime teniendo en cuenta el alto
envejecimiento. El 7,3% de las actividades empresariales, profesionales y artísticas de Salamanca se localiza
en el barrio del Oeste. Predominan, como es lógico, las encuadradas en los servicios (932 licencias) y, dentro
de ellas, el comercio minorista (307), los servicios financieros, jurídicos y empresariales (187), la hostelería
(115), los servicios personales (72) y los educativos, recreativos y culturales (64). Dentro del apartado
industrial, con 49 licencias, sólo la confección, las artes gráficas y los instrumentos de precisión adquieren
algún significado que también se pondrá de relieve al analizar las dinámicas transformadoras en curso.
Por lo tanto, las principales características que definen a los barrios creativos según Spencer (2015),
expuestas en el apartado anterior, se concitan en el barrio del Oeste: proximidad al centro funcional y
patrimonial de Salamanca, entramado compacto de calles, densidad demográfica, diversidad de actividades
económicas (sin presencia de franquicias comerciales ni hosteleras, por cierto), fácil acceso a pie o en
transporte público gracias a las importantes avenidas que lo demarcan, además de la cercanía de la estación
de autobuses, del hospital privado de la Santísima Trinidad y de los distintos campus universitarios. Sobre
estas bases urbanas, los actores locales han impulsado una serie de transformaciones que se exponen a
continuación.
3. PROCESOS DE TRANSFORMACIÓN FÍSICA, SOCIAL Y ECONÓMICA EN EL BARRIO
DEL OESTE.
El barrio del Oeste ha pasado, en los últimos cinco años, aproximadamente, de ser uno más entre los
barrios de Salamanca, sin ningún perfil distintivo, a adquirir una notable relevancia mediática y ciudadana.
Se trata de un proceso significativo, por lo menos a escala local, porque la imagen pública de Salamanca
siempre ha estado asociada, hacia dentro y hacia afuera, con el conjunto monumental articulado en torno a la
Plaza Mayor, las catedrales y la fachada de la Universidad. Sólo el tramo meridional de la Gran Vía ha sido
capaz de resultar atractivo más allá de sus límites inmediatos, en este caso por su intensa especialización en
locales de ocio nocturno.
En la actualidad, el barrio del Oeste es objeto de reportajes laudatorios en televisión, en blogs y en
revistas de ocio y viajes (ver enlaces en ZOES en los medios, en línea), que recomiendan visitarlo por su
ambiente a la vez familiar y juvenil, como alternativa o complemento a los abarrotados itinerarios habituales
por Salamanca. Se pueden citar tres factores que han impulsado esta transformación: el esfuerzo de
regeneración física, la apuesta por la innovación social y, como consecuencia de ambas, la implantación de
algunas actividades que pueden encuadrarse dentro de las prácticas económicas alternativas, según la
definición discutida en el apartado 1.
3.1. Hacia la regeneración física del barrio del Oeste.
La reciente construcción del barrio, coincidente en su inmensa mayoría con el período de menores
inquietudes estéticas en la producción de suelo residencial en España (entre 1966 y 1980, ver Figura 5), el
predominio absoluto de la edificación colectiva en manzana cerrada, con alturas de entre tres y ocho plantas
(incluso más en las avenidas perimetrales, ver Figura 6), unido a la compacta trama de las calles, la
infradotación de espacios verdes y abiertos y la sobreabundancia de puertas de “cocheras” termina por con-
formar un paisaje urbano poco atractivo. Desde ZOES, la asociación de vecinos del barrio (ZOES, en línea),
se han promovido distintas iniciativas para paliar esta herencia que legó la sustitución de las primeras casas
bajas construidas en el barrio en la década de 1920 por aprovechamientos residenciales mucho más intensi-
vos sobre un viario claramente inapropiado para soportar tal proceso de densificación.
206
Regeneración urbana, innovación social y prácticas económicas alternativas en ciudades medias
Figura 4. Antigüedad de la edificación en el barrio del Oeste, 2015
Fuente: elaboración propia con datos del Catastro
Figura 5. Número de alturas en superficie en el barrio del Oeste, 2015
Fuente: elaboración propia con datos del Catastro
La más relevante de tales iniciativas, por su capacidad transformadora y por sus efectos sobre la ima-
gen y la identidad del barrio es la Galería Urbana (en línea), que organiza anualmente ZOES en colabora-
ción con el colectivo artístico Lemarte, integrado por licenciadas en Bellas Artes por la Universidad de Sa-
lamanca. Consiste en permitir que artistas jóvenes (entre 18 y 35 años) utilicen puertas de cocheras,
medianerías o fachadas de locales en desuso para pintar grafitis y murales, previa selección de los bocetos
presentados entre los concursantes. El éxito de la convocatoria, que cumple en 2016 su quinta edición y atrae
ya propuestas de artistas foráneos, ha dotado al barrio de más de un centenar de obras en distintos formatos
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J.L. Sánchez Hernández, A. Nicolás Penela, J.L. Alonso Santos y L. Moro Gutiérrez
que constituyen el más reciente atractivo turístico de Salamanca. Dos edificios de viviendas se han prestado a
la decoración completa de sus fachadas por artistas participantes en esta iniciativa. Tanto el portal municipal
de turismo de la ciudad como la prensa nacional especializada en viajes recomiendan la visita. Para facilitar
el recorrido, se ha programado una app para móviles y tabletas que geolocaliza todas las obras y propone iti-
nerarios de distinta duración.
En segundo lugar, ZOES en Verde aglutina a voluntarios, instituciones educativas (Centro Integrado
de Formación Profesional Lorenzo Milani, Oficina Verde y Máster en Arquitectura y Diseño de Interior-
MADin de la Universidad de Salamanca) y empresas privadas (floristerías, distribución comercial) para au-
mentar la escasa presencia de vegetación en el barrio. Se anima a los habitantes a plantar pequeños jardines
en parterres y alcorques de los árboles, o bien a diseñar y construir instalaciones vegetales imaginativas sobre
estructuras metálicas o de madera en las aceras o sobre papeleras y bolardos. El festival de microjardines
participativos, los huertos urbanos y los jardines verticales también contribuyen a romper la imagen gris y
monótona del barrio. Aunque muchas intervenciones tienen un carácter efímero, otras son permanentes, co-
mo el Jardín del Tren construido en la avenida de Portugal para recordar a los caminantes el pasado ferrovia-
rio de esta arteria.
Sustituyendo la vegetación por piezas de punto, crochet o ganchillo, la propuesta Quedamos y Punto
reúne a personas aficionadas a estas labores (algunas gestionan pequeños negocios de confección, ver apar-
tado 2) y tejen figuras para decorar las calles durante las festividades (Navidad, Semana Santa). También los
árboles de la plaza del Oeste, centro neurálgico de la vida social, o bien los elementos del mobiliario urbano,
aparecen con frecuencia revestidos de estos materiales, convertidos en otra seña de identidad del barrio.
La colaboración entre ZOES y algunos estudios de arquitectura (poetaiglesias22arquitectos, por
ejemplo) cuyos socios son también profesores en títulos propios de la Universidad de Salamanca (el citado
MADin o el Máster en Regeneración Urbana, Rehabilitación y Diseño, MARDUsal), se plasma en
propuestas tanto de detalle como de mayor envergadura que se están negociando con el Ayuntamiento. Entre
las primeras hay que citar la demanda de peatonalización de algunas calles y de la plaza del Oeste, para
aumentar la superficie dedicada a espacios de encuentro social. Entre las segundas, todavía en discusión, se
pretende que ZOES tenga un papel intermediario entre el Ayuntamiento y los propietarios particulares en la
gobernanza del plan de rehabilitación de viviendas que el consistorio pretende aplicar en toda la ciudad.
También hay que consignar el fracaso de la reivindicación de transformar los edificios abandonados
denominados El Mirador y Diáspora, en la plaza del Oeste, en un centro cívico y cultural para el barrio. En
particular, El Mirador se había convertido en el icono del barrio tras una intervención artística consistente en
cubrir los vanos de sus fachadas con retratos fotográficos de gran tamaño tomados a vecinos del barrio. Su
derribo en febrero de 2016 para la próxima construcción de viviendas motivó la convocatoria de una
despedida ciudadana que, en tono lúdico, lamentaba la desaparición de esta referencia del paisaje urbano del
barrio y la pérdida de una oportunidad para mejorar sus dotaciones.
3.2. La innovación social: participación ciudadana y construcción de identidad.
Es evidente que la intervención ciudadana sobre el espacio físico del barrio requiere la implicación
personal de los vecinos y una toma de conciencia compartida sobre los objetivos que se pretende alcanzar y
los medios que pueden emplearse para ello. El lema de ZOES no es otro que “¡Haciendo Barrio, Haciendo
Ciudad!”, expresivo de su voluntad de vincular a los vecinos con el barrio y generar, en consecuencia, un
espacio social y no un mero contenedor de viviendas y servicios elementales de proximidad. Sería ahora muy
prolijo enumerar todas las acciones concretas que programa la asociación con este propósito de fomentar la
participación ciudadana en la mejora del entorno físico y de los vínculos sociales locales, pero pueden identi-
ficarse al menos cuatro ejes de actuación.
Primero, iniciativas que construyen identidad. Además de la producción de un imaginario colectivo
del barrio a través de las acciones citadas en el epígrafe anterior, ZOES mantiene una completa página web
donde se sintetiza la historia del barrio, se describen sus principales hitos urbanos y se anuncian las variadas
actividades programadas para materializar su lema: mercados en la plaza, fiestas de Carnaval o Navidad, o la
September Fest o Semana del Barrio, dirigida específicamente a dar la bienvenida a los estudiantes universi-
tarios que eligen el barrio para vivir durante el curso académico
Segundo, iniciativas que estimulan la economía del barrio. Además de la campaña permanente (vía
Facebook) de concienciación sobre la importancia del comercio local y las consiguientes ventajas colectivas
de que los vecinos compren en el barrio, se celebra un acto de bienvenida a cada nueva empresa que se insta-
la en la zona, a fin de darla a conocer entre la población y facilitar su puesta en funcionamiento. A propuesta
del MADin, se celebra en la primavera de 2016 el primer concurso de escaparates entre los comerciantes del
208
Regeneración urbana, innovación social y prácticas económicas alternativas en ciudades medias
barrio. Existe también una asociación de comerciantes del barrio, ajena a ZOES, pero que coopera en las
cuestiones que son de su interés, como los mercados.
Tercero, iniciativas de integración social. ZOES presta diferentes servicios gratuitos a los vecinos,
como pueden ser la atención psicológica, la mediación familiar, la asesoría jurídica o la consultoría técnica
en materia de rehabilitación de viviendas. Además, colabora con causas solidarias difundiendo información a
través de las redes sociales y animando a los vecinos a participar en las actividades correspondientes. De
hecho, uno de los impulsos originarios al proceso de regeneración urbana tiene que ver con la dificultad que
las personas mayores que viven en edificios sin ascensor tienen para salir a la calle.
Cuarto, iniciativas de formación y promoción cultural. Como muchas otras asociaciones vecinales,
ZOES programa cursos de todo tipo (manualidades, cocina, confección, fotografía, pintura, idiomas…), igual
que excursiones culturales o sesiones de cine en la calle. Pero también promueve estilos de vida saludable y
compartida entre los vecinos del barrio a través de la creación de grupos de práctica deportiva, como el ci-
clismo o el running, en colaboración con la asociación de comerciantes y las federaciones deportivas locales.
Y se ha aprovechado una cabina telefónica en desuso para ubicar una pequeña colección de libros que los
vecinos pueden tomar prestados y devolver con total libertad, ante la falta de una biblioteca en el barrio.
3.3. Nuevas prácticas económicas.
En un espacio físico más atractivo y en un marco social más cohesionado, máxime teniendo en cuenta
la escasa movilización ciudadana que caracteriza a la ciudad de Salamanca, el trabajo de campo da cuenta de
la paulatina implantación de actividades económicas no convencionales en el barrio del Oeste. No está de
más recordar que el primer rastro o mercado callejero dominical de Salamanca se inició en la plaza del Oeste
en 1979 a iniciativa de la entonces recién fundada ZOES como instrumento de recaudación de fondos para su
funcionamiento. Allí continuó hasta su traslado a la ribera del Tormes en 1988, cuando el número de
vendedores superaba ya la capacidad de acogida de la plaza.
Actualmente, la plaza acoge periódicamente mercados de productos usados y/o nuevos, elaborados
éstos por pequeños artesanos y creadores (joyería, cosméticos, encuadernación, marroquinería, alimentos,
ropa), o de las llamadas “verduras feas” que descartan los comerciantes minoristas de alimentos. Estos
mercados suelen ir acompañados de actuaciones musicales y promociones especiales en los bares que rodean
la plaza, de modo que atraen visitantes y compradores del resto de la ciudad.
El carácter emblemático de la plaza, habitualmente decorada con piezas de ganchillo y patchwork, se
ha reforzado desde la rehabilitación, en 2014, de un edificio racionalista de 1943 con tres alturas sobre
rasante que albergaba un negocio de transformados cárnicos y una vivienda particular. La Salchichería es
hoy un espacio de usos múltiples que aloja un gastrobar con cocina creativa, un espacio para exposiciones,
otro para conciertos, otro de usos múltiples, y varias dependencias destinadas al co-working (ARTyCO, en
línea) donde ya operan varias iniciativas empresariales: investigación y consultoría, formación digital, diseño
gráfico, fotografía
En esta misma línea de empresas de base humana (Valenzuela y Molina, 2013; Pinch y Sunley, 2015)
que se distinguen por prestar especial atención a las relaciones entre sus trabajadores y a la función social de
la compañía, se puede mencionar el Centro Óptico Social (en línea), una cadena nacional de ópticas y
audífonos que facilita precios asequibles a personas con bajos recursos, cuya franquiciadora ha elegido el
barrio del Oeste para su reciente implantación en Salamanca. Los dos primeros centros de escapismo de
Salamanca también se han abierto en este barrio. Existen también tiendas de alimentos ecológicos, una
cooperativa de servicios sociales y una librería-café. Y el Banco de Tiempo de Salamanca tuvo aquí su
primera sede, si bien después se trasladó a un local cercano, pero fuera del barrio.
4. UNA PRIMERA PROPUESTA INTERPRETATIVA SOBRE EL NUEVO BARRIO DEL OESTE.
Voluntad transformadora, organización en red, innovación social y sinergia local se conjugan en el
barrio del Oeste, que puede por tanto ser calificado como espacio urbano alternativo, al menos en la
aproximación inicial que plantea este trabajo, del mismo modo que guarda semejanzas patentes con el patrón
urbano del barrio creativo definido por Spencer (2015). Como se señalaba en el primer apartado, el estudio
de un vecindario ha puesto de relieve que la proximidad geográfica, incluso la congestión física, ha
desencadenado un movimiento de reivindicación vecinal capaz de perfilar una identidad que se concreta en
prácticas económicas sensibles al bienestar de la comunidad.
Si se acepta con Fontan y otros (2004) que la acción socialmente innovadora nace de la voluntad
colectiva de resolver un problema o necesidad común, tiene una dimensión política porque implica con
209
J.L. Sánchez Hernández, A. Nicolás Penela, J.L. Alonso Santos y L. Moro Gutiérrez
frecuencia una respuesta ciudadana a la falta de soluciones desde el sector público, y necesita generar
recursos económicos para ser viable y eficaz, es preciso reconocer que en este barrio existe una dinámica
muy próxima a estos requisitos, con el añadido de que los recursos materiales proceden, al menos hasta
ahora, de la propia acción local y ciudadana y en buena medida se están generando a través de mecanismos
colaborativos y ajenos al mercado en el sentido capitalista del término. Aunque en otras zonas de Salamanca
también pueden encontrarse iniciativas alternativas y las asociaciones vecinales trabajan igualmente por sus
barrios y sus vecinos, el caso del Oeste destaca rotundamente por la visibilidad y la concentración geográfica
de los resultados obtenidos en la triple vertiente urbanística, social y económica.
Estos avances registrados en la regeneración física, en la construcción de un imaginario estético e
icónico y en la definición de una cierta identidad del barrio a partir de la movilización ciudadana en tan
diversos frentes no puede ocultar, sin embargo, que la red de actores involucrados en este amplio
movimiento trasciende los límites del barrio, como es fácilmente comprensible y como se encargan de
recordar Marshall y Staeheli (2015) en su reflexión metodológica sobre las escalas geográficas en el análisis
de redes sociales. Se observa, en este sentido, y a falta de investigaciones más precisas y prolongadas, una
cierta división del trabajo entre las iniciativas vecinales articuladas desde dentro por ZOES en cumplimiento
de sus objetivos institucionales y el conocimiento formalizado que aportan desde fuera los profesionales que
colaboran desinteresadamente con la asociación dentro de un abanico más amplio de proyectos y quehaceres.
La notoriedad adquirida por el barrio va a requerir la progresiva configuración de mecanismos para-
institucionales de gobernanza para gestionar la relación con las autoridades locales y la nueva inserción del
barrio en la ciudad de Salamanca. La vertiente propiamente urbanística tiene un marco regulador muy
riguroso donde el Ayuntamiento no puede mostrar favoritismo hacia este barrio; de hecho, el anunciado Plan
Integral de Rehabilitación, Regeneración y Renovación Urbana de Salamanca responde, en realidad, a la
transmutación política de una propuesta concreta, planteada desde y para el barrio del Oeste, en un
instrumento que pretende intervenir en 40.000 viviendas y otros catorce barrios de la ciudad. Y la idea de la
galería urbana comienza a extenderse por otras zonas, sostenida ahora con fondos municipales. La vertiente
social, sin embargo, es más susceptible de permanecer bajo el control de los actores del barrio, que han
demostrado en este terreno una acreditada capacidad innovadora y aglutinadora. La faceta económica, por
último, es la menos evolucionada y la más compleja de condicionar en el marco de una economía de libre
mercado. El fracasado intento de recuperar El Mirador para equipamiento colectivo así lo demuestra, del
mismo modo que no existe garantía de que las iniciativas empresariales venideras se ajusten al modelo
social, sostenible y micro que propugna ZOES, sobre todo si su reciente marchamo de destino turístico
oficial desemboca en la proliferación de establecimientos hosteleros estandarizados y/o enfocados al ocio
nocturno, como ha sucedido en el casco norte de Sevilla (García y otros, 2016). El debate sobre el riesgo de
una posible gentrificación, de hecho, comienza a aflorar a tenor de algunos debates entre usuarios de las
redes sociales.
Todos estos desafíos al crecimiento y desarrollo del proyecto de transformación requerirán, a nuestro
entender, una aportación creciente del conocimiento y la experiencia externos al barrio, dando por sentado
que el impulso endógeno de ZOES y su red de recursos más inmediata no va a agotarse en el corto ni medio
plazo, afortunadamente. El proyecto de investigación al que se adscribe este texto y que acaba de ponerse en
marcha incluye entre sus objetivos la transferencia de resultados a los actores locales implicados en la
construcción de estos espacios y prácticas alternativas. Desde la práctica académica también esperamos,
pues, contribuir a hacer barrio en el Oeste y a hacer ciudad en Salamanca.
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Colectivo LEMARTE (en línea): URL: <http://www.lemarte.es/>
Comercio Barrio del Oeste (en línea): URL: <https://www.facebook.com/ComercioBarriodelOeste/?fref=ts>
ELUTUM Centro de Estudios e Investigación (en línea): <http://www.elutum.com/>
Galería Urbana Salamanca (en línea): URL: <http://galeriaurbanasalamanca.es/ y
https://www.facebook.com/Galer%C3%ADa-Urbana-Salamanca-152014834959292/>
INE - Instituto Nacional de Estadística (en línea) Indicadores URBAN AUDIT: URL:
<http://www.ine.es/ss/Satellite?L=es_ES&c=INEPublicacion_C&cid=1259944561392&p=12547351106
72&pagename=ProductosYServicios%2FPYSLayout&param1=PYSDetalleGratuitas&param2=12547362
68681&param4=Mostrar>.
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<https://www.facebook.com/oestesiete.casarte/>
Observatorio Urbano de Salamanca (en línea): URL
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Plan General de Ordenación Urbana de Salamanca (en línea): URL:
http://urbanismo.aytosalamanca.es/es/visor/index.html
Poeta Iglesias 22 arquitectos (en línea): URL: <http://www.poetaiglesias22arquitectos.com/>
ZOES Asociación de Vecinos (en línea): URL: <https://zoes.es/ y https://www.facebook.com/zoesvecinal/>
ZOES Asociación de Vecinos ZOES en los medios (en línea): URL: <https://zoes.es/en-los-medios/>
212
... A crise trouxe tempos difíceis e complexos, em vários níveis do quotidiano das pessoas, quer em questões económicas e financeiras, quer em questões sociais. Estas dificuldades levaram as pessoas a tentarem encontrar soluções para o seu dia-a-dia e sua vida, tentando ultrapassar os seus problemas (Sánchez et al., 2016). As novas economias alternativas ou "novas atividades alternativas" vêm dinamizar e agitar o mercado económico e a maneira como se perspetiva o mesmo. ...
... (Astroulakis, 2013) -Fomentar a inovação social, através de um reforço do papel dos cidadãos e sua respetiva participação (integração social e estimulação da economia do "bairro") e ainda contribuir para a implementação de iniciativas que contribuem para a construção de identidade local, regional e identidade cultural. (Sánchez, Penela, Santos, & Gutiérrez, 2016) • diferentes tipos de transações e formas de comensurabilidade dos negócios; ...
Thesis
Full-text available
If you want you can download my thesis on this website: https://repositorio-aberto.up.pt/handle/10216/108855
... Varios trabajos han abordado las conexiones entre construcción de comunes para el derecho a la ciudad e innovación social, para distintos ámbitos y sectores (Andretta et al., 2015;Blanco & Gomà, 2016;Hernández et al., 2017;Moulaert, 2010;Subirats & García, 2015). Sin embargo, estos trabajos tienen un enfoque principalmente descriptivo. ...
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En la actual crisis urbana, el nuevo municipalismo reclama la reconstrucción de comunes urbanos para avanzar en el derecho a la ciudad. Señala al respecto la importancia de los movimientos sociales y de la acción pública municipal para generar procesos de innovación social “desde abajo”. Sin embargo, no se ha explorado suficientemente la literatura sobre innovación social con miras a comprender la construcción de comunes urbanos. Por ello, este trabajo propone, a partir de la literatura sobre innovación social de base, un marco para explorar prácticas de generación de comunes desde la ciudadanía, así como políticas municipales que pueden articularse para apoyarlas. El marco se emplea para explorar, con métodos cualitativos, iniciativas en Valencia (Estado español), en los sectores agroalimentario y energético. Los resultados revelan el potencial y la diversidad de las iniciativas de generación de comunes urbanos para el derecho a la ciudad, así como tensiones y contradicciones que pueden emerger.
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Las redes alimentarias alternativas son un fenómeno de marcado carácter urbano con una expansión significativa durante las primeras décadas del siglo XXI. Se vinculan a movimientos ciudadanos en respuesta a los impactos socioeconómicos, ambientales y territoriales de un régimen alimentario globalizado y financiarizado, así como a la creciente preocupación por la seguridad y la calidad alimentarias. El objetivo de este artículo es analizar dichas redes en Sevilla, prestando especial atención a sus implicaciones territoriales, aspecto poco tratado hasta ahora en la literatura que aborda esta temática. Se ha aplicado una metodología mixta: cualitativa (entrevistas semiestructuradas y observación virtual) y cuantitativa (bases de datos y redes sociales). En Sevilla, las iniciativas vinculadas a redes alimentarias alternativas están arraigadas en determinados barrios y sus implicaciones territoriales sobrepasan el ámbito periurbano. Pese a sus limitaciones, no puede dejar de valorarse su capacidad para generar proyectos colectivos en favor de un sistema alimentario más justo y sostenible.
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En este capítulo proponemos una perspectiva relacional y unos métodos de análisis de redes sociales para estudiar las prácticas económicas alternativas (PEA). Utilizamos el análisis dinámico de redes sociales para demostrar su valor para entender los procesos relacionales, y para ejemplificar su aplicabilidad en el caso empírico de un banco de tiempo en el sur de Alemania. El análisis dinámico de redes sociales ofrece una visión original de las formas en que evoluciona un banco de tiempo. Dada la repetida observación de que los bancos de tiempo -y otros tipos de PEA- a menudo se caracterizan por una considerable volatilidad y un potencial riesgo de colapso, el pensamiento relacional y el análisis de redes son especialmente adecuados para desentrañar los mecanismos relacionales subyacentes que conducen a estos resultados de volatilidad y desaparición.
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El objetivo de este artículo es evaluar el estado del verde urbano de la ciudad de Salamanca. La metodología empleada ha permitido seleccionar los espacios de mayor tamaño, que son los que concentrarían un mayor número de visitas. Utilizando su posición en la ciudad, se ha estimado el número de personas que no tienen acceso a la trama verde. El análisis histórico confirma la utilidad del verde urbano para identificar las deficiencias en la expansión urbana y para caracterizar un modelo de ciudad propio del sur de Europa, donde la mayoría de las áreas verdes han surgido en fechas recientes.
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El articulo presenta una serie de estudios de caso etnografico de empresas espanolas de «base humana», denominadas de este modo por potenciar el factor humano como ventaja competitiva. Estas empresas poseen ciertos rasgos en comun: operan en la economia del conocimiento, sus fundadores son talentosos jovenes emprendedores, aplican conocimientos de las humanidades, son flexibles y cooperativas, realizan una gestion horizontal y no persiguen el lucro como unico objetivo. Tales empresas despuntan en oposicion a los modelos de gestion y produccion empresarial e industrial tradicionales y ponen en primer plano la innovacion centrada en las personas frente a la innovacion tecnoeconomica clasica. Sin embargo, ?son realmente pioneras?, ?suponen un cambio de paradigma en la gestion y organizacion empresarial en nuestro pais?, ?o acaso son una consecuencia logica de la produccion flexible, la mercantilizacion expansiva del capitalismo tardio y un eco de iniciativas que irradian de otros centros neuralgicos empresariales?
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‘A hopeful but nonetheless hard-hitting analysis of alternative economic spaces proliferating in the belly of the capitalist beast. In this book Leyshon, Lee and Williams convene fascinating studies of exchange, enterprise, credit and community. They invite us onto a new and promising discursive terrain where we can analyze, criticize and above all recognize actually existing economies of diversity in the wealthy countries of the West’ - J K Gibson-Graham, Australian National University and University of Massachusetts, Amherst. In the context of problems in the ‘new economy’ - from dot.com start-ups, high-technology, and telecoms - Alternative Economic Spaces presents a critical evaluation of alternatives to the global economic mainstream. It focuses on the emergence of alternative economic geographies within developed economies and analyzes the emergence of alternative economic practices within industrialized countries. These include the creation of institutions like Local Exchange and Trading Systems, Credit Unions, and other social economy initiatives; and the development of alternative practices from informal work to the invention of consumption sites that act as alternatives to the monoply of the ‘big-box’, multi-chain retail outlets. Alternative Economic Spaces is a reconsideration of what is meant by the ‘economic’ in economic geography; its objective is to bring together some of the ways in which this is being undertaken. The volume shows how the ‘economic’ is being rethought in economic geography by detailing new economic geographies as they are emerging in practice.
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The scientific literature on creative activities often focuses on its capacity to lead the dynamics of cities, particularly metropolis and urban regions, and central territories, being less frequent studies on peripheral cores. In these ones, such activities have less power to change trends and, also, to manifest itself in the urban imaginaries, understanding this concept both from the perspective of the landscape as the perceptions of citizens. This article poses this perspective and part of the axiom that it is not possible to understand the new processes in these less central cities without taking into account, despite its reduced presence, the existence of creative activities. This issue is applied to the case study of the historical North town of Seville, medium city in the European context and capital of a peripheral region, Andalusia, but with significant changes in their internal dynamics during the years of the current socio-economic restructuring process.
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This is the first sustained discussion of methodological issues in economic geography in the last twenty years. It comprises an extended discussion of qualitative and ethnographic methods; an assessment of quantitative and numerical methods; an examination of post-structuralist and feminist methodologies; an overview of case-study approaches; and an inquiry into the relation between economic geography and other disciplines. With short, accessible, and engaging chapters, this is a critical assessment of qualitative and quantitative methods in economic geography. © Adam Tickell, Eric Sheppard, Jamic Peck and Trevor Barnes 2007.
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Redes de colaboración y economía alternativa para la resiliencia urbana: una agenda de investigación (Resumen) La crisis del modelo de crecimiento de las últimas décadas ha hecho necesaria la búsqueda de nuevas estrategias y prácticas que promuevan una resiliencia urbana más inclusiva. Despiertan creciente interés un amplio y heterogéneo conjunto de redes colaborativas con objetivos transformadores, basadas en relaciones de reciprocidad y proximidad, que proponen alternativas a la economía dominante. El texto realiza una aproximación de carácter teórico a este tipo de iniciativas y prácticas, sus características, organización, actores y factores de su crecimiento actual. Analiza de forma extensa su organización espacial, así como su potencial para la revitalización económica y la innovación social en ciudades y barrios. Finaliza con una reflexión sobre sus limitaciones y su necesaria vinculación con las políticas públicas. Palabras clave: Redes colaborativas, prácticas alternativas, economía solidaria, resiliencia urbana. Collaborative networks and alternative economics for the urban resilience: a research agenda (Abstract) The crisis of the model of growth over the last few decades has made necessary the search of new strategies and practices that promote a more inclusive urban resilience. Generate increasing interest a wide and heterogeneous set of collaborative networks with transformative objectives, based on relationships of reciprocity and proximity, offering alternatives to mainstream economy. The text proposes a theoretical approach to this type of initiatives and practices, their characteristics, organization, actors and factors of their current growth. Focuses on the spatial organization as well as its potential for economic revitalization and social innovation in cities and neighborhoods. Ends with a reflection on its limitations and its necessary connection with public policies.
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La gran incertidumbre que, en diferentes ámbitos asola al mundo desde hace tiempo, ha supuesto la eclosión en los últimos años de distintos movimientos sociales críticos con el orden económico imperante. En este contexto, una nueva forma de hacer economía está surgiendo en el ámbito del intercambio de bienes y servicios entre los individuos transformando las relaciones en el mercado entre los tradicionales proveedores y consumidores, que exploran y aplican fórmulas diferentes, incluidas genéricamente bajo lo que se conoce ya como prácticas económicas alternativas. El objetivo del texto es realizar una breve síntesis teórica sobre su origen, denominaciones y principales características, valorando sus implicaciones sobre los espacios urbanos, con ejemplos expresivos al respecto, medidas impulsoras y recomendaciones de mejora.
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We analyzed the logic of informal exchanges on three personal networks of Madrid's La Ventilla neighborhood to understand its relationship with sociability during an economic crisis. Trust and the obligation to reciprocate constitute a dynamic and multifunctional logic of the gift that allows for a social base that is stronger than other types of exchange, although not without conflicts. The long term evolution of this dynamic can be explained with a simplified qualitative model that considers the processes of dyadic sociability-exchange, trust and collective sociability. To conclude, we propose an approach based on the logic of reciprocity to overcome the dichotomy between selfi shness and altruism that underlies the now dominant logic of solidarity.