Reporte sobre las observaciones en el sitio del "Rostro", un lugar sagrado Harakbut en Madre de Dios, Perú.

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DOI: 10.13140/RG.2.1.2514.7125
Abstract
El presente reporte trata exclusivamente sobre las observaciones efectuadas en el llamado “rostro Harakbut” en julio de 1915. El "rostro" Harakbut consiste de un inmenso bloque de roca en forma de rostro humano, localizado dentro de la Reserva Comunal Amarakaeri, en el departamento de Madre de Dios. Estas observaciones se hicieron con la intención de establecer técnicamente si el “rostro” sobre la roca constituye un fenómeno natural, o si fue el resultado de un proceso de manufactura cultural o acción humana.
REPORTE SOBRE LAS OBSERVACIONES EN EL SITIO DEL
“ROSTRO”, UN LUGAR SAGRADO HARAKBUT EN MADRE
DE DIOS, PERÚ.
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Gori Tumi Echevarría López
Licenciado en Arqueología
Universidad Nacional Mayor de San Marcos
____________________________________
Lima, Octubre 2015
Reporte sobre las observaciones en el sitio del “rostro”, un lugar sagrado
Harakbut en Madre de Dios, Perú
Gori Tumi Echevarría López
I Introducción
El presente reporte trata exclusivamente sobre las observaciones efectuadas en el
llamado “rostro Harakbut”, el cual consiste de un inmenso bloque de roca en forma de
rostro humano, localizado dentro de la Reserva Comunal Amarakaeri, en el
departamento de Madre de Dios. Estas observaciones se hicieron con la intención de
establecer técnicamente si el “rostro” sobre la roca constituye un fenómeno natural, o
si fue el resultado de un proceso de manufactura cultural o acción humana.
Las observaciones en el “rostro” se hicieron solamente con el fin de dilucidar la
relación entre la imagen y el soporte de roca, más no ponen en cuestión los aspectos
culturales relacionados a este rasgo contundente en la geografía de la zona, que es
estimado como sagrado por los hombres Harakbut de la Reserva Comunal Amarakaeri.
Como se ha podido reconocer durante lasobervaciones, los indígenas tienen
tradiciones, mitos e historias relacionadas al lugar donde se encuentra el “rostro”,
conformando para ellos un paisaje natural y cultural de enorme importancia histórica y
social.
Los resultados de este trabajo son expuestos en términos geográficos y se hicieron en
base a exámenes directos en el sitio. El viaje al lugar y las labores de campo fueron
posibles gracias al soporte de la comunidad Harakbut del poblado de Puerto Luz, y el
auspicio de la Fundación Rainforest y el equipo de filmación de HBO.
II Antecedentes
La historia del “rostro Harakbut” es, desde el punto de vista antropológico, de gran
interés científico. Según se ha podido documentar con los pobladores de la localidad
de Puerto Luz, el “rostro” forma parte de un lugar reconocido antiguamente en las
historias y leyendas de los indígenas de la zona, que hablan de varios sitios donde se
encontraban formas de rostros o cabezas humanas, las que son parte de un contexto
sagrado dentro de la tradición oral Harakbut. En este sentido el término “rostro”
constituye un vocablo de imposición moderna, realizada a partir de las exploraciones
recientes al lugar desde el año 2012. De acuerdo a los indígenas, no existe una
nominación particular para el sitio, siendo comprendido fundamentalmente como un
lugar sagrado o “amana”, o por otras características dentro de su misma tradición
cultural.
En la actualidad, el sitio del “rostro” ha sido reincorporado a las tradiciones culturales
Harakbut por los mismos indígenas, quienes, como se verá más adelante, participaron
de su redescubrimiento e investigación1. Este hecho marca un notable fenómeno de
recuperación sociocultural entre los Harakbut, cuyos patrones sociales originarios
fueron disgregándose a partir del establecimiento de los primeros contactos con
poblaciones blancas, andinas y mestizas a comienzos del siglo XX, y en especial por la
penetración ideológica de los religiosos dominicos desde 1902 hasta aproximadamente
1960 (Barriales y Torralba 1970). El rostro, constituye, en la actualidad, parte del
paisaje cultural Harakbut en la reserva Comunal Amarakaeri, y en ese sentido, es
importante considerar sus referencias inmediatas, para una mayor comprensión de su
naturaleza y valor cultural.
De acuerdo al portal web The Guardian (8/5/15), el sitio fue reconocido por primera
vez el año 2009 por trabajadores locales que laboraban en una de las líneas de
exploración sísmica para la compañía South American Exploration, subcontratada por
la empresa americana Hunt Oil que tiene permisos de exploración y explotación de
hidrocarburos de la reserva Comunal Amarakaeri. Uno de los que asistieron a este
reconocimiento fue el Sr. Manuel Roque Prada, quien aparentemente tomo una de las
1 Un reporte antropológico sobre el “rostro” y sus connotaciones sociales y culturales entre los Harakbut
se está preparando independientemente.
primeras fotos conocidas del sitio. Aunque el hallazgo inicial no parece haber tenido
mayor resonancia, el año 2012 se realizó una expedición conformada por miembros de
la comunidad Harakbut, además del Sr. Diego Cortijo de la Sociedad Geográfica
Española y un miembro de SERNANP (Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas
por el Estado), quienes volvieron a reconocer el llamado “rostro”, extendiendo
definitivamente la noticia (Hill 2015), no obstante que el lugar exacto del
descubrimiento no se había hecho público.
La confirmación del hallazgo se hizo saber en la comunidad Puerto Luz, donde el
guardaparque de SERNANP, Sr. Asencio Pateachi Maca, líder y curandero indígena de
ascendencia Harakbut y Machiguenga, supo de la noticia. De acuerdo a su propia
información (Julio 2015), el curandero indígena se sintió compelido a buscar el lugar, lo
cual hizo en varias oportunidades, hasta que el año 2012 logra encontrarlo en
compañía de un minero mestizo que labora como “invitado” en la reserva. Siguiendo
su narración, el Sr. Asencio reconoció el sitio como un lugar sagrado y comunicó su
ubicación a los demás líderes y pobladores de la comunidad de Puerto Luz, quienes, al
comprender la importancia social del hallazgo, decidieron preparar una nueva
expedición para el año 2014 con el fin de realizar una documentación más extensa.
La segunda exploración al rostro se llevó a cabo por aproximadamente seis días en
octubre del 2014 y fue dirigida por los lideres Harakbut Asencio Pateachi Maca, O´po
Jaime Corisepa y Luis Tayori, acompañados por otros miembros de la comunidad y los
Sres. Tom Bewick de la Fundación Rainforest y Paul Redman de Handcrafted Films. El
objetivo principal de esta expedición fue la de proveer material documental para
iniciar una campaña mediática que ayude a la conservación de la Reserva Comunal
Amarakaeri, la cual se encontraba, y aun lo está, en peligro de ser parcialmente
destruida por las actividades mineras a gran escala que planea la compañía Hunt Oil;
además de procurar la salvaguarda de los lugares sagrados y las tradiciones culturales
Harakbut dentro de la reserva.
Los resultados de la segunda expedición fueron la producción de un documental
llamado “The Reunion” estrenado en el marco de un ciclo de cine indígena con motivo
de la vigésima cumbre mundial de las Naciones Unidas por el cambio climático (COP20)
llevada a cabo en Lima en diciembre del 20142, y una serie de reportajes aparecidos en
portales de noticias nacionales e internacionales3. Aunque se trató de enfocar el
descubrimiento del “rostro” desde una perspectiva mediática, lo cual no resta
importancia al hallazgo, la difusión parece no haber tenido mucho efecto, tal como
estima el portal The Guardian del Reino Unido, que en mayo del 2015 describe la
situación de la reserva en las mismas o peores condiciones de emergencia que antes
del hallazgo4.
En las notas periodísticas producidas a partir de la expedición del 2014 se especula
mucho sobre la naturaleza del “rostro”, y específicamente respecto de su
manufactura. Tom Bewick, en el portal Mongabay (Diciembre 2014) y en The Guardian
(Mayo 2015), afirma que el “rostro” debió haberse producido por manufactura
humana y su evaluación está expuesta claramente en la cita de The Guardian, que vale
la pena incluirla aquí: “There are no other rocks remotely similar in shape in that river
valley. . . [It] is perched perfectly overlooking a valley, and presides over a waterfall
2 El documental se puede ver libremente en línea: https://vimeo.com/112387515
3 “Madre de Dios: Redescubren rostro sagrado harakmbut tallado en roca”. Correo, 23/11/14. Disponible
en línea: http://diariocorreo.pe/miscelanea/madre-de-dios-redescubren-rostro-sagrado-harakmbut-
tallado-en-roca-video-546765/
“The Reunion: the rediscovery of an ancient enormous carved stone face by the Harakbut”. Portal de
Rainforest Fundation, 24/11/14. Disponible en línea:
http://www.rainforestfoundation.org/article/reunion-rediscovery-ancient-enormous-carved-stone-face-
harakbut
“Rostro sagrado harakmbut tallado en roca en riesgo por minería ilegal”. Portal Info Región, 24/11/14.
disponible en línea: http://www.inforegion.pe/193253/rostro-sagrado-harakmbut-tallado-en-roca-en-
riesgo-por-mineria-ilegal/
“Giant stone face unveiled in the Amazon rainforest (video)” Portal Mongabay, 4/12/14. Disponible en
línea: http://news.mongabay.com/2014/12/giant-stone-face-unveiled-in-the-amazon-rainforest-video/
“Natural rockface or tribal sculpture? Peru and US’s Hunt Oil don’t care”. The Guardian, 8/5/15.
Disponible en línea: http://www.theguardian.com/environment/andes-to-the-
amazon/2015/may/08/natural-rockface-tribal-sculpture-hunt-oil-peru
“Natural rockface or tribal sculpture? Peru and US’s Hunt Oil don’t care”. Portal SERVINDI, 9/5/15.
Disponible en línea: http://servindi.org/actualidad/129887
4 La situación de la reserva respecto al uso de los territorios indígenas y la explotación de hidrocarburos
es bastante inestable, como bien establece The Guardian (2015). Según este portal, “Hunt signed a
contract with Peru’s government to operate in this region in 2006 and has recently built its first drilling
platform. According to FENAMAD, Hunt’s concession, “Lot 76”, overlaps almost 80% of the ACR, a
supposedly “protected natural area” established to protect Harakbut territories, rivers and a “centre of
great biological diversity.” Over the last few years FENAMAD has taken numerous steps to stop the
company - including two lawsuits - and accuses it of causing social division in Harakbut communities and
trying to divide FENAMAD itself, spreading disinformation, and threatening a unique, very biodiverse
area that is extremely important to the Harakbuts as well as a critical source of water for 1,000s of
people downstream”.
and a basin that resembles an amphitheater. . . There are markings all over [it] that
indicate it was hacked out with rudimentary tools. . . There are actually two Rostros - a
Rostro within a Rostro - look below the nose. . . The boulders along the river are
arranged in a way to channel the flow away from hitting the [Rostro’s] face directly,
and in a way that would make it impossible for the face formation to have been caused
by impact from even the heaviest of storms…” (The Guardian 2015).
En la misma edición de The Guardian, el Sr. Diego Cortijo, quien participó en la
expedición del 2012, también especula sobre la naturaleza del “rostro”, en los
siguientes términos: “In my opinion it’s a natural rock that has been lightly worked
on,” says Cortijo. “I say that because of the perfection of the image, together with the
fact that it’s facing east, and that not far from there the presence of old tools have
been reported. In addition, it presides over a pool which is almost an oasis in the
middle of the jungle.” (Mayo 2015); sin embargo ninguna prueba contundente de estas
afirmaciones ha sido expuesta, y lo mismo se aplica a lo dicho por Tom Bewick a partir
de sus observaciones del 2014.
Aunque la resolución de la cuestión sobre manufactura del “rostro” se ha mantenido
pendiente, a partir de la expedición del 2014 el sitio se ha vuelto un elemento
importante en la estrategia de protección de la Reserva Comunal Amarakaeri al
tratarse de un sobresaliente y genuino rasgo cultural y sagrado Harakbut. Este hecho
motivo que durante el año 2015 se decidiera avanzar en su registro técnico,
implementando nuevas observaciones arqueológicas e incrementando los registros de
sitios y lugares sagrados dentro del territorio indígena, procurando de esta manera
recuperar información sobre los patrones de uso del territorio y los parámetros
conductuales de los pobladores nativos relacionados a estos sitios, sean actuales o
históricos dentro de la reserva.
Este es el contexto en el cual, entre el 11 y 16 de julio del 2015 se realizó la tercera
expedición oficial al “rostro” Harakbut, integrada por líderes y habitantes indígenas del
poblado de Puerto Luz, miembros de la Fundación Rainforest representados por Tom
Bewick, el equipo de filmación de HBO liderado por Adrian Levy, y el que suscribe este
reporte, arqueólogo de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Como ya
mencionamos los objetivos de la expedición se centraron en el examen del “rostro
Harakbut”, y la posible observación y registro de otros rasgos arqueológicos y
culturales asociados; siendo este trabajo parte de un plan integral del propio pueblo
Harakbut para la recuperación de su memoria colectiva, el reconocimiento de su
integridad territorial y la toma de acciones para su completa salvaguarda, en
concordancia con la protección de la comunidad viva y sus antiguas tradiciones
históricas.
III. Ubicación política y geográfica
Políticamente el sitio del “rostro” se ubica en la provincia del Manu, departamento de
Madre de Dios, República del Perú (Fig. 1). La zona se encuentra dentro de los límites
de la Reserva Comuna Amarakaeri, localizada al sureste de la provincia del Manu5 (Fig.
2), limitando hacia el sur con el departamento del Cusco. Geográficamente se
encuentra dentro de la región amazónica peruana, localizándose sobre el cauce de un
pequeño rio que vierte sobre un río mayor que colecta al río Huasoroco; este a su vez
es un afluente del río Colorado, correspondiendo directamente a su cuenca hídrica. El
río Colorado colecta al río Madre de Dios por su margen derecha, cuya corriente
hídrica torna amazónica luego de atravesar territorio Boliviano y unirse a otros ríos de
la región de los Llanos de Mojos. El sitio, por lo tanto, pertenece a la cuenca del río
Colorado, del río Madre de Dios, y a la cuenca Amazónica en conjunto
5 La Reserva Comunal Amarakaeri fue creada por Decreto Supremo Nº 031-2002, el 9 de mayo del año
2002, con una extensión de 402,335,62 ha. (Plan Maestro, 2008-2012, INRENA).
Figura 1. Departamento de Madre de Dios con indicación de la ubicación del sitio del “rostro” y
el poblado de Puerto Luz.
El río donde se ubica el sitio tiene su origen en la cordillera oriental del Perú, que va
desde el nudo de Pasco hasta el nudo de Vilcanota, correspondiendo esta sección a la
cordillera de Marcapata. El río debe tener un origen pluvial o periglaciar en las zonas
altas de la cordillera, discurriendo a través de los accidentes geográficos de su
vertiente orientas hasta cruzar el flanco subandino, ingresando posteriormente en la
llanura amazónica luego de su confluencia con el río Huasoroco. El sitio efectivamente
constituye parte del soporte físico de la cuenca del río en el flanco subandino, pie de
montaña, formando un cañón accidentado, cortando el sustrato geológico de rocas
calizas que caracterizan la cadena montañosa en esta parte del territorio.
El “rostro” se encuentra exactamente en las coordenadas UTM 19L 307020.00 m E
8559961.00 m S, aproximadamente sobre los 130 msnm, y a 60 km siguiendo el cauce
de los cuatro ríos que llevan al lugar; o a 36 km siguiendo un rumbo lineal al suroeste
desde el poblado de Puerto Luz, que es el lugar de referencia geográfico para la
ubicación del sitio, y que sirvió de base para la exploración del mismo en julio del 2015.
Figura 2. Mapa de la Reserva Comunal Amarakaeri indicando la ubicación del “rostro
Harakbut”. Mapa tomado del portal del Ministerio del Ambiente, 2015.
IV. Aspectos geomorfológicos
Desde el poblado de Puerto Luz, la exploración del lugar con el “rostro” se llevó a cabo
río arriba surcando sucesivamente el río Colorado, el río Huasoroco y dos pequeños
tributarios. Debido a que la exploración se hizo en el mes de julio, las condiciones
hídricas eran de bajo caudal lo que permitió observar mejor la situación del cauce de
los ríos y otros detalles geomorfológicos. De esta forma se puedo advertir que las
características fluviales desde Puerto Luz hasta antes de la confluencia con el río Coriri
son muy similares, correspondiendo en general a la llanura aluvial de la cuenca del
Madre de Dios, conformada por un cauce ancho, playas de cantos rodado y arenas
detríticas (Figs. 3 y 4), todas del periodo cuaternario. Hacia el río Coriri, no obstante, es
evidente también un estrangulamiento de la cuenca y el levantamiento de los bordes
del cauce que forman menos playas y más terrazas elevadas, algunas de gran altura,
incluyendo colpas y pocos afloramientos de roca.
Figura 3. Panorama de cause abierto sobre el río Huasoroco, con playas de cantos rodados.
Foto Gori Tumi 2015.
Figura 4. Panorama de cause abierto sobre el río Huasoroco, con playas de arenas. Foto Gori
Tumi 2015.
A partir del río Coriri el cauce torna encañonado con perfiles rocosos semiredondeados
por afloramientos de rocas calizas, presencia de cortas riveras verticales de tierra,
bordes del cauce con depósitos de rocas sueltas redondeadas grandes, depositadas
por arrastre (más de 30 cms); y en especial un lecho irregular de roca solida de caliza
(Fig. 5) intercalada con pozos profundos (piscinas) (Fig. 6), bloques tabulares elevados
desde el borde de la diaclasas (algunos formando barreras escalonadas o paredes
perpendiculares al cauce del río) (Fig. 7), y suelos seminivelados de detritos de
arrastres recientes. Esto contrasta claramente con las cuencas del Colorado y
Huasoroco, antes de la confluencia con el Coriri, en que el río presenta un lecho más
uniforme con suelos de arrastres de detritos, arenas, y terrazas de cantos rodados.
Fig. 5. Cauce de río con afloramientos de rocas semi redondeadas, riveras pedregosas y un
lecho irregular. Foto Gori Tumi 2015.
Fig. 6. Cauce de río con un lecho irregular de afloramientos de rocas y piscinas. Foto Gori Tumi
2015.
Fig. 7. Bloque tabulares de roca arenisca en disyunción lineal cruzando transversalmente el
lecho del río. Foto Gori Tumi 2015.
Geomorfológicamente el sitio del “rostro” comprende todas las características de la
quebrada encañonada, destacando particularmente por el levantamiento de una pared
de arenisca con una cima inclinada diagonalmente de aproximadamente 8 a 4 m de
altura (Fig. 8), que conforma un escalón alto en el decurso del río y sobre el cual se
eleva la saliente de roca que configura el atributo que caracteriza el lugar. El paso
escalonado, que incluye además una cascada, es el primer gran rasgo geológico casi al
final del cauce de este río, indicando lo accidentado de la cuenca mientras se asciende
la falta oriental de la cordillera que la soporta.
Fig. 8. Levantamiento transversal de roca arenisca inclinado formando un escalón sobre el río,
aproximadamente de 40 m de largo por 8 m de altura. Foto Gori Tumi 2015.
Según el mapa geológico del cuadrángulo 26-u, correspondiente a Quincemil,
elaborado por el Instituto Geológico Minero y Metalúrgico del Perú, la base geológica
del sitio corresponde al Grupo Huayabamba Superior (Ph3) del Periodo Neogeno
(Terciario). El grupo Huayabamba destaca por una “secuencia de rocas sedimentarias
que tiene como característica su carácter clástico y su coloración rojiza, siendo de
origen continental… Las formas de sus afloramientos son de colinas redondeadas con
pendientes suaves, en las que se forma un drenaje dendrítico.” (Palacios et. al. 1996:
50). Específicamente, la formación Huayabamba superior (H3) tiene una litología “…de
areniscas feldespáticas cuarzosas gris claras de grano fino, en capas medianas,
lodolitas gris rojizas a marrón, calcáreas intercaladas con otras de color gris verdoso en
capas delgadas, pudiendo contener carofitas.” (Palacios et. al. 1996: 51).
Toda la zona está cubierta por afloramientos de areniscas, la mayoría de los cuales
muestran patrones de tipo tabular o placas en dirección NO-SE, y es fácil notar el
rumbo de las diaclasas que generalmente se observan cruzando transversalmente los
lechos y en algunos pocos casos formando canales cuando la dirección del río se alinea
al de la roca. Debido a la naturaleza geológica de la vertiente oriental de la cordillera y
la constante de los agentes hídricos y atmosféricos, la zona está en continua dinámica.
De hecho el sitio se encuentra en un área de contacto con la formación Ipururo y las
terrazas recientes del Holoceno formadas alrededor de la confluencia del Coriri con el
Huasoroco. Por lo tanto, la zona constituye, como se puede desprender de la
descripción, un territorio de rápidos cambios alrededor del lecho del río,
especialmente en lo que refiere a su relieve y perfil geomorfológico.
V. El sitio
Como ya vimos, el sitio está formado por un conjunto de rasgos geomorfológicos
definidos, siendo el principal de ellosel “rostro”un afloramiento de roca arenisca
de aproximadamente 5 m de altura por 3-4 m de ancho (Fig. 9). El “rostro” se localiza
hacia el margen izquierdo del cauce del río, inmediatamente sobre la barrera
escalonada de roca arenisca por cuya base discurre la corriente de agua en temporada
baja, y de la cual se forma una cascada (ver Fig. 8). Desde el punto de vista paisajístico
el sitio es excepcional ya que el “rostro” de encuentra sobre un paso escalonado en
forma de presa, sobre una cascada y sobre una piscina o laguna de gran tamaño,
siempre en el cauce del río. Pasando el sitio, río arriba, el cauce se presenta mucho
más accidentado (Fig. 10) y es fácil reconocer que parte de los rasgos que se han
observado han dependido mucho de la estación, cuando el río está muy bajo debido a
la temporada seca en la zona altoandina.
El sitio es también un punto de inflexión en el clima de la zona, debido a que se
pueden ver más formaciones de líquenes en las rocas, lo que denuncia un clima
fuertemente nuboso en la estación húmeda. De hecho el soporte de roca del “rostro”
muestra una gran formación de líquenes en casi toda su superficie, lo que distingue
este rasgo de la mayoría de las otras rocas expuestas, que en tiempo de lluvias son
cubiertas por el agua.
Fig. 9. El “rostro Harakbut” visto desde la parte baja del cauce del río. Foto Gori Tumi 2015.
Fig. 10. Cauce encañonado inmediatamente contiguo al rostro, con vista río arriba. Foto Gori
Tumi 2015.
Desde la parte alta del sitio, río arriba, el “rostro” adquiere su fisonomía particular por
la cual fue identificada como un sitio sagrado por los Harakbut (Fig. 11), es decir por su
notable apariencia seminaturalista, asemejando un rostro con rasgos faciales bien
definidos, en especial la nariz, los ojos, la boca y la quijada. Estos detalles son solo
referenciales, ya que, considerando la referencia interpretativa como un fenómeno de
pareidolia6, cualquier observador podría encontrar otros aspectos fisiológicos
dependiendo de su percepción y condicionamiento cultural. La imagen del “rostro”,
no obstante, puede verse principalmente desde la parte elevada y en menor medida
desde la parte baja, destacando siempre la prominencia de la nariz en el perfil de la
roca. Hacia su proyección central, en dirección de la saliente de arenisca, la imagen
pierde definición volviendo a constituir un saliente de roca fracturado (Fig.12).
Fig. 11. Vista del “rostro” sobre un afloramiento de arenisca, vista desde la parte contigua
dentro del cauce del río. Foto Gori Tumi 2015.
6 Según Wikipedia, Pareidolia es “un fenómeno psicológico donde un estímulo vago y aleatorio
(habitualmente una imagen) es percibido erróneamente como una forma reconocible”. (Wikipedia
https://es.wikipedia.org/wiki/Pareidolia).
Fig. 12. Vista del “rostro” desde la proyección central del bloque de roca que lo soporta. Foto
Gori Tumi 2015.
Geológicamente, el “rostrono es más que la sección remanente de un bloque
alargado de roca sedimentaria clástica (arenisca) que atravesaba el cauce del río
transversalmente, y cuyo estado actual se debe a una activa meteorización y erosión
actuando durante miles de años. Es muy probable que poco después de la exposición
de la formación Huayabamba superior, quizá durante el Pleistoceno, el estrato que
formó la barrera de roca del cañón haya tenido el doble de altura hasta que cedió a la
presión del agua y la fuerza del canal, fracturándose y dejando la impronta del rostro
en el borde izquierdo del cauce. La evidencia de este estrato transversal de roca se
encuentra en los extremos laterales de las colinas redondeadas que enmarcan el cauce
del río (Fig. 13), pero que lamentablemente se encuentran en su mayor parte cubiertos
por suelo, humus y bosque húmedo. Estos fenómenos de fractura en los bloques
tabulares de arenisca son visibles hoy en día, cuando diversas barrera de roca en los
cauces de los ríos, son rotos por la presión de las aguas (Fig. 14), lo que indica que el
fenómeno de cambio geomorfológico está corrientemente actuando en la zona desde
el origen de las formaciones rocosas.
Fig. 13. Vista de la base tabular de roca arenisca que soporta la imagen del “rostro” proyectada
hacia el cauce del río. Foto Gori Tumi 2015.
Fig. 14. Bloque tabular de roca arenisca atravesando el cauce del río, con fractura en la parte
central por acción del agua. Notar bloque desprendido yacente al pie de la fractura. Foto Gori
Tumi 2015.
Un examen directo de la roca se hizo en la parte basal, incluyendo la “quijada” y el
canal del río que forma la cascada bajo este rasgo (ver Fig. 11). No se pudo ampliar el
registro debido a la imposibilidad de escalar la roca por la falta de equipo adecuado,
sin embargo pensamos que las observaciones son válidas para toda la superficie del
“rostro”. En primer lugar como se puede observar en las figuras 11 y 12, existe una
clara diferencia en los bloques de roca arenisca que conforman todo el conjunto
tabular, lo que significa que la roca corresponde a diferentes capas de areniscas,
dentro de un grupo clástico, esto se puede ver en la diferentes direcciones de las
diaclasas y en las disyunciones de las rocas, que han marcado o definido la tendencia
en las fracturas, lo que ha ayudado a definir los supuestos rasgos faciales del rostro.
Las formas de decaimiento y fractura derivadas de las particularidades en la geología
de la roca se pueden ver comparando la “nariz” y los “ojos” del “rostro” (ver Fig. 11), lo
que demuestra que la formación de estos rasgos han dependido de fenómenos
geomorfológicos particulares.
Por otro lado, aunque la mayor parte de la roca estuvo cubierta de líquenes pudimos
revisar algunas zonas libres, donde no se hallaron huellas de alguna modificación
deliberada de la morfología de la roca en tiempos pasados. No hay improntas por
golpes de percusión, patrones de fracturas por acción mecánica u otros testimonios
del tipo. Incluso los bordes de las fracturas naturales se presentan de manera regular
como desprendimientos de secciones de roca por las disyunciones (Figs. 15 y 16).
Aunque la mayor parte de la roca presenta facetas inalteradas por acción humana,
existe claramente una evidente degradación por meteorización atmosférica
diferencial, además de la presencia de los líquenes y plantas que están cubriendo la
roca (Fig. 17 y 18), causando en conjunto un deterioro de la superficie externa de la
roca, aumentando su degradación por causas naturales.
La única zona que mostró improntas fue la que corresponde al canal de salida del rió
antes de formar la casaca, misma que se ubica debajo del “rostro”. Esta zona presenta
evidencia de erosión y meteorización mecánica, especialmente por abrasión fluvial. Las
improntas en este caso corresponden a los golpes de rocas contra la pared del canal,
los que se suceden durante el arrastre de sedimentos y detritos por el río (Fig. 19); y
esta fue la única parte de la masa de roca que mostro tales características. Es posible
que la pared del bloque tabular que soporta el “rostro, orientada hacia el cauce alto
del río, exponga rasgos similares, sin embargo no se hicieron mayores exploraciones e
la zona por la dificultad de su acceso; en cualquier caso estas improntas serían también
naturales y no tendrían mayores implicancias en el aspecto particular de la roca que
estamos revisando.
Fig. 15. Sección parcial del bloque tabular de roca arenisca que soporta el “rostro”, mostrando
facetas expuestas por desprendimientos de secciones de rocas en diaclasas y disyunciones.
Foto Gori Tumi 2015.
Fig. 16. Dos facetas opuestas en la roca que soporta el “rostro”, mostrando una sección regula
producto de un desprendimiento natural por una disyunción de la roca. No hay evidencia de
alteración humana. Foto Gori Tumi 2015.
Fig. 17. Comunidad de plantas y líquenes sobre los bloques de roca que conforman el conjunto
tabular de arenisca que soporta la imagen del “rostro”. Foto Gori Tumi 2015.
Fig. 18. Capa de raíces, plantas y tierra, de 4 cm de espesor, cubriendo partes expuestas de las
facetas de roca arenisca, sobre el afloramiento que soporta la imagen del “rostro”. Foto Gori
Tumi 2015.
Figura 19. Sección de roca meteorizada por abrasión mecánica y con improntas de impacto por
arrastre fluvial. Foto Gori Tumi 2015.
Finalmente, no se realizaron exploraciones o prospecciones particulares en el cauce
del río o las riveras cercanas, por lo que aún está pendiente corroborar la existencia de
herramientas de piedra o algún otro tipo de evidencia arqueológica en los alrededores
del sitio. El único descubrimiento adicional fue un posible muro de piedras de estilo
“inca”, hallado rio abajo aproximadamente a 500 m del “rostro”, (Fig. 20), el que
lamentablemente no pudo ser examinado por falta de tiempo. La zona presenta
colinas elevadas y terrazas altas que no han sido exploradas, por lo que la posibilidad
de realizar hallazgos culturales es tangible si se realizaran prospecciones y estudios
arqueológicos sistemáticos.
Figura 20. Probable muro arqueológico cerca del sitio del “rostro”. Foto Gori Tumi 2015.
Conclusiones
De acuerdo al examen realizado, podemos afirmar con confidencia que el “rostro” es,
en sí mismo, un elemento geológico completamente natural, formado por dinámicas
geomorfológicas locales, sin intervención humana de ningún tipo. En este sentido, se
descartan las interpretaciones sobre su manufactura o producción cultural en tiempos
antiguos, ya que, hasta donde hemos podido observar, no existe ninguna evidencia in
situ, que sostenga o refrende estas afirmaciones. Por otro lado, los aspectos visuales y
su interpretación como una imagen antropomorfa se deben a un fenómeno de
Pareidolia, que es enfatizado por la meteorización diferencial de la roca y las
coincidencias formales de la misma con los rasgos faciales humanos, principalmente
desde la parte alta de la quebrada, que es donde la fractura de la barrera de arenisca
original puede interpretarse de esta manera. Este fenómeno de percepción cultural se
anula cuando se varía la perspectiva, en especial desde la dirección proyectada del
bloque de roca fracturado, y en menor medida desde la parte baja de la quebrada; lo
que comprueba, también, que esta imagen no fue manufacturada en el pasado.
Por otro lado, la exploración del sitio del “rostro” nos ha permitido evaluar las
connotaciones culturales y naturales de un sitio que tiene una gran importancia social
para la población Harakbut. En ese sentido, no tenemos ninguna duda que el lugar
constituye un genuino sitio sagrado o “amana” Harakbut, inscrito desde hace mucho
tiempo en las tradiciones orales de los pobladores de Puerto Luz y la Reserva Comunal
Amarakaeri. El autor de este reporte ha podido entrevistar a diversos miembros de la
comunidad de Puerto Luz, comprobando la referencia cultural del sitio y su innegable
valor social, siendo testigo también de diversos comportamientos rituales
relacionados, lo que certifica su consideración sagrada y el valor moral que tiene para
los indígenas de esa zona.
Hay que enfatizar que el sitio forma parte del paisaje ritualizado de los Harakbut,
quienes han incorporado diversos rasgos naturales de la amazonia en sus
concepciones ideológicas, dotándolas de sentido cultural; lo cual no se había
registrado antes con tanto detalle en esta zona. La socialización del paisaje es una
práctica extendida entre las sociedades altoandinas, quienes han incorporado diversos
aspectos de la naturaleza en su mapas cognitivos y culturales; entre estos rasgos
podemos mencionar las montañas (apus), las nacientes de agua (puquios), las lagunas
(paqarinas), entre otros, que son considerados sagrados desde tiempo inmemoriales.
La práctica documentada de estas costumbres en otras partes de los Andes peruanos,
corrobora el sentido sagrado del sitio del “rostro” entre los pobladores Harakbut,
quienes pueden ver reflejada en la imagen de la roca, su sentido de trascendencia y,
como ellos manifiestan, una relación directa con sus ancestros.
Por lo antedicho, la resolución de la naturaleza del “rostro” no tiene implicancias
negativas de ningún tipo, por el contrario, corrobora un hecho sustancial desde el
punto de vista antropológico, que es la apropiación y culturización de la naturaleza;
donde las formas cognitivas de autorreflexión social se aprehenden y valoran en el
paisaje. Este hecho, como vimos en el párrafo anterior, establece una base para un
estudio comparado con las tradiciones culturales altoandinas, donde también se
conocen numerosos “rostros” y “cabezas” asociadas a leyendas míticas desde antes de
la vigencia del Tawuantinsuyu (Inca) hasta la actualidad. Por lo tanto, el conocimiento
de la manera como se produjo el “rostro” debe permitir racionalizar los valores
naturales y sociales autóctonos en la toma de conciencia de los indígenas por sus
tradiciones y su patrimonio; además de coadyuvar a salvaguardar de la Reserva
Comunal Amarakaeri, incrementando de esta forma su riqueza cultural y la de sus
pobladores.
El sitio del rostro, por sus valores tradicionales, culturales y paisajísticos debe ser
reconocido como un lugar sagrado dentro de la población Harakbut y como patrimonio
cultural de la nación, siguiendo las normas legales vigentes en material de cultura
dadas en el Perú, procurando así su protección e intangibilidad, además de su
conservación y estudio futuro.
Agradecimientos
El autor agradece a los miembros del poblado de Puerto Luz, hombres y mujeres
Harakbut, por el apoyo para la realización de este reporte.
Bibliografía
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Masuco, Astillero y Tambopata. INGEMET, Lima.
This research hasn't been cited in any other publications.
  • Natural rockface or tribal sculpture? Peru and US's Hunt Oil don't care
    • David Hill
    Hill, David. 2015. Natural rockface or tribal sculpture? Peru and US's Hunt Oil don't care". The Guardian. Disponible en linea: http://www.theguardian.com/environment/andes-to-the
  • Instituto Nacional de Recursos Naturales
    • Lima Inrena
    Instituto Nacional de Recursos Naturales. 2008. Reserva Comunal Amarakaeri, Plan Maestro 2008-2012. INRENA, Lima.