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Sistemas volcánicos activos como herramienta para la transferencia de conocimientos: área natural protegida Campo de la Piedra Pómez, Puna Catamarqueña.

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  • Instituto de Bio y Geociencias del Noroeste Argentino
  • Instituto de Bio y Geociencias del Noroeste Argentino

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Sistemas volcánicos activos como herramienta para la transferencia de conocimientos:
área natural protegida Campo de la Piedra Pómez, Puna Catamarqueña.
Raúl Becchio (1), Walter Báez (1), Emilce Bustos (1), Agostina Chiodi (1), Agustín Ortiz (1), José G.
Viramonte (1) y Silvio Casimiro (2)
(1) GEONORTE-INENCO (UNSa-CONICET), Av. Bolivia 5150, A4400FVY, Salta, Argentina. tato@unsa.edu.ar
(2) Secretaría de Estado del ambiente y desarrollo sustentable. Departamento de Áreas Naturales Protegidas.
Provincia de Catamarca.
Palabras clave: volcanismo, geoformas, planetología, Puna catamarqueña.
Los geoparques propician la relación entre el patrimonio geológico y cultural. Estos
sectores constituyen una herramienta indispensable para la conservación y promoción del
patrimonio geológico, teniendo como base el conocimiento. De este modo, establecen el sitio
ideal para lograr la sinergia entre la comunidad y el sector científico.
La ley provincial de la Provincia de Catamarca N°5070 (Decreto Reglamentario
1405/03) creó el Sistema Integrado Provincial de Áreas Protegidas (SIPANP). Esta ley fue
promulgada para salvaguardar el patrimonio natural, arqueológico y cultural provincial. El
área protegida Campo de la Piedra Pómez (CPP,Fig.1a) está contemplada dentro de este
sistema y comprende a los afloramientos del CPP, la Caldera del Cerro Blanco (CCB)
(Fig.1c) y la Laguna Purulla.
El paisaje del Área Natural Protegida CPP (Fig.1b) es el resultado de procesos
volcánicos, tectónicos y erosivos, los cuales actuaron a lo largo del tiempo geológico dando
como resultado el aspecto actual de la región. Los peculiares rasgos geológicos convierten a la
reserva en un excelente lugar para la transferencia y enseñanza de las ciencias geológicas.
Dentro del área protegida existen estructuras volcánicas muy diferentes que reflejan la
variedad de estilos eruptivos que pueden ocurrir en la naturaleza. El rasgo más llamativo es el
CPP (Seggiaro et al., 2000, Arnosio et al., 2005, Viramonte et al., 2005, Montero et al.,
2010). Las rocas que afloran en este sector se denominan ignimbritas, las cuales son los
depósitos dejados por flujos piroclásticos durante una erupción volcánica explosiva. Los
flujos piroclásticos son una mezcla de gas, ceniza, pómez y fragmentos de rocas muy
calientes que se mueven a gran velocidad. El CPP se formó a partir de flujos piroclásticos
asociados a un tipo de estructura volcánica muy particular: una caldera volcánica con un
cráter de 4 km de diámetro, denominada CCB. Es una estructura volcánica activa ya que tuvo
erupciones más jóvenes que 5.000 años y actualmente registra una subsidencia (hundimiento)
de aproximadamente 1 cm al año. Dentro de la caldera existe un sistema geotérmico activo
con emisiones de vapor y gases a temperaturas de hasta 86ºC. La composición química rica en
sílice (ácida) de los magmas que generaron el CPP es la responsable de la explosividad de
esta estructura volcánica. Composiciones más pobres en sílice (básicas) generan erupciones
menos explosivas. En el sector norte del área protegida hay una serie de volcanes de pequeñas
dimensiones asociados a erupciones de composiciónes básicas. En un reducido espacio sico
es posible observar varias estructuras volcánicas asociadas a este tipo de magmatismo como
son: conos de escoria, flujos de lavas, domos, criptodomos y cráteres freatomagmáticos.
La erosión del viento dio lugar al desarrollo de una geomorfología muy particular
encontrada en pocos lugares en el mundo. La constante acción del viento ha labrado la
superficie de las ignimbritas dando lugar a geoformas alargadas las cuales se denominan
yardangs (de Silva et al., 2010). Por otro lado, la intensidad de los vientos que se registran en
esta región permite la formación de dunas y megaripples licos de gravas las cuales son
prácticamente únicas en el mundo (Milana, 2009). Sin embargo, tanto los yardangs como las
dunas y megaripples de gravas son comunes en Marte, lo que convierte a este sector de la
Puna austral en un laboratorio astronómico natural (Milana 2009, de Silva et al., 2010). En
la región se observan rasgos tectónicos recientes (neotectónica) como escarpas de fallas
activas afectando abanicos aluviales modernos y salares. Esta tectónica jóven está evidenciada
también por estructuras sedimentarias denominadas sismitas, generadas por la acción de
terremotos.
Lo expuesto pone de manifiesto el gran potencial de esta zona para la aplicación de
una idea integral del concepto de un Geoparque (volcanismo, geomorfología, tectónica,
planetología), para utilizarlo como herramienta de transferencia del conocimiento a la
sociedad, esencialmente sobre procesos geológicos que actuaron y actúan en nuestro planeta y
en este caso especial también en Marte. El conocimiento sobre el Geoparque puede ser
utilizado como base para la protección y administración sustentable de los recursos naturales.
En esta región existe una actividad de geoturismo combinando un paisaje único con la
realización de turismo aventura 4x4, motos enduro, safari fotográficos, caminatas, sandboard,
etc. que debe ser realizada en forma ordenada y controlada. La constitución de un Geoparque
debe permitir la formación de agentes y guías turísticos locales y aportar a la generación de
recursos económicos regionales (localidades cercanas El Peñón, Antofagasta de la Sierra).
Figura 1: A- Mapa de ubicación del área natural protegida CPP. B- Vista de los yardangs del CPP. C- Dunas de
grava. De fondo el volcán Carachipampa. D- dunas en Marte. E- Vista panorámica de la caldera Cerro Blanco.
Referencias
Arnosio, M., Becchio, R., Viramonte, J. G., Groppelli, G, Norini G. y Corazzato, C., 2005. Geología del Complejo Volcánico
Cerro Blanco (26° 45` LS- 67° 45` LO), Puna Austral. Actas 16º Congreso Geológico Argentino, 1: 851-858. La Plata.
de Silva, S.L., Bailey, J.E., Mandt, K.E.y Viramonte, J.M. 2010. Yardangs in terrestrial ignimbrites: Synergistic remote and
field observations on Earth with applications to Mars. Planetary and Space Science. Volume 58, Issue 4, Pages 459–471.
Milana J.P. , 2009, Largest wind ripples on Earth?: Geology, v. 37, p. 343–346.
Montero López, María Carolina; Hongn, Fernando; Brod, José Affonso; Seggiaro, Raúl; Marrett, Randall; Sudo, Masafumi.
Magmatismo ácido del Mioceno superior-Cuaternario en el área de Cerro Blanco-La Hoyada, Puna Austral. Revista de la
Asociacion Geologica Argentina; Lugar: Buenos Aires; Año: 2010 vol. 67 p. 329 – 348
Seggiaro R.E., Hongn F. y Clavero J. (1999).“Hoja Geológica 2769 II Paso San Francisco, provincia de Catamarca”, Servicio
Geológico Minero Argentino. Boletín N° 294.
Viramonte, J. G, Arnosio, M., Becchio, R., Groppelli, G., Norini, G., Corazzato, C:, DiFilippo, M., Colombi, A., Blanco, M.,
Euillades, P., Poodts, M., Castro Godoy, S., Ash, G., Heit, B., 2005. Cerro Blanco Volcanic Complex: The youngest caldera
systems in the southern Central Andes. A multidisciplinary earth science Project. Congreso.Latinoamerikan Kolokium. 2005
Potsdam – Alemania.
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Article
Full-text available
Unique wind ripples attaining heights to 2.3 m, wavelengths to 43 m, and a crest maximum grain size of 19 mm occur on the Argentine Puna Plateau at ∼4000 m altitude. These are the largest ripples reported on Earth, comparable only to Mars counterparts. They form in the presence of high proportions of low-density pumice clasts (0.91 g/cm3), although crests are exclusively composed of varnished, normal-density clasts (2.43 g/cm3). Mature ripple profiles are partly excavated on bedrock, so they form by a combination of deflation, winnowing of finer grains, minor wind drift of fine gravel, and lagging of clasts >4 cm. The large ripple size appears to be related to strong winds, dense saltation layers, and a long time for evolution. Ripple sizes are smaller on obstacles, as compared to flat terrain; there is a lack of correlation between clast size, wavelength, and the extreme ripple size (in spite of the thin atmosphere), all of which suggest that while small-scale gravel ripples may form according to a reptation model, their evolution into large-scale types may relate to aero dynamic instabilities originating at the saltation curtain-air interface.
Article
The conditions of formation and the form of yardangs in ignimbrites in the Central Andes of Chile, Bolivia, and Argentina may be the most convincing terrestrial analog to the processes and lithology that produce the extensive yardangs of the Medusae Fossae Formation (MFF) of Mars. Through remote and field study of yardang morphologies in the Central Andes we highlight the role that variable material properties of the host lithology plays in their final form. Here, ignimbrites typically show two main facies: an indurated and jointed facies, and a weakly to poorly indurated, ash- and pumice-rich facies. Both facies are vertically arranged in large (erupted volume >100's of km3) ignimbrites resulting in a resistant capping layer, while smaller (10's of km3) ignimbrites are made predominantly of the weakly indurated facies. The two facies have quite different mechanical properties; the indurated facies behaves as strong rock, fails by block collapse and supports steep/vertical cliffs, while the non-indurated facies is more easily eroded and forms gentle slopes and manifests as more subdued erosional forms. In response to aeolian action, the presence of an upper indurated facies results in large, elongate, high aspect ratio (1:20–1:40) megayardangs that form tall (100 m), thin ridges with steep to vertical walls. These are built on a broad apron of the weakly indurated facies with abundant fallen blocks from the upper indurated facies. These terrestrial megayardangs appear to be analogous to megayardangs with associated block fields seen on Mars. Smaller-volume, weakly indurated ignimbrites are sculpted into smaller, stubbier forms with aspect ratios of 1:5–1:10 and heights rarely exceeding 10 m. Excavation of a windward basal moat suggests an erosional progression like that seen in incipient yardangs on Mars. Excavation rates of 0.007–0.003 cm/year are calculated for the weakly indurated ignimbrites. While a persistent strong unidirectional wind is the dominant parameter controlling yardang formation and orientation, a role for flow separation and vorticity is also suggested by our observations at both yardang types. While the indurated facies is commonly pervasively jointed, jointing is of secondary importance in controlling yardang orientation. Serrated margins, a common feature on Mars, result from oblique intersections of jointing with yardang flanks or scarps of ignimbrite. The processes of yardang formation we describe from ignimbrites from the Central Andes are not necessarily specific to ignimbrites, but do connote that degree and distribution of induration is a major control in yardang formation and this has implications for the lithology of the MFF on Mars.
Revista de la Asociacion Geologica Argentina; Lugar: Buenos Aires
  • Del Magmatismo Ácido
  • Puna Mioceno Superior-Cuaternario En El Área De Cerro Blanco-La Hoyada
  • Austral
Magmatismo ácido del Mioceno superior-Cuaternario en el área de Cerro Blanco-La Hoyada, Puna Austral. Revista de la Asociacion Geologica Argentina; Lugar: Buenos Aires; Año: 2010 vol. 67 p. 329 – 348
Hoja Geológica 2769 II Paso San Francisco, provincia de Catamarca
  • R E Seggiaro
  • F Hongn
  • J Clavero
Seggiaro R.E., Hongn F. y Clavero J. (1999)."Hoja Geológica 2769 II Paso San Francisco, provincia de Catamarca", Servicio Geológico Minero Argentino. Boletín N° 294.