ChapterPDF Available

¿Nativo o foráneo? El meloncillo de Tabacalera y su aportación a la historia de la especie

Authors:
Carmen Fernández Ochoa
Almudena Orejas Saco del Valle
Paloma García Díaz
Fernando Gil Sendino
Edición cientíca:
La Fábrica de Tabacos de Gijón Arqueología e Historia
de un espacio milenario
La Fábrica de Tabacos de Gijón.
Arqueología e Historia de un espacio
milenario
Edición cientíca:
Carmen Fernández Ochoa [et.al]
1.ª ed. Gijón:
Ayuntamiento de Gijón, 2015
356 p: il. col. y n. 28 cm
En portada:
Almudena Orejas Saco del Valle,
Paloma García Díaz y
Fernando Gil Sendino
ISBN: 978-84-89466-71-5
D.L.: AS 03929-2015
Fernández Ochoa, Carmen
Fábrica de Tabacos de Gijón-Restos
Arqueológicos
Fábrica de Tabacos de Gijón-Historia
904(460.12 Gijón)
663.97(460.12 Gijón)
© de los textos e ilustraciones interiores:
los autores
© de las fotos interiores: los autores
© Ayuntamiento de Gijón
© de esta edición: Ayuntamiento de Gijón
Plaza Mayor, 1. 33201 Gijón
Diseño:
Manuel Fernández (MF)
Impresión:
Cízero Digital, S.L.
Depósito legal: AS 03929-2015
ISBN: 978-84-89466-71-5
Impreso en España. Printed in Spain
Historia del edicio de la
Fábrica de Tabacos de Gijón
Cigarreras de Gijón. La vida
en torno a la Fábrica de Tabacos
en clave de Historia Social
La Casa del Forno:
Un "convento" provisional para
las Agustinas Recoletas
El Convento de religiosas
Agustinas Recoletas de Gijón.
Sobriedad fundacional
y continuidad clasicista
Los restos arqueológicos
del Convento
La lucha por la supervivencia.
Cimadevilla entre los
siglos XV y XVII
El registro arqueológico.
Excavaciones en el
Sector 20
Estudio de los materiales
arqueológicos
Arquitectura y función del
pozo-depósito de Tabacalera
Paz García Quirós
Nuria Vila Álvarez
Paz García Quirós
Nuria Vila Álvarez
Carmen Fernández Ochoa
Vidal de la Madrid Álvarez
Carmen Fernández Ochoa
Paloma García Díaz
Fernando Gil Sendino
Yolanda Álvarez González
Laura Sampedro Redondo
Carmen Fernández Ochoa
Paloma García Díaz
Fernando Gil Sendino
Almudena Orejas Saco del Valle
Carmen Fernández Ochoa
Fernando Gil Sendino
Javier Salido Domínguez
Carmen Fernández Ochoa
Almudena Orejas Saco del Valle
Fernando Gil Sendino
22
44
70
74
86
98
114
126
158
20
68
112
17
18
pág.
pág.
pág.
pág.
Presentación
Introducción
Paisaje urbano, historia
y sociedad.
La Fábrica de Tabacos
de Gijón
I
II
III
La génesis de un nuevo
espacio urbano.
El Convento de las monjas
Agustinas Recoletas
Bajo el suelo de
la Fábrica de Tabacos
3
2
1
4
5
6
7
8
9
Índice
El relleno sedimentario del
pozo-depósito de la antigua
Fábrica de Tabacos de Gijón:
un archivo geológico de los
siglos VI-VIII
Análisis sedimentológico
del pozo-depósito de agua
de la Tabacalera de Gijón.
Interpretación de los resultados
Estudio palinológico del
pozo-depósito de la Fábrica
de Tabacos de Gijón
Las plantas enterradas:
historia del uso y abandono
del pozo-depósito de la
Tabacalera de Gijón
La fauna del pozo-depósito roma-
no de la Fábrica de Tabacos de
Gijón. Aspectos generales de las
unidades estratigrácas 25 y 26
Caracterización morfométrica
de los perros de la unidad
estratigráca 26 del pozo-
depósito de la Tabacalera
(Canis familiaris)
¿Nativo o foráneo? El meloncillo
de Tabacalera y su aportación a
la historia de la especie
Los peces del pozo-depósito
de Tabacalera
(Unidad estratigráca 26)
Los moluscos del pozo-depósito
de Tabacalera
Los ácaros oribátidos
subfósiles del pozo-depósito
de la Tabacalera de Gijón.
Aproximación a la reconstrucción
del paleoambiente
Un ácaro conrma la presencia
histórica de Microtus arvalis
en la costa asturiana
Montserrat Jiménez-Sánchez
Belén Naves-Ramos
Daniel Ballesteros
Santiago Giralt
Ana Moreno
Blas Valero-Garcés
Vicente Jiménez Muñoz
Juan Sánchez Díaz
Sabina Asins Velis
Juan Bautista Marco Segura
Sebastián Pérez Díaz
José Antonio López Sáez
Yolanda Carrión Marco
Leonor Peña-Chocarro
Diego Sabato
Esther Checa Gómez
Elena López-Romero González de la Aleja
Laura Llorente Rodríguez
Carlos Nores Quesada
Antonio Sánchez Marco
Arturo Morales Muñiz
Arturo Morales Muñiz
Jimena López Arrabé
Sara Casado Violat
Laura Llorente Rodríguez
Laura Llorente Rodríguez
Carlos Nores Quesada
Philippe Gaubert
Arturo Morales Muñiz
Eufrasia Roselló Izquierdo
Arturo Morales Muñiz
Laura Llorente Rodríguez
Arturo Morales Muñiz
Andrea González Ibáñez
Andrea González Ibáñez
Carlos Nores Quesada
IV
Archivos bajo el barro 184
194
200
210
226
238
246
252
260
266
276
pág.
10
11
12
14
16
18
13
15
17
19
20
182
Carmen Fernández Ochoa
Avelino Gutiérrez González
Almudena Orejas Saco del Valle
José Antonio Suárez García
Pelayo González-Pumariega Solís
Ramón Jesús Argüelles Fraga
Beatriz Rodríguez Fernández
Fernando Gil Sendino
Yolanda Álvarez González
Luis Francisco López González
Miguel Ángel López Marcos
Miguel Ángel López Marcos
Josena Rascón Pérez
Guillermo Pimentel de Francisco
Manuel Campo Martín
Óscar Cambra-Moo
Armando González Martín
Rafael Alonso Ojeda
Epílogo
Gijón entre la Antigüedad
y la Edad Media
Anexos
Gijón entre a Antigüedad y
la Edad Media
Anexo I
Documentación del edicio de
la Fábrica de Tabacos y su
contexto. Topometría láser 3D
y cartografía inversa
Anexo II
Excavaciones en la antigua
Fábrica de Tabacos.
Naves y patios exteriores
Anexo III
Uso y abandono del pozo-depósito
romano de la antigua Fábrica de
Tabacos de Gijón a través de sus
materiales y estado de
conservación
Anexo IV
Estudio de dos enterramientos
hallados en la antigua Fábrica
de Tabacos de Gijón
Anexo V
El acuífero del Cerro de
Santa Catalina
282
298
315
322
332
343
349
350
pág.
pág.
pág.
The Tobacco Factory of Gijón.
Archaeology and History of a millenary space
SUMMARY
280
297
El meloncillo de Tabacalera
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
12
13
14
15
16
17
18
19
20
246
16 ¿Nativo o foráneo?
El meloncillo de Tabacalera y su aportación
a la historia de la especie
Laura Llorente Rodríguez
Carlos Nores Quesada
Philippe Gaubert
Arturo Morales Muñiz1
1 –––
INTRODUCCIÓN
El meloncillo (Herpestes ichneu-
mon Linnaeus, 1758) (gura 1), co-
nocido por los griegos con el nom-
bre de ichneumon (ίχνεύμονεζ), ha
tenido una relación histórica larga
y peculiar con los seres humanos
desde hace seis milenios. Se trata
de la única especie de herpésti-
dos, familia de amplia distribución
afro-asiática, que actualmente for-
ma parte de la fauna europea. No extraña entonces
que los avatares de su distribución, presente y pasada,
hayan sido objeto secular de polémicas.
El meloncillo es un pequeño carnívoro generalista,
habitual comensal en las áreas antrópicas cuya distri-
bución actual en la Península Ibérica está principal-
mente establecida en el suroeste. Aun cuando pare-
ce haber sufrido una importante regresión, al menos
a lo largo del siglo XIX (Puiggener, 1888; Calderón,
1892; Cabrera, 1914) sus límites se están ampliando
en las últimas décadas (Borralho et al., 1996; Ramos
et al., 2009; Barros y Fonseca, 2011) hasta el punto de
estar siendo identicado en tierras zamoranas como
la Sierra de la Culebra y en los alrededores de Toro
(Talegón y Parody, 2009; Palomares, 2012). Tradicio-
nalmente, esta especie se ha considerado introducida
en la Península Ibérica durante época islámica, como
agente controlador de plagas como roedores, reptiles
e insectos (Puiggener, 1888; Calderón, 1892; Paloma-
res, 2013). La presencia de restos arqueológicos de
meloncillo en dos yacimientos con cronologías islámi-
cas, Cueva de Nerja (Málaga) y Muge (Salvaterra de
Magos), apoyaría tal hipótesis de introducción “asisti-
da” de la especie (Riquelme-Cantal et al. 2008, Detry
et al. 2011). Sin embargo, la presencia de meloncillos
fuera de su rango de distribución habitual es un hecho
constatado desde al menos el siglo V-IV a.C. en Sant’
Antioco, en lo que había sido un entorno portuario y
urbano de época púnica en la isla de Cerdeña (Cam-
panella y Wilkens, 2004; Masseti, 2009). Sin embargo,
los resultados de un reciente estudio logeográco
(esto es, el análisis de las señales genéticas de pobla-
ciones de una misma especie procedentes de distintas
zonas) aboga por un escenario bien distinto como es
la presencia del meloncillo en la península desde el
Pleistoceno (Gaubert et al., 2011). La distintiva señal
genética de las poblaciones ibéricas, fuera de coinci-
dir con las del norte de África (de donde procederían
los supuestos ejemplares que habrían introducido los
musulmanes a partir del siglo VIII AD), sugiere que
ésta población ibérica tuvo que estar aislada de otras
poblaciones durante el suciente tiempo como para
hacer surgir dicha “identidad genética”.
En este contexto, la presencia de meloncillo en
el pozo de Tabacalera, de nuevo fuera del territorio
actual de distribución de la especie y en una crono-
logía previa a la invasión islámica, nos proporciona
una oportunidad para valorar si estos animales fueron
transportados, y, en caso armativo, cuál podría ser su
procedencia. Para ello repasaremos, en primer lugar,
los datos históricos referidos al meloncillo fuera de su
área de distribución actual en la península, abordan-
do después si el origen del depósito de los restos de
meloncillo en Tabacalera fue intrusivo o debido a la
actividad antrópica, para concluir con una valoración
sobre el papel de este hallazgo en la problemática lo-
geografía de la especie.
2 –––
EL MELONCILLO EN LA ESPAÑA
ATLÁNTICA
La primera referencia al meloncillo en España no es
una mención directa del propio animal, sino de un ape-
lativo vinculado a éste. Se trata de una carta fechada el
Figura 1
Meloncillo (Herpestes
ichneumon).
Fotografía de Antonio Vàzquez
247
Ponien te y Norte, bien distantes del litoral mediterráneo
y costas africanas”. Más concreta es la cita recogida
por Delibes (1982) al mencionar un ejemplar captu-
rado en 1869 en la provincia de León depositado en
el Staatliches Museum für Naturkunde de Stuttgart. Lo
mismo sucede en Galicia: López Seoane (1878) cita un
ejemplar cazado en Lavacolla, cerca de Santiago de
Compostela, el 28 de noviembre de 1870. Posterior-
mente consiguió un nuevo ejemplar cazado en Sada,
probablemente en 1887 (Nores, en prensa), y en 1894
recogió información de seis ejemplares vistos o ca-
zados en la comarca de Ferrol. Dos de ellos llegaron
a sus manos; uno está depositado en las colecciones
de Los Museos Cientícos de A Coruña junto con el
meloncillo de Sada y el otro fue enviado al Museo Bri-
tánico de Historia Natural y mencionado por Miller en
su Opus magnum sobre los mamíferos de Europa occi-
dental en 1912 (Nores, en prensa).
La presencia del meloncillo o icneumón en Astu-
rias y en sus regiones vecinas no se limita a este único
caso y, en contra de la opinión general, no son esca-
sas las citas a partir del siglo XIX. Palacios et al. (1992)
mencionan un ejemplar recogido en Primout (Páramo
del Sil) el 17 de noviembre de 1982.
Así con todo, con independencia de lo anecdótico
que pueda resultar la presencia de un meloncillo en
Gijón en el siglo VI o VII AD, las citas históricas en el en-
torno cantábrico parecen indicar que este animal ha-
bría llegado hasta al menos el siglo XIX. Sus paupérri-
mas referencias en fuentes en las que suelen aparecer
las relaciones de fauna como adjuntas a descripciones
geográcas o topografías médicas, sugieren que fue
una especie poco abundante y poco conocida, proba-
blemente circunscrita a unas pocas localidades.
3 –––
EL MELONCILLO DE TABACALERA
Un total de 28 piezas esqueléticas atribuidas a un me-
loncillo adulto se han recuperado en la unidad estrati-
gráca 26 (gura 2). El desgaste dentario que presenta
este individuo sugiere una avanzada edad (gura 3),
Figura 2
Piezas esqueléticas
recuperadas e identificadas
del meloncillo de Tabacalera
(LAZ-UAM).
30 de julio de 1478 que los representantes de la ciudad
de Valencia enviaron a su embajador ante la corte de
Juan II de Aragón. En ella dedicaban a los judíos con-
versos de su ciudad el adjetivo poco grato de “rates
de faraho” (Belenguer, 2012: 96). Al parecer se trataba
de una denominación insultante que hacía referencia
a la huida de los judíos de Egipto, algo así como las
ratas que abandonan el barco. Lo interesante es que
el texto precede tres cuartos de siglo al nombre de
ratas de Faraón que Belon recogió en 1553 en Egipto
como traducción directa del nombre que los nativos
de Egipto daban en árabe al ichneumon, de manera
que parece que este nombre de alguna manera llegó
a España con anterioridad, cuando los intercambios
comerciales y culturales entre los reinos cristianos y el
sultanato de Egipto eran muy limitados. Sin embargo,
no eran éstos inexistentes y como prueba de ello están
las embajadas establecidas en la época de Juan I de
Aragón y Alfonso X de Castilla con el sultán de Egipto
en el siglo XIII (Morales Muñiz, 2000) por las que “tro-
jiéronle otras bestias é animalias de muchas maneras”
(Rosell, 1953).
Las referencias directas a ejemplares de melon-
cillo en la Península Ibérica hacen acto de presencia
cuando Widdrington (1844) consigue un ejemplar en
Sevilla para enviarlo al Museo Británico, a partir del
cual Gray (1842) describió la forma europea del ich-
neumón.
Desgraciadamente, las referencias a la presencia
del meloncillo en Asturias no son tan concretas como
en otros territorios próximos. Pastor y López (1859) lo
mencionan diciendo “Herpestes Widringtonii: Melonci-
llo. No ofrece más particularidad sino la de haber pocos
individuos, y la de ser la única provincia de las de nues-
tro N. y O. donde ha sido visto hasta hoy”. Víctor López
Seoane, recopiló información sobre la fauna asturiana
y hacia 1888 en unas notas manuscritas (“Herpestes
ichneumon: Sinopsis del género”), que nunca llegó a
publicar, rerió como área de distribución del melon-
cillo Asturias y Galicia . Finalmente, en la cha número
94 del libro de registro del farmacéutico avilesino Ce-
lestino Graiño, aparece un meloncillo, sin localidad y
en donde consta: “Ejemplar disecado el 25 de julio de
1899. Regalo de D. José Mª Cienfuegos”.
No fueron éstas las únicas citas de meloncillo en la
región atlántica ibérica; Graells (1897) escribió “yo lo
he recibido para nuestro gabinete de Historia Natural,
de todas las provincias de España, incluso las de
Figura 3
Mandíbula del meloncillo de
Tabacalera (LAZ-UAM)
El meloncillo de Tabacalera
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
12
13
14
15
16
17
18
19
20
248
aunque el buen estado de conservación de los huesos
ha permitido medir gran parte de las piezas, datos que
se ofrecen en la tabla 2.
Como ocurre con el resto de la fauna recupera-
da en esta unidad 26 (ver capítulo La fauna del pozo
romano de la Fábrica de Tabacos de Gijón. Aspectos
generales de las unidades estratigrácas 25 y 26), las
piezas de meloncillo no presentan ninguna señal de
manipulación. Esto refuerza la naturaleza de muladar
de este contexto que ya comentamos y concuerda
con un evento rápido de enterramiento que además
debió suceder en ausencia de oxígeno, permitiendo
una conservación excepcional de la materia orgáni-
ca. El hecho de que el meloncillo sea una especie sin
interés económico nos invita a barruntar una analogía
con otros animales de compañía domésticos, que son
quienes dominan numéricamente la UE26 (perros y
gatos totalizan el 50% del NR). En este sentido, des-
tacar que tal funcionalidad como mascota no invalida
un uso alternativo como agente controlador de plagas
en condiciones de semi-libertad, del mismo modo que
ocurre con los gatos. Si este meloncillo hubiese sido
una alimaña cabría esperar que algún hueso hubiera
portado huellas reveladoras de una muerte violenta
(traumatismo, fractura, incisión, punción, etc.) lo que
no es el caso. Cabe la posibilidad de que se tratase
de un animal salvaje que cayó en el aljibe aunque, en
este sentido, ni el área ni los hábitos harían sospechar
en fauna local, viviendo en las proximidades de un en-
torno altamente antropizado. Sea como fuere, estamos
ante una evidencia de la especie a nales del siglo VI
AD en una zona fuera de su área de distribución. Este
dato, incontestable, debe ampliarse para poder inda-
gar más sobre el origen del animal. Dos son estas lí-
neas de investigación a nivel biológico: osteometría y
paleogenética.
Por lo que se reere a la osteometría, en la tabla 1
podemos apreciar claramente como existen dos con-
juntos bien diferenciados en los meloncillos ibero-
maghrebíes, en donde el núcleo ibérico meridional
es notablemente mayor y más robusto que los me-
loncillos marroquíes, con quienes no sólo se sitúa el
único ejemplar que consta de la España atlántica me-
dido por Miller (El Ferrol), sino también nuestro ejem-
plar de Tabacalera. Se trata de un dato que deberá
ser explorado atendiendo al conjunto del esqueleto
(tabla 2) y con series poblacionales de mayor enver-
gadura, pero la propuesta queda, en cualquier caso,
planteada.
Enlazando con ello, por lo que se reere a la ca-
racterización genética de este ejemplar, es necesa-
rio comentar que el estudio —de enorme relevan-
cia para el tema— está aún en curso. No obstante,
podemos adelantar que los análisis indican que el
ejemplar de Tabacalera no se encuentra emparen-
tado con los meloncillos autóctonos de la Península
Ibérica, conrmando, de este modo, la introducción
del ejemplar en la ciudad de Gijón (Gaubert et al., en
preparación).
ESCÁPULA
Lado Hs Glp Slc
D 12,3 11 10,2
S 12,5 11 9,8
HÚMERO
Lado GL SD Dp Bd
S 71,7 5,1 18 15,7
RADIO
Lado GL SD Bp Bd
S 57,1 3,6 7,1 9,6
ULNA
Lado GL Lo BPC DPA SDO
D 71,5 13,3 7,3 12,1 9,9
S 71,7 13,5 7,7 11,7 9,6
FÉMUR
Lado GL GLC SD Bp Bd Dc
D 80,4 82,5 7,1 17,5 16 8,5
TIBIA
Lado GL SD Bp Bd
S 77 6,4 15,5 11,1
FÍBULA
GL Bp Bd
72 8,9 7,8
PELVIS
Lado GL LA Lfo SH
D (72,8) 11 20 0,4
ATLAS
GB BFcr BFcd Lad GL H
36,8 23,2 (15,5) 4 23 23
AXIS
LCDe LAPa BFcr BFcd H
25,5 30 13,6 (8,4) 22,6
CRÁNEO
Lado 1 23 15 (
D 95,7 34 (28,7)
S
MANDÍBULA
Lado 1 2 8 18
D 62,7 67,2 31,8 25
S 63,1 67 31,4 (25)
Tabla 2
Medidas detalladas
del ejemplar adulto de
meloncillo. Las medidas
siguen las directrices y
siglas de Driesch (1976)
Ejemplar LCB AZ AM AIO LM
TABACALERA 95,7 51,5 35 19,5 62,7
SEVILLA (macho joven) 98 54 35,4 19,8 64,8
SEVILLA (hembra) 105 40 70,4
DOÑANA (macho) 103 57,2 39,2 21,2 68,2
FERROL (macho) 48 34 16 58
TANGER 1 (macho) 94,6 53,4 35 65
TANGER 2 (macho) 99 50,4 36 62,6
Tabla 1
Comparativa de las medidas
craneales del meloncillo de
Tabacalera con los ejempla-
res medidos por Miller (1912)
en distintas localidades
ibéricas y en Marruecos (LCB:
longitud condilobasal; AZ:
Anchura cigomática; AM:
Anchura mastoidea; AIO:
Anchura interorbitaria; LM:
Longitud de la mandíbula)
249
4 –––
DISCUSIÓN Y CONCLUSIONES
El meloncillo ha tenido una relación histórica larga con
los seres humanos. Ya los egipcios los habían momi-
cado y reconocido un importante estatus, algo que
también debieron de hacer los fenicios que realizaban
amuletos con su egie (Campanella y Wilkens, 2004).
Aristóteles incluyó en Historia Animalium (VI, 35) al ich-
neumon con especies como el gato y el perro, com-
parando su biología con la de otras especies salvajes,
como lobos y panteras. Posteriormente Plinio en su
Naturalis Historia (X, 179) retoma este mismo pasaje. El
sentido del texto parece contraponer, por sus caracte-
rísticas similares, algunos carnívoros domesticados a
los silvestres. También Eliano en De Natura Animalium
(IV, 44) destaca que algunos animales de Egipto, una
vez amansados, no recelarán de los dueños que los ali-
mentan, entre los que incluye los gatos, el icneumón,
el cocodrilo (?) y el halcón. Finalmente Marcial en sus
Epigramas (LXXXVII) habla del cariño de algunos ro-
manos por sus mascotas, entre las que se incluye el
ichneumon. Aunque no se mencione explícitamente la
domesticación o semi-domesticación de este animal,
todo esto sugiere que la relación entre los meloncillos
y los humanos en el mundo clásico, y particularmen-
te en Roma, era muy similar a la que encontraron los
europeos que llegaron siglos después a Egipto: un
animal que si bien era silvestre, también era capaz de
vivir amansado en las viviendas humanas, casi domes-
ticado como el perro o el gato, o al menos apreciado
como mascota.
La primera descripción que se encuentra en occi-
dente de la costumbre egipcia de mantener en casa
mangostas es la de Pierre Belon (1553) quien tras su
viaje a Oriente Medio cuenta cómo se venden en el
mercado de Alejandría crías de ichneumon para que
la gente las mantenga en sus casas, como a los gatos
o a los perros, para que cacen ratas. Si bien esta cos-
tumbre egipcia es atestiguada por viajeros de diversas
nacionalidades en los siglos posteriores (Alpini, 1735;
Dapper, 1668; Maillet, 1751; Hasselquist, 1766; Jauffret,
1804, entre otros), no es conocida en otros lugares
donde existían mangostas (Buffon, 1798). El primero
en obtener nuevas y abundantes informaciones sobre
el ichneumón es Geoffroy Saint-Hilaire (1812) en la
campaña de Napoleón en Egipto llamando la atención
sobre el hecho de que no se trata de un animal domés-
tico sino que únicamente se venden en los mercados
las crías que casualmente se capturan en el campo, y
que, al margen de poder ser apreciado en las casas, es
un animal silvestre que causa daños en los gallineros,
tímido y difícil de ver en la naturaleza (gura 4).
En este contexto, cabe destacar que la mayor par-
te de los textos clásicos, con la excepción de Vitruvio,
quien hacia el cambio de Era, menciona el meloncillo
en relación con los ríos africanos (De Architectura VIII,
2), hablan del ichneumon como habitante de Egipto,
posiblemente por ser el lugar donde se sabía que vi-
vía asociado con los seres humanos. Por tal razón, si
la presencia en Europa del meloncillo fue de origen
alóctono, las relaciones genotípicas que esperaríamos
encontrar remitirían, según estas fuentes, a las pobla-
ciones egipcias o del Próximo Oriente (ed. clado II
de Gaubert et al., 2011). En tal caso, si ya existía una
población ibérica establecida desde el Pleistoceno y
tal introducción de individuos orientales tuvo éxito, su
señal genética debería haberse incorporado a la de
la población autóctona, lo que no parece haber sido
el caso (Gaubert et al., 2011). Queda por ver si los
últimos ejemplares citados a nales del siglo XIX y
principios del XX en la zona atlántica conservan hue-
llas genéticas que los relacionen con una introducción
desde el Próximo Oriente, lo que de momento tampo-
co parece ser el caso (Gaubert et al., en preparación).
¿Hubo en algún momento una distribución pan-penin-
sular del meloncillo en Iberia que en el siglo XIX que-
dó reducida al cuadrante suroccidental en lo que pa-
rece coincide con el óptimo climático y de hábitat de
la especie? ¿Quedaron en el norte apenas retales de
dicha distribución original? ¿Tienen también los ejem-
plares del norte, como se apunta para el meloncillo de
Gijón, un origen ajeno al solar ibérico? Estas y otras
preguntas tendrán cumplida respuesta si analizamos
detenidamente el ADN de estos “meloncillos gaiteros”
y lo contrastamos con el de las restantes poblaciones
ibéricas, incluidas las más antiguas, como sería el caso
del meloncillo de Tabacalera.
Figura 4
Mangouste ichneumon.
Description de L’Egypte,
Naturalis Historia vol I.
Zoologie, Mammifères par
Étienne Geoffroy Saint –
Hilaire, Pl. 6
El meloncillo de Tabacalera
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
12
13
14
15
16
17
18
19
20
250
BIBLIOGRAFÍA
Alpini, P. (1735): Historiae Aegypti Naturalis. Pars prima.
Qua continentur Rerum Aegyptiarum Libri quatuor.
Opus postumun, Lugduni Batavorum [Leiden]
(Apud Gerardum Potuliet).
Barros, T. y Fonseca, C. (2011): “Expansão do
sacarrabos Herpestes ichneumon (Linnaeus, 1758)
em Portugal”, Galemys, 23, pp. 9-15.
Belenguer, E. (2012): Fernando el Católico y la ciudad
de Valencia, Valencia (Publicacions de la
Universitat de Valencia).
Belon, P. (1553): Les observations de plusieurs
singulatitez et choses memorables, trouvées en
Grece, Asie, Iudée, Egypte, Arabie & autres pays
estranges, Paris (Gilles Corrozet).
Borralho, R.; Rego, F.; Palomares, F. y Hora, A.
(1996): “The distribution of the Egyptian
Mongoose Herpestes ichneumon (L.) in Portugal”,
Mammal Review, 26 (1), pp. 1-8.
Buffon, Conde de (1798): Historia Natural, General
y Particular. Tomo XV, Madrid (Viuda de D. Joaquín
Ibarra).
Cabrera, A. (1914): Fauna Ibérica. Mamíferos, Madrid
(Museo Nacional de Ciencias Naturales).
Calderón, S. (1892): “Inuencia de la dominación
Árabe en la fauna de Andalucía”, Boletín de la
Institución Libre de Enseñanza, 16 (367),
pp. 155-157.
Campanella, L. y Wilkens, B. (2004): “Una mangusta
egiziana (Herpestes ichneumon) dall’abitato
fenicio di Sant’Antioco”, Rivista di Studi Fenici, 32,
pp. 44-48.
Dapper, O. (1668): Naukeurige Beschrijvinge der
Afrikaensche Gewesten, Amsterdam (Jacob van
Meurs).
Delibes, M. (1982): “Notas sobre la distribución
pasada y actual del meloncillo Herpestes
ichneumon (L.) en la Península Ibérica”, Doñana
Acta Vertebrata, 9, pp. 341-352.
Detry, C.; Bicho, N.; Fernandes, H. y Fernandes, C.
(2011): “The Emirate of Córdoba (756–929 AD)
and the introduction of the Egyptian mongoose
(Herpestes ichneumon) in Iberia: the remains
from Muge, Portugal”, Journal of Archaeological
Science, 38, pp. 3518-3523.
Driesch, A. von den. (1976): A guide to the
measurement of animal bones from archaeological
sites (= Peabody Museum Bulletin, 1), Yale.
Gaubert, P.; Machordom, A.; Morales, A.; López-Bao,
J. V.; Veron, G.; Amin, M.; Barros, T.; Basuony, M.C.;
Djagoun, A.M.S.; Do Linh San, E.; Fonseca, C.;
Geffen, E.; Ozkurt, S.O.; Cruaud, C.; Couloux,
A. y Palomares, F. (2011): “Comparative
phylogeography of two African carnivorans
presumably introduced into Europe: disentangling
natural versus human-mediated dispersal across
the Strait of Gibraltar”, Journal of Biogeography, 38,
pp. 341-358.
Geoffroy Saint-Hilaire, É. (1812): Description des
mammifères qui se trouvent en Egypte. Première
partie. Description de l’Egypte. Histoire Naturelle,
tome second, Paris (Imprimerie Impériale), pp.
99-1434.
Graells, M. de la P. (1897): Fauna Mastodológica
Ibérica, Madrid (Real Academia de Ciencias
Exactas, Físicas y Naturales).
Gray, J. E. (1842): “Description of a new species of
Ichneumon (Herpestes) discovered in Spain”, An-
nals and Magazine of Natural History, 9, pp. 48-50.
Hasselquist, F. (1766): Voyages and travels in the Levant,
Londres (Davis & Reymers).
Jauffret, L. F. (1804): Los viajes de Rolando y de sus
compañeros de fortuna alrededor del Mundo. Tomo
II, Madrid (Imprenta Real).
López Seoane, V. (1878): Notas sobre la fauna gallega,
Ferrol (Imp. El Eco Ferrolano).
Maillet, B. (1735), Description de l’Egypte, contenant
plusieurs remarques curieuses sur la Géographie
ancienne et moderne de ce Païs. Tome second, La
Haya (Isaac Beauregard).
Masseti, M. (2009): “The mongoose of the Cave of
Nerja, southern Spain, is not the oldest Egyptian
mongoose of Europe”, Archaeofauna, 18, pp. 65-68.
Miller, G. S. (1912): Catalogue of the Mammals of
Western Europe, Londres (British Museum).
Morales Muñiz, D. C. (2000): “La fauna exótica en
la Península Ibérica: apuntes para el estudio del
coleccionismo animal en el Medioevo hispánico”,
Espacio, Tiempo y Forma, Serie III, Hª Medieval, 13,
pp. 233-270.
Nores, C. (en prensa): “Una monografía del siglo XIX
sobre los meloncillos de Galicia. La obra inédita
de José Pérez de Castro”, Chioglossa, 4.
Palacios, F.; Gisbert, J. y García-Perea, R. (1992): “Has
the Mongoose Herpestes ichneumon survived
in the Northwestern Iberian Peninsula?”,
Säugetierkundliche Mittelungen, 34, pp. 69-71.
Palomares, F. (2002): “Herpestes ichneumon (Linnaeus,
1758). Meloncillo”, en Palomo, L. J. y Gisbert, J.
(eds.), Atlas de los mamíferos terrestres de España,
Madrid (Organismo Autónomo de Parques
Nacionales), pp. 286-289.
Palomares, F. (2012): “Herpestes ichneumon-
Meloncillo”, en Salvador, A. y Cassinello, J.
(eds.), Enciclopedia Virtual de los Vertebrados
251
Españoles, Madrid (Museo Nacional de
Ciencias Naturales). http://www.
vertebradosibericos.org/
Palomares, F. (2013): Herpestes ichneumon
Egyptian Mongoose (Ichneumon)”, en J. S.
Kingdon y M. Hoffmann (eds.), The Mammals of
Africa. Vol. 5. Carnivores, Pangolins, Equids and
Rhinoceroses, Londres (Bloomsburry Publishing),
pp. 306-310.
Pastor y López, P. (1859): Apuntes sobre la fauna
asturiana bajo su aspecto cientíco e industrial,
Oviedo (Imp. y lit. Benito González).
Puiggener, J. (1888): “Nota sobre el «Herpestes
Widdringtoni» Gray”, Actas de la Sociedad
Española de Historia Natural, 17, pp. 93-95.
Ramos, P. L.; Merchán, T.; Rocha, G. e Hidalgo de
Turcios, S. (2009): “Distribución actual del
meloncillo, Herpestes ichneumon (Linnaeus, 1758),
en el sur de la provincia de Salamanca y en el
norte de la provincia de Cáceres”, Galemys, 21,
pp. 133-142.
Riquelme-Cantal, J. A.; Simón-Vallejo, M. D.; Palmqvist,
P. y Cortés-Sánchez, M. (2008): “The oldest
mongoose of Europe”, Journal of Archaeological
Science, 35, pp. 2471-2473.
Rosell, C. (1953): Crónicas de los Reyes de Castilla
desde don Alfonso el Sabio hasta los Católicos don
Fernando y doña Isabel. Tomo I, Madrid (Ediciones
Atlas).
Talegón, J. y Parody, F. J. C. (2009): “Datos sobre la
presencia reciente y actual del meloncillo
Herpestes ichneumon (Linnaeus, 1758) en la
provincia de Zamora (NO de España)”, Galemys,
21(2), pp. 65-70.
Widdrington, S. E. (1844): Spain and the Spaniards, in
1843, vol. I, Londres (T. & W. Boone).
1. Laura Llorente Rodríguez: Laboratorio de Arqueozoología
(LAZ-UAM)-Universidad Autónoma de Madrid. C/ Darwin, 2.
28049, Madrid, laura.llorente@uam.es
Carlos Nores Quesada: Departamento de Biología de Organismos
y Sistemas, Universidad de Oviedo. C/ Catedrático Rodrigo Uría s/n.
33071 Oviedo. cnores@uniovi.es
Philippe Gaubert: Institut des Sciences de l’Evolution de Montpellier
(ISEM) –CNRS-UM2-IRD– Université de Montpellier. Place Eugène
Bataillon. CC 64. 34095 Montpellier cedex 05, France
philippe.gaubert@univ-montp2.fr
Arturo Morales Muñiz: Laboratorio de Arqueozoología (LAZ-UAM)-
Universidad Autónoma de Madrid. C/ Darwin, 2. 28049 Madrid
arturo.morales@uam.es
2. Colección de escritos de Víctor López Seoane, depositada
en el Instituto José Cornide de Estudios Coruñeses con las
referencias 7-13-9 y 7-13-10.
NOTAS
... The latest published find of H. ichneumon in Europe comes from a site in Gijón (La Fábrica de Tabacos), a location outside the current distribution range, and has been dated to the sixth or seventh century AD (Llorente-Rodríguez et al. 2015). It is the most complete skeleton among the European remains of the species, including 28 bones that are very well preserved due to the low-oxygen content of the soil. ...
... It is the most complete skeleton among the European remains of the species, including 28 bones that are very well preserved due to the low-oxygen content of the soil. They also do not show any signs of having been eaten or prepared in any way (Llorente-Rodríguez et al. 2015). The stratigraphic unit in which they were found also contained an abundance of pet animals such as cats and dogs, and this raises the possibility that the mongoose was also a pet (Llorente-Rodríguez et al. 2015). ...
... They also do not show any signs of having been eaten or prepared in any way (Llorente-Rodríguez et al. 2015). The stratigraphic unit in which they were found also contained an abundance of pet animals such as cats and dogs, and this raises the possibility that the mongoose was also a pet (Llorente-Rodríguez et al. 2015). Gijón is not within the current distribution range of the species, but might have been in the past, with several authors reporting its presence in northern Spain. ...
Article
Full-text available
New finds of bones of the Egyptian Mongoose (Herpestes ichneumon), one from Portugal and one from Spain, were directly ¹⁴C dated to the first century AD. While the Portuguese specimen was found without connection to the Chalcolithic occupation of the Pedra Furada cave where it was recovered, the Spanish find, collected in the city of Mérida, comes from a ritual pit that also contained three human and 40 dog burials. The finds reported here show that the Egyptian mongoose, contrary to the traditional and predominant view, did not first arrive in the Iberian Peninsula during the Muslim occupation of Iberia. Instead, our findings are consistent with the hypothesis that the species was first introduced by the Romans, or at least sometime during the Roman occupation of Hispania. Therefore, radiocarbon dating of new archaeological finds of bones of the Egyptian Mongoose (Herpestes ichneumon) in the Iberian Peninsula push back the confirmed presence of the species in the region by approximately eight centuries, as the previously oldest dated record is from the ninth century. With these new dates, there are now a total of four ¹⁴C dated specimens of Egyptian mongooses from the Iberian Peninsula, and all of these dates fall within the last 2000 years. This offers support for the hypothesis that the presence of the species in Iberia is due to historical introductions and is at odds with a scenario of natural sweepstake dispersal across the Straits of Gibraltar in the Late Pleistocene (126,000–11,700 years ago), recently proposed based on genetic data.
Article
Full-text available
Se valora la fauna del pozo-depósito de la antigua Fábrica de Tabacos de Gijón desde la perspectiva de la génesis del depósito. Aunque la información arqueozoológica no basta para inferir tal fenómeno, apunta a que en el aljibe estuvo establecida una comunidad léntica con anterioridad a las circunstancias que dieron al traste con su función y que la mayoría de la fauna estudiada hasta la fecha no parece haber sido depositada tras la amortización del aljibe, sino en un momento previo. Cabe pensar que un vertido de cadáveres pudo incluso haber sido el desencadenante de dicha amortización.
Article
Full-text available
The paper reviews the published data on the hydraulic structure recently discovered in Gijón (Northern Spain) and suggests an interpretation alternative to the current one. Instead of a process of abandonment lasting several centuries, the disuse of the well may have been the result of a traumatic event happened in the late 8th c AD. The exceptional set of findings recovered in its filling could be related to the presence of a relevant political authority on the place, and this fact brings out the discussion about the role played by the fortress of Gijón during the formation of the kingdom of Asturias and the paradoxical silence maintained by written sources about it.
Article
Full-text available
Por sus especiales circunstancias, la pen?nsula ib?rica goz? de privilegiadas condiciones para proveerse de fauna ex?tica Este art?culo examina el papel desempe?ado por esa fauna en la Espa?a medieval especialmente su contribuci?n al desarrollo de los zool?gicos. Secundariamente se contempla la introducci?n de especies aut?ctonas en la pen?nsula ib?rica y los motivos de su permanencia y/o desaparici?n actual.Probably due to its strategic geographical position, the Iber?an pen?nsula has enjoyed a privileged condltion in terms of fluxes of exotic faunas througfiout history. This paper reviews the role played by exotic faunas in Medieval Spain, in particular with reference to the creation of zoos and zoological parks at large. In addition, a brief consideration is made about aspects related to the introductions of autochtonous species at various places of the iber?an territory itself as well as extinction events of certain taxa or stocks.
Article
Full-text available
RESUMEN Los datos de presencia histórica del meloncillo Herpestes ichneumon en el Sur de la pro-vincia de Salamanca y el Norte de la provincia de Cáceres son muy escasos y puntuales. En este trabajo se aportan 46 citas de presencia constatada mediante avistamientos (n=25), muertes en carretera (n=5), muertes por disparos (n=1) (todas ellas procedentes de observaciones efectua-das desde 2002 hasta 2007), y mediante fototrampeo (n=15) realizado entre enero de 2005 y diciembre de 2006. Estas citas aportan novedades en la distribución de la especie respecto a lo publicado hasta la fecha, con citas en 9 nuevas cuadrículas UTM de 10x10 kilómetros en la zona más septentrional de su área de distribución actual. Dichas cuadrículas son: 29TPE96, 29TPE98, 29TQE08, 29TQE09, 29TQE28, 29TQE29, 29TQE39, 29TQF20 y 29TQF30. La mayoría de las citas se concentran en los últimos cinco años, lo que parece confirmar el asen-tamiento de la especie en nuevas áreas de distribución. Además, se aporta información relevante sobre la máxima altitud de localización fotográfica documentada en la Península Ibérica, detec-tándose un individuo a 1.155 m de altitud. Con este estudio se confirma que actualmente la zona de presencia estable más septentrional se sitúa en el término municipal de Ciudad Rodrigo (Sierra de Camaces) y se amplía su área de distribución conocida hacia el noreste en la provincia de Salamanca, alcanzando las estribaciones de la Sierra de Francia-Las Quilamas, en el término municipal de Puebla de Yeltes.
Article
This note comments on a find of the european mongoose (Herpestes Ichneumon L., 1758) from a cistern of punie age on the island of Sant'Antioco (Sardinia, Italy) that antedates a recently radiocarbon dated find of Almoravid-Almohad age at the site of Cueva de Nerja (Málaga, Spain) by close to two millennia.
Article
a b s t r a c t We describe new finds of Herpestes ichneumon (Egyptian mongoose) from an archaeological context in Portugal, directly 14 C dated to c. 800 AD. This is at least two centuries older than a previously reported find of this species from Andalusia (southern Spain; Riquelme-Cantal et al., 2008). Our finding provides further support to the hypothesis that the Muslims introduced this animal to the Iberian Peninsula. In particular, we suggest that Berber settlers might have brought it some time during the Umayyad conquest of Iberia or with the establishment of the Emirate of Córdoba.
Article
The current range and relative abundance of the Egyptian Mongoose Herpestes ichneumon (L.) in Portugal were studied using data obtained through direct field observations, personal communications and answers to enquiries. The present northern limit of its distribution has extended well beyond the Tagus River in most of its Portuguese range, indicating a probable expansion in recent years. A consistent increase in abundance was detected from north to south, latitude being highly correlated with computed indices of Mongoose abundance. The best-fit model for predicting Mongoose relative abundance in the country considers latitude and human population density simultaneously. Altitude is the only environmental variable significantly correlated with the Mongoose abundance once the influence of latitude is discounted. Available information appears to indicate that the Portuguese Mongoose population is increasing, nevertheless research is needed in order to assess the impact of current predator control schemes on local populations.