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Periodización inversa; conceptualización y aplicaciones prácticas para el entrenamiento de la natación. N.S.W. 35(2): 24-30.

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Abstract

Titulo: ARROYO-TOLEDO, J.J. (2012) Periodización inversa; conceptualización y aplicaciones prácticas para el entrenamiento de la natación. Natación saltos/sincro waterpolo. 35(2): 24-30. Resumen. En el deporte de la natación al igual que en otras disciplinas deportivas se han registrado avances sustanciales en la forma de periodizar. La principal ventaja de periodizar el entrenamiento podría ser la oportuna estrategia para el desarrollo de la prestación competitiva de acuerdo a los objetivos principales de cada periodo de entrenamiento. Variantes de la periodización tradicional como los modelos de Bloques, ATR y el macrociclo integrado; son algunos de los más conocidos y referenciados en publicaciones. De los emergentes modelos de periodización del entrenamiento, el que representa un especial interés por seguir un desarrollo radicalmente distinto para alcanzar la forma deportiva, es la periodización inversa, la eficacia de este modelo de periodización ha quedado comprobada tanto con atletas de nivel medio de competición y con deportistas del más alto nivel de competición internacional.
Titulo:
ARROYO-TOLEDO, J.J. (2012) Periodización inversa; conceptualización y aplicaciones prácticas
para el entrenamiento de la natación. Natación saltos/sincro waterpolo. 35(2): 24-30.
Resumen.
En el deporte de la natación al igual que en otras disciplinas deportivas se han registrado
avances sustanciales en la forma de periodizar. La principal ventaja de periodizar el
entrenamiento podría ser la oportuna estrategia para el desarrollo de la prestación
competitiva de acuerdo a los objetivos principales de cada periodo de entrenamiento.
Variantes de la periodización tradicional como los modelos de Bloques, ATR y el
macrociclo integrado; son algunos de los más conocidos y referenciados en
publicaciones. De los emergentes modelos de periodización del entrenamiento, el que
representa un especial interés por seguir un desarrollo radicalmente distinto para
alcanzar la forma deportiva, es la periodización inversa, la eficacia de este modelo de
periodización ha quedado comprobada tanto con atletas de nivel medio de competición
y con deportistas del más alto nivel de competición internacional.
Palabras clave: Macrociclo, Alta-Intensidad, Umbrales, Taper.
Introducción.
En el deporte de la natación al igual que en otras disciplinas deportivas se han
registrado cambios y avances sustanciales en la forma de organizar los distintos
periodos del entrenamiento; proceso pedagógico que es conocido y denominado como
periodización del entrenamiento deportivo. Los modelos contemporáneos de
periodización están respaldados por la investigación deportiva manifiesta en distintas
publicaciones además de los resultados obtenidos por nadadores y atleta de distintas
disciplinas competitivas. El presente artículo tiene por propósito principal ofrecer al
entrenador e investigador deportivo una compilación de los conocimientos y resultados
de publicaciones más recientes relacionados con la periodización del entrenamiento de
la natación, y al mismo tiempo ofrecer una guía de elaboración de la periodización
basada en la aplicación del concepto de macrociclo de periodización inversa.
La Periodización Tradicional.
Al transcurrir los años 60´s junto con el éxito deportivo de la delegación soviética en
los juegos olímpicos de Helsinki, el científico Ruso Lev Matveiev, expuso y popularizó
su “Teoría General del entrenamiento deportivo” fundamentada en las leyes biológicas
de adaptación al estrés planteado por primera vez por el fisiólogo Hans Seyle. La
definición de la forma deportiva difundida por Matveiev, (1977) es entendida como “el
estado de predisposición óptima para la consecución de los logros deportivosy que es
posible alcanzar mediante una detallada organización del programa de entrenamiento en
ciclos periódicos. Estos ciclos son definidos por Matveiev, (1977) como periodo
preparatorio, periodo competitivo y periodo transitorio (figura 1).
Complementariamente estos periodos son análogos a la forma deportiva que transcurre
por 3 estados: adquisición, mantenimiento y pérdida temporal de esta forma deportiva
(Matveiev, 1977; Navarro, 1998). La vía fundamental de la adquisición y
mantenimiento de la forma deportiva está basada principalmente en el manejo y
modulación del volumen e intensidad de los estímulos, tareas o ejercicios y que junto
con la complejidad del ejercicio constituyen la carga del entrenamiento.
La principal ventaja de periodizar el entrenamiento, podría ser la oportuna estrategia
para el desarrollo de la prestación competitiva de acuerdo a los objetivos principales de
cada periodo de entrenamiento, ya sean de desarrollo, mantenimiento o pérdida
temporal de la forma deportiva.
Actualmente tanto investigadores como entrenadores, coinciden en que el
entrenamiento periodizado requiere del control de las variables de volumen, intensidad
y frecuencia del entrenamiento considerando que la correcta modulación de estas
variables es la clave para lograr aumentos de rendimiento y de este modo alcanzar las
distintas metas establecidas a lo largo del proceso de entrenamiento. Una de las
aportaciones más importantes en torno a la investigación de la efectividad de la
periodización del entrenamiento la realizan Rhea y Aldeman, (2003) quienes realizaron
un meta-análisis de los resultados de programas periodizados versus programas no-
periodizados a partir de la publicación de estudios científicos desde el año 1962 hasta el
año 2000. La conclusión de Rhea y Aldeman, (2003) es “que el entrenamiento
periodizado es más efectivo que el entrenamiento no-periodizado tanto para hombres
como mujeres, así como personas de distintos niveles de preparación y edades, y que
cuando se tiene en consideración las variables de volumen, intensidad y frecuencia en
el programa de entrenamiento, éste se manifiesta en adaptaciones que producen un
mejor rendimiento físico”. Estos mismos autores sugieren profundizar en la
investigación de la periodización del entrenamiento de la fuerza y de la velocidad para
establecer la dosis óptima de carga de trabajo de esta capacidad física y que en algunos
puntos clave puede diferir del entrenamiento de la resistencia.
Por su parte Fleck y Kraemer, (2007) establecen una clara diferencia no solo entre el
entrenamiento de fuerza o de resistencia, sino además entre las terminologías usadas
para hacer referencia a un tipo de entrenamiento de otro. Por ejemplo, en el
entrenamiento de la resistencia la terminología Norte-Americana tradicional prefiere
hacer uso de los términos pretemporada, temporada y postemporada para referir a lo que
en la periodización tradicional equivaldría a los periodos preparatorio, competitivo y
transitorio; y en el caso del entrenamiento de la fuerza es más común el uso de términos
como: periodo de hipertrofia, fuerza y potencia, y descanso activo como se puede ver en
la figura 2.
En el entrenamiento de la natación la adaptación que más regularmente se realiza
desde la propuesta de la periodización tradicional; es la adaptación realizada por Costill,
Maglischo, y Richardson (1992) La mayoría de los entrenadores que siguen las
recomendaciones de estos investigadores organizan el plan anual en tres macrociclos.
Un primer ciclo que trascurre entre los meses de septiembre a diciembre o enero, el
segundo de enero a abril y el tercero de mayo a agosto. El siguiente paso consiste en
dividir la planificación del macrociclo en cuatro periodos cada uno de los cuales cumple
un objetivo particular:
1. Periodo de resistencia general. Este es el periodo de preparación previa a los
entrenamientos intensos y lleva por finalidad la formación de base de resistencia
orgánica donde el 60% del trabajo se realiza a velocidades moderadas y se plantea un
entrenamiento técnico de los cuatro estilos de competición. La velocidad no es el factor
principal de trabajo. Algunos entrenadores incluyen sesiones de preparación física en
seco y del mismo modo se incluye en este periodo una cantidad importante de ejercicios
de flexibilidad articular.
2. Periodo de resistencia específica. Aunque en este periodo la meta sigue siendo el
desarrollo de la resistencia, la diferencia con el periodo precedente es que los
entrenamientos son más intensos en función de la especialidad y distancia de
competición de cada nadador. Es también en este periodo que se alcanza el pico de
volumen de la temporada y en las últimas semanas de este periodo algunos entrenadores
integran ejercicios especiales de nado resistido y asistido, aunque el énfasis principal de
este entrenamiento de potencia se realiza en el siguiente periodo.
3. Periodo de competición. Como su nombre claramente establece, es en este
periodo donde se realizan el mayor número de competiciones, y por tanto se traslada el
entrenamiento del volumen hacia la intensidad predominando ejercicios de resistencia a
la velocidad específica de competición pero sin reducir considerablemente los
volúmenes de trabajo con la finalidad de mantener los niveles de resistencia adquiridos
en los periodos precedentes. Durante este periodo los velocistas son entrenados
principalmente en la adquisición y manifestación de potencia de nado con empleo de
ejercicios de nado asistido y resistido. También es en este periodo donde más ejercicios
de carácter competitivo se realizan, entrenando los ciclos óptimos para cubrir la
distancia de competición.
4. Periodo de puesta a punto. Este periodo de entrenamiento la carga es reducida a
niveles de mantenimiento con la finalidad de facilitar al nadador la recuperación activa
y optima disposición física y mental para la competición fundamental del ciclo (Costill,
Maglischo y Richardson, 1992).
Sin embargo el mismo Costill, (1991) reflexiona al mismo tiempo que critica este
modelo tradicional de periodización al realizar la siguiente afirmación “…es difícil de
comprender cómo entrenando a velocidades que son notablemente más lentas que el
ritmo competitivo durante 3~4 horas diarias se puede preparar a un atleta para
esfuerzos supra-máximales de competición”.
Los Modelos Contemporáneos de Periodización.
Una de las oportunidades de investigación que representa el estudio de la
periodización del entrenamiento deportivo, se deriva del hecho de que las primeras y
principales críticas y propuestas de ajustes a la periodización clásica o tradicional, la
realizaron investigadores y científicos de la misma ex Unión Soviética. Autores como
Issurin y Kaverin, (1985) y Verkhonshansky, (1984) promovieron variantes de la
periodización tradicional con los modelos de Bloques (Block Shock Periodization) y de
bloques concentrados (Block Training Sistem) y que actualmente junto con la
periodización tradicional y el macrociclo integrado de Navarro, (1999) son algunos de
los más conocidos y referenciados en artículos y publicaciones según García-Manso et
al., (1996) y que son representados en la figura 3.
Las principales ventajas que estos modelos contemporáneos ofrecen por encima del
modelo de periodización tradicional se pueden sintetizarse en las siguientes:
Frecuentes picos de rendimiento dentro del mismo año de competición.
Enfoque profundo y especializado de los efectos del entrenamiento en
relativamente corto tiempo.
Un continuo crecimiento del estado de forma deportiva debido a que un
bloque especializado superpone efectos de entrenamiento especializado casi
inmediatos.
En otras palabras la ventaja principal de estos modelos contemporáneos está
justificada por el hecho de que las cargas selectivas ofrecen la oportunidad de alcanzar
un mayor número de picos de forma deportiva por año y la mayoría de estos picos con
un mejor nivel de rendimiento. En unas de sus más recientes publicaciones, Issurin,
(2010) textualmente cita “… la necesidad de cambiar la vieja teoría de formación y
aceptar una nueva realización de las exigencias modernas para los nadadores
competitivos…” El mismo autor destaca cuatro debilidades de la periodización
tradicional por la concurrencia de múltiples capacidades a desarrollar al mismo tiempo
dentro del periodo preparatorio.
Sin embargo las claras desventajas de estos modelos de preparación son que los
atletas de reducida experiencia deportiva pueden verse rebasados por el alto estrés
producido por estas cargas selectivas y presentar signos de fatiga crónica (sobre-
entrenamiento) que conduciría al abandono prematuro del entrenamiento o bien a un
estancamiento del nivel de rendimiento derivado de la activación de los mecanismos de
defensa y protección del organismo, por esta razón se recomienda a los entrenadores ser
cautelosos al integrar estos modelos de preparación con nadadores de reducida
experiencia salvo la excepción del macrociclo integrado que emplea cargas acentuadas
y podría considerarse como una de las mejores opciones de entrenamiento con
nadadores en formación además de representar un puente entre el entrenamiento
tradicional y el entrenamiento con cargas selectivas concentradas (Bloques y ATR).
Es innegable que actualmente existe un mayor consenso en la afirmación de que las
mejoras en rendimiento y competición suelen estar condicionadas por el incremento de
la intensidad en las cargas de trabajo, manteniendo los volúmenes de entrenamiento o
incluso disminuyéndolos. Verkhonshansky, (2004) al respecto estableció: “…Hoy la
tendencia de aumentar la intensidad del entrenamiento para aumentar la eficacia del
proceso de la preparación, especialmente para el atleta de alto rendimiento es lo más
conveniente y debe ser utilizado con mucho cuidado según el requerimiento del atleta,
el nivel de su preparación y el calendario de competiciones. Hay muchos medios
empleados que han comprobado su efectividad. La mejor manera de mejorar los
resultados proviene del correcto uso y combinación del método y sistema…
La Periodización Inversa.
De los emergentes modelos de periodización del entrenamiento, el que representa un
especial interés por seguir un desarrollo radicalmente distinto para alcanzar la forma
deportiva basada en la periodización tradicional propuesta por Matveiev, (1977), es la
periodización inversa de la que se destacan las siguientes diferencias:
La organización de la carga del entrenamiento sigue un modelo en el que la
intensidad específica de competición se entrena desde el principio del 1er
macrociclo de preparación y el volumen es construido en los siguientes
mesociclos.
Al igual que los modelos contemporáneos se evita el trabajo de preparación
general, pues las cargas de entrenamiento van directamente organizadas en
función de la especialidad competitiva.
El incremento del volumen de entrenamiento es desarrollado en un posterior
mesociclo y tiene la finalidad de educar al nadador y su organismo en la
tolerancia y aclarado láctico.
Por otra parte este modelo de periodización coincide con los precedentes modelos en
cuanto a la organización del último mesociclo regularmente denominado taper. A
continuación y a partir de publicaciones realizadas en esta misma revista en números
anteriores presentamos al lector las implicaciones prácticas a considerar para una
confiable organización del macrociclo de periodización inversa.
1er. Mesociclo. Podríamos definir este como el mesociclo de desarrollo de la
velocidad especifica de competición. Para esto uno de los métodos de entrenamiento
más recomendado es el “Entrenamiento Intermitente de Alta Intensidad” también
conocido como HIT por sus siglas en inglés (High-intensive Interval Training), que
consiste y es conceptualizado por Laursen y Jenkins, (2002) como la realización de
episodios repetidos de corta duración a una intensidad por encima del umbral
anaeróbico, separados por breves períodos de baja intensidad o inactividad que
permiten una recuperación parcial e incompleta;” Por su parte Tabata et al., (1997)
demostró que este es un entrenamiento eficaz por estimular de manera conjunta el
sistema anaeróbico y también el aeróbico del atleta.
En este mesociclo se recomienda la recuperación pasiva o inactiva entre series de alta
intensidad, ya que se ha comprobado que es la que permite realizar cada una de los
episodios de trabajo al mejor nivel posible de rendimiento (Laursen y Jenkins, 2002;
Arroyo-Toledo, 2011, 2012 b) las mejoras registradas a partir de este tipo de
entrenamiento pueden resultar en mejoras de rendimiento de entre 2~4% con tan solo 6
a 8 sesiones de entrenamiento repartidas en un periodo de 3 a 4 semanas, con lo que es
recomendando que este tipo de trabajo se realice con una periodicidad no mayor a dos
sesiones por semana (Seiler, 2010; Arroyo-Toledo, 2011, 2012 b).
Por otra parte los principales objetivos fisiológicos de este mesociclo es el
aprendizaje de una alta producción y tolerancia de lactato sanguíneo y donde la
recuperación completa entre repeticiones permite una reorganización neuronal de los
recursos físicos, esta “reorganización” se representa en el cerebro y la fibra muscular
como un nuevo patrón de movimiento producto del entrenamiento de la velocidad y que
se traduce en mejoras tanto en la transmisión desde el sistema nervioso central y las
respuestas periféricas, como un acto reflejo motor a nivel de la médula espinal con un
aumento de la activación muscular agonista y la relajación del músculo antagonista lo
que se traduce en mejoras en la frecuencia de brazada (Häkkinen et al., 2003;
Maglischo, 2011; Arroyo-Toledo, 2012 b) explicadas como adaptaciones del sistema
nervioso central.
Algunos ejemplos de series para la realización de este tipo de entrenamiento podrían
ser:
(3-5 x 25m) para el caso de velocistas de 50 y 100m.
(8-16 x 25m) para los nadadores especialistas de las pruebas de 200 a 400m.
(16-30 x 50m) para los nadadores de fondo de 800 y 1500m.
2do. Mesociclo. Este mesociclo lo podríamos conceptualizar como el mesociclo de
desarrollo del entrenamiento aeróbico; siendo el trabajo más recomendable el nado
continuo o fraccionado entre umbrales ventilatorios que además coinciden con los
umbrales de lactato de entre 2~4mM/l (Seiler, 2010; Arroyo-Toledo, 2011, 2012 b). Ya
que en el mesociclo anterior se entreno y desarrolló la velocidad especifica de
competición y consecuentemente la producción y tolerancia lactácida, es en este 2do.
Mesociclo donde se entrena la recuperación activa y consecuentemente el aclarado
láctico y la eficacia del movimiento por la vía de la mejora de la longitud de brazada
(Ryan et al., 1990; Wakayoshi et al., 1993; Arroyo-Toledo, 2011, 2012 b) al mismo
tiempo de elevar la resistencia aeróbica del nadador con sus consecuentes beneficios
fisiológicos.
Recientes estudios han demostrado como la reducción de lactato sanguíneo se
entrena de manera eficiente realizando repeticiones de nado en el OBLA (Onset of
Blood Lactate Accumulation) y que corresponde al antes citado punto de economía de
nado entre las 2~4 mM/l (Neric et al., 2009; Arroyo-Toledo, 2012 b) y donde se puede
resintetizar este producto metabólico del entrenamiento de alta intensidad hasta en un
60,5% con tan solo 5 minutos de nado en este mismo OBLA (Arroyo-Toledo, 2012 b).
Las series recomendadas (Ryan et al., 1990; Wakayoshi et al., 1993; Neric et al.,
2009; Arroyo-Toledo, 2011, 2012 b) para este mesociclo de entrenamiento aeróbico
entre umbrales (ThT) podrían ser repeticiones de nado de entre 50 a 400m nadados a un
ritmo de velocidad próximo al 70% de la mejor marca de 100m, integrándose estas
series justo después de las series HIT. Al entrenar estas series ThT se podría contemplar
un mayor número de series HIT y consecuentemente incrementar el volumen total de
entrenamiento; sin embargo es prudente tener en consideración que esto estará
condicionado por la acumulación de lactato sanguíneo que requiera entrenar cada una de
las especialidades, por ejemplo en el caso de velocistas que al terminar las series HIT
registren concentraciones superiores a 12mM/l requerirán mas volumen de trabajo en
series ThT que los nadadores de las especialidades de fondo que pudieran registrar una
acumulación de lactato cercana a las 6mM/l. por lo mismo el entrenamiento ThT para el
caso de velocistas podría requerir de hasta 15 minutos de nado realizando estas series y
en el caso de fondistas tan solo se requerirían 5 minutos. (Arroyo-Toledo 2012 b) pero
en todos los casos el entrenamiento entre umbrales debe asegurar el aclarado y resíntesis
del lactato sanguíneo por debajo de las 4mM/l antes de intentar realizar otra serie HIT.
3er. Mesociclo. Como se estableció en líneas anteriores al igual que en los modelos
tradicional y contemporáneos de entrenamiento; en este modelo de periodización
inversa el restablecimiento previo a la competición principal también denominado
Taper, tiene el objetivo de promover el restablecimiento de los niveles energéticos con
la finalidad de crear un efecto de súper-compensación que permita al nadador realizar la
mejor competición del macrociclo.
Aunque los efectos beneficiosos del taper son bien conocidos en la natación de
competición, también es cierto que no son pocos los entrenadores y nadadores que
temen perder los efectos del entrenamiento durante este periodo que regularmente tiene
una duración de 7-21 días, creando este temor por un lado, que los descansos se
realicen de manera desordenada y por otro que no se obtengan los resultados esperados
en esta última etapa o fase de preparación. Algunos de estos temores están
comprendidos debido a que en algunos casos de nadadores se registran mejores
resultados en competiciones clasificatorias que en competición principal, sin embargo
se ha comprobado que estos resultados están más relacionados con las pérdidas de masa
muscular derivadas del exceso de trabajo aeróbico de baja intensidad (LIT) lo que
podría requerir de un tiempo mayor a los 21 días de taper (Wilmore y Costill, 1988;
Arroyo-Toledo, 2012 a)
Se estima y recomienda que la frecuencia de entrenamiento no debe reducirse más de
un 50% por semana ya que una reducción mayor parece estar asociada con
disminuciones del rendimiento (desentrenamiento), se propone por tanto una reducción
del volumen más conservadora, aproximadamente de un 20-30% semanal. Las mejoras
del rendimiento suelen sucederse sin cambios en el VO2max lo que puede interpretarse
como mejoras en las adaptaciones musculares más que por el aporte de oxigeno. Estas
mejoras en la potencia muscular es probablemente el primer factor responsable de
mejoras en la competición. Una mejora promedio de un 3% es lo que se observa más
comúnmente en un macrociclo tanto tradicional como contemporáneo (Mujika, 2010)
sin embargo en el caso de la periodización inversa los más altos resultados de mejora se
registran en los mesociclos precedentes; aunque en el taper se observa también una
mejora significativa (p<0,05) de entre 1 y 1,5%. En cualquiera de los casos para la
oportuna y correcta realización del taper se recomienda reducir el volumen de
entrenamiento manteniendo al mismo tiempo las intensidades logradas en mesociclos
anteriores (Mujika, 2010; Arroyo- Toledo, 2011, 2012a, 2012b), el esquema completo
de la periodización inversa queda señalado en la figura 4.
Por tanto podríamos conceptualizar este modelo de periodización inversa como:
El macrociclo de preparación competitiva en el que se entrena y desarrolla la
intensidad específica de competición de manera previa al incremento del volumen y
entrenamiento aeróbico…” (Arroyo-Toledo, 2012).
Fue en España donde se realizó y publicó el primer estudio científico y experimental
de la aplicación de este modelo de periodización adaptado para de la natación (Arroyo-
Toledo, 2011) en el que participaron 25 nadadores españoles de nivel regional y
nacional con una media de experiencia en la competición de 5 años. Los participantes
fueron divididos en dos: grupo de periodización tradicional (GPT) y grupo de
periodización inversa (GPI) y que entrenaron respectivamente durante 14 semanas los
programas antes señalados. Al final del proceso experimental el grupo de periodización
inversa mejoro significativamente (p<0,05) la prueba de competición de 100 metros
libres por encima de los resultados obtenidos por el grupo de periodización tradicional.
Sin embargo algunos de los hallazgos más importantes del citado estudio fue que el GPI
completo para las 14 semanas del estudio un total de 87,5kms totales de nado a
diferencia del GPT que completo mas de 365kms para las mismas 14 semanas de
preparación y comprobando la efectividad de este modelo de entrenamiento con
nadadores en formación y de reducida experiencia competitiva.
De igual manera recientes investigaciones realizadas por el mismo grupo de
investigación (Arroyo-Toledo et al., 2012 c) han comparado los resultados de 10
semanas de entrenamiento confrontando este modelo de periodización inversa con el
modelo ATR; los resultados obtenidos tanto con hombres y mujeres de nivel medio de
competición demuestran mejoras significativas (p<0,05) del modelo de periodización
inversa sobre el modelo ATR. Actualmente este grupo de investigación que tiene sus
orígenes en la facultad de Ciencias del Deporte de la Universidad de Castilla-La
Mancha Campus Toledo, ha comprobado la eficacia de este modelo en deportes como la
natación, atletismo de velocidad y medio fondo, triatlón y actualmente se estudian los
resultados de su aplicación con nadadores de nivel internacional de competición, así
como en deportes de combate (tae kwon do y judo) aunque una de las limitaciones
principales para todas estas investigaciones ha sido el hecho de que los participantes de
los citados estudios no son considerados como atletas de élite.
Sin embargo el entrenador José Antonio del Castillo ha dirigido los entrenamientos
del excelente nadador Rafael Muñoz, usando una adaptación de este modelo de
periodización; de igual forma podemos aseverar que el modelo de preparación
empleado por el entrenador Australiano Denis Cotterell, entrenador de los
plusmarquistas de natación de 1500m. Grant Hackett y también del actual poseedor del
record mundial y olímpico: el nadador de nacionalidad China Sun Yang, han sido
influidas por su amistad con el fisiólogo Australiano Tim Kerrinson, quien también fue
entrenador de natación y es actual colaborador del equipo de ciclismo comandado por
Bradley Wiggins, ganador del tour de Francia 2012. Kerrinson dio a conocer en
recientes entrevistas y conferencia de prensa lo que fue presentado como El triunfo de
un Método” al anunciar que el método de entrenamiento realizado por este equipo
profesional de ciclismo es el modelo de la periodización inversa, (en:
http://m.deia.com/2012/07/23/deportes/ciclismo/el-triunfo-de-un-metodo ) de igual
forma sobresale en el deporte del atletismo el caso del Somalí nacionalizado Inglés Mo
Farah, quien en los pasados JJOO de Londres logró el doble triunfo al adjudicarse las
pruebas de 10,000 y 5,000m y quien además, siguiendo este método de entrenamiento
logró realizar en este mismo año 3:34 para la distancia de
1500m(en:http://pda.elpais.com/index.php?module=elp_pdapsp&page=elp_pda_noticia
&idNoticia=20120802elpnepdep_27.Tes&seccion=dep ) confirmando de algún modo
que este modelo de preparación es de gran utilidad no solo para atletas en formación
sino incluso para consagrados del deporte de élite internacional y probablemente el
método más útil para desarrollar un alto nivel competitivo.
Conclusiones.
De lo anterior expuesto podemos concluir:
Que los programas de entrenamiento periodizados son estadísticamente más
efectivos que los programas no periodizados que carezca de alguna de las variables de
control del volumen, intensidad o frecuencia del entrenamiento.
Los modelos contemporáneos de periodización del entrenamiento ofrecen claras
ventajas de desarrollo de la competitividad por encima de una programación de
periodización tradicional.
La principal ventaja de los modelos contemporáneos de periodización es que ofrece
la oportunidad de realizar un mayor número de picos de rendimiento al año con la
posibilidad de que cada uno sea de una más alta calidad competitiva; sin embargo este
mismo punto es la principal desventaja de estos modelos al agotar más rápidamente los
mecanismos de adaptación del organismo y consecuentemente provocar en el atleta de
reducida experiencia, un estado de fatiga crónica o un estancamiento del rendimiento
físico y competitivo.
La eficacia del modelo de periodización inversa ha quedado comprobada en atletas
de nivel medio de competición al ser comparado con modelos de periodización
tradicional y de ATR, además de que en recientes publicaciones se manifiesta también
que este modelo de periodización ha sido empleado para la preparación de nadadores,
ciclistas y corredores del más alto nivel de competición internacional.
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La indagación y propuesta que se presenta en el siguiente texto pretende brindar al estudiantado y entrenadores las competencias mínimas para diseñar un plan de entrenamiento deportivo sobre la base de la estructura clásica de periodización, considerándose de suma importancia en el proceso de formación académica y profesional. Es por ello, que para poder ofrecer a los futuros docentes y entrenadores deportivos herramientas para su accionar pedagógico, en el pensum de estudios de las Licenciaturas en Educación, mención Educación Física, Deporte y Recreación, impartidas en las universidades del país, y de otras regiones, se encuentran diferentes subproyectos o unidades curriculares que abarcan el campo de las ciencias de la actividad física y el deporte, consideradas estas como fundamentales en la formación académica. En el caso específico de la unidad curricular principios científicos del entrenamiento deportivo (también denominada fundamentos científicos del entrenamiento deportivo o teoría y metodología del entrenamiento deportivo), su estructuración abarca desde tópicos teóricos hasta prácticas de campo y laboratorio, y específicamente en el módulo referente a la estructura cíclica del entrenamiento deportivo, vertiente clásica, en donde se espera que los estudiantes elaboren y ejecuten un plan de entrenamiento deportivo, contenidos estos, que hasta la presente fecha, no cuentan con un material que los guíe en el diseño de dichos planes. Por tal motivo, el objetivo de este texto es desarrollar una guía metodológica para facilitar el diseño de planes de entrenamiento gráficos y escritos en su estructura clásica a los estudiantes de las Licenciaturas en Educación, mención Educación Física, Deporte y Recreación de las universidades venezolanas o extranjeras, así como a los entrenadores deportivos, monitores y aspirantes. La aproximación está estructurada en cuatro (4) capítulos: - El capítulo I, denominado "Breve síntesis histórica de la periodización del entrenamiento deportivo” donde se hace un breve paseo por los principales aportes y referentes de la periodización del entrenamiento deportivo a nivel mundial, enfatizándose sobre la estructura clásica. - Un segundo capítulo, relacionado con “Planificación y periodización del entrenamiento deportivo”, en el cual se desglosan los principales conceptos relacionados con el punto referido en dicho capítulo. - El tercer capítulo, que se denomina “Plan gráfico de entrenamiento y sus secuencias lógicas para su diseño”, abarcando la secuencia metodología a seguir en la estructuración de lo(s) macrociclo(s) y sus contenidos internos. - Y un cuarto capítulo, denominado “El plan escrito general. Elementos mínimos indispensables”, el cual tiene que ver con la organización y estructuración de los elementos a seguir en la sustentación de dicho plan literal. - Finalmente, se incluyen una serie de anexos que abarcan los modelos sugeridos para la caracterización del deporte, diseño del plan gráfico de entrenamiento, planificación y control de los mesociclos, planificación y control de los microciclos, planificación y control de la unidad de entrenamiento, instrumento para la discusión del plan gráfico de entrenamiento e instrumento para la discusión del plan escrito de entrenamiento, cuyos formatos han sido empleados por el autor en la práctica. The research and proposal presented in the following text aims to provide students and coaches with the minimum competencies to design a sports training plan based on the classic structure of periodization, considered of great importance in the process of academic and professional development. therefore, to offer future teachers and sports trainers tools for their pedagogical action, in the curriculum of studies of the Bachelor's in Education, mention Physical Education, Sports and Recreation, taught in the universities of the country, and other regions, There are different subprojects or curricular units that cover the field of physical activity and sport sciences, considered as fundamental in academic education. In the specific case of the curricular unit, scientific principles of sports training (also called scientific foundations of sports training or theory and methodology of sports training), its structuring ranges from theoretical topics to field and laboratory practices, and specifically in the module referring to the cyclic structure of sports training, a classical aspect, where students are expected to elaborate and execute a sports training plan, these contents, which up to this date, do not have a material that guides them in the design of said plans. For this reason, the objective of this text is to develop a methodological guide to facilitate the design of graphic and written training plans in its classical structure to the students of the Bachelor of Education, Mention Physical Education, Sports and Recreation of Venezuelan universities or foreigners, as well as sports coaches, instructors and students. The approach is structured in four (4) chapters: - Chapter I, called "Brief historical synthesis of the periodization of sports training" where a brief walk through the main contributions and references of the periodization of sports training worldwide, emphasizing the classical structure. - A second chapter, related to "Planning and periodization of sports training", in which the main concepts related to the point referred to in said chapter are broken down. - The third chapter, which is called "Graphic training plan and its logical sequences for its design", covering the sequence of the methodology to follow in the structuring of the macrocycle(s) and its internal contents. - And a fourth chapter, called "The general written plan. Minimum indispensable elements", which has to do with the organization and structuring of the elements to be followed in sustaining said literal plan. - Finally, a series of annexes are included that include the suggested models for the characterization of the sport, design of the graphic training plan, planning and control of the mesocycles, planning and control of the micro cycles, planning and control of the training unit, instrument for the discussion of the graphic plan of training and instrument for the discussion of the written plan of training, whose formats have been used by the author in practice.
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The objective of the present study was to analyze the autonomic response of trained swimmers to traditional and reverse training periodization models. Seventeen swimmers were divided in two groups, performing a traditional periodization (TPG) or a reverse periodization (RPG) during a period of 10 weeks. Heart rate variability and 50 m swimming performance were analyzed before and after the training programs. After training, the TPG decreased the values of the high frequency band (HF), the number of differences between adjacent normal R-R intervals longer than 50 ms (NN50) and the percentage of differences between adjacent normal R-R intervals more than 50 ms (pNN50), and the RPG increased the values of HF and square root of the mean of the sum of the squared differences between adjacent normal R-R intervals (RMSSD). None of the groups improved significantly their performance in the 50-m test. The autonomic response of swimmers was different depending on the periodization performed, with the reverse periodization model leading to higher autonomic adaption. Complementary, the data suggests that autonomic adaptations were not critical for the 50-m swimming performance.
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With the finding that short, intense sprints can improve aerobic capacity (Tabata, et al., 1996), there has been a huge increase in the number of experts who advocate this kind of training over traditional endurance training. Several successful swim coaches are among those recommending more high-intensity training while an equal or even greater number are warning of the pitfalls of training in this manner. A theory is presented in this paper that high-intensity training is essential for improving aerobic endurance. An argument is also presented for a balanced approach to training that includes adequate quantities of moderate-, and low-intensity swimming.
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Successful endurance training involves the manipulation of training intensity, duration, and frequency, with the implicit goals of maximizing performance, minimizing risk of negative training outcomes, and timing peak fitness and performances to be achieved when they matter most. Numerous descriptive studies of the training characteristics of nationally or internationally competitive endurance athletes training 10 to 13 times per week seem to converge on a typical intensity distribution in which about 80% of training sessions are performed at low intensity (2 mM blood lactate), with about 20% dominated by periods of high-intensity work, such as interval training at approx. 90% VO2max. Endurance athletes appear to self-organize toward a high-volume training approach with careful application of high-intensity training incorporated throughout the training cycle. Training intensification studies performed on already well-trained athletes do not provide any convincing evidence that a greater emphasis on high-intensity interval training in this highly trained athlete population gives long-term performance gains. The predominance of low-intensity, long-duration training, in combination with fewer, highly intensive bouts may be complementary in terms of optimizing adaptive signaling and technical mastery at an acceptable level of stress.
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Competitive swimming requires multiple bouts of high-intensity exercise, leading to elevated blood lactate. Active exercise recovery has been shown to lower lactate faster than passive resting recovery but may not always be practical. An alternative treatment, electrical muscle stimulation, may have benefits similar to active recovery in lowering blood lactate but to date is unstudied. Therefore, this study compared submaximal swimming and electrical muscle stimulation in reducing blood lactate after sprint swimming. Thirty competitive swimmers (19 men and 11 women) participated in the study. Each subject completed 3 testing sessions consisting of a warm-up swim, a 200-yard maximal frontcrawl sprint, and 1 of 3 20-minute recovery treatments administered in random order. The recovery treatments consisted of a passive resting recovery, a submaximal swimming recovery, or electrical muscle stimulation. Blood lactate was tested at baseline, after the 200-yard sprint, and after 10 and 20 minutes of recovery. A significant interaction (p < 0.05) between recovery treatment and recovery time was observed. Blood lactate levels for the swimming recovery were significantly lower at 10 minutes (3.50 +/- 1.57 mmol.L-1) and 20 minutes (1.60 +/- 0.57 mmol.L-1) of recovery than either of the other 2 treatments. Electrical muscle stimulation led to a lower mean blood lactate (3.12 +/- 1.41 mmol.L-1) after 20 minutes of recovery compared with passive rest (4.11 +/- 1.35 mmol.L-1). Submaximal swimming proved to be most effective at lowering blood lactate, but electrical muscle stimulation also reduced blood lactate 20 minutes postexercise significantly better than resting passive recovery. Electrical muscle stimulation shows promise as an alternate recovery treatment for the purpose of lowering blood lactate.
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To evaluate the magnitude of the stress on the aerobic and the anaerobic energy release systems during high intensity bicycle training, two commonly used protocols (IE1 and IE2) were examined during bicycling. IE1 consisted of one set of 6-7 bouts of 20-s exercise at an intensity of approximately 170% of the subject's maximal oxygen uptake (VO2max) with a 10-s rest between each bout. IE2 involved one set of 4-5 bouts of 30-s exercise at an intensity of approximately 200% of the subject's VO2max and a 2-min rest between each bout. The accumulated oxygen deficit of IE1 (69 +/- 8 ml.kg-1, mean +/- SD) was significantly higher than that of IE2 (46 +/- 12 ml.kg-1, N = 9, p < 0.01). The accumulated oxygen deficit of IE1 was not significantly different from the maximal accumulated oxygen deficit (the anaerobic capacity) of the subjects (69 +/- 10 ml.kg-1), whereas the corresponding value for IE2 was less than the subjects' maximal accumulated oxygen deficit (P < 0.01). The peak oxygen uptake during the last 10 s of the IE1 (55 +/- 6 ml.kg-1.min-1) was not significantly less than the VO2max of the subjects (57 +/- 6 ml.kg-1.min-1). The peak oxygen uptake during the last 10 s of IE2 (47 +/- 8 ml.kg-1.min-1) was lower than the VO2max (P < 0.01). In conclusion, this study showed that intermittent exercise defined by the IE1 protocol may tax both the anaerobic and aerobic energy releasing systems almost maximally.
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While the physiological adaptations that occur following endurance training in previously sedentary and recreationally active individuals are relatively well understood, the adaptations to training in already highly trained endurance athletes remain unclear. While significant improvements in endurance performance and corresponding physiological markers are evident following submaximal endurance training in sedentary and recreationally active groups, an additional increase in submaximal training (i.e. volume) in highly trained individuals does not appear to further enhance either endurance performance or associated physiological variables [e.g. peak oxygen uptake (VO2peak), oxidative enzyme activity]. It seems that, for athletes who are already trained, improvements in endurance performance can be achieved only through high-intensity interval training (HIT). The limited research which has examined changes in muscle enzyme activity in highly trained athletes, following HIT, has revealed no change in oxidative or glycolytic enzyme activity, despite significant improvements in endurance performance (p < 0.05). Instead, an increase in skeletal muscle buffering capacity may be one mechanism responsible for an improvement in endurance performance. Changes in plasma volume, stroke volume, as well as muscle cation pumps, myoglobin, capillary density and fibre type characteristics have yet to be investigated in response to HIT with the highly trained athlete. Information relating to HIT programme optimisation in endurance athletes is also very sparse. Preliminary work using the velocity at which VO2max is achieved (V(max)) as the interval intensity, and fractions (50 to 75%) of the time to exhaustion at V(max) (T(max)) as the interval duration has been successful in eliciting improvements in performance in long-distance runners. However, V(max) and T(max) have not been used with cyclists. Instead, HIT programme optimisation research in cyclists has revealed that repeated supramaximal sprinting may be equally effective as more traditional HIT programmes for eliciting improvements in endurance performance. Further examination of the biochemical and physiological adaptations which accompany different HIT programmes, as well as investigation into the optimal HIT programme for eliciting performance enhancements in highly trained athletes is required.
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The training load is markedly reduced during the taper so that athletes recover from intense training and feel energized before major events. Load reduction can be achieved by reducing the intensity, volume and/or frequency of training, but with reduced training load there may be a risk of detraining. Training at high intensities before the taper plays a key role in inducing maximal physiological and performance adaptations in both moderately trained subjects and highly trained athletes. High-intensity training can also maintain or further enhance training-induced adaptations while athletes reduce their training before a major competition. On the other hand, training volume can be markedly reduced without a negative impact on athletes' performance. Therefore, the training load should not be reduced at the expense of intensity during the taper. Intense exercise is often a performance-determining factor during match play in team sports, and high-intensity training can also elicit major fitness gains in team sport athletes. A tapering and peaking program before the start of a league format championship or a major tournament should be characterized by high-intensity activities.
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The theory of training was established about five decades ago when knowledge of athletes' preparation was far from complete and the biological background was based on a relatively small amount of objective research findings. At that time, traditional 'training periodization', a division of the entire seasonal programme into smaller periods and training units, was proposed and elucidated. Since then, international sport and sport science have experienced tremendous changes, while the traditional training periodization has remained at more or less the same level as the published studies of the initial publications. As one of the most practically oriented components of theory, training periodization is intended to offer coaches basic guidelines for structuring and planning training. However, during recent decades contradictions between the traditional model of periodization and the demands of high-performance sport practice have inevitably developed. The main limitations of traditional periodization stemmed from: (i) conflicting physiological responses produced by 'mixed' training directed at many athletic abilities; (ii) excessive fatigue elicited by prolonged periods of multi-targeted training; (iii) insufficient training stimulation induced by workloads of medium and low concentration typical of 'mixed' training; and (iv) the inability to provide multi-peak performances over the season. The attempts to overcome these limitations led to development of alternative periodization concepts. The recently developed block periodization model offers an alternative revamped approach for planning the training of high-performance athletes. Its general idea proposes the sequencing of specialized training cycles, i.e. blocks, which contain highly concentrated workloads directed to a minimal number of targeted abilities. Unlike the traditional model, in which the simultaneous development of many athletic abilities predominates, block-periodized training presupposes the consecutive development of reasonably selected target abilities. The content of block-periodized training is set down in its general principles, a taxonomy of mesocycle blocks, and guidelines for compiling an annual plan.
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The purpose of this investigation was to determine how swimming velocity (SV), stroke rate (SR), stroke length (SL) and blood lactate concentration change as adaptations to six months of aerobic swim training. Subjects were trained male college swimmers (n = 8). Measurements were obtained following specially designed 400m freestyle swim tests, pre- and post-intervention. The swim test consisted of 4 x 400 m freestyle over two days. On day 1, subjects performed a maximal effort 400 m freestyle swimming trial; maximal mean velocity (Vmax) for each swimmer was calculated from this effort. On the next day, subjects were instructed to perform three 400 m freestyle swims at constant velocities equal to 85%, 90% and 95% of Vmax, respectively. Subjects rested one hour between swims. During each 400 m trial, lap time and time to complete 10 mid-pool strokes (50 m) were measured to determine SV (m.s-1), SR (stroke.min-1) and SL (m.stroke-1). Mixed arterial blood samples were taken at the end of each 400 m trial to evaluate blood lactate concentration. Results indicated that post-maximal swimming velocity (Vpostmax) increased significantly from pre-intervention measures (p < 0.05). Blood lactate concentration decreased significantly relative to SV and absolute lactate concentration following Vpostmax was significantly lower than that at Vpremax (p < 0.05). Six of seven subjects increased Vmax due to increases in SL. Mean SL during the second test was significantly higher (p < 0.05). Also, during the 400 m maximal test, SL increased significantly after sixth lap (p < 0.05). There was no significant difference between SRs.(ABSTRACT TRUNCATED AT 250 WORDS)