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MANEJO INTEGRAL DE LA PARÁLISIS FACIAL

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La parálisis facial afecta la musculatura de la mímica facial, generando alteraciones estéticas, funcionales y psicosociales. El manejo multidisciplinario es clave para lograr los mejores resultados, especialmente como apoyo a la cirugía reconstructiva. La estrategia de tratamiento está basada en un enfrentamiento sistemático de acuerdo a las características semiológicas y electromiográficas de cada paciente, lo que permite agruparlos de acuerdo a la reversibilidad y severidad de su patología. Los métodos de reconstrucción quirúrgica pueden ser estáticos o dinámicos (injerto cruzado de nervio sural, colgajo muscular libre con injerto de nervio sural ipsilateral o cruzado y colgajo mini-temporal). Incorporar la terapia física dentro del protocolo quirúrgico puede lograr mayor activación muscular, mayor simetría facial y reducir molestias postoperatorias como el edema facial, manejo de cicatrices, entre otros. Aunque existe reconocimiento sobre el impacto que posee el tratamiento de la parálisis facial, no existe a la fecha amplio consenso sobre cuál es el óptimo manejo de esta condición, y a pesar de los avances reportados durante los últimos años y la cantidad de técnicas propuestas en la literatura, la reanimación facial sigue siendo un desafío en cirugía reparadora.
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RESUMEN
La parálisis facial afecta la musculatura de la mímica facial,
generando alteraciones estéticas, funcionales y psicosociales.
El manejo multidisciplinario es clave para lograr los mejores
resultados, especialmente como apoyo a la cirugía reconstruc-
tiva. La estrategia de tratamiento está basada en un enfrenta-
miento sistemático de acuerdo a las características semiológicas
y electromiográficas de cada paciente, lo que permite agruparlos
de acuerdo a la reversibilidad y severidad de su patología. Los
métodos de reconstrucción quirúrgica pueden ser estáticos o diná-
micos (injerto cruzado de nervio sural, colgajo muscular libre con
injerto de nervio sural ipsilateral o cruzado y colgajo mini-tem-
poral). Incorporar la terapia física dentro del protocolo quirúrgico
puede lograr mayor activación muscular, mayor simetría facial y
reducir molestias postoperatorias como el edema facial, manejo
de cicatrices, entre otros. Aunque existe reconocimiento sobre el
impacto que posee el tratamiento de la parálisis facial, no existe a
la fecha amplio consenso sobre cuál es el óptimo manejo de esta
condición, y a pesar de los avances reportados durante los últimos
años y la cantidad de técnicas propuestas en la literatura, la
reanimación facial sigue siendo un desafío en cirugía reparadora.
Palabras clave: Parálisis facial, manejo multidisciplinario, estra-
tegia de tratamiento.
SUMMARY
Facial paralysis affects the muscles of facial expression,
generating aesthetic, functional and psychosocial
disorders. A multidisciplinary approach is the key to achieve
optimal results, especially when supporting the complex
reconstructive procedures required to improve facial palsy
sequelae. Treatment strategy is based on semiologic and
electromyographic characteristics of each patient, which
can help to classify them according to the severity and
reversibility. Surgical reconstruction methods can be static
or dynamic (cross sural nerve transfers, neurovascular free-
muscle transfer with sural nerve graft and mini-temporalis
transfer). Incorporating physical therapy in the surgical
protocol can achieve greater muscle function, increased
facial symmetry and reduced discomfort. Although there is
recognition of the positive impact surgical facial paralysis
treatment, to date there is no broad consensus on the optimal
management of this condition. Despite the progress reported
in recent years and the amount of technical proposals in
the literature, facial reanimation remains a challenge in
reconstructive surgery.
Key words: Facial paralysis, multidisciplinary disease
management, treatment strategy.
INTRODUCCIÓN
La Parálisis Facial produce una deformidad severa, tanto
funcional como estética, debido a la lesión del VII par craneano.
Su incidencia es de 70 casos por 6.000 habitantes (1, 2). Los
pacientes afectados pueden presentar incapacidades varia-
bles de las funciones de los músculos faciales y de la expresión
facial, con imposibilidad para cerrar los ojos, elevar las cejas,
sonreír, hablar y comer (3-5). A pesar que la etiología de la
MANEJO INTEGRAL
DE LA PARÁLISIS FACIAL
MULTIDISCIPLINARY MANAGEMENT OF FACIAL PARALYSIS
DRA. SUSANA BENÍTEZ S. 1, 2 PROFESOR ASISTENTE UNIVERSIDAD DE CHILE, DR. STEFAN DANILLA E. 1, 4 INSTRUCTOR
UNIVERSIDAD DE CHILE, DRA. EKATERINA TRONCOSO O. 1 FELLOW DE INVESTIGACIÓN UNIVERSIDAD DE CHILE, ALEJANDRA
MOYA F. KINESIÓLOGA 3, JESSICA MAHN A. KINESIÓLOGA 3
1) Hospital Clínico Universidad de Chile, Santiago, Chile.
2) Clínica Las Condes, Santiago, Chile.
3) Clínica Los Coihues, Santiago, Chile.
4) Clínica Alemana, Santiago, Chile.
Email: sbenitez@clc.cl
Artículo recibido: 27-11-2015
Artículo aprobado para publicación: 04-01-2016
[REV. MED. CLIN. CONDES - 2016; 27(1) 22-28]
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parálisis es identificada en sólo un 20% de los casos (1, 2, 5,
6), es importante evaluar detalladamente a cada paciente para
poder establecer una terapia adecuada.
Las causas de parálisis facial son múltiples y han sido clasifi-
cadas de diferentes maneras como se muestra en la tabla 1.
Podemos dividirlas en adquiridas o congénitas. Dentro de las
adquiridas se encuentran las idiopáticas, traumáticas, tumo-
rales, infecciosas, tóxicas, iatrogénicas, neurológicas, vascu-
lares y metabólicas (2, 5–7). El 80% de las parálisis faciales
son idiopáticas y de estas el 90% se recupera sin secuelas
(1). Clínicamente este trastorno se manifestará de acuerdo al
grado de compromiso del nervio facial, al mecanismo de su
lesión y al tiempo transcurrido desde la injuria.
Dependiendo de la región facial y de la profundidad de los
tejidos afectados, la reconstrucción presenta características
y limitaciones propias y puede involucrar defectos de tejido
blando y óseo. Los injertos, colgajos locales, regionales y
TABLA 1. CAUSAS DE LA PARÁLISIS FACIAL
Causas de Parálisis Facial Condición/Característica
Congénita
- Idiopática
- Sindromática
- No sindromática
División mandibular
Sindrome de Möebius
Trauma congénito
Adquirida
- Idiopática
- Traumática
Central
Intratemporal
Facial
Accidente cerebrovascular
Fractura ósea
intratemporal
Laceración facial
- Tumoral
Central
Intratemporal
Facial
Neurinoma del acústico
Colesteatoma
Tumor parotídeo
- Inflamatoria
Viral
Bacteriana
Parálisis de Bell
Otitis media
- Neuromuscular Miastenia gravis
Ref: Facial Palsy and Reconstruction. Fattah, Adel; Borschel, Gregory H.;
Manktelow, Ralph T.; Plastic & Reconstructive Surgery. 129(2):340e-352e,
February 2012.
microquirúrgicos componen el arsenal de herramientas con
los que cuenta el cirujano plástico reconstructivo para hacer
frente a estos problemas. Así también requerirá de la actua-
ción de distintas subespecialidades, especialmente derivadas
de cirugía, odontología y otorrinolaringología.
Desde comienzos del siglo pasado se han planteado nume-
rosos procedimientos quirúrgicos para la reparación de la pará-
lisis facial, incluyendo transferencias nerviosas y musculares
locales y diversas alternativas estáticas destinadas a recuperar
la simetría facial. Sin embargo, desde la primera descripción
(Harii, 1976) de una transferencia muscular libre para reani-
mación facial (8), y con el advenimiento de las técnicas micro-
vasculares de colgajos libres, el transplante de músculo libre
con injerto de nervio se ha transformado en la técnica de
elección en la actualidad y ha permitido la recuperación de los
movimientos de la cara.
La reanimación facial consiste en aquellos procedimientos
quirúrgicos que permiten recrear los movimientos faciales
espontáneos lo más cercano a la normalidad posible. Esto se
puede lograr mediante la transferencia muscular regional o
libre, transposición o injerto de nervio o la combinación de
colgajo muscular microquirúrgico con injerto de nervio ipsila-
teral o cruzado. Sus objetivos centrales son obtener simetría,
tono, animación coordinada y evitar sinkinesis o movimientos
en masa.
HISTORIA DE LA ENFERMEDAD
La alteración del VII par craneano produce principalmente
una parálisis de la musculatura de la mímica facial, generando
alteraciones tanto estéticas, funcionales, sociolaborales y en la
calidad de vida. Existen varias causas de parálisis facial (viral,
traumática, idiopática, entre otras) con diversos grados de
recuperación, desde la recuperación total espontánea hasta
mínimos niveles de funcionalidad.
Obtener una historia clínica acabada que destaque el tiempo
de evolución desde la lesión, la progresión y los síntomas
asociados de una parálisis facial adquirida es extremadamente
útil en determinar la potencial causa de esta y sirve de guía
para determinar el pronóstico y el tiempo de cualquier inter-
vención quirúrgica de ser necesaria. Por ejemplo, la evolución
progresiva y lenta puede ser indicativo de una compresión
tumoral (9).
De acuerdo a esto podemos dividir la parálisis facial en defi-
nitiva o transitoria. La parálisis facial transitoria puede recu-
perarse en el tiempo, por ejemplo, en la parálisis de Bell. En la
Figura 1 se describe una clasificación de los tipos de parálisis
y su abordaje.
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FIGURA 1. CLASIFICACIÓN OPERATIVA DE LA PARÁLISIS FACIAL PARA SU ABORDAJE
Aguda Crónica
Trauma del N. facial
Causas:
-Fractura temporal (intracraneal)
-Lesión cortante (periférica)
Manejo:
-Reparación antes de 72 hrs.
-Anastomosis T-T o injerto de nervio.
-Reparación en laceraciones laterales
al canto lateral.
-EMG después de 3 sem.
Velocidad de cicatrización 1mm/día.
Lesión irrrecuperable
Tiempo variable
Las indicaciones del tiempo
quirúrgico dependen de:
-Duración
-Edad
-Función residual
-Requerimientos del paciente
-Rehabilitación postoperatoria
No se recupera
en el tiempo Puede
recuperarse en
el tiempo
Transitoria
Parálisis Facial
Definitiva
LESIÓN AGUDA
VERSUS
CRÓNICA DEL NERVIO FACIAL
Tiene importancia para el manejo y el pronóstico el tiempo
de evolución de la enfermedad. Lesiones agudas causadas por
traumatismos requieren de evaluación precoz por el equipo
quirúrgico y reparación quirúrgica antes de las 72 horas
de evolución. Se espera una velocidad de cicatrización de
1 mm/día y requiere de control con electromiografía a las
tres semanas. La parálisis facial crónica o longstanding, son
irrecuperables y requieren de un manejo multidisciplinario y
reconstrucción quirúrgica compleja dependiendo de la edad
del paciente, el tiempo de evolución, la función residual y los
requerimientos del paciente.
PARÁLISIS FACIAL COMPLETA VERSUS INCOMPLETA Y
TIEMPO DE EVOLUCIÓN
Cuando la parálisis facial es idiopática e incompleta casi
siempre se logra la recuperación completa o satisfactoria. En
general, si la parálisis facial (completa o incompleta) empieza
a recuperarse antes de las 3 semanas, se puede esperar una
excelente recuperación con pocas excepciones. Si la recupera-
ción se inicia entre las 3 semanas y los 2 meses de evolución,
puede esperarse una recuperación satisfactoria de la función.
Sin embargo, si después de los 2 meses de evolución no se ha
iniciado la recuperación, la mayoría de los pacientes no recu-
perarán la función satisfactoriamente (10).
[REV. MED. CLIN. CONDES - 2016; 27(1) 22-28]
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PRINCIPIOS DEL TRATAMIENTO
El manejo de la parálisis facial se plantea con un enfoque
multidisciplinario y una estrategia basada en las necesidades
individuales de cada paciente. Esto involucra la participación
de múltiples especialidades médicas tales como oftalmo-
logía, otorrinolaringología, genética, fisiatría, cirugía plástica y
neurología, entre otras. Además se debe contar con el apoyo y
expertise de otros profesionales de la salud como kinesiólogos,
fonoaudiólogos y psicólogos, que son claves para la obtención
de buenos resultados para los pacientes.
Desde un inicio se debe comprometer al paciente en la toma de
decisiones junto con establecer una dinámica que permita una
adherencia adecuada al tratamiento, especialmente en relación a
la rehabilitación que será fundamental para un resultado óptimo.
Por otra parte, un diagnóstico adecuado es imprescindible
en el algoritmo de la toma de decisiones. En primera instancia
se evalúa clínicamente la cara en reposo y en movimiento,
determinando la presencia de parálisis parcial o completa,
unilateral o bilateral y el grado de sinkinesis. Además se consigna
el grado de ptosis, ectropion e incompetencia oral, evaluando
otros defectos neurológicos y compromiso de partes bandas. Todo
esto se documenta con un registro fotográfico y se objetiva con
mediciones para lo cual existen variadas metodologías y escalas
con mediciones estandarizadas que evalúan la magnitud de los
movimientos faciales pre y postquirúrgicas (House Brackman
Score, Sydney Facial Grading Sysytem, Sunnybrook Facial Grading
System; Facial Cima, Mediciones fotográficas o con video).
El estudio se completa con RNM y/o TAC; estudio serológico
en el caso de sospecha de causa infecciosa y estudio electro-
fisiológico a través de una electromiografía con mapeo del
V y VII par. El objetivo de realizar el mapeo de ambas ramas
nerviosas es evidenciar tanto el compromiso del nervio facial
como de la rama motora del nervio trigémino que eventual-
mente se usará como nervio motor en el caso de indicarse
una reinervación.
ALTERNATIVAS DE TRATAMIENTO
Las principales alternativas de reconstrucción se muestran
en la Figura 2. El tratamiento quirúrgico individualizado se
indica de acuerdo al siguiente algoritmo:
En primer lugar se define si la parálisis es Reversible o Irrever-
sible. Si la parálisis es reversible se deriva para su manejo kiné-
sico y se evalúa anualmente para determinar recuperabilidad.
Si la parálisis es irreversible se determina mediante clínica y
electromiografía si ésta es completa o incompleta para poste-
riormente proceder al tratamiento quirúrgico de la siguiente
manera:
1. Parálisis facial unilateral completa: Injerto cruzado de
nervio sural a nervio facial contralateral y transferencia de
colgajo muscular libre (M. Gracilis o M. Serrato mayor) en dos
tiempos (11). Como alternativa también se plantea injerto de
nervio sural ipsilateral con anastomosis al V par y transferencia
muscular libre en un tiempo.
FIGURA 2. ALTERNATIVAS DE RECONSTRUCCIÓN QUIRÚRGICA EN PARÁLISIS FACIAL
Reconstrucción Estática Reconstrucción Dinámica
Objetivo: Mejorar la simetría
facial en reposo.
Alternativas:
-Soporte con material autólogo o
protésico (mallas)
-Técnicas complementarias (ej.:
pesos de oro, blefaroplastía)
Objetivo: Recuperar la movilidad y
expresión facial.
Alternativas:
-Reconstrucción nerviosa
(Injertos/Reparación primaria)
-Transposición muscular Regional
(Temporal/Masetero/Digástrico)
-Colgajos libres neurovascularizados
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FIGURA 3. INJERTO CRUZADO DE NERVIO SURAL
2.Parálisis facial bilateral completa o síndrome de
Möebius: Transferencia de colgajo muscular libre (M. Gracilis)
con anastomosis a rama motora del trigémino (Masetero) ipsi-
lateral en un tiempo (12). En tres meses se realiza la segunda
cirugía (lado contralateral).
3.Parálisis facial unilateral incompleta: Injerto cruzado de
nervio sural a nervio facial contralateral (13).
4.Procedimientos complementarios variados según
necesidad: Colgajo minitemporal; Lifting facial, Blefaroplastía;
Suspensión palpebral, entre otros (14-16).
TRATAMIENTO QUIRÚRGICO
Injerto cruzado de nervio sural (Figura 3)
El colgajo muscular, de preferencia de gracilis, se lleva a cabo
con dos equipos quirúrgicos. Un primer equipo realiza la disec-
ción facial sobre la fascia parotídea mientras el otro realiza la
elevación del colgajo muscular con su pedículo neurovascular.
En el caso de optar por la anastomosis nerviosa a la rama
maseterina del V par se procede a su disección en el espesor
del músculo maseterino desde su inserción en el arco cigo-
mático en sentido caudal con electroestimulador y bajo visión
magnificada con lupa hasta identificar la rama nerviosa. Se
procede luego a la identificación y disección de los vasos
receptores que pueden ser ramas de la facial en el reborde
mandibular o en el cuello. El músculo se fija a distal en la
comisura y surco nasogeniano mediante riendas y punto de
tracción con Vicryl 3-0 siguiendo el vector trazado en el
preoperatorio de acuerdo el movimiento del lado sano y
hacia cefálico sobre la fascia temporal. Luego, se procede a la
sutura bajo microscopio del pedículo vascular y nervioso con
Nylon 9-0. Finalmente se reposiciona el colgajo de mejilla
fijándolo hacia distal a la altura del reborde del arco cigomá-
tico y zona temporal.
En el caso de requerir un injerto cruzado de nervio facial el
procedimiento es el mismo descrito anteriormente a excep-
ción de la obtención y disección del nervio. En este caso se
buscan ramas no dominantes peribucales del lado sano,
eligiendo una y luego ésta se coapta al injerto de N. sural en
un primer tiempo para posteriormente en un segundo tiempo
(no antes de los 6 meses) proceder a la transferencia muscular
libre.
A través de un abordaje preauricular tipo lifting subSMAS
utilizando lupas y electroestimlulador de nervio periférico
se accede a la identificación de las ramas cigomáticas y
bucales del nervio facial del lado sano. Se elige una de las
ramas no dominantes del VII par que produce elevación del
labio superior y de la comisura dejando las otras ramas de
mayor potencia intactas para no producir un deterioro en
la movilidad de la hemicara sana. Una vez elegida la rama a
utilizar se secciona y se coapta con el injerto de N. sural. El
N. sural se obtiene a través de una incisión longitudinal en
la pierna o asistido endoscópicamente a través de pequeñas
incisiones.
FIGURA 4. COLGAJO MUSCULAR LIBRE CON INJERTO DE
NERVIO SURAL IPSILATERAL O CRUZADO
Colgajo muscular libre con injerto de nervio sural ipsila-
teral o cruzado (Figura 4)
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Colgajo mini-temporal (Figura 5)
FIGURA 5. COLGAJO MINI-TEMPORAL
técnicas de elongación, FNP, manejo de tejidos blandos,
estimulación sensorial, ejercicios activos, y ejercicios activos
asistidos con feedback visual (espejo), taping y sistemas
compresivos.
Programas de Rehabilitación
Transposición nerviosa
El programa consiste en un mínimo de 10 sesiones de kinesi-
terapia. La primera sesión consiste en una evaluación inicial y
toma de registro audiovisual. De la segunda a la décima sesión
se trabajará según los objetivos planteados ocupando técnicas
como: manejo de tejidos blandos, ejercicios faciales guiados,
ejercicios posturales. Las sesiones de terapia van acompañadas
de una guía de ejercicios que el usuario debe realizar diariamente
en su hogar. Una vez terminadas las diez sesiones se realiza una
reevaluación para decidir la frecuencia de las sesiones de trata-
miento con la que se continuará por 6 meses más.
Transposición muscular
El programa consiste en un mínimo de 20 sesiones de
kinesiterapia. La primera sesión consiste en una evaluación
inicial donde se planteará los objetivos específicos a trabajar
determinando orden de prioridad y una toma de registro
audiovisual. De la 2a a la 20va sesión se trabajarán los obje-
tivos planteados enfocándose en lograr una sonrisa simé-
trica a través de técnicas como: drenaje manual, manejo de
tejidos blandos, ejercicios faciales guiados, ejercicios postu-
rales, trabajo de imaginería, uso de taping y acupuntura. Para
el éxito de la rehabilitación es importante el compromiso
y adhesión del usuario hacia la terapia, ya que además del
manejo kinésico directo, el usuario deberá realizar ejercicios
diarios guiados por una pauta de ejercicios para el hogar. Una
vez terminadas las 20 sesiones se realiza una reevaluación
para decidir la frecuencia de las próximas sesiones de trata-
miento. Según el tipo de cirugía, y velocidad en la evolución,
el tratamiento puede durar entre 6 meses y un año y medio.
RECOMENDACIONES
El manejo de la parálisis facial es complejo y debe ser enfren-
tado por un equipo multidisciplinario para obtener resultados
óptimos y oportunos. El protocolo quirúrgico debe incluir el
manejo con terapia física para obtener una recuperación más
rápida y con mayor rendimiento apoyándonos en la neuro-
plasticidad cortical y la mejoría de la musculatura, que solo se
logra con la rehabilitación.
Los autores declaran no tener
conflictos de interés, en
relación a este artículo.
A través de una incisión temporal se identifica el músculo temporal
liberando un segmento central que se secciona y tuneliza por sobre
el arco cigomático en dirección hacia la comisura oral. Mediante
dos incisiones intraorales se realiza la tracción del colgajo mini-
temporal en un plano profundo bajo el colgajo pre-existente o en
el plano perióstico. Finalmente se fija a la comisura y labio supe-
rior de acuerdo a los vectores de tracción marcados previamente y
tomando como referencia el lado sano.
REHABILITACIÓN
La rehabilitación especializada es parte fundamental de un
tratamiento adecuado y ésta comienza con una evaluación
inicial de la simetría en reposo, los movimientos voluntarios
e involuntarios, la continencia ocular y el impacto sicológico.
Existen estudios que demuestran la presencia de reorganiza-
ción cortical después de una lesión, siendo el entrenamiento
intensivo de una tarea significativa una clave en el proceso de
rehabilitación (17).
El Programa de rehabilitación kinésica de la sonrisa post cirugía
de reanimación dinámica de la parálisis facial, tiene como obje-
tivo principal recuperar la simetría de la sonrisa, además de
disminuir el edema facial, evitar las adherencias de cicatrices,
lograr la apertura y lateralización mandibular normal, reeducar
la musculatura transpuesta (en el caso de transposición nerviosa
potenciar la activación de la musculatura reinervada), reeduca-
ción postural y disminución del dolor de la zona dadora en caso
de transposición nerviosa.
Dentro de las técnicas de tratamiento usadas se encuen-
tran: drenaje linfático manual, ultrasonido, electroterapia,
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Documento descargado de http://www.elsevier.es el 08/02/2016. Copia para uso personal, se prohíbe la transmisión de este documento por cualquier medio o formato.
... Las manifestaciones clínicas de la parálisis de Bell se originan por una contractilidad muscular comprometida con daño de las funciones del control neural del nervio facial, que llevan a ocasionar una debilidad muscular progresiva y pérdida de sensibilidad en una hemicara con una afectación nerviosa completa o incompleta (13). Usualmente, se puede observar en la hemicara afectada una disminución de la fuerza muscular como dificultad para elevar la ceja, sonreír o comer, incapacidad de cerrar el ojo, epifora e impedimento al fruncir los labios además del deterioro del habla por la afectación en la inervación muscular (5,14). Otros síntomas que se manifiestan son los de afectación sensitiva con dolor alrededor de la mandíbula y detrás del oído, tinnitus, cefalea, pérdida del gusto en los dos tercios anteriores de la lengua e hipersensibilidad al sonido del lado afectado (5 ...
... En las lesiones incompletas el 85% de los pacientes se recuperan en un lapso de tiempo de 22 días siendo un pronóstico favorable, a diferencia de las lesiones completas en donde el porcentaje de recuperación total es del 70% (15). Para lograr una evolución satisfactoria de la enfermedad la recuperación espontánea de los síntomas debe de presentarse antes tres semanas del inicio de la enfermedad, sin embargo, el periodo puede incluir hasta dos meses; después de este lapso de tiempo el fracaso en la recuperación funcional es alto (14). El inicio temprano del tratamiento presenta alta probabilidad de recuperación completa (5). ...
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La parálisis de Bell o parálisis facial periférica es una enfermedad neuromuscular con afectación directa en el nervio facial. Es una patología común con un pico de presentación de los 20 a 29 años y los 50 a 59 años. Es de carácter idiopático, siendo la etiología provocada por el virus herpes simple la mayor sospecha causal. Se muestra como una parálisis facial unilateral súbita con empeoramiento posterior. Presenta sintomatología de afectación nerviosa muscular y sensitiva como dificultad para elevar la ceja, cerrar los ojos, sonreír, fruncir el ceño, parestesias faciales, hiperacusia, entre otros. Su diagnóstico principalmente es clínico, pero también se utilizan otros métodos diagnósticos complementarios para descartar diversas patologías. Es necesario un manejo pronto y oportuno para lograr la remisión completa y evitar complicaciones, este incluye corticoesteroides orales, valorar la utilización de antivirales y una adecuada protección ocular. La mayoría de los pacientes manifiestan remisión espontánea con una recuperación completa, los que muestran una recuperación incompleta pueden verse beneficiados de terapias físicas para mejorar la función facial y la prevención de secuelas como hipertonicidad, asimetría facial y sincinesias.
... En el año 2014, en Lima (Perú), se publicó la Resolución Directoral emitida por el Instituto Nacional de Ciencias Neurológicas (INCN) y refrendada por el Ministerio de Salud; en ella se resuelve aprobar la "Guía práctica clínica de parálisis facial periférica", donde se recomienda la aplicación de termoterapia, masoterapia y ejercicios terapéuticos, el uso de férula palpebral en caso de lagoftalmos y queda contraindicado el uso de vibradores y goma de mascar (13). La parálisis facial periférica es considerada un problema de salud mundial generando una discapacidad social en la participación con su entorno (14), hasta la fecha mantiene una alta incidencia, de 30 a 40 casos por cada 100 000 personas (15). ...
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La fisioterapia es fundamental en el tratamiento de la parálisis facial, la escala House-Brackmann 2.0 registra y evalúa la afectación del nervio facial, haciendo un análisis en la funcionalidad, simetría facial y sincinesias, permitiendo observar los cambios en su evolución. Objetivo: Registrar los cambios presentes en pacientes con parálisis facial periférica luego de un tratamiento estándar por un determinado tiempo en un Instituto Especializado. Material y Métodos: Estudio observacional, descriptivo tipo cohorte única, longitudinal y prospectivo que evaluó a todos los pacientes adultos con parálisis facial periférica que asistieron al servicio de Neurorrehabilitación del INCN, cumpliendo con los criterios de inclusión. El instrumento utilizado fue la escala House-Brackmann 2.0, la cual se aplicó en cuatro oportunidades (primer día de evaluación, primer mes, segundo mes y tercer mes). Resultados: Se observó que el puntaje promedio del grado de afectación del nervio facial antes del tratamiento fue 18,82 (IC: 11-24)/ Grado IV; en la segunda evaluación, aún con los 72 pacientes, disminuyó a 10,87 (IC: 5-21)/Grado III; a la tercera llegaron 65 pacientes con 6,32 (IC: 4-14)/Grado II y finalmente a la cuarta llegaron 23 pacientes con 4,26 (IC: 4-7)/ Grado I. Conclusiones: El 97,2% de pacientes que iniciaron su tratamiento presentando un grado IV culminaron en grado I logrando la simetría facial y el fortalecimiento muscular, según la escala House-Brackmann 2.0.
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Facial nerve palsy is one of the most common neuropathies. However, bilateral occurs only in 0.3 to 2% of cases. The case of a patient with progressive bilateral facial nerve palsy, secondary to cranioencephalic trauma with fracture of both temporal was treated with steroids and physiotherapy with subsequent resolution of symptoms, so it was decided dedicated wait for surgery.
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El nervio facial es un par craneal único que sale directamente del encéfalo a través de la base craneal, tiene un número romano asociado y al tomar un ordenamiento respectivo del lugar que parten, le corresponde el VII par emergiendo del Puente troncoencefálico (o Puente de Valorio). Este nervio craneal es parte del Sistema Nervioso Periférico y relaciona el encéfalo con las estructuras de inervación en sentido aferente, sensitivo y sensorial y también, eferente, motora y vegetativa, de esta forma se considera un nervio mixto. El 58 % son fibras de tipo motor, 24 % parasimpáticas y 18 % de tipo sensorial. La rama motora se encarga de la mímica facial, el reflejo corneal y el reflejo etapedial. La parte parasimpática esta relacionada con la función secretora de las glándulas sublingual, submandibular y lagrimal. En lo sensorial se encarga de la sensibilidad de la piel, del pabellón auricular, conducto auditivo externo e información gustativa de los dos tercios anteriores de la lengua y paladares duro – blando.
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Introducción: La parálisis facial es una patología muy común. La escala “Sunnybrook Facial Grading System” (SFGS) se ha posicionado como una herramienta útil y confiable para su evaluación y evolución. Objetivo: Homologar lingüísticamente desde el idioma inglés al español la escala SFGS en una muestra de población chilena. Material y Método: Tres kinesiólogos chilenos con dominio comprobado del idioma inglés tradujeron la escala SFGS al español. Un comité creó una primera versión de la SFGS en español. Posteriormente, un profesional del Instituto Chileno-Británico tradujo la primera versión nuevamente al inglés (retrotraducción). El comité definió la segunda versión de la SFGS. Finalmente, los investigadores llevaron a cabo los pilotajes. Resultados: En dos pruebas piloto, veinte sujetos respondieron correctamente el total de las expresiones solicitadas. Conclusión: Esta versión de la escala SFGS homologada lingüísticamente al español puede ser aplicada a la población chilena.
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Resumen En este artículo se presenta el caso de una paciente femenina de 55 años de edad que acudió a consulta de acupuntura con un cuadro de parálisis facial de un mes de evolución con fracaso de tratamiento farmacológico. La paciente fue tratada con acupuntura y electroacupuntura durante 3 semanas, 2 sesiones por semana (6 sesiones de tratamiento), obteniendo una recuperación total de la gesticulación y simetría facial. Este resultado sugiere la eficacia del uso de acupuntura y electroacupuntura a frecuencias bajas como tratamiento para la parálisis facial.
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Learning Objectives: After reviewing this article, the participant should be able to: 1. Classify facial palsy systematically. 2. Perform a comprehensive evaluation of the patient with facial palsy. 3. Apply a multidisciplinary approach and understand important treatment objectives. 4. Formulate a logical reconstructive strategy. 5. Review the most recently published literature. Summary: This article outlines a thorough approach to facial nerve palsy and reconstruction. (Plast. Reconstr. Surg. 129: 340e, 2012.)
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Impaired eyelid function in facial paralysis patients is a serious disability that can even threaten vision. Eye reanimation techniques and specifically blink restoration reinstates the cornea's protective mechanism and recovers a more natural appearance and eye function. Both dynamic and static procedures have been used to augment eye closure, but only dynamic procedures can lead to blink restoration. In this study, the experience of a single surgeon (J.K.T.) with dynamic procedures addressing the challenge of blink restoration is presented. A retrospective review of 95 adult patients who underwent dynamic procedures for blink restoration was performed. The patients were divided into two groups. Group A (n = 75) included patients who underwent nerve transfers, including cross-facial nerve grafting and subsequent microcoaptations, mini-hypoglossal nerve transfers, and direct orbicularis oculi muscle neurotization. Group B (n = 20) included patients who underwent eye sphincter substitution procedures, including pedicled frontalis or mini-temporalis transfers, free platysma, occipitalis, gracilis subunits, extensor digitorum brevis, and a slip of adductor longus transfer. Objective blink ratios were measured according to a protocol established by the senior author (J.K.T.). The patients included 34 men and 61 women. Mean age was 34.9 +/- 9.8 years. Denervation time ranged from 7 months to 42.12 years, and the mean denervation time was 13.02 years. Blink improvement was noted in all of the patients. Blink scores and ratios were consistently better in group A than in group B. Dynamic procedures provide the functional substrate on which subsequent static procedures can be performed and aid blink return.
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The ophthalmologist may be the first clinician to see a patient who presents with acute facial nerve palsy. Under such circumstances the ophthalmologist should make every effort to establish the underlying cause of the facial palsy and ensure that the patient's cornea is adequately protected. This article reviews the anatomy of the facial nerve, the varied disorders that may cause a facial palsy, a detailed evaluation of such a patient, and the various medical and surgical treatments available.
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Aims. Bell's palsy (BP) is a frequent condition with an incidence that varies throughout different countries around the world. The aim of this article is to analyse the incidence of BP in different countries around the world. Development. Different rates of incidence and prevalence have been reported in the medical literature depending on the geographical regions under study. In most of the series published incidence oscillates between I I and 40 cases per 100,000 inhabitants per year - although figures as low as 8 and as high as 240 cases per 100,000 inhabitants per year have also been reported. The climate, racial factors, the prevalence of predisposing diseases and the demographic features of the regions studied could be involved in these variations in the appearance of BP Nevertheless, and although they are estimated to be of little significance, both methodological and diagnostic aspects of BP may also exert a certain influence on the results obtained. Conclusions. The incidence of BP in the world varies, which may reflect both a different frequency of appearance in the geographical regions studied and differences in the diagnostic criteria employed as well as in the methodology used to collect and analyse data.
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Background: Although they are traditionally reserved for "aesthetic refinement" in the latter stages of facial reanimation surgery, the author uses a variety of autogeneous fascia lata grafts in a very aggressive approach as the primary therapeutic option in static facial rebalancing and/or in conjunction with dynamic muscle transfers to achieve architectural integrity and functional restoration of the totally or partially paralyzed face. Methods: Forty-nine autogeneous fascia lata grafts, harvested through serial incisions in the lateral thigh, were placed in 35 totally or partially paralyzed faces. The grafts were categorized by anatomical location: I and II, lateral lip in totally paralyzed and partially paralyzed faces, respectively; III, nostril suspension; IV, lower eyelid suspension; V, bimalar lower lip sling; and VI, platysma transfer/autogeneous fascia lata extension for lower lip invagination. Results: In all group I and II cases, static balance of facial architecture was restored at 4 to 6 weeks (after swelling resolved). Average lip commissure displacement was corrected to within 0.5 cm of the horizontal axis. Subjective functional improvement in speech, fluid retentions, and chewing was immediate in all cases. In group I (n = 10; median age, 10.5 years), a 60 to 100 percent symmetrical smile was achieved with voluntary gracilis contraction of 3 of 5 to 5 of 5. In group II (n = 20; median age, 33 years), with 16 sling only patients, one to two grades of voluntary risorius and lip elevator motion were achieved in most. When accompanied by a temporalis turnover flap, both risorius and lip elevator function improved two to three grades. In group III (n = 5), inspiratory collapse was ameliorated in all cases and nasal flow improved subjectively 80 to 100 percent. In group IV (n = 4), scleral show and keratitis were improved in all cases. In group V (n = 6), improved oral competence was achieved in all patients. In group VI (n = 4), static lip evagination was achieved in all cases; voluntary lip depressor function was two to four grades improved. Conclusions: Early placement of autogenous fascia lata restores static balance of the deeper facial architecture in repose. Functional improvement of chewing, fluid retention, speech articulation, smile symmetry, and ectropion is immediate. The psychological effect is also immediated, with achievement of self-esteem and acceptance by family and peers.
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Möbius syndrome is classically defined as combined congenital bilateral facial and abducens nerve palsies, although it may also be associated with a myriad of other craniofacial, musculoskeletal, cardiothoracic, endocrinologic, and developmental disorders. The problem that most patients complain about, however, is the inability to smile and close their lips while eating. Although the etiology of this syndrome is still unknown, scientific support has been growing for the hypothesis that it is due to an embryological disruption of subclavian artery development. The treatment of choice for facial reanimation in these patients is a neurovascular free muscle transfer, ideally using the gracilis muscle with direct repair of the gracilis muscle's motor nerve to the masseteric branch of the trigeminal nerve. If the masseteric nerve is unavailable, a partial hypoglossal or accessory nerve may be used. These operations, enhanced by the effects of cerebral plasticity, may allow Möbius patients to reach their goals of satisfactory spontaneous smiles.
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The cross-facial nerve grafting/free-muscle transfer strategy for smile restoration is superior to static reconstruction or regional muscle transposition. The purpose of this study was to evaluate the long-term outcomes of this technique in adult patients. Eighty-one adult patients received a free-muscle transfer for midface reanimation in the authors' center. Of this group, the authors identified 24 cases with follow-up of 5 years or longer. Smile symmetry and function were evaluated at three points: preoperatively, early postoperatively, and at long-term follow-up. To better evaluate the effect of time, patients were divided into groups according to the length of follow-up: group A, 5 to 6 years; group B, 7 to 10 years; group C, 11 to 15 years; and group D, more than 15 years. Four independent observers rated each patient's smile using a five-category scale ranging from poor to excellent. Panelists were asked to comment on whether the patient's smile weakened over time. All patients obtained higher scores at 2 years from free-muscle transfer in comparison with their preoperative rates (p < 0.0001). Late outcomes demonstrated that muscle regeneration continues beyond the initial 2 years, with a further increase of the scores and motor units on electromyography at the late follow-up (p < 0.0001, p = 0.0313). No significance was found when comparing both variables among the four groups, indicating that time does not have a differential effect on muscle function. In 80 percent of the evaluations, the four observers agreed on maintained smile symmetry over time. Cross-facial nerve grafting/free-muscle transfer is an effective technique for smile restoration in late facial paralysis. These data indicate maintenance of effective muscle function and progressive improvement with time.
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Facial paralysis has numerous etiologies ranging from the most common, Bell's palsy and trauma, to rare tumors and congenital anomalies. This paper divides the etiologies of facial paralysis into five major classifications: idiopathic, traumatic, infectious, neoplastic and neurologic. The incidence of each of these classifications has been estimated from incidence rate information published in the United States and abroad. Using this information, an estimate of the incidence rate has been determined. This information was previously untabulated, thus making statistical analysis nearly impossible regarding this disorder.
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The two-stage method combining neurovascular free-muscle transfer with cross-face nerve grafting is now a widely accepted procedure for dynamic smile reconstruction in cases with long established unilateral facial paralysis. Although the results are promising, the two operations, about 1 year apart, exert an economic burden on the patients and require a lengthy period before obtaining results. Sequelae such as hypoesthesia, paresthesia, and conspicuous scar on the donor leg for harvesting a sural nerve graft also cannot be disregarded. To overcome such drawbacks of the two-stage method, we report a refined technique utilizing one-stage microvascular free transfer of the latissimus dorsi muscle. Its thoracodorsal nerve is crossed through the upper lip and sutured to the contralateral intact facial nerve branches. Reinnervation of the transferred muscle is established at a mean of 7 months postoperatively, which is faster than that of the two-stage method. In our present series with 24 patients, 21 patients (more than 87 percent) believed that their results were excellent or satisfactory, which also compares well with the results of the two-stage method combining free-muscle transfer with cross-face nerve graft.
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Facial paralysis is a potentially devastating disorder with numerous implications. Multiple entities must be considered in its etiology, and recent advances in microbiology, radiographic imaging, electrodiagnostic testing, and microsurgery have provided great insight into the pathophysiology, diagnosis, treatment, and rehabilitation of the facial nerve. Recent DNA PCR testing has shed new insight into the potential cause for Bell's palsy. This article focuses on the evaluation, differential diagnosis, medical treatment, and rehabilitation of facial nerve pathology with primary emphasis on facial paralysis. Surgical management is also discussed, including reanimation of the paralyzed face.