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Risk factors of overweight and obesity in Spanish population

Authors:

Abstract and Figures

Aim: To study the relationship between environmental factors (which may be related to the existence of an obesogenic environment) and the condition of overweight and obesity in Spanish adult population. Methods: A group of 418 individuals of 18-60 years, who were selected to constitute a representative sample of the Spanish adult population, were stu - died. Health, socioeconomic, physical activity and anthropometric data was recorded. Body Mass Index (BMI) was calculated and overweight/obesity (OW/OB) was considered when BMI ≥ 25 kg/m2. Results: The risk of OW/OB was higher with increasing age [OR = 5.96 (3.20-11.13), p = 0], in people who had followed weight control diets in the past [OR = 3.28 (1.98- 5.43), P <0.001], in former smokers [OR = 2.22 (1.23-4.00), p = 0.008], in married people [OR = 1.64 (1.02-2.64), p = 0.041] and in those who slept less 8.5 hours per day [OR = 1.62 (1.05-2.52), p = 0.030]. Furthermore, the risk was lower in women [OR = 0.34 (0.22 -0.51), p = 0], in people who practiced a sport [OR = 0.55 (0.35 to 0.85), p = 0.008],and those with university education [OR = 0.53 (0.28-1.02), p = 0.050]. There was no association between SP/OB and the place of residence (rural/urban), stress, pregnancy or the number of children. Conclusions: Efforts must be put on modifying OW/OB risk factors related to lifestyle of the Spanish population in order to decrease its prevalence.
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RESUMEN
Objetivo: Estudiar la relación entre algunos facto-
res ambientales (que pueden estar relacionados con la
existencia de un ambiente obesogénico) y el padeci-
miento de sobrepeso y obesidad en población adulta
española.
Material y método: Se ha estudiado un colectivo
de 418 individuos de 18 a 60 años, que fueron selec-
cionados para constituir una muestra representativa de
la población adulta española. Se han registrado datos
sanitarios, socioeconómicos, de actividad física y an-
tropométricos. Se ha calculado el Índice de Masa Cor -
poral (IMC) y se ha considerado que existe sobrepe-
so/obesidad (SP/OB) cuando el IMC ≥ 25 kg/m2.
Resultados: El riesgo de presentar SP/OB fue ma-
yor según aumentaba la edad [OR= 5.96 (3.20-11.13);
p= 0], en las personas que habían realizado dietas de
control de peso alguna vez [OR=3.28 (1.98-5.43);
p<0.001], en los exfumadores [OR=2.22 (1.23-4.00);
p= 0.008], en las personas casadas [OR=1.64 (1.02-
2.64); p= 0.041] y en aquellas que dormían menos de
8.5 horas diarias [OR=1.62 (1.05-2.52); p= 0.030].
Además, dicho riesgo fue menor en las mujeres
[OR=0.34 (0.22-0.51); p= 0], en las personas que re-
alizaban algún deporte [OR=0.55 (0.35-0.85); p=
0.008], y en aquellas con estudios universitarios
[OR=0.53 (0.28-1.02); p= 0.050]. No se encontró nin-
guna asociación entre el padecimiento de SP/OB entre
el lugar de residencia (rural/urbano), el padecimiento
de estrés, haber tenido algún embarazo ni el número
de hijos.
Conclusiones: Se debe trabajar para modificar los
factores de riesgo relacionados con los hábitos de vida
de la población española, con el fin de lograr remitir la
prevalencia de la obesidad.
PALABRAS CLAVE
Sobrepeso, obesidad, factores de riesgo, adultos,
España.
ABSTRACT
Aim: To study the relationship between environ-
mental factors (which may be related to the existence
of an obesogenic environment) and the condition of
overweight and obesity in Spanish adult population.
Methods: A group of 418 individuals of 18-60
years, who were selected to constitute a representa-
tive sample of the Spanish adult population, were stu -
died. Health, socioeconomic, physical activity and an-
thropometric data was recorded. Body Mass Index
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Artículo Original
Factores que contribuyen al desarrollo de sobrepeso
y obesidad en población adulta española
Risk factors of overweight and obesity in Spanish population
Rodríguez-Rodríguez Elena1, Ortega Anta Rosa María2, Palmeros-Exsome Carolina2, López-Sobaler Ana María2
Grupo de Investigación UCM 920030.
1 Sección Departamental de Química Analítica. Facultad de Farmacia. Universidad Complutense de Madrid.
2 Departamento de Nutrición. Facultad de Farmacia. Universidad Complutense de Madrid.
Correspondencia:
Dra. Rosa M Ortega Anta
Departamento de Nutrición y Bromatología I (Nutrición)
Facultad de Farmacia
Universidad Complutense de Madrid
28040 Madrid
Telephone: +34 91 394 18 37
Fax: +34 91 394 18 10
E-mail: rortega@farm.ucm.es
(BMI) was calculated and overweight/obesity (OW/OB)
was considered when BMI ≥ 25 kg/m2.
Results: The risk of OW/OB was higher with increas-
ing age [OR = 5.96 (3.20-11.13), p = 0], in people who
had followed weight control diets in the past [OR = 3.28
(1.98- 5.43), P <0.001], in former smokers [OR = 2.22
(1.23-4.00), p = 0.008], in married people [OR = 1.64
(1.02-2.64), p = 0.041] and in those who slept less 8.5
hours per day [OR = 1.62 (1.05-2.52), p = 0.030].
Furthermore, the risk was lower in women [OR = 0.34
(0.22 -0.51), p = 0], in people who practiced a sport
[OR = 0.55 (0.35 to 0.85), p = 0.008], and those with
university education [OR = 0.53 (0.28-1.02), p =
0.050]. There was no association between SP/OB and
the place of residence (rural/urban), stress, pregnancy
or the number of children.
Conclusions: Efforts must be put on modifying
OW/OB risk factors related to lifestyle of the Spanish
population in order to decrease its prevalence.
KEY WORDS
Overweight, obesity, risk factors, adults, Spain.
ABREVIATURAS
IMC: Índice de Masa Corporal
NP: Normopeso
OB: Obesidad
OR: Odds ratio
SP: Sobrepeso
INTRODUCCIÓN
La obesidad se ha definido como una enfermedad
multifactorial, en la que se produce una interacción en-
tre factores genéticos y ambientales1,2.
Los factores ambientales son los que más contribu-
yen a explicar el incremento en la prevalencia de la
obesidad producido en los últimos años, ya que la base
genética de la población no puede haberse modificado
de forma tan rápida3. Estudios recientes, realizados en
individuos con diferente IMC, y teniendo en cuenta a
sus progenitores, hermanos y cónyuges, han estimado
que aproximadamente entre el 25 y el 40% de las dife-
rencias interindividuales en el IMC podrían deberse a
factores genéticos4. Por otra parte, se ha estimado que
los factores ambientales contribuirían en un 60-70% en
la aparición de obesidad1.
En diferentes estudios se han estudiado diversos fac-
tores ambientales que, al inducir el aumento de la inges-
ta energética o la disminución del gasto energético y fa-
vorecer así la existencia de un ambiente obesogénico,
podrían tener alguna influencia sobre el padecimiento
de sobrepeso/obesidad. El conocimiento de dichos fac-
tores es fundamental ya que, una vez identificados, se
podría comenzar a trabajar con el fin de modificarlos o
evitarlos y controlar, así, algunos de los responsables del
ambiente obesogénico que está favoreciendo el aumen-
to de la prevalencia de sobrepeso y obesidad en nues-
tra sociedad5.
OBJETIVO
Estudiar la relación entre algunos factores ambienta-
les (que pueden estar relacionados con la existencia de
un ambiente obesogénico) y el padecimiento de sobre-
peso y obesidad en población adulta española.
MÉTODOS
Sujetos del estudio
En este estudio se ha utilizado información obtenida
durante de la realización del estudio FANPE (Fuentes
Alimentarias de Nutrientes en Población Española), que
se realizó por la contratación de la AESAN (Agencia
Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición) para co-
nocer la ingesta de alimentos, energía y nutrientes en la
población española y las principales fuentes alimentarias
de nutrientes, prestando especial atención al sodio.
Los sujetos del estudio fueron 418 adultos de 18 a 60
años (196 hombres y 222 mujeres), que fueron selec-
cionados para constituir una muestra representativa de
la población española en su conjunto. El trabajo de cam-
po fue realizado entre Enero y Septiembre del 2009.
El tamaño de muestra fue determinado teniendo en
cuenta los datos previos del estudio INTERSALT6, con el
fin de que fuera representativo para cada sexo y tenien-
do en cuenta un abandono del 25%. De esta forma, el
tamaño muestral inicialmente planeado fue de 406 suje-
tos. Para realizar el muestreo se seleccionaron 15 áreas,
de cada una de las cuales se eligió la capital y una zona
semi-urbana/urbana (al azar), de forma que se obtuvie-
ron 30 zonas de estudio. Dentro de cada zona se dividió
la muestra en 6 subgrupos, teniendo en cuenta el sexo
(varón/mujer) y la edad (18-30, 31-44 y de 45-60 años).
Los sujetos estudiados fueron individuos sanos, que
vivían en sus hogares, por lo que no han sido incluidas
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en esta investigación personas hospitalizadas o ingresa-
das en residencias, instituciones o comunidades. Se
consideraron criterios de exclusión el tener un diagnós-
tico de diabetes, hipertensión o enfermedad renal o el
estar utilizando diuréticos.
Todas las personas seleccionadas para participar en
el estudio fueron informadas del objetivo del mismo, los
análisis que se les realizarían y el número y tipo de en-
trevistas y test que se llevarían a cabo, para solicitar su
autorización firmada de participación, de acuerdo con
los requerimientos del Comité Ético de la Facultad de
Farmacia (Universidad Complutense de Madrid).
En cada una de las 30 zonas de muestreo, cuando un
sujeto era excluido o no aceptaba la participación se
procedía a contactar con uno nuevo del mismo sexo y
franja de edad. Finalmente de las 1835 personas a las
que se propuso participar en el estudio, aceptaron 492
(26.8%). De estas, 74 fueron excluidas por no cumplir
con los criterios de inclusión, siendo la población final
estudiada de 418 individuos (53.6% de mujeres)
(22.8% de la muestra contactada).
Métodos
En todas las poblaciones se utilizaron las mismas en-
cuestas, aplicadas en el mismo orden, con idénticas ins-
trucciones, se utilizó el mismo material (de la misma
marca y contrastado para conseguir medidas equipara-
bles) y con personas entrenadas y capacitadas para la
realización del estudio.
- Información antropométrica: El peso y la talla fue-
ron determinados utilizando una balanza digital
electrónica (Seca Alpha, GmbH & Co., Igni, France;
range 0.1–150 kg, precision 100 g) y un estadióme-
tro digital Harpenden (Pfifter, Carlstadt, NJ, USA;
range 70–205 cm, precision 1 mm), respectivamen-
te. Para realizar ambas medidas, los individuos lle-
vaban puesta su ropa interior y una bata. Todos los
datos se registraron siguiendo las normas de la
OMS7. El Índice de Masa Corporal (IMC) se calculó
dividiendo el peso entre la talla al cuadrado (IMC =
peso [kg]/talla [m]2) y se ha utilizado para clasificar
a la población según su estado ponderal estable-
ciéndose los siguientes criterios7: normopeso (NP):
IMC<25 kg/m2y sobrepeso y obesidad (SP/OB):
IMC≥ 25 kg/m2
- Actividad física: Los individuos rellenaron un cues-
tionario sobre su actividad física habitual. De esta
forma, debían indicar las horas que dedicaban a
dormir, comer, practicar deportes, etc. durante los
días lectivos y los fines de semana. Se estableció un
coeficiente de actividad para cada sujeto multipli-
cando el tiempo dedicado a cada actividad por unos
coeficientes determinados8,9 – 1 para dormir y es-
tar tumbado en reposo, 1.5 para actividades muy li-
geras (aquellas que pueden realizarse sentado o
permaneciendo de pie como planchar, escribir, pin-
tar, etc.), 2.5 para actividades ligeras (por ejemplo,
pasear), 5 para actividades moderadas (por ejem-
plo, jugar al tenis, esquiar o bailar) y 7 para activi-
dades intensas (por ejemplo, talar árboles, jugar al
baloncesto, etc.) – posteriormente la suma de todos
estos productos se dividió entre 24.
De esta manera se obtienen dos coeficientes: uno
para días laborables y otro para días festivos. El co-
eficiente del día laborable se multiplica por 6, y
después se suma el coeficiente correspondiente al
día festivo y el total se divide por 7. El resultado
obtenido es el coeficiente de actividad individuali-
zado, que multiplicado por el gasto basal 8,9 permi-
te hacer una estimación del gasto energético de
cada individuo.
Utilizando la información obtenida en este cuestio-
nario se ha podido conocer si la población estudia-
da realizada algún tipo de deporte y las horas dedi-
cadas a dormir, habiéndose incluido ambos entre
los posibles factores de riesgo de SP/OB. Se ha es-
tablecido como punto de corte para estudiar la in-
fluencia de las horas de sueño sobre el riesgo de
presentar SP/OB en 8.5 horas ya que, además de
ser la moda (el valor con una mayor frecuencia) de
nuestra población, está entre 8 y 9 horas, que es el
valor que Singh et al., (2005)10 encuentran estar
asociado con un menor riesgo de obesidad, siendo
éste uno de los mayores estudios existente sobre el
tema (3158 adultos).
- Estudio sanitario y socioeconómico: Se ha recogido
información sobre el estado civil y sobre las perso-
nas con las que se convive, el seguimiento actual y
pasado de dietas (en ambos casos se ha pregunta-
do por la causa), el hábito tabáquico (si la persona
era fumadora, no fumadora o exfumadora y, en el
caso de se fumadora, el número de cigarrillos fuma-
dos diariamente), el nivel de estrés sentido por los
participantes (bajo, medio o alto), en el caso de las
mujeres, si se había tenido algún embarazo y el nú-
mero, así como el nivel educativo, que se ha clasi-
ficado en estudios primarios o inferiores, estudios
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secundarios, formación profesional (en los que se
incluyen los módulos) y estudios universitarios (li-
cenciados y diplomados).
Análisis estadístico
Se presentan valores medios y desviación típica para
cada uno de los parámetros estudiados o porcentajes de
respuestas a las diferentes cuestiones. Las diferencias
entre medias fueron establecidas utilizando la prueba de
la “t” de Student y, en los casos en los que la distribu-
ción de los resultados no fue homogénea, se aplicó la
prueba estadísticas no paramétrica del test de Mann-
Whitney. También se calcularon los coeficientes de co-
rrelación lineal entre algunos datos. Para la comparación
de variables cualitativas se ha empleado el test de la Chi
cuadrado. Se ha utilizado el análisis de la regresión lo-
gística para conocer los factores de riesgo y protección
asociados al padecimiento de presentar SP/OB. Los va-
lores de la regresión logística se dan como Odds Ratio
junto con sus intervalos de confianza al 95% [OR
(Cl95%)]. Se consideran significativas las diferencias
con p<0.05. Para realizar el análisis se ha utilizado el
programa RSIGMA BABEL (Horus Hardward, Madrid).
RESULTADOS
Las características de los sujetos que participaron en
el estudio, y que fueron seleccionados para constituir
una muestra representativa de la población española,
se recogen en la Tabla 1.
En la Tabla 2 se recogen las caracterís-
ticas antropométricas y personales de la
muestra estudiada en función de presen-
tar normopeso (NP) o sobrepeso/obe -
sidad (SP/OB). El grupo SP/OB presentó
mayor edad, IMC y horas dedicadas a
dormir que el grupo NP.
En el grupo SP/OB hubo un menor por-
centaje de individuos fumadores y que
practicaban algún tipo de deporte y un
mayor porcentaje de mujeres que habían
tenido algún embarazo, individuos que
habían realizado alguna dieta con ante-
rioridad, no fumadores y exfumadores,
casados o viviendo con su pareja y con
estudios primarios o inferiores que en el
grupo NP (Tabla 2, Figura 1).
En la Tabla 3 se muestra el OR del ries-
go de tener SP/OB con respecto a diferen-
tes factores divididos por categorías. Se presenta el OR
crudo y corregido por el sexo y la edad porque ambos
factores influyen en la prevalencia de SP/OB y podrían
enmascarar el efecto del resto de factores ambientales
estudiados sobre el riesgo de SP/OB. El riesgo de pre-
sentar obesidad fue mayor según aumentaba la edad,
llegando a ser 5.96 veces superior en el grupo de 50-60
años que en el de 18-29 años. También el riesgo de pre-
sentar obesidad fue 3.28 veces mayor en las personas
que habían realizado dietas de control de peso alguna
vez, 2.22 veces superior en los exfumadores que en los
no fumadores, 1.64 veces superior en las personas ca-
sadas que en las solteras y 1.62 veces mayor en las per-
sonas que dormían menos de 8.5 horas diarias que en
las que dormían dichas horas o más. Por último, dicho
riesgo fue 0.34 veces menor en las mujeres que en los
varones, 0.55 veces menor en las personas que realiza-
ban algún deporte, con respeto a las que no practicaban
ninguno, y 0.53 veces menor en aquellas con estudios
universitarios, frente a las que tenían estudios primarios
o inferiores
DISCUSIÓN
De acuerdo con los resultados presentados, la preva-
lencia de sobrepeso y obesidad en la población españo-
la incluida en este estudio es del 34.2 % y del 13.6%,
respectivamente, cifras algo inferiores a las descritas en
otros estudios realizados en España11-14. La menor pre-
valencia de sobrepeso/obesidad observada puede ser
Figura 1. Hábito tabáquico de la muestra estudiada en función de la situación ponderal.
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Varones (n=196) Mujeres (n=222) Total (n=418)
Edad (años) 36.2±11.7 36.6±11.9 36.4±11.8
Peso (kg) 81.2±13.1*** 63.6±10.9*** 71.8±14.8
Talla (m) 175.6±7.4*** 161.4±6.6*** 168.0±9.9
IMC (kg/m2)26.4±4.1*** 24.4±4.0*** 25.3±4.1
Situación ponderal (%)
Normopeso 39.8 (78/196)*** 63.1 (140/222)*** 52.2 (218/418)
Sobrepeso 43.9 (86/196)*** 25.7 (57/222)*** 34.2 (143/418)
Obesidad 16.4 (32/196) 11.3 (25/222) 13.6 (57/418)
Sobrecarga ponderal (SP+OB) 60.3 (118/196)*** 37.0 (82/222)*** 47.8 (200/418)
Embarazos previos (%) - 52.3 -
Seguimiento de dietas (%) 20.9** 34.2** 29.3
Hábito tabáquico (%)
Fumador 20.6 25.8 23.4
No fumador 79.4 74.2 76.6
Ex fumador 24.4 21.1 22.7
Práctica deportiva (%) 68.4*** 47.3*** 57.2
Estado civil
Casados/pareja de hecho (%) 45.8 54.2 51.2
Lugar de residencia (%)
Urbano 77.6 (152/196) 73.8 (163/221) 75.5 (315/417)
Rural 22.4 (44/196) 26.2 (58/221) 24.5 (102/417)
Nivel de estudios
Primarios o inferiores 13.6 14.0 15.0
Secundarios 16.2 20.4 17.2
FP 18.8 21.3 20.1
Universitarios 51.3 (98/191) 44.3 (98/221) 48.8
Nivel de estrés (%)
Alto 17.4 (33/190)* 26.8 (57/213)* 22.3 (90/403)
Medio 59.5 (113/190) 58.2 (124/213) 58.8 (237/403)
Bajo 23.2 (44/190)* 15.0 (32/213)* 18.9 (76/403)
Horas de sueño 8.0±1.1** 8.4±1.2** 8.2±1.2
Tabla 1. Características antropométricas y personales de la muestra estudiada. Diferencias en función del sexo.
IMC: Índice de Masa Corporal; SP: sobrepeso; OB: obesidad.
* p<0.05; ** p<0.01; ***p<0.001.
Las diferencias entre sexos han sido establecidas utilizando la prueba de la “t” de Student (test de Mann-Whitney cuando la distribución de los
resultados no era homogénea).
Para la comparación de variables cualitativas se ha empleado el test de la Chi cuadrado.
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debida a que al excluir a los diabéticos e hipertensos
también se hayan eliminado, probablemente, a los indi-
viduos de más peso, ya que estas patologías suelen es-
tar relacionadas15; y a que en casi todas las investiga-
ciones consideradas la edad media es más elevada que
en el presente estudio y, tal y como ha sido previamen-
te descrito en esta y en otras investigaciones, existe un
aumento del Índice de Masa Corporal con la edad, pro-
duciéndose el mayor aumento a partir de los 20-29
años y produciéndose el pico más alto a los 50-60
años16-18. De hecho, al no considerar a la población me-
nor de 25 años, se obtiene una prevalencia de sobrepe-
so del 38% y de obesidad del 16.3%, datos que están
más próximos a los descritos por otros autores11-14.
Al estudiar el padecimiento de sobrepeso y obesidad
entre sexos, se observa que el porcentaje de varones
con sobrepeso fue superior que el de mujeres, situa-
NP (n=218) SP/OB (n=200)
Edad (años) 33.0±11.4*** 40.2±11.0***
IMC (kg/m2)22.2±1.9*** 28.7±3.18***
Sexo (%)
Varón 39.8*** 60.2***
Embarazos previos (%) 34.6*** 60.7***
Seguimiento de dietas (%) 19.6*** 40.0***
Hábito tabáquico (%)
Fumador 28.7** 17.6**
Práctica deportiva (%) 61.9* 52.0*
Estado civil
Casados/pareja de hecho (%) 39.9*** 63.5***
Lugar de residencia (%)
Urbano 77.4 73.5
Rural 22.6 26.5
Nivel de estudios
Primarios o inferiores 9.7** 20.9**
Secundarios 18.1 16.3
FP 22.2 17.9
Universitarios 50.0 44.9
Nivel de estrés (%)
Alto 22.4 22.3
Medio 57.6 60.1
Bajo 20.0 17.6
Horas de sueño 8.5±1.3*** 8.0±1.0***
NP: normopeso; SP/OB: sobrepeso/obesidad; IMC: Índice de Masa Corporal.
* p<0.05; ** p<0.01; ***p<0.001.
Las diferencias entre los grupos NP y SP/OB han sido establecidas utilizando la prueba de la “t” de Student (test de Mann-Whitney cuando la dis-
tribución de los resultados no era homogénea).
Para la comparación de variables cualitativas se ha empleado el test de la Chi cuadrado.
Tabla 2. Características antropométricas y personales de la muestra estudiada. Diferencias en función de presentar normopeso (NP) o sobrepe-
so/obesidad (SP/OB).
FACTORES QUE CONTRIBUYEN AL DESARROLLO DE SOBREPESO Y OBESIDAD EN POBLACIÓN ADULTA ESPAÑOLA
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OR (Cl; 95%) OR (Cl; 95%) †
Grupo de edad (años)
18-29 1.0 (-) 1.0 (-)
30-39 3.27 (1.91-5.55); p<0.001 3.32 (1.92-5.75); p<0.001
40-49 3.52 (2.04-6.07); p<0.001 4.05 (2.26-7.24); p<0.001
50-60 5.57 (3.04-10.23); p= 0 5.96 (3.20-11.13); p= 0
Sexo
Varón 1.0 (-) 1.0 (-)
Mujer 0.39 (0.26-0.57); p<0.001 0.34 (0.22-0.51); p= 0
Embarazo previo
No 1.0 (-) 1.0 (-)
Si 2.92 (1.66-5.14); p<0.001 1.97 (0.96-4.05); p= 0.06
Numero de embarazos
1 1.0 (-) 1.0 (-)
2 0.83 (0.30-2.34); p= 0.731 0.72 (0.26-2.11); p= 0.549
≥3 1.63 (0.52-5.19); p= 0.407 1.99 (0.49-8.03); p= 0.337
Realización de dietas
No 1.0 (-) 1.0 (-)
Si 2.73 (1.75-4.28); p<0.001 3.28 (1.98-5.43); p<0.001
Hábito tabáquico
No fumador 1.0 (-) 1.0 (-)
Fumador 0.69 (0.42-1.13); p= 0.136 0.76 (0.42-1.18); p= 0.184
Exfumador 2.83 (1.64-4.87); p<0.001 2.22 (1.23-4.00); p= 0.008
Práctica deportiva
No 1.0 (-) 1.0 (-)
0.66 (0.45-0.98); p= 0.040 0.55 (0.35-0.85); p= 0.008
Estado civil
Soltero 1.0 (-) 1.0 (-)
Casado/pareja de hecho 2.62 (1.76-3.89); p<0.001 1.64 (1.02-2.64); p= 0.041
Lugar de residencia
Rural 1.0 (-) 1.0 (-)
Urbana 1.24 (0.79-1.93); p= 0.353 1.45 (0.89-2.36); p= 1.136
Nivel de educación
Estudios primarios o inferiores 1.0 (-) 1.0 (-)
Estudios secundarios 0.42 (0.21-0.85); p= 0.016 0.60 (0.28-1.28); p= 0.190
Formación profesional 0.37 (0.19-0.74); p= 0.005 0.72 (0.33-1.59); p= 0.415
Universitarios 0.42 (0.23-0.76); p= 0.004 0.53 (0.28-1.02); p= 0.050
Nivel de estrés
Bajo 1.0 (-) 1.0 (-)
Medio 1.18 (0.70-1.99); p=0.523 1.04 (0.58-1.84); p=0.901
Alto 1.13 (0.61-2.09); p=0.696 1.04 (0.52-2.09); p=0.915
Horas de sueño
8.5 h ó más 1.0 (-) 1.0 (-)
Menos de 8.5 h 1.86 (1.26-2.74); p= 0.002 1.62 (1.05-2.52); p= 0.030
† OR ajustado por edad y sexo (para el caso de los embarazos, no se ha ajustado por el sexo).
* p<0.05; ** p<0.01; ***p<0.001.
Para calcular el OR se ha utilizado el análisis de la regresión logística.
Tabla 3. Cálculo del Odds Ratio (OR) para evaluar el riesgo de sobrepeso/obesidad (SP/OB) con respecto a diferentes factores divididos por categorías.
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ción que también ha sido encontrada en estudios ante-
riores realizados en España y en otros países, pero que
contrasta con la situación existente en algunas pobla-
ciones en vías de desarrollo, en los que se observa la
tendencia contraria17. Además, la prevalencia de obesi-
dad en los países en vías de desarrollo también suele
ser superior entre el colectivo femenino que el mascu-
lino, mientras que en los países desarrollados es varia-
ble y depende de las características de cada uno17. En
concreto, en el presente estudio, no se observaron di-
ferencias en cuanto a la prevalencia de obesidad entre
varones y mujeres, aunque el hecho de ser mujer su-
puso un factor de protección de presentar obesidad, lo
que contrasta con lo descrito por otros autores, que
han observado que el riesgo de presentar dicha pato-
logía es mayor en el sexo femenino16,19. Según diver-
sos autores, las mujeres pueden presentar más obesi-
dad que los hombres debido a diferentes cuestiones
hormonales20, ya que se ha comprobado una relación
inversa entre el peso y el IMC con la concentración de
globulina unidora de hormonas sexuales tanto en mu-
jeres pre como post-menopáusicas21, pero también de-
bido a que las mujeres, con los embarazos, aumentan
el peso corporal, no consiguiendo recuperar el previo,
en muchos casos, después del parto22. Esta situación
coincide, en parte, con los resultados encontrados en
el presente estudio, ya que el porcentaje de mujeres
que habían tenido algún embarazo fue mayor el grupo
con SP/OB respecto al NP, aunque haber tenido algún
embarazo no constituyó un factor de riesgo para pre-
sentar sobrepeso/obesidad al corregir por la edad. Esto
puede ser debido a que al aumentar la edad también
aumenta la probabilidad de haber tenido algún emba-
razo y que el riesgo de presentar obesidad se deba al
primer factor (edad) y no al segundo (haber estado
embarazada). Además, aunque en algunos estudios se
ha visto que existe un incremento del riesgo de presen-
tar SP/OB a medida que aumenta el número de emba-
razos16, en el presente estudio no se observó dicho in-
cremento, siendo similar el riesgo habiendo tenido 1, 2,
3 ó más embarazos.
Ante esta situación, la menor prevalencia y riesgo de
obesidad encontrada en las mujeres de este estudio,
con respecto a la observada en los varones, puede ser
debida a que en el colectivo femenino existe una mayor
preocupación por el peso y la imagen corporal, lo que
puede hacer que las mujeres se cuiden más en este
sentido23. De acuerdo con esto, el seguimiento de die-
tas de control de peso fue mayor entre las mujeres que
en el grupo de los varones, lo que coincide con lo ob-
servado en otras investigaciones24.
La realización de dietas para perder peso también fue
más frecuente entre las personas con SP/OB que en las
que presentaron un peso normal. Sin embargo, su se-
guimiento, más que ayudar a conseguir la pérdida de
peso, parece tener el efecto contrario, ya que fue un
factor de riesgo para el padecimiento de SP/OB. Esto
puede ser debido a que, en muchas ocasiones, con el
fin de perder peso de forma rápida, se siguen dietas de
adelgazamiento mal diseñadas y controladas, que
cuando se abandonan producen un efecto rebote, dis-
minuyendo el gasto energético del organismo debido a
la adaptación metabólica producida como consecuencia
de la drástica disminución de la ingesta energética, fa-
cilitándose así la recuperación del peso perdido25.
Además del seguimiento de este tipo de dietas para
perder peso, otras prácticas que también suelen utili-
zarse con este fin son el uso de laxantes, plantas me-
dicinales y productos milagro, métodos compensatorios
como el vómito e, incluso, comenzar a fumar24,26. Con
respecto a este último punto, numerosos estudios han
observado que las personas fumadoras tienen menor
peso e IMC que las no fumadoras27,28 y que tras dejar
de fumar se suele producir un aumento de peso corpo-
ral26,29, datos que están en consonancia con los resul-
tados obtenidos en este trabajo (Figura 1). La acción
del tabaco sobre el peso corporal es debida a que éste
aumenta el gasto energético y disminuye el apetito, as-
pectos que remiten cuando se deja de fumar30.
Siguiendo con el tema del control de peso, aunque la
realización de actividad física se ha relacionado positi-
vamente, en este y en otros estudios, con un menor
riesgo de SP/OB debido a que permite un aumento del
gasto energético del individuo1,31, son pocas las perso-
nas que siguen este tipo de práctica cuando intentan
perder peso24. De hecho, en este estudio, las personas
con SP/OB realizaron menos horas de deporte al día
que las que tenían un peso normal. Esto puede ser de-
bido a la dificultad que tiene su realización cuando exis-
te un exceso de peso o al temor por los prejuicios que
existen en la sociedad contra las personas con
SP/OB32,33.
A pesar de la presión social que existe actualmente
por tener un cuerpo delgado, que muchas veces lleva a
recurrir al tipo de prácticas anteriormente descritas
para conseguir dicho objetivo, la importancia que se da
a la imagen corporal no es igual en todos los individuos,
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habiéndose observado que las personas con pareja o
casadas dan una menor importancia al aspecto físico
que las solteras34. Esta situación, unida al aumento del
sedentarismo que se produce a partir del matrimonio o
de encontrar pareja, a la dificultad para perder el peso
ganado durante el embarazo (en el caso de las muje-
res) y al incremento que se ha producido en la edad
con la que se producen los matrimonios, pueden ser
responsables de que estar casado suponga un factor de
riesgo para el padecimiento de SP/OB35. De hecho, y
coincidiendo con los resultados obtenidos en este tra-
bajo, en estudios realizados en USA36 y Turquía18, se ha
encontrado una menor frecuencia de obesidad en per-
sonas solteras que en casadas.
Algunos estudios han señalado que en los países de-
sarrollados, como es el caso de España, el padecimiento
de SP/OB es más frecuente en zonas rurales y en perso-
nas con un nivel socioeconómico y/o educativo bajo11,37.
En relación con esto, en este estudio no se encontró nin-
guna relación entre la prevalencia de sobrepeso y obesi-
dad y el lugar de residencia (rural o urbano), aunque sí
se observó que entre las personas con SP/OB había un
mayor porcentaje de las mismas con un nivel educativo
más bajo que entre las que presentaban NP y que las
personas con estudios universitarios tenían menos ries-
go de presentar exceso de peso. Esto puede deberse a
que las personas con estudios superiores son más cons-
cientes de los efectos negativos que tiene el padecimien-
to de sobrepeso y obesidad sobre la salud y le dan una
mayor importancia al hecho de estar delgado, lo que les
lleva a practicar más ejercicio físico y a elegir los alimen-
tos de una forma más adecuada que las personas con un
nivel educativo más bajo12. De hecho, en este estudio, se
encontró una relación positiva y significativa entre el ni-
vel educativo y las horas diarias dedicadas a realizar al-
gún tipo de deporte (r=0.156; p<0.0001).
Como consecuencia del ritmo de vida de la sociedad
actual, el estrés se ha convertido en uno de los princi-
pales problemas de la población38. De hecho, un 81%
de los estudiados declara tener un nivel de estrés medio
o alto. Uno de los problemas derivados del estrés es
que, en ocasiones, se ha relacionado con un aumento
del riesgo de sufrir SP/OB debido a la estimulación cró-
nica del eje hipotálamo-hipófisis-suprarrenal y la consi-
guiente liberación de un exceso de glucocorticoides, que
a medio y largo plazo provocan un aumento de la inges-
ta y el peso corporal39. En el presente estudio no se ob-
servó ninguna relación entre el estrés y el padecimiento
de SP/OB, lo que puede ser debido a 1) que el nivel de
estrés ha sido medido de forma subjetiva y puede haber
casos en los que aunque se haya declarado presentar
estrés, en el organismo no se hayan desencadenado los
mecanismos relacionados con el mismo y no hayan au-
mentado los niveles de los diferentes glucocorticoides ó
2) aún no haya pasado el tiempo necesario para que en
el organismo se observen los efectos derivados del au-
mento de la concentración de glucocorticoides.
Por el contrario, en el presente trabajo sí se ha encon-
trado una relación entre el padecimiento de SP/OB y las
horas de sueño, que pueden estar relacionadas con el
padecimiento de estrés, siendo frecuentes los problemas
para dormir en personas lo que sufren40. En este estu-
dio se observó que las personas con NP dormían más
horas de media que las que presentaban SP/OB y que
dormir más de 8.5h resultó ser un factor de protección
frente al padecimiento de dicha enfermedad, incluso co-
rrigiendo el OR por la edad, que podría influir sobre las
horas de sueño ya que se sabe que a medida que au-
menta la misma, suelen disminuir las horas y la calidad
del sueño41. Coincidiendo con los resultados presenta-
dos, diferentes estudios han relacionado las horas y la
calidad del sueño y el padecimiento de SP/OB42,43. Esta
relación puede deberse, en primer lugar, a que la falta
de sueño crónica puede causar fatiga y conducir a la dis-
minución de la actividad física44,45, en segundo lugar, a
que la falta de sueño también puede tener efectos neu-
rohormonales que induzcan el aumento de la ingesta ca-
lórica46 y, en tercer lugar, a que al estar más tiempo des-
pierto se disponga de más tiempo para comer47.
CONCLUSIONES
Es obvio que el sobrepeso y la obesidad son todavía
un problema de salud pública importante en España y
que se deben realizar todos los esfuerzos posibles para
disminuir su prevalencia. Aunque existen factores de
riesgo que no se pueden modificar, hay otros muchos
factores, relacionados con los hábitos de vida de la po-
blación española, que si pueden ser modificados, de-
biéndose trabajar sobre ellos con el fin de lograr remi-
tir la prevalencia de esta enfermedad.
AGRADECIMIENTOS
Este trabajo ha sido financiado por la Agencia Espa -
ñola de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) vía
Universidad-Empresa (proyecto: 337/2008) y el Pro -
grama de Creación y Consolidación de Grupos de Inves -
tigación de la Universidad Complutense de Madrid” (Ref.
GR58/08; Código: 4120787).
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... However, the survey relies on self-reported height and weight measurements, which reduces the accuracy of the final results. Recent studies conducted on representative samples of the population have focused primarily on children [17,18]; studies on representative samples of Spanish adults are not as recent [4,5,[19][20][21]. ...
Article
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Objective. To analyze the anthropometric parameters from a representative sample of Spanish adults participating in ANIBES study and the prevalence of general and abdominal obesity. Methods. This cross-sectional study focused on 1655 adults aged 18–64 years. Weight, height, and waist circumference (WC) were evaluated, and body mass index (BMI) and waist to height ratio (WHtR) were calculated. A composite index combining BMI and WHtR was designed to establish five groups with different anthropometric status. Results. The prevalence of overweight (OW) was 35.8% and that of obesity was 19.9%. Obesity (OB) was higher among men (OR 1.725, 1.415–2.104; p = 0.000 ) and each year of age increased the risk of obesity (OR 1.054, 1.045–1.064; p = 0.000 ). The prevalence of abdominal obesity (WHtR ≥ 0.5) was 58.4%. Only 36.1% of the population had an optimal anthropometric situation (BMI < 25 kg/m2, WHtR < 0.5), whereas 50.1% had weight excess and high WHtR (BMI ≥ 25 kg/m2, WHtR ≥ 0.5). Conclusions. More than half of Spanish population has weight excess and cardiometabolic risk. The results of this study provide an understanding of the current anthropometric situation in the Spanish population, as a first step toward planning interventions and assessing their effectiveness in the future.
Article
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Introduction: A high percentage of the population initiate or keep diets to lose weight independently of suffering or not overweight/obesity. Nevertheless, exists a great unknowledge on the more convenient guidelines to achieve this aim. Objective: To analyze weight perception and types of behavior to control the corporal weight in Spanish adults in order to be able to start the campaigns most adapted to provide a correct nutritional information to the population. Methods: 2,168 subjects (18 ± 50 years) of 5 Spanish provinces were studied. Anthropometric and information about the worry about corporal weight data was obtained. Results: 65.6% of subjects declare a desire to lose weight and 44.9% have followed diets with this purpose in some moment (especially in female population). 63.9% of subjects increase physical activity to control weight, 23.9% consumes dietetic products or medicinal herbs and 48.0% compensate the excesses when they try to lose weight. Sweets (24.5%), fats (15.4%), pastries (11.4%) and bread (11.4%) are avoided and fruits and vegetables consumption is increased (specially by women) when try to lose weight. Conclusions: Weight loss practices use to be inadequate due to the desire to lose weight quickly and to the unknowledge about the most adecuate diet to achieve this aim. It is necessary to avoid this type of practices and to improve the knowledge on nutrition in the population.
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Según la Organización Mundial de la Salud, la obesidad es uno de los factores que más influye en el riesgo de padecer enfermedades crónicas y morir prematuramente. El tratamiento integral de la obesidad se caracteriza no sólo por la implantación de un régimen dietético moderado, sino también por la modificación de los hábitos alimentarios y del estilo de vida. Debido a que el tratamiento de la obesidad es un proceso crónico, la dieta prescrita deberá ser mantenida a largo plazo. Para asegurar un cumplimiento a largo plazo de la dieta hipocalórica prescrita, además de cumplir los requisitos necesarios para la creación de un balance energético negativo, deberá ser equilibrada, variada, sabrosa y adaptada a las necesidades del enfermo. A lo largo de los años se han desarrollado, incluso se han inventado, diversos tipos de dietas para conseguir una pérdida de peso rápida que en muchos casos es fruto de una búsqueda de beneficios económicos, más que de la promoción de una dieta sana y equilibrada. Estas “dietasmilagro” o “dietas populares” usan estrategias variadas y argumentos pseudo-científicos para convencer de sus bondades. El tratamiento de la obesidad es un proceso a largo plazo, en que no sólo está implicada la pérdida de peso, sino también la adquisición de hábitos de vida saludables, por lo que deberá ser llevado a cabo por un equipo multidisciplinar en el cual deberán tener un peso importante de implicación la figura del psicólogo, el profesional en materia de actividad física y deporte y el dietista-nutricionista experto en nutrición equilibrada y alimentación saludable. According to the World Health Organization, obesity is one of the more important risk factors for chronic diseases and premature death. Overall treatment of obesity is characterized not only by implementation of a moderate diet plan, but also by changes in dietary habits and life style. Since treatment of obesity is a chronic process, dietary treatment should be maintained in the long term. In order to ensure adherence to a low calorie diet prescription over a long period, apart from considering the requirements to satisfy a negative energy balance, the dietary prescription should be balanced, varied, pleasant and adapted to patient’s needs. Over the years different types of diets have been developed or even invented, to achieve a rapid weight loss, which often seeks economic benefits, rather than the promotion of a healthy and balanced diet. These “miracle diets” or “popular diets” use several strategies and pseudoscientific arguments to convince about their benefits. Obesity treatment is a long term process, involving not only weight loss, but also acquiring healthier life styles, therefore a multidisciplinary team must be responsible for it with important involvement and contribution psychologists, physical activity experts and experienced dietitians in balance nutrition and healthy diet.
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To examine the associations between sleep problems and major weight gain during a 5- to 7-year follow-up among middle-aged women and men. The Helsinki Health Study prospective cohort baseline survey data from 2000 to 2002 (n = 8960, response rate 67%) among 40- to 60-year-old municipal employees and follow-up survey data from 2007 (n = 7332, response rate 83%) were used. Logistic regression analysis was used to examine the association between the four-item Jenkins Sleep Questionnaire and major weight gain of 5 kg or more over a 5- to 7-year follow-up. Half of the participants reported at least occasional sleep problems, whereas 13% of women and 17% of men reported no such problems at baseline. The frequency of sleep problems varied by item. Frequent sleep problems were reported by 20% of women and 17% of men. Major weight gain was reported by 25% of women and 24% of men. Trouble falling asleep (odds ratio (OR) 1.65; 95% confidence interval (CI) 1.22, 2.22), waking up several times per night (OR 1.49; 95% CI 1.22, 1.81) and trouble staying asleep (OR 1.41; 95% CI 1.13, 1.75) were associated with major weight gain during the follow-up in women but not in men. In contrast, waking up tired was unassociated with weight gain. The summary measure of the four items was also associated with weight gain in women. Adjusting for baseline body mass index, physical health, health behaviour, marital status, education, work arrangements and sleep duration had only minor effects on the above associations. Adjusting for common mental disorders at baseline, the associations were attenuated but remained for trouble falling asleep, waking up several times per night and trouble staying asleep. Occasional sleep problems were also associated with weight gain. Sleep problems likely contribute to weight gain. To prevent major weight gain and obesity, sleep problems need to be taken into account.
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Objective: To evaluate time trends of obesity, abdominal obesity, and cardiovascular risk factors (CRFs) according to BMI and waist circumference (WC) categories in a Mediterranean population. Research Methods and Procedures: Subjects were Spanish men (n = 2383) and women (n = 2525) 25 to 74 years old, examined in 1994 to 1995 and 1999 to 2000 in two independent population-based cross-sectional surveys in the northeast of Spain. Lifestyle measures, CRFs, and anthropometric variables were analyzed. Results: Over the 5 years of the study, mean age-standardized BMI increased by 1.0 units in men and by 0.8 units in women. At the same time the prevalence of obesity increased from 15.4% to 21.9% in men and from 15.4% to 21.4% in women. An upward trend was observed for WC and abdominal obesity (WC > 102 cm in men and WC > 88 cm in women) only in men. The proportion of men and women with hypercholesterolemia, diabetes, and low high-density lipoprotein-cholesterol plasma concentration remained stable within BMI and WC categories. The proportion of hypertension and smoking in obese men significantly increased from 1995 to 2000. Discussion: The 5-year increase in BMI and WC is of considerable magnitude in the present population, although several CRFs remained stable within BMI and WC categories.
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To determine whether a cumulative sleep debt (in a range commonly experienced) would result in cumulative changes in measures of waking neurobehavioral alertness, 16 healthy young adults had their sleep restricted to an average 4.98 hrs per night for 7 consecutive nights. Ss slept in the laboratory, and sleep and waking were monitored. Three times each day, Ss were assessed for subjective sleepiness and mood and were evaluated on a brief performance battery that included psychomotor vigilance (PVT), probed memory (PRM), and serial-addition testing. Once each day they completed a series of visual analog scales (VASs) and reported sleepiness and somatic and cognitive/emotional problems. Sleep restriction resulted in statistically robust cumulative effects on waking functions. Subjective sleepiness ratings, subscale scores for fatigue, confusion, tension, and total mood disturbance from the mood and VAS ratings of mental exhaustion and stress were elevated across days of restricted sleep. PVT performance parameters were also significantly increased by restriction. Significant time-of-day effects were evident in subjective sleepiness and PVT data. Findings suggest that cumulative nocturnal sleep debt had a dynamic and escalating analog in cumulative daytime sleepiness and that asymptotic or steady-state sleepiness was not achieved in response to sleep restriction. (PsycINFO Database Record (c) 2012 APA, all rights reserved)
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Men and women differ substantially in regard to degrees of insulin resistance, body composition, and energy balance. Adipose tissue distribution, in particular the presence of elevated visceral and hepatic adiposity, plays a central role in the development of insulin resistance and obesity-related complications. This review summarizes published data on gender differences in insulin resistance, body composition, and energy balance, to provide insight into novel gender-specific avenues of research as well as gender-tailored treatments of insulin resistance, visceral adiposity, and obesity. English-language articles were identified from searches of the PubMed database through November 2008, and by reviewing the references cited in these reports. Searches included combinations of the following terms: gender, sex, insulin resistance, body composition, energy balance, and hepatic adipose tissue. For a given body mass index, men were reported to have more lean mass, women to have higher adiposity. Men were also found to have more visceral and hepatic adipose tissue, whereas women had more peripheral or subcutaneous adipose tissue. These differences, as well as differences in sex hormones and adipokines, may contribute to a more insulin-sensitive environment in women than in men. When normalized to kilograms of lean body mass, men and women had similar resting energy expenditure, but physical energy expenditure was more closely related to percent body fat in men than in women. Greater amounts of visceral and hepatic adipose tissue, in conjunction with the lack of a possible protective effect of estrogen, may be related to higher insulin resistance in men compared with women.
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Several European studies have reported sleeping problems in 20-40% of the population. We used data from the Population Study of Women in Gothenburg, based on medical examinations of three different representative cohorts of 38- and 50-year-old women in 1968-1969, 1980-1981 and 2004-2005 to study secular trends in sleep-related factors. The average reported sleep duration declined by about 15 min in the 38-year-old women during the 36 years of observation. No corresponding change in sleep duration was observed among 50-year-old women. During the same period, the proportion of women complaining of sleeping problems almost doubled in both age groups: from 17.7% in 1968 to 31.7% in 2004 in 38-year-old women, and from 21.6% to 41.8% in 50-year-old women. The prevalence of insomnia was higher in 50-year olds than in 38-year olds in all investigated cohorts. The use of sleeping medications remained unchanged since 1968. There were significant associations between perceived sleeping problems and reported lower satisfaction concerning economic, social and family situations, as well as with medical retirement and mental stress. There was, however, no association between alcohol consumption and sleeping problems. Regular leisure time physical activity was not, in most cases, associated with less perceived sleeping problems. Our study indicates that the physician should take socio-economic and family situations into consideration when examining female patients complaining of sleeping problems. Improvements on society level rather than on the individual level could be expected to be more efficient in improving women's sleep.