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EL MEJORAMIENTO PARTICIPATIVO DE TOMATE DE CÁSCARA COMO ESTRATEGIA DE CONSERVACIÓN IN SITU

Authors:
EL MEJORAMIENTO PARTICIPATIVO
DE TOMATE DE CÁSCARA COMO ESTRATEGIA
DE CONSERVACIÓN IN SITU
Natanael Magaña Lira
Investigador del Instituto Nacional de Investigaciones
Forestales, Agrícolas y Pecuarias
Campo Experimental Valle de México
José Francisco Santiaguillo Hernández
Universidad Autónoma Chapingo
Centro Regional Universitario de Occidente
Onécimo Grimaldo Juárez
Universidad Autónoma de Baja California
Instituto de Ciencias Agrícolas
Instituto Nacional de Investigaciones Forestales,
Agrícolas y Pecuarias
Centro de Investigación regional del centro
Campo Experimental Valle de México
Coatlinchán, Texcoco, Estado de México, Diciembre de 2011
Folleto Técnico Núm. 48 ISBN: 978-607-425-673-4
Instituto Nacional de Investigaciones Forestales,
Agrícolas y Pecuarias
Progreso No. 5, Barrio de Santa Catarina
Delegación Coyoacán, C.P. 04010 México D.F.
Teléfono (55) 3871-8700
EL MEJORAMIENTO PARTICIPATIVO
DE TOMATE DE CÁSCARA COMO ESTRATEGIA
DE CONSERVACIÓN IN SITU
ISBN: 978-607-425-673-4
Primera edición, 2011
No está permitida la reproducción total o parcial de esta publicación, ni la
transmisión de ninguna forma o por cualquier medio, ya sea electrónico,
mecánico, fotocopia, por registro u otros métodos sin el permiso previo y
por escrito de la institución.
Í N D I C E
Página
INTRODUCCIÓN
5
LOS RECURSOS GENÉTICOS DE TOMATE
DE CÁSCARA
7
MEJORAMIENTO GENÉTICO VEGETAL
10
ESQUEMA DE MEJORAMIENTO PARTICIPATIVO DE
TOMATE DE CÁSCARA
11
CONSIDERACIONES FINALES
22
LITERATURA CITADA
23
5
INTRODUCCIÓN
El tomate de cáscara, tomatillo o tomate verde (Physalis
ixocarpa Brot. ex Hornem.) es una hortaliza de consumo
fuertemente arraigado en la dieta de los mexicanos, sobre
todo en el centro del país. Lo mismo se le consume en
guisos que en salsas. Son numerosos los platillos en los que
se constituye en un sustituto del jitomate cuando el precio de
éste es elevado. En lo que respecta a hortalizas, el tomate de
cáscara ocupa el quinto lugar en superficie cultivada, detrás
de papa, jitomate, chile y cebolla. Es cultivado en
prácticamente todo el país, aunque los principales estados
productores son Sinaloa, Jalisco, Puebla, Sonora,
Guanajuato, Estado de México y Michoacán. Su cultivo se
realiza a campo abierto, en riego y temporal, durante los
ciclos primavera-verano y otoño-invierno, por lo que es
posible encontrarlo en el mercado durante todo el año (Peña
et al., 2007; Santiaguillo et al., 2009).
Existe una amplia variabilidad genética dentro del tomate de
cáscara, la cual ha sido agrupada para su estudio en ocho
razas (Puebla, Salamanca, Rendidora, Manzano, Tamazula,
Arandas, Milpero y Silvestre) de las cuales las primeras siete
son cultivadas (Peña y Santiaguillo, 1999). Si bien el tomate
se consume en todo el país, los gustos regionales son
diferentes. En el occidente del país predomina el consumo de
los tomates morados, razas Arandas y Tamazula. En Morelos
y municipios vecinos del Estado de México se consumen los
tomates amarillos de la raza Manzano. La raza Puebla es
muy preciada para el mercado de exportación, aunque su
consumo no es muy extendido a nivel nacional. Las razas
Rendidora y Salamanca son las de consumo más
6
generalizado. Los tomates de la raza Milpero son muy
preciados en todo el país, pero debido a su alto precio la
gente los consume en menor cantidad. Diferentes especies
silvestres de tomate de cáscara son recolectadas en varios
estados del país. Destacan en este rubro la Sierra Norte de
Puebla y la región de Tierra Caliente en Michoacán
(Santiaguillo et al., 2009; Santiaguillo et al., 2010).
En el cultivo del tomate de cáscara se utilizan
fundamentalmente variedades criollas conservadas por los
propios productores. En algunas regiones del país se están
sustituyendo los criollos por variedades comerciales que son
vendidas como “mejoradas”. No obstante, estas son criollos
sobresalientes que han sido multiplicados y beneficiados, y
en algunos casos no están adaptados a las regiones donde
se recomiendan y venden (Peña et al., 2007). En otros
casos, se llega a engañar a los productores vendiéndoles
dicha semilla como híbridos, lo que es poco probable, ya que
aún no se ha desarrollado un protocolo para la generación de
híbridos de tomate de cáscara debido a la
autoincompatibilidad que presenta (Menzel, 1951; Pandey,
1957).
Con la introducción de las variedades comerciales, muchos
de los criollos regionales están quedando en desuso. La falta
de conocimiento por parte de los productores respecto a la
conservación y mejoramiento de sus criollos los ha llevado a
tomar la opción de comprar semilla beneficiada. Otro
problema que se enfrenta con las variedades criollas es la
falta de un método adecuado de selección de plantas para
semilla. La selección, cuando se realiza, es generalmente de
los mejores frutos y no de las mejores plantas. En muchos
7
casos ni siquiera se selecciona, sino que se destina un área
para la producción de semilla y se extrae sin selección
alguna. Existe el caso extremo en que los frutos destinados
para la extracción de semilla se recolectan una vez
terminada la cosecha, por lo que se están seleccionando
plantas cada vez más tardías como progenitoras del
siguiente ciclo de cultivo, lo cual implica un alargamiento del
ciclo de cultivo de la variedad.
LOS RECURSOS GENÉTICOS DE TOMATE DE CÁSCARA
El género Physalis comprende cerca de 90 especies, las
cuales se distribuyen desde los Estados Unidos de América
hasta Los Andes, incluso algunas están presentes en
Europa. En México, principal centro de origen y diversidad,
se localizan 71 especies y se pueden encontrar poblaciones
silvestres, toleradas, fomentadas, cultivadas y domesticadas,
distribuidas en diversas regiones del país (Santiaguillo et al.,
2010). Actualmente al menos 19 especies se aprovechan
para el consumo de su fruto, aunque de estas solamente
cinco son cultivadas: P. alkekengi L., P. grisea (Waterf.)
Martínez, P. peruviana L., P. angulata L. y P. ixocarpa Brot.
ex Hornem. Sólo la última es cultivada prácticamente en todo
México (Santiaguillo et al., 2009).
En las últimas dos décadas el cultivo del tomate de cáscara
ha experimentado un crecimiento trascendente. Durante la
década de los ochenta se cultivaban en México en promedio
alrededor de 15,000 ha. Fue a partir de 1990 que se registró
un incremento en superficie cultivada, hasta llegar a las
60,000 ha en 2004. Posteriormente se presentó un descenso
en la superficie cultivada, y actualmente se cultivan
8
aproximadamente 45,000 ha por año, con lo que el tomate de
cáscara se ubica como la quinta hortaliza en importancia en
México, detrás de papa, jitomate, chiles y cebolla (SIAP-
SAGARPA, 2011). Casi toda la superficie cultivada de tomate
de cáscara es sembrada con variedades criollas, la mayoría
conservadas por los productores y sólo algunas de ellas
colectadas, incrementadas, beneficiadas y comercializadas
por empresas especializadas en ello (Peña et al., 2007).
Los criollos de tomate de cáscara cultivados en México han
evolucionado de acuerdo a los gustos y preferencias de
consumo en las diferentes regiones, por lo que se encuentra
una amplia variabilidad en colores y tamaños (Figura 1), la
cual ha sido agrupada en ocho razas (Peña y Santiaguillo,
1999). Asimismo, las variedades locales se has adaptado a
las condiciones particulares y prácticas culturales propias de
cada zona productora, las cuales a su vez se ven
influenciadas por el clima y otros factores ambientales.
Debido a este nivel de adaptación, las variedades nativas
son a menudo capaces de soportar condiciones adversas,
las cuales afectarían significativamente a variedades
introducidas, lo que se traduce en una mayor estabilidad de
la producción (Santiaguillo et al., 2010).
9
Figura 1. Diversidad en frutos de tomate de cáscara.
Más allá de la importancia productiva de las variedades
criollas, se debe considerar que son fuente de resistencia a
enfermedades, calidad nutritiva y adaptabilidad a condiciones
ambientales adversas, además que poseen otros caracteres
y atributos que potencialmente pueden ser aprovechados en
el futuro, como lo son la presencia de antocianinas y folatos
(Santiaguillo et al., 2010). Por lo tanto, es necesario
conservar la diversidad genética de las variedades criollas.
Una de las estrategias recurrentes es la conservación ex situ,
mediante el almacenamiento de muestras de semilla en
bancos de germoplasma. Otra estrategia es la conservación
in situ, donde se hace un mantenimiento dinámico de las
poblaciones en sus lugares de origen.
10
MEJORAMIENTO GENÉTICO VEGETAL
Desde que el hombre domesticó las plantas comenzó el
mejoramiento genético de las mismas, ya que empíricamente
fue seleccionando aquellas que presentaban mejores
características para satisfacer sus necesidades. Fue hasta
principios del Siglo XX, con el nacimiento de la genética, que
se comenzó a hacer mejoramiento de plantas de manera
sistemática y con conocimiento científico. Los principales
objetivos del mejoramiento genético son incrementar la
productividad y la calidad, al mismo tiempo que se confieren
resistencias a factores bióticos y abióticos adversos. En
general, para iniciar el mejoramiento genético de cualquier
especie se deben considerar cinco factores fundamentales.
Antes que nada, es necesario contar con variabilidad
genética. En segundo lugar se requiere conocer la biología
reproductiva de la especie y su sistema de propagación
comercial. No es lo mismo trabajar con plantas autógamas
que con alógamas, igual que no es lo mismo mejorar plantas
que se propagan por semilla que aquellas de propagación
clonal. El tercer aspecto a reconocer es el ciclo biológico de
la planta. Considerar que para una planta bienal será
necesario más de un ciclo de cultivo para lograr un ciclo de
mejoramiento. El cuarto factor corresponde a los parámetros
de calidad establecidos para el producto, los cuales pueden
considerar el tamaño, forma y color, entre otros. Por último,
conocer los componentes del rendimiento permitirá
incrementar la productividad (Márquez, 1985; Pérez et al.,
1998).
11
Existen diversos métodos de mejoramiento que se utilizan en
el tomate de cáscara. En este contexto Peña y Márquez
(1990) recomiendan tres: selección masal estratificada,
selección familial de medios hermanos y formación de
sintéticos. La selección masal estratificada consiste en
establecer sublotes de 100 plantas en competencia completa
y seleccionar de manera visual cinco plantas en cada sublote
(el 5 %). En la selección familial de medios hermanos se
forman familias de medios hermanos maternos, se evalúan y
seleccionan las mejores familias para dar origen a la
siguiente generación. La formación de sintéticos consiste en
mezclar plantas selectas y polinizarlas en lotes aislados.
Todos los métodos convencionales de mejoramiento implican
la siembra en lotes homogéneos dentro de campos
experimentales o parcelas de productores cooperantes, y
una estructura de siembra diferente a la de la producción
comercial. Es difícil que un productor tradicional de tomate de
cáscara pueda implementar alguno de éstos métodos en su
parcela comercial. Por lo anterior se considera necesario
encontrar una alternativa de fácil implementación que permita
realizar el mejoramiento de las variedades criollas.
ESQUEMA DE MEJORAMIENTO PARTICIPATIVO DE
TOMATE DE CÁSCARA
El mejoramiento participativo de tomate de cáscara, como
estrategia de conservación in situ, está orientado a
productores tradicionales cuya producción se basa en
variedades nativas o criollas. Se busca, mediante una
variante de la selección masal visual estratificada, mejorar
genéticamente las variedades nativas conservadas por los
propios productores. Este esquema tiene dos objetivos
12
primordiales: a) Mejorar las características agronómicas de
las variedades criollas en las regiones productoras de tomate
de cáscara, y b) Conservar in situ los recursos genéticos de
tomate de cáscara mediante el fomento del cultivo de criollos
mejorados mediante éste método.
El tomate de cáscara se cultiva bajo diferentes técnicas que
van desde la siembra directa en temporal (Figura 2) hasta el
trasplante con acolchado y fertirriego (Figura 3). Además de
la diversidad en prácticas de producción, en cada región se
cultivan diferentes tipos de tomate. Por lo tanto, estandarizar
un método de selección es una tarea que se antoja difícil si
éste implica cambios desde la forma de establecimiento.
Para la implementación del mejoramiento participativo se
recomienda seguir el sistema de cultivo utilizado en la región
productora, y únicamente se propone modificar el método de
selección de plantas para la obtención de semilla.
Figura 2. Parcela de tomate de cáscara establecida mediante
siembra directa en temporal.
13
Figura 3. Parcela de tomate de cáscara establecida por trasplante,
con acolchado plástico, fertirriego y espaldera.
En los lugares donde aún se conservan y cultivan variedades
criollas no se tiene un método adecuado para seleccionar las
plantas de las que se extraerá la semilla. En muchos casos,
la extracción de semilla se hace de un área destinada para
ello por el productor (Figura 4), en la cual los frutos se dejan
madurar y al final se extrae la semilla de la totalidad de los
mismos. En otras ocasiones, del área destinada para la
extracción de semilla se hace selección de los frutos más
grandes y maduros, aunque no necesariamente de las
mejores plantas, ya que únicamente se eliminan aquellas que
presenten alguna enfermedad. También hay quien realiza
una selección de los mejores frutos recorriendo toda la
parcela. Cualquiera que sea la estrategia, el común
denominador es la falta de selección de las mejores plantas.
14
En lugares donde se realizan varios cortes, se llega a
presentar un fenómeno de selección negativa. La extracción
de semilla se hace al final del ciclo de cultivo, en el último
corte, cuando las plantas más precoces han concluido su
producción y las plantas que tienen los frutos más grandes
son las tardías. A la larga esto genera que los criollos vayan
prolongando su ciclo, con plantas cada vez más tardías.
Figura 4. Lote de producción de tomate de cáscara. Dentro del
óvalo la zona destinada a la extracción de semilla, en la
cual no se realiza selección.
Debido a que los predios de producción son, en general,
heterogéneos, las condiciones de cultivo son totalmente
diferentes de las que se pueden presentar en un lote de
mejoramiento genético ubicado en un campo experimental.
15
Esto puede causar que al hacer la selección se escojan
aquellas plantas que presentaron mejores condiciones
ambientales durante el ciclo de cultivo y no necesariamente
las genéticamente superiores. Además, existen diferencias
entre el establecimiento de una parcela comercial y el de una
de mejoramiento. Los lotes de mejoramiento genético se
establecen usando un diseño específico para cada método,
el cual busca facilitar el trabajo de selección y minimizar el
efecto del ambiente. Por lo anterior, se buscó una solución
práctica a ambos problemas, que se pueda aplicar en
parcelas de producción y a la vez elimine el efecto de la
heterogeneidad del terreno.
Para reducir el efecto ambiental y facilitar la selección se
debe estratificar la parcela en franjas transversales a los
surcos, cuyo ancho sea el equivalente a 20 plantas (Figura
5). La estratificación se hace en el momento de la selección.
Aunque las condiciones del terreno sean heterogéneas, de
esta manera se garantiza una condición más homogénea a
las plantas comprendidas en la franja para cada surco,
dentro del cual se realizará la selección. La ventaja de esta
forma de estratificación es que no se modifican las labores
culturales durante el resto del ciclo de cultivo. El
establecimiento del cultivo puede hacerse de manera
convencional, de acuerdo al sistema de producción, ya sea
en siembra directa o por trasplante. Las labores culturales y
el control de plagas y enfermedades, así como la fertilización
se hacen de la manera usual de acuerdo al manejo de cada
productor.
16
La selección se realiza justo antes de la cosecha, cuando se
puede evaluar objetivamente el potencial productivo de cada
planta. En el tomate de cáscara la madurez comercial del
fruto no coincide con su madurez fisiológica, por lo tanto, se
deberá esperar a que los frutos maduren para extraer la
semilla. Otro aspecto a considerar es el método de cosecha.
Hay sistemas en los que se realizan varios cortes, y en cada
corte se cosechan únicamente los frutos “llenos”, mientras
que en otros se cosecha en una sola vez, cortando la planta
en su totalidad. En aquellos sistemas que realizan varios
cortes, se debe seleccionar antes del primer corte y esperar
a que el fruto haya madurado por completo para extraer la
semilla. En los sistemas en que se realiza un solo corte, las
plantas selectas deberán permanecer sin cosechar hasta que
el fruto madure.
Figura 5. Lote de producción de tomate de cáscara estratificado
en franjas transversales de 20 plantas de ancho.
17
Para marcar las franjas se utilizan dos hilos de rafia atados a
estacas en los extremos (Figura 6). De esta manera se
pueden ir trazando las franjas al mismo tiempo que se hace
la selección. Una vez que se termina de hacer la selección
en una de las franjas, se pueden trasladar los hilos para
marcar la siguiente franja. Los mismos hilos pueden utilizarse
para delimitar la zona donde hay plantas seleccionadas.
Figura 6. Uso de la rafia para marcar franjas de 20 plantas en la
parcela de producción.
En cada franja se selecciona la mejor de las 20 plantas que
componen cada uno de los surcos (Figura 7). Al elegir una de
cada 20 plantas se tiene una presión de selección del 5 %, lo
cual concuerda con la recomendación de Peña y Márquez
(1990) para selección masal en tomate de cáscara. Los
criterios de selección son precocidad, rendimiento, sanidad,
porte de la planta y tipo de fruto. Previo a la cosecha es
posible observar cuáles plantas son las más precoces, por
ello es que la selección debe hacerse en este tiempo. Dado
18
que se trata de una selección visual, no se puede hacer una
medida objetiva del rendimiento; sin embargo, si es posible
hacer una estimación visual. El aspecto sanitario es
importante. No se deben escoger plantas enfermas, en
primer lugar porque una planta enferma denota
susceptibilidad al patógeno, y en segundo porque algunas
enfermedades virales o fungosas pueden ser transmitidas vía
semilla.
Figura 7. Lote de producción de tomate de cáscara donde se hace
selección. Las líneas verticales representan la
estratificación del terreno, y los círculos, las plantas
selectas.
19
Se deben fijar previamente los criterios de selección, ya que
no necesariamente se elegirán los frutos más grandes como
los deseables, sino aquel tamaño que cumpla con los
requerimientos del mercado. No se debe dejar de lado la
firmeza del fruto, su forma y su color característico, de
acuerdo a la variedad, ya que son aspectos fáciles de valorar
y de importancia fundamental en el mercado.
Las plantas selectas son marcadas con un listón de un color
vistoso que se distinga fácilmente (Figura 8), como señal de
que al momento del corte no deben ser cosechadas. Este es
un aspecto en el que se debe tener especial cuidado, ya que
durante la cosecha habrá que asegurarse de que no se le
corten frutos a las plantas seleccionadas. Usualmente se
recurre a cuadrillas de cortadores para la cosecha, las cuales
son difíciles de controlar.
Figura 8. Planta selecta de tomate de cáscara marcada por un
listón rojo.
20
En algunos casos, se necesita que la zona de la parcela
donde se han seleccionado plantas sea cosechada por los
propios productores o por gente de su entera confianza para
garantizar que se respeten las plantas marcadas y de esta
manera asegurar la maduración de los frutos para extraer la
semilla.
Las plantas selectas se cosechan una vez que la totalidad de
sus frutos han alcanzado la madurez fisiológica. Si bien los
frutos más pequeños no tienen la misma cantidad de semilla,
la calidad genética de esta es la misma. Dado que se busca
garantizar la mayor cantidad de semilla posible, ésta debe
extraerse de todos aquellos frutos maduros de la planta.
La semilla se extrae de acuerdo al método de extracción
utilizado por el productor. Las formas de extracción varían
entre productores, inclusive dentro de la misma región. Hay
quien apisona los frutos dentro de arpillas con algún vehículo
como puede ser un tractor o una camioneta. Algunos otros
dejan fermentar los frutos hasta que se vuelven totalmente
blandos. También se llega a utilizar un molino de piedras
para machacar los frutos. Inclusive hay quien muele los
frutos en licuadora. Cualquiera que sea la estrategia para
triturar los frutos, en todas ellas se utiliza el agua como
medio de separación de la semilla y la pulpa. Ya sea en
cubetas o en contenedores más grandes, se llena
parcialmente el contenedor con la pulpa triturada y se
completa con agua. De esta manera, la pulpa y las semillas
vanas flotan, y las semillas maduras, que son más pesadas,
se precipitan en el fondo del contenedor. Posteriormente se
elimina la pulpa y las semillas vanas. La semilla madura que
queda en el fondo del contenedor se pone a secar al sol.
21
Es necesario secar perfectamente la semilla antes de su
almacenamiento, ya que un exceso de humedad puede
reducir drásticamente su periodo de almacenamiento efectivo
debido a problemas de hongos, respiración acelerada y
pregerminación. La semilla extraída deberá revolverse para
mezclar todas las plantas seleccionadas. Para conservar la
semilla se recomienda el uso de envases herméticos,
preferentemente frascos con tapa de rosca. Estos se deben
almacenar en un lugar fresco y seco que no se encuentre al
alcance de roedores o insectos que se alimenten de semillas.
Una temperatura elevada incrementa la tasa de respiración
de la semilla, lo cual conlleva a una reducción en su tiempo
de vida. La humedad ambiental es también un aspecto
importante en la conservación de la semilla. Ambientes
húmedos favorecen el desarrollo de algunos patógenos,
además de que también incrementan la tasa respiratoria
(Martínez et al., 2004).
No se debe usar toda la semilla en el siguiente ciclo, sino
guardar una parte como reserva. Dicha reserva garantizará la
conservación de la semilla de plantas selectas a pesar de
que se presente alguna contingencia que no permitiera
seleccionar semilla en el siguiente ciclo. Una alternativa que
se propone a los productores es recurrir a bancos de
germoplasma para conservar muestras de sus diferentes
ciclos de cultivo, para que de esta manera puedan conservar
a largo plazo sus variedades.
22
CONSIDERACIONES FINALES
Por su naturaleza alógama obligada, el tomate de cáscara
presenta polinización cruzada. Debido a ello, al hacer
selección únicamente se tiene control del progenitor materno,
lo que dificulta el avance genético, pero a la vez es la fuente
de variación para evitar la endogamia. La selección deberá
ser recurrente durante cada ciclo de cultivo para continuar
mejorando la población. No hacerlo significaría estancarse en
el proceso y no observar el beneficio que se espera a largo
plazo.
Con el fomento de las variedades criollas se busca la
conservación in situ de los recursos genéticos de tomate de
cáscara. La estrategia principal será persuadir a los
productores del valor de las variedades que han venido
preservando durante décadas, para que ellos mismos
reconozcan el valor intrínseco de las mismas. Si se logra
concientizar a los productores sobre la importancia de sus
variedades nativas ellos buscarán por su propia cuenta
mantenerlas y mejorarlas, dado que ello mismo significa un
beneficio para ellos.
23
LITERATURA CITADA
Márquez S., F. 1985. Genotecnia Vegetal: métodos, teoría, resultados.
AGT Editor. México, D.F. 357 p.
Martínez S., J.; A. Peña L.; D. Montalvo H. 2004. Producción y tecnología
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Chapingo. Departamento de Fitotecnia. Boletín Técnico # 4. 35
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Menzel, Y. M., 1951: The Cytotaxonomy and Genetics of Physalis. Proc.
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Pandey, K.K., 1957: Genetics of self incompatibility in Physalis ixocarpa
Brot: a new system. Am. J. Bot. 44: 879-887.
Peña L., A.; F. Márquez S. 1990. Mejoramiento genético de tomate de
cáscara (Physalis ixocarpa Brot.). Revista Chapingo 15(71-72):
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Pérez G., M.; F. Márquez S.; A. Peña L. 1998. Mejoramiento Genético de
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Santiaguillo H., J.F.; O. Vargas P.; O. Grimaldo J.; J. Sánchez M.; N.
Magaña L. 2009. Aprovechamiento tradicional y moderno de
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Red de Tomate de Cáscara. Folleto Técnico No. 2. 31 p.
24
Santiaguillo H. J. F.; E. Cedillo P.; J. A. Cuevas S. 2010. Distribución
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de Tomate de Cáscara. Libro No. 1. 245 p.
SIAP-SAGARPA. 2011. Cierre de la producción agrícola por cultivo.
Servicio de Información Agroalimentaria y Pesquera. Secretaría
de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación.
http://www.siap.gob.mx/.
Centros Nacionales de Investigación Disciplinaria,
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... Para el cultivo de tomate de cáscara en México se usan principalmente variedades nativas conservadas y multiplicadas por los mismos agricultores. Adicionalmente, algunas empresas comercializan semilla de poblaciones criollas sobresalientes, sin proceso de mejoramiento, aunque sí con un proceso de beneficio (Magaña, Santiaguillo, & Grimaldo, 2011). Esto justifica mantener un programa de mejoramiento genético que garantice nuevas y mejores variedades, tanto por selección como por hibridación, pues el potencial de este tipo de materiales puede incrementar significativamente la productividad del cultivo (Santiaguillo et al., 2012). ...
... En algunas regiones del país se están sustituyendo los criollos de tomate de cáscara por variedades comerciales que son vendidas como "mejoradas". No obstante, estas son criollos sobresalientes que han sido multiplicados y beneficiados, y en algunos casos no están adaptados a las regiones donde se comercializan (Magaña et al., 2011). ...
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El tomate de cáscara (Physalis ixocarpa Brot. ex Horm.), originario de México, es de las hortalizas más importantes en este país. Se tienen pocas variedades mejoradas por selección, y no existen híbridos de este cultivo debido a la autoincomptatibilidad de la especie, que impide formar líneas endogámicas. Para aprovechar la heterosis intervarietal, una alternativa de mejoramiento por hibridación es cruzar familias de diferentes poblaciones. El objetivo fue estudiar los efectos de la endogamia y la heterosis entre familias de medios hermanos maternos (FMHM) de cuatro poblaciones de tomate de cáscara, con el propósito de diseñar una estrategia para obtener variedades híbridas de alto rendimiento de fruto. La investigación constó de tres trabajos. En el primero se planteó determinar el momento óptimo para realizar la polinización manual de manera eficiente en tomate de cáscara. Se encontró que el periodo óptimo de polinización ocurre entre dos y tres días después de haber cubierto los botones florales. En el segundo se estudió de manera teórica y práctica la media genotípica de FMHM de tomate de cáscara y cinco generaciones de incremento de semilla por cruzas fraternales. El desarrollo teórico indicó que existe depresión endogámica en la primera generación de incremento, en función del grado de dominancia y la diferencia entre las frecuencias génicas de la planta seleccionada y de la población. En la práctica se verificó la estabilidad de cinco generaciones de incremento de doce FMHM de tomate de cáscara. El tercer trabajo consistió en estudiar la heterosis de cruzas entre FMHM de tomate de cáscara, y de las cruzas entre las familias en la cuarta generación de incremento por cruzas fraternales. Sólo dos cruzas entre FMHM superaron a sus progenitores. Seis cruzas fueron sobresalientes entre familias de cuarta generación y se identificaron cinco familias promisorias para mejoramiento por hibridación. Palabras clave: autoincompatibilidad, arreglo gamético, familias de medios hermanos, hibridación, incremento de semilla.
... En el estado de Morelos, el tomate de cáscara es uno de los cultivos hortícolas de mayor importancia económica, ya que en el periodo antes mencionado se establecieron ~1816ha con rendimiento promedio de 13,21t·ha -1 (SIAP, 2015). El rendimiento promedio inferior en comparación a la media nacional es ocasionado principalmente por el uso de variedades nativas cuyo potencial de rendimiento es bajo (Magaña et al., 2011;Peña et al., 2014). La semilla seleccionada de genotipos con pobre mejoramiento genético (Jiménez et al., 2012), la limitada aplicación de la tecnología de producción y la presencia errática de la precipita-ción, son factores que propician los bajos rendimientos. ...
... En 2015, en localidades aledañas al municipio de Tepalcingo, estado de Morelos, algunos productores señalaron que la variedad Rendidora ya no se siembra debido a que las empresas semilleras venden plántulas en charolas de 200 cavidades y utilizan genotipos con algún grado de mejoramiento (comunicación personal de productores locales). Es preciso señalar que las variedades mejoradas que se ofertan actualmente en el mercado del estado de Morelos se generaron mediante la depuración de los materiales criollos (Magaña et al., 2011), que los productores manejan desde muchos años atrás, y no por manipulación genética, a diferencia de entidades del norte del país, donde se comercializan de forma importante variedades por empresas extranjeras de marcas reconocidas. El INIFAP, a través del programa de mejoramiento genético, tiene la oportunidad de generar y poner a disposición nuevas variedades, haciendo uso del amplio germoplasma nativo de tomate de cáscara existente (Santiaguillo et al., 2012). ...
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Genetic variability in native husk tomato (Physalis ixocarpa Brot. ex Hornem) represents a potential source for the generation of commercial germplasm. Most of the materials grown in Mexico come from quantitative selection, yield being the main factor. The objective was to estimate the yield potential of varieties grown by producers in Morelos, Mexico, and to determine the relationship between plant and fruit characteristics among them. Fourteen varieties were collected in the municipalities of Jojutla, Cuautla and Totolapan. The experimental design was of randomized complete blocks with two replicates, the experimental unit consisted of four furrows 4m in length, distance of 1.2m between furrows and 0.4m between plants. The characters measured were: plant height, height at first stem bifurcation, fruit weight, fruit yield, equatorial and polar diameter of the fruit. Analysis of variance, principal components, and of clusters using the Ward method were performed, and a dendrogram was generated with the pseudostatistics t² of Hotelling. The highest yield was obtained in varieties with lower height at the first stem bifurcation. TCM04 produced larger fruit size and weight. The national average performance was exceeded by TCM17. Four groups were formed in the dendrogram, based on fruit characteristics and yield. The variability present in husk tomato germ-plasm grown by farmers in Morelos has the potential to be considered in systematic breeding programs.
... Como estrategia de conservación in situ, el mejoramiento participativo de tomate de cáscara está orientado a productores tradicionales cuya producción se basa en variedades nativas o criollas (13,108) . Se busca, mediante una variante de la selección masal visual estratificada, mejorar genéticamente las variedades nativas conservadas por los propios productores. ...
... II -Tomate de Cascara (21) -La Red de tomate de cascara del SINAREFI-SNICS (desplegable) (142) -Aprovechamiento tradicional y moderno de tomate (Physalis) en México (24) -Diagnóstico de tomate de cáscara en México (25) -Distribución geográfica de Physalis spp. en México (23) -El mejoramiento participativo de tomate de cáscara como estrategia de conservación in situ (13) Jitomate -Exploración, colecta y conservación de recursos genéticos de jitomate: Avances en la red de jitomate (11) -Utilización actual y potencial del jitomate silvestre mexicano (8) Macro Red Hortalizas -Avances de investigación de la Red Hortalizas del SINAREFI (12) Acciones ...
... De 1980 al 2012 no se realizó mejoramiento genético en tomate de cáscara en INIFAP, lo que propició la pérdida de gran parte de la diversidad genética. Situación por la cual, durante este período los productores cultivaron materiales criollos que reproducían desde muchos años atrás (Magaña et al., 2011) y selecciones criollas de empresas extranjeras. A partir de 2014, se reactivó el programa de mejoramiento genético de esta especie, con la intención de aprovechar el reducido número de colecciones de germoplasma del INIFAP y de las colectas realizadas de 2014 al 2017. ...
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México es centro de origen y de diversificación de especies hortícolas. A través de la diversidad genética que se posee, se han desarrollado diversos materiales mejorados, en los que, el Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias ha sido un pilar muy importante, por ser esta, una de sus principales actividades. En el programa de mejoramiento genético de hortalizas se aplican diferentes estrategias genotécnicas relevantes para el incremento del rendimiento de bulbo, fruto y tubérculo, como la selección de clones en ajo, selección individual o hibridación en cebolla, pedigrí o de formación de líneas puras por autofecundación en chile; selección recurrente o hibridación en jitomate, selección clonal en papa, selección familial de medios hermanos maternos en tomate de cáscara, con las que se han generado líneas experimentales, clones, híbridos y variedades. Producto de esas investigaciones se han liberado 19 variedades de ajo, 10 de cebolla, 21 de chile, 29 de papa y 2 de tomate de cáscara en los 35 años del INIFAP. Variedades que han sido adoptadas por productores en las diferentes regiones agroecológicas de México. Sin embargo, a pesar de los esfuerzos que los fitomejoradores hacen por continuar con la generación de materiales mejorados, no se ha podido impactar en un mercado dominado por empresas trasnacionales, por lo que, es necesario que el INIFAP implemente estrategias de posicionamiento e invierta en la conservación y mejora genética del germoplasma que posee, lo que a futuro resultará en la obtención mejores materiales genéticos que contribuyan al beneficio de la salud humana.
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Por sus cualidades nutritivas las hortalizas juegan un papel trascendental en el equilibrio de la dieta de la población mundial. Tiene un alto contenido de agua, fibra, vitaminas y antioxidantes. Poseen una baja densidad calórica y carecen de grasas. En la dieta de los mexicanos, por lo menos un tipo de hortaliza es identificada en cada comida. Las hortalizas son consideradas por la FAO como el séptimo producto con mayor producción, con más de 275 millones de toneladas anuales (FAOSTAT, 2015). México es centro de origen y/o domesticación y/o diversificación de diferentes hortalizas con importancia nacional e internacional, destacando el chile, jitomate, papa, tomate de cáscara, calabaza y chayote. De acuerdo al SIAP (2015), estas hortalizas han presentado un incremento en la producción en los últimos 13 años (Figura 1). Las regiones del Noroeste y del Bajío del país son las principales productoras de hortalizas, en donde destacan los estados de Sinaloa, Sonora y Guanajuato (Cuadro 1). Es por ello, que la presente publicación tiene como objetivo dar a conocer los resultados obtenidos por las redes que integran la Macro Red Hortalizas en materia de conservación y aprovechamiento sostenible en las variedades locales de calabaza, camote, chayote, chile, jitomate, papa y tomate de cáscara, estos resultados han sido posibles gracias a la colaboración interinstitucional e interdisciplinaria de diferentes instancias del país y que ha permitido consolidar la línea base para cada uno de los cultivos.
Genotecnia Vegetal: métodos, teoría, resultados. AGT Editor
  • S Márquez
Márquez S., F. 1985. Genotecnia Vegetal: métodos, teoría, resultados. AGT Editor. México, D.F. 357 p.
Producción y tecnología de semilla de tomate de cáscara. Universidad Autónoma Chapingo
  • S Martínez
  • J A Peña
  • L D Montalvo
Martínez S., J.; A. Peña L.; D. Montalvo H. 2004. Producción y tecnología de semilla de tomate de cáscara. Universidad Autónoma Chapingo. Departamento de Fitotecnia. Boletín Técnico # 4. 35 p.
Mejoramiento genético de tomate de cáscara (Physalis ixocarpa Brot.)
  • L Peña
  • A F Márquez
Peña L., A.; F. Márquez S. 1990. Mejoramiento genético de tomate de cáscara (Physalis ixocarpa Brot.). Revista Chapingo 15(71-72): 84-88.
Variabilidad genética de tomate de cáscara en México
  • L Peña
  • A J F Santiaguillo
Peña L., A.; J.F. Santiaguillo H. 1999. Variabilidad genética de tomate de cáscara en México. Universidad Autónoma Chapingo. Departamento de Fitotecnia. Boletín Técnico No. 3. 26 p.
Distribución geográfica de Physalis spp. en México
  • H J F E Santiaguillo
  • P J A Cedillo
  • S Cuevas
Santiaguillo H. J. F.; E. Cedillo P.; J. A. Cuevas S. 2010. Distribución geográfica de Physalis spp. en México. Publicaciones de la Red de Tomate de Cáscara. Libro No. 1. 245 p.
Recursos y mejoramiento genético de tomate de cáscara
  • L Peña
  • A J F Santiaguillo
  • N Magaña
Peña L., A.; J.F. Santiaguillo H., N. Magaña L. 2007. Recursos y mejoramiento genético de tomate de cáscara (Physalis ixocarpa Brot.). In: Bautista M., N. y C. Chavarín P. Producción de tomate de cáscara. Colegio de Posgraduados. Montecillo, México. Pp 31-71.