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El uso didáctico de los foraminíferos en al enseñanza de las Ciencias de la Tierra: su distribución paleoceanográfica en el tránsito cretácico-terciario

Authors:
INTRODUCCIÓN
La Micropaleontología es una rama de la Paleon-
tología que estudia los fósiles de pequeño tamaño,
empleando técnicas especiales de muestreo en cam-
po, preparación en laboratorio (lámina delgada, fro-
tis, levigado) y observación (lupa binocular, micros-
copio). El mayor interés de la Micropaleontología es
su carácter aplicado, ya que ha contribuido en gran
medida a la resolución de problemas geológicos. La
Micropaleontología desempeñó un papel muy impor-
tante en la industria petrolífera, dado que algunos mi-
crofósiles son muy útiles para el control bioestrati-
gráfico de sondeos y para la localización de niveles
productivos. Dentro del término microfósil se inclu-
yen muchos organismos pequeños y fragmentos de
organismos de mayor tamaño, pero el grupo princi-
pal de microfósiles objeto de estudio son los organis-
mos unicelulares (Procariotas y Protistas). El grupo
de microorganismos unicelulares de mayor interés en
Micropaleontología son los foraminíferos.
Los foraminíferos son protozoos rizópodos uni-
celulares muy abundantes y con la capacidad de
crear una concha de carbonato cálcico (conchas de
pared calcítica) o de aglutinar partículas (conchas
de pared arenácea). Por esta razón, estos microorga-
nismos fosilizan fácilmente, siendo de enorme inte-
rés en Paleontología y Geología. Representan una
herramienta fundamental para la datación de sedi-
mentos del Cretácico y Terciario en medios mari-
nos y para las reconstrucciones paleoclimáticas y
paleoceanográficas. En función de su hábitat, los
foraminíferos pueden dividirse en dos grandes gru-
pos: los que viven en el medio planctónico, siendo
parte integrante del conocido plancton marino, y los
que habitan el medio bentónico (fondo marino),
adaptándose a diversas profundidades (litoral, subli-
toral, batial y abisal).
Los foraminíferos bentónicos (FB) y planctónicos
(FP) están limitados por diversos factores medioam-
bientales, siendo la temperatura, la profundidad, la sa-
linidad, los nutrientes y la oxigenación de las aguas,
los cinco factores más importantes. Sus características
biológicas les impiden apartarse mucho de unos de-
terminados rangos de cada uno de estos factores. En
general, cada grupo de FB y FP está adaptado a unas
condiciones ecológicas determinadas de temperatura
y profundidad, y su distribución paleoceanográfica
dependerá de la latitud y batimetría a las que esté
adaptado. En la horizontal (distribución paleogeográ-
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Enseñanza de las Ciencias de la Tierra, 2000 (8.2)
(*) Departamento de Ciencias de la Tierra, Universidad de Zaragoza, 50009 Zaragoza.
E-mail: ias@posta.unizar.es
EL USO DIDÁCTICO DE LOS FORAMINÍFEROS EN LA ENSEÑANZA DE CIEN-
CIAS DE LA TIERRA: SU DISTRIBUCIÓN PALEOCEANOGRÁFICA EN EL TRÁN-
SITO CRETÁCICO-TERCIARIO
The didactic use of the foraminifera in the teaching Earth Sciences: their paleoceanographic
distribution across the Cretaceous/Tertiary boundary
Ignacio Arenillas, Laia Alegret, José A. Arz y Eustoquio Molina (*)
RESUMEN:
El análisis de facies, especialmente de medios marinos pelágicos, puede resultar incompleto si se re-
duce a un simple estudio estratigráfico y sedimentológico. Generalmente se precisa de un análisis micro-
paleontológico para deducir la edad y la paleoprofundidad de los sedimentos, así como las condiciones
físico-químicas de las aguas marinas (temperatura, salinidad, oxigenación) y otras características paleo-
ceanográficas. En el presente trabajo se proporciona como ejemplo una guía sintética de la distribución
de los principales foraminíferos bentónicos (FB) y planctónicos (FP) del Cretácico Superior y Terciario
Inferior que permitirá a los estudiantes universitarios de Ciencias de la Tierra inferir la paleobiogeogra-
fía de un sedimento marino del tránsito Cretácico-Terciario.
ABSTRACT:
Facies analysis may be incomplete if it is limited to a simple stratigraphic and sedimentologic study,
especially in pelagic environments. A micropaleontologic analysis is necessary to infer the age and the
paleodepth of the sediments, as well as the physical-chemical conditions of the marine waters (temperatu-
re, salinity, oxygenation) and other paleoceanographic characteristics. In present work, we provide as
example a synthetic guide with the main Upper Cretaceous and Lower Tertiary benthic and planktic fora-
miniferal distribution, which will allow university students of Earth Sciences to infer the paleobiogeo-
graphy of the oceanic sediment across the Cretaceous/Tertiary boundary.
Palabras clave: Bioestratigrafía, paleobiogeografía , foraminíferos, Maastrichtiense, Paleoceno.
Keywords: Biostratigraphy, paleobiogeography, foraminifera, Maastrichtian, Paleocene.
Enseñanza de las Ciencias de la Tierra, 2000 (8.2) 108-118
I.S.S.N.: 1132-9157
fica) se pueden diferenciar cinco provincias faunísti-
cas: polar, subpolar, templada, subtropical y tropical,
aunque no existen límites bruscos entre estas zonas.
Las especies de foraminíferos se pueden dividir entre
las que prefieren aguas cálidas (tropical-subtropical),
las que abundan en aguas frías (polar-subpolar) y las
características de aguas templadas.
El estudio de los foraminíferos es muy importante
para las dataciones (bioestratigrafía, cronoestratigrafía)
y de gran aplicación en sedimentología y paleoceano-
grafía. El estudio micropaleontológico nos informa,
por ejemplo, de la paleolatitud y paleoprofundidad del
medio marino en el que se depositaron unos determina-
dos sedimentos. Estos datos son de especial interés en
sedimentos pelágicos profundos. Además, el análisis
micropaleontológico nos permite deducir la sucesión
de los distintos ambientes de depósito registrados a lo
largo de las secuencias estratigráficas. Por esta razón, a
los alumnos de Ciencias de la Tierra se les exige saber
desenvolverse en el laborioso mundo de la Micropale-
ontología. En la mayor parte de las prácticas de labora-
torio de Micropaleontología, y también en el análisis
de microfacies en Sedimentología, se suele realizar el
estudio de muestras con foraminíferos. El alumno debe
analizar primero el contenido micropaleontológico y,
aplicando una serie de índices e indicadores paleoeco-
lógicos, averiguar el medio sedimentario al que perte-
nece la muestra estudiada.
Objetivos
En la actualidad, existen muchos trabajos de ti-
po taxonómico y bioestratigráfico de foraminíferos
planctónicos y bentónicos, suficientes para que los
alumnos consigan identificar los taxones y datar la
muestra. Por el contrario, encontrar trabajos que
sinteticen la distribución paleobiogeográfica y pale-
oecológica de los foraminíferos es más difícil, y
mucho menos con una finalidad docente. Hay algu-
nos trabajos que incluyen tablas de este tipo, pero
se refieren fundamentalmente a especies y géneros
de foraminíferos actuales (Murray, 1991). Trabajos
similares deberían realizarse para otras épocas y
edades, y para otros grupos de microorganismos, ya
que tienen un gran interés didáctico y práctico. Por
tanto, el objetivo de este trabajo es, en primer lugar,
orientar mo debe realizarse el estudio de una
muestra micropaleontológica y, en segundo, dar una
guía de distribución paleoceanográfica de foraminí-
feros del tránsito Cretácico-Terciario.
Hemos elegido este periodo de tiempo por que
es quizás uno de los más interesantes, debido al
evento de extinción que aconteció entre el Cretáci-
co y el Terciario, y por ser el estudiado más detalla-
damente. Se pretende dar una guía útil y sencilla y,
por este motivo, presentamos un listado de especies
de FP según su distribución paleolatitudinal y un
listado de especies de FB según su distribución pa-
leobatimétrica. Para la realización de este trabajo
nos hemos basado en la bibliografía especializada y
nuestra propia recopilación de datos.
Nivel: Alumnos universitarios de Ciencias de la
Tierra
Metodología
La forma más apropiada para plantear el estudio
de una muestra micropaleontológica es iniciarlo con
la enseñanza de las técnicas micropaleontológicas
más importantes, fundamentalmente la técnica del
levigado (Fig. 1). La lámina delgada es una técnica
que no suele permitir la determinación de los taxo-
nes a nivel de especie. Por esta razón, esta técnica es
cada día menos utilizada debido a que los estudios
micropaleontológicos requieren cada vez mayor pre-
cisión. Por el contrario, el levigado permite grandes
precisiones y es actualmente la técnica más utiliza-
da. Esta técnica consiste en la disgregación de la ro-
ca mediante una solución de agua oxigenada al 10%.
El agua oxigenada se añade sobre la muestra en seco
y se deja reaccionar durante un tiempo. Este reactivo
destruye la materia orgánica y favorece la disgrega-
ción de la roca, siendo tanto más eficiente cuanto
más margosa sea la muestra. Si la roca es muy car-
bonatada (calizas, margocalizas, etc.) quizás sea
conveniente utilizar otras técnicas como la lámina
delgada. No deben utilizarse reactivos que ataquen
el carbonato de la concha de los foraminíferos, co-
mo es el caso del ácido clorhídrico. Si la disgrega-
ción es difícil y lenta, se puede mantener en ebulli-
ción durante algunos minutos y posteriormente se
deja enfriar. Una vez disgregado el material, se lava
con una torre de tamices de diferente luz de malla.
Se suelen utilizar tamices de 63, 150 y 250 micras
de luz de malla. El residuo que queda en los tamices
se recoge en vasos individuales. Cuando el lavado
no ha eliminado toda la matriz, se introduce el vaso
con la muestra en una cubeta de ultrasonidos para
arrancar restos de matriz de la pared de las conchas.
Se deja secar en un horno convencional y se recoge
en un bote convenientemente siglado.
A los alumnos se les puede dar una o más mues-
tras levigadas para que trabajen sobre ella a lo largo
del curso. En las prácticas de micropaleontología se
plantean tres fases fundamentales: en la primera, la
más básica, el alumno debe analizar el contenido
micropaleontológico de la muestra. En la segunda
fase, al alumno se le plantea que intente datar la
muestra mediante el análisis bioestratigráfico de la
asociación microfaunística identificada. Los traba-
jos taxonómicos y atlas de F.P. más importantes pa-
ra el Cretácico y el Terciario son los de Postuma
(1971), Smith y Pessagno (1973), Stainforth et al.
(1975), Blow (1979), Robaszinsky et al (1984), Bo-
lli et al. (1985), Nederbragt (1991) y Olsson et al.
(1999). Un trabajo muy importante y recomendable
sobre todo para los FB es el de Loeblich y Tappan
(1988), ya que recopila de manera muy completa la
taxonomía de foraminíferos a nivel genérico.
Finalmente, la tercera fase consiste en averiguar
a que medio sedimentario pertenece dicha muestra,
analizando su posición paleolatitudinal y paleobati-
métrica aproximada. La escasez de trabajos sintéti-
cos sobre la distribución paleobiogeográfica de los
foraminíferos del Cretácico Superior y Paleoceno
aconseja realizar trabajos de este tipo, con el fin de
facilitar a los alumnos la elaboración del informe
micropaleontológico.
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Enseñanza de las Ciencias de la Tierra, 2000 (8.2)
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Enseñanza de las Ciencias de la Tierra, 2000 (8.2)
Muestra
(aprox. 1 Kg)
JK-50 JK-50
H
2
O
JK-50
63 µm
150 µm
250 µm
Añadir solución de
agua oxigenada
(aprox. 10% H2O)
Dejar que la roca
se disgregue
(aprox. 1 día)
Se lava en una
pila de tamices
El residuo se seca
y se introduce
en un bote
MÉTODO DEL LEVIGADO
ESTUDIO DE LA
MUESTRA
Se separan 300-500
ejemplares
>150 µm
JK-50
Microcuarteador
tipo Otto
JK-50
>150 µm
12345678 9 10 11 12
13 14 15 16 17 18 19 20 21 22 23 24
25 26 27 28 29 30 31 32 33 34 35 36
37 38 39 40 41 42 43 44 45 46 47 48
49 50 51 52 53 54 55 56 57 58 59 60
Figura 1. Método del levigado y estudio cuantitativo.
Conocimientos previos
La naturaleza calcárea de las conchas de los fo-
raminíferos permite realizar estudios isotópicos (18O
y 13C) y establecer los rangos de temperatura y pro-
fundidad en que viven las diferentes especies de FP.
Los foraminíferos planctónicos viven en los 200 me-
tros superiore y son más abundantes entre los 10 y
50 metros de la columna de agua, coincidiendo con
las mayores concentraciones de fitoplancton. Cada
especie se encuentra aproximadamente a la misma
profundidad en todos los océanos.
En taludes y plataformas recientes se ha demos-
trado que algunas especies de FP de aguas superfi-
ciales habitan cerca de la costa, mientras que especí-
menes de crecimiento lento y hábitat profundo están
raramente presentes en medios de plataforma. Por
otro lado, algunas de las especies que son comunes
en aguas superficiales en mar abierto tienden a ser
muy raras en mares epicontinentales y medios de
plataforma. Esto es debido a que algunos parámetros
(turbidez, salinidad, etc.), además de la profundidad,
cambian también desde los océanos abiertos hasta la
costa. Cuanto más cerca de la costa, mayor es la va-
riabilidad de la salinidad, temperatura, niveles de
nutrientes, transparencia, etc. y esto favorece la pro-
liferación de especies oportunistas.
El estudio de los FB permite obtener con bas-
tante precisión la profundidad a la cual se deposi-
un sedimento, dado que estos organismos pre-
sen tan una e strec ha relaci ón con el medio
submarino y por ello son unos excelentes indica-
dores paleoambientales. Las condiciones físico-
químicas reinantes en el substrato marino varían
progresivamente con la profundidad, de modo que
cada subambiente está caracterizado por unas
condiciones determinadas y, en consecuencia, por
unas asociaciones de FB adaptadas a dichos pará-
metros. Así, por ejemplo, los FB de pared agluti-
nada son excelentes marcadores paleobatimétricos
en medios profundos (talud y llanura abisal), dado
que al no necesitar carbonato para la construcción
de sus conchas pueden vivir incluso por debajo
del nivel de compensación de la calcita. El fondo
marino puede dividirse en distintos subambientes
según los rangos de profundidad propuestos en la
Fig. 2.
La determinación de la profundidad de una aso-
ciación de FB es compleja, y precisa de un estudio
taxonómico y paleoecológico de las especies pre-
sentes. Concretamente, el límite batimétrico supe-
rior de cada especie constituye uno de los indicado-
res paleobatimétricos más útiles. Aunque este
patrón puede variar en el espacio y en el tiempo, ca-
da especie tiene un límite batimétrico superior ca-
racterístico por encima del cual no puede vivir. Sin
embargo, un análisis tan exhaustivo de los FB es ta-
rea propia de especialistas, y no una finalidad para
estudiantes universitarios. Nosotros mostramos una
serie de pautas generales para la estimación aproxi-
mada de la paleoprofundidad del medio en función
de los géneros de FB que se encuentran más estre-
chamente ligados a la profundidad.
Otra manera de medir la mayor o menor cerca-
nía del depósito a la línea de costa es utilizar el ín-
dice foraminíferos planctónicos/bentónicos (P/B),
el cual puede relacionarse con la paleoprofundidad.
Este índice expresa el porcentaje de los foraminífe-
ros planctónicos frente a los bentónicos en cada
muestra representativa: P/B = FP/(FP+FB) x100. El
índice P/B es comúnmente empleado por la mayo-
ría de autores, a partir de las ideas establecidas por
Murray (1991). Este autor determinó que, por lo ge-
neral, una proporción de FP superior al 70% indica
un medio de talud continental, aumentando su pro-
porción con la profundidad. De esta manera, en las
llanuras abisales, por encima del nivel de compen-
sación de la calcita, se llega a alcanzar más del 99%
de FP. Además, Murray (1991) establece que pro-
porciones entre el 40 y el 70% corresponden a me-
dios de plataforma externa, entre el 10 y el 60% a
una plataforma media y menos del 20% a una plata-
forma interna.
FORAMINÍFEROS DEL TRÁNSITO CRETÁ-
CICO-TERCIARIO
Foraminíferos bentónicos
En la Fig. 2 se muestra una síntesis de los géne-
ros de FB más comunes en cada subambiente mari-
no. Este modelo es válido principalmente para lati-
tudes medias. En otras latitudes, la composición de
las asociaciones puede variar ligeramente. De esta
manera, las asociaciones de plataforma externa-ta-
lud superior en altas latitudes contienen un mayor
porcentaje de nodosaríidos y glandulínidos (ej. Fis-
surina, Oolina) y una menor proporción de especies
aglutinadas con respecto a las faunas de bajas latitu-
des. Similares predicciones sobre la composición de
las asociaciones se pueden realizar para latitudes
tropicales.
Por otro lado, estos datos son válidos, en líneas
generales, tanto para el Cretácico Superior como
para el Terciario Inferior. Al contrario de lo que
ocurre con los FP, la extinción de los FB en el lími-
te Cretácico/Terciario no fue muy relevante, y la
mayor parte de los géneros cretácicos sobrevivieron
al evento. El cambio s importante que experi-
mentaron las comunidades de FB se refiere a varia-
ciones en los microhábitats ocupados por éstos (dis-
ti nta s pro fun did ade s de pe net ración e n el
sedimento), así como en una reestructuración tem-
poral de los hábitos alimenticios durante el evento
del límite Cretácico/Terciario, debido al descenso
del aporte de nutrientes al fondo marino.
Foraminíferos planctónicos
Para el Cretácico Superior, como criterio gene-
ral, se ha admitido que las formas de pequeño tama-
ño, simples, globulosas, biseriadas, planoespirala-
das o trocoespiraladas sin carena (Hete rohelix,
Hedbergella, Globigerinelloides), forman un grupo
que habita en las zonas más superficiales de la co-
lumna de agua, mientras que las formas carenadas,
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Enseñanza de las Ciencias de la Tierra, 2000 (8.2)
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Enseñanza de las Ciencias de la Tierra, 2000 (8.2)
Osangularia
Gavelinella (G. whitei)
Gyroidinoides (Gy. goudkoffi)
Hoeglundina
Praebulimina
Sitella (S. cushmani)
Nodosariidos
Tappanina
Pyramidina
Globulina
Osangularia
Pullenia
Praebulimina (P. spinata)
Allomorphina
Gavelinella
Nuttalides
PLATAFORMA
Interna Externa
TALUD
Superior
Medio
Inferior
LLANURA
ABISAL
Incremento de
aglutinados
Dominan
FB calcáreos
Dominan
FB aglutinados
Placopsilina
(AGLUTINADOS)
Gaudryina y Dorothia
(AGLUTINADOS)
PLATAFORMA INTERNA
CALCÁREOS
AGLUTINADOS
Praebulimina
Osangularia
Hoeglundina
Chilostomella
Allomorphina
Pullenia
Planulina
Gavelinella
Bathysiphon
Gaudryina
Cribrostomoides
Dorothia
Spiroplectammina
Ammodiscus
Trochammina
Dorothia
Gaudryina
Bathysiphon
Silicosigmoilina
Hyperammina
Cribrostomoides
Spiroplectammina
Ammodiscus
Glomospira
Bathysiphon
Hyperammina
Ammodiscus
Gaudryina
Cribrostomoides
Silicosigmoilina
Saccammina
Hormosina
Haplofragmpoides
Spiroplectammina
Tritaxia (T. trilatera)
CALCÁREOS
Nonionella
Guttulina
Globulina
Palmula
Epithemella
Planorbulina
Coryphostoma
Ceratobulimina
Bolivina
Pararotalia
Nodosariidos
Colomia
Hoeglundina
Alabamina
Gyroidina
Pleurostomella
Bolivina
Gavelinella (G. henberti)
Fissurina
Pyrulina
Pseudonodosaria
Pseudouvigerina
Coryphostoma (C. incrassata gigantea)
Pyramidina
Oolina
Miliólidos
(APORCELANADOS)
Nuttalides (N. truempyi)
Nuttalinella (Nt. florealis)
Globorotalites
Gyroidinoides (G. globosus)
Cibicidoides (C. hyphalus)
Paralabamina
Aragonia
Recurvoides
Plectorecurvoides
Uvigerinammina
Hormosina
Dendrophrya
Kalamopsis
Glomospira
Rhizammina
Trochammina
2000
1000
600
200
PLATAFORMA EXTERNA
TALUD SUPERIOR TALUD MEDIO TALUD INFERIOR LLANURA ABISAL
Figura 2. Géneros de foraminíferos bentónicos más comunes en cada subambiente marino.
grandes y complejas son moradoras de aguas más
profundas (Globotruncana, Globotruncanita, Abat-
homphalus). No obstante, no todas las especies per-
tenecientes al mismo género ocupan el mismo ni-
cho ecológico (Fig. 3).
La mayor parte de las especies del Cretácico
Superior habitaban en latitudes tropicales-subtropi-
cales o templadas. Las asociaciones de FP del Ma-
astrichtiense en estas latitudes estaban muy diversi-
ficadas, incluyendo formas especializadas, grandes
y complejas como Globotruncana, Contusotrunca-
na, Racemiguembelina o Planoglobulina (Fig. 3).
Las especies dominantes en latitudes polares-sub-
polares pertenecían fundamentalmente a los géne-
ros Guembelitria, Heterohelix, Globigerinelloides y
Hedbergella. No obstante, durante el Maasstrich-
tiense, el género dominante en todas las latitudes
fue Heterohelix. La distribución paleolatitudinal de
las especies del Maastrichtiense se representa en la
Fig. 4.
113
Enseñanza de las Ciencias de la Tierra, 2000 (8.2)
30
60
90
0
-30
-60
-90
45 90 1350-45-90-135-180
~5000 km en Ecuador
TROPICAL
TROPICAL
TROPICAL
SUBTROPICAL SUBTROPICAL
SUBTROPICAL
SUBTROPICAL SUBTROPICAL
SUBTRO
-PICAL
TEMPLADO
TEMPLADO
TEMPLADO TEMPLADO
SUBPOLAR SUBPOLAR
SUBPOLAR
SUBPOLAR
POLAR
POLAR
TEMPLADO
TEMPLADO
SUBPOLAR
TEMPLADO
CRETÁCICO SUPERIOR (MAASTRICHTIENSE)
TROPICAL-SUBTROPICAL TEMPLADO POLAR-
SUBPOLAR
180
Heterohelix globulosa
Heterohelix glabrans
Heterohelix planata
Heterohelix punctulata
Pseudotextularia nuttalli
Pseudoguembelina costulata
Globigerinelloides prairiehillensis
Globigerinelloides subcarinatus
Hedbergella holmdelensis
Rugoglobigerina rugosa
Globotruncanella petaloidea
Globotruncana arca
Globotruncana mariei
Heterohelix globulosa
Heterohelix labellosa
Heterohelix navarroensis
Pseudotextularia nuttalli
Racemiguembelina powelli
Pseudoguembelina kempensis
Pseudoguembelina costulata
Globigerinelloides prairiehillensis
Globigerinelloides volutus
Globigerinelloides yaucoensis
Globotruncanella petaloidea
Hedbergella monmouthensis
Hedbergella holmdelensis
Heterohelix globulosa
Guembelitria cretacea
Hedbergella holmdelensis
Globigerinelloides yaucoensis
Archaeoglobigerina cretacea
Rugoglobigerina hexacamerata
Rugoglobigerina rugosa
Rugoglobigerina scotti
Globotruncana arca
Globotruncana mariei
Globotruncana stuarti
Globotruncanita stuartiformis
Globotruncanita fareedi
Contusotruncana contusa
Figura 3. Paleogeografía aproximada y especies de foraminíferos planctónicos más abundantes en latitudes
tropicales-subtropicales, templadas y polares-subpolares del Maastrichtiense.
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Enseñanza de las Ciencias de la Tierra, 2000 (8.2)
Guembelitria cretacea Cushman
Guembelitria trifolia (Morozova)
Heterohelix planata (Cushman)
Heterohelix globulosa (Eremberg)
Heterohelix pulchra (Brotzen)
Heterohelix punctulata (Cushman)
Heterohelix glabrans (Cushman)
Heterohelix labellosa Nederbragt
Heterohelix navarroensis (Loeblich)
Heterohelix postsemicostata (Vasilenko)
Pseudotextularia nuttalli (Voorwijk)
Pseudotextularia elegans (Rzehak)
Pseudotextularia intermedia De Klasz
Gublerina acuta De Klasz
Gublerina cuvillieri Kikoine
Pseudoguembelina kempensis Esker
Pseudoguembelina costulata (Cushman)
Pseudoguembelina excolata (Cushman)
Pseudoguembelina palpebra Brönnimann y Brown
Pseudoguembelina costellifera Masters
Pseudoguembelina hariaensis Nederbragt
Planoglobulina acervulinoides (Egger)
Planoglobulina carseyae (Plummer)
Planoglobulina multicamerata (de Klasz)
Racemiguembelina fructicosa (Egger)
Racemiguembelina powelli Smith y Pessagno
Globigerinelloides yaucoensis (Pessagno)
Globigerinelloides rosebudensis (White)
Globigerinelloides praeriehillensis Pessagno
Globigerinelloides volutus (White)
Globigerinelloides subcarinatus (Brönnimann)
Hedbergella monmouthensis (Olsson)
Hedbergella holmdelensis Olsson
Globotruncanella havanensis (Voorwijk)
Globotruncanella petaloidea (Gandolfi)
Globotruncanella caravacaensis Smit
Globotruncanella pschadae (Keller)
Globotruncanella minuta Caron y González Donoso
Archaeoglobigerina cretacea (d'Orbigny)
Archaeoglobigerina blowi Pessagno
Schackoina multispinata (Cushman y Wickenden)
Plummerita hantkeninoides (Brönnimann)
Rugoglobigerina reicheli Brönnimann
Rugoglobigerina rugosa (Plummer)
Rugoglobigerina hexacamerata Brönnimann
Rugoglobigerina rotundata Brönnimann
Rugoglobigerina pennyi Brönnimann
Rugoglobigerina milamensis Smith y Pessagno
Rugoglobigerina macrocephala Brönnimann
Rugoglobigerina scotti (Brönnimann)
Globotruncana arca (Cushman)
Globotruncana aegyptiaca Nakkady
Globotruncana rosetta (Carsey)
Globotruncana ventricosa White
Globotruncana falsostuarti Sigal
Globotruncana mariei Banner y Blow
Globotruncanita stuarti (de Lapparent)
Globotruncanita stuartiformis (Dalbiez)
Globotruncanita conica (White)
Globotruncanita angulata (Tilev)
Globotruncanita insignis (Gandolfi)
Globotruncanita fareedi (El-Naggar)
Globotruncanita falsocalcarata (Kerdany y Abdelsalam)
Contusotruncana contusa (Cushman)
Contusotruncana patelliformis (Gandolfi)
Contusotruncana plicata (White)
Contusotruncana walfischensis (Todd)
Gansserina gansseri (Bolli)
Gansserina wiedenmayeri (Gandolfi)
Abathomphalus mayaroensis (Bolli)
Abathomphalus intermedius (Bolli)
TROPICAL-
SUBTROPICAL TEMPLADO SUBPOLAR-
POLAR
CRETÁCICO SUPERIOR (MAASTRICHTIENSE)
Figura 4. Esquema general de la distribución latitudinal de las especies de foraminíferos planctónicos más im-
portantes del Maastrichtiense.
Abundante Presente
Tr as la exti nción en masa del mite
Cretácico/Terciario, evoluciona todo un conjunto de
especies pequeñas, simples, oportunistas y cosmo-
politas, pertenecientes a los géneros Parvularugo-
globigerina y Globoconusa. Pronto aparecen espe-
cies más grandes y comp lejas de los géneros
Parasubbotina, Praemurica, Subbotina y Globano-
malina, pero su distribución paleobiogeográfica si-
gue siendo muy amplia y apenas existe una estratifi-
cación batimétrica de las mismas. Este hecho se
mantiene en la mayor parte del Paleoceno inferior,
resultando complicado distribuir las especies del Pa-
leoceno inferior en función de sus preferencias bati-
métricas y latitudinales. Los estudios isotópicos su-
gieren que los FP de aguas superficiales (Morozove-
lla, Acarinina) y las de aguas intermedias-profundas
(Subbotina, Luterbacheria) divergen en el tránsito
Paleoceno inferior-superior debido al desarrollo de
la termoclina, que separa los hábitats superficiales y
profundos en la columna de agua. Este hecho coinci-
de con la evolución inicial de Morozovella, y la di-
vergencia se debe a la colonización de los diferentes
hábitats de la columna de agua. Este hecho también
influye en la distribución palebiogeográfica de las
especies, permitiendo agruparlas mejor según su
preferencia a aguas más cálidas o más frías (Fig. 5).
115
Enseñanza de las Ciencias de la Tierra, 2000 (8.2)
PALEOCENO
TROPICAL-
SUBTROPICAL TEMPLADO POLAR-
SUBPOLAR
TROPICAL-
SUBTROPICAL TEMPLADO POLAR-
SUBPOLAR
PALEOCENO INFERIOR PALEOCENO SUPERIOR
60
0
30
60
90
0
-30
-60
-90
45 90 1350-45-90-135-180
~5000 km en Ecuador
TROPICAL
TROPICAL
TROPICAL
SUBTROPICAL SUBTROPICAL
SUBTROPICAL
SUBTROPICAL SUBTROPICAL
SUBTRO
-PICAL
TEMPLADO
TEMPLADO
TEMPLADO TEMPLADO
SUBPOLAR SUBPOLAR
SUBPOLAR
SUBPOLAR
POLAR
POLAR
TEMPLADO
TEMPLADO
SUBPOLAR
TEMPLADO
180
Eoglobigerina edita
Eoglobig. eobulloides
Eoglobigerina fringa
Eoglobigerina trivialis
Subbotina triangularis
Subbot. triloculinoides
Parasub. pseudobulloides
Parasubbotina varianta
Praemurica inconstans
Globan. compressa
Globan. haunsbergensis
Acarinina hansbolli
Acarinina indolensis
Acarinina trinidadensis
Eoglobigerina edita
Eoglobig. pentagona
Eoglobigerina spiralis
Eoglobigerina trivialis
Parasub. pseudobulloides
Parasubbotina varianta
Praemurica inconstans
Globan. haunsbergensis
Acarinina praeangulata
Acarinina praecursoria
Acarinina trinidadensis
Acarinina uncinata
Chiloguembelínidos
Eoglobig. eobulloides
Eoglobigerina fringa
Subbotina triangularis
Parasubbotina varianta
Glob. archeocompressa
Globan. compressa
Morozov. velascoensis
Morozovella occlusa
Morozovella aequa
Morozovella angulata
Morozov. conicotruncata
Moroz. marginodentata
Acarinina wilcoxensis
Acarin. pseudotopilensis
Acarinina strabocella
Igorina albeari
Subbotina velascoensis
Morozovella acuta
Morozovella angulata
Morozovella aequa
Morozov. crosswicksensis
Morozovella subbotinae
Acarinina primitiva
Acarinina nitida
Acarinina subsphaerica
Acarinina triplex
Igorina pusilla
Muricoglobig. aquiensis
Muricoglobig. senni
Muricoglob. soldadoensis
Subbotina triangularis
Acarinina acarinata
Acarinina primitiva
Subbotina hornibrooki
Subbotina triangularis
Chiloguembelínidos
Figura 5. Paleogeografía aproximada y especies de foraminíferos planctónicos más abundantes en latitudes
tropicales-subtropicales, templadas y polares-subpolares del Paleoceno.
Análisis isotópicos, biogeográficos y paleocea-
nográficos con foraminíferos planctónicos del Pale-
ógeno han llegado a las siguientes conclusiones ge-
nerales sobre los foraminíferos planctónicos del
Paleoceno: la distribución latitudinal y batimétrica
de las especies varía con el tiempo, pero en conjun-
to se puede afirmar que Morozovella es un género
más común en bajas-medias latitudes y aguas su-
perficiales, Acarinina en bajas-medias latitudes y
aguas superficiales, Muricoglobigerina altas-me-
dias latitudes y profundidad superficial, Subbotina
en altas-medias latitudes y profundidad intermedia,
Parasubbotina en latitudes medias y profundidad
intermedia, Globanomalina-Luterbacheria de altas-
medias latitudes y aguas profundas y Chiloguembe-
lina de latitudes altas, aguas profundas e hipóxicas.
La distribución paleolatitudinal de las especies del
Paleoceno se representa en la Fig. 6.
116
Enseñanza de las Ciencias de la Tierra, 2000 (8.2)
Abundante Presente
PALEOCENO INFERIOR PALEOCENO SUPERIOR
Tiempo
Profundidad-Temperatura
Morozovella angulata Morozovella velascoensis
Morozovella aequa
Muricoglobigerina
Acarinina
Subbotina
Luterbacheria
Chiloguembelina
Parasubbotina
Eoglobigerina
Praemurica-Acarinina
Globanomalina
BENTOS
Globoconusa conusa Khalilov
Globoconusa daubjergensis (Brönnimann
Eoglobigerina edita (Subbotina)
Eoglobigerina eobulloides (Morozova)
Eoglobigerina fringa (Subbotina)
Eoglobigerina pentagona (Morozova)
Eoglobigerina spiralis (Bolli)
Eoglobigerina trivialis (Subbotina)
Subbotina triangularis (White)
Subbotina triloculinoides (Plummer)
Parasubbotina pseudobulloides (Plummer)
Parasubbotina varianta (Subbotina)
Praemurica inconstans (Subbotina)
Praemurica taurica (Morozova)
Globanomalina archeocompressa (Blow)
Globanomalina compressa (Plummer)
Globanomalina haunsbergensis (Gohrbandt)
Acarinina hansbolli (Blow y Banner)
Acarinina indolensis (Morozova)
Acarinina praeangulata (Blow)
Acarinina praecursoria (Morozova)
Acarinina trinidadensis (Bolli)
Acarinina uncinata (Bolli)
Luterbacheria ehrenbergi (Bolli)
Chiloguembelínidos
TROPICAL-
SUBTROPICAL TEMPLADO SUBPOLAR-
POLAR
Globanomalina ovalis Haque
Acarinina acarinata Subbotina
Acarinina nitida (Martin)
Acarinina quetra (Bolli)
Acarinina primitiva (Finlay)
Acarinina pseudotopilensis Subbotina
Acarinina strabocella (Loeblich y Tappan)
Acarinina subsphaerica (Subbotina)
Acarinina triplex Subbotina
Acarinina wilcoxensis (Cushman y Ponton)
Igorina albeari (Cusman y Bermúdez)
Igorina pusilla (Bolli)
Igorina tadjikistanensis (Bykova)
Luterbacheria pseudomenardii (Bolli)
Luterbacheria troelseni (Loeblich y Tappan)
Morozovella acuta (Toulmin)
Morozovella aequa (Cushman y Renz)
Morozovella angulata (White)
Morozovella conicotruncata (Subbotina)
Morozovella crosswicksensis (Olsson)
Morozovella gracilis (Bolli)
Morozovella marginodentata (Subbotina)
Morozovella occlusa (Loeblich y Tappan)
Morozovella subbotinae (Morozova)
Morozovella velascoensis (Cushman)
Muricoglobigerina aquiensis (Loeblich y Tappan)
Muricoglobig. chascanona(Loeblich y Tappan)
Muricoglobigerina mckannai (White)
Muricoglobigerina senni (Beckmann)
Muricoglobigerina soldadoensis (Brönnimann)
Parasubbotina quadrilocula (Blow)
Subbotina hornibrooki (Brönnimann)
Subbotina triangularis (White)
Subbotina velascoensis (Cushman)
Chiloguembelínidos
SUBPOLAR-
POLAR
TEMPLADO
TROPICAL-
SUBTROPICAL
Figura 6. Esquema general de la distribución latitudinal y paleobatimétrica de las especies de foraminíferos
planctónicos más importantes del Paleoceno.
Ejercicio práctico
Pregunta: “En una muestra micropaleontológi-
ca se han identificado entre otras las especies de
FP: Abathomphal us mayaroensis y Plummerita
hantkeninoides. Algunas de las especies más abun-
dantes de FP son Heterohelix globulosa, Pseudo-
guembelina kempensis, Racemiguembelina powelli,
Globotruncana arca, Contusotruncana contusa y
Globotruncanita stuartiformis. La asociación fau-
nística de foraminíferos consiste en un 80% de FP y
un 20% de FB. Entre los FB se han identificado
Osangularia, Gyroidinoides, Praebulimina, Sitella,
Ta p pa n in a , Do r ot h ia , Amm o di s cu s y
Trochammina. Datar la muestra e indicar a que me-
dio marino pertenece (paleolatitud y paleobatime-
tría).”.
Respuesta: “Atendiendo a las especies de FP
podemos decir que la muestra es Cretácico Supe-
rior, y si se consulta la bibliografía citada en este
artículo se puede precisar la biozona. La asociación
de FP indica que el medio es tropical-subtropical.
El índice P/E y los FB identificados indican que el
medio es talud superior (200-600 m de profundi-
dad) - ver figuras del artículo -”.
CONCLUSIONES
El análisis micropaleontológico de foraminíferos
(bentónicos y planctónicos) constituye un comple-
mento ideal para estudios de tipo sedimentológico y
estratigráfico. Este tipo de estudios necesitan indica-
dores bioestratigráficos que permitan la correlación
de perfiles y, de esta manera, elaborar la geología re-
gional de una área determinada. La abundancia y dis-
persión lateral de los FP los convierte en unos exce-
lentes datadores que permiten correlacionar eventos
geológicos de carácter global, tales como el impacto
meteorítico ocurrido en el límite Cretácico/Terciario.
Además, debido a que están estrechamente ligados a
la temperatura de las aguas superficiales, permiten
corroborar hipótesis paleoceanográficas tales como
la distribución de las paleocorrientes oceánicas. Los
límites de la cinco provincias latitudinales se hallan
perturbados por la distribución paleogeográfica de
continentes y mares en cada época, que determinará
la circulación de las paleocorrientes marinas y los di-
versos gradientes oceanográficos. Los FP se hallan
condicionados por la distribución de estas corrientes
y, por esta razón, son buenos marcadores de cambios
paleoceanográficos.
Por otro lado, el estudio de los FB es un magní-
fico complemento para el análisis sedimentológico
de facies, tanto en medios de plataforma como en
medios profundos. La estrecha relación de los FB
con el substrato marino permite definir con bastante
precisión el ambiente en el que se depositaron los
sedimentos que los incluyen. Así, por ejemplo, en
el estudio de sedimentos pelágicos profundos pode-
mos emplear como marcadores paleobatimétricos
los FB aglutinados, resistentes a la disolución inclu-
so por debajo del nivel de compensación de la cal-
cita.
El estudio de los FB es, sobre todo, una impor-
tante herramienta en el análisis de facies pelágicas.
Son muy útiles porque permiten detectar en mate-
riales pelágicos cambios del nivel del mar que po-
drían pasar desapercibidos con otras metodologías.
Los materiales pelágicos profundos presentan en
ocasiones una sedimentación muy continua y uni-
forme, y resulta muy complicado averiguar, me-
diante el análisis de las estructuras sedimentarias, la
profundidad del medio en que se depositaron. El es-
tudio micropaleontológico combinado con el geo-
químico (relación Sr/Ca) e isotópico (d18O, d13C)
tienen un gran interés ya que pueden detectar episo-
dios de cambios en los océanos correlacionables a
larga distancia. De esta manera, se pueden realizar
estudios comparativos con los cambios del nivel del
mar puestos de manifiesto en los márgenes conti-
nentales y correlacionar las discontinuidades identi-
ficadas en estos medios con las superficies de conti-
nuidad correlativas en medios pelágicos profundos,
aspecto de gran interés en el análisis de cuencas.
Por tanto, el estudio de los foraminíferos y de la
Micropaleontología en general no sólo consiste, co-
mo comúnmente se cree, en un mero estudio de tipo
taxonómico, paleobiológico o evolutivo. El hecho
de que la mayor parte de los paleontólogos desarro-
llen su trabajo en el campo de la Geología se debe
en gran parte a la Micropaleontología. La Micropa-
leontología y la Paleontología contribuyen a la re-
solución de numerosos problemas geológicos, con
gran cantidad de aplicaciones de tipo bioestratigrá-
fico, paleoecológico y, como hemos intentado mos-
trar, de tipo paleoceanográfico, paleoclimático y se-
dimentológico. El reconocimiento de los cambios
del nivel del mar, así como el establecimiento de
unidades y secuencias deposicionales, se debe abor-
dar con un enfoque multidisciplinar en el que la Mi-
cropaleontología juega un papel fundamental (Mo-
lina, 1995, 1998). Por esta razón, el estudio de los
foraminíferos -con el enfoque aplicado y práctico
propuesto- permite motivar al alumno, ya que con-
siguen captar el gran potencial de la Micropaleonto-
logía aplicada y les ayuda a resolver problemas ge-
ológicos básicos.
AGRADECIMIENTOS
Trabajo financiado por el proyecto de España
DGES, PB97-1016, y los proyectos de México CO-
NACYT, J32473T y PAICYT, CT193-99. L.A. dis-
fruta de una beca FPI del Ministerio de Educación y
Cultura (nºref. EX98 y FP98 ).
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miniferal zonation and characteristics of index forms. The
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425 pp.
118
Enseñanza de las Ciencias de la Tierra, 2000 (8.2)
... In the micropaleontologic analysis disarticulated ostracod shells, rare and small recrystalized radiolarians with several foraminifers, were found together. Some radiolarians and the genus Chiloguembelina that often appear in cool deep sea at upper latitudes (Arenillas et al. 2000) may have suffered a drift. ...
... From isotopic studies it has been concluded that the latitudinal and bathymetry distribution of planktonic species change with evolution; for example, Morozovella and Acarinina are typically from superficial waters, although they can move to deeper levels (Arenillas et al. 2000). ...
Article
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This study focuses on the taphonomy, paleontology, and invertebrate diversity of the Upper Paleocene to Lower Eocene, turbidite deposits of Vertientes Formation, northwest of Ciego de Ávila, Central Cuba. The section exposed is stratified with detritic rocks, heterogeneous litoclasts and bioclasts. The fossil assemblage includes bivalve mollusks, gastropods, equinoderms, corals, crustaceans, icnofossils, orbitoidal foraminifera, ostracods and radiolarians. Age of the deposit was determined by the accumulated planktonic foraminifera assemblage. The taphonomic characterization of the conserved entities suggests processes such as mineralization, recrystallization, sedimentary infilling, disarticulation, fragmentation, encrustation and others, indicating that these conserved entities are alocthonous and have suffered intense processes of transport, taphonomic reelaboration and resedimentation. The depositional sequence was accumulated in association with a slope, in a bathyal environment, influenced by strong precipitations, typical of tropical to subtropical latitudes.
... Su distribución la condicionan diversos factores, todos ellos interrelacionados. Hay especies que soportan grandes y frecuentes cambios de temperatura, mientras otras mueren al mínimo cambio, por lo que la estructura térmica de los océanos marca diferencias importantes entre las asociaciones de foraminíferos (Arenillas et al., 2000). ...
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Los ecosistemas marinos y costeros del Caribe garantizan la mayor parte de las actividades socioeconómicas que sostienen a más de 43 millones de personas. Esta región es altamente vulnerable a los impactos potenciales del cambio climático, principalmente los producidos por el incremento del nivel del mar y los efectos de eventos meteorológicos extremos como huracanes, fuertes lluvias o sequías intensas, y se encuentra también afectada por los cambios de hábitat, invasiones biológicas, sobreexplotación de los recursos marinos y costeros y la contaminación, que son presiones que ejerce el desarrollo descontrolado en las zonas marinas y costeras, cuyos efectos continuarán amplificándose por los impactos del cambio climático en la región. Para evitar la magnificación de los impactos asociados al cambio climático sobre los ecosistemas marinos y costeros y por tanto sobre el beneficio que recibe la sociedad caribeña de los servicios ecosistémicos que estos proveen, resulta imprescindible disminuir las presiones que el hombre ejerce sobre los ecosistemas fomentando para ello su resiliencia. La integración en planes de adaptación de las estrategias de conservación, rehabilitación ecológica y gestión sostenible a nivel local, nacional y regional deberá promoverse destacando el papel de los ecosistemas para la adaptación y mitigación al cambio climático, encaminando en una sola vía los vínculos entre diversidad biológica, cambio climático, reducción de desastres y desarrollo sostenible, lo que ha sido ampliamente reconocido como una necesidad a nivel mundial. La Adaptación basada en Ecosistemas (AbE) es una propuesta para construir resiliencia y reducir la vulnerabilidad de las comunidades al cambio climático, integrando justamente el uso sostenible de la biodiversidad y de los servicios ecosistémicos en una estrategia para ayudar a las personas a adaptarse al cambio climático considerando como puntos de partida tanto el conocimiento científico como el conocimiento comunitario local. La AbE propone que los ecosistemas pueden ser manejados para limitar los impactos del cambio implementando enfoques basados en el ecosistema para la adaptación que incluyan la gestión sostenible, la conservación y la rehabilitación de ecosistemas teniendo en cuenta los múltiples beneficios sociales, económicos y culturales para la sociedad. Para la implementación de la AbE en el Caribe resulta esencial prestar atención a temas como el incremento de la resiliencia a partir de la rehabilitación ecológica de arrecifes coralinos, manglares y playas, entre otros ecosistemas relevantes en esta región por su función como protectores de la costa, de la degradación de los suelos agrícolas y de la calidad del agua por la intrusión salina; al estudio, control y manejo de las invasiones biológicas y de nuevas y crecientes amenazas a estos ecosistemas posiblemente asociadas al cambio climático como las arribazones de sargazos a las costas caribeñas; y a la definición de mejoras en las herramientas esenciales para el manejo y gestión de la zona marina y costera como el planeamiento espacial marino, la elaboración de estrategias locales de adaptación, la evaluación de la vulnerabilidad ecológica y la evaluación de la salud de los ecosistemas, compartiendo experiencias a través de redes de intercambio como las redes CYTED. La profundización en estos temas contribuirá a la implementación de la AbE con una mirada hacia la naturaleza incluyendo al hombre, como una especie componente esencial del ecosistema, capaz de revertir la situación ambiental actual promoviendo la integración de voluntades, como una alternativa de convivencia entre el cambio climático y el bienestar socioeconómico para el desarrollo sostenible en la región caribeña
... En los intervalos laminados son comunes los rasgos de bioperturbación vertical, horizontal y oblicua, algunos restos de material carbonoso y restos de fósiles, la mayoría de bivalvos. En la parte superior de la sucesión comienza a ganar gradualmente láminas arenosas e incrementa la bioperturbación (Bayona et al, 2008). ...
Thesis
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En el presente trabajo se busca establecer mediante el uso de la técnica computacional de redes neuronales difusas (RND), la posible relación entre los valores globales de d18O obtenidos de foraminíferas bénticas y los valores de dos parámetros magnéticos de cociente S (CS) y susceptibilidad magnética (x) medidos a un números de muestras del pozo Saltarín 1A, ubicado en la Cuenca Sedimentaria de los Llanos Orientales de Colombia.
... Por otra parte, los microforaminíferos son rizópodos unicelulares actualmente vinculados con el Reino Chromista (Cavalier, 2018). Estos microorganismos tienen la capacidad de desarrollar conchas de carbonato de calcio o aglutinar partículas del sustrato, aspecto que facilita su fosilización (Arenillas, Alegret, Arz y Molina, 2000). Particularmente los foraminíferos planctónicos representan una herramienta fundamental para la datación de sedimentos principalmente del Cretácico, Paleógeno y Neógeno (Corbí y Soria, 2012) y también para la elaboración de modelos paleogeográficos y paleoclimáticos. ...
Thesis
Esta investigación propone un modelo estratigráfico, geológico cartográfico, sedimentológico y evolutivo para el extremo sureste de la Fila Costeña, sustentado en el análisis de los depósitos siliciclásticos, mediante el levantamiento de secciones estratigráficas detalladas en los cauces y afluentes de los principales ríos del área, estos son río Coloradito, Abrojo, Corredor, Caño Seco, Nuevo, Caracol, Claro y Zapote, también las quebradas El Brujo, Callejonuda, Linda, Lajas, Negra, Seca, Luis Umaña, Pela dientes y Unión. Para esto, se desarrollaron análisis de facies que contemplan las observaciones de campo, así como los rasgos microscópicos estudiados mediante los análisis petrográficos. También, se realizaron análisis bioestratigráficos que involucran el estudio taxonómico de microforaminíferos planctónicos, así como de macrofósiles y palinomorfos. Se establecieron 8 facies agrupadas en 4 asociaciones de facies. Las tres primeras asociaciones corresponden con facies de ambiente deltaico. La cuarta asociación representa una facies mixta calcárea - siliciclástica y una facies turbidítica. Las dataciones micropaleontológicas realizadas, determinaron que la facies turbidítica presenta una edad Luteciense Medio, correspondiente con los depósitos más antiguos registrados en esta investigación; estas han sido referidas como el nuevo Miembro Caño Seco de la Formación Descartes, que se encuentra en contacto transicional con la rampa carbonatada de la Formación Fila de Cal, cuya edad es Bartoniense a Rupeliense en el área de estudio. Los depósitos del Oligoceno Superior corresponden con la Formación Térraba, estos varían lateralmente entre el oeste del área con el Miembro Río Claro y el este con el nuevo Miembro Corredor. Por otra parte, la mayoría de las dataciones micropaleontológicas realizadas corresponden con las secuencias deltaicas espesas del Mioceno Inferior a Medio tardío; estas han sido correlacionadas con la Formación Curré. Por lo tanto, se sugiere la extensión del rango estratigráfico de esta formación a todo el Mioceno. Además, se reporta el hallazgo de depósitos carbonatados aislados de edad Mioceno Inferior y Mioceno Medio; asociados con variaciones laterales de facies dentro de la Formación Curré; estos depósitos pueden conformar un nuevo miembro dentro de dicha formación. Sin embargo, es necesario el estudio detallado de las facies y la definición estratigráfica formal. El modelo cartográfico muestra el arreglo estructural del área de estudio, en el que destaca una falla inversa principal que corresponde con un sobrecorrimiento ubicado al sureste de la fila Costeña. Este sobrecorrimiento exhuma los depósitos turbidíticos del Eoceno Medio sobre la secuencia deltaica del Mioceno; es posible que su formación esté ligada con los arribos tempranos de cadenas montañosas submarinas asociadas a la Cordillera submarina del Coco. También es importante señalar que esta propuesta cartográfica comprende la existencia de una segunda falla inversa, aunque de menor extensión e importancia. Además, esta propuesta difiere con algunos antecedentes que manifiestan la existencia de hasta 5 fallas inversas dentro de esta área, muchos de los cuales no contemplan el estudio sedimentológico - estratigráfico detallado de los depósitos. Finalmente, en la construcción de la historia geológica de la cuenca se considera una mayor profundidad de depositación hacia el noroeste del área de estudio para las formaciones estudiadas, debido al arreglo tectónico que sugiere un mayor levantamiento sectorizado hacia el sureste, en donde el arco externo formó una barrera para los sedimentos provenientes desde el arco volcánico. Se atribuye a este levantamiento tectónico sectorizado las variaciones laterales del registro estratigráfico entre el noroeste y sureste de la Fila Costeña.
... Su distribución la condicionan diversos factores, todos ellos interrelacionados. Hay especies que soportan grandes y frecuentes cambios de temperatura, mientras otras mueren al mínimo cambio, por lo que la estructura térmica de los océanos marca diferencias importantes entre las asociaciones de foraminíferos (Arenillas et al., 2000). ...
Thesis
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Los arrecifes coralinos son un importante ecosistema que cada vez están más en peligro a causa de los impactos antrópicos locales y por los efectos del cambio climático global. Es por ello que es de vital importancia contar con indicadores biológicos que den una idea de la salud de estos ecosistemas. Los foraminíferos bentónicos recientes son unos microorganismos que se han utilizado ampliamente en el mundo con este fin, ya sea con el análisis de las comunidades de foraminíferos o mediante los Índices FoRAM y AMPHI. En nuestro país no se han empleado nunca estos organismos para determinar la salud de estos ecosistemas. Por esta razón se trazó como objetivo caracterizar la comunidad de foraminíferos bentónicos en los arrecifes coralinos de un sector noroccidental de Cuba y utilizar esa información para determinar la salud de dichos ecosistemas a partir de los Índices FoRAM y AMPHI o de blanqueamiento de Amphistegina gibbosa (D’Orbigny, 1839). Para ello se seleccionaron seis sitios del litoral norte La Habana-Mayabeque, en los que se colectaron tres muestras mediante buceo autónomo a 10 m de profundidad. Las muestras se observaron al microscopio estereoscopio y se cuantificaron alrededor de 300 individuos que fueron identificados taxonómicamente hasta el taxón más bajo posible. También se seleccionaron todos los individuos de la especie A. gibbosa. Se registraron 38 especies, 33 géneros y 17 familias. La estructura de la comunidad fue similar para los seis sitios, estuvo dominada por la especie Rotorbinella rosea. Las diferencias significativas que se encontraron entre las comunidades estuvieron dadas por especies que presentaron baja abundancia relativa. El Índice FoRAM también se comportó de manera similar en la zona de estudio, el cual reflejó que existe una carga de nutrientes importante en estos ecosistemas, pero que la calidad del agua es adecuada para el crecimiento de los arrecifes coralinos y con potencial para la recuperación de estos luego de algún evento de mortalidad. Sin embargo el Índice AMPHI demostró que la zona esta impactada por un estrés fótico crónico, que ha causado la disminución de la densidad poblacional de A. gibbosa. Los resultados obtenidos contribuyen a aumentar el conocimiento acerca de los foraminíferos bentónicos recientes de los arrecifes coralinos cubanos. Estos resultados sugieren también que estos organismos se pueden utilizar para inferir las condiciones del medio en el que habitan y por ello dar una idea de la salud de los arrecifes coralinos. Además los resultados avalan la necesidad de mantener el monitoreo de estos índices en la zona de estudio con el fin de evaluar su comportamiento en el tiempo, así como se recomienda ampliar la zona de estudio para con ello obtener nuevos escenarios ambientales.
... Su distribución la condicionan diversos factores, todos ellos interrelacionados. Hay especies que soportan grandes y frecuentes cambios de temperatura, mientras otras mueren al mínimo cambio, por lo que la estructura térmica de los océanos marca diferencias importantes entre las asociaciones de foraminíferos (Arenillas et al., 2000). ...
... Su distribución la condicionan diversos factores, todos ellos interrelacionados. Hay especies que soportan grandes y frecuentes cambios de temperatura, mientras otras mueren al mínimo cambio, por lo que la estructura térmica de los océanos marca diferencias importantes entre las asociaciones de foraminíferos (Arenillas et al., 2000). ...
... Su distribución la condicionan diversos factores, todos ellos interrelacionados. Hay especies que soportan grandes y frecuentes cambios de temperatura, mientras otras mueren al mínimo cambio, por lo que la estructura térmica de los océanos marca diferencias importantes entre las asociaciones de foraminíferos (Arenillas et al., 2000). ...
Chapter
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La planificación estratégica en este documento será entendida como el instrumento de gestión que contribuirá a la toma de decisiones por parte de las organizaciones en torno a las acciones que permitan adaptarse a los cambios que se empiezan a observar en la zona en relación con la variabilidad climática y a las actividades que deben implementarse en el mediano plazo para adaptarse a los cambios y a las demandas que impone el entorno a fin de que se logre la eficiencia, eficacia, calidad en los bienes y servicios que se proveen y la conservación de los recursos marinos y costeros. La implementación de esta estrategia puede ser asumida por COREDES, que está creada vía decreto y que alberga a diversas instituciones públicas con incidencia local. Los Consejos Regionales de Desarrollo (COREDES) son instancias regionales que coordinan y articulan políticas, planes, programas y proyectos institucionales e interinstitucionales, mediante la participación activa de los diferentes segmentos involucrados en el desarrollo del espacio regional. (Decreto Ejecutivo Nº 39453-MP-PLAN de 14 de octubre de 2015). En la zona funciona el COREDES de Huetar Caribe.
... Similar abundance peaks of T. laciniosa were described from a Lower to Middle Turonian section in the Northern Calcareous Alps in Austria, and they were related to orbitally-driven productivity cycles (Wendler et al., 2009). The lower amplitude of the T. laciniosa-peak above SB TuTz3, and its absence at SB TuTz4, is consistent with the idea of a general shallowing upwards through the stratigraphic section, because this species is typically observed in upper bathyal environments (Arenillas et al., 2000;Sliter and Baker, 1972). ...
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Despite many advances in sea-level research, the nature of cyclic eustatic sea-level fluctuations during warm periods without, or with much reduced, polar ice remains enigmatic. Recently published δ18O records from extremely well-preserved Turonian microfossils from Tanzania do not support the contentious idea of glacio-eustatic control of global sea-level changes during the warmest period of the Cretaceous. For the same locality (site TDP 31) we reconstruct relative sea-level changes based on sequence stratigraphy and integration of sedimentology, microfacies, geochemistry, and micropaleontology. Four local sequence boundaries (SBs TuTz1–4) are recognized: at the base, middle, and top of the Helvetoglobotruncana helvetica Zone and in the Late Turonian. The lowstands are characterized by increased grain size, enhanced organic carbon flux, faunal assemblage changes, and bulk δ13Corg and foraminiferal δ13Cf and δ18Of minima. Strong benthic and planktic foraminiferal turnovers above the top Middle Turonian SB TuTz3 probably reflect shallowing (from upper slope to outer shelf) and/or eutrophication.
... e related to orbitally - driven productivity cycles ( Wendler et al . , 2009 ) . The lower amplitude of the T . laciniosa - peak above SB TuTz3 , and its absence at SB TuTz4 , is consistent with the idea of a general shallowing upwards through the stratigraphic section , because this species is typically ob - served in upper bathyal environments ( Arenillas et al . , 2000 ; Sliter and Baker , 1972 ) . Elevated abundance of biserial planktic foraminifera above SBs TuTz1 and 2 , and especially their dramatic increase at SB TuTz4 ( Fig . 5 ; Haynes et al . , 2015 and this study ) , also is consistent with shallowing , increased nutrient availability and / or sediment re - distribution during the postulated ...
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This paper presents a biostratigraphic and taxonomic analysis of late Cretaceous planktic foraminiferal Heterohelicidae from Tethyan and SW Atlantic sections. Albian and Cenomanian heterohelicids are small opportunists. Since the Turonian, an overall gradual increase in numeric importance and species richness can be observed, with iterative introduction of chamber proliferation. The early Turonian, mid Santonian and early Maastrichtian are periods of rapid speciation. Differences between localities are attributed to paleo-environmental conditions. A new genus, Laeviheterohelix, groups the smooth, microperforate heterohelicids. Four spacies and one variety are new: Heterohelix labellosa, Laeviheterohelix flabelliformis, Laeviheterohelix turgida, Pseudoguembelina hariaensis and sigalia deflaensis rugocostata.
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A recent review (Haman, 1988) of the publication “Foraminiferal Genera and Their Classification” by Alfred R. Loeblich, Jr. and Helen Tappan, Van Nostrand Reinhold Company, New York, incorrectly indicated the date of its publication as “early 1988,” although adding, parenthetically, “The senior author refers to the publication date as December, 1987, A. R. Loeblich, Jr., January, 1988, written communication.”
Micropaleontología aplicada: historia de una fructífera colaboración
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Molina, E. (1995). Micropaleontología aplicada: historia de una fructífera colaboración. Tierra y Tecnología, 11, 21-28.
Ecology and Palaeoecology of
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Murray, J. W. (1991). Ecology and Palaeoecology of
Longman Scientific & Technical
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Benthic Foraminifera. Longman Scientific & Technical, New York, 397 pp.
Atlas of Late Cretaceous Globotruncanids
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  • F Robaszynski
  • M Caron
  • J M González Donoso
  • A A H Wonders
  • Eur
Postuma, J.A. (1971). Manual of planktonic foraminifera. Elsevier Publishing Company, Amsterdam, 419 pp. Robaszynski, F., Caron, M., González Donoso, J. M., Wonders, A. A. H. y Eur. Work. Group Plankt. Foram. (1984). Atlas of Late Cretaceous Globotruncanids. Revue de Micropaléontologie, 26.3-4, 1-305.