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Referencias al contrabando en los informes de los "oidores" de la Real Audiencia de Extremadura

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Referencias al contrabando en los informes de los "oidores" de la Real Audiencia de Extremadura

Abstract

In this article the main references on the traditional smuggling in the border between Spain and Portugal, contained in the reports the "oidores" (1791) and in other regulations of the Royal Court of Extremadura are gathered and commented. Besides highlighting the great importance that the establishment of the Royal Court of Extremadura had in the process of consolidation of the state administration in the region, we point out the enormous interest of the Royal Authority in knowing the illegal trafficking to eradicate it. In this sense, the new Royal Court was a fundamental instrument to implement this policy of smuggling repression in the border at the end of 18th century. En este artículo se recogen y se comentan las principales referencias sobre contrabando tradicional en la frontera de España y Portugal, contenidas en los informes los "oidores" (1791) y en otras disposiciones de la Real Audiencia de Extremadura. Además resaltar la importancia que tuvo la instauración de la Real Audiencia de Extremadura en proceso de consolidación de la administración central en la región, ponemos de manifiesto enorme interés de la autoridad real por conocer, para erradicar, los tráficos ilegales; siendo recién estrenada -Real Audiencia-, un instrumento fundamental para implementar política de represión del contrabando en la frontera de Portugal, a finales del siglo XVIII.
REFERENCIAS AL CONTRABANDO EN LOS INFORMES
DE LOS «OIDORES» DE LA REAL AUDIENCIA DE
EXTREMADURA
References to the smuggling in the reports of the «oidores»
of the Royal Court of Extremadura
Eusebio MEDINA GARCÍA
Universidad de Extremadura
RESUMEN: En este artículo se recogen y se comentan las principales referencias
sobre el contrabando tradicional en la frontera de España y Portugal, contenidas en
los informes de los «oidores» (1791) y en otras disposiciones de la Real Audiencia de
Extremadura. Además de resaltar la importancia que tuvo la instauración de la Real
Audiencia de Extremadura en el proceso de consolidación de la Administración cen-
tral en la región, ponemos de manifiesto el enorme interés de la autoridad real por
conocer, para erradicar, los tráficos ilegales; siendo la recién estrenada —Real
Audiencia—, un instrumento fundamental para implementar esa política de represión
del contrabando en la frontera de Portugal, a finales del siglo XVIII.
Palabras clave: informes, Real Audiencia, contrabando, fronteras, aduanas.
SUMMARY: In this article the main references on the traditional smuggling in the
border between Spain and Portugal, contained in the reports the «oidores» (1791) and
in other regulations of the Royal Court of Extremadura are gathered and commented.
Besides highlighting the great importance that the establishment of the Royal Court of
Extremadura had in the process of consolidation of the state administration in the
region, we point out the enormous interest of the Royal Authority in knowing the illegal
trafficking to eradicate it. In this sense, the new Royal Court was a fundamental
instrument to implement this policy of smuggling repression in the border at the end
of 18th century.
Key words: reports, Royal Court, smuggling, borders, customs.
© Ediciones Universidad de Salamanca Cuad. diecioch., 4, 2003, pp. 175-187
ISSN: 1576-7914
INTRODUCCIÓN
La información relativa al contrabando a finales del siglo XVIII es abundante
y variada, debido, entre otras cosas, al mayor interés por conocer en detalle los
diversos aspectos de la realidad económica y social de las diferentes partes del
Reino. Este afán recopilador respondía a una mentalidad racionalista, cuya finali-
dad explícita era mejorar la sociedad a pesar de la sociedad, respondiendo al
famoso lema ilustrado de todo para el pueblo pero sin el pueblo, lema que en rea-
lidad escondía el viejo afán por extender los tentáculos del poder a todas las esfe-
ras de la sociedad, preservando intacta una estructura de privilegios intensamente
clasista, mediante la articulación de ciertas reformas, cuyos resultados no siempre
fueron los esperados. La nueva mentalidad, asentada en la fuerza de la razón y del
conocimiento positivo, reclamaba la elaboración de informes previos a la inter-
vención del Estado en los asuntos de su incumbencia, como eran la reforma fis-
cal, la represión del fraude y del contrabando o la administración de justicia. Los
diversos informes que se sucedieron a partir de la segunda mitad del siglo XVIII
llevan ya la impronta de la Administración y representan el avance del Estado-
Nación frente a las fuerzas disgregadoras del Antiguo Régimen; fuerzas que por
otra parte estaban bien integradas en la estructura de un Estado clientelista, que
defendía los intereses de los propietarios y de los grandes arrendatarios, los siem-
pre-dueños de Extremadura. Desde que la Corona asumió el control y la gestión
directa de las rentas reales, no sólo se revisó y unificó todo el sistema arancelario,
sino que se reorganizaron las aduanas y el servicio de resguardo1. La monarquía,
como principal interesada en reparar un modelo fiscal obsoleto, recurrió a los
informes redactados por administradores de rentas y funcionarios, para articular
las diversas medidas legales orientadas a corregir y a reestructurar todo el sistema.
LAREAL AUDIENCIA DE EXTREMADURA
La institución de la Real Audiencia se creó con el fin de descargar en ella la
primitiva y más esencial obligación de administrar justicia, que hasta entonces era
ejercida por el rey de manera privativa. Gracias a ella el poder real pudo des-
prenderse de la pesada tarea de juzgar todos los pleitos, reservándose para sí sólo
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1. En 1742 se fijó un arancel para los puertos secos de Portugal; en 1770 se estableció un nuevo
arancel y entre 1780-82 se reorganizó todo el sistema arancelario. El arancel de 1782 estuvo vigente hasta
el final del Antiguo Régimen. En 1750 se rompió el esquema bipartito de la organización de aduanas
(Alcántara-Badajoz) y se reestructuró en torno a siete partidos: Alcántara, Plasencia, Cáceres, Badajoz,
Zafra, Jerez de los Caballeros y Fregenal de la Sierra, distinguiéndose entre aduanas principales y de
afianzo. En cuanto a los servicios de vigilancia se promulgó un Reglamento (1760) y dos Reales Órde-
nes (1777 y 1782), con el objetivo de mejorar el control de la frontera. MELÓN JIMÉNEZ, Miguel Ángel.
Hacienda, comercio y contrabando en la frontera con Portugal. Cáceres: Ed. Ficón, 1999, pp. 83 y ss.
los casos importantes en segunda suplicación. La Real Audiencia junto con la
Chancillería, entonces con funciones de Secretaría o Escribanía de Palacio y el
Consejo Real, conformaban el embrión de la Administración castellana, germen
del aparato institucional y administrativo que, con los siglos, se irá complejizando
y extendiendo en detrimento del poder y la jurisdicción de los señores feudales2.
Este modelo sirvió de referente organizativo para otras instituciones posteriores
del Estado, tales como el Consejo de Hacienda o el de las Órdenes Militares, ade-
más fue utilizado por la Corona como arma para combatir el poder de la nobleza,
que asentada en sus señoríos se resistía a aceptar un mandato superior y ajeno
sobre sus dominios. La justicia real, representada por las Chancillerías de Valla-
dolid y de Granada, no sólo luchó por minorar el poder de los ricohombres, sino
también en contra de los diversos fueros otorgados en épocas precedentes y que,
a la vez que limitaban la expansión del nuevo poder instituido, suponían una nota-
ble merma para las casi siempre exhaustas finanzas del Reino; de manera que la
reforma legislativa tuvo que ser complementada, apoyada e incluso precedida por
otras reformas de carácter territorial, administrativo y fiscal.
Habrá que esperar la presencia del capitán general de la provincia, del admi-
nistrador provincial de rentas y del intendente general, para que el modelo admi-
nistrativo central se imponga primero en las grandes circunscripciones de
realengo: Badajoz, Cáceres, Trujillo y Plasencia y posteriormente en el resto del
territorio. La moderna configuración institucional de Extremadura no se estableció
hasta finales del siglo XVIII, siendo la Real Audiencia de Extremadura la última de
las instituciones que conformaron dicho ordenamiento3. Hasta ese momento, la
principal fuerza unificadora representante del Estado fue la Capitanía General, con
sede en Badajoz, siendo el capitán general la máxima autoridad civil y militar de
la provincia (Extremadura); con amplias competencias, algunas de ellas auto-atri-
buidas, en asuntos tan aparentemente dispares como la recaudación fiscal y la
impartición de justicia. En dicho proceso de articulación institucional, hubo al
menos dos factores que tuvieron un papel decisivo, primero la existencia de una
amplia frontera con el vecino Reino de Portugal, que obligó al establecimiento en
la zona de un Ejército permanente, fuente potencial de conflictos y de malestar
social4, y segundo, el afán fiscalizador e intervencionista de un poder central,
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2. En principio, la Real Audiencia y la Chancillería formaban un único Tribunal que, en tiempos
de los Reyes Católicos, se estableció en Valladolid, como Primer Tribunal del Reino, a partir del que se
crearon y coordinaron las posteriores Audiencias: de León, de Valencia, de Granada…
3. Las otras instituciones eran la Capitanía General y la Intendencia; aunque algunos historiadores
también consideran como institución a la Procuración General de Extremadura (representación de las seis
ciudades extremeñas con voto en Cortes: Plasencia, Cáceres, Trujillo, Badajoz, Alcántara y Mérida).
4. Cf. LORENZANA DE LA PUENTE, Felipe. «Extremadura, siglos XVII y XVIII. La frontera como con-
dicionante político». Revista de Extremadura, 1992, 7, 49-70 pp. CORTÉS CORTÉS, Fernando. «Militares y
interesado en integrar unos territorios periféricos, en los que imperaba una asom-
brosa diversidad institucional5.
La Real Audiencia de Extremadura se estableció por pragmática sanción
fechada en Aranjuez el día 30 de mayo de 1790, publicada en Madrid el 8 de junio
del mismo año. El punto de partida para su instauración fue una petición hecha al
Consejo Real en 1775 por las ciudades y villa de Voto en Cortes de Badajoz,
Mérida, Plasencia y Alcántara; en la que éstas exponían «los perjuicios y agravios
que padecían aquellos naturales por el costoso y distante recurso a los Tribunales
Superiores». El Consejo accedió a la petición en 1776, atribuyendo a la «poca obser-
vación de las leyes», los males que padecían los extremeños. La Real Audiencia se
instituyó así para paliar dichos males, entre los que destacaba el «crecido número
de delincuentes y contrabandistas que proporciona la proximidad a Portugal»6. La
creación de la Real Audiencia de Extremadura reforzó la preeminencia de un
modelo centralizado y burocrático, característico de los Estados-Nación. En este
sentido, la presencia de la Real Audiencia supuso un avance decisivo en el pro-
ceso de integración territorial y jurisdiccional, iniciado por la monarquía durante
la Baja Edad Media. Como entidad impartidora de justicia, la Real Audiencia de
Extremadura contribuyó igualmente al afianzamiento de un sistema judicial
moderno. Dicho sistema consideraba a los individuos desde la perspectiva de ciu-
dadanos más que vasallos, y abogaba por el establecimiento de los principios de
igualdad, imparcialidad y corrección en los procesos. La Real Audiencia unificó los
procedimientos judiciales, al tiempo que defendió una nueva concepción del dere-
cho basada en la presunción de inocencia. Pero la Real Audiencia de Extremadura
fue mucho más allá en sus atribuciones y, al igual que otras instituciones que no
establecían una clara división de poderes, trascendió el ámbito puramente judicial,
para adentrarse en otros dominios como la ordenación de las costumbres, la moral
y la misma educación7.
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guerra en una tierra de frontera». Cuadernos populares, 35. Mérida: Editora regional de Extremadura,
1991; AA.VV. «Conflictividad y marginación en un territorio de fronteras. Extremadura a finales del S.
XVIII». Revista de Estudios Extremeños. 1986, XLII, 3.
5. Cf. LORENZANA DE LA PUENTE, Felipe. «Los perfiles políticos e institucionales de Extremadura en
la Edad Moderna». Revista de Extremadura, 1993, 12 (2ª época), 41-56 pp. CARDILLIAGET QUIRANT, Mar-
celino. «Ordenación Jurisdiccional de Extremadura en los ss. XV y XVI». Revista de Extremadura, 12
(segunda época), 29-40 pp.
6. Pragmática sanción por la que se crea la Real Audiencia de Extremadura. Aranjuez; 3 de mayo
de 1790.
7. Algunos documentos depositados en el Archivo Histórico de Cáceres dan cuenta de estas
acciones y decisiones que desbordaron el ámbito puramente judicial. Así, al tiempo que se trasladaban
Órdenes del Supremo Consejo de Castilla, relativas a la «Persecución y Exterminio de las Cuadrillas de
Malechores, Bagos y Contravandistas que infectan con Asesinatos, Hurtos y Rovos esta Provincia» (AHC.
Real Audiencia. Legajo 232: 61) o se impedía la extracción de granos a Portugal (AHC. Real Audiencia.
Legajo 235: 42), se dictaban instrucciones a los párrocos, maestros y justicias de los pueblos relaciona-
das con la enseñanza y la educación de los niños, «…con el fin de hacer de ellos buenos ciudadanos»
LOS INFORMES DE LOS OIDORES DE LA REAL AUDIENCIA DE EXTREMADURA
La creación de la Real Audiencia de Extremadura, además de representar un
hito en el proceso de integración de la región en el nuevo modelo administrativo
y judicial del Estado, posibilitó la realización de una serie de amplios y completísi-
mos informes sobre los partidos judiciales y todas las entidades de población bajo
su jurisdicción. Gracias a estos Informes, previos al establecimiento de la Real
Audiencia, disponemos hoy de información diversa, detallada y de primera mano
sobre la situación socioeconómica de la región a finales del siglo XVIII. Los infor-
mes que elaboraron los ministros de la Real Audiencia y sus ayudantes son básica-
mente de tres tipos: a) informes generales sobre cada partido; b) informes
específicos sobre las localidades y c) informes particulares: unos de carácter secreto
sobre el contrabando, otros de observaciones sobre los confines del Reino de Por-
tugal, sobre la agricultura, etc. Dichos informes fueron compendiados y publicados
por la Asamblea de Extremadura en 1994. Los originales se conservan en el Archivo
Histórico de Cáceres; excepto las respuestas al interrogatorio correspondiente a la
ciudad de Badajoz que misteriosamente se han extraviado. De todos estos infor-
mes, los que, por nuestro propósito, revisten mayor interés, son los informes de
carácter secreto sobre el contrabando; cuestión ésta de gran importancia para la
Real Hacienda, preocupada por la considerable importancia que estaba adqui-
riendo el comercio ilícito, especialmente en las provincias de Extremadura y Anda-
lucía, con la consiguiente pérdida de ingresos para las arcas estatales8.
EL INFORME SOBRE EL PARTIDO DE BADAJOZ
La visita al partido de Badajoz correspondió a D. Juan Antonio de Inguanzo,
oidor de la Real Audiencia de Sevilla, el cual salió para Badajoz el día 4 de febrero
de 1791, recorriendo en su camino todos y cada uno de los pueblos del partido y
algunos portugueses, entre ellos Olivenza, Campomaior y Elvas. Este magistrado
recibió instrucciones reservadas del Consejo de Castilla, sobre las observaciones
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(AHC. Real Audiencia. Legajo 230: 5), se censuraba la celebración de las fiestas de carnaval en la ciu-
dad de Cáceres o se publicaban bandos con prohibiciones tales que: pararse en una esquina a partir de
las ocho de la tarde, pronunciar palabras obscenas u ofensivas, dar voces desentonadas o no evitar los
alborozos cuando las mujeres iban a por agua a la fuente. AHC. Real Audiencia. Legajo 251: 85.
8. La importancia creciente del contrabando se registró primero en los «Estados Generales de las
Rentas» remitidos desde 1720 por los administradores de aduanas de la provincia de Extremadura a la
Dirección General de Rentas, donde se «plasman los valores de la Renta de contrabando que, con ser
importantes a lo largo de toda la centuria, superan sus propias estadísticas a partir de la década de los
sesenta y motivan la alarma entre las autoridades de la Hacienda». MELÓN JIMÉNEZ, Miguel Ángel.
Hacienda, comercio y contrabando en la frontera con Portugal. Cáceres: Ed. Ficón, 1999. Cf. Apéndi-
ces Documentales II-VIII. Rentas Generales de Extremadura, 265-272 pp. Como decíamos, ésta fue una
razón de peso para el establecimiento de la Real Audiencia en Extremadura a finales del siglo XVIII.
que habría de hacer sobre el vecino reino de Portugal; el propio Regente de la
Audiencia le hizo llegar recomendaciones especiales y un oficio, pidiéndole que
fuera preciso y detallado en su Informe sobre el Contrabando, materia que, como
decíamos, revestía un enorme interés para las autoridades hacendísticas a finales
del siglo XVIII9.
De las averiguaciones en torno a las actividades de contrabando efectuadas
por el oidor durante su visita, destacamos10, en primer lugar, el carácter extensivo
del contrabando11, y en segundo lugar, la primacía del tabaco como producto
estrella de los contrabandos que se realizaban en aquella parte de la frontera 12.
Al parecer, en Portugal, el tabaco no era monopolio del Estado como en Castilla,
sino que su explotación corría a cargo de unos arrendadores generales, quienes
habían dispuesto dos clases de estancos, unos para los españoles, situados cerca
de la frontera, donde se despachaba al por mayor, a menos de diez reales la libra,
y otros para los portugueses, donde se compraba el tabaco a veinte reales la libra.
Una vez en España, el tabaco de contrabando se vendía a unos veinte reales la
libra, mientras que en el estanco costaba a cuarenta reales la libra. No hay que rea-
lizar muchas cuentas para calcular el considerable beneficio que obtenían los con-
trabandistas con el tabaco; y podemos suponer lo fácil que debía resultarles
venderlo en España, a menos de la mitad del precio oficial13. Aunque el ministro
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9. Instrucción reservada a los visitadores de los partidos que confinan con el Reyno de Portugal.
«Observaciones que han de hacer dentro de Portugal. 1º Deberán los Ministros Comisionados de los
Partidos que confinan con el Reyno de Portugal entrar en los Pueblos comarcanos de él, e informarse
de lo que allá se observa en la labranza, crianza de ganados, quinterías, Dehesas y Plantíos, anotan-
dolo para que sirva de instrucción lo que convenga instar, conduciéndose los Ministros con prudencia
en la adquisición de tales noticias para evitar emulaciones. 2º. El Contravando que se experimenta en
Extremadura y da ocasión a muchas causas y pérdida de familias, es un efecto del cuidadoso comer-
cio que hacen los Portugueses sobre nuestras fronteras por medio de las ferias con que le faborecen,
facilitando a los confinantes con la livertad de derechos la conocida extracción de sus géneros. Estas
noticias […] pondran en cuato a la nueba Audiencia de conocer radicalmente las ventajas que puedan
resultar a la Nación, de adoptar lo que sea util y de comparar nuestro método actual y el de los Por-
tugueses laboriosos y aplicados». Firmado por el Conde de Campomanes. Madrid 6-nov.-1790. AHC.
Real Audiencia de Extremadura. Legajo 10: 30.
10. La información que sigue dentro de este apartado no proviene del documento original, que
se ha perdido, sino de un trabajo resumen posterior fechado en 1959 y publicado por: AGUNDEZ FER-
NÁNDEZ, Antonio. «Notas para la historia de Badajoz a finales del siglo XVIII». Revista de Estudios Extre-
meños, XV; 1959, XV, 169-196 pp.
11. Dicha extensión queda patente en la siguiente observación «De todos estos contrabandos
resulta la prisión anual de muchos vasallos, con ruina de otras tantas familias…». AGUNDEZ FERNÁNDEZ,
1959: 169 y ss.
12. «…el contrabando de mayor importancia en Extremadura es el del tabaco de humo del Bra-
sil, que no se podrá extinguir mientras duren las grandes ganancias de los contrabandistas». AGUNDEZ
FERNÁNDEZ, 1959: 168.
13. «…en la diferencia de una sola legua se vende la libra de tabaco en los Estancos de España
a 40 reales y en Portugal 8 ó 9 reales».AGUNDEZ FERNÁNDEZ, 1959: 169-170.
asegura que los estancos estaban repartidos por toda la frontera, él sólo los vio en
dos localidades portuguesas —Barrancos y Campomayor— refiriéndonos además
el caso de un estanquero de Barrancos, un tal Francisco Méndez, que se hacía rico
vendiendo tabaco a los contrabandistas españoles14. El oidor señalaba como cau-
sas del contrabando, además de las ganancias inmediatas, las facilidades de pago15
y la inmunidad que proporcionaba el terreno16. Por otra parte, parece evidente
que a finales del siglo XVIII, el contrabando en la frontera había superado la fase
de atomización y el localismo, articulándose como una organización amplia, eco-
nómicamente independiente y enfrentada a los poderes del Estado17. Es lógico
que éste estuviera tan preocupado y que procurara por todos los medios erradi-
car una actividad, que no sólo mermaba considerablemente su hacienda, sino que
se atrevía a contestar su propia legitimidad. El magistrado en su informe, propuso
como remedio para acabar con el contrabando de tabaco abaratar su precio, de
manera que disminuyeran considerablemente las ganancias de los contrabandis-
tas; también planteó la conveniencia de solicitar a Portugal que prohibiera en su
territorio los estancos al por mayor para los españoles, e incluso la posibilidad de
comprarle a Portugal toda su producción sobrante, al precio de ocho o nueve rea-
les la libra.
Además del tabaco, había otras mercancías que ofrecían gran interés y bue-
nos beneficios a los contrabandistas, principalmente la sal, las panas y muselinas,
los granos y los ganados. Las panas y muselinas se introducían en Castilla por Por-
tugal procedentes de Holanda, Inglaterra, las Indias Orientales…; eran productos
de gran calidad contra los que no podía competir la industria castellana, y su uso
estaba muy extendido entre la población en general; para remediar este tipo de
contrabando, el oidor proponía liberalizar su comercio, fomentando al mismo
tiempo el uso y consumo de telas y muselinas procedentes de países no europeos,
ya que a los europeos, sobre todo a los ingleses y holandeses, se les consideraba
rivales y enemigos. El contrabando de la sal resultaba igualmente lucrativo, dados
los altos precios que alcanzaba la sal en Castilla, derivados principalmente de los
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14. «…a quienes hospeda y trata con el mayor agasajo, teniendo dentro de sus casa grandes caba-
llerizas para uso de los referidos contrabandistas, cuya mucha concurrencia ha producido a dicho Mén-
dez grandes ganancias». AGUNDEZ FERNÁNDEZ, 1959: 169.
15. «…los portugueses fácilmente se acomodan a vendernos el tabaco en pequeñas porciones, y
aún nos lo venden fiado». AGUNDEZ FERNÁNDEZ, 1959: 169.
16. «…el monte bajo, que tanto abunda hasta la Raya….proporciona a los contrabandistas sitios
donde puedan esconderse… entre malezas y espesuras… es fácil burlarse de todas las diligencias y
precauciones que se toman para su persecución». AGUNDEZ FERNÁNDEZ, A. 1959: 169-170 pp.
17. A propósito de todo esto, nos parece interesante reseñar la siguiente observación: «…teniendo
acá receptores y expendedores del género, por cuyo medio se puede avivar y repetir sin cesar esta nego-
ciación y adquirirse en breves días mucho caudal, con el cual, fomentando el pequeño contrabandista,
se anima a emprender el contrabando por mayor, internándose dentro de España en compañía de otros
contrabandistas, cuya unión les hace superiores…». AGUNDEZ FERNÁNDEZ, A. 1959, pp. 169 y ss.
gastos acumulados por su transporte desde Andalucía. Respecto al contrabando de
granos y ganados, el oidor también proponía liberalizar su comercio con el país
vecino, ya que consideraba que esto beneficiaría más que perjudicar al Reino. El
informe Inguanzo cuestionaba así la eficacia de unas medidas represivas que pro-
ducían unos efectos perversos y que, en cualquier caso, favorecían y alentaban el
contrabando en la frontera. El Estado, en un intento de suavizar dicha política,
emprendió primero el camino del indulto18.
Los informes respectivos de los oidores D. Francisco Javier de Contreras sobre
el partido de Coria y de don Juan José de Alfranca y Castellote sobre el partido de
Llerena, contienen igualmente una información amplia e interesante sobre el con-
trabando19.
EL INFORME SOBRE LOS CONFINES DE PORTUGAL
En su informe20,eloidor D. Francisco Xavier de Contreras describió sucinta-
mente el modo de vivir de los portugueses, haciendo especial hincapié en su labo-
riosa y floreciente industria textil21. Por sus declaraciones, resulta evidente la
importancia del contrabando en el norte de Extremadura a finales del siglo XVIII,
corroborando así la extensión e intensidad del fenómeno por toda la frontera22.
Del informe Contreras nos interesan especialmente sus observaciones sobre
las causas del contrabando23. Entre los factores adicionales que favorecían el
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18. Indulto General: «Decreto de Su Majestad Concedido en favor de los Defraudadores de sus
Reales Rentas. Remitido (2 ejemplares del Decreto) a la Audiencia el 20/01/1791. Para despacho de ofi-
cio. Original firmado por el Conde de Lerena, con fecha del 12/01/1791». Archivo Histórico de Cáce-
res. Real Audiencia de Extremadura. Legajo 230: 15.
19. Ambos informes forman parte del compendio sobre los Informes de la Real Audiencia de
Extremadura, publicados por la Asamblea de Extremadura en 1994.
20. AHC. Real Audiencia de Extremadura. Legajo 10: 30.
21. El magistrado nos ofrece las siguientes observaciones:
«Igualmente se nota y experimenta en toda la Nación y especialmente en el Sexo femenino la
aplicación grande al cultivo de Linos y más al de su manufactura […] y florecen en el primor de
la ylanza […] siendo rara la casa que no tiene gran tela que vender la mayor parte en los mercados
Francos, que ordinariamente son en aquel Reyno del que se surte mucha gente de España, hallándolo
de las clases que se busque… precios comodos…». Y no era sólo en la industria del lino en la que
los portugueses podían competir con España, sino que, con el respaldo de los ingleses […] «logran en
todo el Reyno una comodidad grande en los precios de todos los géneros de vestir y de los comesti-
bles. Los primeros circulan con una franquicia grande y es una continua introducción la de los ingle-
ses porque pagan una contribución tan moderada que causa espanto». AHC. Real Audiencia de
Extremadura. Legajo 10: 30.
22. «…pues por haverse dedicado a este vicio, han sido procesados infinitos presos en Carceles
y rematados a Presidio…». AHC. Real Audiencia de Extremadura. Legajo 10: 30.
23. Dice así: «…haviendo examinado con la reflexión que exige su autoridad afin de indagar las
causas del Contravando, y de su remedio con el mayor empeño discurriendo los medios para su pre-
caución, hallo en primer lugar: Que la facilidad en los trámites por Raya Seca, Términos abiertos y en
contrabando en la frontera se encontraba la presencia de numerosos sujetos al
margen de la ley24; así como las propias disposiciones legales vigentes, que empu-
jaban al contrabando hasta a los honrados comerciantes25. La existencia de una
amplia demanda localizada en la misma Corte y en las grandes localidades del
interior, determinaba el éxito final del contrabando, cuyas mercancías encontraban
fácil acogida entre los naturales del Reino en general, sin distinción de clases ni
de ocupaciones26. Este oidor aporta matices que revisten un gran interés. En pri-
mer lugar consideraba al contrabando como un vicio en el que habían sido cria-
dos los habitantes de la raya, sobre todo los vecinos de Ceclavín27. El contrabando
no era sólo una actividad derivada de la necesidad, de la falta de trabajo o de la
penuria económica, el contrabando era algo más, era una opción, una forma de
vida, una manera de ser, de organizarse frente a las formas represoras de la ley,
una defensa basada en la coartada y en la astucia; también observó que las activi-
dades de contrabando transcendían al propio individuo, implicando prácticamente
a toda la comunidad, la cual le proporcionaba una cobertura que le hacía prácti-
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mucha parte montuosos de los pueblos de este Reyno, al inmediato de Portugal, son dificultosísimos
de cerrarse y que aunque se procure por medio de partida, o de Dependientes, que cumplan con su
obligación, es casi imposible cerrarla. AHC. Real Audiencia de Extremadura. Legajo 10: 30.
24. «…que como en los mas Pueblos de la raya se hallan albergados forasteros Españoles crimi-
nosos destituidos de modo de mantenerse…». AHC. Real Audiencia de Extremadura. Legajo 10: 30.
25. «Otros por haverse criado tratando en Lienzos, Azucar y otros generos que no hace mucho
tiempo logravan facil y expedito comercio, les es dificultosísimo, ó imposible aplicarse a otro modo de
vivir, menestral, y haviendose servido los derechos de Orden de S.M. por las entradas de ellos, se hallan
en el caso de que pagandolos, nada les puede quedar de utilidad con que puedan soportar su man-
tención y la su familia, y por lo tanto se ven precisados a pasarlo sin Registro o por contravando». AHC.
Real Audiencia de Extremadura. Legajo 10: 30.
26. «Mayor inconveniente y mayor fomento para todos los contravandos se halla en la intención
del Reyno en la Corte y pueblos de magnitud, endonde se consume quasi todo, quedando en estos
pueblos cortos de la raya una septima parte siendo conducidos todos los principales a lo interior del
Reyno». AHC. Real Audiencia de Extremadura. Legajo 10: 30.
27. «Que […] estando criados todos los naturales de la Raya, y aun los de los pueblos internados,
en este vicio criados, ensayados, aun desde que tienen uso de razón, por la que han aprendido a mane-
jarse con la mayor astucia especialmente los individuos de la villa de Ceclavín Solo quitandoles la uti-
lidad, se dejarían de el; pero interim subsista, es sentado concepto entre todos los Juiciosos que es
imposible, porque… proceden con tanta astucia, y tanto unión los más de los moradores, que son muy
raros los que no tienen alguna inteligencia en las especias, o géneros de contravando, y por lo mismo,
como son tantos, y en costumbre tan embejecida se tiene por dificultoso cortar esta raíz sin que se
extingan todos los vivientes…». AHC. Real Audiencia de Extremadura. Legajo 10: 30.
Según la información remitida al magistrado por el propio Ayuntamiento de la localidad, en
Ceclavín había en esa fecha nada menos que «doscientos veinte y ocho comerciantes y trajineros, de
un total de ochocientos noventa y siete vecinos». Archivo Histórico de Cáceres. Legajo: 12: 10. Expe-
diente informativo de la villa de Ceclavín. Informe del Ayuntamiento; p. 2. El pueblo de Ceclavín ya
era famoso desde los sucesos acaecidos en el año 1755, conocidos como el Motín de Ceclavín. Cf.
MELÓN JIMÉNEZ, Miguel Ángel. Hacienda, comercio y contrabando en la frontera con Portugal. Cáceres:
Ed. Ficón, 1999, 193 y ss.
camente inexpugnable, creando un dispositivo que contrarrestaba los mecanismos
de control de la autoridad28. En cuanto al modo de erradicar el contrabando, el
magistrado llegó básicamente a las mismas conclusiones que su colega Inguanzo,
respaldando la necesidad de minimizar el lucro, combinando medidas de corte
intervencionista con otras de carácter represivo29. Lo que se pretendía en defini-
tiva era reconducir a los descaminados contrabandistas hacia los cauces que inte-
resaban a la autoridad, con el fin de que ésta saliera beneficiada de las actividades
que desarrollaran estos malos vasallos y ciudadanos; a los cuales, mientras se man-
tuvieran fuera de la ley, no podía exigírseles exacción alguna que fuera a parar a
las arcas del Estado30.
Entre los informes sobre diversas localidades ubicadas en la raya, elaborados
por el mismo oidor, detectamos actividades de contrabando en Valencia de Alcán-
tara31 y especialmente en Zarza la Mayor32. El comercio lícito-ilícito de lienzos y
muselinas era una constante en esta zona. Dicho tráfico se dirigía unas veces hacia
Portugal y otras hacia Castilla. A finales del siglo XVIII eran los portugueses los
que imponían sus precios y mercaderías33. Resulta curioso observar cómo se entre-
mezclaban las prácticas lícitas con las fraudulentas y cómo, en el fondo, estas arti-
mañas respondían a la dificultad de efectuar los tráficos dentro de la ley34.
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REFERENCIAS AL CONTRABANDO EN LOS INFORMES DE LOS «OIDORES» DE LA REAL AUDIENCIA DE EXTREMADURA
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28. «…cuya industria, ha llegado a prevenir todos o casi todos los Cauces y ocurrenzias de poder
ser encontrados, pues como son interesados son espías unos de otros, que se instruyen de quantos movi-
mientos tienen y hacen las Partidas, y llega a tanto, que van prevenidos de las respuestas que han de dár,
en el caso raro de ser encontrados, dejando ya la prueba prevenida de lo que han de responder […] por
lo que sólo impidiéndoles el lucro se evitaría». AHC. Real Audiencia de Extremadura. Legajo 10: 30.
29. «En cuanto […] el modo de precaver los citados contravandos; he oido muy despacio y en
diversas ocasiones a los del pais y fuera de el, y solo discurriendo por los unicos y proporcionados
medios, o el de que S.M. hiciese asiento con el fidelisimo para tomar todo el Tavaco que allí sobrase
al precio de Diez Reales de cuyo modo se evitaría la venta a los comerciantes de esta especie; del de
que se ligase y precisase a los vecinos de Ceclavin y Zarza para que no pudiesen usar de Cavallerías
mayores, ningún genero de Armas de fuego, ni comercien en Ceva, vajo graves y fuertes penas…».
AHC. Real Audiencia de Extremadura. Legajo 10: 30.
30. «…Se verían precisados a dedicarse a la lavor, por medio de jumento y ganado Bacuno …con-
seguirian no solo una gran seguridad en sus cavallerias sino tambien conocido beneficio transcenden-
tal a los Reales intereses y causa publica…». AHC. Real Audiencia de Extremadura. Legajo 10: 30.
31. AHC. Legajo 10: 30; expte de Valencia de Alcántara.
32. AHC. Legajo 13: 37; expte de Zarza la Mayor.
33. «Toda la ropa así interior como exterior que bisten estos Patricios, es de generos del inmediato
Reino de Portugal, sin pagar derechos a su entrada en este, pues con motibo de su comercio los intro-
ducen continuamente». AHC. Real Audiencia. Legajo 13: 37; expediente de Zarza la Mayor, pág. 22.
34. «Hay otros beinte que comercian en lienzos, estraiéndolos del Reino de Portugal sin pagar
derechos, introduciendolos en este y sus casas â desoras, con el fin de ocultar los que les parece con-
beniente, que suele ser la mitad y la otra la presentan en esta Real Aduana sacando guía para su des-
pacho y con esta salen abenderlo a los Pueblos de esta inmediación que les parece, y ebacuada esta
benta buelben a sus casas y toman los que dejaron en igual cantidad con el fin de que les sirba la
misma guía; el motivo que tienen para hazerlo dicen ser los crecidos derechos que tienen estos lien-
zos…». AHC. Real Audiencia de Extremadura. Legajo 10: 30, p. 23.
Las ferias y fiestas constituían foros y ocasiones excepcionales para el contrabando
y el fraude de los derechos de aduana. La pujanza y diversidad de las ferias raya-
nas, que atraían a miles de forasteros, fue otra de las constantes preocupaciones
de las autoridades hacendísticas; generalmente eran las ferias portuguesas las que
ejercían la mayor atracción, pero también algunas españolas35.
El informe elaborado por J. J. Alfranca y Castellote, contiene igualmente infor-
mación relevante sobre el contrabando. El partido de Llerena incluía no sólo una
amplia franja fronteriza al sur del partido de Badajoz, limítrofe con Sierra Morena,
sino también una vasta porción del espacio extremeño interior, con pueblos como
Llerena, ubicados a una distancia considerable de la frontera; a pesar de ello, los
tráficos ilegales de mercancías se detectaban tanto en la frontera como en el inte-
rior, implicando a un número considerable de los naturales. Entre los contraban-
distas apresados había soldados, criados de oficiales y de personajes desconocidos,
presbíteros, religiosos descalzos… y algunas mujeres36. Resulta reveladora la pre-
sencia de cabos, soldados y criados de oficiales entre los aprehendidos, lo que
evidencia la participación de personal del Ejército en las actividades de fraude y
contrabando. Esta situación de corrupción generalizada, fue corroborada por los
propios funcionarios enviados por el rey para inspeccionarlas, los cuales descon-
fiaban de las noticias que les proporcionaban tanto la justicia de los pueblos, como
los propios guardas de las rentas37. En el partido de Badajoz, eran los propios fun-
cionarios de Aduanas quienes disuadían a los portugueses de venir a comprar a
España, mediante los abusos y las constantes vejaciones a las que eran sometidos
ellos y sus mujeres.
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EUSEBIO MEDINA GARCÍA 185
REFERENCIAS AL CONTRABANDO EN LOS INFORMES DE LOS «OIDORES» DE LA REAL AUDIENCIA DE EXTREMADURA
35. «En el dia 24 de agosto se celebra una feria, que dura quasi tres dias…; los mas forasteros, que
concurren, son Portugueses de la Raia con el fin de comprar generos, y suelen traer algunos aderezos
de oro ocultos conduzidos, por las mujeres». AHC. Legajo 13: 37; expte. de Zarza la Mayor, p. 24.
36. Particularmente significativa resulta la tradicional actividad contrabandística de los clérigos,
sobre todo de los de menor rango, quienes «usaban de la inmunidad de su fuero y de la impunidad de
sus acciones para realizar actividades inadecuadas y hasta ilegales, como el contrabando…». En cada
localidad había no menos de cinco clérigos, salvo en las entidades pequeñas; mientras que en las más
grandes había varias docenas.«La vida de los capellanes era muy dura, como pobres y mendigos, sin
decoro ni afición a los estudios». RODRÍGUEZ BECERRA, Salvador. «Mirada de un ilustrado a la sociedad
extremeña de finales del s. XVIII». En Interrogatorio de la Real Audiencia de Extremadura. Mérida:
Asamblea de Extremadura, 1994, 23 y 24 pp.
37. «… por no considerarlas fidedignas, teniendo por seguro que esta clase de empleados acep-
tan delitos de las más veces para abultar sus ideales servicios, gravan a los muchos buenos vecinos,
haciendoles sufrir vejaciones inauditas…». MELÓN JIMÉNEZ, Miguel Ángel. Hacienda, comercio y contra-
bando en la frontera con Portugal. Cáceres: Ed. Ficón, 1999, 177 pp.
CONCLUSIÓN
La actitud del poder frente al contrabando en la frontera, sólo tuvo en consi-
deración algunas recomendaciones facilitadas por los oidores en sus informes,
sobre todo aquellas que estaban más orientadas a la represión del contrabando
que a la liberalización de los intercambios. El contrabando se podía haber erradi-
cado sencillamente, suprimiendo las aduanas; pero como nos recuerda Angulo,
«ésta era una opción extraña para la monarquía…»38. La continuidad de la política
represiva y aislacionista impuesta por las autoridades a finales del siglo XVIII,
queda patente en numerosas disposiciones legislativas39. La autoridad real, empe-
ñada en onerosas guerras oficiales y decidida a mantener dicha política, reformó
la administración hacendística, fortaleció los servicios del resguardo y declaró la
guerra al contrabando.
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REFERENCIAS AL CONTRABANDO EN LOS INFORMES DE LOS «OIDORES» DE LA REAL AUDIENCIA DE EXTREMADURA
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38. ANGULO, Alberto. Las puertas de la vida y la muerte. La administración aduanera en las pro-
vincias vascas (1690-1780). Bilbao: Servicio Editorial del País Vasco, 1995, 173 pp.
39. Entre todas las disposiciones legales de finales del siglo XVIII destacamos la Real Instrucción
de 29/06/1784 para la Persecución de Malhechores y Contrabandistas en todo el Reyno, la Real Ins-
trucción de 18 de julio de 1791, dando comisión al coronel del Regimiento de Dragones de Almansa,
D. Pedro Busch, para perseguir a los ladrones y contrabandistas de Andalucía y Extremadura, en la
frontera con Portugal, y La Real Instrucción de 15 de octubre de 1794, de contenido similar a la ante-
rior. Además, una Orden del Supremo Consejo de Castilla que prohíbe la extracción de granos fuera
del Reino. Dicha orden, fechada el 19/08/1794, se transmitió a través de la Real Audiencia a todos los
pueblos y autoridades de su jurisdicción y especialmente «a las jurisdicciones de las Cabezas de Par-
tido y Pueblos situados en la Raya del Inmediato Reyno de Portugal, encargándoles no dasen, no se
entregasen ni llebasen a el granos algunos, procediendo contra los transgresores por todo rigor de
Derecho». AHC. Real Audiencia. Legajo 235: 42. Para una información más amplia y detallada sobre las
disposiciones legales dictadas a finales del setecientos y principios del ochocientos para atajar el con-
trabando, véase: MELÓN JIMÉNEZ, Miguel Ángel. Hacienda, comercio y contrabando en la frontera con
Portugal. Cáceres: Ed. Ficón, 1999, 156 y ss.
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ministros y fiscales de la Real Audiencia de Extremadura durante las primeras décadas
  • Muñoz De
  • M Pedro
  • Regentes
MUÑOZ DE SAN PEDRO, M. «Regentes, ministros y fiscales de la Real Audiencia de Extremadura durante las primeras décadas». Revista de Estudios Extremeños, 1959, XV-2.
El interrogatorio de la Real Audiencia. Extremadura a finales de los tiempos modernos
  • Rodríguez
  • M Cancho
  • G Barriento Alfageme
RODRÍGUEZ CANCHO, M. y BARRIENTO ALFAGEME, G. El interrogatorio de la Real Audiencia. Extremadura a finales de los tiempos modernos. Mérida: Asamblea de Extremadura, 1993.
«Ordenación Jurisdiccional de Extremadura en los ss. XV y XVI»
  • Cardilliaget Quirant
CARDILLIAGET QUIRANT, Marcelino. «Ordenación Jurisdiccional de Extremadura en los ss. XV y XVI». Revista de Extremadura, 12 (segunda época), 29-40 pp.
Historia rural de Extremadura. Crisis, decadencia y presión fiscal en el S
  • Pérez Marín
PÉREZ MARÍN, T. Historia rural de Extremadura. Crisis, decadencia y presión fiscal en el S. XVII. El Partido de Llerena. Diputación Provincial de Badajoz, 1993.
«Militares y guerra en una tierra de frontera». Cuadernos populares, 35. Mérida: Editora regional de Extremadura
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CORTÉS CORTÉS, Fernando. «Militares y guerra en una tierra de frontera». Cuadernos populares, 35. Mérida: Editora regional de Extremadura, 1995.
Notas para la historia de Badajoz a finales del siglo XVIII»
  • Antonio Agundez Fernández
AGUNDEZ FERNÁNDEZ, Antonio. «Notas para la historia de Badajoz a finales del siglo XVIII». Revista de Estudios Extremeños, XV, 1959, 169-196 pp.
La frontera como condicionante político
  • Lorenzana De La
  • Felipe Puente
  • Extremadura
  • Xviii
LORENZANA DE LA PUENTE, Felipe. «Extremadura, siglos XVII y XVIII. La frontera como condicionante político». Revista de Extremadura, 1992, 7, 49-70 pp.
«Contrabando y prácticas ilícitas en la frontera de Extremeña. El informe de 1791»
  • Blanco
  • José Carrasco
  • Pablo
BLANCO CARRASCO, José Pablo. «Contrabando y prácticas ilícitas en la frontera de Extremeña. El informe de 1791». Revista Alcántara, 1995, 35, 137-153 pp.
Una fuente precursora de los cuestionarios etnográficos: el interrogatorio de la Real Audiencia de Extremadura, 1791. Partido de Alcántara». En AA.VV. Interrogatorio de la Real Audiencia. Extremadura a finales de los tiempos modernos
  • Marcos Arévalo
MARCOS ARÉVALO, Javier. «Una fuente precursora de los cuestionarios etnográficos: el interrogatorio de la Real Audiencia de Extremadura, 1791. Partido de Alcántara». En AA.VV. Interrogatorio de la Real Audiencia. Extremadura a finales de los tiempos modernos. Mérida: Ed. Asamblea de Extremadura, 1993, 37-64 pp.