ArticlePDF Available
La fundación: un proyecto de la
Ilustración
Sevilla fue durante varios siglos el latir eco-
nómico de un imperio que celebraba con
fiestas y algarabías la llegada de flotas y naos
al puerto de las Muelas y cuyas gracias y des-
gracias se dejaban sentir por todos los confi-
nes del orbe. Sevilla, además, fue designada
pocos años más tarde de la llegada de Colón
al nuevo mundo como el puerto y puerta
de América, una vez que en 1503 se estable-
ció en ella la Casa de la Contratación.
La ubicación del Archivo General de Indias
en esta ciudad vino condicionada por una se-
rie de factores históricos, políticos y culturales
que pusieron de manifiesto que el archivo no
solo debía ser considerado como una fuente
de poder, cuyo dueño natural y político era el
rey, sino también como una fuente para ser
utilizada por la investigación y poder sacar a la
luz el auténtico contenido de sus documentos.
Hablamos de la utilización del archivo
como fuente de poder y a tal efecto debe-
mos poner de manifiesto la importancia
que el descubrimiento de América tuvo en
el desarrollo político y económico en la Es-
paña de su tiempo. Los territorios america-
nos representaban un poder añadido al
que España detentaba en Europa desde la
monarquía de los Reyes Católicos y los de-
rechos imperiales de Carlos V. Para la mo-
narquía española fue muy relevante poseer
un imperio europeo, pero aún lo era más
el hecho de descubrir y dominar unas tie-
rras extensas y lejanas hasta entonces to-
talmente desconocidas. El imperio europeo
trajo como consecuencia un enorme po-
der político, pero el descubrimiento de
nuevas tierras aportó a España mucho más
prestigio y un poder espiritual suficiente-
mente vasto para convertirse en protago-
nista de las relaciones económicas y políti-
cas de su tiempo.
58 anales de mecánica y electricidad / septiembre-octubre 2007
Antonio José López Gutiérrez
Profesor Titular de la Universidad Pa-
blo de Olavide (Sevilla).Área de Cien-
cias y Técnicas Historiográficas.
Comentarios a:
comentarios@icai.es
El Archivo General de Indias:
patrimonio de la humanidad
El Archivo General de Indias:
patrimonio de la humanidad
Vista del Archivo General de Indias desde la Plaza de la Inmaculada y templete dedicado a la Virgen del Patrocinio. © Jesús Granada.
archivo-Indias 29/10/07 17:03 Página 58
Además, los cronistas de Felipe II se encar-
garon de poner de manifiesto el papel deter-
minante que desempeñó la escritura a través
de su plasmación en los documentos para
poder coadyuvar a la administración de estos
territorios. Luis Fernández de Córdoba al se-
ñalar que “por medio de los papeles meneaba
el mundo desde su real asiento” puso de mani-
fiesto, entre otros asuntos, el poder de la es-
critura, sin la que hubiera sido imposible man-
tener el control de las tierras americanas.
En cualquier caso, la lejanía de estos terri-
torios, así como la complicada maquinaria ad-
ministrativa, potenciaron la necesidad de
mantener en buen orden el flujo de docu-
mentos para la administración de unas tierras
en las que cada amanecer comportaba una
serie de interrogantes que tardaba no menos
de tres meses en comenzar a disiparse.
La documentación relativa a América fue
valorada desde el primer momento no solo
por su actividad administrativa sino también
por su valor histórico. De todo esto fueron
conscientes los monarcas españoles y poten-
ciaron al máximo las realizaciones americanas
desde un primer momento. Buena prueba de
ello fue la creación del título de Cronista de
Indias, como algo distinto al de Castilla o Ara-
gón en el reinado de Carlos V, que ya mani-
fiesta un deseo de aportar a esa Historia un
tratamiento especial. Las Ordenanzas de
1571, reguladoras del cargo, obligaban al
Consejo de Indias a suministrar al cronista to-
da aquella información documental que ne-
cesitara para realizar su trabajo histórico.
La documentación indiana había llegado
en su gran mayoría al siglo XVIII conservada,
y en su mayor parte localizada. Sin embargo,
como puso de manifiesto el profesor Ramón
María Serrera, será en el siglo XVIII, y funda-
mentalmente durante el reinado de Carlos
III, cuando se puso en evidencia el desorden
que dichos documentos sufrían en los diver-
sos archivos donde se encontraban deposi-
tados, la dificultad de acceder a ellos y lo
perjudicial de este hecho para el buen des-
envolvimiento de la administración. Santiago
Agustín Riol informó en 1726 a Felipe V so-
bre el distinto estado de conservación de los
documentos en los archivos de las diferentes
dependencias reales. Cuando se refiere a los
del Consejo de Indias señala: “... es cierto que
desde las primeras conquistas se planificó con
leyes y reglas peculiares tan acertadas, que de-
xó poco por hacer en su gobierno a los tiem-
pos sucesivos, y que si éstas se hubieran obser-
vado, estarían sus papeles en aquel admirable
orden que es tan conveniente a todos”.
A esta situación general hay que añadir dos
circunstancias ambientales. La primera: el des-
pliegue de comisiones investigadoras a los dis-
tintos archivos españoles, la mayoría de las ve-
ces enmascaradas por una clara connotación
erudita o histórica. Hay que tener en cuenta
que aun en el siglo XVIII la consulta de los fon-
dos de un archivo se encontraba totalmente
vedada a los investigadores y sólo podían ac-
ceder a ella en casos muy concretos y autori-
zados por el Estado.Tal es el caso, por ejemplo,
de la misión llevada a cabo a mediados del si-
El Archivo General de Indias: patrimonio de la humanidad 59
Vítores en la fachada norte del Archivo General de Indias. © Jesús Granada.
archivo-Indias 29/10/07 17:03 Página 59
glo XVIII por el jesuita Andrés Marcos Burriel y
otros como el Dr. Pérez Mayer, quienes con el
pretexto de confeccionar una Historia General
Eclesiástica de España recabaron multitud de
documentos favorecedores de la política rega-
lista borbónica, que fueron posteriormente
utilizados en el famoso Concordato de 1753.
La conjunción que existió, en este sentido, en-
tre política estatal e intereses eruditos fue la
tónica general a lo largo de ese siglo.
La segunda vino determinada por el movi-
miento que durante el siglo XVIII se produjo
en Europa contra España por la labor des-
empeñada en América. Los ataques europe-
os propiciaron que la figura del Cronista de
Indias adquiriera una nueva vitalidad. España
necesitaba emanciparse de aquella leyenda
negra, así como potenciar desde el pasado el
papel de la nueva dinastía. Una vez perdido
el Imperio Europeo, la atención tanto de es-
pañoles como de extranjeros se centró en
América. Ella era el último reducto del poder
económico y político de España, así como
del pasado prestigio español.
Todo este movimiento favoreció la consulta
de archivos y, como consecuencia del mismo,
se fue poniendo de manifiesto el mal estado
en el que se encontraban. El mayor uso de los
documentos y de los archivos que los conser-
vaban iniciaron un movimiento tendente a
convertir estos meros depósitos documenta-
les en verdaderos archivos organizados, y ca-
paces de ofrecer al Estado los documentos
que, producidos para su gestión gubernamen-
tal, se encontraban al servicio de la adminis-
tración y de los intereses de la monarquía.
Estaba claro que bastaba una decisión de
gobierno para que se pusiera en marcha la
fundación del Archivo General de Indias. Co-
mo protagonistas principales más relevantes
de este proceso reseñamos al monarca Carlos
III, impulsor del proyecto,que por cierto murió
antes de que fuera una realidad la fundación
del archivo. El secretario de Estado y del Des-
pacho Universal de Indias, don José de Gálvez,
artífice de la definitiva instalación del archivo
en Sevilla, tras la fuerte disputa entres las ciu-
dades de Madrid, Cádiz y Sevilla.Y por último,
el Cosmógrafo Mayor de Indias desde 1770,
don Juan Bautista Muñoz, al que se encargó
escribir la Historia del Nuevo Mundo para reba-
tir las falsedades históricas que los extranjeros
habían narrado acerca de la secular obra espa-
ñola de la colonización americana, y más con-
cretamente la obra del escocés W. Robertson,
quien en 1777 publicó una Historia de América,
considerada por la administración indiana co-
mo ofensiva para España.
Así fue como decidido el emplazamiento
del Archivo General de Indias, la ubicación de
mismo no fue otra que la antigua Casa Lonja
de Mercaderes, por aquellos años abandona-
da por su antiguo propietario, el Consulado
de mercaderes de Sevilla, que siguiendo los
pasos de la Casa de la Contratación, se había
trasladado en 1717 a la ciudad de Cádiz.
Pronto se iniciaron las obras de acondicio-
namiento del edificio cuya dirección corrió a
cargo del arquitecto Lucas Cintora, siguiendo
las directrices de Juan Bautista Muñoz, y pos-
teriormente del intendente del Archivo Anto-
nio de Lara y Zúñiga. La reforma y adaptación
de la Casa Lonja para archivo fue muy critica-
da en su tiempo en los círculos eruditos de la
ciudad, hasta el punto de que Lucas Cintora
se vio obligado a explicar sus actuaciones pu-
blicando una “Carta apologético-crítica”, al du-
darse de su categoría para intervenir en un
edificio que de manera general y poco docu-
mentada se atribuía a Juan de Herrera.
Los aledaños
Al llegar al centro de la ciudad de Sevilla
nos encontramos con una serie de edifica-
ciones que conforman un triángulo mágico
formado por la catedral, el alcázar y el Archi-
vo General de Indias que se insertan en un
espacio de singular belleza, al que historiado-
res, como Luis de Zapata definió como “El
mejor cahíz de tierra [de España]”.
60 anales de mecánica y electricidad / septiembre-octubre 2007
Plano que representa un nuevo método de trabajar las minas
inventado y practicado por el Sargento Mayor de Dragones
de Canta, Don Gaspar Sabugo.A.G.I. MP. Perú y Chile, 121
© Ministerio de Cultura.
archivo-Indias 29/10/07 17:03 Página 60
Este bello edificio se debe a la traza de
Juan de Herrera, arquitecto de la corte de
Felipe II, dejando entrever la sobriedad, ma-
jestuosidad y perfección en su construcción
que por ser perfecto lo es desde las dimen-
siones de su traza de planta cuadrangular,
colocando un patio central de una belleza
sin igual, hasta las dos plantas del edificio
que, siendo en sus orígenes Casa Lonja de
Mercaderes, llegó a albergar a la escuela de
Bellas Artes de Bartolomé Esteban Murillo, o
en su más pura decadencia a una casa de ve-
cinos, cuando el alquiler comenzaba a ser
durante el siglo XVIII una pesadilla para los
vecinos y moradores de la ciudad de Sevilla.
Su exterior recopila páginas de especial in-
terés de la ciudad de Sevilla. En la fachada prin-
cipal, que mira a la puerta de San Cristóbal de
la catedral sevillana, guardián de los restos de
Cristóbal Colón, y sobre el dintel de la puerta
podremos observar una bella inscripción que
conmemora la inauguración del edificio en
tiempos de Felipe II. Frente a ella, la Cruz del
Juramento, jurisdicción de la Lonja sevillana y
que recuerda que la promesa realizada por los
mercaderes ante Dios era tan firme y verda-
dera como la escritura llevaba a cabo ante la
institución notarial. Era la plaza principal de la
Lonja donde acudían los estudiantes de la re-
cién fundada Universidad de Santa María de
Jesús por Maese Rodrigo para festejar la ob-
tención de los diversos grados académicos.
Fruto de estos festejos es la colección de “ví-
tores” que se localizan en el extremo de la fa-
chada colindante con la actual avenida de la
Constitución, hoy conocida por los sevillanos
como avenida de la insolación, por la falta de
su característica y tradicional arboleda.
Desde su fachada al sol naciente se con-
templa una de las vistas más bellas hacia la
catedral, el monumento a la Inmaculada Con-
cepción y al alcázar sevillano. Sus ventanales
fueron testigos silentes y pacientes de la ce-
remonia del casamiento de la infante mayor
de los Reyes de España, Dª Elena de Borbón
y D. Jaime de Marichalar, el 18 de marzo de
1995. En la parte central podremos observar
un pequeño templete levantado a la Virgen
del Patrocinio en acción de gracias por haber
protegido a Sevilla del tremendo terremoto
que en 1755 asoló la ciudad de Lisboa.
Y en la fachada sur un hermoso edificio,
antigua cilla de la catedral de Sevilla, como
nos recuerda el altorrelieve de la Giralda y
las dos jarras de azucenas que presiden su
portada, alberga una nueva dependencia del
Archivo General de Indias. En la década de
los 70 del pasado siglo fue sede del Museo
El Archivo General de Indias: patrimonio de la humanidad 61
Galería planta baja y cañón del galeón “Nuestra Señora de Atocha. © Jesús Granada.
archivo-Indias 29/10/07 17:04 Página 61
de Arte Contemporáneo, y su adaptación pa-
ra atender a las nuevas necesidades del Ar-
chivo tuvo lugar en la última remodelación
efectuada a comienzos del siglo XXI.
Antes de adentrarnos por la puerta princi-
pal, alcanzaremos una sobria escalera con ro-
bustas columnas y cadenas, en recuerdo de la
jurisdicción comercial que tuvo este edificio
en los años de andadura como Casa Lonja.
En sus peldaños se pueden apreciar a modo
de rejilla la entrada de aire para ventilación
del sótano del archivo. Dejamos a nuestra es-
palda la avenida de la Constitución y nos
adentramos en el edificio.
Su interior
A su entrada y una vez pasado el control de
seguridad, nos encontramos con un bello pa-
tio de traza cuadrada y dos cuerpos de venta-
nas que facilitan la entrada de luz a las galerías
inferior y superior que lo rodean. Casi nos tro-
pezamos con un cañón procedente del pecio
del galeón “Nuestra Señora de Atocha” que
está expuesto desde el año 1976 cuando fue
regalado a sus majestades, los reyes,tras su pri-
mer viaje oficial a Washington. Destaca el suelo
ajedrezado en colores gris y blanco que con-
tribuye a proporcionarle una extraordinaria
perspectiva. Antaño, en la parte central del pa-
tio había instalada una fuente rematada por
una escultura de Colón y que se desmanteló
en la década de los 60 del pasado siglo. En su
interior se han desarrollado no solo presenta-
ciones de actos culturales sino también con-
ciertos musicales gracias a su extraordinaria
acústica, siempre bajo el amparo de una Or-
den de Utilización de Espacios que regula este
tipo de eventos. En los días de lluvia resulta es-
pectacular ver la salida del agua desde las gár-
golas que rodean a la parte superior del patio
y que da salida a una parte del agua recogida
en la azotea del archivo. Ese sonido y el vuelo
de los vencejos al llegar la primavera a primera
hora de la mañana conforman una sinfonía de
difícil olvido.
En la galería que rodea al patio en la plan-
ta baja localizamos bellas estanterías metáli-
cas donadas con motivo de la celebración en
Sevilla de la Exposición Iberoamericana de
1929 y en cuya parte superior se reprodu-
cen los escudos de las entidades donantes.
Esta planta alberga los depósitos documen-
tales, remodelados en las últimas obras, con
la finalidad de aumentar su capacidad y con-
trolar la humedad y temperatura que dife-
rencias tan extremas manifiestan en la ciudad
de Sevilla. Junto a ellos diversos servicios del
archivo: reproducción, restauración y micro-
filmación completan las dependencias ubica-
das en la planta baja.
Unas breves escaleras permiten adentrar-
nos en las entrañas del edificio gracias a la ex-
cavación de una galería perimetral que lo ro-
dea y en donde se suceden las instalaciones
necesarias para dotarle de suelo radiante, pro-
tección de fuegos y control de la maquinaria
de ambos edificios. En sus entrañas conserva
ricos testimonios de antepasados romanos y
árabes que pueden contemplarse en su discu-
rrir y que ha permitido aislarle de esa alta hu-
medad, en vulgo fresquito sevillano, que tan
nociva es tanto para la salud de los humanos
como para la frágil urdimbre del material do-
cumental que conserva en su interior.
La escalera principal
Regresando de nuevo a nuestro punto de
acceso al edificio, una majestuosa escalera
nos recibe para adentrarnos en la primera
planta del edificio, renovada por el arquitecto
Lucas Cintora en 1786 con motivo de las
obras de adaptación para archivo de este
edificio y en la que se aprecia una rica deco-
ración con jaspes procedentes de la ciudad
de Málaga, de color rojo, gris y negro. En el
rellano de la misma el escudo de España con
las columnas del Plus Ultra y sobre ella la de-
nominación Archivo General de Indias.
Coronada la escalera nos encontramos
con un amplio vestíbulo, que conduce a una
galería interior que antaño fue sala de investi-
gadores y que se encuentra reproducida en
numerosas postales y fotografías de los años
20 del pasado siglo. Sus muros están embelle-
62 anales de mecánica y electricidad / septiembre-octubre 2007
Vista de una Máquina para cernir Tabaco en la Real Fábrica de Sigarros, por Alonso Francisco González,
comerciante de México.A.G.I. MP. Ingenios y Muestras, 162 © Ministerio de Cultura.
archivo-Indias 29/10/07 17:04 Página 62
cidos por retratos al óleo de personajes im-
portantes, relacionados con la historia de
América: Cristóbal Colón, Antonio de Ulloa,
Bartolomé de las Casas, etc. El acceso a la sa-
la de exposiciones se efectúa a través de una
pequeña puerta abierta con motivo de la re-
alización de las últimas obras de adaptación
del archivo. La sala de exposiciones se en-
cuentra cubierta con las extraordinarias es-
tanterías de cedro macho y caoba elaboradas
por Blas Molner entre 1786 y 1788, separa-
das por amplias pilastras acanaladas y que es-
tán rematadas en la parte superior por un fri-
so en donde se reproducen motivos indianos
de la conquista: arcos, flechas, penachos de
plumas, sombrilla del Inca, etc., muy del gusto
del siglo XVIII. Las estanterías que antaño al-
bergaron documentación original desde la
década de los 90 del siglo pasado fueron sus-
tituidas por caja de cartón que reproducen el
bello dibujo confeccionado por Hohenleiter
para la decoración de los legajos.
Las bóvedas que cubren el edificio desta-
can por su singular belleza y por el hecho de
no haber dos iguales a lo largo de los dife-
rentes tramos de las galerías. En esta galería
se encuentra una colección de 38 retratos
correspondientes a los Capitanes Generales
de la isla de Cuba y que tienen al Marqués
de la Torres como más antiguo (1771-1777)
y a Martínez Campos el más moderno
(1895-1896) y que actualmente se encuen-
tran en proceso de restauración.
Esta sala de visita es utilizada para exposicio-
nes permanentes donde se recogen cartas de
conquistadores, planos de ciudades y dibujos
relacionados con el continente americano, así
como de exposiciones internas ordinarias, re-
cogiendo alguna efemérides o celebración de
relevancia y exposiciones internas extraordina-
rias dedicadas a algún tema de actualidad, con
la participación y colaboración de diferentes
organismos y entidades.
No visitable de forma ordinaria, pero digna
de mencionar, es la azotea del edificio a la
que se accede a través de una escalera de
piedra, con un solo punto de apoyo sobre
los muros y desde la que se divisa una vista
de especial belleza de la ciudad de Sevilla.
Las bóvedas de las galerías le aportan una vi-
sión de paisaje lunar a modo de medias na-
ranjas que se suceden de forma continuada
a lo largo del perímetro de la azotea y que le
confieren una vista poco o nada conocida de
la ciudad de Sevilla. La catedral y la Giralda
se ofrecen al visitante acercando sus muros,
contrafuertes y arcos.
Su tesoro más preciado
Pero, sin lugar a dudas, vista la majestuosi-
dad y grandeza de este edificio, su tesoro
más preciado se conserva en sus ricos fon-
dos documentales. Las primeras noticias de
la llegada de los fondos al Archivo General
de Indias se remontan al año 1785, más exac-
tamente al 14 de octubre, a las cinco menos
cuarto de la tarde por el reloj de la Catedral
de Sevilla, llegaron a la Lonja del Comercio
de Sevilla 24 carretas, conducidas por mulos,
desde Simancas, pasando por Despeñape-
rros, La Carolina, Córdoba, Écija, Carmona
hasta llegar a Sevilla, con un peso de 1.909
arrobas de papeles históricos y en 257 cajo-
nes bien recubiertos de hule.
En el Archivo General de Indias se reunió
fundamentalmente la documentación relativa
a la conquista, gobierno y administración de
los territorios ultramarinos que durante casi
cinco siglos estuvieron a cargo de la corona
española. Los organismos metropolitanos de
los que se guarda documentación en este
archivo son los siguientes: Consejo de Indias,
Secretarías de Estado y de Despacho, Casa
de la Contratación de Sevilla, Secretaría del
Juzgado de Arribadas de Cádiz, Comisaría In-
El Archivo General de Indias: patrimonio de la humanidad 63
Máquina Hydroandrica o vestidura para cubrirse un hombre dentro del agua.Este es
el vestido o aforro exterior que se ponen sobre toda la armazón,de caperuza, armador
y calzones de fierro ynteriores.A.G.I. MP. Ingenios y Muestras, 248. © Ministerio de
Cultura.
archivo-Indias 29/10/07 17:04 Página 63
terventora de la Hacienda Pública de Cádiz,
Consulados de Sevilla y Cádiz, Dirección Ge-
neral de la Renta de Correos, Tribunal de
Cuentas y Real Compañía de La Habana.
Además, hemos de añadir los fondos de ins-
tituciones coloniales como la Capitanía Ge-
neral de Cuba y el Ministerio de Marina de
La Habana, a los que hay que añadir los fon-
dos, pertenecientes a la Real Fábrica de Ta-
bacos de muy reciente incorporación, en vir-
tud del acuerdo suscrito en 1999 entre el
Ministerio de Cultura y Altadis. Igualmente
fueron incorporados a los tesoros del Archi-
vo dos retratos de Carlos IV y María Luisa
de Parma, realizados por el pincel del insigne
aragonés Francisco de Goya y Lucientes.
A lo largo de sus más de doscientos años
de vida, los fondos documentales conservados
en el Archivo General de Indias han ido au-
mentando mediante la adquisición por parte
del Estado de una serie de fondos de archivos
particulares relacionados directamente con el
continente americano y Filipinas. Entre ellos
destacan los fondos del duque de Veragua,
descendiente directo de la familia de Cristóbal
Colón, los archivos particulares del general
Camilo García de Polavieja, Capitán General
primero en Cuba y luego en Filipinas, y los de
los virreyes, Fernando Abascal y de Sousa (Pe-
rú) y Miguel José de Azanza (México).
Todos estos organismos y colecciones con-
forman más de 43.000 legajos, instalados en
la actualidad en dos depósitos preparados
tras estas obras de rehabilitación y amplia-
ción, en el planta baja de la Casa Lonja, colo-
cados en unas estanterías compactas y móvi-
les, en doble planta, que han permitido
duplicar los metros destinados a depósito
documental e instalar adecuadamente las co-
lecciones de documentos especiales, caso de
la sección de mapas y planos.
Sus fondos se reparten entre 16 secciones,
relacionadas con los diferentes organismos
productores. Si algo puede definir a los fondos
documentales de este archivo es la gran facili-
dad que posee para convertir las investigacio-
nes en un laberinto con innumerables salidas.
Aquí podremos encontrar cartas de los des-
cubridores y conquistadores (Colón, Cortés,
Magallanes, Núñez de Balboa, Pizarro, Elcano),
concesión de escudos de armas a conquista-
dores, la documentación correspondiente a
los 15 distritos audienciales en los que se en-
contraban repartidas las tierras descubier tas,
separados en las diferentes funciones de: go-
bierno, justicia y economía. La solicitud de li-
cencia de los pasajeros para pasar a Indias, los
expedientes de bienes de difuntos, los regis-
tros de navíos, documentación de armadas y
flotas, las actividades de los mercaderes de
Sevilla y Cádiz, planos de ciudades de Améri-
ca, bulas de concesión de patronatos a la Co-
rona, el Tratado de Tordesillas. Igualmente di-
bujos de ingenios de agua, azúcar, muestras
botánicas, banderas y gallardetes; trámites de
correos marítimos y terrestres del continente
americano, noticias de insignes pasajeros co-
mo Alejandro Humboldt, datos de construc-
ción de navíos, marcas prefilatélicas,etc.Y aho-
ra añádase las diferentes corrientes de
investigación aglutinando y combinando la in-
formación que atesora el interior de sus lega-
jos. Historia de la Iglesia, de los gobernadores,
listas de pasajeros de alguna ciudad o comuni-
dad, papel de la mujer en Indias, estudios del
comportamiento del clima, diarios de navega-
ción, reconstrucción de vías marítimas y te-
rrestres en Indias, etc. En definitiva, mucho lle-
vará adelantado el investigador que sepa de
forma concreta qué es lo que busca porque
de lo contrario será de forma paulatina distra-
ído y engullido por la propia fuerza de la in-
formación que atesora en sus legajos.
Pese a los deseos de Carlos III de contar con
un Archivo General de Indias,su objetivo no ha
sido rematado en su totalidad, puesto que aún
se conserva documentación indiana en los ar-
64 anales de mecánica y electricidad / septiembre-octubre 2007
Plano y Perfiles que demuestran el proyecto para un Hospital que de orden de
S.M. se ha hecho para la ciudad de Comayagua, por Juan de Ampudia y Valdez.
A.G.I. MP. Guatemala,251 © Ministerio de Cultura.
archivo-Indias 29/10/07 17:04 Página 64
chivos de Simancas (Valladolid) e Histórico Na-
cional (Madrid). La digitalización de documen-
tos ha abierto nuevas perspectivas para poder
“agrupar” toda la documentación relativa a las
Indias, sin necesidad de unirla físicamente, pero
esta tarea aun necesita de miles de horas de
trabajo de profesionales de archivos para des-
cribir la documentación y reproducirla digital-
mente. En cualquier caso, supone un punto de
partida para poder alcanzar de derecho y de
hecho el calificativo de “General”.
Incuestionablemente, la celebración del V
Centenario del Descubrimiento de América
trajo a este archivo aires renovadores al con-
vertirse en el primer archivo en el que se in-
formatizó de forma integral todos sus servi-
cios. Esta iniciativa pudo llevarse a cabo gracias
al trabajo que durante varias generaciones, en
el más estricto espíritu cartujano, desarrolla-
ron los archiveros de esta institución al contar
para estos años con el 100% de la documen-
tación descrita a nivel de inventario. El proyec-
to de informatización del Archivo General de
Indias fue una obra pionera y única en el mun-
do en los inicios de la década de los 90 del
pasado siglo y su desarrollo y evolución ha si-
do seguido por los profesionales de la archi-
vística en los diferentes países del mundo oc-
cidental. Con posterioridad, se ha procedido a
la puesta en consulta de dicha información a
través de diferentes portales que van desde
el AER (Archivos Estatales en Red) al PARES
(Portal de Archivos Españoles), modificando
su nomenclatura según los cambios políticos,
pero conservando el mismo espíritu: la difu-
sión a través de internet del patrimonio histó-
rico documental de los archivos dependientes
del Estado.
Dentro de este centro cultural que repre-
senta el Archivo General de Indias no pode-
mos de dejar de mencionar a los ricos fondos
bibliográficos que custodia su biblioteca, espe-
cializada en temas de Historia de España y de
América, Archivística y Técnicas de Investiga-
ción. En la actualidad cuenta con más de 33.500
obras modernas a las que tenemos que sumar
un fondo muy relevante de periódicos de los
siglos XVIII y XIX, así como más de 1.700 títu-
los de publicaciones periódicas. Cuenta con un
fondo antiguo de cerca de 500 libros, en los
que se encuentra la donación efectuada por D.
Alfonso de Borbón que incluye obras pertene-
cientes a la biblioteca del duque de Montpen-
sier; la donación de D. Pedro Salvador de Vi-
cente, donación del general Polavieja y a los
que recientemente se ha sumado la donación
efectuada por D.Aníbal Abadie Arcadi.
Esta biblioteca cuenta con el “Sistema In-
tegrado de Gestión Bibliotecaria para la Au-
tomatización y Creación del Catálogo Co-
lectivo de las Bibliotecas Especializadas del
CIDA y de los archivos dependientes del la
Subdirección General de los Archivos Esta-
tales”, DIGIBIB, a la que se puede acceder
on-line.
Han transcurrido más de dos siglos para
que los viejos muros de la Casa Lonja de Sevi-
lla abrieran sus puertas de par en par y aco-
gieran a los ciudadanos de la ciudad de Sevilla.
Hasta hace pocos años, los naturales y vecinos
de Sevilla conocían el Archivo de Indias como
una parada de autobús (como la Encarnación
o Plaza Nueva) y nada más. Su aspecto majes-
tuoso y el enigma de las investigaciones rodea-
ba de un halo misterioso e impenetrable a es-
te edificio. El acercamiento del mundo de los
archivos a la ciudadanía a raíz de las disposicio-
nes recogidas por los diferentes gobiernos de-
mocráticos, así como las labores de difusión de
sus fondos a través de la exposiciones tempo-
rales y extraordinarias y la promoción de visi-
tas al archivo de los diferentes círculos cultura-
les de la ciudad han convertido a este viejo
edificio en un punto de referencia obligada pa-
ra todos aquellos amantes de la cultura y de
los países americanos y Filipinas, verdadera
meca para los estudiosos americanistas, y tam-
bién para el disfrute de la ciudad de Sevilla.
En definitiva, nos encontramos con un es-
pectacular edificio que alberga un tesoro do-
cumental y bibliográfico que le convierte por
méritos propios en una de las instituciones
culturales más importantes del mundo, y que
la UNESCO declaró en 1987 Patrimonio de
la Humanidad, junto con la Catedral y el Al-
cázar sevillano.
El Archivo General de Indias: patrimonio de la humanidad 65
Vista de la Catedral y la Giralda desde la azotea del Archivo General de Indias. © Jesús Granada.
archivo-Indias 29/10/07 17:04 Página 65
ResearchGate has not been able to resolve any citations for this publication.
ResearchGate has not been able to resolve any references for this publication.