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El ámbito de la oralidad en la investigación lingüística anglosajona reciente

Authors:
EL ÁMBITO DE LA ORALIDAD EN LA INVESTIGACIÓN
LINGÜÍSTICA ANGLOSAJONA RECIENTE1
PASCUAL PÉREZ-PAREDES, PURIFICACIÓN SÁNCHEZ
PILAR AGUADO, RAQUEL CRIADO
Universidad de Murcia
RESUMEN. Los estudios sobre oralidad han adquirido una enorme relevancia en
las últimas décadas coincidiendo con la eclosión de las investigaciones con corpus lin-
güísticos y la creación de herramientas de tratamiento textual cada vez más sofisticadas.
En este trabajo llevamos a cabo una labor exhaustiva de análisis de artículos
publicados en quince revistas internacionales de máximo prestigio y relevancia en el
área de la lingüística aplicada durante los años 2004 y 2005 para determinar cuales
son las líneas de trabajo más notables en este campo y así valorar en qué punto se
encuentran las investigaciones en este área. A efectos de estudio hemos clasificado los
trabajos analizados en tres grandes bloques dentrodel campo de la oralidad: estruc-
turas mononucleares, estructuras complejas y unidades sintácticas y pragmáticas.
Lo primero que cabe resaltar es la variedad en cuanto a los textos analizados, así
como a los contextos de estudio y lenguas estudiadas. Sí existe, sin embargo, homoge-
neidad en cuanto al tipo de análisis llevado a cabo, que es fundamentalmente cualitativo
para las estructuras mononucleares y cuantitativo para las complejas. Las unidades sin-
tácticas y pragmáticas, sin embargo participan de ambos tipos de análisis. Una de las
carencias detectadas en nuestra investigación es la ausencia de trabajos publicados que
aborden un estudio longitudinal utilizando muestras de los mismos informantes en pun-
tos temporales diferentes.
PALABRAS CLAVE.Oralidad, investigación, análisis multidimensional, corpus.
ABSTRACT. Studies on orality have acquired great relevance in the last decades
along with the appearance of corpus linguistics research and the creation of increa-
singly more sophisticated textual analysis tools.
In this work, we have carried out an exhaustive analysis of articles published in fif-
teen international journals of the highest prestige and relevance in the area of Applied
Linguistics during the years 2004 and 2005. Our purpose is to determine the most outs-
tanding lines of work in orality areand hence to uncover at which point the research in
this area stands. For the purpose of our study we have classified the works analysed in
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RESLA 19 (2006), 163-177
three main blocks: mononuclear structures, complex structures and syntactic and prag-
matic structures.
The first thing that needs highlighting is the variety of texts under scrutiny, as well
asthe contexts of study and the languages examined. Nonetheless, there exists homo-
geneity regarding the type of analysis employed, which is fundamentally qualitative for
the mononuclear structures and quantitative for the complex ones. Within the latter,
both types of analysis are involved in the syntactic and pragmatic units. One of the
shortcomings we found is the fact that none of the published works is based on a lon-
gitudinal study with samples of the same informants at different time points.
KEYWORDS. Orality, research, multidimensional analysis, corpus.
1. EL CONCEPTO DE ORALIDAD
El análisis de la oralidad se puede realizar desde múltiples perspectivas, por lo que
es preciso acotar el sentido que le daremos al término en el presente trabajo. Abascal
(2004: 9) apunta que el concepto oralidad está siendo utilizado en distintos ámbitos dis-
ciplinares con significados no coincidentes y que la labor definitoria del término resulta
hasta el momento insatisfactoria. La misma autora sostiene que una aproximación gene-
ral a la oralidad supone referirse a uno de los dos modos (oral y escrito) en que se nos
ofrece el lenguaje a los individuos de las sociedades letradas, y que este enfoque deja
translucir tres contraposiciones, a saber, (a) la oposición de dos medios del lenguaje
(Crystal (2001) habla de cuatro medios), (b) la oposición de dos modelos de lengua o dos
normas y,finalmente, (c) la oposición de dos modos de interacción social. Estos con-
trastes nos remiten necesariamente a las diferentes peculiaridades que determinan los
medios oral y escrito: contexto compartido vs. carencia de contexto compartido; edición
en línea vs. edición cerrada; abundancia de contexto comunicativo vs. merma del
mismo; mayor variabilidad lingüística vs. menor variabilidad lingüística, etc.
El presente trabajo forma parte un proyecto de investigación titulado Estudio longi-
tudinal y comparativo de la producción oral (oralidad) de aprendices de inglés como len-
gua extranjera a partir del análisis de un corpus lingüístico oral recopilado y mediante
procedimientos de análisis multidimensional,cuyo fin es analizar precisamente la oralidad
del discurso oral de aprendices avanzados de lengua inglesa. Se hace necesario profundi-
zar,por lo tanto, en la naturaleza epistemológica del término.
Los estudios sobre la oralidad en el ámbito lingüístico han girado en torno a cuatro
grandes ejes temáticos, a saber, la singularidad del medio oral frente al medio escrito, con
aportaciones tanto teóricas como aplicadas de diferentes escuelas lingüísticas; la oralidad
en la literatura y la correspondiente diferenciación estilística entre literatura escrita y oral,
su diferente textura; la esencia fonética de la oralidad, la descripción de las cadenas y uni-
dades sonoras, y, en último término, la variación lingüística. Este ámbito ha recibido una
gran atención por parte de los investigadores del análisis del discurso (AD).
Sin ánimo de ser exhaustivos, y citando a Trappes-Lomax (2004), los analistas del
discurso sitúan la esencia de la variación lingüística en cuatro aspectos discursivos2bien
diferenciados. En primer lugar, la interacción,considerada como el marco en el que se
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desarrollan el discurso oral y el escrito como proceso. Las investigaciones en este campo
han abordado cuestiones tan diversas como la dinámica de las intervenciones de los par-
ticipantes en el discurso o el papel de las intervenciones en el mismo. Este área ha vivido
tal auge que el término negociación del significado ha abandonado la escena pragmática y
se ha instalado en la pedagogía de lenguas extranjeras. En segundo lugar, el contexto dis-
cursivo ha protagonizado el debate sobre la variación lingüística, contexto entendido como
un factor intrínseco a una situación comunicativa particular: conocimiento compartido,
expectativas, situación comunicativa y contexto cultural son algunos de los conceptos que
se han examinado con frecuencia bajo este epígrafe. Otro factor arraigado en el AD es fun-
ción.No es posible entender este término sin el anteriormente referido contexto discursi-
vo. Las denominadas funciones comunicativas se desarrollan en contextos discursivos
concretos y, viceversa, determinados contextos discursivos favorecen la utilización de un
limitadísimo conjunto de funciones comunicativas. Un último factor de interés en el AD
es el de la instrumentalidad de los recursos lingüísticos del lenguaje, entendidos éstos
como las características entonativas y léxico-gramaticales del mismo. Este factor no ha
recibido tanta atención en el AD como la relación entre contexto y función por razones que
expondremos más adelante. Sin embargo, estimamos que es un factor determinante para el
analista ya que, como veremos a continuación, le permite evaluar de forma cuantitativa la
manera en la que se determinan los llamados registros y los géneros. Trappes-Lomax
(2004: 146) dice al respecto:
Discourse Analysis needs a functional model of language, one that can show
how the resources of the language system are organized to meet the needs of “whos
and whats” (context-function) in actual communication. Two distinct versions of
functionalism can be identified here, which we may call function-external and
function-internal. The function-external version is essentially an appropriateness
model, derived from Hymes’ theory of communicative competence, which includes
knowledge of what is appropriate use of language for a given context-function […].
The functional-internal version is the systemic model, whose premise […] is that
the lexico-grammatical is organized, through the ideational, interpersonal and tex-
tual metafunctions, to meet the intrinsic needs of language-mediated communica-
tion in whatever situation. In this model, the connection to the external is made
through the categories of register and genre.
Para este autor, un registro sería una variedad del lenguaje, mientras que un géne-
ro sería un tipo de acontecimiento comunicativo (speech event). Lee (2001), en un estu-
pendo trabajo sobre la caracterización de los géneros, estilos, textos y dominios en el
BNC3,coincide con este enfoque. Para él un género se configura a partir de criterios
externos, mientras que las tipologías textuales se conforman según las características lin-
güísticas de orden interno. Por lo tanto, la categoría género nos permite situar los ejes de
la investigación en la variabilidad lingüística, mientras que la tipología textual, los tex-
tos, el discurso, acapara toda la atención del investigador ya que se convierte en el autén-
tico protagonista de su análisis.
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La corriente de investigación iniciada por Biber (1988) sitúa el análisis de la ora-
lidad precisamente en el último escenario apuntado, esto es, en el análisis del discur-
so centrado en lo léxico-gramatical y por lo tanto en la categorización del registro o la
tipología textual en tanto que variedad del lenguaje susceptible de caracterización
intra-textual.
Ya que el trabajo de Biber (1988, 2003) parte de lo puramente léxico-gramatical e
intra-textual, se podría criticar su falta de ambición analítica en el plano extra-textual y,
por ende, en la relación contexto-función. Sin embargo, es difícil sustentar estos postu-
lados por dos motivos. En primer lugar, hoy en día no existe un modelo unificado de aná-
lisis discursivo que integre los cuatro factores apuntados anteriormente. Por lo tanto,
cualquier intento de exhaustividad ontológica y epistemológica en el campo que nos
ocupa carece de veracidad. En segundo lugar, el trabajo de Biber es un ejemplo de inves-
tigación ascendente, bottom-up,la cual parte de datos lingüísticos que son metodológi-
camente pertinentes e instrumentales en una determinada inquisición lingüística. La
adecuación de los datos a los objetivos es una de la ventajas de la investigación con cor-
pus lingüísticos: “The choice of corpus to be used in a study depends upon the research
questions being asked of the corpus, or the applications one wishes to base upon the cor-
pus” (McEnery 2003: 451). Por otro lado, la introspección no parece una opción viable.
Como diría el propio Teubert (2004: 97): “If we want to find out what words, sentences
and texts mean, we should opt for corpus linguistics”. Esta metodología es, en conse-
cuencia, de gran utilidad en la caracterización intra- e inter-textual del discurso dentro
de un género determinado.
Tras esta brevísima exposición estamos en condiciones de entender las posibilida-
des de análisis lingüístico de la oralidad ylas implicaciones que se derivan de la elec-
ción de cualquiera de estas opciones, en general, y, si acaso, de la metodología de
análisis multidimensional, en particular.
2. METODOLOGÍA Y ÁMBITO DEL ANÁLISIS
En el presente estudio se han analizado quince revistas científicas cuyo ámbito de
interés se centra expresamente en algunas de las áreas apuntadas en el apartado anterior
yque están relacionadas directamente con el análisis del discurso, a saber,lenguaje,
pragmática, comunicación, enseñanza y aprendizaje de idiomas y lingüística. Las revis-
tas analizadas fueron las siguientes: Applied Linguistics,CALL,ELT Journal,English
for Specific Purposes,International Journal of Applied Linguistics,International Jour-
nal of Lexicography,Journal of English for Academic Purposes,Journal of Pragmatics,
Journal of Second Language Writing,Language and communication,Language Lear-
ning,Linguistics and Education, System,The Modern Language Journal yWorld Englis-
hes.Se revisaron los volúmenes publicados durante los años 2004 y 2005 (Tabla 1) con
la intención de examinar primero, y analizar y categorizar después, la investigación en
el campo de la oralidad para así evaluar las líneas de investigación actuales y ofrecer una
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taxonomía de los estudios publicados en estas revistas, así como una discusión sobre las
perspectivas de investigación futura.
Hemos dividido la exposición siguiente en tres grandes apartados que coinciden
con la caracterización taxonómica que proponemos en este trabajo. En primer lugar
abordaremos el análisis de las estructuras mono-nucleares. A continuación, ofreceremos
el análisis de las estructuras léxicas complejas, para terminar con el análisis de las uni-
dades sintácticas y pragmáticas.
3. LA INVESTIGACIÓN DE LAS ESTRUCTURAS LÉXICAS MONO-NUCLEARES
En los últimos dos años la producción científica relacionada con el campo de la
oralidad ha sido, cuando menos, interesante, ya que en todos los trabajos revisados sub-
yace la preocupación por la incorporación de las características y peculiaridades del len-
guaje oral a la enseñanza de una segunda lengua/lengua extranjera, aspecto bastante
desatendido en el aula de idiomas. El análisis de la oralidad en los trabajos que hemos
seleccionado nos ha llevado a la clasificación de los mismos atendiendo al tipo de uni-
dades de análisis lingüístico en el que se centran, ya sean unidades léxicas mono-nucle-
ares, unidades léxicas complejas, o unidades sintácticas y pragmáticas. En los estudios
centrados en estructuras mono-nucleares destacan principalmente los usos y funciones
de los marcadores del discurso oral, como es el caso de well,actually yso.
De Klerk (2005a) propone una revisión de las características semánticas y sintác-
ticas del marcador del discurso actually en función del uso que hacen del mismo hablan-
tes nativos de Xhosa English4que aprenden inglés como segunda lengua. Para este
trabajo, la autora ha recopilado un corpus de aproximadamente medio millón de palabras
provenientes de la trascripción de diálogos espontáneos entre hablantes de la menciona-
da variedad de inglés. Mediante tablas de frecuencias, de Klerk ilustra la distribución de
uso de este marcador, y realiza una clasificación en tres grandes áreas, con diferentes
subdivisiones. El resultado de este análisis pone de manifiesto que existen dos contex-
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Tabla 1. Revistas analizadas en nuestra investigación
tos de uso de actually que divergen del empleo que le dan los hablantes nativos de inglés.
La motivación que subyace en este estudio es el hecho de que los marcadores de discur-
so oral no se estudian en gramáticas, lo que resalta la ausencia de consideración de los
aspectos orales en la enseñanza de una lengua como el inglés.
Esta misma autora (de Klerk 2005b) propone, tomando como fuente de datos el
corpus de medio millón de palabras antes mencionado, un estudio sobre el marcador del
discurso well.En él, realiza una clasificación de los usos contextualizados de este mar-
cador, así como de sus significados procedimentales, estableciendo comparaciones con
otros corpus de inglés. Con este trabajo, la investigadora somete a consideración los pro-
blemas que los aprendices de una L2 experimentan en el aprendizaje de los marcadores
del discurso. En el caso de los hablantes implicados en este estudio, las dificultades en
el uso de well se centran en la ausencia de un equivalente en su lengua materna, y en el
contexto en el que aprenden inglés como L2. En este trabajo se señala la ausencia de
materiales pedagógicos para el estudio de los marcadores del discurso, enfatizando la
relación estrecha de uso con el lenguaje oral, desplazado de forma mayoritaria por mate-
riales destinados a la práctica del lenguaje escrito.
Müller (2004) realiza un estudio sobre el marcador well analizando sus funciones
en estudiantes alemanes que aprenden inglés, y compara sus resultados con el uso que
hablantes americanos hacen de este marcador. Su análisis se basa en 70 conversaciones
en las que parejas de alumnos comentan una película de cine mudo que han visto. Los
diferentes usos de well se han categorizado en doce funciones, de las que sólo tres son
coincidentes en frecuencia de uso con los hablantes americanos nativos. La autora com-
para también los datos obtenidos con respecto al marcador del discurso so,para concluir
que, en el caso de well,la frecuencia de uso en los alumnos de inglés como lengua
extranjera es mayor incluso que la frecuencia de uso de so por hablantes nativos. El aná-
lisis de estos resultados lleva a la autora a pensar que el uso de well se ve potenciado por
el intento de evitar la utilización de so en alemán.
Por otra parte, O’Connell, Kowal y Dill (2004) realizan un estudio cuantitativo y
cualitativo sobre marcadores de oralidad en ocho entrevistas realizadas en programas de
noticias en televisión. En el análisis cuantitativo presentan el número y porcentaje de
sílabas así como la frecuencia normalizada de los marcadores de oralidad encontrados,
tanto en entrevistados como en entrevistadores. Los marcadores de oralidad considera-
dos son back-channeling,hesitations,interrupciones, contracciones y elipsis, pronom-
bres de primera persona, interjecciones y question tags. De los resultados se desprende
que el recurso más empleado es back-channeling,seguido de las interjecciones. En el
análisis cualitativo sí se aprecia el uso de estructuras mononucleares, tanto marcadores
del discurso e interjecciones, como otras unidades con mayor carga de significado. Los
autores concluyen que los entrevistados utilizan los marcadores de oralidad más fre-
cuentemente, mientras que los entrevistadores adaptan el uso de los citados marcadores
al contexto comunicativo concreto que se sustancia en las diferentes entrevistas.
Son más los artículos aparecidos en estos últimos dos años los que, de un modo
central o marginal, tratan la oralidad y las unidades léxicas mono-nucleares. De forma
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general, los estudios encontrados trabajan con corpus orales que responden a diferentes
diseños, y que en su mayoría ofrecen análisis cualitativos de los datos manejados. En
ningún caso hemos encontrado estudios que apliquen el análisis multi-dimensional como
herramienta para estudiar la oralidad.
4. LA INVESTIGACIÓN DE LAS UNIDADES LÉXICAS COMPLEJAS
Tras el análisis de las estructuras mono-nucleares de las unidades léxicas, acome-
temos a continuación la exploración de la producción científica en otra área de gran
importancia en el estudio global de la oralidad: las unidades léxicas complejas. En los
trabajos de investigación examinados destaca fundamentalmente la investigación sobre
lexical bundles yVBDUs (Vocabulary-Based Discourse Units).
La expresión lexical bundles podría definirse como las secuencias de tres o más
palabras que aparecen con frecuencia en un registro (Longman Grammar of Spoken and
Written English (LGSWE), 1999). A pesar de los múltiples estudios llevados a cabo
sobre estas unidades léxicas y de la relevancia que todos los autores otorgan a estas
secuencias de palabras en los estudios sobre la oralidad, no hay mucho acuerdo en cuan-
to a la forma de definirlas, ni en las metodologías para identificarlas. En lo que si están
de acuerdo los investigadores es en que estas unidades léxicas no pueden considerarse
ni como estructuras gramaticales completas ni como estructuras idiomáticas; sin embar-
go, funcionan como pilares básicos del discurso.
Biber, Conrad y Cortés (2004) investigan el uso de los lexical bundles en dos regis-
tros relacionados con la enseñanza universitaria: la instrucción en la clase y los libros de
texto. Los autores comparan las lexical bundles usadas en la clase y en los libros de texto
del Corpus T2K-SWAL con las encontradas en un trabajo de investigación anterior
(Biber y Conrad 1999) sobre conversación y prosa académica. En primer lugar se des-
criben los patrones estructurales y a continuación se presenta una taxonomía funcional
incluyendo expresiones de opinión, organizadores del discurso y expresiones referen-
ciales. El análisis indica que los lexical bundles son un constructo lingüístico único. Los
resultados del análisis sugieren que los lexical bundles deberían considerarse como un
constructo lingüístico básico con importantes funciones para la construcción del discur-
so. Considerando que los lexical bundles se definen estrictamente sobre la base de la fre-
cuencia sin consideraciones de criterios estructurales o funcionales, cabría esperar que
pudieran etiquetarse como sucesiones de palabras arbitrarias sin estatus lingüístico. Los
autores manifiestan que aunque no son el tipo de estructuras gramaticales reconocidas
por la teoría lingüística tradicional, la mayoría de los lexical bundles tienen una estruc-
tura bien definida: generalmente están formadas por el comienzo de una frase más la pri-
mera palabra de una estructura subordinada (por ejemplo una frase preposicional)
El trabajo concluye que el uso de lexical bundles en el aula es especialmente sor-
prendente tanto en frecuencia como en función. Asimismo, se pone de manifiesto que se
utilizan más grupos léxicos de opinión y de organización del discurso en el aula que en
la prosa académica.
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Cortés (2004) por su parte, trata de los lexical bundles en medio escrito. La autora
investiga la función de estas unidades léxicas en prosa académica usando un corpus de
publicaciones en historia y biología y lo compara con otro formado por la producción
escrita de estudiantes universitarios de tres niveles de la Northern Arizona University de
tres niveles diferentes de esas disciplinas. La investigadora identifica estructural y fun-
cionalmente los lexical bundles de cuatro palabras en los dos corpus. El trabajo pone de
manifiesto que existe una gran distancia entre el uso de estas construcciones por parte de
los estudiantes universitarios de biología e historia y las usadas en los libros de estas dis-
ciplinas. Las conclusiones obtenidas tienen implicaciones pedagógicas en lo que se
refiere a academic writing.
Cabría cuestionar la consideración de este trabajo dentro de un estudio sobre la ora-
lidad. Siguiendo a Hudson-Ettle y Nilsson (2002) entendemos los textos orales no como
contrapuestos a los textos escritos, sino como parte de un continuo en uno de cuyos extre-
mos estarían las conversaciones informales y en el otro la prosa académica formal.
Por lo que respecta a las VBDUs (Vocabulary-Based Discourse Units)la producción
no ha sido precisamente abundante en los dos últimos años, lo que nos permite constatar
el momento de cambio y de innovación investigadora que vive el campo del análisis del
discurso, cada vez más influido por las técnicas computacionales para el tratamiento de los
datos linguísticos. De hecho hemos encontrado un solo trabajo en las revistas selecciona-
das. Csomay (2004) lleva a cabo un estudio cuyo objetivo primordial es identificar la varia-
ción lingüística intra-textual en el discurso en un aula universitaria analizándola con
técnicas basadas en el corpus. La metodología aplicada consiste en segmentar un gran
número de sesiones de clase en unidades pequeñas de análisis. Posteriormente se identifi-
can los patrones presentes de una serie de características lingüísticas aplicando técnicas
analíticas multidimensionales. De acuerdo con esos patrones se identifican tres dimensio-
nes de variación lingüística en el habla de la clase: (1) orientación directiva contextual fren-
te a conceptual informativa; (2) framing personalizado frente a framing no personalizado;
(3) dialogo interactivo frente a monólogo del profesor.Finalmente, y tomando en conside-
ración estas dimensiones, se discuten las diferencias iniciales en los patrones del discurso
en seis disciplinas y a tres niveles de instrucción. Este artículo ofrece nuevas evidencias
desde múltiples perspectivas. En el estudio de registros basado en corpus lingüísticos supo-
ne una novedad ya que combina los estudios de corpus con estudios de patrones del dis-
curso. El estudio llevado a cabo demuestra que las características lingüísticas del habla de
la clase son parte de dimensiones más amplias de variación en este registro. Restaurando
esas dimensiones al nivel de unidades del discurso en clases específicas el artículo descri-
be la variación lingüística dentro de las sesiones de clase y como se relaciona esa variación
con las disciplinas y niveles de instrucción.
5. LA INVESTIGACIÓN DE LAS UNIDADES SINTÁCTICAS Y PRAGMÁTICAS
Al contrario que los trabajos de Biber,Conrad y Cortés (2004) y de Csomay
(2004), los artículos centrados en unidades sintácticas y pragmáticas no adoptan el entor-
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no universitario formal como contexto de estudio. En este caso las conversaciones son
mayoritariamente espontáneas y libres. Destacan en esta sección las investigaciones de
los siguientes fenómenos: elipsis, las partículas concesivas of course ybien sûr ynega-
tive lexical have.
Nariyama (2004) lleva a cabo un estudio en el que intenta descubrir los mecanismos
que gobiernan la utilización de elipsis de sujetos sintácticos en inglés, una lengua que no
pertenece a la tipología pro-drop (aquellas que presentan morfología de concordancia de
sujeto y verbo). A pesar de ello, afirma el autor que las construcciones elípticas son bas-
tante frecuentes en inglés, hecho que apenas ha recibido atención en el mundo investiga-
dor. Nariyama examina este fenómeno desde dos puntos de vista: sintáctico y pragmático;
reconoce la importancia de los aspectos prosódicos aunque opta por no contemplarlos.
Para esta investigación se ha utilizado un corpus pequeño, de cuyo análisis resalta
su carácter cualitativo. Los textos pertenecen al registro informal, tanto en la modalidad
oral (conversaciones en familias pertenecientes al Australian English Corpus junto con
guiones de series de televisión australianas) como escrita (postales, diarios y cartas infor-
males). Si bien Nariyama reconoce en los guiones la falta de espontaneidad inherente a
los diálogos libres, aduce que los ejemplos estudiados se consideraron naturales por
hablantes nativos de inglés australiano.
Los resultados de Nariyama coinciden con otros estudios previos en relación al
principio único de organización de la elipsis: la recuperación por parte del receptor de la
identidad del sujeto sintáctico elidido gracias a información incluida en cualquier otra
parte del contexto. Por tanto, se elimina la repetición del elemento sintáctico omitido, de
tal manera que se respeta una de las “Máximas cooperativas de conversación” (Grice
1975), concretamente la de “Manera” (“sé breve”).
Nariyama proporciona una abundante y compleja exposición de los resultados, los
más relevantes de los cuales se presentan ilustrados con extractos procedentes del mismo
estudio.
Dada la importancia del contexto en la ejecución de la elipsis, Nariyama distingue
dos tipos de aquél respecto a la elisión de sujetos: contexto situacional (información
extra lingüística) y contexto meramente lingüístico. Dentro de esta distinción se encua-
dran los cuatro factores provocadores de la elipsis. El más frecuente de ellos es la aná-
fora. El referente de ésta suele ser el sujeto de la oración inmediatamente precedente
(‘Where’s dad?’ ‘(He’s) birthday shopping, I bet’). Como tal, depende del contexto lin-
güístico. El otro ingrediente de idéntica clase de contexto es dummy subject (‘I saw
Rachel yesterday. I brought her flowers and we had a chat.’ ‘(It) clearly did her a lot of
good.’)Los otros dos aspectos, pertenecientes a la esfera situacional, son expresiones
convencionales o idiomáticas (‘Gotta go’)ydeixis.
Existen ciertas restricciones estructurales asociadas a estos cuatro elementos. El pri-
mero de ellos es la persona. En el corpus destaca el estatus preferente de la primera perso-
na como sujeto elidido, hecho directamente relacionado con deixis. La primera persona se
vincula además a oraciones declarativas, mientras que la segunda a interrogativas. Esta
explicación se justifica desde un razonamiento epistémico: es más probable que el hablan-
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te esté familiarizado con los asuntos representados en primera persona, presumiblemente
los suyos propios, que los relacionados y expresados mediante otra persona verbal. Igual-
mente, al poseer el emisor menos conocimiento del receptor, surge la elipsis de segunda
persona en oraciones interrogativas, en número bastante inferior al de la primera.
Las expresiones convencionales constituyen el segundo tipo de restricción, en el
que influyen persona, polaridad entre la primera y segunda persona en parejas de inter-
cambios conversacionales, modalidad interrogativa y semántica verbal.
En el corpus, la mayor parte de estas expresiones incluyen la primera persona, y el
resto, it (‘(It) doesn’t matter’). En algunas ocasiones, se puede omitir el sujeto en ora-
ciones declarativas y no en las interrogativas (‘(I) shall /will do it.’ *‘(You) will do?’).
Además, la polaridad es frecuentemente fija en estos casos, de tal manera que mientras
que es correcto decir ‘(I) wouldn’tmind a coffee’,no lo es su respuesta de contenido
idéntico *‘(You) wouldn’t mind a coffee?’ Se descubre igualmente que ciertos verbos que
requieren conocimiento epistémico son los que se asocian en mayor grado con las expre-
siones convencionales (‘(I) got in late’; ‘(I’d) like a coffee’; ‘(I’m) feeling good’).
El tiempo y aspecto verbales con auxiliares representan la tercera restricción pro-
ducida por los elementos causantes de elipsis. En el futuro es aceptable omitir el sujeto
pero no will (‘(I)’ll go to the football this weekend’), contrariamente al caso de going to,
en el que es correcto suprimir el sujeto y el auxiliar (‘(I’m) going to the football this wee-
kend’). Por otro lado, el aspecto imperfectivo debe eliminarse cuando se elide el sujeto
(‘(You are/It is) looking good’).
En cuanto al nivel sintáctico, en general los sujetos elididos se encuentran en posi-
ción inicial, estructura que coincide con la del imperativo. La escasa ambigüedad resul-
tante se descifra con facilidad gracias a los significados de los verbos (*‘Like a coffee!’
vs ‘Have a coffee’); el tiempo verbal (*‘Got a house!’ vs ‘Get a house’)yel tipo de obje-
to (‘(I’ll) tell you’ vs ‘Tell me’). Asimismo, únicamente se pueden eliminar sujetos en
oraciones principales (ej. ‘(I’ll) tell you if I’ve gotta go’), siempre y cuando no aparezca
inversión del tipo auxiliar-sujeto (*‘Will (you) tell me if you’ve got to go?’). Por otra
parte, la elipsis sujeto-auxiliar parece ocurrir cuando la oración es idiomática, por ejem-
plo: ‘(I’m) sorry’; ‘(I) dunno’; ‘(I) gotta go’.
Desde un punto de vista pragmático, la elisión de sujetos implica connotaciones
distintas a las oraciones sintácticamente completas. Ello es debido a la implicatura resul-
tante de las primeras (significado derivado de la desviación tácita de las máximas con-
versacionales). Dichas implicaturas conllevan un matiz pragmático de desgana y evasión
en el contenido. Por ejemplo, ‘I don’t know’ expresa genuinamente la idea de ‘I thought
about it, but I have no idea’.Por el contrario, en ‘(I) dunno’ se percibe ‘I don’t want to
think about it’,oincluso ‘I don’tcare’.
Respecto a los resultados concernientes a la elipsis en cartas informales, el corpus
indica una abrumadora mayoría de sujetos de primera persona elididos en oraciones coor-
dinadas (concretamente la segunda cláusula). Este hecho se corresponde con el contexto
epistolar en relación a la descripción del escritor de eventos experimentados por él mismo.
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La denominada computer mediated communication (CMC) contrastada en dos
idiomas también es objeto de estudio en relación a marcadores sintácticos y pragmáti-
cos. Lewis (2005) sostiene que, debido a su vertiginosa naturaleza cambiante, este tipo
de interacción no puede identificarse simplemente cotejando sus similitudes y diferen-
cias con el modo oral y escrito, sino que también se deben tener en cuenta otros factores
sociales y materiales.
Esta autora estudia la argumentación en diálogos electrónicos u on-line ingleses y
franceses con participantes anónimos en situaciones de mínima información contextual.
Para ello se basa en dos corpora comparables en inglés (360.000 palabras) y en francés
(400.000 vocablos) procedentes de foros de análoga temática política servidos por cinco
periódicos del Reino Unido y Francia.
Lewis localiza una estructura recurrente de los mensajes integrada por [reacción]
+postura + apoyo. Dentro de dicha estructura se hallan dos marcadores concesivos (of
course ybien sûr)cuyo uso se asemeja más a aquel de la conversación que al del dis-
curso político monológico. En una tabla de frecuencias de porcentajes, Lewis ofrece la
distribución de los seis usos pragmáticos de of course ybien sûr identificados en ambos
corpus: afirmación o negación enfática; introductor de un sub-tema; marcador de conce-
sión; distanciamiento del hablante (ironía o desaprobación); hedging de relevancia;
acompañante de un comentario de la idea previa. Sin embargo, los dos marcadores difie-
ren en su distribución y hábitos de estructuración de la información. Of course aparece
con bastante mayor frecuencia en el corpus, especialmente como un hedge de relevancia
cuya omisión apenas altera el significado global de la oración. En cambio bien sûr se
muestra en construcciones bastante más regulares y específicas. Este hecho realza su
valor de estructuración de la información en contra del de oposición concesiva, que se
representa por certes (“en verdad”, “claro es que”) y il est vrai (que)/c’est vrai (que) (“es
cierto que”). Todas estas vicisitudes entrañan la imposibilidad traductológica de consi-
derar of course ybien sûr equivalentes pragmáticos.
Corpus monolingües e internacionales constituyen también el material de análisis
de unidades sintácticas a nivel oral. En esta línea Nelson (2004) investiga los patrones
estructurales de negative lexical have:(1) Idon’t have (any) money; (2) Ihaven’t any
money; (3) Ihaven’tgot any money; (4) Ihave no money; (5) I’ve got no money.Este
autor identifica la recurrencia de cada modelo en el inglés de las variedades externas o
Outer Circles (Nueva Zelanda, India, Hong Kong y Singapur) en comparación con las
internas o Inner Circles (integradas por Estados Unidos y Gran Bretaña). El autor acla-
ra que se limita a inglés conversacional pues estima que la informalidad y espontaneidad
de este registro proporcionarán preferencias más auténticas de los hablantes.
Mediante una comparación de frecuencias porcentuales, y basándose en los datos
de Estados Unidos y Gran Bretaña suministrados en LGSWE (1999), Nelson corrobora
para el inglés británico tanto su variabilidad como su tendencia del patrón (3). Este resul-
tado contrasta con los dos usos preferidos en inglés americano (mayormente (1) seguido
de (5)), hallados igualmente en LGSWE por Biber et al. Asimismo, el análisis de corre-
PASCUAL PÉREZ-PAREDES - PURIFICACIÓN SÁNCHEZ - PILAR AGUADO - RAQUEL CRIADO
174
lación de Pearson utilizado desvela que las variedades externas conforman un grupo
independiente del inglés americano y británico.
En ninguno de los estudios de las unidades sintácticas y pragmáticas se ha utiliza-
do un análisis de tipo multidimensional. Por otra parte, este apartado, al contrario que los
anteriores, ha revelado la ausencia de objetivos o recomendaciones explícitas de índole
didáctica. El carácter de los estudios es predominantemente descriptivo, con el propósi-
to principal de realizar contrastes bilingües o de investigar ciertos aspectos lingüísticos
en determinadas variedades del inglés.
6. CONCLUSIONES Y PROPUESTAS
La presente revisión de la literatura ha desvelado, como cabía esperar, una amplia
disparidad en lo que se refiere a tipos de análisis, contextos de estudio, registros, núme-
ro de lenguas estudiadas y variedades lingüísticas. La peculiaridad más importante res-
pecto al primer aspecto reside en el escaso empleo de técnicas multidimensionales con
excepción de los trabajos de estructuras complejas. En este sentido parece evidente que
las investigaciones de Biber y su equipo siguen siendo pioneras en el campo, por lo que
es factible que en el futuro mediato no se cuestione el modelo multidimensional origi-
nal. Por otro lado, sorprende que la evolución en el tratamiento computacional de los
datos lingüísticos no haya traído consigo una relectura de las relaciones entre caracterís-
ticas lingüísticas discretas y el concepto de dimensión lingüística.
Las estructuras complejas se han analizado casi exclusivamente en el contexto uni-
versitario y formal, mientras que la minoría de los estudios presenta un registro que cubre
desde la espontaneidad total hasta la formalidad de entrevistas fuera de un contexto uni-
versitario. Además, mientras que en la sección de estructuras mononucleares el tipo de
análisis es primordialmente cualitativo, los artículos de las estructuras complejas son
exclusivamente cuantitativos, quedando los trabajos de los elementos sintácticos y prag-
máticos como casos intermedios. Es evidente que carecemos de un paradigma de análisis
estandarizado que pueda dar respuestas a los intereses investigadores de la comunidad lin-
güística en materia de oralidad.Esto último no ha de verse como una crítica, sino como la
constatación de la diversidad de enfoques que sustancian la praxis investigadora en el
campo. Así, la metodología tradicional de análisis del discurso oral, centrada en gran medi-
da en el ámbito conversacional, se ha ocupado del acto social, mientras que desde el ámbi-
to de la lingüística descriptiva se ha hecho más énfasis en el lenguaje como producto. No
es de extrañar, pues, que existan diferentes paradigmas de investigación que confluyen en
el mismo hecho lingüístico. La metodología multidimensional se articula en este contexto
como una interfaz extremadamente útil para la conjunción del concepto de función y el de
caracterización morfo-sintáctica de los textos.
Asimismo, los trabajos de unidades sintácticas y pragmáticas han sido los únicos que
han mostrado corpus bilingües y monolingües de distinta etiología. Por otra parte, los
informantes de todos los artículos eran hablantes nativos, bien de francés (en uno de los
corpus de Lewis (2005)) o de inglés, aparte del estatus de segunda lengua de este último
EL ÁMBITO DE LA ORALIDAD EN LA INVESTIGACIÓN LINGÜÍSTICA ANGLOSAJONA RECIENTE
175
idioma en los trabajos de de Klerk (2005a y 2005b). Hemos constatado un único estudio
centrado en lengua inglesa cuyos informantes eran tanto americanos hablantes nativos de
inglés como hablantes no nativos de inglés, en concreto alemanes (Müller 2004).
Por último, cabe resaltar el hecho de que ningún trabajo sea de índole longitudinal,
es decir, en el cual se comparen varios corpus de L2 de los mismos sujetos recopilados
en puntos temporales distintos. Precisamente una comparación entre esta producción y
la equivalente de nativos de la lengua en cuestión permitiría delinear semejanzas y diver-
gencias y diseñar las opciones pedagógicas para la enseñanza de lenguas más apropiada
acada contexto educativo.
NOTAS
1. Trabajo realizado dentro del marco del proyecto de investigación 00580/PI/04, Estudio longitudinal y com-
parativo de la producción oral (oralidad) de aprendices de inglés como lengua extranjera a partir del aná-
lisis de un corpus lingüístico oral recopilado y mediante procedimientos de análisis multidimensional,
financiado por la Fundación Séneca de la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia.
2. Deliberadamente excluimos el debate sobre el término texto por ser aquél más propio de la meta-ciencia
lingüística que de la pragmática.
3. British National Corpus.
4. Xhosa English es una sub-variedad del Black South African English.Son hablantes nativos de Xhosa que
han aprendido Inglés como lengua adicional. Los hablantes de Xhosa English no han aprendido inglés con
profesores genuinamente nativos, sino con profesores que pertenecen a segundas o terceras generaciones
de hablantes en Sudáfrica.
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EL ÁMBITO DE LA ORALIDAD EN LA INVESTIGACIÓN LINGÜÍSTICA ANGLOSAJONA RECIENTE
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... Son ellos, el trabajo de revisión de Cortés (2002), quien realiza una historiografía del español hablado en los últimos cincuenta años (entre 1950 y 1999), en el cual da cuenta de periodos, disciplinas, corrientes y aportes significativos de cada corriente. El trabajo realizado por Pérez, Sánchez, Aguado y Criado (2006), quienes examinan la producción científica de los años 2004 y 2005 relacionada con el análisis de la oralidad en la enseñanza de una segunda lengua en el ámbito de la lingüística aplicada. Por último, las memorias del Primer encuentro iberoamericano de estudios sobre oralidad (2011), compiladas por Pinilla y Gutiérrez (2012), donde se recogen los trabajos que adelantan colectivos de investigadores de diversos países (Colombia, México, España, Chile, Perú, Venezuela, entre otros). ...
Book
Perspectives in Lexicology and Corpus Linguistics offers an introduction to words and corpus linguistics. From this foundation it explores the much wider issues that are inevitably raised but somehow marginalized in lexicology (the study of words) and corpus linguistics: how are individual words integrated into language? What are the real benefits of studying the large quantities of text now available in corpora? How do we best conceptualize meaning itself?
Article
This paper investigates the use of the discourse marker by German EFL speakers as compared to its use by American native speakers (NS). The analysis is based on 70 conversations in which pairs of university students retold and discussed a short silent movie they had been shown. All instances of in these conversations were categorised according to the function assumed in the interaction. Of the twelve functions found in the data, nine were used more by the EFL than by the native speakers. The EFL speakers also used more frequently than native speakers did in comparison to the discourse marker , especially in comparable functions of the two markers. Several possible explanations for these results are discussed in the paper; the most likely ones are the respective frequencies of and in German textbooks of English and an overuse of in an attempt to avoid the German-sounding .
Article
Similarities and differences between speech and writing have been the subject of innumerable studies, but until now there has been no attempt to provide a unified linguistic analysis of the whole range of spoken and written registers in English. In this widely acclaimed empirical study, Douglas Biber uses computational techniques to analyse the linguistic characteristics of twenty three spoken and written genres, enabling identification of the basic, underlying dimensions of variation in English. In Variation Across Speech and Writing, six dimensions of variation are identified through a factor analysis, on the basis of linguistic co-occurence patterns. The resulting model of variation provides for the description of the distinctive linguistic characteristics of any spoken or written text andd emonstrates the ways in which the polarization of speech and writing has been misleading, and thus enables reconciliation of the contradictory conclusions reached in previous research.
Article
English is probably least known as a language in which subject ellipsis in finite clauses may occur, given its extensive use of a dummy subject to keep the subject position filled. Subject ellipsis is a common phenomenon for pro-drop languages by definition, since the identity of the subject is morphologically shown by the verbal inflection. However, despite little presence of this subject–verb agreement in English, subject ellipsis is, in fact, a common phenomenon in conversation and casual letters. Based on a small corpus analysis, this paper delineates various features, constraints and connotations surrounding subject ellipsis in English from the viewpoint of syntax, semantics, and pragmatics. Subject ellipsis occurs in the casual register with first person as the predominant referent, but is also triggered mainly by anaphora and conventional expressions. While subject ellipsis under anaphora is restricted to occur immediately after the sentence with the referent, in conventional expressions it occurs without locational constraints, often implying evasive and dismissive motives and therefore discouraging responses. Moreover, it is often claimed that the prerequisite for subject ellipsis is recoverability of the referent and that anaphora, of which ellipsis is a part, creates discourse coherence. This study concludes that while recoverability must be maintained for subject ellipsis to emerge, discourse coherence is, on the contrary, often suspended by subject ellipsis.
Article
This paper investigates the use of multi-word sequences in two important university registers: classroom teaching and textbooks. Following Biber et al. (1999), we take a frequency-driven approach to the identification of multi-word sequences, referred to as 'lexical bundles'. We compare the lexical bundles in classroom teaching and textbooks to those found in our previous research on conversation and academic prose. Structural patterns are described first, and then we present a functional taxonomy, including stance expressions, discourse organizers, and referential expressions. The use of lexical bundles in classroom teaching turns out to be especially surprising, both in frequency and in function. Classroom teaching uses more stance and discourse organizing bundles than conversation does, but at the same time, classroom teaching uses more referential bundles than academic prose. The analysis indicates that lexical bundles - the most frequent sequences of words in a register - are a unique linguistic construct. Lexical bundles are usually not complete grammatical structures nor are they idiomatic, but they function as basic building blocks of discourse. In the conclusion, we discuss the implications of our study for the theoretical status of lexical bundles.
Article
This paper presents a new Multi-Dimensional (MD) analysis of university spoken and written registers. The study is based on analysis of the TOEFL 2000 Spoken and Written Academic Language Corpus (T2K-SWAL), which represents a range of spoken and written registers typical of university life, including both academic registers (e.g., classroom teaching and textbooks) and non-academic registers (e.g., service encounters and university brochures). A new factor analysis was carried out to identify four major 'dimensions' of variation, and the major patterns of variation among university registers are briefly described with respect to those dimensions. In conclusion, the paper notes major points of comparison to the 1988 MD model and points out future directions of research.
Article
  The lexical verb have may be negated in a very wide variety of ways, e.g. I don’t have (any) money/I haven’t any money/I haven’t got any money/I have no money/I’ve got no money. Previous research has shown that the choice of negation pattern distinguishes very clearly between American English (AmE) and British English (BrE). American speakers show a 90 per cent preference for I have no money, while British speakers show an overall preference for I haven’t got any money, though they also frequently use the other available patterns.In this paper I examine the negation of lexical have in corpus data from Great Britain, New Zealand, India, Hong Kong, and Singapore. My initial hypothesis is that the three Outer Circle varieties (Hong Kong, India, Singapore) should tend to follow one or other of the two dominant “models,” that is, they should follow either the American preference or the very different British preference. In fact, the results do not support this hypothesis. The Outer Circle varieties are shown to form a very distinct group of their own, in terms of the negation of lexical have.