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Ciclo Indoor para la salud. Aspectos a considerar para una practica segura. Prevención de problemas y lesiones

Authors:
Ciclo Indoor para la salud.
Aspectos a
considerar para una
practica segura.
Prevención de problemas
y lesiones
Asociación Técnicos y Profesionales de la Actividad Física y el
Deporte
Comunidad Valenciana
Departamento de Formación, Investigación e Innovación Educativa
(España)
Juan Ramón Heredia
Elvar
Miguel Ramón Costa
Raúl García Serrano
anefaerofit@hotmail.com
juanrafitness@hotmail.com
"Aquellos que están enamorados de la práctica sin ciencia son como el piloto que entra en
una nave sin timón o brújula y nunca tiene ninguna certeza de adónde se dirige".
Leonardo Da Vinci
http://www.efdeportes.com/ Revista Digital - Buenos Aires - Año 10 - N° 79 - Diciembre de 2004
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Puede que la lectura del presente capítulo "destape" la reacción de muchos
técnicos en base a que "...tampoco hay que ser tan perfeccionista..." o "...pues si
que hay que complicar la cosa...". Nuestro objetivo, no es precisamente complicar
la, ya de por si, positiva práctica de actividad física, sino al contrario, facilitarla y
hacerla más segura y eficaz, dentro de la exigencia de conocimientos que debe
poseer todos los técnicos del fitness.
El ciclo indoor (desarrollada según programas o registros comerciales con otras
denominaciones como aero-bike, spining, ..) es uno de los programas con mayor auge en los
centros e instalaciones deportivas (IDEA, 1997) y desde nuestro punto de vista, un excelente
medio de desarrollo del fitness cardiovascular, respiratorio y metabólico e incluso muscular, con
grandes ventajas (si se realiza de manera adecuada) sobre el fitness metabólico ya que facilita
poder realizar un volumen importante de trabajo, con implicación de una gran parte de la
musculatura corporal libre de la sobrecarga e impacto que pueden conllevar trabajos como por
ejemplo la carrera.
El ciclo-indoor (adoptamos esta denominación pese al gran número de denominaciones, con
carácter comercial, de la misma actividad) se inició en EEUU por el sudafricano Johny G, como
adaptación del ciclismo tradicional, como alternativa a los entrenamientos y con el fin de evitar
que se vieran interrumpidos por aspectos medio-ambientales (pese a que ya en ciclismo existía
un tipo de entrenamiento en sala, donde la bicicleta se colocaba sobre rodillos giratorios y se
realizaban entrenamientos pedaleando sobre la bici sin desplazamiento).
Lo verdaderamente novedoso, vino de crear una bicicleta estática y en considerar el
entrenamiento colectivo en la misma, a ritmo de música y con posibilidad de estandarizar una
determinada técnica o movimientos pedaleando.
El creador de esta especialidad, Johny G, patentó una marca (spinning®) y un programa
sobre la metodología para su aplicación.
La gran difusión de esta actividad en el mundo del fitness, ha llevado al desarrollo de
programas y marcas entorno a la especialidad de ciclo-indoor, incluso a la "polémica" sobre las
técnicas más adecuadas o inadecuadas de éste o aquel programa.
El objetivo del presente capítulo es, simplemente, asegurarnos una práctica segura y eficaz,
pues no debemos olvidar que pese a los innegables efectos beneficiosos de la práctica de
cualquier actividad física sobre la salud, si dicha práctica se realiza de manera inadecuada
también puede conllevar efectos negativos.
Pero antes de adentrarnos en el detalle de la incidencia de una práctica inadecuada de ciclo-
indoor y las repercusiones a nivel articular, vamos a tratar de identificar una serie de "mitos" o
"creencias" alrededor de dicha práctica, que hemos encontrado muy difundidos entre usuarios y
practicantes de esta especialidad e incluso, en algunos casos, entre técnicos de la misma:
Creencia 1: "Se gastan más calorías en una sesión de ciclo-indoor, que en una de
aeróbic (por ejemplo)"...
Realidad: Es obvio, que el gasto calórico vendrá interrelacionado con el % de masa muscular
implicado en dicha actividad y, en este caso en clases colectivas del tipo aeróbic-step se implica
un mayor número de grupos musculares...pero esto es una primera apreciación.
En diversos estudios (Sutherland R, Wilson J, Aitchison T, Grant S., 1999; Kravitz L, Cisar CJ,
Christensen CL, Setterlund SS., 1993; Stavig, A, P. Francis and M. Buono, 1998; Spears IR,
Cummins NK, Brenchley Z, Donohue C,Turnbull C, Burton S, Macho GA.; Soro, 2004) se estiman
gastos calóricos muy similares entre clases de ciclo y aeróbic, pero deberíamos considerar la
gran incidencia en el componente de densidad de la carga de entrenamiento (relación
entre la duración del esfuerzo y la pausa) es mucho mayor en el caso de la sesión de
aeróbic debido al componente de aprendizaje y asimilación (que son variables y distintos en
función del nivel del cliente y de su capacidad coordinativa y de aprendizaje) de los distintos
bloques o estructuras que componen el producto o coreografía. En el caso del ciclo indoor, y
debido a su carácter cíclico, dichas pausas no existen o están controladas. Ello confiere un
carácter mucho más dinámico y continuo a la propia sesión que, junto a la mayor percepción
de esfuerzo (recordemos una mayor actividad sobre la musculatura del tren inferior, así como
el carácter variable, a nivel de intensidad, de la propia sesión) pudieran conducir a "pensar" que
las sesiones de ciclo son mucho más duras o conllevan un mayor gasto calórico. De todas
formas el desarrollo de investigaciones con un control adecuado de todas las variables podrían
darnos datos mucho más concluyentes, aunque es natural que la carga de la sesión vendrá
determinada por el manejo de los componentes de la misma de manera adecuada por parte del
técnico (tanto en aeróbic, como en ciclo indoor).
Creencia 2: "Es preferible añadir trabajo de brazos al pedaleo a fin de aumentar el
gasto calórico e implicar a la musculatura del tren superior"...
Realidad: Evidentemente, siguiendo con el argumento de la creencia 1, el implicar a grandes y
cuantos más grupos musculares puede ser preferible, ¡pero no siempre ni en cualquier
circunstancia! Debemos contextualizar la propia tarea y el tipo de ejercicio que estamos
realizando y no buscar soluciones "antinatura" que puedan disminuir el beneficio de la misma e,
incluso, poder aumentar el potencial riesgo de lesión de la misma.
En este caso, el trabajo sobre un elemento como es la propia bicicleta y las propias
características del gesto específico parecen no aconsejar el desarrollo de ejercicio de tren
superior-tronco durante el pedaleo, puesto que no se garantiza el correcto control
neuromuscular sobre dichas acciones, así como recorridos y posiciones seguras a nivel articular.
Se han llegado a observar ejercicios con un alto componente de rotación vertebral, flexo-
extensiones de brazos forzando posiciones en dicha articulación la muñeca, ejercicios de brazos
sin apoyo alguno sobre el manillar y con altas velocidades de pedaleo, flexiones y rotaciones de
tronco, etc...
Parece que el sentido común, y especialmente el objetivo de esta práctica (LA SALUD)
aconsejar "limitar" dichas actividades durante el pedaleo y buscar ejercicios para complementar
el trabajo de dicha musculatura con propuesta más eficaces y SEGURAS.
No vamos a incluir en este apartado lo observado en algunos centros e instructores que
desarrollan sesiones más con un objetivo de "espectáculo" donde se realizan acciones como
"pedalear a una pierna", "runnings o sprints al máximo de rpm sin control", "ejercicios encima
de la bicicleta propios de algún equilibrista o artista circense", etc...NO deberíamos olvidar que
pese a que durante la sesión el instructor pueda llegar a experimentar sensaciones de "euforia"
somos "espejos" para nuestros clientes y debemos transmitir la salud y correcta ejecución que
es deseable en el desarrollo de cualquier actividad.
Creencia 3: "No acudo a ciclo-indoor por que te "pone las piernas muy grandes"
(afirmación especialmente detectada en mujeres)...
Realidad: Tal aseveración es bastante común y no encontramos evidencia de que sea
satisfecha con una respuesta totalmente concluyente por parte de los técnicos.
El desarrollo de una actividad como la que nos ocupa, no conlleva parámetros de carga que
impliquen grandes procesos de hipertrofia muscular. De hecho, es una actividad con una
orientación preferente hacia la mejora más del sistema cardiovascular que muscular, pero ello
no significa que no se pueda producir un ligera hipertrofia y, posiblemente, en una fase inicial
del entrenamiento, considerando que las adaptaciones serán específicas e individuales
(distintas para cada sujeto). Dicha posible hipertrofia será, probablemente, limitada por las
características de la actividad e indudablemente por las características fisiológicas inherentes al
propio sexo, pero no esta razonada la creencia de pensar en un aumento importante de la
masa muscular únicamente con el desarrollo de dicha actividad.
Repercusiones anatómicas: análisis previo
La transmisión de fuerza y trabajo en esta especialidad de ciclo-indoor, se efectúa a través
de cinco puntos de contacto: dos anteriores (mano-muñeca), uno central (zona perineal) y dos
inferiores (pie y metatarso).Por todo ello entre los problemas que podemos encontrar entre
practicantes asiduos (debemos considerar el volumen de trabajo semanal que el cliente dedica
a esta especialidad) podemos detallar una gran incidencia entre problemas a nivel de la
rodilla, lumbalgias, cervicalgias y dorsalgias, problemas en extremidades: manos,
tendinitis, problemas en zona genital (relacionados con la superficie de contacto-sillín).
Problemas articulación rodilla
La rodilla es la articulación que desarrolla el mayor trabajo durante la pedalada (Zani, Z.
1997). Las cargas a las que se puede ver sometida sobre la superficie articular de la rodilla
pueden conducir a un desgaste precoz y a la degeneración (condropatía).
Así por ejemplo para una flexión de pierna de 130º la presión sobre la rótula es de 250
kg/cm2. A 145º la presión llega a 420 Kg/cm2 y puede llegar a 900 kg/cm2 cuando la pierna
está flexionada a 90º (Zani, Z. 1998).
El nivel de carga, la altura del sillín y la presión femoro-rotuliana mantienen una relación
proporcional. Imaginemos que el sillín está demasiado bajo, lo cual al forzar una mayor flexión
produce un incremento de la tensión sobre la rótula (IDEA, 1997)
Los tendones son estructuras con escaso aporte sanguíneo y por tanto en inferioridad de
condiciones, respecto al músculo, para soportar cargas y adaptarse al entrenamiento. Es común
que las altas fuerzas ocasionadas sobre los tendones cuadricipitar y rotuliano originen la
aparición de tendinitis y entesitis (Martínez González, 1997) e incluso a roturas del tendón del
cuadriceps en fases avanzadas de tendinitis, e igualmente es posible en deportistas de edad
avanzada y ocurre cuando la rodilla está a 90° de flexión y sometida a un eso de peso
importante, pudiéndose producir la rotura del tendón rotuliano desprendiéndose de su inserción
en la rótula (Martínez González, 1997). Ello no es común en la práctica de ciclo-indoor, pero
debería ser considerada el efecto de sobrecarga y potencialidad lesiva a nivel tendinoso y
meniscal en situaciones con una posición adelantada del sillín donde el mayor momento de
aplicación de fuerza en extensión, la rodilla esté excesivamente adelantada sobre el eje del
tobillo.
También deberíamos considerar un posible excesivo dominio de los extensores sobre los
flexores de la rodilla (a medio-largo plazo) y que podría producir un desequilibrio muscular en
razón al subdesarrollo de fuerzas antagonistas con función compensatoria, frenadora y
estabilizadora, lo cual puede representar un aumento de la vulnerabilidad muscular y actitudes
posturales y de locomoción incorrectas (Werckerle, 1989).
Todo ello deberá considerarse, sobre todo a la hora de introducir ejercicios de estiramiento
de la musculatura extensora.
Durante la pedalada la actividad es desarrollada por acción, fundamentalmente, del
cuadriceps (extensión de rodilla) y de los flexores de cadera (psoas iliaco y recto anterior del
cuadriceps), esto es mucho mas claro en el caso del ciclo-indoor donde la mayoría de las bicis
carecen de pedal automático y poseen cintas o abrazaderas (acción mucho más pendular y
menos circular)
La debilidad del vasto interno del cuadriceps (agravada por el trabajo de la articulación de la
rodilla sin llegar a la extensión completa), ciertas anomalías estructurales y de posición de la
rótula, ángulos Q (ángulo entre eje fémur y el de la tibia) pronunciados (atención sobre todo en
mujeres), niveles de sillín muy bajos (ángulo muslo-pierna >30º), posiciones avanzadas de
rodilla, entre otras, pueden ser causas del desgaste precoz del cartílago femoro-rotuliano (Zani,
Z. 1998)
A este respecto sería muy interesante prescribir ejercicios de fortalecimiento del
cuadriceps (sin carga) en extensiones en los últimos grados a fin de equilibrar el
nivel de tonicidad del cuadriceps (especialmente entre vastos), que corrijan dicho
desequilibrio y con ello la posible tendencia de la rótula a desplazarse hacia fuera.
También demos considerar el trabajo de los extensores del pie (gemelos-soleo) a la hora de
prescribir estiramientos profilácticos y compensatorios (teniendo en cuenta, además su carácter
predominantemente tónico)
En el caso de la posición de pedaleo en pie sobre los pedales es diferente por distintos
motivos, ya que se realiza un adelanto del varicentro y una simultánea apertura del ángulo
entre muslo y tronco (Zani, Z. 1998) llevando gran parte del peso sobre el pedal avanzado,
realizándose un mayor trabajo de extensión, mayor carga además de un trabajo y uso distinto
de los miembros superiores-tronco.
Lumbalgias y problemas lumbares
A este respecto me gustaría empezar contando una experiencia vivida por los autores.
Durante mucho tiempo uno de los autores se ve obligado a realizar entrenamiento
cardiovascular en la bicicleta estática (mal clima para correr, falta de tiempo, etc...) y
normalmente siempre ha sido realizado sin ningún tipo de sujeción en el pedal. Un buen día y,
sinceramente, guiándose más por las recomendaciones de un prestigioso técnico y entrenador,
en lugar de realizar un análisis más detallado, comenzó a realizar los entrenamientos con la
cinta en los pedales. Curiosamente en un plazo de 10 días se iniciaron molestias lumbares y en
ese padeció la primera lumbalgia de mi vida. Un médico de atención primaria diagnosticó dicha
dolencia y refirió su carácter ideopático (desconocido). La dolencia prosiguió durante casi 20
días (ya que se entrenaba de manera suave de vez en cuando en la bicicleta). Pues bien,
pensando, pensando... decidió quitar las cintas de los pedales, seguir entrenando y estirar
mucho los flexores de la cadera, en 3 días desapareció la lumbalgia sin dejar de entrenar!!
Puede ser esto una razón para realizar la afirmación de que hay un efecto causal en la
dolencia y el uso de correas de sujeción, ¡nunca nos atreveríamos a decir tanto!, pero...
El trabajo que se realiza sin cinta en los pedales, se produce por una acción concéntrica-
concéntrica, principalmente del cuadriceps, en cambio cuando trabajamos con cinta el trabajo
de los flexores de la cadera aumenta de manera importante, por lo cual ganan la misma
importancia la necesidad de realizar trabajo compensatorio (estiramiento de dicha musculatura)
(Heredia Elvar, 2002), lo cual debería ser considerado no sólo a la hora de la práctica del ciclo-
indoor, sino también de la prescripción de programas de trabajo cardiovascular en bicicleta
estática.
Además la posición del tronco conlleva un hipodesarrollo de la musculatura abdominal y
algunos músculos implicados en la estabilización de la pelvis (glúteos, isquiosurales...) pudiendo
existir un gran desequilibrio a favor de ciertos músculos como los flexores de cadera (psoas
iliaco y recto anterior cuadriceps)
Vamos a dejar aparte (sería demasiado amplio) el tema de que los practicantes del ciclismo-
indoor posean alteraciones congénitas de la estructura ósea y nos vamos a centrar,
fundamentalmente, en los vicios de posición sobre la bici y paramorfismos.
En el desarrollo de la sesión debemos vigilar una correcta posición en la bicicleta, evitando
ciertos factores posturales predisponentes a estos tipos de problemas y atender a un correcto
trabajo de compensación (a base de estiramientos y tonificación)
En el análisis que debe realizar el técnico está el conocer algunos factores posturales
predisponentes a fin evitar dicho problema, sobre todo en cuestiones referidas a variables
modificables como la altura del sillín, posición retrasada o adelantada del mismo, etc...
Por ejemplo un nivel de sillín excesivamente bajo puede causar lumbalgia de esfuerzo (Zani,
Z. 1998), debido a que la extremidad inferior, no encontrando suficiente espacio en la
extensión, empuja la pelvis fuera del sillín, con la consiguiente hipercifosis dorsal (ver
problemas cervicales y dorsales) y posible lumbalgia, problema que también podría ser causado
con un sillín excesivamente alto(Burke, E. en IDEA, 1997; Zani, Z. 1998) (derivado de un
ángulo entre muslo y pierna inferior a 25º) que puede causar un excesivo desequilibrio de la
pelvis en cada pedalada, con hiperextensión de la musculatura lumbar y cierto componente de
torsión a nivel de columna lumbo-sacra. Esta cuestión se podría ver agravada en presencia de
ciertos problemas, como disimetrías de las extremidades inferiores.
En lo referente a la posición antero-posterior del sillín determina la postura de la pelvis y la
columna vertebral respecto a los pedales (Zani, Z., 1998). Una posición excesivamente
retrasada puede causar una hipercifosis de la columna lumbo sacra, con excesiva tensión del
aparato músculo-tendinoso dorsal y posibles síntomas de tensión o dolor.
Problemas cervicales y dorsales
Si observamos la típica posición sentado sobre la bicicleta, podríamos ver, según la posición
que se adopte sobre la bicicleta, la posible existencia una hiperextensión cervical (a fin de
permitir la observación ocular del practicante), ello tiene una incidencia clara sobre la
musculatura de dicha zona (muchos músculos de la zona ya tiene n, de por si, un carácter
predominantemente tónico) pudiendo dar lugar a entumecimiento, hipertonicidad y
acortamiento de dicha musculatura, sobrecarga del complejo músculo-ligamentoso cervical e
incluso puede favorecer una anquilosis funcional de las vértebras cervicales que, en algunas
situaciones, pueden bloquearse (Zani, Z. 1998), además de otros daños sobre las estructuras
cervicales (daños vertebrales, pellizcamientos arteriales, pinzamiento de las vértebras y daño en
nervios cervicales, desgarros en cartílagos articulares (López Miñarro, P; 1999)
Autores como Zeno Zani (1998) hablan también de una activación de puntos particulares que
denomina "trigger points", que corresponden con pequeñas áreas de hipersensibilidad situadas
en zonas de tejido muscular y fascias donde mayor es la irrigación vascular y las terminaciones
nerviosas. Dicha activación da lugar a un dolor muscular local en su fase inicial y a un dolor
proyectado a lugares más lejanos del músculo de origen (de la nuca a la órbita pasando por la
zona temporal, pudiendo ser origen de una cefalea) en una segunda fase.
En las molestias cervicales también podemos encontrar cierta relación causal entre posición
en la bicicleta y dichas alteraciones (Zani, 1998), así por ejemplo, posiciones reducidas de
retraso del sillín y rodillas adelantadas respecto al eje idóneo se encuentran mayores
incidencias en dichos problemas. Así también manillares especialmente bajos (sillín-manillar) y
pueden dar lugar a fenómenos similares.
Por otro lado podemos observar que una situación incorrecta en la bicicleta puede conllevar
la adopción de posturas desaconsejadas para la columna dorsal como las hipercifosis dorsales
mantenidas (López Miñarro, 1998), con el consecuente estrés estructural inadecuado,
concretado en diversos efectos nocivos (sobrecarga cuerpos y discos intervertebrales, riesgo de
protusión de discos intervertebrales, sobrecarga zona dorsal, elongación muscular y tendinosa,
etc...)
Problemas en extremidades: manos
A pesar de que la acción muscular del antebrazo y de la mano sea reducida respecto a la
extremidad inferior, estas zonas no están exentas de alteraciones. NO es común en el caso del
ciclo-indoor, aunque podría aparecer caso de posiciones incorrectas mantenidas problemas
como la inflamación de un ligamento del canal o túnel carpiano (ligamento o tendón) que se
transmite al nervio (Zani, Z. 1998).
El canal carpiano es un túnel delimitado por los huesos del carpo y el ligamento anular del
carpo, que da paso al nervio mediano y a los tendones flexores de los dedos, estando
flanqueado por el canal de Guyon, a través del cual pasa el nervio cubital y el tendón del
músculo palmar mayor. La sintomatología refiere una sensación de hormigueos (parestesia) en
el territorio del nervio irritado o comprimido, después de una impresión de hinchazón, picazón y
sensación subjetiva de descarga eléctrica, escozor o aplastamiento (Zani, Z. 1998).
Dicha alteración viene determinada por la hiperextensión de la mano (posición incorrecta de
las manos sobre el manillar), además de la distribución anómala del peso sobre la bici (retraso
reducido del sillín o demasiada distancia sillín -manillar)
Tendinitis
Pese a que no suelen ser muy comunes, es posible encontrar problemas o sufrimientos
tendinosos, principalmente ligados a causas de tipo biomecánico, asociadas o no a
paramorfismos. Dichos problemas tendinosos agudos, si se minusvaloran, pueden cronificarse y
dar lugar a tendinopatía, siendo los tendones afectados con más frecuencia el de Aquiles y el
rotuliano.
El tendón de Aquiles, el más voluminoso del cuerpo humano es la inserción del tríceps sural
sobre la parte posterior del calcáneo. La acción mecánica del dicho músculo está más o menos
diferenciada: el sóleo entra en acción primero con efecto fundamentalmente estabilizados, en la
parte inicial del descenso del pedal, mientras el gemelo trabaja mejor como extensor del pie
cuando la pierna está mas estirada (Zani, 1998).
Entre los factores anatómicos predisponentes a dicha tendinitis aquileas está el pie cavo, la
longitud insuficiente del tendón Aquiles y el exceso de pronación del antepié. A nivel
biomecánico y técnico la distancia del sillín al pedal (con importante flexión dorsal del pie), el
retraso de dicho sillín insuficiente, entre otros, son las causas más frecuentes de tendinitis
aquilea.
En caso de la tendinitis rotuliana influye (además de determinados factores anatómicos como
paramorfismos de la rodilla o la ya citada debilidad del vasto interno) factores posturales y
técnicos como el sillín demasiado bajo y/o adelantado, deficiente alineamiento del talón, etc.
(Zani, Z. 1998). Especialmente importante es el caso de un trabajo con el sillín muy bajo,
obligando a la rodilla a trabajar en tensión en todo el recorrido.
Problemas en zona genital
Los puntos de contacto con el sillín están constituidos por la estructura osteomuscular glútea
y por la región perineo-genital (Zani, 1998), estrechamente conectadas se encuentran también
presentes vasos arteriales y venosos y estructuras nerviosas (especialmente el nervio pudendo).
Los problemas o alteraciones con cierta relación causal con el sillín pueden afectar a diversos
sectores de los puntos de contacto mencionados: piel, glándulas y folículos pilosos
(esencialmente y otros como alteraciones del escroto, micción, próstata, etc. (de mucha menor
incidencia en este caso).
Debemos considerar, fundamentalmente, el traumatismo continuo entre las estructuras
superficiales (piel, glándulas sebáceas y sudoríparas y folículos pilosos) y el sillín que pueden
provocar procesos inflamatorios en ocasiones dolorosos (Zani, Z. 1998).
La dermatitis por frotamiento son fenómenos inflamatorios agudos que afectan a la piel de la
región en cuestión y que se manifiestan clínicamente por enrojecimiento de la zona y dolor por
el simple contacto con la ropa.
Pueden ser prevenidas utilizando una ropa interior de algodón y mallots o cullots acolchados.
Suelen curar con la suspensión temporal de la actividad y con pomadas de acción
descongestionante y antiflogística local (Zani, Z. 1998)
Pese a todo, volvemos a incidir en que es un EXCELENTE MEDIO para mejorar nuestro nivel
de fitness, únicamente debemos atender a una correcta, segura y controlada ejecución que
siempre debe ser indicada por el técnico / instructor.
Bibliografía
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Posiciones incorrectas en la bicicleta. Lesiones comunes y sus
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Edit. Dorleta S.A.
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Article
Full-text available
Repetitive internal stress in the perineum has been associated with soft-tissue trauma in bicyclists. Using an engineering approach, the purpose of this study was to quantify the amount of compression exerted in the perineum for a range of saddle widths and orientations. Computer tomography was used to create a three-dimensional voxel-based finite element model of the right side of the male perineum-pelvis. For the creation of the saddle model, a commercially available saddle was digitized and the surface manipulated to represent a variety of saddle widths and orientations. The two models were merged, and a static downward load of 189 N was applied to the model at the region representing the sacroiliac joint. For validation purposes, external stresses along the perineum-saddle interface were compared with the results of pressure sensitive film. Good agreement was found for these external stresses. The saddles were then stretched and rotated, and the magnitude and location of maximum stresses within the perineum were both recorded. In all cases, the model of the pelvis-perineum was held in an upright position. Stresses within the perineum were reduced when the saddle was sufficiently wide to support both ischial tuberosities. This supporting mechanism was best achieved when the saddle was at least two times wider than the bi-ischial width of the cyclist. Stresses in the anterior of the perineum were reduced when the saddle was tilted downward, whereas stresses in the posterior were reduced when the saddle was tilted upward. Recommendations that saddles should be sufficiently wide to support the ischial tuberosities appear to be well founded. Recommendations that saddles be tilted downward (i.e., nose down) are supported by the model, but with caution, given the limitations of the model.