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La ampliación de la Unión Europea: la estabilidad macroeconómica, las reformas estructurales y el sistema financiero en el proceso de convergencia real

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Abstract

Dado el elevado diferencial en renta per cápita entre los miembros actuales y los países candidatos, el principal reto que afrontan estos últimos es avanzar en la convergencia real. Tres factores son esenciales para aumentar el crecimiento económico de estos países de manera sostenida: la estabilidad macroeconómica, las reformas estructurales y el desarrollo del sistema financiero. A pesar de los progresos realizados en el primer ámbito, la consolidación fiscal es aún muy escasa y existen también vulnerabilidades en el ámbito de la sostenibilidad exterior. En cuanto a las reformas estructurales, la estructura económica de estos países es cada vez más similar a la de los países de la UE, gracias a la integración económica y financiera. Además se ha producido una asimilación del entramado institucional con la adopción del acervo comunitario. A pesar de ello, existen aún diferencias institucionales importantes que han de reducirse, además de avanzar en la liberalización de los mercados y la política de competencia. Finalmente, los sistemas financieros siguen siendo muy pequeños y relativamente ineficientes para poder coadyuvar al crecimiento. Será esencial que en los próximos años crezca su tamaño, en especial el del crédito al sector privado, pero de manera controlada para evitar posibles crisis.
LA AMPLIACIÓN DE LA UNIÓN EUROPEA:
LA ESTABILIDAD MACROECONÓMICA,
LAS REFORMAS ESTRUCTURALES
Y EL SISTEMA FINANCIERO
EN EL PROCESO DE CONVERGENCIA REAL
Alicia García Herrero*
Pedro del Río López*
Dado el elevado diferencial en renta per cápita entre los miembros actuales y los países candi-
datos, el principal reto que afrontan estos últimos es avanzar en la convergencia real. Tres fac-
tores son esenciales para aumentar el crecimiento económico de estos países de manera soste-
nida: la estabilidad macroeconómica, las reformas estructurales y el desarrollo del sistema fi-
nanciero. A pesar de los progresos realizados en el primer ámbito, la consolidación fiscal es aún
muy escasa y existen también vulnerabilidades en el ámbito de la sostenibilidad exterior. En
cuanto a las reformas estructurales, la estructura económica de estos países es cada vez más si-
milar a la de los países de la UE, gracias a la integración económica y financiera. Además se ha
producido una asimilación del entramado institucional con la adopción del acervo comunitario.
A pesar de ello, existen aún diferencias institucionales importantes que han de reducirse, ade-
más de avanzar en la liberalización de los mercados y la política de competencia. Finalmente,
los sistemas financieros siguen siendo muy pequeños y relativamente ineficientes para poder
coadyuvar al crecimiento. Será esencial que en los próximos años crezca su tamaño, en especial
el del crédito al sector privado, pero de manera controlada para evitar posibles crisis.
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Palabras clave: integración europea, convergencia económica, reforma estructural, sistema
financiero, UE.
Clasificación JEL: E65, F15, F42, O57, P30.
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* Banco de España.
Las opiniones que se expresan en este artículo son las de los autores y no necesariamente las de la institución que representan.
1. Introducción
El 16 de abril de 2003, se firmó en Atenas el Trata-
do de Adhesión a la Unión Europea (UE) entre un pri-
mer grupo amplio de países candidatos (Chipre, Eslo-
vaquia, Eslovenia, Estonia, Hungría, Letonia, Litua-
nia, Malta, Polonia y la República Checa) y los
actuales miembros. Tras ratificar el Tratado de Adhe-
sión durante 2003, estos diez países pasarán a formar
parte de la UE en mayo de 2004. Para Bulgaria y Ru-
manía, la fecha prevista de adhesión es 2007, mien-
tras que Turquía podrá iniciar las negociaciones de
adhesión a partir de diciembre de 2004 en la medida
en que cumpla con todos los criterios políticos y demo-
cráticos que requiere la UE (en el resto del artículo no
se analiza el caso de Turquía).
En comparación con anteriores ampliaciones1,elac-
tual proceso de adhesión presenta una serie de carac-
terísticas singulares. Como se puede apreciar en el
Cuadro 1, esta ampliación incluye un número de paí-
ses mucho mayor que en cualquiera de las ocasiones
anteriores (12 si se considera que Bulgaria y Rumanía
ya tienen fecha fija de entrada) así como una mayor
extensión geográfica (un millón de kilómetros cuadra-
dos) y un número muy elevado de habitantes (más de
100 millones). Otra singularidad del actual proceso de
adhesión es el elevado diferencial de renta per cápita
de estos países con los actuales miembros, incluso
cuando se ajusta por paridad adquisitiva. En otras pa-
labras, mientras la población y la superficie de la UE
aumentarán aproximadamente en una tercera parte,
el PIB conjunto sólo lo hará en un 5 por 100, de modo
que el PIB per cápita medio de la UE se reducirá en
un 12 por 100. Además, otras características propias
de los países de adhesión harán de la UE un espacio
más heterogéneo: alrededor de un 15 por 100 de la
fuerza laboral de los países de adhesión trabaja en el
sector agrícola, frente al 5 por 100 en los actuales paí-
ses miembros, y la productividad —así como los costes
laborales— son mucho más bajos que en la UE (alre-
dedor de un 40 por 100 respecto a la media)2.
En resumen, la ampliación permitirá a la UE afian-
zarse como uno de los mayores mercados del mundo
aunque, eso sí, con sustanciales diferencias estructu-
rales y de poder adquisitivo entre sus miembros, al
menos en el corto y medio plazo. Dicha heterogenei-
dad, no sólo del poder adquisitivo sino también de la
estructura productiva, es probablemente la mayor di-
ficultad que afrontan tanto la UE como los países de
adhesión para que esta ampliación tenga éxito. Por
ello, el objetivo principal de los países de adhesión es
avanzar en el proceso de convergencia nominal, real y
estructural, con el fin no sólo de facilitar su integra-
ción en la UE y, en consecuencia, el buen funciona-
miento de la misma, sino también de alcanzar un me-
jor nivel de vida.
Para incrementar el grado de convergencia, los países
de adhesión deben impulsar aquellos factores que más
contribuyan a promover el crecimiento económico. Dos
de los más importantes son lograr un marco de estabili-
dad macroeconómica adecuado y avanzar en el proceso
de reformas estructurales. El desarrollo del sistema fi-
nanciero requiere mención aparte, dada su importancia
como catalizador para el crecimiento económico.
En este artículo se ofrece una breve panorámica de la
evolución que han ido experimentando los países de ad-
hesión en términos de convergencia real y se describen
los principales factores que, en nuestra opinión, han
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1Anteriormente se han producido cuatro ampliaciones de la UE: en
1973 entraron Dinamarca, Irlanda y el Reino Unido; en 1981 lo hizo
Grecia; en 1986, España y Portugal; y en 1995 lo hicieron Austria,
Finlandia y Suecia. 2Ver GARCÍA HERRERO y DEL RÍO (2003).
contribuido y contribuirán a dicha convergencia real: la
convergencia nominal, los avances estructurales y, en
particular, el desarrollo del sistema financiero.
2. Convergencia real
El gran diferencial de renta per cápita entre los paí-
ses de adhesión y los países miembros es la muestra
más evidente de la necesidad de acelerar la conver-
gencia real, pese a que no sea un objetivo cuantificado
en los criterios de adhesión a la UE ni en los de Maas-
tricht (para la entrada en la zona del euro). La conver-
gencia real es esencial para facilitar la cohesión den-
tro de la UE y limitar, así, posibles efectos negativos
de perturbaciones asimétricas dentro de la UEM.
En el ámbito de la construcción europea, es habi-
tual asociar el concepto de convergencia real exclusi-
vamente al acercamiento de la renta per cápita, en
términos de paridad de poder compra, respecto a la
media de la UE. En este sentido restringido, la con-
vergencia real de los países candidatos sigue siendo
muy reducida, con una renta per cápita media, en tér-
minos de paridad de poder adquisitivo (PPA), del 45
por 100 de la media comunitaria3. Este cuadro global
esconde diferencias considerables entre los distintos
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UINTA AMPLIACIÓN DE LA UNIÓN EUROPEA
CUADRO 1
PAÍSES DE ADHESIÓN: INDICADORES BÁSICOS, 2001
País Población
(millones) Superficie
(1.000 km2)PIB
(mm euros) PIB pc en PPA
(% media UE) Productividad
(% media UE) Empleo agrícola3
(% total) Tasa de paro3
(%) Comercio UE3
(% total)
Bulgaria ....... 8,5 111 15,2 25 25 8,3 18,6 42,6
Chipre ........ 0,6 9 10,2 74 ... 9,2 5,3 43,1
Eslovaquia ...... 5,4 49 22,3 48 53 9,9 19,4 44,8
Eslovenia....... 2,0 20 20,9 70 71 6,7 6,0 58,0
Estonia ........ 1,4 45 6,2 40 37 7,4 9,1 60,7
Hungría........ 10,0 93 58,0 53 58 6,5 5,6 57,5
Letonia ........ 2,4 65 13,4 33 27 13,5 12,9 57,7
Lituania........ 3,7 65 8,5 39 30 18,0 13,1 45,7
Malta ......... 0,4 0,3 4,0 58 ... 1,9 7,5 48,7
Polonia ........ 38,6 323 196,7 41 38 18,8 20,0 66,3
Rep. Checa ..... 10,3 79 63,3 59 58 5,1 7,3 61,1
Rumanía ....... 22,4 238 44,4 24 32 42,8 8,0 58,2
Media1........ 105,6 1.097 463,1 45 41215,7 13,7 60,3
UE ........... 377,5 3.338 8.814,8 100 100 5,0 7,5 56,1
NOTAS: 1Media ponderada por el PIB. Las tres primeras columnas son la suma del total.
2Media de los datos disponibles.
3Empleo agrícola y comercio con la UE, año 2000; tasa de paro, año 2002.
FUENTES: Eurostat, Comisión Europea y BCE.
3En comparación, los niveles de renta per cápita en términos de PPA
de Grecia, Portugal y España se situaban, en el momento de su
adhesión, entre el 60 por 100 y el 70 por 100 de la media de la UE.
países y dentro de cada país: desde el 25 por 100 de la
media de la UE en los casos de Rumanía o Bulgaria
hasta el 70 por 100 y el 74 por 100 en Eslovenia y Chi-
pre, respectivamente (ver Cuadro 1). Además, de las
56 regiones administrativas en las que se dividen los
países, nueve tienen una renta per cápita inferior al
25 por 100 de la media de la UE, y cuatro muestran
una renta superior al 75 por 100. En cuanto a la evo-
lución en los últimos años, Eslovenia y Estonia han
reducido sus diferenciales de renta con la UE mucho
más rápidamente, en alrededor de diez puntos por-
centuales desde 1994, mientras que otros países,
como la República Checa o Rumanía, han experimen-
tado ligeros retrocesos.
El escaso avance en el proceso de convergencia real
de los países de adhesión viene explicado, fundamen-
talmente, por la desestabilización macroeconómica y
la destrucción de la capacidad productiva que se pro-
dujo en los primeros años de transición, con el des-
mantelamiento de los sistemas de planificación cen-
tralizados. Como se puede apreciar en el Gráfico 1, las
caídas del PIB fueron más intensas en los países bálti-
cos, Rumanía y Bulgaria4. A partir de 1993, los países
candidatos consiguieron alcanzar un crecimiento del
PIB sostenido y, en media, mayor que el de la UE. Los
casos de convergencia real más exitosos han sido Polo-
nia, Eslovaquia, Eslovenia y Estonia, que crecieron en
torno al 4-5 por 100 anual mientras que la recupera-
ción fue más lenta en Bulgaria, la República Checa y
Rumanía (alrededor del 2 por 100 anual) por proble-
mas en el avance de las reformas estructurales y la
presencia de crisis financieras y cambiarias.
En consecuencia, si nos atenemos a la evolución de
la renta per cápita en los últimos 13 años, el proceso
de convergencia real de los países de adhesión no será
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4Ver GARCÍA HERRERO y DEL RÍO (2003).
GRÁFICO 1
PRODUCTO INTERIOR BRUTO
(Índice 1989 = 100)
FUENTE: Comisión Europea y BCE.
60
70
80
90
100
110
120
130
140
1989
1990
1991
1992
1993
1994
1995
1996
1997
1998
1999
2000
2001
Eslovaquia
Rep. Checa
Hungría
Eslovenia
Polonia
40
50
60
70
80
90
100
110
1989
1990
1991
1992
1993
1994
1995
1996
1997
1998
1999
2000
Rumanía
Letonia
Lituania
Estonia
Bulgaria
1989
1990
1991
1992
1993
1994
1995
1996
1997
1998
1999
2000
2001
80
100
120
140
160
180
Chipre
Malta
rápido y podría alcanzarse sólo décadas después de la
entrada de estos países en la UE y en la zona del eu-
ro5. La necesidad de aumentar la cohesión en un plazo
menor de tiempo, además del deseo de mejorar el ni-
vel de vida de los nuevos socios, explica la importancia
de identificar los factores que aceleran el proceso de
convergencia real en esta Europa ampliada.
La literatura económica6se ha concentrado en la
acumulación de capital físico y de capital humano, así
como en el progreso tecnológico (Levine y Renelt,
1992; Mauro, 1995; y Sachs y Warner, 1995). La situa-
ción de los países candidatos es más desfavorable por
el lado del capital físico mientras que están relativa-
mente bien dotados en términos sanitarios y de edu-
cación. Los niveles de progreso tecnológico no son muy
distintos de los del resto de la periferia europea.
Otros estudios más recientes han puesto de mani-
fiesto que el entorno macroeconómico general incide
sustancialmente sobre los anteriores factores tradi-
cionales del crecimiento económico (Fischer et al.,
1998; o Christoffersen y Doyle, 2000). En concreto,
Fischer et al. (1996) atribuyen el colapso de la produc-
ción de los primeros años de la transición a los efectos
desestabilizadores de unas políticas fiscales demasia-
do laxas, la monetización de los déficit públicos y las
crisis cambiarias, elementos que, en conjunto, provo-
caron altas tasas de inflación, e incluso hiperinflacio-
nes, en algunos de esos países.
También se subraya cada vez más la importancia de
las reformas estructurales para aumentar el creci-
miento potencial de una economía, incluso admitien-
do que las reformas liberalizadoras pueden tener efec-
tos negativos inicialmente, como quedó patente en las
grandes pérdidas de capacidad industrial en ciertos
países, antes de rendir beneficios posteriormente
(Hernández-Cata, 1997). Adicionalmente, las refor-
mas institucionales, que incluyen, entre otras cosas,
la introducción de sistemas democráticos, un clima de
gestión empresarial adecuado, una aplicación eficien-
te de las leyes y la lucha contra la corrupción están
asociadas a un mayor crecimiento, aunque no sea fácil
determinar cuál es la relación de causa-efecto (de
Melo et al., 1997). Por último, el desarrollo del sector
financiero es un factor importante de crecimiento, a
través de la canalización del ahorro hacia las inversio-
nes más productivas y una mejor asignación del capi-
tal. En los siguientes apartados pasamos a analizar
estos factores —macroeconómicos, institucionales y fi-
nancieros— para los países candidatos.
3. Estabilidad macroeconómica
Las políticas de estabilización macroeconómica que
se llevaron a cabo por los países candidatos desde los
primeros compases de la transición tuvieron como pri-
mer objetivo controlar la inflación. Aun así, la liberali-
zación de precios, la apertura al comercio internacio-
nal y a los flujos de capitales, y la monetización de dé-
ficit públicos, provocaron tasas de inflación de al
menos dos dígitos, en la mayoría de los países7. Así, se
introdujeron programas de estabilización que, con fre-
cuencia, implicaban el uso de un ancla de tipo de cam-
bio (con la excepción de Bulgaria y Eslovenia, por
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UINTA AMPLIACIÓN DE LA UNIÓN EUROPEA
5En GARCÍA HERRERO y DEL RÍO (2003) se muestran simulaciones, en
base a anteriores ampliaciones, según la cuales si los actuales países de
adhesión creciesen un 5 por 100 anual en términos reales —en realidad
superior a la media de los últimos trece años— y la UE lo hiciese en un
2,5 por 100, tardarían en media entre quince y veinte años en alcanzar
la media de la renta per cápita que tenían Grecia, Portugal y España en
el momento de su adhesión.
6Para una revisión de la literatura, véase CAMPOS y CORICELLI (2002).
7Los países bálticos, Bulgaria, Rumanía y, en menor medida, Polonia y
Eslovenia padecieron períodos de hiperinflación, mientras que la
República Checa, Hungría y Eslovaquia alcanzaban tasas en torno al 50
por 100.
falta de reservas) y una rápida consolidación fiscal,
además del establecimiento de bancos centrales inde-
pendientes. El éxito de estos programas se puede
apreciar en la rápida reducción de la inflación en los
países de Europa central y en los países bálticos en los
años inmediatamente posteriores y en la reducción
más gradual en el último período. En Bulgaria y Ru-
manía, sin embargo, las tasas de inflación se mantu-
vieron elevadas durante toda la década de los noventa
y el proceso de desinflación se interrumpió brusca-
mente en 1997 y 1998, respectivamente, por crisis po-
líticas y cambiarias que colocaron la inflación en tasas
de tres dígitos, que posteriormente se han logrado re-
ducir notablemente, especialmente en Bulgaria con la
introducción de una caja de conversión. En resumen,
en 2002, todos los países en adhesión, excepto Ruma-
nía, han conseguido reducir la inflación hasta niveles
de un solo dígito y, en algunos casos, incluso se han si-
tuado debajo de la media de la UE. Aun así, es impor-
tante notar que la situación actual se debe en parte a
factores especiales, como la evolución favorable de los
componentes más volátiles del índice de precios, en
especial los alimentos y la energía, la desaceleración
económica y la fuerte apreciación nominal del tipo de
cambio en los países con regímenes más flexibles, es-
pecialmente la República Checa y Hungría.
La reducción —o el mantenimiento— de la inflación
en tasas cercanas a las de la zona del euro es un ele-
mento crucial de estabilidad macroeconómica y criterio
de cumplimiento obligado para la entrada en la zona
del euro. Entre los factores que podrían causar aumen-
tos en la inflación o, al menos, contribuir a su persis-
tencia cabe destacar el aún alto porcentaje de precios
administrados (entre el 13 por 100 y el 30 por 100 de la
cesta del IPC). Éstos deberán ser liberalizados antes de
la entrada de estos países en la zona del euro con los
consiguientes aumentos ad-hoc de la inflación. Otro
problema es el sistema de indiciación de los salarios
nominales a la inflación pasada, muy extendido en un
buen número de países. A esto se añaden las políticas
fiscales excesivamente expansivas que la mayoría de
estos países han llevado a cabo en los últimos dos años
(con la clara excepción de Estonia). Los sustanciales
desbordamientos del déficit público registrados recien-
temente en la República Checa, Hungría, Polonia y
Eslovaquia son motivo de preocupación, pues se unirán
a las presiones para aumentar el gasto, provenientes
del proceso de adhesión, tales como los ajustes imposi-
tivos, las necesidades de infraestructura o los gastos
necesarios para la adopción del acervo comunitario.
En este contexto, es importante recordar que una
parte del diferencial de inflación entre los países can-
didatos y de la zona del euro es inherente al proceso
mismo de convergencia. Este es el llamado efecto Ba-
lassa-Samuelson, según el cual el aumento de sala-
rios, y por tanto de precios, generado por un mayor
crecimiento de la productividad en el sector comercia-
lizable que en el no comercializable, a medida que el
país converge con el resto de la UE8. Dicho efecto que,
según los últimos estudios9, parece ser relativamente
limitado —no más de 2 puntos porcentuales—, produ-
cirá una apreciación de sus tipos de cambio reales y,
especialmente en los países que mantienen tipos de
cambio fijos, una mayor inflación.
En cuanto al tipo de cambio —elemento crucial para
alcanzar la convergencia nominal con la zona del
euro— las estrategias de tipos de cambio de los países
de adhesión han tenido en cuenta, en general, el marco
global de política económica y las condiciones de cada
país. Así, la mayoría de países en transición optaron,
en las etapas iniciales del proceso, por un tipo de cam-
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140
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UINTA AMPLIACIÓN DE LA UNIÓN EUROPEA
8Esto requiere que los salarios aumenten en toda la economía, y no
sólo en el sector comercializable, lo que se producirá si existe movilidad
laboral entre sectores.
9Para un resumen ver GARCÍA HERRERO y DEL RÍO (2003).
bio fijo o semifijo, para anclar las expectativas de infla-
ción. Desde mediados de los años noventa, especial-
mente tras la crisis asiática y la puesta en cuestión de
la viabilidad de los regímenes de tipo de cambio semifi-
jos (soft-pegs), varios países han ido adoptando una
mayor flexibilidad cambiaria, después de que la infla-
ción se hubiera conseguido reducir a tasas mucho más
manejables. En la actualidad, los países de adhesión
siguen una variedad de estrategias de tipo de cambio,
que cubren toda la gama de opciones, desde las cajas de
conversión hasta la libre flotación. Bulgaria, Estonia y
Lituania tienen una caja de conversión ligada al euro;
Letonia y Malta mantienen un tipo de cambio fijo res-
pecto a una cesta de monedas; Chipre y Hungría tienen
un régimen de tipo de cambio que replica unilateral-
mente el Mecanismo de Cambios Europeo (MCT-II),
con una paridad central fijada oficialmente y bandas
de fluctuación del ±15 por 100; Rumanía, Eslovaquia y
Eslovenia mantiene una flotación sucia; y Polonia y la
República Checa un régimen de libre flotación.
Por último, la política fiscal está llamada a ser uno
de los retos principales para la adopción del euro, por
los elevados déficit que se han acumulado en la mayo-
ría de los países en los últimos años (en un 4,5 por 100
del PIB en media en 2002), después de los esfuerzos de
consolidación presupuestaria que se habían realizado
durante los años noventa. Los motivos fundamentales
de este deterioro están en parte relacionados con la
transición, como la reestructuración empresarial y
bancaria, y con factores cíclicos, como la caída de los in-
gresos fiscales por la desaceleración económica, pero
también con factores discrecionales, como los aumen-
tos de gasto en años de elecciones. Además, los países
en adhesión deberán hacer frente a numerosas necesi-
dades de gasto público —especialmente de inversión—
para continuar en la senda de convergencia real.
A pesar de la difícil situación fiscal es importante
notar que la deuda pública se mantiene en niveles re-
lativamente bajos, respecto a la media europea, en la
mayoría de los países en adhesión, con las excepciones
de Bulgaria, Hungría, Chipre y Malta, que se acercan
a la media de la UE.
Aun así, la consolidación fiscal no es sólo un impe-
rativo para la adopción del euro, plasmada en los cri-
terios de convergencia de mantenimiento del déficit
por debajo del 3 por 100 del PIB y de la deuda por de-
bajo del 60 por 100. También es necesaria para hacer
frente a los elevados desequilibrios externos de la ma-
yoría de estos países (en media del 4 por 100 del PIB
en los últimos dos años), sobre todo si se reducen las
entradas de inversión directa extranjera (IDE). Para
que esta reducción no se produzca, dado el práctico
agotamiento del proceso privatizador, sería necesario
aumentar la IDE en nuevas empresas (greenfield in-
vestment). Otra posibilidad es que aumente la finan-
ciación más volátil y de coste más variable para finan-
ciar el déficit de cuenta corriente. El problema deriva-
do de esta recomposición de flujos no es sólo su mayor
volatilidad sino también la introducción de un carác-
ter más procíclico en las políticas fiscales10. La última
posibilidad, que únicamente podrá ser realidad en el
medio plazo, es aumentar el ahorro interno a través
del desarrollo de los mercados financieros internos.
Otra ventaja del mantenimiento de políticas fiscales
prudentes, en línea con el Pacto de Estabilidad y Cre-
cimiento, es evitar que la política monetaria se en-
cuentre sola en la persecución del objetivo de estabili-
dad de precios, lo que podría afectar negativamente a
la convergencia real, por los excesivamente elevados
tipos de interés reales consecuencia de dicha política.
Otro factor adicional para evitar un posible trade-off
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UINTA AMPLIACIÓN DE LA UNIÓN EUROPEA
10 En otras palabras, el gasto tenderá a aumentar en tiempos de
bonanza, cuando la disponibilidad de financiación es mayor y más
barata, y se reducirá en tiempos difíciles, cuando el acceso a los
mercados internacionales es más caro y difícil.
entre la consolidación fiscal y la convergencia real es
que los recortes de gasto se realicen en las partidas
que menos contribuyen a aumentar la eficiencia (no
en la inversión pública) y el crecimiento económico y/o
que los aumentos de impuestos no produzcan excesi-
vas distorsiones.
4. Reformas estructurales
Como se mencionó anteriormente, las reformas es-
tructurales e institucionales son elementos clave en el
proceso de convergencia real, no sólo porque formen
parte de la convergencia en un sentido más amplio,
sino porque también son condiciones necesarias para
aumentar el crecimiento potencial de la economía.
La adopción del acervo comunitario para acceder a la
UE incluye una serie de reformas, muchas de ellas de
carácter estructural. En concreto los dos criterios econó-
micos de Copenhague requieren, por un lado, la existen-
cia de una economía de mercado en pleno funcionamien-
to y, por otro, la capacidad de hacer frente a la presión
competitiva y a las fuerzas del mercado dentro de la UE.
La existencia de una economía de mercado en pleno
funcionamiento conlleva la liberalización de los pre-
cios y el comercio, la ausencia de barreras a la entrada
y la salida del mercado, la existencia de un sistema le-
gal que incluya la protección de los derechos de pro-
piedad y el cumplimiento de la ley y los contratos.
Otro aspecto crucial es haber alcanzado un grado sufi-
ciente de estabilidad macroeconómica, tanto en lo que
se refiere a la inflación como a la sostenibilidad de las
finanzas públicas y de la balanza por cuenta corrien-
te. Además, el sistema financiero debe estar lo sufi-
cientemente desarrollado como para poder canalizar
el ahorro hacia las inversiones más productivas.
Por otro lado, la capacidad de hacer frente a la pre-
sión competitiva y a las fuerzas del mercado dentro de
la UE necesita, además del requisito anterior, de una
cantidad suficiente de capital humano —y por tanto de
educación e investigación— y de capital físico, en espe-
cial infraestructuras. También, deberá reducirse el
grado de influencia estatal sobre la actividad del país a
través de la política de subsidios, políticas de compe-
tencia y comercial. Por último, será necesario alcanzar
un elevado nivel de integración con la UE, comercial y
económica en general, que reduzca la probabilidad de
que estos países sufran shocks asimétricos.
La situación de los países candidatos en lo que se re-
fiere a la convergencia estructural es muy variada. Se-
gún los últimos informes regulares de la Comisión Eu-
ropea, en los que evalúa anualmente el progreso de los
países de adhesión en el cumplimiento del acervo comu-
nitario, se concluye que Chipre y Malta ya son países
con una economía de mercado en funcionamiento y reú-
nen las condiciones necesarias para hacer frente a la
presión de la competencia y a las fuerzas del mercado
dentro de la UE. Por otro lado, dichos informes conclu-
yen que Eslovaquia, Eslovenia, Estonia, Hungría, Leto-
nia, Lituania, Polonia y la República Checa ya son eco-
nomías de mercado aunque aún tienen que tomar medi-
das adicionales para estar en condiciones de hacer
frente a la presión de la competencia y a las fuerzas del
mercado dentro de la UE en un plazo relativamente bre-
ve. Por último, Bulgaria ya se considera una economía
de mercado pero se espera que sólo en el medio plazo
consiga hacer frente a las presiones competitivas y Ru-
manía todavía tiene que seguir avanzando para conver-
tirse en una economía de mercado. En el Cuadro 2 se
pueden apreciar los avances que los países en transición
han realizado en el proceso de reformas estructurales,
de acuerdo con los indicadores de transición del Banco
Europeo de Reconstrucción y Desarrollo (BERD)11.
AGOSTO-SEPTIEMBRE 2003 NÚMERO 809
142
LA
Q
UINTA AMPLIACIÓN DE LA UNIÓN EUROPEA
11 Dado el enfoque de esta institución en los países en transición, se
excluyen Chipre, Malta y Turquía.
Analizando la situación área por área, en lo que se
refiere a la introducción de una economía de mercado,
los países en adhesión han avanzado más rápidamen-
te en la privatización —especialmente en el sector in-
dustrial, salvo en Rumanía, y en el bancario, salvo en
Eslovenia— y en la reestructuración empresarial. Por
su parte, Polonia aún debe avanzar en la reestructu-
ración y en la privatización de parte del sector agríco-
la y en el del acero. En cambio, en general se ha
avanzado menos en la liberalización de los mercados y
la política de competencia. En el ámbito de la desregu-
lación de precios administrados aún se deben realizar
AGOSTO-SEPTIEMBRE 2003 NÚMERO 809
143
LA
Q
UINTA AMPLIACIÓN DE LA UNIÓN EUROPEA
CUADRO 2
PAÍSES DE ADHESIÓN: INDICADORES DE TRANSICIÓN*
Bulgaria Eslovaquia Eslovenia Estonia Hungría Letonia Lituania Polonia Rep.
Checa Rumanía
Tamaño sector privado (% PIB) ............. 70 80 65 75 80 65 70 75 80 65
Reformas institucionales:
Empresas
Privatización a pequeña escala............. 4 4+ 4+ 4+ 4+ 4+ 4+ 4+ 4+ 4
Privatización a gran escala ............... 4 434433+3+43+
Gestión y reestructuración ................ 2+ 3 3 3+ 3+ 3 3 3+ 3+ 2
Mercados
Liberalización de precios ................. 3 3 3+ 3 3+ 3 3 3+ 3 3+
Comercio y sistema de tipo de cambio ....... 4+ 4+ 4+ 4+ 4+ 4+ 4+ 4+ 4+ 4
Política de competencia.................. 2+ 3 3 3 3 2+ 3332+
Instituciones financieras
Reforma bancaria, liberalización tipos de interés. 3 3+ 3+ 4– 4 3+ 3 3+ 4– 3–
Mercados capitales e instituciones no bancarias . 2 2+ 3– 3 4– 2+ 3 4– 3 2
Infraestructuras:
Telecomunicaciones .................... 3 2+ 34433+443
Energía eléctrica ...................... 3+ 334433333
Ferrocarriles ......................... 3 2+ 3+ 4 3+ 3+ 2+ 4 2+ 4
Carreteras........................... 2+ 2+ 3 2+ 3+ 2+ 2+ 3+ 2+ 3
Agua y aguas residuales ................. 3 2+ 4443+3+443
Reformas legales:
Derecho mercantil
Total .............................. 4– 3+ 4– 4– 4– 4– 4– 3+ 3 4
Cobertura ........................... 4 3+ 4– 3+ 4– 4– 4– 4– 3 4
Efectividad .......................... 4 3+ 4 4 4 4 4 3 3 4
Leyes financieras
Total .............................. 3 3 4 4 4 3 3+ 3+ 3 3+
Cobertura ........................... 3344433+43+4
Efectividad .......................... 3 3 4 3+ 4 3 4 3 3 3
NOTA: * Escala de medida: de1a4+donde 1 significa escaso o ningún cambio respecto a una economía planificada y 4+ significa el estándar de una economía
de mercado avanzada.
FUENTE: BERD.
ajustes en la mayoría de los países, si bien se han con-
seguido bastantes progresos.
Las condiciones de entrada y salida del mercado
han alcanzado, en general, grados suficientes de flexi-
bilidad y eficiencia. Los derechos de propiedad están
bien establecidos y se han logrado importantes avan-
ces en la legislación aunque son necesarias mejoras
en los procedimientos de quiebras y en la capacidad
administrativa en general para reforzar la eficiencia.
Los aspectos de sostenibilidad macroeconómica ya se
han analizado en la sección anterior y el desarrollo fi-
nanciero se hará en la siguiente.
En cuanto a la capacidad de hacer frente a la pre-
sión competitiva, se han realizado progresos impor-
tantes en la renovación de las infraestructuras, en es-
pecial la electricidad, las telecomunicaciones y el tra-
tamiento de las aguas residuales, pero aún hay mucho
por hacer en otras áreas, como los ferrocarriles y las
carreteras. Además, los avances son muy desiguales
por países, destacando por encima de los demás Esto-
nia, Hungría y Polonia. Por lo que se refiere a las re-
formas legales, se han adoptado leyes comerciales y fi-
nancieras compatibles, en general, con los estándares
internacionales, y encaminadas a transponer el acer-
vo comunitario, aunque queda un amplio margen de
mejora respecto a la implementación y efectividad de
las mismas.
Por último, la integración con las economías de la
UE se ha acelerado en el ámbito comercial y financie-
ro. Como se aprecia en el Cuadro 1, en la mayoría de
los países de adhesión el porcentaje de comercio con la
UE representa más del 50 por 100 del total, siendo su-
perior a la media de los países miembros. Además,
como se verá posteriormente, un porcentaje muy ele-
vado de las instituciones financieras de los países en
adhesión son propiedad de inversores europeos y los
flujos financieros —tanto los de inversión directa
como los de cartera— provienen por la mayor parte de
la UE. Por otro lado, la estructura productiva también
se ha ido aproximando a la de los países de la UE, con
una reducción del peso del sector agrícola del 8 por
100 al 5 por 100 del PIB entre 1995 y 2001 (compara-
do con un 2 por 100 en la UE), al igual que lo ha hecho
la industria, mientras que el sector servicios ha pasa-
do del 54 por 100 al 60 por 100 del PIB (frente al 70
por 100 en la UE). Además, las estructuras de expor-
tación de estos países se han enfocado cada vez más,
en general, hacia productos relativamente intensivos
en capital o en tecnología, como es el caso de la UE.
La contrapartida de estos cambios de composición
sectorial del PIB ha sido el incremento de las tasas de
desempleo, consecuencia del desmantelamiento de in-
dustrias y de la reconversión agraria. Como se ve en el
Cuadro 1, en más de la mitad de los países de adhe-
sión las tasas de desempleo son bastante más eleva-
das que la media de la UE. Además, los cambios secto-
riales en la producción no han venido acompañados en
la misma medida de cambios sectoriales en el empleo,
especialmente elevado aún en la agricultura. La si-
tuación actual de los mercados de trabajo difiere nota-
blemente por países, reflejando efectos cíclicos recien-
tes pero, sobre todo, diferencias estructurales. Los
países de adhesión han conseguido sustanciales pro-
gresos en la liberalización de los mercados laborales,
en especial en lo que se refiere a los mecanismos de
negociación, en los que predomina la descentraliza-
ción a nivel de empresa, pero persisten deficiencias en
otros aspectos. Por otra parte, existen salarios míni-
mos obligatorios en todos los países, aunque su in-
fluencia en los mercados de trabajo es variable. La
movilidad laboral es en general baja, a causa en parte
de los elevados costes de traslado y de la vivienda. En
cuanto a la rigidez de las medidas de protección del
empleo, las regulaciones en estos países son más com-
parables a los países más restrictivos de la UE, con
notables excepciones como Hungría y Estonia.
AGOSTO-SEPTIEMBRE 2003 NÚMERO 809
144
LA
Q
UINTA AMPLIACIÓN DE LA UNIÓN EUROPEA
En casi todos los países la reforma del sistema de
pensiones es una de las áreas clave relacionada con la
sostenibilidad fiscal a medio plazo. Con la excepción
de Chipre, que pasó a un sistema basado en tres pila-
res en 1980, en la mayoría predomina un sistema ba-
sado en el primer pilar, con los riesgos presupuesta-
rios consiguientes. Todos los países pretenden refor-
mar, y algunos ya lo han hecho, este primer pilar,
relacionando más estrechamente las prestaciones con
las contribuciones individuales, y en algunos casos re-
trasando la edad de jubilación. Además, se prevé esta-
blecer un segundo y un tercer pilar, destacando Hun-
gría en este aspecto.
En resumen, los países de adhesión han realizado
progresos considerables en las reformas estructura-
les. Sin embargo, y pese a diferencias notables entre
países, persisten deficiencias, fundamentalmente en
los ámbitos de reestructuración empresarial de algu-
nos sectores, de los mercados laborales y del sector fi-
nanciero. Dada la importancia de estos factores es-
tructurales, además de la renta per cápita, para al-
canzar una convergencia sostenible, parece necesario
que los países de adhesión completen cuanto antes el
proceso de transición con las reformas estructurales e
institucionales que aún no se han llevado a cabo.
5. Sector financiero
El desarrollo del sector financiero merece mención
aparte por la cada vez mayor importancia que se le
otorga en la literatura del crecimiento económico12.
Los canales más importantes por los que el desarrollo
financiero contribuye al crecimiento económico son: la
mayor capacidad de atracción de ahorro susceptible
de ser utilizado en proyectos de inversión rentables, la
gestión del riesgo de crédito y el aumento de la pro-
ductividad total de los factores que se deriva de una
intermediación más eficiente de los recursos. Además,
la ausencia de movilidad perfecta del capital —o, al
menos, la existencia de un sesgo nacional en la asig-
nación del ahorro— pone de manifiesto la necesidad
de desarrollar los sistemas financieros internos para
fomentar el ahorro interno y aumentar así el creci-
miento económico.
Los países de adhesión se caracterizan por un nivel
de desarrollo de sus sistemas financieros particular-
mente bajo, no sólo en términos de tamaño del mismo
sino también de eficiencia. Si se les compara con los
países del Sudeste Asiático, con una renta per cápita
similar, el total de activos financieros de los países de
adhesión es alrededor de un tercio, en media. La com-
paración con los países miembros de la UE es aún más
desfavorable para los países en adhesión.
El modelo de desarrollo financiero que han seguido
los países candidatos se ha basado en el sistema ban-
cario y no en el mercado de capitales. A pesar de ello,
los activos bancarios son apenas un quinto, en media,
de la media europea (ver Gráfico 2), aunque Chipre y
Malta son claras excepciones. Incluso si se les compa-
ra con los activos que tenían los países en anteriores
procesos de adhesión, como puede ser el caso de Espa-
ña en 1986, no alcanzan la mitad de los activos de este
país en esa fecha.
El crédito al sector privado —que no sólo muestra el
tamaño sino también el grado de eficiencia del siste-
ma al ser, habitualmente más beneficioso para el cre-
cimiento que el crédito bancario al sector público—
muestra la misma situación (ver Gráfico 2). Una me-
dida más directa de la relativamente baja eficiencia
del sector bancario es el diferencial entre los tipos so-
bre depósitos y créditos que —excepto en Malta y
AGOSTO-SEPTIEMBRE 2003 NÚMERO 809
145
LA
Q
UINTA AMPLIACIÓN DE LA UNIÓN EUROPEA
12 Desde BAGEHOT (1873) y SCHUMPETER (1911), que ya atribuían
un papel esencial al sector financiero en el crecimiento económico, se
han publicado numerosos artículos confirmando esta hipótesis (LEVINE,
1991; y KING y LEVINE, 1993a y 1993b).
Hungría— es superior a la media de la zona del euro
en los países en adhesión aunque la diferencia se ha
ido reduciendo con el tiempo (ver Gráfico 3).
Los mercados de capitales están en una situación
aún más débil que el sistema bancario. La capitaliza-
ción bursátil es muy inferior a la media europea, que
es similar a la de España (ver Gráfico 2). Aun así exis-
ten diferencias importantes entre países, debidas en
buena medida a los procesos de privatización que si-
guieron13. También el mercado de bonos está poco de-
sarrollado —en un 30 por 100 del PIB en media res-
AGOSTO-SEPTIEMBRE 2003 NÚMERO 809
146
LA
Q
UINTA AMPLIACIÓN DE LA UNIÓN EUROPEA
GRÁFICO 2
TAMAÑO DEL SECTOR FINANCIERO
NOTA: * Media simple.
FUENTES: BCE, FMI (IFS) y Bancos Centrales de los países candidatos.
NOTA: * Media simple.
FUENTES: BCE, FIBV y Bancos Centrales y Bolsas de Valores de los países
candidatos.
0
50
100
150
200
250
300 Zona del euro
España (nivel en el momento de ingresar
en la UE en 1986)
ACTIVOS BANCARIOS, 2001
(Datos en % del PIB)
Rumanía
Bulgaria
Lituania
Hungría
Polonia
Estonia
Letonia
Eslovenia
Eslovaquia
Rep. Checa
Malta
Chipre
Candidatos-12*
Candidatos-10*
CAPITALIZACIÓN BURSÁTIL, 2001
(Datos en % del PIB)
Rumanía
Bulgaria
Lituania
Hungría
Polonia
Estonia
Letonia
Eslovenia
Eslovaquia
Rep. Checa
Malta
Chipre
Candidatos-12*
Candidatos-10*
0
10
20
30
40
50
60
70
80 Zona del euro
España
GRÁFICO 2 (continuación)
TAMAÑO DEL SECTOR FINANCIERO
NOTA: * Media simple.
FUENTE: FMI (IFS).
CRÉDITO BANCARIO AL SECTOR PRIVADO, 2001
(Datos en % del PIB)
Rumanía
Bulgaria
Lituania
Hungría
Polonia
Estonia
Letonia
Eslovenia
Eslovaquia
Rep. Checa
Malta
Chipre
Candidatos-12*
Candidatos-10*
0
20
40
60
80
100
120
140
Zona del euro
España
13 Polonia es el país con el mercado bursátil más líquido. Dicho país,
junto con Hungría y Estonia, eligió un proceso de privatización por oferta
pública mientras que la República Checa y Eslovaquia optaron por un
esquema de mesa (vouchers).
pecto al 70 por 100 de la UE— como consecuencia de
los bajos niveles de deuda pública comerciable que se
acumularon cuando eran economías planificadas y las
políticas fiscales prudentes que se han mantenido
desde entonces. La escasez de deuda pública ha difi-
cultado el desarrollo de los mercados de deuda corpo-
rativa, al no existir suficiente liquidez para crear ben-
chmarks de referencia. Es interesante notar que el
bajo desarrollo del mercado de deuda interna no es
consecuencia de la fuerte presencia de deuda externa,
es decir de una sustitución por tenedores externos. De
hecho, el volumen de deuda externa es muy inferior a
la media de la zona del euro, en todos los países candi-
datos (ver Gráfico 4).
Este limitado desarrollo financiero tiene sus oríge-
nes en el largo período en el que la mayoría de estos
países han funcionado como economías planificadas
AGOSTO-SEPTIEMBRE 2003 NÚMERO 809
147
LA
Q
UINTA AMPLIACIÓN DE LA UNIÓN EUROPEA
GRÁFICO 3
EFICIENCIA Y RENTABILIDAD
NOTA: * Media simple.
FUENTE: FMI (IFS).
NOTA: * Media simple.
FUENTES: FMI y estadísticas nacionales.
TIPOS DE INTERÉS CRÉDITOS Y DEPÓSITOS, 2001
Bulgaria
Lituania
Hungría
Polonia
Estonia
Letonia
Eslovenia
Eslovaquia
Rep. Checa
Malta
Chipre
Candidatos-12*
Candidatos-10*
0
2
4
6
8
10
12
14
16
18
20
Tipos depósitos Tipos créditos Spread
Zona del euro
CAPITALIZACIÓN BANCARIA Y MOROSIDAD, 2002
(% activos totales)
Bulgaria
Lituania
Hungría
Polonia
Estonia
Letonia
Eslovenia
Eslovaquia
Rep. Checa
Malta
Chipre
Candidatos-12*
Candidatos-10*
0
5
10
15
20
25
30
Capitalización bancaria
(% activos totales)
Morosidad
(% préstamos totales)
UE (2001)
España (2001)
Rumanía
GRÁFICO 3 (continuación)
EFICIENCIA Y RENTABILIDAD
NOTA: * Media simple.
FUENTES: FMI y estadísticas nacionales.
RENDIMIENTO DE ACTIVOS, 2002
(En %)
Bulgaria
Lituania
Hungría
Polonia
Estonia
Letonia
Eslovenia
Eslovaquia
Rep. Checa
Malta
Chipre
Candidatos-12*
Candidatos-10*
UE (2001)
España (2001)
Rumanía
0,0
0,5
1,0
1,5
2,0
2,5
3,0
3,5
(de hecho las excepciones al bajo grado de desarrollo,
sobre todo bancario, son Chipre y Malta) y en las cri-
sis financieras que acompañaron a los programas de
estabilización en muchos de los países. También la
ausencia de un entramado institucional que proteja
claramente los derechos de los acreedores y, en gene-
ral, la baja calidad de la supervisión financiera expli-
can el retraso en el desarrollo financiero.
La reforma del sistema financiero que llevaron a cabo
estos países durante la transición se centró en limpiar
los balances de los bancos de los créditos incobrables y
aumentar el capital del sector bancario, en buena medi-
da a través de privatizaciones. Los compradores fueron
principalmente los grandes bancos europeos, que han
alcanzado cuotas de mercado importantes en práctica-
mente todos los países, excepto Eslovenia (ver Cua-
dros 3 y 4). Por otro lado, el peso de la banca pública se
ha reducido a niveles inferiores a los de la UE. La pre-
sencia de la banca extranjera y, en general, el proceso de
consolidación que se ha producido en los sistemas ban-
carios de estos países14, ha permitido reducir márgenes.
Dado que la eficiencia bancaria sigue siendo baja, la
rentabilidad, medida por el rendimiento sobre activos
(ROA), es relativamente baja, de hecho se encuentra en
niveles comparables a la media de la UE aunque se tra-
te de países con un mayor riesgo (ver Gráfico 3). Aun así
existen diferencias importantes en rentabilidad: Eslove-
nia, seguido de Polonia, mantuvieron los niveles más
bajos y Bulgaria y Rumanía los más altos. En cuanto a
la solvencia, la capitalización sigue siendo superior en
media a la de la UE pero la morosidad es también más
elevada (ver Gráfico 3). Además, la solvencia se ha redu-
cido en algunos países en los últimos tiempos, especial-
mente en Hungría y Polonia.
AGOSTO-SEPTIEMBRE 2003 NÚMERO 809
148
LA
Q
UINTA AMPLIACIÓN DE LA UNIÓN EUROPEA
GRÁFICO 4
VALORES DE LA DEUDA
NOTAS: 1Datos no disponibles
2Media de los países que tienen datos.
FUENTE: BIS.
NOTAS: 1Datos no disponibles
2Media de los países que tienen datos.
FUENTE: BIS.
BIS. VALORES DE DEUDA DOMÉSTICA
(Datos en % del PIB)
Lituania
1
Hungría
Polonia
Estonia
1
Letonia
1
Eslovenia
1
Eslovaquia
1
Rep. Checa
Malta
1
Chipre
1
0
10
20
30
40
50
60
70
80
90
100
Zona del euro
España
Media
2
BIS. VALORES DE DEUDA INTERNACIONAL
(Datos en % del PIB)
Lituania
1
Hungría
Polonia
Estonia
1
Letonia
1
Eslovenia
Eslovaquia
Rep. Checa
1
Malta
1
Chipre
Media
2
0
10
20
30
40
50
60
Zona del euro
España
14 En media, los cinco grandes bancos concentran el 70 por 100 de los
activos bancarios.
AGOSTO-SEPTIEMBRE 2003 NÚMERO 809
149
LA
Q
UINTA AMPLIACIÓN DE LA UNIÓN EUROPEA
CUADRO 3
SECTOR FINANCIERO: GRADO DE PARTICIPACIÓN EXTRANJERA*
(Junio 2002)
Ranking Banco País Activos totales
(mm. de euros)
% de participación
en los activos totales
de bancos extranjeros
1......... KBC Bélgica 24,3 11,3
2......... Bank Austria/Creditanstalt Austria 21,6 10,0
3......... Erste Bank Austria 20,4 9,5
4......... Unicredito Italia 18,1 8,4
5......... Citibank Estados Unidos 14,9 6,9
6......... Société Générale Francia 14,7 6,8
7......... ING Países Bajos 12,4 5,8
8......... Raiffeisen Austria 11,1 5,2
9......... Banca Commerciale Italiana/Intesa Italia 9,9 4,6
10 ......... Commerzbank Alemania 7,8 3,6
NOTA: 10 mayores bancos internacionales en Europa Central.
FUENTE: Bank Austria/Creditanstalt.
CUADRO 4
ESTRUCTURA DEL SECTOR BANCARIO
País
Número de bancos Participación en los activos totales
Fecha
Total De propiedad
extranjera
Bancos de propiedad
extranjera
(En %)
Bancos propiedad
del Estado
(En %)
Chipre .............. 40
18 13,0 4,3 Dic. 2001
República Checa ....... 37 26 95,023,82Dic. 2002
Estonia .............. 7 4
298,020,0 Dic. 2002
Hungría ............. 40 31
261,149,02Sept. 2002
Letonia .............. 23 10
264,243,22Sept. 2002
Lituania ............. 14 4
288,0412,22Dic. 2002
Malta ............... 17
1n.d. 45,020,03Sept. 2002
Polonia .............. 64 47 68,0 24,4 Junio 2002
Eslovaquia............ 20 12
285,024,92Dic. 2002
Eslovenia ............ 21
56 21,4 40,7 Junio 2002
NOTAS: 1Incluye los bancos internacionales off-shore de Chipre (28) y Malta (12).
2Diciembre de 2001.
3Diciembre de 2000.
4Participación en el capital social.
5Febrero de 2003.
Otro punto clave de la reforma del sistema financiero
ha sido la modernización del entramado institucional y
regulatorio, que el proceso de adhesión a la UE ha acele-
rado, en especial la adopción del acervo comunitario15.
En general, la transposición del acervo ha sido más rá-
pida en el ámbito bancario que en los sectores de segu-
ros y de renta fija y variable. Así, cabe destacar la rápi-
da transposición de la ley bancaria, con la adopción del
pasaporte único cuando estos países pasen a ser miem-
bros de pleno derecho de la UE en mayo 2004. Para
otros aspectos, relacionados con la protección del inver-
sor y la garantía de depósitos, se han concedido períodos
de transición en lo que se refiere a la regulación y super-
visión En cualquier modo, los países candidatos se en-
frentan a retos muy importantes en el ámbito financie-
ro. Quizás el principal sea la introducción de la Directi-
va de Basilea II, pero también la implementación
efectiva del acervo comunitario ya adoptado. En este
sentido, la mayoría de los países candidatos (excepto
Hungría) parecen tener más deficiencias en la imple-
mentación de la supervisión que en su diseño (como se
puede apreciar en el Gráfico 5). Adicionalmente, la inde-
pendencia operativa de los organismos reguladores de-
bería ser reforzada. Lo mismo ocurre con la cooperación
entre supervisores, no sólo dentro del mismo país (cuan-
do no existe una agencia única de supervisión) sino tam-
bién con los supervisores de los países de origen de los
grupos financieros expuestos a los países candidatos.
A pesar de las reformas ya introducidas en el sistema
financiero, los sistemas bancarios de los países de adhe-
sión tienen aún características propias que reducen la
capacidad de intermediación y, por tanto, su influencia
positiva sobre el crecimiento potencial del país. Una de
ellas es la estructura de plazos de su balance, con un
porcentaje muy elevado de pasivos externos a corto pla-
zo y con una concentración de sus activos en títulos pú-
blicos a más plazo y no siempre fácilmente negociables.
Otra es la exposición al riesgo de cambio, no tanto en el
balance (por los fuertes límites impuestos por la regula-
ción bancaria) sino más bien por los préstamos concedi-
dos en moneda extranjera a las familias y empresas del
sector no comercializable. Otro reto importante es la
creciente competencia —con la consiguiente reducción
de márgenes— que probablemente llevará a una ulte-
rior consolidación de los sistemas bancarios de los paí-
ses candidatos. Por último, el sistema financiero de es-
tos países deberá crecer aún más —para coadyuvar al
proceso de convergencia— pero evitando las crisis que
podrían derivarse de una expansión excesivamente rá-
pida del mismo. Es particularmente importante que au-
mente el crédito bancario al sector privado, a medida
que se liberan recursos por la reducción de la financia-
ción al sector público y de los préstamos incobrables.
AGOSTO-SEPTIEMBRE 2003 NÚMERO 809
150
LA
Q
UINTA AMPLIACIÓN DE LA UNIÓN EUROPEA
15 En concreto los capítulos3y4delmismo.
GRÁFICO 5
COBERTURA Y EFECTIVIDAD DE LA
REGULACIÓN DEL SECTOR FINANCIERO
FUENTE: BERD. Transition Report. Noviembre 2002.
2,0
2,5
3,0
3,5
4,0
4,5
Rep. Checa
Estonia
Hungría
Letonia
Lituania
Polonia
Eslovaquia
Eslovenia
Efectividad Cobertura
6. Conclusiones
El actual proceso de adhesión presenta una serie de
complejidades que lo diferencia de los anteriores, tan-
to por la dimensión del mismo, en términos de número
de países, como por las marcadas diferencias en renta
per cápita entre los países de adhesión y los actuales
miembros. Por este motivo, el principal reto para los
países de adhesión es avanzar en el proceso de conver-
gencia real. Para tal fin, los países de adhesión deben
lograr progresos en aquellos factores que más contri-
buyen a promover el crecimiento económico. Dos de
los más importantes son lograr un marco de estabili-
dad macroeconómica adecuado y avanzar en el proce-
so de reformas estructurales. A éstos se añade el desa-
rrollo del sistema financiero como importante catali-
zador del crecimiento económico de un país.
Los países de adhesión han hecho significativos
progresos en el terreno de la estabilidad macroeconó-
mica —y en consecuencia de la convergencia nomi-
nal— durante los últimos años. Aun así los progresos
no han sido homogéneos en todos los ámbitos sino
que han sido mayores en el proceso de desinflación y
mucho menores en la consolidación fiscal, donde de
hecho se está produciendo un retroceso en la mayoría
de países. De este modo, los países en adhesión aún
deberán afrontar retos importantes para alcanzar
una mayor convergencia nominal y adoptar el euro.
Entre ellos cabe destacar la reducción adicional —o
el mantenimiento en algunos casos— de la inflación
a tasas similares a las de la zona del euro; la finan-
ciación de elevados déficit de cuenta corriente y el
manejo del tipo de cambio dentro del MCT-II, con flu-
jos de capital que podrían volverse más volátiles a
medida que se agoten las privatizaciones; y la conso-
lidación fiscal, a pesar del aumento de la demanda de
gasto, especialmente en inversión, como consecuen-
cia de la entrada en la UE.
Por otra parte, se han producido avances importan-
tes en el proceso de convergencia estructural, con un
acercamiento de las estructuras productivas de sus
economías con respecto a las de la UE y una integra-
ción comercial y financiera cada vez mayor. También
han sido importantes los progresos en el ámbito de las
reformas estructurales, aunque aún quedan asuntos
pendientes en la agenda de estos países, fundamen-
talmente en lo que se refiere a la liberalización de los
mercados y la política de competencia, así como los
mercados laborales y sistemas de pensiones.
Por último, el grado de desarrollo del sistema finan-
ciero no es suficiente para coadyuvar al crecimiento
económico, a pesar de su liberalización y de la partici-
pación sustancial de capital extranjero en los sistemas
bancarios tras su privatización. En este sentido, parece
claro que el sector financiero de estos países vaya a ad-
quirir un mayor tamaño, especialmente en lo que se re-
fiere al crédito bancario, pero evitando un crecimiento
descontrolado que pueda llevar a crisis financieras. La
mejora de la eficacia de la supervisión, aunque ya se
han dado importantes pasos al respecto, parece clave.
En resumen, para que los países en adhesión avan-
cen en lo que supone su mayor reto, la convergencia
real, deberán perseverar en la convergencia nominal
—procesos que además se refuerzan mutuamente—
en las reformas estructurales y en la aceleración del
desarrollo del sistema financiero.
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UINTA AMPLIACIÓN DE LA UNIÓN EUROPEA
... tasa de inflación no superior en 1,5 p.p. a la tasa promedio de los tres países con menor inflación 14 Además, si bien en el caso del crecimiento económico, la dispersión apenas ha variado en la última década, en el caso de la inflación el proceso de contención de los precios ha venido acompañado por una convergencia extraordinaria de las evoluciones de todos los países. 15 Un análisis más detallado de estas cuestiones se pueden encontrar, por ejemplo, en García y Del Río (2003). Valor de referencia (**) 2,8 6,2 -3,0 60,0 +/-15% (*) Las áreas sombreadas reflejan el incumplimiento del criterio para la entrada en la UEM. ...
Article
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Tras el exito de la creacion de la Union Economica y Monetaria, el proceso de integracion en Europa se encuentra a las puertas de un nuevo avance cualitativo con la adhesion de diez paises de Europa del Este a la Union Europea (UE). Ello supondra incrementar en un 19 por ciento la poblacion y en un 5 por ciento el PIB de la Union, si bien la mayor relevancia procede principalmente de su impacto politico. En este articulo se realiza un analisis descriptivo de la estructura social y economica de estos diez paises, con especial referencia a la estabilidad macroeconomica, los avances en las reformas estructurales y el grado de desarrollo del sistema financiero, elementos clave para el exito en dos de los objetivos mas relevantes, la adopcion del euro y la convergencia real. Adicionalmente, se evaluan los retos a los que se enfrentara en los proximos anos la UE ampliada. Entre ellos destacan la reduccion de la brecha productiva con EE.UU. sobre la base de la creacion de empleo y del fomento de la innovacion, el fortalecimiento de las instituciones comunitarias como garantia del correcto funcionamiento de las politicas monetaria y fiscal y la garantia de una plena integracion de sus sociedades-
Chapter
In the EU, there is a general consensus about the need for greater financial integration. It is regarded as beneficial for the improved efficiency of the financial systems of the individual member states, as well as being a factor in promoting greater European integration. It is therefore not surprising that financial integration has been one of the priority areas within the schedule of projects and reforms in the EU.
Article
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A pesar del proceso de convergencia que ha supuesto la Unión Europea, continúan existiendo importantes rasgos socioculturales propios que diferencian entre sí a los países que la forman. En este artículo, se pretende poner de manifiesto en qué medida las diferencias entre los países que forman la UE configuran subgrupos más o menos homogéneos y diferentes al resto. Para ello se realiza un análisis cluster de los países de la UE en tres momentos del tiempo, 1990, 1995 y 2000, al objeto de contrastar la evolución de dicho proceso de homogeneización, utilizando para ello datos de gasto por habitante procedentes de Euromonitor, expresados en paridades de poder adquisitivo, en base a las ponderaciones calculadas por Eurostat de modo anual.
Article
How do financial systems affect economic growth? We construct an endogenous growth model in which financial systems evaluate prospective entrepreneurs, mobilize savings to finance the most promising productivity-enhancing activities, diversify the risks associated with these innovative activities and reveal the expected profits from engaging in innovation rather than the production of existing goods using existing methods. Better financial systems improve the probability of successful innovation and thereby accelerate economic growth. Similarly, financial sector distortions reduce the rate of economic growth by reducing the rate of innovation. A broad battery of evidence suggests that financial systems are important for productivity growth and economic development.
Article
This paper analyzes a newly assembled data set consisting of subjective indices of corruption, the amount of red tape, the efficiency of the judicial system, and various categories of political stability for a cross section of countries. Corruption is found to lower investment, thereby lowering economic growth. The results are robust to controlling for endogeneity by using an index of ethnolinguistic fractionalization as an instrument. Copyright 1995, the President and Fellows of Harvard College and the Massachusetts Institute of Technology.
Article
An extensive literature documents the role of financial markets in economic development. To help explain this relationship, this paper constructs an endogenous growth model in which a stock market emerges to allocate risk and explores how the stock market alters investment incentives in ways that change steady state growth rates. The paper demonstrates that stock markets accelerate growth by (1) facilitating the ability to trade ownership of firms without disrupting the productive processes occurring within firms and (2) allowing agents to diversify portfolios. Tax policy affects growth directly by altering investment incentives and indirectly by changing the incentives underlying financial contracts. Copyright 1991 by American Finance Association.