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Abstract and Figures

The ability to testify in victims with intellectual disabilities is commonly considered according to stereotypes, rather than its reality, taking into account the big heterogeneity that exits within this collective. It is because of this that a procedure that allows us to specifically know the cognitive characteristics of each of the victims with an intellectual disability has to be developed with the aim to adapt the police and judicial procedures to their capacities and evaluate properly the information given in their testimonies. The protocol CAPALIST was acquired with the goal of evaluating the cognitive capacities that would intervene in the testimony. In this project, this tool was described and specific data were given about its application with four victims of sexual abuse. The results show small differences in between-judges resolution. In conclusion, CAPALIST could be a useful tool in the evaluation of the testimony in victims with intellectual disabilities.
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Anuario
de
Psicología
Jurídica
25
(2015)
87–96
www.elsevier.es/apj
Anuario
de
Psicología
Jurídica
2015
Evaluación
de
capacidades
para
testificar
en
víctimas
con
discapacidad
intelectual
María
José
Contrerasa,,
Eva
A.
Silvaby
Antonio
L.
Manzaneroc
aUniversidad
Nacional
de
Educación
a
Distancia,
Espa˜
na
bGuardia
Civil,
Espa˜
na
cUniversidad
Complutense
de
Madrid,
Espa˜
na
información
del
artículo
Historia
del
artículo:
Recibido
el
7
de
octubre
de
2014
Aceptado
el
5
de
febrero
de
2015
On-line
el
8
de
abril
de
2015
Palabras
clave:
Memoria
de
testigos
Víctimas
Discapacidad
intelectual
Evaluación
Entrevista
policial
r
e
s
u
m
e
n
Las
habilidades
para
testificar
de
las
víctimas
con
discapacidad
intelectual
(DI)
suelen
ser
consideradas
de
acuerdo
con
estereotipos
más
que
con
su
realidad,
teniendo
en
cuenta
que
se
observa
una
gran
heteroge-
neidad
en
este
colectivo.
Por
ello
es
necesario
un
procedimiento
que
permita
conocer
específicamente
las
características
cognitivas
de
cada
víctima
con
DI
con
el
fin
último
de
adaptar
los
procedimientos
policiales
y
judiciales
a
sus
capacidades
y
evaluar
adecuadamente
la
información
que
aportan
en
sus
testimonios.
Con
este
objetivo
se
desarrolló
el
protocolo
de
entrevista
CAPALIST,
que
evalúa
las
capacidades
cognitivas
que
intervendrían
en
la
aportación
de
testimonio.
En
el
presente
trabajo
se
describe
la
herramienta
y
se
aportan
datos
sobre
su
aplicación
a
cuatro
víctimas
reales
de
abuso
sexual
con
DI.
Los
resultados
mues-
tran
mínimas
diferencias
en
los
acuerdos
interjueces.
Se
concluye
que
el
CAPALIST
podría
ser
de
utilidad
en
la
evaluación
de
las
habilidades
para
testificar
en
víctimas
con
DI.
©
2015
Colegio
Oficial
de
Psicólogos
de
Madrid.
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por
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Assessment
of
testifying
ability
in
victims
with
intellectual
disabilities
Keywords:
Witness
memory
Victims
Learning
disability
Evaluation
Police
interview
a
b
s
t
r
a
c
t
The
ability
to
testify
in
victims
with
intellectual
disabilities
is
commonly
based
on
stereotypes,
rather
than
on
its
reality–there
is
a
big
heterogeneity
within
this
collective.
This
is
the
reason
why
there
is
a
need
for
a
procedure
that
allows
us
to
specifically
know
the
cognitive
characteristics
of
ID
victims
with
the
aim
to
adapt
the
police
and
judicial
procedures
to
their
capacities
and
properly
evaluate
the
information
given
in
their
testimonies.
CAPALIST,
an
interview
protocol,
was
developed
with
the
goal
of
evaluating
the
cognitive
capacities
that
would
intervene
in
testimony.
In
this
paper,
this
tool
is
described
and
spe-
cific
data
is
given
about
its
use
with
four
victims
of
sexual
abuse.
The
results
show
small
differences
in
between-judges
resolution.
In
conclusion,
CAPALIST
could
be
a
useful
tool
in
the
evaluation
of
testimony
in
victims
with
intellectual
disabilities.
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2015
Colegio
Oficial
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Psicólogos
de
Madrid.
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Una
situación
habitual
a
la
que
se
enfrentan
los
profesionales
de
la
policía
judicial
cuando
deben
entrevistar
a
personas
con
disca-
pacidad
intelectual
(DI)
que
han
denunciado
ser
víctimas
de
algún
delito,
consiste
en
realizar
un
juicio
de
confianza
sobre
distintas
Autor
para
correspondencia.
Facultad
de
Psicología.
Universidad
Nacional
de
Educación
a
Distancia.
C/Juan
del
Rosal,
10.
28040
Madrid.
Correo
electrónico:
mjcontreras@psi.uned.es
(M.J.
Contreras).
capacidades
cognitivas
relacionadas
con
la
capacidad
de
testifi-
car
de
la
persona
con
discapacidad,
antes
de
proceder
a
preguntar
sobre
los
hechos
que
se
investigan.
Este
juicio
de
confianza
en
la
capacidad
para
testificar
con
garantía
está
referido
a
capacidades
que
se
han
demostrado
básicas
en
el
campo
de
investigación
de
la
memoria
de
testigos
y
la
psicología
del
testimonio,
relacionadas
con
procesos
de
percepción,
atención
o
memoria
(para
una
revisión
véase,
por
ejemplo,
Manzanero,
2010)
y
que
se
aplican
a
todo
tipo
de
testigos.
Sin
embargo,
hay
capacidades
que
se
presuponen
en
las
http://dx.doi.org/10.1016/j.apj.2015.02.006
1133-0740/©
2015
Colegio
Oficial
de
Psicólogos
de
Madrid.
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88
M.J.
Contreras
et
al.
/
Anuario
de
Psicología
Jurídica
25
(2015)
87–96
personas
sin
discapacidad
intelectual
que
deben
ser
contrastadas
en
las
personas
con
DI.
Un
déficit
en
la
capacidad
de
incardinar
los
hechos
temporalmente
se
podría
considerar
erróneamente
como
falta
de
credibilidad
si
esta
capacidad
no
ha
sido
valorada
previa-
mente.
Así
pues,
el
punto
de
partida
en
la
intervención
con
víctimas
con
DI
debiera
ser
contestar
adecuadamente
a
la
pregunta
de
si
la
víctima
es
capaz
de
recordar
y
explicar
lo
sucedido
con
la
coheren-
cia
necesaria
que
redunde
en
una
prueba
testifical
creíble,
fiable
y
válida.
En
la
valoración
de
la
prueba
testifical,
por
lo
tanto,
debe-
rían
primar
los
conocimientos
científicos
y
no
las
creencias
o
los
estereotipos.
De
otro
modo,
la
evaluación
intuitiva
de
las
declara-
ciones
de
las
personas
con
DI
podría
ser
erróneamente
considerada
(Manzanero,
Quintana
y
Contreras,
2015).
A
lo
largo
de
las
últi-
mas
décadas
se
han
desarrollado
procedimientos
para
analizar
las
declaraciones
en
cuanto
a
la
medida
en
que
se
ajustan
a
un
hecho
real
y
no
a
una
fantasía
o
a
una
sugerencia
procedente
de
otras
per-
sonas
(para
una
revisión
puede
verse
Manzanero,
2001),
pero
hay
muy
pocos
trabajos
de
este
tipo
con
personas
con
DI
(Manzanero,
Alemany,
Recio,
Vallet
y
Aróztegui,
2015).
La
falta
de
atención
a
las
víctimas
con
DI
sucede
a
pesar
de
haberse
mostrado
su
especial
vulnerabilidad
(Fyson
y
Cromby,
2010;
Sullivan
y
Knutson,
2000;
Westcott
y
Jones,
1999),
así
como
la
mayor
prevalencia
de
delitos
en
este
colectivo
en
comparación
con
las
personas
sin
DI
(Brown,
Stein
y
Turk,
1995;
González,
Cendra
y
Manzanero,
2013;
Horner-
Johnson
y
Drum,
2006;
McCarthy
y
Thompson,
1997;
Sobsey,
1994;
Verdugo,
Alcedo,
Bermejo
y
Aguado,
2002).
Muchas
son
las
razones
por
las
que
las
personas
con
DI
tienen
una
mayor
probabilidad
de
ser
víctimas
de
delitos
sexuales:
a)
su
escaso
acceso
a
programas
de
educación
sexual,
b)
fuertes
relacio-
nes
de
dependencia,
c)
contextos
de
poca
intimidad
derivados
de
la
necesidad
de
cuidados
por
parte
de
otros,
d)
déficit
en
habilidades
sociales
como
la
asertividad,
e)
desconocimiento
de
lo
bueno
y
lo
malo
y
de
sus
derechos
y
f)
menores
habilidades
comunicacionales
(Cambridge
y
Carnaby,
2000;
Knutson
y
Sullivan,
1993;
Sobsey
y
Varnhagen,
1991;
Tharinger,
Horton
y
Millea,
1990;
Verdugo
et
al.,
2002).
Recio,
Alemany
y
Manzanero
(2012)
se˜
nalan
cómo
incidir
en
estos
factores
de
vulnerabilidad
desde
los
servicios
que
traba-
jan
a
diario
con
las
personas
con
DI.
Sin
embargo,
el
problema
que
nos
ocupa
en
la
presente
investigación
se
centra
principalmente
en
cómo
paliar
el
déficit
de
herramientas
y
criterios
específicos
para
un
mejor
conocimiento
de
las
capacidades
cognitivas
para
testi-
ficar,
más
allá
de
cuestiones
generales
o
estereotipos.
Téngase
en
cuenta
que
la
variabilidad
en
capacidades
entre
las
personas
con
DI
es
mucho
mayor
que
entre
las
personas
con
un
desarrollo
normal.
Por
otro
lado,
un
gran
porcentaje
de
las
personas
con
DI
no
tienen
un
diagnóstico
con
etiología
especificada,
por
lo
que
para
ellos
no
resultan
de
utilidad
las
tablas
donde
se
describen
los
posibles
déficit
en
las
habilidades
para
testificar
según
síndromes
(ver,
por
ejem-
plo,
Alemany
et
al.,
2012).
Por
ello,
el
presente
trabajo
presenta
una
herramienta,
denominada
CAPALIST
(Lista
de
Capacidades),
para
la
categorización
de
los
procesos
cognitivos
relacionados
con
las
capacidades
específicas
necesarias
para
declarar.
Desarrollo
del
protocolo
de
entrevista
para
la
evaluación
de
capacidades
para
testificar
(CAPALIST)
Froján
et
al.
(2008)
ponen
de
manifiesto
la
escasez
de
publica-
ciones
que
informan
sobre
el
proceso
mediante
el
cual
se
crean
sistemas
de
categorización,
con
la
consecuente
ausencia
de
fuen-
tes
a
las
que
puedan
recurrir
los
investigadores
que
quieran
enfrentarse
al
dise˜
no
de
sus
propios
sistemas
de
codificación.
Aunque
estos
autores
se
centran
en
el
sistema
de
categorización
específico
para
la
conducta
verbal
de
los
terapeutas,
lo
mismo
puede
decirse
en
relación
con
el
problema
que
nos
ocupa.
No
hemos
encontrado
ninguna
fuente
a
la
que
acudir
que
describa
el
proceso
de
categorización
de
las
capacidades
implicadas
en
la
aptitud
para
testificar.
Por
ello
ha
sido
necesaria
la
revisión
de
un
amplio
corpus
teórico
relativo
al
estudio
de
las
aptitudes
humanas
y
su
adaptación
a
las
características
de
la
entrevista
que
se
llevaría
a
cabo
cuando
se
trata
de
una
víctima
con
DI
(p.
ej.,
Baddeley,
Eysenck
y
Anderson,
2010;
Delval,
2008;
Furey,
Granfield
y
Karan,
1999;
González
et
al.,
2013;
Manzanero,
2010;
Sobsey
y
Mansell,
1997;
Verdugo
et
al.,
2002).
En
el
apartado
de
instrumentos
de
este
artículo
se
recogen
las
capacidades
primarias
y
secundarias
que
evalúa
CAPALIST.
La
guía
de
intervención
policial
con
personas
con
DI
(Alemany
et
al.,
2012)
detalla
los
posibles
déficit
sensoriales
y
cognitivas
que
afectarían
a
las
capacidades
para
testificar,
considerando
los
sín-
dromes
más
habituales
asociados
con
DI.
Sin
embargo,
en
cada
síndrome
la
afectación
de
las
capacidades
puede
darse
o
no,
y
en
diferente
grado,
ya
que
dentro
de
un
mismo
síndrome
existen
diferencias
individuales
en
el
grado
de
afectación
de
las
capaci-
dades.
Por
ello,
la
experiencia
clínica
y
policial
recomienda
una
evaluación
individual
previa
de
la
persona
con
DI
para
valorar
en
qué
medida
tiene
preservadas
las
capacidades
relacionadas
con
la
emisión
de
un
testimonio
válido
y
fiable.
Por
tanto,
los
objetivos
del
presente
trabajo
son:
1)
presentar
el
protocolo
de
entrevista
CAPALIST
para
evaluar
las
capacidades
para
testificar,
2)
apor-
tar
datos
sobre
su
aplicación
a
cuatro
casos
reales
que
indiquen
la
potencia
de
esta
entrevista
para
clasificar
a
los
participantes
en
función
de
las
capacidades
evaluadas
y
3)
analizar
el
acuerdo
interjueces
en
la
aplicación
del
protocolo
a
partir
de
la
evalua-
ción
de
dos
entrevistadores
independientes.
Con
este
protocolo
no
se
pretende
descartar
a
las
personas
con
déficit
en
las
capaci-
dades
para
testificar,
como
habitualmente
podría
ocurrir
cuando
las
decisiones
se
basan
en
estereotipos
sobre
la
discapacidad
inte-
lectual.
Más
bien
al
contrario,
el
fin
último
es
conocer
de
forma
individualizada
esas
capacidades
para
una
adecuada
valoración
de
los
testimonios,
estableciendo
los
apoyos
necesarios
que
permitan
obtener
una
declaración
con
garantías.
En
esta
dirección,
investiga-
ciones
previas
han
mostrado
que
cuando
se
adaptan
los
protocolos
de
obtención
de
la
prueba
testifical
las
personas
con
DI
pueden
rendir
a
un
nivel
semejante
a
las
personas
con
desarrollo
normal
(Manzanero,
Contreras,
Recio,
Alemany
y
Martorell,
2012).
Las
hipótesis
del
estudio
son:
a)
el
protocolo
CAPALIST
será
útil
para
organizar
la
información
relacionada
con
las
capacidades
de
las
personas
con
DI
para
declarar
sobre
hechos
delictivos
que
los
agentes
policiales
deben
valorar
previamente
a
la
realización
de
un
atestado
policial,
b)
el
protocolo
CAPALIST
discriminará
entre
dis-
tintos
niveles
de
capacidades
que
puedan
poseer
las
personas
con
DI
y
c)
la
fiabilidad
interjueces,
cuando
las
capacidades
de
una
misma
persona
con
DI
sean
evaluadas
mediante
el
protocolo
CAPALIST
por
diferentes
entrevistadores,
será
elevada.
Método
Participantes
Para
el
estudio
de
casos,
se
seleccionaron
cuatro
de
entre
los
32
denunciados
hasta
el
momento
de
inicio
de
esta
investigación
y
en
los
que
intervino
la
Sección
de
Análisis
del
Comportamiento
Delictivo
(SACD)
de
la
Unidad
Técnica
de
Policía
Judicial
de
la
Guar-
dia
Civil.
La
selección
se
hizo
como
un
muestreo
representativo
del
total
de
casos
denunciados,
de
acuerdo
con
la
variabilidad
y
hete-
rogeneidad
de
denuncias,
en
cuanto
a
edad,
sexo
y
tipo
de
DI.
Esta
variabilidad
demuestra
que
los
abusos
sexuales
en
DI
no
se
restrin-
gen
a
un
perfil
definido
(por
ejemplo,
menores,
con
más
frecuencia
de
uno
de
los
dos
sexos
o
con
un
síndrome
específico).
La
mayoría
de
los
casos
denunciados
no
tienen
un
síndrome
relacionado
y
en
los
casos
que
lo
tienen
es
necesario
conocer
las
características
inhe-
rentes
a
los
mismos.
Para
el
muestreo
de
casos
se
tuvo
en
cuenta:
M.J.
Contreras
et
al.
/
Anuario
de
Psicología
Jurídica
25
(2015)
87–96
89
Tabla
1
Baremación
de
capacidades
cognitivas
primarias
Valor
Autobiográfica
Semántica
Episódica
Visual
Auditiva
Selectiva
Sostenida
0
No
recuerda
sucesos
vitales
Problemas
para
reproducir
aprendizajes
No
recuerda
sucesos
pasados
Incapacidad
total
Incapacidad
total
Alterada
(no
discri-
mina/atiende
estímulos)
Alterada
(no
centra
tema)
1
Recuerda
los
sucesos
vitales
más
significativos
y
cercanos
en
el
tiempo
Recuerda
los
contenidos
más
importantes
y
recientemente
adquiridos
Problemas
para
reproducir
un
suceso
pasado
Alterada
(déficit
documentado)
Alterada
(déficit
documentado)
Menos
de
5
min.,
necesita
cambios,
descansos.
2
Recuerda
sucesos
vitales
Recuerda
contenidos
aprendidos
de
manera
normal
Recuerda
un
episodio
pasado
con
normalidad
Normal
Normal
Preservada/
normal
Preservada/
normal
a)
la
edad
de
las
víctimas
(se
seleccionó
a
un
menor
de
edad
y
a
tres
adultos),
b)
el
sexo
de
las
víctimas
(se
seleccionaron
dos
muje-
res
y
dos
hombres)
y
c)
por
último,
si
la
víctima
tenía
o
no
algún
síndrome
filiado
se
seleccionó
una
víctima
con
diagnóstico
de
un
trastorno
del
espectro
autista,
otra
con
síndrome
de
Down
y
otras
dos
sin
síndrome
filiado.
Dado
el
bajo
número
de
casos
por
cada
variable
(edad,
sexo
y
tipo
de
síndrome),
no
se
realizaron
análisis
específicos
para
evaluar
diferencias
asociadas
a
las
mismas.
Tras
esta
selección
se
recopilaron
los
informes
emitidos
por
los
profesionales
que
habían
tratado
a
cada
una
de
estas
personas
y
que
fueron
facilitados
por
las
familias,
las
diligencias
policiales
relati-
vas
a
la
denuncia
del
supuesto
delito
contra
la
libertad
sexual,
el
informe
técnico
emitido
por
los
oficiales
facultativos
de
la
SACD
y
las
grabaciones
de
las
entrevistas
llevadas
a
cabo
por
estos
últimos.
Más
adelante
se
describe
cada
uno
de
los
casos.
Instrumentos
Una
revisión
bibliográfica
de
estudios
relacionados
con
disca-
pacidad
intelectual,
delitos
contra
la
libertad
sexual,
capacidades
cognitivas
y
la
relación
entre
todas
las
anteriores
(Froján
et
al.,
2008;
Furey,
Granfield,
&
Karan,
1999;
González
et
al.,
2013;
Manzanero,
2010;
Sobsey
y
Mansell,
1997;
Verdugo
et
al.,
2002)
aportó
el
marco
teórico
inicial
para
el
presente
trabajo.
A
partir
de
dicha
revisión
se
elaboró
el
protocolo
CAPALIST
y
que
recoge
las
capacidades
primarias
y
secundarias
evaluadas,
que
se
resumirán
a
continuación.
El
protocolo
evalúa
en
primer
lugar
las
denominadas
“capacida-
des
cognitivas
primarias”,
entre
las
que
se
consideró
la
memoria,
la
percepción
y
la
atención
como
características
básicas
necesarias
para
la
correcta
consecución
de
una
entrevista
a
una
persona
con
DI
víctima
de
un
delito.
Así,
estas
capacidades
resultarán
imprescindi-
bles
para
la
obtención
de
un
relato
lo
suficientemente
fiable,
válido
y
preciso
que
pueda
ser
considerado
como
indicio
o
como
prueba,
en
sede
judicial,
en
el
caso
de
existir
una
persona
imputada
como
autora
de
los
hechos.
Las
capacidades
cognitivas
primarias
son
las
que
se
enumeran
a
continuación:
a)
Memoria
Autobiográfica
Episódica
Semántica
b)
Percepción
Visual
Auditiva
c)
Atención
Selectiva
Sostenida
Se
debe
tener
en
cuenta
que
en
los
delitos
relativos
a
la
indemni-
dad
sexual,
sobre
todo
en
los
casos
de
abusos
sexuales,
en
la
mayoría
de
las
ocasiones
solamente
se
cuenta
con
el
relato
de
la
víctima,
por
lo
que
éste
es
fundamental,
y
en
algunos
casos
decisivo,
a
la
hora
de
la
imposición
de
una
condena.
Por
lo
tanto,
partir
del
correcto
análi-
sis
de
las
capacidades
de
la
víctima
para
testificar
y,
posteriormente,
la
realización
de
una
toma
de
declaración
veraz,
es
imprescindible
para
la
elaboración
de
un
informe
técnico
posterior
que
se˜
nale
la
verosimilitud
o
no
de
los
hechos
relatados.
Para
una
codificación
lo
más
objetiva
posible
por
parte
del
especialista
encargado
del
visionado
del
video
de
la
entrevista,
se
categorizó
cada
una
de
las
capacidades
cognitivas
de
0
a
2,
donde
0
representa
la
carencia
de
la
capacidad,
1
problemas
en
su
expresión
y
2
la
normalidad
en
la
citada
capacidad
(tabla
1).
Junto
a
cada
figura
se
puede
observar
la
tabla
de
leyenda
correspondiente
(tabla
1).
Debemos
mencionar
como
excepción
la
categorización
dicotó-
mica
de
la
atención
selectiva
(con
valores
0
ó
2).
Esto
es
así
debido
a
que
en
relación
a
la
atención
selectiva
y
a
las
características
de
este
trabajo
se
valora
la
misma
en
función
de
si
la
persona
entre-
vistada
tiene
una
atención
selectiva
alterada
o,
por
el
contrario,
su
capacidad
es
normal.
La
segunda
parte
del
protocolo
evalúa
las
denominadas
“capa-
cidades
secundarias”:
a)
cognitivas,
b)
de
comunicación,
c)
de
interacción
social,
d)
de
identificación
de
estados,
e)
de
capacidad
moral,
f)
de
capacidad
de
representación,
g)
sobre
conocimientos
sexuales
y
h)
patologías
y
síntomas.
Cada
una
de
ellas
se
dividen
en
distintos
subapartados
que
se
relacionan,
tal
y
como
se
muestra
a
continuación.
Cognitivas
Espacio:
¿dónde?
¿es
capaz
de
situarse
en
el
espacio
actual?
Tiempo:
¿cuándo?
Presente:
¿es
capaz
de
identificar
día/mes/a˜
no
del
momento
de
la
entrevista?
Pasado:
¿es
capaz
de
se˜
nalar
día/mes/a˜
no
de
los
sucesos
denunciados
o
de
otro
suceso
del
pasado
reciente?
Descripciones:
¿quién?
¿dónde?
¿qué?
Personas:
¿es
capaz
de
diferenciar
conocidos
y
desconocidos?
Lugares:
¿es
capaz
de
se˜
nalar
el
lugar
en
el
que
se
encuentra?
Cosas:
¿es
capaz
de
identificar
determinados
objetos
anima-
dos
o
inanimados?
Cadenas
de
acciones:
¿es
capaz
de
relatar
una
sucesión
de
acción
de
manera
adecuada?
Cantidad:
¿cuántos?
¿es
capaz
de
diferenciar
entre
muchos
y
pocos?
90
M.J.
Contreras
et
al.
/
Anuario
de
Psicología
Jurídica
25
(2015)
87–96
Acción-consecuencias
Comunicación
Lenguaje
verbal
Expresión
oral
Comprensión
oral
Lenguaje
no
verbal
Expresividad
Interacción
social
Empatía
(reconoce
los
sentimientos
propios,
reconoce
sus
sen-
timientos
y
los
de
los
otros
y
finalmente
reconoce
los
sentimientos
propios,
los
ajenos
y
se
identifica
con
estos
últi-
mos)
Asertividad
(la
persona
es
asertiva,
pasiva
o
agresiva)
Extraversión(cantidad
e
intensidad
de
las
relaciones
interper-
sonales)
Aquiescencia
(referido
a
la
tendencia
a
responder
que
si
o
mos-
trar
su
conformidad)
Deseabilidad
social
(tendencia
a
dar
respuestas
que
se
consi-
deren
socialmente
aceptables)
Identificación
de
estados
Propios
Ajenos
(otras
personas)
Capacidad
moral
Distinguir
el
bien
del
mal
Capacidad
de
representación
Distinguir
realidad/fantasía
Capacidad
de
imaginación
Reproducir
escenas
Reproducir
conversaciones
Asignación
de
roles
(yo/tú/él)
Conocimientos
sexuales
Experiencias
sexuales
previas
Partes
del
cuerpo
(términos
y
zona)
Relación
sexual
(términos)
Autonomía
Consentimiento
Patologías
Alteraciones
de
comportamiento
Otro
tipo
de
discapacidad
Problemas
psiquiátricos
Psicofármacos
Por
otra
parte,
la
codificación
de
las
capacidades
secundarias,
salvo
en
los
casos
que
se
muestran
en
la
tabla
2,
se
realizó
de
la
siguiente
manera:
valor
cero
(0)
en
los
casos
en
que
esta
capacidad
no
fue
explorada,
valor
uno
(1)
si
carecía
de
destreza
y
valor
dos
(2)
si
tenía
la
destreza
básica.
Procedimiento
Se
confeccionó
una
tabla
para
el
análisis
de
las
capacidades
de
los
entrevistados,
que
se
dividió
en
dos
grandes
apartados
correspon-
dientes
al
tipo
de
capacidades
evaluadas
por
el
CAPALIST:
primarias
y
secundarias.
Dicha
tabla
se
elaboró
con
el
objetivo
de
ir
puntuando
las
capacidades
observadas
durante
el
visionado
de
las
entrevistas
seleccionadas
y
el
análisis
de
la
documentación.
El
visionado
de
las
grabaciones
de
las
entrevistas
y
el
análisis
de
los
distintos
documentos
se
realizó
individualmente
por
dos
psi-
cólogos
con
desempe˜
no
de
labores
en
el
ámbito
policial.
Cada
uno
de
manera
independiente
rellenó
las
tablas
que
contenían
todas
las
capacidades
evaluadas
por
el
CAPALIST,
con
su
leyenda
corres-
pondiente.
Las
consignas
que
se
facilitaron
fueron
que
la
tarea
no
consistía
en
comparar
a
las
víctimas
con
discapacidad
intelectual
entre
sí,
sino
que
se
comparasen
los
juicios
de
cada
una
de
las
vícti-
mas
consigo
misma
y
se˜
nalar
las
capacidades
que
muestra
tener
en
relación
al
testimonio
obtenido.
Al
finalizar
esta
fase,
ambos
observadores
pusieron
sus
evaluaciones
en
común.
Se
revisó
cada
caso
individualmente
y
se
analizó
el
acuerdo
interjueces.
En
caso
de
discrepancia
en
las
valoraciones
de
los
evaluadores,
cada
uno
argumentó
su
valoración
y
tras
la
puesta
en
común
se
revisó
la
puntuación
en
los
casos
en
los
que
se
llegó
a
un
acuerdo.
Tras
esta
aplicación
piloto
se
revisó
el
protocolo
para
consti-
tuir
una
herramienta
operativa,
para
su
aplicación
en
el
inicio
de
la
entrevista
a
la
víctima
con
DI.
El
dise˜
no
del
protocolo
CAPALIST
per-
mite
valorar
las
capacidades
de
la
persona
entrevistada,
pudiéndose
así
elaborar
rápidamente
un
perfil
que
ayude
en
la
segunda
parte
de
la
entrevista
en
la
que
se
indagan
los
hechos
delictivos.
Resultados
Descripción
de
los
casos
Caso
1.
Mujer,
39
a˜
nos,
síndrome
de
Down.
Se
recibió
una
lla-
mada
anónima
en
los
Servicios
Sociales
en
la
que
se
denunciaba
un
posible
caso
de
abuso
sexual
a
una
persona
mayor
de
edad
con
síndrome
de
Down.
En
esta
llamada
se
informó
de
que
esta
mujer
había
contado
a
diferentes
vecinos
de
la
localidad
en
la
que
reside
la
relación
que
mantenía
con
un
vecino
de
la
misma.
Desde
Servi-
cios
Sociales
se
informó
a
la
familia
de
la
víctima,
manteniendo
una
reunión
con
la
víctima
y
con
la
hermana
de
ésta.
Durante
esta
reu-
nión
la
victima
confirmó
con
naturalidad
lo
denunciado
mediante
la
llamada
anónima,
hablando
de
su
amistad
con
este
varón
y
de
los
comportamientos
que
realizaban.
El
informe
técnico
se˜
naló
que
se
puede
obtener
un
testimonio
verbal,
ilustrado
con
gestos,
de
al
menos
dos
episodios
de
abuso
Tabla
2
Baremación
de
capacidades
comunicación
e
interacción
social
Valor
Expresión
oral
Comprensión
oral
Expresividad
Empatía
Asertividad
Extraversión
Aquiescencia
Deseabilidad
social
0
Monosílabos
Déficit
grave
“Catatonia”,
no
responde
Reconoce
sentimientos
propios
Pasivo
Baja
Baja
Baja
1
Frases
sencillas
(1-3
palabras)
Frases/órdenes
simples
no
adecuado/
contingente
a
la
situación
Reconoce
sentimientos
propios
y
de
los
otros
Agresivo
Media
Media
Media
2
Frases
elaboradas
(s-v-p)
Conversación
Adecuado
Reconoce
sentimientos
propios
y
de
los
otros
y
se
identifica
con
sentimientos
ajenos
Asertivo
Alta
Alta
Alta
M.J.
Contreras
et
al.
/
Anuario
de
Psicología
Jurídica
25
(2015)
87–96
91
sexual,
sin
poder
llegar
a
concluir
de
la
existencia
o
no
de
pene-
tración.
Durante
su
testimonio,
la
víctima
identificó
perfectamente
los
dos
lugares
donde
habían
ocurrido
los
hechos.
Por
otra
parte,
se
se˜
naló
en
las
conclusiones
del
informe
que
no
se
advertía
aleccio-
namiento
de
la
víctima
por
parte
de
adultos,
ni
ánimo
de
enga˜
nar
a
los
informantes,
ni
de
perjudicar
al
denunciado,
considerando
el
testimonio
de
caso
1
verosímil.
Caso
2.
Varón,
11
a˜
nos,
trastorno
del
espectro
autista.
El
inicio
de
las
actuaciones
fue
motivado
por
la
sospecha
de
los
educadores
de
que
el
menor
podría
ser
víctima
de
malos
tratos,
así
como
de
abusos
sexuales
en
el
ámbito
intrafamiliar.
Las
sospechas
estuvieron
moti-
vadas
por
la
acumulación
de
indicadores,
tanto
en
la
conducta
del
ni˜
no
como
de
la
madre
a
lo
largo
de
los
meses,
de
unos
comenta-
rios
del
menor
respecto
a
su
padre
verbalizados
durante
un
arrebato
que
se
produjo
en
el
colegio,
así
como
por
la
actitud
mostrada
por
la
madre
cuando
estos
educadores
se
lo
hicieron
saber.
Una
vez
llevadas
a
cabo
todas
las
gestiones,
el
informe
estimó
que
los
hechos
fueron
debidos
a
un
malentendido
entre
las
partes
implicadas.
Esta
valoración
derivó
del
análisis
de
los
rasgos
de
per-
sonalidad
y
un
estilo
comunicativo
singular
de
la
madre
del
menor
(confundía
a
todos
sus
interlocutores,
dando
a
entender
unas
cosas
y
casi
inmediatamente
otras,
incluso
contradiciéndose).
También
se
tuvo
en
cuenta
que
el
momento
de
la
revelación
de
los
supuestos
abusos
sexuales
se
produjo
en
el
contexto
de
una
grave
alteración
de
la
conducta
del
ni˜
no,
siendo
único
y
excepcional,
nunca
dicho
anteriormente.
Caso
3.
Mujer,
32
a˜
nos,
discapacidad
intelectual
moderada
de
etio-
logía
no
filiada,
trastorno
de
la
personalidad
sin
especificar.
Se
recibió
aviso
de
una
posible
agresión
sexual
mediante
llamada
a
un
telé-
fono
de
teleasistencia
de
la
Cruz
Roja.
Tras
personarse
los
agentes
de
policía
local,
encontraron
a
una
mujer
semidesnuda,
en
una
zona
con
vegetación
frondosa,
en
gran
estado
de
nerviosismo
y
con
dificultad
para
explicar
lo
sucedido,
llegando
a
relatar
que
tres
indi-
viduos
extranjeros
desconocidos
la
habían
obligado
a
entrar
en
una
furgoneta
blanca
a
la
salida
del
centro
de
rehabilitación
al
que
acu-
día
a
diario.
Tras
su
traslado
hasta
el
lugar
donde
fue
localizada,
uno
de
ellos
obligó
a
la
víctima
a
apearse
del
vehículo
y
comenzó
a
realizarle
tocamientos
introduciendo
los
dedos
en
sus
genitales.
El
informe
técnico
se˜
nala
que
se
considera
verosímil
el
testimo-
nio
de
la
víctima
en
el
que
un
desconocido
comete
una
agresión
sexual
hacia
su
persona.
Caso
4.
Varón,
20
a˜
nos,
retraso
mental
moderado
y
discapacidad
del
sistema
neuromuscular
(ambos
por
encefalopatía
de
etiología
con-
génita
y
microcefalia).
En
el
informe
de
esta
denuncia
se
describió
que
un
desconocido
abordó
a
la
víctima
en
el
trayecto
desde
casa
de
sus
padres
hasta
la
de
sus
abuelos,
tan
solo
separados
por
una
calle
y
que
tras
amenazarle
se
dirigieron
a
un
parque
cercano
al
domicilio
paterno,
obligándole
a
practicarle
una
felación.
El
informe
técnico
indicó
que
el
testimonio
obtenido
es
“vero-
símil,
ilustrado
con
gestos,
de
un
episodio
en
el
que
una
persona
joven
le
llevó
a
un
lugar
apartado
(un
aparcamiento
cercano
a
su
domicilio)
donde
le
instó
a
que
le
realizara
una
felación,
sin
ser
posible
profundizar
en
detalles
al
respecto”.
Perfiles
de
acuerdos
interjueces
obtenidos
con
el
protocolo
de
entrevista
CAPALIST
Los
gráficos
que
se
muestran
a
continuación
recogen
los
perfi-
les
obtenidos
a
partir
del
registro
obtenido
por
cada
entrevistador
al
aplicar
el
protocolo
CAPALIST
para
cada
uno
de
los
cuatro
casos.
Los
valores
representados
en
las
figuras
1
a
6
recogen
las
valora-
ciones
con
acuerdo,
en
las
que
ambos
psicólogos
entrevistadores
coincidieron.
La
figura
1
recoge
los
perfiles
para
cada
caso
de
las
capacidades
cognitivas
primarias.
Es
importante
se˜
nalar
que
el
consenso
final
entre
los
evaluadores
fue
unánime
y
en
las
raras
oca-
siones
en
que
se
detectaron
discrepancias
(que
se
detallarán
en
un
apartado
específico)
se
discutieron
hasta
llegar
a
un
acuerdo
final
consensuado
entre
ambos
evaluadores.
Se
puede
observar
cómo
para
los
casos
1
y
3
se
obtiene
el
nivel
máximo
para
todas
las
capacidades
evaluadas,
coincidiendo
con
el
dictamen
de
verosimilitud
que
se
estima
en
los
informes
periciales.
En
concreto,
en
el
caso
1
se
valora
que
es
capaz
de
recordar
sucesos
vitales
con
normalidad,
así
como
recordar
los
contenidos
aprendidos
de
manera
normal.
Con
respecto
a
la
memoria
episó-
dica,
no
muestra
problemas
para
reproducir
un
episodio
ocurrido
en
el
pasado;
de
hecho
es
capaz
de
se˜
nalar
comportamientos
de
índole
sexual
en
los
que
ha
estado
implicada,
reconociendo
tanto
los
lugares
donde
sucedieron
como
la
persona
que
participó
en
los
mismos;
sin
embargo,
no
aporta
detalles
sobre
el
número
exacto
o
aproximado
de
episodios,
la
frecuencia
ni
duración
de
los
mismos.
Con
respecto
a
su
percepción
visual
o
auditiva,
muestra
unos
niveles
normales.
En
relación
a
la
atención,
muestra
poca
persistencia
en
las
tareas
y
en
los
temas
propuestos,
por
lo
que
los
entrevistadores
se
valen
de
apoyos
visuales
(fotografías
en
el
ordenador)
y
gestuales
(incluyendo
un
role-playing
con
una
entrevistadora).
En
relación
al
caso
2,
podemos
decir
que
la
entrevista
resultó
complicada
debido
a
que
las
características
mostradas
diferían
de
las
se˜
naladas
en
los
informes.
En
cuanto
a
memoria,
era
capaz
de
se˜
nalar
los
episodios
vitales
más
significativos
y
cercanos
en
el
tiempo.
En
relación
a
la
memoria
semántica,
demostró
en
más
de
una
ocasión
su
interés
y
conocimiento
en
materia
informá-
tica,
aunque
cuando
se
mostró
un
dibujo
de
tres
ni˜
nos
jugando
Caso1
Autobiográfica Semántica
Episódica
Capacidades cognitivas primarias
Visual Auditiva
Selectiva
Sostenida
Caso2
Caso3
Caso4
2
1
2
1
2
0
2
1
2
1
2
1
2
2
2
2
2
2
2
2
2
0
2
2
1
1
2
1
Figura
1.
Acuerdo
interjueces
sobre
capacidades
cognitivas
primarias.
92
M.J.
Contreras
et
al.
/
Anuario
de
Psicología
Jurídica
25
(2015)
87–96
al
balón
fue
incapaz
de
se˜
nalar
las
reglas
del
juego
y
de
reprodu-
cirlas
nuevamente
tras
la
explicación
del
psicólogo.
Por
otra
parte
mostró
problemas
a
la
hora
de
reproducir
un
suceso
pasado.
No
se
observó
ningún
problema
en
cuanto
a
la
percepción
visual
y
audi-
tiva.
Finalmente,
en
relación
a
la
atención
selectiva
se
comprobó
las
dificultades
que
tenía
a
lo
largo
de
la
entrevista,
mostrándose
muy
directivo
y
no
accediendo
a
seguir
las
conversaciones
que
se
le
propusieron,
alternando
temas
sin
seguir
mucha
lógica
y
sin
con-
trol.
Ya
avanzada
la
entrevista
y
en
cuanto
a
la
atención
sostenida,
se
consiguió
que
centrara
la
atención
sobre
el
dibujo
propuesto,
aunque
se
mostró
muy
impaciente
por
acabar
la
citada
tarea.
En
el
caso
3
podemos
comprobar
que
no
muestra
ninguna
difi-
cultad
en
ninguna
de
las
áreas
observadas.
Finalmente,
con
respecto
al
caso
4,
en
relación
con
la
capaci-
dad
de
memoria
recordó
los
sucesos
vitales
más
significativos
y
cercanos
en
el
tiempo
y
fue
capaz
de
recordar
los
conocimientos
recién
adquiridos.
Como
ejemplo,
durante
la
entrevista
fue
capaz
de
informar
sobre
acciones
cotidianas.
Sin
embargo,
mostró
cier-
tos
problemas
a
la
hora
de
reproducir
sucesos
pasados.
No
tenía
problemas
en
percepción
visual
(con
gafas
correctoras)
o
auditiva.
Por
último,
mostró
una
atención
selectiva
normal.
Con
respecto
a
la
atención
sostenida
mostró
ciertas
dificultades
debido
al
cansancio
y
el
nerviosismo,
siendo
necesario
adaptar
el
ritmo
de
la
entrevista
con
descansos
frecuentes
y
realizando
varios
cambios
de
formato
en
la
misma.
En
la
figura
2,
capacidades
cognitivas,
se
observó
si
los
entrevis-
tados
sabían
situarse
en
el
tiempo
y
en
el
espacio,
si
eran
capaces
de
realizar
descripciones,
la
diferencia
entre
entre
muchos
y
pocos
y
la
capacidad
de
entender
“acción-consecuencias”.
En
esta
ocasión
podemos
observar
cómo
todos
los
entrevistados
se
situan
correctamente
en
el
espacio
y
en
el
tiempo
presente.
En
relación
con
el
tiempo
pasado
todos
tienen
la
destreza
básica
de
hacer
referencia
a
hechos
ocurridos
con
anterioridad
a
excepción
del
caso
2,
que
carece
de
la
misma.
Durante
las
entrevistas
a
la
víctima
del
caso
2
se
comprobó
que
tras
hacerle
preguntas
relativas
a
actividades
realizadas
con
los
psicólogos
varios
minutos
antes
introdujo
en
su
relato
numerosos
errores
e
incluso
invenciones,
no
ajustándose
a
lo
que
en
realidad
había
ocurrido.
Por
otra
parte,
se
llegó
al
acuerdo
de
que
todos
los
entrevis-
tados
tenían,
en
el
momento
de
la
realización
de
la
entrevista,
la
capacidad
de
describir
personas,
lugares
y
cosas
así
como
de
rela-
tar
distintas
cadenas
de
acciones.
En
relación
a
las
descripciones
durante
las
entrevistas,
se
utilizaron
fotografías
que
sirvieron
para
dirimir
si
los
entrevistados
reconocían
personas,
lugares
o
cosas
que
aparecían
en
las
mismas.
Además,
se
pudo
observar
durante
las
entrevistas
que
tanto
el
caso
1
como
el
caso
4
no
supieron
distinguir
entre
muchos
y
pocos,
tal
y
como
se
refleja
en
los
distintos
informes
emitidos
por
los
agen-
tes
de
la
Guardia
Civil
que
actuaron
en
las
diligencias.
Las
citadas
personas
no
fueron
capaces
de
se˜
nalar
el
número
exacto
de
epi-
sodios,
frecuencia
de
los
mismos,
intensidad,
ni
duración
de
los
abusos.
Por
último,
en
lo
que
respecta
a
la
capacidad
de
entender
entre
“acción–consecuencia”,
se
indica
que
la
citada
capacidad
no
se
exploró
en
el
caso
1
y
que
el
caso
2
carece
de
dicha
destreza,
debido
a
que
durante
su
relato
verbalizó
numerosos
comentarios
inade-
cuados
y
fantasiosos
y
se
disculpó
por
cosas
que
no
había
hecho
a
los
psicólogos
que
habían
realizado
la
entrevista
(ver
figura
3).
El
caso
1,
tal
y
como
se
aprecia
en
la
gráfica,
tuvo
ciertas
dificultades
de
comprensión
a
nivel
verbal;
su
expresión
oral
se
caracterizó
por
explicaciones
cortas
y
con
pocos
detalles.
A
lo
largo
de
la
conversación
mantenida
no
mostró
una
expresividad
ade-
cuada
a
lo
explorado.
Por
otra
parte,
manifestó
durante
la
entrevista
una
tendencia
a
la
aquiescencia,
así
como
a
la
sugestionabilidad
y
deseabilidad
social,
con
un
deseo
continuo
de
agradar
a
los
entre-
vistadores.
El
caso
2
no
tiene
ningún
problema
en
lo
que
respecta
al
área
de
comunicación.
En
relación
al
grupo
de
capacidades
relativas
a
interacción
social,
este
caso
se
relacionó
activamente
con
los
entre-
vistadores,
aunque
dicha
interacción
se
llevó
a
cabo
de
manera
inapropiada
y
dominante,
normalizándose
sólo
y
exclusivamente
en
los
temas
de
su
interés.
Respecto
al
caso
3,
se
observa
que
no
tuvo
ningún
problema
en
el
área
de
comunicación,
ofreciendo
un
relato
libre
de
lo
ocurrido
durante
la
agresión
sexual
sufrida.
En
relación
al
grupo
de
capacidades
de
interacción
social
se
destaca
un
estilo
de
com-
portamiento
pasivo
con
tendencia
a
la
sumisión.
Finalmente,
el
caso
4
tuvo
grandes
dificultades
en
expresión
oral
y
una
compresión
oral
limitada
a
frases
sencillas.
Durante
la
entre-
vista
manifestó
un
estilo
pasivo
de
comportamiento,
mostrándose
introvertido
a
lo
largo
de
la
misma
y
con
una
elevada
aquiescencia.
En
la
figura
4
se
observan
los
resultados
de
las
entrevistas
del
grupo
de
capacidades
de
identificación
de
estados
subjetivos,
capa-
cidad
moral
y
capacidad
de
representación.
En
estas
áreas
se
puede
ver
nuevamente
cómo
el
caso
3
mostró
durante
las
entrevistas
destreza
básica
en
las
capacida-
Caso1
Espacio T.
Presente
T.
Pasado
Descrip.
Personas
Descrip
lugares
Descrip.
Cosas
Cadenas
de
acciones
Muchos Pocos Acción-
consecuencias
Cognitivas
2
Valor Leyenda
No explorado
Carece de destreza
Destreza básica
0
1
2
1
0
Caso2
Caso3
Caso4
2
2
2
2
2
2
2
2
2
1
2
2
2
2
2
2
2
2
2
2
2
2
2
2
2
2
2
2
1
2
2
1
1
2
2
1
0
1
2
2
Figura
2.
Acuerdo
interjueces
sobre
capacidades
cognitivas.
M.J.
Contreras
et
al.
/
Anuario
de
Psicología
Jurídica
25
(2015)
87–96
93
Caso1
Expresión oral Expresividad
Empatía
Asertividad
Extraversión Aquiescencia Deseabilidad
social
Comprensión
oral
Comunicación e interacción social
2
1
0
Caso2
Caso3
Caso4
1
2
2
0
1
2
2
1
1
2
2
1
0
0
2
1
0
1
0
0
1
1
1
0
1
1
0
2
2
1
1
1
Figura
3.
Acuerdo
interjueces
sobre
comunicación
e
interacción
social.
des
englobadas
en
estas
categorías,
tal
y
como
se
refleja
en
los
informes
de
los
agentes
de
la
Guardia
Civil.
Sin
embargo,
como
se
puede
apreciar
a
simple
vista,
existen
mayores
diferencias
con
res-
pecto
a
los
otros
grupos
de
capacidades
observadas
en
los
otros
casos.
El
caso
1
mostró
dificultades
a
la
hora
de
identificar
los
estados
subjetivos
de
las
personas
que
le
rodean,
centrándose
únicamente
en
los
suyos.
En
relación
con
esto
último,
mostró
dificultades
para
distinguir
lo
que
está
bien
de
lo
que
está
mal,
pese
a
lo
cual
dis-
tinguía
perfectamente
entre
realidad
y
fantasía.
No
se
observaron
problemas
a
la
hora
de
reproducir
escenas
o
conversaciones,
lo
cual
llevó
a
cabo
en
varias
ocasiones
a
lo
largo
de
la
entrevista
y
en
relación
a
los
hechos
denunciados.
Además
manifestó
una
destreza
básica
en
relación
a
la
asignación
de
roles.
Destacamos
del
caso
2
los
problemas
para
distinguir
realidad
de
fantasía,
ya
que
durante
su
exploración
verbalizó
numerosos
comentarios
inadecuados
y
fantasiosos.
Igualmente
se
se˜
nala
que
carecía
de
destrezas
a
la
hora
de
reproducir
conversaciones
y
que
la
capacidad
de
representación
de
escenas
no
llegó
a
ser
explorada.
En
el
resto
de
las
capacidades
se
observó
una
destreza
básica.
Finalmente,
el
caso
4
no
fue
capaz
de
distinguir
los
estados
subjetivos
de
otras
personas,
lo
cual
se
extrajo
tanto
de
su
propia
entrevista
como
de
la
realizada
con
anterioridad
a
sus
familiares.
Además,
tuvo
dificultades
a
la
hora
de
diferenciar
adecuadamente
entre
el
bien
y
el
mal.
Durante
la
entrevista
y
debido
a
las
carencias
comunicativas
que
mostró,
no
fue
posible
explorar
su
capacidad
de
imaginación,
ni
si
era
capaz
de
distinguir
entre
realidad
y
fantasía.
Pese
a
esto,
fue
capaz
de
reproducir
adecuadamente
escenas
y
conversaciones,
ambas
relativas
a
los
hechos
investiga-
dos.
En
la
figura
5,
conocimientos
sexuales,
se
muestra
lo
observado
durante
las
entrevistas.
Se
valoró,
excepto
en
el
caso
3,
que
los
entrevistados
no
cono-
cían
los
términos
relativos
a
las
relaciones
sexuales
y
carecían
de
capacidad
de
consentimiento
en
las
relaciones
sexuales
y
de
auto-
nomía.
A
excepción
del
caso
2,
el
resto
no
tuvo
problemas
a
la
hora
de
distinguir
las
distintas
partes
del
cuerpo,
incluidos
los
caracteres
sexuales.
El
caso
1
y
caso
2
se˜
nalaron
que
habían
tenido
experien-
cias
sexuales
previas,
mientras
que
el
resto
de
los
entrevistados
respondieron
negativamente
a
esta
cuestión.
Caso1
Propios
Ajenos
(otras
personas)
Distinguir
bien/mal
Distinguir
realidad/
fantasía
Capacidad
de
imaginación
Reproducir
escenas
Reproducir
conversaci-
ones
Asignación
de roles
(yo/tu/él)
Identificación estados subjetivos, capacidad moral y capacidad de representación
2
Valor Leyenda
No explorado
Carece de destreza
Destreza básica
0
1
2
1
0
Caso2
Caso3
Caso4
2
2
2
2
1
2
2
1
1
2
2
1