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Un lenguaje convergente. Plataformas SIG e indicadores urbanos como herramientas dinámicas de apoyo al conocimiento del estado ecológico en el medio urbano. (TFM. Máster ciudad y arquitectura sostenibles. US. Spain)

Research Proposal

Un lenguaje convergente. Plataformas SIG e indicadores urbanos como herramientas dinámicas de apoyo al conocimiento del estado ecológico en el medio urbano. (TFM. Máster ciudad y arquitectura sostenibles. US. Spain)

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Este trabajo de investigación atiende a la entrega del Trabajo Final del Máster Oficial
Universitario: Ciudad y Arquitectura Sostenibles. ETSAS. Universidad de Sevilla. Máster
coordinado por el Instituto Universitario Arquitectura y Ciencias de la Construcción
(IUACC) con Juan José Sendra Salas como director y en colaboración con la Consejería
de Medio Ambiente. Junta de Andalucía. España, diciembre 2013.
AUTORA DE LA INVESTIGACIÓN:
Mª Salas Mendoza Muro
DIRECCIÓN DE LA INVESTIGACIÓN:
Prof. Dra. Luz Fernández Valderrama
Prof. Dr. Alfredo Rubio
CON LA COLABORACIÓN DE LAS AGENCIAS:
Agencia de ecología urbana de Barcelona (BCNecología)
Dtor: Salvador Rueda
Inst. Investigación Arquitectura y Ciencias del Hábitat. (IIA.FACH.UMSS). Cochabamba
Dtor: Marko Quiroga
Tipografías
League Gotic
Times New Roman
Minion Pro
Papel
BIO TOP 3 Extra
100% Chlorine free
FSCTM Certified
Edición y diseño:
Mª Salas Mendoza Muro
Ruiseñor, 10B. Triana. Sevilla.
salasmendozamuro@gmail.com
Impreso y encuadernado:
Copistería Argüelles
Impreso en España
Diciembre del año 2013
Este trabajo intelectual está protegido por la Ley de Propiedad Intelectual de la
Universidad de Sevilla. Los derechos sobre este documento son de los autores. Se da
derecho explícito a reproducir, distribuir y comunicar total o parcialmente el contenido,
siempre y cuando se cite su fuente.
Por el cuidado del planeta Tierra,
Mis agradecimientos a los docentes que impartieron clases en el Máster CAS en el
curso 2006-2007 quienes, mientras España seguía inmerso en un modelo de
producción arquitectónica insostenible, comenzaban a transmitir conocimiento en las
Aulas sobre “nuevos paradigmas” para la ciudad. A José Morales, José Ramón
Moreno, Luz Fernández, Alfredo Rubio y Carlos Tapia por iniciarnos en el marco
teórico del concepto sostenibilidad urbana y de sus relaciones de parentesco con
conceptos como entornos saludables, bienestar humano o economía ecológica; A
Ricardo Huete, Jaime Navarro, Juanjo Sendra y Manolo Olivares cuyo enfoque se
acercó a la sostenibilidad desde la eficiencia y la técnica; A las aportaciones de Javier
Neila, Ciro Nanje, Duncan Lewis y Salvador Rueda quienes a través del diseño
ecológico nos invitaron a soñar en el aula con nuevas respuestas urbanas más
confortables y saludables.
Mis agradecimientos a todo el equipo de BCNecología con quienes aprendí a analizar
la realidad desde la Teoría de Sistemas Complejos y a valorar el concepto de equipo
transdisciplinar. En especial a su director, el biólogo Salvador Rueda por su
generosidad, transmisión de valores y pasión por su trabajo.
Agradecer al grupo de cooperación al desarrollo ArTeS, a mARTadero, a la
investigadora Carolina Ureta de la Universidad de Sevilla y al equipo boliviano de
docentes de la UMSS, Marko Quiroga, Patricia Dueri, Nestor Guzmán y Edwin Magne
por la oportunidad que se me brindó para colaborar como docente de SIG en la
Universidad Mayor de San Simón en Cochabamba dentro del proyecto “Vivienda y
entornos saludables” en Bolivia, así como a la Oficina de Cooperación Internacional
de la Universidad de Sevilla por la beca concedida para proseguir con las
investigaciones sobre sostenibilidad en Bolivia, dentro del IIACH.UMSS y gracias a la
cual pude conocer de primera mano el contexto urbano latinoamericano lo cual, desde
mi punto de vista, fortaleció las conclusiones de la presente investigación.
Ofrecer mi más sincero agradecimiento a los directores de este TFM, la profesora Dra.
Luz Fernández-Valderrama y el profesor Dr. Alfredo Rubio, por la paciencia y tesón
aportados al proceso de investigación, así como a Sergio y Juan Clemente Rodríguez
consultores inestimables.
A Carmela y a Miguel.
INDICE DE CONTENIDOS
RESUMEN pág. 7
OBJETIVOS Y METODOLOGÍA pág. 9
PARTE 1: CRITERIOS DE LA INVESTIGACIÓN pág. 13
El futuro es urbano pág. 15
Ante un probable futuro urbano
La dependencia energética del medio urbano
De la economía financiera a la economía de los ecosistemas
Construyendo la cultura de la sostenibilidad urbana
Identificando los problemas urbanos desde la complejidad ordenada
Ecología en la gestión urbano-territorial pág. 27
Especie humana y su biotopo: el ecosistema urbano
Análisis integral del ecosistema urbano
La ecología como herramienta de proyecto
Hombre y Naturaleza: relaciones de bienestar
Tecnologías a favor del medio ambiente pág. 39
Tecnología, entre la naturaleza y la cultura
De la noosfera a la biosfera
Cibernética y Teoría de Sistemas Complejos
Costos de la Complejidad del sistema urbano
Los SIG como plataformas de análisis convergente
Indicadores urbanos, herramienta dinámica pág. 49
El Indicador en las ciencias
El Indicador urbano, estado del arte
Ejemplos destacados
El Indicador en los instrumentos de planificación urbana en España
PARTE 2: ESTUDIO DE CASOS pág. 57
Caso A: Sevilla (España) pág. 63
Aplicación de un Panel de Indicadores de Sostenibilidad Ambiental
Caso B: Cochabamba (Bolivia) pág. 97
Creación de un Panel de Indicadores para la Observación Urbana
CONCLUSIONES pág. 111
GLOSARIO DE TÉRMINOS pág. 117
BIBLIOGRAFÍA pág. 125
7
UN LENGUAJE CONVERGENTE
RESUMEN
El presente documento reflexiona sobre el reto que se impone actualmente en nuestro planeta
de comprender mejor la complejidad que conforma los ámbitos urbanos y sus áreas de
influencia, una necesidad urgente si se desea mantener y ampliar el bienestar humano global.
Con la esperanza paciente de prosperar lentamente hacia entornos urbanos resilientes y
territorios inteligentes, entendiendo la inteligencia territorial como la valoración y
recuperación por parte de los humanos de los servicios que nos brindan los ecosistemas, se
reflexionará sobre los retos urbanos desde una mirada global con la intención de avanzar en la
compresión de los hábitos y causas que están llevando al planeta a la situación de
incertidumbre y presiones de las cuales en gran parte, somos responsables.
Las Tecnologías de la Información y Comunicación, y en el campo del urbanismo los
Sistemas de Información Geográfica y los Paneles de Indicadores, nos sirven como
herramientas de visualización georreferenciada facilitando la observación de la evolución
ecosistémica en el tiempo y el análisis de los procesos urbanos. Dichas herramientas, permiten
traducir la información de las diversas disciplinas y ciencias en un lenguaje convergente de
comunicación transdisciplinar y ciudadana. Esta cualidad, hace a la herramienta útil para la
generación de diagnósticos críticos, simulaciones y propuestas de futuro sirviendo en el
ámbito democrático como herramienta de seguimiento ciudadano para la toma de decisiones.
El desarrollo de contenidos se ha ordenado en dos partes; la Parte 1 comienza con la reflexión
del crecimiento urbano contemporáneo a escala planetaria para reflexionar sobre el modo de
vida urbano que se desenvuelve en diferentes escenarios; continuaremos resaltando el interés
que cobra la ecología como ciencia de la información a incorporar en las nuevas líneas de
diseño de escenarios urbanos y daremos pistas del cómo, explicando algunas aplicaciones con
herramientas tecnológicas actuales con las cuales es posible avanzar en la gestión a favor del
medio ambiente urbano con la creación de cartografías interactivas; nos detendremos en la
metodología de análisis con indicadores urbanos, mostrando mo su aplicación es útil para
optimizar y valorar los parámetros y constricciones ambientales del entorno construido,
convirtiendo la información en conocimiento operativo.
En la Parte 2 expondremos dos estudios de caso realizados por la autora, el Caso A en
el ámbito europeo y el Caso B en el ámbito latinoamericano, ambos con equipos
internacionales y donde se ha utilizado el Panel de Indicadores Urbanos como herramienta de
medida y análisis dinámico. Veremos cómo su aplicación ayuda a la comprensión y medición
de las problemáticas que cada solución urbana desarrolla permitiendo comparar y medir la
idoneidad de nuevas propuestas o las patologías urbanas en tejidos existentes. La aplicación a
dos contextos metropolitanos de similar tamaño poblacional, pero con lógicas y patrones de
crecimiento urbano casi opuestos entre sí, dará una óptica de cómo éstas herramientas se han
de adecuar en su enfoque y diseño a cada contexto espacial, sociopolítico y económico.
8
MENDOZA MURO, M .S
9
UN LENGUAJE CONVERGENTE
OBJETIVOS Y METODOLOGÍA
Objetivos de la investigación
Visualizar y comprender en mejor medida la complejidad del estado actual de los entornos
urbanos, sus ecosistemas y sus áreas de influencia a través de mecanismos transdisciplinares
que permitan mediante simulación realizar ensayos y prospecciones de escenarios de futuro
con capacidad de anticipación apoyando de mayor conocimiento a los instrumentos de
ordenación. Incidiremos en:
Herramientas digitales de información para la observación, el análisis y el diseño del medio
ambiente urbano:
1. Abriendo el debate sobre la idoneidad o no de su aplicación para la gestión
transdisciplinar de los bienes comunes desde la responsabilidad y la ética.
2. Aportando metodologías de volcado de información transdisciplinar para el análisis
organizado en sistemas complejos heterótrofos como son los entornos urbanos y sus
áreas de influencia y la transformación de información en conocimiento convergente.
3. Avanzando en la comprensión de las constricciones ambientales, las dependencias y
los impactos que sobre el medio producimos como especie hacia posibles alternativas.
4. Avanzando en el autoconocimiento de las dinámicas de interacción y los patrones de
funcionamiento interno de la población residente, que permitan abrir nuevas vías al
empoderamiento y la autoorganización del tejido social así como nuevas claves de
diseño participativo para la producción de ciudades equitativas aumentando la calidad
de la vida y la salud de los ciudadanos así como el grado de sostenibilidad y resiliencia.
Los Paneles de Indicadores Georreferenciados para la medición de resultados en el tiempo:
5. Permitiendo observar, analizar y diagnosticar el estado actual de servicio que nos
brindan los ecosistemas así como el nivel de sostenibilidad ambiental y socio-
económica en el que se encuentran los ámbitos urbanos y sus áreas de influencia,
ayudando a la generación de soluciones creativas y a la toma de decisiones desde el
conocimiento y la responsabilidad tanto en las mesas de diseño participativo como en
el planeamiento urbano.
6. Proponiendo su aplicación desde la creatividad, ya que lejos de buscar convertirse en
un catálogo de soluciones, se expondrán como ejemplo de una actitud o manera de
enfrentarse a los problemas, que en cada contexto espacial será diferente, no pudiendo
aplicarse sin más, fuera del entorno para el que han sido concebidos.
7. Aportando dos experiencias realizadas como ejemplo sobre su aplicabilidad en el
ámbito académico y profesional, con la expectativa de abrir el camino a futuras
investigaciones de carácter sistémico, en el campo de la ecología urbana y territorial.
10
MENDOZA MURO, M .S
Metodología
Metodología Parte 1
El debate continuo y reflexivo con los tutores de la presente investigación así como con los
directores de los casos presentados ha ido conformando el cuerpo de la primera parte del
documento.
Las extensas jornadas de investigación aplicada compartidas con los colegas de ambos
equipos, han sido de gran ayuda en la generación de los criterios, y han enriquecido la mirada
integradora para el conocimiento de la realidad. Disciplinas como la economía, la sociología,
la psicología, la geografía y la historia, las ciencias ambientales, la biología, la física y
meteorología, la química, la informática y ciencias de la computación, la matemática, todas
ellas bajo el cuerpo integrador de la ecología, han ido construyendo las sesiones de trabajo y
reflexiones teóricas. En mi opinión, este tipo de experiencias con equipos multidisciplinares
son francamente recomendables tanto en el campo de la investigación como en el ámbito
profesional cuando el objetivo es generar horizontes sistémicos e integradores sin perder la
riqueza de la especialización y el detalle.
Para esta primera parte se ha compactado la información en cuatro grupos de criterios
que se apoyan en múltiples fuentes bibliográficas. Libros monográficos, artículos de revistas,
videos de conferencias y webs relacionadas fueron almacenadas en la herramienta digital
refwords a lo largo del proceso, lo cual se ha podido incorporar al documento en el proceso de
edición con relativa facilidad.
Metodología Parte 2
En la segunda parte del documento las metodologías llevadas a cabo por ambos equipos se
sustentan en la observación directa y en las experiencias desarrolladas de cada contexto, pero
ambas se apoyan en los SIG como lenguaje común de representación.
El enfoque internacional del Estudio de Casos ha permitido testear metodologías de
aproximación que contrastan por dos realidades desiguales entre sí. El análisis de la estructura
urbana en dos contextos con niveles de economía tan diferenciados como son España y
Bolivia, donde la realidad geopolítica, ambiental y socioeconómica se encuentra en estados de
organización dispar, ha requerido, en cada caso, un singular enfoque de aproximación al
análisis sistémico.
En cada contexto, la disponibilidad de bases de datos catastrales se encuentra en
diverso grado de avance, al igual que los Instrumentos de Ordenación y Planificación, a lo que
se suma una transformación territorial que se viene produciendo a diferente velocidad en cada
contexto. Mientras que en Sevilla, la propuesta exhaustivamente diseñada para el Proyecto
urbanístico del Cortijo del Cuarto ha quedado paralizada antes de comenzar1, en Cochabamba
1 Debido a la crisis financiera internacional de 2008 provocada por los bonos basura, sumado a la crisis
económica española generada en base a la producción de un modelo económico basado en los bienes
inmobiliarios sobre el que se sostuvo el 17,9% de la economía nacional, situándolo algunos analistas en el
39,4%, el plan urbano del Cortijo de Cuarto convocado por concurso y para el cual se calculó el Panel de
11
UN LENGUAJE CONVERGENTE
el área metropolitana no deja de crecer con “la ocupación no planificada de las aéreas
circundantes de protección ecológica y agrícolas, entre otras cambiando la estructura
territorial, física, económica y social de la región”2 según reflexiones del Dr. Ingeniero Lucio
Gonzales, actual Rector de la UMSS de Cochabamba. La arquitecta andaluza Ángela Lara
cooperante en Bolivia analiza el estado actual de la región metropolitana y sus procesos de
crecimiento: “de esta manera, los procesos de crecimiento urbano en el área metropolitana de
Cochabamba se producen en el orden de parcelación-edificación-urbanización. La gran mayoría
de los barrios aparecidos dentro de esta dinámica carecen de servicios básicos y equipamientos, y
cuando estos existen, han quedado en manos de privados o resueltos gracias a la gran capacidad
de autogestión de sus pobladores” (…). Estas dinámicas hacen que las zonas urbanas se
conviertan en el recién comenzado siglo XXI, en auténticos artefactos productores de pobreza”3
determinará en el documento realizado como TFM presentado en la UNIA en 2011.
Las escalas de trabajo en los Estudios de Casos difieren en su aproximación debido a
las necesidades de mejora que los Instrumentos de Ordenación Urbanística4 exigen en cada
caso.
En el Caso A, la aplicación y análisis del Panel de Indicadores Urbanos Georreferenciados se
desarrolló sobre 250 Ha de terreno, atendiendo a la escala sectorial que comprendía el Plan
Urbanístico del Cortijo del Cuarto, en Sevilla.
En el Caso B, la aplicación y análisis del Panel de Indicadores Urbanos aspira a adecuarse al
análisis territorial de la región metropolitana de Cochabamba, área de estudio que acoge a
ocho municipios5 comprendiendo una superficie de 2659 km² superficie inferior a la del área
metropolitana de Sevilla que cuenta con 4535 km².
Descriptores
Sostenibilidad / Ecología urbana / Indicadores Urbanos / bienestar humano/ herramientas
técnicas / tecnología computacional / SIG / Cooperación internacional / Deuda climática
indicadores de sostenibilidad de la actividad urbanística ha quedado paralizado. Tan y cómo se anuncia en el
Diario de Sevilla el día 8 de diciembre de 2012.
2 IIACH.UMSS, 2013. CBBA 2020. El proceso de revitalización urbana de la región metropolitana de
Cochabamba. Cochabamba: FACH.UMSS.
3 LARA GARCÍA. ÁNGELA, 2011. Planificación y gestión autónoma de los servicios básicos en la Zona Sur
de Cochabamba (Bolivia), Universidad Internacional de Andalucía
4 En Andalucía el Sistema de Planeamiento Urbanístico es un conjunto de instrumentos de carácter técnico y
normativo redactados para ordenar el uso del suelo y para regular sus condiciones de transformación y de
conservación. Los Instrumentos de Ordenación Urbanística, se definen en el artículo 7 de la Ley 7/2002 de
Ordenación Urbanística de Andalucía y son los siguientes: Instrumentos de planeamiento urbanístico:
Planeamiento general, Plan General de Ordenación Urbanística, Plan de Ordenación Intermunicipal, Plan de
Sectorización, Planeamiento de desarrollo, Plan Parcial de Ordenación, Estudio de Detalle, Catálogo. Otros
Instrumentos de la ordenación urbanística: Normativa Directora para la Ordenación Urbanística, Ordenanza
Municipal de Edificación, Ordenanza Municipal de Urbanización.
5 Los municipios que entran a formar parte del estudio CBBA2020 son Sacaba, Cercado, Colcapirhua,
Tiquipaya, Quillacollo, Vinto y Sipe Sipe.
12
MENDOZA MURO, M .S
Glosario de términos
Durante el desarrollo de la investigación van a aparecer numerosos términos que a priori
pueden parecer ajenos al campo de la arquitectura, el urbanismo o el diseño de urbano-
territorial y cuya representación se hará negrita con la tipografía de este ejemplo: resiliencia.
Esta serie de conceptos lingüísticos irán apareciendo a lo largo del documento y son los que en
gran medida han ayudado a alinear los cuatro criterios que componen el documento.
Al final del documento se incorpora un Glosario de términos, con la idea de facilitar la
comprensión al lector. La decisión de añadir el Glosario se debe a que en gran parte de la
bibliografía consultada se incorporaban este tipo de anexos lo cual facilitó su comprensión. De
igual modo, el Glosario facilitado por el profesor Dr. Alfredo Rubio en el Máster CAS fue para
la investigación, de gran utilidad.
Desde mi punto de vista, estos términos han de entrar a formar parte de un léxico
convergente entre materias y disciplinas para el avance hacia escenarios más sostenibles en la
planificación y la gestión urbano-territorial de las próximas décadas.
13
UN LENGUAJE CONVERGENTE
PARTE 1: CRITERIOS DE LA INVESTIGACIÓN
En este apartado trataremos de construir de forma ordenada un cuerpo de aportaciones que,
desde el siglo pasado, se vienen manifestando en diferentes lugares del planeta y cuyo verbo
común es la búsqueda de un mejor “modo de vida” en los entornos territoriales que
conforman las ciudades.
La selección de textos, debía cumplir dos características esenciales: en primer lugar son textos
que reflexionan de forma crítica sobre las problemáticas a las que se viene enfrentandolo
urbanodesde el siglo pasado y en segundo lugar son reflexiones cuya esencia es la búsqueda
de un lenguaje común entre materias, un lenguaje convergente que permita seguir avanzando
hacia mayores estados de resiliencia en nuestras ciudades, territorios y atmósferas.
A lo largo de la lectura se ordenan los textos, dentro de cuatro criterios que se concatenan
unos a otros, respondiendo cada uno de ellos en cierta medida al criterio anterior. Se ha
tratado así de conseguir una lectura lógica al compendio del documento, con la idea de ayudar
al avance de futuros caminos de investigación, invitando a nuevas bifurcaciones de búsqueda,
en cada paso y desde cada uno de los criterios.
Se resumen así:
La secuencia de criterios parte de la escala planetaria, con conceptos macroscópicos y
consecuencias comunes para el conjunto de la humanidad, continúa con la escala de los
ecosistemas terrestres hasta llegar a la escala urbana, que será nuestra dimensión de trabajo,
en la cual exploraremos los hallazgos del conocimiento sondeado.
De este modo intentaremos avanzar en la construcción de un lenguaje convergente entre
materias científicas y técnicas de análisis de naturaleza inspiradora y emergente. Un lenguaje
vital, común y transdisciplinar que aporte mayor conocimiento de lo que entendemos como
sistemas urbano-territoriales. Un dialecto que sea útil a la fabricación de entornos saludables
desde la capacidad de anticipación. Un lenguaje de programación desde la ética y la
responsabilidad civil para el diseño de ecosistemas urbanos más resilientes.
Criterio 1> Criterio 2 > Criterio 3> Criterio 4
El futuro es urbano Ecología urbana Tecnología SIG Indicadores Urbanos
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MENDOZA MURO, M .S
15
UN LENGUAJE CONVERGENTE
Criterio 1:
El futuro es urbano
Ante un probable futuro urbano
La historia de la especie humana en el planeta muestra de cuán numerosas formas, los seres
humanos se han asentado en el territorio configurando en el espacio y el tiempo la historia de
la civilización6. De los múltiples modos de vida propuestos por los pueblos a lo largo de su
evolución, hay uno en especial que ha prosperado, en mejor o peor medida, con mayor o
menor éxito pero sin duda destacando sobre los demás, ese modo de vida es el urbano.
Aunque la existencia de las ciudades data en nuestro planeta de hace más de diez mil años, es
a principios del S.XXI, en el año 2008, cuando su éxito se constata sobrepasando la
humanidad la cifra en la que más de la mitad de su población, reside en las ciudades.
El ingeniero agrónomo Walter Pengue lo explica en el año 2009, en su libro editado en en
Argentina Fundamentos de Economía Ecológica7, donde expone la siguiente medición de los
6.600 millones de personas que ya pueblan el planeta, el año 2008 será recordado como aquél,
en que por primera vez en la historia humana, la población en las ciudades, superó a la
población rural, con una población urbana de más de 3.307 millones de seres humanos. Las
estimaciones de naciones unidas, indican que serán más de 5.000 millones en el año 2030”.8
El acontecimiento descrito marca un antes y un después en la historia de la humanidad y es
indicador de las tendencias que en el siglo XXI, seguirán desarrollándose mundialmente,
aunque de forma exacerbada en los países en vías de desarrollo.
Según la hipótesis expuesta, en el año 2030, es decir en menos de dos décadas, casi se habrá
duplicado la población que vive en ámbitos urbanos. Ante un momento como el actual, nos
parece clave, como técnicos y como especie, enfocar nuestro esfuerzo en el estudio autocrítico
y la mejora de los entornos urbanos tanto en los escenarios estables como en los de
crecimiento. En los escenarios estables el desafío para el ámbito científico se enfoca hacia la
invención de procesos que hagan más sostenible y vital ese “modo de vida urbanoa día de
hoy por reconfigurar. En los escenarios de crecimiento acelerado, el desafío estará más
6 SCHLÖGEL, K. and ARÁNTEGUI, J.L., 2007. En el espacio leemos el tiempo :sobre historia de la
civilización y Geopolítica. Madrid: Siruela.
7 PENGUE, W.A., 2009. Fundamentos de economía ecológica :Bases teóricas e instrumentos para la resolución
de los conflictos sociedad naturaleza. Buenos Aires: Kaicron.
8 El dato fue publicado en 2007 por La United Nations Population Fund (UNFPA). Fondo de Población es una
institución de Naciones Unidas cuyo principal objetivo es el estudio de estrategias de desarrollo en la población
que hace especial hincapié en los objetivos del milenio relacionados con la igualdad de género, abarcando temas
como son la salud sexual y reproductiva o el empoderamiento de la mujer en la economía y la participación
política de las sociedades.
16
MENDOZA MURO, M .S
enfocado a cumplir con la gestión responsable de los bienes propios y con los objetivos de la
planificación, lo que determinará el alcance hacia un futuro equitativo sin hipotecar el planeta.
El proceso del éxito del crecimiento producido en las ciudades, lo explica el ecólogo catalán
Jaume Terradas en su libro monográfico sobre Ecología Urbana9, concepto en el que nos
detendremos más adelante. Entre sus páginas manifiesta “Las ciudades son una forma de
organización que ha representado un cambio progresivo sustancial para nuestra especie. La
ciudad es en esencia creativa, ya que permite reunirse y comunicarse, interactuar, a una gran
diversidad de personas con oficios y conocimientos diversos. Esta definición deja de manifiesto
que la especie humana, el animal público, como lo ha denominado de forma crítica en su libro
el antropólogo Manuel Delgado10, posee unas capacidades de relación empática y facilidad
para el intercambio en el espacio público con sus congéneres que la hace única.
El aprovechamiento de servicios que de forma mutua nos venimos brindando los seres
humanos a lo largo de la historia en las ciudades así como el apoyo en el último siglo a
establecer como prioritarios, en determinadas sociedades, los derechos humanos, la alteridad
y la tolerancia, ha servido en gran medida de catalizador para avanzar hacia el bienestar
humano en estos ámbitos.
Sin embargo, el concepto de ciudad hoy día, ha quedado diluido en infinidad de
modelos de expresión y diseños diversos, haciéndose difícil la inclusión de todos ellos en esa
cualidad creativa de la que nos habla el ecólogo Terradas. Por un lado, está por ver si el
modelo de ciudad de baja densidad permite en la medida adecuada la interacción creativa
entre sus pobladores; por otro lado, habremos de considerar si la capacidad creativa en las
ciudades con densidades óptimas se encuentra hoy día altamente limitada a la interacción
entre humanos y algunos animales domésticos, habiendo quedado adormecidas en un
segundo plano las conexiones de intercambio creativo con el entorno o medio ambiente y con
la naturaleza de la que formamos parte.
La dependencia energética en los modos de vida urbanos
Hemos de apuntar, sin embargo, que las ciudades dependen para su construcción,
funcionamiento y mantenimiento de la explotación de recursos no renovables, así como de
otros recursos renovables, como es el agua, cuyo servicio se acoge en muchas ocasiones a
rgenes de insuficiente regeneración.
Un gran número de los hábitos sobre los que hemos construimos los modos de vida urbana se
encuentran sostenidos por recursos procedentes de los ecosistemas y no siendo finitos, son
recursos que pueden llegar a serlo para esta parte de la historia, nuestra escala temporal. Me
9 TERRADAS, J., 2001. Ecología urbana. Barcelona: Rubes.
10 DELGADO RUIZ, M., 1999. El animal público:hacia una antropología de los espacios urbanos. 5ª edn.
Barcelona: Anagrama.
17
UN LENGUAJE CONVERGENTE
explicaré mejor, a lo que llamamos recursos no renovables, pongamos el caso del petróleo
como recurso estrella, sería quizás más acertado llamarlo renovables en la escala temporal de
la biosfera, ya que en efecto, la ciencia apunta a que el petróleo es materia orgánica procedente
de zooplancton y algas que acumuladas en sedimentos del pasado geológico se transformaron
en hidrocarburos. Llamamos al petróleo recurso no renovable por nuestra consciencia de la
dependencia tan grande que actualmente tenemos de él, sobre todo en los países
desarrollados, donde supone actualmente la principal fuente de energía con un consumo
diario que nos lleva a pensar que se terminará antes de que hayamos encontrado métodos
alternativos que sostengan nuestros modos de vida contemporáneos.
El miedo a un colapso en los modelos de consumo energético establecidos en los países
desarrollados está llevando a una nueva revalorización de la naturaleza y de sus ecosistemas.
Como cita el economista José Manuel Naredo en 1993, en su contribución al número
dedicado al “Estado Natural 11 en la revista Archipiélago el estado actual de conocimiento,
alberga posibilidades sin precedentes para construir una economía de la biosfera cuyo carácter
obligadamente abierto y transdisciplinar ayudará a recortar el actual divorcio hombre-
naturaleza, superando el oscurantismo de las especialidades científicas para estrechar nuevos
lazos entre ciencia, cultura, estética y funcionalidad, sin caer en sucedáneos naturales ya
explorados por el romanticismo alemán del S.XIX”. Esa revalorización demanda venir
acompañada por una producción científica con conciencia moral, como reclama entre otros
Max Born y por los dieciocho científicos firmantes del Manifiesto de Gotinga12.
Y continua Naredo, “este manifiesto converge con el principio de responsabilidad propuesto
por Lewis Mumford y retomado por Hans Jonas13, en su obra El principio de responsabilidad,
donde reclama, entre otras cosas, asumir clara y explícitamente el hecho de que la especie
humana en su conjunto no podrá, con los niveles de población actual, alcanzar los patrones de
vida propios del mundo industrial. “
Por tanto, ante esta situación de emergencia14 nos preguntaremos ¿Seremos capaces de
planificar y diseñar otros futuros urbanos mediante un proyecto a largo plazo que se enfoque
en su producción científica hacia una economía de la biosfera, donde la dependencia
energética sea cubierta por el medio ambiente sin sobrepasar sus estados de carga?
11 NAREDO, J.M., 1993. Estado natural. Sobre las relaciones entre ciencia, cultura y naturaleza. Archipiélago.
15, pp. 24
12 Es importante recordar en este punto El manifiesto de Gotinga, una declaración de los años 50 redactada en
Alemania por los 18 científicos nucleares más importantes de Alemania Occidental (entre ellos el Nobel Otto
Hahn, Max Born, Werner Heisenberg y Max von Laue) en contra de armar el ejército de Alemania Occidental
con armas nucleares tácticas en la década de 1950, la primera parte de la Guerra Fría, cuestión que el gobierno
de Alemania Occidental bajo el canciller Adenauer había sugerido.
13 JONAS, H. and SÁNCHEZ PASCUAL, A., 2004. El principio de responsabilidad :ensayo de una ética para
la civilización tecnológica. 2ª edn. Barcelona: Herder.
14 En el congreso “De la crisis a la emergencia en los espacios mundializados” celebrado en la ETSAS de Sevilla
en noviembre 2013, organizado por el grupo de investigación OUT-Arquias. Se reflexionó sobre este concepto.
18
MENDOZA MURO, M .S
De la crisis financiera a la economía de los ecosistemas
En el año 2006, el economista José Manuel Naredo, analiza en su libro Raíces económicas del
deterioro económico y social15mo macroeconomía y microeconomía son determinantes en
los procesos de construcción de las sociedades contemporáneas. Desde una mirada holística y
eco-integradora, analiza de forma crítica los mecanismos que se vienen desarrollando desde el
S.XVII hasta nuestros días y a través de los cuales nos encontramos en un momento histórico
de crisis eco-sistémica global.
A escala microeconómica, el autor trata el problema económico que acontece hoy día
en España vinculándolo a los procesos de construcción de ciudad. Su reflexión sobre los
modos de generación de riqueza” nacional, sostenidos en los últimos años mediante la
producción de lo que él llama, “un aquelarre inmobiliario” es sobrecogedora. Este hito habría
de servir de guía para aprender de los errores cometidos así como para evitar repetir
mecanismos fallidos en países que estando a tiempo pueden ser más creativos. También ha de
servir a la propia España, para comenzar a dirigir sus economías hacia otras direcciones quizás
menos especulativas y más cercanas al cuidado de los ecosistemas, a su conservación y al
aprovechamiento de los servicios que nos brinda como bien común en regresión.
A escala macroeconómica, el profesor Naredo explica cómo los países del primer
mundo con las sociedades urbanas más avanzadas del planeta y entre los que se considera a
España, explotan los recursos naturales no solo de sus propios territorios sino de otros lugares
del planeta para sostener unos modos de vida que en el futuro serán difíciles de mantener y
mucho menos de establecer en los países en vías de desarrollo, si no se reconfiguran.
No es la primera vez que se habla de este problema, ya que en el año 1973, el sociólogo
Manuel Castells ya argumenta en su libro Imperialismo y urbanización en américa latina16
mo durante los últimos siglos S.XIX y S.XX marcados por la revolución industrial, ciertos
países desarrollados continuaron las lógicas de los procesos de colonización de los siglos
anteriores a través de estrategias imperialistas, es decir, de explotación de los recursos
energéticos ajenos a sus territorios para su propio beneficio, dando continuidad a una
explotación no equitativa de los bienes del planeta si focalizamos el problema existente en
América Latina.
Bajo esta situación en el avance de la última década algunos gobiernos de países
Latinoamericanos están intentando revertir estas tendencias de comercio transnacional de sus
recursos17 dirigiendo las políticas hacia el desarrollo estatal.
15 NAREDO, J.M., 2006. Raíces económicas del deterioro ecológico y social :más allá de los dogmas. Madrid:
Siglo XXI.
16 CASTELLS, M., 1973. Imperialismo y urbanización en América Latina. Barcelona: Gustavo Gili.
17 En el caso de Bolivia, desde el 2006, el presidente del país Evo Morales ha nacionalizado gran parte de los
recursos energéticos con los que cuenta el país como son el petróleo y el gas. Sin embargo, su dependencia
económica internacional para obras de infraestructura y explotación sigue siendo una realidad lo cual se traduce
en colaboraciones con socios estratégicos, como es el caso de España.
19
UN LENGUAJE CONVERGENTE
Llegados a este punto habremos de reconsiderar si la palabra “desarrollo” entrará en la
selección del léxico del lenguaje convergente o si habrá de quedar fuera, en cualquier caso,
queda mucho camino por recorrer para romper este tipo de dependencias.
Por un lado, en el caso que conocemos, España y Bolivia son “socios estratégicos”
porque son dependientes el uno del otro. Bolivia depende de España como inversor
económico para poder desarrollar las infraestructuras necesarias de explotación de sus
recursos energéticos, mientras que España es dependiente de Bolivia como consumidora de
Gas y Petróleo. Este tipo de relaciones son interesantes para el desarrollo de ambos pero a la
misma vez, han de incentivarse neas de investigación que en paralelo avancen hacia modos
de vida menos dependientes de recursos que más pronto que tarde se acabarán.
Según las investigaciones expresadas en la Convención El cambio climático y el medio
urbano18 celebrada en Sevilla en 2011 por el investigador Jordi Solé del Consejo Superior de
Investigaciones Científicas de España, “se manifiesta que el petróleo ha llegado a su pico de
producción al igual que el carbón. En relación al gas y al uranio apunta el año 2015 como fechas
pico de producción. En cuanto a las fuentes de energía renovable, declara que contrariamente al
discurso oficial, no existen alternativas válidas para compensar este descenso con nuevos
hallazgos tecnológicos o con la explotación de otros combustibles fósiles. Los biocombustibles no
serán una alternativa eficaz, la energía hidroeléctrica se encuentra en escasa expansión, la
generación de energía fotovoltaica actualmente se encuentra bajo escasez de materiales, la
energía eólica se encuentra en expansión moderada y las otras alternativas están en la
actualidad bajo un escaso marco de investigación” (…)
Además alerta del Efecto ’bottom-up’ que pueden producir un desarrollo masivo de
energías renovables ¿tenemos en cuenta el efecto que implicaría un desarrollo masivo de
renovables (termo solar y eólica) en los patrones de viento y el albedo del planeta?”. En su
exposición es muy determinante y alerta que “una transición a un modelo social y energético
diferente requiere un debate a todas las escalas sociales, políticas y económicas. Y termina su
exposición con una intrigante cuestión “la pregunta clave no es si tenemos que decrecer o no, la
pregunta es ¿cómo vamos a decrecer a nivel de consumo energético?”.
En nuestra opinión, aunque las energías renovables no sean la solución a los retos de
futuro podrán ayudar, en cierta medida, a una mejor transición en el modelo energético. En
la actualidad, no opinan igual nuestros gobiernos: en el caso de España, la llegada de la crisis
económica ha justificado las medidas que se han llevado a cabo por el gobierno central con la
bajada de la inversión en energías renovables19. En el caso de Bolivia, el modelo energético se
18 JUNTA DE ANDALUCÍA. Convención “El cambio climático y el medio urbano”. 2011. Sevilla.
Conferencia de Jordi Solé: “retos energéticos futuros y modelos urbanos”. En la web:
http://www.juntadeandalucia.es/medioambiente/portal_web/web/temas_ambientales/clima/cambio_climatico/po
nencias_convencion/jordi_sole.pdf
19 España es hasta la fecha medalla de plata mundial en generación de energía renovable con una producción de
unos 3800 MW (Megawatts), el 10% de la energía renovables que se produce en el mundo. La medalla de oro la
tiene Alemania, país que produce 17200 MW, una cifra que pretende ampliar gracias a la decisión del Gobierno
germano de eliminar las nucleares. El tercer puesto es para Japón con 3600 MW, país que se prevé crezca en
20
MENDOZA MURO, M .S
inspira en las prácticas llevadas a cabo en los países desarrollados, donde los modelos de
ciudad están basados en el consumo de recursos y de fuentes de energía no renovables, lo que
aumenta el impacto ambiental.
Según el autor, la relación de proporcionalidad directa existente entre crecimiento económico y
consumo de petróleo, entre precio del crudo y de los alimentos, e incluso entre el incremento de
población y la extracción de combustibles fósiles, ofrece una previsión fundada de la evolución
de estos parámetros en un contexto de escasez y encarecimiento del crudo. La producción de
petróleo sigue una curva cuyo pico máximo ya hemos rebasado, de modo que dicha producción,
y con ella nuestros niveles de consumo, sólo pueden decrecer.
Según el concepto de Tasa de Retorno Energético nos encontramos ante la
imposibilidad de mantener nuestro nivel actual de consumo energético simplemente
sustituyendo los combustibles fósiles por energías renovables. Es necesario hablar de este
problema para el futuro urbano, el cual consume altas dosis de energía. Habremos pues de
anticiparnos sin demora a un escenario de menor consumo o decrecimiento en el consumo
energético de recursos naturales desde el optimismo y creatividad, aprovechando las bondades
que los ecosistemas nos brindan pero sin su aniquilación, avanzando hacia modelos de
transición e igualmente en los escenarios urbanos.
El geógrafo y pensador Alfredo Rubio acompaña aquí nuestra idea al hablar del
decrecimiento20 donde expresa las ciudades vinculadas al decrecimiento serían aquellas
capaces de poner en marcha mecanismos adecuados para implementar estos objetivos mediante
la salida de una economía neoclásica, cuestionando su hegemonía sobre la vida. Todo ello, sin
duda alguna, enmarcado en un programa de transición, habrá de ir acompañado de nuevos
modelos educativos asentados en la producción social de nuevos valores”.
Lamentablemente, hasta la fecha, la autocrítica desarrollada por nuestros más brillantes
pensadores no está siendo fácil de asimilar en la tomas de decisiones de nuestros gobiernos, ni
en las lógicas cotidianas de la población urbana que se encuentra maniatada por un sistema
establecido.
Sin explicarnos cómo, nos encontramos inmersos en unas dinámicas de vida cada vez
más dependientes de lo ajeno así como más ajenas a nuestra esencia vital. Como explica el
paisajista francés Gilles Clément en sus escritos, al tratar la relación del hombre con el medio
ambiente apunta: la humanidad no conoce nada de su medio, somos todavía niños rompiendo
nuestros propios juguetes”. 21
Un buen modo de comenzar a cultivar nuevas transacciones con la biosfera puede ser
ensayar balbuceos de comunicación con los ecosistemas, traduciendo sus expresiones a un
generación en los próximos años, debido a la catástrofe nuclear de Fukushima ocurrida en 2011 a causa de un
terremoto.
20 RUBIO, A., 2006. Glosario Máster CAS. Curso 06/07. Sevilla: IUACC.
21 CLÉMENT, G., CLEMENT, G. and BORASI, G., 2006. Environ(ne)ment :approaches for tomorrow =
manières d'agir pour demain. Milan: Skira.
21
UN LENGUAJE CONVERGENTE
lenguaje convergente e integrador, que aproveche las especialidades científicas para la
construcción de un futuro más sostenible.
Como ejemplo, el servicio que las especies vegetales pueden aportar en métodos de
control climático en nuestras ciudades permite en climas calurosos reducir la energía
consumida en el uso de aire acondicionado. Este concepto puede que se contradiga con el PIB
generado en la compra- venta e instalación de estas máquinas antropogénicas, pero son este
tipo de indicadores los que quizás habrá que replantear y sobre los que se encuentran los
puntos de inflexión hacia otros modos de vida urbanos más acordes con el entorno.
Construyendo la Cultura de la Sostenibilidad Urbana
El libro de Walter Pengue publicado en Argentina de 2009 sobre las ventajas de la economía
ecológica del que hemos hablado en la primera parte viene acompañado de ese deseo por
arraigar la cultura de la sostenibilidad en la población Latinoamericana ante el temor a la
llegada de nuevos tiempos desarrollistas que se dibujan sobre el continente.
El concepto de sostenibilidad viene trabajándose en los países del Norte desde los años 50.
Aflora dentro de diversas corrientes de investigación sensibles a lo que en el presente acontece
en las economías de estos países. En América del Norte, en Europa y Nueva Zelanda no son
pocos los expertos que vienen alertando desde hace décadas, sobre lo que hoy día es ya una
evidencia constatada: Asumir la responsabilidad del impacto que sobre el planeta y su
atmósfera estamos causando como especie viva. Un impacto ejercido con los modos de vida
urbanos y la construcción de este medio pero igualmente a través de ciertas prácticas de
cultivo agrícola, explotaciones ganaderas o el transporte en general cuyas emisiones de efecto
invernadero a la atmósfera sobrepasan a los demás factores.22
En nuestra opinión, la responsabilidad humana hacia un cambio de paradigma no se va a
resolver mediante el tráfico y mercado mundial del CO2 o cooperando como socios bajo
lógicas imperialistas, sino que habrá de comenzar por las labores de autocrítica.
A continuación incorporamos en un breve esquema las reuniones más representativas que se
han dado desde el último cuarto de siglo en una búsqueda urgente hacia la construcción de la
cultura de la sostenibilidad. En la tabla se exponen los encuentros más destacados organizados
por grupos científicos de reflexión europeos desde los años 60. En él hay implícito un esfuerzo
por comenzar a tratar la problemática ambiental en el continente desde la perspectiva urbana,
que a día de hoy, continúa avanzando en su definición.
22 CUCHÍ, A. and PAGÈS, A., 2007. Sobre una estrategia para dirigir al sector de la edificación hacia la
eficiencia en la emisión de gases de efecto invernadero (GEI)
. Madridi: Ministerio de Vivienda del Gobierno
de España.
22
MENDOZA MURO, M .S
1968
1972
1º reunión CLUB DE ROMA
Informe LOS LÍMITES AL CRECIMIENTO 23
1987 Informe BRUNDTLAND24. Naciones Unidas
1992 AGENDA 21 Local. (A raíz de la “Cumbre de la Tierra” en Río de Janeiro)
1994 Conferencia Europea de Ciudades y Pueblos Sostenibles. Aalborg.
CARTA DE AALBORG25
1996 2ª Conferencia Europea de Ciudades y Pueblos Sostenibles. Lisboa.
PLAN DE ACCIÓN
1998-99 Conferencias Regionales: Finlandia, Bulgaria, España y Holanda
2000 3ª Conferencia Europea de Ciudades y Pueblos Sostenibles. Hannover
2005 Red de redes de Desarrollo Local Sostenible. AGENDA 21 Local
2010 AALBORG +1026
La secuencia habla de varias décadas de trabajo, no obstante quien fue miembro del
parlamento europeo por “Los Verdes” entre 1989 y 1994, el geógrafo italiano Virginio Bettini
en su libro Elementos de ecología urbana27 de 1998, será muy crítico con la Estrategia de
planificación urbana “Ciudades Sostenibles” llevada a cabo por la Comisión Europea durante
estos años: “los documentos, en lugar de filosofar sobre la “sostenibilidad”, deberían haber
aclarado por qué no han servido hasta ahora las leyes, directivas y reglamentos de la Unión para
afrontar y resolver los problemas económicos, sociales y de degradación con que se enfrentan las
ciudades europeas, además de proponer nuevos modos de gestión del ambiente urbano y nuevos
modelos de análisis ambiental basados en el conocimiento de los mecanismos de retroacción
administrativa.
Si nos remontamos al ámbito Norteamericano de los años 40, ese momento de prosperidad en
el cual los grandes pensadores europeos venían huyendo de las guerras en Europa, podemos
hablar de los trabajos de edición de la filósofa de origen judío Ruth Nanad Anshen quien
comienza a coordinar de forma pionera una serie de textos transdisciplinares sobre cultura
científica con la colaboración del físico Albert Einstein y otros científicos destacados.
En 1953 se publican los primeros números de la revista de carácter multidisciplinar
World Perspectives Series28, en la que durante dos décadas Anshen edita los trabajos escritos
por pensadores destacados de la época, científicos, filósofos y artistas para reflexionar sobre
23 MEADOWS, D.H. and CLUB DE ROMA, 1972. Los límites del crecimiento :informe al Club de Roma sobre
el predicamento de la humanidad. México: Fondo de Cultura Económica.
24 BRUNDTLAND, G.H., 1987. "Nuestro futuro común"
Informe de la Comisión Mundial sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo. Naciones Unidas.
25 http://www.utopiaverde.org/descargas/carta-de-aalborg-1994
26 http://www.ccre.org/docs/Aalborg03_05_span.pdf
27 BETTINI, V. and PEINADO LORCA, M., 1998. Elementos de ecología urbana. Madrid: Trotta.
28 NANDA ANSHEN, R., World perspectives. 1973 edn. New York: Harper & Row, Publishers.
23
UN LENGUAJE CONVERGENTE
las incoherencias y problemas que la especie humana se produce a sí misma mediante la
producción de avances tecnológicos aplicados desde la parcialidad pero sin visión integradora.
A mismo, la revista reflexiona sobre los cambios en los hábitos de consumo que la
revolución industrial ha producido en las sociedades urbanas, alejando al hombre de su propia
naturaleza vital. Fruto del recorrido intelectual en el que Anshen fomentará las reuniones de
expertos en grupos multidisciplinares nacerá en 1958 el seminario The nature of man a
como la serie Convergence en 1981 ambos registrados por la Columbia University Press29.
Bajo una mirada global aplicada en la acción urbano-territorial local, destacan de forma
pionera las experiencias docentes desarrolladas por el biólogo y botánico escocés, Patrick
Geddes a finales del siglo XIX en Edimburgo, donde fundará la Torre de la Perspectiva,
situada en Castlehill y a partir de 1923 en Estados Unidos, a donde llega con 69 años.
Gracias a su amistad con el joven periodista Lewis Mumford, quien será historiador de su
pensamiento, ha queda reflejado en el libro Cities in the History30 escrito por este último en
1966 la inspiración de las enseñanzas del maestro irlandés.
Pionero en vincular la gestión de las ciudades a las leyes de la naturaleza, Geddes no
olvida la importancia del fomento de estos valores en la educación, donde encuentra la
esperanza para el cambio de paradigma. En su libro Cites in evolution31 de 1915, hace un atisbo
de estos planteamientos pero es en la práctica docente y profesional donde como nos cuenta el
catedrático de urbanimo Fariña Tojohace un siglo Geddes ya entend que el problema
fundamental del planeamiento urbano y territorial no sería técnico (ni tan siquiera político o
artístico), sino un problema de organización social centrado en la identificación con el territorio.
La desvinculación entre plan y ciudadano vendría a ser un efecto más del derrumbe actual de
los sistemas identitarios32.
Como hemos visto, el concepto de sostenibilidad o de “límite” se estudia tanto en el ámbito
europeo como en el americano siendo un concepto del pensamiento global. Sin duda, el
momento que marcará un antes y un después en la consciencia del hombre en la tierra es
aquel en que la especie humanan fue capaz, en 1957 de visualizar la Tierra (su casa) desde la
mirada exterior, a través del satélite artificial Sputnik 1, el primero lanzado al espacio por la
unión soviética en plena guerra fría.
Gracias a la tecnología, la humanidad comienza en estos años a ser consciente del
límite planetario como concepto que forjará en determinados círculos intelectuales el inicio
de la cultura de la sostenibilidad. Hasta finales del siglo XX los avances sobre el concepto de
29 En el enlace http://findingaids.cul.columbia.edu/ead/nnc-rb/ldpd_4079643/summary#history de acceso digital
pueden encontrarse referencias a estos materiales.
30MUMFORD, L., 2012. La ciudad en la historia :sus orígenes, transformaciones y perspectivas. Logroño:
Pepitas de Calabaza.
31 GEDDES, P., 1960. Ciudades en evolución. Buenos Aires: Infinito.
32 Reflexión rescatada del post “recuperando a Patrick Geddes” escrito en el blog del catedrático de urbanismo
de la ETSAM, Fariña Tojo. http://elblogdefarina.blogspot.com.es/2011/10/recuperando-patrick-geddes.html
24
MENDOZA MURO, M .S
límite se han dado desde las estadísticas y los grandes datos, siendo avances más abstractos
que concretos lo cual ha perjudicado al propio concepto de sostenibilidad, que comienza a
convertirse en una palabra manida y tergiversada por los grupos de poder, los cuales a veces
la incluyen en sus discursos para conseguir objetivos cortoplacistas.
Apoyándonos en el historiador de las ideas Michael Foucault con su ejemplo sobre el
cuadro de Magritte Ceci n'est pas une pipe”, recordaremos que las palabras no son las cosas
sino una representación de las mismas. Esta fórmula viene a bien citarla aquí ya que las
expresiones del lenguaje convergente buscado en este trabajo, no se traducirán en palabras sino
en tácticas y herramientas que nos permitan estudiar y comprender cada vez mejor la
complejidad ordenada que compone los sistemas urbanos y sus áreas de influencia. En la
medida que logremos descifrar los complejos códigos de relaciones que construyen estos
ámbitos podremos avanzar en la capacidad de anticipación. Si lo hacemos de la mano con los
ecosistemas nuestro esfuerzo será menor, revirtiendo en una mayor resiliencia de los sistemas
urbanos.
Queda mucho por hacer para aunar los lenguajes técnicos, para pasar de la probabilidad a la
demostración científica, sin embargo cada vez contamos con más tecnologías útiles para este
fin y en ellas nos habremos de apoyar para convertir la información en conocimiento como
herramienta para el cambio, de ello hablaremos en el capítulo 3 y 4.
Identificando los problemas urbanos desde la complejidad ordenada
El concepto de complejidad ordenada queda descrito por la teórica del urbanismo Jane Jacobs
en el último capítulo de su libro Muerte y vida de las grandes ciudades33, en 1961, el afamado:
Qué tipo de problema es una ciudad, en el cual rescata un ensayo sobre ciencia y complejidad
aparecido en el Annual Report of the Rockefeller Foundation de 1958, escrito por el Dr.Warren
Weaver con ocasión de su jubilación como vicepresidente de esa fundación para las Ciencias
Naturales y Médicas.
En esta ocasión el doctor habla de tres fases de desarrollo en la historia del
pensamiento científico cuales son: la capacidad para tratar problemas sencillos, la capacidad
para tratar problemas de complejidad desorganizada y la capacidad para tratar problemas de
complejidad organizada.
Los problemas sencillos son problemas con dos factores directamente relacionados entre
sí en su comportamiento, es decir, dos variables. Estos hallazgos forman parte del periodo
comprendido entre los siglos XVII, XVIII y XIX en el que a través de este tipo de ciencia de dos
variables se plantaron los cimientos de nuestras teorías de la Luz, el sonido, el calor, la
electricidad gracias a los cuales hoy tenemos teléfonos, radios, cinematógrafos, turbinas y
motores o luz eléctrica.
33 JACOBS, J., 1961. The death and life of great american cities. Vintage Books., JACOBS, J., 2011. Muerte y
vida de las grandes ciudades. Madrid: Capitan Swing.
25
UN LENGUAJE CONVERGENTE
Hasta 1900 no aparece el segundo método de análisis a los problemas de complejidad
desorganizada, y en el cual, desarrollado por las ciencias físicas, algunas mentes imaginativas se
fueron al otro extremo y propusieron desarrollar métodos analíticos que nos permitieran tratar
problemas de dos mil millones de variables. Es en esta etapa donde los físicos desarrollan,
muchas veces con los matemáticos en la vanguardia, poderosas técnicas de teoría de la
probabilidad y de mecánica estadística capaces de tratar lo que podemos llamar problemas de
complejidad desorganizada. Toda la física moderna, descansa en estos conceptos estadísticos,
incluyéndose aquí la teoría de la comunicación y la teoría de la información.
Pero, en seguida se dieron cuenta los médicos y los biólogos que las ciencias de la vida no
podían ser exploradas por este método de análisis ya que, puntualiza el Dr. Weaver en 1932,
“mucho más importante que el simple número de variables en cuestión es el hecho de que esas
variables están todas ellas interrelacionadas causa por la cual, a diferencia de las situaciones
desorganizadas a las que se enfrentan las estadísticas, muestran el rasgo esencial de la
organización”.
Aunque Weaver ya intuyó que podían hacerse analogías en base a este tipo de
hallazgos en las ciencias sociales, es Jacobs la que afirma que las variables de las que se
compone la ciudad, están interrelacionadas en un todo orgánico. Observando que la
producción de ciudad del último siglo XX había caído en el peligroso y poco comprometido
generalismo estadístico, la autora propone la idea de considerar gradualmente a las ciudades
como problemas de complejidad organizada: organismos repletos de relaciones aún no
examinadas, pero intrincadamente interrelacionadas y seguramente comprensibles”.
Como tácticas para la comprensión propone tres hábitos de pensamiento: “pensar
siempre en procesos, trabajar inductivamente, de lo particular a lo general y buscar indicadores
o señales singulares, que impliquen cantidades muy pequeñas, que revelen la forma en que
operan las cantidades mayores y más abundantes”.
Los estudios críticos e ideas innovadoras que Jacobs fue construyendo a lo largo de su vida
culminarán en el concepto de autoorganización espontánea aplicado a los movimientos
sociales, a raíz de su fuerte labor como activista y potenciadora de la organización de los
mismos en los barrios de Nueva York y posteriormente en Toronto.
Las prácticas llevadas a cabo por Jacobs serán estudiadas y relacionadas en posteriores
concepciones teóricas con los sistemas adaptativos complejos o los sistemas emergentes sobre
los cuales profundizará en el año 2001, el periodista americano Steven Johnson en su libro de
igual nombre: Sistemas emergentes: que tienen en común hormigas, neuronas, ciudades y
software34 en el que el autor rescatará las tácticas de autoorganización aplicadas por la activista
como un patrón con ciertas similitudes de organización al de una colonia de hormigas.
34 JOHNSON, S., 2003. Sistemas emergentes :lo qué tienen en común hormigas, neuronas, ciudades y software.
Madrid: Turner.
26
MENDOZA MURO, M .S
Jacobs fue una mujer muy crítica con la práctica urbanística llevada a cabo en el S.XX y lo
exterioriza constantemente a lo largo de su obra. Sus manifiestos ponen en duda al
urbanista estadístico, aquel que considera a los habitantes de las ciudades como bolas de
billar, en referencia al uso de cálculos probabilísticos y estadísticos en el diseño de ciudad.
Sin embargo, no dejará pasar la oportunidad de explicar el valor que nos puede aportar
el hallazgo localizado del datoque aunque pueda sonar frío, es particular y su estudio y de
sus relaciones con los otros datos que conforman el sistema nos permitirá componer el puzzle
de la complejidad ayudándonos a descifrar su orden. Un orden de procesos, de patrones de
comportamiento, que desde lo micro hacia lo macro, nos permite leer la ciudad
comprendiéndola mejor. Nos permite convertir toda la nube de información, en
conocimiento ordenado, con sus amenazas y sus oportunidades, sus debilidades y sus
fortalezas. Nos permite analizar cómo esa complejidad se relaciona o no con su entorno,
aunque para ello, habrá también que estudiar los datos del entorno así como su propia
complejidad ordenada.
Al cruzar los datos de ambas complejidades ordenadas (la urbana y la ecosistémica) pueden
aparecer singularidades sobre las que incidir hacia escenarios de resiliencia territorial.
En este sentido el trabajo desarrollado en 2009 por el equipo sevillano Citythinking35
para la Central Cementera de Torredonjimeno en Jaén, es un ejemplo de caso muy idóneo ya
que a través de la investigación de la complejidad ordenada y georreferenciada que se llevó a
cabo en el proceso de análisis territorial del olivar, se propone una alternativa económica
productora de energía de Central Energética de Biomasa Regional en un edificio industrial
que había quedado en desuso como fábrica cementera tras la llegada de la crisis de la
construcción de 2008.
Conclusión 1
Ante el escenario global hacia el que nos dirigimos de un probable futuro urbano, habremos de
seguir avanzando en la construcción de la Cultura de la Sostenibilidad Urbano-Territorial
desde el concepto de límite planetario. Solo desde esa óptica podremos afrontar la crisis de
civilización y crisis financiera en la que nos encontramos inmersos a escala planetaria para
avanzar hacia una economía de los ecosistemas, para la cual no existe moneda de cambio.
Proponemos la construcción de un lenguaje convergente entre especializaciones comenzando
por la Identificación de los problemas urbanos-territoriales desde la complejidad ordenada.
35 www.citythinking.net
27
UN LENGUAJE CONVERGENTE
CRITERIO 2:
Ecología para la planificación y gestión urbano-territorial
Especie humana y su biotopo: el ecosistema urbano
Podemos hablar de la revolución industrial de los siglos XVII y XVIII como el periodo
histórico en el que a la par de la llegada a importantes avances tecnológicos que cambiarán
nuestros modos de vida urbanos, el ser humano se desvincula poco a poco de la (su)
naturaleza (Naredo, 1993). En dicho periodo las ciencias traspasan el humanismo renacentista
para adentrarse en un cuerpo de especializaciones mediante las cuales se llegarán a hallazgos
tecnológicos grandes aunque parcelarios, los cuales dotarán a las sociedades urbanas de ciertas
mejoras en la construcción y desarrollo de su biotopo propio, el entorno urbano.
Al estudiar nuestras ciudades hoy día podemos constatar que las especializaciones
producidas en el ámbito científico, han ayudado en cierto sentido a alejar los hábitos de vida
de la visión de conjunto, perdiendo la perspectiva holística que conforma la vida y dejando de
lado el diálogo con el medio vital.
Es a principios del S.XIX cuando los románticos alemanes tratarán de acercar de nuevo
el vínculo de lo natural a la cultura. Este proceso cristaliza de mejor o peor manera en el
interior de una burguesía urbana que explorará el modelo de baja densidad en el ámbito
periférico, en un intento de reconciliación con la naturaleza, lo que dará lugar a los primeros
ejemplos de ciudad jardín (Naredo, 1993) que reproducidos de forma extensiva con la llegada
del automóvil generarán la multitud de problemas de metabolismo y gestión urbana a día de
hoy sin resolver.
Posicionamientos anteriores consideran a las ciudades como lugares donde la naturaleza está
presente en sí misma sin necesidad de salir al campo.
A finales del S.XIX, todavía saliendo de la revolución industrial ya introduce esta idea
el médico evolucionista y zoólogo alemán Ernst Haeckel (1834-1919). Él es el creador del
término ecología a la cual define como “la economía de la naturaleza”36. Seguidor de Darwin,
Goethe o Lamarck, Haeckel ubica a los seres humanos dentro de su biotopo, las ciudades. En
sus escritos filosóficos, el profesor manifiesta que,” al fin y al cabo, al igual que los enjambres
para las abejas o los bancos para las ostras, el medio urbano es nuestra propia construcción,
nuestro biotopo”. En esta línea de pensamiento comienzan las categorizaciones del entorno
urbano como el ecosistema de nuestra especie.
En sintonía a esta idea, el botánico estadounidense Edgar Anderson (1897-1969)
ganador de la medalla de plata Darwin-Wallace37 al igual que Haeckel y quien sería Presidente
36 HAECKEL, E., 1866. Generelle Morphologie der Organismen. Berlin: Reimer.
37 La medalla de plata Darwin-Wallace es una distinción que otorga la Sociedad Linneana de Londres cada
cincuenta años.
28
MENDOZA MURO, M .S
de la Botanical Society of America, se referirá en la revista Landscape a las ciudades como
formas de la naturaleza: la observación de la naturaleza es tan fácil en la ciudad como en el
campo; sólo hemos de aceptar al hombre como parte de la naturaleza, escribirá en la citada
revista (Jacobs, 2011).
A partir de este periodo comienzan a desarrollarse las aproximaciones y nexos entre
los concepto de ciudad y ecosistema. Es interesante señalar que estas aproximaciones
provienen del ámbito de las ciencias naturales, las ciencias de la vida.
En los años 20-30 del pasado siglo, la Escuela Sociológica de Chicago abrirá la línea de
investigación sobre ecología humana estudiando las ciencias de la vida humana dentro del
entorno construido. En ella se intentar hacer transposición de conceptos ecológicos a la
sociología.
El interés de las ciencias humanas por la incorporación de conceptos “ambientales” es, hay
que decirlo, mucho anterior, tan viejo como las ciencias humanas materiales, pero puede ser el
de la Escuela de Chicago el primer intento de incorporar la teoría ecológica, y se produce ya
desde el mismo instante en que la nombrada teoría comienza a adquirir cuerpo.
El esfuerzo de esta escuela, cabe reconocerlo, no va a poder llegar mucho más allá de un mero
cambio de terminología, sin gran progreso en la compresión profunda del sistema urbano, en
parte puede ser porque el intento era prematuro en la relación con el desarrollo material de la
ecología. Esto, no obstante, va a tener al menos la virtud de mantener el interés de los
sociólogos por la ecología biológica durante un periodo en que esta ciencia va a realizar
importantes progresos.
Sin embargo, no será hasta el último cuarto del siglo XX, cuando comience a tratarse, de
forma específica, el concepto de ecología urbana. Será entonces cuando, su contenido
abarque un ámbito mayor de estudio ya que no solo trata la ecología humana sino el conjunto
de relaciones que ésta genera con el medio urbano.
En el ámbito español, el acercamiento científico a la ecología urbana se da desde las ciencias
ecológicas, gracias a la trayectoria profesional y docente del ecólogo Ramón Margalef (1919-
2004) a ambos lados del atlántico. Siendo la limnología la rama en la que el afamado ecólogo
catalán se consagrará como referente internacional, es la ecología”38 su otra especialidad, lo
que lo converti en el principal artífice de toda una corriente científica que surgirá en
Cataluña a lo largo del S.XX. El gran maestro se posicionó ante las capacidades de aplicación
que la cibernética tendría para las ciencias y la emergencia de nuestro tiempo la computación
digital, emplea 1/100.000 segundos para realizar una operación elemental que un ser humano
realizaría en aproximadamente 10 segundos, es decir, una computadora trabaja cerca de un
millón de veces más aprisa que un solo individuo”.39
38 MARGALEF, R., 2005. Ecología. 10ª reimpr edn. Barcelona: Omega.
39 MARGALEF, R., 1996. Una ecología renovada a la medida de nuestros problemas. Lanzarote: Fundación
Cesar Manrique.
29
UN LENGUAJE CONVERGENTE
Margalef centrará sus estudios en las relaciones de influencia entre las actividades del hombre
y el impacto que estas producen sobre los ecosistemas. Sus avances en la materia así como su
vocación docente, da fruto a una segunda generación de ecólogos40 quienes a partir de los
años 70 comenzarán a producir en Cataluña publicaciones científicas sobre ecología urbana
dando el enfoque sistémico y ecológico al estudio de lo urbano y donde a “teoría de los
sistemas ecológicos41 que Margalef habría estudiado en el medio acuático se extrapolará al
ámbito de la ciudad.
Análisis integral del ecosistema urbano
En ese marco, el ecólogo urbano Jaume Terradas, explica en su libroecología urbana42 en el
año 2001 como para conocer mejor el ecosistema urbano, deberemos tratar principalmente
cuatro aspectos:
1. Comprender la concepción jerárquica de la organización de la biosfera, mediante dos
formas o metodologías:
1.1. Modelos precisos. (de abajo a arriba) como son las dinámicas de interacción de la
población o los balances de población biológicas. (Modelo utilizado por Jane Jacobs y
definido por ella como Modelo de lo particular a lo general).
1.2. Modelos groseros. (de arriba a abajo) en los cuales las variables a gran escala son
relativas y actúan como constricciones, como por ejemplo el clima o la altitud.
2. Comprender la estructura del ecosistema en el espacio y su evolución en el tiempo,
entendiendo su comportamiento de la perturbación a la sucesión.
3. Estudiar el metabolismo material y energético de los ecosistemas, comprendiendo y
cuantificando qué cambios en la estructura, la población y en los condicionantes físicos y
sociales pueden alterar el metabolismo.
El autor divide en dos clases de metabolismo en base a la química, refiriéndose el
endosomático a la materia orgánica y exosomático la materia inorgánica. Esta división es útil
para su medición y cuantificación aunque será importante mantener la visión integrada en
cuanto a este término ya que como ocurre en ecosistemas naturales, la materia orgánica y la
inorgánica se interrelacionan continuamente en la composición de procesos. Por ejemplo, las
plantas fabrican materia orgánica a partir de materia inorgánica en el proceso de la
fotosíntesis, sin embargo los animales y los hongos transformamos la materia orgánica de las
plantas para producir nuestra propia materia inorgánica. Explicaremos a continuación los dos
tipos de metabolismo:
40 Los ecólogos Ramón Folch, Salvador Rueda y Jaume Terradas así como el geógrafo Joan Nogué fueron
discípulos del maestro Margalef en los años de 70-80 en la ciudad de Barcelona.
41 MARGALEF, R., 1993. Teoría de los sistemas ecológicos. 2a edn. Barcelona: Universidad de Barcelona.
42 TERRADAS, J., 2001. Ecología urbana. Barcelona: Rubes.
30
MENDOZA MURO, M .S
3.1. El metabolismo endosomático: Se refiere a aquellos procesos de uso y transformación
de los materiales y la energía que tiene lugar a través del cuerpo de los organismos del
ecosistema, estudiando lo que denominamos residuos orgánicos.
(En este aspecto, cambiar la denominación de “residuo a “recurso de
potencial biótico nos permitirá diseñar nuevas estrategias de gestión para las
ciudades. Los residuos son recursos; por ejemplo en las depuradoras municipales de
aguas de Sevilla se produce biogás con los residuos orgánicos generados por la
población. Este hecho significa una rentable empresa ya que la materia orgánica
desechada adquiere gran valor en la cadena de reciclaje. Sin embargo, no lo vemos
reflejado en la factura del agua ni en la de la luz. Aportes menos experimentados,
aunque en alza, son la reserva de espacios urbanos de ocio y cultivo hortícola, con
zonas reservadas para la generación de compost orgánico a través de residuos
alimenticios. Así mismo, la capacidad que los organismos vegetales tienen de
metabolizar por ejemplo el CO, entrarían dentro de esta categorización).
3.2. El metabolismo exosomático: Se refiere a la energía utilizada en los procesos de
construcción del entorno construido, el “biotopo humano” a como a su gestión. En este
tipo de metabolismo se estudian lo que denominamos residuos inorgánicos.
(En este aspecto, minimizar esa generación de residuos puede ir asociado a un
cambio en la denominación de “residuo a “recurso. Mediante el reciclaje
reduciremos el gasto de energía utilizada para la construcción de procesos revirtiendo
así mismo en la menor generación de Gases de Efecto Invernadero (GEI)43.
Cuestiones urbanas de diseño y gestión como la morfología urbana, la proporción de
diversidad de usos por m², la eficiencia energética o la autogeneración energética de
las construcciones, la movilidad o la introducción de nuevas tecnologías en el espacio
público, puede ayudar a reducir el metabolismo exosomático, todo tendrá que ver con
un mejor conocimiento y organización de la complejidad urbana.
4. Comprender los intercambios de información y mecanismos de regulación a través de los
cuales se gestiona la organización social y política y que de igual modo determina la forma
de la ciudad.
Este cuarto aspecto ha de aspirar a comprender los tres primeros ya que es el medio en
el que se produce la comunicación o incomunicación. Subrayar aquí la importancia hacia
un lenguaje convergente puede ser de gran utilidad para el entendimiento entre los actores
tanto urbanos como rurales que conforman el territorio, mediante equipos
transdisciplinares y desde el conocimiento de las especializaciones hacia el conocimiento
de la complejidad.
43 GEI, atiende a las siglas Gases de Efecto Invernadero entre los que figuran: CO2-dióxido de carbono, CH4-
metano, N2O-Óxido Nitroso, PFCs- Perfluorocarbono, HFCs- Hidrofluorocarbono, SF6- Hexafluoruro de azufre,
NF3-Trifluoruro de nitrógeno.
31
UN LENGUAJE CONVERGENTE
Comprender la complejidad del ecosistema urbano ayudará en la toma de decisiones
hacia escenarios más sostenibles que aprovechen de mejor manera los beneficios que la
materia orgánica e inorgánica que este ecosistema propio produce.
Uno de los grandes frenos con los que nos enfrentamos hoy como sociedad para la resolución
problemas es la des-información en la comunicación a la que nos vemos sometidos desde los
ámbitos de poder y gobernanza. Esta des-información o información sesgada que afecta
desproporcionadamente a parte de los actores implicados y en concreto a la población más
desfavorecida hace muy difícil avanzar hacia escenarios urbanos resilientes.
En cualquier caso, el presente trabajo por su limitada extensión y su especialidad no
abarcará el concepto de la gobernanza, sin embargo si se exponen en el mismo ciertas
herramientas técnicas y de gestión como son los Indicadores Urbanos Georreferenciados que
por su claridad en la representación y comunicación pueden ayudar a una mayor
transparencia y comprobabilidad de datos cuantificables en el intercambio de información
entre actores.
En este sentido la plasmación e intercambio de información mediante los Sistemas de
Información Geográfica (SIG), permiten la actualización continua de la información por capas
desde las diversas disciplinas, ayudando al trabajo de equipos transdisciplinares bajo esta
misma herramienta, como un lenguaje convergente. De igual modo, los Indicadores Urbanos
Georreferenciados que no dejan de ser mapas en el tiempo desarrollados mediante SIG,
permiten realizar la lectura de las diferentes etapas temporales, ayudando a comprender y a
diseñar la estructura del ecosistema en el espacio y su evolución en el tiempo a través de la
computación.
Procesos cíclicos en los ecosistemas
Una parte importante de la ecología es el estudio de los ciclos de los distintos materiales
elementales (carbono, oxígeno, nitrógeno, fósforo, etc...) en cada ecosistema en particular y en
toda la Biosfera en general.
Por ejemplo, la Biosfera, que es el ecosistema formado por todos los seres vivos sobre
la Tierra más la materia inerte con la que interactúan, es un caso claro de ecosistema
prácticamente cerrado en lo que respecta a intercambios de materia de forma cíclica. Así
mismo, el comportamiento de los lagos templados es cíclico en el tiempo, reciclándose los
productos de la descomposición de la materia orgánica en el fondo del lago de un año para
otro.
La sucesión de estados en un ecosistema es también muy importante. En los lagos templados
hay una sucesión de estados diferentes de verano a verano, en los cuales el comportamiento y
la composición del ecosistema difieren mucho de un estado a otro. Este es un tipo de sucesión
cíclica que aparece en todos los climas con estaciones.
32
MENDOZA MURO, M .S
Existe otro tipo de sucesión, que no es cíclica, que es la que aparece cuando un
ecosistema es devastado, mediante la cual el ecosistema vuelve a su estado inicial. Un ejemplo
de esta sucesión aparece cuando un bosque se quema. Aparecen entonces una serie de plantas
que colonizan la zona quemada (jaras, etc.) y que preparan el terreno para la regeneración del
bosque. Al estado final de esta sucesión se le denomina clímax (y a la sucesión climácica).
Durante la sucesión climácica aparece una serie temporal de estados diferentes, que se
caracterizan en casi todos los casos por la siguiente regla: a medida que avanza la sucesión, la
productividad de biomasa permanece constante (ya que es básicamente proporcional a la
superficie y a la irradiación solar), la biomasa total aumenta, la destrucción de biomasa por el
metabolismo y la respiración de animales y plantas aumenta al mismo ritmo y, finalmente, se
llega a un estado de equilibrio dinámico en el que la destrucción y la producción de biomasa
se igualan. Este estado es el clímax en climas con estaciones, que hay que entenderlo como un
estado de equilibrio dinámico con oscilaciones anuales.
El ejemplo típico de clímax es el ecosistema de la selva húmeda tropical, un ecosistema
con gran producción de biomasa, que es inmediatamente destruida por el metabolismo de los
seres vivos y con ciclos casi perfectos de todos los nutrientes. Como ocurre en la selva tropical,
una característica de las sucesiones climácicas es que la biodiversidad (el número de especies
presentes en el ecosistema) crece a medida que nos acercamos al clímax.
Según la ecuación:
CO₂ + H₂ O + minerales + energía luminosa (solar) = materia orgánica + O₂
Cuando la reacción discurre hacia la derecha se está realizando la fotosíntesis, mediante la
cual los vegetales verdes sintetizan la materia orgánica a partir de la energía solar, y cuando
discurre hacia la izquierda se está realizando la respiración o descomposición aerobia de la
materia orgánica, de la que la mayoría de los seres vivos extraen la energía para vivir.
Ponemos "solar" entre paréntesis en la ecuación, para enfatizar que cuando la reacción
discurre hacia la derecha, la energía que se toma del ambiente es la energía solar. En cambio,
cuando la reacción discurre hacia la izquierda, la energía que aparece en la ecuación es la que
los seres vivos necesitan para mantener su actividad vital. Tomando el ejemplo de un lago, la
eutrofización ocurre cuando hay demasiada materia orgánica (o demasiado poco oxígeno) en
el fondo del lago, de modo que los organismos anaerobios (más primitivos y menos
eficientes) toman el relevo en la descomposición de la materia orgánica, extrayendo energía
por medios menos eficientes y provocando desechos desagradables o incluso venenosos para
los seres aerobios (como nosotros). El ejemplo del lago sirve para ilustrar algunos conceptos
elementales en el estudio de los ecosistemas.
La influencia que las actividades de los seres humanos han realizado sobre los ecosistemas
naturales, hasta transformarlos radicalmente, pone de manifiesto la necesidad de tener en
cuenta estas actividades en el análisis de los ecosistemas.
33
UN LENGUAJE CONVERGENTE
El ingenio humano ha ido creando sus propios espacios de vida, o ecosistemas que ya
no son naturales, sino artificiales puesto que dependen de procesos diseñados por la mano del
hombre para su funcionamiento. Estos espacios son las ciudades, las zonas industriales y sus
interconexiones (que ocupan más del 3% de la superficie seca del Planeta). Buena parte de las
explotaciones agrícolas modernas también se pueden calificar como ecosistemas artificiales,
pues comparten con estos su principal característica (su carácter insostenible a largo plazo).
Todas estas creaciones de la humanidad, desde el punto de vista de la ecología, forman parte
del metabolismo exosomático (por oposición al metabolismo endosomático que, como ya
hemos explicado, hace referencia a los intercambios de materia y energía estrictamente
necesarios para mantenernos vivos como individuos) de la especie humana, del mismo modo
que los panales forman parte del metabolismo exosomático de las abejas. No obstante, en el
caso de la especie humana, el metabolismo exosomático supone intercambios de energía que
multiplican por 14 la energía de los intercambios endosomáticos.
Al aplicar los métodos de la ecología al análisis de estos sistemas creados por el metabolismo
exosomático de la humanidad, observamos notables diferencias con los ecosistemas naturales.
La primera diferencia y la más llamativa de todas es la fuente de energía utilizada.
Todos los ecosistemas naturales sin excepción funcionan a base de energía solar: la energía
solar es captada por las plantas verdes y transformada en materia orgánica mediante la
fotosíntesis. Esta materia orgánica es luego oxidada por las propias plantas o por los animales
que la comen para obtener así la energía con la que desarrollarse, moverse, mantener su
temperatura, vivir en suma. Los sistemas artificiales, en cambio, utilizan predominantemente
la energía proveniente de combustibles no renovables (fósiles y nucleares), extraídos de la
corteza terrestre. La otra gran diferencia está en el carácter no reversible y abierto de los ciclos
de los materiales en los ecosistemas artificiales. La ecuación, transitable en los dos sentidos, de
los ecosistemas naturales que vimos más arriba, queda reducida a una ecuación transitable en
un sólo sentido:
Recursos naturales + energía no renovable = productos + residuos
Las reacciones que sólo pueden discurrir en un sentido son insostenibles a la larga. Ésta es una
de las causas que provocan la insostenibilidad de los ecosistemas artificiales.
Sin embargo, si analizamos cuidadosamente la cuestión, vemos que ello no es a
necesariamente y que, al menos en teoría, es posible "imitar" a la naturaleza en los ecosistemas
artificiales, haciendo discurrir la ecuación anterior en ambos sentidos, mediante un simple
cambio, consistente en convertir los residuos en recursos:
Recursos + residuos + energía solar = productos + residuos + recursos
34
MENDOZA MURO, M .S
Esta nueva formulación, propuesta por Robert U. Ayres44, cambia la estrategia energética no
renovable por la estrategia energética solar o sus derivadas (eólica, hidráulica, etc...) para
indicar que, cuando la reacción discurre hacia la derecha se asegura la renovación de la
energía. Los residuos obtenidos en la producción, aparecen a la izquierda de la ecuación,
tomando la idea de convertir residuos en recursos, consecuencia de la reutilización o el
reciclaje. Con esta ecuación, obtendremos un ecosistema artificial con posibilidades de
regenerarse a sí mismo mediante una mejor organización de la información y la gestión de los
recursos. (Tomamos como estrategia la energía del Sol y otras renovables).
La ecología como herramienta de proyecto
Como ya hemos apuntado en la primera parte, la vida urbana se destaca como el medio y el
modo de vida al que de forma general se direcciona desde el poder mediático del capital y las
gobernanzas a las sociedades que habitan el planeta, bajo un falso paradigma de crecimiento
ilimitado.
Sin embargo, en los ámbitos urbanos no parece haber garantías programadas acerca
del mantenimiento del bienestar social así como tampoco las hay de llegar a él en las
crecientes ciudades de los países en desarrollo. Es inquietante pensar en sociedades
inconformistas deslizándose hacia futuros sin certidumbres de bienestar.
En este contexto, la disciplina urbanística y arquitectónica como materias desde las que se
diseñan los entornos urbanos se vienen nutriendo desde los comienzos del siglo XXI de
ensayos, escritos y estudios científicos que relacionan arquitectura y urbanismo con la
ecología y ciencias de la vida. Esta búsqueda trata de encontrar nuevas respuestas y
herramientas de diseño que fomenten las relaciones de bienestar entre la especie humana y los
ecosistemas.
Desde dicha condición, en Andalucía la región donde bajo un clima benigno y una
herencia islámica cristalizada en multitud de detalles, los conceptos de naturaleza,
arquitectura, ciudad y paisaje han permitido construir una cultura de gran calado a través de
la historia, no es desestimable que, el Jardín del Alcázar de Sevilla haya sido durante siglos el
jardín de aclimatación de especies para todo el ámbito europeo, ya que el clima benigno de
Sevilla y un rico respaldo cultural permitieron durante siglos este intercambio de especies
vegetales a escala planetaria.
En relación a esta riqueza vegetal con la que cuenta la ciudad surgen las líneas de
investigación dirigidas por el catedrático de ecología de la Universidad de Sevilla, el profesor
Manuel Enrique Figueroa. Su obra de relevancia, en este sentido sobre los sumideros naturales
44 AYRES, R.U. and INTERNATIONAL INSTITUTE FOR APPLIED SYSTEMS ANALYSIS.
LAZENBURG, AUSTRIA, 1988. Self-organization in biology and economics . Viena. Austria: Novographic.
35
UN LENGUAJE CONVERGENTE
de CO₂45 en ámbitos urbanos en la cual se hacen mediciones de la absorción exacta que del
CO₂ efectúan a diario diversas especies vegetales es muy interesante.
A raíz las evidencias detectadas en el informe presentado en París en 2007 por el Panel
Intergubernamental sobre el Cambio Climático sobre las relaciones entre ciudad y cambio
climático se desarrollan varios ensayos críticos en el libro Ciudad y Cambio Climático46 que
habla sobre los derroches energéticos que desde el ámbito de la arquitectura se plantean en la
construcción de ciudad. Desde un prisma que estudia la ciudad como gran responsable del
cambio climático, destaca que ocupando el 2% del planeta, las ciudades son responsables del
80% del efecto invernadero así como del declive de prácticamente todos los ecosistemas del
planeta, donde destaca la necesidad de prevenir el cambio climático, fruto de un mercado libre
que crea riqueza para unos pocos y problemas para la inmensa mayoría y que, producirá un
aumento de las desigualdades sociales, tanto entre países como dentro de cada país y de las
ciudades.”
En el contexto madrileño las recopilaciones de autores que el arquitecto español Iñaqui
Ábalos edita en el año 2008 en la obra Atlas Pintoresco47, así como en 2009 con Naturaleza y
artificio48, nos sumergen en pequeños fragmentos escritos de ensayistas y profesionales que
desde los años 60 vienen alimentando la apertura al diálogo entre ciudad y naturaleza. Los
trabajos de Frederick Law Olmster en el diseño del Central Park de Nueva York (1850-1860)
configurando la figura del landscape architect en Atlas Pintoresco o los escritos sobre terrain
vague (1995) de Ignasi de So-Morales, los trabajos de Teresa Galí-Izard así como el jardín en
movimiento (2006) de Gilles Clément en Naturaleza y Artificio, introducen el concepto de
paisaje, paisajismo y ecosistema en la disciplina urbana y en la gestión de la ciudad atisbando
respuestas sobre la utilidad que la naturaleza puede aportar al arquitecto como herramienta
para la construcción de su entorno vital.
De la misma colección que los citados en el párrafo anterior, es la publicación de textos
editada por Javier García Germán en 2010. Titulada de lo mecánico a lo Termodinámico49,
resurgen en ella autores que ya en el siglo pasado comenzaban a trabajar en el ámbito de la
arquitectura del paisaje con un enfoque cibernético, entendiendo el concepto desde la teoría
de sistemas. En este sentido destacan los trabajos de planificación regional de Ian McHarg en
Pensilvania quien, de forma pionera utiliza los SIG como herramienta para el análisis
45 FIGUEROA CLEMENTE, M.E. and UNIVERSIDAD DE SEVILLA, SECRETARIADO DE
PUBLICACIONES, 2007. Los sumideros naturales de CO2 :una estrategia sostenible entre el Cambio
Climático y el Protocolo de Kyoto desde las perspectivas urbana y territorial. Sevilla: Universidad de Sevilla,
Secretariado de Publicaciones.
46 ANDRADES MORENO, L., SUÁREZ-INCLÁN, L.M., FIGUEROA CLEMENTE, M.E. and SEVILLA,
Ciudad y cambio climático :707 medidas para luchar desde la ciudad contra el cambio climático. Sevilla:
Muñoz Moya.
47 ABALOS, I., 2008. Atlas pintoresco. Barcelona: Gustavo Gili.
48 ABALOS, I., 2009. Naturaleza y artificio :el ideal pintoresco en la arquitectura y el paisajismo
contemporáneos. Barcelona: G.G.
49 GARCÍA-GERMÁN, J., 2009. De lo mecánico a lo termodinámico :por una definición energética de la
arquitectura y del territorio. Barcelona: Gustavo Gili.
36
MENDOZA MURO, M .S
ecosistémico y la planificación del territorio. Sus trabajos, pueden consultarse en mayor
medida y bajo una edición cartográfica excelente en la última edición de Design with nature50
de GG o, de forma pedagógica en cuanto a metodologías de aprendizaje en el aula en Ian
McHarg: Conversations with Student51donde de forma constante incorpora la creatividad y la
naturaleza como herramientas de diseño.
Como hemos visto, material de soporte tanto para la docencia como para la práctica
profesional no falta. Lo que sí se estima necesario, será ponerlo en práctica en el medio
ambiente urbano, para poder garantizar la vida a las generaciones futuras (Brundtland, 1982).
Ser humano y naturaleza: relaciones de bienestar
El ecólogo José Antonio González, profesor de la Universidad Autónoma de Madrid
reflexiona sobre las relaciones de bienestar que al ser humano le aportan los ecosistemas en el
Foro del Aula de Sostenibilidad52 organizado por la Universidad Internacional de
Andalucía, la UNIA en 2012. En dicha ocasión se pregunta “¿cómo podremos reconectarnos a
la naturaleza a la que pertenecemos?.
En su conferencia afirma que hemos perdido el vínculo de acoplamiento a los ritmos de
la naturaleza, perdiendo en ese camino la consciencia de que es un sistema finito”. Lo primero a
lo que apunta para frenar la actual crisis de civilización de nuestra especie es a“ser conscientes
de la existencia de límites así como de las relaciones existentes entre nuestro bienestar humano
y el de los ecosistemas”. Aquí de nuevo podemos caer en la trampa del lenguaje, ya que el
significado de bienestar y la medición que algunos dirigentes utilizan para hablar de
indicadores de bienestar humano puede resultar francamente pobre y engañosa ya que, como
comenta González, “se mide mediante el PIB (Producto Interior Bruto), el IDH (Índice de
desarrollo humano) o la esperanza de vida, pero en este balance olvidamos compensar los datos
con las tasas de consumo de fármacos o televisión y lo que ello conlleva.
Por tanto, nos habremos de referir a los indicadores de bienestar humano sobre pistas que
pongan en valor a los ecosistemas, recuperándolos y aprovechando de forma equitativa los
servicios que nos brindan a los seres humanos dentro de la cadena trófica.
Según el informe desarrollado por el Instituto de Recursos Mundiales (World Resources
Institute) en el programa marco desarrollado entre 1998-2005 de Evaluación de los
Ecosistemas del Milenio (Millenium Ecosystem Assesment program)53, queda de manifiesto
50 MCHARG, I.L., 2000. Proyectar con la naturaleza. Barcelona: Gustavo Gili.
51 MCHARG, I.L., MARGULIS, L., CORNER, J. and HAWTHORNE, B., 2007. Ian McHarg conversations
with students :dwelling in nature. New York: Princeton Architectural Press.
52 8ª Foro Aula de Sostenibilidad: Países desarrollados y países arrollados: conflictos ecológicos distributivos
Norte-Sur en el contexto de Río+20. 2012. UNIA. Sevilla. http://asos.unia.es
53 WORLD RESOURCES INSTITUTE, 2005. Ecosystems and Human Well-being: Current State and Trends.
Millennium Ecosystem Assessment. Washington: Islandpress.
37
UN LENGUAJE CONVERGENTE
que 15 de los 24 servicios que nos brindan los ecosistemas se están degradando sin retorno, lo
cual es una señal de alarma de influencia directa en el bienestar de la especie humana.
Entre los servicios que nos brindan los ecosistemas podemos citar los servicios de
aprovisionamiento como el agua dulce, los alimentos, la madera, combustible y fibra o los
nuevos productos de la biodiversidad y su industria; los servicios de regulación como la
regulación biológica, el ciclo de nutrientes, el Clima y calidad del aire, la regulación de
enfermedades infecciosas, el procesamiento de desechos y desintoxicación, la regulación de las
inundaciones y los incendios; los servicios culturales, como los espacios de ocio y recreo o de
educación medioambiental y otros.
Vemos pues que nuestra vida sin tener en cuenta los ecosistemas está destinada al
fracaso, si no a la extinción de nuestra especie por tanto, habremos de promover su
conservación. Desde la escala urbana podemos comenzar evaluando mediante la
cuantificación, todos los impactos que el medio urbano produce sobre los ecosistemas
próximos. Estos procesos se habrán de llevar a cabo a través de las herramientas posibles que
se encuentre al alcance en cada contexto.
Aunque pensemos lo contrario, países en vías de desarrollo como por ejemplo Bolivia
poseen herramientas tecnológicas de cartografía que han llegado a través de la cooperación
internacional mucho antes que a España. En el caso de los Sistemas de Información
Geográfica su manejo a las escuelas de arquitectura y planificación territorial llega a Bolivia en
los años 90, a través de la labor de cooperación internacional desarrollada por Holanda en este
país. En nuestras escuelas sin embargo es una herramienta sobre la cual comienza ahora su
docencia.
Es cierto que los catastros urbanos en España están desarrollados y que el crecimiento
de nuestras ciudades es más estable en el tiempo, sin embargo, la capacidad de visualización,
de análisis y cruce de datos transdisciplinar que poseen estas herramientas cartográficas para
el planeamiento urbano-territorial está todavía por explotar en nuestro país.
A través de los SIG, la construcción de mapas de Indicadores nos ayudan en el mismo
sentido a visualizar los cambios de los ecosistemas sufridos en el tiempo, viendo su evolución
desde cierto pasado hasta el presente. Mediante la generación de cartografías de Indicadores
Urbanos podemos comprender la evolución en el tiempo del escenario de estudio,
entendiendo así las dinámicas que provocan dicha evolución y los factores más influyentes en
esas dinámicas y de igual modo las responsabilidades de ese deterioro ecológico, si las hubiera.
Según qué indicadores manejemos, será posible estimar el valor económico que posee
para nuestra subsistencia la biodiversidad y los servicios de nos brindan los ecosistemas, de
modo que podamos medir el costo económico que puede producir tanto en la sociedad de un
territorio como a escala global, su manipulación, degradación, contaminación o por el
contrario, su puesta en valor.
Apuntar aquí que el uso de la tecnología cartográfica no restará valor a otras
metodologías de análisis, sino que por el contrario el análisis con otras técnicas será un trabajo
necesario y en paralelo a de la producción cartográfica. Trabajar con las tecnologías TIC no
38
MENDOZA MURO, M .S
significará tampoco dar valor a las mismas como eco-tecnologías sino que habrá de estar
dirigido a servir y ponerse al servicio de los ecosistemas así como para aumentar los
mecanismos de codecisión.
Conclusión 2
El análisis integral del medio urbano y la observación en el tiempo del mismo, puede servir al
mejor conocimiento de los procesos urbanos y al entendimiento del impacto que el medio
urbano ejerce sobre el entorno, así como a la mejora de su gestión.
Conocer los intercambios de energía e información que se producen en este medio de forma
concreta y ordenada permitirá un aprovechamiento de forma más eficiente.
Aprovechando el funcionamiento de los ciclos urbanos y bajo el sistema disipativo que
envuelve a los procesos de ciudad, pueden mejorarse ciertas lógicas de funcionamiento
urbano estableciendo la producción de recursos en la utilización de lo que consideramos
residuos.
Se estima necesario trabajar con la naturaleza y los ecosistemas como herramientas de
producción de bienestar y salud en el ámbito urbano, reconsiderando los indicadores de
bienestar humano actuales establecidos.
Entender los entornos urbanos como ecosistemas propios de la especie humana se hace
primordial para avanzar hacia el concepto de clímax urbano.
39
UN LENGUAJE CONVERGENTE
CRITERIO 3:
Tecnologías a favor del medio ambiente
La tecnología, entre la naturaleza y la cultura
Para comenzar este apartado nos detendremos un instante en clarificar el significado que
para nosotros contiene el concepto de tecnología, puesto que su uso en la actualidad alcanza
diferentes definiciones que, desde nuestro punto de vista aumenta la confusión que rodea a sus
componentes.
La RAE extiende su significado a varias definiciones, tales son: 1. f. Conjunto de teorías
y de técnicas que permiten el aprovechamiento práctico del conocimiento científico. 2. f. Tratado
de los términos técnicos. 3. f. Lenguaje propio de una ciencia o de un arte. 4. f. Conjunto de los
instrumentos y procedimientos industriales de un determinado sector o producto.
Acogiéndonos al Glosario54 del maestro Alfredo Rubio aportado en el MCAS
recordaremos que “es la definición que relaciona etimológicamente los componentes del vocablo
griego (tecné y logos), es decir, su entendimiento como el estudio científico (tratado) de las artes
prácticas e industriales (técnicas)y que “actualmente se emplea abusivamente para referirse a
las máquinas, componentes y dispositivos de uso e incorporación masiva reciente a través de la
expresión nuevas tecnologías (NTs) así mismo, Rubio enfatiza en la filosofía de la tecnología y
nos lleva a Ortega y Gasset: para quien la tecnología sería el ejercicio de la capacidad potencial
del hombre para hacer(se) técnica(o).”
La definición última adquiere interés por la profundidad y contenido que aloja tras de sí.
Desde la filosofía de la tecnología, el pensador Ortega y Gasset55 desarrolla en Meditación de la
técnica de 1939 una investigación sistemática de la índole propia de la realidad del hombre de
la que se deriva la necesidad de la invención técnica para su propia pervivencia”.
Desde mi punto de vista, los aportes del libro se dan en su indagación sobre la
evolución de la técnica desde los estadios iniciales de las técnicas primitivasfundamentales,
que nos llevarían al destacable salto evolutivo, las técnicas artesanas y sus instrumentos,
donde el cuerpo del ser humano sigue siendo el actor principal y los instrumentos lo auxilian,
hasta las técnicas del técnico de nuestros días, en las cuales el diseño transforma el
instrumento en máquina, a la cual se dota de inteligencia artificial que le permite trabajar
prescindiendo del cuerpo humano o animal, pero que dependen igualmente de recursos
energéticos para funcionar.
54 RUBIO, A., 2006. Glosario Máster CAS. Curso 06/07. Sevilla: IUACC.
55 ORTEGA Y GASSET, J., 2004. Meditación de la técnica y otros ensayos sobre ciencia y filosofía. 8a reimpr
edn. Madrid: Revista de Occidente etc.
40
MENDOZA MURO, M .S
Este hecho advierte Ortega, contiene en su interior el prodigio para liberar del trabajo
físico al hombre aunque corre el riesgo de obnubilar la consciencia de nuestro tiempo,
conduciendo a nuestra era hacia la desnaturalización”. 56
En base a esta preocupación, a partir de los años 60 del siglo pasado, los historiadores de la
tecnología57, comienzan a indagar en la relación existente entre los ciclos de producción
originados por la técnica, en las consecuencias de la técnica en el mundo real así como en la
historia de sus riesgos para el medio ambiente. Comienza así el inicio de un periodo que
soportado por la incipiente preocupación medioambiental del momento permite generar los
procedimientos adecuados para la medición de estos ciclos de producción y sus externalidades
negativas. La controversia surge cuando, para poder medir la complejidad que suponen dichos
procesos, el apoyo de nuevo en la técnica del técnico podrá acelerar las respuestas.
Bajo estas las premisas del momento contemporáneo la lectura que en clave ambiental realiza
de la historia de la tecnología el profesor Agustí Nieto-Galán58, nos invita a entrelazar: la
intersección entre tecnología y medio ambiente desde una mirada al pasado próximo donde los
elementos técnicos se integren en un marco más amplio de análisis que habrá de incluir factores
económicos, políticos, sociales y culturales. En ese sentido hablaríamos de tecnología y
medioambiente o de un modo más amplio de cultura y naturaleza, con sus externalidades
negativas como instrumento de evaluación económica sobre los costes de los llamados efectos
colaterales que la una puede llegar ejercer sobre la otra.
Bajo esta realidad, el economista argentino Antonio Elio Brailovsky59 puntualiza cada cultura
tiene su peculiar estilo tecnológico, que es la interacción y síntesis entre su cultura y la oferta
natural disponible. Por una parte, creemos haber demostrado que no es cierto que los llamados
pueblos primitivos hayan tenido una relación elemental con la naturaleza. A menudo, la
mirada desde nuestra cultura nos impide ver los logros de los otros integrantes de culturas
diferentes. Sin embargo, todos estos pueblos han desarrollado tecnologías de una extremada
sofisticación que les permiten maximizar la producción alimentaria a un costo ambiental
mínimo. Cuando un grupo humano evoluciona en un ecosistema durante muchos siglos, tiene
56 En este punto, el autor se refiere a las técnicas industriales desarrollada en Occidente. Hay que tener en cuenta
que el libro se escribe en 1933, un momento en el cual el despunte tecnológico se estaba produciendo en la
cultura Occidental. Resulta interesante la propuesta del filósofo sobre el sueño de pensar en un curso docente en
que se muestren frente a frente las técnicas de Occidente y las técnicas de Asia. En cuanto a la actualidad y
debido a la globalización, habrá que revisar este concepto ya que el desarrollo actual en China, está provocando
un cambio cultural también en Oriente, donde en los próximos años se modificarán las perspectivas tanto de su
consumo como de la oferta de una mano de obra que hoy cubre un amplio espectro de la demanda de servicios
global.
57 STINE.J.K and TARR.J.A., 1998. At the Intersection of Histories: Technology and the Environment.
Technology and Culture 39.4 (1998) 601-640
58 NIETO I GALÁN, A., 2004. Cultura industrial :historia y medio ambiente. Barcelona: Rubes.
59 BRAILOVSKY, A.E., 2012. Historia Ecológica de Iberoamérica. De los mayas al quijote. Tomo 1. Buenos
Aires: Kaicron. Colección ecología.
41
UN LENGUAJE CONVERGENTE
oportunidad de comprender cómo funciona ese ecosistema y qué recursos naturales utilizables
contiene. Esto nos lleva a recordar que lo más importante de una tecnología productiva no es la
sofisticación de los instrumentos que usa, sino su grado de adaptación al entorno natural en el
que vive”. Un ejemplo de la interacción milenaria entre cultura y territorio pervive hoy en los
lugares más aislados del altiplano de Bolivia, donde los pueblos originarios de los Andes
continúan desarrollando el cultivo de la quínoa desde hace más de 5000 años. Considerado un
grano sagrado por los pueblos precolombinos, debido a sus exclusivas características
nutricionales y a la seguridad alimentaria generada bajo un clima mu